{"id":24070,"date":"2016-02-05T16:23:09","date_gmt":"2016-02-05T21:23:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/canto-congregacional\/"},"modified":"2016-02-05T16:23:09","modified_gmt":"2016-02-05T21:23:09","slug":"canto-congregacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/canto-congregacional\/","title":{"rendered":"CANTO CONGREGACIONAL"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">En su Instrucci\u00f3n sobre la m\u00fasica sacra, com\u00fanmente conocida como Motu Proprio (22 de noviembre de 1903), P\u00edo X dice (n\u00fam. 3): \u201cHay que hacer esfuerzos especiales por restaurar el uso del canto gregoriano por el pueblo, de forma que los fieles puedan volver a participar de forma m\u00e1s activa en los oficios eclesi\u00e1sticos, como suced\u00eda en tiempos antiguos\u201d. Estas palabras sugieren un breve tratamiento del canto por la congregaci\u00f3n respecto a (a) su uso antiguo, (b) su prohibici\u00f3n formal y decadencia gradual, (c) su actual recuperaci\u00f3n, (d) el car\u00e1cter que tal reavivamiento puede asumir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a) El primer testimonio lo encontramos en la Ep\u00edstola de San Pablo a los Efesios (5,19): \u201cRecitad entre vosotros salmos, himnos y c\u00e1nticos inspirados; cantad y salmodiad en vuestro coraz\u00f3n al Se\u00f1or\u201d.  El cardenal Bona ve en estas palabras un testigo del hecho que \u201cdesde los mismos comienzos de la Iglesia, se cantaban salmos e himnos en la asamblea de los fieles\u201d, y entiende que se refieren a un canto alternado (mutuo et alterno cantu). McEvilly, en su \u201cComentario\u201d, los aplica a las reuniones p\u00fablicas y privadas. San Agust\u00edn (Ep. CXIX, cap. XVIII) dice: \u201cEn cuanto al canto de salmos e himnos, tenemos las pruebas, los ejemplos y las instrucciones de Dios mismo y de los Ap\u00f3stoles\u201d. (Cf. tambi\u00e9n Col. 3,16; 1 Cor. 14,26.).   En el antiguo canto de la congregaci\u00f3n tomaban parte ambos sexos; las palabras de San Pablo que impon\u00edan silencio a las mujeres en la iglesia se interpreta como que se refieren s\u00f3lo a la exhortaci\u00f3n o a la instrucci\u00f3n.  Duchesne describe como el primer culto de los cristianos era paralelo, no al del Templo de los jud\u00edos en Jerusal\u00e9n, sino al de las sinagogas locales; los cristianos tomaron prestados de all\u00ed los cuatro elementos del servicio divino: las lecturas, los cantos (del salterio), las homil\u00edas y las oraciones.    Al tratar la liturgia siria del siglo IV, traza un retrato compuesto a partir del vig\u00e9simo tercer discurso catequ\u00e9tico de San Cirilo de Jerusal\u00e9n (cerca del a\u00f1o 347), las Constituciones Apost\u00f3licas (II, 57; VIII, 5-15) y las homil\u00edas de San Juan Cris\u00f3stomo, y describe el servicio divino (Christian Worship: Its Origin and Evolution, Londres, 1903, p. 57-64), y muestra incidentalmente la parte que la congregaci\u00f3n desempe\u00f1aba en el canto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b)  Un concilio celebrado en Laodicea en el siglo IV decret\u00f3 (can. XV) que \u201cadem\u00e1s de los cantores designados, que suben al amb\u00f3n y cantan siguiendo el libro, nadie m\u00e1s debe cantar en la Iglesia\u201d. El cardenal Bona (Rerum Liturg., libro I, cap. XXV, sec. 19) explica que este canon fue emitido porque las toscas voces del pueblo interfer\u00edan con la decorosa interpretaci\u00f3n del canto.  El decreto no fue aceptado en todas partes, como muestra Bona. En lo que respecta a Francia, destaca asimismo que la costumbre del canto popular (de la congregaci\u00f3n) ces\u00f3 pocos a\u00f1os despu\u00e9s de Ces\u00e1reo; pues el segundo s\u00ednodo de Tours decret\u00f3 \u201cque los laicos, tanto en las vigilias como en las Misas, no deben tomarse la libertad de acompa\u00f1ar al cl\u00e9rigos junto al altar donde se celebran los Sagrados Misterios, y que el presbiterio ha de estar reservado para los coros de cl\u00e9rigos cantores\u201d.  Acerca de esto Sala se\u00f1ala (n\u00ba 4) que \u201cesta costumbre todav\u00eda prevalece, sin embargo, en la Iglesia Oriental; y en muchas partes de la Iglesia Occidental, muy alejadas de las ciudades y por lo tanto perseverantes en las viejas costumbres y menos influidas por las m\u00e1s recientes, el pueblo aprende el canto eclesi\u00e1stico y lo canta junto con el clero\u201d.  Muchas causas, sin duda, se combinaron para producir el lamentable silencio actual de nuestras congregaciones, entre las cuales la principal fue, probablemente, la que menciona Bona como origen del decreto del Concilio de Laodicea.  Que la causa no fue, seg\u00fan opina Dickinson, \u201cel constante progreso del ritualismo y el crecimiento de las ideas sacerdotales\u201d, que \u201cinevitablemente despojaron al pueblo de cualquier iniciativa en el culto, y concentr\u00f3 los oficios de devoci\u00f3n p\u00fablica, incluido el canto, en manos del clero\u201d (Music in the History of the Western Church, New York, 1902, p. 48), puede deducirse de los esfuerzos de la autoridad eclesi\u00e1stica por restaurar la antigua costumbre del canto por la congregaci\u00f3n, como veremos a continuaci\u00f3n (c).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c) El Segundo Concilio Plenario de Baltimore (1866) expres\u00f3 (n\u00ba 380) su fervoroso deseo de que los rudimentos del canto gregoriano sean ense\u00f1ados en las escuelas parroquiales para que \u201chabiendo aumentado cada vez m\u00e1s el n\u00famero de los que pueden interpretar bien este canto, por lo menos, la mayor\u00eda de la gente pueda gradualmente aprenda a cantar las v\u00edsperas y otros cantos similares junto con los ministros de culto y el coro, de acuerdo con el h\u00e1bito que todav\u00eda existe en algunos lugares de la Iglesia Primitiva\u201d. El Tercer Concilio Plenario de Baltimore (1884) repite (n\u00ba 119) las palabras del Segundo Concilio, con el prefacio denuo confirmemmus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(d) Las palabras de los citados concilios y del Papa implican una restauraci\u00f3n del canto congregacional a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza del canto gregoriano, y por tanto se refieren claramente a los oficios estrictamente lit\u00fargicos como la Misa solemne o mayor, las v\u00edsperas, la bendici\u00f3n (despu\u00e9s del comienzo del Tantum Ergo). El canto por la congregaci\u00f3n en la Misa rezada y en otros servicios de la Iglesia, no estrictamente \u201clit\u00fargicos\u201d en su car\u00e1cter ceremonial, ha perdurado siempre, en mayor o menor grado, en nuestras iglesias. En lo que respecta a los servicios estrictamente lit\u00fargicos, se espera de la congregaci\u00f3n que est\u00e9 lo suficientemente instruida para cantar, adem\u00e1s de los responsorios al celebrante (especialmente los del prefacio), el ordinario (es decir, el Kirie Eleison, el Gloria, el Credo, el Sanctus, el Benedictus, el Agnus Dei) de la Misa en canto llano; y que deje al coro el introito, el gradual o tracto, secuencia (si la hay), el ofertorio y Comuni\u00f3n; los salmos e himnos en v\u00edsperas, dejando al coro las ant\u00edfonas. El canto tambi\u00e9n puede realizarse con la alternancia de la congregaci\u00f3n y el coro. Perosi realiz\u00f3 un fuerte llamado al congreso musical de Padua (junio del 1907) para que la congregaci\u00f3n cante el Credo (cf. Civilt\u00e0 Cattolica, 6 de julio de 1907). (Vea coro (grupo de cantantes), m\u00fasica eclesi\u00e1stica, canto lit\u00fargico, canto llano, canto gregoriano).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nBibliograf\u00eda:  WAGNER, Origine et Developpement du Chant Liturgigue, tr. BOUR (Tournai, 1904). 14 ss.  Da un buen resumen de la historia del primer canto congregacional.  Dos art\u00edculos en la Revista Eclesi\u00e1stica Americana (julio 1892, 19-29, y agosto de 1892, 120-133) da la historia, referencias, l\u00edmites del canto vern\u00e1culo y m\u00e9todos de adiestramiento.  Vea tambi\u00e9n Manual Church Music (trimestral) (dic. De 1905), 21-33 for methods; also DICKINSON, Music in the History of the Western Church, 223, 242, 376 for congregational singing in Protestant churches.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Henry, Hugh. \u00abCongregational Singing.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04241a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Eva Moreda.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su Instrucci\u00f3n sobre la m\u00fasica sacra, com\u00fanmente conocida como Motu Proprio (22 de noviembre de 1903), P\u00edo X dice (n\u00fam. 3): \u201cHay que hacer esfuerzos especiales por restaurar el uso del canto gregoriano por el pueblo, de forma que los fieles puedan volver a participar de forma m\u00e1s activa en los oficios eclesi\u00e1sticos, como &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/canto-congregacional\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCANTO CONGREGACIONAL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24070","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24070","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24070"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24070\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}