{"id":24083,"date":"2016-02-05T16:23:37","date_gmt":"2016-02-05T21:23:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/constantino-el-grande\/"},"modified":"2016-02-05T16:23:37","modified_gmt":"2016-02-05T21:23:37","slug":"constantino-el-grande","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/constantino-el-grande\/","title":{"rendered":"CONSTANTINO EL GRANDE"},"content":{"rendered":"<p>\n  Moneda de tiempos de Constantino<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Vida<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Guerra contra Majencio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Guerra contra Licinio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 \u00danico Emperador<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Apreciaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 In Hoc signo vinces<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Edicto de Mil\u00e1n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 El tema de la tolerancia y la libertad religiosa<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Vida<\/h2>\n<p>  En sus monedas se denominaba como \u00abM\u00bb, o con mayor frecuencia \u00abC\u00bb, y se llamaba FlavioValerio Constantino. Naci\u00f3 en Naissus, hoy Nisch en Servia, hijo del oficial romano Constancio, quien posteriormente se convirtiera en emperador romano y Santa Helena, una mujer de extracci\u00f3n humilde pero de recio car\u00e1cter y habilidades extraordinarias. La fecha de su nacimiento no es conocida con certeza y se calcula entre 274 y el 288. Luego de ser elevado su padre a la dignidad de Cesar lo encontramos en la corte de Dioclesiano y posteriormente (305) combatiendo bajo el mando de Galerio en el Danubio. Cuando luego de la renuncia de su padre Constancio fue elevado a la dignidad de Augusto, el nuevo emperador de Occidente le solicit\u00f3 a Galerio, el Emperador de Oriente, que permitiera a Constantino, a quien no hab\u00eda visto durante mucho tiempo, que volviera a la corte de su padre. Galerio accedi\u00f3 con reticencia. Constantino volvi\u00f3 al lado de su padre bajo cuyo mando tuvo apenas tiempo suficiente para distinguirse en Breta\u00f1a antes que Constancio muriera (el 25 de Julio de 306). Constantino fue inmediatamente proclamado Cesar por sus tropas, t\u00edtulo que fue reconocido por Galerio con algunas vacilaciones. Este evento se constituy\u00f3 en la primera oportunidad para lograr el esquema de Dioclesiano de un imperio de cuatro cabezas (tetrarqu\u00eda) y fue prontamente seguido por la proclamaci\u00f3n en Roma como Cesar de Maxencio hijo de Maximiano, un tirano disoluto, en Octubre del 306.<br \/>\n  Visi\u00f3n de Costantino, seg\u00fan RafaelDurante las guerras entre Majencio y los emperadores Severo y Galerio, Constantino permaneci\u00f3 inactivo en sus provincias. Habiendo fallado el intento hecho por los antiguos emperadores Dioclesiano y Maximiano en Carmentum en el a\u00f1o 307, para devolver el orden al Imperio, La promoci\u00f3n de Licinio a la posici\u00f3n de Augusto, la asunci\u00f3n por parte de Maximino Daia del t\u00edtulo imperial y la auto proclamaci\u00f3n de Maxencio como \u00fanico emperador (abril del 308), condujo a la proclamaci\u00f3n de Constantino como Augusto. Como pose\u00eda el ej\u00e9rcito mas eficiente, fue reconocido por Galerio, quien se hallaba en guerra contra Maximino en el Oriente, y por Licinio.<\/p>\n<h2>Guerra contra Majencio<\/h2>\n<p>  Batalla del puente MilvioConstantino, quien hasta entonces se hab\u00eda limitado a defender su propia frontera contra los Germanos, no hab\u00eda tomado a\u00fan parte en las disputas de los otros pretendientes del trono. Sin embargo en el 311, vio la guerra como algo inevitable cuando Galerio el Augusto de mas edad y el m\u00e1s violento perseguidor de los cristianos sufri\u00f3 una miserable muerte luego de cancelar sus edictos contra los cristianos, y cuando Majencio, luego de derribar las estatuas de Constantino, lo proclam\u00f3 como un tirano. A pesar de que sus ej\u00e9rcitos eran muy inferiores a los de Majencio ya que contaba, de acuerdo con varios testimonios, con 25.000 a 100.000 hombres, mientras que Majencio contaba con 190.000 hombres fuertemente armados, no dud\u00f3 en iniciar r\u00e1pidamente su marcha hacia Italia (primavera del 312.)   Luego de ocupar Susa y pr\u00e1cticamente aniquilar un poderoso ej\u00e9rcito cerca de Tur\u00edn, continu\u00f3 su marcha hacia el Sur. En Verona enfrent\u00f3 a un ejercito hostil bajo el mando de Ruricio, prefecto de la guardia de Majencio, quien se hizo fuerte en la ciudad. Mientras manten\u00eda la ciudad bajo sitio, Constantino, con un destacamento de su ejercito, atac\u00f3 y elimin\u00f3 f\u00e1cilmente los refuerzos frescos que ven\u00edan en auxilio de las tropas que resguardaban la ciudad. La rendici\u00f3n de Verona fue la consecuencia inmediata. A pesar de la mayor\u00eda arrolladora de su enemigo (100.000 hombres en las filas de Majencio contra 20.000 en las de Constantino) el emperador continu\u00f3 confiado su marcha hacia Roma. Una visi\u00f3n le hab\u00eda asegurado que conquistar\u00eda en el nombre de Cristo, por tanto sus guerreros llevaban el monograma de Cristo en sus escudos, a pesar de que la gran mayor\u00eda eran paganos. Las dos fuerzas en conflicto se encontraron cerca del puente sobre el r\u00edo T\u00edber denominado el Puente Milviano. Fue aqu\u00ed donde las fuerzas de Maxencio sufrieron la derrota definitiva, habiendo el tirano perdido su vida en el T\u00edber (Octubre 28 del 312). El vencedor inmediatamente ofreci\u00f3 prueba de su gratitud al Dios de los Cristianos el cual fue a partir de ese momento tolerado en todo el imperio (Edicto de Mil\u00e1n, a inicios del 313).   El tirano dioclesianoTrat\u00f3 a sus enemigos con gran magnanimidad; las acostumbradas ejecuciones sangrientas no fueron la consecuencia de la victoria del puente Milviano. Constantino permaneci\u00f3 en Roma tan solo durante un corto tiempo. Sigui\u00f3 a Mil\u00e1n (finales del 312 o principios del 313) para encontrarse con su colega Augusto Licinio a quien entreg\u00f3 en matrimonio a su hermana y logr\u00f3 que garantizara la protecci\u00f3n de los cristianos de Oriente y a cambio ofreci\u00f3 su protecci\u00f3n contra Maximino Daia, este \u00faltimo un pagano intolerante y cruel tirano quien persigui\u00f3 a los Cristianos a\u00fan luego de la muerte de Galerio. Fue \u00e9ste finalmente derrotado por Licinio, cuyos soldados, siguiendo ordenes suyas, hab\u00edan invocado al Dios de los Cristianos en el campo de batalla (Abril 30 del 313.). Maximino a su vez, implor\u00f3 al Dios de los Cristianos, pero muri\u00f3 de dolorosa enfermedad en el oto\u00f1o siguiente.  El tirano Majencio  Majencio<\/p>\n<h2>Guerra contra Licinio<\/h2>\n<p>  Licinio integr\u00f3 la tetraqu\u00edaQued\u00f3 Licinio como \u00fanico superviviente de los Tetrarcas de Dioclesiano. Su traici\u00f3n oblig\u00f3 a Constantino a alzarse en guerra contra \u00e9l. Con su acostumbrada impetuosidad el Emperador le propin\u00f3 su golpe de gracia en Cibala (Octubre 8 del 314). Licinio, sin embargo, pudo recuperarse y la batalla librada posteriormente en Castra Jarba (Noviembre del 314) dej\u00f3 a ambos ej\u00e9rcitos en condici\u00f3n tal que ambas partes consideraron que la \u00fanica salida era hacer la paz. La paz dur\u00f3 diez a\u00f1os. Pero luego cerca del 322, no se content\u00f3 con profesar su paganismo abiertamente comenz\u00f3 a perseguir de nuevo a los Cristianos mientras desconoc\u00eda los derechos y privilegios de Constantino. La guerra era pues inevitable. Constantino reuni\u00f3 una infanter\u00eda de 125.000 hombres y una caballer\u00eda de 10.000. Adicionalmente arm\u00f3 200 barcos para lograr el control del B\u00f3sforo.<br \/>\n  Z\u00f3calo de m\u00e1rmol de una columna honor\u00edfica. Representaci\u00f3n de unas Victorias que sostienen un escudo, celebrado los diez a\u00f1os de existencia de la tetrarqu\u00eda en el a\u00f1o 303 d. C.Licinio, por otro lado y dejando la frontera oriental sin defensas obtuvo un ej\u00e9rcito m\u00e1s numeroso a\u00fan constituido por 150.000 infantes y 15.000 de caballer\u00eda, mientras que su flota naval estaba formada por no menos de 350 barcos. Los dos ej\u00e9rcitos se encontraron en Adrianopolis el 3 de Julio del 324, donde las bien disciplinadas tropas de Constantino vencieron y pusieron en retirada a las menos disciplinadas de Licinio. Licinio por otra parte se hizo fuerte en las barracas de Bizancio de manera tal que un ataque pudiera tener menor oportunidad de \u00e9xito y la \u00fanica oportunidad de tomar el fuerte era mediante el bloqueo y la hambruna. Lo anterior requerir\u00eda la ayuda de la flota naval de Constantino, sin embargo la flota de Licinio se interpon\u00eda en el camino. Una batalla naval a la entrada de los Dardanelos no ofrec\u00eda garant\u00eda de \u00e9xito, por lo tanto la Fuerza de Tarea de Constantino se retir\u00f3 hacia Elains para reunirse con el resto de su flota. La flota dirigida por el Almirante Abantus de Licinio, trat\u00f3 de perseguir la flota de Constantino pero se encontr\u00f3 con una violenta tormenta que dio cuenta de 130 de sus naves y de 5.000 hombres. Constantino cruz\u00f3 el B\u00f3sforo, dejando atr\u00e1s tropas suficientes para mantener el bloqueo de Bizancio y enfrent\u00f3 al cuerpo principal de su oponente en Chrisopolis, cerca de Calcedonia. De nuevo le infringi\u00f3 una derrota apabullante, matando 25.000 hombres y desbandando la mayor\u00eda de los sobrevivientes. Licinio huy\u00f3 a Nicomedia con 30.000 hombres, sin embargo se dio cuenta que cualquier resistencia ser\u00eda in\u00fatil. Capitul\u00f3 a discreci\u00f3n y el coraz\u00f3n magn\u00e1nimo de Constantino le perdon\u00f3 la vida. Sin embargo, cuando en el a\u00f1o siguiente (325) Licinio reanud\u00f3 sus traicioneras costumbres, fue condenado a muerte por el Senado Romano y ejecutado.<\/p>\n<h2>\u00danico Emperador<\/h2>\n<p>  Edicto de MilanEn adelante, Constantino qued\u00f3 como monarca \u00fanico del Imperio Romano. Poco despu\u00e9s de la muerte de Licinio, Constantino determin\u00f3 que la futura capital del imperio fuera Constantinopla y con su acostumbrado \u00edmpetu tomo todas las medidas para hacer de esa ciudad una m\u00e1s grande, fuerte y hermosa. Dedic\u00f3 los siguientes diez a\u00f1os de su reinado a promover el bienestar pol\u00edtico, econ\u00f3mico y moral de sus posesiones y previ\u00f3 la estructura del gobierno futuro de su imperio. Mientras que colocaba a sus sobrinos Dalmacio y Anibaliano a cargo de provincias menores, design\u00f3 a sus hijos Constancio, Constantino y Constans como los futuros regidores del imperio. No mucho antes de su final, el movimiento hostil del rey de Persia, Sh\u00e2p\u00fbr, lo lanz\u00f3 de nuevo al campo de batalla. Cuando se encontraba a punto de marchar en contra de su enemigo fue atacado por una enfermedad, de la cual muri\u00f3 en Mayo del 337, luego de haber recibido el bautismo. <\/p>\n<h2>Apreciaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constantino, con todo derecho, hab\u00eda reclamado el titulo de El grande, ya que hab\u00eda cambiado la historia del mundo y hab\u00eda hecho de la Cristiandad, que hasta entonces sufr\u00eda de una sangrienta persecuci\u00f3n, la religi\u00f3n del Estado. Es bien cierto que las razones m\u00e1s profundas de tales cambios deben ser encontradas en el movimiento religioso de esos tiempos, pero tales razones eran, a duras penas, imperativas, ya que los cristianos conformaban tan solo una peque\u00f1a porci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, constituyendo una quinta parte de la misma en el Occidente y la mitad en una gran parte del Oriente. La decisi\u00f3n de Constantino depend\u00eda pues, mas de un acto personal que de una condici\u00f3n general, haciendo que su personalidad sea objeto de una cuidadosa consideraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho antes de lo mencionado anteriormente, las creencias del antiguo polite\u00edsmo hab\u00edan sido sacudidas en sus ra\u00edces. En personalidades m\u00e1s s\u00f3lidas como la de Dioclesiano, se mostraba su fortaleza en la forma de superstici\u00f3n, magia y adivinaci\u00f3n. El mundo estaba pues, totalmente maduro para recibir el monote\u00edsmo o su forma modificada el henote\u00edsmo. El monote\u00edsmo de entonces se ofrec\u00eda en diversas variedades, bajo las formas de varias religiones Orientales: en la adoraci\u00f3n al Sol, la veneraci\u00f3n de Mitras, el en Juda\u00edsmo y en la Cristiandad. Quien quisiera evitar un rompimiento radical con el pasado buscar\u00eda una forma Oriental de adoraci\u00f3n que no exigiera sacrificios severos; en tal caso, por supuesto, la Cristiandad ser\u00eda la \u00faltima elecci\u00f3n. Probablemente muchas mentes nobles reconocieron la verdad contenida en el Juda\u00edsmo y la Cristiandad, pero creyeron que pod\u00edan apropi\u00e1rselos sin ser obligados por tal hecho, a renunciar a la belleza de otro tipo de adoraciones. Una de tales mentes fue el Emperador Alejandro Severo, otro fue Aureliano, cuyas opiniones se vieron confirmadas por cristianos como Pablo de Samosata. No s\u00f3lo los Gn\u00f3sticos y otro tipo de herejes, sino algunos Cristianos quienes se consideraban fieles, se mantuvieron, de alguna manera, firmes en la adoraci\u00f3n del sol. Le\u00f3n el Grande, en su momento, dec\u00eda que era la costumbre de muchos Cristianos el pararse en las gradas de la Iglesia de San Pedro a rendir homenaje al sol mediante reverencias y rezos. (cf. Euseb. Alexand. en Mai, \u00abNov. Patr. Bibl.\u00bb, 11, 523; Augustin, \u00abEnarratio in Ps. x\u00bb; Leon I, Serm. xxvi). Cuando tales condiciones prevalec\u00edan es f\u00e1cil entender c\u00f3mo muchos de los Emperadores cedieron ante la falacia de que pod\u00edan unir a todos sus s\u00fabditos en la adoraci\u00f3n al dios sol quien combinaba en s\u00ed el Padre &#8211; Dios de los Cristianos y el muy venerado Mitras. El imperio, por tanto, pudo ser fundado de nuevo bajo una sola religi\u00f3n. A\u00fan el mismo Constantino, como m\u00e1s adelante se demostrar\u00e1, abraz\u00f3 por alg\u00fan tiempo estas erradas creencias. Parecer\u00eda ser que las \u00faltimas persecuciones de los Cristianos estaban dirigidas mucho mas hacia aquellos irreconciliables y extremistas que contra el gran cuerpo de la Cristiandad. La pol\u00edtica de los emperadores no fue consistente. Dioclesiano fue, inicialmente, amigo de los Cristianos. A\u00fan su enemigo m\u00e1s oscuro, Juliano, vacil\u00f3. Cesar Constancio, el padre de Constantino, protegi\u00f3 a los cristianos durante una cruel persecuci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constantino creci\u00f3 bajo la influencia de las ideas de su padre. Hijo de Constancio Cloro en su primer matrimonio informal, denominado concubinatus, con Helena, una mujer de cuna inferior. Durante corto tiempo Constantino fue obligado a permanecer en la corte de Galerio, de cuyo ambiente, evidentemente, no qued\u00f3 bien impresionado. Al retiro de Dioclesiano, Constancio avanz\u00f3 de la posici\u00f3n de Cesar a la de Augusto, y el ej\u00e9rcito, contra el deseo de los otros emperadores, elev\u00f3 al joven Constantino a la posici\u00f3n que hab\u00eda quedado vacante. En \u00e9se mismo momento qued\u00f3 en evidencia lo poco exitoso del sistema artificial de divisi\u00f3n de Imperio y de la sucesi\u00f3n al trono mediante la cual Dioclesiano busc\u00f3 frustrar el arrogante poder de la guardia pretoriana. La personalidad de Dioclesiano est\u00e1 llena de contradicciones; se mostraba tan rampl\u00f3n en sus sentimientos religiosos como era astuto y visionario en los asuntos de estado. Hombre de naturaleza autocr\u00e1tica, pero quien bajo determinadas circunstancias, se impon\u00eda limitaciones. Fue quien comenz\u00f3 la reconstrucci\u00f3n del imperio la cual ser\u00eda terminada por Constantino. Muchas amenazas serias pusieron en peligro la existencia del imperio como fueron la carencia de una unidad nacional y religiosa y su debilidad financiera y militar. Como consecuencia, el sistema impositivo tuvo que ser acomodado al sistema de trueque que por tales razones revivi\u00f3. Los impuestos cayeron con mayor fuerza sobre los campesinos, las comunidades campesinas, y los propietarios de tierras; a lo anterior se sumaba el servicio obligatorio, cada vez mas pesado, que se impon\u00eda a aquellos dedicados a las empresas industriales las cuales fueron unidas en gremios estatales. El ej\u00e9rcito fue fortalecido, las tropas de la frontera fueron incrementadas a 360.000 hombres. Adicionalmente las tribus fronterizas fueron puestas bajo la n\u00f3mina estatal, como aliados. Muchas ciudades fueron fortificadas, y nuevas fortalezas y cuarteles fueron construidos. Poniendo en mayor contacto a los civiles y a los militares en contraposici\u00f3n al antiguo axioma romano. Cada vez que una frontera se ve\u00eda amenazada las tropas dom\u00e9sticas se tomaban el campo de batalla. Este cuerpo de soldados, denominados los palatini, comitatenses, y que hab\u00edan tomado el lugar de la Guardia Pretoriana, no eran mas de 200.000 (en algunos casos se calculaban en 194.500). Un buen servicios de Correos manten\u00eda una constante comunicaci\u00f3n entre las diferentes partes del imperio. La administraci\u00f3n civil y militar se vio posiblemente mas agudamente dividida que antes, sin embargo se le conced\u00eda una igual y cada vez mayor importancia a la capacidad militar de los servidores estatales. Sobre todo, el emperador fue entronizado como un dios, y a la dignidad imperial se la rode\u00f3 con un halo, un \u00e1mbito sagrado, con un ceremonial que fue tomado en pr\u00e9stamo de las teocracias orientales. El oriente, desde los primeros tiempos hab\u00eda sido terreno propicio para un gobierno teocr\u00e1tico, los s\u00fabditos de cada regente cre\u00edan que el mismo estaba en comunicaci\u00f3n directa con la deidad mayor, y por tanto, la ley del Estado era vista como la ley revelada. En la misma forma los emperadores permit\u00edan que se les venerara como si fueran or\u00e1culos sagrados y como deidades y todo aquello que se relacionara con ellos era denominado sagrado. La palabra Sagrado lleg\u00f3 a reemplazar la denominaci\u00f3n de Imperial. Un numeroso s\u00e9quito de la corte, complicados ceremoniales, y ostentosas vestimentas hac\u00edan que el acceso al emperador fuera a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil. Quien deseara acercarse a la cabeza del Estado deb\u00eda transitar primero por muchas antesalas y postrarse ante el emperador como si fuera una divinidad. Puesto que los antiguos pobladores de Roma no gustaban de tales ceremoniales, los emperadores mostraron una preferencia cada vez mayor al Oriente, donde el monote\u00edsmo se manten\u00eda virtualmente inc\u00f3lume y donde, por a\u00f1adidura, eran mejores las condiciones econ\u00f3micas. Roma, pues, no pudo por mas tiempo controlar la totalidad del gran imperio y sus peculiares civilizaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todos los lados comenzaron a aparecer nuevas y vigorosas fuerzas nacionales de tal manera que tan solo dos pol\u00edticas eran posibles. O bien se daba espacio a los nuevos movimientos nacionales, o se manten\u00edan con firmeza los cimientos nacionales antiguos para revivir los antiguos principios Romanos, la pret\u00e9rita severidad militar y el patriotismo de la vieja Roma. . Varios emperadores hab\u00edan tratado de seguir \u00e9ste \u00faltimo sendero en vano. Era tan imposible el retornar a la vida simplista de anta\u00f1o como lo era el retornar a las antigua creencias paganas con su sistema nacional de veneraci\u00f3n. Consecuentemente el imperio tuvo que identificarse con el movimiento progresista, emplear al m\u00e1ximo los recursos existentes dentro de la vida nacional, ejercer tolerancia, hacer concesiones a las nuevas tendencias religiosas y acoger a las tribus germ\u00e1nicas dentro del imperio. Tales convicciones continuaron expandi\u00e9ndose principalmente por que el padre de Constantino hab\u00eda obtenido buenos resultados de tales pol\u00edticas. En la Galia, Breta\u00f1a y Espa\u00f1a, donde reg\u00eda Constancio Cloro prevalecieron la paz y la satisfacci\u00f3n. La prosperidad de las provincias aument\u00f3 visiblemente mientras que en el oriente la prosperidad se vio menoscabada por la inestabilidad y la confusi\u00f3n existentes. Fue, sin embargo, y particularmente en la parte occidental del imperio donde la veneraci\u00f3n de Mitras predomin\u00f3. Hubiera sido posible el congregar todas estas diferentes nacionalidades alrededor de sus altares? Hubiera sido factible que el Sol Deus Invictus, venerado por Dioclesiano y Galerio, se hubiera convertido en el dios supremo del imperio? Es posible que Constantino haya reflexionado al respecto y es posible que no haya rechazado totalmente dicha posici\u00f3n a\u00fan luego de los milagrosos acontecimientos que marcaron su preferencia hacia el Dios de los Cristianos.\n<\/p>\n<h2>In Hoc signo vinces<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su decisi\u00f3n a favor de los Cristianos fue, indudablemente influenciada por razones de conciencia; razones resultantes de las impresiones dejadas en cada persona libre de prejuicios tanto por los Cristianos como la fuerza moral de la Cristiandad y el conocimiento pr\u00e1ctico que los emperadores pose\u00edan de los oficiales militares y oficiales estatales Cristianos. Tales razones, sin embargo no son mencionadas en la historia la cual le da primaria importancia al evento milagroso. Antes de que Constantino avanzara en contra de su rival Majencio y de acuerdo con las antiguas costumbres, convoc\u00f3 a los ar\u00faspices, los cuales profetizaron el desastre de acuerdo con un panegirista pagano. Sin embargo, cuando los dioses le negaban su ayuda, contin\u00faa dicho panegirista, hubo un dios en particular que lo anim\u00f3 ya que Constantino tenia cercana relaci\u00f3n con dicha divinidad. Lactancio. (De mort. persec., ch. xliv) y Eusebio (Vita Const., I, xxvi-xxxi). Nos narran la manera c\u00f3mo la conexi\u00f3n con dicha deidad se manifest\u00f3. El primero dice que fue en un sue\u00f1o, el segundo a trav\u00e9s de una visi\u00f3n como una manifestaci\u00f3n celestial, una luz brillante en la cual vislumbr\u00f3 a la cruz o al monograma de Cristo. Fortalecido con dicha aparici\u00f3n, avanz\u00f3 corajudamente a la batalla, venci\u00f3 a su rival y conquist\u00f3 el poder supremo. Fue el resultado lo que dio importancia a la visi\u00f3n, ya que, posteriormente cuando el emperador reflexionaba respecto del evento le fue claro que la cruz llevaba la inscripci\u00f3n HOC VINCES (en \u00e9ste signo conquistar\u00e1s). Un monograma que combinaba las primeras letras del nombre de Cristo (CHRISTOS) X y P, una forma que no puede asegurarse que fuera utilizada antes por los Cristianos, fue convertida en uno de los s\u00edmbolos de actualidad y puesta en el Labarum (q. v.). Esta insignia fue tambi\u00e9n puesta en la mano de una estatua del emperador en Roma, en cuyo pedestal se le\u00eda la siguiente inscripci\u00f3n \u00abCon la ayuda de este beneficioso s\u00edmbolo de fortaleza he liberado a mi ciudad del yugo de la tiran\u00eda y devuelto al Senado Romano y al Pueblo su antiguo esplendor y gloria.\u00bb Enseguida despu\u00e9s de su victoria, Constantino otorg\u00f3 tolerancia a los Cristianos y al a\u00f1o siguiente (313) dio un paso mas en su favor. En el 313 Licinio y \u00e9l emitieron en Mil\u00e1n el famoso edicto de tolerancia. En \u00e9l se declaraba que los dos emperadores hab\u00edan reflexionado respecto de lo que ser\u00eda m\u00e1s ventajoso para la seguridad y bienestar del imperio y, sobre todo, hab\u00edan tomado en consideraci\u00f3n el servicio que el hombre deb\u00eda a la \u00abdeidad\u00bb. Por consiguiente resolvieron dar a los Cristianos y a otros libertad en el ejercicio de la religi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Edicto de Mil\u00e1n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquiera pod\u00eda seguir la religi\u00f3n que considerara mas apropiada. Ellos hicieron votos por que la \u00abdeidad entronizada en los cielos\u00bb les otorgar\u00eda a los emperadores y sus s\u00fabditos sus favores y protecci\u00f3n. Lo anterior fue suficiente para causar enorme confusi\u00f3n entre los paganos. Si las palabras del edicto se examinan cuidadosamente se encuentra evidencia clara del esfuerzo hecho para expresan los nuevos pensamientos de una manera absolutamente carente de ambig\u00fcedad que eliminara la m\u00e1s m\u00ednima duda al respecto. El edicto contiene mucho mas que la creencia a la cual Galerio, al final, hab\u00eda escogido, como es la de que las persecuciones eran totalmente in\u00fatiles, y otorgaba a los Cristianos libertad de culto y simult\u00e1neamente procuraba no crear afrentas contra los paganos. Sin duda alguna el t\u00e9rmino deidad fue cuidadosamente escogido puesto que no excluye su implicaci\u00f3n pagana. Las cautelosas expresiones probablemente se originaron en los archivos imperiales, donde las concepciones y formas paganas de expresi\u00f3n permanecieron a\u00fan por mucho tiempo. El cambio, sin embargo, de persecuci\u00f3n sangrienta a tolerancia de la Cristiandad, un cambio que implicaba su reconocimiento, puede haber sorprendido a muchos paganos y suscitado el mismo estupor que un alem\u00e1n sentir\u00eda si un emperador, siendo Social Dem\u00f3crata, se hiciera a las riendas del estado por la fuerza. A tal persona le parecer\u00eda que los fundamentos del Estado se estuvieran debilitando. Los Cristianos mismos pudieron haber sido tomados por sorpresa. Antes de esto, por cierto, ya se le hab\u00eda ocurrido a Melito de Sardes (Eusebius, Hist. Eccl., IV, xxxiii) que el emperador en alg\u00fan momento podr\u00eda llegar a convertirse al cristianismo; sin embargo Tertuliano pensaba de manera diferente y hab\u00eda escrito (Apol., xxi) la frase memorable: \u00abSed et Caesares credidissent super Christo, si aut Caesares non essent saeculo necessarii, aut si et Christiani potuissent esse Caesares\u00bb (Pudieran los C\u00e9sares haber cre\u00eddo en Cristo si los C\u00e9sares no hubiesen sido necesarios para el mundo o si los cristianos hubiesen podido ser C\u00e9sares). La misma opini\u00f3n fue emitida por San Justino (I, xii, II, xv). A \u00e9l y a muchos otros se les antojaba un imposible total el que el Imperio fuera Cristiano. En todo caso d\u00edas felices se presentaban ahora ante los Cristianos. Deben ellos haber tenido los mismos sentimientos de los perseguidos durante la Revoluci\u00f3n Francesa cuando Roberspierre fue finalmente derrocado y su Reino del Terror termin\u00f3. Los sentimientos de liberaci\u00f3n del peligro son delicadamente expresados en el tratado atribuido a Lactancio (De mortibus persecut., en P. L., VII, 52), respecto de las maneras como la muerte se apoder\u00f3 de los perseguidores. Dice: \u00bb Debemos ahora agradecer al Se\u00f1or Quien ha unido su reba\u00f1o el cual hab\u00eda sido devastado por los lobos rapaces y Quien ha exterminado las bestias salvajes que los alejaron de sus pasturas. D\u00f3nde est\u00e1n ahora las multitudes de nuestros enemigos?, donde los verdugos de Dioclesiano y Maximiano? Dios los ha barrido de la faz de la tierra; celebremos entonces Su triunfo con alegr\u00eda; observemos la victoria del Se\u00f1or con cantos de alabanza, y honr\u00e9moslo a El noche y d\u00eda con oraci\u00f3n, para que la paz que hemos recibido de nuevo luego de diez a\u00f1os de miseria, sea preservada.\u00bb Los Cristianos fueron liberados de las minas y de las prisiones y fueron recibidos por sus hermanos en la fe con aclamaciones de j\u00fabilo; las iglesias se llenaron de nuevo y aquellos que se hab\u00edan alejado de la Cristiandad pidieron perd\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante alg\u00fan tiempo parec\u00eda que tan s\u00f3lo la tolerancia y la igualdad prevaldr\u00edan. Constantino se mostraba igualmente condescendiente con ambas religiones. En su calidad de pontifex maximus vigil\u00f3 la adoraci\u00f3n pagana y protegi\u00f3 sus derechos. Lo \u00fanico que hizo fue el suprimir la adivinaci\u00f3n y la magia a las cuales los emperadores paganos hab\u00edan recurrido ocasionalmente. Por consiguiente el emperador romano en el a\u00f1o 320 prohibi\u00f3 el acceso a las casas privadas a los adivinadores y ar\u00faspices bajo la pena de muerte. Quien a su solicitud o promesa de pago ofreciera a un ar\u00faspice violar \u00e9sta ley sus propiedades ser\u00edan confiscadas y \u00e9l mismo llevado a la hoguera. A quienes informaran de tales hechos se les recompensar\u00edan. Quien quisiera practicar los usos paganos deb\u00edan hacerlo abiertamente. Deb\u00eda acudir a los altares p\u00fablicos o a los sitios sagrados, y en \u00e9sos sitios observar las formas tradicionales de adoraci\u00f3n. \u00abNo prohibimos\u00bb, dec\u00eda el emperador, \u00abla observancia de las antiguas tradiciones a la luz del d\u00eda.\u00bb En una ordenanza del mismo a\u00f1o dirigida a los prefectos de la ciudad de Roma, Constantino ordenaba que si un rayo hubiera de caer sobre el palacio imperial o sobre un edificio p\u00fablico, los ar\u00faspices deber\u00edan, de acuerdo con las antiguas costumbres, interpretar el significado de tal acontecimiento y su interpretaci\u00f3n deber\u00eda ser reportada por escrito al emperador. Igualmente se le permit\u00eda a los individuos privados hacer uso de \u00e9sta antigua costumbre, pero al hacerlo deb\u00edan abstenerse de los prohibidos sacrificia domestica. De esto no puede deducirse que exist\u00eda una prohibici\u00f3n general para la celebraci\u00f3n de sacrificios familiares, a pesar de que en el a\u00f1o 341 Constancio, el hijo de Constantino menciona tal prohibici\u00f3n (Cod. Teod., XVI, x, 2). Una prohibici\u00f3n de tal naturaleza hubiera tenido mayores consecuencias, ya que la mayor\u00eda de los sacrificios eran de car\u00e1cter privado. Mas a\u00fan c\u00f3mo hubiera podido implementarse tal prohibici\u00f3n si los sacrificios p\u00fablicos a\u00fan eran permitidos? En la consagraci\u00f3n de Constantinopla se utiliz\u00f3 una ceremonia mitad Cristiana y mitad pagana. La carroza del dios sol fue puesta en el mercado p\u00fablico y sobre su cabeza se coloc\u00f3 la Cruz de Cristo, mientras que el Kyrie &#8211; Eleyson se cantaba. Poco antes de su muerte Constantino confirm\u00f3 los privilegios de los sacerdotes de los antiguos dioses. Muchas otras medidas tomadas por \u00e9l ten\u00edan la apariencia de medidas a medias como si \u00e9l mismo hubiera abrazado alguna forma sincret\u00edstica de religi\u00f3n. Acorde con lo anterior orden\u00f3 a las tropas paganas el utilizar una oraci\u00f3n en la cual cualquier monote\u00edsta pudiera tomar parte y que a la saz\u00f3n dec\u00eda: \u00abTe reconocemos a ti solamente como dios y rey, te invocamos para que nos ayudes. Hemos recibido la victoria de ti y por ti hemos superado a nuestros enemigos. A ti debemos todo lo bueno que hemos recibido hasta ahora y en ti confiamos en el futuro. A ti elevamos nuestras s\u00faplicas e imploramos que preserves a nuestro emperador Constantino y a sus hijos temerosos de dios, libres de mal y victoriosos por muchos a\u00f1os\u00bb. El emperador tom\u00f3 un paso adicional cuando orden\u00f3 retirar sus estatuas de los templos paganos, prohibi\u00f3 que los templos que ca\u00edan en ruina fueran reparados y suprimi\u00f3 toda forma ofensiva de adoraci\u00f3n. Todas \u00e9stas medidas, sin embargo, no fueron mas all\u00e1 de la tendencia sincret\u00edstica que Constantino hab\u00eda demostrado durante mucho tiempo. Sin embargo \u00e9l debi\u00f3 percibir con claridad mayor cada vez que el sincretismo era imposible.\n<\/p>\n<h2>El tema de la tolerancia y la libertad religiosa<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera la tolerancia y la libertad religiosa no pod\u00edan continuar existiendo como una forma de igualdad. Los tiempos no estaban listos para una concepci\u00f3n de tal naturaleza. Si bien es cierto que los escritores Cristianos defendieron la libertad religiosa y que, por lo tanto Tertuliano dijo que la religi\u00f3n prohibe la compulsi\u00f3n religiosa (Non est religionis cogere religionem quae sponte suscipi debet non vi.&#8211;\u00abAd Scapulam\u00bb, cerca al final;) y, mas a\u00fan, Lactancio declar\u00f3 que \u00abEl hombre debe estar dispuesto a morir por defender la religi\u00f3n, pero no a matar.\u00bb Or\u00edgenes enarbol\u00f3 igualmente la causa de la libertad. Muy probablemente la constante persecuci\u00f3n y opresi\u00f3n generaron el entendimiento de que el imponer una manera de pensar y de concebir el mundo y la vida era una compulsi\u00f3n malvada. Contrastando con la asfixiante violencia del Estado Antiguo y con el poder y la costumbre de la opini\u00f3n p\u00fablica, estaban los Cristianos como los defensores de la libertad, pero no solamente de una libertad individual o subjetiva, ni de una libertad de conciencia como se entiende hoy en d\u00eda. A\u00fan si la Iglesia hubiera reconocido esta forma de libertad, el Estado no habr\u00eda podido permanecer tolerante. Sin percatarse de la importancia de sus actos Constantino otorg\u00f3 a la Iglesia un privilegio tras otro. Desde el 313 la Iglesia obtuvo inmunidad para sus eclesi\u00e1sticos, incluyendo libertad de impuestos o servicios obligatorios u oficios obligatorios del estado como era, por ejemplo, la dignidad curial, que impon\u00eda pesadas cargas. La Iglesia obtuvo adicionalmente la facultad de heredar propiedades y Constantino puso al Domingo bajo la protecci\u00f3n del Estado. Es verdad, sin embargo, que los veneradores de Mitras tambi\u00e9n reverenciaban el Domingo y la Navidad, por consiguiente Constantino se refiere al Domingo no como el d\u00eda del Se\u00f1or sino como el eterno d\u00eda del sol. De acuerdo con Eusebio a los paganos tambi\u00e9n se les oblig\u00f3 en \u00e9ste d\u00eda a salir a campo abierto y en conjunto, elevar sus manos y recitar la oraci\u00f3n que ya se mencion\u00f3, una oraci\u00f3n sin marcadas caracter\u00edsticas Cristianas (Vita Const., IV, xx). El emperador otorg\u00f3 muchos privilegios a la Iglesia por que ella cuidaba de los pobres y por su marcada y activa benevolencia. Pero tal vez demostr\u00f3 sus tendencias Cristianas de manera mas pronunciada al remover los impedimentos legales que, desde los tiempos de Augusto, se hab\u00edan impuesto al celibato, dejando tan s\u00f3lo los leges decimarioe, y al reconocer una amplia jurisdicci\u00f3n eclesi\u00e1stica. Sin embargo no debe olvidarse que las comunidades jud\u00edas ten\u00edan tambi\u00e9n sus propias jurisdicciones, exenciones e inmunidades, as\u00ed fuera en grado mas reducido. En una ley del a\u00f1o 318 se rechaz\u00f3 la competencia de las cortes civiles si en un pleito se apelaba a la corte de un obispo Cristiano. A\u00fan antes de que el pleito fuera iniciado en una corte civil, era permitido que una de las partes lo transfiriera a la corte del obispo. Si a ambas partes se les conced\u00eda audiencia legal, la decisi\u00f3n del obispo ten\u00eda plena validez y obligatoriedad. Una ley del 333 ordenaba a los oficiales del estado a imponer las decisiones de los obispos. El testimonio de un obispo deber\u00eda ser considerado suficiente por cualquier juez y ning\u00fan testigo pod\u00eda ser citado con posterioridad al testimonio del obispo. Dichas concesiones ten\u00edan tanto alcance que la Iglesia misma sent\u00eda que el inmenso crecimiento de su jurisdicci\u00f3n era una restricci\u00f3n en s\u00ed mismo. Posteriores emperadores limitaron esta jurisdicci\u00f3n a casos de sumisi\u00f3n voluntaria de las partes a la corte episcopal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constantino logr\u00f3 mucho a favor de los ni\u00f1os, esclavos y las mujeres, todos aquellos miembros m\u00e1s d\u00e9biles de la sociedad los cuales eran tratados \u00e1speramente por la antigua ley romana. Sin embargo \u00e9l tan solo continu\u00f3 la labor que, bajo la influencia del Estoicismo, los emperadores que lo precedieron hab\u00edan iniciado y hab\u00edan dejado a sus sucesores para continuar el empe\u00f1o de la emancipaci\u00f3n. Es as\u00ed como algunos emperadores anteriores a Constantino hab\u00edan prohibido, sin \u00e9xito, el abandono de ni\u00f1os, como ni\u00f1os exp\u00f3sitos o abandonados, \u00e9stos eran r\u00e1pidamente adoptados para ser utilizados en varios prop\u00f3sitos. Los Cristianos, particularmente, se esforzaron para apoderarse de \u00e9stos ni\u00f1os, consecuentemente, Constantino no emiti\u00f3 prohibici\u00f3n directa respecto al abandono, a pesar de que los cristianos equiparaban en gravedad a \u00e9ste con el asesinato. Orden\u00f3, en lugar de una prohibici\u00f3n directa que los exp\u00f3sitos deber\u00edan pertenecer a aquel que los encontrara, y le prohibi\u00f3 a los padres reclamar a los ni\u00f1os que hab\u00edan abandonado. Aquellos que acog\u00edan a estos ni\u00f1os adquir\u00edan derecho de propiedad sobre ellos lo que les permit\u00eda un uso extenso de dicho derecho; pod\u00edan, por ejemplo, venderlos y esclavizarlos, hasta que Justiniano prohibi\u00f3 su esclavitud bajo cualquier forma. A\u00fan en los tiempos de San Cris\u00f3stomo los padres mutilaban a sus hijos por lucro. Cuando hab\u00eda hambruna o estando endeudados, muchos padres tan s\u00f3lo obten\u00edan alivio mediante la venta de sus hijos, si es que no deseaban venderse a s\u00ed mismos. Leyes emitidas posteriormente en contra de dichas pr\u00e1cticas tuvieron tan poco efecto como aquellas que prohibieron la castraci\u00f3n y la prostituci\u00f3n. San Ambrosio, de manera v\u00edvida, describe el triste espect\u00e1culo de la venta de los ni\u00f1os por parte de sus padres, bajo la presi\u00f3n de los acreedores, o por parte de los acreedores mismos. Poco sirvieron las muchas formas de atenci\u00f3n e instituciones que trataban de proteger a dichos ni\u00f1os y a los pobres. El mismo Constantino estableci\u00f3 asilos para los exp\u00f3sitos, pero sin embargo reconoci\u00f3 el derecho de los padres de vender a sus hijos y tan s\u00f3lo cre\u00f3 excepciones para los ni\u00f1os de mas edad. Reglament\u00f3 que los ni\u00f1os que hab\u00edan sido vendidos pod\u00edan ser vueltos a comprar por sus padres, en diferenciaci\u00f3n clara a aquellos que hab\u00edan sido expuestos. Sin embargo su disposici\u00f3n no ten\u00eda aplicabilidad alguna si los ni\u00f1os eran llevados al extranjero. Valentiniano, por tanto, prohibi\u00f3 el tr\u00e1fico de seres humanos con tierras extranjeras. Las leyes prohibiendo tales pr\u00e1cticas se multiplicaron constantemente, sin embargo la mayor parte de la carga de tratar de salvar a los ni\u00f1os recay\u00f3 sobre la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constantino fue el primero en prohibir el rapto de ni\u00f1as. El abductor y aquellos que lo hab\u00edan asistido, influenciando a la ni\u00f1a, eran amenazados con penas severas. Armonizando con los puntos de vista de la Iglesia, Constantino hizo m\u00e1s dif\u00edcil el proceso de divorcio, no hizo cambios en el divorcio por mutuo consentimiento, pero impuso severas condiciones cuando la demanda de separaci\u00f3n proven\u00eda de una de las partes solamente. Un hombre pod\u00eda abandonar a su esposa por raz\u00f3n de adulterio, envenenamiento y prostituci\u00f3n, y en el proceso retener su dote, sin embargo, si la abandonaba por cualquier otro motivo, deb\u00eda devolver su dote y se le prohib\u00eda volverse a casar. Si a pesar de lo anterior se casaba, la anterior esposa pod\u00eda entrar a su casa y llevarse para s\u00ed, todo aquello que la nueva esposa le hab\u00eda entregado. Constantino hizo m\u00e1s severas las leyes antiguas prohibiendo el concubinato de una mujer libre con un esclavo, lo cual fue visto con buenos ojos por la iglesia. Por otra parte el haber guardado las distinciones de clases dentro de la ley de matrimonio estaba claramente en contradicci\u00f3n con las disposiciones de la Iglesia la cual rechazaba cualquier discriminaci\u00f3n por clase dentro del matrimonio, y consideraba como leg\u00edtimos los matrimonios informales (los denominados concubinatus), puesto que pose\u00edan un car\u00e1cter permanente y eran mon\u00f3gamos. Constantino, sin embargo, hizo la figura del Concubinatus m\u00e1s dif\u00edcil y prohibi\u00f3 a los senadores y a los altos funcionarios del Estado y del sacerdocio pagano el contraer este tipo de uniones con mujeres de clase inferior (feminoe humiles), haciendo, de hecho, imposible que pudieran casarse con mujeres pertenecientes a clases inferiores, a pesar del hecho de que su propia madre pertenec\u00eda a una clase inferior. El emperador, sin embargo, en los dem\u00e1s aspectos siempre demostr\u00f3 el mayor respeto hacia su madre. Los dem\u00e1s concubinatus, diferentes a los ya mencionados, fueron colocados en desventaja con respecto del manejo de las propiedades y los derechos hereditarios de los concubinos y sus hijos eran restringidos. Por otra parte Constantino alent\u00f3 la emancipaci\u00f3n de los esclavos y decret\u00f3 que la manumisi\u00f3n en la iglesia tendr\u00eda el mismo efecto que la manumisi\u00f3n p\u00fablica realizada ante funcionarios estatales o la realizada por testamento. (321). Ni los emperadores Cristianos ni los paganos permitieron que los esclavos buscaran su libertad sin la autorizaci\u00f3n de la ley, los legisladores Cristianos buscaron aliviar la esclavitud limitando la intensidad del castigo corporal; El amo tan s\u00f3lo podr\u00eda utilizar la vara o enviar al esclavo a la prisi\u00f3n y si el esclavo mor\u00eda dentro de dichas circunstancia su amo no era responsable. Sin embargo, si la muerte era producida por el uso de garrotes o piedras o armas o instrumentos de tortura, la persona que causaba la muerte era tratada como un asesino. Como m\u00e1s adelante se podr\u00e1 ver, el mismo Constantino se vio obligado a observar \u00e9sta ley cuando trat\u00f3 de deshacerse de Liciano. Un criminal no pod\u00eda ser golpeado en la cara, tan s\u00f3lo en los pies ya que la cara estaba hecha a semejanza de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se comparan \u00e9stas leyes con las emitidas por emperadores anteriores cuya disposici\u00f3n era considerada como humana, no se ve que las emitidas por Constantino tengan un alcance mayor. En todo aquello deferente a la religi\u00f3n Constantino sigui\u00f3 las huellas de Dioclesiano y a pesar de las experiencias negativas permaneci\u00f3 adherido a la divisi\u00f3n artificial del imperio; trat\u00f3 durante largo tiempo de evitar un rompimiento con Licinio y reparti\u00f3 al imperio entre sus hijos. Por otra parte, el poder imperial fue incrementado al recibir la consagraci\u00f3n religiosa. La Iglesia toler\u00f3 el culto al emperador bajo muchas formas. Se permit\u00eda hablar de la divinidad del emperador, o del palacio sagrado, la c\u00e1mara sagrada y del altar del emperador, sin que esto fuera considerado idolatr\u00eda. Desde \u00e9ste punto de vista los cambios religiosos de Constantino pueden ser considerados como meras frivolidades, eran tan solo poco mas que renuncias a simples formalidades. Puesto que lo que sus predecesores hab\u00edan buscado mediante el uso de toda su autoridad y al costo de un incesante derramamiento de sangre era tan s\u00f3lo el reconocimiento de su propia divinidad; Constantino logr\u00f3 esto a pesar de que renunci\u00f3 a que se realizaran sacrificios a su honor. Algunos obispos, cegados por el esplendor de la corte fueron a extremos tales de llamar al emperador el \u00e1ngel de Dios, un ser sagrado, y profetizar que, tal como lo hab\u00eda hecho el Hijo de Dios, reinar\u00eda en el cielo. Consiguientemente se ha asegurado que Constantino favoreci\u00f3 a la Cristiandad por simples motivos pol\u00edticos, y ha sido visto como un d\u00e9spota glorificado que hizo uso de la religi\u00f3n como un medio para lograr la implementaci\u00f3n de sus pol\u00edticas. Cada vez que la pol\u00edtica del estado lo requer\u00eda pod\u00eda ser cruel. A\u00fan luego de su conversi\u00f3n decret\u00f3 la ejecuci\u00f3n de su cu\u00f1ado Licinio y el hijo de \u00e9ste, lo mismo que de Crispus, su propio hijo del primer matrimonio, y de su esposa Fausta. Querell\u00f3 con su colega Licinio respecto de su pol\u00edtica religiosa y en el 323 lo derrot\u00f3 en una sangrienta batalla. Licinio se rindi\u00f3 bajo la promesa de que se proteger\u00eda su seguridad personal, pero a pesar de esto fue estrangulado un a\u00f1o mas tarde por ordenes de Constantino. Durante el r\u00e9gimen conjunto, Liciano el hijo de Licinio y Crispus el hijo de Constantino hab\u00edan sido ambos c\u00e9sares. A los dos se les hizo gradualmente a un lado. Crispus fue ejecutado bajo cargos de inmoralidad elevados contra \u00e9l por Fausta la segunda esposa de Constantino. Los cargos fueron falsos, lo cual fue conocido por Constantino, luego de los hechos, a trav\u00e9s de su madre Helena. En castigo Fausta fue sofocada hasta su muerte en un ba\u00f1o caliente. Liciano fue flagelado hasta morir. Puesto que Liciano no era hijo de la hermana de Constantino sino de una esclava, aqu\u00e9l lo trat\u00f3 siempre como un esclavo. De \u00e9sta manera Constantino evadi\u00f3 su propia ley respecto de la mutilaci\u00f3n de esclavos. Luego de conocer tales crueldades es dif\u00edcil creer que el mismo emperador pudiera tener en ocasiones impulsos de suavidad y ternura. La naturaleza humana, empero, est\u00e1 llena de contradicciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constantino fue generoso, y pr\u00f3digo en sus donaciones y adorn\u00f3 las iglesias Cristianas con magnificencia. Puso mas atenci\u00f3n a la literatura y el arte de lo que pudiera esperarse de un emperador de su \u00e9poca, a pesar de que mucho de lo anterior fue hecho por vanidad, como se comprueba por su agradecimiento a las dedicatorias hechas a \u00e9l de trabajos literarios. Es muy posible que \u00e9l mismo haya practicado alguna forma de finas artes. Sin duda alguna estaba dotado de un fuerte sentido religioso, era sincero y piadoso y le fascinaba ser representado en actitud oratoria con sus ojos levantados hacia el cielo. En su palacio ten\u00eda una capilla a la cual le gustaba retirarse a leer la Biblia y a orar. Dice Eusebio \u00abTodos los d\u00edas, a una hora determinada se encerraba en el sitio mas recluido de su palacio, como si fuera asistir a los Sagrados Misterios, y all\u00ed se comunicaba con Dios rogando a \u00c9l ardientemente de rodillas por sus necesidades\u00bb. En su car\u00e1cter de catec\u00fameno no le era permitido asistir a los misterios de la sagrada Eucarist\u00eda. Permaneci\u00f3 como catec\u00fameno hasta el fin de sus d\u00edas no por falta de convicci\u00f3n ni porque llevado por su disposici\u00f3n apasionada deseara llevar una vida pagana; obedeci\u00f3 lo mas estrictamente posible los preceptos de la Cristiandad, observando particularmente la virtud de la castidad la cual le hab\u00eda sido especialmente inculcada por sus padres. Respetaba el celibato tanto que lo liber\u00f3 de sus desventajas legales. Busc\u00f3 elevar la moralidad, y castig\u00f3 con particular severidad las ofensas contra la moral que hab\u00edan sido promovidas por el culto pagano. Cri\u00f3 a sus hijos como Cristianos y as\u00ed se separ\u00f3 gradualmente del sincretismo el cual parec\u00eda a veces favorecer. El Dios de los Cristianos era ciertamente un dios celoso que no toleraba otros dioses fuera de \u00c9l. La Iglesia nunca pudo quejarse de que estuvo en el mismo nivel de otros cuerpos religiosos. Conquist\u00f3 para s\u00ed un dominio despu\u00e9s del otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constantino prefer\u00eda la compa\u00f1\u00eda de los obispos Cristianos a la de los sacerdotes paganos. El emperador invitaba con frecuencia los obispos a su corte y les permit\u00eda el uso del sistema de correos imperial, los sent\u00f3 a su mesa, los llam\u00f3 sus hermanos y cuando hab\u00edan sufrido por la Fe, bes\u00f3 sus cicatrices. Mientras que prefiri\u00f3 a los obispos como sus consejeros, ellos por otra parte, frecuentemente solicitaban su intervenci\u00f3n. Vg. Poco despu\u00e9s del 313 en la disputa Donatista. Durante muchos a\u00f1os se preocup\u00f3 del problema \u00e1rabe y all\u00ed, debe ser reconocido, transpuso los l\u00edmites de lo permisible como cuando, por ejemplo, dictamin\u00f3 a Atanasio a qui\u00e9nes pod\u00eda recibir en la Iglesia y a qui\u00e9nes deb\u00eda excluir. A\u00fan as\u00ed evit\u00f3 cualquier interferencia directa con el dogma y busc\u00f3 que se cumpliera tan s\u00f3lo lo que las autoridades leg\u00edtimas, los s\u00ednodos, decidieran. Cuando apareci\u00f3 en un Concilio Ecum\u00e9nico, no lo hizo para influir en las decisiones, sino para demostrar su inter\u00e9s e impresionar a los paganos. Desterr\u00f3 obispos tan s\u00f3lo para evitar disputas y discordias, es decir, por razones de estado. Se opuso a Atanasio porque se le hizo creer que aquel quer\u00eda retener las naves cargueras con ma\u00edz destinado a Constantinopla. La prevenci\u00f3n de Constantino puede ser mejor entendida si se tiene en mente lo poderosos que los patriarcas llegaron a ser. Cuando finalmente sinti\u00f3 la cercan\u00eda de la muerte, recibi\u00f3 el bautismo declarando ante los obispos reunidos a su alrededor, que deseaba, como Cristo recibir el sacramento de salvaci\u00f3n en el Jord\u00e1n, pero que puesto que Dios le hab\u00eda ordenado lo contrario, no deseaba demorar mas el bautismo. Dejando a un lado la p\u00farpura, el emperador, en ropajes de ne\u00f3fito esper\u00f3 su final dentro de gran paz y alegr\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor de los hijos de Constantino, Constantino II, mostr\u00f3 claras tendencias hacia el paganismo y sus monedas llevan abundancia de emblemas paganos, su segundo hijo en favoritismo, Constancio, demostr\u00f3 mayores tendencias Cristianas convirti\u00e9ndose finalmente al Cristianismo Ario. Constancio fue un firme opositor del paganismo. Cerr\u00f3 todos los templos y prohibi\u00f3 los sacrificios bajo pena de muerte. Su m\u00e1xima era: \u00abCesset superstitio; sacrificiorum aboleatur insania\u00bb (Que cese la superstici\u00f3n, y que la locura de los sacrificios sea abolida). Sus sucesores recurrieron a la persecuci\u00f3n religiosa contra los herejes y paganos. Sus leyes (Cod. Theod., XVI, v) tuvieron la m\u00e1s desfavorable influencia en la Edad Media y fueron los fundamentos de la abusada Inquisici\u00f3n. (Ver PERSECUSIONES; CONSTANTINOPLA; IMPERIO ROMANO)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CHARLES G. HERBERMANN<br \/>\n&amp; GEORG GRUPP<br \/>\nTranscrito por Rick McCarty<br \/>\nTraducido por Rodrigo Bueno Delgado\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Moneda de tiempos de Constantino Contenido 1 Vida 2 Guerra contra Majencio 3 Guerra contra Licinio 4 \u00danico Emperador 5 Apreciaci\u00f3n hist\u00f3rica 6 In Hoc signo vinces 7 Edicto de Mil\u00e1n 8 El tema de la tolerancia y la libertad religiosa Vida En sus monedas se denominaba como \u00abM\u00bb, o con mayor frecuencia \u00abC\u00bb, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/constantino-el-grande\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCONSTANTINO EL GRANDE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24083","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24083","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24083"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24083\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24083"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24083"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24083"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}