{"id":24115,"date":"2016-02-05T16:24:46","date_gmt":"2016-02-05T21:24:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-jesus-diversos-elementos-del-culto\/"},"modified":"2016-02-05T16:24:46","modified_gmt":"2016-02-05T21:24:46","slug":"corazon-de-jesus-diversos-elementos-del-culto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-jesus-diversos-elementos-del-culto\/","title":{"rendered":"CORAZON DE JESUS: DIVERSOS ELEMENTOS DEL CULTO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Si retomamos ahora un poco los diversos elementos de este culto veremos cu\u00e1nto se justifica. El objeto propio y directo es el  coraz\u00f3n f\u00edsico. Este coraz\u00f3n es, en efecto, digno de adoraci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9? Porque forma parte de la naturaleza humana y porque el verbo se uni\u00f3 a una naturaleza perfecta: Perfectus homo(1). La misma adoraci\u00f3n que damos a la persona divina del Verbo alcanza a todo lo que le est\u00e1 unido personalmente, todo lo que subsiste en ella y por ella. Esto es acierto acerca de la naturaleza humana de Jes\u00fas entera, es verdad en lo relativo a cada una de sus partes que la componen. El coraz\u00f3n de Jes\u00fas es el coraz\u00f3n de un Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero este coraz\u00f3n que honramos, que adoramos en esta humanidad unida a la persona del Verbo, sirve aqu\u00ed de s\u00edmbolo(2). \u00bfS\u00edmbolo de qu\u00e9? Del amor. En el lenguaje usual, el coraz\u00f3n es aceptado como el s\u00edmbolo del amor. Cuando Dios nos dice en la Escritura: \u201cHijo m\u00edo, dame tu coraz\u00f3n\u201d, comprendemos que el coraz\u00f3n significa aqu\u00ed el amor. Se puede decir de alguien: le estimo le respeto, pero no puedo darle mi coraz\u00f3n; se destaca por esas palabras que la amistad, la intimidad y la uni\u00f3n son imposibles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n Sagrado de Jes\u00fas, honramos, pues, el amor que nos alcanza el Verbo encarnado. Primeramente amor creado. Cristo Jes\u00fas, simult\u00e1neamente, Dios y Hombre, Dios perfecto: es el misterio mismo de la encarnaci\u00f3n. En su Calidad de \u201cHijo del hombre\u201d, Cristo tiene un coraz\u00f3n como el nuestro, un coraz\u00f3n de carne, un coraz\u00f3n que late por nosotros con el amor m\u00e1s tierno, m\u00e1s verdadero, m\u00e1s noble, m\u00e1s fiel que pueda haber.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su carta a los Efesios, San Pablo les dice que oraba a Dios con insistencia para hacerles conocer la extensi\u00f3n, la altura y la profundidad del misterio de Jes\u00fas, tanto que estaba boquiabierto por las riquezas inconmensurables que encerraba. Habr\u00eda podido decir otro tanto del amor del coraz\u00f3n de Jes\u00fas por nosotros; por otro lado, lo dijo cuando proclam\u00f3 \u201cque este amor sobrepasaba toda ciencia\u201d(3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, en efecto, no agotar\u00edamos jam\u00e1s los tesoros de ternura, de amabilidad de benevolencia, de caridad, cuyo horno ardiente es el coraz\u00f3n del Hombre-Dios. Basta abrir el Evangelio; veremos, en cada p\u00e1gina, explotar la bondad, la misericordia, y la condescendencia de Jes\u00fas respecto de los hombres. He intentado, exponiendo algunos de la vida p\u00fablica, mostrar lo que este amor tiene de profundamente humano, de infinitamente delicado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este amor de Cristo no es una quimera, es muy real, porque se funda sobre la realidad de la encarnaci\u00f3n misma. La Virgen Mar\u00eda, S. Juan, Magdalena, L\u00e1zaro, lo saben bien. No es solamente un amor de voluntad, sino tambi\u00e9n de sentimiento. Cuando Cristo Jes\u00fas dec\u00eda: \u201cTengo piedad de la multitud\u201d(4), sinti\u00f3 realmente que la compasi\u00f3n le remov\u00eda las fibras de su coraz\u00f3n de hombre; cuando ve\u00eda a Martha y Magdalena llorar a su hermano, llor\u00f3 con ellas: l\u00e1grimas muy humanas, que brotaban de la emoci\u00f3n que le estremec\u00eda el coraz\u00f3n. Por ese motivo fue que los jud\u00edos que fueron testigos de ese espect\u00e1culo dijeron: \u201cCu\u00e1nto le quer\u00eda\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo no cambia nunca. Fue ayer, es hoy, permanece en el cielo el coraz\u00f3n m\u00e1s amante y m\u00e1s amable que se pueda encontrar. San Pablo nos dice en t\u00e9rminos propios que debemos tener plena confianza en Jes\u00fas porque es un pont\u00edfice compasivo que conoce nuestros sufrimientos, nuestras miserias, nuestras enfermedades, ya que se hizo igual a nosotros excepto en el pecado. Sin duda, Cristo no puede sufrir m\u00e1s: Mors illi ultra non dominabitur(5), pero sigue siendo aquel que se emocion\u00f3 de compasi\u00f3n, que sufri\u00f3, que rescat\u00f3 a los hombres por amor: Dilexit me et tradidit semetipsum pro me.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este amor humano de Jes\u00fas, este amor creado, \u00bfde d\u00f3nde sacaba su fuente? \u00bfDe d\u00f3nde  se derivaba? Del amor increado y divino y del amor del Verbo eterno al que la naturaleza humana est\u00e1 indisolublemente unido. En Cristo, aunque haya dos naturalezas perfectas y distintas, que guardan sus energ\u00edas espec\u00edficas y sus operaciones propias, no hay sino una sola persona divina. El amor creado de Cristo no es sino una revelaci\u00f3n de su amor increado. Todo lo que ese amor creado realiza lo hace en uni\u00f3n con el al amor increado y por causa de \u00e9l: el coraz\u00f3n de Cristo iba a sacar su bondad humana del oc\u00e9ano divino(6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el calvario, vemos morir a un hombre como nosotros, que fue presa de la angustia, que sufri\u00f3, que fue aplastado por los tormentos, m\u00e1s que ning\u00fan hombre lo ser\u00e1 alguna vez: comprendemos el amor que este hombre nos muestra. Pero este amor, que por sus  excesos sobrepasa nuestra ciencia, es la expresi\u00f3n concreta y tangible del amor divino. El coraz\u00f3n de Jes\u00fas, traspasado sobre la cruz nos revela el amor humano de Cristo; pero detr\u00e1s del velo  de la humanidad de Jes\u00fas, se muestra la inefable e incomprensible amor del Verbo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 extensas perspectivas nos abre esta devoci\u00f3n! \u00a1C\u00f3mo est\u00e1 en su naturaleza atraer al alma fiel! Porque ella suministra el medio de honrar lo que hay de m\u00e1s grande y m\u00e1s elevado, de m\u00e1s eficaz en Cristo Jes\u00fas, Verbo encarnado: el amor que entrega al mundo y cuyo horno es su coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">1 S\u00edmbolo atribuido a S. Atanasio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Prov. XXIII, 26.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Mat XV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Mat XV\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Rom Vi, 9\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 \u201cEn el Sagrado Coraz\u00f3n encontrar\u00e1n el s\u00edmbolo y la imagen sensible de la caridad infinita de Jesucristo, de esta caridad que nos leva a amarlo en reciprocidad\u201d. Le\u00f3n XIII, Bula Nahum sacrum, 25 de mayo de 1899\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beato Columba Marmion\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger para ACI Prensa\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si retomamos ahora un poco los diversos elementos de este culto veremos cu\u00e1nto se justifica. El objeto propio y directo es el coraz\u00f3n f\u00edsico. Este coraz\u00f3n es, en efecto, digno de adoraci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9? Porque forma parte de la naturaleza humana y porque el verbo se uni\u00f3 a una naturaleza perfecta: Perfectus homo(1). La misma &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-jesus-diversos-elementos-del-culto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCORAZON DE JESUS: DIVERSOS ELEMENTOS DEL CULTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24115","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24115"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24115\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}