{"id":24119,"date":"2016-02-05T16:24:55","date_gmt":"2016-02-05T21:24:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-jesus-solo-cristo-nos-revela-la-verdadera-actitud-del-alma-delante-de-dios\/"},"modified":"2016-02-05T16:24:55","modified_gmt":"2016-02-05T21:24:55","slug":"corazon-de-jesus-solo-cristo-nos-revela-la-verdadera-actitud-del-alma-delante-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-jesus-solo-cristo-nos-revela-la-verdadera-actitud-del-alma-delante-de-dios\/","title":{"rendered":"CORAZON DE JESUS: SOLO CRISTO NOS REVELA LA VERDADERA ACTITUD DEL ALMA DELANTE DE DIOS"},"content":{"rendered":"<p>\n              Cristo, en efecto sabe mejor que nadie cu\u00e1les deben ser nuestras relaciones con Dios, porque conoce. Al escucharlo no corremos ning\u00fan riesgo de separarnos: es la Verdad misma. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 actitud quiere que tengamos con Dios? Bajo qu\u00e9 aspecto quiere que lo contemplemos y lo honremos? Sin duda, nos ense\u00f1a que Dios es el maestro soberano que debemos adorar. \u201cEsta escrito: tu adorar\u00e1s al Se\u00f1or al Se\u00f1or y no servir\u00e1s sino a E.l(1)\u201d. \u201cPero ese Dios que hay que adorar es un Padre\u201d: Veri adoradores adorabunt Patrem in spiritu veritate, nam et Pater tales quaerit qui adorent eum(2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLa adoraci\u00f3n es el \u00fanico sentimiento que debe hacer  latir nuestros corazones? \u00bfConstituye la \u00fanica actitud que debemos tener respecto de ese Padre que es Dios? No; Cristo agrega el amor, y un amor pleno, perfecto, sin reserva ni restricci\u00f3n. Cuando se pregunt\u00f3 a Jes\u00fas cu\u00e1l era el m\u00e1s grande de los mandamientos, \u00bfqu\u00e9 respondi\u00f3? \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con todo tu esp\u00edritu, con toda tu alma, con todas tus fuerzas\u201d(3). Amar\u00e1s: amor de complacencia hacia ese Se\u00f1or de tan grande Majestad, hacia ese  Dios de una perfecci\u00f3n tan elevada; amor de beneficencia que busca procurar su gloria; amor de reciprocidad hacia un Dios \u201cque nos amo primero\u201d(4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios quiere, pues, que nuestras relaciones con \u00e9l est\u00e9n impregnadas a la vez por una reverencia filial y de un profundo amor. Sin la reverencia, el amor corre el riesgo de degenerar y dejar escapar algo de mal gusto, soberanamente peligroso; sin el amor que nos conduce totalmente con su impulso hacia nuestro Padre, el alma vive en el error y hace injuria al don divino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para salvaguardar en nosotros esos dos sentimientos que parecen contradictorios, Dios nos comunica el Esp\u00edritu de su Hijo Jes\u00fas, que, a trav\u00e9s de sus dones de temor y de piedad armoniza en nosotros, en la justa proporci\u00f3n que reclaman, la adoraci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima y el amor m\u00e1s tierno: Quonian estis filii, misit Deus spiritum Filii sui in corda vestra(5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el esp\u00edritu que, a partir de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas mismo, debe regir y gobernar toda nuestra vida: es el \u201cesp\u00edritu de adopci\u00f3n de la Alianza Nueva\u201d que San pablo opon\u00eda al \u201cesp\u00edritu de toda servidumbre<br \/>\n\u201d de la Ley Antigua.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfMe preguntar\u00e1n, tal vez, la raz\u00f3n de esta diferencia? Es que despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n, Dios mira a la humanidad en su hijo; por causa suya envuelve a la humanidad entera con la misma mirada de complacencia, cuyo objeto es su Hijo, nuestro hermano mayor; por eso quiere que, como \u00e9l, con \u00e9l y en \u00c9l, vivamos \u201ccomo hijos bien amados\u201d(6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me dir\u00e1n tambi\u00e9n: Y c\u00f3mo amar a Dios que no vemos: Deum nemo vidit unquam?(7) \u2013 la luz divina es, aqu\u00ed abajo, inaccesible\u201d(8); es cierto, pero Dios se revel\u00f3 a nosotros en su Hijo Jes\u00fas: Ipse illuxit cordibus nostris\u2026 in facie Christi Jesu(9). El Verbo encarnado es la revelaci\u00f3n aut\u00e9ntica de Dios y de sus perfecciones; y el amor que Cristo nos muestra no es sino la manifestaci\u00f3n del amor que Dios nos alcanza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor de Dios, en efecto, es, en s\u00ed inabarcable, nos sobrepasa completamente; no puede el esp\u00edritu del hombre concebir lo que es Dios; en \u00c9l las perfecciones no son distintas de s naturaleza: el amor de Dios es Dios mismo: Deus caritas est(10). \u00bfC\u00f3mo, pues, tendremos una idea aut\u00e9ntica del amor de Dios? Mirando a Dios que se manifiesta a nosotros bajo una forma tangible. Y cu\u00e1l es \u00e9sta forma? Es la humanidad de Jes\u00fas. Cristo es Dios, pero Dios que se revela a todos. La contemplaci\u00f3n de la santa humanidad de e sla v\u00eda m\u00e1s segura para llegar a la verdadero conocimiento de Dios. \u201c Quien lo ve, ve al Padre\u201d(11); el amor que nos muestra el verbo encarnado revela el amor del Padre respecto de nosotros, porque \u201cel Verbo y el Padre no son sino uno: Ego et Pater unum sumus(12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este orden, una vez establecido no cambia nunca. El cristianismo, es el amor de Dios que se manifiesta al mundo por medio de Cristo; y toda nuestra religi\u00f3n debe orientarse a contemplar este amor en Cristo y a responder al amor de Cristo para alcanzar a Dios,.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal es el plan divino, tal es el pensamiento de Dios sobre nosotros. Si no nos adaptamos a \u00e9l, no habr\u00e1 para nosotros ni luz ni verdad; no habr\u00e1 seguridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, la actitud esencial que reclama de nosotros ese plan divino es el de hijos adoptivos. Seguimos siendo seres sacados de la nada, y delante de \u201cese Padre de inmensa majestad\u201d(13), debemos prosternarnos con el sentimiento de la m\u00e1s humilde reverencia; pero a esas relaciones fundamentales, que nacen de nuestra condici\u00f3n de criaturas, se superponen, no para destruirlas, sino para coronarlas, relaciones m\u00e1s altas, m\u00e1s extendidas y m\u00e1s \u00edntimas que resultan de nuestra adopci\u00f3n divina, y que apuntan todas a servir a Dios por amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta actitud  personal que debe responder a la realidad de nuestra adopci\u00f3n celeste est\u00e1 particularmente favorecida por la devoci\u00f3n al coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Haci\u00e9ndonos contemplar el amor humano de Cristo por nosotros, esta devoci\u00f3n nos introduce en el secreto del amor divino; inclinando a nuestra alma para que lo reconozca mediante una vida movida por el amor, conserva en nosotros esos sentimientos de piedad filial que debemos tener hacia el Padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando recibimos a Nuestro Se\u00f1or en su santa comuni\u00f3n, poseemos en nosotros ese coraz\u00f3n divino que es un horno de amor. Pid\u00e1mosle intensamente que \u00c9l mismo nos haga comprender este amor, porque, en esto, un rayo de lo alto es m\u00e1s eficaz que todos los razonamientos humanos; pid\u00e1mosle que alumbre en nosotros el amor a su persona. \u201cSi por una gracia del Se\u00f1or, dice Santa Teresa, su amor se imprime un d\u00eda en nuestro coraz\u00f3n, todo se nos har\u00e1 f\u00e1cil; r\u00e1pidamente y sin la menor dificultad pasar\u00edamos a las obras\u201d(14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si este amor por la persona de Jes\u00fas est\u00e1 en nuestro coraz\u00f3n, nuestra actividad lo har\u00e1 brotar. Podremos reencontrar dificultades, estar sometidos a grandes pruebas, sufrir violentas tentaciones; si amamos a Cristo Jes\u00fas, esas dificultades, esas pruebas, esas tentaciones nos encontrar\u00e1n firmes. Aquae mulate non potuerunt exstinguere caritatem(15). Porque cuando \u201cel amor de Cristo nos urje, no queremos m\u00e1s para nosotros mismos, sino para Aqu\u00e9l que nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 por nosoros\u201d: Ut et qui vivunt, jam non sibi vivant, sed qui pro ipsis mortuus est(16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beato Columba Marmion\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez]]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Deut. VI, 13;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Luc IV, 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Joan. IV, 23\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 I Joan. IV, 10.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 II Cor. IV, 6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Ephes. V, I\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 Joan I, 18.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8 I Tim VI. 16\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 II Cor. IV, 6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10 I Joan. IV, 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11 Cf Joan XIV\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12 Joan X, 30.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13 Himno Te Deum\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14 Vida escrita por ella misma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15 Cant. VIII, 7.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16 II Cor V, 15.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristo, en efecto sabe mejor que nadie cu\u00e1les deben ser nuestras relaciones con Dios, porque conoce. Al escucharlo no corremos ning\u00fan riesgo de separarnos: es la Verdad misma. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 actitud quiere que tengamos con Dios? Bajo qu\u00e9 aspecto quiere que lo contemplemos y lo honremos? 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