{"id":24127,"date":"2016-02-05T16:25:11","date_gmt":"2016-02-05T21:25:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-maria-corazon-de-la-vida-eucaristica-de-la-iglesia\/"},"modified":"2016-02-05T16:25:11","modified_gmt":"2016-02-05T21:25:11","slug":"corazon-de-maria-corazon-de-la-vida-eucaristica-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-maria-corazon-de-la-vida-eucaristica-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"CORAZON DE MARIA: CORAZON DE LA VIDA EUCARISTICA DE LA IGLESIA"},"content":{"rendered":"<p>\n              \u201cTodos ellos perseveraban un\u00e1nimes en la oraci\u00f3n con (&#8230;) Mar\u00eda, Madre de Jes\u00fas\u201d, dice el autor de los Hechos de los Ap\u00f3stoles cuando describe sus vidas despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n y la Ascensi\u00f3n,  y antes de Pentecost\u00e9s (1, 14). Mar\u00eda,  tan llena de fe en la Resurrecci\u00f3n de su Hijo no tuvo necesidad de correr a la tumba ni tampoco de una visi\u00f3n para estar segura de ella, se convirti\u00f3 en el centro espiritual no-jer\u00e1rquico; el polo afectivo visible de la comuni\u00f3n eclesial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hu\u00e9sped de San Juan, \u201cno llamaba cosa propia alguna de cuantas pose\u00eda, todo era com\u00fan\u201d entre ella y sus hijos vueltos a nacer, y se las daba \u201cseg\u00fan sus necesidades\u201d (Ac 4, 32-5). Si \u201cla multitud de creyentes no ten\u00eda m\u00e1s que un coraz\u00f3n y una sola alma\u201d, \u00bfno fue precisamente porque, inclusive antes de Pentecost\u00e9s, \u201cperseveraba con Mar\u00eda en la oraci\u00f3n? (Ac 4, 32; 1, 14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo es precisamente a causa de la presencia visible y orante de Mar\u00eda que la Iglesia primitiva no ten\u00eda m\u00e1s que un coraz\u00f3n y un alma; es decir, en un sentido muy profundo, el coraz\u00f3n y el alma de Mar\u00eda? Bossuet lo explic\u00f3 en t\u00e9rminos magn\u00edficos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cElla (Mar\u00eda) ve\u00eda a su Hijo en todos sus miembros. Su compasi\u00f3n era una oraci\u00f3n por todos aquellos que sufr\u00edan; su coraz\u00f3n (estaba) en el coraz\u00f3n de aquellos que gem\u00edan, para ayudarles a clamar misericordia; en las llagas de todos los heridos para ayudarlos a pedir alivio; en todos los corazones caritativos para apresurarlos a consolar a los necesitados y afligidos; en todos los ap\u00f3stoles, para anunciar el Evangelio; en todos los m\u00e1rtires para sellarlos con su sangre; y finalmente, en todos los fieles, observando los preceptos, escuchando los consejos, imitando los ejemplos\u201d[78].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda no es solamente la evangelizadora de la Encarnaci\u00f3n, de su propia maternidad virginal y de la infancia del Salvador cerca de Juan, de otros testigos de la vida p\u00fablica de Jes\u00fas y de toda la comunidad de fieles, sino sobre todo es la Orante que participa de una manera \u00fanica en el sacrificio de la Cruz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entender a plenitud el rol de Mar\u00eda en el misterio de la Eucarist\u00eda, es necesario releer el relato jo\u00e1nico de las bodas de Can\u00e1 y la escena (que le es correspondiente) de la despedida de Jes\u00fas a su Madre, a la luz del \u201ctiempo de la Iglesia\u201d[79] en que fueron compuestos y difundidos. Nos proponemos hacer un r\u00e1pido esbozo de esto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos comentadores de San Juan subrayan la significaci\u00f3n eucar\u00edstica y eclesial del milagro de las bodas de Can\u00e1 (Bouyer, Charlier entre otros).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al relatar el milagro de Can\u00e1, para hacer m\u00e1s f\u00e1cilmente cre\u00edble y comprensible el misterio eucar\u00edstico, pre-significado en Can\u00e1, \u00bfno quiso Juan hacer comprender a sus lectores que la intercesi\u00f3n de la Madre de Jes\u00fas jugaba un rol de mediaci\u00f3n no jer\u00e1rquica en la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica en que tomaban parte? Tal como Mar\u00eda, por su consentimiento a la Encarnaci\u00f3n, suministr\u00f3 la carne del sacrificio, \u00bfno es ella la que obtiene, por su intercesi\u00f3n, la transformaci\u00f3n del pan y del vino en cuerpo y sangre de Jes\u00fas, un poco como en Can\u00e1 ella obtuvo la transformaci\u00f3n de agua en vino? En el tiempo de la Iglesia, \u00bfno repite Mar\u00eda incansablemente al Padre celestial: \u201cno tienen (suficiente) vino\u201d, es decir el vino de la caridad con el que se embriagan los que beben la Sangre del Cordero? \u00bfY no dice ella a todos los cristianos: \u201cHagan lo que les diga\u201d; es decir, beban  la sangre de mi Hijo, como se los manda para poder guardar el mandamiento de la caridad cuyo signo Sacramental es la Eucarist\u00eda?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual manera, luego de subrayar Juan (2, 11) que en Can\u00e1 Jes\u00fas \u201cmanifest\u00f3 su gloria\u201d y que \u201csus disc\u00edpulos creyeron en \u00c9l\u201d, \u00bfc\u00f3mo no pensar que prepara a sus lectores para comprender el profundo sentido de lo que refiere en su cap\u00edtulo 19, v. 26: \u201cHe aqu\u00ed a tu Hijo, he aqu\u00ed a tu madre\u201d? En efecto, la madre es la que transmite la vida; y Mar\u00eda \u00bfno obtuvo mediante su oraci\u00f3n el primer signo gracias al cual Juan, indudablemente presente en Can\u00e1, crey\u00f3 en Jes\u00fas enviado del Padre y as\u00ed \u201cpas\u00f3 de la muerte a la vida\u201d?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el lenguaje jo\u00e1nico, creer es tener la vida eterna: \u201cAquel que escucha mi palabra y cree al que me envi\u00f3 tiene vida eterna\u201d(Jn 5, 24). Cuando Jes\u00fas dec\u00eda a Juan: \u201cHe aqu\u00ed a tu madre\u201d, \u00bfno le dec\u00eda \u201che aqu\u00ed aquella por cuya oraci\u00f3n obtuviste la vida eterna por la fe en m\u00ed? Juan sab\u00eda bien que \u201clo que es nacido de la carne, carne es y lo que es nacido del esp\u00edritu, esp\u00edritu es\u201d (Jn 3, 6): \u00bfno volvi\u00f3, en Can\u00e1, a nacer del Esp\u00edritu de Mar\u00eda?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre de los vivientes, la Nueva Eva, por su intercesi\u00f3n, obtiene y entrega a los hijos de su fe inmaculada, la verdadera vida: creer en Jes\u00fas, escuchar su palabra, ver la manifestaci\u00f3n de su gloria divina, nutrirse de su carne y beber de su sangre, conocer a Dios a trav\u00e9s de \u00c9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 permitido pensar, de manera particular, en la presencia moral y m\u00edstica de Mar\u00eda durante el sacrificio eucar\u00edstico, al leer este pasaje de la enc\u00edclica Redemptoris Mater ( \u00a7 22) de Juan Pablo II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn esos textos (Lc 11, 27-28; 8, 19-21; Mt 12, 46-50; Mc 3, 31-35), Jes\u00fas quiere oponer, sobre todo, a la maternidad que deriva del s\u00f3lo hecho del nacimiento con lo que esta maternidad (como la fraternidad) debe ser en el cuadro del Reino de Dios, bajo el resplandor salv\u00edfico de la paternidad de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el texto jo\u00e1nico, por el contrario, a trav\u00e9s de la descripci\u00f3n del suceso de Can\u00e1, se esboza lo que se manifest\u00f3 concretamente como la maternidad nueva seg\u00fan el esp\u00edritu y no seg\u00fan la carne; es decir, la solicitud de Mar\u00eda por los hombres; el ir por delante de toda la gama de sus carencias y necesidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Can\u00e1 de Galilea, s\u00f3lo se muestra un aspecto concreto de la pobreza humana, aparentemente m\u00ednima y de poca importancia: \u201cno tienen vino\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero aquello tiene un valor simb\u00f3lico: ir por delante de las necesidades del hombre quiere decir, al mismo tiempo, introducirlos en el resplandor de la misi\u00f3n mesi\u00e1nica y del poder salv\u00edfico de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay, entonces, una mediaci\u00f3n: Mar\u00eda se sit\u00faa entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, de su pobreza y de sus sufrimientos. Se coloca al medio, es decir, que act\u00faa como Mediadora no exteriormente, sino en su condici\u00f3n de Madre, consciente de poder (o tal vez de tener el derecho de) mostrar al Hijo las necesidades de los hombres. Su mediaci\u00f3n tiene, por tanto un  car\u00e1cter de intercesi\u00f3n: Mar\u00eda intercede por los hombres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como madre no s\u00f3lo desea que se manifieste el poder mesi\u00e1nico de su Hijo, es decir su poder salv\u00edfico destinado a socorrer la desdicha de los hombres; a liberar al hombre del mal que pesa sobre su vida bajo diferentes formas y en diferentes medidas&#8230; (cf. Lc 4, 18).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro elemento esencial de este rol de Mar\u00eda se encuentra en aquello que dice a los sirvientes; \u201cHagan todo lo que \u00c9l les diga\u201d. La Madre de Cristo se presenta delante de los hombres como portavoz de la voluntad del Hijo; aquella que muestra qu\u00e9 exigencias deben ser satisfechas con el fin de que pueda manifestarse el poder salv\u00edfico del Mes\u00edas. En Can\u00e1, merced a la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda y a la obediencia de los sirvientes, Jes\u00fas indica el inicio de su hora. El suceso de Can\u00e1, en Galilea, se nos presenta como un primer anuncio de la mediaci\u00f3n de Mar\u00eda, orientada hacia el Cristo y tendiente hacia la revelaci\u00f3n de su poder salv\u00edfico\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es claro que esta misi\u00f3n mesi\u00e1nica y este poder salv\u00edfico de Jes\u00fas estallan sobre todo en el misterio eucar\u00edstico. Es sobre todo hacia \u00e9l que la intercesi\u00f3n de la Virgen orienta  nuestros corazones. Es ah\u00ed, sobre todo, que la hora de Jes\u00fas se prolonga sin t\u00e9rmino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El horizonte eucar\u00edstico del milagro consumado por Jes\u00fas a ruego de Mar\u00eda es  totalmente percibido y afirmado por el nuevo Misal mariano en su misa de \u201cla Virgen Mar\u00eda en Can\u00e1\u201d: citemos el prefacio:\n<\/p>\n<p>Interviniendo por los esposos de Can\u00e1,<br \/>\nMar\u00eda implora a su Hijo<br \/>\ny pide a los sirvientes<br \/>\nhacer lo que \u00c9l les mandara;<br \/>\nentonces las urnas se vuelven rojas de vino,<br \/>\npara la alegr\u00eda de los convidados;<br \/>\nprimer anuncio de la comida de bodas<br \/>\nque Cristo prepara cada d\u00eda por su Iglesia.<br \/>\nEse signo maravilloso<br \/>\n(&#8230;) deja entrever la hora misteriosa<br \/>\ndonde Cristo, en la p\u00farpura de su Pasi\u00f3n,<br \/>\nentregar\u00e1 su vida en la  cruz<br \/>\npor su Esposa la Iglesia. \u201c<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed se ve que en Can\u00e1 Cristo &#8211; de diferentes maneras, en palabras y en acto &#8211; anuncia la Eucarist\u00eda futura, como sacrificio y como alimento; el antiguo prefacio insist\u00eda en ello:\n<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Dichosa eres Virgen Mar\u00eda!<br \/>\nGracias a ti,<br \/>\ntu Hijo realiz\u00f3 el primero de sus milagros;<br \/>\ngracias a ti,<br \/>\nCristo Esposo prepar\u00f3 el vino nuevo<br \/>\npara su Esposa la Iglesia;<br \/>\ngracias a ti,<br \/>\nlos disc\u00edpulos creyeron en su Maestro\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta  lectura lit\u00fargica del Evangelio jo\u00e1nico, la Iglesia propone con audacia y fe el reconocimiento de la mediaci\u00f3n del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda en la preparaci\u00f3n y en la celebraci\u00f3n del sacrificio eucar\u00edstico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al pie de la Cruz, Mar\u00eda podr\u00eda volver a decir: \u201cNo tienen vino\u201d. Habiendo llegado la hora de Jes\u00fas, \u00bfNo vuelve a pensar Mar\u00eda, viendo la fuga de los Ap\u00f3stoles y la fe vacilante de Juan en la Resurrecci\u00f3n inminente (cf. Jn 20, 9), en esta oraci\u00f3n que les vali\u00f3 la fe inicial y sin la cual, entre tanto, permanec\u00edan ciegos delante la manifestaci\u00f3n suprema de la gloria divina de Jes\u00fas: su muerte en la cruz (cf Jn 12, 28-32) aunque ya hubiesen tomado la Sangre del Cordero que ella ofrece ahora por ellos? \u201cHe aqu\u00ed a tu Hijo\u201d significar\u00eda: eng\u00e9ndrame de nuevo en este peque\u00f1o, a m\u00ed tu Unig\u00e9nito, ayud\u00e1ndolo a reencontrar la fe en mi Resurrecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero las palabras de Jes\u00fas: \u201cHe ah\u00ed a tu Madre, he ah\u00ed a tu hijo\u201d podr\u00edan tener, tambi\u00e9n, en el tipo de la Iglesia primitiva, un sentido eucar\u00edstico m\u00e1s inmediato. Al momento de escuchar las palabras de Jes\u00fas, Juan ven\u00eda de ser ordenado, la v\u00edspera, sacerdote de la Nueva Alianza y de recoger el testamento de Jes\u00fas: \u201cHagan esto como rito conmemorativo m\u00edo\u201d (Lc 22, 19)[80] \u00bfNo fue por obedecer este mandamiento, esta orden sagrada por excelencia, que cumplir\u00eda el voto de Mar\u00eda en Can\u00e1: \u201cHagan todo lo que \u00c9l les diga\u201d (Jn 2,5), que se volvi\u00f3, en la Cena, servidor y ministro sacramental de las bodas mesi\u00e1nicas? \u00bfDespu\u00e9s de escuchar Juan las palabras que le dirigi\u00f3 Jes\u00fas, a \u00e9l que ven\u00eda de recibir el poder de nutrir a la Esposa del Cordero, la Iglesia- \u201dhe ah\u00ed a tu Madre\u201d, no comprender\u00eda, en el tiempo que sigui\u00f3 a la Resurrecci\u00f3n, bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu (cf Jn 2, 21; 16, 12), si no inmediatamente, que deb\u00eda en adelante, como mediador jer\u00e1rquico entre el Hijo y la Madre, cumplir perfectamente la orden recibida en Can\u00e1, y ofrecer a su Madre -que es la de Jes\u00fas- el vino nuevo de la sangre del Unig\u00e9nito?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la vida p\u00fablica de Jes\u00fas no  hubo persona que creyese, como cre\u00eda Mar\u00eda, en el anuncio del Pan de vida. Ninguno que, como ella, testigo del milagro de la Encarnaci\u00f3n en su seno virginal, deseara tanto la Eucarist\u00eda para poder vivir en Jes\u00fas y tener la vida (cf Jn 6, 56-8). No hubo nadie, despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n, que comiese con tanta fe y con tanto amor el cuerpo y la sangre de Aquel que ella hab\u00eda dado al mundo con el fin de que diera su carne por la vida del mundo (cf. Jn 6, 51).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Mas adelante, todav\u00eda en tiempos de la Iglesia, despu\u00e9s de la muerte y gloriosa Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, insinuada por el Apocalipsis (11, 19;1-6-14), podemos pensar que sus comuniones supremamente meritorias de Inmaculada le merecieron la resurrecci\u00f3n \u201cex condigno\u201d y el privilegio de una resurrecci\u00f3n anticipada \u201cde congruo\u201d, aunque su Asunci\u00f3n sea sobre todo un don gratuito de Jes\u00fas resucitado)[81].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDesde ese momento el disc\u00edpulo la llev\u00f3 a vivir a su casa\u201d (Jn 19, 27). El Padre Braun subray\u00f3 bien el sentido simb\u00f3lico de este texto[82]. \u00bfEn tiempos de la Iglesia, no es cada cristiano \u201cel disc\u00edpulo amado por Jes\u00fas\u201d y que tiene que &#8211; siguiendo la explicaci\u00f3n de Le\u00f3n XIII[83] &#8211; dar a Mar\u00eda la hospitalidad de su Coraz\u00f3n y acoger al Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, traspasado por la espada de sus propios pecados, y regocijarse con la dicha de la Corredentora? \u00bfY el \u201cen su casa\u201d, la casa de Juan que acoge a Mar\u00eda, no es el s\u00edmbolo de la Iglesia Universal que recibe en la fe el Coraz\u00f3n de su Madre?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan no fue el \u00fanico en recibir y acoger a Mar\u00eda; toda la Iglesia primitiva hizo lo propio, hablando en  sentido moral, con un respeto y un amor marcados de una gratitud inmensa. Como sus otros miembros, Mar\u00eda se mostraba \u201casidua a las ense\u00f1anzas de los Ap\u00f3stoles, fiel a la comuni\u00f3n fraterna, a la fracci\u00f3n del pan y a las oraciones d\u00eda tras d\u00eda, con un solo coraz\u00f3n\u201d con sus hermanos y sus hijos (cf Ac 4, 32-36). As\u00ed, hasta hoy inclusive, en cada Misa el Coraz\u00f3n de Mar\u00eda ofrece al Padre, en uni\u00f3n con la sangre de su Hijo, las l\u00e1grimas pasadas, sus sufrimientos y su amor al pie de la Cruz, en el Esp\u00edritu, para la salvaci\u00f3n del mundo entero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo es por ese motivo que la Iglesia acoge tan intensamente a su Madre virginal durante la celebraci\u00f3n de los santos misterios de sus bodas con el Cordero, acto central de la vida eclesial? \u00bfNo manifiesta esta acogida privilegiada la invocaci\u00f3n, tan frecuentemente renovada durante la Misa, de la intercesi\u00f3n de la Madre del Cordero?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diremos, entonces, que amando y venerando -particularmente despu\u00e9s de su sacrificio- el Coraz\u00f3n de su Madre, la Iglesia ama su propio Coraz\u00f3n eclesial, absolutamente polarizado por el amor de la Eucarist\u00eda, glorifica e imita el indecible amor, terrestre y celeste, de la Th\u00e9otokos por la Eucarist\u00eda y por el pueblo de Dios, del cual la Eucarist\u00eda es el signo unificador. La hora de la moment\u00e1nea impotencia taumat\u00fargica[84] del crucificado ya ha pasado, mientras que permanece la todopoderosa oraci\u00f3n mediadora de Mar\u00eda ante el Cordero y en uni\u00f3n con \u00c9l\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>NOTAS<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">78.  Bossuet, Sermon II sur l\u00b4Assomption (1663) 1er point (Lebarcq, t. IV). Se esclarecer\u00e1 este texto a la luz de aquel que remite la nota 108: Bossuet no pretende demostrar una presencia f\u00edsica del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda en los otros, sino una influencia moral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">79.  Cf. La Instrucci\u00f3n de la Comisi\u00f3n B\u00edblica pontificia del 21 de abril de 1964 sobre \u201cla verdad hist\u00f3rica de los Evangelios\u201d, en particular lo que se dice sobre el rol de los Ap\u00f3stoles en la segunda etapa de la transmisi\u00f3n (Doc. Cath., col 713-4; ver los comentarios del cardenal Bea, col, 783-6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">80.  Adoptamos la traducci\u00f3n propuesta por Jerem\u00eda y el P. De Broglie, y justificada por J. L\u00e9cuyer, Le sacrifice de la Nouvelle Alliance, Mappus, Lyon, 1962, pp. 192-6\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">81.  Cf. El an\u00e1lisis de S. R. Belarmino sobre este punto por el P.S Tromp, Marianum XIII; y nuestras notas 98-99.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">82.  F. M. Braun, O. P., La M\u00e8re des fideles, Castermann, 1953, pp. 124-9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">83.  Leon XIII, enc\u00edclica  Augustissim\u00e6 Virginis del 12 de setiembre de 1897: \u201cIngravescente \u00e6tate&#8230; facere non possumus qui omnibus et singulis in Christo filiis notris Ipsius cruce pedentis extrema verba, quasi testamento relicta, iterimus: Ecce mater tua. Ac pr\u00e6clare quidem nobiscum actum esse censebimus, si id nostr\u00e6 commendationes effecerint ut liceatque de singulis usurpare verba Joannis, qu\u00e6 de se scripsit: \u201cAccepit eam discipulus in sua\u201d (Le\u00f3n XIII, Lettres Apostoliques, Bonne Presse, t, V, p.168).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">84.  Adoptamos aqu\u00ed la interpretaci\u00f3n muy remarcable y original, pero muy poco conocida y remarcada por los exegetas y te\u00f3logos, tomada del relato de las boads de Can\u00e1 por E. Testa, O.F.M., Studii biblici franciscani, Libro V, Jerusalen, 1955, pp. 139-90, en particular, pp.184 sq.. Jes\u00fas,  al decir \u201cmi hora todav\u00eda no ha llegado\u201d quer\u00eda decir: la hora noctura en la que no operar\u00e9 milagros todav\u00eda no ha llegado (cf. Jo, 11, 8-10), puedo hacer, por tanto, el milagro que me pides. Se\u00f1alemos aqu\u00ed la interpretaci\u00f3n original de A. Kerrigan O.F.M.: \u201cDe Mariologia et \u0153cumenismo\u201d, Roma, 1962. 71-119.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nBertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger para la Enciclopedia Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cTodos ellos perseveraban un\u00e1nimes en la oraci\u00f3n con (&#8230;) Mar\u00eda, Madre de Jes\u00fas\u201d, dice el autor de los Hechos de los Ap\u00f3stoles cuando describe sus vidas despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n y la Ascensi\u00f3n, y antes de Pentecost\u00e9s (1, 14). Mar\u00eda, tan llena de fe en la Resurrecci\u00f3n de su Hijo no tuvo necesidad de correr &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-maria-corazon-de-la-vida-eucaristica-de-la-iglesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCORAZON DE MARIA: CORAZON DE LA VIDA EUCARISTICA DE LA IGLESIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24127","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24127"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24127\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}