{"id":24131,"date":"2016-02-05T16:25:20","date_gmt":"2016-02-05T21:25:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-mariacorazon-de-la-iglesia-en-la-mariologia-rusa\/"},"modified":"2016-02-05T16:25:20","modified_gmt":"2016-02-05T21:25:20","slug":"corazon-de-mariacorazon-de-la-iglesia-en-la-mariologia-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-mariacorazon-de-la-iglesia-en-la-mariologia-rusa\/","title":{"rendered":"CORAZON DE MARIA:\u00bbCORAZON DE LA IGLESIA\u00bb EN LA MARIOLOGIA RUSA"},"content":{"rendered":"<p>\n  Panag\u00eda. Iglesia de la Asunci\u00f3n, Kremlim. Mosc\u00faDe esta Teolog\u00eda en im\u00e1genes exaltada por el monje benedictino ruso, la marialog\u00eda sophi\u00e1nica rusa, a pesar de ciertas conjeturas y ciertas conclusiones que la Iglesia cat\u00f3lica no puede adoptar, constituye un brillante y estimulante ejemplo. Ahora bien, el tema de Mar\u00eda Coraz\u00f3n de la Iglesia, es central en ella. Soloviev, fundador de esta escuela inspirada en el platonismo y en idealismo alem\u00e1n, escrib\u00eda: \u201cEl cuerpo no debe morir sino despu\u00e9s que sean destruidas sus dos partes esenciales, la cabeza y el coraz\u00f3n. Pero la cabeza y el coraz\u00f3n de la Iglesia -Cristo y Mar\u00eda- viven en la eternidad de Dios y son invulnerables\u201d118.   En el siglo XX, Paul Florenskij (nacido en 1881) escrib\u00eda: \u201cSi el Se\u00f1or es la cabeza de la Iglesia, la dulce Mar\u00eda dispensadora de la bondad divina es verdaderamente el coraz\u00f3n mediante el cual la Iglesia comunica a sus miembros la vida, la eternidad y los dones del Esp\u00edritu, porque es la verdadera fuente de vida (&#8230;) centro exclusivo de la vida de la Iglesia119. Pero, es sobre todo Bulgakov el que ha insistido sobre nuestro tema. El padre Schultze s.j., resume de esta manera el pensamiento del te\u00f3logo ruso: \u201cMar\u00eda es el coraz\u00f3n de la Iglesia, es de alguna manera su personificaci\u00f3n; en tanto personificaci\u00f3n de la Iglesia, la Madre de Dios fue elevada por encima de todo pecado. Es el coraz\u00f3n vivo de la Iglesia y su autoridad personal; el coraz\u00f3n del mundo y el centro espiritual de toda la humanidad. Mientras vivi\u00f3 en este mundo, no fue ninguno de los Ap\u00f3stoles -ni Pedro, ni Juan- sino Mar\u00eda, el coraz\u00f3n vivo de la Iglesia, su \u00fanica autoridad personal, suprema e irrecusable que devino m\u00e1s evidente despu\u00e9s de su muerte120. Bulgakov piensa inclusive que el Ap\u00f3stol Juan, por ser llamado hijo (de Mar\u00eda) recibi\u00f3 la primac\u00eda entre los Ap\u00f3stoles; una primac\u00eda distinta de la de Pedro e igualmente divina en su origen121. Estas reflexiones tan sugerentes suscitan los siguientes comentarios: 1. Es muy justo decir que Mar\u00eda personifica a la Iglesia, pero como su tipo trascendente, como una causa no solamente ejemplar, sino tambi\u00e9n eficiente (aunque dependiente). Precisamente porque Mar\u00eda personifica a la Iglesia como comuni\u00f3n de amor, es que puede y debe ser denominada su coraz\u00f3n; y el Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, que personifica a Mar\u00eda, puede y debe ser llamado coraz\u00f3n de la Iglesia. Y como la Iglesia es la raz\u00f3n de ser universo, como lo dec\u00eda san Epifanio122, Mar\u00eda tambi\u00e9n puede ser llamada el coraz\u00f3n de la humanidad y del mundo. 2. Como lo muestra el padre Schultze123, la imagen del coraz\u00f3n aplicada a la situaci\u00f3n de Mar\u00eda en la Iglesia tiene la ventaja de subrayar su rol activo. El rol de Mar\u00eda en la Iglesia no es puramente pasivo, como lo quer\u00eda Barth. Bulgakov, en tanto, minimiza la pasividad de Mar\u00eda. 3. La m\u00e1s grave cr\u00edtica que se le podr\u00eda hacer es haber transferido inconscientemente- en beneficio de Mar\u00eda la esfera de la suprema autoridad jur\u00eddica en la Iglesia que niega a Pedro. Despu\u00e9s de haberla desconocido en el plano visible de Pedro, la afirma gratuitamente respecto de Mar\u00eda en la Iglesia primitiva y, ahora, puesto que Mar\u00eda est\u00e1 en cielo, reduce esta suprema autoridad a ser puramente invisible. \u00a1Elimina de esta manera la visibilidad de la Iglesia!124. En realidad, durante la vida de Mar\u00eda despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, ya era Pedro la cabeza visible de la Iglesia, y Mar\u00eda le era sumisa como lo fue en otro tiempo a Jos\u00e9. La influencia secreta, pero muy real, de Mar\u00eda sobre la Iglesia primitiva se ejerc\u00eda -como la del coraz\u00f3n en el cuerpo humano- invisiblemente mediante el amor y la oraci\u00f3n. Mar\u00eda ya era el coraz\u00f3n invisible de la Iglesia visible. Sin embargo esta influencia sobre todo invisible ten\u00eda repercusiones visibles, traduci\u00e9ndose en una influencia visible por la palabra y por el ejemplo. Mar\u00eda es hoy, no solamente el coraz\u00f3n invisible, sino adem\u00e1s invulnerable (en toda extensi\u00f3n de la palabra) de la Iglesia visible; y este Coraz\u00f3n se vuelve en alguna manera visible por y en la oraci\u00f3n amante de la Iglesia, virgen y madre. Hay que reconocerlo; Scheeben hab\u00eda respondido de antemano a Bulgakov: \u201cEn el cuerpo m\u00edstico de Cristo, el lugar de Mar\u00eda se define de manera m\u00e1s adecuada como la de coraz\u00f3n (&#8230;) Mar\u00eda aparece as\u00ed como el miembro en el cual se refleja m\u00e1s perfectamente toda la vida de la cabeza, y cuyas funciones condicionan y sostienen de m\u00faltiples formas la acci\u00f3n de la cabeza sobre los otros miembros. Por otro lado, esta imagen muestra de manera contundente el lugar personal y vivo de Mar\u00eda en el organismo interior del Cuerpo de Cristo, por oposici\u00f3n al lugar que corresponden a los representantes oficiales de Cristo en el organismo exterior de la Iglesia (&#8230;) Mar\u00eda no tiene ninguna participaci\u00f3n en el ejercicio del poder p\u00fablico del magisterio o del se\u00f1or\u00edo (Scheeben hace alusi\u00f3n al poder de jurisdicci\u00f3n). Su colaboraci\u00f3n con Cristo es, m\u00e1s bien, \u00edntima y secreta, del coraz\u00f3n con la cabeza, en la comunicaci\u00f3n interior de la vida a los miembros; actividad por la cual Cristo realiza por excelencia su misi\u00f3n de Redentor125. El rol de Mar\u00eda dentro de la Iglesia es, por tanto, mayor que el de Pedro &#8211; ministro exterior &#8211; o de Juan. Es profundamente diferente y complementario. La mariolog\u00eda cat\u00f3lica, precisando el rol de Mar\u00eda como coraz\u00f3n de la Iglesia, se mantiene igualmente alejada de los errores &#8211; por defecto &#8211; del protestantismo o &#8211; por exceso &#8211; de la escuela sophi\u00e1nica rusa. Pero evidentemente la Iglesia Cat\u00f3lica, al negar que Mar\u00eda haya recibido de Cristo, como Pedro, un poder de jurisdicci\u00f3n sobre la Iglesia, afirma el se\u00f1or\u00edo de Mar\u00eda sobre el pueblo de Dios que es tambi\u00e9n el suyo, y su estricto derecho a ser conocida, alabada y amada. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>NOTAS<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">118.  Vladimir Soloviev, Fondements spiritueles de la vie, Beauchesne, Paris, 1932, p. 174.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">119.  Cf. B. Scultze, S.J. \u201cMariologie sophianique russe\u201d, Maria, VI, p 225. \u00bfEl adjetivo \u201cexclusivo\u201d indica el rechazo a un centro visible?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">120.  Schultze, op. cit., pp. 234 y 233.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">121.  Schultze, Maria et Ecclesia, vol X. Roma\u00e6, 1960; Maria und Kirche in der russichen Sophia-Theologie, p 94. Cita la obra de Bulgakov sobre Pedro y Juan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">122.  S. Epifanio, Adv. H\u00e6r. I, 5; MG 41 181 B.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">123.  Scultze, Maria et Ecclesia, X, loc cit, p. 64.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">124.  Cf. P\u00edo XII, Mystici Corporis Christi: Sublato enim adspectababili hoc Capite, ac diffractis conspicuis unitatis viuculis mysticum  Redemptoris corpus ita obscurant ac deformant ut ab \u00e6tern\u00e6 quarentibus salutis portum jam nec videri, neque inveniri queat\u201d&#160;; AAS 35 (1943) 211. Cf. La afirmaci\u00f3n de Denys le Chartreux: \u201cprincipi Apostolorum tamquan totius Ecclessi\u00e6 praelato (Maria) fuit humillime subdita\u201d In cant. 8, 26.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">125.  Scheeben, op cit., 112-3; 168. Sobre el tema del coraz\u00f3n de Mar\u00eda de alguna manera visible por y en la oraci\u00f3n amante de la Iglesia, ver tambi\u00e9n Scheeben: \u201cLa oraci\u00f3n que ella (Mar\u00eda) hizo entre los Ap\u00f3stoles escuhando al Esp\u00edritu Santo contiene, en particular y para todos los tiempos, el tipo de similitud en que se encuentra, con Mar\u00eda, la Iglesia mediadora de la gracia de la Redenci\u00f3n. Esta similitud no consiste solamente en que la oraci\u00f3n de la Iglesia es animada y sostenida por la oraci\u00f3n de Mar\u00eda. Consiste especialmente en que la oraci\u00f3n hecha por Mar\u00eda para pedir los frutos de la Redenci\u00f3n es animada y sostenida por la oraci\u00f3n de Mar\u00eda coraz\u00f3n de la Iglesia\u201d(op. Cit., p. 199). Se apreciar\u00e1 la hermosa interpretaci\u00f3n que nos da Scheeben de Ac. 1, 14.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nBertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del Franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger para la Enciclopedia Cat\u00f3lica\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Panag\u00eda. Iglesia de la Asunci\u00f3n, Kremlim. Mosc\u00faDe esta Teolog\u00eda en im\u00e1genes exaltada por el monje benedictino ruso, la marialog\u00eda sophi\u00e1nica rusa, a pesar de ciertas conjeturas y ciertas conclusiones que la Iglesia cat\u00f3lica no puede adoptar, constituye un brillante y estimulante ejemplo. 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