{"id":24132,"date":"2016-02-05T16:25:21","date_gmt":"2016-02-05T21:25:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-maria-proclamacion-de-su-maternidad-eclesial-por-pablo-vi\/"},"modified":"2016-02-05T16:25:21","modified_gmt":"2016-02-05T21:25:21","slug":"corazon-de-maria-proclamacion-de-su-maternidad-eclesial-por-pablo-vi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-maria-proclamacion-de-su-maternidad-eclesial-por-pablo-vi\/","title":{"rendered":"CORAZON DE MARIA: PROCLAMACION DE SU MATERNIDAD ECLESIAL POR PABLO VI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Algunos lectores podr\u00edan objetar que la Iglesia, por voz de Pablo VI ha proclamado solemnemente que Mar\u00eda es su Madre, sin ninguna alusi\u00f3n a su funci\u00f3n de Coraz\u00f3n de la Iglesia. Es cierto que no existe, que yo sepa al menos, ning\u00fan texto del Magisterio que declare expl\u00edcitamente que Mar\u00eda es el Coraz\u00f3n de la Iglesia. Sin embargo, en el mismo discurso en que Pablo VI proclamaba a Mar\u00eda Madre de la Iglesia, al precisar que este t\u00edtulo sintetiza admirablemente el lugar privilegiado en la Santa Iglesia reconocido a la Santa Virgen por el Concilio (Vaticano II)\u201d126, recordaba que Mar\u00eda es la \u201cportio maxima, optima, pr\u00e6cipua, electissima\u201d de la Iglesia, y sobre todo promulgaba solemnemente la constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Lumen Gentium. Ahora bien, \u00e9sta afirma que Mar\u00eda es tambi\u00e9n su \u201cmiembro supereminente y completamente singular\u201d127. Estas dos im\u00e1genes, lejos de oponerse se complementan por no decir que tienen el mismo sentido: si se concibe a la Iglesia como la familia de Dios, se dir\u00e1 que Mar\u00eda es la Madre; si se la concibe como el Cuerpo m\u00edstico de Cristo, se dir\u00e1 que es su coraz\u00f3n (\u00bfcu\u00e1l otro ser\u00eda?)128 o su madre, si se desea indicar su trascendencia respecto de los otros miembros del cuerpo, y su cualidad de origen del conjunto del cuerpo. En realidad, tal como son empleadas, con sus connotaciones precisas, estas dos im\u00e1genes parecen revestir la misma significaci\u00f3n: Mar\u00eda es Madre de la Iglesia porque ella es primero su hija en tanto criatura de Cristo, Jefe de la Iglesia, y redimida por \u00c9l, \u201chija de Ad\u00e1n, nuestra hermana, disc\u00edpula de Cristo, entregada totalmente a Dios y a Cristo, \u00fanico Redentor\u201d129; de otro lado los te\u00f3logos (Scheeben, Tromp) que exaltan a Mar\u00eda como el Coraz\u00f3n de la Iglesia subrayan que es tambi\u00e9n su Madre130 y el padre Schillebeckx expone maravillosamente el nexo que sintetiza ambas im\u00e1genes: \u201cComo madre, tipo de la Iglesia (Mar\u00eda), colabora maternalmente en la edificaci\u00f3n de la Iglesia emprendida por Cristo. Ella es la madre de la Iglesia, que le debe, por consecuencia, su propio car\u00e1cter maternal. Pero en esta Iglesia, ella es el seno espiritual-corporal. Como madre, le da la vida\u201d131 La imagen de seno corresponde a la del coraz\u00f3n, del que hemos se\u00f1alado ya el car\u00e1cter activo y din\u00e1mico. Como Mar\u00eda es hija espiritual del Jefe de la Iglesia, Jes\u00fas, para poder ser la madre de sus miembros, as\u00ed recibe, como coraz\u00f3n, el influjo de la cabeza para dar la sangre y la vida a los otros miembros. En el plano especulativo, nada, absolutamente nada, se opondr\u00eda a lo que el Magisterio de la Iglesia, despu\u00e9s de haber proclamado solemnemente que Mar\u00eda es a la vez miembro supereminente y Madre de la Iglesia, precisara que su Coraz\u00f3n inmaculado es el Coraz\u00f3n de la Iglesia. En el asunto referido al t\u00edtulo de Mar\u00eda, Coraz\u00f3n de la Iglesia, se puede decir exactamente lo que dec\u00eda Pablo VI sobre la denominaci\u00f3n de Madre de la Iglesia: \u201csintetiza admirablemente el lugar privilegiado en la Santa Iglesia reconocido a la Santa Virgen por el Concilio\u201d. Ambos reunidos muestran mejor que estando separados que -retomando las palabras de Pablo VI- \u201cla realidad de la Iglesia no se agota en su estructura jer\u00e1rquica, su liturgia, sus sacramentos, y sus ordenanzas jur\u00eddicas. Su esencia profunda, la fuente primera de su eficacia santificadora debe ser buscada en su uni\u00f3n m\u00edstica con Cristo; uni\u00f3n que no podemos concebir haciendo abstracci\u00f3n de aquella que es la Madre del Verbo Encarnado\u201d132. Puesto que la esencia profunda de la Iglesia consiste en su uni\u00f3n m\u00edstica con Cristo, es evidente que nadie la realiza ni la encarna mejor que Mar\u00eda, tan inseparablemente unida a Jes\u00fas como el Coraz\u00f3n a la Cabeza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>NOTAS<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">126.  Pablo VI, discurso del 21 de noviembre de 1964, AAS 56 (1964), 1.015. Utilizamos la traducci\u00f3n (francesa) de la Documentation catholique.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">127.  LG, 53.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">128.  La imagen del cuello, empleada por San Bernardo y numerosos autores medievales, fuera de otros inconvenientes (cf. Nota 107), no expresa -como aquella del coraz\u00f3n- el rol activo de Mar\u00eda en la Iglesia, ni simboliza a Mar\u00eda como \u201cMater charitatis\u201d (expresi\u00f3n del mismo San Bernardo, cf. Nota 67). Las dos im\u00e1genes pueden, por lo dem\u00e1s, complementarse: la imagen del cuello indica de mejor manera que Mar\u00eda une la humanidad al Verbo de la Vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">129.  Pablo VI, discurso del 21 de noviembre de 1964, op cit., 1016-7. Cita tambi\u00e9n a San Ambrosio: \u201csit in singulis Mari\u00e6 anima ut magnificat Dominum; sit in singulis spiritus Mari\u00e6 ut exsultet in Deo\u201d(in Luc 2, 26&#160;; ML 15, 1642): Ambrosio desarrolla el pensamiento que Bossuet comentar\u00e1 m\u00e1s tarde (cf. Nota 72).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">130.  Ver, entre otros,  Schillebeeckx, op. cit pp. 121, 128-9; Scheeben, op. cit., p. 201.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">131.  Schillebeeckx, op. cit., pp. 128-9\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">132.  Pablo VI, discurso del 21 de noviembre de 1964, op. cit., p. 1014\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nBertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger para la Enciclopedia Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos lectores podr\u00edan objetar que la Iglesia, por voz de Pablo VI ha proclamado solemnemente que Mar\u00eda es su Madre, sin ninguna alusi\u00f3n a su funci\u00f3n de Coraz\u00f3n de la Iglesia. Es cierto que no existe, que yo sepa al menos, ning\u00fan texto del Magisterio que declare expl\u00edcitamente que Mar\u00eda es el Coraz\u00f3n de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-maria-proclamacion-de-su-maternidad-eclesial-por-pablo-vi\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCORAZON DE MARIA: PROCLAMACION DE SU MATERNIDAD ECLESIAL POR PABLO VI\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24132","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24132"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24132\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}