{"id":24136,"date":"2016-02-05T16:25:30","date_gmt":"2016-02-05T21:25:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cordero-en-el-simbolismo-cristiano-primitivo\/"},"modified":"2016-02-05T16:25:30","modified_gmt":"2016-02-05T21:25:30","slug":"cordero-en-el-simbolismo-cristiano-primitivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cordero-en-el-simbolismo-cristiano-primitivo\/","title":{"rendered":"CORDERO (EN EL SIMBOLISMO CRISTIANO PRIMITIVO)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Uno de los pocos s\u00edmbolos Cristianos procedentes del primer siglo es el del Buen Pastor llevando sobre sus hombros un cordero o una oveja, con otras dos ovejas a su lado. Entre los siglos primero y cuarto fueron pintados ochenta y ocho frescos de este tipo en las Catacumbas Romanas.<br \/>\nSeg\u00fan la interpretaci\u00f3n de Wilpert, el significado que puede ser asociado a este s\u00edmbolo, es el que sigue. El cordero u oveja sobre los hombros del Buen Pastor es un s\u00edmbolo del alma de los difuntos llevada por Nuestro Se\u00f1or al cielo; mientras que las dos ovejas que acompa\u00f1an al Pastor representan los santos que ya gozan de la felicidad eterna. Esta interpretaci\u00f3n est\u00e1 en armon\u00eda con una antigua oraci\u00f3n lit\u00fargica por los difuntos del siguiente tenor: \u00abTe rogamos Dios . . . que seas misericordioso con \u00e9l en el juicio, habi\u00e9ndolo redimido por tu muerte, l\u00edbralo del pecado, y reconc\u00edlialo con el Padre. Se para \u00e9l el Buen Pastor y ll\u00e9valo sobre tus hombros [al redil] Rec\u00edbelo en el Reino venidero, y conc\u00e9dele participar en el gozo eterno de la Sociedad de los santos\u00bb (Muratori, \u00abLit. Rom. Vet.\u00bb, I, 751). En los frescos de las catacumbas esta petici\u00f3n est\u00e1 representada como ya cumplida; el difunto est\u00e1 en compa\u00f1\u00eda de los santos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro ciclo de pinturas en las catacumbas (menos numeroso) representa un cordero, o una oveja, con una vasija de orde\u00f1ar en la espalda o suspendido de un cayado de pastor. Un \u00fanico fresco de este tipo muestra un pastor orde\u00f1ando una oveja, mientras otro muestra una vasija para orde\u00f1ar sobre un altar, entre dos ovejas. Los frescos de este tipo (de la oveja y la vasija de orde\u00f1ar) eran, hasta hace poco, generalmente interpretados como s\u00edmbolos de la Eucarist\u00eda, pero Mgr. Wilpert disiente de la opini\u00f3n recibida, y relaciona todos estos frescos con alusiones a la leche como s\u00edmbolo del gozo celestial. Ambas interpretaciones proceden de un texto muy conocido de las Actas de las Santas Perpetua y Felicidad. Mientras estaban en prisi\u00f3n esperando el martirio, Sta. Perpetua dice contemplar en una visi\u00f3n un inmenso jard\u00edn, y en su centro la figura elevada y venerable de un anciano vestido de pastor, orde\u00f1ando una oveja. \u00abLevantando su cabeza, me mir\u00f3 y dijo, &#8216;Bienvenida, hija m\u00eda.&#8217; Y me invit\u00f3 a acercarme y me dio de la leche. La recib\u00ed con las manos unidas y tom\u00e9 de ella. Y todos los que estaban alrededor gritaron &#8216;Am\u00e9n&#8217;. Y al sonido de la voz despert\u00e9, sintiendo una dulzura indescriptible en mi boca.\u00bb La coincidencia de ideas entre esta descripci\u00f3n y los frescos de las catacumbas de la oveja y la vasija de orde\u00f1ar es tan clara que, a primera vista, la interpretaci\u00f3n corriente de esta clase de representaciones parecer\u00eda ser obviamente precisa. Wilpert, sin embargo, llama la atenci\u00f3n sobre la circunstancia de que los hechos descritos en la visi\u00f3n de Sta. Perpetua no tienen lugar en la tierra, sino en el cielo, donde ya no se recibe la Eucarist\u00eda. Por lo tanto propone que los frescos del tipo vasija de orde\u00f1ar son s\u00edmbolo del gozo que el alma del difunto posee en el para\u00edso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cordero, u oveja, s\u00edmbolo, entonces, del primer tipo descrito, tiene siempre, en todas las pinturas de catacumbas y en sarc\u00f3fagos del siglo cuarto, un significado asociado con la condici\u00f3n del difunto despu\u00e9s de muerto. Pero en la nueva era iniciada por Constantino el Grande, el cordero aparece en el arte de las bas\u00edlicas con un significado totalmente nuevo. El esquema general de la decoraci\u00f3n absidal con mosaico en las bas\u00edlicas que se construyen por todas partes tras la conversi\u00f3n de Constantino, se asemeja en lo fundamental a lo descrito por San Paulino como existente en la Bas\u00edlica de San Felix de Nola. \u00abLa Trinidad resplandece en su misterio pleno\u00bb, el santo nos dice: \u00abCristo es representado mediante la figura de un cordero; la voz del Padre truena desde el cielo; y el Esp\u00edritu Santo es derramado a trav\u00e9s de la paloma. La Cruz est\u00e1 rodeada por un c\u00edrculo de luz como por una corona. La corona de esta corona son los mismos ap\u00f3stoles, que son representados por un coro de palomas. La Divina unidad de la Trinidad es resumida en Cristo. La Trinidad tiene al mismo tiempo sus propias representaciones; Dios es representado por la voz paternal, y por el Esp\u00edritu; la Cruz y el Cordero significan la V\u00edctima Santa. El fondo de p\u00farpura y las palmas significan la realeza y el triunfo. Sobre la roca est\u00e1 de pie aquel que es la Roca de la Iglesia, de la que fluyen las cuatro fuentes murmurantes, los Evangelistas, r\u00edos vivos de Cristo\u00bb (San Paulino, \u00abEp. xxxii, ad Severum\u00bb, sect. 10, P. L. LXI, 336). El Divino Cordero era normalmente representado en los mosaicos absidales de pie sobre el monte m\u00edstico desde donde fluyen los cuatro arroyos del Para\u00edso simbolizando a los Evangelistas; doce ovejas, seis a cada lado, eran adem\u00e1s representadas, viniendo desde las ciudades de Jerusal\u00e9n y Bel\u00e9n (indicadas por peque\u00f1as casas en los extremos de la escena) y marchando hacia el cordero. La zona inferior, no existente en la actualidad, del famoso mosaico del siglo cuarto de la iglesia de Sta. Pudenciana de Roma, originalmente representaba el cordero sobre la monta\u00f1a y probablemente tambi\u00e9n las doce ovejas; el mosaico absidal del siglo sexto de los Sts. Cosme y Dami\u00e1n existente en Roma, da una buena idea de la manera en que se representaba este tema.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el \u00abLiber Pontificalis\u00bb, Constantino el Grande regal\u00f3 al baptisterio Laterano, que \u00e9l fund\u00f3, una estatua de oro de un cordero derramando agua que fue emplazada entre dos estatuas de plata de Cristo y San Juan Bautista; el Bautista estaba representado portando un rollo inscrito con las palabras: \u00abEcce Agnus Dei, ecce qui tollit peccata mundi.\u00bb Desde el siglo quinto, la cabeza del cordero empez\u00f3 a ser rodeada por la aureola. Diversos monumentos tambi\u00e9n muestran al cordero con su cabeza coronada por varias formas de Cruz; un monumento descubierto por de Vog\u00fc\u00e9 en la Siria Central muestra al cordero con la Cruz sobre sus espaldas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente paso en el desarrollo de la idea de asociar la Cruz con el cordero aparece en un mosaico del siglo sexto de la Bas\u00edlica Vaticana que representaba al cordero sobre un trono, a los pies de una Cruz adornada con gemas. Del costado traspasado de este cordero, flu\u00eda sangre en un c\u00e1liz desde donde a su vez se distribu\u00eda en cinco chorros, recordando las cinco llagas de Cristo. Finalmente, otro monumento del siglo sexto, formando parte en la actualidad del ciborio de San Marcos, en Venecia, presenta una escena de crucifixi\u00f3n con los dos ladrones crucificados, mientras que Cristo es representado como un cordero, permaneciendo erguido sobre la uni\u00f3n de los maderos. Uno de los m\u00e1s interesantes monumentos mostrando al Divino Cordero de variadas maneras es el sarc\u00f3fago de Junius Bassus (m. 358). En cuatro de los t\u00edmpanos entre los nichos aparece\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Levantando a L\u00e1zaro, por medio de un bast\u00f3n, desde la tumba;<br \/>\nsiendo bautizado por otro cordero, con una paloma sobrevolando la escena;<br \/>\nmultiplicando los panes, en dos cestos, mediante el toque con un bast\u00f3n;<br \/>\nunido a otros tres corderos.<br \/>\nOtras dos escenas muestran un cordero recibiendo las Tablas de la Ley en el Monte Sina\u00ed y golpeando una roca de la que fluye un chorro de agua. Por tanto en esta serie, el cordero es un s\u00edmbolo, no s\u00f3lo de Cristo, sino tambi\u00e9n de Mois\u00e9s, del Bautista, y de los tres J\u00f3venes en el horno ardiente. El fresco del cementerio de Praetextatus, mostrando a Susana como un cordero entre dos lobos (los ancianos), es otro ejemplo del cordero como s\u00edmbolo de un creyente ordinario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Juan I. Cuadrado\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los pocos s\u00edmbolos Cristianos procedentes del primer siglo es el del Buen Pastor llevando sobre sus hombros un cordero o una oveja, con otras dos ovejas a su lado. Entre los siglos primero y cuarto fueron pintados ochenta y ocho frescos de este tipo en las Catacumbas Romanas. 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