{"id":24142,"date":"2016-02-05T16:25:42","date_gmt":"2016-02-05T21:25:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-a-los-corintios\/"},"modified":"2016-02-05T16:25:42","modified_gmt":"2016-02-05T21:25:42","slug":"epistolas-a-los-corintios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-a-los-corintios\/","title":{"rendered":"EPISTOLAS A LOS CORINTIOS"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 San Pablo funda la Iglesia en Corinto<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Autenticidad de las Ep\u00edstolas<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">2 Primera Ep\u00edstola\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.1 Por qu\u00e9 la escribi\u00f3<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">2.2 Importancia de la Primera Ep\u00edstola<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">2.3 Divisiones de la Primera Ep\u00edstola<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">2.4 Su ense\u00f1anza<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">3 Segunda Ep\u00edstola\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">3.1 Estilo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">3.2 Divisiones de la Ep\u00edstola<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-12\">3.3 Unidad de la Segunda Ep\u00edstola<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">4 Unidad de la Iglesia en Corinto seg\u00fan se muestra en las dos Ep\u00edstolas<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<h3>San Pablo funda la Iglesia en Corinto<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"> San Lucas describe gr\u00e1ficamente (Hch. 16 -18) la primera visita de San Pablo a Europa. Cuando lleg\u00f3 a Tr\u00f3ada, en la esquina noroeste de Asia Menor, en su segundo gran viaje misionero en compa\u00f1\u00eda de Timoteo y Silvano, o Silas (que era un \u00bb profeta\u00bb y ten\u00eda la confianza de los  Doce), se encontr\u00f3 con San Lucas, probablemente por primera vez.   En Tr\u00f3ada tuvo una visi\u00f3n de \u00abun hombre de Macedonia de pie suplic\u00e1ndole: Pasa a Macedonia y ay\u00fadanos\u00bb (Hch. 16,9). En respuesta a este llamamiento procedi\u00f3 a Filipos en Macedonia, donde hizo muchos  conversos, pero fue cruelmente azotado con varas de acuerdo con la costumbre  romana.   Despu\u00e9s de consolar a los hermanos viaj\u00f3 hacia el sur a Tesal\u00f3nica, donde algunos de los  jud\u00edos \u00abcreyeron, y de los que serv\u00edan a Dios, y de los gentiles una gran multitud, y mujeres nobles no pocas. Pero los jud\u00edos, movidos por la envidia, reunieron a algunos hombres malvados de la clase vulgar, y volvieron la ciudad un tumulto\u2026 Y alborotaron al pueblo y  a las autoridades de la ciudad al o\u00edr estas cosas. Pero los hermanos, inmediatamente enviaron a Pablo y a Silas de noche a Berea.   Cuando ellos llegaron all\u00ed, se fueron a la sinagoga de los jud\u00edos, y muchos de ellos creyeron, y de las mujeres honorables que eran gentiles y de los hombres no pocos\u201d. Pero jud\u00edos incr\u00e9dulos de Tesal\u00f3nica fueron a Berea a \u00abagitar y a alborotar a la multitud\u00bb.   \u00abE inmediatamente los hermanos hicieron marchar a Pablo a toda prisa hasta el mar; Silas y Timoteo se quedaron all\u00ed.  Los que conduc\u00edan a Pablo lo llevaron hasta  Atenas.\u00bb &#8212;entonces reducida a la posici\u00f3n de una antigua ciudad  universitaria. En Atenas predic\u00f3 su famoso discurso  filos\u00f3fico en el Are\u00f3pago. S\u00f3lo unos pocos se  convirtieron, entre ellos estaba  San Dionisio el Areopagita. Algunos de sus oyentes fr\u00edvolos se burlaron de \u00e9l. Otros dijeron que eso era suficiente para el presente; que escuchar\u00edan m\u00e1s en otro momento.   Parece que \u00e9l qued\u00f3 muy decepcionado con Atenas, la cual nunca volvi\u00f3 a visitar y nunca se menciona en sus cartas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El decepcionado y solitario ap\u00f3stol sali\u00f3 de  Atenas y viaj\u00f3 hacia el oeste, una distancia de cuarenta y cinco millas, a Corinto, la entonces capital de Grecia.   La terrible flagelaci\u00f3n en Filipos poco despu\u00e9s de que hab\u00eda sido apedreado y dado por muerto en Listra, junto con el maltrato de parte de los  jud\u00edos, como se describe en 2 Cor., debi\u00f3 haberlo debilitado mucho.  Como no debemos suponer que \u00e9l, al igual que su Maestro, se salv\u00f3 milagrosamente del dolor y sus efectos, fue con dolor f\u00edsico, nerviosismo y recelo que el solitario Ap\u00f3stol entr\u00f3 en esa gran ciudad  pagana, que ten\u00eda un mal nombre por su libertinaje en todo el mundo  romano.   Actuar como un  corintio era sin\u00f3nimo de llevar una vida floja. Corinto, que hab\u00eda sido destruida por los romanos, fue restablecida como una colonia por Julio C\u00e9sar, el 46 a.C., y Augusto la convirti\u00f3 en  capital de la provincia romana de Acaya.  Fue construida en el extremo sur del istmo que conecta el continente con la Morea, y estaba en la gran l\u00ednea de tr\u00e1fico entre Oriente y Occidente. Sus dos magn\u00edficos puertos, uno a cada lado del istmo, estaban atestados de buques y eran escena de bullicio y actividad constante.   Corinto estaba llena de  griegos, romanos,  sirios,  egipcios y jud\u00edos, muchos de \u00e9stos \u00faltimos hab\u00edan venido hac\u00eda poco desde Roma a causa de su expulsi\u00f3n por Claudio; y sus calles estaban atestadas por decenas de miles de  esclavos. Tambi\u00e9n ven\u00edan multitudes de todas partes cada cuatro a\u00f1os para estar presente en los juegos \u00edstmicos. En la cima de la colina al sur de la ciudad estaba el  infame templo de Venus, con sus miles de devotos  femeninos dedicados a una vida de verg\u00fcenza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue a este centro de tr\u00e1fico, excitaci\u00f3n,  riqueza y vicio que San Pablo lleg\u00f3, probablemente hacia finales del 51 d.C.; y donde pas\u00f3 m\u00e1s de dieciocho meses de su carrera apost\u00f3lica.  Tom\u00f3 su residencia con dos  jud\u00edos  cristianos,  Aquila y su esposa  Priscila (refugiados de Roma), porque eran del mismo oficio que \u00e9l. Como todos los jud\u00edos, \u00e9l hab\u00eda aprendido un oficio en su juventud, y en su casa se mantuvo a s\u00ed mismo trabajando en este comercio, a saber, fabricantes de tiendas, puesto que hab\u00eda decidido no recibir ning\u00fan apoyo econ\u00f3mico de los  corintios, los cuales amaban el dinero.  Comenz\u00f3 a predicar en la sinagoga todos los  s\u00e1bados; \u201cy persuad\u00eda a los jud\u00edos y a los griegos\u00bb. De este per\u00edodo dice que estuvo con ellos \u00aben la debilidad y miedo, y mucho temblor\u00bb.   El maltrato que hab\u00eda recibido todav\u00eda estaba fresco en su memoria, como recuerda uno o dos meses despu\u00e9s al escribir a los  tesalonicenses, que hab\u00eda sido \u201ctratado vergonzosamente en Filipos\u00bb (Ep\u00edstolas a los Tesalonicenses | 1  Tes.]] 2,2).  Pero cuando se le unieron Silas y Timoteo, quienes le llevaron ayuda pecuniaria de Macedonia, se volvi\u00f3 m\u00e1s audaz y confiado, y \u00abse dedic\u00f3 enteramente a la Palabra, dando testimonio ante los jud\u00edos de que el  Cristo era  Jes\u00fas.    Como ellos se opusiesen y profiriesen blasfemias, sacudi\u00f3 sus vestidos y les dijo:  \u00b4Vuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza; yo soy inocente y desde ahora me dirigir\u00e9 a los gentiles.\u00b4\u201d  (Hechos de los Ap\u00f3stoles | Hch.]] 18. 5-6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces comenz\u00f3 a predicar en casa de Tito Justo, contigua a la sinagoga.   Crispo, el principal de la sinagoga, y su familia, y varios de los  corintios se  convirtieron y  fueron  bautizados.   Entre ellos estaban Cayo, Est\u00e9fanas y su casa, y la casa de Fortunato y Acaico, \u00ablas primicias de Acaya.\u00bb (1 Cor. 1,14.16; 16,15).  Sin embargo, la creciente oposici\u00f3n de los  jud\u00edos y el estado imp\u00edo de la ciudad tuvieron una influencia depresiva sobre \u00e9l, pero \u00abel  Se\u00f1or dijo a  Pablo en la noche en una  visi\u00f3n: No tengas miedo, sigue hablando y no calles, porque yo estoy contigo y nadie te pondr\u00e1 la mano encima para hacerte mal, pues tengo un pueblo numeroso en esta ciudad.  Y permaneci\u00f3 all\u00ed un a\u00f1o y seis meses, ense\u00f1ando entre ellos la Palabra de Dios\u201d ( Hch. 18,9-11).   Muchos se  convirtieron; algunos de ellos nobles,  ricos y sabios, pero la gran mayor\u00eda no eran ni eruditos, ni poderosos, ni nobles (1 Cor. 1,26). Durante este largo per\u00edodo se plant\u00f3 la fe no s\u00f3lo en Corinto, sino en otras partes de Acaya, especialmente en Cencreas, el puerto oriental.  A la larga los jud\u00edos incr\u00e9dulos, al ver el grupo cada vez mayor de  cristianos que frecuentaban la casa de Tito Justo, al lado de su sinagoga, se pusieron furiosos, y se alzaron un\u00e1nimes y arrastraron a San Pablo ante el reci\u00e9n nombrado proc\u00f3nsul de Acaya, Gali\u00f3n, el hermano de S\u00e9neca (54 a.C.).    Al percibir que era una cuesti\u00f3n de religi\u00f3n, Gali\u00f3n se neg\u00f3 a escucharlos. La multitud, al ver esto y suponiendo que se trataba de una disputa entre  griegos y los jud\u00edos, cay\u00f3 sobre el cabecilla de estos \u00faltimos (S\u00f3stenes, que sucedi\u00f3 a Crispo como jefe de la sinagoga) y le dieron una paliza a la misma vista del tribunal; pero Gali\u00f3n fingi\u00f3 no darse cuenta.  Su tratamiento debi\u00f3 haber intimidado a los  jud\u00edos, y San Pablo \u00abse qued\u00f3 a\u00fan muchos d\u00edas\u00bb.   Cornely opina que en este momento fue que hizo su viaje hasta Il\u00edrico, y que su primera visita a los mismos \u00aben el dolor\u00bb fue cuando regres\u00f3; otros, con mayor probabilidad, lo sit\u00faan m\u00e1s tarde. San Pablo, por \u00faltimo se despidi\u00f3 de los hermanos, y viaj\u00f3 hasta \u00c9feso con Aquila y Priscila.  Los dej\u00f3 all\u00ed y se traslad\u00f3 a Jerusal\u00e9n y regres\u00f3 por Antioqu\u00eda, Galacia y Frigia, donde confirm\u00f3 a todos los disc\u00edpulos. Despu\u00e9s de haber atravesado as\u00ed \u00ablas costas superiores,\u00bb regres\u00f3 a \u00c9feso, donde estableci\u00f3 su cuartel general durante casi tres a\u00f1os. Fue hacia el final de ese per\u00edodo que escribi\u00f3 la  Primera Ep\u00edstola.\n<\/p>\n<h3>Autenticidad de las Ep\u00edstolas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay poco que decir sobre la  autenticidad de las Ep\u00edstolas.    Es tan abrumadoramente fuerte la evidencia hist\u00f3rica e interna de que fueron escritas por San Pablo que su autenticidad ha sido francamente aceptada por cada insigne escritor de las escuelas cr\u00edticas m\u00e1s avanzadas. Aparecieron en las primeras colecciones de las  Ep\u00edstolas de San Pablo, y fueron citadas como Escritura por los  primeros escritores  cristianos.  Los primeros  herejes las citaron como autoridades y fueron traducidas a muchos idiomas a mediados del siglo II.    La personalidad \u00fanica de San Pablo est\u00e1 impresa en cada una de sus p\u00e1ginas. Baur, el fundador  racionalista de la Escuela de Tubinga, y sus seguidores, afirmaban que las dos Ep\u00edstolas a los Corintios, la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas y la Ep\u00edstola a los Romanos son inexpugnables.   Uno o dos escritores hipercr\u00edticos, de poco peso, presentaron algunas objeciones in\u00fatiles contra ellas; pero estas apenas pretend\u00edan ser tomadas en serio; fueron refutadas y dejadas de lado por tal ultra escritor como Kuenen. Schmiedel, uno de los cr\u00edticos modernos m\u00e1s avanzados, dice (Hand-Kommentar, Leipzig, 1893, p. 51) que a menos que se puedan aducir mejores argumentos contra ellas, las dos Ep\u00edstolas deben ser reconocidas como aut\u00e9nticos escritos de San Pablo.   La Segunda Ep\u00edstola era conocida desde tiempos muy antiguos.  Hay un rastro de ella en esa parte de \u00abLa Ascensi\u00f3n de Isa\u00edas\u00bb, que data del siglo I (Knowling, \u00abThe Testimony of St. Paul to Christ\u201d, p 58; Charles, \u00abThe Ascension of Isaiah\u201d, pp. 34, 150). Era conocida por San Policarpo, por el escritor de la Carta a Diogneto, por Aten\u00e1goras, por  Te\u00f3filo y por los  herejes Bas\u00edlides y  Marci\u00f3n. En la segunda mitad del siglo II fue tan ampliamente utilizada que no es necesario dar citas.\n<\/p>\n<h2>Primera Ep\u00edstola<\/h2>\n<h3>Por qu\u00e9 la escribi\u00f3<\/h3>\n<h3>Importancia de la Primera Ep\u00edstola<\/h3>\n<h3>Divisiones de la Primera Ep\u00edstola<\/h3>\n<h3>Su ense\u00f1anza<\/h3>\n<h2>Segunda Ep\u00edstola<\/h2>\n<h3>Estilo<\/h3>\n<h3>Divisiones de la Ep\u00edstola<\/h3>\n<h3>Unidad de la Segunda Ep\u00edstola<\/h3>\n<h2>Unidad de la Iglesia en Corinto seg\u00fan se muestra en las dos Ep\u00edstolas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Bibliograf\u00eda<\/b>:   Las     introducciones usuales tales como CORNELY, JACQUIER, SALMON, BELSER, ZAHN; BERNARD, Second Corinthians en Expositor&#8217;s Greek Testament (Londres, 1903); FINDLAY, First Epistle to the Corinthians en Exp. Gr. Test. (Londres, 1900); RICKABY, Romans, Corinthians, Galatians (Londres, 1898); KENNEDY, Second and Third Corinthians (Londres, 1900); ALFORD, The Greek Test. (Londres, 1855), II; ROBERTSON en HASTINGS, Dict. of the Bible; Lives of St. Paul por FARRAR, CONYBEARE y HOWSON, LEWIN, FOUARD; MCEVILLY, An Exposition of the Epistles of St. Paul (3ra ed., Dublin, 1875) CORNELY, Commentarius (Par\u00eds, 1890). Vea tambi\u00e9n los comentarios de ESTIUS, BISPING, MAIER, LOCH, REISCHL, DRACH, STEENKISTE.   El comentario cr\u00edtico de SCHMIEDEL, Die Briefe an die Korinther in Hand Kommentar (Leipzig, 1893); LIGHTFOOT, Biblical Essays, Notes on Epistles of St. Paul (notas sobre los siete cap\u00edtulos de Primera Corintios \u2014 Londres, 1895); ROBERTSON, Corinthians in The International Critical Commentary (Cambridge, 1908).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Aherne, Cornelius. \u00abEpistles to the Corinthians.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. 5 Oct. 2015 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04364a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 siendo traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 1.1 San Pablo funda la Iglesia en Corinto 1.2 Autenticidad de las Ep\u00edstolas 2 Primera Ep\u00edstola 2.1 Por qu\u00e9 la escribi\u00f3 2.2 Importancia de la Primera Ep\u00edstola 2.3 Divisiones de la Primera Ep\u00edstola 2.4 Su ense\u00f1anza 3 Segunda Ep\u00edstola 3.1 Estilo 3.2 Divisiones de la Ep\u00edstola 3.3 Unidad de la Segunda Ep\u00edstola &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-a-los-corintios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEPISTOLAS A LOS CORINTIOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24142","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24142"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24142\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}