{"id":24182,"date":"2016-02-05T16:27:08","date_gmt":"2016-02-05T21:27:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/culto-cristiano\/"},"modified":"2016-02-05T16:27:08","modified_gmt":"2016-02-05T21:27:08","slug":"culto-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/culto-cristiano\/","title":{"rendered":"CULTO CRISTIANO"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Noci\u00f3n y caracter\u00edsticas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Comienzo del culto cristiano<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Influencias jud\u00eda y pagana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Noci\u00f3n y caracter\u00edsticas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra culto (saj\u00f3n, weorthscipe, \u00abhonor\u00bb; de worth, que significa \u201cvalor\u201d, \u00abdignidad\u00bb, \u00abprecio\u00bb; y la terminaci\u00f3n, ship;  lat\u00edn, cultus).  En su sentido m\u00e1s general es un homenaje que se rinde a una persona o cosa.  En este sentido podemos hablar de culto al h\u00e9roe, culto al emperador, a los demonios, a los \u00e1ngeles, incluso a las reliquias, y en especial a la Cruz.  Este art\u00edculo se ocupar\u00e1 del culto  cristiano de acuerdo con la siguiente definici\u00f3n: homenaje que se rinde a Dios, a Jesucristo, a sus  santos, a los seres o incluso a los objetos que tienen una relaci\u00f3n especial con Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay varios grados de este culto:\n<\/p>\n<ul>\n<li> <b>Latr\u00eda<\/b>:  si se dirige directamente a Dios, es superior, absoluto, el culto supremo, o culto de adoraci\u00f3n, o, de acuerdo con el t\u00e9rmino  teol\u00f3gico consagrado, un culto de   latria (latr\u00eda).  Este culto soberano se debe solamente a Dios; si se dirigiese a una criatura se convertir\u00eda en idolatr\u00eda.  <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> <b>Dul\u00eda<\/b>:  Cuando el culto se dirige a Dios s\u00f3lo indirectamente, es decir, cuando su objeto es la  veneraci\u00f3n de los m\u00e1rtires, de los \u00e1ngeles o los santos, es un culto subordinado dependiente del primero y relativo, en la medida en que se  honra a las criaturas de Dios por sus relaciones particulares con \u00c9l.  Los te\u00f3logos lo designan como culto de dul\u00eda, un t\u00e9rmino que denota servidumbre, y que, cuando se usa para denotar nuestro culto a los siervos distinguidos de Dios, implica que su servicio a \u00c9l es su t\u00edtulo a nuestra veneraci\u00f3n (cf. Chollet, loc. cit., col. 2407, y Bouquillon, Tractatus de virtute religionis, I, Brujas, 1880, 22 ss). <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> <b>Hiperdul\u00eda:<\/b>  Como la Sant\u00edsima Virgen tiene un rango supereminente y absolutamente independiente entre los santos, el culto que se le rinde se llama hyperdulia (para el significado e historia de estos t\u00e9rminos vea Suicer, Thesaurus ecclesiasticus, 1728).  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a estos principios, se entender\u00e1 f\u00e1cilmente que un culto determinado se puede ofrecer incluso a objetos inanimados, tales como las reliquias de un m\u00e1rtir, la Cruz de Cristo, la corona de espinas, o incluso la  estatua o imagen de un santo.   Aqu\u00ed no hay ninguna confusi\u00f3n o peligro de idolatr\u00eda, pues este culto es subordinado o dependiente.  La reliquia del santo es venerada por el v\u00ednculo que la une con la persona que es adorada o venerada, mientras que se considera que la estatua o  imagen tiene una relaci\u00f3n convencional con una persona que tiene derecho a nuestro homenaje, como un  s\u00edmbolo que nos recuerda a esa persona (vea Vacant, Diet de th\u00e9ol. Cath., s.v. Adoration, y a los autores citados en la bibliograf\u00eda, tambi\u00e9n dul\u00eda, latr\u00eda, adoraci\u00f3n, idolatr\u00eda, veneraci\u00f3n de im\u00e1genes, Devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que distinguir entre el culto interior  y el culto exterior.  El primero no se manifiesta por actos externos, sino que consiste en la adoraci\u00f3n interior; pero cuando este sentimiento interior se expresa con palabras o acciones, postraci\u00f3n, genuflexi\u00f3n, la Se\u00f1al de la Cruz, o cualquier otro gesto, se convierte en culto exterior.  Adem\u00e1s, el culto es privado o p\u00fablico:  el primero, que puede ser un acto de culto externo, se realiza sin ser visto o visto por unos pocos; y el segundo es el culto oficial que rinden los hombres reunidos para un fin  religioso y que forman una sociedad religiosa correctamente llamada.  Este no es el lugar para mostrar que el culto  cristiano es un culto a la vez interior y exterior, p\u00fablico y privado.  Debe ser interior, de lo contrario ser\u00eda mera comedia, un culto puramente  farisaico como el que Cristo conden\u00f3 cuando le dijo a sus  disc\u00edpulos que deb\u00edan adorar en esp\u00edritu y en verdad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no debe ser culto puramente interior, como afirma Sabatier (Sabatier, \u00abEsquisse d&#8217;une philosophie de la religi\u00f3n\u00bb, 1908, 5), con ciertos  protestantes y la mayor\u00eda de los  de\u00edstas, pues el hombre no es un esp\u00edritu puro, sino compuesto de cuerpo y alma, y debe adorar a Dios, no s\u00f3lo en su alma, sino tambi\u00e9n en su cuerpo.   Esta es la justificaci\u00f3n de todas las manifestaciones externas de culto: genuflexi\u00f3n, prosternaci\u00f3n, arrodillarse, estar de pie, la Se\u00f1al de la Cruz, la elevaci\u00f3n o imposici\u00f3n de manos.  Por otra parte, bajo el mismo principio se puede entender f\u00e1cilmente que, para rendir homenaje a Dios, el hombre puede recurrir a criaturas animadas o inanimadas (sacrificio de animales, incienso, luces, flores, etc.).   Tampoco es dif\u00edcil probar que, puesto que el hombre es un ser social, su culto debe ser p\u00fablico y en com\u00fan con los dem\u00e1s.  El culto en privado o incluso el culto  individual en p\u00fablico, no es suficiente.  La sociedad como tal tambi\u00e9n debe dar a Dios el honor que se le debe.  Adem\u00e1s, es natural que hombres que  creen en el mismo Dios y abrigan hacia \u00c9l los mismos sentimientos de adoraci\u00f3n, gratitud culto y amor deben reunirse para alabarle y darle gracias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero incluso si este principio de un derecho natural no existi\u00f3 para  probar la necesidad y la legitimidad de un culto social, el hecho de que Cristo fund\u00f3 una  Iglesia, es decir, una sociedad de hombres que profesan la misma fe, que obedecen las mismas leyes unidos entre s\u00ed por v\u00ednculos estrech\u00edsimos, implica la existencia del mismo culto.  Esta sociedad religiosa fundada por Cristo debe tener uno y el mismo culto, \u00abun solo Se\u00f1or, una sola fe, un bautismo. Un solo Dios y Padre de todos\u00bb (Ef. 4,5-6).  Este bautismo representa la plenitud del culto, que debe ser uno, dirigido al mismo Dios por el mismo Cristo.  De ah\u00ed que el culto cristiano es el culto de la Iglesia, la expresi\u00f3n de la misma fe, y ejercido bajo la supervisi\u00f3n de la autoridad eclesi\u00e1stica.   As\u00ed entendido, el culto depende de la virtud de religi\u00f3n y es la manifestaci\u00f3n de esa virtud.  Por \u00faltimo, los  te\u00f3logos suelen relacionar tambi\u00e9n el culto con la virtud de la justicia; pues el culto no es un  acto discrecional de la criatura; Dios tiene derecho al culto de las criaturas inteligentes como una cuesti\u00f3n de justicia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cristianismo el culto ofrecido a Dios tiene un car\u00e1cter especial que se diferencia profundamente del culto jud\u00edo, pues es el culto de la Trinidad, Dios el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo.  El culto de los jud\u00edos se dirige a Dios, uno,  omnipotente, magn\u00edfico, soberano, el rey de reyes, Se\u00f1or de se\u00f1ores, Dios de los dioses, pero sin distinci\u00f3n de personas.  La oraci\u00f3n se dirige a \u00c9l como el Dios vivo, el Se\u00f1or Dios de Israel, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, o simplemente al Se\u00f1or nuestro Dios.  La f\u00f3rmula \u201cal Dios de Abraham, Isaac y Jacob\u201d sigue en uso entre los cristianos, pero ordinariamente los cristianos conciben a Dios en virtud de otros t\u00edtulos y con otra forma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el culto que Cristo le rindi\u00f3 a Dios nos lo muestra como el Padre.  \u00c9l lo adora como a su Padre: \u201cYo te bendigo, Padre, Se\u00f1or del cielo y la tierra.\u201d (Mt. 10,25; cf. Lc. 10,21.); \u00abAbb\u00e1, Padre, todo es posible para ti: aparta de m\u00ed esta copa\u00bb (Mc. 14,36); \u201cPadre, santif\u00edcame\u2026 Padre, glorif\u00edcame&#8230; s\u00f3lo Padre \u00ab(Jn. 17).  Parece que ya reclama para s\u00ed un culto de adoraci\u00f3n igual al que \u00c9l le rinde al Padre: \u00abOs aseguro tambi\u00e9n que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguir\u00e1n de mi Padre que est\u00e1 en los cielos.  Porque donde est\u00e1n dos o tres reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos\u00bb (Mt. 18,29-20).  Los Ap\u00f3stoles, e incluso aquellos que no eran sus  disc\u00edpulos le oraron a \u00c9l durante su vida: \u00abSe\u00f1or, si eres t\u00fa, m\u00e1ndame ir donde ti sobre las aguas\u00bb (Mt. 14,28); \u00abSe\u00f1or, s\u00e1lvanos, que perecemos \u00ab(Mt. 8,25); \u00abSe\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme\u00bb (Mt. 8,2; Cf. Mc. 1,40; Lc. 5,12); \u00abTen piedad de m\u00ed, oh Se\u00f1or&#8230; Pero ella vino a postrarse ante \u00c9l y le dijo:  \u00a1Se\u00f1or, soc\u00f3rreme!\u00bb (Mt. 15,22.25), etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l orden\u00f3 que se confiriera el bautismo en su  Nombre, as\u00ed como en el nombre del Padre, \u00abbautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u00bb (Mt. 28,19).  Los exorcismos, imposici\u00f3n de manos, la unci\u00f3n de los enfermos se realizaran en su Nombre: \u00aben mi nombre expulsar\u00e1n demonios &#8230; impondr\u00e1n las manos sobre los enfermos\u00bb (Mc. 16,17-18).  En  San Juan se enfatiza esta idea: \u00ab\u2026que todos honren al Hijo como honran al Padre\u00bb (5,23); \u00abTodo lo que pid\u00e1is al Padre os lo dar\u00e1 en mi nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.  Hasta ahora no hab\u00e9is pedido en mi nombre.  Pedid y recibir\u00e9is, para que vuestro gozo sea completo\u2026 Aquel d\u00eda pedir\u00e9is en mi nombre.\u201d (16,23-26).   Tan pronto ascendi\u00f3 a la gloria est\u00e1 al lado del Padre y a consecuencia de su igualdad con \u00c9l, es el objeto del culto de los primeros cristianos; \u201cy todo cuanto hag\u00e1is\u201d, &#8212;San Pablo hab\u00eda estado hablando de la oraci\u00f3n&#8212; \u201cde palabra y de obra, hacedlo todo en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas, dando gracias por su medio a Dios Padre.\u201d (Col. 3,17), lo cual es como el final de nuestras propias oraciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece probable que la oraci\u00f3n para la elecci\u00f3n de Mat\u00edas fue dirigida directamente a \u00c9l: \u00abT\u00fa, Se\u00f1or, que conoces los corazones de todos los hombres\u00bb (Hch. 1,24).  Su nombre se vuelve consagrado para la oraci\u00f3n en las f\u00f3rmulas, \u00abPor el nombre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (Hch. 4,10); \u00abpor el nombre de tu santo siervo Jes\u00fas\u00bb (Hch. 4,30).  San Esteban ruega a Dios: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas, recibe mi esp\u00edritu\u00bb (Hch. 7,58).  Las f\u00f3rmulas de exorcismo son tambi\u00e9n en su nombre: \u00abEn nombre de Jesucristo te mando (Satan\u00e1s) que salgas de ella (la mujer)\u00bb (Hch. 16,18).  De hecho, incluso los exorcistas jud\u00edos trataron de hacer uso de este nombre en sus exorcismos: \u00abAlgunos de los exorcistas jud\u00edos&#8230; intentaron tambi\u00e9n invocar el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas sobre los que ten\u00edan esp\u00edritus malos, y dec\u00edan: Os conjuro por Jes\u00fas, a quien predica Pablo\u00bb (Hch. 19,13).  En San Pablo expresiones como: \u00abA vosotros gracia y paz de Dios nuestro Padre y del Se\u00f1or Jesucristo. Doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo&#8230; [Cristo] qui\u00e9n es sobre todo bendito por los siglos\u00bb, y otras similares son demasiado numerosas para citarlas.  Tambi\u00e9n abundan en el Apocalipsis, por lo general en forma de una doxolog\u00eda, por ejemplo, \u00abAl que est\u00e1 sentado en el trono, y al Cordero, alabanza, honor, gloria y potencia por los siglos de los siglos\u2026 Am\u00e9n\u201d (Apoc. 5,13-14).  Los Padres Apost\u00f3licos y los escritores de los primeros siglos asimismo nos proveen con una abundante cosecha de f\u00f3rmulas similares.  (Vea Cabrol, Monuments liturgica, I, Par\u00eds, 1900-02, donde se recopilan los textos en orden cronol\u00f3gico, especialmente los n\u00fams. 612, 627, 649, 653, 656, etc., y tambi\u00e9n Cabrol. Dict. d&#8217;arch\u00e9ologie chr\u00e9t. et de liturgie, I, col. 614, 654.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En virtud del mismo principio y de la igualdad de las Personas Divinas en la Trinidad, el Esp\u00edritu Santo tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en objeto de culto cristiano.  Como se ha visto, se les dio la f\u00f3rmula del bautismo \u201cen el Nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.  En la doxolog\u00eda el Esp\u00edritu Santo tambi\u00e9n tiene un lugar con el Padre y el Hijo.  En la  Misa se invoca al Esp\u00edritu Santo en la ep\u00edclesis, y se le invita a preparar el sacrificio.  Los montanistas, que en el siglo II predicaban y esperaban que la venida del Esp\u00edritu Santo tomara el lugar del Hijo, y anunciara un evangelio m\u00e1s perfecto, lo hizo objeto de un culto exclusivo, que la Iglesia tuvo que reprimir.   Pero, no obstante, reivindic\u00f3 la adoraci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo, y en el a\u00f1o 380, en el Cuarto Concilio de Roma, el Papa  D\u00e1maso pronunci\u00f3 los [[anatema]s que condenan a todo aquel que niegue que el Esp\u00edritu Santo debe ser adorado por toda criatura, al igual que el Padre y el Hijo (Denzinger, \u00abEnchiridion\u00bb, n. 80).  Estos anatemas fueron renovados por Celestino I y Vigilio; y el Segundo Concilio General del a\u00f1o 381 en su s\u00edmbolo, que tom\u00f3 su lugar en la liturgia, formul\u00f3 su fe en el Esp\u00edritu Santo: \u00abQui\u00e9n junto con el Padre y el Hijo es adorado y glorificado\u00bb.  Estas expresiones indican la unidad de la adoraci\u00f3n del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo; es decir, que una u otra de las Personas de la Trinidad pueden ser adoradas por separado, pero no excluyendo a las otras dos.\n<\/p>\n<h2>Comienzo del culto cristiano<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha afirmado, y a veces todav\u00eda se afirma, que Cristo no estableci\u00f3 culto, o, m\u00e1s bien, que proscribi\u00f3 el culto externo y no estaba dispuesto a permitir ninguna clase de culto sino el interior, la adoraci\u00f3n del coraz\u00f3n \u201cen esp\u00edritu y en verdad.\u201d  Se afirma que deseaba una religi\u00f3n sin sacerdote o altar, y que no aceptaba ning\u00fan templo excepto el alma.  Seg\u00fan estos escritores, todo el complejo que constituye la religi\u00f3n cat\u00f3lica no es de origen cristiano y debe ser condenado en el nombre de un cristianismo m\u00e1s puro.  Estas objeciones fueron formuladas por primera vez por los protestantes de los siglos XVI y XVII, quienes atacaron violentamente las ceremonias de la Iglesia, especialmente la Misa, debido a que estaba contaminada con idolatr\u00eda y paganismo.  Las mismas objeciones han sido repetidas por los protestantes de los tiempos modernos, lo cual no es sorprendente, ya que si el protestantismo es l\u00f3gico llegar\u00eda a la conclusi\u00f3n, como lo han hecho ciertos protestantes liberales, que el culto deber\u00eda ser puramente  individual y privado.  Cada hombre debe hacer su culto, como su religi\u00f3n y su credo, de acuerdo con los principios de la libre investigaci\u00f3n (cf. Sabatier, Esquisse d&#8217;une philosophie de la religi\u00f3n, 1905, 5).  Los ataques de los protestantes, especialmente los del protestante Middleton, se citan en los art\u00edculos sobre el culto por el autor de este art\u00edculo, citado en la bibliograf\u00eda; aqu\u00ed no podemos reanudar esta discusi\u00f3n, sino que s\u00f3lo resumiremos los or\u00edgenes del culto cristiano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo no aboli\u00f3 de un golpe las ceremonias del culto jud\u00edo.  Cuando se dice que estaba satisfecho con un culto totalmente interior, condenando as\u00ed el culto exterior, la afirmaci\u00f3n es totalmente infundada y est\u00e1 en contradicci\u00f3n con los hechos.  Por otra parte, es  cierto que Cristo fue al Templo a orar, que celebraba la Pascua y las fiestas jud\u00edas; recibi\u00f3 el bautismo de manos de Juan, se someti\u00f3 al ayuno, impuso las manos sobre los enfermos, expuls\u00f3 a los demonios con exorcismos, y les dio a sus disc\u00edpulos el poder de expulsarlos en su Nombre.  Es casi seguro que \u00e9l observ\u00f3 cuidadosamente todas las prescripciones del culto jud\u00edo, pues una desviaci\u00f3n en uno u otro punto ciertamente habr\u00eda despertado las protestas, de las cuales alg\u00fan eco se habr\u00eda conservado en los Evangelios.   El \u00fanico punto en el que se manifest\u00f3 una protesta de este tipo fue en la observancia del s\u00e1bado y ciertos preceptos que los fariseos segu\u00edan en un esp\u00edritu demasiado estrecho.  Los Ap\u00f3stoles y los disc\u00edpulos en Jerusal\u00e9n continuaron yendo al Templo, como vemos en Hechos (2,46-47; 3,1; 5,21.42, etc.).    Por \u201cel culto en esp\u00edritu y verdad\u201d, que sustituir\u00eda al antiguo culto,  se denota menos la forma de un nuevo culto que el esp\u00edritu en el cual se deb\u00eda entender el culto.  En lugar de adorar en Jerusal\u00e9n o Garizim, los hombres deben adorar dondequiera; el creyente debe adorar en su coraz\u00f3n, sin importar su nacionalidad, sea jud\u00edo, samaritano o incluso gentil. Y \u00e9l adorar\u00e1 no como los jud\u00edos o los fariseos, con un culto puramente externo, con los labios, y de un modo formalista e hip\u00f3crita, sino con un culto verdadero y sincero, lo que supone e implica una vida pura y recta conducta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero se debe reconocer que si Cristo no atac\u00f3 directamente el antiguo culto, lo sustituy\u00f3 por un nuevo culto que poco a poco y naturalmente sustituir\u00eda el culto jud\u00edo.  Primero vino el bautismo, que debi\u00f3 haber sido m\u00e1s o menos claramente prefigurado por la abluci\u00f3n de los jud\u00edos, pero que asumi\u00f3 un nuevo car\u00e1cter en el Evangelio y el cual es ciertamente un rito nuevo, pues es el bautismo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.  Es especialmente la Eucarist\u00eda, la Cena del Se\u00f1or, la que recuerda los antiguos sacrificios.  Desde fecha temprana la Eucarist\u00eda estuvo guardada como una cosa preciosa en el servicio jud\u00edo de la sinagoga, modific\u00f3 su car\u00e1cter profundamente, y tambi\u00e9n por concomitancia, trajo la sustituci\u00f3n del s\u00e1bado por el domingo.  Este \u00faltimo hecho, desde el punto de vista del culto cristiano, es de suma importancia, sobre el que no nos podemos detener aqu\u00ed (vea domingo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ritos de penitencia, unci\u00f3n de los enfermos, la ceremonia del lavatorio de los pies, la imposici\u00f3n de manos sobre los ministros, algunas bendiciones, invocaciones, exorcismos, siguen de cerca despu\u00e9s del bautismo y la Eucarist\u00eda, y se mencionan en el Nuevo Testamento.  El Oficio Divino y las diversas formas de la salmodia ya est\u00e1n en germen en el m\u00e1s antiguo sinaxarion cristiano.  Pronto lleg\u00f3 el culto a los m\u00e1rtires con las ceremonias del entierro de los muertos.  El domingo, y pronto el jueves y viernes, constituyeron la semana cristiana totalmente diferente a la semana jud\u00eda, cuyo eje hab\u00eda sido el s\u00e1bado.  Pascua y Pentecost\u00e9s se convirtieron en el pivote del a\u00f1o lit\u00fargico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero este n\u00facleo, que es casi todo lo que conocemos de la liturgia cristiana primitiva, data de la primera generaci\u00f3n cristiana.   El residuo alcanzado por eliminaciones sucesivas, y yendo hacia atr\u00e1s a trav\u00e9s de los siglos, es cristiano y exclusivamente cristiano, sin importar las analog\u00edas que puedan tener con las ceremonias jud\u00edas, ya que los ritos cristianos, especialmente la Eucarist\u00eda, el bautismo, y el domingo, tienen una determinada importancia como para no permitir ning\u00fan error.  Este culto es cristiano en el sentido de que los autores de sus instituciones principales y esenciales fueron Cristo y sus Ap\u00f3stoles, y las instituciones se encuentran en los Evangelios, las Ep\u00edstolas y los Hechos.  Se ha mostrado arriba c\u00f3mo este culto se diferencia del culto jud\u00edo por un nuevo car\u00e1cter que le es peculiar; su objeto es el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<h2>Influencias jud\u00eda y pagana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque, como hemos visto, la Iglesia constituy\u00f3 un culto para s\u00ed misma, no obstante, conserv\u00f3 varios recuerdos de la religi\u00f3n jud\u00eda, que fue una preparaci\u00f3n para la religi\u00f3n cristiana.  Pero incluso en este caso la originalidad y la independencia del culto cristiano se afirma fuertemente.   As\u00ed, la circuncisi\u00f3n, que era el gran sacramento del juda\u00edsmo y por as\u00ed decirlo su signo distintivo, fue rechazada por la Iglesia.  El Templo de Jerusal\u00e9n, la capital religiosa del juda\u00edsmo, fue abandonado por los cristianos, incluso los de Jerusal\u00e9n, y nunca fue el centro de su culto.  Ellos amaban reunirse en casas privadas para escuchar la Palabra, para orar y tener la fracci\u00f3n del pan.  Asimismo las fiestas jud\u00edas fueron condenadas.  Ni la Fiesta de los Tabern\u00e1culos, ni la de  la Dedicaci\u00f3n, ni la de Purim dejaron ning\u00fan rastro en el calendario cristiano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pascua y Pentecost\u00e9s, que mantuvieron sus nombres jud\u00edos, e incluso, hasta cierto punto, su lugar en el calendario cristiano, cambiaron su objeto: una se convirti\u00f3 en la fiesta de la Resurrecci\u00f3n y la otra, la del Esp\u00edritu Santo.  Pero lo que es a\u00fan m\u00e1s importante, como se ha dicho, es que la Iglesia sustituy\u00f3 el s\u00e1bado por el domingo.  La distinci\u00f3n entre animales limpios e inmundos, que se relacionaba con el culto jud\u00edo, tambi\u00e9n fue rechazada en un principio.  Por lo tanto, la Iglesia afirm\u00f3 su independencia sobre este asunto.   Sin embargo, tom\u00f3 prestadas ciertas cosas de la sinagoga.   Retuvo los Libros Sagrados como la parte m\u00e1s preciosa de su patrimonio y al mismo tiempo los hizo sus libros lit\u00fargicos; pues son realmente el n\u00facleo y la esencia de los libros lit\u00fargicos cristianos.  La Iglesia tambi\u00e9n tom\u00f3 de los jud\u00edos de la di\u00e1spora la forma de sus reuniones en la sinagoga el d\u00eda s\u00e1bado.  Al principio, la reuni\u00f3n cristiana, como la de la sinagoga, consist\u00eda del canto de los Salmos y la lectura de los Libros Sagrados, seguido de una exhortaci\u00f3n o de homil\u00eda.  Estos son los puntos principales de la influencia jud\u00eda en el culto cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n de las influencias paganas en la liturgia cristiana es m\u00e1s complicada, y requiere extensas consideraciones, que aqu\u00ed s\u00f3lo se pueden resumir; para m\u00e1s detalles vea las obras de Cabrol que se citan a continuaci\u00f3n en la bibliograf\u00eda.  Seg\u00fan algunos, fue a trav\u00e9s del gnosticismo que las influencias paganas se introdujeron al culto cristiano.  El gnosticismo, afirman, sirvi\u00f3 un poco como un puente entre el paganismo y el cristianismo.  Esta teor\u00eda, que fue apoyada principalmente por Renan en su \u00abOrigines du christianisme\u00bb, ha perdido mucho terreno.  La verdad es m\u00e1s bien lo contrario.  El gnosticismo, que tom\u00f3 de todas partes, tom\u00f3 de la Iglesia varias de sus pr\u00e1cticas lit\u00fargicas. Matter, en su gran obra sobre el gnosticismo, sostuvo esta teor\u00eda; la cual es defendida tambi\u00e9n por Probst (\u00abSakramente u. Sakramentalien\u00bb, Tubinga, 1872, 11, 12 y sigs.) y Duchesne (Christian Worship, 336).  Seg\u00fan otros, fue mucho m\u00e1s tarde, en el siglo IV, que la religi\u00f3n cristiana se dej\u00f3 contaminar por el polite\u00edsmo y admiti\u00f3 numerosas pr\u00e1cticas paganas (Harnack, \u00abDas Wesen des Christentums\u00bb, Berl\u00edn, 1900, 126, 137-38, 148).  Pero con m\u00e1s frecuencia estos alegados pr\u00e9stamos son s\u00f3lo analog\u00edas insignificantes, y cuando la Iglesia  tom\u00f3 de la religi\u00f3n de los gentiles ciertos ritos generales que est\u00e1n en boga en todas las religiones, tales como el uso de incienso, luces, procesiones, el oro y la plata, ornamentos, ella no fall\u00f3 en cambiar profundamente su car\u00e1cter.  Esto ha sido demostrado por Newman, con su profundidad habitual, en varios cap\u00edtulos de su \u00abEnsayo sobre el Desarrollo de la Doctrina Cristiana\u00bb (ed. 1894, 169 ss.).  Esto es admitido incluso por escritores como Loisy (L&#8217;Evangile et l&#8217;Eglise, 186) y Reville (La religi\u00f3n a Rome-sous-les-Severes, 294).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de estos supuestos pr\u00e9stamos no afectan la esencia de la liturgia.  Desde el primer momento, el culto cristiano estaba en posesi\u00f3n de todos sus \u00f3rganos.  Se han citado casos de fiestas paganas que se convirtieron en cristianas, de templos paganos consagrados al culto del verdadero Dios, de las fuentes, las estatuas de los dioses bautizadas y convertidas en patrones cristianos.  No es suficiente decir, como se ha dicho, que el cristianismo se ha superpuesto sobre el paganismo, que es una religi\u00f3n de superposici\u00f3n.  Respecto al culto de los santos que ha sido especialmente atacado [\u00abUn tipo bajo del cristianismo naci\u00f3 del culto de los santos\u00bb &#8212;Harnack, op cit, 126); en el mismo sentido, Lucio, \u00abDie Anf\u00e4nge des Heiligenkultus in der Christlichen Kirche\u201d, Tubinga, 1904, y Saintyves, Les saints successuers des dieux, Paris, 1907] un estudio serio y profundo sobre el asunto ha llevado a tales eruditos como Delehaye, Dufourcq y Vacandard a concluir que el culto a los santos no fue tomado del paganismo, y tambi\u00e9n que indica un tipo de religi\u00f3n superior.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dioses y h\u00e9roes paganos nunca murieron.  Sin importar lo que se haya dicho, los santos nunca fueron los dioses locales vestidos para adaptarse al cristianismo: los santos son los enemigos de los dioses as\u00ed como sus sucesores, y es una ilusi\u00f3n creer que por una transformaci\u00f3n misteriosa los dioses y h\u00e9roes grecorromanos han sobrevivido en la Iglesia  No hay prueba de que uno solo de ellos ha sido honrado bajo el nombre de un m\u00e1rtir o incluso bajo una parodia de su propio nombre (Vacandard, \u00abEtude de critque et d&#8217;histoire religieuse\u00bb, 3 \u00aa serie: \u00abLes origines du culte des santos\u00bb, 211, 212). Adem\u00e1s, es f\u00e1cil demostrar que, dada la oposici\u00f3n de principio entre el cristianismo y el paganismo, las dos religiones apenas podr\u00edan tomar prestado una de otra.   El paganismo se basaba en la adoraci\u00f3n a muchos dioses, y, al menos para las masas, este culto por lo general consisti\u00f3 en burdo fetichismo.  Cuando la piedad exist\u00eda entre los paganos era generalmente estrecha, ignorante y miserable. Los dioses eran honrados ya sea para ganar su favor, o para evitar su ira, mientras que el Dios de los cristianos desea ser adorado en esp\u00edritu y en verdad. El culto al Dios \u00fanico y verdadero est\u00e1 en el fondo de toda la liturgia cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, puede decirse que, al admitir que ciertas costumbres o ritos aceptados por el cristianismo pudieron haber existido en el paganismo, aunque con un significado muy diferente, debemos guardarnos de admitir todas las semejanzas que se han sugerido en los \u00faltimos a\u00f1os entre la liturgia cristiana y las religiones paganas.  En estos casos, toda la evidencia de asimilaci\u00f3n debe establecerse de acuerdo a los m\u00e9todos hist\u00f3ricos.  Ciertas analog\u00edas entre los dos ritos son s\u00f3lo coincidencias fortuitas, y no pr\u00e9stamos.  Ya no son de ning\u00fan valor las ideas err\u00f3neas de algunos estudiosos.  Ha habido un intento de ver en la Inscripci\u00f3n de Abercio el epitafio de un sacerdote de Cibeles y demostrar que San Pablo tom\u00f3 prestada la Sagrada Eucarist\u00eda de los misterios corintios de Eleusis, Corinto, mientras que algunos santos se han hecho para parecerse a divinidades paganas.  Incluso si algunas de estas comparaciones se pueden sostener, la mayor\u00eda de ellas se basan s\u00f3lo en la imaginaci\u00f3n.  El espacio no permite una enumeraci\u00f3n de ejemplos, los cuales se encuentran en las monograf\u00edas y art\u00edculos citados en la bibliograf\u00eda.\n<\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">CHOLLET, Culte en general in Dict. de theol. cath., III, 2404-27; BOUQUILLION, Tractatus de virtute religionis, I (Brujas, 1880); CARROL, origines liturgiques (Par\u00eds, 1906), 47 ss., 197; IDEM, les origines du culte catholique in Revue pratique d&#8217;apologletique (15 nov. 1906), 209-23; (1 dic.), 278-87; IDEM, L&#8217;idolatrie dans l&#8217;\u00c9glise in Rev. prat. d a pol. (1 oct. 1907), 36-46. Sobre MIDDLETON, Una carta desde Roma que muestra una conformidad exacta entre el papado y el paganismo en sus diferentes ediciones, y cr\u00edtica de la obra vea CABROL en ALES, Dict. apologetique, s.v. Cult chretien y I, 833, 848, donde se citan muchas otras obras protestantes sobre el tema; MARANGONI, Delle cose gentilesche e profane transportate ad uso e ad ornamento delle chiese (Roma, 1744); HATCH, Influences of Greek Ideas and usages upon the Christian Church (Londres, 1890); BASS MULLINGER en Dict. Christ, Ant., s.v. Paganism; KELLNER, Heortology, tr. (Londres y San Luis, 1908); DUCHESNE, Christian Worship, Its Origin and Evolution (Londres, 1904).  Hay una refutaci\u00f3n de algunos prejuicios protestantes respecto al origen del culto cristiano (Londres, 1897), The Liturgy and the Ritual of the Ante-Nicene Church (Londres, 1897), 248 ss. (2da ed., Londres, 1912); VACANDARD en etudes de critique et d&#8217;histoire religieuse, 3d series, Les origines du culte des saints (Par\u00eds, 1912); DELEHAYE, Legendes hagiographiques (Bruselas, 1905), esp. el cap\u00edtulo Reminiscences et survivance patennes; DUFOURCQ, Le passe chretien, IV: Histoire de l&#8217;\u00c9glise du III au X I siecle (Par\u00eds, 1910); BRIDGETT, The Ritual of the N.T., un ensayo sobre los Principios del Origen del ritual cat\u00f3lico en referencia al N. T. (Londres, 1873); OSTERLY Y BOX, The Religion and Worship of the Synagogue (Londres, 1907), especialmente XIII, XVI a XX; LECLERCQ, De rei liturgicae in synagogis Ecclesiaque analogia in Mon. Ecclesiae Liturgica (Par\u00eds, 1900-02), L, XI ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Cabrol, Fernand. \u00abChristian Worship.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912. 7 Oct. 2010 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/15710a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Noci\u00f3n y caracter\u00edsticas 2 Comienzo del culto cristiano 3 Influencias jud\u00eda y pagana 4 Bibliograf\u00eda Noci\u00f3n y caracter\u00edsticas La palabra culto (saj\u00f3n, weorthscipe, \u00abhonor\u00bb; de worth, que significa \u201cvalor\u201d, \u00abdignidad\u00bb, \u00abprecio\u00bb; y la terminaci\u00f3n, ship; lat\u00edn, cultus). En su sentido m\u00e1s general es un homenaje que se rinde a una persona o cosa. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/culto-cristiano\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCULTO CRISTIANO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24182","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24182\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}