{"id":24183,"date":"2016-02-05T16:27:11","date_gmt":"2016-02-05T21:27:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/guerra-de-los-cristeros\/"},"modified":"2016-02-05T16:27:11","modified_gmt":"2016-02-05T21:27:11","slug":"guerra-de-los-cristeros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/guerra-de-los-cristeros\/","title":{"rendered":"GUERRA DE LOS CRISTEROS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La Cristiada y los m\u00e1rtires de M\u00e9xico 1o. Parte<br \/>\nPersecuciones religiosas de M\u00e9xico en el siglo XIX, y un balance del esp\u00edritu de los cristeros, la espiritualidad b\u00edblica y tradicional del M\u00e9xico cat\u00f3lico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Siglo XX: m\u00e1s martirial de la Historia\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 M\u00e1rtires mexicanos: modelo de m\u00e1rtires del siglo XX<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Informaci\u00f3n de primera mano<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">2 Las persecuciones religiosas de M\u00e9xico en el siglo XIX<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">3 Las persecuciones de Carranza y Obreg\u00f3n (1916-20, 1920-24)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">4 La persecuci\u00f3n de Calles (1924-29)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">5 Cesaci\u00f3n del culto (31-7-1926)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">6 Alzamiento de los cristeros (agosto 1926)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">7 Aprobaciones eclesiales de la lucha armada<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">8 P\u00edo XI y la Enc\u00edclica Iniquis afflictisque<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">9 P\u00edo XI bendice el grito: \u00a1Viva Cristo Rey!<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">10 Reservas sobre el movimiento armado<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">11 Los Obispos no pueden apoyar la lucha armada<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">12 Se echaron al campo, \u00abpara buscar a Dios\u00bb<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-15\">13 El curso de la guerra<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-16\">14 El ej\u00e9rcito federal<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-17\">15 Balance de la guerra<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-18\">16 Rumores de un posible arreglo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-19\">17 Frutos de la Cristiada<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-20\">18 Un triunfo de la masoner\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-21\">19 Licenciamiento de los cristeros<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-22\">20 Despu\u00e9s de los Arreglos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-23\">21 Cr\u00f3nica de los m\u00e1rtires y beatos en la persecuci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-24\">22 El esp\u00edritu de los cristeros<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-25\">23 Enlaces internos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-26\">24 Enlaces externos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-27\">25 Guerra Cristera en youtube<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Siglo XX: m\u00e1s martirial de la Historia<\/h2>\n<h3>M\u00e1rtires mexicanos: modelo de m\u00e1rtires del siglo XX<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es indudable que el siglo XX ha sido el m\u00e1s acentuadamente martirial de toda la historia de la Iglesia. Y conviene recordar en esto que el testimonio impresionante de los m\u00e1rtires de M\u00e9xico fue el modelo inmediato para todos los cat\u00f3licos que m\u00e1s tarde habr\u00edan de verter su sangre por Cristo. Y en primer lugar, poco despu\u00e9s, los m\u00e1rtires espa\u00f1oles, tan numerosos. Antonio Montero, en La historia de la persecuci\u00f3n religiosa en Espa\u00f1a (1936-1939), obra de 1961 recientemente reeditada (BAC 204,19982, p. XIII-XIV) dice que \u00aben toda la historia de la universal Iglesia no hay un solo precedente, ni siquiera en las persecuciones romanas, del sacrificio sangriento, en poco m\u00e1s de un semestre, de doce obispos, cuatro mil sacerdotes y m\u00e1s de dos mil religiosos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero unos a\u00f1os antes (1926-1929), tambi\u00e9n los m\u00e1rtires mexicanos fueron modelo para tantos otros cientos de miles, millones de cristianos aplastados en nuestro siglo por la Revoluci\u00f3n en cualquiera de sus formas, liberal o nazi, socialista o comunista. Nos interesa, pues, mucho conocer la persecuci\u00f3n religiosa en M\u00e9xico, y entender bien la respuesta de aquellos cat\u00f3licos admirables, que con su sangre siguieron escribiendo los Hechos de los ap\u00f3stoles en Am\u00e9rica.\n<\/p>\n<h3>Informaci\u00f3n de primera mano<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hallamos informaci\u00f3n sobre la Cristiada en obras como la de Aquiles P. Moctezuma, El conflicto religioso de 1926; sus or\u00edgenes, su desarrollo, su soluci\u00f3n; Antonio R\u00edus Facius, M\u00e9jico cristero; historia de la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica de la Juventud Mejicana, 1925-1931; Miguel Palomar y Vizcarra, El caso ejemplar mexicano. Poseemos relatos impresionantes de los mismos cristeros, como el de Luis Rivero del Val, Entre las patas de los caballos, que viene a ser el diario del estudiante cristero Manuel Bonilla, o el del campesino Ezequiel Mendoza Barrag\u00e1n, Testimonio cristero; memorias del autor, a cual m\u00e1s admirable. Y disponemos tambi\u00e9n de excelentes estudios modernos, como el de Jean Meyer, La cristiada, I-III, y Lauro L\u00f3pez Beltr\u00e1n, La persecuci\u00f3n religiosa en M\u00e9xico.\n<\/p>\n<h2>Las persecuciones religiosas de M\u00e9xico en el siglo XIX<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Convendr\u00e1, en todo caso, que comencemos nuestra cr\u00f3nica por el principio: la persecuci\u00f3n liberal que ocasion\u00f3 la Cristiada en el siglo XX no era sino la continuaci\u00f3n de la que se inici\u00f3 ya largamente en el siglo XIX.<br \/>\nEn 1810, con el grito del cura Miguel Hidalgo: \u00ab\u00a1Viva Fernando VII y muera el mal gobierno!\u00bb, se inicia el proceso que culminar\u00eda con la independencia de M\u00e9xico. Todav\u00eda en 1821 el Plan de Iguala decide la independencia completa de M\u00e9xico como monarqu\u00eda constitucional que, al ser ofrecida sin \u00e9xito a Fernando VII, queda a la designaci\u00f3n de las Cortes mexicanas. Tras el breve gobierno del emperador Agust\u00edn de It\u00farbide (1821-24), rechazado por la masoner\u00eda y fusilado en Padilla, se proclama la Rep\u00fablica (1824), que camina vacilante hasta mediados de siglo, y que pierde, en provecho de los Estados Unidos, la mitad del territorio mexicano (1848).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy poco despu\u00e9s de la independencia, ya en 1855, se desata la revoluci\u00f3n liberal con toda su virulencia anticristiana, cuando se hace con el poder Benito Ju\u00e1rez (1855-72), indio zapoteca, de Oaxaca, que a los 11 a\u00f1os, con ayuda del lego carmelita Salanueva, aprende castellano y a leer y escribir, lo que le permite ingresar en el Seminario. Abogado m\u00e1s tarde y pol\u00edtico, impone, obligado por la logia norteamericana de Nueva Orleans, la Constituci\u00f3n de 1857, de orientaci\u00f3n liberal, y las Leyes de Reforma de 1859, una y otras abiertamente hostiles a la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ellas, contra todo derecho natural, se establec\u00eda la nacionalizaci\u00f3n de los bienes eclesi\u00e1sticos, la supresi\u00f3n de las \u00f3rdenes religiosas, la secularizaci\u00f3n de cementerios, hospitales y centros ben\u00e9ficos, etc. Su gobierno dio tambi\u00e9n apoyo a una Iglesia mexicana, precario intento de crear, en torno a un pobre cura, una Iglesia cism\u00e1tica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos atropellos provocaron un alzamiento popular cat\u00f3lico, semejante, como se\u00f1ala Jean Dumont, al que habr\u00eda de producirse en nuestro siglo. En efecto, \u00abla Cristiada [1926-1931] tuvo un precedente muy parecido en los a\u00f1os 1858-1861. Tambi\u00e9n entonces la catolicidad mejicana sostuvo una lucha de tres a\u00f1os contra los Sin-Dios de la \u00e9poca, aquellos laicistas de la Reforma, tambi\u00e9n jacobinos, que hab\u00edan impuesto la libertad para todos los cultos, excepto el culto cat\u00f3lico, sometido al control restrictivo del Estado, la puesta a la venta de los bienes de la Iglesia, la prohibici\u00f3n de los votos religiosos, la supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y, por tanto, de sus colegios, el juramento de todos los empleados del Estado a favor de estas medidas, la deportaci\u00f3n y el encarcelamiento de los obispos o sacerdotes que protestaran. P\u00edo IX conden\u00f3 estas medidas, como P\u00edo XI expres\u00f3 su admiraci\u00f3n por los cristeros\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquella guerra civil, en la que hubo \u00abdeportaci\u00f3n y condena a muerte de sacerdotes, deportaci\u00f3n y encarcelamiento de obispos y de otros religiosos, represi\u00f3n sangrienta de las manifestaciones de protesta, particularmente numerosas en los estados de Jalisco, Michoac\u00e1n, Puebla, Tlaxcala\u00bb (Hora de Dios en el Nuevo Mundo 246), el gobierno liberal prevaleci\u00f3 gracias a la ayuda de los Estados Unidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Reforma liberal de Ju\u00e1rez no se caracteriz\u00f3 s\u00f3lamente por su sectarismo antirreligioso, sino tambi\u00e9n porque junto a la desamortizaci\u00f3n de los bienes de la Iglesia, elimin\u00f3 los ejidos comunales de los ind\u00edgenas. Estas medidas no evitaron al Estado un grave colapso financiero, pero enriquecieron a la clase privilegiada, aumentando el latifundismo. Con todo eso, seg\u00fan el historiador mexicano Vasconcelos, tambi\u00e9n fil\u00f3sofo y pol\u00edtico, \u00abJu\u00e1rez y su Reforma, est\u00e1n condenados por nuestra historia\u00bb, y \u00e9l ha pasado, como otros, \u00aba la categor\u00eda de agentes del Imperialismo anglosaj\u00f3n\u00bb (Breve h\u00aa 11).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre esto \u00faltimo bastar\u00eda recordar las ofertas incre\u00edbles, vergonzosas, del gobierno de Ju\u00e1rez a los Estados Unidos en los tratados Mac Lane-Ocampo y Corwin-Doblado, o en los convenios con los norteamericanos gestionados por el agente juarista Jos\u00e9 Mar\u00eda Carvajal&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El per\u00edodo de Ju\u00e1rez se vi\u00f3 interrumpido por un breve per\u00edodo en el que, por imposici\u00f3n de Napole\u00f3n III, ocup\u00f3 el poder Maximiliano de Austria (1864-67), fusilado en Quer\u00e9taro poco m\u00e1s tarde. Tambi\u00e9n en estos a\u00f1os la Iglesia fue sujeta a leyes vejatorias, y los masones \u00able ofrecieron al Emperador la presidencia del Supremo Consejo de las logias, que \u00e9l declin\u00f3, pero acept\u00f3 el t\u00edtulo de protector de la Orden, y nombr\u00f3 representantes suyos a dos individuos que inmediatamente recibieron el grado 33\u00bb (Acevedo, H\u00aa de M\u00e9xico 292).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Ju\u00e1rez le sucedi\u00f3 en el poder Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada (1872-76). \u00c9ste, que hab\u00eda estudiado en el Seminario de Puebla, acentu\u00f3 la persecuci\u00f3n religiosa, llegando a expulsar hasta \u00ablas Hermanas de la Caridad -a quienes el mismo Ju\u00e1rez respet\u00f3-, no obstante que de las 410 que hab\u00eda, 355 eran mexicanas, que atend\u00edan a cerca de 15 mil personas en sus hospitales, asilos y escuelas. En cambio, se favoreci\u00f3 oficialmente la difusi\u00f3n del protestantismo, con apoyo norteamericano. En el mismo a\u00f1o de 1873 se prohibi\u00f3 que hubiera fuera de los templos cualquier manifestaci\u00f3n o acto religioso\u00bb (Alvear Acevedo 310). Todo esto provoc\u00f3 la guerra llamada de los Religioneros (1873-1876), un alzamiento armado cat\u00f3lico, precedente tambi\u00e9n de los cristeros (Meyer II,31-43).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La perduraci\u00f3n de Ju\u00e1rez en el poder ocasion\u00f3 entre los mismos liberales una oposici\u00f3n cada vez m\u00e1s fuerte. El general Porfirio D\u00edaz -que era, como Ju\u00e1rez, de Oaxaca y antiguo seminarista-, propugnando como ley suprema la no-reelecci\u00f3n del Presidente de la Rep\u00fablica (Plan de la Noria 1871; Plan de Tuxtepec 1876), desencaden\u00f3 una revoluci\u00f3n que le llev\u00f3 al gobierno de M\u00e9xico durante casi 30 a\u00f1os: fue reelegido ocho veces, en una farsa de elecciones, entre 1877 y 1910.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese largo tiempo ejerci\u00f3 una dictadura de orden y progreso, muy favorable para los inversores extranjeros -petr\u00f3leo, redes ferroviarias-, sobre todo norteamericanos, y para los estratos nacionales m\u00e1s privilegiados. Tambi\u00e9n en su tiempo aument\u00f3 el latifundismo, y se mantuvieron injusticias sociales muy graves (+Kenneth Turner, M\u00e9xico b\u00e1rbaro). Por lo dem\u00e1s, el liberalismo del Porfiriato fue m\u00e1s tolerante con la Iglesia. Aunque dej\u00f3 vigentes las leyes persecutorias de la Reforma, normalmente no las aplicaba; pero mantuvo en su gobierno, especialmente en la educaci\u00f3n preparatoria y universitaria, el esp\u00edritu laicista antirreligioso.\n<\/p>\n<h2>Las persecuciones de Carranza y Obreg\u00f3n (1916-20, 1920-24)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos a\u00f1os del Porfiriato y los siguientes, en medio de continuas ingerencias de los Estados Unidos, registran innumerables conspiraciones y sublevaciones, movimientos ind\u00edgenas de reivindicaci\u00f3n agraria, y guerras marcadas por crueldades atroces. La revoluci\u00f3n liberal, que tan duramente persegu\u00eda a los cat\u00f3licos, iba devorando tambi\u00e9n uno tras otro a sus propios hijos: es el horror del \u00abproceso hist\u00f3rico del liberalismo capitalista, que durante el siglo XIX y la mitad del XX, logr\u00f3 apoderarse de las conciencias de nuestros pueblos y no s\u00f3lo de sus riquezas\u00bb (Vasconcelos, H\u00aa de M\u00e9xico 10). Surgen en ese per\u00edodo nombres como los del presidente Madero (+1913, asesinado), Emiliano Zapata (+1919, asesinado), presidente Carranza (+1920, asesinado), Pancho Villa (+1923, asesinado), ex presidente Alvaro de Obreg\u00f3n (+1928, asesinado)&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n del general Venustiano Carranza, que le llev\u00f3 a la presidencia (1916-20), se caracteriz\u00f3 por la dureza de su persecuci\u00f3n contra la Iglesia. En el camino hacia el poder, sus tropas multiplicaban los incendios de templos, robos y violaciones, atropellos a sacerdotes y religiosas. Todav\u00eda hoy en M\u00e9xico carrancear significa robar, y un atropellador es un carrancista.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ya en el poder, cuando los jefes militares quedaban como gobernadores de los Estados liberados, dictaban contra la Iglesia leyes tir\u00e1nicas y absurdas: que no hubiera Misa m\u00e1s que los domingos y con determinadas condiciones; que no se celebraran Misas de difuntos; que no se conservara el agua para los bautismos en las pilas bautismales, sino que se diera el bautismo con el agua que corre de las llaves; que no se administrara el sacramento de la penitencia sino a los moribundos, y \u00abentonces en voz alta y delante de un empleado del Gobierno\u00bb (L\u00f3pez Beltr\u00e1n 35).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La orientaci\u00f3n anticristiana del Estado cristaliz\u00f3 finalmente en la Constituci\u00f3n de 1917, realizada en Quer\u00e9taro por un Congreso constituyente formado \u00fanicamente por representantes carrancistas. En efecto, en aquella Constituci\u00f3n esperp\u00e9ntica el Estado liberal moderno, agravando las persecuciones ya iniciadas con Ju\u00e1rez en las Leyes de Reforma, establec\u00eda la educaci\u00f3n laica obligatoria (art.3), prohib\u00eda los votos y el establecimiento de \u00f3rdenes religiosas (5), as\u00ed como todo acto de culto fuera de los templos o de las casas particulares (24). Y no s\u00f3lo perpetuaba la confiscaci\u00f3n de los bienes de la Iglesia, sino que prohib\u00eda la existencia de colegios de inspiraci\u00f3n religiosa, conventos, seminarios, obispados y casas curales (27). Todas estas y otras muchas barbaridades semejantes se impon\u00edan en M\u00e9xico sin que pesta\u00f1ease ning\u00fan liberal ortodoxo de Occidente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno del general Obreg\u00f3n (1920-24), nuevo presidente, llev\u00f3 adelante el impulso perseguidor de la Constituci\u00f3n mexicana: se puso una bomba frente al arzobispado de M\u00e9xico; se izaron banderas de la revoluci\u00f3n bolchevique -lo m\u00e1s progresista, en aquellos a\u00f1os- sobre las catedrales de M\u00e9xico y Morelia; un empleado de la secretar\u00eda del Presidente hizo estallar una bomba al pie del altar de la Virgen de Guadalupe, cuya imagen qued\u00f3 ilesa; fue expulsado Mons. Philippi, Delegado Apost\u00f3lico, por haber bendecido la primera piedra puesta en el Cerro del Cubilete para el monumento a Cristo Rey&#8230;\n<\/p>\n<h2>La persecuci\u00f3n de Calles (1924-29)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la presidencia de Ju\u00e1rez (1855-72), M\u00e9xico fue gobernado casi siempre, como hemos visto, por generales: general Porfirio D\u00edaz (1877-1910), general Huerta (13-14), general Carranza (16-20), general Obreg\u00f3n (20-24). Y ahora, en forma a\u00fan m\u00e1s brutal, va a ser gobernado por el general Plutarco El\u00edas Calles (1924-29).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reformando el C\u00f3digo Penal, la Ley Calles de 1926, expulsa a los sacerdotes extranjeros, sanciona con multas y prisiones a quienes den ense\u00f1anza religiosa o establezcan escuelas primarias, o vistan como cl\u00e9rigo o religioso, o se re\u00fanan de nuevo habiendo sido exclaustrados, o induzcan a la vida religiosa, o realicen actos de culto fuera de los templos&#8230; Repitiendo el truco de los tiempos de Ju\u00e1rez, tambi\u00e9n ahora desde una Secretar\u00eda del gobierno callista se hace el rid\u00edculo intento de crear una Iglesia cism\u00e1tica mexicana, esta vez en torno a un precario Patriarca P\u00e9rez, que finalmente muri\u00f3 en comuni\u00f3n con la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobernadores de los diversos Estados rivalizan en celo persecutorio, y as\u00ed el de Tabasco, general Garrido Canabal, un d\u00e9spota corporativista, al estilo mussoliniano, y mujeriego, exige a los sacerdotes casarse, si quieren ejercer su ministerio (+Meyer I,356). En Chiapas una Ley de Prevenci\u00f3n Social \u00abcontra locos, degenerados, toxic\u00f3manos, ebrios y vagos\u00bb dispone: \u00abPodr\u00e1n ser considerados malvivientes y sometidos a medidas de seguridad, tales como reclusi\u00f3n en sanatorios, prisiones, trabajos forzados, etc., los mendigos profesionales, las prostitutas, los sacerdotes que ejerzan sin autorizaci\u00f3n legal, las personas que celebren actos religiosos en lugares p\u00fablicos o ense\u00f1en dogmas religiosos a la ni\u00f1ez, los homosexuales, los fabricantes y expendedores de fetiches y estampas religiosos, as\u00ed como los expendedores de libros, folletos o cualquier impreso por los que se pretenda inculcar prejuicios religiosos\u00bb (+Rivero del Val 27).\n<\/p>\n<h2>Cesaci\u00f3n del culto (31-7-1926)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Obispos mexicanos, en una en\u00e9rgica Carta pastoral (25-7-1926), protestan un\u00e1nimes, manifestando su decisi\u00f3n de trabajar para que \u00abese Decreto y los Art\u00edculos antirreligiosos de la Constituci\u00f3n sean reformados. Y no cejaremos hasta verlo conseguido\u00bb. El presidente Calles responde fr\u00edamente: \u00abNos hemos limitado a hacer cumplir las [leyes] que existen, una desde el tiempo de la Reforma, hace m\u00e1s de medio siglo, y otra desde 1917&#8230; Naturalmente que mi Gobierno no piensa siquiera suavizar las reformas y adiciones al c\u00f3digo penal\u00bb. Era \u00e9sta la tolerancia de los liberales frente al fanatismo de los cat\u00f3licos. Ellos ped\u00edan a los cat\u00f3licos s\u00f3lamente que obedecieran las leyes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los pocos d\u00edas, el 31 de julio, y previa consulta a la Santa Sede, el Episcopado ordena la suspensi\u00f3n del culto p\u00fablico en toda la Rep\u00fablica. Inmediatamente, una docena de Obispos, entre ellos el Arzobispo de M\u00e9xico, son sacados bruscamente de sus sedes, y sin juicio previo, son expulsados del pa\u00eds.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de suponer que los callistas habr\u00edan acogido la suspensi\u00f3n de los cultos religiosos con frialdad, e incluso con una cierta satisfacci\u00f3n. Ellos no se esperaban, como tampoco la mayor\u00eda de los Obispos, la reacci\u00f3n del pueblo cristiano al quedar privado de la Eucarist\u00eda y de los sacramentos, al ver los altares sin manteles y los sagrarios vac\u00edos, con la puertecita abierta&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristero Cecilio Valtierra cuenta aquella experiencia con la elocuencia ingenua del pueblo: \u00abSe cerr\u00f3 el templo, el sagrario qued\u00f3 desierto, qued\u00f3 vac\u00edo, ya no est\u00e1 Dios ah\u00ed, se fue a ser hu\u00e9sped de quien gustaba darle posada ya temiendo ser perjudicado por el gobierno; ya no se oy\u00f3 el ta\u00f1ir de las campanas que llaman al pecador a que vaya a hacer oraci\u00f3n. S\u00f3lo nos quedaba un consuelo: que estaba la puerta del templo abierta y los fieles por la tarde iban a rezar el Rosario y a llorar sus culpas. El pueblo estaba de luto, se acab\u00f3 la alegr\u00eda, ya no hab\u00eda bienestar ni tranquilidad, el coraz\u00f3n se sent\u00eda oprimido y, para completar todo esto, prohibi\u00f3 el gobierno la reuni\u00f3n en la calle como suele suceder que se para una persona con otra, pues esto era un delito grave\u00bb (Meyer I,96).\n<\/p>\n<h2>Alzamiento de los cristeros (agosto 1926)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya a mediados de agosto, con ocasi\u00f3n del asesinato del cura de Chalchihuites y de tres seglares cat\u00f3licos con \u00e9l, se alza en Zacatecas el primer foco de movimiento armado. Y en seguida en Jalisco, en Huejuquilla, donde el 29 de agosto el pueblo alzado da el grito de la fidelidad: \u00a1Viva Cristo Rey!&#8230; Entre agosto y diciembre de 1926 se produjeron 64 levantamientos armados, espont\u00e1neos, aislados, la mayor parte en Jalisco, Guanajuato, Guerrero, Michoac\u00e1n y Zacatecas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos, a quienes el Gobierno por burla llamaba cristeros, no ten\u00edan armas a los comienzos, como no fuese un machete, o en el mejor caso una escopeta; pero pronto las fueron consiguiendo de los soldados federales, los juanes callistas, en las guerrillas y ataques por sorpresa. Siempre fue problema para los cristeros el aprovisionamiento de municiones; en realidad, \u00abno ten\u00edan otra fuente de municiones que el ej\u00e9rcito, al cual se las tomaban o se las compraban\u00bb (Meyer I,210)&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Arandas, un pueblo de Los Altos, seg\u00fan refiere J. J. Hern\u00e1ndez, acud\u00edan de todos los ranchos nuevos contingentes, \u00abalgunos arm\u00e1ndose hasta con rosaderas, hachas, y por los ranchos donde sab\u00edan que hab\u00eda armas iban a pedirlas&#8230; Esta gente de verla daba l\u00e1stima, unos a m\u00e1s de traer malas armas, tra\u00edan unas garras de huaraches [sandalias], sus sombreros desgarrados, mochos, su vestido todos remendados, otros iban en pelo de sus caballos, algunos no tra\u00edan ni freno, otros nom\u00e1s a pie\u00bb (+Meyer I,133).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al frente del movimiento, para darle unidad de plan y de acci\u00f3n, se puso la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, fundada en marzo de 1925 con el fin que su nombre expresa, y que se hab\u00eda extendido en poco tiempo por toda la rep\u00fablica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El alzamiento viene expresado as\u00ed en la carta de un cristero campesino, como lo eran casi todos, Francisco Campos, de Santiago Bayacora, en Durango:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl 31 de julio de 1926, unos hombres hicieron por que Dios nuestro Se\u00f1or se ausentara de sus templos, de sus altares, de los hogares de los cat\u00f3licos, pero otros hombres hicieron por que volviera otra vez; esos hombres no vieron que el gobierno ten\u00eda much\u00edsimos soldados, much\u00edsimo armamento, much\u00edsimo dinero pa\u2019hacerles la guerra; eso no vieron ellos, lo que vieron fue defender a su Dios, a su Religi\u00f3n, a su Madre que es la Santa Iglesia; eso es lo que vieron ellos. A esos hombres no les import\u00f3 dejar sus casas, sus padres, sus hijos, sus esposas y lo que ten\u00edan; se fueron a los campos de batalla a buscar a Dios nuestro Se\u00f1or. Los arroyos, las monta\u00f1as, los montes, las colinas, son testigos de que aquellos hombres le hablaron a Dios Nuestro Se\u00f1or con el Santo Nombre de VIVA CRISTO REY, VIVA LA SANTISIMA VIRGEN DE GUADALUPE, VIVA M\u00c9XICO. Los mismos lugares son testigos de que aquellos hombres regaron el suelo con su sangre y, no contentos con eso, dieron sus mismas vidas por que Dios Nuestro Se\u00f1or volviera otra vez. Y viendo Dios nuestro Se\u00f1or que aquellos hombres de veras lo buscaban, se dign\u00f3 venir otra vez a sus templos, a sus altares, a los hogares de los cat\u00f3licos, como lo estamos viendo ahorita, y encarg\u00f3 a los j\u00f3venes de ahora que si en lo futuro se llega a ofrecer otra vez que no olviden el ejemplo que nos dejaron nuestros antepasados\u00bb (Meyer I,93).\n<\/p>\n<h2>Aprobaciones eclesiales de la lucha armada<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes de hacer la cr\u00f3nica de esta guerra martirial, hemos de detenernos a analizar con cuidado, pues la cuesti\u00f3n es muy grave, la actitud de la jerarqu\u00eda eclesial contempor\u00e1nea hacia los cristeros. Prestemos atenci\u00f3n a las fechas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18 de octubre de 1926. -En Roma P\u00edo XI recibe una Comisi\u00f3n de Obispos mexicanos, que le informa de la situaci\u00f3n de persecuci\u00f3n y de resistencia armada. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, habi\u00e9ndose planteado al Cardenal Gasparri la cuesti\u00f3n de si los prelados pod\u00edan disponer de los bienes de la Iglesia para la defensa armada, contesta que \u00ab\u00e9l, el secretario de Estado de Su Santidad, si fuera Obispo mexicano, vender\u00eda sus alhajas para el caso\u00bb (R\u00edus 138).\n<\/p>\n<h2>P\u00edo XI y la Enc\u00edclica Iniquis afflictisque<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">18 de noviembre de 1926. -Un mes m\u00e1s tarde publica el Papa su enc\u00edclica Iniquis afflictisque, en la que denuncia los atropellos sufridos por la Iglesia en M\u00e9xico:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYa casi no queda libertad ninguna a la Iglesia [en M\u00e9xico], y el ejercicio del ministerio sagrado se ve de tal manera impedido que se castiga, como si fuera un delito capital, con penas sever\u00edsimas\u00bb. El Papa alaba con entusiasmo la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, extendida \u00abpor toda la Rep\u00fablica, donde sus socios trabajan concordes y asiduamente, con el fin de ordenar e instruir a todos los cat\u00f3licos, para oponer a los adversarios un frente \u00fanico y solid\u00edsimo\u00bb. Y se conmueve ante el hero\u00edsmo de los cat\u00f3licos mexicanos: \u00abAlgunos de estos adolescentes, de estos j\u00f3venes -c\u00f3mo contener las l\u00e1grimas al pensarlo- se han lanzado a la muerte, con el rosario en la mano, al grito de \u00a1Viva Cristo Rey! Inenarrable espect\u00e1culo que se ofrece al mundo, a los \u00e1ngeles y a los hombres\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30 de noviembre de 1926. -Los dirigentes de la Liga Nacional, antes de asumir a fondo la direcci\u00f3n del movimiento cristero, quisieron asegurarse del apoyo del Episcopado, y para ello dirigieron a los Obispos un Memorial en el que solicitaban:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab1) Una acci\u00f3n negativa, que consista en no condenar el movimiento. 2) Una acci\u00f3n positiva que consista en: a.-Sostener la unidad de acci\u00f3n, por la conformidad de un mismo plan y un mismo caudillo. b.-Formar la conciencia colectiva, en el sentido de que se trata de una acci\u00f3n l\u00edcita, laudable, meritoria, de leg\u00edtima defensa armada. c.-Habilitar can\u00f3nicamente vicarios castrenses. d.-Urgir y patrocinar una cuestaci\u00f3n desarrollada en\u00e9rgicamente cerca de los ricos cat\u00f3licos, para que suministren fondos que se destinen a la lucha, y que, siquiera una vez en la vida, comprendan la obligaci\u00f3n en que est\u00e1n de contribuir\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 30 de noviembre los jefes de la Liga son recibidos por Mons. Ruiz y Flores y por Mons. D\u00edaz y Barreto. El primero les comunica jovialmente que, \u00abcomo de costumbre, se salieron con la suya\u00bb; que estudiadas las propuestas por los Obispos reunidos en la Comisi\u00f3n, \u00ablos diversos puntos del Memorial hab\u00edan sido aprobados por unanimidad\u00bb, menos los dos \u00faltimos, el de los vicarios castrenses y el de los ricos, no convenientes o irrealizables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15 de enero de 1927. -El Comit\u00e9 Episcopal, respondiendo a unas declaraciones incriminatorias del Jefe del Estado Mayor callista, afirma que el Episcopado es ajeno al alzamiento armado; pero declara al mismo tiempo \u00abque hay circunstancias en la vida de los pueblos en que es l\u00edcito a los ciudadanos defender por las armas los derechos leg\u00edtimos que en vano han procurado poner a salvo por medios pac\u00edficos\u00bb; y hace recuerdo de todos los medios pac\u00edficos puestos por los Obispos y por el pueblo, y despreciados por el Gobierno. \u00abFue as\u00ed como los prelados de la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica dieron su plena aprobaci\u00f3n a los cat\u00f3licos mejicanos para que ejercitaran su derecho a la defensa armada, que la Santa Sede pronostic\u00f3 que llegar\u00eda, como \u00fanico camino que les quedaba para no tener que sujetarse a la tiran\u00eda antirreligiosa\u00bb (R\u00edus 135).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16 de enero de 1927. -A comienzos de 1927, sin embargo, llegan a Roma noticias de prensa, en las que se comunica que Monse\u00f1or Pascual D\u00edaz y Barreto, jesuita, obispo de Tabasco, que hab\u00eda sido desterrado de M\u00e9xico, en diversas declaraciones hechas en el exilio se muestra reservado sobre los cristeros: \u00abComo Obispo y como ciudadano reprueba D\u00edaz la Revoluci\u00f3n, cualquiera sea su causa\u00bb (Lpz. Beltr\u00e1n 108).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente, el 16 de enero, la Comisi\u00f3n de Obispos mexicanos env\u00eda una dura carta a Mons. D\u00edaz y Barreto, entonces residente en Nueva York, lamentando con profunda tristeza sus declaraciones p\u00fablicas hechas \u00aben contra de los generosos defensores de la libertad religiosa y algunas favorables al perseguidor, Calles\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los combatientes \u00abdan la sangre y la vida por cumplir un santo deber, el de conquistar la libertad de la Iglesia\u00bb. Ante el abuso gravemente injusto del poder, \u00abexiste el derecho de resistir y de defenderse, ya que habiendo resultado vanos todos los medios pac\u00edficos que se han puesto en pr\u00e1ctica, es justo y debido recurrir a la resistencia y a la defensa armada\u00bb. Le recuerdan tambi\u00e9n los Obispos que \u00e9ste \u00abes el sentir de la mayor\u00eda de nuestros Hermanos [Obispos] de M\u00e9xico\u00bb, y tambi\u00e9n el de \u00ablos Padres de la Compa\u00f1\u00eda, no s\u00f3lo en M\u00e9xico, sino en Europa y especialmente aqu\u00ed en Roma\u00bb. A prop\u00f3sito le citan las declaraciones hechas unos d\u00edas antes (3-2-1927) por el famoso moralista de la Gregoriana padre Vermeersch, jesuita: \u00abHacen muy mal aquellos que, creyendo defender la doctrina cristiana, desaprueban los movimientos armados de los cat\u00f3licos mexicanos. Para la defensa de la moral cristiana no es necesario acudir a falsas doctrinas pacifistas. Los cat\u00f3licos mexicanos est\u00e1n usando un derecho y cumpliendo un deber\u00bb. Poco despu\u00e9s llega un cablegrama con la contestaci\u00f3n de Mons. D\u00edaz y Barreto: \u00abAutorizo honorable Comisi\u00f3n negar aquello que se asegura dicho por m\u00ed, contrario lo determinado todos nosotros, aprobado, Bendito Santa Sede. Autorizo honorable Comisi\u00f3n publicar este cable, si conveniente\u00bb (Lpz. Beltr\u00e1n 109-110).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22 de febrero de 1927. -En Roma, el presidente de la Comisi\u00f3n de Obispos mexicanos declara a la prensa: \u00ab\u00bfHacen bien o mal los cat\u00f3licos recurriendo a las armas? Hasta ahora no hab\u00edamos querido hablar, por no precipitar los acontecimientos. Mas una vez que Calles mismo empuja a los ciudadanos a la defensa armada, debemos decir: que los cat\u00f3licos de M\u00e9xico, como todo ser humano, gozan en toda su amplitud del derecho natural e inalienable de leg\u00edtima defensa\u00bb (107).\n<\/p>\n<h2>P\u00edo XI bendice el grito: \u00a1Viva Cristo Rey!<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">17 de mayo de 1927. -Unos a\u00f1os antes de los sucesos que nos ocupan, en 1914, San P\u00edo X, a petici\u00f3n de los Obispos mexicanos, hab\u00eda autorizado, como \u00abun proyecto para Nos indeciblemente grato\u00bb, consagrar a Cristo Rey la rep\u00fablica de M\u00e9xico, y poner corona real en las im\u00e1genes del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, colocando tambi\u00e9n cetro en su mano, para significar as\u00ed su realeza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consagraci\u00f3n de M\u00e9xico a Cristo Rey, cosa al parecer imposible -a semejanza de la realizada por Garc\u00eda Moreno en el Ecuador en 1873-, pudo sin embargo realizarse, aprovechando la venia del general Victoriano Huerta, presidente (1913-14), indio puro de Jalisco, que, por rara circunstancia, era cat\u00f3lico y no mas\u00f3n, sino odiado y calumniado por las logias. Fue entonces, el 6 de enero de 1914, durante el solemn\u00edsimo acto realizado en la Catedral, en presencia de todas las primeras autoridades religiosas y civiles de la naci\u00f3n, cuando por primera vez en M\u00e9xico el pueblo cristiano alz\u00f3 el grito de \u00a1Viva Cristo Rey!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, a los comienzos de la Cristiada, con fecha 17 de mayo de 1927 se da traslado a los Obispos mexicanos de algunas respuestas y licencias llegadas de Roma. Y en el documento se lee: \u00abOtro rescripto que hemos recibido concede a los que est\u00e1n en M\u00e9xico, indulgencia plenaria in articulo mortis, si confesados y comulgados, o por lo menos contritos, pronuncien con los labios, o cuando menos con el coraz\u00f3n, la jaculatoria \u00a1Viva Cristo Rey!, aceptando la muerte como enviada por el Se\u00f1or en castigo de nuestras culpas\u00bb. Jean Meyer niega la existencia de este ins\u00f3lito documento (II,344-345), pero posteriormente L\u00f3pez Beltr\u00e1n ha reproducido su fotograf\u00eda en la obra ya citada (73).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 de octubre de 1927. -El Cardenal Gasparri, secretario de Estado, en unas declaraciones al The New York Times (2-10-1927), cuenta los horrores de la persecuci\u00f3n sufrida en M\u00e9xico por la Iglesia, y denuncia el silencio de las naciones, al \u00abtolerar tan salvaje persecuci\u00f3n en pleno siglo XX\u00bb.\n<\/p>\n<h2>Reservas sobre el movimiento armado<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que pasaban los meses, las reticencias de la Iglesia para apoyar a los cristeros iban creciendo, tambi\u00e9n en Roma. Recordemos que la doctrina tradicional de la Iglesia reconoce la licitud de la rebeli\u00f3n armada contra las autoridades civiles con ciertas condiciones: 1, causa muy grave; 2, agotamiento de los medios pac\u00edficos; 3, que la violencia empleada no produzca mayores males que los que pretende remediar; 4, que haya probabilidad de \u00e9xito (+P\u00edo XI, Firmissimam constantiam 1937: Dz 3775-76).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, la persecuci\u00f3n de Calles daba claramente las dos primeras condiciones. Pero algunos Obispos ten\u00edan dudas sobre si se daba la tercera, pues pasaba largo tiempo en que el pueblo se ve\u00eda sin sacramentos ni sacerdotes, y la guerra produc\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s muertes y violencias. Y a\u00fan eran m\u00e1s numerosos los que cre\u00edan muy improbable la victoria de los cristeros. No faltaron incluso algunos pocos Obispos que llegaron a amenazar con la excomuni\u00f3n a quienes se fueran con los cristeros o los ayudaran.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprobaron la rebeli\u00f3n armada los Obispos Manr\u00edquez y Z\u00e1rate, Gonz\u00e1lez y Valencia, Lara y Torres, Mora y del R\u00edo, y estuvieron muy cerca de los cristeros el Obispo de Colima, Velasco, y el arzobispo de Guadalajara, Orozco y Jim\u00e9nez, quienes, con grave riesgo, permanecieron ocultos en sus di\u00f3cesis, asistiendo a su pueblo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reprobaron en mayor o menor medida otros tantos, entre los cuales Ruiz y Flores y Pascual D\u00edaz, que siempre vi\u00f3 la Cristiada como \u00abun sacrificio est\u00e9ril\u00bb, condenado al fracaso. Y los m\u00e1s permanecieron indecisos. Pues bien, siendo discutibles las condiciones tercera y cuarta, ha de evitarse todo juicio hist\u00f3rico cruel, que reparta entre aquellos Obispos los calificativos de fieles o infieles, valientes o cobardes. En todo caso, es evidente que la falta de un apoyo m\u00e1s claro de sus Obispos fue siempre para los cristeros el mayor sufrimiento&#8230;\n<\/p>\n<h2>Los Obispos no pueden apoyar la lucha armada<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">18 enero 1928. -Por fin, a mediados de diciembre de 1927 el arzobispo Pietro Fumasoni Biondi, Delegado Apost\u00f3lico en los Estados Unidos, y encargado de negocios de la Delegaci\u00f3n Apost\u00f3lica en M\u00e9xico, transmite a Mons. D\u00edaz y Barreto, Secretario del Comit\u00e9 Episcopal, a quien el mismo Mons. Fumasoni hab\u00eda nombrado Intermediario Oficial entre \u00e9l y los Obispos mexicanos, la disposici\u00f3n del Papa, seg\u00fan la cual \u00abdeben los Obispos no s\u00f3lo abstenerse de apoyar la acci\u00f3n armada, sino tambi\u00e9n deben permanecer fuera y sobre todo partido pol\u00edtico\u00bb. Norma que Mons. D\u00edaz comunic\u00f3 a todos los prelados (18-1-1928) (Meyer I,18; Lpz. Beltr\u00e1n 111, 150-52)&#8230;\n<\/p>\n<h2>Se echaron al campo, \u00abpara buscar a Dios\u00bb<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agosto de 1926. Muchos campesinos, de la zona central de M\u00e9xico sobre todo, se echan al monte, como Francisco Campos, \u00aba buscar a Dios Nuestro Se\u00f1or\u00bb. \u00abEn Cocula (Jalisco), desde el 1\u00ba de agosto la iglesia estaba custodiada permanentemente por 100 mujeres en el interior y 150 hombres en el atrio y en el campanario, de noche y de d\u00eda. Los cinco barrios se relevaban por turno y a cada alarma se tocaba el bord\u00f3n. Entonces, todo el mundo acud\u00eda al instante, como refiere Porfiria Morales. El 5 de agosto toc\u00f3 la campana cuando ella estaba en su cocina; su criada Mar\u00eda, exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Ave Mar\u00eda Pur\u00edsima!\u00bb. Se quit\u00f3 el delantal, tomo su rebozo y un garrote, y cuando aqu\u00e9lla le pregunt\u00f3 a d\u00f3nde iba, le contest\u00f3: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 pregunta de mi ama! \u00bfQu\u00e9 no oye la campana que nos llama a los cat\u00f3licos de la Uni\u00f3n Popular? \u00a1Primero son las cosas de Dios!\u00bb Y sali\u00f3 dejando las cacerolas en el fuego\u00bb (Meyer I,103).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No podr\u00e1 encarecerse suficientemente el valor de las mujeres cat\u00f3licas mexicanas en la Cristiada, repartiendo propaganda, llevando avisos, acogiendo pr\u00f3fugos o cuidando heridos, ayudando clandestinamente al aprovisionamiento de alimentos y armas. Las Brigadas Femeninas de Santa Juana de Arco, las Brigadas Bonitas, escribieron historias de leyenda&#8230; Pero, en fin, la guerra es cosa de hombres, y a ella se fueron campesinos recios. Ezequiel Mendoza Barrag\u00e1n, un ranchero de Coalcom\u00e1n, en Michoac\u00e1n, cuya voz patriarcal hemos de escuchar en otras ocasiones, lo cuenta as\u00ed:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCentenares de personas firmamos los papeles, se enviaron a Calles y a sus secuaces, pero todo fue in\u00fatil&#8230; Los Calles se creyeron muy grandotes y m\u00e1s nos apretaron, matando gente y confiscando bienes particulares de los cat\u00f3licos. Yo, ignorante, pero con br\u00edo, al saber los nuevos procedimientos de tal gobierno, me exalt\u00e9 y quise tapar el sol con un dedo, as\u00ed eran mis sentimientos, me fui a conquistar gente armada y dispuesta a la guerra en defensa de la libertad de Dios y de los pr\u00f3jimos\u00bb\n<\/p>\n<h2>El curso de la guerra<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jean Meyer, en el volumen I de su obra, describe al detalle las vicisitudes que corri\u00f3 al paso de los a\u00f1os la guerra de la Cristiada, que \u00e9l divide en estas fases:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-incubaci\u00f3n, de julio a diciembre de 1926;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-explosi\u00f3n del alzamiento armado, desde enero de 1927;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-consolidaci\u00f3n de las posiciones, de julio 1927 a julio de 1928, es decir, desde que el general Gorostieta asume la gu\u00eda de los cristeros hasta la muerte de Obreg\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-prolongaci\u00f3n del conflicto, de agosto 1928 a febrero de 1929, tiempo en que el Gobierno comienza a entender que no podr\u00e1 vencer militarmente a los cristeros;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-apogeo del movimiento cristero, de marzo a junio de 1929;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-licenciamiento de los cristeros, en junio 1929, cuando se producen los mal llamados Arreglos entre la Iglesia y el Estado.\n<\/p>\n<h2>El ej\u00e9rcito federal<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ej\u00e9rcito \u00abconsustancial con el gobierno\u00bb en el M\u00e9xico de entonces \u00abconsideraba a la Iglesia como su adversaria personal. Agente activo del anticlericalismo y de la lucha antirreligiosa, hizo su propia guerra, su guerra religiosa. El general Eulogio Ortiz mand\u00f3 fusilar a un soldado, en el cuello del cual vi\u00f3 un escapulario. Algunos oficiales llevaban sus tropas al combate al grito de \u00a1Viva Sat\u00e1n!\u00bb (Meyer I,146).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCada arma reclutaba por su cuenta. El enganche deb\u00eda ser voluntario y firmado al menos por tres a\u00f1os\u00bb, condici\u00f3n que muchas veces se incumpl\u00eda, tanto que \u00abse segu\u00edan utilizando las cuerdas para atar a los voluntarios. Se echaba mano de cualquiera: condenados de derecho com\u00fan, obreros sin trabajo, campesinos\u00bb, y sobre todo \u00abdel subproletariado rural y de los indios, vencidos o no\u00bb (149-150). La brutalidad y la indisciplina de esta tropa es apenas descriptible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al no haber servicio de intendencia, \u00abel avituallamiento estaba a cargo de las compa\u00f1eras de los soldados, las famosas soldaderas, que marchaban al lado del ej\u00e9rcito y que, como la langosta, ca\u00edan sobre las granjas y los pueblos&#8230; La deserci\u00f3n, frecuente en tiempo de paz, llegaba a ser masiva en tiempo de guerra\u00bb (152). El general Amaro, jefe del ej\u00e9rcito federal, no consegu\u00eda \u00abponer en l\u00ednea m\u00e1s de 70.000 hombres, aunque se pasaba el tiempo reclutando: \u00a120.000 desertores al a\u00f1o, de 70.000 soldados!\u00bb (153). Este general famoso, el indio Amaro, hijo de un pe\u00f3n de Zacatecas, hombre inteligente, implacable y sanguinario, el que mand\u00f3 a su aviaci\u00f3n bombardear en el cerro del Cubilete el monumento a Cristo Rey, lleg\u00f3 a ser muy culto, y se reconcili\u00f3 con la Iglesia varios a\u00f1os antes de su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los federales, malos jinetes, eran peores soldados, que disparaban de lejos, gastaban mucha munici\u00f3n, perd\u00edan las armas con facilidad, y no conoc\u00edan bien el terreno por donde andaban. Eso explica que los cristeros, cuyas caracter\u00edsticas de lucha eran las contrarias, les infligieran tantas bajas. Los callistas, eso s\u00ed, eran muy crueles, pero \u00abla dureza de la represi\u00f3n, la ejecuci\u00f3n de todos los prisioneros, la matanza de los civiles, el saqueo, la violaci\u00f3n, el incendio de los pueblos y de las cosechas, dejaban en la estela de los federales otros tantos nuevos levantamientos en germen\u00bb (I, 194).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra se hac\u00eda tambi\u00e9n en la prensa del gobierno, ocultando la magnitud del conflicto o dando siempre la victoria por inminente. Unida a la lucha militar, el general Amaro propugnaba una campa\u00f1a de \u00abdesfanatizaci\u00f3n\u00bb, como aqu\u00e9lla por la que dio orden al gobernador de Jalisco de cambiar los nombres de todos los lugares que llevaban nombres de santos (I,178). Todos los medios val\u00edan, tambi\u00e9n el soborno. As\u00ed, en una ocasi\u00f3n, el gobierno trat\u00f3 de comprar a un jefe cristero llamado \u00abel 14\u00bb, el cual respondi\u00f3: \u00abQue a m\u00ed ni me den nada, que nom\u00e1s arreglen eso de los padrecitos y de las iglesias, y yo me estoy en paz, pero mientras no lo arreglen que no piensen que con dinero me van a comprar\u00bb (177).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desesperaci\u00f3n del gobierno se iba acrecentando a medida que pasaban los meses, y se ve\u00eda incapaz de vencer -en palabras del gobernador de Colima-\u00ablas hordas episcopales de fan\u00e1ticos que enga\u00f1ados por la patra\u00f1a clerical se han lanzado a la loca aventura de restaurar el predominio de los curas\u00bb (189).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Balance de la guerra<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de 1928 los cristeros, unos 25.000 hombres en armas, \u00abno pod\u00edan ya ser vencidos, dice Meyer, lo cual constitu\u00eda una gran victoria; pero el gobierno, sostenido por la fuerza norteamericana, no parec\u00eda a punto de caer\u00bb (I, 248). En realidad, la posici\u00f3n de los cristeros era a mediados de 1929 mejor que la de los federales, pues, combatiendo por una Causa absoluta, ten\u00edan mejor moral y disciplina, y operando en peque\u00f1os grupos que golpeaban y hu\u00edan -piquihuye-, sufr\u00edan muchas menos bajas que los soldados callistas. Despu\u00e9s de tres a\u00f1os de guerra, se calcula que en ella murieron 25.000 o 30.000 cristeros, por 60.000 soldados federales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En enero de 1929, el embajador norteamericano Morrow -que insist\u00eda al gobierno y a la prensa para que no hablasen de cristeros sino de \u00abbandidos\u00bb (I,301)- estimaba improbable pacificar el Estado \u00abantes de que se solucione la cuesti\u00f3n religiosa\u00bb. En febrero los mismos pol\u00edticos ve\u00edan el panorama muy oscuro, y un senador dec\u00eda en un discurso a sus colegas: \u00ab\u00bfEs que nuestros soldados no saben combatir rancheros, o no se quiere que se acabe la rebeli\u00f3n? Pues d\u00edgase de una vez y no estemos echando m\u00e1s le\u00f1a. No se olviden ustedes de que con tres Estados m\u00e1s que se levanten de veras, \u00a1cuidado con el Poder P\u00fablico, se\u00f1ores!\u00bb (I,285).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de 1929 se ve\u00eda ya claramente que, al menos a corto plazo, ni unos ni otros pod\u00edan vencer. Sin embargo, en este empate hab\u00eda una gran diferencia: en tanto que los cristeros estaban dispuestos a seguir luchando el tiempo que fuera necesario hasta obtener la derogaci\u00f3n de las leyes que persegu\u00edan a la Iglesia, el gobierno, vi\u00e9ndose en bancarrota tanto en econom\u00eda como en prestigio ante las naciones, ten\u00eda extremada urgencia de terminar el conflicto cuanto antes. Eran, pues, \u00e9stas unas favorables condiciones para negociar el reconocimiento de los derechos de la Iglesia&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Rumores de un posible arreglo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde mediados de 1927 estuvo al mando supremo de los cristeros el general Gorostieta, militar de carrera, a quien iban llegando de cuando en cuando rumores de posibles arreglos entre la Iglesia y el Estado, a espaldas de la Guardia Nacional cristera. Como estos rumores iban en aumento, el 16 de mayo de 1929 escribi\u00f3 a los Obispos mexicanos una larga carta, de la que citamos alg\u00fan fragmento:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDesde que comenz\u00f3 nuestra lucha, no ha dejado de ocuparse peri\u00f3dicamente la prensa nacional, y aun la extranjera, de posibles arreglos entre el llamado gobierno y alg\u00fan miembro se\u00f1alado del Episcopado mexicano, para terminar el problema religioso. Siempre que tal noticia ha aparecido han sentido los hombres en lucha que un escalofr\u00edo de muerte los invade, peor mil veces que todos los peligros que se han decidido a arrostrar. Cada vez que la prensa nos dice de un obispo posible parlamentario con el callismo, sentimos como una bofetada en pleno rostro, tanto m\u00e1s dolorosa cuanto que viene de quien podr\u00edamos esperar un consuelo, una palabra de aliento en nuestra lucha; aliento y consuelo que con una sola honorabil\u00edsima excepci\u00f3n [Mons. Mart\u00ednez y Z\u00e1rate, obispo de Huejutla, 17 a\u00f1os desterrado] de nadie hemos recibido&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi los obispos al presentarse a tratar con el gobierno aprueban la actitud de la Guardia Nacional, si est\u00e1n de acuerdo en que era ya la \u00fanica digna que nos dejaba el d\u00e9spota, tendr\u00e1n que consultar nuestro modo de pensar y atender nuestras exigencias; nada tenemos que decir en este caso&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi los obispos al tratar con el gobierno desaprueban nuestra actitud, si no toman en cuenta a la Guardia Nacional y tratan de dar soluci\u00f3n al conflicto independientemente de lo que nosotros anhelamos&#8230;; si se olvidan de nuestros muertos, si no se toman en consideraci\u00f3n nuestros miles de viudas y hu\u00e9rfanos, entonces&#8230; rechazaremos tal actitud como indigna y como traidora&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMuchas y de muy diversa \u00edndole son las razones que creemos tener para que la Guardia Nacional, y no el Episcopado, sea quien resuelva esta situaci\u00f3n. Desde luego el problema no es puramente religioso, es \u00e9ste un caso integral de libertad, y la Guardia Nacional se ha constituido de hecho en defensora de todas las libertades y en la genuina representaci\u00f3n del pueblo, pues el apoyo que el pueblo nos imparte es lo que nos ha hecho subsistir&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abComo \u00faltima raz\u00f3n creemos tener derecho a que se nos oiga, si no por otra causa, por ser parte constitutiva de la Iglesia cat\u00f3lica de M\u00e9xico, precisamente por ser parte important\u00edsima de la Instituci\u00f3n que gobiernan los obispos mexicanos\u00bb (+Meyer I,316-320)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 2 de junio de 1929 el general Gorostieta fue asesinado en una emboscada por los callistas, y le sucedi\u00f3 al frente de la Guardia Nacional el general Degollado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLos \u00abmal llamados Arreglos\u00bb (21-6-1929)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de los Arreglos alcanzados en junio de 1929 es tan triste que haremos de ella una referencia muy breve, ateni\u00e9ndonos sobre todo a la documentada informaci\u00f3n que L\u00f3pez Beltr\u00e1n ha dado recientemente del asunto. Mons. Ruiz y Flores, Delegado Apost\u00f3lico ad referendum, escogi\u00f3 como secretario para negociar a Mons. Pascual D\u00edaz y Barreto, el \u00ab\u00fanico Obispo que hab\u00eda mostrado decidido empe\u00f1o en lograr una transacci\u00f3n con los callistas\u00bb (Lpz. Beltr\u00e1n 499).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos fueron tra\u00eddos de los Estados Unidos a M\u00e9xico, incomunicados en un vag\u00f3n de tren, por el embajador norteamericano Dwight Whitney Morrow, banquero y diplom\u00e1tico, protestante y mas\u00f3n, c\u00f3mplice de Calles y del presidente Portes Gil. Ya en la ciudad de M\u00e9xico continuaron incomunicados en la lujosa residencia del banquero Agust\u00edn Legorreta. No recibieron ni a los Obispos mexicanos ni a un enviado de la Liga. Tampoco quisieron recibir al Obispo Miguel de la Mora, secretario del Subcomit\u00e9 Episcopal, que mand\u00f3 aviso a Mons. Flores de que \u00abten\u00eda grandes y urgentes cosas que comunicarle, y que no fuera a pactar nada sin antes o\u00edrlo\u00bb. Las puertas de aquella casa, en esos d\u00edas, s\u00f3lo estuvieron abiertas \u00abpara Morrow, para los sacerdotes extranjeros: Wilfrid y Parsons y Edmundo Walsh, S.J. [experto en pol\u00edtica internacional de la universidad de Georgetown], para Cruchaga Tocornal, el embajador de Chile, y para otros extranjeros. Para los extra\u00f1os. No para los mexicanos\u00bb (Lpz. Beltr\u00e1n 516).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede afirmarse, pues, que los dos Obispos de los Arreglos con Portes Gil no cumplieron las Normas escritas que P\u00edo XI les hab\u00eda dado, pues no tuvieron en cuenta el juicio de los Obispos, ni el de los cristeros o la Liga Nacional; tampoco consiguieron, ni de lejos, la derogaci\u00f3n de las leyes persecutorias de la Iglesia; y menos a\u00fan obtuvieron garant\u00edas escritas que protegieran la suerte de los cristeros una vez depuestas las armas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lamente consiguieron del Presidente unas palabras de conciliaci\u00f3n y buena voluntad, y unas Declaraciones escritas en las que, sin derogar ley alguna, se afirmaba el prop\u00f3sito de aplicarlas \u00absin tendencia sectaria y sin perjuicio alguno\u00bb. As\u00ed las cosas, los dos Obispos, convencidos por el embajador norteamericano Morrow de que no era posible conseguir del Presidente m\u00e1s que tales Declaraciones, y aconsejados por Cruchaga y el padre Walsh, que las \u00abcre\u00edan suficientes\u00bb, aceptaron este documento redactado personalmente en ingl\u00e9s por el mismo Morrow:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Obispo D\u00edaz y yo hemos tenido varias conferencias con el C. Presidente de la Rep\u00fablica&#8230; Me satisface manifestar que todas las conversaciones se han significado por un esp\u00edritu de mutua buena voluntad y respeto. Como consecuencia de dichas Declaraciones hechas por el C. Presidente, el clero mexicano reanudar\u00e1 los servicios religiosos de acuerdo con las leyes vigentes. Yo abrigo la esperanza de que la reanudaci\u00f3n de los servicios religiosos [expresi\u00f3n protestante, propia de Morrow, su redactor] pueda conducir al Pueblo Mexicano, animado por un esp\u00edritu de buena voluntad, a cooperar en todos los esfuerzos morales que se hagan para beneficio de todos los de la tierra de nuestros mayores. M\u00e9xico, D.F. Junio 21 de 1929.-Leopoldo Ruiz, Arzobispo de Morelia y Delegado Apost\u00f3lico\u00bb (Lpz. Beltr\u00e1n 527).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las leyes vigentes, por supuesto, eran aqu\u00e9llas que hab\u00edan desencadenado la Cristiada. \u00bfPara derogar aquellas leyes vigentes hab\u00edan muerto in\u00fatilmente veinte o treinta mil cristeros?&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Frutos de la Cristiada<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfIn\u00fatilmente lucharon, con tan grandes p\u00e9rdidas y sufrimientos, los cristeros y sus familias? En 1929 el jesuita Eduardo Iglesias, bajo el pseud\u00f3nimo Aquiles P. Moctezuma, en El conflicto religioso de 1926, escrib\u00eda relativamente satisfecho: \u00abTerminadas felizmente las conferencias entre el Estado y la Iglesia\u00bb&#8230; (441). No es \u00e9sa la interpretaci\u00f3n hoy m\u00e1s com\u00fan. Pero tambi\u00e9n hay actualmente quienes estiman que los Arreglos \u00abfueron los menos malos posibles dentro de las circunstancias\u00bb. As\u00ed lo cree, por ejemplo, Juan Landerreche Obreg\u00f3n, quien adem\u00e1s insiste en que los Arreglos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe ninguna manera significaron que el esfuerzo, el sacrificio y la sangre de los cristeros hayan sido in\u00fatiles para la libertad de la Iglesia Cat\u00f3lica y el respeto a la religi\u00f3n y a los fieles. Por el contrario, los cristeros demostraron al gobierno con sus sacrificios, sus esfuerzos y sus vidas, que en M\u00e9xico no se puede atacar impunemente a la religi\u00f3n cat\u00f3lica ni a la Iglesia&#8230; Y todo esto se demostr\u00f3 en forma tan convincente a los tiranos, que los oblig\u00f3 no s\u00f3lo a desistir de la persecuci\u00f3n religiosa, sino los ha obligado tambi\u00e9n a respetar la religi\u00f3n y la pr\u00e1ctica y el desarrollo de la misma, a pesar de todas las disposiciones de la Constituci\u00f3n [de 1917] que se oponen a ello, y que no se cumplen, porque no se pueden cumplir, porque el pueblo las rechaza&#8230; Los frutos [de la Cristiada] se han recogido y se siguen recogiendo sesenta a\u00f1os despu\u00e9s de su lucha y seguramente culminar\u00e1n a su tiempo en la realizaci\u00f3n plena por la que lucharon quienes dieron ese testimonio\u00bb (Pr\u00f3logo a E. Mendoza, Testimonio 4,7-8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1993 el gobierno de M\u00e9xico concedi\u00f3 a la Iglesia un precario reconocimiento legal como asociaci\u00f3n religiosa, y reestableci\u00f3 sus relaciones diplom\u00e1ticas con la Santa Sede.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Un triunfo de la masoner\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos d\u00edas despu\u00e9s de los Arreglos logrados sobre todo por los masones Morrow y Portes Gil, el 27 de junio de 1929, los masones dieron un gran banquete al presidente Portes Gil, el cual a los postres habl\u00f3 \u00aba sus reverendos hermanos\u00bb:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMientras el clero fue rebelde a las Instituciones y a las Leyes, el Gobierno de la Rep\u00fablica estuvo en el deber de combatirlo&#8230; Ahora, queridos hermanos, el clero ha reconocido plenamente al Estado. Y ha declarado sin tapujos: que se somete estrictamente a las Leyes (aplausos). Y yo no pod\u00eda negar a los cat\u00f3licos el derecho que tienen de someterse a las Leyes&#8230; La lucha [sin embargo] es eterna. La lucha se inici\u00f3 hace veinte siglos. Yo protesto ante la masoner\u00eda que, mientras yo est\u00e9 en el Gobierno, se cumplir\u00e1 estrictamente con esa legislaci\u00f3n (aplausos).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn M\u00e9xico, el Estado y la masoner\u00eda, en los \u00faltimos a\u00f1os, han sido una misma cosa: dos entidades que marchan aparejadas, porque los hombres que en los \u00faltimos a\u00f1os han estado en el poder, han sabido siempre solidarizarse con los principios revolucionarios de la masoner\u00eda\u00bb (+Lpz. Beltr\u00e1n 540-541).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alude a la misma revoluci\u00f3n que asesin\u00f3 a Garc\u00eda Moreno, y que tantas victorias ha logrado en los siglos XIX y XX en la Am\u00e9rica hispana con el apoyo de la masoner\u00eda local y norteamericana. Portes Gil m\u00e1s tarde, en su libro La lucha entre el Poder Civil y el Clero, dej\u00f3 bien claro que \u00absu aparente capitulaci\u00f3n [de los Obispos] a la que dieron el nombre de un arreglo con el Gobierno, no fue otra cosa que someterse incondicionalmente a la ley\u00bb (547). En 1958, ajeno a la Iglesia, muri\u00f3 en Mixcoac, y en la esquela publicada por \u00abla Muy Respetable Gran Logia Valle de M\u00e9xico\u00bb se le citaba como \u00abMiembro Activo y Gran Capit\u00e1n de Guardias de este Supremo Consejo del Grado 33\u00bb (546).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Licenciamiento de los cristeros<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Jefe supremo de la Guardia Nacional, general Jes\u00fas Degollado Gu\u00edzar, dirigi\u00f3 a todos los cristeros, \u00aba pesar de que se nos desgarra el alma\u00bb, un pat\u00e9tico mensaje de licenciamiento, del que entresacamos el \u00faltimo p\u00e1rrafo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa Guardia Nacional desaparece, no vencida por nuestros enemigos, sino, en realidad, abandonada por aquellos que deb\u00edan recibir, los primeros, el fruto valioso de sus sacrificios y abnegaci\u00f3n. \u00a1AVE, CRISTO! Los que por Ti vamos a la humillaci\u00f3n, al destierro, tal vez a la muerte gloriosa, v\u00edctimas de nuestros enemigos, con el m\u00e1s fervoroso de nuestros amores, te saludamos y, una vez m\u00e1s, te aclamamos REY DE NUESTRA PATRIA. \u00a1VIVA CRISTO REY! \u00a1VIVA SANTA MARIA DE GUADALUPE! Dios, Patria y Libertad\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTal vez a la muerte gloriosa&#8230;\u00bb En efecto, poco despu\u00e9s de los Arreglos, el Gobierno, mostrando \u00abel esp\u00edritu de buena voluntad y respeto\u00bb asegurado a los Obispos negociadores, comenz\u00f3 a trav\u00e9s de siniestros agentes \u00abel asesinato sistem\u00e1tico y premeditado\u00bb de los cristeros que hab\u00edan depuesto sus armas, \u00abcon el fin de impedir cualquier reanudaci\u00f3n del movimiento&#8230; La caza del hombre fue eficaz y seria, ya que se puede aventurar, apoy\u00e1ndose en pruebas, la cifra de 1.500 v\u00edctimas, de las cuales 500 jefes, desde el grado de teniente al de general\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n \u00abhay que decir, y esto honra a aquellos hombres, que m\u00e1s de un general federal advirti\u00f3 a los cristeros del peligro que los amenazaba\u00bb (Meyer I, 344-346). De todos modos, a\u00fan con esto, m\u00e1s jefes cristeros fueron muertos despu\u00e9s de los Arreglos que durante la guerra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto supuso una larga y dur\u00edsima prueba para la fe de los cristeros, que sin embargo se mantuvieron fieles a la Iglesia con la ayuda sobre todo de los mismos sacerdotes que durante la guerra les hab\u00edan asistido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Despu\u00e9s de los Arreglos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capell\u00e1n de los cristeros de Colima, padre Enrique de Jes\u00fas Ochoa, en Los cristeros del volc\u00e1n de Colima, cuenta que \u00abllor\u00f3 de verdad el mismo Se\u00f1or Ruiz y Flores cuando se vi\u00f3 burlado, cuando mir\u00f3 el fracaso de aquellos Arreglos, \u00absi arreglos pueden llamarse\u00bb, seg\u00fan \u00e9l mismo dijo, escribiendo de su pu\u00f1o y letra (el 1\u00ba de agosto de 1929)\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a\u00f1ade: \u00abYo mismo he visto llorar al Papa [P\u00edo XI] cuando trata el asunto de los arreglos de M\u00e9xico: L\u2019ho veduto pi\u00e0ngere, dec\u00eda el Cardenal Boggiani al vicepresidente de la Liga Nacional, don Miguel Palomar y Vizcarra; y al que esto escribe, en Roma el a\u00f1o 1930\u00bb (+Lpz. Beltr\u00e1n 517).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La verdad es que los dos obispos de los Arreglos, y especialmente Mons. Pascual D\u00edaz, sufrieron mucho en los a\u00f1os posteriores, y al menos por parte de algunos sectores, padecieron un verdadero linchamiento moral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente publicaba la revista \u00ab30 d\u00edas\u00bb (1993, n.66) una entrevista con la pintora mexicana Dolores Ortega, de 85 a\u00f1os, que vivi\u00f3 de cerca la Cristiada con su marido, Carlos D\u00edez de Sollano, uno de los responsables de la Liga Nacional. A la pregunta \u00bfpor qu\u00e9 los obispos firmaron los acuerdos?, responde: \u00abEstaban confundidos y los enga\u00f1aron. Despu\u00e9s de los arreglos, convidamos a cenar a monse\u00f1or D\u00edaz, arzobispo de M\u00e9xico. Est\u00e1bamos comiendo y mi esposo le dice: \u00abOigame, Ilustr\u00edsima, \u00bfqu\u00e9 me dice usted de los arreglos?\u00bb Baj\u00f3 los ojos, casi se le saltaron las l\u00e1grimas y le dice: \u00abMira Carlitos, ese asunto no me lo toques, me causa mucho dolor. Nos enga\u00f1aron\u00bb\u00bb. Y contin\u00faa el periodista: Tambi\u00e9n ustedes cayeron en el enga\u00f1o. A lo que contesta la se\u00f1ora Ortega: \u00abNo, de ning\u00fan modo. Nosotros sab\u00edamos que era una trampa, que el Gobierno no respetar\u00eda nunca los arreglos. Lo sab\u00edamos todos, los de la Liga y los cristeros\u00bb. Sab\u00edan ustedes que era un enga\u00f1o, que entregando las armas y dejando la clandestinidad la muerte era segura. \u00bfPor qu\u00e9 lo hicieron, entonces? \u00abPorque lo mandaba la Iglesia. Por fidelidad, por obediencia a la Iglesia\u00bb\u00bb.\n<\/p>\n<h2>Cr\u00f3nica de los m\u00e1rtires y beatos en la persecuci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fue. Y a\u00fan hoy, pocos pueblos cat\u00f3licos, como el mexicano, quieren tanto a sus Obispos y sacerdotes. Pero hagamos cr\u00f3nica de los m\u00e1rtires, lo m\u00e1s importante de todo cuanto ocurri\u00f3 en torno a la Cristiada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e1rtires cristeros -en el sentido estricto de la palabra- fueron much\u00edsimos, aunque como es l\u00f3gico s\u00f3lo algunos ser\u00e1n reconocidos y canonizados por la Iglesia como tales. No es f\u00e1cil, pues, entre tantos h\u00e9roes destacar a algunos, pero vamos a hacerlo con Anacleto Gonz\u00e1lez Flores, el que organiz\u00f3 la Uni\u00f3n Popular en Jalisco, impuls\u00f3 la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica de la Juventud Mexicana, y se distingui\u00f3 como profesor, orador y escritor cat\u00f3lico. El Maestro Cleto, como sol\u00edan decirle con respeto y afecto, era un cristiano muy piadoso, como lo muestra el siguiente dato:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl final del Rosario, los cristeros de Jalisco a\u00f1ad\u00edan esta oraci\u00f3n compuesta por Anacleto Gonz\u00e1lez Flores: \u00ab\u00a1Jes\u00fas misericordioso! Mis pecados son m\u00e1s que las gotas de sangre que derramaste por m\u00ed. No merezco pertenecer al ej\u00e9rcito que defiende los derechos de tu Iglesia y que lucha por ti. Quisiera nunca haber pecado para que mi vida fuera una ofrenda agradable a tus ojos. L\u00e1vame de mis iniquidades y l\u00edmpiame de mis pecados. Por tu santa Cruz, por mi Madre Sant\u00edsima de Guadalupe, perd\u00f3name, no he sabido hacer penitencia de mis pecados; por eso quiero recibir la muerte como un castigo merecido por ellos. No quiero pelear, ni vivir ni morir, sino por ti y por tu Iglesia. \u00a1Madre Santa de Guadalupe!, acompa\u00f1a en su agon\u00eda a este pobre pecador. Conc\u00e9deme que mi \u00faltimo grito en la tierra y mi primer c\u00e1ntico en el cielo sea \u00a1Viva Cristo Rey!\u00bb\u00bb (Meyer III,280).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, el 1 de abril de 1927 fue apresado con tres muchachos colaboradores suyos, los hermanos Vargas, Ram\u00f3n, Jorge y Florentino. \u00abSi me buscan, dijo, aqu\u00ed estoy; pero dejen en paz a los dem\u00e1s\u00bb. Fue in\u00fatil su petici\u00f3n, y los cuatro, con Luis Padilla G\u00f3mez, presidente local de la A.C.J.M., fueron internados en un cuartel de Guadalajara. All\u00e1 interrogaron sobre todo al Maestro Cleto, pidi\u00e9ndole nombres y datos de la Liga y de los cristeros, as\u00ed como el lugar donde se escond\u00eda el valiente arzobispo de Guadalajara, Francisco Orozco y Jim\u00e9nez. Como nada obten\u00edan de \u00e9l, lo desnudaron, lo suspendieron de los dedos pulgares, lo flagelaron y le sangraron los pies y el cuerpo con hojas de afeitar. \u00c9l les dijo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abUna sola cosa dir\u00e9 y es que he trabajado con todo desinter\u00e9s por defender la causa de Jesucristo y de su Iglesia. Ustedes me matar\u00e1n, pero sepan que conmigo no morir\u00e1 la causa. Muchos est\u00e1n detr\u00e1s de m\u00ed dispuestos a defenderla hasta el martirio. Me voy, pero con la seguridad de que ver\u00e9 pronto, desde el Cielo, el triunfo de la Religi\u00f3n y de mi Patria\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atormentaron entonces frente a \u00e9l a los hermanos Vargas, y \u00e9l protest\u00f3: \u00ab\u00a1No se ensa\u00f1en con ni\u00f1os; si quieren sangre de hombre aqu\u00ed estoy yo!\u00bb. Y a Luis Padilla, que ped\u00eda confesi\u00f3n: \u00abNo, hermano, ya no es tiempo de confesarse, sino de pedir perd\u00f3n y perdonar. Es un Padre, no un Juez, el que nos espera. Tu misma sangre te purificar\u00e1\u00bb. Le atravesaron entonces el costado de un bayonetazo, y como sangraba mucho, el general que mandaba dispuso la ejecuci\u00f3n, pero los soldados elegidos se negaban a disparar, y hubo que formar otro pelot\u00f3n. Antes de recibir catorce balas, a\u00fan alcanz\u00f3 don Anacleto a decir: \u00ab\u00a1Yo muero, pero Dios no muere! \u00a1Viva Cristo Rey!\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en seguida fusilaron a Padilla y los hermanos Vargas (+Rivero 131-133).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez suspendido el culto en M\u00e9xico el 31 de julio de 1937, la inmensa mayor\u00eda del clero, unos 3.500, obedeciendo a sus Obispos, se fue recogiendo en las grandes ciudades, controladas por el gobierno, con lo que los civiles y combatientes del campo quedaban sin pastores. Estos sacerdotes, aunque sujetos a estricta vigilancia y en ocasiones a vejaciones, no corrieron normalmente peligro de muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, los sacerdotes que permanecieron en el campo, lo hicieron con grav\u00edsimo riesgo, conscientes de que si eran apresados, ser\u00edan ejecutados, muchas veces con sadismo, ya que el gobierno pensaba que \u00abfusilando sin compasi\u00f3n a todo sacerdote cogido en el campo, obligaba a los dem\u00e1s, aterrorizados, a refugiarse en la ciudad\u00bb, y esperaba as\u00ed que \u00abdejando a los campesinos sin sacerdotes, sofocar\u00eda r\u00e1pidamente la rebeli\u00f3n\u00bb (Meyer I,40).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se calcula que cien o doscientos permanecieron en el campo, escondidos con la protecci\u00f3n de los fieles, que en muchos casos fueron tambi\u00e9n ejecutados por darles cobijo. L\u00f3pez Beltr\u00e1n, considerando los a\u00f1os 1926-29, da los nombres de 39 sacerdotes asesinados, m\u00e1s los de 1 di\u00e1cono, 1 minorista y 6 religiosos (343-4). Guillermo M\u00aa Havers recoge los nombres de 46 sacerdotes diocesanos ejecutados en el mismo per\u00edodo de tiempo (Testigos de Cristo en M\u00e9xico 205-8). Muchos de estos curas pertenec\u00edan a la archidi\u00f3cesis de Guadalajara (Jalisco, Zacatecas, Guanajuato) o a la di\u00f3cesis de Colima, pues sus prelados, Mons. Orozco y Jim\u00e9nez y Mons. Velasco, permanecieron en sus puestos, con buena parte de su clero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 22 de noviembre de 1992, Juan Pablo II beatific\u00f3 a veintid\u00f3s de estos sacerdotes diocesanos, destacando que \u00absu entrega al Se\u00f1or y a la Iglesia era tan firme que, aun teniendo la posibilidad de ausentarse de sus comunidades durante el conflicto armado, decidieron, a ejemplo del Buen Pastor, permanecer entre los suyos para no privarlos de la Eucarist\u00eda, de la palabra de Dios y del cuidado pastoral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lejos de todos ellos encender o avivar sentimientos que enfrentaran a hermanos contra hermanos. Al contrario, en la medida de sus posibilidades procuraron ser agentes de perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n\u00bb. La Conferencia del Episcopado Mexicano, en el libro \u00a1Viva Cristo Rey! (M\u00e9xico 19912), nos da breves rese\u00f1as biogr\u00e1ficas de los 25 m\u00e1rtires que han sido beatificados (otras rese\u00f1as de ellos y de otros muchos, tambi\u00e9n de laicos y religiosos: +Lpz. Beltr\u00e1n 243-487; Havers, Testigos de Cristo en M\u00e9xico). Aqu\u00ed nos limitaremos a recordar sus santos nombres, con las fechas de su martirio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1915: David Galv\u00e1n Berm\u00fadez, en la persecuci\u00f3n de Carranza (30-1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1926: Luis Batis Sainz, y con \u00e9l tres feligreses de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, Manuel Morales, casado, Salvador Lara Puente, y su primo David Rold\u00e1n Lara (15-8), tambi\u00e9n beatificados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1927: Mateo Correa Magallanes (6-2); Jenaro S\u00e1nchez (18-2); Julio Alvarez Mendoza (30-3); David Uribe Velasco (12-4); Sabas Reyes Salazar (13-4); Crist\u00f3bal Magallanes, con su coadjutor Agust\u00edn S\u00e1nchez Caloca (25-5); Jos\u00e9 Isabel Flores (21-6); Jos\u00e9 Mar\u00eda Robles (26-6); Miguel de la Mora (7-8); Margarito Flores Garc\u00eda (12-11); Pedro Esqueda Ram\u00edrez (22-11).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1928: Jes\u00fas M\u00e9ndez Montoya (5-2); Toribio Romo Gonz\u00e1lez (25-2); Justino Orona Madrigal (1-7); Atilano Cruz Alvarado (1-7); Tranquilino Ubiarco (5-10);\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1937: Pedro de Jes\u00fas Maldonado (11-2), en una persecuci\u00f3n desatada en Chihuahua, en tiempo del presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, otro general (1934-40).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa solemnidad de hoy [Cristo Rey], destacaba Juan Pablo II en la ceremonia de beatificaci\u00f3n, instituida por el papa P\u00edo XI precisamente cuando m\u00e1s arreciaba la persecuci\u00f3n religiosa de M\u00e9xico, penetr\u00f3 muy hondo en aquellas comunidades eclesiales y dio una fuerza particular a estos m\u00e1rtires, de manera que al morir muchos gritaban: \u00a1Viva Cristo Rey!\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A todos ellos ha de a\u00f1adirse el nombre del padre jesuita Miguel Agust\u00edn Pro Ju\u00e1rez, beatificado por el papa Juan Pablo II el 25 de setiembre de 1988. A diferencia de los sacerdotes antes recordados, \u00e9l estaba en la ciudad de M\u00e9xico, por orden de sus superiores, dedic\u00e1ndose ocultamente al apostolado. Con ocasi\u00f3n de un atentado contra el presidente Obreg\u00f3n, fueron apresados y ejecutados los autores del golpe, y con ellos fueron tambi\u00e9n eliminados el padre Pro y su hermano Humberto, que eran inocentes (23-11-1927) (+Rafael Ram\u00edrez Torres, Miguel Agust\u00edn Pro; y Luis Butera, Un m\u00e1rtir alegre. Vida del P. Miguel Pro).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>El esp\u00edritu de los cristeros<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero volvamos a los cristeros, a aquellos cat\u00f3licos que se alzaron en armas, ech\u00e1ndose al monte \u00abpara defender a su Dios, a su Religi\u00f3n, a su Madre, que es la Santa Iglesia\u00bb. Traeremos sobre ellos algunos datos y observaciones, siguiendo principalmente a Jean Meyer, que estudi\u00f3 largamente la Cristiada, y entrevist\u00f3 durante cuatro a\u00f1os a muchos antiguos cristeros. Dos avisos previos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.-N\u00f3tese que los datos reflejan un tiempo, hacia 1970, en que el pueblo mexicano llevaba siglo y medio independiente de Espa\u00f1a, y un siglo sometido a persecuci\u00f3n religiosa continua por parte de los gobiernos liberales, a partir de Ju\u00e1rez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que en 1917 la Constituci\u00f3n establece la educaci\u00f3n laica. En 1934 se impone al pueblo la educaci\u00f3n socialista, y Calles proclama indispensable que la Revoluci\u00f3n se apodere \u00abde las conciencias de la ni\u00f1ez y de la juventud\u00bb, porque ambas \u00abdeben pertenecer\u00bb a la Revoluci\u00f3n (352) -a la revoluci\u00f3n liberal o a la socialista, viene a ser lo mismo-. Y en 1946 se vuelve a la educaci\u00f3n arreligiosa. Pero siempre y en todo caso \u00abha sido constante la actitud que supone que es el Estado el que tiene el derecho de educar, derecho negado expresamente a la Iglesia y no reconocido a los padres de familia\u00bb (Acevedo 357).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.-Advi\u00e9rtase tambi\u00e9n que la inmensa mayor\u00eda de los cristeros eran rancheros modestos, gente de pueblo, aunque tambi\u00e9n se unieron a ella algunos estudiantes, licenciados o profesionales. Los ricos cat\u00f3licos, dicho sea de paso, apenas les ayudaron nunca, aunque lo necesitaban siempre, sobre todo para comprar armas y parque. Pues bien, los cuestionarios muestran que entre los cristeros \u00abcerca del 60&#160;% no hab\u00edan ido jam\u00e1s a la escuela\u00bb, aunque no todos ellos eran analfabetos, pues bastantes hab\u00edan aprendido a leer en su casa (III,272).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muestran sin embargo una sorprendente cultura, y m\u00e1s concretamente, una profunda cultura cristiana. Ya conocemos, por ejemplo, la voz de Ezequiel Mendoza Barrag\u00e1n, campesino michoacano de Coalcom\u00e1n, que nunca fue a la escuela, y que lleg\u00f3 a ser coronel famoso de cristeros. Jean Meyer, que conoci\u00f3 a Mendoza cuando \u00e9ste ten\u00eda ya 75 a\u00f1os, confiesa: \u00abqued\u00e9 deslumbrado, fascinado, por la misteriosa energ\u00eda que irradiaba de \u00e9l\u00bb (pr\u00f3l. Testimonio). Y en otro lugar dice que \u00abtodas las entrevistas confirman el car\u00e1cter representativo de Ezequiel Mendoza\u00bb, aunque es cierto que su lengua era \u00abespecialmente clara y bella\u00bb (III,289).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Espiritualidad cat\u00f3lica. -En entrevistas, cr\u00f3nicas y cartas de cristeros causa admiraci\u00f3n comprobar la calidad doctrinal, b\u00edblica y po\u00e9tica de sus expresiones. Todo lo cual contradice abiertamente el menosprecio de algunos pedantes acerca de la veracidad del cristianismo entre los ind\u00edgenas de Am\u00e9rica. Los cristeros, concretamente, ten\u00edan en s\u00ed toda la fuerza de quien sabe estar haciendo la voluntad de Dios. \u00abConscientes de hacer la voluntad de Dios, dice Meyer, los cristeros pod\u00edan resistir todos los descalabros militares, todas las desdichas espirituales y hasta la m\u00e1s terrible de todas: los arreglos y el poco apoyo clerical\u00bb (289). Esa fidelidad a la voluntad de Dios providente les hac\u00eda inquebrantables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequiel Mendoza, por ejemplo, dec\u00eda a su gente: \u00abNo, muchachos, acu\u00e9rdense que aqu\u00ed pedimos a Dios lo que m\u00e1s nos conviniera y por eso no digamos desatinados \u00abya ven que las cosas cambian de un momento a otro\u00bb; \u00abla hoja del \u00e1rbol no se mueve sin la gran voluntad de Dios\u00bb, paciencia y resignaci\u00f3n\u00bb (289). En cierta ocasi\u00f3n, seg\u00fan \u00e9l mismo refiere, arengaba as\u00ed a los suyos: \u00abNo queremos compa\u00f1eros que traigan fines torcidos, queremos hombres que de todo coraz\u00f3n quieran agradar a Dios en todo, sin otro inter\u00e9s que defender a su Iglesia nuestra Madre; ya que sus feroces enemigos la quieren exterminar, aunque no lo conseguir\u00e1n, porque fue dicho por Nuestro Se\u00f1or Jesucristo que \u00ablas puertas del infierno no prevalecer\u00e1n contra ella\u00bb; y lo que Cristo ofreci\u00f3 lo cumple; tambi\u00e9n dijo que \u00abpasar\u00e1n los cielos y la tierra, pero sus palabras no pasar\u00e1n\u00bb. Adem\u00e1s tenemos nuestra Reina y Madre la Virgen de Guadalupe, ella nos recomendar\u00e1 con su Padre, con su Hijo, y con su esposo, el Esp\u00edritu Santo. Todav\u00eda m\u00e1s contamos con todos los santos y santas del Cielo y de la tierra para que ellos rueguen a Dios por nosotros en todo tiempo y lugar, y si Dios est\u00e1 con nosotros no tengamos miedo de morir en defensa de la Iglesia y de la Patria, seremos m\u00e1rtires e iremos al cielo para siempre\u00bb (Testimonio 31).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, Aurelio Acevedo, un simple ranchero de Zacatecas, animaba as\u00ed a su tropa: \u00abVosotros, valientes sin tacha, siempre pensad que vais en camino del Calvario; pensad que vais al martirio cumbre donde se entra al Cielo de la Paz y eterno regocijo. Todo redentor debe ser crucificado para fin de que triunfe y sea glorificado. No olvid\u00e9is que esta lecci\u00f3n es m\u00e1s clara que el sol que nos alumbra: \u00a1recordad a Jes\u00fas!\u00bb (Meyer III,275).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y otro jefe, Pedro Quintanar, dec\u00eda a sus tropas: \u00abTodo lo bueno que en vosotros hay es s\u00f3lo de Dios y&#8230; todo lo malo que en vuestro regimiento hay es vuestro. A Dios hay que atribuir todo lo bueno y toda la gloria y todo triunfo, pues vosotros sois instrumentos viles\u00bb (289).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pr\u00e1cticas religiosas. -La guerra fue para muchos cristeros como unos ejercicios espirituales continuados. La misa sobre todo era, cuando hab\u00eda sacerdote, lo m\u00e1s apreciado por los cristeros, el centro de todo, cada d\u00eda. M\u00e1s a\u00fan, \u00aben los campamentos cristeros, cuando esto era posible, el Sant\u00edsimo Sacramento estaba expuesto, y los soldados, por grupos de quince o veinte, practicaban la adoraci\u00f3n perpetua. La comuni\u00f3n frecuente era la regla&#8230; Los sacerdotes que permanec\u00edan con los cristeros se pasaban el tiempo confesando, bautizando, casando, organizando ejercicios espirituales y haciendo misiones\u00bb (III,278).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00abera frecuente que no hubiese ya sacerdote, y entonces un seglar tomaba la direcci\u00f3n de la vida religiosa, como Cecilio Valtierra, el cual todas las ma\u00f1anas le\u00eda el Oficio de la Iglesia, en presencia de los fieles, y todas las tardes llevaba el Rosario. Estas misas blancas iban acompa\u00f1adas de otras innovaciones\u00bb (III,277). \u00abLos c\u00e1nticos y el Rosario acompa\u00f1aban todos los instantes de la vida, en la marcha o en el campamento. Los cristeros oraban y cantaban a altas horas de la noche, rezando colectivamente el Rosario, de rodillas, y cantando los laudes a la Virgen o a Cristo, entre las decenas\u00bb (III,279).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es indudable que de su fe cristiana sacaban los cristeros toda su abnegaci\u00f3n y valor para la guerra. No eran unos valientes a pesar de ser unos hombres piadosos, sino que m\u00e1s bien porque eran piadosos eran valientes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo un ejemplo: en cierta ocasi\u00f3n en que los cristeros hab\u00edan sufrido varias bajas y estaban tristes, el general \u00abDegollado les hizo rezar el rosario, tras de lo cual los areng\u00f3: \u00abPorque Cristo Rey se llev\u00f3 a los nuestros ya ustedes se acobardaron, \u00bfya se les olvid\u00f3 que al enlistarse en las filas de Su ej\u00e9rcito le ofrecieron sus servicios y sus vidas?&#8230; Dios, sin necesidad de usar de combates, dispone de nuestras vidas cuando a \u00c9l le place&#8230; Dejen sus armas al pie del altar, que yo nunca ser\u00e9 jefe de cobardes\u00bb. Las tropas lloraban y gritaban: \u00ab\u00a1No, mi general! Seguiremos siendo los valientes de Cristo Rey, y si no, p\u00f3nganos a prueba\u00bb\u00bb (Meyer I,232).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Idea del gobierno y de la guerra. -Los cristeros ten\u00edan de la guerra, y de la persecuci\u00f3n que la caus\u00f3, una idea mucho m\u00e1s teol\u00f3gica que pol\u00edtica. En las entrevistas, algunas veces tambi\u00e9n, se refleja una cierta visi\u00f3n pol\u00edtica del conflicto. Por ejemplo, \u00abpara los cristeros, el turco Calles, vendido a la masoner\u00eda internacional, representaba al extranjero yanki y protestante, deseoso de terminar su obra destructora (la anexi\u00f3n de 1848 es conocida de todos, y la situaci\u00f3n de subhombres de los chicanos de Texas y Nuevo M\u00e9xico&#8230;), descatolizando el pa\u00eds\u00bb (III,285).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, prevalec\u00eda con mucho la visi\u00f3n teol\u00f3gica de la guerra. Conoc\u00edan bien, en primer lugar, el deber moral de obedecer a las autoridades civiles, pues \u00abtoda autoridad procede de Dios\u00bb, pero tambi\u00e9n sab\u00edan que \u00abhay que obedecer a Dios antes que a los hombres\u00bb, cuando \u00e9stos hacen la guerra a Dios. Ve\u00edan claramente en la persecuci\u00f3n del gobierno una acci\u00f3n poderosa del Maligno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ezequiel Mendoza, por ejemplo, consideraba a los gobernantes de su patria \u00abendiablados callistas, masones y protestantes malos, que s\u00f3lo buscan las comodidades del cuerpo y la satisfacci\u00f3n de sus caprichos en este mundo enga\u00f1ador y no creen que los espera un infierno de tormentos eternos, pobres murci\u00e9lagos que se creen aves y son ratones\u00bb (III,283). Y dec\u00eda, \u00ab\u00a1ay de los tiranos que persiguen a Cristo Rey, bestias rumanas de las que nos habla el Apocalipsis! Todos debemos tener muy presentes las bienaventuranzas de que nos habla Nuestro Se\u00f1or Jesucristo: pobreza de esp\u00edritu, l\u00e1grimas de contrici\u00f3n, justa mansedumbre, hambre y sed de justicia, misericordiosos, los de limpio coraz\u00f3n, los pacificadores, los buenos cuando son perseguidos por los malos, como nos aprietan los Calles ahora, dizque porque somos muy malos, que andamos tercos queriendo defender la honra y gloria de Aquel que muri\u00f3 desnudo en la cruz m\u00e1s alta y en medio de dos ladrones, por ser \u00c9l el m\u00e1s malo de todos los humanos, que no quiso someterse al supremo de la tierra. Es lo que dicen ellos, porque les falta un domingo y los redobles de tambor, pero nosotros se los daremos con ayuda de quien resucit\u00f3 de los muertos el tercer d\u00eda y que, porque nos ama, nos dej\u00f3 por Madre su propia Madre\u00bb (III,287).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tono profundamente b\u00edblico era el de la Cristiada. Es la visi\u00f3n del Apocalipsis: Sat\u00e1n, el drag\u00f3n infernal, la antigua serpiente, da su fuerza a la Bestia, poder maligno intramundano, que hace la guerra a los santos y a cuantos guardan el testimonio de Jes\u00fas. En este sentido, los cristeros estaban indeciblemente m\u00e1s cerca del Apocalipsis del ap\u00f3stol San Juan que de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n moderna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con toda raz\u00f3n el Cardenal Ratzinger afirmaba que \u00abla teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, en sus formas conexas con el marxismo, no es ciertamente un producto aut\u00f3ctono, ind\u00edgena, de Am\u00e9rica Latina o de otras zonas subdesarrolladas, en las que habr\u00eda nacido y crecido casi espont\u00e1neamente, por obra del pueblo. Se trata en realidad, al menos en su origen, de una creaci\u00f3n de intelectuales; y de intelectuales nacidos o formados en el Occidente opulento\u00bb (Informe sobre la fe, 207). La espiritualidad popular real es la de Ezequiel Mendoza y sus compa\u00f1eros, llena de resonancias de la Biblia y del catecismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El martirio. -La teolog\u00eda del martirio en los cristeros no es menos rica que la de las Pasiones de los primeros siglos, aunque muchas veces vaya en clave de humor. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil est\u00e1 el cielo ahorita, mam\u00e1!\u00bb, dec\u00eda el joven Honorio Lamas, que fue ejecutado con su padre (III,299). \u00abHay que ganar el cielo ahora que est\u00e1 barato\u00bb, dec\u00eda otro (298). Norberto L\u00f3pez, que rechaz\u00f3 el perd\u00f3n que le ofrec\u00edan si se alistaba con los federales, antes de ser fusilado, dijo: \u00abDesde que tom\u00e9 las armas hice el prop\u00f3sito de dar la vida por Cristo. No voy a perder el ayuno al cuarto para las doce\u00bb (302).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Sahuayo asesinaron uno a uno a veintisiete cristeros, que uno a uno murieron dando vivas a Cristo Rey, pero perdonaron la vida a Claudio Becerra, por ser muy jovencito. M\u00e1s tarde, con gran tristeza, iba a pedir junto al sepulcro de sus compa\u00f1eros martirizados: \u00abCompa\u00f1eros, p\u00eddanle a Dios me vaya al cielo a acompa\u00f1arlos\u00bb. Beb\u00eda entonces demasiado, y cuando el cura le reproch\u00f3, \u00e9l dijo: \u00abMe emborracho, padre, porque me da sentimiento que Dios no me quiso para m\u00e1rtir\u00bb (Lpz. Beltr\u00e1n 66-70)&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s la voz del patriarca Mendoza: \u00abUstedes y yo lamentamos de coraz\u00f3n el fallecimiento de esos hombres que de buena fe ofrendaron sus vidas, familia y dem\u00e1s intereses terrenales, derramaron su sangre por Dios y por nuestra querida patria, como lo hacen los verdaderos m\u00e1rtires cristianos; pues su sangre, unida con la de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo y con la de todos los m\u00e1rtires del Esp\u00edritu Santo, nos alcanzar\u00e1 de Dios Padre los bienes que esperamos en la tierra y en el Cielo. Dichosos los que mueren por el amor al Dios que hizo los cielos y la tierra, y en todo est\u00e1 por esencia, presencia y potencia, no como los dioses falsos de Plutarco El\u00edas Calles y de otros locos desviados por Satan\u00e1s, que les ofrece los bueyes y la carreta de esta vida y despu\u00e9s los hace birria caliente y gorda en el infierno de los tormentos\u00bb (III,299).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte tranquila de los cristeros, con frecuencia despu\u00e9s de terribles tormentos, impresionaba siempre a los federales. Mor\u00edan perdonando y gritando \u00a1Viva Cristo Rey! Y el pueblo guardaba sus palabras, recog\u00eda su sangre, enterraba sus cuerpos, acud\u00eda en masa a sus funerales, cuando eran posibles, en protesta silenciosa y confesi\u00f3n de fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alegr\u00eda. -La alegr\u00eda estaba tambi\u00e9n siempre presente, como es l\u00f3gico, en estos hombres que se estaban jugando la vida por Cristo, pasando indecibles miserias y penalidades. En cr\u00f3nicas y escritos siempre hay huellas de alegr\u00eda y de humor. Cuenta Ezequiel Mendoza que su pap\u00e1, en una ocasi\u00f3n, jug\u00e1ndose la vida, se qued\u00f3 sosteniendo una puerta de campo, para que escapara un grupo de cristeros. Los federales le disparaban una y otra vez, sin atinarle. As\u00ed que \u00e9l, sin soltar la puerta, \u00abcomo enojado volvi\u00f3 su cara y rega\u00f1\u00f3 al enemigo, dijo: \u00abPendejos, tirar para ac\u00e1, parece que no ven gente\u00bb\u00bb (Testimonio 37). De \u00e9stas hay innumerables an\u00e9cdotas cristeras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEspiritualidad b\u00edblica y tradicional del M\u00e9xico cat\u00f3lico\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo la Biblia y la Tradici\u00f3n eclesial las fuentes permanentes de la espiritualidad cristiana, el calificativo de tradicional, en su sentido m\u00e1s genuino, es tan precioso como el de b\u00edblico. Pues bien, la espiritualidad de los cristeros es netamente b\u00edblica y tradicional. Jean Meyer subraya con fuerza ambas notas: \u00abHemos quedado asombrados por el n\u00famero y la exactitud de las citas b\u00edblicas. La idea de un pueblo cat\u00f3lico ignorante de la Biblia no es v\u00e1lida para el campesino mexicano de esta \u00e9poca. En los caser\u00edos lejanos de la parroquia se la le\u00eda de pie, o m\u00e1s bien se formaba c\u00edrculo en torno de aquel que sab\u00eda leer\u00bb (307).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay, tampoco, mariolatr\u00eda en la devoci\u00f3n a la Virgen: \u00abEl culto de la Virgen guadalupana no es distinto del que recibe en Rusia (\u00a1800 lugares de peregrinaci\u00f3n marianos!), en Polonia o en Francia\u00bb (309). Meyer afirma una y otra vez \u00abla indiscutible catolicidad de la fe mexicana\u00bb (309).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa religi\u00f3n de los cristeros era, salvo excepci\u00f3n, la religi\u00f3n cat\u00f3lica romana tradicional, fuertemente enraizada en la Edad Media hisp\u00e1nica. El catecismo del P. Ripalda, sabido de memoria, y la pr\u00e1ctica del Rosario, notable pedagog\u00eda que ense\u00f1a a meditar diariamente sobre todos los misterios de la religi\u00f3n, de la cual suministra as\u00ed un conocimiento global, dotaron a ese pueblo de un conocimiento teol\u00f3gico fundamental asombrosamente vivo. A Cristo conocido en su vida humana y en sus dolores, con los cuales puede el fiel identificarse con frecuencia, amado en el grupo humano que lo rodea: la Virgen, el patriarca San Jos\u00e9, patrono de la Buena Muerte, y todos los santos que ocupan un lugar muy grande, completamente ortodoxo, en la vida com\u00fan, se le adora en el misterio de la Trinidad. Esta religi\u00f3n pr\u00f3xima al fiel la califican de superstici\u00f3n los misioneros norteamericanos (protestantes y cat\u00f3licos) y los cat\u00f3licos europeos no la juzgan de manera distinta\u00bb (307). Sin embargo, \u00abel cristianismo mexicano, lejos de estar deformado o ser superficial, est\u00e1 s\u00f3lida y exactamente fundamentado en Cristo, es mariol\u00f3gico a causa de Cristo, y sacramental por consiguiente, orientado hacia la salvaci\u00f3n, la vida eterna y el Reino. Durante la guerra, los santos se retraen notablemente hasta su propio lugar, mientras se manifiesta el deseo ardiente del cielo\u00bb (310).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profundidad de la evangelizaci\u00f3n realizada en M\u00e9xico durante siglos qued\u00f3 absolutamente probada cuando, despu\u00e9s de m\u00e1s de un siglo de continuas persecuciones liberales, socialistas y revolucionarias, los cristeros ofrecieron al mundo este testimonio formidable de espiritualidad y de martirio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvamos, pues, al principio, y oigamos la voz franciscana de uno de los primeros evangelizadores, Fray Toribio de Benavente, Motolin\u00eda. Lo que \u00e9l dice de M\u00e9xico, lo diremos aqu\u00ed, para terminar nuestra historia; y lo diremos pensando en toda la Am\u00e9rica hispana:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Oh, M\u00e9xico que tales montes te cercan y coronan! \u00a1Ahora con raz\u00f3n volar\u00e1 tu fama, porque en ti resplandece la fe y evangelio de Jesucristo! T\u00fa que antes eras maestra de pecados, ahora eres ense\u00f1adora de verdad; y t\u00fa que antes estabas en tinieblas y oscuridad, ahora das resplandor de doctrina y cristiandad\u00bb (H\u00aa de los indios III,6, 339). \u00abPues concluyendo, digo: \u00bfqui\u00e9n no se espantar\u00e1 viendo las nuevas maravillas y misericordias que Dios hace con esta gente?&#8230; Estos conquistadores y todos los cristianos amigos de Dios se deben mucho alegrar de ver una cristiandad tan cumplida en tan poco tiempo, e inclinada a toda virtud y bondad. Por tanto ruego a todos los que esto leyeren que alaben y glorifiquen a Dios con lo \u00edntimo de sus entra\u00f1as; digan estas alabanzas que se siguen, seg\u00fan San Buenaventura: \u00abAlabanza y bendiciones, engrandecimientos y confesiones, gracias y glorificaciones, sobrealzamientos, adoraciones y satisfacciones sean a vos, Alt\u00edsimo Se\u00f1or Dios Nuestro, por las misericordias hechas con estos indios nuevos convertidos a vuestra santa fe. Am\u00e9n, Am\u00e9n, Am\u00e9n\u00bb\u00bb (II, 11, 283).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomado de Catholic.net<br \/>\nhttp:\/\/www.es.catholic.net\/\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<h2>Enlaces internos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Historia de los cristeros ser\u00e1 llevada al cine.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Procesi\u00f3n por aniversario de m\u00e1rtires cristeros recordar\u00e1 al Cardenal Posadas en M\u00e9xico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] M\u00e9xico de fiesta: Otros trece m\u00e1rtires rumbo a los altares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Reanudar\u00e1n construcci\u00f3n de santuario dedicado a m\u00e1rtires mexicanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Anacleto Gonz\u00e1lez Flores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Noticias anteriores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] San Crist\u00f3bal de Magallanes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] M\u00e1rtires de la Guerra Cristera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] Beato Luis S\u00e1nchez del R\u00edo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] San Jes\u00fas M\u00e9ndez Montoya, Sacerdote.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] San Pedro de Jes\u00fas Maldonado, Sacerdote.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] Adolescente de 14 a\u00f1os es uno de los m\u00e1rtires mexicanos.\n<\/p>\n<h2>Enlaces externos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13] ENC\u00cdCLICA \u201cINIQUIS AFFLICTISQUE\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14] Cronolog\u00eda de la Guerra Cristera.\n<\/p>\n<h2>Guerra Cristera en youtube<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] Canci\u00f3n Viva Cristo Rey.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16] \u00abTu reinar\u00e1s\u00bb. Homenaje a los cristeros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17] Cristeros. Himno de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] Martirio del Padre Pro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] Anacleto Gonz\u00e1lez Flores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Jos\u00e9 Luis S\u00e1nchez del R\u00edo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21]Antonio Alfonso Gonz\u00e1lez G\u00e1lvez. Cristero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22] Ranchera \u00abLa Muerte del Cristero\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[23] Guerra cristera (I).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24] Guerra cristera (II).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25] Guerra cristera (III).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26] Guerra cristera (IV).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[27] Guerra cristera (V).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[28] Cristeros y el odio a la fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[29] Guerra Cristera II (1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[30] Guerra Cristera II (2)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[31] Guerra Cristera II (3)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[32] Guerra Cristera II (4) Padre Pro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[33] Guerra Cristera II (5)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[34] Guerra Cristera II (6)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[35] Guerra Cristera II (7)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[36] Guerra Cristera II (8)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[37] Guerra Cristera II (9)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[38] Guerra Cristera II (10)\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Cristiada y los m\u00e1rtires de M\u00e9xico 1o. Parte Persecuciones religiosas de M\u00e9xico en el siglo XIX, y un balance del esp\u00edritu de los cristeros, la espiritualidad b\u00edblica y tradicional del M\u00e9xico cat\u00f3lico. Contenido 1 Siglo XX: m\u00e1s martirial de la Historia 1.1 M\u00e1rtires mexicanos: modelo de m\u00e1rtires del siglo XX 1.2 Informaci\u00f3n de primera &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/guerra-de-los-cristeros\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abGUERRA DE LOS CRISTEROS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24183"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24183\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}