{"id":24190,"date":"2016-02-05T16:27:26","date_gmt":"2016-02-05T21:27:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nacimiento-virginal-de-cristo\/"},"modified":"2016-02-05T16:27:26","modified_gmt":"2016-02-05T21:27:26","slug":"nacimiento-virginal-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nacimiento-virginal-de-cristo\/","title":{"rendered":"NACIMIENTO VIRGINAL DE CRISTO"},"content":{"rendered":"<p>        Dogma que ense\u00f1a que la Bienaventurada Madre de Jesucristo era virgen antes, durante, y despu\u00e9s de la concepci\u00f3n y nacimiento de su divino Hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. El Nacimiento Virginal en la Teolog\u00eda Cat\u00f3lica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concilios y Credos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La virginidad de Nuestra Se\u00f1ora fue definida bajo anatema en el tercer canon del Concilio de Letr\u00e1n celebrado en tiempos del Papa Mart\u00edn I, en el a\u00f1o 649. El Credo Niceno-Constantinopolitano, como se reza en la Misa, expresa la creencia en Cristo, quien \u201c por obra del Esp\u00edritu Santo, se encarn\u00f3 de Mar\u00eda la Virgen\u201d; el Credo Apost\u00f3lico profesa que Jesucristo \u201cfue concebido por obra del Esp\u00edritu Santo y naci\u00f3 de Santa Mar\u00eda Virgen\u201d; la forma m\u00e1s antigua del mismo credo usa la expresi\u00f3n \u201cnacido del Esp\u00edritu Santo y de la Virgen Mar\u00eda\u201d. Estas profesiones muestran:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el cuerpo de Jesucristo no fue enviado del Cielo, ni tomado de la tierra como lo fue el de Ad\u00e1n, sino que su materia fue suministrada por Mar\u00eda; que Mar\u00eda cooper\u00f3 en la formaci\u00f3n del cuerpo de Cristo como cualquier otra madre coopera en la formaci\u00f3n del cuerpo de su hijo, pues de otro modo no podr\u00eda decirse que Cristo haya nacido de Mar\u00eda como no puede decirse que Eva naciera de Ad\u00e1n; que el embri\u00f3n en cuyo desarrollo y crecimiento (hasta convertirse) en el ni\u00f1o Jes\u00fas, cooper\u00f3 Mar\u00eda, fue fecundado no por una acci\u00f3n humana, sino por el poder divino atribuido al Esp\u00edritu Santo; que el influjo sobrenatural del Esp\u00edritu Santo se extendi\u00f3 al nacimiento de Jesucristo, no meramente preservando la integridad de Mar\u00eda, sino tambi\u00e9n causando el nacimiento de Cristo o generaci\u00f3n externa para reflejar su nacimiento eterno del Padre de forma que,\u201dla Luz de Luz\u201d procediera del vientre de su madre como una luz se derrama sobre el mundo; que el \u201cpoder del Alt\u00edsimo\u201d pasaba a trav\u00e9s de las barreras de la naturaleza sin da\u00f1arlas; que el \u201ccuerpo de la Palabra\u201d formado por el Esp\u00edritu Santo penetraba otro cuerpo a la manera de los esp\u00edritus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Padres de la Iglesia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La virginidad perpetua de Nuestra Se\u00f1ora fue ense\u00f1ada y propuesta a nuestra fe no solamente por los concilios y credos, sino tambi\u00e9n por los primeros Padres. Las palabras del profeta Isa\u00edas (7,14) son entendidas en este sentido por:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S. Ireneo (III, 21;ver Eusebio, H.E., V, viii),<br \/>\nOr\u00edgenes (Adv. Cels., I, 35),<br \/>\nTertuliano (Adv. Marcion., III, 13; Adv. Jud\u00e6os, IX),<br \/>\nS. Justino (Dial. con. Tryph., 84),<br \/>\nS. Juan Cris\u00f3stomo (Hom. v in Matth., n. 3; in Isa., VII, n. 5);<br \/>\nS. Epifanio (H\u00e6r., xxviii, n. 7),<br \/>\nEusebio (Demonstrat. ev., VIII, i),<br \/>\nRufino (Lib. fid., 43),<br \/>\nS. Basilio (in Isa., vii, 14; Hom. in S. Generat. Christi, n. 4, si San Basilio fue el autor de estos dos pasajes),<br \/>\nS. Jer\u00f3nimo y Teodoreto (in Isa., vii, 14),<br \/>\nS. Isidoro (Adv. Jud\u00e6os, I, x, n. 3),<br \/>\nS. Ildefonso (De perpetua virginit. s. Mari\u00e6, iii).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSan Jer\u00f3nimo dedica todo su tratado contra Helvidio a la virginidad perpetua de Nuestra Se\u00f1ora (ver especialmente n\u00fameros 4, 13, 18)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina contraria es calificada de:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ablocura y blasfemia\u201d por Gennadio (De dogm. eccl., lxix),<br \/>\n\u00ablocura\u201d por Or\u00edgenes (in Luc., h, vii),<br \/>\n\u00absacrilegio\u00bb por San Ambrosio (De instit. virg., V, xxxv),<br \/>\n\u00abimpiedad y ataque del ate\u00edsmo\u201d por Filostorgio (VI, 2),<br \/>\n\u00abperfidia\u201d por San Beda (hom. v, and xxii),<br \/>\n\u00abc\u00famulo de blasfemias\u201d por el autor de Pr\u00e6destin. (i, 84),<br \/>\n\u00abperfidia de los jud\u00edos\u00bb por el Papa Siricio (ep. ix, 3),<br \/>\n\u00abherej\u00eda\u00bb por San Agust\u00edn (De H\u00e6r. h., lvi).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Epifanio probablemente supera a todos los dem\u00e1s en sus invectivas contra los oponentes a la virginidad de Nuestra Se\u00f1ora (H\u00e6r., lxxviii, 1, 11, 23).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sagrada Escritura\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No puede haber duda respecto a la ense\u00f1anza de la Iglesia ni respecto a la existencia de una primitiva tradici\u00f3n cristiana que mantiene la virginidad perpetua de Nuestra Se\u00f1ora y consiguientemente el nacimiento virginal de Jesucristo. El misterio de la concepci\u00f3n virginal es adem\u00e1s ense\u00f1ado por el tercer Evangelio y confirmado por el primero. Seg\u00fan San Lucas (1, 34-35), \u201cMar\u00eda respondi\u00f3 al \u00e1ngel: \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 esto, puesto que no conozco var\u00f3n? El \u00e1ngel le respondi\u00f3: El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti y el poder del Alt\u00edsimo te cubrir\u00e1 con su sombra; por eso el que ha de nacer ser\u00e1 santo y ser\u00e1 llamado Hijo de Dios.\u201d La relaci\u00f3n (sexual) con el hombre se excluy\u00f3 en la concepci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or. Seg\u00fan San Mateo, a San Jos\u00e9, cuando estaba perplejo por el embarazo de Mar\u00eda, le dijo el \u00e1ngel: \u201cNo temas tomar contigo a Mar\u00eda tu esposa, porque lo concebido en ella viene del Esp\u00edritu Santo\u201d (1, 20).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Fuentes de esta Doctrina\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe d\u00f3nde procede la informaci\u00f3n de los evangelistas? Por lo que sabemos s\u00f3lo dos seres creados fueron testigos de la anunciaci\u00f3n, el \u00e1ngel y la Sant\u00edsima Virgen. M\u00e1s tarde el \u00e1ngel inform\u00f3 a San Jos\u00e9 acerca del misterio. No sabemos si Isabel, aunque \u201cllena del Esp\u00edritu Santo\u201d, supo toda la verdad sobrenaturalmente, pero podemos suponer que Mar\u00eda confi\u00f3 el secreto tanto a su amiga como a su esposo, completando as\u00ed la revelaci\u00f3n parcial recibida por ambos.    .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre estos datos y el relato de los evangelistas hay una brecha que no puede llenarse con ninguna pista expresa proporcionada ni por la Escritura ni por la tradici\u00f3n. Si comparamos la narraci\u00f3n del primer Evangelio con la del tercero, encontramos que San Mateo puede haber sacado su informaci\u00f3n de lo conocido por San Jos\u00e9, independientemente de cualquier informaci\u00f3n proporcionada por Mar\u00eda. El primer Evangelio meramente afirma (1, 18): \u201cSu madre, Mar\u00eda, estaba desposada con Jos\u00e9 y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontr\u00f3 encinta por obra del Esp\u00edritu Santo.\u201d  San Jos\u00e9 pudo proporcionar esos datos, bien por conocimiento propio, bien por las palabras del \u00e1ngel: \u201clo concebido en ella viene del Esp\u00edritu Santo.\u201d La narraci\u00f3n de San Lucas, por otro lado, debe remontarse al testimonio de Nuestra Se\u00f1ora, salvo que estemos dispuestos a admitir innecesariamente otra revelaci\u00f3n independiente. El propio evangelista se\u00f1ala a Mar\u00eda como la fuente de su relato de la infancia de Jes\u00fas, cuando dice que Mar\u00eda guardaba todas estas palabras en su coraz\u00f3n (2, 19,51). Zahn [1] no duda en decir que Mar\u00eda es se\u00f1alada por estas expresiones como la transmisora de las tradiciones en Lucas 1y 2\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. \u00bfC\u00f3mo obtuvo San Lucas su relato de la Sant\u00edsima Virgen? Se ha supuesto por algunos que recibi\u00f3 su informaci\u00f3n de la propia Mar\u00eda. En la Edad Media es llamado a veces \u201ccapell\u00e1n de Mar\u00eda\u201d [2]; J. Nirsch[3] llama a San Lucas el evangelista de la Madre de Dios, creyendo que escribi\u00f3 la historia de la infancia (escuchada) de su boca y coraz\u00f3n. Aparte est\u00e1 el testimonio impl\u00edcito del evangelista, quien nos asegura dos veces que Mar\u00eda hab\u00eda guardado todas estas palabras en su coraz\u00f3n. Pero esto no hace precisa una comunicaci\u00f3n oral inmediata de la historia de la infancia por parte de Mar\u00eda, meramente muestra que Mar\u00eda es la fuente \u00faltima del relato. Si San Lucas hubiera recibido la historia de la infancia de la Sant\u00edsima Virgen en forma de comunicaci\u00f3n oral, su presentaci\u00f3n en el tercer Evangelio mostrar\u00eda naturalmente la forma y estilo de su autor griego. Como cuesti\u00f3n de hecho la historia de la infancia de Jes\u00fas tal como se encuentra en el tercer Evangelio (1, 5 a 2, 52)  revela en su contenido, su lenguaje, y estilo una fuente judeocristiana. Todo el pasaje se lee como un cap\u00edtulo del Primer Libro de los Macabeos; las costumbre jud\u00edas, y las leyes, y las peculiaridades se introducen sin explicaci\u00f3n ulterior, el \u201cMagnificat\u201d, el \u201cBenedictus\u201d, y el \u201cNunc dimittis\u201d est\u00e1n llenos de ideas nacionales jud\u00edas. En cuanto al estilo y lenguaje de la historia de la infancia, ambos son  tan completamente sem\u00edticos que el pasaje debe ser retraducido al hebreo o arameo para ser debidamente apreciado. Debemos concluir, entonces, que la fuente inmediata de San Lucas para la historia de la infancia no fue oral, sino escrita.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Es apenas probable que Mar\u00eda escribiera ella misma la historia de la infancia como fue supuesto por A. Plummer [4]; es m\u00e1s cre\u00edble que el evangelista utilizara una memoria escrita por un cristiano jud\u00edo, posiblemente un sacerdote jud\u00edo converso (cf. Hechos 6, 7) quiz\u00e1 incluso un miembro o amigo de la familia de Zacar\u00edas[5]. Pero, cualquiera que pueda ser la fuente inmediata del relato de San Lucas, el evangelista sab\u00eda que hab\u00eda \u201cinvestigado diligentemente todo desde los or\u00edgenes\u201d, seg\u00fan el testimonio de aquellos \u201cque desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra\u201d (Lucas 1, 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto al lenguaje original de la fuente de San Lucas, debemos convenir con el juicio de Lagarde [6] de que los dos primeros cap\u00edtulos de San Lucas presentan una coloraci\u00f3n hebrea m\u00e1s que griega o aramea. No han faltado escritores que hayan intentado probar que la fuente escrita de San Lucas para sus dos primeros cap\u00edtulos estaba compuesta en hebreo[7]. Pero estas pruebas no son convincentes; los hebra\u00edsmos de San Lucas pueden tener su origen en una fuente aramea, o incluso en un original griego compuesto en el lenguaje de los Setenta . Aun as\u00ed, considerando que el arameo era el lenguaje generalmente hablado en Palestina en esa \u00e9poca, debemos concluir que el secreto de Nuestra Se\u00f1ora fue originalmente escrito en arameo, aunque debe haber sido traducido al griego antes de que San Lucas lo utilizara [8]. Como el griego de Lucas 2,41-52 es m\u00e1s idiom\u00e1tico que el lenguaje de Lucas 1, 4-2, 40, se ha inferido que la fuente escrita del evangelista llegaba s\u00f3lo hasta 2,40; pero como en 2, 51 se repiten expresiones que se encuentran en 2,19, puede deducirse con seguridad que ambos pasajes fueron tomados de la misma fuente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El evangelista refunde la fuente de la historia de la infancia antes de incorporarla a su Evangelio; pues la utilizaci\u00f3n de palabras y expresiones en Lucas 1 y 2 coincide con los cap\u00edtulos siguientes [9]. Harnack [10] y Dalman [11] sugieren que San Lucas puede ser el autor original de sus dos primeros cap\u00edtulos, adoptando el lenguaje y estilo de los Setenta; pero Vogel [12] y Zahn [13] mantienen que tal proeza literaria ser\u00eda imposible para un escritor grecoparlante. Lo antedicho explica por qu\u00e9 es completamente imposible reconstruir la fuente original de San Lucas; el intento de Resch [14] de reconstruir el Evangelio original de la infancia o la fuente de los dos primeros cap\u00edtulos del primer y tercer Evangelio y la base del pr\u00f3logo del cuarto, es un fracaso, a pesar de su ingeniosidad. Conrady [15] cre\u00eda que hab\u00eda encontrado la fuente com\u00fan de la historia can\u00f3nica de la infancia en el denominado \u201cProtoevangelio de Santiago\u201d, el cual, seg\u00fan \u00e9l , fue escrito en hebreo por un jud\u00edo egipcio hacia el a\u00f1o 120, fue poco despu\u00e9s traducido al griego; debe tenerse en cuenta, sin embargo, que el texto griego no es una traducci\u00f3n, sino el original, y una mera recopilaci\u00f3n de los Evangelios can\u00f3nicos. Por tanto, todo lo que podemos decir acerca de la fuente de San Lucas para su historia de la infancia de Jes\u00fas se reduce a la escasa informaci\u00f3n de que debe haber sido una traducci\u00f3n griega de un documento arameo basado, en \u00faltima instancia, en el testimonio de Nuestra Se\u00f1ora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. El Nacimiento Virginal en la Teolog\u00eda Moderna\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al adherirse la teolog\u00eda moderna al principio del desarrollo hist\u00f3rico, y negar la posibilidad de cualquier intervenci\u00f3n milagrosa en el curso de la historia, no puede consiguientemente admitir la realidad hist\u00f3rica del nacimiento virginal. Seg\u00fan las opiniones modernas, Jes\u00fas era realmente el hijo de Jos\u00e9 y Mar\u00eda y fue dotado por una posteridad admirativa del halo de la divinidad; la historia de su nacimiento virginal concordaba con los mitos referentes a los nacimientos extraordinarios de los h\u00e9roes de otras naciones [16]; el texto original de los Evangelios no dec\u00eda nada del nacimiento virginal [17]. Sin insistir en la arbitrariedad de los presupuestos filos\u00f3ficos impl\u00edcitos en la posici\u00f3n de la teolog\u00eda moderna, revisaremos brevemente su actitud cr\u00edtica hacia el texto de los Evangelios y sus intentos de acabar con la tradici\u00f3n cristiana primitiva relativa al nacimiento virginal de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Integridad del texto evang\u00e9lico\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wellhausen [18] afirmaba que el texto original del tercer Evangelio comenzaba con nuestro actual tercer cap\u00edtulo, siendo los dos primeros cap\u00edtulos una adici\u00f3n posterior. Pero Harnack parece haber previsto esta teor\u00eda antes de que fuera propuesta por Wellhausen; pues mostr\u00f3 que los dos cap\u00edtulos en cuesti\u00f3n pertenec\u00edan al autor del tercer Evangelio y de los Hechos [19].   Holtzmann [20] considera a Lucas 1, 34-35 como una a\u00f1adidura posterior; Hillman [21] cree que  las palabras hos enouizeto de Lucas 3, 23 deben ser consideradas a la misma luz. Weinel [22] cree que la supresi\u00f3n de las palabras epei andra ou ginosko de Lucas 1, 34 deja el tercer Evangelio sin prueba consistente del nacimiento virginal; Harnack no s\u00f3lo est\u00e1 de acuerdo con las omisiones de Holtzmann y Hillman, sino que borra tambi\u00e9n la palabra parthenos de Lucas 1, 27 [23]. Otros partidarios de la teolog\u00eda moderna son m\u00e1s bien esc\u00e9pticos respecto a la solidez de estas teor\u00edas de cr\u00edtica textual; Hilgenfeld [24], Clement [25], y Gunkel [26] rechazan sin reserva los argumentos de Harnack. Bardenhewer [27] los considera uno a uno y los encuentra deficientes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la luz de los argumentos sobre el car\u00e1cter genuino de los trozos del tercer Evangelio rechazados por los cr\u00edticos arriba mencionados, es dif\u00edcil comprender c\u00f3mo pueden ser omitidos por cualquiera que estudie sin prejuicios el texto sagrado. Se encuentran en todos los manuscritos, traducciones, y citas cristianas primitivas, en todas las ediciones impresas\u2014en resumen, en todos los documentos considerados por los cr\u00edticos como testimonios de confianza sobre la autenticidad de un texto. Adem\u00e1s, en la narraci\u00f3n de San Lucas, cada vers\u00edculo es como un eslab\u00f3n en una cadena, de manera que ning\u00fan vers\u00edculo puede ser eliminado como una interpolaci\u00f3n sin destruir el conjunto. M\u00e1s a\u00fan, los vers\u00edculos 34 y 35 son en la historia de Lucas lo que la piedra angular es en un arco, lo que un diamante es en su engaste; el texto del Evangelio sin estos dos vers\u00edculos se parecer\u00eda a un arco inacabado, a una montura desprovista de sus piedras preciosas [28].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el relato de Lucas que nos dejan los cr\u00edticos no est\u00e1 de acuerdo con el resto de la narraci\u00f3n del evangelista. Seg\u00fan los cr\u00edticos, los vers\u00edculos 26-33 y 36-38 relatan la promesa del nacimiento del Mes\u00edas,  el hijo de Jos\u00e9 y Mar\u00eda, igual que los vers\u00edculos inmediatamente precedentes relatan la promesa del nacimiento del precursor, el hijo de Zacar\u00edas e Isabel. Pero hay una gran diferencia: la historia del precursor est\u00e1 llena de milagros \u2013 como la repentina mudez de Zacar\u00edas, la maravillosa concepci\u00f3n de Juan\u2014mientras que el relato de la concepci\u00f3n de Cristo no ofrece nada extraordinario, en un caso el \u00e1ngel es enviado al padre del ni\u00f1o, Zacar\u00edas, mientras que en el otro el \u00e1ngel se aparece a Mar\u00eda; en un caso se dice que Isabel concibi\u00f3 \u201cd\u00edas despu\u00e9s\u201d, mientras que no se a\u00f1ade nada sobre la concepci\u00f3n de Mar\u00eda [29]. El texto tradicional completo del Evangelio explica estas diferencias, pero el texto mutilado cr\u00edticamente las deja sin explicar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los partidarios de la teolog\u00eda moderna cre\u00edan tener un fundamento s\u00f3lido para negar el nacimiento virginal en el Codex Syrus Sinaiticus descubierto por Mrs. Lewis y Mrs Gibson en 1892, m\u00e1s exactamente investigado en 1893, publicado en 1894, y suplementado en 1896. Seg\u00fan este c\u00f3dice, Mateo, 1, 16 dice:\u201dJos\u00e9 quien despos\u00f3 a Mar\u00eda la Virgen, engendr\u00f3 a Jes\u00fas que es llamado Cristo\u201d. Aun as\u00ed, el traductor sir\u00edaco no puede haber ignorado el nacimiento virginal \u00bfPor qu\u00e9 dej\u00f3 la expresi\u00f3n \u201cla virgen\u201d en el contexto inmediato? \u00bfC\u00f3mo interpretaba los vers\u00edculos 18, 20 y 25, si no sab\u00eda nada del nacimiento virginal? De ah\u00ed que, o el texto sir\u00edaco ha sido ligeramente alterado por un transcriptor (s\u00f3lo tendr\u00eda que haber cambiado una letra) o el traductor interpret\u00f3 la palabra \u201cengendr\u00f3\u201d como una paternidad convencional, no carnal, un significado que tiene en los vers\u00edculos 8 y 12.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. Fuente no hist\u00f3rica del Nacimiento Virginal\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que se oponen a la realidad hist\u00f3rica del nacimiento virginal admiten que bien los evangelistas o bien los interpoladores de los Evangelios tomaron su material de una tradici\u00f3n cristiana primitiva, pero se esfuerzan en demostrar que esta tradici\u00f3n no tiene fundamento s\u00f3lido. Hacia el a\u00f1o 153 San Justino (Apol., I, xxi) dec\u00eda a sus lectores paganos que el nacimiento virginal de Jesucristo no deb\u00eda parecerles incre\u00edble, puesto que muchos de los m\u00e1s estimados escritores paganos hablaban de un gran n\u00famero de hijos de Zeus. Hacia el a\u00f1o 178 el fil\u00f3sofo plat\u00f3nico Celso ridiculiz\u00f3 el nacimiento virginal de Cristo, compar\u00e1ndolo con los mitos griegos  de D\u00e1nae, Melanipa, y Ant\u00edope; Or\u00edgenes (c. Cels. I, xxxvii) respondi\u00f3 que Celso escrib\u00eda m\u00e1s como un buf\u00f3n que como un fil\u00f3sofo. Pero los te\u00f3logos modernos de nuevo hacen proceder el nacimiento virginal de Nuestro Se\u00f1or de fuentes no hist\u00f3ricas, aunque sus teor\u00edas no son concordantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda del origen pagano\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un primer grupo de autores recurren a la mitolog\u00eda pagana para explicar la tradici\u00f3n cristiana referente al nacimiento virginal de Jes\u00fas. Usener [30] arguye que los primeros gentiles cristianos deben haber atribuido a Cristo lo que sus antepasados paganos hab\u00edan atribuido a sus h\u00e9roes paganos; de ah\u00ed que la filiaci\u00f3n divina de Cristo sea un producto del pensamiento religioso de los gentiles cristianos. Hillmann [31] y Holtzmann [32] est\u00e1n sustancialmente de acuerdo con la teor\u00eda de Usener. Conrady [33] encontr\u00f3 en la Virgen Mar\u00eda una imitaci\u00f3n cristiana de la diosa egipcia Isis, madre de Horus; pero Holtzmann [34] declara que \u00e9l no puede seguir esta \u201cosada construcci\u00f3n sin un sentimiento de temor y v\u00e9rtigo\u201d y Usener [35] teme que su amigo Conrady  se mueva por una senda escarpada. Soltau [36] intenta transferir a Jes\u00fas el origen sobrenatural de Augusto, pero Lobstein [37] teme que el intento de Soltau pueda desacreditar a la propia ciencia, y Kreyher [38] refuta la teor\u00eda con m\u00e1s extensi\u00f3n.\n<\/p>\n<p>En general, la procedencia del nacimiento virginal de la mitolog\u00eda pagana por medio de los gentiles cristianos implica varias dificultades inexplicables:  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPor qu\u00e9 los cristianos recientemente convertidos del paganismo habr\u00edan vuelto a sus supersticiones paganas en su concepci\u00f3n de las doctrinas cristianas?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo pod\u00eda triunfar el resultado del pensamiento pagano entre los jud\u00edos cristianos sin dejar apenas un vestigio de oposici\u00f3n por parte de los jud\u00edos cristianos?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo pudo llevarse a cabo esta importaci\u00f3n entre la cristiandad jud\u00eda en una \u00e9poca lo bastante temprana como para producir fuentes judeocristianas de las que o los evangelistas o los interpoladores de los Evangelios extrajeran su material?<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 los parientes de los padres de Cristo no protestaron contra las nuevas opiniones relativas al origen de Cristo?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte, el principal argumento en el que descansa la importaci\u00f3n del nacimiento virginal de los mitos paganos al cristianismo es falaz, por decir lo menos. Su premisa mayor supone que fen\u00f3menos similares no meramente pueden, sino deben, surgir de similares causas; su premisa menor afirma que el nacimiento virginal de Cristo y las filiaciones divinas m\u00edticas del mundo pagano son fen\u00f3menos similares, una afirmaci\u00f3n falsa seg\u00fan las apariencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda del origen jud\u00edo (Isa\u00edas 7,14)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un segundo grupo de autores hacen proceder la tradici\u00f3n primitiva cristiana del nacimiento virginal de la influencia jud\u00eda cristiana. Harnack [39] es de la opini\u00f3n que el nacimiento virginal se origin\u00f3 a partir de Isa\u00edas 7,14; Lobstein [40] a\u00f1ade las \u201ctradiciones po\u00e9ticas que rodeaban los nacimientos de Isaac, Sans\u00f3n, y Samuel\u201d como otra fuente de la creencia en el nacimiento virginal. La teolog\u00eda moderna no admite que Isa\u00edas 7,14, contenga una profec\u00eda real verificada en el nacimiento virginal de Cristo; por tanto, debe mantener que San Mateo malinterpret\u00f3 el pasaje cuando dijo: \u00abTodo esto sucedi\u00f3 para que se cumpliese el or\u00e1culo del Se\u00f1or por medio del profeta: Ved que la virgen concebir\u00e1 y dar\u00e1 a luz un hijo\u201d, etc.(1:22-23).\u00bfC\u00f3mo explican Harnack y Lobstein tal error de interpretaci\u00f3n por parte del evangelista? No hay indicios de que los jud\u00edos contempor\u00e1neos de San Mateo interpretaran las palabras del profeta en este sentido. Hillmann [41] prueba que la creencia en el nacimiento virginal no se contiene en el Antiguo Testamento, y por tanto no puede haber sido tomado de \u00e9l. Dalman [42] mantiene que el pueblo jud\u00edo nunca esper\u00f3 un nacimiento sin padre del Mes\u00edas, y que no hay vestigios de una interpretaci\u00f3n jud\u00eda de Isa\u00edas 7, 14 en tal sentido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos que hacen proceder el nacimiento virginal de Isa\u00edas 7,14, deben mantener que un error accidental de interpretaci\u00f3n del profeta por parte del evangelista reemplaz\u00f3 a la verdad hist\u00f3rica entre los primeros cristianos a pesar del mejor conocimiento y el testimonio de los disc\u00edpulos y parientes de Jes\u00fas. Zahn [43] llama a tal suposici\u00f3n \u201ccompletamente fant\u00e1stica\u00bb; Usener [44] declara el intento de hacer de Isa\u00edas 7,14 el origen del nacimiento virginal, en vez de su promesa, una inversi\u00f3n del orden natural. Aunque la ex\u00e9gesis cat\u00f3lica se esfuerza en encontrar en el Antiguo Testamento indicaciones prof\u00e9ticas del nacimiento virginal, aun as\u00ed admite que los jud\u00edos cristianos llegaron a una total comprensi\u00f3n de Isa\u00edas 7,14 s\u00f3lo por medio de su cumplimiento [45].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda sincr\u00e9tica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una tercera teor\u00eda que se esfuerza en explicar la prevalencia de la doctrina del nacimiento virginal entre los primeros jud\u00edos cristianos. Gunkel [46] admite que la idea del nacimiento virginal es una idea pagana, totalmente extra\u00f1a a la concepci\u00f3n jud\u00eda de Dios; pero tambi\u00e9n admite que esta idea no pod\u00eda haber triunfado entre los primeros jud\u00edos cristianos a trav\u00e9s de la influencia  pagana.  De ah\u00ed que crea que la idea habr\u00eda triunfado entre los jud\u00edos en la \u00e9poca precristiana, de forma que el juda\u00edsmo que aflu\u00eda directamente en la primitiva cristiandad hab\u00eda recibido una cierta cantidad de sincretismo. Hilgenfeld [47] intenta hacer proceder la ense\u00f1anza cristiana del nacimiento virginal ni del paganismo cl\u00e1sico ni del puro juda\u00edsmo, sino del desprecio esenio por el matrimonio. Las teor\u00edas de ambos, Gunkel y Hilgenfeld, se basan en combinaciones sin fundamento m\u00e1s que en evidencias hist\u00f3ricas. Ning\u00fan autor presenta prueba hist\u00f3rica alguna de sus afirmaciones. Gunkel, de hecho, incidentalmente llama la atenci\u00f3n sobre las ideas parsis, sobre la leyenda de Buda, y sobre las f\u00e1bulas romanas y griegas. Pero los romanos y los griegos no ejercieron una influencia tan notable sobre el juda\u00edsmo precristiano; y que la leyenda de Buda llegara tan lejos como a Palestina no puede ser mantenido seriamente por Gunkel [48]. Incluso Harnack [49] considera la teor\u00eda de que la idea del nacimiento virginal penetrara entre los jud\u00edos por medio de la influencia parsi, como una suposici\u00f3n improbable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTAS<br \/>\n[1] \u00abEinleitung in das Neue Testament\u00bb, 2\u00aa ed., II, 406, Leipzig, 1900<br \/>\n[2] cf. Du Cange, \u00abGloss. med. et inf. latinitatis\u00bb, s.v. \u00abCapellani\u00bb; ed. L. Favre<br \/>\n[3] \u00abDas Grab der heiligen Jungfrau Maria\u00bb, 51, Mainz, 1896<br \/>\n[4] \u00abA Critical and Exegetical Commentary on the Gospel of St. Luke\u00bb en \u00abThe International Critical Commentary\u00bb, Edinburgh, 1896, p. 7<br \/>\n[5] cf. Blass, \u00abEvangelium secundum Lucam\u00bb, xxiii, Leipzig, 1897<br \/>\n[6] \u00abMitteilungen\u00bb, III, 345, G\u00f6ttingen, 1889<br \/>\n[7] cf. Gunkel, \u00abZum religions-geschichtl. Verst\u00e4ndnis des Neuen Testaments\u00bb, pp. 67 sq., G\u00f6ttingen, 1903<br \/>\n[8] cf. Bardenhewer, \u00abMaria Verk\u00fcndigung\u00bb in \u00abBiblische Studien\u00bb, X, v, pp. 32 s., Freiburg, 1905<br \/>\n[9] cf. Feine, \u00abEine vorkanonische Ueberlieferung des Lukas in Evangelium und Apostelgeschichte\u00bb, Gotha, 1891, p. 19; Zimmermann, \u00abTheol. Stud. und Krit.\u00bb, 1903, 250 ss.<br \/>\n[10] Sitzungsber. der Berliner Akad., 1900, pp. 547 ss.<br \/>\n[11] \u00abDie Worte Jesu\u00bb, I, 31 sq., Leipzig, 1898<br \/>\n[12] \u00abZur Charakteristik des Lukas nach Sprache und Stil\u00bb, Leipzig, 1897, p. 33<br \/>\n[13] Einleitung, 2nd ed., ii, 406<br \/>\n[14] \u00abDas Kindheitesevangelium nach Lukas und Matth\u00e4us\u00bb en \u00abTexte und Untersuchungen zur Gesch. der altchristl. Literatur\u00bb, X, v, 319, Leipzig, 1897<br \/>\n[15] \u00abDie Quelle der kanonischen Kindheitsgeschichte Jesus\u00bb, G\u00f6ttingen, 1900<br \/>\n[16] Gunkel, \u00abZum religionsgesch. Verst. des N.T.\u00bb, p, 65, G\u00f6ttingen, 1903<br \/>\n[17] Usener, \u00abGeburt und Kindheit Christi\u00bb in \u00abZeitschrift f\u00fcr die neutest. Wissenschaft\u00bb, IV, 1903, 8<br \/>\n[18] \u00abDas Evangelium Luk\u00e4\u00bb, Berlin, 1904<br \/>\n[19] Sitzungsberichte der Kgl. preuss. Akad. der Wissenschaften zu Berlin, 1900, 547<br \/>\n[20] \u00abHandkommentar z\u00fcm Neuen Testament\u00bb, I, 31 s., Freiburg, 1889<br \/>\n[21] \u00abDie Kindheitsgeschichte Jesu nach Lukas kritisch untersucht\u00bb in \u00abJahrb. f\u00fcr protest. Theol.\u00bb, XVII, 225 ss., 1891<br \/>\n[22] \u00abDie Auslegung des apostolischen Bekenntnisses von F. Kattenbusch und die neut. Forschung\u00bb en \u00abZeitschrift f\u00fcr d. n. t. Wissensch.\u00bb, II, 37 ss., 1901; cf. Kattenbusch, \u00abDas apostolische Symbol\u00bb, II, 621, Leipzig, 1897-1900<br \/>\n[23] Zeitschrift f\u00fcr d. n. t. Wissensch., 53 ss., 1901<br \/>\n[24] \u00abDie Geburt Jesu aus der Jungfrau in dem Lukasevangelium\u00bb in \u00abZeitschr. f\u00fcr wissenschaftl. Theologie\u00bb, XLIV, 313 ss., 1901<br \/>\n[25] Theol. Literaturzeitung, 1902, 299<br \/>\n[26] op. cit., p. 68<br \/>\n[27] \u00abMaria Verk\u00fcndigung\u00bb, pp. 8-12, Freiburg, 1905<br \/>\n[28] cf. Feine, \u00abEine vorkanonische Ueberlieferung\u00bb, 39, Gotha, 1891<br \/>\n[29] Bardenhewer, op. cit., 13 ss.; Gunkel, op. cit., 68<br \/>\n[30] \u00abReligionsgeschichtl. Untersuchungen\u00bb, I, 69 ss., Bonn, 1899; \u00abGeburt und Kindheit Christi\u00bb en \u00abZeitschrift f\u00fcr d. n. t. Wissensch.\u00bb, IV, 1903, 15 sqq.<br \/>\n[31] Jahrb. f. protest. Theol., XVII, 1891, 231 ss.<br \/>\n[32] \u00abLehrb. d. n. t. Theol.\u00bb, I, 413 ss., Freiburg, 1897<br \/>\n[33] \u00abDie Quelle der kanonisch. Kindheitsgesch. Jesus\u00bb, G\u00f6ttingen, 1900, 278 ss.<br \/>\n[34] Theol. Literaturzeit., 1901, p. 136<br \/>\n[35] Zeitschr. f. d. n. t. Wissensch., 1903, p. 8<br \/>\n[36] \u00abDie Geburtsgeschichte Jesu Christi\u00bb, Leipzig, 1902, p. 24<br \/>\n[37] Theol. Literaturzeitung, 1902, p. 523<br \/>\n[38] \u00abDie jungfr\u00e4uliche Geburt des Herrn\u00bb, Gutersloh, 1904<br \/>\n[39] \u00abLehrb. d. Dogmengesch.\u00bb, 3rd ed., I, 95 s., Freiburg, 1894<br \/>\n[40] \u00abDie Lehre von der \u00fcbernat\u00fcrlichen Geburt Christi\u00bb, 2\u00aa ed., 28-31, Freiburg, 1896<br \/>\n[41] \u00abJahrb. f. protest. Theol.\u00bb, 1891, XVII, 233 ss., 1891<br \/>\n[42] Die Worte Jesu, I, Leipzig, 1898, 226<br \/>\n[43] \u00abDas Evangelium des Matth\u00e4us ausgelegt\u00bb, 2\u00aa ed., Leipziig, 1905, pp. 83 sq.<br \/>\n[44] \u00abReligionsgesch. Untersuch.\u00bb, I, Bonn, 1889, 75<br \/>\n[45] Bardenhewer op. cit., 23; cf. Flunk, Zeitschrift f. kathol. Theol.\u00bb, XXVIII, 1904, 663<br \/>\n[46] op. cit., 65 ss.<br \/>\n[47] \u00abZeitschr. f. wissensch. Theol.\u00bb, 1900, XLIII, 271; 1901, XLIV, 235<br \/>\n[48] cf. Oldenberg, \u00abTheol. Literaturzeit.\u00bb, 1905, 65 s.<br \/>\n[49] \u00abDogmengesch.\u00bb, 3\u00aa ed., Freiburg, 1894, 96\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de las obras citadas en el curso de este art\u00edculo, podemos llamar la atenci\u00f3n sobre los tratados dogm\u00e1ticos acerca del origen sobrenatural de la Humanidad de Cristo por medio del Esp\u00edritu Santo de la Virgen Mar\u00eda especialmente: WILHELM Y SCANNELL, Manual of Catholic Theology, II (Londres y Nueva York, 1898), 105 ss.; 208 ss.; HUNTER, Outlines of Dogmatic Theology, II (Nueva York, 1896), 567 ss.; tambi\u00e9n sobre los principales comentarios de Mateo 1 y 2&#160;; Lucas 1 y 2. Entre los escritos protestantes podemos mencionar la traducci\u00f3n de LOBSTEIN, The Virgin Birth of Christ (Londres, 1903); BRIGGS, Criticism and the Dogma of the Virgin Birth in North Am. Rev. (Junio, 1906); ALLEN en Interpreter (Febr., 1905), 115 ss.; (Oct., 1905), 52 ss.; CARR en Expository Times, XVIII, 522, 1907; USENER, sub voce Nativity en Encyclo. Bibl., III, 3852; CHEYNE, Bible Problems (1905), 89 ss.; CARPENTER, Bible in the Nineteenth Century (1903), 491 ss.; RANDOLPH, The Virgin Birth of Our Lord (1903).<br \/>\nA.J. MAAS<br \/>\nTranscrito por Douglas J. Potter<br \/>\nDedicado al Inmaculado Coraz\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Maria<br \/>\nTraducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dogma que ense\u00f1a que la Bienaventurada Madre de Jesucristo era virgen antes, durante, y despu\u00e9s de la concepci\u00f3n y nacimiento de su divino Hijo. I. El Nacimiento Virginal en la Teolog\u00eda Cat\u00f3lica Concilios y Credos La virginidad de Nuestra Se\u00f1ora fue definida bajo anatema en el tercer canon del Concilio de Letr\u00e1n celebrado en tiempos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nacimiento-virginal-de-cristo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNACIMIENTO VIRGINAL DE CRISTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24190","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24190"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24190\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}