{"id":24199,"date":"2016-02-05T16:27:46","date_gmt":"2016-02-05T21:27:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-cromacio-de-aquileya-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-02-05T16:27:46","modified_gmt":"2016-02-05T21:27:46","slug":"san-cromacio-de-aquileya-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-cromacio-de-aquileya-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"SAN CROMACIO DE AQUILEYA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 5 de diciembre de 2007 en la que present\u00f3 a San Cromacio de Aquileya<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las \u00faltimas dos catequesis hicimos una excursi\u00f3n por las Iglesias de Oriente de lengua sem\u00edtica, meditando sobre Afraates el persa y san Efr\u00e9n el sirio; hoy volvemos al mundo latino, al norte del Imperio romano, con san Cromacio de Aquileya. Este obispo desempe\u00f1\u00f3 su ministerio en la antigua Iglesia de Aquileya, ferviente centro de vida cristiana situado en la d\u00e9cima regi\u00f3n del Imperio romano, Venetia et Histria .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 388, cuando san Cromacio subi\u00f3 a la c\u00e1tedra episcopal de la ciudad, la comunidad cristiana local ten\u00eda ya una gloriosa historia de fidelidad al Evangelio. Entre mediados del siglo III y los primeros a\u00f1os del IV, las persecuciones de Decio, Valeriano y Diocleciano hab\u00edan cosechado gran n\u00famero de m\u00e1rtires. Adem\u00e1s, la Iglesia de Aquileya hab\u00eda tenido que afrontar, al igual que las dem\u00e1s Iglesias de la \u00e9poca, la amenaza de la herej\u00eda arriana. El mismo san Atanasio, heraldo de la ortodoxia de Nicea, a quien los arrianos expulsaron al destierro, encontr\u00f3 refugio durante alg\u00fan tiempo en Aquileya. Bajo la gu\u00eda de sus obispos, la comunidad cristiana resisti\u00f3 a las insidias de la herej\u00eda y reforz\u00f3 su adhesi\u00f3n a la fe cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En septiembre del a\u00f1o 381 Aquileya fue sede de un s\u00ednodo, en el que se reunieron unos 35 obispos de las costas de \u00c1frica, del valle del R\u00f3dano y de toda la d\u00e9cima regi\u00f3n . El s\u00ednodo pretend\u00eda acabar con los \u00faltimos residuos de arrianismo en Occidente. En el concilio particip\u00f3 tambi\u00e9n el presb\u00edtero Cromacio, como perito del obispo de Aquileya, Valeriano (370\/1-387\/8). Los a\u00f1os en torno al s\u00ednodo del a\u00f1o 381 representan la \u00abedad de oro\u00bb de la comunidad de Aquileya. San Jer\u00f3nimo, que hab\u00eda nacido en Dalmacia, y Rufino de Concordia hablan con nostalgia de su permanencia en Aquileya (370-373), en aquella especie de cen\u00e1culo teol\u00f3gico que san Jer\u00f3nimo no duda en definir tamquam chorus beatorum, \u00abcomo un coro de bienaventurados\u00bb (Cr\u00f3nica: PL XXVII, 697-698). En ese cen\u00e1culo, que en ciertos aspectos recuerda las experiencias comunitarias guiadas por san Eusebio de Vercelli y san Agust\u00edn, se formaron las personalidades m\u00e1s notables de las Iglesias del alto Adri\u00e1tico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero san Cromacio, ya en su familia, hab\u00eda aprendido a conocer y a amar a Cristo. Nos habla de ello, con palabras llenas de admiraci\u00f3n, el mismo san Jer\u00f3nimo, que compara a la madre de san Cromacio con la profetisa Ana, a sus dos hermanas con las v\u00edrgenes prudentes de la par\u00e1bola evang\u00e9lica, y a san Cromacio mismo y a su hermano Eusebio con el joven Samuel (cf. Ep VII:  PL XXII, 341). San Jer\u00f3nimo escribe tambi\u00e9n:  \u00abEl beato Cromacio y el santo Eusebio eran hermanos tanto por el v\u00ednculo de sangre como por la identidad de los ideales\u00bb (Ep VIII:  PL XXII, 342).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Cromacio naci\u00f3 en Aquileya hacia el a\u00f1o 345. Fue ordenado di\u00e1cono y despu\u00e9s presb\u00edtero; por \u00faltimo, fue elegido pastor de aquella Iglesia (a\u00f1o 388). Tras recibir la consagraci\u00f3n episcopal de manos del obispo san Ambrosio, se dedic\u00f3 con valent\u00eda y energ\u00eda a una ingente tarea por la extensi\u00f3n del territorio encomendado a su solicitud pastoral. En efecto, la jurisdicci\u00f3n eclesi\u00e1stica de Aquileya se extend\u00eda desde los territorios actuales de Suiza, Baviera, Austria y Eslovenia, hasta Hungr\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un episodio de la vida de san Juan Cris\u00f3stomo nos permite hacernos una idea de cu\u00e1n conocido y estimado era san Cromacio en la Iglesia de su tiempo. Cuando el obispo de Constantinopla fue desterrado de su sede, escribi\u00f3 tres cartas a quienes consideraba los obispos m\u00e1s importantes de Occidente, para obtener su apoyo ante los emperadores:  una carta la escribi\u00f3 al Obispo de Roma; la segunda, al Obispo de Mil\u00e1n; y la tercera, al obispo de Aquileya, es decir, a san Cromacio (Ep CLV:  PG LII, 702). Tambi\u00e9n para \u00e9l eran tiempos dif\u00edciles a causa de la precaria situaci\u00f3n pol\u00edtica. Con toda probabilidad san Cromacio muri\u00f3 en el exilio, en Grado, mientras trataba de escapar de los saqueos de los b\u00e1rbaros, en el mismo a\u00f1o 407 en el que tambi\u00e9n falleci\u00f3 san Juan Cris\u00f3stomo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por prestigio e importancia, Aquileya era la cuarta ciudad de la pen\u00ednsula italiana, y la novena del Imperio romano; tambi\u00e9n por este motivo llamaba la atenci\u00f3n de los godos y de los hunos. Adem\u00e1s de causar graves lutos y destrucci\u00f3n, las invasiones de estos pueblos pusieron en peligro la transmisi\u00f3n de las obras de los Padres conservadas en la biblioteca episcopal, rica en c\u00f3dices. Tambi\u00e9n los escritos de san Cromacio se dispersaron y con frecuencia fueron atribuidos a otros autores: a san Juan Cris\u00f3stomo (en parte, a causa de que los dos nombres comenzaban igual:  \u00abChromatius\u00bb y \u00abChrysostomus\u00bb); o a san Ambrosio y a san Agust\u00edn; e incluso a san Jer\u00f3nimo, a quien san Cromacio hab\u00eda ayudado mucho en la revisi\u00f3n del texto y en la traducci\u00f3n latina de la Biblia. El redescubrimiento de gran parte de la obra de san Cromacio se debe a afortunadas vicisitudes, que s\u00f3lo en los a\u00f1os recientes han permitido reconstruir un corpus de escritos bastante consistente:  m\u00e1s de cuarenta sermones, de los cuales una decena en fragmentos, adem\u00e1s de unos sesenta tratados de comentario al Evangelio de san Mateo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Cromacio fue un sabio maestro y celoso pastor. Su primer y principal compromiso fue el de ponerse a la escucha de la Palabra para poder convertirse en su heraldo:  en su ense\u00f1anza siempre toma como punto de partida la palabra de Dios y a ella regresa siempre. Entre sus temas preferidos se encuentran, ante todo, el misterio de la Trinidad, que contempla en su revelaci\u00f3n a trav\u00e9s de la historia de la salvaci\u00f3n; luego, el del Esp\u00edritu Santo:  san Cromacio recuerda constantemente a los fieles la presencia y la acci\u00f3n de la tercera Persona de la sant\u00edsima Trinidad en la vida de la Iglesia. Pero el santo obispo afronta con particular insistencia el misterio de Cristo. El Verbo encarnado es verdadero Dios y verdadero hombre:  ha asumido integralmente la humanidad para entregarle como don su propia divinidad. Estas verdades, repetidas con insistencia, en parte en clave antiarriana, llevar\u00edan, unos cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, a la definici\u00f3n del concilio de Calcedonia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al subrayar intensamente la naturaleza humana de Cristo, san Cromacio se siente impulsado a hablar de la Virgen Mar\u00eda. Su doctrina mariol\u00f3gica es tersa y precisa. Le debemos algunas descripciones sugerentes de la Virgen sant\u00edsima:  Mar\u00eda es la \u00abvirgen evang\u00e9lica capaz de acoger a Dios\u00bb; es la \u00aboveja inmaculada e inviolada\u00bb que engendr\u00f3 al \u00abcordero cubierto de p\u00farpura\u00bb (cf. Sermo XXIII, 3:  Scrittori dell&#8217;area santambrosiana 3\/1, p. 134).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Obispo de Aquileya pone a menudo a la Virgen en relaci\u00f3n con la Iglesia:  ambas son \u00abv\u00edrgenes\u00bb y \u00abmadres\u00bb. La eclesiolog\u00eda de san Cromacio se desarrolla sobre todo en el comentario a san Mateo. He aqu\u00ed algunos de sus conceptos m\u00e1s frecuentes:  la Iglesia es \u00fanica, naci\u00f3 de la sangre de Cristo; es un vestido precioso tejido por el Esp\u00edritu Santo; la Iglesia est\u00e1 donde se anuncia que Cristo naci\u00f3 de la Virgen, donde florece la fraternidad y la concordia. Una imagen que gustaba particularmente a san Cromacio es la de la barca en el mar durante la tempestad \u2014y, como hemos visto, vivi\u00f3 en una \u00e9poca de tempestades\u2014:  \u00abNo cabe duda\u00bb, afirma el santo obispo, \u00abque esta barca representa a la Iglesia\u00bb (cf. Tract . XLII, 5:  Scrittori dell&#8217;area santambrosiana 3\/2, p. 260).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como celoso pastor, san Cromacio sabe hablar a su gente con un lenguaje fresco, colorido e incisivo. Aunque conoce perfectamente el estilo latino cl\u00e1sico, prefiere recurrir al lenguaje popular, rico en im\u00e1genes f\u00e1cilmente comprensibles. As\u00ed, por ejemplo, tomando pie del mar, compara la pesca natural de peces que, sacados a la orilla, mueren, con la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica, gracias a la cual los hombres son salvados de las aguas enfangadas de la muerte, e introducidos en la verdadera vida (cf. Tract. XVI, 3: Scrittori dell&#8217;area santambrosiana 3\/2, p. 106). Desde la perspectiva del buen pastor, en un per\u00edodo borrascoso como el suyo, azotado por los saqueos de los b\u00e1rbaros, sabe ponerse siempre al lado de los fieles para confortarlos y para infundirles confianza en Dios, que nunca abandona a sus hijos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, como conclusi\u00f3n de estas reflexiones, recogemos una exhortaci\u00f3n de san Cromacio que sigue siendo v\u00e1lida hoy:  \u00abInvoquemos al Se\u00f1or con todo el coraz\u00f3n y con toda la fe \u2014recomienda el Obispo de Aquileya en un Serm\u00f3n\u2014; pid\u00e1mosle que nos libre de toda incursi\u00f3n de los enemigos, de todo temor de los adversarios. Que no tenga en cuenta nuestros m\u00e9ritos, sino su misericordia, \u00e9l que en el pasado se dign\u00f3 librar tambi\u00e9n a los hijos de Israel no por sus m\u00e9ritos, sino por su misericordia. Que nos proteja con su acostumbrado amor misericordioso, y que realice en nosotros lo que dijo el santo Mois\u00e9s a los hijos de Israel:  \u00abEl Se\u00f1or combatir\u00e1 en vuestra defensa y vosotros estar\u00e9is en silencio\u00bb. Es \u00e9l quien combate y es \u00e9l quien obtiene la victoria. (&#8230;) Y para que se digne hacerlo, debemos orar lo m\u00e1s posible. \u00c9l mismo dice por labios del profeta:  \u00abInv\u00f3came en el d\u00eda de la tribulaci\u00f3n; yo te librar\u00e9 y t\u00fa me glorificar\u00e1s\u00bb\u00bb (Sermo XVI, 4:  Scrittori dell&#8217;area santambrosiana 3\/1, pp. 100-102).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, precisamente al inicio del tiempo de Adviento, san Cromacio nos recuerda que el Adviento es tiempo de oraci\u00f3n, en el que es necesario entrar en contacto con Dios. Dios nos conoce, me conoce, conoce a cada uno, me ama, no me abandona. Sigamos adelante con esta confianza en el tiempo lit\u00fargico reci\u00e9n iniciado.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 5 de diciembre de 2007 en la que present\u00f3 a San Cromacio de Aquileya En las \u00faltimas dos catequesis hicimos una excursi\u00f3n por las Iglesias de Oriente de lengua sem\u00edtica, meditando sobre Afraates el persa y san Efr\u00e9n el sirio; hoy volvemos al mundo latino, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-cromacio-de-aquileya-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN CROMACIO DE AQUILEYA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24199","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24199"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24199\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}