{"id":24213,"date":"2016-02-05T16:28:17","date_gmt":"2016-02-05T21:28:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronica-de-la-orden-de-la-merced-en-america-los-religiosos-mercedarios-predican-el-evangelio-y-con-sus-misiones-reducen-a-la-fe-a-muchos-gentiles-de-las-mas-extremas-provincias-del-peru\/"},"modified":"2016-02-05T16:28:17","modified_gmt":"2016-02-05T21:28:17","slug":"cronica-de-la-orden-de-la-merced-en-america-los-religiosos-mercedarios-predican-el-evangelio-y-con-sus-misiones-reducen-a-la-fe-a-muchos-gentiles-de-las-mas-extremas-provincias-del-peru","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronica-de-la-orden-de-la-merced-en-america-los-religiosos-mercedarios-predican-el-evangelio-y-con-sus-misiones-reducen-a-la-fe-a-muchos-gentiles-de-las-mas-extremas-provincias-del-peru\/","title":{"rendered":"CRONICA DE LA ORDEN DE LA MERCED EN AMERICA: LOS RELIGIOSOS MERCEDARIOS PREDICAN EL EVANGELIO Y CON SUS MISIONES REDUCEN A LA FE A MUCHOS GENTILES DE LAS MAS EXTREMAS PROVINCIAS DEL PERU"},"content":{"rendered":"<p>\n    <b>P\u00e1rrafo XI<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los religiosos mercedarios predican el Evangelio y, con sus misiones, reducen a la fe a muchos gentiles de las dem\u00e1s provincias del Per\u00fa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl venerable anciano, padre maestro fray Miguel de Orenes, primer provincial de la provincia de Lima y de las otras cinco del Per\u00fa, que se sujetaban al gobierno mon\u00e1stico de \u00e9sta, antes de su divisi\u00f3n; y otro Abraham que, por su dilatada vida, vio su merced multiplicada en gran manera y despu\u00e9s de su dichosa muerte, se aument\u00f3, o como las arenas del mar, o como las estrellas del cielo; despu\u00e9s de ver en la imperial del Cuzco predicado el Evangelio, corte m\u00e1s numerosa y de m\u00e1s ricos y poderosos dominios que Roma, se\u00f1ora del mundo antiguo, y habi\u00e9ndola hecho disc\u00edpula de la verdad a la que era maestra de errores, derribando, en compa\u00f1\u00eda de sus hermanos, apost\u00f3licos misioneros, los \u00eddolos de cuatrocientos y m\u00e1s adoratorios; y lo que es m\u00e1s. Ilustrando con su predicaci\u00f3n evang\u00e9lica aquellos entendimientos b\u00e1rbaros y aquellas voluntades ciegas que eran lastimosamente las aras de sus gent\u00edlicos errores; dejando principiada la conquista del Cuzco, se volvi\u00f3 dicho padre Orenes a proseguir en su ministerio de p\u00e1rroco y doctrinero de \u00e9sta ciudad de Lima y adelantar la f\u00e1brica de \u00e9ste convento grande de San Miguel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como el fuego no puede tener quietud, el venerable y devoto padre Orenes dispuso con fervoroso celo que sus religiosos saliesen sin detenci\u00f3n alguna a nuevas misiones y conquistas. Eran, por dignaci\u00f3n del cielo, hijos de la paloma Mar\u00eda Sant\u00edsima de la Misericordia y era pre[ciso] que la nueva Iglesia de las Indias se fundase sobre la firme piedra de la apost\u00f3lica confesi\u00f3n del pr\u00edncipe de los ap\u00f3stoles, San Pedro, hijo tambi\u00e9n de la paloma (1). Y as\u00ed, como nubes, como palomas y como \u00e1ngeles veloces se partieron los mercedarios a anunciar a \u00e9stos infieles que Cristo, que hab\u00eda muerto por ellos en la cruz, era Hijo de Dios Vivo; y los dioses que ellos adoraban eran muertos (2). Y que creyendo estas verdades y abjurando sus errores, ser\u00edan bienaventurados en la tierra y en el Cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conquista del reino de Chile se encomend\u00f3 al mariscal, adelantado de aquellos nuevos reinos y gobernador de la provincia de la Nueva Toledo, don [Die]go de Almagro, el a\u00f1o del mil quinientos treinta y cinco. A este valiente [co]nquistador acompa\u00f1aron religiosos de nuestro orden, siendo superior de ellos el [ap]ost\u00f3lico var\u00f3n padre presentado fray Juan de Vargas quien, con sus compa\u00f1eros, hizo algunas conversiones de aquellos bravos y rebeldes indios chilenos, el tiempo que se mantuvo don Diego de Almagro en aquel reino. Y luego que volvi\u00f3 a Lima, el rompimiento con el marqu\u00e9s Pizarro, de tantos esc\u00e1ndalos, que le cost\u00f3 la vida, dicho padre fray Juan de Vargas vino de Chile y pas\u00f3 a la ciudad del Cuzco, a proseguir las misiones que hab\u00eda principiado all\u00ed con el venerable padre fray Miguel de Orenes.<br \/>\n\tY aunque el padre presentado fray Juan de Vargas de volvi\u00f3 de Chile, prosiguieron esa conquista nuestros religiosos, como lo afirma don Diego de Arzela, conquistador  y testigo de vista, en sus pomposos, heroicos y sonoros versos de la Araucana, encareciendo lo que trabajaron nuestros religiosos en la conversi\u00f3n de aquellos indios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tNuestras cr\u00f3nicas hacen muy particular memoria del padre fray Antonio Rond\u00f3n y Sarmiento, superior de los dem\u00e1s. Este conquistador de almas acompa\u00f1\u00f3 siempre al ej\u00e9rcito, como capell\u00e1n mayor, y anduvo los m\u00e1s lugares del reino de Chile. Sirvi\u00f3 animoso al rey en el apretad\u00edsimo cerro del Arauco, tan memorable entre los historiadores. Conserv\u00f3le Dios con vida para que sustentase, con su valor, el peso de aquel asedio y, con su oraci\u00f3n mantuviese con vida a los que invad\u00eda fieramente al hambre. Hall\u00f3se en la fundaci\u00f3n de Angol, con esfuerzo de capit\u00e1n y con valent\u00eda de esp\u00edritu misionero, predicando, catequizando y bautizando infieles; de \u00e9l se dice haber hecho milagros, en confirmaci\u00f3n de la fe que predicaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fund\u00f3 los m\u00e1s conventos de la provincia de Chile. Y como los m\u00e1s principales y mejores estaban las ciudades que destruyeron los indios rebeldes en su alzamiento general, padecieron los nuestros la misma lastimosa desgracia, la que tantos a\u00f1os no se ha podido vindicar, con castigo correspondiente al crimen de rebeli\u00f3n contra ambas majestades divina y humana. Fund\u00f3 los conventos de la ciudad de Valdivia, Osorno y otros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue su compa\u00f1ero en \u00e9stas peregrinaciones y trabajos, el padre fray Francisco Ruiz, religioso ejemplar y celoso predicador. Los dos convirtieron y bautizaron innumerables indios, con grande riesgo y peligro de sus vidas, por las crueles turbulencias de \u00e9sta guerra. Sac\u00f3 Dios con vida a \u00e9ste venerable padre R[on]d\u00f3n para que muriese en paz en la ciudad del Cuzco, donde fue dos veces Pro[vin]cial. Estas noticias de exacta v[erda]d son recuerdos hist\u00f3ricos de nuestro maestro general Salmer\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, pues, se ha tocado la con[versi]\u00f3n y fundaci\u00f3n del convento de Valdivia, viene a prop\u00f3sito, y esto de \u00e9ste lugar, referir en breve el glorioso martirio del venerable padre fray Luis de la Pe\u00f1a, comendador de dicho convento, y de sus dichosos y bienaventurados conventuales. Una fatal, intempestiva noche, los indios b\u00e1rbaros hicieron sacr\u00edlega y violenta irrupci\u00f3n en el convento. El venerable padre comendador convoc\u00f3 a los religiosos a la Iglesia y, por que aquellos enemigos de Dios y del inefable Sacramento del Altar no lo conculcasen con atrevida heretical irreverencia, lo consumi\u00f3. Lleg\u00f3 la inicua turba de los conjurados, quienes vieron consumir y recibir al padre comendador en su pecho el Cuerpo del Se\u00f1or y que, actualmente, ten\u00eda en sus benditas manos la sagrada p[\u00edxide]; vieron los religiosos que, de rodillas, veneraban y oraban al se\u00f1or. A \u00e9stos, [cru]elmente, los despedazaron y al comendador le abrieron el pecho, sac\u00e1ronle el coraz\u00f3n y, con los dientes inhumanamente, lo hicieron piezas. Con \u00e9sta cru[el] muerte falleci\u00f3, para vivir eterna vida. Pegaron fuego al templo, donde \u00e9stos benditos y religiosos cuerpos se quemaron, para que sus esp\u00edritus fuesen olor de suavidad en el templo de Jerusal\u00e9n triunfante, pues sus vidas caducas y corruptibles cuerpos, por dignaci\u00f3n divina, hab\u00edan sido hostia, holocausto y sacrificio cruento de la militante Jerusal\u00e9n, como valientes militares del real orden de la Merced. Lo dicho se sujeta a la falibilidad y creencia humana, como lo tengo protestado en cumplimiento de la bula de nuestro  sant\u00edsimo padre Urbano Octavo. Nuestra religi\u00f3n hace memoria de este martirio por las palabras del margen (3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pas\u00f3 al Per\u00fa Antonio Correa, animoso y valiente militar; surc\u00f3 las bravas espumas del Mar del Norte; despu\u00e9s, pis\u00f3 las pac\u00edficas del Sur. Embarc\u00f3se para Chile a correr fortuna y, en una tempestad, escap\u00f3 milagrosamente del inminente riesgo de perder la vida temporal y la eterna. Pas\u00f3 de milicia a milicia; acogi\u00f3se al real y militar sagrado de la religi\u00f3n de la Merced, donde recibi\u00f3 nuestro santo h\u00e1bito. Estudiando de d\u00eda y de noche en el libro serrado con siete sellos de la milicia cristiana y perfecci\u00f3n religiosa y evang\u00e9lica, entregado a contemplaciones alt\u00edsimas, sali\u00f3 de ellas armado a la campa\u00f1a; predicaba el f\u00e1cil, sublime y penetrante serm\u00f3n de San Pablo, m\u00e1s agudo que los filos del acero que usa la milicia secular; predicaba, en fin, a Cristo Crucificado con esp\u00edritu apost\u00f3lico y deseos de convertir aquellas gentes. Y aunque al principio era irrisi\u00f3n de la idolatr\u00eda del Arauco, convirti\u00f3 despu\u00e9s muchas almas a la luz de la verdadera fe y religi\u00f3n cristiana. Fue ilustre fundador del convento de Santiago de Chile, cuya comunidad fue la primera que aquellos reinos se ocup\u00f3 de cantar en el choro alabanzas a Dios. Era or\u00e1culo entre los conquistadores; cre\u00edan les hablaba Dios muchas veces por la lengua y or\u00e1culo de su siervo. Asisti\u00f3, como vasallo fidel\u00edsimo del rey nuestro se\u00f1or, a don Rodrigo de Quiroga, su gobernador, quien, con su consejo, tuvo aciertos grandes en la paz y felices sucesos en la guerra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00e9ste convento de Santiago hay un c\u00e1liz, alhaja de grande veneraci\u00f3n. Fue de nuestro convento en la ciudad de Osorno. En una embriaguez de \u00e9stos indios, rebeldes y sacr\u00edlegos, quiso uno de ellos profanar este c\u00e1liz y habi\u00e9ndolo llenado de chicha (llamase as\u00ed el licor con que se embriagan), al poner sus impuros labios en el c\u00e1liz sagrado, dej\u00f3 en \u00e9l se\u00f1alado los dientes y, en castigo de su atrevimiento y para ejemplo de otros, instant\u00e1neamente revent\u00f3 a vista de los dem\u00e1s infieles, por lo cual, escarmentados, en adelante nunca se atreven a tocar los vasos sagrados. Ser\u00e1 siempre lastimosa y memorable la p\u00e9rdida de las cuatro ciudades de este reino: Angol, Villa Rica, La Imperial y Osorno, en las cuales perdi\u00f3 la religi\u00f3n otras tantas misiones y conventos, qued\u00e1ndoles solamente la doctrina de Chiapas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestros religiosos, misioneros apost\u00f3licos de \u00e9stas Indias Occidentales por concesi\u00f3n de los sumos pont\u00edfices y por el real y eclesi\u00e1stico patronato fe nuestros cat\u00f3licos monarcas, destinados a \u00e9stas conquistas espirituales, por su cuarto voto son redentores de cautivos en ambos mundos; en cuya consecuencia, hizo una grandiosa redenci\u00f3n de cautivos en dicho reino del Per\u00fa, siendo virrey el se\u00f1or, don Luis de Velasco, marqu\u00e9s de Salinas, quien, con piadosos y caritativo celo, la foment\u00f3. De \u00e9sta provincia de Lima, fueron por redentores el padre maestro fray Juan de la Barrera y el padre presentado fray Diego Fern\u00e1ndez quienes, venciendo, con su ardiente caridad insuperables dificultades y despreciando evidentes peligros de muerte, sacaron de la esclavitud de los de Arauco muy crecido n\u00famero de espa\u00f1oles cautivos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paleograf\u00eda: Fernando Armas Medina\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcripci\u00f3n: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>P\u00e1rrafo XI Los religiosos mercedarios predican el Evangelio y, con sus misiones, reducen a la fe a muchos gentiles de las dem\u00e1s provincias del Per\u00fa El venerable anciano, padre maestro fray Miguel de Orenes, primer provincial de la provincia de Lima y de las otras cinco del Per\u00fa, que se sujetaban al gobierno mon\u00e1stico de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronica-de-la-orden-de-la-merced-en-america-los-religiosos-mercedarios-predican-el-evangelio-y-con-sus-misiones-reducen-a-la-fe-a-muchos-gentiles-de-las-mas-extremas-provincias-del-peru\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCRONICA DE LA ORDEN DE LA MERCED EN AMERICA: LOS RELIGIOSOS MERCEDARIOS PREDICAN EL EVANGELIO Y CON SUS MISIONES REDUCEN A LA FE A MUCHOS GENTILES DE LAS MAS EXTREMAS PROVINCIAS DEL PERU\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24213","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24213\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}