{"id":24215,"date":"2016-02-05T16:28:22","date_gmt":"2016-02-05T21:28:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronica-de-la-orden-de-la-merced-en-america-apostrofe-acerca-de-la-materia-del-pasado-muerte-del-venerable-padre-fray-miguel-de-orenes-segunda-vez-provincial-de-esta-provincia-de-lima-y-misiones-d\/"},"modified":"2016-02-05T16:28:22","modified_gmt":"2016-02-05T21:28:22","slug":"cronica-de-la-orden-de-la-merced-en-america-apostrofe-acerca-de-la-materia-del-pasado-muerte-del-venerable-padre-fray-miguel-de-orenes-segunda-vez-provincial-de-esta-provincia-de-lima-y-misiones-d","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronica-de-la-orden-de-la-merced-en-america-apostrofe-acerca-de-la-materia-del-pasado-muerte-del-venerable-padre-fray-miguel-de-orenes-segunda-vez-provincial-de-esta-provincia-de-lima-y-misiones-d\/","title":{"rendered":"CRONICA DE LA ORDEN DE LA MERCED EN AMERICA: APOSTROFE ACERCA DE LA MATERIA DEL PASADO: MUERTE DEL VENERABLE PADRE FRAY MIGUEL DE ORENES, SEGUNDA VEZ PROVINCIAL DE ESTA PROVINCIA DE LIMA, Y MISIONES DE LOS MERCEDARIOS EN ESTA CIUDAD DE LOS REYES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>P\u00e1rrafo XIII<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ap\u00f3strofe acerca de la materia del pasado: muerte del venerable padre fray Miguel de Orenes, segunda vez provincial de \u00e9sta provincia de Lima, y misiones de los mercedarios en \u00e9sta Ciudad de los Reyes\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lastimoso teatro el del Per\u00fa y deplorable sistema el de las Indias en el tiempo de los sucesos referidos. Batallas sangrientas, contra todo el Infierno, en las conquistas de los b\u00e1rbaros indios, reduci\u00e9ndolos, al suave yugo de la ley de Dios y a la monarqu\u00eda eclesi\u00e1stica y pol\u00edtico del dominio de nuestros reyes cat\u00f3licos, el celo de los religiosos misioneros; y aun mismo tiempo, intestinas guerras de Almagros y Pizarros. Todo era confusi\u00f3n y todos deb\u00edan tener un labio el[ec]to para invocar el nombre del Se\u00f1or, como ya est\u00e1 notado con el profeta Sofon\u00edas. Estos miserables indios eran las gentes convulsas de que habla Isa\u00edas que, al tiempo de la conquista, estaban agitadas con guerras entre s\u00ed y, ahora, en  grande manera, afligidos con las guerras de espa\u00f1oles contra espa\u00f1oles, en que siempre llevaban la peor parte, como se ha notado, y padec\u00edan, lastimosamente y sin poderlo remediar, las insolencias de soldados sin temor de Dios ni de la real justicia. Fueron tan lamentables estas guerras, competencias y desafueros que, afirma Garcilaso Inca, citando a G\u00f3mara, perecieron un mill\u00f3n quinientos mil indios. Casi incre\u00edble y lastimosa mortandad! Con el estruendo de las armas, no se oye la voz de la ley de Dios, ni menos, se percibe el eco de las leyes civiles (1). Los misioneros, angustiados, vagaban menesterosos, de un todo errantes, por soledades y por montes, sin caminos, ni sendas; su vivir era cotidiana muerte; si daban un paso, encontraban muchos precipicios, pe\u00f1ascos y fieras; y lo que m\u00e1s sent\u00edan en el alma eran las guerras y contiendas de los espa\u00f1oles quienes, por su ambici\u00f3n, codicia, soberbia y vano pundonor, embarazaban la propagaci\u00f3n de la fe, aunque no faltando a ella, como los emperadores y reyes gentiles. Los pueblos y los indios gentiles extra\u00f1os y nuestros espa\u00f1oles dom\u00e9sticos, todos cooperaban, por instigaci\u00f3n del demonio, a poner asechanzas a la propagaci\u00f3n de la fe y a los que ya empezaban a abrazarla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta era, entonces, la postura y condici\u00f3n con que se fundaba en estas Indias la Iglesia Cat\u00f3lica. Pero ahora, por la gracia de Dios, es m\u00e1s tranquilo su gobierno. Los varones apost\u00f3licos y curas de almas andan por caminos trillados, sin el embarazo de tan inseparables dificultades, ya vencidas \u00e9stas con las fatigas, sudores y fervoroso vigilante cuidado de los primeros misioneros, que regaron con su sangre \u00e9sta tierra eriaza entonces, para hacerla fecunda y abundante de almas cristianas, que sirviesen a Dios con sus obras y fe y a nuestro rey y se\u00f1or con sus personas y tesoros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suplico con todo rendimiento a vuestra excelencia se sirva de instruir con estas noticias el cat\u00f3lico celo de Su Majestad, para que, en su real mente y piadosas entra\u00f1as, hagan dictamen: que lo referido en este ap\u00f3strofe (2), de angustias, dificultades y trabajos de los primitivos misioneros, fueron m\u00e1s penosas c\u00e1rceles que las presentadas por otro Joseph, virrey de Egipto; y que el B\u00e1ratro de los atenienses es nada en su cotejo (3). Y a los muy injustificados, \u00edntimos y sabios consejeros de su Majestad pido, con muy instante ruego, que, con San Juan Cris\u00f3stomo, ponderen, pro equo et justo, los trabajos referidos, que parece est\u00e1n casi literalmente delineados por el Santo Doctor (4) y que, en dictamen de un santo y justificado Rey como David es acervo dolor, maldici\u00f3n rigorosa, castigo, calamidad y exageraci\u00f3n de la m\u00e1s trabajosa e insufrible que arrebaten extra\u00f1os los trabajos propios de quien los padeci\u00f3. As\u00ed lo dice en su Psalmos (5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tPasemos, de \u00e9stos discursos melanc\u00f3licos, a consolarnos con el venerable anciano fray Miguel Orenes, Padre y Abraham de \u00e9stas provincias quien, en su crecida edad, vio en gran manera multiplicada su merced. Por su nombre y esp\u00edritu, fue fortaleza de Dios. Y si el Arc\u00e1ngel arroj\u00f3 del cielo los infieles y ap\u00f3statas, \u00e9ste santo viejo, con la predicaci\u00f3n y celo suyo y de los mercedarios misioneros, de su conducta hicieron evang\u00e9licas y eficaces diligencias para, con almas de infieles convertidos, completar las ruinas del cielo por los m\u00e9ritos de Cristo Se\u00f1or Nuestro . Lleno de a\u00f1os, sin cansarse con la trabajosa peregrinaci\u00f3n de innumerables leguas, que anduvo en busca de la oveja perdida de \u00e9sta gentilidad, y afligido su coraz\u00f3n con los pesares referidos de las turbulencias de Almagros y Pizarros, enferm\u00f3 y descans\u00f3 en paz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo que espir\u00f3 en nuestro convento, estaban exorcizando una endemoniada en la casa del tesorero Gaspar Sol\u00eds. Esta energ\u00famena, con furor infernal, empez\u00f3 a dar saltos, a correr por la sala enfurecida con los circunstantes, haciendo horrendas gesticulaciones. Preguntada cual era su tormento, dio terribles voces diciendo: infelice de mi, m\u00edsero y desdichado! Que se me fue el frailecillo; escap\u00f3seme el fraile; vol\u00f3seme Miguelillo. A Miguel hasta aqu\u00ed hubiste de perseguirme? A \u00e9ste tiempo, empezaron a doblar en nuestro convento por su bendito Padre fundador y primer provincial de esta provincia y, despu\u00e9s del maestro fray Francisco Bobadilla, fue segunda vez provincial. El licenciado Quintana, en el libro de las Grandezas de Madrid, lo hace natural de esa ilustr\u00edsima villa y corte de nuestros monarcas espa\u00f1oles. Pero nuestras Cr\u00f3nicas y el elogio que le da la Religi\u00f3n, por sus virtudes y relevantes servicios a Dios y a nuestros reyes en las Indias, dice: que fue de la ciudad de Huete (6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muri\u00f3 de ciento y diez a\u00f1os. Pas\u00f3 de la senectud al senio. Fue hombre de m\u00e1s de un siglo. Muy importante su vida, empleada desde su juventud en santos ejercicios e introducida de Dios para pronunciar con sus labios, a estos gentiles, las maravillas de la fe (7), hasta el \u00faltimo instante de su vida. Y por eso lleg\u00f3 con la protecci\u00f3n de Dios, a la senectud y al senio (8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juzgo aqu\u00ed no ser fuera de prop\u00f3sito hacer menci\u00f3n breve de las vidas largas de otros religiosos ejemplares, dedicados a la conversi\u00f3n de las almas: el padre fray Francisco de Riofr\u00edo, sea el primero, que se sustent\u00f3 con solo pan, yerbas y frutas, durmiendo sobre un duro ca\u00f1izo, por cabecera un misal y siempre vestido, vivi\u00f3 ciento y cinco a\u00f1os; el padre fray Miguel de Otazo, ciento y veinte; el padre fray Mateo Urbina ciento y diez y siete; el padre fray Toribio ciento y tres; el padre fray Jorge Daza, ciento y nueve; el padre fray Gonzalo Maraver ciento y dos, el padre fray de Molina, ciento y veinte; el padre fray Gonzalo Rond\u00f3n ciento y dos: el padre maestro fray Juan de Le\u00f3n ciento y cinco; el padre fray Pedro Vasco, ciento y tres; el padre fray Alvaro de Prado, ciento y siete. Grande felicidad humana es una vida larga, m\u00e1s \u00e9stas los fueron por beneficio de Dios, para que \u00e9stos varones insignes tuviesen dilatad\u00edsimo tiempo en que anunciar el brazo m\u00edstico de la fe de Cristo y la observancia de los mandamientos de Dios a los que hab\u00edan de engendrarse y nacer despu\u00e9s (9). Noticias son \u00e9stas del maestro fray Luis de Vera, en su manuscrito, en nombre del reverendo padre licenciado Pedro de Boh\u00f3rquez, provincial de esta provincia, en respuesta de una c\u00e9dula real de treinta y uno de diciembre me mil seiscientos treinta y cinco, dirigida por mano del se\u00f1or conde Chinch\u00f3n, virrey de estos reinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera omisi\u00f3n culpable no hacer aqu\u00ed honor\u00edfica memoria del venerable padre fray Juan Bautista Gonz\u00e1lez, que vino a esta provincia el a\u00f1o de quinientos y ochenta y cinco. Vivi\u00f3 en esta ciudad de Lima, con los cr\u00e9ditos que merec\u00edan sus grandes virtudes. Fue doctrinero y cura de Huamantanga, en la  provincia de Canta, donde fue apost\u00f3lico misionero. Y por disposici\u00f3n divina, se nos fue a ser arquitecto del magn\u00edfico y sagrado edificio de la descalcez. Est\u00e1 su vida impresa. El licenciado Quintana hace memoria de \u00e9ste venerable var\u00f3n en su libro de las Grandezas de Madrid. La causa de su vida y milagros est\u00e1 pendiente y muy adelantada en la curia romana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El venerable siervo de Dios fray Antonio Correa, alias de San Pedro, penitenciado en \u00e9ste Santo Tribunal de la Inquisici\u00f3n de Lima por observante de la ley de Mois\u00e9s, fue enviado a nuestro convento grande para que en \u00e9l se sirviese y fuese instruido en los misterios de nuestra santa fe, por el incomparable var\u00f3n en virtud, nobleza y letras maestro fray Francisco Mess\u00eda, dos veces provincial. Y su disc\u00edpulo, el jud\u00edo m\u00e1s prodigioso, aprovech\u00f3 tanto en la fe y ejercicio de las virtudes con la ense\u00f1anza de tan grande maestro que, habiendo ido a los reinos de Espa\u00f1a y recibido nuestro santo h\u00e1bito e la descalcez, floreci\u00f3 en e la con virtudes heroicas y milagros. Cuya causa, pendiente en la curia romana, est\u00e1 en t\u00e9rminos que su beatificaci\u00f3n sea glorioso honor de Nuestra Religi\u00f3n y de \u00e9ste Tribunal de la fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El venerable padre fray Pedro Urraco, Job de la ley de gracia, ilustrado maestro de esp\u00edritu, que engendr\u00f3 en la vida m\u00edstica innumerables hijos e hijas en el confesionario, fue hijo de \u00e9sta  Provincia. La causa de su beatificaci\u00f3n est\u00e1 pendiente y quiera Dios se adelante en la curia romana. El venerable hermano fray Gonzalo D\u00edaz de Amarante floreci\u00f3, en virtudes y milagros, en nuestro convento del puerto del Callao; y la causa de ellos est\u00e1 en la curia romana pendiente, con muy favorables decretos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera muy prolijo hace recuerdo de otros varones ilustres en virtudes y en el celo apost\u00f3lico de convertir almas. Pero es imposible olvidarnos del venerable padre presentado fray Luis Galindo de San Ram\u00f3n, misionero apost\u00f3lico por la Santa Sede y en la conversi\u00f3n de las almas, un abrazado seraf\u00edn en el amor de Dios y del pr\u00f3ximo. Una tarde subi\u00f3 al p\u00falpito de nuestra Iglesia, a predicar a un numeros\u00edsimo concurso. Empez\u00f3 su serm\u00f3n despidiendo rayos, que abrazaban y reduc\u00edan a cenizas de contrici\u00f3n los corazones de su auditorio; fuese fervorizando; aument\u00f3se en incendios el volc\u00e1n de su pecho; abraz\u00f3se el Vesubio de su coraz\u00f3n apost\u00f3lico, encendi\u00f3se el Etna de su grande esp\u00edritu; y de repente, el volc\u00e1n se apag\u00f3; el Vesubio, se extingui\u00f3; el Etna, no respiraba; cesaron sus voces; pausaron sus palabras; fij\u00f3 sus ojos en el cielo; form\u00f3 de sus brazos una c\u00e1ndida cruz, en el le\u00f1o sangriento de su penitente cuerpo; empez\u00f3 a levantarse del pavimento del p\u00falpito; continu\u00f3se el \u00e9xtasis elev\u00e1ndose tanto que los pies correspond\u00edan al labio del p\u00falpito. Estuvo en \u00e9ste rapto media hora y, quiz\u00e1s, hubiera proseguido m\u00e1s tiempo si el prelado no ordena que subiesen religiosos y lo llevasen a su celda. Con \u00e9ste mudo serm\u00f3n convirti\u00f3 a innumerables pecadores y, en la exaltaci\u00f3n del exceso mental, trajo Dios as\u00ed a toda la ciudad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos d\u00edas antes que se arruinase la ciudad de Lima, con el temblor de veinte de octubre de seiscientos ochenta y siete, hizo poner en sus esquinas c\u00e9dulas, en que se hac\u00eda convite general para que lo oyesen un importante serm\u00f3n. Subi\u00f3 al p\u00falpito y dijo que brevemente se arruinar\u00eda Lima. Lleg\u00f3 aquel infausto d\u00eda y, saliendo el venerable padre Galindo con un crucifijo, predicando por las calles penitencia, hecho un mar de l\u00e1grimas, repet\u00eda; No lo dec\u00eda yo? No lo dec\u00eda? Tus culpas son tu ruina y tus esc\u00e1ndalos han sacado de la vaina la espada de la justicia de Dios; teme el castigo, que aun falta otro temblor. Segu\u00edale mucha gente. Y se sigui\u00f3 el temblor de las seis de la ma\u00f1ana; y no haber perecido millares de personas en \u00e9l, fue  por seguir \u00e9stas convertidas ovejas al Padre amoroso y al vigilante pastor de \u00e9sta metr\u00f3poli de Lima.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es tiempo de decir alabanzas de los que ahora viven ilustrados de esp\u00edritu apost\u00f3lico. Son, empero, continuas las misiones de \u00e9sta ciudad: predican sermones morales los viernes y domingos de cuaresma; predican en monasterios  y parroquias. Desde el a\u00f1o de seiscientos y ochenta y siete, se hace misi\u00f3n y desagravios al Se\u00f1or Crucificado del Auxilio, que es toda la devota veneraci\u00f3n de esta ciudad, y el culto de su capilla es de excesivo precio. Empieza el d\u00eda veinte de octubre y acaba el d\u00eda veinte y ocho de dicho mes en que sucedi\u00f3 el espantoso temblor del a\u00f1o pr\u00f3ximo pasado, de setecientos cuarenta y seis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la universal consternaci\u00f3n de \u00e9ste \u00faltimo temblor, el se\u00f1or conde de Superunda, virrey de \u00e9stos reinos, el s\u00e1bado inmediato, veinte y nueve de octubre, pidi\u00f3 a los prelados que, para consuelo de la ciudad, amargamente angustiada, sacasen a la plaza, en procesi\u00f3n a Nuestra Sant\u00edsima Madre. Y el d\u00eda domingo, por la tarde, sali\u00f3, con el Se\u00f1or del Auxilio, su precios\u00edsimo Hijo. Los religiosos iban con los crucifijos en las manos, predicando penitencia al innumerable gent\u00edo que ocurri\u00f3 a ponerse en la segura protecci\u00f3n de Mar\u00eda. Luego que lleg\u00f3 a la plaza en Se\u00f1or con su Sant\u00edsima Madre, nuestro padre vicario general, maestro fray Francisco Bustillo, misionero apost\u00f3lico, all\u00ed, cerca de las andas, hizo una exhortaci\u00f3n fervorosa a penitencia; y el padre lector jubilado fray Juan Maldonado, en medio de la plaza y en una mesa, cerca de la barraca en que se hab\u00eda acogido el se\u00f1or virrey, empez\u00f3 a predicar a innumerable concurso, a tiempo que se levant\u00f3 la voz de salirse el mar. Qu\u00e9 horror! Que angustias de muerte! Que l\u00e1grimas! Que obsecraciones tiernas y dolorosas al Se\u00f1or del Auxilio! Que ruegos de lo \u00edntimo del alma a Mar\u00eda Sant\u00edsima de la Merced y de la Misericordia! Que contrici\u00f3n y conversiones hab\u00eda de pecadores, suberti\u00e9ndose una Lima arruinada, de edificios muertos, y, por la gracia y penitencia, fabric\u00e1base otra mejorada Lima, de edificios vivientes!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tFormose una capilla de tablas. Se debe notar que, antes de la fundaci\u00f3n de Lima, la Capilla de Nuestra Se\u00f1ora de la Merced sirvi\u00f3 de iglesia parroquial, administr\u00e1ndose en ella los Santos Sacramentos, como se ha notado. Y despu\u00e9s de m\u00e1s de doscientos y doce a\u00f1os, la capilla de Nuestra Madre sirvi\u00f3 de parroquia, por que a ella pasaron al Se\u00f1or y Santos \u00d3leos los curas rectores de \u00e9sta iglesia metropolitana, por la fatal ruina del Sagrario. Form\u00f3se una capilla de tablas, que coste\u00f3 la devoci\u00f3n y, en ella, estuvo el Se\u00f1or y Nuestra Madre asistida, de d\u00eda y de noche, de religiosos sacerdotes y confesores. Se hicieron dos novenas, con gran solemnidad, con misas cantadas y grande frecuencia de sacramentos. Todas las tardes, cerca de ponerse el sol, se cantaba la Salve y Letan\u00eda por nuestra comunidad, asistiendo a ella los prelados superiores y el se\u00f1or virrey. El d\u00eda que se determin\u00f3 volviesen a su Iglesia el Se\u00f1or y Nuestra Madre, se hizo una procesi\u00f3n de sangre de ejemplo y edificaci\u00f3n. Despu\u00e9s, sali\u00f3 Nuestra Se\u00f1ora del Rosario a la capilla de la catedral de \u00e9sta metr\u00f3poli, en donde se hicieron novenas, con grande aprovechamiento espiritual y mejora de costumbres; y en \u00e9sta ocasi\u00f3n tambi\u00e9n predic\u00f3 nuestro padre vicario general.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tAcabada \u00e9sta novena de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, se hizo otra en nuestra Iglesia, a Nuestra Madre y Se\u00f1ora de la Merced, con innumerables concursos y devot\u00edsima frecuencia de sacramentos; y cada a\u00f1o, se hace solemn\u00edsima novena, nueve d\u00edas antes de su fiesta  de 24 de setiembre. A una imagen devot\u00edsima de Nuestra Se\u00f1ora de la Natividad, fundadora de esta provincia, muy milagrosa y de toda la devoci\u00f3n de los primeros conquistadores, que estaba en el altar mayor y, ahora colocada en una capilla, al lado de la ep\u00edstola, que es un santuario de ejercicios espirituales y cotidiana frecuencia de sacramentos, cuyas alhajas de plata y vestuarios son de grande valor, se hace una quincena, que empieza el d\u00eda primero de agosto y acaba el d\u00eda quince. A nuestro padre San Pedro Nolasco se hace, cada a\u00f1o. Solemn\u00edsima novena, y muy devota, a Ram\u00f3n Nonato, abogado y patr\u00f3n de nuestras misiones.<br \/>\n\tTodas estas son misiones apost\u00f3licas, en que se convierten pecadores o se forman esp\u00edritus dedicados a la virtud, para su mayor perfecci\u00f3n. Se ofrece decir aqu\u00ed que tuvimos un religioso con esp\u00edritu muy especial de misionero. Sal\u00eda de nuestro convento de Lima a hacer misi\u00f3n en las haciendas cercanas a \u00e9sta ciudad, que ac\u00e1 llaman Chacras. Entr\u00e1base en una de ellas y se ocupaba tres o cuatro d\u00edas en instruir a los negros esclavos en la doctrina cristiana: rezaba con ellos el Rosario, los impon\u00eda en la observancia de los mandamientos de la Ley de Dios y de la Iglesia, les reprehend\u00eda sus vicios, y pasaba a otra chacra a ejecutar \u00e9stos oficios de caridad cristiana y apost\u00f3lica. En estas peregrinaciones se ocupaba por seis meses, volv\u00edase al convento y, el a\u00f1o siguiente, sal\u00eda a sumisi\u00f3n. Por esto lo apellidaron el Presentado de las Idas, sin que haya quedado memoria de su nombre propio. Especial\u00edsima y muy importante misi\u00f3n, por que \u00e9stos esclavos no reconocen cura que, por su obligaci\u00f3n de justicia, los instru\u00eda en los misterios necesarios p[ara] salvarse. Estos esclavos son negros y negras bozales, venidos de Guinea sin bautismo, y en sus amos o mayordomos de \u00e9stas haciendas ay lastimoso descuido en catequizarlos o instruirlos. En lo dicho se manifiesta que la caridad mercedaria y apost\u00f3lica es el omnibus omnia de San Pablo, sin distinci\u00f3n de naciones ni de colores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o de setecientos cuarenta y dos, y el primero de oficio de vicario general de nuestro muy reverendo padre maestro fray Francisco Bustillo, hizo misi\u00f3n en nuestro convento grande y predic\u00f3 catorce d\u00edas continuos, asistiendo el \u00faltimo el se\u00f1or marqu\u00e9s de Villagarc\u00eda, virrey de \u00e9stos reinos, y la Real Audiencia. Fue de grande fruto espiritual, dedicados veinte religiosos a dar pasto en los confesionarios a personas de ambos sexos, que ocurr\u00edan todos los d\u00edas a confesar y comulgar. Despu\u00e9s, en el a\u00f1o del \u00faltimo terremoto, hizo misi\u00f3n en nuestro convento de Bethlem y, el d\u00eda noveno, se hizo una procesi\u00f3n de sangre y se dijo que, en ella y en la plaza, abr\u00eda doce mil personas, a quienes predic\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tDe la plenitud de \u00e9sta caridad mercedaria reciben todos: el cautivo la redenci\u00f3n, en las copiosas limosnas que, por su cuarto voto, solicitan a los fieles, cuyas remisiones de las cinco provincias del Per\u00fa, ajustada la cuenta exactamente desde la conquista, sumar\u00edan millones; el pecador recibe venia y perd\u00f3n de sus pecados, en la eficaz exhortaci\u00f3n a penitencia y sobrenatural dolor de sus culpas; las almas dedicadas a la virtud y a la perfecci\u00f3n de la vida cristiana reciben m\u00edstica y segura direcci\u00f3n de esp\u00edritu en los confesionarios de nuestro convento grande y de nuestra recolecci\u00f3n de Bethlem; de \u00e9sta direcci\u00f3n gozan los  monasterios de las religiosas, a cuyo esp\u00edritu aprovechamiento est\u00e1n aplicados, con fervorosa caridad, los sujetos de mayor graduaci\u00f3n de esta provincia; en \u00e9sta Real Universidad, con ventajosos cr\u00e9ditos de sabidur\u00eda, se ocupan nuestros religiosos en el magisterio p\u00fablico de las c\u00e1tedras de teolog\u00eda escol\u00e1stica y escritura Sagrada; en \u00e9sta Iglesia metropolitana y su juzgado eclesi\u00e1stico, sirven en el ministerio de examinadores sinodales, asistiendo a los ex\u00e1menes p\u00fablicos de ordenes y a las oposiciones de curatos; ni del calor de \u00e9sta caridad se esconde todo el profundo secreto del Santo Tribunal de la Inquisici\u00f3n, porque la censura de las proposiciones y hechos contra los dogmas de nuestra santa fe, son calificadores y consultores de esta Santo Oficio los m\u00e1s doctos maestros de esta provincia; los adjudicados a la muerte tampoco carecen del beneficio de la mayor caridad que profesamos; porque nuestro glorioso San Pedro Armengol, el d\u00eda que se ejecuta la sentencia fulminada contra \u00e9stos reos, para castigo de sus delitos y ejemplo de los dem\u00e1s, sale de nuestro convento grande, con la comunidad de seis religiosos coristas, y de un padre sacerdote, toc\u00e1ndose rogativa, y los acompa\u00f1a por las calles acostumbradas, hasta el pat\u00edbulo y, all\u00ed, se eleva el santo su vista para que se valgan de su gloriosa intercesi\u00f3n y para que, en memoria del santo, ofrezcan a Dios su afrentosa muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el ministerio de todo lo referido hasta aqu\u00ed, se intrui [sic] en nuestros religiosos, seg\u00fan lo dispuesto por nuestras sagradas constituciones, en los estudios de artes liberales y teolog\u00eda escol\u00e1stica, de sagrada escritura y teolog\u00eda moral, en nuestro colegio y Universidad Pontificia de Nuestro Padre San Pedro Nolasco, donde leen dos lectores de artes y cuatro  de teolog\u00eda, con dos maestros de estudiantes y un regente de muy sobresaliente literatura. En nuestro convento grande se regentan las mismas c\u00e1tedras, con su regente mayor; y hay un lector de Lengua, que la ense\u00f1a a los religiosos que se inclinan al ministerio de curas; fuera de muchos religiosos que hay lenguaraces nativos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paleograf\u00eda: Fernando Armas Medina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tarnscripci\u00f3n: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>P\u00e1rrafo XIII Ap\u00f3strofe acerca de la materia del pasado: muerte del venerable padre fray Miguel de Orenes, segunda vez provincial de \u00e9sta provincia de Lima, y misiones de los mercedarios en \u00e9sta Ciudad de los Reyes Lastimoso teatro el del Per\u00fa y deplorable sistema el de las Indias en el tiempo de los sucesos referidos. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronica-de-la-orden-de-la-merced-en-america-apostrofe-acerca-de-la-materia-del-pasado-muerte-del-venerable-padre-fray-miguel-de-orenes-segunda-vez-provincial-de-esta-provincia-de-lima-y-misiones-d\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCRONICA DE LA ORDEN DE LA MERCED EN AMERICA: APOSTROFE ACERCA DE LA MATERIA DEL PASADO: MUERTE DEL VENERABLE PADRE FRAY MIGUEL DE ORENES, SEGUNDA VEZ PROVINCIAL DE ESTA PROVINCIA DE LIMA, Y MISIONES DE LOS MERCEDARIOS EN ESTA CIUDAD DE LOS REYES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24215","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24215"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24215\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}