{"id":24223,"date":"2016-02-05T16:28:45","date_gmt":"2016-02-05T21:28:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia-general\/"},"modified":"2016-02-05T16:28:45","modified_gmt":"2016-02-05T21:28:45","slug":"cronologia-general","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia-general\/","title":{"rendered":"CRONOLOGIA GENERAL"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Cronolog\u00eda general<\/b> (girego, chronos, tiempo; logos, discurso), la ciencia de la medici\u00f3n del tiempo, tiene dos ramas: (1) cronolog\u00eda matem\u00e1tica, que determina las unidades que se emplean para medir el tiempo, y (2) cronolog\u00eda hist\u00f3rica, de la que tratamos aqu\u00ed, y la cual fija en el curso general del tiempo la posici\u00f3n de cualquier evento particular, o, como se le llama generalmente, su fecha.   Es as\u00ed para la historia lo que la latitud y la longitud son para la geograf\u00eda. El primer requisito en cualquier sistema de cronolog\u00eda hist\u00f3rica es una era, es decir un punto de tiempo fijo, la distancia desde la que se indicar\u00e1 la posici\u00f3n de todos los dem\u00e1s.  El t\u00e9rmino era, cuya derivaci\u00f3n no se conoce con certeza, parece haber sido utilizada por primera vez en Francia y Espa\u00f1a para denotar un n\u00famero o una regla.   Puesto que la necesidad de un sistema de cronolog\u00eda definido fue reconocida por primera vez por la humanidad, se han utilizado muchas y variadas eras en diferentes \u00e9pocas y por diferentes naciones. Para fines pr\u00e1cticos, es m\u00e1s importante entender las que afectan a la historia cristiana.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Era Cristiana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Cronolog\u00eda pre-cristiana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 A\u00f1os de reinado<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Indicciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Comienzo del a\u00f1o<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 La reforma gregoriana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Per\u00edodo juliano<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Otras eras<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 D\u00edas del mes y de la semana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 La centuria<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Era Cristiana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera de las eras cristianas es la que ha sido adoptada por todos los pueblos civilizados y conocida como la era cristiana, vulgar o com\u00fan. \u00c9sta fue introducida hacia el a\u00f1o 527 por Dionisio el Exiguo, un monje escita residente en Roma, que fij\u00f3 su punto de partida en el a\u00f1o 753 desde la fundaci\u00f3n de Roma, en cuyo a\u00f1o, seg\u00fan sus c\u00e1lculos, ocurri\u00f3 el nacimiento de Cristo.   Al hacer de este a\u00f1o el primero de su era, cont\u00f3 los a\u00f1os siguientes en curso regular a partir de \u00e9l, y los llam\u00f3 a\u00f1os \u00abdel Se\u00f1or\u00bb, y ahora se designa tal fecha como A. D. (es decir, Anno Domini).   Al a\u00f1o anterior al a\u00f1o 1 d.C. se le llama A.C. (Ante Christum). Hay que tener en cuenta que no hay un a\u00f1o O interviniendo, como algunos han imaginado, entre a.C. y d.C.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos suponen que el c\u00e1lculo de Dionisio estaba incorrecto, y que el nacimiento de Cristo realmente ocurri\u00f3 tres a\u00f1os antes del fijado por \u00e9l, o, en el a\u00f1o 750 de Roma, que \u00e9l llama 3 a.C.  Sin embargo, el primer a\u00f1o de la era cristiana fijado, con raz\u00f3n o sin ella, por Dionisio es irrelevante para  efectos de la cronolog\u00eda.  Su sistema fue adoptado, solo gradualmente, primero en Italia y luego en otras partes de la cristiandad. Inglaterra parece haber estado entre las primeras regiones que hicieron uso de \u00e9l, bajo la influencia de los misioneros romanos, ya que se encuentra en los estatutos sajones del siglo VII.  En la Galia hizo su aparici\u00f3n s\u00f3lo en el VIII, y su uso no se generaliz\u00f3 en Europa hasta despu\u00e9s del a\u00f1o 1000; por consiguiente en franc\u00e9s el t\u00e9rmino mill\u00e9sime se usaba con frecuencia para indicar una fecha d.C.  En Espa\u00f1a, aunque conocido ya para el siglo VII, el uso de la era cristiana, como veremos m\u00e1s adelante, no se generaliz\u00f3 hasta despu\u00e9s de la mitad del siglo XIV.\n<\/p>\n<h2>Cronolog\u00eda pre-cristiana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los sistemas cronol\u00f3gicos previamente en uso, ser\u00e1 suficiente describir brevemente algunos.  Los griegos databan los eventos por Olympiads, o los per\u00edodos de cuatro a\u00f1os que mediaban entre las celebraciones sucesivas de los juegos ol\u00edmpicos, y este modo de c\u00e1lculo, despu\u00e9s de haber sido ampliamente adoptado en Roma, continu\u00f3 siendo utilizado con frecuencia en los primeros siglos del cristianismo.   Las olimpiadas comenzaron a partir de 776 a.C., y en consecuencia el a\u00f1o 1 d.C. fue el cuarto a\u00f1o de la olimpiada n\u00famero 194.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los romanos a menudo contaban los a\u00f1os desde la fundaci\u00f3n tradicional de su ciudad  (ab urbe condit\u00e2&#8211;A.U.C. ), fecha que, como se ha dicho, coincidi\u00f3 con el a\u00f1o 753 a.C.   Ellos tambi\u00e9n a menudo designaban los a\u00f1os por los nombres de los c\u00f3nsules en funciones (por ejemplo Consule Planco).   A veces los romanos databan por a\u00f1os post-consulares (es decir, tanto tiempo despu\u00e9s del consulado de un hombre bien conocido). Naturalmente, los a\u00f1os de reinado de los emperadores romanos dentro de poco suplantaron los de los c\u00f3nsules, cuyo poder en los \u00faltimos tiempos era meramente nominal; y a partir de los emperadores, este m\u00e9todo de fechado fue imitado por los Papas, reyes y otros gobernantes, con o sin la adici\u00f3n del a\u00f1o d.C.   Se convirti\u00f3 en hecho universal en la Edad Media, y subsiste en documentos, tanto eclesi\u00e1sticos como civiles, hasta nuestros d\u00edas.\n<\/p>\n<h2>A\u00f1os de reinado<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los a\u00f1os pontificios de los Papas son hist\u00f3ricamente importantes (vea lista cronol\u00f3gica en el art\u00edculo Papas). Hay que tener cuidado, por supuesto, en el caso de tales fechas, al observar desde qu\u00e9 punto de tiempo se calcula cada reinado.   En una monarqu\u00eda electiva como el papado hay necesariamente un intervalo entre los reinados sucesivos, el cual es a veces considerable. Por otra parte, el conteo es a veces desde la elecci\u00f3n de un pont\u00edfice, a veces desde su coronaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al determinar las fechas por los a\u00f1os de reinado de otros soberanos hay por supuesto varios puntos a los que se debe prestar atenci\u00f3n. Limit\u00e1ndonos a la historia de Inglaterra, los reyes anteriores despu\u00e9s de la conquista normanda databan sus reinados s\u00f3lo desde su coronaci\u00f3n, o alguna otra exposici\u00f3n p\u00fablica de soberan\u00eda, de modo que a veces hab\u00eda un intervalo de d\u00edas o incluso semanas entre el cierre de un reinado y el comienzo del siguiente.   S\u00f3lo a partir de la accesi\u00f3n de Ricardo II (22 de junio de 1377) fue que comenz\u00f3 que el reinado de un monarca comenzara con la muerte o la deposici\u00f3n de su predecesor.  Incluso con posterioridad a esto, se contaba a veces desde el mismo d\u00eda en que el monarca precedente dej\u00f3 de reinar, a veces desde el siguiente d\u00eda.   No fue hasta el primer a\u00f1o de la reina Isabel que se decret\u00f3 que la anterior deb\u00eda ser la norma.   En algunos casos particulares el asunto era a\u00fan m\u00e1s complicado.  El rey Juan fech\u00f3 su reinado a partir de su coronaci\u00f3n, 27 de mayo de 1199, pero al ser ese d\u00eda la Fiesta de la Ascensi\u00f3n, sus a\u00f1os se contaron desde la ocurrencia de este festival hasta el pr\u00f3ximo, y fueron consecuencia de longitud variable.   Eduardo I dat\u00f3 desde el mediod\u00eda, 20 de noviembre de 1272, y en consecuencia, este d\u00eda en cada a\u00f1o de su reinado era en parte en un a\u00f1o de reinado y en parte en otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las guerras civiles de York y Lancaster, Enrique VI y Eduardo IV ignoraron igualmente el per\u00edodo durante el cual su rival asumi\u00f3 o recuper\u00f3 el poder, y contaron sus a\u00f1os en adelante continuamente desde el momento en que subieron al trono.  Aunque Carlos II comenz\u00f3 a reinar de facto s\u00f3lo en la Restauraci\u00f3n (29 de mayo de 1660), cont\u00f3 sus a\u00f1os, de jure, desde la ejecuci\u00f3n de su padre el 30 de enero de 1648-9, haciendo caso omiso de la Commonwealth y el Protectorado.   La reina Mar\u00eda Tudor cont\u00f3 su reinado desde la muerte de Eduardo VI (6 de julio de 1553), pero debido a que el intervalo hasta el 19 de julio del mismo a\u00f1o fue ocupado por el reinado abortivo de Lady Jane Grey, los documentos p\u00fablicos a su nombre comienzan s\u00f3lo con la \u00faltima fecha .   Guillermo III y Mar\u00eda II comenzaron a reinar el 13 de febrero de 1688-9, como \u00abGuillermo y Mar\u00eda\u00bb.  Mar\u00eda muri\u00f3 el 28 de diciembre 1694, cuando el nombre se modific\u00f3 a \u00abGuillermo\u00bb solo, pero no se hizo el cambio en el c\u00f3mputo de los a\u00f1os de reinado. Durante el a\u00f1o, durante mucho tiempo fue usual que se especificaran las  fechas con referencia a alguna fiesta muy conocida en el calendario eclesi\u00e1stico, como, por ejemplo, \u00abel viernes antes de Pentecost\u00e9s\u00bb o \u00abel d\u00eda de San Juan Bautista\u00bb.\n<\/p>\n<h2>Indicciones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los documentos papales y otros a menudo se a\u00f1ade otra \u00e9poca, a saber, la indicci\u00f3n.  Esta hab\u00eda sido originalmente un per\u00edodo de quince a\u00f1os, al final de los cuales se balanceaban las cuentas financieras del Imperio Romano, pero para prop\u00f3sitos de la cronolog\u00eda las indicciones son per\u00edodos convencionales de quince a\u00f1os, el primero de los cuales comenz\u00f3 en el reinado de Constantino el Grande.   A diferencia de las olimpiadas, las indicciones mismas indicciones no se contaban, sino s\u00f3lo el lugar de un a\u00f1o de la indicci\u00f3n en el que ca\u00eda. As\u00ed indictione quarta no significa  \u00aben la cuarta indicci\u00f3n\u00bb, sino \u00aben el cuarto a\u00f1o de su indicci\u00f3n\u00bb, sea cual haya sido.   Era obvio que tal elemento de c\u00e1lculo pod\u00eda servir s\u00f3lo para verificar con mayor precisi\u00f3n la fecha de un a\u00f1o ya conocido aproximadamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, las indicciones se calculaban en diferentes sistemas, que deben ser comprendidos y distinguidos:\n<\/p>\n<ul>\n<li>Las indicciones griegas, constantinianas o constantinopolitanas se contaban a partir del 1 de septiembre de 312. Estas se utilizaban principalmente en Oriente. <\/li>\n<li>(2) Las indicciones imperiales, ces\u00e1reas u occidentales comenzaban el 24 de septiembre de 312.    Estas fueran adoptadas normalmente en la cristiandad occidental. Parecen haber sido de origen anglosaj\u00f3n y debido su popularidad a la autoridad de Beda el Venerable. El d\u00eda que eligi\u00f3 para el punto de partida se debi\u00f3 a un c\u00e1lculo astron\u00f3mico err\u00f3neo que hizo que el equinoccio de oto\u00f1o cayera el 24 de septiembre.   M\u00e1s confusi\u00f3n fue causada por el error de algunos cronistas que err\u00f3neamente iniciaron el ciclo de indicci\u00f3n con  un a\u00f1o de retraso: 24 de septiembre de 313.<\/li>\n<li>(3)  Las indicciones romanas papales o pontificias, introducidas en el siglo IX, hicieron que la serie comenzara a partir del primer d\u00eda del a\u00f1o civil, que era en algunos casos el 25 de diciembre y en otros,  el 1 de enero. Este sistema tambi\u00e9n fue com\u00fan en la cristiandad occidental, pero a pesar de su nombre no era de ninguna manera utilizado exclusivamente en los documentos papales.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Comienzo del a\u00f1o<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fecha en la que comenzaba el a\u00f1o vari\u00f3 en diferentes per\u00edodos y en diferentes pa\u00edses. Cuando Julio C\u00e9sar reform\u00f3 el calendario (45 a.C.) fij\u00f3 el 1 de enero como el D\u00eda de A\u00f1o Nuevo, un car\u00e1cter que parece nunca haber perdido, incluso entre aquellos que eligieron otro punto de partida con fines civiles y legales.  Los m\u00e1s comunes de estos puntos de partida fueron el 25 de marzo (Fiesta de la Anunciaci\u00f3n, \u00abNombre de la Encarnaci\u00f3n\u00bb) y el 25 de diciembre (D\u00eda de Navidad, \u00abNombre de la Natividad\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Inglaterra, antes de la conquista normanda (1066), el a\u00f1o comenzaba bien el 25 de marzo o el 25 de diciembre; desde el 1087 hasta el 1155, el 1 de enero; y desde el 1155 hasta la reforma del calendario en 1752, el 25 de marzo, de modo que el 24 de marzo era el \u00faltimo d\u00eda de un a\u00f1o, y el d\u00eda 25 de marzo el primero del siguiente.   Pero aunque el a\u00f1o legal se contaba de ese modo, est\u00e1 claro que al 1 de enero se le dec\u00eda com\u00fanmente el D\u00eda de A\u00f1o Nuevo. En Escocia, desde el 1 de enero de 1600, el comienzo del a\u00f1o se contaba a partir de ese d\u00eda. En Francia el a\u00f1o se contaba de diversas maneras: desde el d\u00eda de Navidad, desde la v\u00edspera de la [[Pascua)) (o S\u00e1bado Santo), o desde el 25 de marzo.   De todos los puntos de partida, obviamente, el peor es una fiesta m\u00f3vil como la Pascua.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde 1564 en Francia se contaba el a\u00f1o desde el 1 de enero al 31 de diciembre. En Alemania el conteo era en la antig\u00fcedad desde la Navidad, pero desde 1544 en adelante, desde el 1 de enero al 31 de diciembre.  En Roma y en gran parte de Italia era a partir del 25 de diciembre, hasta que el Papa Gregorio XIII reform\u00f3 el calendario (1582) y fij\u00f3 el 1 de enero como el primer d\u00eda del a\u00f1o. Sin embargo, los a\u00f1os seg\u00fan los cuales se datan las bulas papales todav\u00eda comienzan con el D\u00eda de Navidad.  Espa\u00f1a, con Portugal y el sur de Francia observaban su propia era hasta mucho tiempo despu\u00e9s que el resto de la cristiandad hubo adoptado la de Dionisio.  Esta era de Espa\u00f1a o de los C\u00e9sares, comenz\u00f3 con el 1 de enero de 38 a.C. y se mantuvo en vigor en el Reino de Castilla y Le\u00f3n hasta 1383 d.<br \/>\nC, cuando un decreto real orden\u00f3 la sustituci\u00f3n de la era cristiana.   En Portugal, el cambio no se hizo hasta 1422. No se ha hallado ninguna explicaci\u00f3n satisfactoria de la fecha en que esta era comenz\u00f3.\n<\/p>\n<h2>La reforma gregoriana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La introducci\u00f3n del calendario gregoriano supuso varias discrepancias entre las fechas que diferentes personas asignaban a los mismos hechos.  El sistema juliano de medici\u00f3n del tiempo, introducido por Julio C\u00e9sar, no era lo suficientemente preciso, pues hac\u00eda el a\u00f1o ligeramente largo, con el resultado de que en el siglo XVI hab\u00eda ca\u00eddo diez d\u00edas en atraso, de modo que, por ejemplo, el d\u00eda del equinoccio vernal, que deb\u00eda haber sido llamado 21 de marzo, se llam\u00f3 11 de marzo.   Para remediar esto, adem\u00e1s de sustituir un sistema mejorado que deber\u00eda evitar el funcionamiento futuro del error, era necesario omitir diez d\u00edas completos para que las cosas volviesen al punto adecuado.   El Papa Gregorio XIII, quien introdujo el sistema reformado, o \u00abEstilo Nuevo\u00bb, orden\u00f3 que no se contasen diez d\u00edas en octubre de 1582, y que el d\u00eda 4 de ese mes fuese seguido inmediatamente por el 15.   Determin\u00f3, adem\u00e1s, que el a\u00f1o deber\u00eda comenzar el 1 de enero, y con el fin de evitar que el error juliano causara retraso en el futuro como en el pasado, dictamin\u00f3 que se omitan tres a\u00f1os bisiestos cada cuatro siglos, a saber. los de los a\u00f1os del siglo cuyas dos primeras cifras no sean m\u00faltiplos exactos de cuatro, como 1700, 1800, 1900, 2100, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estilo nuevo (EN) fue adoptado r\u00e1pidamente por los estados cat\u00f3licos, pero durante mucho tiempo los estados protestantes mantuvieron el estilo antiguo (EA), por lo cual surgieron importantes diferencias al marcar las fechas seg\u00fan se segu\u00eda uno u otro estilo. En primer lugar estaba la diferencia original de diez d\u00edas, aumentada por los once del estilo nuevo a febrero 29 de 1700, a doce d\u00edas en 1800 y  a trece en 1900.   Por otra parte, el per\u00edodo comprendido entre enero 1 a marzo 24 inclusive, que era el comienzo del a\u00f1o de acuerdo al nuevo estilo, de acuerdo al viejo estilo era la conclusi\u00f3n del a\u00f1o anterior.  Por la falta de atenci\u00f3n a esto, los acontecimientos importantes han sido a veces mal citados por un a\u00f1o.  Como ejemplo se puede considerar la muerte de la reina Isabel, la cual ocurri\u00f3 en lo que se llam\u00f3 entonces en Inglaterra el 24 de marzo 1602, que era el \u00faltimo d\u00eda de ese a\u00f1o.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Francia y en donde prevaleci\u00f3 el EN, se describi\u00f3 este d\u00eda como 3 de abril 1603.  A fin de evitar toda ambig\u00fcedad posible esas fechas se expresan frecuentemente en forma fraccionada como 24 marzo\/3 abril, 1602\/3.  En nuestras historias modernas los a\u00f1os se dan siempre de acuerdo con el EN, pero para lo dem\u00e1s las fechas se dejan como fueron registradas originalmente.   As\u00ed se dice que la reina Isabel muri\u00f3 el 24 de marzo de 1603.  No fue hasta 1700 que los estados protestantes de Alemania y los Pa\u00edses Bajos aceptaron la reforma gregoriana, y hasta 1752 por Gran Breta\u00f1a, cuando hab\u00eda una diferencia de once d\u00edas entre el sistema operativo entre el EA y el EN.  Suecia, tras alguna extra\u00f1a vacilaci\u00f3n, hizo mismo en 1753.   Rusia y otros pa\u00edses sujetos a la autoridad de la Iglesia Griega continuaron con el EA  hasta el siglo XX, y, en consecuencia, sus fechas est\u00e1n ahora atrasadas trece d\u00edas detr\u00e1s de las del resto de la cristiandad.\n<\/p>\n<h2>Per\u00edodo juliano<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para prop\u00f3sitos cronol\u00f3gicos, la era cristiana tiene la desventaja de que hay que contar las fechas hacia atr\u00e1s o hacia adelante seg\u00fan sean a.C. o d.C., mientras que en un sistema ideal perfecto todos los eventos se contar\u00edan en una secuencia.  La dificultad era encontrar un punto de partida desde donde contar, pues los comienzos de la historia en la que este, naturalmente, debe ser colocado son aquellos de los que menos conocemos cronol\u00f3gicamente.   En un per\u00edodo se intent\u00f3 datar desde la Creaci\u00f3n (AM o Anno Mundi), cuando los cron\u00f3logos cristianos, como el arzobispo Usher, situaban dicho evento en el 4004 a.C. y los jud\u00edos en 3761 a.C.   Sin embargo, se ha abandonado desde hace tiempo cualquier intento para determinar as\u00ed la edad del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en el a\u00f1o 1583 &#8212;el a\u00f1o siguiente a la reforma gregoriana&#8212; Jos\u00e9 Justo Escal\u00edgero introdujo una base de c\u00e1lculo que en gran medida sirvi\u00f3 al prop\u00f3sito requerido, y, seg\u00fan Sir John Herschel, por primera vez introdujo luz y orden a la cronolog\u00eda.   Este fue el per\u00edodo juliano &#8212;uno de 7980 a\u00f1os julianos, es decir, a\u00f1os en los que uno de cada cuatro tiene 366 d\u00edas. El mismo n\u00famero de a\u00f1os gregorianos contendr\u00eda 60 d\u00edas menos. Para los historiadores estos comienzan a la medianoche anterior al 1 de enero de 4713 a.C., para los astr\u00f3nomos al mediod\u00eda siguiente.   El per\u00edodo 7980 se obtuvo al multiplicar juntos 28, 19 y 15, al ser respectivamente el n\u00famero de a\u00f1os  en el ciclo solar, el ciclo lunar y la indicci\u00f3n romana, y el a\u00f1o 4713 a.C. era aquel para el cual el n\u00famero de cada uno de estos ciclos subordinados es igual a 1.   [Para una explicaci\u00f3n m\u00e1s completa de esto vea Bond, \u00abHandy Book\u00bb (ed. de 1875), p. 257.]  El d\u00eda astron\u00f3mico es contado desde mediod\u00eda hasta el mediod\u00eda en lugar de desde la medianoche hasta la medianoche. Escal\u00edgero calcul\u00f3 su per\u00edodo para el meridiano de Alejandr\u00eda al que Ptolomeo hab\u00eda referido su c\u00e1lculo.\n<\/p>\n<h2>Otras eras<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se mencionar\u00e1n brevemente varias \u00e9pocas empleadas por los historiadores y cronistas, con las fechas a partir de las que fueron calculadas:\n<\/p>\n<ul>\n<li> La era china data probablemente del a\u00f1o 2700 a.C., y el tiempo se calcula por los ciclos de sesenta a\u00f1os lunares, cada uno menor de once d\u00edas que los a\u00f1os solares ordinarios.<\/li>\n<li>Era de Abraham, desde el 1 de octubre 2016 a.C.<\/li>\n<li>Era de las Olimpiadas, 13 de julio de 776 a.C., y seguida a 396 d.C. (Olimpiada 293).<\/li>\n<li>Era de la fundaci\u00f3n de Roma, 21 de abril de 753 a.C.<\/li>\n<li>Era de Nabonasar, 26 de febrero de 747, la base de los c\u00e1lculos de Tolomeo.<\/li>\n<li>Era de Alejandro, 12 de noviembre de 324 a.C.<\/li>\n<li>Era griega de Seleuco, 1 de septiembre de 312 a.C.<\/li>\n<li>Era de Tiro, 19 de octubre de 125 a.C.<\/li>\n<li>Era cesariana de Antioqu\u00eda, 9 de agosto de 48 a.C., instituida para conmemorar la batalla de Farsalia.<\/li>\n<li>Era juliana, 1 de enero de 45 a.C., instituida en la reforma juliana del calendario.<\/li>\n<li>Era de Espa\u00f1a o de los c\u00e9sares, 1 de enero de 38 a.C.<\/li>\n<li>Era de Augusto, 2 de septiembre de 31 a.C., instituida para conmemorar la batalla de Actium.<\/li>\n<li>A\u00f1o de Egipto, 29 de agosto de 26 a.C., instituido en la reforma del calendario egipcio por Augusto.<\/li>\n<li>Era de los m\u00e1rtires o de Diocleciano, 29 de agosto de 284 d.C., empleada por Eusebio y los primeros escritores eclesi\u00e1sticos.<\/li>\n<li>Era de los armenios, 9 de julio de 552 d.C., conmemora la consumaci\u00f3n del cisma armenio por su condena del Concilio de Calcedonia.<\/li>\n<li>Era de la H\u00e9gira, 16 de julio de 622 d.C., data a partir de la entrada de Mahoma a Medina tras su huida de La Meca; sus a\u00f1os son lunares, de 354 d\u00edas cada uno, excepto en los a\u00f1os bisiestos, de los cuales hay once en cada ciclo de treinta. En estos hay 355 d\u00edas.<\/li>\n<li>Era persa de Yezdegird III, 16 de junio de 632 d.C.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Revoluci\u00f3n Francesa se determin\u00f3 para introducir un sistema de cronolog\u00eda completamente nuevo, que data de ese evento y que no tiene afinidad con ninguno previamente adoptado. En la primera forma se trataba de la Era de la Libertad, a partir del 1 de enero de 1789. Este fue sustituido pronto por la Era Republicana, en un primer momento designado para comenzar el 1 de enero 1792 y despu\u00e9s el 22 de septiembre de 1792.   Esta fue la fecha de la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, que coincidi\u00f3 con el equinoccio de oto\u00f1o, calculado sobre el meridiano de Par\u00eds. El a\u00f1o se dividi\u00f3 en doce meses de treinta d\u00edas cada uno, los d\u00edas en d\u00e9cadas, y se aboli\u00f3  las semanas.  Se le dio nombres a los meses de acuerdo a su car\u00e1cter estacional:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Los meses de oto\u00f1o: (22 de septiembre en adelante) fueron: vendimiario (Vintage), brumario (Foggy), frimario (aguanieve). <\/li>\n<li>Los meses de Invierno: nivose (nevado), pluvioso (lluvioso), ventose (ventoso). <\/li>\n<li>Los meses de primavera: germinal (en ciernes), floreal (florido), prairial (pradoso). <\/li>\n<li>Los meses de verano: mesidor (cosecha), termidor (t\u00f3rrido), fructidor (fructuoso).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como estos meses conten\u00edan s\u00f3lo 360 d\u00edas, se le a\u00f1adieron jours compl\u00e9mentaires al final de fructidor, denominado oficialmente Primidi, Duodi, Tridi, Quartidi, quintidi, pero com\u00fanmente conocidos como Sans-culottides.   Cada cuarto a\u00f1o de la Rep\u00fablica ocurr\u00eda un a\u00f1o ol\u00edmpico o bisiesto, y ten\u00eda un sexto d\u00eda intermediario llamado Sextidi. El per\u00edodo as\u00ed terminado se llamaba Franciade. Este calendario fue usado en Francia hasta el 1 de enero de 1806, cuando fue abolido por Napole\u00f3n, y se reanud\u00f3 el uso del calendario gregoriano.\n<\/p>\n<h2>D\u00edas del mes y de la semana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han elaborado diversos m\u00e9todos para determinar en qu\u00e9 d\u00eda de la semana cae cualquier fecha.  El m\u00e1s conocido es el de la letra dominical, el cual tiene la desventaja de que usualmente se requiere una tabla para averiguar cu\u00e1l es la letra dominical para el a\u00f1o en cuesti\u00f3n.  Asimismo causa complicaci\u00f3n la necesidad de pasar de una letra a otra en los a\u00f1os bisiestos, al llegar al d\u00eda intercalar en febrero. El siguiente m\u00e9todo est\u00e1 libre de estos inconvenientes, y se puede trabajar sin ninguna referencia a las tablas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los d\u00edas de la semana est\u00e1n numerados seg\u00fan su orden natural, a saber, domingo = 1, lunes = 2, martes = 3, mi\u00e9rcoles = 4, jueves = 5, viernes = 6, s\u00e1bado = 7.  (En el momento desde el que se inicia la era cristiana, por supuesto, no hubo semanas, pues tal medida de tiempo no era conocida entre los griegos y los romanos.   Contando hacia atr\u00e1s, sin embargo, de acuerdo a nuestro sistema actual, podemos dividir todo el tiempo en semanas, y es de notar que en el per\u00edodo cristiano el orden del d\u00eda de la semana nunca se ha interrumpido.   As\u00ed, cuando Gregorio XIII reform\u00f3 el calendario (1582), el jueves 4 de octubre fue seguido por el viernes 15 de octubre. As\u00ed, en Inglaterra, en 1752, el mi\u00e9rcoles, 2 de septiembre fue seguido por el jueves 14 de septiembre.  Lo que nosotros llamamos 14 de agosto de 1907, los rusos lo llaman 1 de agosto, pero ambos lo llaman mi\u00e9rcoles.)     Para nuestro prop\u00f3sito actual el a\u00f1o comienza con marzo; al ser enero y febrero considerados como los meses und\u00e9cimo y duod\u00e9cimo del a\u00f1o anterior; as\u00ed el 29 de febrero, cuando ocurre, es el \u00faltimo d\u00eda del a\u00f1o y no causa mayores alteraciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como cuesti\u00f3n de hecho, se ha descubierto mediante c\u00e1lculos que el 1 de marzo del a\u00f1o conocido como \u201cAnno Domini\u201d fue un martes.  Al asignarle a esta  el 1 como su n\u00famero de a\u00f1o, a marzo la cifra 1 como su n\u00famero del mes, y al a\u00f1adirle \u00e9stos a 1, el n\u00famero del d\u00eda 1 de marzo, se obtiene 3, que indica el martes el tercer d\u00eda de la semana.   A partir de este primer dato se deduce el resto.  Los siguientes d\u00edas de marzo de aumentan sus cifras cada uno por 1, debido al n\u00famero de d\u00eda aumentado. Cuando se pasa el 7 s\u00f3lo quedan las cifras, despu\u00e9s de dividir por dicho n\u00famero, que han de considerarse; as\u00ed el 11 ha de tratarse como 4 (7 + 4) y 30 como 2 (28 + 2).     En general, cualquier m\u00faltiplo exacto de 7 (14, 21, 28) se puede a\u00f1adir o restar cuando sea conveniente sin afectar al resultado. En lugar de a\u00f1adir cualquier n\u00famero (por ejemplo 1 \u00f3 4) se puede restar su diferencia de 7 o un m\u00faltiplo de 7 (por ejemplo, 6 \u00f3 3). El restante 0 en una divisi\u00f3n es equivalente a 7, y por lo tanto en el c\u00e1lculo para el d\u00eda de la semana significa s\u00e1bado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como los d\u00edas del primer mes, as\u00ed contin\u00faan naturalmente los de los meses que lo preceden.  Como marzo contiene 31 d\u00edas (es decir, 28 + 3), abril necesariamente comienza con un d\u00eda tres lugares m\u00e1s adelante en la secuencia semanal, y su n\u00famero de mes en vez de 1 es 4. As\u00ed para los dem\u00e1s meses, de acuerdo con el n\u00famero de d\u00edas del que le precede.   Los siguientes son los n\u00fameros del mes durante todo el a\u00f1o que nunca cambian:  marzo 1; abril 4; mayo 6; junio 2; julio 4; agosto 0; septiembre 3; octubre 5; noviembre 1; diciembre 3; enero 6, febrero 2.   Dado que el 1 de d.C. fue un a\u00f1o com\u00fan de 365 d\u00edas (o de 52 semanas + 1 d\u00eda), termina con el mismo d\u00eda de la semana &#8212;martes&#8211; -con el que comenz\u00f3. En consecuencia, el pr\u00f3ximo a\u00f1o, 2 d.C. comienza un d\u00eda despu\u00e9s, con el mi\u00e9rcoles para el 1 de marzo y como su n\u00famero del a\u00f1o aumenta a 2, obtenemos 2 +1 +1 = 4.   As\u00ed, en el a\u00f1o 3 d.C., el n\u00famero del a\u00f1o se convierte en 3, y el 1 de marzo es jueves. Pero debido al 29 de febrero anterior al 1 de marzo de 4 d.C., este d\u00eda cae 366 d\u00edas (o 52 semanas  + 2 d\u00edas) despu\u00e9s de 1 de marzo de 3 d.C., o s\u00e1bado, y su n\u00famero de a\u00f1o se debe aumentar a 5; 5 + 1 + 1 = 7.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, para encontrar el n\u00famero que pertenece a cualquier a\u00f1o dentro de su propio siglo, debemos encontrar cu\u00e1ntos d\u00edas m\u00e1s all\u00e1 de un n\u00famero exacto de semanas han transcurrido desde que ese siglo comenz\u00f3.   Como cada a\u00f1o com\u00fan contiene un d\u00eda m\u00e1s de cincuenta y dos semanas, y cada a\u00f1o bisiesto dos d\u00edas m\u00e1s, al a\u00f1adir a cualquier per\u00edodo el n\u00famero de a\u00f1os bisiestos que ha habido en el siglo al n\u00famero total de a\u00f1os en el mismo, se obtiene el n\u00famero de d\u00edas requeridos.   Para obtener el n\u00famero de a\u00f1os bisiestos, dividimos las dos \u00faltimas cifras de la fecha (es decir, aquellas en las decenas y las unidades de lugar) por cuatro. El cociente (ignorando cualquier resto) muestra el n\u00famero de a\u00f1os bisiestos; que, a\u00f1adido a las mismas dos cifras, da el n\u00famero de d\u00edas por encima de los conjuntos de cincuenta y dos semanas que los a\u00f1os contienen.   As\u00ed, por ejemplo, el a\u00f1o 39 de cualquier siglo (939, 1539, 1839, 1939) tendr\u00e1 6 como su n\u00famero de a\u00f1o; pues en tal a\u00f1o se habr\u00e1n acumulado 48 d\u00edas adicionales desde el d\u00eda correspondiente del a\u00f1o secular (00) , a saber, un d\u00eda por cada uno de los 30 a\u00f1os comunes, y 18 d\u00edas para los 9 a\u00f1os bisiestos.\n<\/p>\n<h2>La centuria<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda por examinar uno m\u00e1s de los elementos de c\u00e1lculo, a saber, el siglo.  Comenzamos con el sistema juliano, o Estilo Antiguo (E.A.) &#8212;seg\u00fan el cual todos los siglos contienen 75 a\u00f1os comunes de 365 d\u00edas, y 25 a\u00f1os bisiestos de 366, y en consecuencia 125 d\u00edas en total, por encima de 5,200 semanas.   Pero 125 d\u00edas = 17 semanas m\u00e1s 6 d\u00edas. Por lo tanto, un siglo juliano termina con el d\u00eda de la semana dos d\u00edas anteriores a aquella con la que comenz\u00f3, y el siglo siguiente se iniciar\u00e1 con el d\u00eda de la semana, un d\u00eda antes que su predecesor.   As\u00ed, el 1 de maro de 1300 d.C. al ser martes, en el a\u00f1o 1400 ser\u00eda lunes, en el a\u00f1o 1500 ser\u00eda domingo, en el a\u00f1o 1600 el s\u00e1bado. Despu\u00e9s de haber obtenido el n\u00famero de siglo para cualquier siglo, se le a\u00f1ade los n\u00fameros de los a\u00f1os de los a\u00f1os que siguen al final de ese siglo.  Los n\u00fameros de siglo del E.A. se obtienen restando el n\u00famero o n\u00fameros de siglo (a saber, aquellos anteriores a 00) desde el m\u00faltiplo de 7 siguiente, y el resto es el n\u00famero requerido. As\u00ed, para el a\u00f1o 1100 el n\u00famero de siglo es 3 (14-11); para 1500, 6 (21-15); para 1900, 2 (21-19).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el Estilo Nuevo (E.N) tres siglos de cada cuatro contienen 76 a\u00f1os comunes y 24 a\u00f1os bisiestos, y por lo tanto tienen s\u00f3lo 124 d\u00edas sobre 5200 semanas, o 17 semanas y 5 d\u00edas, y terminan con el d\u00eda de la tercera semana antes de la que comenzaron.   El siglo siguiente, al comenzar dos d\u00edas antes de aquel al que sigue, tiene su n\u00famero de siglo menor por 2.  As\u00ed, el 1 de marzo de 1700 d.C. fue lunes, y el n\u00famero de siglo O (\u00f3 7).  El 1 de marzo de 1800 fue s\u00e1bado, y el n\u00famero de siglo el 5.   Cada cuarto a\u00f1o en el E.N, al ser un a\u00f1o bisiesto (1600, 2000, 2400, etc.), tiene 366 d\u00edas; y el siglo al que pertenece, al igual que las del E.A., disminuye su n\u00famero de siglo s\u00f3lo por 1 a partir del anterior.    Al haberse introducido en el siglo XVI el E.N., los n\u00fameros de siglo s\u00f3lo se requieren para las fechas de 1500 en adelante, los cuales son como sigue:  para 1500=3; 1600=2; 1700=7; 1800=5; 1900=3; 2000=2.    Se puede ver que las mismas cifras se repiten constantemente.  Los siglos de a\u00f1o bisiesto (con los primeros dos n\u00fameros exactamente divisibles por 4) al tener por n\u00famero de centuria el 2, y los tres siglos siguientes el 7 (\u00f3 0), 5 y 3, respectivamente, despu\u00e9s de lo cual viene de nuevo el 2.   El n\u00famero    de centuria E.N. puede obtenerse a partir del E.A. si se tiene en cuenta la diferencia de d\u00edas entre el E.A. y el E.N.   Esto se hace restando dicha diferencia del n\u00famero de centuria del E.A., aumentado por tantas veces 7 seg\u00fan lo requiera la sustracci\u00f3n. Como hemos visto, durante los siglos XVI y XVII, la diferencia fue de 10 d\u00edas; para el siglo XVIII, 11; para el XIX, 12, y para el siglo XX y XXI, 13. Por lo tanto:\n<\/p>\n<ul>\n<li>1500 d.C. etc.\tC. N. (E.A.) = 6\t(E.N.) = 3\t(6+7-10).<\/li>\n<li>1600 d.C.\tdo. = 5\tdo. = 2\t(5+7-10).<\/li>\n<li>1700 d.C.\tdo. = 4\tdo. = 0\t(7) (4+7-11).<\/li>\n<li>1800 d.C.\tdo. = 3\tdo. = 5\t(3+14-12).<\/li>\n<li>1900 d.C.\tdo. = 2\tdo. = 3\t(2+14-13).<\/li>\n<li>2000 d.C.\tdo. = 1\tdo. = 2\t(1+14-13).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Regla para encontrar el d\u00eda de la semana para cualquier fecha: <\/b>  Tome la suma del n\u00famero de centuria + el n\u00famero de  a\u00f1o + n\u00famero del mes + n\u00famero del d\u00eda; divida el resultado entre 7; el resto dar\u00e1 el d\u00eda de la semana, E.A. o E.N., seg\u00fan el n\u00famero de centuria utilizado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Gerard, John. \u00abGeneral Chronology.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. 24 Dec. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03738a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 siendo traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cronolog\u00eda general (girego, chronos, tiempo; logos, discurso), la ciencia de la medici\u00f3n del tiempo, tiene dos ramas: (1) cronolog\u00eda matem\u00e1tica, que determina las unidades que se emplean para medir el tiempo, y (2) cronolog\u00eda hist\u00f3rica, de la que tratamos aqu\u00ed, y la cual fija en el curso general del tiempo la posici\u00f3n de cualquier evento &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia-general\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCRONOLOGIA GENERAL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24223\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}