{"id":24235,"date":"2016-02-05T16:29:12","date_gmt":"2016-02-05T21:29:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cuidado-de-la-iglesia-por-los-pobres\/"},"modified":"2016-02-05T16:29:12","modified_gmt":"2016-02-05T21:29:12","slug":"cuidado-de-la-iglesia-por-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cuidado-de-la-iglesia-por-los-pobres\/","title":{"rendered":"CUIDADO DE LA IGLESIA POR LOS POBRES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">I. OBJETIVOS, HISTORIA Y ORGANIZACION\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. La preocupaci\u00f3n por los pobres es la rama de la caridad. En un sentido estrecho, la caridad significa cualquier ejercicio de piedad hacia el pr\u00f3jimo enraizada en el amor a Dios. Mientras una gran cantidad de personas perfilan como objetos de caridad, la clase principal es aquella constituida por el pobre. Entendemos pobre a las personas que no poseen ni pueden adquirir los medios para sobrevivir y, por lo tanto, son dependientes de la asistencia de otros. De acuerdo con el mandamiento dado por Cristo (Mat. Xxv, 40), la preocupaci\u00f3n por los pobres es deber de todos los miembros del cuerpo Cristiano. Por las obras de cada uno, se puede promover el bienestar de la comunidad. Sin embargo, as\u00ed como el \u00e9xito es logrado m\u00e1s r\u00e1pidamente por la cooperaci\u00f3n sistem\u00e1tica de muchos, encontramos desde los primeros tiempos de la Cristiandad un trabajo conjunto del ejercicio privado de la caridad, estrictamente con medidas tomadas por la Iglesia en la preocupaci\u00f3n por el pobre. La preocupaci\u00f3n de la Iglesia por el pobre no es por ning\u00fan motivo sustituto de los esfuerzos privados; por el contrario, su intenci\u00f3n es ser suplemento, extensi\u00f3n y completaci\u00f3n de la obra de individuos. Los moralistas modernos distinguen, de acuerdo al grado de necesidad, tres tipos de pobreza:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) pobreza ordinaria como aquella del obrero contratado quien vive precariamente, no tiene propiedad, pero cuyo salario es suficiente para darse una subsistencia, siendo \u00e9sta su situaci\u00f3n social;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) respecto a este tipo, la preocupaci\u00f3n por el pobre se reduce a medidas preventivas para mantenerlos fuera del peligro de caer en pobreza verdadera;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) necesidad real o mendigos, es la condici\u00f3n de aquellos que no poseen ni pueden obtener suficientes medios para sobrevivir y dependen de la caridad de aquello que les falta;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Necesidad extrema o destituci\u00f3n es un estado en el cual los medios que sostienen la vida faltan en tal forma que sin la ayuda externa, la existencia es imposible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos primeros tipos de pobreza son primeramente objeto de curaci\u00f3n y luego de remedios preventivos. El objetivo del abastecimiento eclesi\u00e1stico al pobre, consiste primero en proveerlo de sus necesidades inmediatas y luego la anulaci\u00f3n de los efectos desmoralizadores de la pobreza, motivaci\u00f3n y el fomento hacia un deseo de trabajar e independizarse y por lo tanto, el ejercicio de una influencia educativa en el alma: \u201cEl cuidado de las almas es el alma del cuidado por el pobre\u201d. Existe adem\u00e1s, el objetivo social de promover el bienestar p\u00fablico y procurar que la mayor cantidad posible de personas compartan los bienes materiales e intelectuales de la civilizaci\u00f3n. De este objetivo surgen los deberes generales de la ayuda eclesi\u00e1stica al pobre: prevenir que aquellos que se pueden ganar la vida caigan en la pobreza, asistir con limosnas al enfermo y al pobre, elevar la condici\u00f3n moral y religiosa del pobre y suministrar a la vida social una bendici\u00f3n a la humanidad necesitada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuidado al pobre incluye incluso hoy en d\u00eda, un importante n\u00famero de tareas que surgen de las influencias lujuriosas de las formas de producci\u00f3n capitalistas, el moderno sistema de intereses y usura en general, y la negligencia en los fundamentos morales de la vida social basados en el Cristianismo. La Iglesia busca lograr los objetivos y deberes de ayuda a los pobres por medio de sus obras corporales y espirituales de misericordia usualmente incluidas bajo el nombre de limosnas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. El objetivo eclesi\u00e1stico del cuidado por los pobres, determina sus relaciones con la pol\u00edtica social y las provisiones del Estado para con los pobres. La pol\u00edtica social y el cuidado eclesi\u00e1stico por el pobre tienen ambos por objeto remover las necesidades materiales, intelectuales y morales de las clases mas pobres de la comunidad. Son esencialmente distintos en tres puntos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El motivo principal de la pol\u00edtica social es la justicia, el motivo principal de la ayuda eclesi\u00e1stica es la caridad Cristiana;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) La pol\u00edtica social considera los grupos enteros o grandes clases de personas; la ayuda eclesi\u00e1stica tiene en s\u00ed misma, una preocupaci\u00f3n por el individuo; el objeto de la primera es abolir el pauperismo, mientras que la \u00faltima busca remover la pobreza individual;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) La pol\u00edtica social apunta m\u00e1s bien a medidas profil\u00e1cticas, buscando prevenir la continuaci\u00f3n o aumento de la pobreza, mientras que la ayuda eclesi\u00e1stica, aunque tambi\u00e9n profil\u00e1ctica, es principalmente curativa dado que alivia y en la medida de lo posible, remueve la necesidad existente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto la obra eclesi\u00e1stica de ayuda como la pol\u00edtica social son indispensables para la sociedad; act\u00faan y reaccionan una sobre la otra. La justicia sin caridad podr\u00eda permitir a miles sufrir la destituci\u00f3n y salva pero solo a algunos. El hombre que es capaz de sostener su propia vida no necesita limosna, sino obras y salarios justos. La relaci\u00f3n entre la provisi\u00f3n del Estado por el pobre y la ayuda eclesi\u00e1stica es la siguiente: el Estado debe, en virtud de su pol\u00edtica social preparar el camino para el desarrollo de la ayuda voluntaria al pobre, y debe poner estas pol\u00edticas en pr\u00e1ctica contra los individuos perezosos; por otro lado la provisi\u00f3n por los realmente pobres es, en primer lugar, asunto de la persona privada y la Iglesia, y en segundo lugar de la comunidad, y en \u00faltimo lugar del Estado. Los economistas neoliberales representados por ejemplo por Adam Smith, Richard Malthus y David Ricardo, est\u00e1n basados en el punto de vista de la vida de la antigua Roma, y aseguran exclusivamente para el Estado la tarea de ayudar al pobre, siendo que esta ayuda no disminuye sino aumenta la cantidad de pobreza, impone grandes gastos para el Estado e inclina a las clases mas bajas a la pereza. Por otro lado, se debe recordar que el Estado debe apoyar los inalienables derechos humanos de los vulnerables y promover el bienestar levantando a las clases necesitadas. Por lo tanto, las pol\u00edticas del pauperismo no se limitan s\u00f3lo al inter\u00e9s propio (por ejemplo, librar una guerra sobre los mendigos profesionales y toda explotaci\u00f3n malevolente de la caridad), sino tambi\u00e9n en la preocupaci\u00f3n privada por el pobre, especialmente hoy en d\u00eda cuando la ayuda eclesi\u00e1stica voluntaria no es posible que satisfaga todas las demandas que exige. La Iglesia sin dudas, siempre ha enfatizado los deberes del Estado en la promoci\u00f3n del bienestar de la gente. La Enc\u00edclica del papa Le\u00f3n XIII sobre el tema del hombre que trabaja (1891) asigna al Estado tareas las cuales est\u00e1n contempladas dentro del programa de ayuda al pobre. La parte jugada por el Estado debe, sin embargo, ser s\u00f3lo subsidiaria; el rol principal debe estar regularmente cumplido por la ayuda voluntaria y la caridad al pr\u00f3jimo dado que en s\u00ed mismo el principio de caridad espont\u00e1nea e individualismo puede ser guardado en tanto el alivio del Estado descansa en impuestos obligatorios y siempre contin\u00faa burocr\u00e1tico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la Iglesia afirma su derecho innato de preocupaci\u00f3n por los pobres junto con y en conjunto con el Estado, y condena la agitaci\u00f3n por un Estado monop\u00f3lico de ayuda al pobre como una violaci\u00f3n al principio de justicia. El aspecto pol\u00edtico de la pobreza no pertenece, sin dudas al Estado; sin embargo, en la ayuda actual al pobre, la Iglesia y la comunidad deben cooperar. Mientras las instituciones fundadas por la Iglesia deben ser administradas por las autoridades eclesi\u00e1sticas, la Iglesia debe permitir el ejercicio, incluso en instituciones estatales, de su influencia educativa y moral. Una estrecha cooperaci\u00f3n entre la ayuda eclesi\u00e1stica al pobre, p\u00fablico y privado, efectivamente previene su explotaci\u00f3n por individuos indignos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. La ayuda eclesi\u00e1stica del pobre est\u00e1 condenada por los Protestantes (por ejemplo, en tiempos recientes por el Dr. Uhlhorn) quien afirma que es carente de m\u00e9todo, carente de cr\u00edtica y sin organizaci\u00f3n, y consecuentemente fomenta el mendicidad y ejerce una influencia da\u00f1ina. A esto s\u00f3lo podemos replicar: El Cristianismo desaprueba cualquier irracionalidad y por lo tanto, tambi\u00e9n un a priori, una preocupaci\u00f3n por el pobre desorganizada y ausente de cr\u00edtica. Pero la vigilancia no debe ser injuriosa o degradante con el pobre. Sin transgredir los l\u00edmites de la caridad y respeto por la dignidad del hombre, el Nuevo Testamento sin discusi\u00f3n demanda discreci\u00f3n en la entrega de la limosna y condena el mendigar profesional (I Tes. Iv, 11; I Tim., v. 13 sqq.). Todo el rango de la literatura eclesi\u00e1stica e incluso los grandes amigos de los pobres entre los maestros de la Iglesia insisten perentoriamente en el orden y distinci\u00f3n al ser empleados en la ayuda al pobre, advierten contra el fomento de los mendigos perezosos y declara que cualquiera podr\u00eda por lo menos apoyar la pereza como una inmoralidad; injustamente recibida, el alivio al pobre debe ser restaurado. La ayuda eclesi\u00e1stica al pobre ha estado desde los primeros tiempos, muy bien organizada, una organizaci\u00f3n que ha cambiado en cada siglo para ajustarse a las cambiantes condiciones de los tiempos. No as\u00ed en aquellos lugares donde la Iglesia tiene controlada la ayuda a los pobres, sino en aquellos donde el Estado u otros poderes han interferido con su administraci\u00f3n, hay desorden y un deseo aparente de discriminaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e1s recientes oponentes a la ayuda eclesi\u00e1stica al pobre son los Individualistas extremos y los Socialistas. Al negar una existencia futura, y profesando un Evolucionismo y Relativismo Extremo, sosteniendo en la esfera moral la autonom\u00eda del individuo y proclamando la lucha como rango (por ejemplo, la lucha de clases), condenan toda beneficencia como perjudicial a la dignidad del hombre y al bienestar de la comunidad. Friedrich Nietzsche, en tanto Individualista extremo, ve en la infinita competencia \u2013 una lucha de todos contra todos, lo cual necesariamente significa la ca\u00edda de los d\u00e9biles y los pobres \u2013 como los medios que aseguren el mayor bienestar personal posible. El Socialismo representado como por Carl Marx y Carl Kautsky, proclama la lucha del proletariado contra las clases propietarias, una lucha cuya energ\u00eda es paralizada y menoscabada (afirman) por la actividad caritativa. En una cr\u00edtica a las ense\u00f1anzas de Nietzsche, se debe enfatizar que el superhombre es una mera fantas\u00eda sin ning\u00fan fundamento filos\u00f3fico o hist\u00f3rico. Incluso el hombre m\u00e1s fuerte es dependiente de la civilizaci\u00f3n del pasado y el presente y en la organizaci\u00f3n social. Es carente de poder contra las fuerzas de la naturaleza, contra los tesoros acumulados de la civilizaci\u00f3n contra la combinaci\u00f3n de circunstancias adversas. Incluso el hombre con la voluntad m\u00e1s fuerte podr\u00eda ser en los pr\u00f3ximos momentos ser el mortal m\u00e1s p\u00edo ante la extrema necesidad de caridad. Si el hombre se hace a s\u00ed mismo el centro de todos sus objetos, desaf\u00eda a todos los hombres a la lucha. La teor\u00eda de los derechos del m\u00e1s fuerte tiene su consecuencia final en la reducci\u00f3n de la humanidad a una horda de b\u00e1rbaros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La moralidad Cristiana, por otro lado, distingue entre justo amor a s\u00ed mismo, el cual incluye amor al pr\u00f3jimo, y amor a s\u00ed mismo el cual combate y condena. Al apreciar el valor de la teor\u00eda socialista que declara que el cuidado por el pobre es una deshonra tanto para la sociedad como para quien recibe la limosna, debemos observar:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso si estuvi\u00e9ramos dispuestos a otorgar que en el estado socialista del futuro todos los defectos morales y sus consecuencias desaparecer\u00edan (de lo cual no hay la menor prueba), las causas f\u00edsicas de la pobreza estar\u00e1n a\u00fan presentes. Incluso en el futuro habr\u00e1n hu\u00e9rfanos, inv\u00e1lidos y ancianos vulnerables; a estas autoridades centrales no burocr\u00e1ticas, pero simpatizante, la caridad puede brindar suficiente ayuda. La aceptaci\u00f3n de la limosna por parte del pobre inocente es, sin dudas, para ellos una cierta mortificaci\u00f3n, pero en ning\u00fan caso un asunto indigno. De otro modo, ser\u00eda indigno aceptar los regalos de la naturaleza y la civilizaci\u00f3n, que nosotros mismos no nos hemos ganado, y que forman una parte m\u00e1s amplia de nuestras posesiones materiales y espirituales. Es, sin embargo, una verg\u00fcenza y amarga injusticia reemplazar el justo salario por limosnas. Esto est\u00e1 muy lejos de ser el objeto Cristiano de cuidado por el pobre, y la moralidad Cristiana expresamente condena como un pecado contra la justicia distributiva. Sin embargo, todas las objeciones contra el cuidado eclesi\u00e1stico por el pobre pueden ser mas f\u00e1cilmente vistas si damos un vistazo a su historia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D. La historia del cuidado eclesi\u00e1stico del pobre es dif\u00edcil, porque, de acuerdo con el mandamiento de Cristo (Mateo vi, 3) en su mayor parte evita la publicidad, ata\u00f1e a los individuos y es en gran extensi\u00f3n influenciado por las instituciones sociales. Nos remitiremos a breves menciones de los fen\u00f3menos hist\u00f3ricos m\u00e1s importante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) La simpat\u00eda humana, como una caracter\u00edstica natural del hombre, fue activa incluso entre los paganos quienes, sin embargo, no reconoc\u00edan ninguna obligaci\u00f3n moral de otorgar, dado que el conocimiento de un origen y destinos com\u00fan y la igualdad del hombre ante Dios fue necesario. Algunas sugerencias de la doctrina Cristiana de la caridad al pr\u00f3jimo, se encuentran en los escritos de Cicer\u00f3n, S\u00e9neca, Ep\u00edteto y Marco Aurelio, pero estos escritores no ten\u00edan poder para convertir a amplios c\u00edrculos hacia sentimientos m\u00e1s humanos. Consecuentemente, en la Antig\u00fcedad, no existi\u00f3 un cuidado por el pobre p\u00fablico y general, sino aisladas sugerencias de ella. En Atenas, Pisistratus, hizo provisiones para los inv\u00e1lidos de guerra y ciudadanos, y su aplicaci\u00f3n fue m\u00e1s tarde extendida a todos los residentes cuya dolencia los dejara imposibilitados de trabajar. Los citaros, oficiales especiales fueron tambi\u00e9n designados para prevenir el d\u00e9ficit de grano. Instituciones similares existieron en otros pueblos Griegos. En Roma, las pobre regulaciones en la \u00e9poca de Julio C\u00e9sar, y las donaciones de grano, especialmente despu\u00e9s de C\u00e9sar y Augusto, deben ser consideradas como simples medidas pol\u00edticas designadas para suavizar al proletariado Romano que clamaba por pan y juegos. Lo mismo podemos decir de la alimentaturia de ni\u00f1os, fundada por Nerva y Hadrian y perfeccionada por Trajano, instituciones que preve\u00edan a los hu\u00e9rfanos en numerosos pueblos en Italia, apoyados por la bolsa imperial, y por las posteriores fundaciones del mismo tipo bajo supervisi\u00f3n estatal fundadas en Italia y en diferentes provincias. Bajo el Imperio, los colegios de artesanos estaban resueltos a proveer a sus colegas empobrecidos. Los esfuerzos de Juli\u00e1n el Ap\u00f3stata, de implantar el auxilio al pobre Cristiano en tierras paganas con la asistencia de Arsatinus, alto sacerdote pagano, se encontraron con muy poco \u00e9xito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) La ley de Mois\u00e9s estableci\u00f3 un auxilio a los pobres preventivo, que contiene numerosas provisiones en favor de los Jud\u00edos necesitados, y expresamente ordena la entrega de limosnas (Deut. Xv, 11) Estos preceptos de la Ley fueron fuertemente inculcados por los profetas. El mandamiento Divino de caridad hacia el pr\u00f3jimo est\u00e1 expresado claramente en la Ley (Lev. Xix, 18) aunque los Jud\u00edos ve\u00edan como su pr\u00f3jimo solo a los miembros de su raza y extranjeros que viv\u00edan en sus territorios. [Los fariseos intensificaron a\u00fan m\u00e1s est\u00e1 angosta interpretaci\u00f3n como desprecio por los gentiles y odio a los enemigos personales (mateo, v, 37; Luc., X, 33)]. Las medidas preventivas de auxilio a los pobres fueron las decisiones de la Ley en relaci\u00f3n con la divisi\u00f3n de la tierra entre las tribus y familias, la inalienabilidad de la propiedad de la tierra, el Sabat y al a\u00f1o Jubilar, usura, la cosecha de la uva y el grano, el tercer diezmo, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Jesucristo compar\u00f3 el amor al pr\u00f3jimo con el amor a Dios; proclam\u00f3 como su prototipo el amor del Padre que est\u00e1 en los Cielos y a El mismo reclamando el amor por toda la humanidad; y ense\u00f1\u00f3 los deberes de las clases propietarias hacia el pobre. Su propia vida de pobreza y necesidades y el principio, \u201clo que haces a uno de estos, el menor de mis hermanos, me lo haces a mi\u201d convino a las obras de piedad una demanda del premio eterno, y a los necesidades de cualquier tipo, la esperanza de amoroso auxilio. En la doctrina y ejemplo de Jesucristo descansan los g\u00e9rmenes de toda actividad caritativa de la Iglesia la cual ha aparecido siempre con nuevas formas a trav\u00e9s de los siglos Cristianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) En tiempos Apost\u00f3licos, el auxilio a los pobres estaba estrechamente conectado con la Eucarist\u00eda, a trav\u00e9s de las ofrendas y \u00e1gapes y a trav\u00e9s de la actividad de los obispos y di\u00e1conos (Hechos, vi, 11 y sgtes.) Entre los Cristianos de Jerusal\u00e9n, exist\u00eda una comunidad voluntaria para el uso de bienes, aunque probablemente no era una comunidad de propiedad (Hechos, iv, 37; xii, 12) El cuidado por los pobres era tal, que nadie pod\u00eda decir que estaba en necesidad (Hechos, ii, 34, 44, 45; iv, 32 y sgtes.) A trav\u00e9s de la instituci\u00f3n de la bolsa com\u00fan, primero administrada por los Ap\u00f3stoles y luego por los di\u00e1conos, el auxilio al pobre recibi\u00f3 car\u00e1cter p\u00fablico. El auxilio p\u00fablico deb\u00eda ser completado por la caridad privada (I Tim, v, 14). Los individuos privados, deb\u00edan cuidar primero por los miembros de sus propias familias, negligencia la cual fue asemejada con apostas\u00eda (I Tim, v, 4,8,16), luego por los necesitados que eran miembros de su comunidad, luego por los Cristianos de otras comunidades y finalmente por los no Cristianos (Gal, vi, 10) Los Ap\u00f3stoles proclamaban la alta dignidad moral en la obligaci\u00f3n de trabajar: \u201cSi alg\u00fan hombre no trabaja, tampoco d\u00e9jenlo comer\u201d (II Tes, iii, 10); prohibida la amistad con el perezoso (op. Cit, 11) quienes son indignos de la comunidad Cristiana (6 y sgtes.); y prohibi\u00f3 el apoyo a los mendigos perezosos (I Tes, ii, 9; iv,11; Efesios, iv, 28; I Tim, v, 3,13). La entrega de la limosna es para las personas propietarias una obligaci\u00f3n de la caridad piadosa; el pobre, sin embargo, no tiene reclamo de ella; deben ser modestos y agradecidos (I Tim, vi, 6,8,10,17.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) En tiempos sub. Apost\u00f3licos, especialmente durante las persecuciones, el obispo continuaba como administrador de la propiedad de la Iglesia y director del auxilio a los pobres. Sus asistentes eran di\u00e1conos y diaconizas. El trabajo de las diaconizas, al principio era solo para las viudas, pero luego tambi\u00e9n fueron para solteronas mayores (Rom. Xvi, 1; I Cor. ix,5; I Tim, v, 9). Adem\u00e1s de asistir en los servicios Divinos y en dar instrucciones, deb\u00edan visitar a los enfermos y prisioneros, cuidar a viudas pobres, etc. La provisi\u00f3n individual del pobre y la visita a los pobres en sus casas de acuerdo con una lista especial (matricula) fue practicada estrictamente en cada comunidad Cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las limosnas eran otorgadas luego de un estrecho examen y el abuso de la caridad por los extranjeros fue prevenido por servicio a los reci\u00e9n llegados a trabajar pidi\u00e9ndoles cartas de recomendaci\u00f3n. Ning\u00fan mendigo perezoso pod\u00eda ser mantenido. (Didache, XI, xii; Constit. Apost. II, iv; III vii 6). Se buscaba con avidez hacer independientes a los pobres asisti\u00e9ndolos en su trabajo procur\u00e1ndoles posiciones, d\u00e1ndoles herramientas etc. Los hu\u00e9rfanos y los ni\u00f1os exp\u00f3sitos eran confiados a familias Cristianas para la adopci\u00f3n y educaci\u00f3n (Const. Apost. IV, i); los ni\u00f1os pobres eran confiados a maestros artesanos para ser instruidos (op.cit. ii). Los recursos desde los cuales la Iglesia obten\u00eda sus ingresos para el auxilio a los pobres eran: los excedentes de las ofrendas durante el Ofertorio de la Misa, las ofrendas en la limosna (Collecta) al comienzo del servicio, las alcanc\u00edas, el dinero de los primog\u00e9nitos para el apoyo del clero, el diezmo (Const. Apost. VIII, xxx) el dinero que quedaba de las colectas realizadas regularmente en d\u00edas feriados y tambi\u00e9n en d\u00edas de necesidad especial y finalmente de contribuciones libres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(6) Luego de la era de Constantino, quien otorg\u00f3 a la Iglesia el derecho de adquirir propiedades, las posesiones eclesiales crecieron, gracias a los numerosos obsequios de tierra, fundaciones y los diezmos que gradualmente fueron establecidos (desde el siglo sexto) tambi\u00e9n en Occidente. Las imperfecciones de la legislaci\u00f3n Romana en este respecto, las incesantes guerras, los atestados pobres en la Iglesia hicieron la tarea de auxiliar a los pobres incluso m\u00e1s dif\u00edcil. El obispo administraba la propiedad de la Iglesia, siendo asistido en la superintendencia del auxilio a los pobres por los di\u00e1conos y diaconizas y en muchos lugares por una conomi especial o por los arch\u00ed presb\u00edteros y archidi\u00e1conos. En Occidente, la divisi\u00f3n del ingreso eclesi\u00e1stico se hac\u00eda en cuatro partes (para el obispo, los otros cl\u00e9rigos, la construcci\u00f3n de la iglesia y el auxilio a los pobres) comenz\u00f3 en el siglo cuarto. Adem\u00e1s de la provisi\u00f3n para los pobres en sus hogares, la creciente masa de pobreza demand\u00f3 una nueva instituci\u00f3n \u2013 el hospital. Estaba para servir a una clase especial de necesitados, y fue la compleci\u00f3n regular de la actividad caritativa general del distrito. Tales instituciones establecidas para la colecta de los pobres eran: el diaconi, grandes bodegas cerca de la iglesia donde los pobres diariamente disfrutaban de alimentos en com\u00fan; el henodochi, para los extranjeros; el nosocomi, para los enfermos; el orphanotrophi y el brephotrophi, para los hu\u00e9rfanos y los ni\u00f1os exp\u00f3sito; el gerontocomi para los ancianos. Ten\u00eda una importancia especial el hospital Basilias, erigido por San Basilio en Cesarea cerca del 369 para todo tipo de necesitados. A finales del siglo sexto, los hospitales y los hogares para pobres existieron en gran n\u00famero en todas las divisiones del territorio eclesi\u00e1stico. Todos estaban bajo el obispo y administrados por un director espiritual especial. Los enfermos eran cuidados por las diaconizas, viudas y asistentes bajo ellas (ver tambi\u00e9n HOSPITALES.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(7) Luego de Gregorio el Grande (m. 604) quien organiz\u00f3 el cuidado de los pobres sobre la base de un modelo en Roma, urgi\u00f3 a los obispos y regidores seculares a racionalizar las obras de provisi\u00f3n para los necesitados, la difusi\u00f3n del Cristianismo en los campos y en las tribus Anglo-Sajonas y Germanas, todo lo cual llev\u00f3 a una gradual extensi\u00f3n del sistema parroquial, el cual data desde el siglo cuarto; este movimiento fue acompa\u00f1ado por la descentralizaci\u00f3n del cuidado por los pobres. El obispo mantuvo la direcci\u00f3n del auxilio a los pobres en su ciudad y se ocupaba de las crisis especiales de necesidad en su di\u00f3cesis; por otro lado, primero en la Galia y luego en c\u00edrculos m\u00e1s amplios, las parroquias deb\u00edan, de acuerdo con los decretos del Concilio de Tours (567) mantener a sus pobres bajo su propio peculio, de manera que \u00e9stos no vagaran hacia otras comunidades. Desde comienzos de la Edad Media, se fundaron nuevos centros de cuidado de los pobres en monasterios, primero de los Benedictinos, y luego de los Cistercianos, los Pr\u00e6monstratensianos, etc. Estos constitu\u00edan el factor principal en la prevenci\u00f3n y la curaci\u00f3n del auxilio a los pobres; dieron un ejemplo de obra; ense\u00f1aron a la gente incivilizada del agro, trabajos manuales y artes; instruyeron a los j\u00f3venes; construyeron y mantuvieron hospicios para los extranjeros y hospitales para los enfermos. Un poderoso est\u00edmulo al cuidado de los pobres eclesi\u00e1stico y privado, fue dado por el reemplazo de las penitencias can\u00f3nicas de oraci\u00f3n, ayuno y la entrega de toda o parte de la fortuna propia a los pobres, como legados p\u00edos para el alma propia o aquella de otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(8) Desde los tiempos de Constantino, la legislaci\u00f3n civil apoy\u00f3 el cuidado de los pobres dando privilegios en favor de fundaciones p\u00edas, legados, hospitales, etc. El Estado tambi\u00e9n adopt\u00f3 desde los tiempos de los Emperadores Graciano, Valentino II y Justiniano, medidas contra los mendigos perezosos. Los posteriores Merovingios desviaron de alguna manera propiedad de la iglesia de sus propios objetivos y desorganizaron el cuidado de los pobres. En sus capitulaciones, Carlomagno cre\u00f3 el estado-eclesi\u00e1stico, organizaci\u00f3n que prove\u00eda a los pobres y prohibi\u00f3 estrictamente la vagancia (806). Su organizaci\u00f3n fue reanimada por el Rey San Luis (m. 1270) quien solicit\u00f3 hacer responsables a las comunidades del apoyo parroquial del auxilio a los pobres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(9) Durante la edad Media, propiamente hablando, existi\u00f3 una importante distinci\u00f3n entre el cuidado de los pobres en la ciudad, de aquella en los campos. El sistema feudal, que fue establecido en el siglo d\u00e9cimo, dirigi\u00f3 el cuidado de los empobrecidos sirvientes y siervos, y por lo tanto de un mayor n\u00famero de pobres de los distritos campestres, al Se\u00f1or feudal. Adem\u00e1s, el p\u00e1rroco trabaj\u00f3 para los pobres de su reba\u00f1o y los monasterios y fundaciones para los extranjeros y los enfermos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(10) La provisi\u00f3n para los pobres, fue espl\u00e9ndidamente desarrollada en las ciudades de la Edad Media. Sus administradores eran \u2013 adem\u00e1s del clero parroquial, los monasterios y hospitales \u2013 las hermandades (q.v.), corporaciones y confraternidades. Los Hospicianos cuidaban de los enfermos, a los pobres en sus hogares y a los viajeros; las hermandades, de los enfermos y miembros empobrecidos de sus familias; las miserias de las hermandades, de los peregrinos y viajeros. Congregaciones religiosas especiales cuidaron a los enfermos y preparaban medicinas \u2013 por ejemplo, los Humiliati, los Jesuati, los Hermanos del Esp\u00edritu Santo, los Beguinos y Begardos y, desde el siglo trece, las \u00f3rdenes mendicantes, especialmente los Franciscanos. Las oficinas de empe\u00f1o (montes pietatis) establecidas en Italia, y las sociedades de pr\u00e9stamo fueron fundadas por el obispo Giberti de Verona (1528) y serv\u00edan como represi\u00f3n al auxilio de los pobres. Es falso asegurar que las regulaciones municipales en ayuda de los pobres fueron el fruto de la Reforma; los magistrados municipales medievales, en conjunto con el clero, ya hab\u00edan hecho extensiva la provisi\u00f3n por los pobres, se esforzaron por detener la mendicidad a trav\u00e9s de ordenanzas y regulaciones policiales, apoyaron a los realmente pobres y a las instituciones municipales, y fomentaron la educaci\u00f3n de los hu\u00e9rfanos en tanto ello no eran entregado por las limosnas y las hermandades. En general, el cuidado por los pobres medieval de ninguna manera carec\u00eda de organizaci\u00f3n; en los distritos campestres, la organizaci\u00f3n, era sin dudas, perfecta; en los pueblos, el clero, los monasterios, los magistrados, las hermandades, confraternidades e individuos privados se disputaban uno con otro la entrega a los pobres con tal discriminaci\u00f3n y adaptabilidad pr\u00e1ctica que en tiempos normales, la provisi\u00f3n satisfac\u00eda toda la demanda, las calamidades extraordinarias solas, las oprim\u00edan. El espantoso crecimiento de los mendigos al final de la Edad Media naci\u00f3, no del fracaso del cuidado por los pobres eclesi\u00e1stico, sino de la relativa sobrepoblaci\u00f3n de los pa\u00edses europeos civilizados y otras condiciones econ\u00f3micas de la \u00e9poca. La falta de una administraci\u00f3n central ejercida por el obispo, luego del modelo de los primeros Cristianos, constituy\u00f3 sin dudas un defecto en la organizaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(11) La Reforma destruy\u00f3 los monasterios y fundaciones eclesiales las cuales fueron en la mayor parte, ocupadas de objetos seculares. Las terribles guerras del siglo XVI y XVII agravaron la miseria causada por la secularizaci\u00f3n de la propiedad la cual hab\u00eda mantenido el cuidado por los pobres a tal extensi\u00f3n que la pobreza, la mendicidad, el crimen, las exigencias y la inseguridad p\u00fablica creci\u00f3 sin control. Las pobres regulaciones en los pueblos fueron casi enteramente inefectivas, y el gobierno del Estado entr\u00f3 en una guerrilla con la pobreza y vagabundaza inflingiendo severos castigos y, en Inglaterra y Francia, la pena de muerte. En oposici\u00f3n con la tradici\u00f3n cristiana, los Reformistas se convirtieron en paladines del auxilio a los pobres p\u00fablico, administrada por la comunidad secular y el Estado y sustituido por el principio de instituciones caritativas, como el principio central. En Alemania, la secularizaci\u00f3n del auxilio a los pobres comenz\u00f3 con regulaciones policiales imperiales de 1530; en Francia Francisco II extendi\u00f3 la obligaci\u00f3n de la comunidad por dar y apoy\u00f3 el derecho del pobre a pedir, decretado por Francisco I en Paris a todos sus territorios. No se esperaba sino la misma secularizaci\u00f3n del auxilio a los pobres en Inglaterra (1536); esta provisi\u00f3n fue seguida en 1575 por la instituci\u00f3n legal de los hogares de pobres, y en 1601 por la celebrada Ley del Pobre de la Reina Isabel. Este estado continu\u00f3 hasta 1834, cuando la Reforma que hab\u00eda sido fundada como absolutamente indispensable, fue efectiva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(12) El Concilio de Trento, renov\u00f3 los antiguos preceptos en relaci\u00f3n con las obligaciones de los obispos de entregar a los pobres, especialmente de supervisar los hospitales (Sess. VII de Ref. C\u00e1p. XV; Ses. XXV de Ref. C\u00e1p. Viii) y el empleo del ingreso de las prebendas eclesi\u00e1sticas (Ses. XXV de Ref. C\u00e1p.). De acuerdo con estos decretos, numerosos s\u00ednodos provinciales trabajaron para mejorar el cuidado eclesi\u00e1stico del pobre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Carlos Borromeo, Arzobispo de Mil\u00e1n (m. 1584) trabaj\u00f3 con especial celo y gran habilidad. Simult\u00e1neamente, surgieron especialmente para el cuidado de los pobres y enfermos y la instrucci\u00f3n de ni\u00f1os pobres, un n\u00famero de nuevas ordenes y congregaciones. \u2013 Por ejemplo, la Orden de los Hermanos de la Caridad, los Cl\u00e9rigos Regulares de San Camilo de Lelis, los Somas quinos, la Orden de San Hip\u00f3lito en M\u00e9jico, los Betlehemitas, las Hermanas hospitalarias, los Paristas. Fundamental y ejemplar fue la actividad de San Vicente de Paul (m. 1660). En 1617 fund\u00f3 la Confr\u00e9ie de la Charit\u00e9, una asociaciones de mujeres que, bajo la gu\u00eda del p\u00e1rroco, prove\u00edan a los pobres y enfermos; en 1634 fund\u00f3 la Congregaci\u00f3n de las Hermanas de la Caridad, un instituto visitante bajo disciplina religiosa, que por siglos prob\u00f3 su eficiencia en el cuidado de los enfermos y abasteciendo a los pobres; en su administraci\u00f3n, combina centralizaci\u00f3n y disciplina estricta con descentralizaci\u00f3n y adaptabilidad en el auxilio del pobre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(13) La secularizaci\u00f3n de la propiedad de la Iglesia durante la Revoluci\u00f3n Francesa y del periodo posterior (1804) dieron un severo golpe al auxilio eclesi\u00e1stico al pobre. Diversos estados pasaron leyes comprehensivas para los pobres, pero en ning\u00fan caso fueron tales que hicieran la ayuda eclesi\u00e1stica dispensable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(14) Desde mediados del siglo diecinueve, el desarrollo de las industrias, el Crecimiento de las ciudades y la libertad de emigraci\u00f3n redujeron gran n\u00famero de poblaci\u00f3n a la pobreza, y gigantes gastos fueron necesarios por parte de la comunidad y el Estado. Los Estados pensaron a trav\u00e9s de la protecci\u00f3n legal del trabajo en la forma de seguros laborales, leyes industriales y regulaciones comerciales, prevenir la pobreza y hacer las pobres regulaciones m\u00e1s estrictas y perfectas. La legislaci\u00f3n oblig\u00f3 volver al antiguo principio Cristiano de instituciones de caridad. En Alemania y en los pa\u00edses vecinos, el \u201cSistema Elberfelder\u201d, fue adoptado para el cuidado de los pobres p\u00fablico; este est\u00e1 basado en el contacto personal entre quien d\u00e1 y la familia empobrecida, y combina las actividades de caridad comunales y privadas. En el Sur de Alemania, Austria y Suiza, las comunidades emplearon mas que los antiguos cuerpos privados en sus hogares y orfanatos, las congregaciones religiosas . &#8211; por ejemplo, las Hermanas de la Caridad fundada por el Padre Teodocio Florentini (1844-1852) \u2013 siendo confiada con la administraci\u00f3n interna de tales instituciones estatales. Las regulaciones concernientes a las comunidades y el establecimiento del auxilio a los pobres, hab\u00edan sido ampliamente inauguradas hasta hoy en d\u00eda en distritos, provincias, pa\u00edses y estados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(15) Adem\u00e1s del abastecimiento estatal a los pobres, el auxilio eclesi\u00e1stico al pobre ha desarrollado en tiempos recientes no meramente en las parroquias y ordenes religiosas, sino tambi\u00e9n en un incalculable n\u00famero de instituciones de caridad. Nombraremos solamente los llamados cr\u00e9ches, escuelas de instituciones para ni\u00f1os peque\u00f1os de orfanatos, d\u00e9biles, los sordo mudos, los ciegos, los tullidos, ni\u00f1os desprotegidos, protectorados, Escuelas Dominicales, protectorados para aprendices, la Asociaci\u00f3n Internacional para la Protecci\u00f3n de las Ni\u00f1as, la Misi\u00f3n del Ferrocarril, hospicios para siervos, mujeres obreras, mujeres postradas y mujeres expuestas a peligros, el abastecimiento para los criminales liberados, para emigrantes y ancianos; asociaciones de mujeres de caridad (por ejemplo, las Isabelinas \u2013 y las Ludwigsvereine); las asociaciones de hombres al auxilio de los pobres incluyendo la Sociedad de San Vicente de Paul (fundada en 1833), los C\u00edrculos de Caridad estudiantil, los bufetes legales, las colonias de obreros, los movimientos de temperancia, y los asilos para ebrios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(16) Mientras el Liberalismo pol\u00edtico-religioso, destruyen las instituciones de caridad eclesi\u00e1stica y persigue a las congregaciones de caridad, el amor Cristiano al pr\u00f3jimo contin\u00faa encontrando nuevas formas de abastecimiento a los pobres. La necesidad de asegurar unanimidad de prop\u00f3sito entre las varias instituciones eclesi\u00e1sticas para el auxilio a los pobres, han hecho nacer varias uniones diocesanas y nacionales para la organizaci\u00f3n de la caridad \u2013 por ejemplo, La Caritasverband f\u00fcr Deutschland (1897), la Austriaca Reichsverband der katholischen Wohlt\u00e4tigskeitsorganisation (1900), la Caritasfaktion der schweizerische Katholikenveneins (1899). Los Protestantes por su lado, organizan su auxilio a los pobres especialmente por<br \/>\nMisiones Centrales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E. La organizaci\u00f3n del auxilio eclesi\u00e1stico de los pobres es hoy en d\u00eda necesario para vincular, luego de la forma de la actividad de caridad Cristiana de los primeros tiempos consistente en la represi\u00f3n y prevenci\u00f3n de la pobreza, todas las fuerzas religiosas mon\u00e1sticas, privadas, corporativas, estatales y comunales animadas bajo el mismo objetivo; mientras que las variantes condiciones nacionales y locales demandan una mayor diversidad en la organizaci\u00f3n, en general, los principios gu\u00edas deben ser los siguientes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Para el auxilio eclesi\u00e1stico del pobre, el obispo debe ser el alma y centro de la organizaci\u00f3n diocesana. Dirige la empresa afectando el todo o gran parte de la di\u00f3cesis, y regula y supervisa la actividad caritativa de los parroquianos;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) El pastor local es el director inmediato del auxilio de los pobres de su parroquia. Las ordenes mon\u00e1sticas que trabajan en la parroquia, asociaciones caritativas, orfanatos e institutos para los pobres y enfermos todos bajo su direcci\u00f3n. El sacerdote p\u00e1rroco debe intentar cooperar lo m\u00e1s posible con el auxilio a los pobres secular y privado uniformando la acci\u00f3n;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) El abastecimiento local de los pobres debe ser lo m\u00e1s posible confinado al hogar, promocionando el contacto personal entre quien ayuda y el pobre; la asistencia debe ser como regla, entregada en bienes, y debe cuidarse contra el abuso de las regal\u00edas en dinero lo m\u00e1s pr\u00e1cticamente posible;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) El auxilio a los pobres eclesi\u00e1stico incluye toda clase de necesitados, y debe darse consideraci\u00f3n por los sentimientos de mortificaci\u00f3n y orgullo familiar. La mantenci\u00f3n de una lista de los pobres es indispensable:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) Los medios deben ser obtenidos del ingreso de las fundaciones, de las contribuciones regulares y voluntarias de los parroquianos y, en caso de necesidad, de colectas extraordinarias. A veces, el auxilio local a los pobres es una combinaci\u00f3n es las organizaciones de caridad de los vecindarios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(6) La provisi\u00f3n represiva del pobre dice relaci\u00f3n en s\u00ed misma y en primer lugar con aquellos que son capaces de trabajar con:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a. ni\u00f1os que son ubicados en capacitaci\u00f3n ya sea con sus familiares, con familias confiables o en orfanatos. Siendo que el mantenimiento dentro de una familia es preferible, no hay una regla general sobre este punto. La provisi\u00f3n caritativa hacia los ni\u00f1os es una nueva tarea, ya sea que son descuidados por sus padres, o quienes est\u00e1n moralmente desprotegidos (cf. La F\u00fcrsorgeerziehungsgesetz prusiana de 1897);\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b. Personas enfermas o decr\u00e9pitas quienes son asistidas ya sean con donaciones de bienes, alimentos, medicina etc en sus hogares o los ubicados en hogares para pobres u hospitales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La disposici\u00f3n represiva a los pobres se dirige tambi\u00e9n hacia las personas que son capaces de trabajar, quienes pueden ganarse la vida y no lo hacen. Si esto es el resultado de pereza obstinada y una inclinaci\u00f3n a la mendicidad y a la vagancia, el Estado debe confinar a los ofensores en instituciones de trabajo forzado, o comprometerlos en trabajos \u00fatiles pag\u00e1ndoles un salario y manteni\u00e9ndolos. Puede ser, sin embargo, de la incapacidad para encontrar un empleo, e Estado debe interferir inaugurando trabajos de auxilio, una organizaci\u00f3n comprehensiva de la informaci\u00f3n en relaci\u00f3n con las condiciones laborales, fomentando las medidas de auxilio privadas, colonias de trabajadores, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(7) La prevenci\u00f3n del auxilio a los pobres busca prevenir la ca\u00edda en la pobreza. Esto nunca es totalmente exitoso, pero puede lograrse parcialmente con el trabajo combinado de la Iglesia, el Estado, las organizaciones comerciales, y agencias privadas de caridad junto con los siguientes lineamientos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a) a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n de la juventud en la frugalidad, establecimiento de bancos de ahorro escolar y especialmente en el fomento de la econom\u00eda entre las clases trabajadoras;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b) a trav\u00e9s de seguros voluntarios contra las enfermedades;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c) haciendo al empleador responsable de los accidentes sucedidos a sus empleados;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(d) seguro contra la vejez e la incapacidad organizada en uniones comerciales o principios Estatales;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(e) por la expresa inculcaci\u00f3n de las obligaciones mutuas de los miembros de una misma familia y parientes de acuerdo a los preceptos de la Cristiandad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(f) Guerra contra la passion por el placer y una legislaci\u00f3n social guiada por los principios Cristianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T. J. BECK.<br \/>\nTraducido por:<br \/>\nCarolina Eyzaguirre Arroyo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. OBJETIVOS, HISTORIA Y ORGANIZACION A. La preocupaci\u00f3n por los pobres es la rama de la caridad. En un sentido estrecho, la caridad significa cualquier ejercicio de piedad hacia el pr\u00f3jimo enraizada en el amor a Dios. 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