{"id":24253,"date":"2016-02-05T16:29:57","date_gmt":"2016-02-05T21:29:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-juan-damasceno\/"},"modified":"2016-02-05T16:29:57","modified_gmt":"2016-02-05T21:29:57","slug":"san-juan-damasceno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-juan-damasceno\/","title":{"rendered":"SAN JUAN DAMASCENO"},"content":{"rendered":"<p>\n    Naci\u00f3 en Damasco hacia el a\u00f1o 676; muri\u00f3 en alg\u00fan momento entre los a\u00f1os 754 y 787.  La \u00fanica biograf\u00eda existente del santo es la de Juan, patriarca de Jerusal\u00e9n, que data del siglo X (P.G. XCIV, 429-90).  Esta vida es la \u00fanica fuente de la que han sido extra\u00eddos los materiales de todas sus notas biogr\u00e1ficas.  Es extremadamente insatisfactoria desde el punto de vista de la cr\u00edtica hist\u00f3rica.  Sus principales caracter\u00edsticas son una exasperante falta de detalles, una pronunciada tendencia legendaria y un estilo ampuloso.  Probablemente el nombre del padre de Juan fue Mansur.  Lo poco que se sabe de \u00e9l indica que fue un cristiano aut\u00e9ntico al que el ambiente infiel no afect\u00f3 en su fervor religioso.  Aparentemente su adhesi\u00f3n a la verdad cristiana no constitu\u00eda ofensa a los ojos de sus compatriotas sarracenos, pues parece haber gozado de su estima en grado eminente, y ejecutado los deberes de principal funcionario financiero del califa, Abdul Malek.  El autor de su biograf\u00eda s\u00f3lo registra el nombre de dos de sus hijos, Juan y su medio hermano Cosmas.  Cuando el futuro apologista hubo alcanzado la edad de veintitr\u00e9s a\u00f1os, su padre busc\u00f3 un tutor cristiano capaz de dar a sus hijos la mejor educaci\u00f3n que permit\u00eda la \u00e9poca, en lo cual fue singularmente afortunado.  Estando un d\u00eda en la plaza del mercado descubri\u00f3 entre los cautivos tomados en una reciente expedici\u00f3n a las costas de Italia a un monje siciliano llamado Cosmas.  La investigaci\u00f3n le demostr\u00f3 que era un hombre de profunda y amplia erudici\u00f3n.  Por medio de la influencia del califa, Mansur consigui\u00f3 la libertad del cautivo y lo nombr\u00f3 tutor de sus hijos.  Bajo la tutela de Cosmas, Juan hizo tan r\u00e1pidos progresos que, en el lenguaje entusiasta de su bi\u00f3grafo, pronto igual\u00f3 a Diofanto en \u00e1lgebra y a Euclides en geometr\u00eda.  Iguales progresos hizo en m\u00fasica, astronom\u00eda y teolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la muerte de su padre, Juan Damasceno fue hecho \u201cprotosymbulus\u201d o principal concejal de Damasco.  Fue durante su incumbencia en este cargo cuando la Iglesia de Oriente comenz\u00f3 a verse agitada por los primeros rumores de la herej\u00eda iconoclasta.  En 726, a pesar de las protestas de Germano, patriarca de Constantinopla, Le\u00f3n el Is\u00e1urico public\u00f3 su primer edicto contra la veneraci\u00f3n de im\u00e1genes.  Desde su seguro refugio en la corte del califa, Juan Damasceno inmediatamente se uni\u00f3 a sus opositores, en defensa de esta antigua tradici\u00f3n de los cristianos.  No s\u00f3lo se opuso personalmente al monarca bizantino, sino que promovi\u00f3 la resistencia del pueblo.  En 730 el Is\u00e1urico public\u00f3 un segundo edicto, en el que no s\u00f3lo prohib\u00eda la veneraci\u00f3n de las im\u00e1genes, sino que incluso imped\u00eda su exhibici\u00f3n en lugares p\u00fablicos.  A este decreto real replic\u00f3 el Damasceno con un vigor a\u00fan mayor que antes, y mediante la adopci\u00f3n de un estilo m\u00e1s sencillo puso el punto de vista cristiano de la controversia al alcance de la gente de la calle.  Una tercera carta subrayaba lo que ya hab\u00eda dicho y advert\u00eda al emperador de que tuviera cuidado con las consecuencias de su ilegal acci\u00f3n.  Naturalmente, estas poderosas apolog\u00edas suscitaron la ira del emperador bizantino.  Al no poder alcanzar al escritor mediante la fuerza f\u00edsica, busc\u00f3 destruirlo con una estrategia.  Habiendo conseguido una carta aut\u00f3grafa escrita por Juan Damasceno, falsific\u00f3 una carta, de letra exactamente igual, dando a entender que hab\u00eda sido escrita por Juan al Is\u00e1urico, y en la que ofrec\u00eda entregar en sus manos la ciudad de Damasco, la cual le envi\u00f3 al califa.  No obstante la formal declaraci\u00f3n de inocencia del consejero, aqu\u00e9l la acept\u00f3 como genuina y orden\u00f3 que se cercenara por la mu\u00f1eca la mano que la escribi\u00f3.  La sentencia fue ejecutada, pero, seg\u00fan su bi\u00f3grafo, por intervenci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen, la mano amputada fue milagrosamente restaurada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El califa, convencido ahora de la inocencia de Juan, lo habr\u00eda repuesto con gusto en su anterior cargo, pero el Damasceno hab\u00eda o\u00eddo una llamada a una vida superior, y con su hermanastro entr\u00f3 en el monasterio de San Sabas, a unas dieciocho millas al sudeste de Jerusal\u00e9n.  Tras la habitual probaci\u00f3n, Juan V, Patriarca de Jerusal\u00e9n, le confiri\u00f3 el ministerio del sacerdocio.  En el pseudo Concilio de Constantinopla (A.D. 754) reunido por orden de Constantino Copr\u00f3nimo, el sucesor de Le\u00f3n, confirm\u00f3 los principios de los iconoclastas y anatematiz\u00f3 por su nombre a los que se hab\u00edan opuesto a ellos de manera destacada.  Pero la mayor parte del rencor del concilio se reserv\u00f3 para Juan de Damasco.  Se le llam\u00f3 \u201cmaldito favorecedor de los sarracenos\u201d, \u201ctraicionero adorador de im\u00e1genes\u201d, \u201cofensor de Jesucristo\u201d, \u201cmaestro de impiedad\u201d y \u201cmal int\u00e9rprete de las Escrituras\u201d.  Por orden del emperador su nombre fue escrito \u201cManzer\u201d (\u201cManzeros\u201d, bastardo).  Pero el Segundo Concilio de Nicea (S\u00e9ptimo Concilio General en 787) hizo abundantes rectificaciones a los insultos de sus enemigos, y San Te\u00f3fanes, escribiendo en 813, nos dice que sus amigos lo apodaron Crisorroas (corriente de oro) por sus dotes oratorias.  En el pontificado de Le\u00f3n XIII fue incluido entre los Doctores de la Iglesia.  Su fiesta se celebra el 27 de marzo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan de Damasco fue el \u00faltimo de los Padres griegos.  Su genio no fue para el desarrollo teol\u00f3gico original, sino para la compilaci\u00f3n de car\u00e1cter enciclop\u00e9dico. De hecho, el estado de pleno desarrollo al que hab\u00eda sido llevado el pensamiento teol\u00f3gico por los grandes escritores griegos y los concilios le dejaban poco m\u00e1s que la labor de un enciclopedista; y esta obra la realiz\u00f3 de manera tal que mereci\u00f3 la gratitud de todas las \u00e9pocas posteriores. Algunos le consideran el precursor de los escol\u00e1sticos, mientras que otros lo consideran como el primer escol\u00e1stico, y a su \u201cDe fide orthodoxa\u201d como la primera obra del escolasticismo.  Tambi\u00e9n los \u00e1rabes deben no poco de la fama de su filosof\u00eda a su inspiraci\u00f3n.  La m\u00e1s importante y mejor conocida de todas sus obras es aquella a la que el propio autor dio el nombre de \u201cFuente de sabidur\u00eda\u201d (pege gnoseos).  Esta obra se ha tenido siempre en la m\u00e1xima estima tanto por la Iglesia Cat\u00f3lica como por la Griega. Su m\u00e9rito no es el de la originalidad, pues el autor afirma, al final del segundo cap\u00edtulo de la \u201cDial\u00e9ctica\u201d, que no es su prop\u00f3sito exponer sus propias opiniones, sino m\u00e1s bien cotejar y resumir en una \u00fanica obra las opiniones de los grandes escritores eclesi\u00e1sticos anteriores a \u00e9l.  Se le concede un inter\u00e9s especial porque es el primer intento de una \u201csumma theologica\u201d que ha llegado hasta nosotros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cFuente de la sabidur\u00eda\u201d se divide en tres partes, a saber, \u201cCap\u00edtulos filos\u00f3ficos\u201d (Kephalaia philosophika), \u201cReferente a la herej\u00eda\u201d (peri aipeseon), y \u201cUna exacta exposici\u00f3n de la fe ortodoxa\u201d (Ikdosis akribes tes ortodoxou pisteos). El t\u00edtulo del primer libro es en cierto modo demasiado comprehensivo para su contenido y por consiguiente se le llama m\u00e1s com\u00fanmente \u201cDial\u00e9ctica\u201d.  Con excepci\u00f3n de los quince cap\u00edtulos que tratan exclusivamente de l\u00f3gica, tiene principalmente que ver con la ontolog\u00eda de Arist\u00f3teles.  Es en gran medida un sumario de las Categor\u00edas de Arist\u00f3teles junto con la \u201cIsagoga\u201dde Porfirio (Eisagoge eis tas kategorias). La intenci\u00f3n de Juan Damasceno parece haber sido dar a sus lectores \u00fanicamente el conocimiento filos\u00f3fico que era necesario para comprender las partes siguientes de la \u201cFuente de la sabidur\u00eda\u201d.  Por m\u00e1s de una raz\u00f3n la \u201cDial\u00e9ctica\u201d es una obra de inter\u00e9s inusual. En primer lugar es un listado de la terminolog\u00eda t\u00e9cnica utilizada por los Padres griegos, no s\u00f3lo contra los herejes, sino tambi\u00e9n en la exposici\u00f3n de la fe en beneficio de los cristianos. Es interesante, tambi\u00e9n, debido a que es una exposici\u00f3n parcial del \u201cOrganon\u201d, y la aplicaci\u00f3n de sus m\u00e9todos a la teolog\u00eda cat\u00f3lica un siglo antes de que hiciera su aparici\u00f3n la primera traducci\u00f3n ar\u00e1biga de Arist\u00f3teles.  La segunda parte, \u201cReferente a la herej\u00eda\u201d, es poco m\u00e1s que la copia de una obra similar de San Epifanio, puesta al d\u00eda por Juan Damasceno.  De hecho el autor niega expresamente su originalidad, excepto en los cap\u00edtulos dedicados al islamismo, la iconoclasia y los aposquitas. A la lista de ochenta herej\u00edas que forman el \u201cPanarion\u201d de Epifanio, a\u00f1adi\u00f3 veinte herej\u00edas que hab\u00edan brotado desde su \u00e9poca. Al tratar del islamismo, ataca vigorosamente las pr\u00e1cticas inmorales de Mahoma y las corruptas ense\u00f1anzas incluidas en el Cor\u00e1n para legalizar los delitos del profeta.  Como Epifanio, acaba la obra con una ferviente profesi\u00f3n de fe.  La autor\u00eda de Juan sobre este libro se ha discutido, debido a que el autor, al tratar sobre el arrianismo, habla de Arrio, que muri\u00f3 cuatro siglos antes de la \u00e9poca del Damasceno, como viviendo a\u00fan y causando la ruina espiritual de su pueblo. La soluci\u00f3n de la dificultad se encuentra en el hecho de que Juan Damasceno no resumi\u00f3 el contenido del \u201cPanarion\u201d, sino que lo copi\u00f3 literalmente. De ah\u00ed que el pasaje mencionado est\u00e9 en los t\u00e9rminos exactos de Epifanio, que fue contempor\u00e1neo de Arrio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cReferente a la Fe Ortodoxa\u201d, el tercer libro de la \u201cFuente de la Sabidur\u00eda\u201d, es el m\u00e1s importante de los escritos de Juan Damasceno y una de las m\u00e1s notables obras de la antig\u00fcedad cristiana.  Su autoridad ha sido siempre grande entre los te\u00f3logos de Oriente y Occidente. Aqu\u00ed, de nuevo, el autor modestamente rechaza toda pretensi\u00f3n de originalidad&#8212;cualquier prop\u00f3sito de intentar una nueva exposici\u00f3n de la verdad doctrinal.  Se asigna a s\u00ed mismo la tarea menos pretenciosa de recoger en una sola obra las opiniones de los autores antiguos dispersas por muchos vol\u00famenes, y de sistematizarlas y relacionarlas en un conjunto l\u00f3gico.  No es poco el cr\u00e9dito a Juan de Damasco que fuera capaz de dar a la Iglesia en el siglo VIII su primer resumen de opiniones teol\u00f3gicas relacionadas.  Por orden del Papa Eugenio III, en 1150 Burgundio de Pisa lo tradujo al lat\u00edn poco antes que apareciera el \u201cLibro de Sentencias\u201d de Pedro Lombardo.  Esta traducci\u00f3n fue utilizada por Pedro Lombardo y Santo Tom\u00e1s de Aquino, as\u00ed como por otros te\u00f3logos, hasta que los humanistas la desecharon por otra m\u00e1s elegante. El autor sigue el mismo orden que Teodoreto de Ciro en su \u201cResumen de Doctrina Cristiana\u201d.  Pero, mientras que imita el plan general de Teodoreto, no hace uso de su m\u00e9todo.  Cita, no s\u00f3lo de las p\u00e1ginas de la Sagrada Escritura, sino tambi\u00e9n de los escritos de los Padres. Como resultado, su obra es un inagotable tesoro de tradici\u00f3n que se convirti\u00f3 en el est\u00e1ndar para los grandes escol\u00e1sticos que vinieron despu\u00e9s.  En particular extrae generosamente de San Gregorio Nacianceno, cuyas obras parece haber absorbido, de San Basilio el Grande, de San Gregorio de Niza, de San Cirilo de Alejandr\u00eda, de Le\u00f3n, San Atanasio, San Juan Cris\u00f3stomo y San Epifanio.  La obra se divide en cuatro libros, cuya divisi\u00f3n, sin embargo, es arbitraria, no contemplada por el autor ni justificada por el manuscrito griego. Es probablemente obra de un traductor latino que pretend\u00eda acomodarla al estilo de los cuatro libros de las \u201cSentencias\u201d de Pedro Lombardo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer libro de \u201cLa Fe Ortodoxa\u201d trata de la esencia y existencia de Dios, la naturaleza y atributos de Dios y la Sant\u00edsima Trinidad.  Como evidencia de la existencia de Dios cita la concurrencia de opiniones entre los iluminados por la Revelaci\u00f3n y los que s\u00f3lo tienen la luz de la raz\u00f3n para guiarse.  Con la misma finalidad emplea el argumento sacado de la mutabilidad de las cosas creadas y el de su designio. En el segundo libro, al tratar sobre mundo f\u00edsico, resume todas las opiniones de su \u00e9poca, sin comprometerse, sin embargo, con ninguna de ellas.  En el mismo tratado revela un conocimiento global de la astronom\u00eda de su tiempo.  Aqu\u00ed tambi\u00e9n se dedica espacio a la consideraci\u00f3n de la naturaleza de los \u00e1ngeles y los demonios, el Para\u00edso Terrenal, las propiedades de la naturaleza humana, la presciencia de Dios, y la predestinaci\u00f3n. Al tratar sobre el hombre (c. XXVII) da lo que se ha llamado acertadamente \u201cpsicolog\u00eda en embri\u00f3n\u201d.  Contrariamente a las ense\u00f1anzas de Plotino, el maestro de Porfirio, identifica mente y alma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el tercer libro se discute con gran habilidad acerca de la personalidad y doble naturaleza de Cristo.  Esto conduce a la consideraci\u00f3n de la herej\u00eda monofisita.  En relaci\u00f3n con esto trata de la a\u00f1adidura de Pedro Fullo al \u201cTrisagio\u201d, y combate la interpretaci\u00f3n de Anastasio de este antiguo himno.  Este \u00faltimo, que era abad del monasterio de San Eutimio en Palestina, refer\u00eda el \u201cTrisagio\u201d s\u00f3lo a la Segunda Persona de la Trinidad.  En su carta \u201cRespecto al Trisagio\u201d, Juan Damasceno alega que el himno no se aplica s\u00f3lo al Hijo, sino a cada Persona de la Sant\u00edsima Trinidad.  Este libro tambi\u00e9n contiene una en\u00e9rgica defensa del derecho de la Sant\u00edsima Virgen al t\u00edtulo de \u201cTheotokos\u201d.  Se enfrenta vigorosamente con Nestorio por intentar sustituir el t\u00edtulo de \u201cMadre de Dios\u201d por el de \u201cMadre de Cristo\u201d.   En el cuarto libro se discuten las Escrituras.  Al asignar veintid\u00f3s libros al Canon del Antiguo Testamento est\u00e1 tratando del Canon hebreo, y no del cristiano, tal c\u00f3mo lo encuentra en una obra de Epifanio, \u201cDe ponderibus et mensuris\u201d. Su tratamiento en este libro de la Presencia Real es especialmente satisfactorio.  El cap\u00edtulo diecinueve contiene un poderoso alegato en pro de la veneraci\u00f3n de las im\u00e1genes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratado \u201cContra los Jacobitas\u201d, se escribi\u00f3 a petici\u00f3n de Pedro, metropolitano de Damasco, quien le impuso la tarea de reconciliar a la fe al obispo jacobita.  Es una dura pol\u00e9mica contra los jacobitas, que es como se llamaban los monofisitas de Siria.  Tambi\u00e9n escribi\u00f3 contra los maniqueos y los monotelitas. El \u201cFolleto referente al juicio recto\u201d es poco m\u00e1s que una profesi\u00f3n de fe, confirmada por argumentos que exponen los misterios de la fe, especialmente la Trinidad y la Encarnaci\u00f3n.  Aunque Juan de Damasco escribi\u00f3 voluminosamente sobre las Escrituras, como en el caso de tantos de sus escritos, su obra lleva escasamente la marca de la originalidad.  Sus \u201cPasajes selectos\u201d (Loci selecti), como \u00e9l mismo admite, est\u00e1n tomados en gran medida de las homil\u00edas de San Juan Cris\u00f3stomo y a\u00f1adidas como comentarios a textos de las Ep\u00edstolas de San Pablo.  El comentario sobre las Ep\u00edstolas a los Efesios, Filipenses, Colosenses y Tesalonicenses est\u00e1 tomado de San Cirilo de Alejandr\u00eda. Los \u201cParalelos sagrados\u201d (Sacra parallela) es una especie de concordancia t\u00f3pica que trata principalmente de Dios, el hombre, las virtudes y los vicios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el t\u00edtulo general de \u201cHomil\u00edas\u201d escribi\u00f3 catorce discursos.  El serm\u00f3n sobre la Transfiguraci\u00f3n, el cual Le Quien afirma que se pronunci\u00f3 en la iglesia del Monte Tabor, es de excelencia mayor de la habitual.  Se caracteriza por la elocuencia dram\u00e1tica, la v\u00edvida descripci\u00f3n, y la riqueza de imaginer\u00eda. En \u00e9l discurre sobre su t\u00f3pico favorito, la doble naturaleza de Cristo, cita los textos cl\u00e1sicos de las Escrituras en testimonio de la primac\u00eda de San Pedro, y atestigua la doctrina cat\u00f3lica de la Penitencia sacramental.  En su serm\u00f3n sobre el S\u00e1bado Santo diserta sobre el deber pascual y la Presencia Real.  La Anunciaci\u00f3n es el texto de un serm\u00f3n, que ahora existe s\u00f3lo en la versi\u00f3n latina de un texto ar\u00e1bigo, en el que atribuye diversas bendiciones a la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen.  El segundo de sus tres sermones sobre la Asunci\u00f3n es especialmente notable por su relato detallado de la traslaci\u00f3n del cuerpo de la Sant\u00edsima Virgen al cielo, un relato, advierte, que se basa en la tradici\u00f3n m\u00e1s antigua y digna de confianza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto Liddledale como Neale consideran a Juan de Damasco como el pr\u00edncipe de los autores de himnos griego.  Sus himnos aparecen en los \u201cCarmina\u201d de la edici\u00f3n de Le Quien.  Los \u201cc\u00e1nones\u201d sobre la Navidad, Epifan\u00eda y Pentecost\u00e9s est\u00e1n escritos en tr\u00edmetros y\u00e1mbicos. Tres de sus himnos se han hecho ampliamente conocidos y admirados en su versi\u00f3n inglesa&#8212;\u201cEsas moradas eternas\u201d, \u201cVenid fieles, elevad el \u00e1nimo\u201d, y \u201cEste es el d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n\u201d. El m\u00e1s famoso de los c\u00e1nones es el de Pascua. Es un canto de triunfo y de acci\u00f3n de gracias \u2013 el \u201cTe Deum\u201d de la Iglesia Griega. Es una opini\u00f3n tradicional, \u00faltimamente controvertida, que Juan Damasceno compuso el \u201cOcto\u00ebchos\u201d, que contiene los himnos lit\u00fargicos utilizados por la Iglesia Griega en sus servicios dominicales.  Gerbet, en su \u201cHistoria de la M\u00fasica Sacra\u201d, le acredita de haber hecho para Oriente lo que Gregorio Magno llev\u00f3 a cabo en Occidente&#8212;la sustituci\u00f3n por notas y otros caracteres musicales por las letras del alfabeto para indicar cantidades musicales.  Es cierto que adapt\u00f3 la m\u00fasica coral a las finalidades de la Liturgia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las diversas obras que se atribuyen dudosamente a Juan Damasceno la m\u00e1s importante es la novela titulada \u201cBarlaam y Josafat\u201d. A lo largo de la Edad Media goz\u00f3 de una ampl\u00edsima popularidad en todos los idiomas. No se considera aut\u00e9ntica por Lequien, y el descubrimiento de una versi\u00f3n sir\u00edaca de la \u201cApolog\u00eda de Ar\u00edstides\u201d demuestra que lo que equivale a diecis\u00e9is p\u00e1ginas impresas de ella fue tomada directamente de Ar\u00edstides.  El paneg\u00edrico de Santa B\u00e1rbara, aunque aceptado por Le Quien como genuino, es rechazado por muchos otros.  El tratado titulado \u201cReferente a los que han muerto en la Fe\u201d es rechazado como espurio por Su\u00e1rez, Belarmino y Le Quien, no s\u00f3lo por sus discrepancias doctrinales, sino tambi\u00e9n por su car\u00e1cter fabuloso.  La primera edici\u00f3n griega de las obras de Juan Damasceno fue la de la \u201cExacta exposici\u00f3n de la Fe Ortodoxa\u201d publicada en Verona (1531) bajo los auspicios de Gian Matteo Giberti, obispo de Verona. Otra edici\u00f3n griega de la misma obra se public\u00f3 en Moldavia (1715) por Ioan Epnesinus. Tambi\u00e9n se imprimi\u00f3 una edici\u00f3n latina en Par\u00eds (1507), por Jacobus Faber.  Henry Gravius, O.P., public\u00f3 una edici\u00f3n latina en Colonia (1546) que conten\u00eda las siguientes obras: \u201cDial\u00e9ctica\u201d, \u201cInstrucci\u00f3n elemental y dogm\u00e1tica\u201d, \u201cReferente a las dos voluntades y operaciones\u201d, y \u201cReferente a la herej\u00eda\u201d. Una edici\u00f3n greco-latina con una introducci\u00f3n de Mark Hopper hizo su aparici\u00f3n en Basilea (1548). Una edici\u00f3n similar, pero mucho m\u00e1s completa se public\u00f3 en el mismo lugar en 1575. Otra edici\u00f3n latina, que constituye una colecci\u00f3n parcial de las obras del autor es la de Michel Lequien, O.P., publicada en Par\u00eds (1717) y Venecia (1748). A la reimpresi\u00f3n de esta edici\u00f3n, P.G., XCIV-XCVI (Par\u00eds, 1864), Migne ha a\u00f1adido un suplemento de obras atribuidas por algunos a la autor\u00eda de Juan Damasceno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[N. del T: Tras la reforma del calendario romano llevada a cabo por Pablo VI despu\u00e9s del Concilio Vaticano II, la fiesta de San Juan Damasceno se traslad\u00f3 al 4 de diciembre.]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  O&#8217;Connor, John Bonaventure. \u00abSt. John Damascene.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08459b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 en Damasco hacia el a\u00f1o 676; muri\u00f3 en alg\u00fan momento entre los a\u00f1os 754 y 787. La \u00fanica biograf\u00eda existente del santo es la de Juan, patriarca de Jerusal\u00e9n, que data del siglo X (P.G. XCIV, 429-90). Esta vida es la \u00fanica fuente de la que han sido extra\u00eddos los materiales de todas sus &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-juan-damasceno\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN JUAN DAMASCENO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24253","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24253"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24253\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}