{"id":24272,"date":"2016-02-05T16:30:41","date_gmt":"2016-02-05T21:30:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ignazio-danti\/"},"modified":"2016-02-05T16:30:41","modified_gmt":"2016-02-05T21:30:41","slug":"ignazio-danti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ignazio-danti\/","title":{"rendered":"IGNAZIO DANTI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Los or\u00edgenes de las danzas se dan por la tendencia de buscar y emplear los gestos para incrementar o reemplazar el uso del habla. Fuertes emociones, en particular, que llevan a los \u00f3rganos a un punto de exaltaci\u00f3n que espont\u00e1neamente se manifiesta a si mismo a trav\u00e9s de movimientos m\u00e1s o menos r\u00edtmicos que constituyen lo que se podr\u00eda considerar como danzas primarias o naturales. Pero de la misma manera en que pronto el lenguaje se desarroll\u00f3 en poes\u00eda y canciones, igualmente estos movimientos corporales gradualmente se transforman en el arte de bailar. Las expresiones espontaneas, como tambien el arte de bailar, pueden ser descritos como: \u00abuna expresi\u00f3n de los sentimientos por medio de los movimientos del cuerpo mas o menos controlados por el propio sentido r\u00edtmico\u00bb (J.Milllar), que son practicados hasta cierto grado por la mayoria de personas. Los hebreos no son la excepci\u00f3n, su lenguaje contiene no menos de ocho verbos que expresan la idea de bailar. No obstante, muchas de las aluciones encontradas en la biblia apuntan a meras expresiones espont\u00e1neas de alegr\u00eda, dando vueltas u otros movimientos. De esta descripci\u00f3n, de dice que fueron los bailes de Maria y la Mujer de Israel, despu\u00e9s de cruzar el Mar Rojo (\u00c9xodo. Xv, 20), de las personas alrededor del becerro dorado (Exod., xxii, 19), de la hija de Jeft\u00e9 llegando para encontrarse con su padre despu\u00e9s de la ultima victoria (Jueces, xi, 34) de los habitantes de las ciudades en el camino de las tropas comandadas por Holophernes (Judith, iii, 10), hasta David antes del Arca (II K., vi, 5, 22). De estos diferentes lugares se puede deducir que los bailes fueron manifestaciones de jubilo normalmente exhibidas por mujeres, y sabemos como David, en la ocurrencia mencionada antes, incit\u00f3 la admiraci\u00f3n de Michol. Tiempo despu\u00e9s, los bailes en los hombres, eran mirados como algo extra\u00f1o, como tambi\u00e9n en Roma, se pensaba que los hombres que bailaban estaban bajo los efectos de algo o simplemente locos. El baile, como arte era utilizado para varios prop\u00f3sitos. Era utilizado para elevar la belleza de las ceremonias religiosas como primer prop\u00f3sito. Las danzas religiosas consist\u00edan mayormente en procesiones lentas por las calles de la cuidad o alrededor del altar. Casi siempre, eran celebradas por instituciones de los sacerdotes, pero algunas veces ciudadanos de ambos sexos y posici\u00f3n social, sin ninguna distinci\u00f3n en la importancia de su nombre o posici\u00f3n de dignidad, tomaban parte en estas exhibiciones (Liv., I, xx, Quintil., I, ii, 18; Macrob., Sat. Ii, 10). No obstante, no todas las danzas religiosas no eran bailadas seg\u00fan lo expuesto anteriormente. En Roma, en la salii, se cargaban los escudos sagrados por las calles, saltando y brincando (senec. Ep. Xv) La Biblia describe tambi\u00e9n como lo hac\u00edan los sacerdotes de Baal alrededor del altar(III K.., xviii, 26). Por el este las danzas sagradas eran muy importantes en el culto religioso. En Egipto, incluso institutos femeninos de canto eran relacionados a ciertos santuarios. Esta danza tambi\u00e9n era un acompa\u00f1amiento al culto de Yahv\u00e9, probablemente de Jueces, xxi, 21, de los tiempos antiguos y claramente evidenciado por Pss. cxlix, 3, y cl, 4, de la \u00e9poca siguiendo la cautividad. Los textos siguientes nos indican que en el segundo templo, las personas encargadas en bailar y cantar en honor a dios, formaron coros similares a los de los ritos paganos.(Cic., Phil., v, 6; Virg., Aen., VIII, 718;Hor.,Od., I, i, 31).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las danzas de guerra, tan comunes en muchos pueblos e introducidas para engrandecer los ritos de las festividades p\u00fablicas entre los griegos y romanos, no han dejado rastro alguno entre los hebreos y sus vecinos, no obstante no son desconocidos para los habitantes modernos de palestina y Arabia. Las danzas mim\u00e9ticas eran tan poco conocidas en el este como las de car\u00e1cter militar. Consist\u00edan en movimientos expresivos de ciertas partes del cuerpo, como los brazos, manos, torso, ejecutados al comp\u00e1s del acompa\u00f1amiento musical que mencionan o representan vividamente eventos hist\u00f3ricos o mitol\u00f3gicos y actos de pasi\u00f3n de personajes muy bien conocidos. Que tanto fueron apreciados por los Romanos, lo aprendemos de varios pasajes de escritores Latinos como Macrob., Sat. ii, 7; Suet., \u00a8Calig. \u00a8, 57, \u00a8Nero\u00a8, 54, \u00a8Tit \u00a8, 7; Ovid, \u00a8Ars Am.\u00a8, I, 595, etc. No obstante, era mas un baile esc\u00e9nico a favor de Roma y Grecia. Consist\u00eda de movimientos armonizados principalmente de los brazos, cuerpo y pies, que trataban de ense\u00f1ar la flexibilidad, fortaleza, agilidad y gracia del cuerpo humano. Tales exhibiciones, eran usualmente realizadas para el placer de los invitados, en grandes banquetes, exhibidos por bailarines profesionales contratados por la festividad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las bailarinas femeninas \u2013 tambi\u00e9n hab\u00eda bailarines masculinos\u2014eran las preferidas. Generalmente eran personas dotadas de una gran belleza y morales indiferentes, y sus presentaciones eran calculadas por su gran belleza sin importar que les cueste poca modestia, todos los encantos y atractivos de sus figuras llenas de gracia. Esta clase de personas, comunes en los tiempos antiguos de Grecia e Italia, no eran muy conocidos en Palestina, al menos en tiempos antiguos, seg\u00fan las creencias de Ecclus., ix, 4. El autor Eccles., personificando a Salom\u00f3n, relata el haber procurado para su propio disfruto \u00abhombres y mujeres cantantes\u00bb (ii, 8) tambi\u00e9n se dice, que los bailarines para canto y para baile eran escasamente distintos. De todos modos, el desempe\u00f1o de la hija de Herodias, registrado en Mat. xiv, 6, y el placer que produjo a Herod y sus hu\u00e9spedes, demuestra c\u00f3mo la corrupci\u00f3n griega y romana ten\u00eda, sobre la \u00e9poca de Cristo, el progreso hecho entre las clases m\u00e1s altas de Palestina. Aunque quiz\u00e1s menos com\u00fan, y ciertamente menos elaborado que en estos tiempos, el bailar social parece sin embargo haber sido una diversi\u00f3n agradable en \u00e9pocas antiguas, por lo menos entre los jud\u00edos. Lo entendido en la luz de Jueces, xxi, 21, declaraciones como las de Is, xvi, 10, y Jer., xxv, 30, indican que en la estaci\u00f3n de la vendimia, era celebrada por el p\u00fablico por intermedio de las danzas. Incluso, las danzas entre personas muy serias eran perdonadas por la mayor\u00eda de personas, mas serias (Bab. Talm., Ketuboth, 16b), en las bodas y en la Fiesta del Tabern\u00e1culo. El bailar social ha experimentado un desarrollo considerable en los \u00faltimos siglos, en cuanto a predominio y complejidad. La introducci\u00f3n en la manera moderna de las llamadas danzas redondas ha acelerado el inter\u00e9s de la vieja pregunta de la moralidad de bailar. Como ejercicio de la cultura f\u00edsica, aparte de las condiciones generalmente anti saludables en salas de baile, el bailar puede tener ventajas; no debemos preguntarnos, por lo tanto, desde el punto de vista de Plat\u00f3n lo recomendar\u00eda. Del punto de vista moral, el bailar religioso y militar nunca se ha encontrado con alguna cr\u00edtica. Al contrario, las demostraciones mim\u00e9ticas, sobre todo representando historias de amor y temas mitol\u00f3gicos, eran ocasionalmente tan ofensivas a la modestia, que incluso los emperadores paganos, las juzgaban, y quer\u00edan suprimirlas de Italia en varias ocasiones. De ninguna mejor manera, como se ha mostrado arriba, estaban en las danzas esc\u00e9nicas; y los bailarines masculinos y femeninos estaban considerados en Roma, como est\u00e1n hoy en d\u00eda en Egipto, la India, y Jap\u00f3n, los almehs, los bayaderes, y las geishas, como la clase m\u00e1s baja y degradada. Seg\u00fan la ley romana, tales personas eran infames. Contra sus funcionamientos los padres de la iglesia levantaron una voz fuerte. Los Decr\u00e9tales fueron m\u00e1s lejos, prohibiendo al cl\u00e9rigo atender a cualquier exposici\u00f3n m\u00edmica o histri\u00f3nica y decretando que cualquier cl\u00e9rigo que toma la parte de la activa debe perder todos sus privilegios, y que todas las personas profesionales contratadas para bailes, m\u00edmicas o demostraciones histri\u00f3nicos, incurren en irregularidad y de tal modo deben ser excluidos por siempre del estado administrativo y ser hechas incapaces de recibir las \u00f3rdenes. En cuanto a los bailes sociales, ahora tanto de moda, mientras que en s\u00ed mismo es un acto indiferente, los moralistas est\u00e1n inclinados a ponerlo bajo interdicci\u00f3n, a causa de los varios bailarines asociados a ella. Indudablemente, las antiguas danzas nacionales, en los cuales los bailarines se manten\u00edan alejados o tal es el caso se agarraban las manos, caen ante la censura \u00e9tica, con escasa diferencia a la de otro evento social. Pero, aparte de los detalles &#8212; lugar, \u00faltimas horas, escoltado, etc. &#8212; el campo com\u00fan a todas los entretenimientos, las danzas redondas, aunque pueden ser continuados posiblemente con decoro y modestia, es mirado por los moralistas como un acto censurado, por su misma naturaleza, con el peligro m\u00e1s grande hacia las morales. Lamentable pero indiscutiblemente, se tenia que tener cuidado con los salones de baile, se deb\u00eda de aplicar la alerta del segundo consejo de Baltimore, contra \u00bb las danzas de moda, que, seg\u00fan lo continuado actualmente, est\u00e1n rebelando a cada sensaci\u00f3n de la delicadeza y de la propiedad \u00ab. Seria innecesario agregar que la decencia as\u00ed como los decretos establecidos por los consejos determinados y generales, prohibiendo al cl\u00e9rigo aparecer en cualquier lugar publico, en donde se realicen los bailes populares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leer, Characteristic National Dances (London, 1853); TRISTRAM, Eastern customs; RICH, Dictionary of Greek and Roman Antiquities (London, 1884), s. v. Saltatio, etc.; DARENBERG AND SAGLIO, Dictionnaire des antiquites grecques et romaines (Paris); MASPERO, Histoire ancienne des peuples de l&#8217;Orient (Paris, 1895), I, 126; II, 220; DALMAN, Palaestinischer Diwan (Leipzig, 1901); FERRARIS, Bibliotheca canonica (Rome, 1886), s. v. Choreae, Clericus, Irregularitas; Acta et Decreta Conc. Baltimor. II, Pastoral Letter; Decr. n. 472.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CHARLES L. SOUVAY<br \/>\nTranscrito por Marcy Milota<br \/>\nTraducido por Daniel Wiegering\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los or\u00edgenes de las danzas se dan por la tendencia de buscar y emplear los gestos para incrementar o reemplazar el uso del habla. 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