{"id":24321,"date":"2016-02-05T16:32:33","date_gmt":"2016-02-05T21:32:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hernando-de-soto\/"},"modified":"2016-02-05T16:32:33","modified_gmt":"2016-02-05T21:32:33","slug":"hernando-de-soto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hernando-de-soto\/","title":{"rendered":"HERNANDO DE SOTO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Explorador y conquistador. Naci\u00f3 en Villanueva de la Serena (actualmente Barcarrota), Badajoz, Espa\u00f1a, en 1496 o 1500; muri\u00f3 a las orillas del Mississippi a fines de junio de 1542. Le fue concedido el grado de capit\u00e1n de caballer\u00eda en 1516 por Pedrarias D\u00e1vila (conocido tambi\u00e9n como Pedro Arias de \u00c1vila), gobernador del Dari\u00e9n, quien admiraba su valent\u00eda; y tuvo un papel activo en la conquista de algunas porciones de Am\u00e9rica Central. En 1523 acompa\u00f1\u00f3 a Francisco Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba quien por \u00f3rdenes de Pedrarias parti\u00f3 de Panam\u00e1 con una expedici\u00f3n que explor\u00f3 Nicaragua y Honduras, conquistando y colonizando el pa\u00eds a medida que avanzaban. En 1532 se uni\u00f3 a la expedici\u00f3n de Francisco Pizarro que sali\u00f3 de Panam\u00e1 para la conquista del Per\u00fa. Reconociendo su importancia, Pizarro nombr\u00f3 a de Soto su segundo en el mando, aunque ello causo cierta oposici\u00f3n en los hermanos de Pizarro. En 1533 fue enviado al mando de una peque\u00f1a expedici\u00f3n para explorar las tierras altas del Per\u00fa y descubri\u00f3 el gran camino real que llevaba a la capital. Poco despu\u00e9s fue nombrado por Pizarro como embajador para visitar al Inca Atahualpa, se\u00f1or del Per\u00fa, y fue el primer espa\u00f1ol en hablar con \u00e9l. Despu\u00e9s de la aprehensi\u00f3n de Atahualpa, de Soto se hizo muy amigo suyo y lo visitaba con frecuencia en su encierro. De Soto tuvo un papel importante en las batallas que completaron la conquista del Per\u00fa, incluida la batalla en la que cay\u00f3 el Cuzco, la capital. Al regresar de una expedici\u00f3n se enter\u00f3 de que Pizarro hab\u00eda ordenado la muerte de Atahualpa de forma traicionera, a pesar de que aqu\u00e9l hab\u00eda pagado un gran rescate. De Soto se sinti\u00f3 muy a disgusto con ese crimen y desencantado de Pizarro y sus hermanos, regres\u00f3 a Espa\u00f1a en 1536, llev\u00e1ndose consigo unas 18,000 onzas de oro, que era su parte del bot\u00edn tomado a los incas. Se asent\u00f3 en Sevilla, y con el oro que hab\u00eda llevado a casa, pudo establecerse a lo grande, con porteros, pajes, chambelanes, caballerangos y otros servidores necesarios para la casa de un caballero. En 1537 se cas\u00f3 con In\u00e9s de Bobadilla (a veces llamada Leonor o Isabel), hija de su antiguo protector Pedrarias D\u00e1vila. Se hab\u00eda asentado en Sevilla para llevar una vida tranquila, pero las exageradas historias de Cabeza de Vaca respecto a la vasta regi\u00f3n llamada entonces Florida despertaron su ambici\u00f3n de conquistar esa tierra que \u00e9l consideraba tan rica como el Per\u00fa. Entonces vendi\u00f3 todas sus propiedades y se dedic\u00f3 a preparar una expedici\u00f3n con ese prop\u00f3sito. Recibi\u00f3 f\u00e1cilmente de Carlos V, a qui\u00e9n hab\u00eda prestado dinero, los t\u00edtulos de Adelantado de la Florida y Gobernador de Cuba, am\u00e9n del t\u00edtulo de marqu\u00e9s de una parte de las tierras que conquistara, pudiendo \u00e9l escoger qu\u00e9 parte ser\u00eda esa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expedici\u00f3n consist\u00eda de 950 hombres de armas, ocho sacerdotes seculares, dos dominicos, un franciscano y un trinitario, y todos ser\u00edan transportados en diez barcos. A esta flota se uni\u00f3 una con veinte barcos m\u00e1s que iba camino a Veracruz, pero que estar\u00eda bajo las \u00f3rdenes de de Soto mientras ambas flotas llevaran el mismo rumbo. La escuadra completa parti\u00f3 de Sanl\u00facar el 6 de abril de 1538. En la ma\u00f1ana del domingo de Pascua, quince d\u00edas despu\u00e9s, llegaron a Gomera, una de las islas Canarias, donde se detuvieron una semana, continuando despu\u00e9s su curso sin incidente alguno. Cuando estaban cerca de Cuba, los veinte nav\u00edos que iban rumbo a M\u00e9xico se separaron de los otros para continuar su ruta. Los diez nav\u00edos de de Soto llegaron poco despu\u00e9s a Santiago de Cuba, donde los miembros de la expedici\u00f3n fueron bien recibidos por los cubanos, las celebraciones en honor de los reci\u00e9n llegados duraron varias semanas. El nuevo Gobernador visit\u00f3 los pueblos cercanos a Santiago e hizo cuanto estuvo en su poder para mejorar sus condiciones de vida. Al mismo tiempo, reuni\u00f3 todos los caballos que pudo y, como en Cuba hab\u00eda abundancia de buenos equinos, no tard\u00f3 mucho en tener una buena cantidad de monturas para los hombres de la expedici\u00f3n a Florida. Por ese tiempo, la ciudad de La Habana fue saqueada e incendiada por los franceses y de Soto, al enterarse de ello, despach\u00f3 al Capit\u00e1n Aceituno con algunos hombres para reparar las ruinas. Como deseaba partir pronto para la conquista de la Florida, nombro a Gonzalo de Guzm\u00e1n como Teniente-Gobernador para administrar justicia en Santiago y sus alrededores, mientras que para los asuntos de estado dot\u00f3 de plenos poderes a su esposa. Mientras tanto, continu\u00f3 preparando la expedici\u00f3n a la Florida. A fines de agosto de 1538, los nav\u00edos partieron para La Habana, mientras que de Soto fue por tierra con 350 caballos y el resto de la expedici\u00f3n. Los dos grupos llegaron a La Habana con diferencia de pocos d\u00edas y de Soto hizo planes de inmediato para la reconstrucci\u00f3n de la ciudad. Tambi\u00e9n encarg\u00f3 al Capit\u00e1n Aceituno la construcci\u00f3n de una fortaleza para protecci\u00f3n del puerto y de la ciudad frente a un posible ataque en el futuro. Al mismo tiempo, orden\u00f3 a Juan de A\u00f1asco, un experimentado y apto marino para que saliera en avanzada a explorar los puertos de la Florida y as\u00ed facilitar las cosas para cuando partiera la expedici\u00f3n principal. A\u00f1asco volvi\u00f3 despu\u00e9s de unos cuantos meses y present\u00f3 un reporte satisfactorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expedici\u00f3n estuvo lista por fin y el 18 de mayo de 1539 parti\u00f3 de Soto con una flota de nueve nav\u00edos. Ten\u00eda consigo a 1,000 hombres sin contar los marineros, todos bien armados y constituyendo la que fue considerada la expedici\u00f3n mejor equipada de todas las que se prepararon para la conquista del Nuevo Mundo. Navegaron con tiempo poco favorable hasta el 25 de mayo cuando divisaron tierra y anclaron en una bah\u00eda a la que nombraron del Esp\u00edritu Santo (actualmente la bah\u00eda de Tampa). El ej\u00e9rcito puso pie en tierra por primera vez el 30 de mayo, a dos leguas de una aldea india. Desde ese punto, los espa\u00f1oles hicieron sus exploraciones de ese territorio salvaje y desconocido hacia el norte y el oeste durante casi tres a\u00f1os. Pasaron por una regi\u00f3n que la violencia del invasor Narv\u00e1ez hab\u00eda hecho hostil, donde fueron constantemente enga\u00f1ados por los indios, que trataron de alejarlos lo m\u00e1s posible cont\u00e1ndoles historias de una gran riqueza que exist\u00eda en lugares remotos. Vagaron por muchos lugares, siempre llev\u00e1ndose desilusiones, pero siempre enga\u00f1ados por cuentos de una riqueza enorme m\u00e1s adelante, lo que los hac\u00eda continuar. Trataron a los indios con brutalidad siempre que los encontraban, de manera que estaban en guerra permanente con ellos. Partiendo de Esp\u00edritu Santo, de Soto, ya con una p\u00e9rdida considerable de hombres, atraves\u00f3 las provincias de Acuera, Ocali, Vitachuco y Osachile (todas ellas en la parte occidental de la pen\u00ednsula de Florida) con el prop\u00f3sito de llegar al territorio de Apalache (situado en la parte nordoccidental de la Florida, junto al Golfo de M\u00e9xico), ya que consideraba la fertilidad y las condiciones mar\u00edtimas de aquella regi\u00f3n favorables para sus prop\u00f3sitos. Finalmente lleg\u00f3 a esa provincia y la domin\u00f3 despu\u00e9s de pelear con los indios. En octubre de 1539 de Soto envi\u00f3 a Juan A\u00f1asco con treinta hombres a la bah\u00eda de Esp\u00edritu Santo donde hab\u00eda dejado los barcos y una parte de su expedici\u00f3n con \u00f3rdenes de salir de all\u00ed con los barcos y costear hasta llegar a la bah\u00eda de Aute (St. Marks en la bah\u00eda de Apalache) en la provincia de Apalache. All\u00ed deber\u00eda reun\u00edrsele Pedro Calder\u00f3n, qui\u00e9n ten\u00eda \u00f3rdenes de continuar por tierra con el resto de la expedici\u00f3n as\u00ed como con las provisiones y el equipo para acampar que hab\u00edan sido dejados en la costa. Al mismo tiempo, G\u00f3mez Arias deber\u00eda navegar a La Habana para poner a la esposa de de Soto al corriente de los progresos de la expedici\u00f3n. Despu\u00e9s de muchas dificultades, A\u00f1asco lleg\u00f3 a la bah\u00eda del Esp\u00edritu Santo, donde comenz\u00f3 a cumplir las \u00f3rdenes de de Soto con los barcos. Lleg\u00f3 a Aute sin problemas y all\u00ed se le uni\u00f3 Calder\u00f3n con las fuerzas de tierra en conformidad con lo acordado. Mientras tanto, G\u00f3mez Arias ya hab\u00eda cumplido su misi\u00f3n en La Habana, donde los triunfos de los espa\u00f1oles en la Florida fueron cumplidamente festejados. Entonces, de Soto orden\u00f3 a Diego Maldonado, un capit\u00e1n de infanter\u00eda que le hab\u00eda servido bien, a dejar su puesto y tomar dos nav\u00edos con los que deber\u00eda de explorar la costa de la Florida a una distancia de cien leguas al oeste de Aute, y hacer una mapa de sus bah\u00edas y entradas. Maldonado llev\u00f3 esto al cabo de manera exitosa y a su regreso en febrero de 1540 fue enviado a La Habana con \u00f3rdenes de informar a la esposa del Gobernador y a los cubanos todo lo que hab\u00edan hecho y visto. De Soto le dio tambi\u00e9n \u00f3rdenes de regresar en octubre y reunirse con \u00e9l en la bah\u00eda de Achusi, la que Maldonado hab\u00eda descubierto en su expedici\u00f3n. Deb\u00eda traer con \u00e9l la mayor cantidad posible de nav\u00edos as\u00ed como de municiones de guerra, provisiones y vestimenta para los soldados. Pero estaba destinado que de Soto no volver\u00eda a ver a Maldonado ni se beneficiar\u00eda de las provisiones que aqu\u00e9l habr\u00eda de traerle porque aunque Maldonado pudo cumplir sus \u00f3rdenes al pie de la letra, cuando lleg\u00f3 a Achusi en el oto\u00f1o no encontr\u00f3 el menor rastro de de Soto. Espero alg\u00fan tiempo y explor\u00f3 el pa\u00eds a una buena distancia, pero sin encontrarlo, por lo que se vio forzado a regresar a La Habana. Lo intent\u00f3 de nuevo al a\u00f1o siguiente, y una vez m\u00e1s al otro a\u00f1o, pero siempre con el mismo resultado negativo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, de Soto hab\u00eda salido de la provincia de Apalache en marzo de 1540 con la intenci\u00f3n de explorar el pa\u00eds hacia el norte. Explor\u00f3 las provincias de Altapaha (o Altamaha), Achalaque, Cofa y Cofaque, todas ellas en la parte oriental y norte de Georgia, teniendo bastante \u00e9xito. Despu\u00e9s se encamin\u00f3 en direcci\u00f3n sudoeste intentando llegar a la costa en Achusi, donde hab\u00eda quedado de reunirse con Maldonado y los barcos con las provisiones. Pero cuando lleg\u00f3 a la provincia de Tuscaluza en el sur de Alabama, donde le hab\u00edan dicho que hab\u00eda inmensas riquezas, los indios, en gran cantidad, opusieron una resistencia m\u00e1s tenaz y le presentaron la m\u00e1s feroz batalla que hab\u00eda tenido hasta ese momento. La batalla dur\u00f3 nueve horas y fue ganada por los espa\u00f1oles, aunque casi todos los oficiales y la tropa, incluido el mismo de Soto, estaban heridos. De acuerdo a Barcilasso, hubo 79 espa\u00f1oles y 11,000 indios muertos en la batalla y adem\u00e1s el pueblo de Mauvila (ahora Mobile) fue destruido por un fuego que tambi\u00e9n consumi\u00f3 las provisiones de los espa\u00f1oles. Estando en Tuscaluza, de Soto se enter\u00f3 de unos barcos espa\u00f1oles que estaban en la costa en Achusi. Eran los barcos que Maldonado hab\u00eda tra\u00eddo de La Habana con las provisiones. De Soto crey\u00f3 que llegar\u00eda all\u00ed r\u00e1pidamente, porque se le hab\u00eda informado que estaba a s\u00f3lo treinta leguas de la costa. Pero sus soldados estaban tan exhaustos que se vio forzado a descansar unos d\u00edas. Fatigados por las largas caminatas y las dificultades que hab\u00edan encontrado y desilusionados de no haber encontrado ning\u00fan tesoro, algunos de los seguidores de de Soto se confabularon secretamente para abandonarlo, llegar a Achusi y navegar a M\u00e9xico o al Per\u00fa. Al enterarse de ello, de Soto cambi\u00f3 de planes y en lugar de marchar hacia la costa para reunirse con Maldonado, llev\u00f3 a sus hombres hacia el interior, con direcci\u00f3n oeste, sabiendo que no se atrever\u00edan a desertar estando los barcos tan lejanos. Ten\u00eda esperanzas de llegar a Nueva Espa\u00f1a (M\u00e9xico) por tierra. En una batalla nocturna (diciembre de 1540), perdi\u00f3 cuarenta hombres y cincuenta caballos, adem\u00e1s de tener muchos heridos, y durante los pr\u00f3ximos cuatro meses fue atacado casi todas las noches. En abril de 1541 lleg\u00f3 a un fuerte rodeado de una empalizada y al asaltarlo, casi todos sus hombres fueron heridos y muchos fueron muertos. Se dice que m\u00e1s de 2,000 indios murieron en esa batalla, pero hab\u00eda tantos espa\u00f1oles heridos que de Soto se vio obligado a detenerse unos d\u00edas para poderlos atender. A pesar de sus continuas p\u00e9rdidas, de Soto continu\u00f3 hacia el interior, atravesando varias provincias en lo que ahora son los estados de la Uni\u00f3n Americana del Golfo de M\u00e9xico, hasta que lleg\u00f3 al Mississippi en alg\u00fan punto de la parte norte del actual estado de Mississippi.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cruz\u00f3 el r\u00edo y continu\u00f3 hacia el noroeste hasta llegar a la provincia de Autiamque, en la esquina noroeste de Arkansas, donde pas\u00f3 el invierno de 1541 al 42 en el r\u00edo Dayas, ahora llamado Washita. En la primavera de 1542, volviendo sobre sus pasos, lleg\u00f3 al r\u00edo Mississippi en mayo o junio. All\u00ed, el 20 de junio de 1542 (seg\u00fan algunos estudiosos el 21 de mayo), cay\u00f3 v\u00edctima de la fiebre y se prepar\u00f3 a morir. Hizo su testamento, nombr\u00f3 a Moscoso de Alvarado como su sucesor en el mando de la expedici\u00f3n y se despidi\u00f3 de todos. Al quinto d\u00eda, muri\u00f3 de Soto sin haber podido llegar a la Nueva Espa\u00f1a por tierra. Sus compa\u00f1eros enterraron su cad\u00e1ver en un enorme hoyo que los nativos hab\u00edan excavado para sacar tierra de construcci\u00f3n para sus casas. Sin embargo, como de Soto hab\u00eda dado a entender a los indios que los cristianos eran inmortales, fue desenterrado posteriormente al temer los espa\u00f1oles que los hostiles indios pudieran encontrar el cad\u00e1ver y al verlo muerto hicieran un ataque. Entonces, hicieron un hueco en el tronco de un gran \u00e1rbol y metieron all\u00ed al cad\u00e1ver que hundieron en el Mississippi, al que llamaron el Grande. Los diezmados restos de la expedici\u00f3n bajo el mando de Moscoso trataron de continuar su camino hacia el este, pero rechazados por los indios flotaron Mississippi abajo hasta que, despu\u00e9s de muchos infortunios, llegaron a P\u00e1nuco, en M\u00e9xico. La expedici\u00f3n de de Soto, aunque termin\u00f3 de manera desastrosa, fue uno de los intentos m\u00e1s elaborados y persistentes de parte de los espa\u00f1oles por explorar el interior de los Estados Unidos. Fue la primera exploraci\u00f3n amplia de por lo menos seis de los estados del sur de ese pa\u00eds: Carolina del Sur, Georgia, Florida, Alabama, Mississippi y Arkansas, y la historia escrita de dichos estados con frecuencia comienza con narraciones que hablan de la expedici\u00f3n de de Soto. De esas mismas narraciones obtenemos tambi\u00e9n las primeras descripciones de los Cherokees, Seminolas, Creeks, Apalachians, Choataws y otras famosas tribus de los indios del sur de los Estados Unidos. La historia de esta expedici\u00f3n tambi\u00e9n narra el descubrimiento del r\u00edo Mississippi y el primer viaje de unos europeos por \u00e9l. Debe anotarse que Alonso de Pineda descubri\u00f3 las bocas del Mississippi en 1519 y que Cabeza de Vaca lo cruz\u00f3 cerca de sus bocas en 1528.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SMITH tr., Narrative of the Career of Hernando de Soto in the Discovery of Florida, by a Knight of Elvas (New York, 1866); SHIPP, History of Hernando de Soto (Philadelphia, 1881); BANCROFT, History of the United States (New York, 1883-85); LOWERY, The Spanish Settlements within the Present Limits of the United States (1901); GRAHAM, Hernando de Soto (1903); BOURNE, A Narrative of de Soto (New York, 1904).<br \/>\nVENTURA FUENTES<br \/>\nTranscrito por WGKofron<br \/>\nTraducido por Miguel \u00c1ngel Baglietto\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Explorador y conquistador. 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