{"id":24356,"date":"2016-02-05T16:33:48","date_gmt":"2016-02-05T21:33:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/rene-descartes\/"},"modified":"2016-02-05T16:33:48","modified_gmt":"2016-02-05T21:33:48","slug":"rene-descartes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/rene-descartes\/","title":{"rendered":"RENE DESCARTES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Renatus Cartesius)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fil\u00f3sofo y cient\u00edfico, nacido en La Haye Francia, 31 de Marzo, 1596, muerto en Estocolmo, Suecia, 11 Febrero 1650. Estudi\u00f3 en el colegio de los Jesuitas de La Fl\u00e9che, una de las escuelas m\u00e1s importante de la \u00e9poca. En 1613 se traslada a Par\u00eds, entra en contacto con el P. Mersenne, O.F.M. y establece amistad con el matem\u00e1tico Mydroge. Se alista en el ej\u00e9rcito de Maurice de Nassau y, del Duque de Bavaria. El 10 de Noviembre, 1619, experiment\u00f3 un fuerte impulso que le llev\u00f3 a abandonar sus prejuicios de la ni\u00f1ez y de su entorno, y a dedicar su vida a la restauraci\u00f3n del conocimiento humano, que estaba entonces en decadencia, para \u00e9l esta misi\u00f3n adquiere una impronta m\u00edstica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTuvo un sue\u00f1o que interpret\u00f3 como una revelaci\u00f3n, lleg\u00f3 a convencerse de que \u00abera el Esp\u00edritu de la Verdad quien deseaba abrirle los tesoros del conocimiento\u00bb. Poco despu\u00e9s viaj\u00f3 a Gran Breta\u00f1a, Poitou, Suiza e Italia; retorna a Par\u00eds en 1625. All\u00ed permanece durante dos a\u00f1os; tiene la fortuna de encontrarse con el Cardenal Berulle, quien le afianza en su vocaci\u00f3n cient\u00edfica. Mas como Par\u00eds no le ofrec\u00eda ni la paz ni la independencia que su trabajo exig\u00eda se traslada en 1629 a Holanda y all\u00ed entre un pueblo comercial encontr\u00f3 la ventaja de vivir con tanta tranquilidad como en un desierto. Desde este retiro leg\u00f3 al mundo sus \u00abDiscours de la m\u00e9thode\u00bb(1637), \u00abM\u00e9ditations\u00bb (1641), \u00abPrincipes\u00bb (1644), y \u00abPassions\u00bb (1649). \u00abLe Monde\u00bb hab\u00eda sido finalizado en 1633, pero la condena de Galileo asust\u00f3 a Descartes, quien prefiri\u00f3 evitar todo enfrentamiento con la autoridad eclesi\u00e1stica. Pospuso la publicaci\u00f3n de este ingenioso trabajo, sin perder la esperanza de una eventual publicaci\u00f3n. En 1649, obediente a los requerimientos de la Reina Cristina, parti\u00f3 a Suecia y muri\u00f3 en Estocolmo de una inflamaci\u00f3n pulmonar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra de Descartes es importante m\u00e1s por su cualidad que por su cantidad. Veamos primeramente d\u00f3nde esta la novedad de su m\u00e9todo. \u00c9l observ\u00f3, como lo hab\u00eda hecho Bacon antes, que no hab\u00eda cuesti\u00f3n sobre la que los hombres estuvieran de acuerdo. \u00abNo hay nada\u00bb, dice, \u00bb tan evidente o tan cierto que no pueda ser refutado. \u00bfDe d\u00f3nde entonces esta difundida y arraigada anarqu\u00eda? Del hecho de que nuestras investigaciones son aproximadas\u00bb (R\u00e9gles pour la direction de l\u00e9sprit, 4e R\u00e9gle) El primer problema, entonces, es descubrir un m\u00e9todo cient\u00edfico. \u00bfC\u00f3mo proceder para superar esta dificultad? Para empezar debemos rechazar el principio de autoridad, por dos razones principales.\u00bb\u00bfA qui\u00e9n podemos creer, cuando, \u00abapenas, existe una afirmaci\u00f3n formulada por un hombre que otro no puede refutar?\u00bb M\u00e1s a\u00fan, \u00absi todos estuvieran de acuerdo, el conocimiento de sus ense\u00f1anzas no nos ser\u00edan suficientes\u00bb \u00bb Tenemos por escrito todos los argumentos de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, no ser\u00edamos, de ninguna forma, fil\u00f3sofos, a no ser que fu\u00e9ramos capaces de aportar a alguna cuesti\u00f3n un s\u00f3lido argumento propio. Adem\u00e1s aprender\u00edamos historia, pero no profesar\u00edamos una ciencia\u00bb(3e R\u00e9gle) La Filosof\u00eda presupone la comprensi\u00f3n de los problemas. Por consiguiente su m\u00e9todo no puede ser externo, debe ser esencialmente inmanente. El verdadero m\u00e9todo est\u00e1 en buscar una razonable evidencia y la norma de tal evidencia debe ser encontrada en la ciencia de las matem\u00e1ticas ( Discours de la m\u00e9thode, 2e partie). \u00abNo es s\u00f3lo que la aritm\u00e9tica y la geometr\u00eda deben ser aprendidas, sino que quien quiere progresar en el camino de la verdad no debe separar ning\u00fan objeto acerca del cual no pueda tener una certeza igual a la que dan las demostraciones aritm\u00e9ticas y geom\u00e9tricas\u00bb (2e R\u00e9gle).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfTodo, entonces, puede ser conocido por este camino, y consiguientemente puede el humano conocimiento llegar a ser el completo equivalente de la realidad? Descartes afirma que s\u00ed una y otra vez; es su idea capital; se esfuerza por demostrar ambas cosas partiendo de la naturaleza de nuestro conocimiento y desde la conexi\u00f3n universal de los seres. El entendimiento es igualmente inteligente aun cuando los objetos que considera sean diferentes; esos objetos por su perfecta estructura son siempre inteligibles. No hay, por lo tanto, \u00abcuesti\u00f3n tan complicada para nosotros o tan alejada de nuestro alcance que no podamos desvelar, con la condici\u00f3n de que perseveremos y sigamos m\u00e9todo correcto\u00bb (Disc. De la Met..2e partie, 4e R\u00e9gle) Tal es el Racionalismo de Descartes, que sobrepasa con mucho al de Plat\u00f3n, en el cual bajo el nombre de Infinito permanece como incognoscible tres cuartas partes de la realidad. \u00bfC\u00f3mo se puede obtener entonces la evidencia matem\u00e1tica? Dos m\u00e9todos est\u00e9riles y peligrosos deben ser evitados. No podemos edificar sobre la experiencia de nuestros sentidos: \u00abporque ellos a menudo enga\u00f1an\u00bb y consecuentemente necesitan un control que ellos mismos no tienen. Bacon estaba equivocado en este punto (2e R\u00e9gle) Tampoco se puede aceptar el m\u00e9todo silog\u00edstico, por no servir para el descubrimiento, como antiguamente se pensaba. Este es simplemente un proceso por el cual dados dos t\u00e9rminos, encontramos por medio de un tercero que los dos primeros est\u00e1n conectados i.e tienen alguna caracter\u00edstica com\u00fan. Ahora bien si tienen esta caracter\u00edstica com\u00fan es in\u00fatil buscar algo con cualquiera otra luz que no sea la propia. Se han de dejar a un escrutinio directo, que sus naturalezas sean estudiadas y luego el rasgo com\u00fan se manifestar\u00e1 \u00e9l mismo. Esta es la v\u00eda recta de la mente hacia el descubrimiento, pasando de una idea a otra sin la ayuda de una tercera. El silogismo no se ha de usar hasta que el descubrimiento no se ha efectuado, s\u00f3lo sirve para un prop\u00f3sito expositivo (14e R\u00e9gle). Hay, sin embargo, dos caminos principales hacia la evidencia matem\u00e1tica: la intuici\u00f3n y la deducci\u00f3n (3e R\u00e9gle). La Intuici\u00f3n \u00abes la concepci\u00f3n formada por una mente atenta tan clara y distinta, que no admite dudas; o lo que equivale a lo mismo, es la clara concepci\u00f3n de una mente atenta y profunda, el producto de una raz\u00f3n sola\u00bb (3e R\u00e9gle) La Intuici\u00f3n no es, por consiguiente, una percepci\u00f3n sensorial, es un acto del entendimiento puesto para producir una idea. Los sentidos no suplantan el objeto, sino son simplemente su ocasi\u00f3n. Un movimiento, por ejemplo, provoca en nosotros la idea de movimiento, y a esa idea podemos nosotros considerar objeto de intuici\u00f3n. En materias muy simples la intuici\u00f3n act\u00faa r\u00e1pidamente; as\u00ed \u00abcada uno puede conocer intuitivamente que existe; que un tri\u00e1ngulo est\u00e1 determinado por tres \u00e1ngulos, ni uno m\u00e1s ni uno menos y que una circunferencia s\u00f3lo tiene una superficie\u00bb (3eR\u00e9gle, 12e R\u00e9gle; R\u00e9paux deus Objections) En el caso de los objetos m\u00e1s o menos complejos, la intuici\u00f3n procede por medio del an\u00e1lisis. Desde ah\u00ed se ocupa de las ideas, y las ideas son un aspecto del pensar, todo puede ser reducido a clarificar y a distinguir los elementos, a las \u00faltimas o partes indivisibles, \u00bb pasando desde aquellas que son m\u00e1s f\u00e1ciles de conocer a aquellas que son m\u00e1s dif\u00edciles\u00bb (6e R\u00e9gle) En el largo camino todo se extender\u00e1 con plena luz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La deducci\u00f3n es el proceso por el cual por un continuo movimiento del pensamiento pasamos de una realidad que conocemos certeramente a las conclusiones que necesariamente se deducen de ella. Este proceso puede seguir dos caminos. \u00abSi, por ejemplo, despu\u00e9s de varios c\u00e1lculos descubro la relaci\u00f3n entre las cantidades A y B, entre B y C, entre C y D, y por \u00faltimo entre D y E, no he conocido a\u00fan la relaci\u00f3n entre A y E\u00bb, pero puedo inferir volviendo a los diferentes pasos de las series. Esta es la primera forma de deducci\u00f3n (7e R\u00e9gle) Hay una segunda forma en la cual, los lazos de conexi\u00f3n de las series siendo tambi\u00e9n numerosos para entrar en al campo mental de la visi\u00f3n de una sola vez, intentamos extraer conclusiones desde la general impresi\u00f3n de las series (7e R\u00e9gle) La deducci\u00f3n es un intelectual proceso, pero difiere de la intuici\u00f3n por basarse en el factor memoria. Y esto es digno de inter\u00e9s en la visi\u00f3n del importante papel que la memoria juega en la b\u00fasqueda cartesiana de la certeza y en el esfuerzo importante que hace para defender este funcionamiento. Desde el conspicuo lugar que la raz\u00f3n ocupa en el m\u00e9todo cartesiano se podr\u00eda inferir que no hay lugar para la experiencia. Nada m\u00e1s lejos de la verdad. Para Descartes, como para Bacon, el \u00fanico fin de la ciencia es lo \u00fatil. \u00c9l tambi\u00e9n espera una continua mejora de las condiciones de la vida humana y su esperanza en esta direcci\u00f3n va tan lejos, c\u00f3mo cuando afirma, por ejemplo, que la medicina al final nos procurar\u00eda la gran ayuda de la inmortalidad. (Disc. De la Met.6e partie) Y como el que quiere el fin quiere tambi\u00e9n los medios, Descartes acepta en su integridad la parte experimental del m\u00e9todo de Bacon (carta a Mersenne.1631) y por consiguiente los actos. Se puso \u00e9l mismo a probar en la labor experimental de su tiempo (carta, abril,1632) urgi\u00f3 a los otros a continuar la investigaci\u00f3n (carta a Mersenne,1632) y continu\u00f3 experimentos propios que abarcaban una cadena amplia de temas: el peso del aire (carta,2 Junio,1631) la leyes de la luz y el sonido (carta,1633), las esenciales diferencias entre aceites, humores, eaux-de-vie- aguas comunes, aguafuertes y sales. Disec\u00f3 la cabeza de varios animales para mostrar las funciones de la memoria y imaginaci\u00f3n (cf. cartas a Mersenne,1639; 4 Enero, 1643, de. Cousin, Paris, 1836). Apenas hab\u00eda un hecho que escapase a este apologista de la Raz\u00f3n, ni nada en cuya oculta naturaleza no investigase, ni tal siquiera el \u00abChasse de Pan\u00bb pudo con su acostumbrado ardor. Pero si la mente, movi\u00e9ndose como lo hace en el campo de los objetos inteligibles, tiene un poder de intuici\u00f3n suficiente para mostrarlos todos \u00bfpor qu\u00e9 estas investigaciones? \u00bfNo son un obst\u00e1culo m\u00e1s que una ayuda? Dejemos la deducci\u00f3n y sigamos hasta el final y se podr\u00eda, con toda seguridad, alcanzar el conocimiento completo, el cual es el prop\u00f3sito de toda investigaci\u00f3n, pero tal no es el caso. Experimentar ayuda al razonamiento en m\u00e1s de una direcci\u00f3n. Suministra lo que provoca en nuestra inteligencia la idea de que el problema puede ser resuelto. Esa idea una vez despertada, la inteligencia se apropia de ella y puede producir otras muchas, en consonancia con la naturaleza teniendo en cuenta que la raz\u00f3n y la experiencia tienen, todav\u00eda, diferentes funciones. La idea de un problema puede ser tan simple que permita una deducci\u00f3n matem\u00e1tica de las propiedades del objeto en cuesti\u00f3n y nada m\u00e1s. En este caso experimentar sirve solamente como ilustraci\u00f3n, tal sucede, por ejemplo, en el estudio de las leyes del movimiento (Cf.Principes,2e partie) Pero otras veces la idea de un problema puede ser tan compleja que sugiera varias hip\u00f3tesis, desde los principios que como una ley son tan \u00fatiles que podemos deducir de ellos m\u00e1s de lo que vemos en el mundo que nos rodea. Podemos entonces elegir entre las hip\u00f3tesis presentadas por el entendimiento aquellas que explican mejor los hechos: y experimentar es nuestro \u00fanico recurso. Act\u00faa como una especie de gu\u00eda en la deducci\u00f3n racional. Hemos colocado, por as\u00ed decir, un n\u00famero de se\u00f1ales que nos orientan en el camino de la l\u00f3gica de la recta direcci\u00f3n en el mundo de los hechos. Finalmente, podemos confrontar dos o m\u00e1s hip\u00f3tesis igualmente aplicables a los hechos conocidos, las observaciones pueden entonces multiplicarse hasta que descubrimos alguna peculiaridad, que oriente nuestra elecci\u00f3n: tal experimento llega a ser un real medio de verificaci\u00f3n (Principes,4e partie) En todo caso experimentar es, como as\u00ed es, la cuesti\u00f3n, mientras el c\u00e1lculo llega a ser la forma En el mundo f\u00edsico no hay nada sino movimiento y extensi\u00f3n, nada sino cantidad. Todo puede ser reducido a proporciones num\u00e9ricas, y esta reducci\u00f3n es el objeto final de la ciencia. Comprender significa conocer en t\u00e9rminos matem\u00e1ticos. Cuando este estadio final se ha conseguido, la inteligencia y experiencia se unen con estrechos v\u00ednculos: el entendimiento ha impreso su sello en la experiencia y le ha dotado con inteligibilidad. Tal es el m\u00e9todo de Descartes. Resta analizar qu\u00e9 uso hace de \u00e9l. El recurso a la duda era provisional, s\u00f3lo para distinguir la verdad de la falsedad en el laberinto de las opiniones contradictorias que han inventado las escuelas a lo largo del mundo. Nosotros debemos imitar a aquellos constructores que, para levantar una s\u00f3lida estructura, empiezan por excavar profundamente, de tal forma que los fundamentos pueden ser levantados sobre roca y s\u00f3lido suelo. (Remarques sur les 7es objections, ed. Charpentier, Par\u00eds&#160;; cf.Disc. de la m\u00e9thode, 3e partie) Esta duda provisional conduce a una gran firmeza. Podemos rechazar la evidencia de los sentidos por que ellos son enga\u00f1osos,\u00bb y no es prudente confiar absolutamente en quien una vez nos enga\u00f1\u00f3\u00bb (1er M\u00e9ditation) Incluso podemos cuestionar la existencia de \u00abla tierra, del cielo y de cualquier cuerpo extenso\u00bb, suponiendo que nada de esto existe; puedo a\u00fan tener la impresi\u00f3n de que antes yo hab\u00eda existido, lo que es evidente en los fen\u00f3menos de locura y en los sue\u00f1os. Lo que es m\u00e1s, las verdades m\u00e1s simples y m\u00e1s claras no est\u00e1n libres de sospecha\u00bb \u00ab\u00bfC\u00f3mo saber que Dios no lo ha dispuesto de tal forma que soy enga\u00f1ado cada vez que sumo dos m\u00e1s tres, o el n\u00famero de lados de un cuadrado, o la forma de alg\u00fan juicio muy simple, si adem\u00e1s nada m\u00e1s simple puede ser imaginado\u00bb?(3e Meditation) \u00bfQu\u00e9 permanece intacto? Solamente una cosa, el hecho de mi propio pensamiento. Pero si yo pienso es porque existo, de uno a otro de estos t\u00e9rminos paso por simple inspecci\u00f3n &#8211; Cogito ergo sum: sobre \u00e9sta s\u00f3lida roca se puede edificar el edificio del conocimiento ( Disc. De la m\u00e9thode., 4e partie, 2e M\u00e9d.) Pero \u00bfc\u00f3mo se puede hacer esto? \u00bf c\u00f3mo saldremos del profundo abismo al que hemos descendido? Analizando el hecho b\u00e1sico, i.e. el contenido de nuestro pensamiento. Observo que, mi pensamiento busca a tientas entre tanta duda, debo ser imperfecto y esta idea lleva a otra, la de un ser que no es imperfecto, todo lo contrario, perfecto e infinito ( Disc. De la meto, 4e partie). Consideremos esta otra idea. Es necesario incluir la existencia, si careciera de ella no ser\u00eda perfecto o infinito. Por lo tanto Dios existe y \u00abyo s\u00e9 no menos clara y distintamente que de tal modo un actual y eternal existencia pertenece a su Naturaleza mientras s\u00e9 que en absoluto puedo demostrar de ninguna figura o n\u00famero que pertenezca verdaderamente a la naturaleza de esa figura o n\u00famero (Dis. De la Met..,4e partie; 5e Medit.;R\u00e9p.aux premi\u00e9res obj.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios, por lo tanto, es conocido por nosotros desde el principio, en el momento en que nos molestamos en examinar la naturaleza de nuestras mentes; y esto es suficiente para eliminar la hip\u00f3tesis de un malvado genio que gozar\u00eda enga\u00f1\u00e1ndonos: es tambi\u00e9n suficiente para asegurar la validez de todas nuestras deducciones, sea la que sea su longitud, porque \u00abreconozco que es imposible que \u00c9l (Dios) me enga\u00f1e de alguna forma porque en todo fraude y enga\u00f1o hay cierta imperfecci\u00f3n\u00bb (4e M\u00e9d.). Por otra parte \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda esta idea de Dios ser algo m\u00e1s que un capricho ocioso? Es inmensa, infinita y por supuesto debe ser capaz de existir. Spinoza y despu\u00e9s de Hegel ense\u00f1ar\u00e1n que es posible abarcar, como si se dijera, una tendencia esencial a existir y esta tendencia es m\u00e1s intensa cuanto m\u00e1s se acerca lo posible a la perfecci\u00f3n. Este es el principio sobre el que construir\u00e1n sus grandiosos sistemas sint\u00e9ticos. Descartes se les anticipa y cuando se le reprocha \u00e9l contesta como lo har\u00edan m\u00e1s tarde estos fil\u00f3sofos. (R\u00e9p.aux premi\u00e9res objections) Merece la pena destacar el hecho con referencia al nacimiento de los modernos sistemas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia en nosotros de la idea de Dios puede tambi\u00e9n ser explicada y aqu\u00ed encontramos un nuevo rayo de luz. La realidad objetiva de nuestras ideas debe tener alguna causa, esta se encuentra cuando surge la cuesti\u00f3n de las cualidades secundarias, puede ser una ilusi\u00f3n o el resultado de la imperfecci\u00f3n de nuestra naturaleza. La cuesti\u00f3n puede ser resuelta, tambi\u00e9n, sin demasiada dificultad cuando se trata de la cualidades primarias. \u00bfNo pueden \u00e9stas surgir, acaso, desde la profundidad de mi propio ser mental, que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de mi querer? Pero tales explicaciones no son viables cuando tratamos de responder a la idea de un ser infinito y perfecto. Yo mismo soy limitado, finito&#160;; y desde lo finito, volviendo como podemos, nunca desde lo menor podemos derivar el mayor (3e M\u00e9d. Cf. Princ..,7e partie). Considerado desde cualquier punto de vista, la idea de Dios nos informa sobre su existencia. Lo cual desde cualquier punto de vista que sea nuestro interrogante nos da siempre desde la profundidad de su grandeza la \u00fanica respuesta, Ego sum qui sum. Desde entonces como la veracidad del mismo Dios garantiza a nuestras facultades su natural ejercicio, podemos seguir adelante en nuestra investigaci\u00f3n; la primera cuesti\u00f3n que encontramos concierne al sujeto en el cual el proceso del pensamiento tiene lugar, i.e. el alma. Comprender, concebir, dudar, afirmar, negar, querer, refutar, imaginar, sentir, desear, \u00e9stas son las actividades de lo que se puede llamar, mi alma. Ahora bien todas estas actividades tienen una cualidad com\u00fan: no pueden tener lugar sin pensamiento o percepci\u00f3n, sin conciencia o conocimiento. Pensar es entonces el esencial atributo del alma. El alma es \u00abuna cosa que piensa\u00bb (2e M\u00e9d., Princ.., 1re partie) y esto nada m\u00e1s. No hay substrato subyacente o soporte de sus varios estados: todo su ser se manifiesta en sus actividades; pensamiento y alma son equivalentes (12eR\u00e9gle).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs este pensar, entonces, siempre una forma de actividad? Descartes se inclina a creer que as\u00ed es \u00abYo existo\u00bb, dice, \u00bfpero por cuanto tiempo? Justamente tanto existo cuanto pienso; si por casualidad cesara de pensar, en ese mismo momento dejar\u00eda de existir\u00bb (2eM\u00e9d.) S\u00f3lo con desgana y bajo las presiones de las objeciones concede que el alma es una simple potentia o poder de pensar (5es Obj.); y como se puede f\u00e1cilmente ver, la concesi\u00f3n es completamente il\u00f3gica. Pensar, aunque en s\u00ed mismo es un proceso unitario, se manifiesta de formas diferentes; comienza con ideas confusas o percepciones que requieren la cooperaci\u00f3n del cuerpo, tales son los sentimientos de placer y dolor, sensaciones de la imaginaci\u00f3n y la memoria local. Despu\u00e9s el alma tiene ideas claras y distintas las cuales tienen su origen y se desarrollan como actividades inmanentes. Despu\u00e9s llegan en el punto cr\u00edtico las ideas de substancia, duraci\u00f3n, n\u00famero, orden, extensi\u00f3n, figura. Movimiento, pensamiento, inteligencia y voluntad (6e M\u00e9d.; Princ.,I).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas nociones claras y distintas constituyen el objeto del conocimiento y se puede decir que todas ellas est\u00e1n contenidas en la idea de ser perfecto. Si entiendo, o emito un juicio o razonamiento, es siempre esa idea la que percibo y mi conocimiento podr\u00eda no tener objeto en vista que su esfera de acci\u00f3n es siempre el infinito, lo eterno y lo necesario. Avanzar en el conocimiento es progresar en el conocimiento del mismo Dios. (Rep.aux 2es obj.) Pero pensar tiene otra forma dominante, viz., libertad. Para Descartes esta funci\u00f3n del pensamiento es un hecho \u00bb del cual la raz\u00f3n no puede nunca convencernos, pero del cual \u00abnosotros tenemos experiencia en nosotros mismos\u00bb, y este hecho es tan evidente \u00bb que puede ser considerado una de las ideas m\u00e1s generales conocidas\u00bb (Rep.aux 3es obj.; Rep.aux 5es obj.-Princ. 1er partie) No s\u00f3lo es esta libertad un primordial e innegable dato de conciencia: es, de alguna manera, infinita como Dios, \u00abdesde ah\u00ed que no hay objeto al que no podamos volver\u00bb. (M\u00e9d.; Princ..,1er partie.) No se desliza por una especie de semi ignorancia, como sosten\u00eda Sto. Tom\u00e1s de Aquino, sino que influyendo motivos llega a ser m\u00e1s claro, pero la indiferencia es su estado m\u00e1s bajo (carta a Mersenne, 20 mayo,1630) La importancia que juega en nuestras vidas es considerable: entra en cada uno de nuestros juicios y es la causa formal de todos nuestros errores; se hace sentir en cada parte de nuestro organismo y a trav\u00e9s de este influye en le mundo externo. Sin embargo, la suma total de movimiento en el mundo es siempre constante, mientras nuestros deseos puede cambiar de direcci\u00f3n de movimiento no son afectados en cantidad. ( Carta a Regius). Enfrent\u00e1ndose al alma est\u00e1 el mundo externo, pero el alma no ve c\u00f3mo realmente es. Temperatura, olor, gusto, luz, sonido, resistencia, peso puede ser cualidades que nosotros atribuimos a los cuerpos, pero est\u00e1n realmente en nosotros, adem\u00e1s s\u00f3lo las podemos concebir en relaci\u00f3n con nosotros mismos. En realidad no hay nada en el mundo f\u00edsico sino el movimiento y la extensi\u00f3n. El movimiento imita en cuanto es posible la inmutabilidad de Dios, quien es su primera causa; he aqu\u00ed sus principales leyes, viz, la suma del movimiento en el mundo es siempre constante; un cuerpo continuar\u00e1 en su estado actual al menos que sea perturbado por alg\u00fan otro cuerpo desde fuera del \u00e9l mismo; una vez que un cuerpo est\u00e1 en movimiento no hay raz\u00f3n para pensar que su actual velocidad cesar\u00e1 alguna vez, a condici\u00f3n de que afecte o no a otro cuerpo que afloje o destruya su movimiento. Todo movimiento es primordialmente rectil\u00edneo ( en este punto Arist\u00f3teles estaba equivocado). Cuando dos cuerpos que se est\u00e1n moviendo en diferentes direcciones chocan tiene lugar un cambio de direcci\u00f3n, pero cada cambio es siempre el menor posible. Cuando dos cuerpos movi\u00e9ndose se afectan mutuamente, uno no puede transmitir ning\u00fan movimiento a otro sin perder lo que transmite (Princ.., 2e prtie..) La extensi\u00f3n no es infinita en duraci\u00f3n, pero es infinita en espacio. \u00abMe parece que nadie puede probar ni concebir l\u00edmites en la materia de la que el mundo est\u00e1 compuesto, por lo que deduzco que ella no es sino extensi\u00f3n a lo largo, a lo ancho y a lo profundo. As\u00ed que todo lo que no sea estas tres dimensiones es una porci\u00f3n de tal materia\u00bb y sin embrago en la imaginaci\u00f3n podemos abrir los l\u00edmites del espacio y del tiempo y a\u00fan encontrar las tres dimensiones sin estar sometidas a l\u00edmites (carta a Chanut, carta a Marus) La extensi\u00f3n es por lo tanto un bloque continuo desde el principio al fin y esto demuestra que el vac\u00edo no existe ni en un cuerpo ni entre ellos. Adem\u00e1s la extensi\u00f3n es divisible ad infinitum, puesto que se divide en part\u00edculas, cada vez m\u00e1s peque\u00f1as que son a\u00fan extensas. Es por todas las partes, homog\u00e9nea, manifiesta solamente dimensiones espaciales y \u00e9stas de por s\u00ed no dan lugar a diferencias cualitativas. Esta brillante idea sugiri\u00f3 a Descartes muchas hip\u00f3tesis que fueron probadas provechosamente. Desde su punto de vista la materia de la tierra y de las estrellas es la misma; el espectro del an\u00e1lisis demostr\u00f3 posteriormente que estaba en lo cierto. Sostuvo que el estado primordial del sol y de los planetas era nebuloso, que bajo la influencia de un proceso de enfriamiento los cuerpos celestes formaron sus cortezas y el cambio en esas cortezas es debido las variaciones en el brillo de las estrellas y la aparici\u00f3n de los continentes sobre nuestra tierra.(Cf. Trait\u00e9 du Monde; Princ.., 3e y 4e p,). De esto no se sigue que el mundo es autosuficiente, pero la finalidad, de la que tanto se ha dicho, conduce a la nada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios dio a la materia el primer impulso y el resto sigui\u00f3 el curso de las leyes naturales. \u00abIncluso si se acepta el caos de los poetas, siempre se podr\u00eda demostrar que gracias a las leyes de la naturaleza, esta confusi\u00f3n trabajar\u00eda eventualmente para nuestro orden presente\u00bb; las leyes de la naturaleza son tales que \u00abla materia esta obligada a pasar por todas las formas de las que es ella capaz\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Descartes anciano se ocup\u00f3 de la moral y su preocupaci\u00f3n se plasm\u00f3 en un tratado sobre la Etica. En realidad, tenemos un tratado sobre las pasiones y unas pocas y breves disquisiciones dispersas entre sus cartas a Chanut y a la Princesa Isabel. Las pasiones son percepciones generadas y alimentadas en el alma \u00abpor medio de los nervios\u00bb (Passions,1re partie,art.3-22) Los nervios son haces de finas hebras: \u00e9stas contienen los esp\u00edritus animales que est\u00e1n en la parte m\u00e1s delicada de la sangre y todas ellas se encuentran en la gl\u00e1ndula pineal, que es la sede del alma. Por medio de estos mecanismos el sujeto pensante recibe impresiones desde el mundo sin percibirlas y se transforman en pasiones (Pass,1re p.art.31) Aunque en nuestro organismo esta la causa de nuestras pasiones, el no es su sujeto ni total ni parcialmente, en este punto tambi\u00e9n Arist\u00f3teles estaba equivocado. Hay percepciones que surgiendo del cuerpo se localizan en una u otra parte del mismo- como el hambre, sed, dolor. Pero las pasiones son diferentes. Ellas se originan en le cuerpo, pero pertenecen s\u00f3lo al alma, son puramente actos psicol\u00f3gicos ( Passions, 1re p.,art.25) Hay tantas pasiones como hay caminos por los que los objetos son capaces de afectar a nuestros sentidos, puede ser perjudiciales o provechosos. Las primeras pasiones a las que todas las dem\u00e1s pueden ser reducidas son las seis siguientes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">admiraci\u00f3n o sorpresa, producida por un objeto del cual nosotros no conocemos a\u00fan si es beneficioso o perjudicial.<br \/>\namor y odio, causada por la impresi\u00f3n producida en nuestros \u00f3rganos de los sentidos por objetos conocidos por nosotros como perjudiciales o beneficiosos.<br \/>\ndeseo el cual es producido por el amor o el odio vistos desde el futuro<br \/>\nalegr\u00eda y tristeza, que son el resultado de la presencia de un objeto que es amado u odiado.<br \/>\nQuiz\u00e1 en general se podr\u00e1 pensar que Descartes ha sobrepasado a Sto. Tom\u00e1s y a Bossuet, al reducir todas las pasiones al amor. En la doctrina cartesiana las pasiones son buenas en s\u00ed mismas, pero deben ser orientadas por la ley del orden moral. La misi\u00f3n de esta ley no est\u00e1 claramente indicada; \u00e9l s\u00f3lo da algunos preceptos inconexos en los cuales se puede entrever un noble esfuerzo por edificar un sistema \u00e9tico estoico-cristiano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo lo dicho puede quiz\u00e1 dar la impresi\u00f3n de que Descartes era m\u00e1s un gran sabio que un gran fil\u00f3sofo; pero el significado de su trabajo cient\u00edfico debe ser reconocido. Lo que permanece de valioso no son muchas de sus teor\u00edas, sino el \u00edmpetu dado por su genio, su m\u00e9todo y sus descubrimientos. Su concepci\u00f3n cuantitativa del mundo est\u00e1 siendo gradualmente abandonada y hoy los pensadores est\u00e1n volviendo a la filosof\u00eda de la naturaleza en la que la cualidad juega una parte fundamental.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CLODIUS PIAT<br \/>\nTranscrito por Rick McCarty<br \/>\nTraducido por Fidel Garc\u00eda Mart\u00ednez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Renatus Cartesius) Fil\u00f3sofo y cient\u00edfico, nacido en La Haye Francia, 31 de Marzo, 1596, muerto en Estocolmo, Suecia, 11 Febrero 1650. Estudi\u00f3 en el colegio de los Jesuitas de La Fl\u00e9che, una de las escuelas m\u00e1s importante de la \u00e9poca. En 1613 se traslada a Par\u00eds, entra en contacto con el P. Mersenne, O.F.M. y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/rene-descartes\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRENE DESCARTES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24356","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24356\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}