{"id":24393,"date":"2016-02-05T16:35:04","date_gmt":"2016-02-05T21:35:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carta-a-diogneto\/"},"modified":"2016-02-05T16:35:04","modified_gmt":"2016-02-05T21:35:04","slug":"carta-a-diogneto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carta-a-diogneto\/","title":{"rendered":"CARTA A DIOGNETO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n(EPISTOLA AD DIOGNETUM).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta hermosa apolog\u00eda del Cristianismo no es citada por los escritores antiguos o medievales y nos lleg\u00f3 en un solo manuscrito que pereci\u00f3 en el sitio de Estrasburgo (1870). La identificaci\u00f3n de Diogneto con el maestro de Marco Aurelio, del mismo nombre, es plausible. El nombre del autor es desconocido y la fecha puede ser cualquiera entre los Ap\u00f3stoles y Constantino y durante una severa persecuci\u00f3n. Se atribuy\u00f3 a S. Justino M\u00e1rtir, pero este apasionado fil\u00f3sofo y apresurado escritor era incapaz de la elocuencia contenida, el suave flujo del pensamiento, la l\u00edmpida claridad de expresi\u00f3n que hace de esta ep\u00edstola una de las composiciones m\u00e1s perfectas de la antig\u00fcedad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos \u00faltimos cap\u00edtulos (xi, xii), floridos y oscuros, no tiene relaci\u00f3n con el resto de la carta. Parecen ser restos de una homil\u00eda de fecha posterior. El escritor de este a\u00f1adido se describe a si mismo como un \u201cdisc\u00edpulo de los Ap\u00f3stoles\u201d, y por un mal entendimiento de estas palabras la ep\u00edstola ha sido clasificada, desde el siglo dieciocho con los Escritos de los Padres. La carta termina al final del cap\u00edtulo x; puede que originalmente fuera m\u00e1s larga.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor se dirige al \u201cmuy excelente Diogneto\u201d, un pagano bien dispuesto que desea conocer la religi\u00f3n de los cristianos. Se ridiculiza la adoraci\u00f3n de los \u00eddolos y se muestra que los sacrificios y ceremonias de los jud\u00edos no pueden producir ning\u00fan placer al \u00fanico Dios creador de todo. Los cristianos no son una naci\u00f3n ni una secta;  est\u00e1n extendidos por todo el mundo, aunque no sean del mundo sino ciudadanos del cielo, pero son el alma del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios creador invisible ha enviado a su Hijo por el que hizo todas las cosas, a salvar al hombre, despu\u00e9s de que ha permitido al hombre descubrir su inclinaci\u00f3n al pecado y su incapacidad de salvarse a si mismo. El \u00faltimo cap\u00edtulo es una exposici\u00f3n, \u201cprimera\u201d del amor del Padre, evidentemente iba a ser seguida por una \u201dsegunda\u201d sobre el Hijo, pero se ha perdido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estilo es harmonioso y simple. El escritor es un maestro que ha practicado la elocuencia cl\u00e1sica y es un ferviente cristiano. No se parece a las apolog\u00edas p\u00fablicas del siglo segundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay un importante afinidad con la obra de S. Cipriano \u201cAd Donatum\u201d, que tambi\u00e9n est\u00e1 dirigida a un pagano interesado en conocer el cristianismo. El autor no se refiere a la Sagrada Escritura, sino que utiliza los Evangelios, I Pedro y I Juan y est\u00e1 impregnado de las ep\u00edstolas de S. Pablo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Harnack parece tener raz\u00f3n al no querer colocar al autor antes de Ireneo. Se le podr\u00eda poner mucho despu\u00e9s, en las persecuciones de Valeriano o de Diocleciano. No puede ser una persona desconocida sino un escritor ilustre y sin embargo no es uno de los escritores del siglo segundo o tercero cuyas obras nos han llegado. El nombre de Luciano M\u00e1rtir cumplir\u00eda los requisitos y la p\u00e9rdida de la parte de la carta donde iba a hablar del Hijo con m\u00e1s detalle, quiz\u00e1s por sospechas de arrianismo, cuya paternidad se le atribuye. La llamada Carta puede ser en realidad una apolog\u00eda presentada ante un juez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La editio princeps es de Stephanus (Paris, 1592)y Sylburg (Heidelberg, 1593) y los siguientes editores la incluyeron entre las obras de S. Justino. La mejor edici\u00f3n es la de Otto en \u00abCorpus Apologetarum Christ.\u00bb (3d ed., Jena, 1879), III. Tillemont sigui\u00f3 la sugerencia de un amigo al asignarle una fecha anterior y Gallandi la incluy\u00f3 en su \u00abBibl. Vett. PP.\u00bb, I, como obra de un Padre Apost\u00f3lico an\u00f3nimo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces est\u00e1 en las ediciones de los Padres Apost\u00f3licos especialmente las de Hefele, Funk (2d ed., 1901), Gebhardt, Harnack y Zahn (1878), Lightfoot y Harmer (Londres, 1891, contr. Inglesa). En Alemania han aparecido muchas ediciones separadas. Hay una traducci\u00f3n inglesa en el Biblioteca Ante.Nicena (Londres 1892)I.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las disertaciones sobre este tratado son demasiado numerosas para catalogarlas, aunque en general no son de mucho valor. Baratier y Gallandi la atribuyeron a Clemente Romano, Bohl a un Padre Apost\u00f3lico en lo que fue seguido por los editores cat\u00f3licos, o cr\u00edticos, Mohler, Hefele, Permaneder, Alzog, mientras que Grossheim, Tzsehirner, Semisch la colocan en tiempos de  Justino; Dorner la refiere a Marci\u00f3n, Zeller al final del siglo segundo y Ceillier, Hoffmann, Otto defienden la atribuci\u00f3n manuscrita a Justino. Fessler, defiende el primero o segundo siglo.<br \/>\nTodas estas posturas han sido abandonadas  as\u00ed como la sugerencia de Kruger de que el autor era Ar\u00edstides, la de Daseke que lo era Apelles, la  de Overbeck de que es post-constantiniana y la de Donalson de que es una ejercicio ret\u00f3rico del siglo quince (el manuscrito era de los siglos trece, catorce), Zahn ha sugerido 250-310 y Harnack 170-300.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nJOHN CHAPMAN.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por Joseph P. Thomas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">The Catholic Encyclopedia, Volume V. Published 1909. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, May 1, 1909. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Copyright \u00a9 2007 by Kevin Knight. All rights reserved.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(EPISTOLA AD DIOGNETUM). Esta hermosa apolog\u00eda del Cristianismo no es citada por los escritores antiguos o medievales y nos lleg\u00f3 en un solo manuscrito que pereci\u00f3 en el sitio de Estrasburgo (1870). La identificaci\u00f3n de Diogneto con el maestro de Marco Aurelio, del mismo nombre, es plausible. 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