{"id":24394,"date":"2016-02-05T16:35:06","date_gmt":"2016-02-05T21:35:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dionisio-aeropagita-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/"},"modified":"2016-02-05T16:35:06","modified_gmt":"2016-02-05T21:35:06","slug":"dionisio-aeropagita-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dionisio-aeropagita-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/","title":{"rendered":"DIONISIO AEROPAGITA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 14 de mayo de 2008, dedicada a presentar la figura de Dionisio Areopagita<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el curso de las catequesis sobre los Padres de la Iglesia, quiero hablar hoy de una figura muy misteriosa: un te\u00f3logo del siglo VI, cuyo nombre se desconoce, y que escribi\u00f3 bajo el seud\u00f3nimo de Dionisio Areopagita. Con este seud\u00f3nimo alud\u00eda al pasaje de la Escritura que acabamos de escuchar, es decir, el episodio narrado por san Lucas en el cap\u00edtulo XVII de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, donde se cuenta que Pablo predic\u00f3 en Atenas, en el Are\u00f3pago, dirigi\u00e9ndose a una \u00e9lite del gran mundo intelectual griego, pero al final la mayor\u00eda de los que le escuchaban no se mostr\u00f3 interesada, y se alej\u00f3 burl\u00e1ndose de \u00e9l; sin embargo, unos cuantos, pocos, como nos dice san Lucas, se acercaron a san Pablo abri\u00e9ndose a la fe. El evangelista nos revela dos nombres: Dionisio, miembro del Are\u00f3pago, y una mujer llamada Damaris.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el autor de estos libros escogi\u00f3 cinco siglos despu\u00e9s el seud\u00f3nimo de Dionisio Areopagita, quiere decir que ten\u00eda la intenci\u00f3n de poner la sabidur\u00eda griega al servicio del Evangelio, promover el encuentro entre la cultura y la inteligencia griega y el anuncio de Cristo; quer\u00eda hacer lo que pretend\u00eda aquel Dionisio, es decir, que el pensamiento griego se encontrara con el anuncio de san Pablo; siendo griego, quer\u00eda hacerse disc\u00edpulo de san Pablo y de este modo disc\u00edpulo de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 ocult\u00f3 su nombre, escogiendo este seud\u00f3nimo? En parte, ya hemos respondido: quer\u00eda expresar esa intenci\u00f3n fundamental de su pensamiento. Pero hay dos hip\u00f3tesis sobre este anonimato y sobre su seud\u00f3nimo. Seg\u00fan la primera, se trataba de una falsificaci\u00f3n voluntaria, a trav\u00e9s de la cual, fechando sus obras en el primer siglo, en tiempos de san Pablo, quer\u00eda dar a su producci\u00f3n literaria una autoridad casi apost\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hay otra hip\u00f3tesis mejor, pues la anterior me parece poco cre\u00edble: lo hizo as\u00ed por humildad. No quer\u00eda dar gloria a su nombre, no quer\u00eda erigir un monumento a s\u00ed mismo con sus obras, sino realmente servir al Evangelio, crear una teolog\u00eda eclesial, no individual, basada en s\u00ed mismo. En realidad logr\u00f3 elaborar una teolog\u00eda que ciertamente podemos fechar en el siglo VI, pero no la podemos atribuir a una de las figuras de esa \u00e9poca; no es una teolog\u00eda \u00abindividualizada\u00bb; se trata de una teolog\u00eda que expresa un pensamiento y un lenguaje com\u00fan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un tiempo de ac\u00e9rrimas pol\u00e9micas tras el Concilio de Calcedonia, \u00e9l, por el contrario, en su s\u00e9ptima Carta, dice: \u00abNo quisiera hacer pol\u00e9mica; hablo simplemente de la verdad, busco la verdad\u00bb. Y la luz de la verdad por s\u00ed misma hace que caigan los errores y que resplandezca lo que es bueno. Con este principio purific\u00f3 el pensamiento griego y lo puso en relaci\u00f3n con el Evangelio. Este principio, que afirma en su s\u00e9ptima Carta, tambi\u00e9n es expresi\u00f3n de un aut\u00e9ntico esp\u00edritu de di\u00e1logo: no hay que buscar las cosas que separan, sino la verdad en la Verdad misma; esta, despu\u00e9s, resplandece, y hace que caigan los errores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, a pesar de que la teolog\u00eda de este autor no es \u00abpersonal\u00bb, sino realmente eclesial, podemos situarla en el siglo VI. \u00bfPor qu\u00e9? El esp\u00edritu griego, que puso al servicio del Evangelio, lo encontr\u00f3 en los libros de Proclo, fallecido en el a\u00f1o 485 en Atenas: este autor pertenec\u00eda al platonismo tard\u00edo, una corriente de pensamiento que hab\u00eda transformado la filosof\u00eda de Plat\u00f3n en una especie de religi\u00f3n, cuya finalidad consist\u00eda fundamentalmente en crear una gran apolog\u00eda del polite\u00edsmo griego y volver, tras el \u00e9xito del cristianismo, a la antigua religi\u00f3n griega. Quer\u00eda demostrar que, en realidad, las divinidades eran las fuerzas que actuaban en el cosmos. La consecuencia era que deb\u00eda considerarse m\u00e1s verdadero el polite\u00edsmo que el monote\u00edsmo, con un solo Dios creador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Proclo presentaba un gran sistema c\u00f3smico de divinidades, de fuerzas misteriosas, seg\u00fan el cual, en este cosmos deificado, el hombre pod\u00eda encontrar el acceso a la divinidad. Ahora bien, hac\u00eda una distinci\u00f3n entre las sendas de los sencillos \u2014los cuales no eran capaces de elevarse a las cumbres de la verdad, sino que les bastaban ciertos ritos\u2014, y los caminos de los sabios, que por el contrario deb\u00edan purificarse para llegar a la luz pura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede ver, este pensamiento es profundamente anticristiano. Es una reacci\u00f3n tard\u00eda contra la victoria del cristianismo. Un uso anticristiano de Plat\u00f3n, mientras ya se realizaba una lectura cristiana del gran fil\u00f3sofo. Es interesante constatar c\u00f3mo este seudo-Dionisio se atrevi\u00f3 a servirse precisamente de este pensamiento para mostrar la verdad de Cristo; para transformar este universo polite\u00edsta en un cosmos creado por Dios, en la armon\u00eda del cosmos de Dios, donde todas las fuerzas alaban a Dios, y mostrar esta gran armon\u00eda, esta sinfon\u00eda del cosmos, que va desde los serafines, los \u00e1ngeles y los arc\u00e1ngeles, hasta el hombre y todas las criaturas, que juntas reflejan la belleza de Dios y alaban a Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed transform\u00f3 la imagen polite\u00edsta en un elogio del Creador y de su criatura. De este modo, podemos descubrir las caracter\u00edsticas esenciales de su pensamiento: ante todo, es una alabanza c\u00f3smica. Toda la creaci\u00f3n habla de Dios, es un elogio de Dios. Siendo la criatura una alabanza de Dios, la teolog\u00eda del seudo-Dionisio se convierte en una teolog\u00eda lit\u00fargica: a Dios se le encuentra sobre todo alab\u00e1ndolo, no s\u00f3lo reflexionando; y la liturgia no es algo construido por nosotros, algo inventado para hacer una experiencia religiosa durante cierto per\u00edodo de tiempo; consiste en cantar con el coro de las criaturas y entrar en la realidad c\u00f3smica misma. As\u00ed la liturgia, aparentemente s\u00f3lo eclesi\u00e1stica, se ensancha y ampl\u00eda, nos une en el lenguaje de todas las criaturas. El seudo-Dionisio nos dice: no se puede hablar de Dios de manera abstracta; hablar de Dios es siempre \u2014lo dice con una palabra griega\u2014, \u00abhymnein\u00bb, cantar himnos para Dios con el gran canto de las criaturas, que se refleja y concreta en la alabanza lit\u00fargica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, aunque su teolog\u00eda sea c\u00f3smica, eclesial y lit\u00fargica, tambi\u00e9n es profundamente personal. Cre\u00f3 la primera gran teolog\u00eda m\u00edstica. M\u00e1s a\u00fan, la palabra \u00abm\u00edstica\u00bb adquiere con \u00e9l un nuevo significado. Hasta esa \u00e9poca para los cristianos esta palabra equival\u00eda a la palabra \u00absacramental\u00bb, es decir, lo que pertenece al \u00abmysterion\u00bb, al sacramento. Con \u00e9l, la palabra \u00abm\u00edstica\u00bb se hace m\u00e1s personal, m\u00e1s \u00edntima: expresa el camino del alma hacia Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, \u00bfc\u00f3mo encontrar a Dios? Aqu\u00ed observamos nuevamente un elemento importante en su di\u00e1logo entre la filosof\u00eda griega y el cristianismo, en particular, la fe b\u00edblica. Aparentemente lo que dice Plat\u00f3n y lo que dice la gran filosof\u00eda sobre Dios es mucho m\u00e1s elevado, mucho m\u00e1s verdadero; la Biblia parece bastante \u00abb\u00e1rbara\u00bb, simple, pre-cr\u00edtica, se dir\u00eda hoy; pero \u00e9l constata que precisamente esto es necesario para que de este modo podamos comprender que los conceptos m\u00e1s elevados sobre Dios no llegan nunca hasta su aut\u00e9ntica grandeza; son siempre impropios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, estas im\u00e1genes nos hacen comprender que Dios est\u00e1 por encima de todos los conceptos; en la sencillez de las im\u00e1genes encontramos m\u00e1s verdad que en los grandes conceptos. El rostro de Dios es nuestra incapacidad para expresar realmente lo que \u00e9l es. De este modo el seudo-Dionisio habla de una \u00abteolog\u00eda negativa\u00bb. Es m\u00e1s f\u00e1cil decir lo que no es Dios, que expresar lo que es realmente. S\u00f3lo a trav\u00e9s de estas im\u00e1genes podemos adivinar su verdadero rostro y, por otra parte, este rostro de Dios es muy concreto: es Jesucristo. Y aunque Dionisio, siguiendo a Proclo, nos muestra la armon\u00eda de los coros celestiales, de manera que parece que todos dependen de todos, no deja de ser verdad que nuestro camino hacia Dios queda muy lejos de \u00e9l; el seudo-Dionisio demuestra que, al final, el camino hacia Dios es Dios mismo, el cual se hace cercano a nosotros en Jesucristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, una teolog\u00eda grande y misteriosa se hace tambi\u00e9n muy concreta, tanto en la interpretaci\u00f3n de la liturgia como en la reflexi\u00f3n sobre Jesucristo: con todo ello, este Dionisio Areopagita ejerci\u00f3 una gran influencia en toda la teolog\u00eda medieval, en toda la teolog\u00eda m\u00edstica de Oriente y de Occidente. En cierto sentido, en el siglo XIII fue redescubierto sobre todo por san Buenaventura, el gran te\u00f3logo franciscano, que en esta teolog\u00eda m\u00edstica encontr\u00f3 el instrumento conceptual para interpretar la herencia tan sencilla y profunda de san Francisco: el \u00abPoverello\u00bb, al igual que Dionisio, nos dice en definitiva que el amor ve m\u00e1s que la raz\u00f3n. Donde est\u00e1 la luz del amor, las tinieblas de la raz\u00f3n se disipan; el amor ve, el amor es ojo y la experiencia nos da mucho m\u00e1s que la reflexi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Buenaventura vio en san Francisco lo que significa esta experiencia: es la experiencia de un camino muy humilde, muy realista, d\u00eda tras d\u00eda; es seguir a Cristo, aceptando su cruz. En esta pobreza y en esta humildad, en la humildad que se vive tambi\u00e9n en la eclesialidad, se hace una experiencia de Dios m\u00e1s elevada que la que se alcanza a trav\u00e9s de la reflexi\u00f3n: en ella, realmente tocamos el coraz\u00f3n de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy Dionisio Areopagita tiene una nueva actualidad: se presenta como un gran mediador en el di\u00e1logo moderno entre el cristianismo y las teolog\u00edas m\u00edsticas de Asia, cuya caracter\u00edstica consiste en la convicci\u00f3n de que no se puede decir qui\u00e9n es Dios; de \u00e9l s\u00f3lo se puede hablar de forma negativa; de Dios s\u00f3lo se puede hablar con el \u00abno\u00bb, y s\u00f3lo es posible llegar a \u00e9l entrando en esta experiencia del \u00abno\u00bb. Aqu\u00ed se ve una cercan\u00eda entre el pensamiento del Areopagita y el de las religiones asi\u00e1ticas; puede ser hoy un mediador, como lo fue entre el esp\u00edritu griego y el Evangelio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo se ve que el di\u00e1logo no acepta la superficialidad. Precisamente cuando uno entra en la profundidad del encuentro con Cristo, se abre tambi\u00e9n un amplio espacio para el di\u00e1logo. Cuando uno encuentra la luz de la verdad, se da cuenta de que es una luz para todos; desaparecen las pol\u00e9micas y resulta posible entenderse unos a otros o al menos hablar unos con otros, acercarse. El camino del di\u00e1logo consiste precisamente en estar cerca de Dios en Cristo, en la profundidad del encuentro con \u00e9l, en la experiencia de la verdad, que nos abre a la luz y nos ayuda a salir al encuentro de los dem\u00e1s: la luz de la verdad, la luz del amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin de cuentas, nos dice: tomad cada d\u00eda el camino de la experiencia, de la experiencia humilde de la fe. Entonces, el coraz\u00f3n se hace grande y tambi\u00e9n puede ver e iluminar a la raz\u00f3n para que vea la belleza de Dios. Pidamos al Se\u00f1or que nos ayude a poner tambi\u00e9n hoy al servicio del Evangelio la sabidur\u00eda de nuestro tiempo, redescubriendo la belleza de la fe, el encuentro con Dios en Cristo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 14 de mayo de 2008, dedicada a presentar la figura de Dionisio Areopagita En el curso de las catequesis sobre los Padres de la Iglesia, quiero hablar hoy de una figura muy misteriosa: un te\u00f3logo del siglo VI, cuyo nombre se desconoce, y que escribi\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dionisio-aeropagita-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDIONISIO AEROPAGITA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24394","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24394"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24394\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}