{"id":24403,"date":"2016-02-05T16:35:25","date_gmt":"2016-02-05T21:35:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/las-tres-personas-de-dios\/"},"modified":"2016-02-05T16:35:25","modified_gmt":"2016-02-05T21:35:25","slug":"las-tres-personas-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/las-tres-personas-de-dios\/","title":{"rendered":"LAS TRES PERSONAS DE DIOS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Este art\u00edculo se divide en:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 EL DOGMA DE LA TRINIDAD<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 PRUEBAS DE LA DOCTRINA EN LAS ESCRITURAS<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Nuevo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Antiguo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 PRUEBA DE LA DOCTRINA EN LA TRADICI\u00d3N<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Los Padres de la Iglesia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 F\u00f3rmulas Bautismales<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Las doxolog\u00edas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Otros escritos Patr\u00edsticos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 Controversia posterior<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 LA TRINIDAD COMO UN MISTERIO<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 LA DOCTRINA INTERPRETADA POR LA TEOLOGIA GRIEGA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 LA DOCTRINA INTERPRETADA POR LA TEOLOGIA LATINA<\/li>\n<\/ul>\n<h2>EL DOGMA DE LA TRINIDAD<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Trinidad es el t\u00e9rmino empleado para significar la doctrina central de la religi\u00f3n Cristiana: la verdad que en la unidad del Alt\u00edsimo, hay Tres Personas, el Padre, el Hijo, y el Esp\u00edritu Santo, estas Tres Personas siendo verdaderamente distintas una de la otra. De este modo, en palabras del Credo Atanasio: \u00abEl Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Esp\u00edritu Santo es Dios, y, sin embargo, no hay tres Dioses sino uno solo\u00bb. En esta Trinidad de Personas, el Hijo proviene del Padre por una generaci\u00f3n eterna, y el Esp\u00edritu Santo procede por una procesi\u00f3n eterna del Padre y el Hijo. Sin embargo y a pesar de esta diferencia, en cuanto al or\u00edgen, las Personas son co-eternas y co-iguales: todos semejantes no creados y omnipotentes. Esto, ense\u00f1a la Iglesia, es la revelaci\u00f3n en relaci\u00f3n a la naturaleza de Dios, donde Jesucristo, el Hijo de Dios, vino al mundo a entregarla al mundo: y la cual, la Iglesia, propone al hombre como el fundamento de todo su sistema dogm\u00e1tico.<br \/>\nEn las Escrituras, a\u00fan no hay ning\u00fan t\u00e9rmino por el cual las Tres Personas Divinas sean denotadas juntas. La palabras trias ( de la cual su traducci\u00f3n latina es trinitas) fu\u00e9 primeramente encontrada en Te\u00f3filo de Antioqu\u00eda cerca del a\u00f1o 180 D.C. El habla de \u00abla Trinidad de Dios (el Padre), su Palabra y su Sabidur\u00eda (\u00abAd. Autol.\u00bb, II, 15). El t\u00e9rmino, desde era usado antes de su tiempo. M\u00e1s tarde, aparece en su forma Latina de trinitas en Tertuliano (\u00abDe pud\u00bb. C. Xxi). En el siglo siguiente, la palabra tiene uso general. Se encuentra en muchos pasajes de Or\u00edgenes (\u00abIn Ps. Xvii\u00bb, 15). El primer credo en el cual aparece es aquel del pupilo de Or\u00edgenes, Gregorio Thaumaturgus. En su Ekthesis tes pisteos compuesto entre los a\u00f1os 260 and 270, escribe:<br \/>\nPor lo tanto, no hay nada creado, nada sujeto a otro en la Trinidad: tampoco hay nada que haya sido a\u00f1adido como si alguna vez no hubiera existido, pero que ingres\u00f3 luego: por lo tanto, el Padre nunca ha estado sin el Hijo, ni el Hijo sin el Esp\u00edritu: y esta misma Trinidad es inmutable e inalterable por siempre. (P.G.,X, 986).<br \/>\nEs evidente que un dogma tan misterioso, presupone una revelaci\u00f3n Divina. Cuando el hecho de la revelaci\u00f3n, entendida en su sentido total como el discurso de Dios al hombre, ya no es admitida, el rechazo a la doctrina le sigue como consecuencia necesaria. Por esta raz\u00f3n, no tiene lugar en el Protestantismo Liberal de hoy. Los escritores de esta escuela sostienen que la doctrina de la Trinidad, como profesada por la Iglesia, no est\u00e1 contenida en el Nuevo Testamento, sino que fu\u00e9 formulada por primera vez en el siglo II recibiendo aprobaci\u00f3n final en el siglo cuarto, como resultado de las controversias Arianas y Macedonias. En virtud de esta aserci\u00f3n es necesario considerar con alg\u00fan detalle, la evidencia entregada por las Sagradas Escrituras. Recientemente, se han hecho algunos intentos por aplicar las teor\u00edas mas extremas de religiones comparativas para la doctrina de la Trinidad y responder a ella a trav\u00e9s de una ley natural imaginaria que urge a los hombres a agrupar los objetos de su adoraci\u00f3n en tres. Parece inneceario dar mas referencia a estos extravagantes puntos de vista, los cuales pensadores serios de cada escuela rechazan como carentes de fundamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>PRUEBAS DE LA DOCTRINA EN LAS ESCRITURAS<\/h2>\n<h2>Nuevo Testamento<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evidencia en las Escrituras culminan en la comisi\u00f3n bautismal de Mateo 28:20. Es evidente de la narraci\u00f3n de los Evangelistas que Cristo s\u00f3lo di\u00f3 a conocer la verdad a los Doce paso a paso. Primero, El les ense\u00f1\u00f3 a reconocer en El al Eterno Hijo de Dios. Al final de su ministerio, El prometi\u00f3 que el Padre enviar\u00eda otra Persona Divina, el Esp\u00edritu Santo, en Su lugar. Finalmente despu\u00e9s de Su resurrecci\u00f3n, El revel\u00f3 la doctrina en t\u00e9rminos expl\u00edcitos, empuj\u00e1ndolos a \u00abir y ense\u00f1ar a todas las naciones, bautizando en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo\u00bb (Mateo 28:18). La fuerza de este pasaje es decisivo. Que \u00abel Padre\u00bb y \u00abel Hijo\u00bb son Personas distintas se sigue de los t\u00e9rminos mismos los cuales son mutuamente exclusivos. La menci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo en la misma serie, los nombres conectados uno con el otro por la conjunci\u00f3n \u00aby&#8230;y\u00bb hace evidente que tenemos aqu\u00ed una Tercera Persona co-ordinada con el Padre y el Hijo, y excluyen conjunto la suposici\u00f3n que los Ap\u00f3stoles entendieron al Esp\u00edritu Santo no como una Persona distinta, sino como Dios visualiza Su acci\u00f3n sobre las creaturas. La frase \u00aben el nombre\u00bb (eis to onoma) afirma del mismo modo la Divinidad de las Personas y su unidad de naturaleza. Entre los Jud\u00edos y en la Iglesia apost\u00f3lica el nombre Divino era representativo de Dios. Aquel que tiene el derecho a usarlo fu\u00e9 investido con vasta autoridad: porque el esgrimi\u00f3 los poderes sobrenaturales de El, cuyo nombre el emple\u00f3. Es incre\u00edble que la frase \u00aben el nombre\u00bb haya sido aqu\u00ed empleada, donde no todas las Personas mencionadas sean igualmente Divinas. M\u00e1s a\u00fan, el uso del singular \u00abnombre\u00bb y no el plural, muestra que estas Tres Personas son aquel Dios Uno Omnipotente en quien cre\u00edan los Ap\u00f3stoles. Sin dudas, la unidad de Dios es tan fundamental a una doctrina como la de los Hebreos y de la religi\u00f3n Cristiana, y es afirmada en tantos incontables pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento, que cualquier explicaci\u00f3n inconsistente con esta doctrina podr\u00eda ser, en su conjunto, inadmisible. La aparici\u00f3n sobrenatural en el bautismo de Cristo es citado a menudo como una revelaci\u00f3n expl\u00edcita de la doctrina Trinitaria, dada en el mismo comienzo de su Ministerio. Esto, nos parece, es un error. Es cierto que los Evangelistas lo ven como una manifestaci\u00f3n de las Tres Personas Divinas. Sin embargo, aparte de la subsiguiente ense\u00f1anza de Cristo, el significado dogm\u00e1tico de la escena dif\u00edcilmente pudo ser comprendido. M\u00e1s a\u00fan, las narraciones del Evangelio parecen significar que nadie sino Cristo y el Bautista fueron privilegiados de ver la Paloma M\u00edstica, y escuchar las palabras que atestiguaron la Divina filiaci\u00f3n del Mes\u00edas.<br \/>\nAparte de estos pasajes, hay muchos otros en el Evangelio que se refieren a una u otra de las Tres Personas en particular y claramente expresan la personalidad separada y la Divinidad de cada una. En relaci\u00f3n a la Primera Persona no ser\u00e1 necesario entregar citas especiales: aquellos que declaran que Jesucristo es Dios el Hijo, afirman por lo tanto tambi\u00e9n una personalidad separada del Padre. La divinidad de Cristo es ampliamente atestiguada no solo por San Juan sino por los Sin\u00f3pticos. Este punto es tratado en todas partes. (ver JesuCristo), aqu\u00ed ser\u00e1 suficiente enumerar algunos de los mas importantes mensajes de los Sin\u00f3pticos, en los cuales Cristo es la muestra evidente de su Naturaleza Divina.<br \/>\nEl declara que El vendr\u00e1 a ser el juez de todos los hombres (Mateo 25:31) En la teolog\u00eda jud\u00eda el juicio del mundo era una prerrogativa distintivamente Divina y no Mesi\u00e1nica.<br \/>\nEn la par\u00e1bola del granjero malo, El se describe a S\u00ed mismo como el hijo del due\u00f1o de casa, mientras que los Profetas, uno y todos son representados como los sirvientes (Mateo 21:33 sqq)<br \/>\nEl es el Se\u00f1or de los Angeles, aquel que ejecuta Sus comandos (Mateo 24:31).<br \/>\nEl aprueba la confesi\u00f3n de Pedro cuando \u00e9ste lo reconoce a El, no como el Mes\u00edas &#8211; un paso mas largo tomado por todos los Ap\u00f3stoles &#8211; sino expl\u00edcitamente como el Hijo de Dios: y El declara que ese conocimiento es debido a una especial revelaci\u00f3n del Padre (Mateo 16: 16-17).<br \/>\nFinalmente, ante Caif\u00e1s, El no se declara meramente como el Mes\u00edas, sino como respuesta a una segunda y distinta pregunta afirma su reclamaci\u00f3n de ser el Hijo de Dios. Instant\u00e1neamente El es declarado por el sumo sacerdote culpable de blasfemia, una ofensa la cual no se le pudo haber adjudicado por haberse proclamado simplemente como el Mes\u00edas (Lucas 22: 66-71).<br \/>\nEl testimonio de San Juan es a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcito que aquel de los Sin\u00f3pticos. Expresamente declara que el prop\u00f3sito mismo de su Evangelio es establecer la Divinidad de Jesucristo (Juan 20:31). En el pr\u00f3logo lo identifica con la Palabra, el \u00fanico que procede del Padre, Aquel que desde toda la eternidad existe con Dios, Aquel es Dios (Juan 1:1-18). La inmanencia del Hijo en el Padre y del Padre en el Hijo es declarada con palabras de Cristo a San Felipe: \u00abNo crees que yo estoy en el Padre y el Padre est\u00e1 en Mi? (Juan 14:10) y, en otros pasajes no menos expl\u00edcitos (14:7; 16:15;17:21). La unicidad de Su poder y Su acci\u00f3n es afirmada: \u00abel Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace El, tambi\u00e9n lo hace igualmente el Hijo\u00bb (5:19, cf. 10:38) \u00abPorque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, as\u00ed tambi\u00e9n el Hijo da la vida a los que quiere\u00bb (5:21). En 10:29, Cristo ense\u00f1a expresamente Su unidad esencial con el Padre: \u00abEl Padre, que me las ha dado, es m\u00e1s grande que todos, y&#8230; Yo y el Padre somos uno.\u00bb Las palabras \u00abaquello que el Padre me ha dado\u00bb, puede, teniendo en cuenta el contexto, no tener otro significado que el Divino Nombre, pose\u00eddo en su totalidad por el Hijo as\u00ed como por el Padre. Los cr\u00edticos racionalistas descansan sobre el texto: \u00abel Padre es m\u00e1s grande que yo\u00bb. (14:28). Ellos argumentan que esto es suficiente para establecer que el autor del Evangelio ten\u00eda puntos de vista subordinacionistas, y exponen en este sentido, ciertos textos en los cuales el Hijo declara su dependencia del Padre (5:19; 8:28). En cuanto a lo que involucra a la doctrina de la Encarnaci\u00f3n que, en relaci\u00f3n a Su Naturaleza Humana, el Hijo debe ser menos que el Padre. Ning\u00fan argumento contra la doctrina cat\u00f3lica puede, por lo tanto, ser sacado de este texto. As\u00ed tambi\u00e9n, los pasajes que se refieren a la dependencia del Hijo sobre el Padre, aunque expresan lo que es esencial al dogma trinitario, a saber, que el Padre es la suprema fuente desde Donde la Naturaleza Divina y sus perfecciones fluyen al Hijo. (para ver la esencial diferencia entre la doctrina de San Juan en relaci\u00f3n a la Persona de Cristo y la doctrina del Logos del fil\u00f3sofo Alejandrino, sobre el cual muchos racionalistas han intentado trazarlo, ver LOGOS .)<br \/>\nEn relaci\u00f3n a la Tercera Persona de la Sant\u00edsima Trinidad, hay pocos pasajes que pueden ser citados de los Sin\u00f3pticos que atestig\u00fcen Su personalidad distintiva. Las palabras de Gabriel (Lucas 1:35) haciendo alusi\u00f3n al uso del t\u00e9rmino \u00abel Esp\u00edritu\u00bb en el Antiguo Testamento, para significar a Dios como operativo en Sus creaturas, puede decirse que dif\u00edcilmente contiene una revelaci\u00f3n definitiva de la doctrina. Por la misma raz\u00f3n, es dudoso si la advertencia de Cristo a los fariseos en relaci\u00f3n a la blasfemia contra el Esp\u00edritu Santo (Mateo 12:31) puede ser usada como prueba. Aunque en Lucas 12:12, \u00bb el Esp\u00edritu Santo les ense\u00f1ar\u00e1 lo que tengan que decir.\u00bb (mateo 10:20 y Lucas 24:49), Su personalidad est\u00e1 claramente denotada. Estos pasajes, tomados en conexi\u00f3n con Mateo 28:19, postulan la existencia de tal ense\u00f1anza como lo encontramos en los discursos en el Cen\u00e1culo, reportado por San Juan (14-16). Tenemos, en estos cap\u00edtulos la preparaci\u00f3n necesaria para la comisi\u00f3n bautismal. En ellos, los Ap\u00f3stoles son instruidos no solo en relaci\u00f3n a la personalidad del Esp\u00edritu, sino en relaci\u00f3n a Su funci\u00f3n hacia la Iglesia. Su trabajo es ense\u00f1ar lo que sea que El oiga (16:13) y les recordar\u00e1 todas las ense\u00f1anzas de Cristo (14:26) para convencer al mundo del pecado (16:8). Es evidente que, donde el Esp\u00edritu no una Persona, Cristo no pudo haber hablado de Su presencia con los Ap\u00f3stoles como comparable a Su propia presencia ante ellos (14:16). Nuevamente, si El, no fuera una Persona Divina, no pudo haber sido prudente con los Ap\u00f3stoles que Cristo deb\u00eda dejarlos y el Consolador tomar Su lugar (16:7).<br \/>\nM\u00e1s a\u00fan, a pesar de la forma neutral de la palabra (pneuma), el pronombre usado en relaci\u00f3n a El es el masculino ekeinos. La distinci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Padre y del Hijo est\u00e1 impl\u00edcita en las declaraciones expresas de que El procede del Padre y es enviado por el Hijo (15:26; cf. 14:16, 26). Sin embargo, El es uno con Ellos: Su presencia con los Disc\u00edpulos es al mismo tiempo la presencia del Hijo (14:17, 18), mientras que la presencia del Hijo es la presencia del Padre (14:23).<br \/>\nEn los escritos que restan del Nuevo Testamento hay numerosos pasajes que acreditan cuan clara y definitiva fu\u00e9 la creencia de la Iglesia Apost\u00f3lica en las tres Divinas Personas. En ciertos textos, la coordinaci\u00f3n del Padre, Hijo y Esp\u00edritu no deja duda posible en lo que quiso decir el escritor. Sin embargo, en la Segunda Carta a los Corintios 13:13, San Pablo escribe: \u00abLa gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo y la caridad de Dios, y la comunicaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo est\u00e9n con todos Uds\u00bb. Aqu\u00ed la construcci\u00f3n muestra que el Ap\u00f3stol est\u00e1 hablando de tres Personas distintas. M\u00e1s a\u00fan, siendo que los nombres Dios y Esp\u00edritu Santo son nombres Divinos semejantes, se sigue que Jesucristo es tambi\u00e9n visto como una Persona Divina. As\u00ed tambi\u00e9n en la Primera carta a la Corintios 12: 4-11: \u00bb Hay diferentes dones espirituales, pero el Esp\u00edritu es el mismo. [5] Hay diversos ministerios, pero el Se\u00f1or es el mismo. [6] Hay diversidad de obras, pero es el mismo Dios quien obra todo en todos.\u00bb (Cf. tambi\u00e9n a los Efesios 4: 4-6; I Pedro 1:2-3.) Pero, aparte de pasajes como \u00e9stos, donde hay una menci\u00f3n expresa de las Tres Personas, la ense\u00f1anza del Nuevo Testamento en relaci\u00f3n a Cristo y el Esp\u00edritu Santo est\u00e1 libre de toda ambig\u00fcedad. En relaci\u00f3n a Cristo, los Ap\u00f3stoles emplearon modos de discurso, los cuales a los hombres tra\u00eddos de la fe hebrea, necesariamente significaron fe en Su Divinidad. Tal, por ejemplo, es el uso de la Doxolog\u00eda en referencia a El. La Doxolog\u00eda, \u00abPara El sea la gloria por los siglos de los siglos\u00bb (ct. I Cr\u00f3nicas 16:38; Salmos 103: 31; 28:2) es una expresi\u00f3n de alabanza ofrecida a Dios s\u00f3lo. En el Nuevo Testamento, lo encontramos dirigido no s\u00f3lo a Dios el Padre, sino a Jesucristo (II a Timoteo 4:18; II Pedro 3:18; Revelaciones 1:6; Hebreos 13: 20-21) y a Dios el Padre y Cristo en conjunci\u00f3n (Revelaciones 5:13, 7:10). No menos convincente es el uso del t\u00edtulo de Se\u00f1or (Kyrios). Este t\u00e9rmino representa el Hebreo Adonai, as\u00ed como Dios (Theos) representa Elohim. Los dos son nombres igualmente Divinos (ct. I Corintios 8:4). En los escritos apost\u00f3licos, Theos, casi podemos decir que ser tratado como el nombre apropiado de Dios el Padre, y Kyrios del Hijo (ver por ejemplo, en la I de Corintios 12:5-6); en s\u00f3lo unos pocos pasajes encontramos Kyrios usado para el Padre (I Conrintios 3:5;7:17) o Theos para Cristo. Los Ap\u00f3stoles de tiempo en tiempo aplican a Cristo pasajes del Antiguo Testamento donde Kyrios es usado por ejemplo en la Primera carta a los Corintios 10:9 (N\u00fameros 21:7), Hebreos 1:10-12 (Salmos 101:26-28); y usan tales expresiones como \u00abel temor del Se\u00f1or\u00bb (Hechos 9:31; II Corintios 5:11; A los Efeios 5:21) \u00abpidan en el nombre del Se\u00f1or\u00bb indiferentemente a Dios el Padre y a Cristo (Hechos 2:21; 9:14; Romanos 10:13). La declaraci\u00f3n que \u00abJes\u00fas es el Se\u00f1or\u00bb (Kyrion Iesoun, Romanos 10:9; Kyrios Iesous, I Corintios 12:3) es reconocimiento de Jes\u00fas como Yahv\u00e9. Los textos en los cuales San Pablo afirma que en Cristo habita la plenitud del Alt\u00edsimo (colosenses 2:9), que antes de Su Encarnaci\u00f3n El pose\u00eda la naturaleza esencial de Dios (Filem\u00f3n 2:6) que El \u00ab&#8230; quien es Dios sobre todas las cosas. \u00a1Alabado sea por siempre!&#8230;\u00bb<br \/>\n(Romanos 9:5) no nos dice nada que no est\u00e9 impl\u00edcito en muchos otros pasajes de sus Ep\u00edstolas.<br \/>\nLa doctrina en relacion al Esp\u00edritu Santo es igualmente clara. Que El es una personalidad distinta, est\u00e1 claramente reconocido como lo muestran muchos pasajes. Es as\u00ed como El revela Sus mandamientos a los ministros de la Iglesia: \u00abMientras estaban celebrando el culto del Se\u00f1or y ayunando, dijo el Esp\u00edritu Santo: \u00abSeparadme ya a Bernab\u00e9 y a Saulo&#8230;\u00bb\u00bb (Hechos 13:2). El dirige la jornada misionaria de los Ap\u00f3stoles: \u00ab&#8230; intentaron dirigirse a Betania, pero no se lo consinti\u00f3 el Esp\u00edritu de Jes\u00fas. (Acts 16:7; cf. Acts 5:3; 15:28; Romans 15:30). De El se afirman atributos Divinos.<br \/>\nEl posee omnipresencia y revela a la Iglesia misterios conocidos solo por Dios (I Corintios 2:10)<br \/>\nEs El quien distribuye carismata (I Cor., 12:11)<br \/>\nEl es el dador de vida sobrenatural (II Cor., 3:8)<br \/>\nEl habita en la Iglesia y en las almas de los hombres individuales, como en Su templo (Romanos 8:9-11; I Cor., 3:16, 6:19)<br \/>\nEl trabajo de justificaci\u00f3n y santificaci\u00f3n es atribu\u00eddo a El (I. Cor. 6:11; Rom., 15:16), as\u00ed como tambi\u00e9n en otros pasajes, las mismas obras se atribuyen a Cristo (I. Cor., 1:2; Gal., 2:17).<br \/>\nPara resumir: los variados elementos de la doctrina trinitaria est\u00e1n todos expresamente ense\u00f1ados en el Nuevo Testamento. La Divinidad de las Tres Personas se insertan o est\u00e1n impl\u00edcitas en demasiados numerosos pasajes como para contarlos. La unidad de esencia no es meramente postulada por el estricto monote\u00edsmo del hombre nutrido en la religi\u00f3n de Israel, para la cual, \u00ablas deidades subordinadas\u00bb ser\u00edan impensables; pero es, como lo hemos visto, implicada en la comisi\u00f3n bautismal en Mateo 28:19, y, expresamente insertas en relaci\u00f3n al Padre y al Hijo en Juan 10:38. Que las Personas son co-eternas y co-iguales es un mero corolario de lo anterior. En relaci\u00f3n a las Divinas procedencias, la doctrina de la primera procedencia est\u00e1 contenida en los mismos t\u00e9rminos Padre e Hijo: la procedencia del Esp\u00edritu Santo del Padre e Hijo es ense\u00f1ada en el discurso del Se\u00f1or reportado por San Juan (14-17) (ver ESPIRITU SANTO)\n<\/p>\n<h2>Antiguo Testamento<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros Padres estaban persuadidos que deb\u00eda existir en el Antiguo Testamento, indicaciones de la doctrina de la Trinidad y encontraron tales indicaciones en no pocos pasajes. Muchos de estos Padres no solamente cre\u00edan que los Profetas lo atestiguaron, si no que sosten\u00edan que debieron haber sido conocidos incluso por los Patriarcas. Ve\u00edan como cierto que el Divino mensajero del G\u00e9nesis 16:7, 18, 21:17, 31:11; Exodus 3:2, era Dios el Hijo; por razones que ser\u00e1n mencionadas mas adelante (III.B.) consideraban evidente que Dios el Padre no pod\u00eda manifestarse a S\u00ed mismo (cf. Justin, \u00abDial.\u00bb, 60; Ireneo, \u00abAdv. haer.\u00bb, IV, xx, 7-11; Tertuliano, \u00abAdv. Prax.\u00bb, 15-16; Theof., \u00abAd Autol.\u00bb, ii, 22; Novat., \u00abDe Trin.\u00bb, 18, 25, etc.). Sosten\u00edan que, cuando los escritores inspirados hablaron del \u00abEsp\u00edritu del Se\u00f1or\u00bb la referencia era a la Tercera Persona de la Trinidad: y uno o dos (Ireneo, \u00abAdv. haer.\u00bb, II, xxx, 9; Theofilo, \u00abAd. Aut.\u00bb, II, 15; Hipolito, \u00abCon. Noet.\u00bb, 10) interpretaron la Sabidur\u00eda hipost\u00e1tica de los libros sapiensales, no, con San Pablo, del Hijo, (Hebreos 1:3; ct. Sabidur\u00eda, vii, 25,26) sino del Esp\u00edritu Santo. Aunque en otros Padres se encuentra y parece ser la visi\u00f3n m\u00e1s conocida, que bajo el Antiguo Testamento no hay distintiva intimaci\u00f3n de la doctrina. (Ct. Greg Naz., \u00abOr. Theol.\u00bb,v,26;Epiphanius, \u00abAncor\u00bb 73 \u00abHaer.\u00bb, 74; Basil, \u00abAdv. Eunom.\u00bb, II, 22; Cyril Alex., \u00abEn Juan.\u00bb, xii, 20.) Algunos de \u00e9stos, sin embargo, admiten que un conocimiento del misterio fu\u00e9 dado a los Profetas y santos del Antiguo Gobierno (Epiph., \u00abHaer.\u00bb, viii, 5; Cyril Alex., \u00abCon. Julian.,\u00bb I). Podr\u00eda muy bien concederse que el camino est\u00e1 preparado por la revelacion en algunas profes\u00edas. Los nombres Emmanuel (Isa\u00edas 7:14) y Dios el Poderoso (Isa\u00edas 9:6) afirmados del Mes\u00edas hacen menci\u00f3n a la Naturaleza Divina del mensajero prometido. Sin embargo, parece que la revelaci\u00f3n del Evangelio fu\u00e9 necesaria para otorgarle el sentido y claridad total a los pasajes. Incluso estos exaltados t\u00edtulos no condujeron a los Jud\u00edos a reconocer que el Salvador por venir no era otro que el Mismo Dios. Los traductores Septuag\u00e9simos ni siquiera se aventuraron a otorgar a las palabras Dios el Poderoso literalmente, sino que nos dieron en su lugar, \u00abel \u00e1ngel de gran designio\u00bb. Un estadio a\u00fan m\u00e1s elevado de preparaci\u00f3n es encontrado en la doctrina de los libros sapiensiales en relaci\u00f3n a la Sabidur\u00eda Divina. En los Proverbios 8, la Sabidur\u00eda aparece personificada, y de una manera que sugiere que el autor sagrado no estaba utilizando una mera met\u00e1fora, sino que ten\u00eda ante su mente a una persona real (ct. Versos 22,23). Similar ense\u00f1anza ocurre en Eclesiast\u00e9s., 24, en un discurso donde la Sabidur\u00eda es declarada para completar en \u00abla asamblea del Mas Alto\u00bb, e.d. en la presencia de los \u00e1ngeles. Esta frase, ciertamente supone concebir la Sabidur\u00eda como una persona. La naturaleza de la personalidad es dejada oscura; aunque se nos dijo que toda la tierra es el Reino de la Sabidur\u00eda, que ella encuentra deleite en todos las obras de Dios, pero que Israel es en una manera especial su porci\u00f3n y su herencia (Ecclus., 24:8-13). En el libro de la Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n encontramos un adelanto a\u00fan mayor. Aqu\u00ed la Sabidur\u00eda es claramente distintiva de Jehov\u00e1: \u00abElla es&#8230;cierta emanaci\u00f3n pura de la gloria del Dios Alt\u00edsimo&#8230;la brillant\u00e9z de luz eterna, y el espejo inmaculado de la majestad de Dios, y la imagen de su bondad\u00bb (Sabidur\u00eda 7:25-26. Ct. Hebreos 1:3). M\u00e1s a\u00fan, ella es descrita como \u00abel obrero de todas las cosas\u00bb (panton technitis, 7:21), una expresi\u00f3n que indica que la creaci\u00f3n es, de alg\u00fan modo, atribuible a ella. Sin embargo, en el Juda\u00edsmo posterior esta doctrina exaltada sufri\u00f3 un eclipse y parece haber pasado al olvido. Tampoco, sin dudas, se puede decir que el pasaje, aunque manifiesta algun conocimiento de una segunda personalidad del Alt\u00edsimo, constituye una revelaci\u00f3n de la Trinidad. Por lo que en ningun lugar del Antiguo Testamento encontramos ninguna indicaci\u00f3n clara de una Tercera Persona. A menudo, se menciona el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, pero no hay nada que muestre que el Esp\u00edritu es visto como distinto de Yahv\u00e9 Mismo. El t\u00e9rmino es siempre empleado para designar a Dios considerado en Su obra, ya sea en el universo o en el alma humana. El tema parece haber sido correctamente resumido por Epifanio donde dice: \u00abEl Dios Unico es declarado sobretodo por Mois\u00e9s y las dos personalidades (El Padre y el Hijo) est\u00e1n afirmadas en\u00e9rgicamente por los Profetas. La Trinidad es dada a conocer por el Evangelio\u00bb (\u00abHaer.\u00bb, Ixxiv).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>PRUEBA DE LA DOCTRINA EN LA TRADICI\u00d3N<\/h2>\n<h2>Los Padres de la Iglesia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta secci\u00f3n, mostraremos que la doctrina de la Sant\u00edsima Trinidad ha sido, desde los primeros tiempos, ense\u00f1ada por la Iglesia Cat\u00f3lica y profesada por sus miembros. Como nadie la ha negado en ning\u00fan per\u00edodo posterior a las controversias Arianas y Maced\u00f3nicas, ser\u00e1 suficiente si aqu\u00ed consideramos la fe de s\u00f3lo los primeros cuatro siglos. Un argumento de gran peso es dado por las formas lit\u00fargicas de la Iglesia. La fuerza probatoria mas alta debe necesariamente adjuntar a estos, dado que expresan no una opini\u00f3n privada de un individual singular, sino la creencia p\u00fablica de todo el cuerpo de la fe. Tampoco se puede objetar que las nociones de los Cristianos sobre el tema fueron vagas y confusas, y que sus formas lit\u00fargicas reflejan este estado de \u00e1nimo. En este punto, la vaguedad era imposible. Cualquier cristiano puede ser llamado a sellar con su sangre su fe que hay solo Un Dios. La respuesta de San M\u00e1ximo (c.D.C. 250) al mandamiento del proc\u00f3nsul que deb\u00eda sacrificar a los dioses \u00abNo ofrezco ning\u00fan sacrificio salvo al Unico Dios verdadero\u00bb es t\u00edpico de las muchas respuestas en los Actos de los m\u00e1rtires. Est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n suponer que los hombres que fueron preparados para dar sus vidas en pro de esta verdad fundamental estuvieran en este punto, en tal confusi\u00f3n en relaci\u00f3n a ella que eran ignorantes si su credo era monote\u00edsta, dite\u00edsta or trite\u00edsta. M\u00e1s a\u00fan, sabemos que su instrucci\u00f3n en relaci\u00f3n a las doctrinas de su religi\u00f3n, era s\u00f3lida. Los escritores de aquellos a\u00f1os dieron muestras como testigos que incluso los iletrados estaban completamente familiarizados con las verdades de la fe. (ct. Justin, \u00abApol\u00bb, I, 60; Ireneo, \u00abAdv.haer\u00bb. III,iv,n.2).\n<\/p>\n<h2>F\u00f3rmulas Bautismales<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos primero observar la f\u00f3rmula bautismal, la cual todos consideramos como primitiva. Ya se ha mostrado que las palabras, tal como las prescribi\u00f3 Cristo (Mateo 28:18) expresan claramente la Divinidad de las Tres Personas as\u00ed como su distinci\u00f3n, aunque puede ser agregada otra consideraci\u00f3n. El Bautismo, con su formal renuncia a Satan\u00e1s y sus obras, fu\u00e9 entendido como el rechazo a la idolatr\u00eda del paganismo y la solemne consagraci\u00f3n del bautizado al \u00fanico Dios verdadero (Tert., \u00abDe spect.\u00bb, iv; Justin, \u00abApol.\u00bb, I, iv). El acto de consagraci\u00f3n fu\u00e9 la invocaci\u00f3n de ellos, el Padre, Hijo y el Esp\u00edritu Santo. La suposici\u00f3n que ver a la Segunda y Tercera Persona como seres creados y donde, de hecho, se consagraron al servicio de las creaturas, es manifiestamente absurda. San Hip\u00f3lito ha expresado la fe de la Iglesia en los t\u00e9rminos m\u00e1s claros: \u00abAquel que desciende dentro de la jofaina de regeneraci\u00f3n con la f\u00e9 reniega del Malvado y se compromete con Cristo, renuncia al enemigo y confiesa que Cristo es Dios&#8230;regresa de la pila bautismal como un hijo de Dios y coheredero de Cristo. A Aquel con el todo sagrado, el bien y el dador de vida Esp\u00edritu sea la gloria hoy y por siempre, y ara siempre. Amen\u00bb. (\u00abSerm. En Te\u00f3f\u00bb n.10)\n<\/p>\n<h2>Las doxolog\u00edas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El testigo de las doxolog\u00edas no es menos sorprendente. La forma, hoy universal \u00abGloria al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo\u00bb expresa tan claramente el dogma trinitario que los Arianos encontraron necesario negar que estuvo en uso previo al tiempo de Flavio de Antioqu\u00eda (Philostorgius, \u00abHist. eccl.\u00bb, III, xiii).<br \/>\nEs verdad que hasta el per\u00edodo de la controversia Ariana, otra forma era m\u00e1s com\u00fan \u00abGloria al Padre, a trav\u00e9s del Hijo en el Esp\u00edritu Santo\u00bb (ct. I Clemente, 58, 59; Justin, \u00abApol\u00bb, I, 67). Esta \u00faltima forma es sin dudas, perfectamente consistente con la creencia trinitaria: no expresa, sin embargo la coigualidad de las Tres Personas, sino su obra en relaci\u00f3n al hombre. Vivimos en el Esp\u00edritu, y a trav\u00e9s de El, somos hechos part\u00edcipes en Cristo (G\u00e1latas 5:25; Romanos 8:9). Y es a trav\u00e9s de Cristo, como Sus miembros que merecemos alabar a Dios (Hebreos. 13:15). Aunque hay muchos pasajes en los Padres ante-Niceno que muestran que la forma \u00abGloria al Padre y al Hijo y a (con) el Esp\u00edritu Santo\u00bb, estaba tambi\u00e9n en uso.<br \/>\nEn la narrativa de San Policarpo, m\u00e1rtir, leemos: \u00abCon Quien a Aquel y el Esp\u00edritu Santo sea la gloria hoy y por los tiempos por venir\u00bb (Mar. S. Polic., n14; ct.n.22).<br \/>\nClemente de Alejandr\u00eda invita a los hombres \u00abden gracias y alaben al \u00fanico Padre e Hijo, al Hijo y Padre con el Esp\u00edritu Santo\u00bb (Paed., III, xii)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Hip\u00f3lito termina su obra contra Noecio con las palabras: \u00abA El sea la gloria y el poder con el Padre y el Esp\u00edritu Santo en la Sagrada Iglesia hoy y por siempre por los siglos de los siglos. Amen\u00bb (Contra Noecio., n.18).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Denis de Alejandr\u00eda usa casi las mismas palabras: \u00abA Dios el Padre y a su Hijo Jesucristo, con el Esp\u00edritu Santo sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb (En San Basilio, \u00abDe Spiritu Sancto\u00bb, xxix, n.72).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante, San Basilio nos dice que era una costumbre inmemoriable entre los Cristianos cuando levantaban la l\u00e1mpara para dar graciaa a Dios con la plegaria Ainoumen Patera kai Gion kai Hagion Pneuma Theou (\u00abAlabamos al Padre, y al Hijo y al Esp\u00edritu Santo de Dios\u00bb).\n<\/p>\n<h2>Otros escritos Patr\u00edsticos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina de la Trinidad es formalmente ense\u00f1ada en toda clase de escritos eclesi\u00e1sticos. Entre los apologistas, podemos mencionar a Justino, \u00abApol.\u00bb I, vi; Aten\u00e1goras, \u00abLegat:pro Crist.\u00bb, n.12. El \u00faltimo nos dice que los Cristianos \u00abson conducidos a la vida futura por solamente una cosa, que ellos conocen a Dios y Su Logos, cual es la unicidad del Hijo con el Padre, cual es la comuni\u00f3n del Padre con el Hijo, y su distinci\u00f3n en unidad\u00bb. Ser\u00eda imposible ser m\u00e1s expl\u00edcitos. Y podemos estar seguros que un apologista, quienes escrib\u00edan a los paganos, pod\u00edan sopesar muy bien las palabras que usaban con esta doctrina. Entre los escritores pol\u00e9micos, podemos referirnos a Ireneo, \u00abAdv. Haer\u00bb, I, xxii, IV, xx, 1-6. En estos pasajes, rechaza la ficci\u00f3n gn\u00f3stica que el mundo fu\u00e9 creado por eones que hab\u00edan emanado de Dios, pero no eran consustanciales con El, y ense\u00f1a la consustancialidad de la Palabra y el Esp\u00edritu por Aquel Dios que cre\u00f3 todas las cosas. Clemente de Alejandr\u00eda profes\u00f3 la doctrina en \u00abPaedag.\u00bb I, vi, y, de alguna manera despu\u00e9s, Gregorio Thaumaturgus, como ya hemos visto, Estampa en los mas expresos t\u00e9rminos su credo. (P.G., X, 986).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto en contraste con las ense\u00f1anzas her\u00e9ticas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, evidencia posterior en relaci\u00f3n a la doctrina de la Iglesia es dada a trav\u00e9s de una comparaci\u00f3n de su ense\u00f1anza con aquella de las sectas her\u00e9ticas. La controversia con los Sabelinos en el siglo tercero prueba concluyentemente que ella no pod\u00eda tolerar ninguna desviaci\u00f3n de la doctrina trinitaria. Noecio de Smirna, el originador del error, fue condenado por un s\u00ednodo local, cerca del a\u00f1o 200 d.C. Sabelius quien propag\u00f3 la misma herej\u00eda en Roma en el a\u00f1o 220 d.C, fu\u00e9 excomulgado por San Calixto. Es notable que la secta no fuera atrayente a la tradici\u00f3n: consideraban el Trinitarismo en posesi\u00f3n dondequiera que aparecieran &#8211; en Smirna, en Roma, en Africa, en Egipto. Por otro lado, San Hip\u00f3lito, quien los combati\u00f3 en su \u00abContra Neocio\u00bb, sostiene la tradici\u00f3n apost\u00f3lica para la doctrina de la Iglesia Cat\u00f3lica: \u00abDejennos creer, amados hermanos, de acuerdo con la tradici\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, que Dios la Palabra vino del Cielo a la sant\u00edsima V\u00edrgen Mar\u00eda, para salvar al hombre\u00bb. De alguna manera, despu\u00e9s (260 d.C.) Denis de Alejandr\u00eda descubri\u00f3 que el error fu\u00e9 diseminado en la Pentapolis de Libia, y dirigi\u00f3 una carta dogm\u00e1tica contra el a dos obispos, Eufanor y Ammonio. En ella, con el fin de enfatizar la distinci\u00f3n entre las Personas, nombr\u00f3 al Hijo poiema tou Theou y us\u00f3 otras expresiones que suger\u00edan que el Hijo era considerado entre las creaturas. Fue acusado de heterodoxia a San Dionisio de Roma quien sostuvo un concilio y le dirigi\u00f3 una carta que trataba de la verdadera doctrina Cat\u00f3lica en relaci\u00f3n al punto en cuesti\u00f3n. El Obispo de Alejandr\u00eda contest\u00f3 con una defensa de su ortodoxia titulada \u00abElegxhos kai apologia\u00bb donde corrigi\u00f3 lo que hubiera estado errado. Expresamente profes\u00f3 su creencias en la consustancialidad del Hijo, usando el mismo t\u00e9rmino homoousios, el cual, luego, se torn\u00f3 en la piedra angular de la ortodoxia en Nicea (P.G., XXV, 505). La historia de la controversia es concluyente en lo que respecta al est\u00e1ndar doctrinal de la Iglesia. Nos muestra que ella era firme en su rechazo, por un lado, de cualquier confusi\u00f3n respecto a las Personas y, por otro lado, cualquier negaci\u00f3n de su consustancialidad. La informaci\u00f3n que tenemos en relaci\u00f3n a otra herej\u00eda &#8211; aquella de Montano &#8211; nos entrega una nueva prueba que la doctrina de la Trinidad fu\u00e9 la ense\u00f1anza de la Iglesia el a\u00f1o 150 d.C. Tertuliano afirma en los t\u00e9rminos m\u00e1s claros que lo que el sosten\u00eda como la Trinidad en cuanto cat\u00f3lico, es lo mismo que afirma como Montanista (\u00abAdv. Prax\u00bb, II,156); y en la misma obra expl\u00edcitamente ense\u00f1a la Divinidad de las Tres Personas, su distinci\u00f3n, la eternidad de Dios el Hijo (op.cit., xxvii). De la misma manera, Epifanio afirma la ortodoxia de los Montanistas en este tema. (Haer.,1xviii). Ahora bien no se puede suponer que los montanistas hayan aceptado ninguna ense\u00f1anza novedosa de la Iglesia Cat\u00f3lica dada su secesi\u00f3n en la mitad del siglo 2. De aqu\u00ed, puesto que hubo total acuerdo entre los dos cuerpos en relaci\u00f3n a la Trinidad, tenemos aqu\u00ed una prueba clara que el Trinitarismo era un art\u00edculo de f\u00e9 en el tiempo cuando la tradici\u00f3n apost\u00f3lica estaba lejos de ser reciente como para que cualquier error haya aparecido o se haya tornado tan vital.\n<\/p>\n<h2>Controversia posterior<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante la fuerza de los argumentos que hemos resumido, desde finales del siglo 17, se ha llevado a cabo hasta el presente una vigorosa controversia en relaci\u00f3n a la doctrina Trinitaria de los Padres ante-Nicene.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritores Socinianos del siglo 17 (ej. Sand, \u00abNucleus historiae ecclesiastic\u00bb, Amsterdam, 1668) afirm\u00f3 que el lenguaje de los primeros Padres, en muchos pasajes de sus obras muestran que no estaban de acuerdo con Atanasio, sino con Arius. Petavius, quien en ese per\u00edodo estaba comprometido con su gran trabajo teol\u00f3gico, fu\u00e9 convencido por sus argumentos, y permiti\u00f3 que, al menos algunos de estos Padres cayeran en graves errores. Por otro lado, su ortodoxia fu\u00e9 defendida vigorosamente por el divino Anglicano Dr. George Bull (\u00abDefensio Fidei Nicaen\u00bb, Oxford, 1685) y subsecuentemente por Bossuet, Thomassinus y otros te\u00f3logos cat\u00f3licos. Aquellos que asumieron una visi\u00f3n menos favorable, afirmaron que muestran los siguientes puntos inconsistentes con la creencia post-Nicena de la Iglesia:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el Hijo, en relaci\u00f3n a su Naturaleza Divina, es inferior y no igual al Padre;<br \/>\nQue el Hijo apareci\u00f3 solo en las teofan\u00edas del Antiguo Testamento, en tanto que el Padre es esencialmente invisible, sin embargo, el Hijo no;<br \/>\nQue el Hijo es un ser creado;<br \/>\nQue la generaci\u00f3n del Hijo no es eterna, sino que se di\u00f3 en el tiempo.<br \/>\nDebemos examinar estos cuatro puntos en \u00f3rden:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como prueba de la aseveraci\u00f3n que muchos de los Padres negaron la igualidad del Hijo con el Padre, los pasajes son citados de Justin (Apol., I, xiii,xxxii), Ireneo (Adv. Haer., III, viii, n.3), Clem. Alej. (\u00abStrom\u00bb, VII, ii), Hip\u00f3lito (Con. Noet., n. 14), Origen (Con. Cels., VIII, xv). De este modo. Ireneo dice: \u00abEl orden\u00f3, y ellos fueron creados&#8230;\u00bfA Qui\u00e9n El orden\u00f3? Su Palabra, por quien, dicen las Escrituras, los cielos fueron erigidos\u00bb. Y Or\u00edgenes, loc. Cit., dice: \u00abDeclaramos que el Hijo no es mas poderoso que el Padre, sino inferior a El. Y esta creencia se sostiene por lo que Jes\u00fas Mismo dijo&#160;: \u00abEl Padre que me envi\u00f3 es m\u00e1s grande que Yo\u00bb. Ahora, en relaci\u00f3n a estos pasajes, deber\u00eda nacer en la mente que hay dos formas de considerar la Trinidad. Podemos ver las Tres Personas en cuanto a que poseen igualmente Naturaleza Divina o, podemos considerar al Hijo y al Esp\u00edritu como derivando del Padre, Quien es la \u00fanica fuente de Divinidad, y desde el Cual Ellos reciben todo lo que tienen y son. El primer modo de considerarlos ha sido la mas com\u00fan desde la herej\u00eda Ariana. La \u00faltima, sin embargo, era mas frecuente previo a aquel per\u00edodo. Bajo este aspecto, el Padre como siendo: la \u00fanica fuente de todo, puede ser considerado mas grande que el Hijo. Por lo tanto, Atanasio, Basil, Gregorio de Nissa, y los Padres del Concilio de Sardicia, en su carta sinoidal, todos trataron las palabras de nuestro Se\u00f1or ense\u00f1ando \u00abEl Padre es mas grande que Yo\u00bb como haciendo referencia a Su Deidad (ct. Petavius, \u00abDe Trin.\u00bb, II, ii, 7, vi, 11). Desde este punto de vista, se puede decir que en la creaci\u00f3n del mundo, el Padre orden\u00f3 y su Hijo obedeci\u00f3. La expresi\u00f3n no es aquella que pudo haber sido empleada por escritores latinos quienes insist\u00edan que la creaci\u00f3n y todas las obras de Dios proced\u00edan de El mismo como Uno y no de Personas como distintas una de la otra. Pero esta verdad no era familiar para los primeros Padres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Justin (Dial., n 60); Ireneo (Adv. haer., IV, xx, nn. 7, 11), Tertuliano (\u00abC. Marc.\u00bb, II, 27; \u00abAdv. Prax.\u00bb, 15, 16), Novacio (De Trin., xviii, 25), Te\u00f3filo (Ad Autol., II, xxii), son acusados de ense\u00f1ar que las teofan\u00edas eran incompatibles con la naturaleza esencial del Padre, sin embargo, no incompatibles con aquella del Hijo. En este caso, la dificultad tambi\u00e9n puede ser ampliamente eliminada si se recuerda que estos escritores ve\u00edan todas las operaciones Divinas como procedentes de las Tres Personas como tales, y no la Deidad vista como Una. Ahora, la Revelaci\u00f3n nos ense\u00f1a que en la obra de la creaci\u00f3n y redenci\u00f3n del mundo, el Padre efect\u00faa Su prop\u00f3sito a trav\u00e9s del Hijo. A trav\u00e9s de El, juzgar\u00e1. En consecuencia era una creencia en estos escritores que, considerando la disposici\u00f3n presente de la Providencia, las teofon\u00edas solo pudieron haber sido obra del Hijo. M\u00e1s a\u00fan, en Colosenses 1:15, el Hijo es expresamente nombrado \u00abla imagen del Dios invisible.\u00bb (eikon tou Theou rou aoratou). Parece que tomaron esta expresi\u00f3n con estricta literalidad. La funci\u00f3n de un eikon es manifestar lo que en s\u00ed mismo est\u00e1 escondido (ct. San Juan Damascano, \u00abDe imagin\u00bb, III, n. 17). En consecuencia sosten\u00edan que la obra de revelaci\u00f3n del Padre pertenece por naturaleza a la Segunda Persona de la Trinidad, y concluye que las teofon\u00edas eran Su obra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Expresiones que parecen contener la declaracion que el Hijo fu\u00e9 creado se encuentran en Clemente de Alejandr\u00eda (Strom., V, xiv; VI, vii), Tatian (Orat., v), Tertuliano (\u00abAdv. Prax.\u00bb vi; \u00abAdv. \u00abAdv. Hermong.\u00bb, xviii, xx), Or\u00edgenes (In Joan., I, n. 22). Clemente habla de la Sabidur\u00eda como \u00abcreada antes de todas las cosas\u00bb (protoktistos), y Tatian conceptualiza la Palabra como \u00abla primera obra engendrada (ergon prototokon) del Padre. No obstante, el significado de estos autores est\u00e1 claro. En Colosenses 1:16, San Pablo dice que todas las cosas fueron creadas en el Hijo. Esto fu\u00e9 entendido que significaba que la creaci\u00f3n tuvo lugar de acuerdo a ideas predeterminadas ejemplares por Dios y existiendo en la Palabra. Considerando esto, se puede decir que el Padre cre\u00f3 la Palabra, este t\u00e9rmino es usado en lugar de la m\u00e1s precisa generada, tanto como las ideas ejemplares de la creaci\u00f3n fueron comunicadas por el Padre al Hijo. O, nuevamente, la actual Creaci\u00f3n del mundo pudo haber sido expresada la creaci\u00f3n de la Palabra, siendo que ocurre de acuerdo a las ideas que existen en la Palabra. Invariablemente, el contexto muestra que el pasaje debe ser entendido en uno u otro de estos sentidos. La expresi\u00f3n es, sin lugar a dudas, muy tosca y ciertamente nunca se hubiera empleado sino por el verso, Proverbios 8:22, el cual es dado en el Septuaginto y en las antiguas versiones latinas \u00abEL SE\u00d1OR me dio la vida* (ektike) como primicia de sus obras,* mucho antes de sus obras de anta\u00f1o.\u00bb Como el pasaje fu\u00e9 entendido haciendo referencia al Hijo, \u00e9ste plante\u00f3 la pregunta \u00bfc\u00f3mo se pudo decir que la Sabidur\u00eda fu\u00e9 creada? (Or\u00edgenes, \u00abPrinc.\u00bb, I,ii, n.3) M\u00e1s a\u00fan conviene recordar que una terminolog\u00eda precisa en relaci\u00f3n a las relaciones entre las Tres Personas fu\u00e9 el fruto de las controversias que brotaron en el siglo cuarto. Los escritores de un per\u00edodo m\u00e1s temprano no estaban preocupados con el Arianismo, y emplearon expresiones las cuales, bajo la luz de los subsiguientes errores son vistos no s\u00f3lo como meras imprecisiones, sino como peligrosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se presentaron tal vez, mayores dificultades, por una serie de pasajes los cuales parecen afirmar que previo a la Creaci\u00f3n del mundo, la Palabra no era una hip\u00f3stasis distinta del Padre. Eestas se encuentran en Justin (C. Tryphon., lxi), Tatian (Con. Graecos, v), Atenagoras (Legat., x), The\u00f3filo (Ad Autol., II, x, 22); Hippolytus (Con. Noet., x); Tertullian (\u00abAdv. Prax.\u00bb, v-vii; \u00abAdv. Hermogenem\u00bb xviii). Es por esto que Te\u00f3filo escribe (op.cit.,n.22) \u00ab\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s es esta voz (o\u00edda en el Para\u00edso) sino la Palabra de Dios Quien es tambi\u00e9n Su Hijo?&#8230;Porque antes, nada fu\u00e9, El lo ten\u00eda a El como su consejero, siendo su propia mente y pensamiento (i.e. como el logos endiathetos, c.x)). Aunque cuando Dios quiso hacer todo lo que hab\u00eda determinado, entonces El Lo engendr\u00f3 como la Palabra pronunciada (logos prophorikos), el Primero de toda la creaci\u00f3n, sin embargo, no el mismo dejado sin Raz\u00f3n (logos), sino habiendo engendrado Raz\u00f3n y por siempre en reciprocidad con Raz\u00f3n\u00bb Expresiones como \u00e9stas, se deben indudablemente a la influencia de la filosof\u00eda Estoica: el logos endiathetos y logos prophorikos, eran concepciones habituales de aquella escuela. Es evidente que estos apologetas buscaban explicar la Fe Cristiana a sus lectores paganos en t\u00e9rminos con los cu\u00e1les los \u00faltimos estaban familiarizados. Algunos escritores cat\u00f3licos sin duda pensaron que la influencia de su instrucci\u00f3n previa los llev\u00f3 al Subordinacionismo, a pesar que la Iglesia misma nunca se involucr\u00f3 en tal error (ver LOGOS). Sin embargo, no parece necesario adoptar esta conclusi\u00f3n. Si el punto de vista que ten\u00edan presente los escritores, entonces, las expresiones, extra\u00f1as como eran, ser\u00edan vistas como no incompatibles con la creencia ortodoja.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos dicho, los primeros Padres ve\u00edan en Proverbios 8:22 y Colosenses 1:15, como distintivamente ense\u00f1ando que hay un sentido en el cual la Palabra fu\u00e9 engendrada antes que todos los mundos, lo que puede correctamente decirse haber sido engendrada en el tiempo. Esta generaci\u00f3n temporal que conceb\u00edan no era otra que el acto de la creaci\u00f3n. Ellos ten\u00edan esta visi\u00f3n como complemento a la generaci\u00f3n eterna, tanto como si fuera la manifestaci\u00f3n externa de aquellas ideas creativas las cuales desde toda la eternidad, el Padre ha comunicado a la Palabra Eterna. A\u00fan m\u00e1s, en las mismas obras que contienen estas perplejantes expresiones, se encuentran otros pasajes que ense\u00f1an expl\u00edcitamente la eternidad del Hijo, por lo que parece muy natural interpretarlas en este sentido. M\u00e1s a\u00fan, conviene recordar que a trav\u00e9s de este per\u00edodo, los te\u00f3logos, al tratar el tema de la relaci\u00f3n de las Personas Divinas, entre s\u00ed, invariablemente las ve\u00edan en conexi\u00f3n con la cosmogon\u00eda. S\u00f3lo despu\u00e9s, en la era Nicena, aprendieron a prescindir del tema de la creaci\u00f3n y trataron la Personalidad triple exclusivamente desde el punto de vista de la vida Divina del Alt\u00edsimo. Cuando se lleg\u00f3 a este paso, las expresiones como aquellas, se tornaron imposibles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>LA TRINIDAD COMO UN MISTERIO<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer Concilio Vaticano ha explicado el significado del t\u00e9rmino misterio en teolog\u00eda. Formula que un misterio es una verdad la cual no somos capaces de descubrir sino que es una Revelaci\u00f3n Divina, pero la cual, a\u00fan cuando ha sido revelada se mantiene \u00abescondida bajo el velo de la fe y, como quien dice, introducida en un sobre por una especie de oscuridad\u00bb (Const., \u00abDe fide. Cath\u00bb, iv). En otras palabras, nuestra comprensi\u00f3n se mantiene solamente parcial incluso luego de haberse aceptado como parte del mensaje Divino. Podemos formarnos un concepto representativo a trav\u00e9s de analog\u00edas y tipos, que expresan aquello que ha sido revelado, pero no podemos atrapar el conocomiento total el cual supone que los varios elementos del concepto est\u00e1n claramente entendidos y su compatibilidad rec\u00edproca manifiesta. En relaci\u00f3n a la justificaci\u00f3n de un misterio, la gesti\u00f3n de la raz\u00f3n natural sirve solamente para mostrar que no contiene imposibilidad intr\u00ednseca, y que cualquier objeci\u00f3n impulsada contra ella debe darse en Raz\u00f3n. Las expresiones tales como esas son sin dudas, se\u00f1al que ellas violan las leyes del pensamiento, por ende, son inv\u00e1lidas. M\u00e1s que esto no se puede hacer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan m\u00e1s, el Primer Concilio Vaticano defini\u00f3 que la Fe Cristiana contiene estrictamente hablando, misterios (can. 4). Todos los te\u00f3logos admiten que la Trinidad es uno de ellos. Sin dudas, de todas las verdades reveladas esta es la m\u00e1s impenetrable a la raz\u00f3n. En consecuencia, no declararlo misterio, ser\u00eda una virtual negaci\u00f3n del canon en cuesti\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, en palabras de Nuestro Se\u00f1or en Mateo 9:27 dice \u00abNadie conoce al Hijo, sino el Padre\u00bb parece declarar expresamente que la Pluralidad de Personas en la Divinidad es una verdad completamente fuera del alcance de cualquier inteligencia creada. Los Padres, suministran muchos pasajes en los cuales se afirma la incomprensibilidad de la Naturaleza Divina. San Jer\u00f3nimo dice en una frase muy conocida: \u00abLa verdadera profesion del misterio de la Trinidad, es adue\u00f1arse de la idea que no la comprendemos\u00bb (De mysterio Trinitatus recta confessio est ignoratio scientiae &#8212; \u00abProem ad 1. xviii in Isai.\u00bb). La controversia con los Eunonimos, que declararon que la Esencia Divina ha sido totalmente expresada en la absolutamente simple noci\u00f3n de \u00abel Inaccesible\u00bb (agennetos), y que este era complementamente comprensible por la mente humana, llev\u00f3 a muchos Padres Griegos a insistir en la incomprensibilidad de la Naturaleza Divina, m\u00e1s especialmente en relaci\u00f3n a las procedencias internas. (San. Basilio. \u00abIn Eunom.\u00bb, I, n. 14; St. Cyril de Jerusalem, \u00abCat.\u00bb, VI; San Juan. Damasquino, \u00abFid. Orth.\u00bb, I, ii, etc., etc.). Sin embargo, en fechas posteriores, se encuentran algunos famosos nombres que defienden la opini\u00f3n contraria, como Anselmo (\u00abMonol.\u00bb, 64), Abelardo (\u00abEn Ep. Ad Rom.\u00bb), Hugo de San V\u00edctor (\u00abDe sacram\u00bb III, xi), y Ricardo de San V\u00edctor (\u00abDe Trin\u00bb, III, v) todos declaran que es posible asignar razones perentorias porque Dios debe ser ambos Uno y Tres. Como explicaci\u00f3n de esto, conviene hacer notar que en aquel per\u00edodo la relaci\u00f3n de la filosof\u00eda con la doctrina revelada no era oscuramente entendida. S\u00f3lo luego, con el sistema aritot\u00e9lico, obtuvo reconocimiento de los te\u00f3logos y el tema fu\u00e9 totalmente tratado. En el fermento intelectual de la \u00e9poca, Abelardo inici\u00f3 una tendencia racionalista: no s\u00f3lo afirm\u00f3 un conocimiento de la Trinidad a los fil\u00f3sofos paganos, sino que su propia doctrina trinitaria era pr\u00e1cticamente Sabelina. El error de Anselmo no se debi\u00f3 al racionalismo sino a una aplicaci\u00f3n demasiado amplia del principio Agustiniano \u00abCrede et intelligas\u00bb. Hugo y Ricardo de San V\u00edctor fueron, sin embargo, influenciados por las ense\u00f1anzas de Abelardo. Los errores de Raimundo Lully (1235-1315) en este sentido, eran incluso m\u00e1s extremos. Fueron expresamente condenados por Gregorio XI en el a\u00f1o 1.376. En el siglo 19 la influencia del Racionalismo prevaleciente, se manifest\u00f3 en varios escritores cat\u00f3licos. Frohschammer and G\u00fcnther afirmaron que el dogma de la Trinidad era capaz de probarse. P\u00edo IX reprob\u00f3 sus opiniones en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n (Denzinger, 1655 sq., 1666 sq., 1709 sq.) y fu\u00e9 muy precavido contra esta tendencia que el Primer Concilio Vaticano envi\u00f3 los decretos en los cuales se hizo referencia. Un error, de alguna manera similar, aunque menos agraviante, se di\u00f3 por el lado de Rosmini fu\u00e9 condenado el 14 de Diciembre de 1887 (Denz., 1915).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>LA DOCTRINA INTERPRETADA POR LA TEOLOGIA GRIEGA<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturaleza y Personalidad\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Padres Griegos asumieron el problema de la doctrina trinitaria de una manera que difiere de manera particularmente importante de aquellos que, desde los d\u00edas de San Agust\u00edn, hab\u00edan sido tradicionales en la teolog\u00eda Latina. La teolog\u00eda Latina fij\u00f3 el pensamiento primero sobre la Naturaleza y solo subsecuentemente en las Personas. La Personalidad fu\u00e9 vista como, para decirlo de alguna manera, el complemento final de la Naturaleza: La Naturaleza fu\u00e9 considerada como l\u00f3gicamente previa a la Personalidad. En consecuencia, porque la naturaleza de Dios es una, El es conocido por nosotros como Un Dios antes de poder ser conocido como Tres Personas. Y cuando los te\u00f3logos hablan de Dios sin hacer especial menci\u00f3n a una Persona, lo conciben bajo este aspecto. Esto es completamente diferente desde el punto de vista griego. El pensamiento griego se fij\u00f3 primero en las Tres Personas distintas: el Padre, Quien, como fuente y origen de todo, el nombre de Dios (Theos) le pertenece especialmente; el Hijo, que procede del Padre por generaci\u00f3n eterna, y por lo tanto nominado correctamente Dios tambi\u00e9n; y el Esp\u00edritu Divino, que procede del Padre a trav\u00e9s del Hijo. La Personalidad es tratada como l\u00f3gicamente previa a la Naturaleza. As\u00ed como en la naturaleza humana es algo que los hombres individuales poseen, y que s\u00f3lo puede ser concebida como perteneciente a.. y dependiente del individuo, as\u00ed tambi\u00e9n la Naturaleza Divina es algo que pertenece a las Personas y no puede ser concebida independientemente de Ellas. El contraste parece notable en relaci\u00f3n al tema de la creaci\u00f3n. Todos los te\u00f3logos occidentales ense\u00f1an que la creaci\u00f3n, como todas las obras externas de Dios, proceden de El como Uno: las Personalidades separadas no entran en consideraci\u00f3n. Los griegos invariablemente hablan como si, en todas las obras Divinas, cada Persona ejerce una funci\u00f3n separada. Ireneo replica a los Gn\u00f3sticos, que sostienen que el mundo fu\u00e9 creado por el demiurgo otro que el Supremo Dios, al afirmar que Dios es el \u00fanico Creador, y que El hace todas las cosas por Su Palabra y Su Sabidur\u00eda, el Hijo y el Esp\u00edritu (Adv. haer., I, xxii; II, iv, 4, 5, xxx, 9; IV, xx, 1). Una f\u00f3rmula a menudo encontrada en los Padres Griegos es que todas las cosas son del Padre y son causadas por el Hijo en el Esp\u00edritu (Atanasio, \u00abAd Serap.\u00bb, I, xxxi; Basil, \u00abDe Spiritu Sancto\u00bb, n. 38; Cyril de Alejandr\u00eda, \u00abDe Trin. dial.\u00bb, VI). De este modo, tambi\u00e9n, Hip\u00f3lito (Con Noet.,x) dice que Dios ha modelado todas las cosas por Su Palabra y Su Sabidur\u00eda cre\u00e1ndolas por Su Palabra, y adorn\u00e1ndolas por Su Sabidur\u00eda. (gar ta genomena dia Logou kai Sophias technazetai, Logo men ktizon Sophia de kosmon). El Credo Niceno a\u00fan conserva para nosotros este punto de vista. En \u00e9l, a\u00fan profesamos nuestra creencia \u00aben un Dios y Padre Todopoderoso, Creador del cielo y la tierra&#8230;y en Jesucristo Nuestro Se\u00f1or&#8230;por Quien fueron hechas todas las cosas&#8230;y en el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Unidad Divina\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Padres Griegos no olvidaron salvaguardar la doctrina de la Unidad Divina, aunque su punto de vista manifiestamente requer\u00eda un tratamiento diferente de aquel empleado en Occidente. La consustancialidad de las Personas es afirmada por San Ireneo al decirnos que Dios cre\u00f3 el mundo por Su Hijo y Su Esp\u00edritu, \u00abSus dos manos\u00bb (Adv. Haer., IV, xx,1) El tenor de la frase es evidentemente indicativa que la Segunda y Tercera Personas no son substancialmente distintas de la Primera. Una descripci\u00f3n m\u00e1s filos\u00f3fica es la doctrina de la Recapitulaci\u00f3n (sygkephalaiosis). Esta, al parecer, primeramente encuentra correspondencia entre San Denis de Alejandr\u00eda y San Dionisio de Roma. El primero escribe: \u00abNosotros, de este modo [ i.e., por la procedencia doble] extendemos la m\u00f3nada [ la Primera Persona] a la Trinidad, sin causar ninguna divisi\u00f3n, y donde capitula la Trinidad en la m\u00f3nada sin causar disminusi\u00f3n\u00bb (outo men emeis eis te ten Triada ten Monada, platynomen adiaireton, kai ten Triada palin ameioton eis ten Monada sygkephalaioumetha &#8212; P.G., XXV, 504). Aqu\u00ed, la consustancialidad es afirmada sobre la base que el Hijo y el Esp\u00edritu, procedentes del Padre, no son, sin embargo, separados de El; mientras, nuevamente, con todas sus perfecciones, pueden ser considerados como contenido en El. Esta doctrina supone un punto de vista muy diferente del que hoy estamos familiarizados. Los Padres Griegos afirmaban que el Hijo, como la Sabidur\u00eda y el Poder del Padre (I Cor., 1:24) en un sentido formal, y en manera similar, el Esp\u00edritu como Su Santidad. Aparte del Hijo, el Padre puede ser sin Su Sabidur\u00eda; aparte del Esp\u00edritu El puede ser sin Su Santidad. Por eso, el Hijo y el Esp\u00edritu son considerados \u00abPoderes\u00bb (Dynameis) del Padre. Pero mientras en las creaturas, los poderes y facultades son meras perfecciones accidentales, en el Todopoderoso son hip\u00f3stasis subsistentes. Denis de Alejandr\u00eda en relaci\u00f3n a la Segunda y Tercera Personas, las entiende como los \u00abPoderes\u00bb del Padre, y habla de la Primera Persona como \u00abextendido\u00bb a ellos y no dividisiones de ellos. Y, siendo lo que sea que tienen, fluyen de El, este escritor afirma que si fijamos nuestros pensamientos en la sola fuente de Deidas, lo encontramos en El sin disminucaci\u00f3, todo lo que est\u00e1 contenido en ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La controversia Ariana condujo a la insistencia en la Homous\u00eda. Aunque con los Griegos este no es un punto de partida, sino una conclusi\u00f3n, el resultado de un an\u00e1lisis reflexivo. La filiaci\u00f3n de la Segunda Persona implica que El ha recibido la Naturaleza Divina totalmente, y para las generaciones implica el origen de uno que es igual en naturaleza al principio originador. Pero aqu\u00ed, est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n el tema de la unidad meramente espec\u00edfica. La Esencia Divina no es capaz de multiplicaci\u00f3n num\u00e9rica; es, por lo tanto, razonaron ellos, id\u00e9nticamente la misma naturaleza que ambos poseen. Una l\u00ednea similar de argumentaci\u00f3n, establece que la Naturaleza Divina, en tanto comunicada al Esp\u00edritu Santo, no es espec\u00edficamente, sino num\u00e9ricamente, uno con aquella del Padre y del Hijo La unidad de naturaleza era entendida por los Padres Griegos como involucrando unidad de voluntad y unidad de acci\u00f3n (energeia). Esto es lo que declararon que poseen las Tres Personas (Atanasio, \u00abAdv. Sabell.\u00bb, xii, 13; Basil, \u00abEp. clxxxix,\u00bb n. 7; Gregorio de Niza, \u00abDe orat. dom.,\u00bb Juan Damasquino, \u00abDe fide orth.\u00bb, III, xiv). Es aqu\u00ed donde vemos un imortante avance en la teolog\u00eda del Todopoderoso. Puesto que, como hemos notado, los primeros Padres concibieron invariablemente las Tres Personas como cada una ejerciendo una funci\u00f3n distinta y separada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, tenemos la doctrina de la Circuminsesion (perichoresis). Por ella se entiende la inexistencia rec\u00edproca y compenetraci\u00f3n de las Tres Personas. El t\u00e9rmino perichoresis fu\u00e9 usado por primera vez por San Juan Damasquino. Sin embargo, la doctrina se encontraba mucho antes. As\u00ed, San Cirilo de Alejandr\u00eda sosten\u00eda que el Hijo es llamado la Palabra y Sabidur\u00eda del Padre por la rec\u00edproca inherencia de estos en la mente \u00ab(dia ten eis allela&#8230;.,hos an eipoi tis, antembolen). San Juan Damasquino asigna una doble base a esta inexistencia de las Personas. En algunos pasajes \u00e9l lo explica a trav\u00e9s de la doctrina ya mencionada, que el Hijo y el Esp\u00edritu son dynameis del Padre (ct. \u00abDe recta sententia\u00bb). As\u00ed entendida, la Circuminsesi\u00f3n es un corolario de la doctrina de la Recapitulaci\u00f3n. Tambi\u00e9n la entendi\u00f3 como la identidad de esencia, voluntad y acci\u00f3n en las Personas. Donde \u00e9stas son peculiares al individuo, como es el caso en todas las creaturas, ah\u00ed, nos dice, tenemos existencia separada (kechorismenos einai). En la Divinidad, la esencia, la voluntad y la acci\u00f3n son s\u00f3lo una. En consecuencia, entonces, la Circuminsesi\u00f3n tiene su base en la Homous\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es f\u00e1cil observar que el sistema Griego estaba menos mejor adaptado para cumplir con las sutilezas de las herej\u00edas Ariana y Maced\u00f3nica de lo que fu\u00e9 aquella subsiguiente desarrollada por San Agust\u00edn. Sin dudas, las controverias del siglo cuarto llev\u00f3 notablemente a algunos de los Padres Griegos mas cerca de las posiciones de la teolog\u00eda Latina. Hemos visto que llegaron a afirmar que la acci\u00f3n de las Tres Personas no eran sino una. Incluso Dydimo emplea expresiones que parecen mostrar que \u00e9l, como los Latinos, concibieron la Naturaleza como l\u00f3gicamente antecedentes a las Personas. El comprendi\u00f3 el t\u00e9rmino Dios como significando la Trinidad total y no, como otros Griegos, s\u00f3lo el Padre: \u00abCuando oramos, ya sea que decimos \u00abKyrie eleison\u00bb o \u00abOh Dios ayudanos\u00bb no olvidamos nuestra intenci\u00f3n: porque inclu\u00edmos el todo de la Sant\u00edsima Trinidad en una Divinidad\u00bb (De Trin., II, xix).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procedencia Mediata e Inmediata\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina que el Esp\u00edritu es la imagen del Hijo, como el Hijo es la imagen del Padre, es caracter\u00edstica de la teolog\u00eda Griega. Fu\u00e9 afirmada pore San Gregorio Taumaturgo en Su Credo. Fu\u00e9 asumida por San Atanasio como una premisa indiscutible en su controversia con los Maced\u00f3nicos (Ad Serap., I, xx, xxi, xxiv; II, i, iv). Est\u00e1 impl\u00edcita en las comparasiones empleadas ambas por el (Ad Serap. I, xix) y por San Gregorio Naziaceno (Orat. Xxxi, 31,32) de las Tres Personas con el sol, el rayo, la luz; y de la fuente, la primavera, y el arroyo. Tambi\u00e9n lo encontramos en San Cirilo de Alejandr\u00eda (\u00abAff. Thesaurus\u00bb, 33), San Juan Damasquino (Fid. Orth\u00bb, I, 13), etc. Esto supone que la procedencia del Hijo del Padre es inmediata; que del Esp\u00edritu del Padre, es mediata. El procede del Padre a trav\u00e9s del Hijo. Besarion observa con raz\u00f3n que los Padres que usaron estas expresiones conceb\u00edan la Divina Procedencia como realizandose, por decirlo de alguna manera, dentro de una l\u00ednea recta (P.G., CLXI, 224). Por otro lado, en la teolog\u00eda occidental, el diagrama simb\u00f3lico de la Trinidad siempre ha sido un tri\u00e1ngulo, siendo las relaciones de las Tres Personas entre s\u00ed, precisamente similares. Vale la pena hacer notar el punto, dado que la diversidad de respresentaciones diversas los lleva inevitablemente a expresiones muy diferentes de la misma verdad dogm\u00e1tica. Es claro que estos Padres pudieron haber rechazado sin menor fuerza que los Latinos la posterior herej\u00eda Potian, que el Esp\u00edritu Santo procede s\u00f3lo del Padre. (Para este tema, el lector puede referirse al Esp\u00edritu Santo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Hijo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teolog\u00eda Griega sobre la Generaci\u00f3n divina difiere en ciertos puntos particulares de la Latina. La mayor\u00eda de los te\u00f3logos occidentales basan su teor\u00eda en el Logos, dado por San Juan a la Segunda Persona. Este lo entend\u00edan en el sentido de un \u00abconcepto\u00bb (verbum mentale), y sosten\u00edan que la Generaci\u00f3n Divina es an\u00e1loga al acto a trav\u00e9s del cual el intelecto crea el concepto. Esta explicaci\u00f3n es desconocida entre los escritores Griegos. Declaran que la manera de la Generaci\u00f3n Divina es del todo mas all\u00e1 de nuestra comprensi\u00f3n. Sabemos por la Revelaci\u00f3n que Dios tiene un Hijo; y varios otros t\u00e9rminos aparte de Hijo, empleados en relaci\u00f3n a El en las Escrituras, tales como Palabra, Brillo de Su gloria, etc, nos muestran que su filiaci\u00f3n debe ser entendida como libre de cualquier relaci\u00f3n. M\u00e1s, no sabemos. (ct. Greg. Nazianzen, \u00abOrat. xxix\u00bb, p. 8, Cirilo de Jerusalem, \u00abCat.\u00bb, xi, 19; Juan Damasquino, Fid. orth.\u00bb, I, viii).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo una explicaci\u00f3n puede darse, a saber, que la perfecci\u00f3n que llamamos fecundidad, debe necesariamente encontrarse en Dios como Absolutamente Perfecta (San Juan Damasquino \u00abFid Orth\u00bb, I, viii). Sin dudas, podr\u00eda parecer que la gran mayor\u00eda de los Padre Griegos entendieron logos, no como un pensamiento mental; sino como la palabra absoluta (\u00abDion Alej\u00bb; Atanasio, ibid; Ciril Alej. \u00abDe Trin\u00bb, II). No ve\u00edan en el t\u00e9rmino una revelaci\u00f3n que el Hijo procede por medios intelectuales de procedencia, sino vista como una met\u00e1fora que pretende excluir asociaciones materiales en la filiaci\u00f3n humana (Gregorio de Niza, \u00abC.Eunom.\u00bb IV; Greg. Naz, \u00abOrat xxx\u00bb, p.20; Basil, \u00abHom. xvi\u00bb; Ciril de Alejandr\u00eda, \u00abThesaurus assert.\u00bb, vi).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos advertido la visi\u00f3n que el Hijo es la Sabidur\u00eda y el Poder del Padre en un sentido total y formal. Esta ense\u00f1anza es constantemente recurrente desde los tiempos de Or\u00edgenes a aquel de San Juan Damasquino (Or\u00edgen apud Atan.,\u00bbDe decr. Nic.\u00bb, p. 27; Atanasio, \u00abCon. Arianos\u00bb, I, p. 19; Cirilo de Alejandr\u00eda, \u00abThesaurus\u00bb; Juan Damasquino, \u00abFid.orth.\u00bb, I, xii).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 fundamentada en la filosof\u00eda plat\u00f3nica aceptada por la Escuela de Alejandr\u00eda. Esta difiere en un punto fundamental de los te\u00f3logos Aristot\u00e9lico-Escol\u00e1sticos. En la filosof\u00eda Aristot\u00e9lica, la perfecci\u00f3n es siempre concebida est\u00e1ticamente. Ninguna acci\u00f3n, trascendente o inmanente puede proceder de ning\u00fan agente a no ser que ese agente, concebido est\u00e1ticamente, posea la perfecci\u00f3n que sea que est\u00e9 contenida en la acci\u00f3n. El punto de vista Alejandrino era otro. Para ellos, la perfecci\u00f3n debe ser pensada como una actividad din\u00e1mica. Dios, como la suprema perfecci\u00f3n, es desde toda eternidad, automovido, siempre adornandose a S\u00ed mismo con Sus propios atributos: Derivan de El y, siendo Divino, no son accidentales, sino realidades subsistentes. Sin embargo, para estos pensadores, no hay imposibilidad en la suposici\u00f3n que Dios es sabio con la Sabidur\u00eda la cual es el resultado de Su propia acci\u00f3n inmanente, poderoso con el Poder el cu\u00e1l procede de El. Los argumentos de los Padres Griegos, presuponen con frecuencia su filosof\u00eda como su fundamento; y a no ser que puedan ser claramente asumidos, el razonamiento que sobre sus premisas es concluyente, nos podr\u00eda parecer inv\u00e1lido y falaz. Por eso es a veces impelido como una raz\u00f3n para rechazar el Arianismo que, si hubiera habido un tiempo cuando El Hijo no era, se sigue que Dios entonces debi\u00b4haber sido evadido de la Sabidur\u00eda y del Poder &#8211; una conclusi\u00f3n de la que incluso los Arianos huir\u00edan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu Santo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la teolog\u00eda occidental, un punto que es motivo de alguna discusi\u00f3n, es el asunto respecto a porqu\u00e9 la Tercera Persona de la Sant\u00edsima Trinidad es llamada Esp\u00edritu Santo. San Agust\u00edn sugiere que es porque El procede de ambos, el Padre y el Hijo, y, por lo tanto, en propiedad recibe un nombre aplicable a ambos (De Trin., xv, n.37) Para los Padres Griegos, quienes desarrollaron su teolog\u00eda del Esp\u00edritu bajo la luz de sus principios filos\u00f3ficos que ya hemos visto, el asunto no presentaba dificultad. Su nombre, sosten\u00edan, nos revela su car\u00e1cter distintivo como Tercera Persona, as\u00ed como los nombres Padre e Hijo, manifiestan un car\u00e1cter distintivo de la Primera y Segunda Personas. (cf. Gregorio Thaum., \u00abEcth. fid.\u00bb; Basil, \u00abEp. ccxiv\u00bb, 4; Gregorio Naz.,\u00bbOr. xxv\u00bb, 16). El es autoagiotes, la santidad hipost\u00e1tica de Dios, la santidad por la cual Dios es santo. As\u00ed como el Hijo es la Sabidur\u00eda y el Poder por el cual Dios es sabio y poderoso, as\u00ed el Esp\u00edritu es la Santidad por el cual El es santo. Hubo un tiempo, como se atrevieron los Maced\u00f3neos a decir, cuando el Esp\u00edritu Santo no era, entonces, en aquel tiempo Dios pudo no haber sido santo. (San Gregorio Naziano, \u00abOrat. xxxi\u00bb, 4). Por otro lado, pneuma era entendido a menudo bajo la luz de Juan 10:22 donde Cristo, apareci\u00e9ndose a lo Ap\u00f3stoles, los sopl\u00f3 y les confiri\u00f3 a ellos el Esp\u00edritu Santo. El es el aliento de Cristo (Juan Damasquino, \u00abFid. Orth\u00bb, 1, viii), aliento por El a nosotros, y morando en nosotros como el aliento de vida por el cual disfrutamos de vida sobrenatural como hijos de Dios (Cirilo de Alejandr\u00eda \u00abThesaurus\u00bb; cf. Petav., \u00abDe Trin\u00bb, V, viii). La gesti\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, por lo tanto, al elevarnos al orden sobrenatural, es, sin embargo, concebida de una manera diferente por los te\u00f3logos occidentales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a la doctrina occidental, Dios confiere al hombre gracia santificante, y consecuentemente entran a su alma en aquel regalo, las Tres Personas. Para la teolog\u00eda griega, el \u00f3rden es al rev\u00e9s: el Esp\u00edritu Santo no viene a nosotros porque hayamos recibido gracia santificante; sino que, a trav\u00e9s de su presencia, recibimos el regalo. El es el sello, El mismo imprimiendo en nosotros, la imagen Divina. Esa imagen Divina, sin lugar a dudas, realizada en nosotros, aunque el sello debe estar presente para asegurar la continua existencia de la impresi\u00f3n. Fuera de El, no se encuentra. (Origen, \u00abEn Juan. ii\u00bb, vi; Didymus, \u00abDe Spiritu Sancto\u00bb, x, 11; Atanasio, \u00abEp. ad. Serap.\u00bb, III, iii). Esta Uni\u00f3n con el Esp\u00edritu Santo constituye nuestra deificaci\u00f3n (theopoiesis). Tanto como El es la imagen de Cristo, El imprime la semejanza de Cristo sobre nosotros; siendo Cristo la imagen del Padre, nosotros tambi\u00e9n recibimos el car\u00e1cter verdadero de hijos de Dios (Athanasius, loc.cit.; Gregory Naz., \u00abOrat. xxxi\u00bb, 4). Es en referencia a este trabajo que hemos visto que en el Credo Niceno-Constantinopolitano el Esp\u00edritu Santo es referido como el Dador de vida (zoopoios). En Occidente, hablamos mas naturalmente de gracia como la vida del alma. Pero para los Griegos es, por el Esp\u00edritu a trav\u00e9s de cuya presencia personal, que vivimos. Tanto as\u00ed como Dios di\u00f3 vida natural a Ad\u00e1n al soplar sobre \u00e9l su aliento de vida, as\u00ed Cristo nos d\u00e1 vida espiritual cuando El confiere en nosotros el regalo del Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>LA DOCTRINA INTERPRETADA POR LA TEOLOGIA LATINA<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transici\u00f3n a la teolog\u00eda Latina de la Trinidad, fu\u00e9 trabajo de San Agust\u00edn. Los te\u00f3logos occidentales nunca salieron de las l\u00edneas centrales que \u00e9l dej\u00f3, su sistema fu\u00e9 desarrollado en los A\u00f1os Dorados de la Escol\u00e1stica, sus detalles completados y su terminolog\u00eda perfeccionada. Recib\u00f3 su forma final y cl\u00e1sica de Santo Tom\u00e1s de Aquino. Aunque es necesario primero indicar en qu\u00e9 consisti\u00f3 la transici\u00f3n realizada por San Agust\u00edn. Esta se puede resumir en tres puntos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sosten\u00eda la Naturaleza Divina como previa a las Personalidades. Deus, es para el, no Dios el Padre, sino la Trinidad. Este fu\u00e9 un paso de primera importancia, porque salvaguard\u00f3 tanto la unidad de Dios y la igualdad de las Persona de una manera que el sistema Griego nunca hizo. Como hemos visto, al menos uno de los Griegos, Dynamus, hab\u00eda adoptado este punto de partida y es posible que Agust\u00edn haya derivado su m\u00e9todo al visualizar el misterio desde \u00e9l. Pero hacerlo fundamento de todo el tratamiento de la doctrina, fu\u00e9 el trabajo del genio de Agust\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Insist\u00eda que toda operaci\u00f3n externa de Dios se debe a toda la Trinidad, y no puede ser atribuible a una sola Persona, salvo por apropiaci\u00f3n (ver ESPIRITU SANTO). Como hemos visto, los Padres Griegos, llegaron a afirmar que la acci\u00f3n (energeia) de las Tres ersonas era una y una sola. Pero la doctrina de la apropiaci\u00f3n era desconocida para ellos y, por lo tanto, el valor de esta conclusi\u00f3n, oscurecida por la teolog\u00eda tradicional que implicaba las distintas actividades del Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al se\u00f1alar la analog\u00eda entre las dos procedencias dentro de la Divinidad y los actos internos del pensamiento y la voluntad en la mente humana (De Trin., IX, iii,3; xi, 17) se transform\u00f3 en el fundador de la teor\u00eda psicol\u00f3gica de la Trinidad, la cual, con algunas excepciones, fu\u00e9 aceptada por todo escritor latino subsiguiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la siguiente esposici\u00f3n de las doctrina latinas, seguiremos a Santo Tom\u00e1s de Aquino, cuyo tratamiento de la doctrina es hoy universalmente aceptada por lo te\u00f3logos cat\u00f3licos. Se debe observar, sin embargo, que esta no es la \u00fanica forma bajo la cual la teor\u00eda psicol\u00f3gica ha sido propuesta. As\u00ed tambi\u00e9n Ricardo de San V\u00edctor, Alejandro de Hales y San Buenaventura, mientras adhieren en lo principal con la tradici\u00f3n occidental, estaban mas influenciados por el pensamiento Griego, y nos dieron un sistema que difiere de alguna manera con aquel de Santo Tom\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Hijo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los t\u00e9rminos empleados en las Escrituras para designar a la Segunda Persona de la Sant\u00edsima Trinidad, est\u00e1 la Palabra (Juan 1:1). Esta es entendida por Santo Tom\u00e1s como Verbum mentale, o concepto intelectual. Aplicado al Hijo, el nombre &#8211; sostiene &#8211; significa que El procede del Padre, como el t\u00e9rmino de un proceso intelectual, de forma an\u00e1loga a aquel bajo el cual es generado un concepto por la mente humana en todos los actos del conocimiento natural. Es, sin dudas, asunto de fe que el Hijo procede del Padre por verdadera generaci\u00f3n. Seg\u00fan el Credo Niceno-Constantinopolitano, El es, engendrado antes de todos los mundos\u00bb Pero la Procedencia de la Persona Divina como el t\u00e9rmino del acto por el cual Dios conoce Su propia naturaleza es propiamente llamada generaci\u00f3n. Esto puede ser mostrado f\u00e1cilmente. As\u00ed como en un acto de concepci\u00f3n intelectual, necesariamente produce la semejanza del objeto conocido. Y m\u00e1s a\u00fan, siendo acci\u00f3n Divina, no es un acto accidental por el que resulta el t\u00e9rmino, en s\u00ed mismo un mero accidente, sino el acto es la misma sustancia de la Divinidad, y el t\u00e9rmino, igualmente sustancial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un proceso que tiende necesariamente a la producci\u00f3n de un t\u00e9rmino sustancial como en la naturaleza de la Persona por Quien procede es un proceso de generaci\u00f3n. En relaci\u00f3n a este punto como sobre la procedencia del Hijo, San Anselmo present\u00f3 una dificultad (Monol. 1 xiv) con motivo de que pareciera involucrar que cada una de las Tres Personas debe necesitar una Palabra subsistente. Siendo que todos los Poderes poseen la misma mente, \u00bfno se sigue acaso &#8211; pregunta &#8211; que en cada caso entonces produce un t\u00e9rmino similar? Ante la dificultad, Santo Tom\u00e1s la resuelve con \u00e9xito. Considerando su psicolog\u00eda, la formaci\u00f3n de un concepto no es tan esencial al pensamiento, aunque es requisito para todo conocimiento natural humano. Por lo tanto, no hay fundamento en raz\u00f3n, aparte de la revelaci\u00f3n, para sostener que el intelecto Divino produce un Verbum mentale. S\u00f3lo el testimonio de las Escrituras nos dice que el Padre, desde toda la eternidad, ha engendrado Su Palabra consustancial. Pero ni la raz\u00f3n ni la revelaci\u00f3n sugieren esto en el caso de la Segunda y Tercera Personas. (I: 34:1, ad. 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No pocos escritores de gran solidez sostienen que hay suficiente consenso entre los Padres y los te\u00f3logos escol\u00e1sticos en relaci\u00f3n al significado de los nombres Palabra y Sabidur\u00eda (Proverbios 8) aplicados al Hijo, para nosotros en relaci\u00f3n al proceso intelectual de la Segunda Persona como al menos teol\u00f3gicamente cierto, y si no, es una verdad revelada. (cf. Suarez, \u00abDe Trin.\u00bb, I, v, p. 4; Petav., VI, i, 7; Franzelin, \u00abDe Trin.\u00bb, T\u00e9sis xxvi).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, esto parece ser una exageraci\u00f3n. La inmensa mayor\u00eda de los Padres Griegos, como ya lo hemos visto, interpretan logos como la palabra hablada, y consideran la significancia del nombre no como descansando en alguna ense\u00f1anza como la de la procedencia intelectual, sino en el hecho que implica un modo de generaci\u00f3n exenta de toda pasi\u00f3n. En relaci\u00f3n a la interpretaci\u00f3n de Proverbios 8, tampoco la tradici\u00f3n en ning\u00fan sentido es un\u00e1nime. Considerando estos hechos, la opini\u00f3n de aquellos te\u00f3logos parecen el resonar de quienes vieron esta explicaci\u00f3n de la procedencia simplemente como una opini\u00f3n teol\u00f3gica de gran rpobabilidad y que harmoniza muy bien con la verdad revelada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu Santo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como el Hijo procede como el t\u00e9rmino de un acto immanente del intelecto, as\u00ed tambi\u00e9n el Esp\u00edritu Santo procede como el t\u00e9rmino del acto de la voluntad Divina. En el amor humano, como ense\u00f1a Santo Tom\u00e1s (I:27:3) aunque el objeto sea externo a nosotros, no obstante el acto immanente de amor suscita en el alma un estado de ardor el cual es, como era, una impresi\u00f3n de la cosa amada. En virtud de esto, el objeto de amor est\u00e1 presente en nuestros afectos, como tambi\u00e9n, en relaci\u00f3n a los conceptos, el objeto de pensamiento est\u00e1 presente en nuestro intelecto. Esta experiencia es el t\u00e9rmino del acto interno. Es afirmado, que El Esp\u00edritu Santo, procede del Padre y el Hijo como el t\u00e9rmino del amor por el cual Dios se ama A s\u00ed mismo. El no es el amor de Dios en el sentido de ser El mismo formalmente el amor por el cual Dios ama; sino al amarse a S\u00ed mismo, Dios exhala este t\u00e9rmino subsistente. El es Amor Hipost\u00e1tico. Aqu\u00ed, sin embargo, es necesario salvaguardar un punto de doctrina revelada. Es por f\u00e9 la procedencia del Esp\u00edritu Santo y no es generaci\u00f3n. El Hijo es \u00abel \u00fanico engendrado del Padre\u00bb (Juan 1:14). Y el Credo Atanasio expresamente descansa en que el Esp\u00edritu Santo es \u00abdel Padre y del Hijo, ni hecho, ni creado, ni generado, sino procedente\u00bb. \u00abSi el acto inmanente del intelecto es apropiadamente llamado generaci\u00f3n, \u00bfbaj\u00f3 que fundamentos puede ese nombre ser negado en relaci\u00f3n al acto de la voluntad?. Las respuestas dadas a esta dificultad por Santo Tom\u00e1s, Ricardo de San V\u00edctor y Alejandro de Hales son muy diferentes. Aqu\u00ed ser\u00e1 suficiente mostrar la soluci\u00f3n de Santo Tom\u00e1s. El dice que la procedencia intelectual es, por su propia naturaleza, la producci\u00f3n de un t\u00e9rmino en la semejanza de la cosa concebida. Esto no es as\u00ed en relaci\u00f3n al acto de la voluntad. Aqu\u00ed el principal resultado es simplemente atraer al sujeto al objeto de su amor. Esta diferencia en los actos explica porque el nombre generaci\u00f3n es aplicable solo al acto intelectual. La generaci\u00f3n es esencialmente la producci\u00f3n de un semejante por un semejante. Y ning\u00fan proceso el cual no sea esencialmente de \u00e9ste car\u00e1cter, puede atribuirse el nombre. La doctrina de la procedencia del Esp\u00edritu Santo por medio del acto de la Divina voluntad se debe enteramente a San Agust\u00edn. No se encuentra entre ninguno de los Griegos, quienes simplemente declararon que la procesi\u00f3n del Esp\u00edritu estaba mas all\u00e1 de nuestra comprensi\u00f3n, tampoco se encuentra en los Latinos antes de este tiempo. El menciona la opini\u00f3n en favor en \u00abDe fide at Symbolo\u00bb (D.C. 393); y en \u00abDe Trinitate\u00bb (D.C. 415) donde lo desarrolla en toda su extensi\u00f3n. Sus ense\u00f1anzas fueron aceptadas por Occidente. Los Escol\u00e1sticos buscaron apoyo en las Escrituras en el nombre del Esp\u00edritu Santo. Esto debe ser, argumentaban, como los nombres Padre e Hijo, un nombre expresivo de una relaci\u00f3n dentro de la Divinidad, propia de la Persona que la tiene. Ahora bien, el atributo santo, como aplicable a persona o cosa, significa que el ser del cual es afirmada es devota de Dios. Se sigue, por lo tanto que, cuando se aplica a la Persona Divina como designando la relaci\u00f3n que o une a las otras Personas, debe significar que la procedencia que determina Su origen es tal que por su naturaleza, involucra devoci\u00f3n a Dios. Pero aquella por la cual cualquier persona es devota a Dios, es amor. El argumento es ingenioso, pero dif\u00edcilmente convincente; y lo mismo se puede decir de una pieza de razonamiento de alg\u00fan modo similar en relaci\u00f3n al nombre Esp\u00edritu (I:36:1). La teor\u00eda Latina es un noble esfuerzo del razonamiento humano por penetrar las verdades cuyas revelaciones han quedado bajo el velo del misterio. Como decimos, harmonizan con todas las verdades de fe. Est\u00e1n admirablemente adaptadas para ayudarnos a tener una comprensi\u00f3n total de la doctrina fundamental de la religi\u00f3n Cristiana. Pero mas que eso, no podemos decir. No posee la sanci\u00f3n de la revelaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las relaciones Divinas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de relaciones en la Divinidad, pueden ser inferidas inmediatamente de la doctrina de las procedencias, y tambi\u00e9n como verdad Revelada. Donde hay una procedencia real, el principio y el t\u00e9rmino se relacionan. Por lo tanto, ambas, la generaci\u00f3n del Hijo y la procedencia del Esp\u00edritu Santo deben involucrar la existencia de relaciones reales y objetivas. Esta parte de la doctrina Trinitaria, era familiar para los Padres Griegos. En respuesta a la objeci\u00f3n de Eunomia, de que la consustancialidad hac\u00eda imposible cualquier distinci\u00f3n entre las Personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio de Niza replica: \u00abAunque sostenemos que la naturaleza [ en las Tres Personas] no es diferente, no negamos la diferencia que surge en relaci\u00f3n a la fuente y de qui\u00e9n procede de la fuente [ten katato aition kai to aitiaton diaphoran]; sino que s\u00f3lo es esto, admitimos que una Persona difiere de la otra.\u00bb (\u00abQuod non sunt tres dii\u00bb; ct. Greg. Naz, \u00ab&#160;Or. Theol.\u00bb, V, ix; Juan Damasquino, \u00abF.O.\u00bb, I, viii). Agust\u00edn insiste que de las 10 categor\u00edas arostot\u00e9licas, dos, posici\u00f3n y relaci\u00f3n, se encuentran en Dios. (\u00abDe Trin\u00bb, V,v). Pero fu\u00e9 en las manos de los te\u00f3logos escol\u00e1sticos que el tema recibi\u00f3 su total desarrollo. Los resultados a los cuales llegaron,. Aunque no son reconocidos como parte del dogma, arrojan gran luz sobre el misterio e hicieron un gran servicio sobre las objeciones planteadas contra \u00e9l. Desde el hecho que hay dos procedencias en la Divinidad, cada una implicando ambas, el principio y el t\u00e9rmino, se sigue que deben haber cuatro relaciones, dos de or\u00edgen (paternitas y spiratio) y dos de procedencia (filiato y processio). Estas relaciones son las que constituyen la distinci\u00f3n entre las Personas. No pueden distinguirse por ning\u00fan atributo absoluto, porque cada atributo absoluto debe pertenecer a la Naturaleza Divina infinita y esto es com\u00fan a las Tres Personas. Cualquiera sea la distinci\u00f3n, \u00e9sta debe estar s\u00f3lo en las relaciones. Todos los te\u00f3logos mantienen esta conclusi\u00f3n como absolutamente cierta. En las palabras de San Gregorio de Niza, se contiene la equivalencia, como asimismo fu\u00e9 claramente enunciado por San Anselmo (\u00abDe process. Sp.\u00bb, ii) y recibi\u00f3 sanci\u00f3n eclesi\u00e1stica en el \u00abDecretum pro Jacobitis\u00bb bajo la siguiente forma: \u00ab[In divinis] omnia sunt unum ubi non obviat relationis oppositio.\u00bb Siendo as\u00ed, es evidente que las cuatro relaciones no suponen sino, las Tres Personas. Porque no hay oposici\u00f3n relativa entre inspiration por un lado y, paternidad o filiaci\u00f3n por el otro. Por lo tanto, el atributo de inspiration se encuentra ligado con cada uno de estos, y en virtud de ello, cada uno se distinguen de su procedencia. Como comparten una y la misma Naturaleza Divina, as\u00ed tambi\u00e9n poseen la misma virtus spirationis, y, por lo tanto constituyen un solo principio originador del Esp\u00edritu Santo. Puesto que las relaciones, y ellas solas, son distintas realidades en la Divinidad, se sigue que las Personas Divinas, no son sino, \u00e9stas relaciones. El Padre es la Divina Paternidad, el Hijo, la Divina Filiaci\u00f3n, y el Esp\u00edritu Santo, la Divina Procedencia. De aqu\u00ed es menester que nace en la mente que las relaciones no son meras determinaciones accidentales como lo sugieren los t\u00e9rminos abstractos. Lo que sea que est\u00e9 en Dios necesariamente debe ser subsistente.. El es la Sustancia Suprema, trascendente a las divisiones de las categor\u00edas aristot\u00e9licas. Por lo tanto, de una y al mismo tiempo El es ambos, sustancia y relaci\u00f3n. (\u00bfC\u00f3mo puede ser que deban haber en Dios relaciones reales, dado que es del todo imposible que la cantidad o la cualidad puedan ser encontrados en El? Es un tema que involucra una discusi\u00f3n que tiene que ver con la metaf\u00edsica de las relaciones, la cual estar\u00eda fuera de lugar en un art\u00edculo como el presente). Se ver\u00e1 que la doctrina de las relaciones Divinas entrega una respuesta a la objeci\u00f3n que el dogma de la Trinidad involucra la falsedad del axioma que las cosas que son id\u00e9nticas con la misma cosa, son id\u00e9nticas entre s\u00ed. Respondemos que el axioma es perfectamente verdadero en relaci\u00f3n a entidades absolutas, a las cuales se refiere solamente. Pero, cuando afirmamos en el dogma de la Trinidad que el Padre y el Hijo son semejantes id\u00e9nticos con la Esencia Divina, estamos afirmando que la Sustancia Suprema Infinita es id\u00e9ntica no son dos entidades absolutas, sino con cada una de las dos relaciones. Estas relaciones, en virtud de su naturaleza como correlativas, son necesariamente opuestas entre s\u00ed y, por lo tanto, diferentes. Nuevamente es dicho que si hay Tres Personas en la divinidad, ninguna puede ser infinita, porque cada una debe carecer de algo que las otras poseen. Respondemos que una relaci\u00f3n, vista precisamente como tal, no es, como la cantidad o la cualidad, una perfecci\u00f3n intr\u00ednseca. Nuevamente, cuando afirmamos que es relaci\u00f3n de nada, afirmamos que se relaciona a algo m\u00e1s que s\u00ed mismo. La total perfecci\u00f3n de la Divinidad est\u00e1 contenida en una Esencia Divina Infinita. El Padre es esa Esencia como eternamente en relaci\u00f3n al Hijo y al Esp\u00edritu; el Hijo es esa Esencia como eternamente en relaci\u00f3n al Padre y al Esp\u00edritu; el Esp\u00edritu Santo es esa Esencia como eternamente en relaci\u00f3n al Padre y al Hijo. Pero la relaci\u00f3n eterna por la cual cada una de las Tres Personas se constituyen no es un agregado a la perfecci\u00f3n infinita de la Divinidad. La teor\u00eda de las relaciones tambi\u00e9n nos indica la soluci\u00f3n a la dificultad m\u00e1s frecuentemente propuesta por los anti-Trinitarios. Se argumenta que desde que hay Tres Personas, deben haber tres auto-conciencias: pero la mente Divina ex hypothesi es una, y por lo tanto, no puede sino poseer una sola auto conciencia; en otras palabras, el dogma contiene una contradicci\u00f3n irreconciliable. Toda la objeci\u00f3n descansa sobre una petitio principii: porque toma por seguro la identificaci\u00f3n de la persona con mente con auto- conciencia. Esta identificaci\u00f3n es rechazada por los fil\u00f3sofos cat\u00f3licos como del todo, descarriada. Ninguna persona ni mente es auto-conciencia; aunque una persona necesariamente debe poseer auto-conciencia, y la conciencia responde de la existencia de la mente (ver PERSONALIDAD). Aceptado que en la mente infinita, en la cual las cateogr\u00edas son trascendentes, hay tres relaciones las cuales son realidades subsistentes, distintas una de la otra en virtud de su relativa oposici\u00f3n, luego se sigue que la misma mente tendr\u00e1 una triple conciencia, conociendose a s\u00ed misma en tres modos de acuerdo con sus tres modos de existencia. Es imposible establecer que, en relaci\u00f3n a la mente infinita, tal suposici\u00f3n involucra una contradicci\u00f3n. El problema fu\u00e9 tomado por los Escol\u00e1sticos: \u00bfEn qu\u00e9 sentido debemos entender el Divino acto de generaci\u00f3n?. Tal como concebimos las cosas, las relaciones de paternidad y filiaci\u00f3n de deben a un acto por el cual el Padre genera al Hijo; las relaciones de inspiraci\u00f3n y procedencia, a un acto por el cual el Padre y el Hijo alientan el Esp\u00edritu Santo. Santo Tom\u00e1s responde que los actos son id\u00e9nticos con las relaciones de generaci\u00f3n y inspiraci\u00f3n; solo el modo de expresi\u00f3n de nuestra parte es diferente (I:41:3, ad.2). Esto se debe al hecho que las formas semejantes a nuestro pensamiento y nuestro lenguaje est\u00e1n moldeados sobre el mundo material en el cual vivimos. En este mundo la originaci\u00f3n es en todo caso debido al efecto de un cambio. Llamamos efecto de un cambio, acci\u00f3n, y su recepci\u00f3n, pasi\u00f3n. Por lo tanto, acci\u00f3n y pasi\u00f3n son diferentes de las relaciones permanentes consecuentes a ellas. Pero en la Divinidad, la originaci\u00f3n es eterna: no es el resultado del cambio. Por lo tanto, el t\u00e9rmino que significa acci\u00f3n denota no la producci\u00f3n de la relaci\u00f3n, sino puramente la relaci\u00f3n del Originador a lo Orioginado. La terminolog\u00eda es inevitable porque las limitaciones de nuestra experiencia nos fuerza a representar esta relaci\u00f3n como debido a un acto. Sin dudas, a trav\u00e9s de todo el tema estamos trabados por la inperfecci\u00f3n del lenguaje humano como un instrumento con que expresamos verdades superiores que los hechos del mundo. Cuando, por ejemplo, decimos que el Hijo posee filiaci\u00f3n y spiraci\u00f3n, los t\u00e9rminos parecen sugerir que estas son forma inherentes en El como en un sujeto. Sabemos, sin dudas, que en las Personas Divinas no puede haber composici\u00f3n: son abolutamente simples. Sin embargo, estamos forzados a hablar de este modo: Para la Personalidad unica, emreo, su simplicidad, est\u00e1 relacionada a las otras y por diferentes relaciones. No podemos expresar esto salvo atribuyendo a El filiaci\u00f3n e inspiraci\u00f3n. (I:32:2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Misi\u00f3n Divina\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto que toda acci\u00f3n de Dios en relaci\u00f3n al mundo creado, procede indiferentemente de las Tres Personas. Entonces, \u00bfen qu\u00e9 sentido entendemos textos sales como \u00abDios envi\u00f3&#8230;a su Hijo al mundo? (Juan 3:17) y \u00abPero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviar\u00e9 del Padre&#8230;\u00bb\u00bb (Juan 15.26)? \u00bfQu\u00e9 significa la misi\u00f3n del Hijo y del Esp\u00edritu Santo? Para responder a esto, la misi\u00f3n supone dos condiciones:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la persona enviada debe, de alg\u00fan modo, proceder del que env\u00eda y,<br \/>\nQue la persona enviada debe llegar al lugar indicado.<br \/>\nSin embargo, la procedencia puede darse de varias maneras &#8211; por \u00f3rden, consejo e incluso originaci\u00f3n. Por lo tanto decimos que un rey env\u00eda un mensajero y que un \u00e1rbol echa capullos. La segunda condici\u00f3n, tambi\u00e9n, es satisfecha ya sea si la persona enviada llega a estar en alg\u00fan lugar donde previamente no estaba, o si, aunque el ya estaba ah\u00ed, llega para estar ah\u00ed de distinta manera. Aunque Dios el Hijo ya estaba presente en el mundo por motivo de Su Divinidad, Su Encarnaci\u00f3n lo hizo presente all\u00ed de un modo nuevo. En virtud de su nueva presencia y de Su procedencia del Padre, es correcto decir que El ha sido enviado al mundo. As\u00ed tambi\u00e9n en relaci\u00f3n a la misi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. El don de la gracia otorga a la Sant\u00edsima Trinidad presencia en el alma de una manera nueva: esto es, como el objeto de directa aunque incipiente conocimiento y como objeto de amor experimental. En raz\u00f3n de este nuevo modo de presencia com\u00fan a toda la Trinidad, la Segunda y Tercera Personas, dado que cada una recibe la Naturaleza Divina por medio de procedencia, se puede decir que son enviadas al alma. (ver tambi\u00e9n ESPIRITU SANTO; LOGOS; MONOTEISTAS; UNITARISTAS).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Referencias\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEntre las numerosas obras patr\u00edsticas sobre el tema, los siguientes tienen menci\u00f3n especial:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San. ATANASIO, Orationes quatuor contra Arianos; IDEM, Liber de Trinitate et Spiritu Sancto; San GREGORIO NAZIANO, Orationes V de theologia; DIDYMUS ALEJ., Libri III de Trinitate; IDEM, Liber de Spir. Sancto; SAN HILARIO DE POITIERS, Libri XII de Trinitate; SAN. AGUSTIN, Libri XV de Trinitate; SAN. JUAN DAMASQUINO, Liber de Trinitate; IDEM, De fide orthodoxa, I.<br \/>\nEntre los te\u00f3logos medievales: San. ANSELMO, Lib. I. de fide Trinitatis; RICARDO DE SAN. VICTOR, Libri VI de Trinitate; SANTO TOMAS, Summa, I, xxvii-xliii; BESSARION, Liber de Spiritu Saneto contra Marcum Ephesinum.<br \/>\nEntre los escritores m\u00e1s recientes: PETAVIUS, De Trinitate; NEWMAN. Causes of the Rise and Success of Arianism in Theol. Tracts. (Londres, 1864).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G. H. JOYCE<br \/>\nTraducido por Carolina Eyzaguirre A.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo se divide en: Contenido 1 EL DOGMA DE LA TRINIDAD 2 PRUEBAS DE LA DOCTRINA EN LAS ESCRITURAS 3 Nuevo Testamento 4 Antiguo Testamento 5 PRUEBA DE LA DOCTRINA EN LA TRADICI\u00d3N 6 Los Padres de la Iglesia 7 F\u00f3rmulas Bautismales 8 Las doxolog\u00edas 9 Otros escritos Patr\u00edsticos 10 Controversia posterior 11 LA &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/las-tres-personas-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLAS TRES PERSONAS DE DIOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24403","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24403"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24403\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}