{"id":24406,"date":"2016-02-05T16:35:32","date_gmt":"2016-02-05T21:35:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dioscoro\/"},"modified":"2016-02-05T16:35:32","modified_gmt":"2016-02-05T21:35:32","slug":"dioscoro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dioscoro\/","title":{"rendered":"DIOSCORO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Tambi\u00e9n se escribe Di\u00f3scuro; Dioscurus de la analog\u00eda de Dioscuri).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obispo de Alejandr\u00eda; se desconoce la fecha de su nacimiento; muri\u00f3 en Gangra en Asia Menor el 11 de septiembre de 454. Hab\u00eda sido archidi\u00e1cono durante el obispado de Cirilo, a quien sucedi\u00f3 en 444.  Poco despu\u00e9s Teodoreto, que hab\u00eda estado llev\u00e1ndose bien con San Cirilo desde 433, le escribi\u00f3 una carta cort\u00e9s, en la cual le hablaba del informe de las virtudes de Di\u00f3scoro y sobre su modestia.  En tal carta no se mencion\u00f3 ning\u00fan informe negativo, y no se puede inferir mucho de tan vagas expresiones.  La paz establecida entre Juan de Antioqu\u00eda y Cirilo parece haber continuado entre sus sucesores hasta 448, cuando Domno, el sucesor y sobrino de Juan, tuvo que juzgar el caso de Ibas, obispo de Edesa, a quien el partido de Cirilo acusaba de herej\u00eda y muchos cr\u00edmenes.  Domno absolvi\u00f3 a Ibas.  Los monjes cirilianos de Osrhoene se pusieron furiosos y recurrieron a Di\u00f3scoro como su natural protector.   Di\u00f3scoro le escribi\u00f3 a Domno quej\u00e1ndose de que \u00e9l hab\u00eda defendido a los nestorianos Ibas y Teodoreto.  Domno y Teodoreto ambos replicaron defendi\u00e9ndose y mostrando su perfecta ortodoxia.  Los acusadores de Ibas fueron a la corte de Constantinopla donde el d\u00e9bil Teodosio II estaba s\u00f3lo demasiado dispuesto a mezclarse en rencillas eclesi\u00e1sticas.  \u00c9l emiti\u00f3 un decreto contra los nestorianos, en particular contra Ireneo que se hab\u00eda amigado con los nestorianos en el Concilio de \u00c9feso, donde ten\u00eda autoridad como representante imperial; ahora estaba depuesto del obispado de Tiro que hab\u00eda obtenido.  A Teodoreto se le prohibi\u00f3 salir de su di\u00f3cesis de Cirro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En septiembre se nombr\u00f3 un nuevo obispo para Tiro, y el patriarca Domno, sintiendo que Di\u00f3scoro iba a triunfar, le escribi\u00f3 a San Flaviano de Constantinopla pidi\u00e9ndole su apoyo.  Alejandr\u00eda hab\u00eda sido desde antiguo la primera sede de Oriente y ahora s\u00f3lo era superada en poder por la ciudad imperial.  El patriarca egipcio ten\u00eda amplia influencia civil y pol\u00edtica, as\u00ed como un dominio casi autocr\u00e1tico sobre un ciento de obispos y un gran ej\u00e9rcito de monjes, que eran en cuerpo y alma devotos a la memoria de Cirilo, y m\u00e1s bien fervientes que discernidores en su ortodoxia.  El gran concilio de 381 (Primer Concilio Ecum\u00e9nico de Constantinopla) en su tercer canon le hab\u00eda concedido a Constantinopla la pr\u00f3xima dignidad despu\u00e9s de Roma, y la humillaci\u00f3n de Alejandr\u00eda hab\u00eda amargado la vieja rivalidad entre las dos sedes.  Alejandr\u00eda siempre hab\u00eda tendido a apoyar a Constantinopla, y Domno estaba listo para conceder precedencia a Flaviano.  Di\u00f3scoro, dijo \u00e9l, ya se hab\u00eda quejado de que \u00e9l, Domno, estaba traicionando los derechos de Antioqu\u00eda y Alejandr\u00eda al admitir el canon de 381, que nunca hab\u00eda sido aceptado por Alejandr\u00eda o Roma.  Pero Flaviano no era un aliado \u00fatil, pues no hab\u00eda podido ganarse el favor del eunuco Crisafio, que era todopoderoso en la corte.  Un incidente imprevisto iba a poner el mundo en llamas.  En un concilio efectuado por Flaviano en noviembre del mismo a\u00f1o, 448, Eusebio de Dorileo acus\u00f3 al archimandrita Eutiques de ense\u00f1ar que en Cristo hab\u00eda una sola naturaleza.  Fue tratado con toda consideraci\u00f3n, pero su obstinaci\u00f3n hizo inevitable el que fuera depuesto y excomulgado. Ya que Eutiques era el padrino de Crisafio, y \u201cuna naturaleza\u201d era precisamente la desafortunada expresi\u00f3n de San Cirilo, cuyos seguidores estaban interpretando en sentido her\u00e9tico, Eutiques inmediatamente por lo tanto se convirti\u00f3 en el m\u00e1rtir del cirilianismo; y aunque \u00e9l no era ni un escritor ni un te\u00f3logo, le dio su nombre a le herej\u00eda monofisita, dentro de la cual el partido ciriliano ahora se precipit\u00f3 de una vez y por todas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los seguidores de Cirilo se pusieron a\u00fan m\u00e1s furiosos por el fracaso de su segundo intento de condenar a Ibas.  El 25 de octubre de 448 obtuvieron una orden del emperador para un nuevo juicio.  Los obispos que se reunieron para este prop\u00f3sito en Tiro en febrero de 449 fueron obligados por la violencia por los obispos orientales a transferir algunas de sus sesiones a Berito.  A fin de mes Ibas fue absuelto, aunque el emperador estaba contra \u00e9l.  Di\u00f3scoro y su partido respondieron con un golpe inesperado; en marzo indujeron al emperador a emitir una invitaci\u00f3n a todos los obispos m\u00e1s importantes para que asistieran con sus sufrag\u00e1neos a un concilio general que se efectuar\u00eda en \u00c9feso en agosto.  Ciertamente era razonable desear alg\u00fan acuerdo permanente para terminar la guerra intermitente, y el Papa Le\u00f3n acept\u00f3 gustosamente la proposici\u00f3n, o m\u00e1s bien la orden, del emperador.  Eutiques le hab\u00eda escrito, pretendiendo que \u00e9l hab\u00eda apelado en el tiempo de su condenaci\u00f3n, y prometiendo someterse a su juicio.  Tambi\u00e9n les escribi\u00f3 a otros obispos, y todav\u00eda existe la respuesta enviada a \u00e9l por San Pedro Cris\u00f3logo, obispo de R\u00e1vena, donde ten\u00eda sus cuarteles generales la corte del emperador occidental Valentiniano III.  San Pedro le dice que espere la decisi\u00f3n del Papa, quien es el \u00fanico que puede juzgar casos relativos a la fe.  San Le\u00f3n al principio se quej\u00f3 de que el asunto no le hab\u00eda sido referido de inmediato, luego, al ver que un relato detallado que hab\u00eda enviado San Flaviano se hab\u00eda demorado accidentalmente, escribi\u00f3 una explicaci\u00f3n resumida de la doctrina completa envuelta, y se la envi\u00f3 a San Flaviano como una decisi\u00f3n formal y autoritativa sobre el asunto.    Censur\u00f3 el concilio de Flaviano porque le falt\u00f3 severidad ante una expresi\u00f3n de Eutiques, pero a\u00f1ade que el archimandrita debe debe reinstalado si se arrepiente.  Esta carta, la m\u00e1s famosa de toda la antig\u00fcedad cristiana, es conocida como \u201cEl tomo de San Le\u00f3n\u201d.  \u00c9l envi\u00f3 como legados al concilio a un obispo llamado Julio, a un sacerdote, Renato (que muri\u00f3 de camino), y al di\u00e1cono Hilario (luego Papa San Hilario, luego el Papa expresa su pesar por que la brevedad de la noticia evit\u00f3 la presencia de ning\u00fan otro obispo occidental.  Es probable que su dificultad fuera anticipada por Di\u00f3scoro, que hab\u00eda contestado una apelaci\u00f3n de Eutiques en un tono diferente.  \u00c9l lo consideraba un disc\u00edpulo pisoteado del gran Cirilo, perseguido por el nestoriano Flaviano.  Como su predecesor Pedro hab\u00eda nombrado un obispo para Constantinopla, y como Te\u00f3filo hab\u00eda juzgado a San Juan Cris\u00f3stomo, as\u00ed Di\u00f3scoro, con el aire de un superior, absolvi\u00f3 y reinstal\u00f3 a Eutiques.  En abril Eutiques obtuvo una leve revisi\u00f3n de las actas del concilio que lo hab\u00eda condenado.  En el mismo mes se examin\u00f3 de nuevo el caso de Ibas por orden del emperador, esta vez en Edesa misma, y por un inquisidor laico,  Chereas, el gobernador de Osrhoene.  La gente lo recibi\u00f3 con gritos contra Ibas.  No se oy\u00f3 ninguna defensa.  Al llegar el informe de Chereas, el emperador escribi\u00f3 requiriendo la presencia del m\u00e1s famoso acusador de Ibas, el monje Bar Tsaouma (Barsumas), y otros monjes en el pr\u00f3ximo concilio.  En todo vemos que dominaba la influencia de Di\u00f3scoro.  En marzo Teodosio le prohibi\u00f3 a Teodoreto venir asistir al concilio.  El 6 de agosto teme que su orden vaya a ser desobedecida, en una carta en la cual constituye a Di\u00f3scoro presidente del s\u00ednodo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concilio se reuni\u00f3 en \u00c9feso el 8 de agosto de 449.  Se supone que hubiese sido un concilio ecum\u00e9nico en autoridad, pero fue llamado por San Le\u00f3n un latrocinium, y desde entonces se ha llamado el \u201cConcilio Ladr\u00f3n\u201d.   Una historia completa sobre \u00e9l estar\u00eda aqu\u00ed fuera de lugar (Vea Concilio Ladr\u00f3n de \u00c9feso).  S\u00f3lo es necesario decir que la asamblea fue dominada totalmente por Di\u00f3scoro.  A San Flaviano no se le permiti\u00f3 sentarse como obispo, pues estaba a prueba.  Cuando Esteban, obispo de \u00c9feso, quiso darles la Sagrada Eucarist\u00eda al clero de Flaviano, fue atacado por soldados y monjes de Eutiques, 300 en total, que gritaron que Esteban era enemigo del emperador, pues recib\u00eda a los enemigos de \u00e9ste.  Se le permiti\u00f3 a Eutiques defenderse, pero el otro lado fue s\u00f3lo o\u00eddo hasta que las actas del concilio que lo hab\u00eda condenado fueron le\u00eddas completas.  Los soldados y monjes entraron al concilio, y muchos obispos fueron forzados a firmar un papel en blanco.  El legado papal, Hilario, pronunci\u00f3 la protesta Contradictur, y tuvo que huir para salvarse.  San Flaviano y Eusebio de Dorileo apelaron al Papa, y sus cartas, que s\u00f3lo se descubrieron m\u00e1s tarde, probablemente fueron llevadas a Roma por Hilario, a donde lleg\u00f3 por una ruta alterna.  San Flaviano fue metido en prisi\u00f3n y muri\u00f3 tres d\u00edas despu\u00e9s debido a los golpes y el mal trato recibido.  Los obispos presentes dieron su testimonio sobre la violencia usada en \u00c9feso cuando las actas fueron le\u00eddas p\u00fablicamente en el Concilio de Calcedonia.  Sin duda que exageraron un poco, para excusar su flojo cumplimiento.  Pero hubo muchos testigos para poder falsear el asunto completo; y tambi\u00e9n est\u00e1n como testigos las cartas de Hilario, de Eusebio y de Flaviano, y el martirio de este \u00faltimo, para confirmar los cargos contra Di\u00f3scoro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Calcedonia no se ley\u00f3 nada m\u00e1s de las actas.  Pero en este punto comienzan las actas sir\u00edacas del Concilio Ladr\u00f3n, que nos dicen sobre que Di\u00f3scoro realiz\u00f3 una pol\u00edtica muy completa pero corta de vista.  Los legados papales no regresaron al concilio, y Domno se excus\u00f3 alegando enfermedad.  Otros pocos obispos se retiraron o escaparon, dejando 101 de los 128 originales, y algunos nueve reci\u00e9n llegados aumentaron el n\u00famero a 110.  La votaci\u00f3n para la deposici\u00f3n de Ibas se realiz\u00f3 a gritos, tales como \u201cVamos a quemarlo en medio de Antioqu\u00eda\u201d.  El acusado no estaba presente, y no se oy\u00f3 ning\u00fan testigo en su defensa.  Daniel, obispo de Haran, sobrino de Ibas, fue degradado.  Ireneo de Tiro, ya depuesto, fue anatematizado.  Entonces fue el turno del l\u00edder del partido antioqueno.  Ibas hab\u00eda sido acusado de inmoralidad y mal uso de la propiedad eclesi\u00e1stica, as\u00ed como de herej\u00eda, tales cargos no se pudieron presentar contra el gran Teodoreto; su car\u00e1cter era inmaculado, y su ortodoxia hab\u00eda sido reconocida por San Cirilo mismo.  Sin embargo, sus escritos anteriores, en los cuales hab\u00eda atacado imprudentemente y con expresiones incorrectas a San Cirilo y defendido a Nestorio, se acumularon ahora contra \u00e9l.  Nadie se aventur\u00f3 a disentir de la declaraci\u00f3n de deposici\u00f3n pronunciada por Di\u00f3scoro, el cual orden\u00f3 que sus escritos fuesen quemados.  Si le creemos a las actas, Domno, desde su cama de la real o fingida enfermedad, le dio un consentimiento general a todo lo que el concilio hab\u00eda hecho.  Pero esto no lo iba a salvar de la acusaci\u00f3n de favorecer a Nestorio.  Fue depuesto sin o\u00edrse una sola palabra en su defensa, y se nombr\u00f3 a un nuevo patriarca, M\u00e1ximo, para ocupar su lugar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al concluir el concilio Di\u00f3scoro se fue a Constantinopla, a ah\u00ed nombr\u00f3 obispo de esa ciudad a su secretario Anatolio.  Quedaba un enemigo.  Di\u00f3scoro hab\u00eda eludido leer la carta del Papa al Concilio de \u00c9feso, aunque m\u00e1s de una vez hab\u00eda prometido hacerlo.  Evidentemente no se atrev\u00eda a disputar las normas de fe del Papa.  Pero ahora, con sus propias criaturas en los tronos de Constantinopla y Antooqu\u00eda, y seguro del apoyo de Crisafio, se detuvo en Nicea, y con diez obispos proclam\u00f3 la excomuni\u00f3n del Papa San Le\u00f3n mismo.  Ser\u00eda en vano atribuir todos estos actos al deseo de engrandecerse a s\u00ed mismo.  Las ambiciones pol\u00edticas no pudieron haberlo llevado tan lejos.  \u00c9l debi\u00f3 haber sabido que al atacar al Papa no tendr\u00eda ayuda ni de los obispos de Oriente ni del emperador de Occidente.  Es muy claro que estaba infatuado con su herej\u00eda, y estaba peleando por propio inter\u00e9s con todo su poder.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al o\u00edr el informe de Hilario, el Papa anul\u00f3 inmediatamente las actas del concilio, absolvi\u00f3 a todos los que hab\u00edan sido excomulgados, y excomulg\u00f3 a los cien obispos que hab\u00edan tomado parte en \u00e9l.  Le escribi\u00f3 a Teodosio II insistiendo sobre la necesidad de que se efectuara un concilio en Italia bajo su propia direcci\u00f3n.  El emperador, con la obstinaci\u00f3n de un hombre d\u00e9bil, apoy\u00f3 el concilio, y no le prest\u00f3 atenci\u00f3n a la intervenci\u00f3n de su hermana Santa Pulqueria, ni a su colega Valentiniano III quien, con su madre Gala Placidia, y su esposa, hermana de Teodosio, le escribieron por sugerencia de San Le\u00f3n.  Se desconocen las razones dadas al Papa para justificar su conducta, pues sus cartas a Le\u00f3n se han perdido.  En junio o julio de 450 Teodosio muri\u00f3 al caer de un caballo, y fue sucedido por su hermana Pulqueria, quien tom\u00f3 como colega y esposo nominal al excelente general Marciano.  San Le\u00f3n, al tener ahora asegurado el apoyo de los gobernantes de Oriente, declar\u00f3 que era innecesario un concilio; muchos obispos ya hab\u00edan firmado su tomo, y los restantes lo har\u00edan sin dificultad.  Pero el nuevo emperador ha hab\u00eda tomado las medidas para realizar el deseo del Papa realizando un concilio, no ciertamente en Italia, que estaba fuera de su jurisdicci\u00f3n, sino en la inmediata vecindad de Constantinopla, donde \u00e9l mismo podr\u00eda observar sus procedimientos y asegurar su ortodoxia.  Sin embargo, San Le\u00f3n estuvo de acuerdo y envi\u00f3 legados que esta vez iban a presidir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la intenci\u00f3n del Papa y el emperador, el concilio iba a aceptar y reforzar la definici\u00f3n que Roma hab\u00eda dado desde hac\u00eda mucho tiempo.  Anatolio estaba suficientemente listo para complacer al emperador firmando el Tomo; y por la intercesi\u00f3n de Pulquieria, San Le\u00f3n lo acept\u00f3 como obispo.   El Papa permiti\u00f3 la reinstalaci\u00f3n a la comuni\u00f3n de aquellos obispos que se arrepintieran de su conducta en el Concilio Ladr\u00f3n, con la excepci\u00f3n de Di\u00f3scoro y los l\u00edderes de ese s\u00ednodo,  cuyo caso primero lo reserv\u00f3 a la Sede Apost\u00f3lica y luego lo confi\u00f3 al concilio.  El s\u00ednodo se reuni\u00f3 en Calcedonia, y su asistencia de seiscientos obispos lo hizo el m\u00e1s grande de todos los concilios antiguos (vea Concilio de Calcedonia Cuarto Concilio General).  Fue presidido por los legados papales, apoyados por comisionados laicos respaldados por el emperador, quienes eran en la pr\u00e1ctica los presidentes reales, pues los legados no hablaban griego.  El primer punto a tratarse fue la posici\u00f3n de Di\u00f3scoro.  \u00c9l hab\u00eda tomado su lugar, pero los legados objetaron que \u00e9l estaba bajo juicio.  Los comisionados pidieron que se formularan los cargos contra \u00e9l, y le contestaron que \u00e9l hab\u00eda efectuado un concilio sin el permiso de la Sede Apost\u00f3lica, una cosa que nunca se hab\u00eda permitido.  Esta declaraci\u00f3n fue dif\u00edcil de explicar antes del descubrimiento de las actas sir\u00edacas; pero ahora sabemos que Di\u00f3scoro hab\u00eda continuado su posible concilio general por muchas sesiones despu\u00e9s que los legados papales se hab\u00edan ido.  Los comisionados le ordenaron sentarse en medio como acusado.  (Una oraci\u00f3n en este pasaje de las actas est\u00e1 mal traducido en la antigua versi\u00f3n al lat\u00edn&#160;; esto fue descuidadamente seguido por Hefele que as\u00ed llev\u00f3 a Bright al error de suponer que los comisionados rega\u00f1aron a los legados cuando su intenci\u00f3n era rega\u00f1ar a Di\u00f3scoro.)  El patriarca alejandrino estaba ahora tan abandonado por su propio partido como lo hab\u00edan estado sus v\u00edctimas en \u00c9feso por sus defensores naturales.  Algunos sesenta obispos egipcios, palestinos e il\u00edricos se pusieron de su lado, pero tuvieron miedo de pronunciar una sola palabra en su defensa, aunque causaron una gran conmoci\u00f3n cuando introdujeron a Teodoreto a la asamblea, quien hab\u00eda sido especialmente exclu\u00eddo del Concilio de \u00c9feso.  Se leyeron las actas de la primera sesi\u00f3n del Concilio Ladr\u00f3n, continuamente interrumpidas por los repudiadores de los obispos.  Los l\u00edderes de dicho concilio, Juvenal de Jerusal\u00e9n, Talasio de Cesarea, M\u00e1ximo de Antioqu\u00eda, ahora declararon que San Flaviano era ortodoxo; Anatolio hac\u00eda rato que se hab\u00eda pasado al partido ganador.  S\u00f3lo Di\u00f3scoro se mantuvo firme.  Por lo menos \u00e9l no era un oportunista, y era un hereje convencido.  Despu\u00e9s de esta sesi\u00f3n se neg\u00f3 a comparecer de nuevo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda sesi\u00f3n (la tercera, seg\u00fan los textos impresos y Hefele, pero los Ballerini est\u00e1n correctos al invertir el orden de las sesiones segunda y tercera) se continu\u00f3 el caso de Di\u00f3scoro.  Se leyeron peticiones de Alejandr\u00eda contra \u00e9l, en las cuales se le acusaba de injusticia y crueldad hacia la familia de Cirilo y de muchos otros cr\u00edmenes, incluso contra el emperador y el Estado.  Es imposible decir cu\u00e1nto de eso es cierto, pues Di\u00f3scoro se neg\u00f3 a comparecer o a defenderse.  Las acusaciones se cayeron y el juicio necesariamente ten\u00eda que ir contra Di\u00f3scoro, aunque fuera s\u00f3lo por desacato.  Los obispos pidieron repetidamente que los legados emitieran su juicio.  Por lo tanto, Pascasino, el legado mayor, recit\u00f3 los cr\u00edmenes de Di\u00f3scoro:  hab\u00eda absuelto a Eutiques contrario a los c\u00e1nones, incluso antes del concilio; estaba todav\u00eda obstinado cuando ya los otros hab\u00edan pedido perd\u00f3n; no hab\u00eda le\u00eddo la carta del Papa; hab\u00eda excomulgado al Papa; hab\u00eda sido citado tres veces y se hab\u00eda negado a comparecer.  \u201cPor lo cual el muy santo y bandito arzobispo de la Antigua Roma, Le\u00f3n, por nosotros y el muy santo concilio, junto con el tres veces bendito y digno de alabanza Pedro el ap\u00f3stol, quien es la roca y fundamento de la Iglesia Cat\u00f3lica y la base de la fe ortodoxa, le ha despojado de todas sus dignidades episcopales y sacerdotales.  Por lo cual este muy santo y gran concilio decretar\u00e1 lo que est\u00e9 de acuerdo con los c\u00e1nones contra el antedicho Di\u00f3scoro.\u201d  Todos los obispos manifestaron su aprobaci\u00f3n en pocas palabras y firmaron la sentencia papal.  A Di\u00f3scoro se le envi\u00f3 una peque\u00f1a nota sobre su deposici\u00f3n.  Est\u00e1 tomada casi palabra por palabra de la que envi\u00f3 Nestorio al Concilio de \u00c9feso casi veinte a\u00f1os atr\u00e1s.  No tenemos nada m\u00e1s que hacer con el resto del concilio: su definici\u00f3n de fe impuesta por el Papa Le\u00f3n, su rehabilitaci\u00f3n de Teodoreto e Ibas, etc.  Di\u00f3scoro fingi\u00f3 ridiculizar su condena diciendo que pronto ser\u00eda reinstalado.  Pero el concilio decret\u00f3 que \u00e9l estaba incapacitado para la reinstalaci\u00f3n, y le escribi\u00f3 en este sentido a los emperadores, mencion\u00e1ndoles sus cr\u00edmenes.  Fue desterrado a Gangra en Paflagonia, donde muri\u00f3 tres a\u00f1os despu\u00e9s.  Egipto completo lo reverenci\u00f3 como el verdadero representante de las ense\u00f1anzas cirilianas, y desde ese tiempo en adelante el patriarcado alejandrino se perdi\u00f3 para la Iglesia.  Di\u00f3scoro ha sido honrado en ella como su maestro, y han permanecido eutiquianos hasta el d\u00eda de hoy.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  La principal autoridad para los eventos que precedieron al Concilio Ladr\u00f3n (adem\u00e1s de algunas cartas de Teodoreto) es la versi\u00f3n sir\u00edaca de las actas de dicho concilio, publicadas del codex 535 del Museo Brit\u00e1nico; Secundam Synodum Ephesinam necnon excerpta quae ad eam pertinent. . . .,Perry ed. (Oxford, 1875);  El Segundo S\u00ednodo de \u00c9feso, del manuscrito sir\u00edaco, tr. por Perry (Dartford, 1881); traducci\u00f3n al alem\u00e1n por Hoffman, Verhandlungen der Kirchenversammlung zu Ephesus am XXII. agosto CDXLIX aus einer syrischen HS. (Kiel, 1873); las mejores disertaciones sobre \u00e9l son las de Martin, Le Pseudo-Synode connu dans l&#8217;histoire sous le nom de brigandage d&#8217;Ephese, etudie d&#8217;apres ses actes, en syriaque (Par\u00eds, 1875), y art\u00edculos por el mismo en Rev. des Qu. Hist., XVI (1874), y en Rev. des Sciences Eccl., IX-X; tambi\u00e9n Largent en Rev des Qu. Hist., XXVII (1880); RIVINGTON, La Primac\u00eda Romana, 450-451 (Londres, 1899). Dr. Rivington ha se\u00f1alado muy bien los errores de Bright, pero \u00e9l mismo ha ca\u00eddo en algunos, por ejemplo, cuando llama a Di\u00f3scoro el sobrino de San Cirilo o lo culpa por ignorar el llamado credo constantinopolitano.  Las apelaciones de Flaviano y Eusebio fueron publicadas por primera vez por Amelli, San Leone Magno e l&#8217;Oriente (Rome, 1882, y Montecassino, 1890) y con otros documentos en su Spicileg. Cassin (Montecassino, 1893); tambi\u00e9n por MOMMSEN, en Neues Archiv der Gesellschaft fur altere deutsche Geschichtskunde, XI (1886). Los historiadores m\u00e1s antiguos, que hab\u00edan escrito antes del descubrimiento de las actas sir\u00edacas, est\u00e1n atrasados en relaci\u00f3n a Di\u00f3scoro, incluyendo a Hefele (pero se espera el pr\u00f3ximo volumen de la nueva edici\u00f3n en franc\u00e9s por Leclercq), y Bright, con la excepci\u00f3n de sus p\u00f3stumos La \u00c9poca de los Padres (Londres, 1903).  Para m\u00e1s literatura general vea CALCEDONIA; un fragmento de la carta de Di\u00f3scoro escrita desde Gangra a los alejandrinos se halla en la Antirrhetica de NICEFORO en PITRA, Spicileg, Solesm., IV, 380. Un paneg\u00edrico sobre Macario de Tkhou, conservado en copto, no es genuino [publicado por AMELINEAU, monum. pour servir a l&#8217;hist. Den l&#8217;Egypte chr.au 4me et 5me siecles (Paris, 1888), vea REVILLOUT en Rev. Egyptol., 1880-2].  Una vida en copto ha sido publicada en franc\u00e9s y sir\u00edaco por F. Nau, Histoire de Discore . . .par son disciple Theophiste, in Journal Asiatique, Xme serie (1903) 5,241; Fragmentos coptos del paneg\u00edrico y la vida publicados por Crum, en Trabajos de la Sociedad de Arqueolog\u00eda B\u00edblica  (1907), XXV, 267.  Es interesante una carta a Di\u00f3scoro del Papa Le\u00f3n I, 21 de junio de 445 (Ep. XI) El Papa, cort\u00e9s pero perentoriamente, manda que todas las ordenaciones de sacerdotes y di\u00e1conos se realicen en la noche entre s\u00e1bado y domingo; tambi\u00e9n en los d\u00edas de fiesta, cuando haya una gran concurrencia, el Sacrificio se debe repetir cada vez que se llene de nuevo la bas\u00edlica, que no se prive a nadie de su devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fuente<b>:  Chapman, John. \u00abDioscurus.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05019a.htm<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Tambi\u00e9n se escribe Di\u00f3scuro; Dioscurus de la analog\u00eda de Dioscuri). Obispo de Alejandr\u00eda; se desconoce la fecha de su nacimiento; muri\u00f3 en Gangra en Asia Menor el 11 de septiembre de 454. Hab\u00eda sido archidi\u00e1cono durante el obispado de Cirilo, a quien sucedi\u00f3 en 444. Poco despu\u00e9s Teodoreto, que hab\u00eda estado llev\u00e1ndose bien con San &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dioscoro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDIOSCORO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24406","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24406"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24406\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}