{"id":24413,"date":"2016-02-05T16:35:47","date_gmt":"2016-02-05T21:35:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/doble-conciencia-de-cristo\/"},"modified":"2016-02-05T16:35:47","modified_gmt":"2016-02-05T21:35:47","slug":"doble-conciencia-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/doble-conciencia-de-cristo\/","title":{"rendered":"DOBLE CONCIENCIA DE CRISTO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Este t\u00edtulo y tema nos hace entrar a un campo de pensamiento misterioso y controvertido,  sobre el cual \u00a1mucho se ha escrito!    \u00bfQui\u00e9n  es  Jes\u00fas de Nazaret  a sus propios ojos?   \u00bfQu\u00e9 dijo Jes\u00fas sobre s\u00ed mismo? \u00bfHab\u00eda  una  zona  inconsciente  en  su psicolog\u00eda  humana?  Luego de un pre\u00e1mbulo sobre el significado del vocabulario usado, consideraremos, en el contexto de la fe de la Iglesia Cat\u00f3lica, los siguientes tres aspectos: 1) la conciencia divina de Jesucristo 2) Su conciencia humana como una Persona Divina  y  3) los efectos de su conciencia humana de ser el Hijo de Dios sobre su misi\u00f3n como  Revelador  y Salvador. Concluiremos con una perspectiva sintetizada  sobre la conciencia Eucar\u00edstica de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo este estudio puede  ser  interpretado  como  una  introducci\u00f3n a una fruct\u00edfera lectura de mi folleto sobre \u201cel Conocimiento Humano de Cristo\u201d publicado por las Hermanas de San Pablo.  En ese peque\u00f1o libro consider\u00e9 principalmente el conocimiento de Jes\u00fas en su naturaleza humana, y s\u00f3lo someramente el misterio de Su conciencia de S\u00ed mismo; aqu\u00ed  tratar\u00e9 de hacer lo contrario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una palabra sobre metodolog\u00eda:   mucho m\u00e1s que tratar de demostrar cualquier cosa en el delicado nivel de la apolog\u00e9tica,  desde una reflexi\u00f3n racional de datos  hist\u00f3ricos,  deseo exponer qu\u00e9 pueden decir los te\u00f3logos cat\u00f3licos, dentro de la fe en la divina Revelaci\u00f3n, sobre  la misteriosa conciencia de Jesucristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pre\u00e1mbulo sobre el vocabulario:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos a repasar brevemente  el significado de las siguientes cuatro palabras:   conciencia,  persona,  naturaleza, sujeto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vocabulario filos\u00f3fico de conciencia  est\u00e1 lejos de ser un\u00e1nimemente establecido.   Para algunos\u2014y probablemente  para la mayor\u00eda\u2014conciencia  significa una experiencia inmediata de uno mismo; para otros, una realidad m\u00e1s compleja, si no confusa.   Aqu\u00ed prefiero  entender la conciencia como una experiencia inmediata de uno mismo; o, por lo menos una  experiencia \u00edntima del yo.   En otras palabras, todo el tratamiento teol\u00f3gico del tema podr\u00eda ser diferente si adopto  otra definici\u00f3n filos\u00f3fica de conciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conciencia viene del lat\u00edn conscientia, forma abreviada para  cum alio scientia: conocimiento junto con algo m\u00e1s. En esta l\u00ednea,  conciencia significa el conocimiento reflexivo que  un conocedor tiene de s\u00ed mismo y de sus actos en el proceso de conocer algo diferente a s\u00ed mismo. Conciencia es experiencia, experiencia \u00edntima de s\u00ed mismo y de sus actos. En los seres humanos, conciencia no implica necesariamente el conocimiento de la propia naturaleza o esencia, pero por lo menos de la propia existencia.   Conciencia no  siempre es conocimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como consecuencia,  conciencia es no s\u00f3lo el conocimiento  que tiene el sujeto de su ser aqu\u00ed y ahora, pero tambi\u00e9n de sus pasados estados de pensamiento y emoci\u00f3n, experimentados previamente y retenidos en la memoria; conciencia tambi\u00e9n los incluye  cuando no est\u00e1n m\u00e1s en el campo de la percepci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La persona es una individualidad concreta existente en s\u00ed misma, como una sustancia, no un accidente de otro, y en una naturaleza intelectual, esto es, en una naturaleza abierta a todos  y refiri\u00e9ndose ella misma a todos los seres a trav\u00e9s de sus actos.<br \/>\nEl sujeto es a nivel psicol\u00f3gico lo que la persona  a nivel ontol\u00f3gico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza es un principio de operaciones, por ejemplo, de actos de conciencia.<br \/>\nTodos estos conceptos est\u00e1n entendidos aqu\u00ed en el contexto de la visi\u00f3n de  Tomismo  de Bernard Lonergan.[1]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Conciencia Divina de Cristo como Dios e Hijo de Dios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1)   Si la conciencia es una cualidad inmanente a las operaciones intelectuales,  es claro que nuestro conocimiento anal\u00f3gico de Dios nos permite e incluso nos obliga a decir que Dios  es  un  Acto  Infinito  de  Ser  y  Amor, perfecta e infinitamente consciente de s\u00ed mismo.  Dios es conciencia infinita y eterna.  Dios  se  conoce  a  S\u00ed  mismo  perfecta e infinitamente.[2]   Dios es Luz.   En  Dios no hay inconsciencia.  Su plenitud del Ser est\u00e1 llena de conocimiento y de conciencia.  Cristo como Dios es   auto-conciencia   infinita, Luz infinita.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) Cristo no es solamente  Dios.  El es Dios de Dios,  Luz de Luz.  El es el Hijo Unig\u00e9nito de Dios.   El est\u00e1  eternamente consciente de estar siendo  engendrado por el Padre,  y de recibir del Padre su naturaleza divina y su   conciencia  divina.   El est\u00e1  eternamente consciente  de ser amado por el Padre y de amarle rec\u00edprocamente, de ese modo aspirando   y \u201crespirando\u201d su Esp\u00edritu indiviso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3) Sin embargo,  el Hijo Eterno de Dios no solamente est\u00e1 consciente de S\u00ed mismo, de su Ser absoluto.  El tambi\u00e9n est\u00e1 consciente de  estar cre\u00e1ndome incesantemente, de la nada.  Dentro y consigo mismo, el Hijo de Dios conoce todas Sus ideas, particularmente la idea que tiene de m\u00ed eternamente -una idea amorosa y misericordiosa.  Es como conciencia infinita de S\u00ed mismo que el Hijo de Dios me conoce, me ama y me crea. Yo soy eternamente un aspecto de la Divina Conciencia de la Palabra,  Verbo del Padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4)  M\u00e1s profundamente, el Hijo de Dios  es la expresi\u00f3n eterna e increada del conocimiento que el Padre tiene de S\u00ed mismo y de toda la creaci\u00f3n, incluy\u00e9ndome a m\u00ed.  En el espejo de la Divina Esencia,  id\u00e9ntico a  S\u00ed Mismo, Dios nuestro Padre ve todas las posibles criaturas.  El me ve y expresa su conocimiento  sobre m\u00ed  en la eterna pronunciaci\u00f3n de Su \u00fanica Palabra, su Hijo Unig\u00e9nito.  Paralelamente, seg\u00fan el Padre y el Hijo se aman mutuamente, amando su com\u00fan  amabilidad, ellos aman todas los posibles reflejos  e im\u00e1genes de esta mutua amabilidad (entre las cuales estoy yo) y ellos producen \u201caliento\u201d, su \u00fanico y eterno  V\u00ednculo Espiritual como un  desbordarse eterno de su amor por m\u00ed. (Santo Tom\u00e1s de Aquino, Suma Teol\u00f3gica, I.37.2.3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5) En otras palabras, cada uno de nosotros est\u00e1, y as\u00ed estoy yo, eternamente presente en la conciencia rec\u00edproca de los Tres Divinos Yo.   Precisamente, llegamos aqu\u00ed a un \u00faltimo e importante punto sobre la conciencia divina del Hijo de Dios:   la ciencia y conciencia divinas est\u00e1n al lado de la naturaleza com\u00fan de los Tres.   Seg\u00fan en el hombre la conciencia habilita  a la naturaleza humana y no necesaria e inmediatamente a la persona, (la cual permanece a\u00fan cuando \u00e9l est\u00e1 inconsciente, como durante el sue\u00f1o), as\u00ed, de manera an\u00e1loga,  hay una \u00fanica conciencia divina com\u00fan a las Tres Divinas Personas, estos Tres Divinos Sujetos est\u00e1n cada uno conciente de s\u00ed mismo y de los otros dos a trav\u00e9s de una \u00fanica conciencia. Su naturaleza es \u00fanica, as\u00ed tambi\u00e9n lo es su conciencia. Por esta raz\u00f3n Ellos son tres sujetos conscientes de S\u00ed mismos a trav\u00e9s de una sola conciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este punto ha sido bellamente enfatizado por Lonergan.[3]   Esto significa que, a pesar de que el Hijo de Dios es infinitamente diferente a su Padre y al  Esp\u00edritu Santo,  Su conciencia sobre m\u00ed en s\u00ed mismo es la misma que el Padre y el Esp\u00edritu Santo tienen de m\u00ed.[4]  Y el Hijo de Dios recibe del Padre esta conciencia divina, con su  Naturaleza Divina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Conciencia Humana del Hijo de Dios hecho hombre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan sabemos por la Revelaci\u00f3n y por la fe, en Cristo hay dos naturalezas: una divina y la otra humana.  Esto  es,  hay dos principios  de  acci\u00f3n.  Por consiguiente, la conciencia es inmediatamente una cualidad de la naturaleza,  hay dos conciencias en Jes\u00fas: una divina y la otra humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, todas las acciones de la naturaleza humana de Cristo,  todas las acciones propuestas por su naturaleza humana, son en \u00faltima instancia adscritas  a la Divina Persona del Verbo actuando a trav\u00e9s de su naturaleza humana.  (No olvidemos que el mismo Verbo, Hijo de Dios, act\u00faa tanto como Dios, al poseer la naturaleza divina, y como hombre, a trav\u00e9s de su naturaleza humana.)   Por lo tanto,  los actos de conciencia humana del Hijo de Dios Encarnado son siempre dispuestos por su Persona divina actuando a trav\u00e9s de su naturaleza humana. El Ego Divino del Hijo  es siempre el Sujeto y objeto final de estos actos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, debido a la \u00fanica Persona de Cristo que es divina,  no hay conciencia humana de Cristo, la cual ser\u00eda la conciencia  de una persona solamente humana.  Cuando Jes\u00fas dice Yo, su Persona divina expresa en este concepto y palabra humana su conciencia humana de Yo divino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto significa  que el mismo y  \u00fanico Ego divino se conoce a s\u00ed mismo como divino por un lado y humano por el otro.  No es un ego humano que se podr\u00eda conocer a s\u00ed mismo humanamente, como en nuestro caso.  Es un Ego divino que se conoce a S\u00ed mismo no solo divinamente, sino tambi\u00e9n humanamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo?  En el fundamento \u00faltimo del Nuevo Testamento, en la base m\u00e1s inmediata de la teolog\u00eda Cat\u00f3lica tradicional (reconociendo desde el siglo XIII, por lo menos, la existencia de Jes\u00fas, desde su concepci\u00f3n,  que el acto de Visi\u00f3n Beat\u00edfica afecta su inteligencia humana), muchos te\u00f3logos Cat\u00f3licos modernos han concluido que hay un enlace entre este acto y Su conciencia humana de su Yo divino.  Sin la elevaci\u00f3n permanente de la mente humana de Jes\u00fas a la Visi\u00f3n Beat\u00edfica, o sea, a ver cara a cara a Su Padre Eterno y su propio Ego eterno y divino, no hay explicaci\u00f3n posible para su conciencia permanente de su identidad divina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la conciencia es conocimiento \u00edntimo  y experiencia de s\u00ed mismo, si el Sujeto en Cristo es una Persona divina,  humanamente \u00c9l no se puede percibir a S\u00ed mismo de manera inmediata sin el acto de Visi\u00f3n Beat\u00edfica.  Ni la experiencia sensorial, ni la reflexi\u00f3n o el razonamiento, podr\u00eda llevar a Jesucristo\u2014en su mente humana\u2014a una conciencia intuitiva de su Persona divina. Ni siquiera un conocimiento conceptual infuso de tipo prof\u00e9tico podr\u00eda  realizar tal resultado.[5]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras,  nada m\u00e1s que un acto permanente de Visi\u00f3n Beat\u00edfica, dado a Jes\u00fas desde el primero momento de la creaci\u00f3n  de su alma humana, inmaterial e inmortal y desde que el Verbo la asumi\u00f3, podr\u00eda dar a su alma el conocimiento inmediato de pertenecer a una Persona divina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conclusi\u00f3n a la cual llegaron todas las escuelas de teolog\u00eda Cat\u00f3licas, desde por lo menos los siglos XII o XIII, es que Jes\u00fas disfrut\u00f3 de la Visi\u00f3n Beat\u00edfica en la tierra desde el  momento de su Concepci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Especialmente, muchos te\u00f3logos y exegetas  cat\u00f3licos han visto en las repetidas alusiones a la visi\u00f3n del Padre  por el temprano pre-pascual Jes\u00fas de Nazaret del  Evangelio de Juan (1,18; 5,19-20; 6,46; 8,38), una fuerte base b\u00edblica para esta afirmaci\u00f3n.  Estos textos muestran que Jes\u00fas fue el vidente humano permanente del Padre y de la acci\u00f3n y plan del Padre respecto a la salvaci\u00f3n de la humanidad.   Y \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda Jes\u00fas, en su mente humana,  ver  al Padre cara a cara sin verse \u00c9l mismo en su Padre?[6]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, citemos  aqu\u00ed al famoso exegeta ingl\u00e9s Dodd comentando sobre Juan 6,46:  \u201cEl conocimiento que Cristo tiene de Dios tiene la cualidad de visi\u00f3n directa la cual reclamaban los m\u00edsticos helen\u00edsticos&#8212;falsamente a juicio  del Evangelista\u2014y la cual, para los pensadores jud\u00edos,  estaba reservada para la vida sobrenatural de la Edad por Venir.[7]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s importante a\u00fan, el conocimiento de Cristo como vidente del Padre es trans-conceptual, incomunicable como tal.[8]    Mientras que el conocimiento de Cristo, como profeta y revelador, de la informaci\u00f3n que transmitir\u00eda a la humanidad en nombre del Padre es indirecto y mediado a trav\u00e9s de conceptos; tal conocimiento no explica sus conocimientos y experiencias humanos e inmediatos de Su propio Ego e identidad divina a pesar de que lo presupone.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, a\u00fan sin la base b\u00edblica precisa y particular provista por el Evangelio de Juan,  el testigo b\u00edblico general de la divinidad de Jes\u00fas nos obligar\u00eda a postular por \u00c9l, que desde la creaci\u00f3n y asunci\u00f3n inmediata de su alma por el Verbo, esta visi\u00f3n beat\u00edfica, esta experiencia inmediata y beatificante de su Persona divina por su inteligencia humana\u2014en otras palabras, su conciencia humana de su Ego divino.<br \/>\nMientras que, nosotros, seres humanos ordinarios, podemos ser admitidos a la visi\u00f3n beat\u00edfica solo despu\u00e9s de la creaci\u00f3n de nuestra alma, Jesucristo, el Hijo de Dios, es el \u00fanico Hombre que es y siempre fue Dios;  as\u00ed mismo, no podemos admitir la irrupci\u00f3n  repentina, en lo que podr\u00eda haber sido una psicolog\u00eda humana ordinaria o a\u00fan una extraordinaria y prof\u00e9tica, de una conciencia de ser Dios, la cual hubiese reemplazado a una conciencia de ser hombre puramente humana, inconsciente de Su divinidad.<br \/>\nNada en los Evangelios indica que Jes\u00fas se volvi\u00f3 consciente de una identidad previa desconocida:   ni siquiera las primeras palabras humanas registradas  por Lucas como pronunciadas por Jes\u00fas en el Templo de Jerusal\u00e9n, cuando \u00c9l le dijo a Mar\u00eda:\u201cYo deb\u00eda estar en la casa de mi Padre.\u201d (Lc 2.48-50, (refiri\u00e9ndose obviamente no a Jos\u00e9, sino su Padre Eterno[9]), ni la primera declaraci\u00f3n del Padre Eterno atestiguando a su amado Hijo durante su bautismo en el Jord\u00e1n por Juan.  Jes\u00fas no aprendi\u00f3 qui\u00e9n era \u00c9l: \u00c9l siempre lo supo: seg\u00fan el Obispo Belga escribi\u00f3 en 1967, \u201cnadie tuvo que decirle qui\u00e9n era El.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conciencia de Jes\u00fas es una conciencia filial,[10] manifestada especialmente por El cuando se identific\u00f3 a s\u00ed mismo con el divino Yo Soy: \u00abantes de que Abraham existiera, Yo soy.\u00bb (Juan 8,58).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conciencia de Jes\u00fas es tambi\u00e9n manifestada cuando El se llama a S\u00ed mismo\u2014no menos de setenta veces\u2014el Hijo del Hombre:   al llamarse a s\u00ed mismo el Hijo del Hombre, Jes\u00fas expresa la totalidad de su misterio.   El conocimiento de Su preexistencia, de Su muerte redentora y de su futura Gloria:    todo lo que est\u00e1 antes del tiempo, todo lo que \u00c9l realiz\u00f3 en el tiempo, todo lo que le espera al final de los tiempos\u2026   Ciertamente, este t\u00edtulo es el que mejor expresa su conciencia de Mes\u00edas e Hijo,  porque El enfatiza Su posesi\u00f3n al mismo tiempo de un origen humano verdadero y su origen celestial; con este t\u00edtulo la Cristolog\u00eda del Nuevo Testamento est\u00e1 en su c\u00faspide desde su comienzo.[11]  A trav\u00e9s de estos dos conceptos humanos\u2014Yo soy, el Hijo del Hombre\u2014Jes\u00fas pudo comunicar en un lenguaje humano el conocimiento supra-conceptual derivado de su conciencia humana de ser el Hijo de Dios.   Es cierto que Jes\u00fas no pudo comunicarnos estas verdades en la forma como \u00c9l las ve\u00eda en el seno de su Padre, pero su alma ve\u00eda, en la pura luz de la visi\u00f3n beat\u00edfica,  a trav\u00e9s de qu\u00e9 conceptos y palabras humanas deficientes  pod\u00eda verbalizar los misterios que ve\u00eda.[12]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los efectos de esta auto-conciencia te\u00e1ndrica de Jes\u00fas sobre su misi\u00f3n como Revelador y Redentor\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cYo soy\u201d. \u00abEl Hijo del Hombre\u00bb: estos dos conceptos humanos, expresados en lenguaje humano, permanec\u00edan iguales cuando eran usados por el Hijo de Dios.  Esto es obvio.  Cualquier ser humano puede decir yo soy.  Tambi\u00e9n podemos decir, con Ezequiel, sobre cualquier profeta que \u201c\u00e9l es un hijo de hombre.\u201d El uso y aplicaci\u00f3n extraordinarios que Jes\u00fas hace de estos conceptos no cambia su naturaleza intr\u00ednseca; pero cuando Jes\u00fas los usa sobre su propia Persona y destino,  ellos adquieren un peso trans-conceptual; cuando lo escuchamos dici\u00e9ndonos:  \u00abCuando hay\u00e1is levantado al  Hijo del Hombre,  entonces sabr\u00e9is que Yo Soy.\u00bb (Juan  8,28). Escuchamos a Alguien dici\u00e9ndonos y haci\u00e9ndonos entender que \u00c9l trasciende el tiempo y el espacio.  Es, sin embargo, a trav\u00e9s del uso de estos conceptos vinculados con el tiempo y el espacio que Jes\u00fas nos ense\u00f1a Su eternidad y su Infinitud, as\u00ed como su deseo de guiarnos a participar en Su  felicidad infinita y eternal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender mejor el uso revelador y salv\u00edfico que Jes\u00fas hace de nuestro lenguaje humano, vamos a recordar las declaraciones precisas y hermosas de un eminente te\u00f3logo Cat\u00f3lico, Juan Alfaro:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo adquiri\u00f3, en la forma normal del aprendizaje humano, las representaciones conceptuales y los t\u00e9rminos exactos con los cuales \u00c9l tradujo Su experiencia filial.   Basta recordar la influencia primordial que ciertas im\u00e1genes, f\u00f3rmulas, conceptos del Antiguo Testamento (por ejemplo el Siervo de Yahv\u00e9, el Hijo de Hombre, etc.) ejercieron  en su mensaje.  Pero estos mismos conceptos recibieron de la experiencia personal de Cristo una dimensi\u00f3n nueva y trascendental.  Lo que es m\u00e1s, esta experiencia pudo contribuir a la formaci\u00f3n de conceptos  y nuevos t\u00e9rminos.  Por ejemplo, la invocaci\u00f3n Abba (Mc 14,36) con la cual Cristo expres\u00f3 su experiencia \u00edntima de filiaci\u00f3n divina fue una  creaci\u00f3n original.  M\u00e1s que la formaci\u00f3n de nuevos conceptos, la experiencia personal de Cristo contribuy\u00f3 al modo de vivir los eventos de su existencia  a la luz transcendental de Su relaci\u00f3n filial con Dios, y bajo esta misma luz El entendi\u00f3  que las palabras de los profetas se realizaban en Su Persona (Mc 1,11, 2,28, 8,31, 9,7, 14,62, Lc 4,18, etc.).  La absoluta certeza con la cual Cristo pronuncia su doctrina,  afirma su filiaci\u00f3n divina al riesgo de Su vida y requiere del hombre una adhesi\u00f3n incondicional a su Persona,  esta es un reflejo de esa luz  \u00edntima y  metaconceptual en el campo de su conciencia conceptual.[13]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a su permanente y \u00fanico acto de visi\u00f3n beat\u00edfica, Jes\u00fas, el vidente del Padre, consciente de ser el Hijo, puede usar su conocimiento del lenguaje y conceptos humanos y de las verdades divinas para  realizar su misi\u00f3n como Revelador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si \u00c9l fuera solamente el Vidente del Padre sin un conocimiento  en t\u00e9rminos conceptuales, Jes\u00fas no podr\u00eda comunicar Su mensaje al hombre.  \u00c9l necesita  su  conocimiento  humano para hacerlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si El fuera solo el Vidente del Padre, sin un conocimiento infuso en t\u00e9rminos conceptuales, Jes\u00fas no habr\u00eda podido merecer para nosotros nuestra salvaci\u00f3n a\u00fan desde su entrada a este mundo: \u00abPor eso al entrar en este mundo dice:  He aqu\u00ed que vengo a hacer tu voluntad.\u00bb (Hb 10,5.9). Muchos int\u00e9rpretes han visto en esta afirmaci\u00f3n inspirada de Hebreos, en esta oblaci\u00f3n sacrificial, inicial y redentora, la presencia en Jes\u00fas de un conocimiento infuso desde el primer momento de la Encarnaci\u00f3n.<br \/>\nCiertamente, el acto de Visi\u00f3n Beat\u00edfica como tal no es un principio de m\u00e9rito; es s\u00f3lo a trav\u00e9s de actos realizados en conexi\u00f3n a su conocimiento vivencial adquirido o prof\u00e9tico que Jes\u00fas pudo merecer el premio de nuestra salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin un conocimiento infuso, conceptual y universal, Cristo el Hijo de  Dios, el Vidente humano consciente y testigo de su super ego divino, no pod\u00eda merecer, como Redentor, nuestra felicidad eterna ni conocer o expiar nuestros pecados como Redentor, ni ser nuestro Juez, como Hombre.  Pero todo su conocimiento  como Redentor estaba totalmente penetrado y transfigurado por su auto-conciencia de ser el Hijo Encarnado, vidente del Padre y de nosotros en el Padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recapitulemos las razones por las cuales la conciencia humana de Cristo Jes\u00fas trasciende de manera incomparable nuestra auto-conciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a)  Nosotros fuimos auto-conscientes despu\u00e9s de haber sido inconscientes del yo.  Nuestra auto-conciencia est\u00e1 mediada por el conocimiento del mundo exterior.  No es un accidente permanente, como manifiesta el sue\u00f1o. Nosotros somos s\u00f3lo parcialmente auto-conscientes porque muchos de nuestros actos pasados se han vuelto inconscientes y estamos totalmente inconscientes de nuestros actos futuros, as\u00ed la gran mayor\u00eda de nuestras acciones humanas escapan a nuestra conciencia presente; tal fue el caso a\u00fan en Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b)  Mientras que en Jesucristo su conciencia humana del yo y todas sus acciones humanas son siempre reales  y presentes; nada en sus acciones pasadas escapan a su auto-conciencia.  Antes de la Pascua, Jes\u00fas conoc\u00eda todas sus acciones futuras. Su conciencia humana era siempre directa y no necesitaba ning\u00fan medio exterior.   En Jes\u00fas la auto-conciencia humana de Su identidad divina era un accidente permanente, y no transitorio,  acompa\u00f1ando siempre la sustancia de su naturaleza humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c)  Hay una trascendencia \u00faltima de la auto-conciencia de Jes\u00fas como Hijo de Dios, a la cual me gustar\u00eda llamar tu atenci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas, en virtud de Su visi\u00f3n beat\u00edfica, a\u00fan antes de la Pascua, fue el \u00fanico Hombre capaz de ver aqu\u00ed abajo, constantemente, a Su Padre creando\u2014de la nada\u2014Su humanidad, su propia conciencia humana de ser el Hijo de Dios.   Nosotros no vemos desde aqu\u00ed abajo la creaci\u00f3n de nuestras propias almas inmortales  y de nuestra auto-conciencia al ser creadas por Dios de la nada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente porque Jes\u00fas estaba incesantemente viendo\u2014como un Hombre\u2014la posici\u00f3n en ser\u2014de la nada\u2014de su alma humana y auto-conciencia, fue misteriosamente m\u00e1s f\u00e1cil para El, tan consciente de su contingencia humana, aceptar y abrazar la voluntad del Padre Eterno sobre la muerte de su cuerpo mortal para la vida eterna del mundo: \u00abYo conozco al Padre y doy la vida voluntariamente\u2026  \u00e9sa  es la orden  que he recibido de mi Padre. (Jn.  10,15.18).[14]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Conciencia Eucar\u00edstica de Jesucristo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora podemos entender de alguna manera la hermosa declaraci\u00f3n  del Papa P\u00edo XII en su enc\u00edclica doctrinal sobre el Cuerpo M\u00edstico de Cristo.:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conocimiento y amor de nuestro divino Redentor, del cual fuimos objeto desde el primer momento de su Encarnaci\u00f3n, son mayores de lo que cualquier coraz\u00f3n o intelecto humano pueda comprender.  En el vientre de la Madre de Dios, El comenz\u00f3 a disfrutar de la Visi\u00f3n Beat\u00edfica y en esa visi\u00f3n todos los miembros de su Cuerpo M\u00edstico estaban continua e incesantemente  presentes ante \u00c9l y \u00c9l los abraz\u00f3 a todos con su amor redentor.  En el pesebre, en la Cruz, Jes\u00fas conoce y ama  mejor a todos los miembros de Su Iglesia, mucho mejor que una madre conoce y ama a sus propios hijos, y mucho mejor  que cualquier persona se pueda amar y conocer a s\u00ed misma.[15]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, Jes\u00fas, humanamente consciente de ser el Hijo de Dios y de su misi\u00f3n salvadora, es tambi\u00e9n\u2014inseparablemente\u2014como Hombre, amorosamente consciente de cada uno de nosotros; cada uno de nosotros puede y debe decir con el Ap\u00f3stol Pablo[16]  \u00abEl Hijo de Dios me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed.\u201d (Gal.  2,20). De lo contrario, \u201c\u00bfc\u00f3mo habr\u00eda \u00c9l expiado mis pecados?  \u00bfC\u00f3mo habr\u00eda redimido al hombre humanamente?   Su k\u00e9nosis no consiste en  la (imposible) represi\u00f3n de su conciencia divina ni en la suspensi\u00f3n de su conocimiento humano, pero en asumir dolorosamente el conocimiento humano de los pecados y sufrimientos del hombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l me am\u00f3 no s\u00f3lo en su \u201cforma y condici\u00f3n\u201d divina, sino tambi\u00e9n  en su \u201cforma humana\u201d, en su \u201cforma y condici\u00f3n de siervo.\u201d (Fil.  2,6-8).   \u00c9l me am\u00f3 a pesar de mis pecados, para  salvarme de ellos y es porque me conoc\u00eda\u2014y los conoc\u00eda\u2014en esa forma humana que se ofreci\u00f3 a S\u00ed mismo en la Cruz y siempre se ofrece por m\u00ed en todos los altares del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia nunca ha cre\u00eddo que el hombre Jes\u00fas me conoc\u00eda en la Cruz s\u00f3lo como Dios, me amaba en la Cruz s\u00f3lo con un amor divino.   Ni nunca ha cre\u00eddo que el hombre Jes\u00fas, como hombre, no conoc\u00eda mis pecados y mi persona en el momento de morir por mi salvaci\u00f3n.[17]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando recibimos a Cristo Eucarist\u00eda[18], recibimos a Aqu\u00e9l que, en el vientre de Su Madre, en el pesebre, durante su agon\u00eda en el Huerto, durante la \u00daltima Cena, en la Cruz, siempre nos ha conocido y amado  como Hijo de Dios y como Hombre.  Siempre amorosa y humanamente consciente de ser el Hijo de Dios, \u00c9l quiere ayudarnos a ser, en la fe, hijos adoptivos de su Padre celestial, para guiarnos a la visi\u00f3n beat\u00edfica, eternamente, de su propia conciencia divina y de su conciencia humana indefectible de ser Nuestro  Redentor y Salvador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta visi\u00f3n beat\u00edfica, entenderemos mejor c\u00f3mo Jes\u00fas, el Cristo, como Dios y como Hombre, ha estado siempre amorosamente consciente de cada uno de nosotros.   Esto es, Jesucristo nunca se conoci\u00f3 a S\u00ed mismo como Dios y como Hombre sin conocernos a nosotros en S\u00ed mismo, El nunca se am\u00f3 a S\u00ed mismo sin amarnos en y con \u00c9l.<br \/>\nEn otras palabras, para Jesucristo \u00abconscientia\u00bb es siempre \u00abcum alio scientia\u00bb. Si, como piensan ciertos psic\u00f3logos y fil\u00f3sofos, el sujeto humano se vuelve consciente gracias a un objeto exterior pero en el contexto de otro sujeto humano; si, consecuentemente, a nivel humano ordinario, la conciencia es intrasubjetiva, y si no olvidamos que el hombre es imagen de la Trinidad, entendemos mejor que, en Jesucristo, conciencia implica ciencia de Dios dentro de la ciencia del hombre, ciencia del hombre dentro de la ciencia de Dios, ciencia o conocimiento del Padre dentro del conocimiento del hermano y viceversa.  En su conciencia humana, Jes\u00fas conoce y ama el Coraz\u00f3n de Su Padre, Su propio Coraz\u00f3n y todos los corazones humanos, incluyendo el m\u00edo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Notas:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.  Hemos obtenido gran ganancia del estudio de  N. Spaccapelo, S.J., \u00abLa coscienza di Cristo,\u00bb Science et Esprit, 26 (1974) 5-37.  Este estudio toma su  inspiraci\u00f3n de  B. Lonergan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. B. de Margerie, S.J., Les Perfections du Dieu de Jesus-Christ, Paris, 1981, ch. VI, pp. 145-157.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. B. Lonergan, S.J., De Deo trino, Rome, 1964, vol. II, pp. 186-196; cf. B. de Margerie, The Christian Trinity in History, traducido por  E. J. Fortman, S.J., St. Bede&#8217;s Publications, Still River, MA, 1982, p. 267.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Ibid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Excepto si est\u00e1 ligado a la Visi\u00f3n Beat\u00edfica: cf. P. Galtier, S.J., De Incarnatione et Redemptione, Paris, 1947, section 334, p. 263, comentando sobre la Suma Teol\u00f3gica de Aquino, III.11.1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. V\u00e9ase B. de Margerie, The human knowledge of Christ, Boston, 1980, secci\u00f3n 16, pp. 22 ff:   \u00abSi Cristo es un profeta inerrante, es precisamente porque El goza como hombre de la visi\u00f3n de Su Padre, la cual  es la fuente suprema de infalibilidad e inmutabilidad  en la percepci\u00f3n de la verdad por el alma humana del Hombre-Dios.   Cristo mismo nos dice que Su ense\u00f1anza es digna de creerse porque El habla de lo que ha visto (Jn 3,11, 3,31- 32, 8,38). El Evangelio de Juan espec\u00edficamente presenta a Cristo como superior a Mois\u00e9s por dicha raz\u00f3n:  Mois\u00e9s no ha visto a Dios (cf. Jn 1,18) mientras que Jes\u00fas ha visto y continuamente ve al Padre, quien, en este contexto, atrae la humanidad hacia Su Hijo como un Maestro Infalible (Jn 6,45-46). Es precisamente para garantizar la verdad y credibilidad de Su ense\u00f1anza y Su Persona que Jes\u00fas se presenta a S\u00ed mismo como el Vidente del Padre (Jn. 6,46).  Juan usa el verbo ver en el tiempo perfecto griego (\u201ceoraka\u201d) recalcando el resultado duradero de la acci\u00f3n de ver.  Jes\u00fas  es siempre el Vidente del Padre.   Ve\u00e1se tambi\u00e9n secci\u00f3n 17.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Dodd, Interpretation of the Fourth Gospel, Cambridge, 1968, p. 167.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. cf. B. de Margerie, Human Knowledge of Christ (citado  n. 6), secci\u00f3n 26, n. 31:  he ah\u00ed expuestas algunas bellas distinciones del  Cardinal Billot (De Verbo Incarnato, Rome, 1912, p. 233 n. 2):  Jes\u00fas sab\u00eda, en su visi\u00f3n trans-conceptual, los conceptos, los conceptos humanos a trav\u00e9s de los cuales El quer\u00eda comunicar su mensaje salv\u00edfico a la humanidad,  el modo de su conocimiento, no el conocimiento en s\u00ed mismo era incommunicable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. V\u00e9ase  J. Galot, Esprit et Vie, 1982, p. 121.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. V\u00e9ase J.T. O&#8217;Connor, The Father&#8217;s Son, Boston, 1984, p. 103: \u00abEl Hijo s\u00f3lo se conoce a S\u00ed mismo al conocer al Padre\u2026   Jesus, en Su auto-conocimiento humano se conoce a S\u00ed mismo como desde el Padre, del Padre, y para el Padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Fr. Uricchio, OFM Conv., \u00abPresenza della Chiesa primitiva nel Vangelo di S. Marco,\u00bb Misc. Franc. 66 (1966) pp. 42-47; citado por  B. de Margerie, The Human Knowledge of Christ, op. cit., section 42, p. 49.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. V\u00e9ase  n. 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. J. Alfaro, S.J., Encarnacion y Revelacion, Gregorianum 1968, pp. 455- 456; citado en The Human Knowledge of Christ, n. 53, pp. 70-71.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. V\u00e9ase B. de Margerie, Les sept yeux de l&#8217;Agneau, Divus Thomas (Piacenza) 86 (1983) p. 10: este estudio contin\u00faa el an\u00e1lisis  de los  expedientes   b\u00edblicos, patr\u00edsticos,  magisteriales  y teol\u00f3gicos presentados en El Conocimiento Humano de Cristo; para otra presentaci\u00f3n de este tema, v\u00e9ase  The Consciousness of Christ, Christendom College Press, 1980.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. P\u00edo XII, Mystici Corporis Christi, AAS 35 (1943) 230 y 215.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16.  Podemos concluir, en el contexto de Fil. 2,5-11, que Pablo est\u00e1 hablando aqu\u00ed de los dos amores de Cristo por m\u00ed:  como Dios y como Hombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. The Human Knowledge of Christ, section 49, p. 54-55.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. J.M. McDermott, S.J., Luc XII, 8-9: Pierre angulaire, Revue Biblique, 1978, pp. 397-401: une conscience sacramentelle. 1 FAITH &amp; REASON\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nBertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Traducido del ingl\u00e9s por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina para Aci Prensa<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revisado por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este t\u00edtulo y tema nos hace entrar a un campo de pensamiento misterioso y controvertido, sobre el cual \u00a1mucho se ha escrito! \u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas de Nazaret a sus propios ojos? \u00bfQu\u00e9 dijo Jes\u00fas sobre s\u00ed mismo? \u00bfHab\u00eda una zona inconsciente en su psicolog\u00eda humana? 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