{"id":24414,"date":"2016-02-05T16:35:49","date_gmt":"2016-02-05T21:35:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/docetas\/"},"modified":"2016-02-05T16:35:49","modified_gmt":"2016-02-05T21:35:49","slug":"docetas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/docetas\/","title":{"rendered":"DOCETAS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(Griego Doketai)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Secta her\u00e9tica que se remonta a los tiempos apost\u00f3licos.  Su nombre se deriva de dokesis, \u00abapariencia\u00bb o \u00absemejanza\u00bb, porque ense\u00f1aban que Cristo solo \u201caparec\u00eda\u201d o \u201cparec\u00eda ser un hombre\u201d, parec\u00eda haber nacido y parec\u00eda haber vivido y sufrido. Algunos negaban completamente la realidad de la naturaleza humana de Cristo, otros solo negaban la realidad de su cuerpo humano o de su nacimiento o muerte. La palabra docetae, que se traduce mejor como \u00abilusionistas\u00bb, aparece por primera vez en una carta de San Serapi\u00f3n, obispo de Antioqu\u00eda (190-203) a la iglesia de Rhosos, donde hab\u00edan surgido dificultades sobre la lectura p\u00fablica del  evangelio ap\u00f3crifo de Pedro. Sin sospechar, Serapi\u00f3n lo permiti\u00f3 al principio pero enseguida lo prohibi\u00f3 diciendo que hab\u00eda pedido prestada una copia de la secta que la utilizaba, \u201ca los que llamamos Docetae\u201d. Sospechaba una conexi\u00f3n con los marcionitas y encontr\u00f3 en este Evangelio \u201dalgunas adiciones a las ense\u00f1anzas correctas del Salvador\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1886 se descubri\u00f3 un fragmento de este ap\u00f3crifo que conten\u00eda tres pasajes con fuerte sabor a ilusionismo. El nombre vuelve a aparecer en Clemente de Alejandr\u00eda (m. 216), Strom., III, XIII, VII, XVII, donde se menciona a estos sectarios junto con los haematitas como ejemplos de herejes calificados seg\u00fan su principal error. Sin embargo, la propia herej\u00eda es mucho m\u00e1s antigua, puesto que es combatida en el Nuevo Testamento. Clemente menciona a un cierto Julio Casiano como ho tes dokeseos exarchon \u201cel fundador del Ilusionismo\u201d.  San Jer\u00f3nimo y Teodoreto tambi\u00e9n conoc\u00edan ese nombre y se dice que Casiano era disc\u00edpulo de Valentiniano, pero nada m\u00e1s se sabe de \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de la irrealidad de la naturaleza humana de Cristo fue sostenida por las m\u00e1s antiguas sectas gn\u00f3sticas y no se pudo haber originado con Casiano. Puesto que Clemente distingue a los docetas de otras sectas gn\u00f3sticas, probablemente conoc\u00eda a algunos sectarios cuya suma total de errores consist\u00eda en la teor\u00eda ilusionista, pero el docetismo, como se conoce hoy, fue siempre un acompa\u00f1ante del gnosticismo, o m\u00e1s tarde del manique\u00edsmo. Los docetas descritos por San Hip\u00f3lito (Philos., VIII, I-IV, X, XII) son como una secta gn\u00f3stica, aunque estos quiz\u00e1s extend\u00edan su teor\u00eda de la ilusi\u00f3n a todas las substancias materiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El docetismo no es propiamente una herej\u00eda cristiana, pues no naci\u00f3 en la Iglesia del mal entendimiento de un dogma por los fieles, sino que vino de afuera. Los gn\u00f3sticos, que part\u00edan del principio del antagonismo entre materia y esp\u00edritu, y que hac\u00edan consistir la salvaci\u00f3n en la liberaci\u00f3n de toda atadura de la materia y en el retorno como esp\u00edritu puro al Esp\u00edritu Supremo, no pod\u00edan aceptar la sentencia \u201cEl Verbo se hizo carne\u201d, en un sentido literal.  Para tomar prestada del cristianismo la doctrina de un Salvador que era Hijo del Buen Dios estaban obligados a modificar la doctrina de la Encarnaci\u00f3n. Su incomodidad con este dogma caus\u00f3 muchas vacilaciones e inconsistencias; algunos defend\u00edan la morada de un e\u00f3n en un cuerpo que era verdaderamente real pero no era suyo; otros negaban la existencia objetiva real de cualquier cuerpo o de toda la humanidad; otros aceptaban un cuerpo \u201cps\u00edquico\u201d pero no corp\u00f3reo o realmente material; otros cre\u00edan en un cuerpo real, aunque no humano, sino sid\u00e9reo; otros aceptaban la realidad del cuerpo,  pero no la realidad del nacimiento de una mujer o la realidad de la Pasi\u00f3n  y Muerte en la Cruz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo solo pareci\u00f3 sufrir, ya sea porque ingeniosa y milagrosamente sustitu\u00eda a alg\u00fan otro que soportaba el dolor o porque lo que ocurri\u00f3 en el Calvario fue un enga\u00f1o visual.  Sim\u00f3n el Mago habl\u00f3 por primera vez de una \u201csupuesta Pasi\u00f3n de Cristo y afirm\u00f3 con blasfemia que era \u00e9l mismo, Sim\u00f3n, el que soport\u00f3 esos sufrimientos aparentes.\u201d  Como los \u00e1ngeles gobernaban este mundo malamente, ya que cada uno codiciaba para s\u00ed el puesto principal, \u00e9l (Sim\u00f3n) vino a mejorar las cosas y se transfigur\u00f3 y convirti\u00f3 semejante a las virtudes y potestades y \u00e1ngeles, de manera que apareci\u00f3 entre ellos como un hombre, aunque no lo era, y se crey\u00f3 que hab\u00eda sufrido en Judea, aunque no hab\u00eda sufrido\u201d (passum in Judea putatum cum non esset passus  &#8212; San Ireneo, Adv. Haer. I, XXIII ss.).  La menci\u00f3n de los \u00e1ngeles demi\u00fargicos sella este pasaje como una pieza del gnosticismo. Poco despu\u00e9s, un gn\u00f3stico sirio de Antioqu\u00eda, Saturnino o Saturnilo (c. 125), convirti\u00f3 a Cristo en el jefe de los eones, pero trat\u00f3 de demostrar que el Salvador era nonato (agenneton), que no ten\u00eda cuerpo (asomaton), que no ten\u00eda forma (aneideon), y que s\u00f3lo se ve\u00eda como hombre en apariencia (phantasia) (Irenaeo, Adv. Haer., XXIV, II).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro gn\u00f3stico sirio, Cerdo, que lleg\u00f3 a Roma en tiempos del Papa San Higinio (137) y se convirti\u00f3 en maestro de Marci\u00f3n, ense\u00f1aba que \u201cCristo, el Hijo de Dios alt\u00edsimo, apareci\u00f3 sin nacer de la virgen, s\u00ed, sin ninguna clase de nacimiento como hombre en esta tierra\u201d.  Todo esto es bastante natural, pues ya que la materia no es creaci\u00f3n del Dios Alt\u00edsimo sino del Demiurgo, por consiguiente Cristo no pod\u00eda tener nada de ella.  Tertuliano presenta claramente todo esto en la pol\u00e9mica contra Marci\u00f3n.  Seg\u00fan este heresiarca (140), Cristo, sin pasar por el vientre de Mar\u00eda y dotado s\u00f3lo con un cuerpo aparente, de repente lleg\u00f3 de los cielos a Cafarna\u00fan en el d\u00e9cimo quinto a\u00f1o de Tiberio; y Tertuliano hace notar: \u201cMarci\u00f3n ha adoptado todos estos trucos acerca de la corporeidad putativa por miedo a que la verdad sobre el nacimiento de Cristo sea discutida desde la realidad de su naturaleza humana y as\u00ed Cristo sea vindicado como obra del Creador (Demiurgo) y se demuestre que tiene carne humana as\u00ed como tuvo un nacimiento humano\u201d (Adv. Marc., III, XI).  M\u00e1s a\u00fan, Tertuliano afirma que el principal disc\u00edpulo de Marci\u00f3n, Apeles, modific\u00f3 visiblemente el sistema de su maestro, aceptando de hecho la verdad de la carne de Cristo, pero negando testarudamente la verdad de su nacimiento.  Argumentaba que Cristo ten\u00eda un cuerpo astral hecho de una substancia superior, y comparaba la Encarnaci\u00f3n con la aparici\u00f3n del \u00e1ngel a Abraham. Tertuliano a\u00f1ade sarc\u00e1sticamente que esto es como caer de la sart\u00e9n al fuego, de calcari\u00e2 in carbonariam.  Valentino el egipcio intent\u00f3 acomodar su sistema m\u00e1s cercanamente a la doctrina cristiana al admitir no solamente la realidad del cuerpo del Salvador sino incluso un nacimiento aparente, diciendo que el cuerpo del Salvador pas\u00f3 a trav\u00e9s de Mar\u00eda como a trav\u00e9s de un canal (hos dia solenos) aunque no tom\u00f3 nada de ella, sino que obtuvo un cuerpo desde lo alto.  Sin embargo, esta aproximaci\u00f3n a la ortodoxia era solo aparente, pues Valentino distingu\u00eda entre Cristo y Jes\u00fas. Cristo y el Esp\u00edritu Santo eran emanaciones del e\u00f3n Nous; y Jes\u00fas el Salvador proced\u00eda de todos los eones juntos, y luego se uni\u00f3 con el Mes\u00edas del Demiurgo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Oriente, Marino y la escuela de Bardesanes, aunque no Bardesanes mismo, manten\u00edan puntos de vista similares respecto al cuerpo astral y aparente nacimiento de Cristo. En Occidente, Ptolomeo redujo el docetismo al m\u00ednimo diciendo que Cristo era ciertamente un hombre real, pero su substancia estaba compuesta de lo neum\u00e1tico y lo ps\u00edquico (espiritual y et\u00e9reo).     Recibi\u00f3 lo neum\u00e1tico de Acamoth o Sabidur\u00eda y lo Ps\u00edquico del Demiurgo; su naturaleza ps\u00edquica le permit\u00eda sufrir y sentir dolor aunque no pose\u00eda nada hulikon, es decir, groseramente material (Ireneo, Adv. Haer., I, XII, II, IV).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que los docetas pon\u00edan objeciones a la realidad del nacimiento, tambi\u00e9n desde el principio se opusieron particularmente a la realidad de la Pasi\u00f3n.  De ah\u00ed los torpes intentos de Bas\u00edlides y otros de sustituirle por otra v\u00edctima.  Seg\u00fan Bas\u00edlides Cristo, ante los hombres, parec\u00eda ser un hombre y haber obrado milagros.  Sin embargo, no fue Cristo quien sufri\u00f3 sino Sim\u00f3n el Cirineo, quien fue obligado a llevar la Cruz y fue crucificado en lugar de Cristo por error.  Sim\u00f3n recibi\u00f3 la forma de Jes\u00fas y Jes\u00fas asumi\u00f3 la de Sim\u00f3n, y se re\u00eda mientras permanec\u00eda a su lado.  Sim\u00f3n fue crucificado y Jes\u00fas regres\u00f3 a su Padre (Ireneo, Adv. Char., 1, XXIV).  Seg\u00fan algunos ap\u00f3crifos, fue Judas y no Sim\u00f3n el que le sustituy\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Hip\u00f3lito describe una secta gn\u00f3stica que tom\u00f3 el nombre de docetas, aunque no est\u00e1 claro por qu\u00e9 raz\u00f3n, especialmente puesto que su teor\u00eda de la apariencia era el rasgo menos pronunciado en su sistema.   Sus puntos de vista eran muy parecidos a los de los seguidores de Valentino.  El ser primigenio es, por as\u00ed decirlo, la semilla de una higuera, peque\u00f1a en tama\u00f1o pero infinita en poder, de la que proceden tres eones, \u00e1rboles, hojas, fruto, que multiplicados por diez, n\u00famero perfecto, se convierten en treinta. Estos treinta eones juntos hacen fructificar a uno de ellos del que procede el Virgen-Salvador,  una perfecta representaci\u00f3n del dios alt\u00edsimo.  La tarea del Salvador es impedir que sigan las transmisiones de las almas de cuerpo a cuerpo, que es la tarea del gran Arconte, el creador del mundo.  El Salvador entra en el mundo inadvertido, obscuro.  Un \u00e1ngel anuncia la buena nueva a Mar\u00eda.  Naci\u00f3 e hizo todo lo que est\u00e1 escrito sobre \u00e9l en los Evangelios. Pero en el bautismo recibi\u00f3 la forma y sello de otro cuerpo adem\u00e1s del nacido de la Virgen. El objeto de esto era que cuando el Arconte condenara a su propia y peculiar ilusi\u00f3n de carne a la muerte en la cruz, el alma de Jes\u00fas&#8212;aquella alma que hab\u00eda sido alimentada en el cuerpo nacido de la Virgen&#8212;pudiera desnudarse de ese cuerpo y clavarlo al madero maldito.  En el cuerpo neum\u00e1tico recibido en el bautismo Jes\u00fas pod\u00eda triunfar sobre el Arconte, cuyo malvado plan hab\u00eda logrado eludir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta herej\u00eda, que destru\u00eda el verdadero significado y finalidad de la Encarnaci\u00f3n, fue combatida hasta por los Ap\u00f3stoles.  Posiblemente la afirmaci\u00f3n de San Pablo \u201cpues Dios tuvo a bien hacer residir en \u00c9l toda plenitud\u201d\u2026\u201dporque en El reside toda la plenitud de la divinidad corporalmente\u201d (Col. 1,19; 2:9) hace alguna referencia a los errores del docetismo.  Sin duda, Juan se refiere (1 Juan 1,1-3; 4,1-3; 2 Juan 7) a esta herej\u00eda o al menos as\u00ed se lo pareci\u00f3 a San Dionisio de Alejandr\u00eda (Eusebio, Hist. Ecl., VII, XXV) y a Tertuliano (De carne Christi, XXIV).  En tiempos sub-apost\u00f3licos esta secta fue vigorosamente combatida por San Ignacio y San Policarpo.  Ignacio hizo de la advertencia contra los docetas el tema principal de sus cartas; habla de ellos como \u201cmonstruos en forma humana\u201d (therion anthropomorphon) y manda a los fieles no s\u00f3lo que no los reciban sino incluso que eviten encontr\u00e1rselos.  Exclama pat\u00e9ticamente:  \u201csi algunos de estos hombres sin dios [atheoi], quiero decir incr\u00e9dulos, dicen que \u00c9l ha sufrido solamente en la apariencia externa, ellos mismos no son nada m\u00e1s una apariencia exterior. \u00bfPor qu\u00e9 estoy en cadenas? \u00bfPor qu\u00e9 oro para luchar contra las bestias salvajes?  Entonces muero por nada, entonces solamente estar\u00eda mintiendo contra el Se\u00f1or\u201d (Ad Trall. X; Eph., VII, XVIII; Smyrn., I-VI).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los d\u00edas de San Ignacio el docetismo parece haber tenido una estrecha relaci\u00f3n con el juda\u00edsmo (cf. Magn. VIII, 1 X, 3; Phil, VI, VIII). San Policarpo en su carta a los filipenses se hace eco de 1 Juan 4,2-4, con el mismo prop\u00f3sito.  San Justino no combate expresamente los errores docetistas, pero menciona a varios gn\u00f3sticos que fueron notorios por sus aberraciones doc\u00e9ticas, como los seguidores de Bas\u00edlides y de Valentino; en su \u201cDi\u00e1logo con Trif\u00f3n el Jud\u00edo\u201d enfatiza fuertemente el nacimiento de Cristo de la Virgen.  Tertuliano escribi\u00f3 un tratado \u201cSobre la Carne de Cristo\u201d y atac\u00f3 los errores docetistas en su \u201cAdversus Marcionem\u201d. San Hip\u00f3lito, en su \u00abPhilosophoumena\u00bb refuta el docetismo en los diferentes errores gn\u00f3sticos que enumera y muestra dos veces el sistema del docetismo como se ha visto arriba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer docetismo que parec\u00eda destinado a desaparecer con la muerte del gnosticismo, fue reanimado como un error par\u00e1sito dentro de otra herej\u00eda, el manique\u00edsmo.  Los gn\u00f3sticos maniqueos part\u00edan de un doble principio eterno, el (esp\u00edritu) bueno y el malo (la materia).  Para a\u00f1adir la soteriolog\u00eda cristiana al dualismo iran\u00ed se vieron forzados, como los gn\u00f3sticos, a alterar la verdad de la Encarnaci\u00f3n.  Los maniqueos distingu\u00edan entre un Jesus patibilis y un Jesus impatibilis o Cristo. \u00c9ste \u00faltimo era la luz que mora, o  simbolizada por, o personificada por el sol.   El primero era la luz aprisionada en la materia y la oscuridad, de la que cada alma humana era una chispa.  Jesus patibilis era como un signo de la palabra, una abstracci\u00f3n del Bien, la pura luz de lo alto.  Durante el reinado de Tiberio Jes\u00fas aparece en Judea. Hijo de la Luz Eterna y tambi\u00e9n Hijo de Hombre; pero en esta \u00faltima expresi\u00f3n \u201chombre\u201d es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico maniqueo para el Logos o Palabra-Alma; Ambos, anthropos y pneuma son emanaciones de la deidad. Aunque Cristo es hijo del hombre, su cuerpo es solo una apariencia y s\u00f3lo sufre en apariencia, y llamaban a su Pasi\u00f3n una ficci\u00f3n m\u00edstica de la cruz. Obviamente esta doctrina toma de la Encarnaci\u00f3n solamente unos pocos nombres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han hallado casos dispersos de docetismo tan lejos al oeste como Espa\u00f1a entre los priscilianistas de los siglos IV y V.  Los paulicianos en Armenia y los selicianos en Constantinopla alentaban estos errores.  Los paulicianos de Armenia existieron incluso hasta el siglo X, quienes negaban la realidad del nacimiento de Cristo, apelando para ello a Lc. 7,20.  Seg\u00fan ellos, Dios envi\u00f3 a un \u00e1ngel a sufrir la Pasi\u00f3n.  Por eso no rend\u00edan culto a la Cruz sino a los Evangelios, palabra de Cristo.  Entre los eslavos, los bogomilos renovaron la antigua fantas\u00eda de que Jes\u00fas entr\u00f3 en el cuerpo de Mar\u00eda por el o\u00eddo derecho y recibi\u00f3 de ella un cuerpo solo aparente.  En Occidente, un concilio de Orleans (1022) conden\u00f3 a trece herejes c\u00e1taros por negar la realidad de la vida y muerte de Cristo. En los modernos c\u00edrculos teos\u00f3ficos y espiritistas se renueva esta herej\u00eda primitiva con ideas menos fant\u00e1sticas que los m\u00e1s imaginativos caprichos de la antig\u00fcedad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Arendzen, John. \u00abDocetae.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05070c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Griego Doketai) Secta her\u00e9tica que se remonta a los tiempos apost\u00f3licos. Su nombre se deriva de dokesis, \u00abapariencia\u00bb o \u00absemejanza\u00bb, porque ense\u00f1aban que Cristo solo \u201caparec\u00eda\u201d o \u201cparec\u00eda ser un hombre\u201d, parec\u00eda haber nacido y parec\u00eda haber vivido y sufrido. 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