{"id":24419,"date":"2016-02-05T16:35:59","date_gmt":"2016-02-05T21:35:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dogma-de-la-inmaculada-concepcion-de-la-santisima-virgen-maria\/"},"modified":"2016-02-05T16:35:59","modified_gmt":"2016-02-05T21:35:59","slug":"dogma-de-la-inmaculada-concepcion-de-la-santisima-virgen-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dogma-de-la-inmaculada-concepcion-de-la-santisima-virgen-maria\/","title":{"rendered":"DOGMA DE LA INMACULADA CONCEPCION DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA"},"content":{"rendered":"<p>\n  Cada 8 de diciembre, la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen Mar\u00eda fue preservada del pecado desde el momento de su concepci\u00f3n, es decir desde el instante en que Mar\u00eda comenz\u00f3 la vida humana. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa P\u00edo IX proclam\u00f3 este dogma:\n<\/p>\n<p>  \u00ab&#8230;declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beat\u00edsima Virgen Mar\u00eda fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepci\u00f3n por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Cristo Jes\u00fas Salvador del g\u00e9nero humano, est\u00e1 revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente cre\u00edda por todos los fieles&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(P\u00edo IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)\n<\/p>\n<p>  Mar\u00eda es la \u00abllena de gracia\u00bb, del griego \u00abkecharitomene\u00bb que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma est\u00e1 unida con el mismo Dios. Mar\u00eda como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.<br \/>\n  Las devociones a la Inmaculada Virgen Mar\u00eda son numerosas, y entre sus devotos destacan santos como San Francisco de As\u00eds y San Agust\u00edn. Adem\u00e1s la devoci\u00f3n a la Concepci\u00f3n Inmaculada de Mar\u00eda fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.<br \/>\n  El camino para la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de la Concepci\u00f3n Inmaculada de Mar\u00eda fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen Mar\u00eda hizo esta petici\u00f3n: \u00abDignare me laudare te: Virgo Sacrata\u00bb (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).<br \/>\n  Y luego el franciscano hizo estos cuestionamientos:<br \/>\n  1. \u00bfA Dios le conven\u00eda que su Madre naciera sin mancha del pecado original? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, a Dios le conven\u00eda que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo m\u00e1s honroso, para \u00c9l.\n<\/p>\n<p>  2. \u00bfDios pod\u00eda hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, Dios lo puede todo, y por tanto pod\u00eda hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. \u00bfLo que a Dios le conviene hacer lo hace? \u00bfO no lo hace?<br \/>\nTodos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.\n<\/p>\n<p>  Entonces Scotto exclam\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Dios pod\u00eda hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha\n<\/p>\n<p>3. Por lo tanto: Dios hizo que Mar\u00eda naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.  La Virgen Mar\u00eda es Inmaculada gracias a Cristo su hijo, puesto que \u00c9l iba a nacer de su seno es que Dios la hizo Inmaculada para que tenga un vientre puro donde encarnarse. Ah\u00ed se demuestra c\u00f3mo Jes\u00fas es Salvador en la guarda de Dios con Mar\u00eda y la omnipotencia del Padre se revela como la causa de este don. As\u00ed, Mar\u00eda nunca se inclin\u00f3 ante las concupiscencias y su grandeza demuestra que como ser humano era libre pero nunca ofendi\u00f3 a Dios y as\u00ed no perdi\u00f3 la enorme gracia que \u00c9l le otorg\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Inmaculada Virgen Mar\u00eda nos muestra la necesidad de tener un coraz\u00f3n puro para que el Se\u00f1or Jes\u00fas pueda vivir en nuestro interior y de ah\u00ed naciese la Salvaci\u00f3n. Y consagrarnos a ella nos lleva a que nuestra plegaria sea el medio por el cual se nos revele Jesucristo plenamente y nos lleve al camino por el cual seremos colmados por el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">BULA<br \/>\n\u00abINEFFABILIS DEUS\u00bb<br \/>\nEp\u00edstola apost\u00f3lica de P\u00edo IX<br \/>\nDel 8 de diciembre de 1854\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SOBRE LA INMACULADA CONCEPCI\u00d3N\n<\/p>\n<p>  Mar\u00eda en los planes de Dios.El inefable Dios, cuya conducta es misericordia y verdad, cuya voluntad es omnipotencia y cuya sabidur\u00eda alcanza de l\u00edmite a l\u00edmite con fortaleza y dispone suavemente todas las cosas, habiendo, previsto desde toda la eternidad la ruina lamentabil\u00edsima de todo el g\u00e9nero humano, que hab\u00eda de provenir de la transgresi\u00f3n de Ad\u00e1n, y habiendo decretado, con plan misterioso escondido desde la eternidad, llevar al cabo la primitiva obra de su misericordia, con plan todav\u00eda m\u00e1s secreto, por medio de la encarnaci\u00f3n del Verbo, para que no pereciese el hombre impulsado a la culpa por la astucia de la diab\u00f3lica maldad y para que lo que iba a caer en el primer Ad\u00e1n fuese restaurado m\u00e1s felizmente en el segundo, eligi\u00f3 y se\u00f1al\u00f3, desde el principio y antes de los tiempos, una Madre, para que su unig\u00e9nito Hijo, hecho carne de ella, naciese, en la dichosa plenitud de los tiempos, y en tanto grado la am\u00f3 por encima de todas las criaturas, que en sola ella se complaci\u00f3 con se\u00f1alad\u00edsima benevolencia. Por lo cual tan maravillosamente la colm\u00f3 de la abundancia de todos los celestiales carismas, sacada del tesoro de la divinidad, muy por encima de todos los \u00e1n\u00adgeles y santos, que Ella, absolutamente siempre libre de toda mancha de pecado y toda hermosa y perfecta, manifestase tal plenitud de inocencia y santidad, que no se concibe en modo alguno mayor despu\u00e9s de Dios y nadie puede imaginar fuera de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, por cierto era convenient\u00edsimo que brillase siempre adornada de los resplandores de la perfect\u00edsima santidad y que re\u00adportase un total triunfo de la antigua serpiente, enteramente inmune aun de la misma mancha de la culpa original, tan venerable Madre, a quien Dios Padre dispuso dar a su \u00fanico Hijo, a quien ama como a s\u00ed mismo, engendrado como ha sido igual a s\u00ed de su coraz\u00f3n, de tal manera que naturalmente fuese uno y el mismo Hijo com\u00fan de Dios Padre y de la Virgen, y a la que el mismo Hijo en persona determin\u00f3 hacer sustancialmente su Madre y de la que el Esp\u00edritu Santo quiso e hizo que fuese concebido y naciese Aquel de quien \u00e9l mismo procede.\n<\/p>\n<p>  2. Sentir de la Iglesia respecto a la concepci\u00f3n inmaculada. Ahora bien, la Iglesia cat\u00f3lica, que, de continuo ense\u00ad\u00f1ada por el Esp\u00edritu Santo, es columna y fundamento firme de la verdad, jam\u00e1s desisti\u00f3 de explicar, poner de manifiesto y dar calor, de variadas e ininterrumpidas maneras y con hechos cada vez m\u00e1s espl\u00e9ndidos, a la original inocencia de la augusta Virgen, junto con su admirable santidad, y muy en conso\u00adnancia con la alt\u00edsima dignidad de Madre de Dios, por tenerla como doctrina recibida de lo alto y contenida en el dep\u00f3\u00adsito de la revelaci\u00f3n. Pues esta doctrina, en vigor desde las m\u00e1s antiguas edades, \u00edntimamente inoculada en los esp\u00edritus de los fieles, y maravillosamente propagada por el mundo cat\u00f3lico por los cuidados afanosos de los sagrados prelados, espl\u00e9ndidamente la puso de relieve la Iglesia misma cuando no titube\u00f3 en proponer al p\u00fablico culto y veneraci\u00f3n de los fieles la Concepci\u00f3n de la misma Virgen.<br \/>\n  Ahora bien, con este glorioso hecho, por cierto present\u00f3 al culto la Concepci\u00f3n de la misma Virgen como algo singular, maravilloso y muy distinto de los principios de los dem\u00e1s hombres y perfectamente santo, por no celebrar la Iglesia, sino festividades de los santos. Y por eso acostumbr\u00f3 a emplear en los oficios eclesi\u00e1sticos y en la sagrada liturgia a\u00fan las mism\u00edsimas palabras que emplean las divinas Escrituras tratando de la Sabidur\u00eda increada y describiendo sus eternos or\u00edgenes, y aplicarla a los principios de la Virgen, los cuales hab\u00edan sido predeterminados con un mismo decreto, juntamente con la encarnaci\u00f3n de la divina Sabidur\u00eda.<br \/>\n  Y aun cuando todas estas cosas, admitidas casi universalmente por los fieles, manifiesten con qu\u00e9 celo haya mantenido tambi\u00e9n la misma romana Iglesia, madre y maestra de todas las iglesias, la doctrina de la Concepci\u00f3n Inmaculada de la Virgen, sin embargo de eso, los gloriosos hechos de esta Iglesia son muy dignos de ser uno a uno enumerados, siendo como es tan grande su dignidad y autoridad, cuanta absolutamente se debe a la que es centro de la verdad y unidad cat\u00f3lica, en la cual sola ha sido custodiada inviolablemente la religi\u00f3n y de la cual todas las dem\u00e1s iglesias han de recibir la tradici\u00f3n de la fe. As\u00ed que la misma romana Iglesia no tuvo m\u00e1s en el coraz\u00f3n que profesar, propugnar, propagar y defender la Concepci\u00f3n Inmaculada de la Virgen, su culto y su doctrina, de las maneras m\u00e1s significativas.<br \/>\n  3. Favor prestado por los papas al culto de la Inmaculada. Muy clara y abiertamente por cierto testimonian y declaran esto tantos insignes hechos de los Romanos Pont\u00edfices, nuestros predecesores, a quienes en la persona del Pr\u00edncipe de los Ap\u00f3stoles encomend\u00f3 el mismo Cristo Nuestro Se\u00f1or el supremo cuidado y potestad de apacentar los corderos y las ovejas, de robustecer a los hermanos en la fe y de regir y gobernar la universal Iglesia.<br \/>\n  Ahora bien, nuestros predecesores se gloriaron muy mucho de establecer con su apost\u00f3lica autoridad, en la romana Iglesia la fiesta de la Concepci\u00f3n, y darle m\u00e1s auge y esplendor con propio oficio y misa propia, en los que clar\u00edsimamente se afirmaba la prerrogativa de la inmunidad de la mancha hereditaria, y de promover y ampliar con toda suerte de industrias el culto ya establecido, ora con la concesi\u00f3n de indulgencias, ora con el permiso otorgado a las ciudades, provincias y reinos de que tomasen por patrona a la Madre de Dios bajo el t\u00edtulo de la Inmaculada Concepci\u00f3n, ora con la aprobaci\u00f3n de sodalicios, congregaciones, institutos religiosos fundados en honra de la Inmaculada Concepci\u00f3n, ora alabando la piedad de los fundadores de monasterios, hospitales, altares, templos bajo el t\u00edtulo de la Inmaculada Concepci\u00f3n, o de los que se obligaron con voto a defender valientemente la Concepci\u00f3n Inmaculada de la Madre de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grand\u00edsima alegr\u00eda sintieron adem\u00e1s en decretar que la, festividad de la Concepci\u00f3n deb\u00eda considerarse por toda la Iglesia exactamente como la de la Natividad, y que deb\u00eda celebrarse por la universal Iglesia con octava, y que deb\u00eda ser guardada santamente por todos como las de precepto, y que hab\u00eda de haber capilla papal en nuestra patriarcal bas\u00edlica Liberiana anualmente el d\u00eda dedicado a la Concepci\u00f3n de la Virgen. Y deseando fomentar cada d\u00eda m\u00e1s en las mentes de los fieles el conocimiento de la doctrina de la Concepci\u00f3n Inmaculada de Mar\u00eda Madre de Dios y estimularles al culto y veneraci\u00f3n de la mis\u00adma Virgen concebida sin mancha original, goz\u00e1ronse en conceder, con la mayor satisfacci\u00f3n posible, permiso para que p\u00fablicamente se proclamase en las letan\u00edas lauretanas, y en \u00e9l mismo prefacio de la misa, la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen, y se estableciese de esa manera con la ley misma de orar la norma de la fe. Nos, adem\u00e1s, siguiendo fielmente las huellas de tan grandes predecesores, no s\u00f3lo tuvimos por buenas y aceptamos todas las cosas piados\u00edsima y sapient\u00edsimamente por los mismos establecidas, sino tambi\u00e9n, recordando lo determinado por Sixto IV, dimos nuestra autorizaci\u00f3n al oficio propio de la Inmaculada Concepci\u00f3n y de muy buen grado concedimos su uso a la universal Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. D\u00e9bese a los papas la determinaci\u00f3n exacta del culto de la InmaculadaMas, como quiera que las cosas relacionadas con el culto est\u00e1 intima y totalmente ligadas con su objeto, y no pueden permanecer firmes en su buen estado si \u00e9ste queda envuelto en la vaguedad y ambig\u00fcedad, por eso nuestros predecesores romanos Pont\u00edfices, qu\u00e9 se dedicaron con todo esmero al esplendor del culto de la Concepci\u00f3n, pusieron tam\u00adbi\u00e9n todo su empe\u00f1o en esclarecer e inculcar su objeto y doctrina. Pues con plena claridad ense\u00f1aron que se trataba de festejar la concepci\u00f3n de la Virgen, y proscribieron, como falsa y muy lejana a la mente de la Iglesia, la opini\u00f3n de los que opinaban y afirmaban que veneraba la Iglesia, no la concepci\u00f3n, sino la santificaci\u00f3n. Ni creyeron que deb\u00edan tratar con suavidad a los que, con el fin de echar por tierra la doctrina de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen, distinguiendo entre el primero o y segundo instante y momento de la concepci\u00f3n, afirmaban que ciertamente se celebraba la concepci\u00f3n, mas no en el primer instante y momento. Pues nuestros mismos predecesores juzgaron que era su deber defender y propugnar con todo celo, como verdadero Objeto del culto, la festividad de la Concepci\u00f3n de la sant\u00edsima Virgen, y concepci\u00f3n en el primer instante. De ah\u00ed las palabras verdaderamente decisivas con que Alejandro VII, nuestro predecesor, declar\u00f3 la clara mente de la Iglesia, diciendo: Antigua por cierto es la piedad de los fieles cristianos para con la sant\u00edsima Madre Virgen Mar\u00eda, que sienten que su alma, en el pri\u00admer instante de su creaci\u00f3n e infusi\u00f3n en el cuerpo, fue preservada inmune de la mancha del pecado original, por singular gracia y privilegio de Dios, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de su hijo Jesucristo, redentor del g\u00e9nero humano, y que, en este sentido, veneran y celebran con solemne ceremonia la fiesta de su Concepci\u00f3n. (Const. \u00abSollicitudo omnium Ecclesiarum\u00bb, 8 de diciembre de 1661).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, ante todas cosas, fue costumbre tambi\u00e9n entre los mismos predecesores nuestros defender, con todo cuidado, celo y esfuerzo, y mantener inc\u00f3lume la doctrina de la Concepci\u00f3n Inmaculada de la Madre de Dios. Pues no solamente no toleraron en modo alguno que se atreviese alguien a mancillar y censurar la doctrina misma, antes, pasando m\u00e1s adelante, clar\u00edsima y repetidamente declararon que la doctrina con la que profesamos la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen era y con raz\u00f3n se ten\u00eda por muy en armon\u00eda con el culto eclesi\u00e1stico y por antigua y casi universal, y era tal que la romana Iglesia se hab\u00eda encargado de su fomento y defensa y que era dign\u00edsima que se le diese cabida en la sagrada liturgia misma y en las oraciones p\u00fablicas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Los papas prohibieron la doctrina contraria. Y, no contentos con esto, para que la doctrina misma de la Concepci\u00f3n Inmaculada de la Virgen permaneciese intacta, prohibieron severamente que se pudiese defender p\u00fablica o privadamente la opini\u00f3n contraria a esta doctrina y quisieron acabar con aquella a fuerza de m\u00faltiples golpes mortales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no obstante, y a pesar de repetidas y clar\u00edsimas declaraciones, pasaron a las sanciones, para que estas no fueran vanas. Todas estas cosas comprendi\u00f3 el citado predecesor nuestro Alejandro VII con estas palabras:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNos, considerando que la Santa Romana Iglesia celebra solemnemente la festividad de la Inmaculada siempre Virgen Mar\u00eda, y que dispuso en otro tiempo un oficio especial y propio acerca de esto, conforme a la piadosa, devota, y laudable pr\u00e1ctica que entonces eman\u00f3 de Sixto IV, Nuestro Predecesor: y queriendo, a ejemplo de los Romanos Pont\u00edfices, Nuestros Predecesores, favorecer a esta laudable piedad y devoci\u00f3n y fiesta, y al culto en consonancia con ella, y jam\u00e1s  cambiado en la Iglesia Romana despu\u00e9s de la instituci\u00f3n del mismo, y (queriendo), adem\u00e1s, salvaguardar esta piedad y devoci\u00f3n de venerar y celebrar la Sant\u00edsima Virgen preservada del pecado original, claro est\u00e1, por la gracia proveniente del Esp\u00edritu Santo; y deseando conservar en la grey de Cristo la unidad del esp\u00edritu en los v\u00ednculos de la paz (Efes. 4, 3), apaciguados los choques y contiendas y, removidos los esc\u00e1ndalos: en atenci\u00f3n a la instancia a Nos presentada y a las preces de los mencionados Obispos con los cabildos de sus iglesias y del rey Felipe y de sus reinos; renovamos las Constituciones y decretos promulgados por los Romanos Pont\u00edfices, Nuestro Predecesores, y principalmente por Sixto IV, Pablo V y Gregorio XV en favor de la sentencia que afirma que el alma de Santa Mar\u00eda Virgen en su creaci\u00f3n, en la infusi\u00f3n del cuerpo fue obsequiada con la gracia del Esp\u00edritu Santo y preservada del pecado original y en favor tambi\u00e9n de la fiesta y culto de la Concepci\u00f3n de la misma Virgen Madre de Dios, prestado, seg\u00fan se dice, conforme a esa piadosa sentencia, y mandamos que se observe bajo las censuras y penas contenidas en las mismas Constituciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y adem\u00e1s, a todos y cada uno de los que continuaren interpretando las mencionadas Constituciones o decretos, de suerte que anulen el favor dado por \u00e9stas a dicha sentencia y fiesta o culto tributado conforme a ella, u osaren promover una disputa sobre esta misma sentencia, fiesta o culto, o hablar, predicar, tratar, disputar contra estas cosas de cualquier manera, directa o indirectamente o con cualquier pretexto, a\u00fan examinar su definibilidad, o de glosar o interpretar la Sagrada Escritura o los Santos Padres o Doctores, finalmente con cualquier pretexto u ocasi\u00f3n por escrito o de palabra, determinando y afirmando cosa alguna contra ellas, ora aduciendo argumentos contra ellas y dej\u00e1ndolos sin soluci\u00f3n, ora discutiendo de cualquier otra manera inimaginable; fuera de las penas y censuras contenidas en las Constituciones de Sixto IV, a las cuales queremos someterles, y por las presentes les sometemos, queremos tambi\u00e9n privarlos del permiso de predicar, dar lecciones p\u00fablicas, o de ense\u00f1ar, y de interpretar, y de voz activa y pasiva en cualesquiera elecciones por el hecho de comportarse de ese modo y sin otra declaraci\u00f3n alguna en las penas de inhabilidad perpetua para predicar y dar lecciones p\u00fablicas, ense\u00f1ar e interpretar; y que no pueden ser absueltos o dispensados de estas cosas sino por Nos mismo o por Nuestros Sucesores los Romanos Pont\u00edfices; y queremos asimismo que sean sometidos, y por las presentes sometemos a los mismos a otras penas infligibles, renovando las Constituciones o decretos de Paulo V y de Gregorio XV, arriba mencionados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prohibimos, bajo las penas y censuras contenidas en el \u00cdndice de los libros prohibidos, los libros en los cuales se pone en duda la mencionada sentencia, fiesta o culto conforme a ella, o se escribe o lee algo contra esas cosas de la manera que sea, como arriba queda dicho, o se contienen frase, sermones, tratados y disputas contra las mismas, editados despu\u00e9s del decreto de Paulo V arriba citado, o que se editaren de la manera que sea en lo porvenir por expresamente prohibidos, ipso facto y sin m\u00e1s declaraci\u00f3n.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Sentir un\u00e1nime de los doctos obispos y religiosos.<br \/>\nMas todos saben con qu\u00e9 celo tan grande fue expuesta, afirmada y defendida esta doctrina de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen Madre de Dios por las esclarecid\u00edsimas familias religiosas y por las m\u00e1s concurridas academias teol\u00f3gicas y por los aventajad\u00edsimos doctores en la ciencia de las cosas divinas. Todos, asimismo, saben con qu\u00e9 solicitud tan grande hayan abierta y p\u00fablicamente profesado los obispos, aun en las mismas asambleas eclesi\u00e1sticas, que la sant\u00edsima Madre de Dios, la Virgen Mar\u00eda, en previsi\u00f3n de los merecimientos de Cristo Se\u00f1or Redentor, nunca estuvo sometida al pecado, sino que fue totalmente preservada de la mancha original, y, de consiguiente, redimida de m\u00e1s sublime manera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. El concilio de Trento y la tradici\u00f3n.<br \/>\nAhora bien, a estas cosas se a\u00f1ade un hecho verdaderamente de peso y sumamente extraordinario, conviene a saber: que tambi\u00e9n el concilio Tridentino mismo, al promulgar el decreto dogm\u00e1tico del pecado original, por el cual estableci\u00f3 y defini\u00f3, conforme a los testimonios de las sagradas Escrituras y de los Santos Padres y de los recomendabil\u00edsimos concilios, que los hombres nacen manchados por la culpa original, sin embargo, solemnemente declar\u00f3 que no era su intenci\u00f3n incluir a la santa e Inmaculada Virgen Madre de Dios en el decreto mismo y en una definici\u00f3n tan amplia. Pues con esta declaraci\u00f3n suficientemente insinuaron los Padres tridentinos, dadas las circunstancias de las cosas y de los tiempos, que la misma sant\u00edsima Virgen hab\u00eda sido librada de la mancha original, y hasta clar\u00edsimamente dieron a entender que no pod\u00eda aducirse fundadamente argumento alguno de las divinas letras, de la tradici\u00f3n, de la autoridad de los Padres que se opusiera en manera alguna a tan grande prerrogativa de la Virgen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, en realidad de verdad, ilustres monumentos de la venerada antig\u00fcedad de la Iglesia oriental y occidental vigoros\u00edsimamente testifican que esta doctrina de la Concepci\u00f3n Inmaculada de la sant\u00edsima, Virgen, tan espl\u00e9ndidamente explicada, declarada, confirmada cada vez m\u00e1s por el grav\u00edsimo sentir, magisterio, estudio, ciencia y sabidur\u00eda de la Iglesia, y tan maravillosamente propagada entre todos los pueblos y naciones del orbe cat\u00f3lico, existi\u00f3 siempre en la misma Iglesia como recibida de los antepasados y distinguida con el sello de doctrina revelada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues la Iglesia de Cristo, diligente custodia y defensora de los dogmas a ella confiados, jam\u00e1s cambia en ellos nada, ni disminuye, ni a\u00f1ade, antes, tratando fiel y sabiamente con todos sus recursos las verdades que la antig\u00fcedad ha esbozado y la fe de los Padres ha sembrado, de tal manera trabaja por li\u00admarlas y pulirlas, que los antiguos dogmas de la celestial doctrina reciban claridad, luz, precisi\u00f3n, sin que pierdan, sin embargo, su plenitud, su integridad, su \u00edndole propia, y se desarrollen tan s\u00f3lo seg\u00fan su naturaleza; es decir el mismo dogma, en el mismo sentido y parecer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Sentir de los Santos Padres y de los escri\u00adtores eclesi\u00e1sticos. Y por cierto, los Padres y escritores de la Iglesia, adoctrinados por las divinas ense\u00f1anzas, no tuvieron tanto en el coraz\u00f3n, en los libros compuestos para explicar las Escrituras, defender los dogmas, y ense\u00f1ar a los fieles, como el predicar y ensalzar de muchas y maravillosas maneras, y a porf\u00eda, la alt\u00edsima santidad de la Virgen, su dignidad, y su inmunidad de toda mancha de pecado, y su gloriosa victoria del terrible enemigo del humano linaje.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. El Protoevangelio.Por lo cual, al glosar las palabras con las que Dios, vaticinando en los principios del mundo los remedios de su piedad dispuestos para la reparaci\u00f3n de los mortales, aplast\u00f3 la osad\u00eda de la enga\u00f1osa serpiente levant\u00f3 maravillosamente la esperanza de nuestro linaje, diciendo: Pondr\u00e9 enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; ense\u00f1aron que, con este divino or\u00e1culo, fue de antemano designado clara y patentemente el misericordioso Redentor del humano linaje, es decir, el unig\u00e9nito Hijo de Dios Cristo Jes\u00fas, y designada la sant\u00edsima Madre, la Virgen Mar\u00eda, y al mismo tiempo brillantemente puestas de relieve las mism\u00edsimas enemistades de entrambos contra el diablo. Por lo cual, as\u00ed como Cristo, mediador de Dios y de los hombres, asumida la naturaleza humana, borrando la escritura del decreto que nos era contrario, lo clav\u00f3 triunfante en la cruz, as\u00ed la sant\u00edsima Virgen, unida a \u00c9l con apretad\u00edsimo e indisoluble v\u00ednculo hostigando con \u00c9l y por \u00c9l eternamente a la venenosa serpiente, y de la misma triunfando en toda la l\u00ednea, tritur\u00f3 su cabeza con el pie inmaculado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Figuras b\u00edblicas de Mar\u00eda. Este eximio y sin par triunfo de la Virgen, y excelent\u00edsima inocencia, pureza, santidad y su integridad de toda mancha de pecado e inefable abundancia y grandeza de todas las gracias, virtudes y privilegios, vi\u00e9ronla los mismos Padres ya en el arca de No\u00e9 que, providencialmente construida, sali\u00f3 totalmente salva e inc\u00f3lume del com\u00fan naufragio de todo el mundo; ya en aquella escala que vio Jacob que llegaba de la tierra al cielo y por cuyas gradas sub\u00edan y bajaban los \u00e1ngeles de Dios y en cuya cima se apoyaba el mismo Se\u00f1or; ya en la zarza aqu\u00e9lla que contempl\u00f3 Mois\u00e9s arder de todas partes y entr\u00e9 el chisporroteo de las llamas no se consum\u00eda o se gastaba lo m\u00e1s m\u00ednimo, sino que hermosamente reverdec\u00eda y florec\u00eda; ora en aquella torre inexpugnable al enemigo, de la cual cuelgan mil escudos y toda suerte de armas de los fuertes; ora en aquel huerto cerrado que no logran violar ni abrir fraudes y trampas algunas; ora en aquella resplandeciente ciudad de Dios, cuyos fundamentos se asientan en los montes santos a veces en aquel august\u00edsimo templo de Dios que, aureola\u00addo de resplandores divinos, est\u00e1 lleno, de la gloria de Dios; a veces en otras verdaderamente innumerables figuras de la misma clase, con las que los Padres ense\u00f1aron que hab\u00eda sido vaticinada claramente la excelsa dignidad de la Madre de Dios, y su incontaminada inocencia, y su santidad, jam\u00e1s sujeta a mancha alguna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Los profetas.Para describir este mismo como compendio de divinos dones y la integridad original de la Virgen, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, los mismos [Padres], sirvi\u00e9ndose de las palabras de los profetas, no festejaron a la misma augusta Virgen de otra manera que como a paloma pura, y a Jerusal\u00e9n santa, y a trono excelso de Dios, y a arca de santificaci\u00f3n, y a casa que se construy\u00f3 la eterna Sabidur\u00eda, y a la Reina aquella que, rebosando felicidad y apoyada en su Amado, sali\u00f3 de la boca del Alt\u00edsimo absolutamente perfecta, hermosa y querid\u00edsima de Dios y siempre libre de toda mancha.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. El Ave Mar\u00eda y el Magnificat. Mas atentamente considerando los mismos Padres y escritores de la Iglesia que la sant\u00edsima Virgen hab\u00eda sido llamada llena de gracia, por mandato y en nombre del mismo Dios, por el Gabriel cuando \u00e9ste le anunci\u00f3 la alt\u00edsima dignidad de Madre de Dios, ense\u00f1aron que, con ese singular y solemne saludo, jam\u00e1s o\u00eddo, se manifestaba que la Madre de Dios era sede de todas las gracias divinas y que estaba adornada de todos los carismas del divino Esp\u00edritu; m\u00e1s a\u00fan, que era como tesoro casi infinito de los mismos, y abismo inagotable, de suerte que, jam\u00e1s sujeta a la maldici\u00f3n y part\u00edcipe, juntamente con su Hijo, de la perpetua bendici\u00f3n, mereci\u00f3 o\u00edr de Isabel, inspirada por el divino Esp\u00edritu: Bendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed se deriva su sentir no menos claro. que un\u00e1nime, seg\u00fan el cual la glorios\u00edsima Virgen, en quien hizo cosas grandes el Poderoso, brill\u00f3 con tal abundancia de todos los dones celestiales, con tal plenitud de gracia y con tal inocencia, que result\u00f3 como un inefable milagro de Dios, m\u00e1s a\u00fan, como el milagro cumbre de todos los milagros y digna Madre de Dios, y alleg\u00e1ndose a Dios mismo, seg\u00fan se lo permit\u00eda la condici\u00f3n de criatura, lo m\u00e1s cerca posible, fue superior a toda alabanza humana y ang\u00e9lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Paralelo entre Mar\u00eda y Eva Y, de consiguiente, para defender la original inocencia y santidad de la Madre de Dios, no s\u00f3lo la compararon muy frecuentemente con Eva todav\u00eda virgen, todav\u00eda inocente, todav\u00eda incorrupta y todav\u00eda no enga\u00f1a a por as mort\u00edferas asechanzas de la insidios\u00edsima serpiente, sino tambi\u00e9n la antepusieron a ella con maravillosa variedad de palabras y pensamientos. Pues Eva, miserablemente complaciente con la serpiente, cay\u00f3 de la original inocencia y se convirti\u00f3 en su esclava; mas la sant\u00edsima Virgen aumentando de continuo el don original, sin prestar jam\u00e1s atenci\u00f3n a la serpiente, arruin\u00f3 hasta los cimientos su poderosa fuerza con la virtud recibida de lo alto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Expresiones de alabanzaPor lo cual jam\u00e1s dejaron de llamar a la Madre de Dios o lirio entre espinas, o tierra absolutamente intacta, virginal, sin mancha , inmaculada, siempre bendita, y libre de toda mancha de pecado, de la cual se form\u00f3 el nuevo Ad\u00e1n; o para\u00edso intachable, vistos\u00edsimo, amen\u00edsimo de inocencia, de inmortalidad y de delicias, por Dios mismo plantado y defendido de toda intriga de la venenosa serpiente; o \u00e1rbol inmarchitable, que jam\u00e1s carcomi\u00f3 el gusano del pecado; o fuente siempre limpia y sellada por la virtud del Esp\u00edritu Santo; o divin\u00edsimo templo o tesoro de inmortalidad, o la \u00fanica y sola hija no de la muerte, sino de la vida, germen no de la ira, sino de la gracia, que, por singular providencia de Dios, floreci\u00f3 siempre vigoroso de una ra\u00edz corrompida y da\u00f1ada, fuera de las leyes com\u00fanmente establecidas. Mas, como si \u00e9stas cosas, aunque muy gloriosas, no fuesen suficientes, declararon, con propias y precisas expresiones, que, al tratar de pecados, no se hab\u00eda de hacer la m\u00e1s m\u00ednima menci\u00f3n de la santa Virgen Mar\u00eda, a la cual se concedi\u00f3 m\u00e1s gracia para triunfar totalmente del pecado; profesaron adem\u00e1s que la glorios\u00edsima Virgen fue reparadora de los padres, vivificadora de los descendientes, elegida desde la eternidad, preparada para s\u00ed por el Alt\u00edsimo, vaticinada por Dios cuando dijo a la serpiente: Pondr\u00e9 enemistades entre ti y la mujer, que ciertamente tritur\u00f3 la venenosa cabeza de la misma serpiente, y por eso afirmaron que la misma sant\u00edsima Virgen fue por gracia limpia de toda mancha de pecado y libre de toda m\u00e1cula de cuerpo, alma y entendimiento, y que siempre estuvo con Dios, y unida con \u00c9l con eterna alianza, y que nunca estuvo en las tinieblas, sino en la luz, y, de consiguiente, que fue apt\u00edsima morada para Cristo, no por disposici\u00f3n corporal, sino por la gracia original.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A \u00e9stos hay que a\u00f1adir los glorios\u00edsimos dichos con los que, hablando de la concepci\u00f3n de la Virgen, atestiguaron que la naturaleza cedi\u00f3 su puesto a la gracia, par\u00f3se tr\u00e9mula y no os\u00f3 avanzar; pues la Virgen Madre de Dios no hab\u00eda de ser concebida de Ana antes que la gracia diese su fruto: porque conven\u00eda, a la verdad, que fuese concebida la primog\u00e9nita de la que hab\u00eda de ser concebido el primog\u00e9nito de toda criatura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. \u00a1\u00a1Inmaculada!! Atestiguaron que la carne de la Virgen tomada de Ad\u00e1n no recibi\u00f3 las manchas de Ad\u00e1n, y, de consiguiente, que la Virgen Sant\u00edsima es el tabern\u00e1culo creado por el mismo Dios, formado por el Esp\u00edritu Santo, y que es verdaderamente de p\u00farpura, que el nuevo Beseleel elabor\u00f3 con variadas labores de oro, y que Ella es, y con raz\u00f3n se la celebra, como la primera y exclusiva obra de Dios, y como la que sali\u00f3 ilesa de los ign\u00edferos dardos del maligno, y como la que hermosa por naturale\u00adza y totalmente inocente, apareci\u00f3 al mundo como aurora brillant\u00edsima en su Concepci\u00f3n Inmaculada. Pues no ca\u00eda bien que aquel objeto de elecci\u00f3n fuese atacado, de la universal miseria, pues, diferenci\u00e1ndose inmensamente de los dem\u00e1s, particip\u00f3 de la naturaleza, no de la culpa; m\u00e1s a\u00fan, muy mucho conven\u00eda que como el unig\u00e9nito tuvo Padre en el cielo, a quien los serafines ensalzan por Sant\u00edsimo, tuviese tambi\u00e9n en la tierra Madre que no hubiera jam\u00e1s sufrido mengua en el brillo de su santidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por cierto, esta doctrina hab\u00eda penetrado en las mentes y corazones de los antepasados de tal manera, que prevaleci\u00f3 entre ellos la singular y maravillos\u00edsima manera de hablar con la que frecuent\u00edsimamente se dirigieron a la Madre de Dios llam\u00e1ndola inmaculada, y bajo todos los conceptos inmaculada, inocente e inocent\u00edsima, sin mancha y bajo todos los aspectos, inmaculada, santa y muy ajena a toda mancha, toda pura, toda sin mancha, y como el ideal de pureza e inocencia, m\u00e1s hermosa que la hermosura, mas ataviada que el mismo ornato, mas santa que la santidad, y sola santa, y pur\u00edsima en el alma y en el cuerpo, que super\u00f3 toda integridad y virginidad, y sola convertida totalmente en domicilio de todas las gracias del Esp\u00edritu Santo, y que, la excepci\u00f3n de s\u00f3lo Dios, result\u00f3 superior a todos, y por naturaleza m\u00e1s hermosa y vistosa y santa que los mismos querubines y serafines y que toda la muchedumbre de los \u00e1ngeles, y cuya perfecci\u00f3n no pueden, en modo alguno, glorificar dignamente ni las lenguas de los \u00e1ngeles ni las de los hombres. Y nadie desconoce que este modo de hablar fue trasplantado como espont\u00e1neamente, a la sant\u00edsima liturgia y a los oficios eclesi\u00e1sticos, y que nos encontramos a cada paso con \u00e9l y que lo llena todo, pues en ellos se invoca y proclama a la Madre de Dios como \u00fanica paloma de intachable hermosura, como rosa siempre fresca, y en todos los aspectos pur\u00edsima, y siempre inmaculada y siempre santa, y es celebrada como la inocencia, que nunca sufri\u00f3 menoscabo, y, como segunda Eva, que dio a luz al Emmanuel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Universal consentimiento y peticiones de la definici\u00f3n dogm\u00e1tica.No es, pues, de maravillar que los pastores de la misma Iglesia y los pueblos fieles se hayan gloriado de profesar con tanta piedad, religi\u00f3n y amor la doctrina de la Concepci\u00f3n Inmaculada de la Virgen Madre de Dios, seg\u00fan el juicio de los Padres, contenida en las divinas Escrituras, confiada a la pos\u00adteridad con testimonios grav\u00edsimos de los mismos, puesta de relieve y cantada por tan gloriosos monumentos de la veneranda antig\u00fcedad, y expuesta y defendida por el sentir soberano y respetabil\u00edsima autoridad de la Iglesia, de tal modo que a los mismos no les era cosa m\u00e1s dulce, nada m\u00e1s querido, que agasajar, venerar, invocar y hablar en todas partes con encendid\u00edsimo afecto a la Virgen Madre de Dios, concebida sin mancha original. Por lo cual, ya desde los remotos tiempos, los prelados, los eclesi\u00e1sticos, las \u00d3rdenes religiosas, y aun los mismos emperadores y reyes, suplicaron ahincadamente a esta Sede Apost\u00f3lica que fuese definida como dogma de fe cat\u00f3lica la Inmaculada Concepci\u00f3n de la sant\u00edsima Madre de Dios. Y estas peticiones se repitieron tambi\u00e9n en estos nuestros tiempos, y fueron muy principalmente presentadas a Gregorio XVI, nuestro predecesor, de grato recuerdo, y a Nos mismo, ya por los obispos, ya por el clero secular, ya por las familias religiosas, y por los pr\u00edncipes soberanos y por los fieles pueblos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos, pues, teniendo perfecto conocimiento de todas estas cosas, con singular gozo de nuestra alma y pes\u00e1ndolas seriamen\u00adte, tan pronto como, por un misterioso plan de la divina Providencia, fuimos elevados, aunque sin merecerlo, a esta sublime C\u00e1tedra de Pedro para hacernos cargo del gobierno de la universal Iglesia, no tuvimos, ciertamente, tanto en el, coraz\u00f3n, conforme a nuestra grand\u00edsima veneraci\u00f3n, piedad y amor para con la sant\u00edsima Madre de Dios, la Virgen Mar\u00eda, ya desde la tierna infancia sentidos, como llevar al cabo todas aquellas cosas que todav\u00eda deseaba la Iglesia, conviene a saber: dar mayor incremento al honor de la sant\u00edsima Virgen y poner en mejor luz sus prerrogativas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. Labor preparatoria. Mas queriendo extremar la prudencia, formamos una congregaci\u00f3n, de NN. VV. HH. de los cardenales de la S.R.I., distinguidos por su piedad, don de consejo y ciencia de las cosas divinas, y escogimos a te\u00f3logos eximios, tanto el clero secular como regular, para que considerasen escrupulosamente todo lo referente a la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen y nos expusiesen su propio parecer. Mas aunque, a juzgar por las peticiones recibidas, nos era plenamente conocido el sentir decisivo de much\u00edsimos prelados acerca de la definici\u00f3n de la Concepci\u00f3n Inmaculada de la Virgen, sin embargo, escribimos el 2 de febrero de 1849 en Cayeta una carta enc\u00edclica, a todos los venerables hermanos del orbe cat\u00f3lico, los obispos, con el fin de que, despu\u00e9s de orar a Dios, nos manifestasen tambi\u00e9n a Nos por escrito cu\u00e1l era la piedad y devoci\u00f3n de sus fieles para con la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Madre de Dios, y qu\u00e9 sent\u00edan mayormente los obispos mismos acerca de la definici\u00f3n o qu\u00e9 deseaban para poder dar nuestro soberano fallo de la manera m\u00e1s solemne posible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue para Nos consuelo exiguo la llegada de las respuestas de los venerables hermanos. Pues los mismos, respondi\u00e9ndonos con una incre\u00edble complacencia, alegr\u00eda y fervor, no s\u00f3lo reafirmaron la piedad y sentir propio y de su clero y pueblo respecto de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la sant\u00edsima Virgen, sino tambi\u00e9n todos a una ardientemente nos pidieron que defini\u00e9semos la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen con nuestro supremo y autoritario fallo. Y, entre tanto, no nos sentimos ciertamente inundados de menor gozo cuando nuestros venerables hermanos los cardenales de la S.R.I., que formaban la mencionada congregaci\u00f3n especial, y los te\u00f3logos dichos elegidos por Nos, despu\u00e9s de un diligente examen de la cuesti\u00f3n, nos pidieron con igual entusiasta fervor la definici\u00f3n de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Madre de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de estas cosas, siguiendo las gloriosas huellas de nuestros predecesores, y deseando proceder con omn\u00edmoda rectitud, convocamos y celebramos consistorio, en el cual dirigimos la palabra a nuestros venerables hermanos los cardenales de la santa romana Iglesia, y con sumo consuelo de nuestra alma les o\u00edmos pedirnos que tuvi\u00e9semos a bien definir el dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen Madre de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, pues, extraordinariamente confiados en el Se\u00f1or de que ha llegado el tiempo oportuno de definir la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Madre de Dios la Virgen Mar\u00eda, que maravillosamente esclarecen y declaran las divinas Escrituras, la venerable tradici\u00f3n, el perpetu\u00f3 sentir de la Iglesia, el ansia un\u00e1nime y singular de los cat\u00f3licos prelados y fieles, los famosos hechos y constituciones de nuestros predecesores; consideradas todas las cosas con suma diligencia, y dirigidas a Dios constantes y fervorosas oraciones, hemos juzgado que Nos, no deb\u00edamos, ya titubear en sancionar o definir con nuestro fallo soberano la Inmaculada Concepci\u00f3n de la Virgen, y de este modo complacer a los piados\u00edsimos deseos del orbe cat\u00f3lico, y a nuestra piedad con la misma sant\u00edsima Virgen, y juntamente glorificar y m\u00e1s y m\u00e1s en ella a su unig\u00e9nito Hijo nuestro Se\u00f1or Jesucristo, pues redunda en el Hijo el honor y alabanza dirigidos a la Madre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. Definici\u00f3n.Por lo cual, despu\u00e9s de ofrecer sin interrupci\u00f3n a Dios Padre, por medio de su Hijo, con humildad y penitencia, nuestras privadas oraciones y las p\u00fablicas de la Iglesia, para que se dignase dirigir y afianzar nuestra mente con la virtud del Esp\u00edritu Santo, implorando el auxilio de toda corte celestial, e invocando con gemidos el Esp\u00edritu par\u00e1clito, e inspir\u00e1ndonoslo \u00e9l mismo, para honra de la santa e individua Trinidad, para gloria y prez de la Virgen Madre de Dios, para exaltaci\u00f3n de la fe cat\u00f3lica y aumento de la cristiana religi\u00f3n, con la autoridad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, con la de los santos ap\u00f3stoles Pedro y Pablo, y con la nuestra: declaramos, afirmamos y definimos que ha sido revelada por Dios, y de consiguiente, qu\u00e9 debe ser cre\u00edda firme y constantemente por todos los fieles, la doctrina que sostiene que la sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda fue preservada inmune de toda mancha de culpa original, en el primer instante de su concepci\u00f3n, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Jesucristo, salvador del g\u00e9nero humano. Por lo cual, si algunos presumieren sentir en su coraz\u00f3n contra los que Nos hemos definido, que Dios no lo permita, tengan entendido y sepan adem\u00e1s que se condenan por su propia sentencia, que han naufragado en la fe, y que se han separado de la unidad de la Iglesia, y queadem\u00e1s, si osaren manifestar de palabra o por escrito o de otra cualquiera manera externa lo que sintieren en su coraz\u00f3n, por lo mismo quedan sujetos a las penas establecidas por el derecho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. Sentimientos de esperanza y exhortaci\u00f3n final.Nuestra boca est\u00e1 llena de gozo y nuestra lengua de j\u00fabilo, y damos humild\u00edsimas y grand\u00edsimas gracias a nuestro Se\u00f1or Jesucristo, y siempre se las daremos, por habernos concedido aun sin merecerlo, el singular beneficio de ofrendar y decretar este honor, esta gloria y alabanza a su sant\u00edsima Madre. Mas sentimos firm\u00edsima esperanza y confianza absoluta de que la misma sant\u00edsima Virgen, que toda hermosa e inmaculada tritur\u00f3 la venenosa cabeza de la cruel\u00edsima serpiente, y trajo la salud al mundo, y que gloria de los profetas y ap\u00f3stoles, y honra de los m\u00e1rtires, y alegr\u00eda y corona de todos los santos, y que refugio segur\u00edsimo de todos los que peligran, y fidel\u00edsima auxiliadora y poderos\u00edsima mediadora y conciliadora de todo el orbe de la tierra ante su unig\u00e9nito Hijo, y glorios\u00edsima gloria y ornato de la Iglesia santo, y firm\u00edsimo baluarte destruy\u00f3 siempre todas las herej\u00edas, y libr\u00f3 siempre de las mayores calamidades de todas clases a los pueblos fieles y naciones, y a Nos mismo nos sac\u00f3 de tantos amenazadores peligros; har\u00e1 con su valios\u00edsimo patrocinio que la santa Madre cat\u00f3lica Iglesia, removidas todas las dificultades, y vencidos todos los errores, en todos los pueblos, en todas partes, tenga vida cada vez m\u00e1s floreciente y vigorosa y reine de mar a mar y del r\u00edo hasta los t\u00e9rminos de la tierra, y disfrute de toda paz, tranquilidad y libertad, para que consigan los reos el perd\u00f3n, los enfermos el remedio, los pusil\u00e1nimes la fuerza, los afligidos el consuelo, los que peligran la ayuda oportuna, y despejada la oscuridad de la mente, vuelvan al camino de la verdad y de la justicia los desviados y se forme un solo redil y un solo pastor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escuchen estas nuestras palabras todos nuestros querid\u00edsimos hijos de la cat\u00f3lica Iglesia, y contin\u00faen, con fervor cada vez m\u00e1s encendido de piedad, religi\u00f3n y amor, venerando, invocando, orando a la sant\u00edsima Madre de Dios, la Virgen Mar\u00eda, concebida sin mancha de pecado original, y acudan con toda confianza a esta dulc\u00edsima Madre de misericordia y gra\u00adcia en todos los peligros, angustias, necesidades, y en todas las situaciones oscuras y tremendas de la vida. Pues nada se ha de temer, de nada hay que desesperar, si ella nos gu\u00eda, patrocina, favorece, protege, pues tiene para con nosotros un coraz\u00f3n maternal, y ocupada en los negocios de nuestra salvaci\u00f3n, se preocupa de todo el linaje humano, constituida por el Se\u00f1or Reina del cielo y de la tierra y colocada por encima de todos los coros de los \u00e1ngeles y coros de los santos, situada a la derecha de su unig\u00e9nito Hijo nuestro Se\u00f1or Jesucristo, alcanza con sus valios\u00edsimos ruegos maternales y encuentra lo que busca, y no puede, quedar decepcionada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, para que llegu\u00e9 al conocimiento de la universal Iglesia esta nuestra definici\u00f3n de la Inmaculada Concepci\u00f3n de la sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, queremos que, como perpetuo recuerdo, queden estas nuestras letra apost\u00f3licas; y mandamos que a sus copias o ejemplares a\u00fan impresos, firmados por alg\u00fan notario p\u00fablico y resguardados por el sello de alguna persona eclesi\u00e1stica constituida en dignidad, den todos, exactamente el mismo cr\u00e9dito que dar\u00edan a \u00e9stas, si les fuesen presentadas y mostradas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nadie, pues, le sea permitido quebrantar esta, p\u00e1gina de nuestra declaraci\u00f3n, manifestaci\u00f3n, y definici\u00f3n, y oponerse a ella y hacer la guerra con osad\u00eda temeraria. Mas si alguien presumiese intentar hacerlo, sepa que incurrir\u00e1 en la indignaci\u00f3n de Dios y de los santos ap\u00f3stoles Pedro y Pablo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado el 8 de Diciembre de 1854.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S.S. P\u00edo IX\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada 8 de diciembre, la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen Mar\u00eda fue preservada del pecado desde el momento de su concepci\u00f3n, es decir desde el instante en que Mar\u00eda comenz\u00f3 la vida humana. El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dogma-de-la-inmaculada-concepcion-de-la-santisima-virgen-maria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDOGMA DE LA INMACULADA CONCEPCION DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24419\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}