{"id":24425,"date":"2016-02-05T16:36:15","date_gmt":"2016-02-05T21:36:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dolores-de-maria\/"},"modified":"2016-02-05T16:36:15","modified_gmt":"2016-02-05T21:36:15","slug":"dolores-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dolores-de-maria\/","title":{"rendered":"DOLORES DE MARIA"},"content":{"rendered":"<p>\n        Cuando la Santa Iglesia celebra los Dolores de Mar\u00eda, en realidad conmemora su<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">maravillosa correspondencia a las gracias recibidas. Celebra su perseverancia, su fuerza<br \/>\nmaterna, su inamovible fidelidad a los pedidos divinos, por arduos o incomprensibles que<br \/>\nparezcan ser. Ella sufri\u00f3 much\u00edsimo, y quedamos admirados al ver c\u00f3mo llev\u00f3 su cruz<br \/>\nhasta el fin, sin quejas, desfallecimientos ni susceptibilidades. Siendo la Madre de Dios,<br \/>\nen rigor podr\u00eda haberle pedido a su Divino Hijo que le presentase una cruz menor. Ni<br \/>\nsombra de ello. Por el contrario, siempre continu\u00f3 presente en su esp\u00edritu la respuesta<br \/>\nque le dio al Arc\u00e1ngel San Gabriel: \u201cHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or\u201d.<br \/>\nHabiendo sido Ella as\u00ed, puede pedirnos que la imitemos. Si queremos amar a Dios como<br \/>\nElla lo hizo, debemos tambi\u00e9n estar dispuestos a dar m\u00e1s que aquellos infelices que ni lo<br \/>\naman ni lo conocen. Pero, \u00bf\u00e9sta es la realidad? La respuesta, la encontramos en una<br \/>\nlejana aparici\u00f3n, que est\u00e1 en el origen de esta devoci\u00f3n.<br \/>\nLa gran Santa Br\u00edgida, princesa sueca que viv\u00eda en Roma en el siglo XIV, tuvo numerosas<br \/>\ne impresionantes apariciones de Nuestro Se\u00f1or y de su Sant\u00edsima Madre. Cierto d\u00eda<br \/>\nNuestra Se\u00f1ora le revel\u00f3 lo siguiente: \u201cMiro a todos los que viven en el mundo para ver<br \/>\nsi hay quien se compadezca de M\u00ed y medite mi dolor, pero encuentro poqu\u00edsimos que<br \/>\npiensen en mi tribulaci\u00f3n y padecimientos. Por eso t\u00fa, hija m\u00eda, no te olvides de M\u00ed que<br \/>\nsoy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e im\u00edtame en lo que pudieres.<br \/>\nConsidera mis angustias y mis l\u00e1grimas y du\u00e9lete de que sean tan pocos los amigos de<br \/>\nDios\u201d (cf. www.corazones.org\/maria\/siete_dolores.htm).<br \/>\nhttp:\/\/www.fatima.org.pe\/seccion-imprimearticulo-298.html (2 of 4) [2\/17\/2007 12:39:15 AM]<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 celebrar los dolores de Mar\u00eda? &#8211; El Per\u00fa necesita de F\u00e1tima<br \/>\nLa Orden de los Siervos de Mar\u00eda ya difund\u00eda desde el siglo XIII una oraci\u00f3n recordando<br \/>\nlos siete episodios m\u00e1s dolorosos de la vida de Nuestra Se\u00f1ora. Y con el tiempo los<br \/>\nhechos arriba mencionados acabaron fundi\u00e9ndose en la actual devoci\u00f3n.<br \/>\n\u00bfUna lamentaci\u00f3n in\u00fatil?<br \/>\nAlg\u00fan lector podr\u00eda pensar lo siguiente: No entiendo por qu\u00e9 Nuestra Se\u00f1ora desea que<br \/>\nmeditemos sus dolores. Admirar su fidelidad, lo entiendo. \u00bfPero quedarse pensando en lo<br \/>\nque sufri\u00f3? \u00bfDe qu\u00e9 sirve eso? Una ley de la vida es la siguiente: quien admira, termina<br \/>\npareci\u00e9ndose a lo que admir\u00f3. Si discernimos algo admirable, terminamos imit\u00e1ndolo,<br \/>\nconcientemente o no. Lo mismo ocurre cuando meditamos los dolores de Mar\u00eda<br \/>\nSant\u00edsima. El solo hecho de hacerlo, acaba inclin\u00e1ndonos a ser como Ella. Y esto, a su<br \/>\nvez, nos mueve a actuar como Ella.<br \/>\nSi prestamos atenci\u00f3n a la revelaci\u00f3n hecha a Santa Br\u00edgida, constataremos que Nuestra<br \/>\nSe\u00f1ora no pide solamente que meditemos. Despu\u00e9s de solicitar que pensemos en Ella,<br \/>\nrecomienda que la imitemos en la medida de lo posible. O sea, que la imitemos en su<br \/>\noraci\u00f3n continua, en su deseo de sacrificio, en su fidelidad a las gracias recibidas.<br \/>\nNotemos bien que nunca podremos llegar al grado de perfecci\u00f3n que Ella alcanz\u00f3, y por<br \/>\neso hacemos la salvedad \u201cen la medida de lo posible\u201d. La Sant\u00edsima Virgen no nos pide<br \/>\ncosas imposibles.<br \/>\nPero est\u00e1 perfectamente a nuestro alcance la mayor de todas las armas en esta batalla<br \/>\nespiritual: la oraci\u00f3n. Cu\u00e1ntas personas lamentan el n\u00famero de drogadictos entre los<br \/>\nj\u00f3venes, pero no se acuerdan de rezar para que ese imperio de las drogas se derrumbe,<br \/>\nsean castigados los responsables y auxiliadas sus v\u00edctimas. Otros lamentan la existencia<br \/>\ndel crimen organizado, pero no rezan por la restauraci\u00f3n del orden. Muchos desean el fin<br \/>\ndel desorden moral en el pa\u00eds, pero ni se acuerdan ni hablan de la necesidad de<br \/>\noraciones.<br \/>\nY no basta rezar. F\u00e1cilmente podemos hacer m\u00e1s que eso. En medio de la desgracia,<br \/>\ncu\u00e1ntas y cu\u00e1ntas veces un apoyo espiritual puede significar de un valor incalculable. Si<br \/>\nno, que lo digan aquellos que sufrieron la p\u00e9rdida de un familiar cercano y recibieron un<br \/>\napoyo moral. Nada nos impide hacer una llamada telef\u00f3nica para apoyar a aquellos que,<br \/>\npor ejemplo, luchan contra el aborto. Si pudi\u00e9ramos hacer m\u00e1s, como desenmascarar a<br \/>\nlos que quieren la implantaci\u00f3n del aborto, ser\u00e1 a\u00fan mejor.<br \/>\nPero en el fondo, de lo que Nuestra Se\u00f1ora se queja a Santa Br\u00edgida es de la indiferencia<br \/>\ny el olvido. Que son, dicho sea de paso, s\u00edntomas de ego\u00edsmo. Nos quedamos pensando<br \/>\nen nosotros mismos y en nuestra peque\u00f1a vida particular, y nos olvidamos que Dios y su<br \/>\nSant\u00edsima Madre son ofendidos. Actitud diametralmente contraria a la de Nuestra<br \/>\nSe\u00f1ora, que viv\u00eda pensando en Dios y olvid\u00e1ndose de s\u00ed misma. \u00a1Cu\u00e1ntas personas, si<br \/>\nfuesen colmadas de bienes, pronto se olvidar\u00edan del resto y quedar\u00edan pensando s\u00f3lo en<br \/>\nla forma de disfrutarlos! Un alma con grandeza semejante a la de Mar\u00eda Sant\u00edsima hace<br \/>\nexactamente lo contrario. Cuanto m\u00e1s recibe, m\u00e1s piensa en c\u00f3mo retribuir, o sea, c\u00f3mo<br \/>\nalabar a Dios y combatir a sus enemigos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente  http:\/\/www.mariologia.org\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: [Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger]\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la Santa Iglesia celebra los Dolores de Mar\u00eda, en realidad conmemora su maravillosa correspondencia a las gracias recibidas. Celebra su perseverancia, su fuerza materna, su inamovible fidelidad a los pedidos divinos, por arduos o incomprensibles que parezcan ser. 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