{"id":24443,"date":"2016-02-05T16:36:53","date_gmt":"2016-02-05T21:36:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/don-de-profecia\/"},"modified":"2016-02-05T16:36:53","modified_gmt":"2016-02-05T21:36:53","slug":"don-de-profecia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/don-de-profecia\/","title":{"rendered":"DON DE PROFECIA"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Definici\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Divisi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Receptores de la Profec\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Principales Profec\u00edas Particulares\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">4.1 Las Profec\u00edas de San Eduardo el Confesor<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">4.2 Las Profec\u00edas de San Malaqu\u00edas<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">4.3 Profec\u00edas de San Pablo de la Cruz<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Definici\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el uso del t\u00e9rmino en la teolog\u00eda m\u00edstica, se aplica tanto a las profec\u00edas de la Escritura can\u00f3nica como a las profec\u00edas personales.  Entendido seg\u00fan su sentido estricto, significa el conocimiento anticipado de eventos futuros a\u00fan cuando en ocasiones se aplica a eventos pasados de los que no se tiene memoria, y a presentar sucesos que no pueden ser conocidos a la luz de la raz\u00f3n natural.  San Pablo, hablando de la profec\u00eda en 1 Corintios 14, no limita su significado a la predicci\u00f3n de eventos futuros, sino que incluye las inspiraciones Divinas sobre lo que es secreto, sea que haya sucedido o no.  Sin embargo, conforme se revelan las manifestaciones de sucesos pasados o misterios ocultos actuales tenemos que entender aqu\u00ed por profec\u00eda lo que significa en su sentido propio y estricto:  la revelaci\u00f3n de sucesos futuros.  La profec\u00eda consiste en el conocimiento y en la manifestaci\u00f3n de lo que se sabe o se conoce.  El conocimiento debe ser sobrenatural e inspirado por Dios ya que trata de sucesos m\u00e1s all\u00e1 del poder natural de la inteligencia creada, y el conocimiento debe manifestarse mediante signos o palabras pues el don de la profec\u00eda  se da en primer lugar para el bien de otros y por lo tanto necesita ser manifestado.  Es una luz Divina por la que Dios revela sucesos del futuro y con la que son representadas de cierta manera mental al profeta, cuya obligaci\u00f3n es manifestarlas a los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<h3>Divisi\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritores de teolog\u00eda m\u00edstica examinan las profec\u00edas sobre la base de la iluminaci\u00f3n de la mente, a los objetos revelados y a los medios por las que el conocimiento se expresa a la mente humana.  En raz\u00f3n de la iluminaci\u00f3n de la mente la profec\u00eda puede ser perfecta o imperfecta.  Se le llama perfecta cuando se da a conocer no solo el objeto revelado sino tambi\u00e9n la revelaci\u00f3n misma, esto es, cuando el profeta sabe que es Dios qui\u00e9n habla.  La profec\u00eda es imperfecta cuando el que la recibe no sabe con claridad o suficientemente de quien procede la revelaci\u00f3n o si el que habla es el esp\u00edritu prof\u00e9tico o del individuo.  A esto se le llama instinto prof\u00e9tico donde es posible que el individuo haga un juicio incorrecto, tal como sucedi\u00f3 con Nat\u00e1n que le dice a David cuando \u00e9ste planeaba construir el Templo a Dios: \u201c Anda, haz todo lo que te dicta el coraz\u00f3n, porque el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u201d (II Samuel, vii, 3) (N. del T. la versi\u00f3n en ingl\u00e9s dice: II Reyes, vii, 3). Sin embargo esa misma noche el Se\u00f1or orden\u00f3 al Profeta a regresar con el rey y decirle que la gloria de la construcci\u00f3n del edificio del templo no estaba reservada para \u00e9l, sino para su hijo. Benedicto XIV, citando a San Gregorio, explica que algunos santos profetas por la pr\u00e1ctica frecuente de la profec\u00eda, han profetizado de su propia cosecha de algunos sucesos considerando que estaban influenciados con el esp\u00edritu prof\u00e9tico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En raz\u00f3n del objeto, existen de acuerdo a Santo Tom\u00e1s (Summa II-II:  174:  1) tres clases de profec\u00eda:  profec\u00eda de denuncia, de presentimiento y de predestinaci\u00f3n.<br \/>\nEn la primer clase Dios revela eventos futuros subordinados a sucesos de orden secundario, que puede ser que se cumplan o no sobre la base de otros sucesos que a su vez podr\u00edan necesitar de una fuerza milagrosa para impedir que no ocurriesen, y a\u00fan cuando los profetas no lo expresen y parezca que hablan con certidumbre  podr\u00edan no suceder.  Isa\u00edas habl\u00f3 de esta manera cuando le dijo a Ezequ\u00edas:  \u201cOrdena en tu casa, porque morir\u00e1s, y no vivir\u00e1s\u201d (Is. 38,1).  A esta categor\u00eda pertenece la profec\u00eda de la promesa, como la mencionada en 1 Samuel, 2,30 (N. del T. en la versi\u00f3n en ingl\u00e9s dice:  1 Reyes, 2,30):  \u201cPor eso \u2013palabra de Yahveh, Dios de Israel- yo hab\u00eda dicho que tu casa y la casa de tu padre andar\u00edan siempre en mi presencia\u201d, lo que no se cumpli\u00f3.  Fue una promesa condicional hecha a Heli que depend\u00eda de otras causas las cuales impidieron su cumplimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda, de presentimiento, tiene lugar cuando Dios revela eventos futuros que dependen de una libre decisi\u00f3n y los cuales ve presentes desde la eternidad.  Tienen referencia a la vida y a la muerte, a la guerra y a las dinast\u00edas, a los asuntos de la Iglesia y el Estado as\u00ed como a los de la vida del individuo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera clase, la profec\u00eda de predestinaci\u00f3n, toma lugar cuando Dios revela lo que har\u00e1, y lo que ve presente en la eternidad y en Su decisi\u00f3n absoluta.  Esto incluye no solo el secreto de la predestinaci\u00f3n a la gracia y a la gloria sino tambi\u00e9n aquellos sucesos que Dios ha decretado absolutamente que har\u00e1 por Su poder supremo y que pasar\u00e1n infaliblemente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los objetos de profec\u00eda tambi\u00e9n pueden verse con respecto al conocimiento del hombre:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Cuando un evento puede estar m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento naturalmente posible del profeta, pero puede estar dentro del alcance del conocimiento humano y ser conocidos por otros que atestiguan el hecho, como por ejemplo el resultado revelado a P\u00edo V de la batalla de Lepanto.<\/li>\n<li> Cuando el objeto sobrepasa el conocimiento de todos los hombres, sin que esto signifique que sea desconocido sino que la mente humana no puede recibir naturalmente el conocimiento tal como el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad, o el misterio de la predestinaci\u00f3n.<\/li>\n<li> Cuando los sucesos que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento de la mente humana y no son posibles de ser conocidos a causa de que su verdad a\u00fan no ha sido desvelada, tal como sucesos eventuales futuros que dependen del libre albedr\u00edo.  Se considera que esta es la forma m\u00e1s perfecta de profec\u00eda en raz\u00f3n de su generalidad y de abarcar todos los eventos que son desconocidos.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios puede iluminar a la mente humana en cualquier forma que desee.  En muchos casos hace uso del ministerio ang\u00e9lico para las comunicaciones prof\u00e9ticas, \u00c9l mismo puede hablar al profeta e iluminarlo.  Asimismo la luz sobrenatural de la profec\u00eda puede trasmitirse al intelecto, o a trav\u00e9s de los sentidos o la imaginaci\u00f3n.  Las profec\u00edas pueden tener lugar a\u00fan y cuando los sentidos est\u00e9n suspendidos en \u00e9xtasis, aunque esto en terminolog\u00eda m\u00edstica se llama trance.  Santo Tom\u00e1s ense\u00f1a que los sentidos no se suspenden de cuando algo se presenta a la mente del profeta a trav\u00e9s de ellos y tampoco es necesario que se suspendan cuando la iluminaci\u00f3n es instant\u00e1nea; pero esto s\u00ed es necesario que ocurra cuando la manifestaci\u00f3n es hecha a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n, por lo menos al momento de la visi\u00f3n o al escuchar la revelaci\u00f3n, ya que es cuando la mente esta separada de las cosas externas para fijarse completamente en el objeto manifestado a la imaginaci\u00f3n.  En tal caso no puede formarse un juicio perfecto de la visi\u00f3n prof\u00e9tica durante la separaci\u00f3n del alma, puesto que los sentidos necesarios para comprender correctamente los sucesos o cosas no pueden actuar, y es solamente cuando el hombre se reintegra a s\u00ed mismo y despierta del \u00e9xtasis que puede discernir y conocer apropiadamente la naturaleza de su visi\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>Receptores de la Profec\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El don de la profec\u00eda es una gracia extraordinaria otorgada por Dios.  Jam\u00e1s ha sido limitada a un tipo particular de personas, familias, o tribus.  No existe una facultad particular en la naturaleza humana por la que cualquier persona normal o anormal pueda profetizar y tampoco se requiere una preparaci\u00f3n anticipada especial para recibir este don.  Cornely comenta as\u00ed:  \u201clos autores modernos hablan con inexactitud de las \u2018escuelas de profetas\u2019, una expresi\u00f3n que no se encuentra en las Escrituras de los Padres\u201d (Comp.  Introduce.  en  N. T., n. 463).  Tampoco existe ning\u00fan rito externo por el que fuese iniciado el oficio de profeta; su ejercicio fue siempre extraordinario y dependiente de llamado inmediato de Dios.  La luz prof\u00e9tica, de acuerdo a S. Tom\u00e1s, no es una forma de h\u00e1bitat permanente en el alma del profeta, sino en la forma de una pasi\u00f3n o impresi\u00f3n pasajera (Summa II-II: 171:2).  De esta forma los antiguos profetas solicitaban esta luz Divina con sus oraciones (1 Reyes 7,6; Jer.  22,16; 23,2ss.&#160;; 42,4 ss.),  y estaban expuestos a errar si daban una respuesta antes de invocar a Dios (2 Reyes, 7,2-3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escribiendo acerca de los receptores de profec\u00edas, Benedicto XIV (Virtud Heroica, III, 144, 150) dice: \u201cLos receptores de profec\u00edas pueden ser \u00e1ngeles, demonios, hombres, mujeres, ni\u00f1os, paganos o gentiles; tampoco es necesario que a un hombre se le otorgue el don de una disposici\u00f3n particular para recibir la luz prof\u00e9tica si su juicio e inteligencia est\u00e1n adaptados para hacer manifiestas las cosas que Dios le revela. A\u00fan cuando los m\u00e9ritos morales son muy \u00fatiles para un profeta, no es necesaria para obtener el don de la profec\u00eda\u201d. Tambi\u00e9n nos comenta que a causa de su propia penetraci\u00f3n natural, los \u00e1ngeles no pueden conocer eventos futuros que sean casuales e inciertos as\u00ed como tampoco pueden conocer los secretos del coraz\u00f3n ajenos, sea hombre o \u00e1ngel. Por lo tanto, cuando Dios escoge un \u00e1ngel como medio para por el que har\u00e1 conocer el futuro al hombre, tambi\u00e9n el \u00e1ngel se convierte en profeta. Respecto al Diablo, el mismo autor nos dice que \u00e9l no puede con su conocimiento natural predecir eventos futuros que sean los objetos mismos de profec\u00eda, a\u00fan y cuando Dios puede usarlo con este prop\u00f3sito. As\u00ed leemos en el Evangelio de Lucas que  cuando el Diablo vio a Jes\u00fas, cay\u00f3 ante \u00c9l y gritando con gran voz dijo:  \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo, Jes\u00fas, Hijo de Dios Alt\u00edsimo?\u00bb (Lucas, viii, 28). En las Sagradas Escritura existen ejemplos de mujeres y ni\u00f1os profetizando. Mar\u00eda, a la hermana de Mois\u00e9s se la llama profetiza; Ana la madre de Samuel profetiz\u00f3; Isabel, madre de Juan el Bautista por Divina revelaci\u00f3n reconoci\u00f3 y declar\u00f3 a Mar\u00eda como la madre de Dios. Samuel y Daniel profetizaron cuando j\u00f3venes. Un gentil, Bala\u00e1n predijo la venida del Mes\u00edas as\u00ed como la devastaci\u00f3n de Asiria y Palestina. Para probar que los paganos eran capaces de profec\u00eda, Santo Tom\u00e1s refiere al caso de las Sibilas quienes hicieron clara menci\u00f3n de los misterios de la Trinidad, del Verbo Encarnado, de la Vida, Pasi\u00f3n y Resurrecci\u00f3n de Cristo. Es cierto que los poemas Sibilinos existentes fueron interpolados en el transcurso del tiempo, pero, como comenta Benedicto XIV esto no es gran impedimento para no considerarlos genuinos y en modo alguno ap\u00f3crifos, especialmente a la idea a  que hac\u00edan referencia los primeros Padres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por las Escrituras y las actas de canonizaci\u00f3n de los santos de todas las \u00e9pocas es claro que el don de la profec\u00eda individual existe dentro de la Iglesia. A la pregunta de que credibilidad debe d\u00e1rsele a estas profec\u00edas, contesta el cardenal Cayetano, como lo menciona Benedicto XIV: \u201cLas obras del hombre son de dos tipos, una sobre los deberes p\u00fablicos y especialmente  los asuntos eclesi\u00e1sticos tales como la celebraci\u00f3n de la Misa, pronunciarse sobre decisiones judiciales y similares; con respecto a \u00e9stas la pregunta esta resuelta en la ley can\u00f3nica, donde se establece que no debe d\u00e1rsele credibilidad a aquel que afirma que ha recibido en privado una misi\u00f3n de Dios, a menos que lo confirme con un milagro o testimonio especial de las Sagradas Escrituras. El otro tipo de acciones humanas es la individual, y en \u00e9stas distingue las obras de personas que tienen como gu\u00eda un profeta que  las forma de acuerdo a las leyes universales de la Iglesia, y las de aquellos en que el profeta las gu\u00eda sin base en esas  leyes. En el primer caso todo hombre  puede dejar a su juicio aceptar dirigir sus acciones de acuerdo al deseo del profeta; en el segundo ejemplo no debe ser escuchado\u201d (Virtud Heroica, III, 192).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n es importante que aquellos que tienen que ense\u00f1ar y dirigir a otros deben tener reglas para su gu\u00eda para permitirles distinguir los profetas falsos de los verdaderos. Puede ser \u00fatil un sumario de aquellas reglas prescritas por los te\u00f3logos para nuestra gu\u00eda para mostrar pr\u00e1cticamente como debe aplicarse la doctrina a las almas devotas para salvarlas de los errores o alucinaciones diab\u00f3licas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El receptor del Don de la profec\u00eda deber\u00e1, por regla general, ser virtuoso y de m\u00e9rito, ya que todos los autores m\u00edsticos concuerdan que en mayor medida Dios concede este Don a los individuos santos. Debe considerarse asimismo el temperamento y disposici\u00f3n del individuo as\u00ed como su estado de salud f\u00edsica y mental;<br \/>\nLa profec\u00eda debe ser de acuerdo a la verdad y piedad Cristiana, puesto que si propone  cualquier cosa contra la fe o la moral no puede proceder del Esp\u00edritu de Verdad;<br \/>\nLa predicci\u00f3n debe involucrar objetos fuera del alcance del conocimiento natural y debe tener como objetivo sucesos eventuales futuros o aquellos sucesos que solo Dios conoce;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n deber\u00e1 implicar sucesos de naturaleza grave e importante, que sean de bien para la Iglesia o el bien de las almas. \u00c9sta y la regla anterior ayudar\u00e1 a distinguir las profec\u00edas verdaderas de las pueriles, sin sentido e in\u00fatiles de adivinadores de la suerte, lectores de bolas de cristal, espiritistas y charlatanes. Estos pueden mencionar sucesos m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento humano, pero al alcance del conocimiento de demonios, pero no aquellos sucesos que estrictamente hablando son el objeto de profec\u00eda;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las profec\u00edas o revelaciones que dan a conocer los pecados de otros, o que anuncien la condenaci\u00f3n o predestinaci\u00f3n de almas deben ser objeto de duda. Deben siempre considerarse siempre con profundo respeto tres secretos especiales de Dios  que muy raramente se han revelado: el estado de conciencia en esta vida, el estado de las almas despu\u00e9s de la muerte  a menos que hayan sido canonizadas por la Iglesia, y el misterio de la predestinaci\u00f3n. El secreto de la predestinaci\u00f3n solo ha sido revelado en casos excepcionales, pero el de condenaci\u00f3n jam\u00e1s lo ha sido, puesto que en tanto el alma permanezca en esta vida, es posible la salvaci\u00f3n. Tambi\u00e9n el D\u00eda del Juicio Final es un secreto que no ha sido revelado nunca;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos asegurarnos posteriormente si la profec\u00eda ha sido cumplida de acuerdo como se predijo. Existen limitaciones a esta regla: (1) si la profec\u00eda no fue absoluta sino que solo contiene conminaciones y esta atemperada por condiciones expresas o sobreentendidas como se ejemplifica en la profec\u00eda de Jon\u00e1s a lo ninivitas y la Isa\u00edas al rey Ezequ\u00edas; (2) en ocasiones puede suceder que la profec\u00eda viene de Dios y su interpretaci\u00f3n por los hombres es falsa ya que el hombre puede interpretarla de manera diferente a su intenci\u00f3n.<br \/>\nEs por estas limitaciones que nos explicamos la profec\u00eda de San Bernardo respecto al \u00e9xito de la segunda cruzada y la de San Vicente Ferrer acerca de la proximidad del Juicio Final en su tiempo.\n<\/p>\n<h3>Principales Profec\u00edas Particulares<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo trabajo prof\u00e9tico reconocido por la Iglesia como Divinamente inspirado es el Apocalipsis, (Revelaciones). El esp\u00edritu prof\u00e9tico no desapareci\u00f3 con los Ap\u00f3stoles, pero la Iglesia no ha declarado prof\u00e9tica ninguna obra desde entonces, aun cuando ha canonizado a innumerables santos que de una forma u otra han tenido el don de la profec\u00eda. La Iglesia otorga libertad para aceptar o rechazar profec\u00edas individuales o personales seg\u00fan la evidencia a favor o en contra. Debemos tener cuidado  al admitirlas o rechazarlas y en cualquier caso debemos tratarlas con respeto cuando nos llegan de fuentes confiables y que est\u00e9n en concordancia con la doctrina Cat\u00f3lica y sus reglas morales. La verdadera prueba de estas profec\u00edas es su cumplimiento; pueden ser solamente p\u00edas anticipaciones de manifestaciones de la Providencia y en ocasiones pueden cumplirse parcialmente y ser contradichas en parte por los acontecimientos. Las profec\u00edas  conminatorias que  anuncian calamidades por ser mayormente condicionales pueden o no cumplirse. La mayor\u00eda de las profec\u00edas  individuales de los santos y servidores de Dios fueron sobre personas, su muerte, recuperaci\u00f3n de enfermedades o sobre vocaciones. Algunos predijeron cosas que afectar\u00edan el destino de naciones como Francia, Inglaterra e Irlanda. Un gran n\u00famero tienen referencia la los papas y al papado y finalmente tenemos muchas profec\u00edas sobre el fin del mundo y la proximidad del Juicio Final.<br \/>\nLas profec\u00edas m\u00e1s notables sobre el \u201cfin del mundo\u201d parecen tener un objetivo com\u00fan, anunciar grandes calamidades inminentes a la humanidad, el triunfo de la Iglesia y la renovaci\u00f3n del mundo. Todos los videntes concuerdan en dos caracter\u00edsticas principales seg\u00fan lo delinea E.H.Thompson en su \u201cLa Vida de Ana Mar\u00eda Taigi\u201d (cap. 18): \u201cEn primer t\u00e9rmino, todos apuntan a una convulsi\u00f3n terrible,  a una revoluci\u00f3n originada en la impiedad mas profundamente enraizada, formada por una oposici\u00f3n formal a Dios y Su verdad resultando en la persecuci\u00f3n  m\u00e1s  formidable a que haya sido sujeta la Iglesia. En segundo t\u00e9rmino, todos prometen para la Iglesia la victoria m\u00e1s espl\u00e9ndida que haya tenido en la tierra. Podr\u00edamos a\u00f1adir otro punto en el que existe una concordancia notable en la catena de las profec\u00edas modernas, y es la peculiar conexi\u00f3n entre la suerte de Francia y la de la Iglesia y la Santa Sede, as\u00ed como tambi\u00e9n el gran papel que ese pa\u00eds tiene a\u00fan que jugar en la historia de la Iglesia y el mundo y que continuar\u00e1 teniendo hasta el fin de los tiempos.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos esp\u00edritus prof\u00e9ticos fueron prol\u00edficos en la predicci\u00f3n del futuro. El bi\u00f3grafo de San Felipe Neri dice que si fueran narradas todas las profec\u00edas atribuidas a este santo, llenar\u00eda vol\u00famenes completos. Los ejemplos siguientes ser\u00e1n suficientes  para ilustrar las  profec\u00edas individuales.\n<\/p>\n<p>Las Profec\u00edas de San Eduardo el Confesor<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una carta de Ambrosio Lisle Philipps al Conde de Shrewsbury del 28 de octubre de 1850 dando un panorama de la Iglesia Cat\u00f3lica Inglesa relata la siguiente visi\u00f3n o profec\u00eda hecha por San Eduardo: \u201cDurante el mes de enero de 1066, el Rey santo de Inglaterra San Eduardo el Confesor estaba confinado a su cama debido a su enfermedad terminal en su real Palacio de Westminster. San Aelredo, Abad de Recraux en Yorkshire, comenta que un poco tiempo antes de su feliz deceso, el rey santo cay\u00f3 en \u00e9xtasis  cuando dos piadosos monjes Benedictinos de Normand\u00eda a quienes \u00e9l hab\u00eda conocido en su juventud durante su exilio en ese pa\u00eds se le aparecieron y le revelaron lo que le ocurrir\u00eda a Inglaterra en los siglos futuros y la causa de ese terrible castigo. Dijeron: \u2018La corrupci\u00f3n extrema y maldad de la naci\u00f3n Inglesa ha provocado la justa ira de Dios. Cuando la maldad haya alcanzado su plenitud, Dios, en su ira mandar\u00e1 a los ingleses esp\u00edritus malignos quienes los castigar\u00e1n  y afligir\u00e1n con gran dureza separando el \u00e1rbol verde de su tronco paternal  una distancia de tres estadios. Sin embargo al final este mismo \u00e1rbol, por la misericordiosa compasi\u00f3n de Dios y sin ninguna ayuda oficial (del gobierno) regresar\u00e1 a su ra\u00edz original, floreciendo nuevamente y dando frutos abundantes.\u2019 Despu\u00e9s de escuchar estas palabras prof\u00e9ticas abri\u00f3 nuevamente sus ojos el santo Rey Eduardo, retornando a sus sentidos y la visi\u00f3n se desvaneci\u00f3. Inmediatamente le platic\u00f3 a su virginal esposa Edgitha, a Estigando, Arzobispo de Canterbury y a Haroldo su sucesor al trono, quienes estaban en su aposento orando alrededor de su cama, todo lo que hab\u00eda visto y escuchado.\u201d (Ver \u201cVita beati Edwardi regis et confessoris\u201d, del manuscrito Selden 55 en la Biblioteca Bodleian en Oxford).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es notable la interpretaci\u00f3n dada a esta profec\u00eda cuando se aplica a los eventos que han sucedido. Los esp\u00edritus mencionados son los Protestantes innovadores que pretend\u00edan en el siglo diecis\u00e9is reformar la Iglesia Cat\u00f3lica en Inglaterra. La separaci\u00f3n del \u00e1rbol verde de su tronco simboliza la separaci\u00f3n de la Iglesia de Inglaterra de la ra\u00edz de la Iglesia Cat\u00f3lica, de su Sede en Roma. A\u00fan m\u00e1s, este \u00e1rbol iba a ser separado una distancia de \u201ctres estadios\u201d  de su ra\u00edz vivificadora. Estos tres estadios se entiende que significan tres siglos al final de los cuales Inglaterra se reunir\u00eda otra vez a la Iglesia Cat\u00f3lica trayendo flores de virtud y frutos de santidad. La profec\u00eda fue citada por Ambrosio Lisle Philipps en la ocasi\u00f3n del restablecimiento de la jerarqu\u00eda Cat\u00f3lica en Inglaterra por el Papa P\u00edo IX en 1850.\n<\/p>\n<p>Las Profec\u00edas de San Malaqu\u00edas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con relaci\u00f3n a Irlanda:  Esta profec\u00eda, diferente a las profec\u00edas atribuidas a San Malaqu\u00edas sobre los Papas es al efecto de las persecuciones y calamidades de toda clase que en el transcurso de una semana de siglos su amada isla nativa sufrir\u00eda en manos de la opresi\u00f3n de Inglaterra; sin embargo conservar\u00eda su fidelidad a Dios y a Su Iglesia en  todas sus pruebas. Al final de siete siglos se librar\u00eda de sus opresores (u opresiones) quienes a su vez ser\u00edan sujetos de horribles castigos y la Irlanda Cat\u00f3lica ser\u00eda instrumental para regresar la naci\u00f3n Brit\u00e1nica a la Fe Divina que tan  salvajemente hab\u00eda peleado por arranc\u00e1rsela la Inglaterra Protestante durante trescientos a\u00f1os. Se dice que esta profec\u00eda hab\u00eda sido copiada por el erudito Dom Mabillon de un manuscrito antiguo conservado en Clairvaux y trasmitido por \u00e9l  al martirizado sucesor de Oliverio Plunkett.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con relaci\u00f3n a los Papas:  La profec\u00eda mas famosas y mejor conocida sobre el papado son las atribuidas a San Malaqu\u00edas, en 1139 se dirigi\u00f3 a Roma a dar un reporte del estado que guardaban los asuntos en su di\u00f3cesis al Papa Inocencio II quien le prometi\u00f3 dos palios para las Sedes metropolitanas de Armagh y Cashel. Mientras estaba en Roma tuvo (de acuerdo al abad Cucherat) la extra\u00f1a visi\u00f3n del futuro en la que desfilaba ante su mente la larga lista de ilustres Pont\u00edfices que gobernar\u00edan la Iglesia hasta el fin de los tiempos. El mismo autor nos cuenta que San Malaqu\u00edas le entrego su manuscrito a Inocencio II para consolarlo en medio de sus tribulaciones y que el documento permaneci\u00f3 sin identificar en los Archivos Romanos hasta su descubrimiento en 1590 (Cucherat, \u201cProph. de la succession des papes\u201d, cap. xv). Arnoldo de Wyon las public\u00f3 por vez primera y desde entonces ha existido gran discusi\u00f3n acerca de si son las predicciones genuinas de San Malaqu\u00edas o falsificaciones. El silencio de 400 a\u00f1os de tantos eruditos autores que han escrito sobre los papas y especialmente el silencio de San Bernardo quien escribi\u00f3 \u201cLa Vida de San Malaqu\u00edas\u201d es un fuerte argumento en contra de su autenticidad, pero no es concluyente si adoptamos la teor\u00eda de Cucherat de que estuvieron escondidos en los archivos esos 400 a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos peque\u00f1os anuncios prof\u00e9ticos, en n\u00famero de 112, se\u00f1alan un rasgo peculiar de todos lo futuros papas comenzando con Celestino II electo en 1130, hasta el fin del mundo. Est\u00e1n anunciados con t\u00edtulos m\u00edsticos. Aquellos que han tratado de interpretar y explicar estas profec\u00edas simb\u00f3licas han tenido \u00e9xito el descubrir alg\u00fan rasgo, alusi\u00f3n, punto o similitud con su aplicaci\u00f3n a las papas individuales, ya sea a su pa\u00eds de origen, a su nombre, su escudo de armas o insignia, su lugar de nacimiento, su talento o formaci\u00f3n, el t\u00edtulo de su cardenalato, los t\u00edtulos que recibieron, etc. Por ejemplo, la profec\u00eda de Urbano VII es Lilium et Rosa (la lila y la rosa); \u00e9l era nativo de Florencia y en el escudo de armas esa ciudad aparece una fleur-de-lis; ten\u00eda tres abejas en su escudo de armas y las abejas recogen miel de las lilas y las rosas. En otras instancias el nombre otorgado en ocasiones concuerda con una circunstancia rara y notable de la carrera de Papa, as\u00ed Peregrinus Apostolicus (el peregrino del pueblo) que designa a P\u00edo VI lo confirma su viaje a Alemania, su larga carrera como Papa y por su expatriaci\u00f3n de Roma al final de su pontificado. Aquellos que vivieron y siguieron el curso de los acontecimientos de una manera inteligente en los pontificados de P\u00edo IX, Le\u00f3n XIII, y P\u00edo X no pueden dejar de sorprenderse con los t\u00edtulos otorgados a cada uno en las profec\u00edas de San Malaqu\u00edas y su maravillosa propiedad: Crux de Cruce (Cruz de la Cruz) P\u00edo IX; Lumen in Caelo (luz en el Cielo) Le\u00f3n XIII; Ignis ardens (Fuego Ardiente) P\u00edo X. Existe mas que una coincidencia en los nombre dados a estos tres papas tantos a\u00f1os antes de su \u00e9poca. No necesitamos recurrir ni a nombres de familia, escudos de armas o t\u00edtulos cardenalicios para observar la adecuado de sus nombres en las profec\u00edas. Las cruces y sufrimientos de P\u00edo IX fueron m\u00e1s que sentidos por sus sucesores, siendo la m\u00e1s pesada de estas cruces la infligida por la Casa de Saboya cuyo emblema es una cruz. Le\u00f3n XIII fue una verdadera flama del papado. El Papa actual es realmente un ardiente fuego de celo de las restauraci\u00f3n a Cristo de todas las cosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ultima de las profec\u00edas trata del fin del mundo y es como sigue: \u201cEn la persecuci\u00f3n final de la Santa Iglesia Romana reinar\u00e1 Pedro el Romano quien alimentara a su grey entre muchas tribulaciones, despu\u00e9s de las cuales ser\u00e1 destruida la ciudad de las siete colinas y el espantoso Juez juzgar\u00e1 al pueblo. Fin\u201d. Se ha hecho notar con relaci\u00f3n a Petrus Romanus que de acuerdo a la lista de San Malaqu\u00edas ser\u00e1 el \u00faltimo Papa, que la profec\u00eda no menciona que no existir\u00e1n Papas entre \u00e9l y su predecesor designado como Gloria olivoe. Solamente dice \u00e9l ser\u00e1 el \u00faltimo de tal manera que podemos suponer tantos papas como deseemos antes de \u201cPedro el Romano\u201d. Cornelio a Lapide se refiere a esta profec\u00eda en su comentario \u201cSobre el Evangelio de San Juan\u201d (Cap. XVI)  y en su \u201cSobre el Apocalipsis\u201d (caps. XVII-XX) y se aventura a calcular de acuerdo a lo anterior los a\u00f1os que quedan en el tiempo.\n<\/p>\n<p>Profec\u00edas de San Pablo de la Cruz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os San Pablo de la Cruz acostumbr\u00f3 a orar por el retorno de Inglaterra a la fe cat\u00f3lica y en varias ocasiones tuvo visiones y revelaciones sobre su reconversi\u00f3n.  Vio en esp\u00edritu a los Pasionistas establecerse en Inglaterra y trabajar ah\u00ed por la conversi\u00f3n y santificaci\u00f3n de las almas.  Es bien conocido que algunos l\u00edderes del Movimiento de Oxford, el cardenal Newman incluido y miles de conversos han sido recibidos en la Iglesia de Inglaterra por los misioneros Pasionistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen muchas otras profec\u00edas individuales sobre los signos lejanos y pr\u00f3ximos que preceder\u00e1n el Juicio Final y con relaci\u00f3n al Anticristo como las atribuidas a Santa Hildegarda,  Santa Br\u00edgida de Suecia, la Bendita Ana Mar\u00eda Taigi (los \u201ctres d\u00edas de oscuridad\u201d), el Cur\u00e9 d\u2019Ars y otros muchos. Estos no nos iluminan m\u00e1s de lo que las profec\u00edas de las Escrituras lo hacen sobre el d\u00eda y la hora del Juicio Final que permanece como un Secreto Divino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Devine, Arthur. \u00abProphecy.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. 17 Aug. 2009 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12473a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Felipe J. P\u00e9rez Sari\u00f1ana\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Definici\u00f3n 2 Divisi\u00f3n 3 Receptores de la Profec\u00eda 4 Principales Profec\u00edas Particulares 4.1 Las Profec\u00edas de San Eduardo el Confesor 4.2 Las Profec\u00edas de San Malaqu\u00edas 4.3 Profec\u00edas de San Pablo de la Cruz Definici\u00f3n Seg\u00fan el uso del t\u00e9rmino en la teolog\u00eda m\u00edstica, se aplica tanto a las profec\u00edas de la Escritura &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/don-de-profecia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDON DE PROFECIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24443\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}