{"id":24505,"date":"2016-02-05T16:39:04","date_gmt":"2016-02-05T21:39:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-efesios\/"},"modified":"2016-02-05T16:39:04","modified_gmt":"2016-02-05T21:39:04","slug":"epistola-a-los-efesios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-efesios\/","title":{"rendered":"EPISTOLA A LOS EFESIOS"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 An\u00e1lisis de la Ep\u00edstola<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Caracter\u00edsticas Especiales\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 Forma<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 Doctrinas<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">3 Objeto<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">4 Destinatarios<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">5 Fecha y Lugar de Composici\u00f3n; Ocasi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">6 Autenticidad\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">6.1 Relaci\u00f3n con Otros Libros del Nuevo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">6.2 Dificultades que Surgen de la Doctrina y la Forma<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">6.3 Tradici\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>An\u00e1lisis de la Ep\u00edstola<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta que, en los  manuscritos  conteniendo las Ep\u00edstolas de San Pablo, lleva el t\u00edtulo de  \u201c A los Efesios \u201c comprende dos partes distintamente separadas por una doxolog\u00eda  (Efe.iii,20ss.). La salutaci\u00f3n, en la cual el ap\u00f3stol se menciona solamente a s\u00ed mismo, no es seguida por un pr\u00f3logo; en verdad, toda la parte dogm\u00e1tica desarrolla la idea central la cual usualmente es el objeto del prologo en las cartas de San Pablo. En una oraci\u00f3n larga que parece un himno(Efe.,1,3-14), Pablo alaba a Dios por las bendiciones que \u00c9l ha derramado sobre todos los fieles de acuerdo con el plan eterno de su voluntad, el plan sublime por el cual todos estaremos unidos bajo una cabeza, Cristo, un plan que aunque en tiempos pasados, secreto y misterioso, se ha manifestado ahora a los creyentes. Aquellos a los cuales va dirigida la Ep\u00edstola, habiendo recibido el Evangelio han a su vez sido hechos participes de estas bendiciones, y el Ap\u00f3stol, habiendo recientemente conocido de sus conversiones y de su fe, les asegura a ellos, que el no deja de darle gracias al Cielo por eso, ( Ef.,i,15,16)y que sobre todo, el reza por ellos. La explicaci\u00f3n de esta oraci\u00f3n, de su objetivo y motivo, constituye lo restante de la parte dogm\u00e1tica(cf. Ef.,iii, 1,14). Pablo le pide a Dios de que sus lectores tengan un conocimiento completo de la esperanza a la que \u00c9l los ha llamados, de que ellos puedan estar completamente conscientes de las riquezas de sus herencias y de la grandeza del Poder Divino que garantiza la herencia. Este poder Divino se manifiesta primero a s\u00ed mismo en Cristo, A quien levanto de entre los muertos y A quien exalto en gloria sobre todas las creaturas y lo estableci\u00f3 como Cabeza de la Iglesia, que es Su cuerpo. Este poder y bondad de Dios se estaba evidenciando en los lectores los cuales fueron rescatados de sus pecados y elevados y exaltados con Cristo. Pero brill\u00f3 a\u00fan m\u00e1s, sobre todo porque estableci\u00f3 una comunidad de salvaci\u00f3n que les daba la bienvenida dentro de ella tantos a los Jud\u00edos como a los Gentiles sin distinci\u00f3n, la muerte de Cristo derribo la pared intermedia de separaci\u00f3n, i.e. la Ley, y ambas partes de la raza humana habiendo sido as\u00ed reconciliados con Dios, forman desde ese momento y para siempre un solo cuerpo, una sola casa, un solo templo del cual los ap\u00f3stoles y los profetas cristianos son la fundaci\u00f3n y Cristo mismo es la piedra angular (Ef.2,16-ii,20.) Pablo, como sus lectores habr\u00edan sabido, fue el ministro escogido para predicarle a los Gentiles acerca de este  misterio sublime de Dios, desde toda la eternidad y no revelado ni siquiera a los \u00c1ngeles, de acuerdo al cual los Gentiles son hechos co-herederos junto con los Jud\u00edos, constituyen parte del mismo cuerpo, y toman parte de las mismas promesas ( Ef.,iii,1-13). Influenciado profundamente por este misterio, el Ap\u00f3stol implora al Padre  que conduzca a sus lectores a la perfecci\u00f3n del estado Cristiano y al conocimiento completo de la caridad Divina ( Ef.,iii,14-19), continuando con la misma oraci\u00f3n con la que \u00e9l hab\u00eda empezado (Ef., 1, 16 sq.). Habiendo alabado a Dios en la parte doxol\u00f3gica (Ef.,iii, 20 sq.), Pablo pasa a la parte moral de su carta. Sus exhortaciones como es su manera habitual las fundamenta en consideraciones dogm\u00e1ticas, todo gu\u00eda a eso como se lee en el capitulo 4, vers\u00edculo 1, en donde \u00e9l le ruega a sus lectores a mostrarse ellos mismos en todas las cosas dignas de su vocaci\u00f3n. Antes de todo, ellos deben trabajar para preservar la unidad descrita por el autor en los tres primeros cap\u00edtulos y aqu\u00ed otra vez saca a relucir Un Esp\u00edritu, un Se\u00f1or, una fe, un bautismo, un Dios. Hay por supuesto una diversidad de ministerios, pero los respectivos ministerios de apostolado, de profec\u00eda, etc., todos fueron instituidos por el mismo Cristo exaltado en gloria y todos van hacia la perfecci\u00f3n de la sociedad de santos en Cristo (Ef., iv, 2-16). Desde estas grandes tareas sociales, Pablo procede con las consideraciones de las tareas individuales. \u00c9l contrasta la vida Cristiana que sus lectores deben llevar, con su vida pagana, insistiendo sobre todo en el evitar dos vicios, inmodestia y codicia (Ef.,iv,17-v,3). Entonces, en el tratamiento de la vida familiar \u00e9l da abundante informaci\u00f3n sobre las responsabilidades entre esposos y esposas, cuya uni\u00f3n \u00e9l la compara con la de Cristo con Su Iglesia y de las responsabilidades de los ni\u00f1os y de los sirvientes (v,21-vi,9).Para poder llenar estos requisitos y responsabilidades y combatir las fuerzas adversas, los lectores se deben de poner la armadura de Dios (vi,10-20)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Ep\u00edstola termina con un corto epilogo ( vi, 21-24), en donde el Ap\u00f3stol les dice a sus lectores de que la ha enviado a T\u00edquico a darles noticias de \u00e9l y de que les desea paz, caridad y gracia\n<\/p>\n<h3>Caracter\u00edsticas Especiales<\/h3>\n<p>Forma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a)    Vocabulario\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta carta como todas las escritas por San Pablo, contiene hapax legomena, cerca de setenta y cinco palabras que no se encuentran en otros escritos del Ap\u00f3stol; sin embargo, seria un error utilizar este dato como base  para argumentar la autenticidad Paulina. De estas palabras nueve ocurren entre par\u00e9ntesis en el Viejo Testamento y otras pertenecen al lenguaje corriente o talvez designan cosas de las cuales Pablo no hab\u00eda tenido ocasi\u00f3n de mencionar antes. Otras, son derivadas de ra\u00edces usadas por el Ap\u00f3stol y adem\u00e1s, comparando estas hapax legomena unas con otras, es imposible reconocer en ellas un vocabulario caracter\u00edstico que nos revelar\u00eda a una personalidad distinta. (Cf. Brunet, de l\u2019authenticite de l\u2019epitre aux Ephesiens; preuves philologiques\u201d, Lyons 1897; Nageli, \u201cDer Wotscharz des Apostels Paulus\u201d, Gottingen, 1905.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b)   Estilo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta Ep\u00edstola, aun m\u00e1s que la de los Colosenses, es notable por lo largo de sus oraciones. Los tres primeros cap\u00edtulos escasamente contienen m\u00e1s de tres oraciones y estas est\u00e1n sobrecargadas con relativos o participios causales que  simplemente est\u00e1n entrelazados, frecuentemente sin estar conectados por unas part\u00edculas l\u00f3gicas como ocurre tan frecuentemente en San Pablo. Cada cl\u00e1usula esta a su vez sobrecargada con numerosos modificativos preposicionales( especialmente con en y syn) de los cuales es dif\u00edcil establecer su significado exacto. A menudo, tambi\u00e9n, varios sin\u00f3nimos son utilizados uno al lado del otro y en muchos casos se tiene su fuente de explicaci\u00f3n, y esa explicaci\u00f3n difiere muy ligeramente de la del nombre mismo. Por todas estas razones el lenguaje de la Ep\u00edstola, pesado, difuso, y l\u00e1nguido, parece muy  diferente del de la dial\u00e9ctica, animada y estilo vigoroso de las cartas sin contestar del Ap\u00f3stol. Es importante notar que en la parte moral de la Ep\u00edstola estas peculiaridades de estilo no aparecen y por lo tanto ellas parecieran depender mas de la materia tratada que del autor mismo; de hecho, en la exposici\u00f3n dogm\u00e1tica de la gran Ep\u00edstola, el lenguaje de San Pablo esta frecuentemente involucrado (cf. Rom, ii 13 sq; iv, 16 sq; v, 12 sq.;etc.). Adem\u00e1s debe ser observado que todas estas peculiaridades resultan por la misma causa: Todas ellas indican una cierta redundancia de ideas emanadas desde una profunda y tranquila meditaci\u00f3n sobre una materia sublime, varios aspectos de los cuales aparecen simult\u00e1neamente en la mente del autor y que evocan su admiraci\u00f3n. De ah\u00ed tambi\u00e9n el tono l\u00edrico que prevalece en los tres primeros cap\u00edtulos, los cuales constituyen una serie de alabanzas, bendiciones, acci\u00f3n de gracias, y oraciones. Cierta clase de composici\u00f3n r\u00edtmica a sido se\u00f1alada en el capitulo i ( cf. T. Innitzer, \u201cDer \u2018Hymnus\u2019 im Eph., i, 3-14\u201d en \u201cZeitschrift fur katholische Theologie\u201d, 1904, 612sq.), y en el capitulo iii vestigios de himnolog\u00eda lit\u00fargica se han encontrado ( Ef.,iii,20 ), pero no son tan llamativos como en 1 Cor. Y no debe de ser comparado con el lenguaje lit\u00fargico de 1 Clemente.\n<\/p>\n<p>Doctrinas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las doctrinas de justificaci\u00f3n, la Ley, fe, la carne, etc., que son caracter\u00edsticas de las grandes Ep\u00edstolas Paulinas, no faltan en la Ep\u00edstola a los Efesios siendo reconocidas en el Capitulo ii ( 1-16). Sin embargo el tema no lo lleva a desarrollar estas doctrinas. Por otro lado, \u00e9l indica claramente, especialmente en el capitulo i, el lugar supremo el cual, en orden de naturaleza y gracia, es adjudicado a Cristo, el autor y centro de la creaci\u00f3n, el punto hacia el cual todas las cosas convergen, la fuente de toda gracia, etc. Aunque, en su gran Ep\u00edstola, San Pablo algunas veces aborda estas doctrinas ( cf. 1 Cor., vii, 6; xv, 45 sq.; II Cor., v, 18 sp.), ellas constituyen el objetivo especial de su carta a los Colosenses, donde \u00e9l los desarrolla a un mayor grado que en la de los Efesios. De hecho esta Ep\u00edstola trata mas  el tema de la Iglesia  que de Cristo.( Sobre la doctrina de la Iglesia en la Ep\u00edstola a los Efesios ver Meritan en \u201cRevue biblique\u201d, 1898, pp. 343 sq., y W. H. Griffith Thomas en el \u201cExpositor\u201d, Oct., 1906, pp. 318 sq.) La palabra iglesia ya no significa, como es usual en la gran Ep\u00edstola de San Pablo (ver, como quiera, Gal)., i, 13; ICor., xii, 28, xv, 9),alguna iglesia local u otra, pero la Iglesia universal, un todo org\u00e1nico uniendo a todos los Cristianos en un cuerpo en el cual Cristo es la cabeza. Aqu\u00ed encontramos el desarrollo sistematizado de elementos insinuados de tiempo en tiempo en las cartas a los G\u00e1latas, Corintios, y a los Romanos. El autor ha declarado que ahora no hay Jud\u00edos ni Griegos, pero que todos son uno en Jes\u00fas (Gal., iii, 28); que en cada Cristiano la vida de Cristo se ha hecho manifiesta ( Gal., ii, 20; II Cor., iv, 11 ss.); que todos son guiados por el Esp\u00edritu de Dios y de Cristo ( Rom., viii, 9-14); que cada uno de los fieles tiene a Cristo por cabeza ( 1 Cor., xi, 3), pudieran, por la combinaci\u00f3n de estos elementos, f\u00e1cilmente llegar a considerar a todos los Cristianos como formando un solo cuerpo ( Rom., xii, 5; I Cor., xii, 12, 27 ), animados por un Esp\u00edritu ( Ef., iv, 4), un solo cuerpo teniendo a Cristo por cabeza. A este cuerpo por el mismo derecho, pertenecen tanto los Jud\u00edos, como los Gentiles. Indudablemente, esta misteriosa dispensaci\u00f3n de la Providencia fue de acuerdo a la Ep\u00edstola a los Efesios, hecho manifiesto a todos los Ap\u00f3stoles, una declaraci\u00f3n la cual, adem\u00e1s, la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas no la contradice ( Gal.,ii, 3-9); sin embargo  esta revelaci\u00f3n permanece como si fuera, el regalo especial de San Pablo ( Ef., iii, 3-8 ). El derecho de los paganos parece que ya no se cuestiona mas, lo cual es f\u00e1cilmente entendido al final de la vida del Ap\u00f3stol. A la muerte de Cristo, la pared de separaci\u00f3n fue derribada ( fc. Gal., iii, 13), y todos desde entonces tienen acceso al Padre por el mismo esp\u00edritu. Ellos no se encuentran en el nivel Jud\u00edo de la Ley abolida, pero en el nivel Cristiano, en el edificio fundado directamente por Cristo. La Iglesia as\u00ed constituida, el autor la contempla como esta le parece a \u00e9l. Adem\u00e1s, si en la extensi\u00f3n de la Iglesia \u00e9l contempla la realizaci\u00f3n del decreto divino por el cual todos los hombres han sido predestinados a la misma salvaci\u00f3n y el no esta obligado a repetir la historia religiosa de la humanidad de la manera en la que \u00e9l tuvo ocasi\u00f3n de describir en la Ep\u00edstola a los Romanos, ni esta obligado a explorar los privilegios hist\u00f3ricos de los Jud\u00edos, a lo cual el no obstante alude ( Ef., ii, 12) ni a conectar la nueva econom\u00eda con la vieja ( ver, sin embargo, Ef., iii, 6) ni a introducir, al menos dentro de la exposici\u00f3n dogm\u00e1tica, los pecados de los paganos, a quienes el se satisface en acusar de falta de intima comuni\u00f3n con Dios ( Ef. , ii, f12). Por el momento todos estos puntos no son el sujeto principal de meditaci\u00f3n. Es mas bien, el hecho positivo de la uni\u00f3n de todos los hombres en la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, lo que  para \u00e9l es prominente; el Ap\u00f3stol contempla a Cristo mismo en Su influencia actual sobre este cuerpo y sobre cada uno de sus miembros; de ah\u00ed que \u00e9l s\u00f3lo ocasionalmente menciona el poder redentor de la Muerte de Cristo. ( Ef., i, 7; ii, 5,6,.) Desde el Cielo, donde \u00c9l ha sido exaltado, Cristo confiere Sus regalos a todos los fieles sin distinci\u00f3n, demandando, sin embargo, que en Su Iglesia ciertas oficinas sean mantenidas para el bienestar com\u00fan. Los t\u00e9rminos jer\u00e1rquicos tan usados mas tarde(episkopoi, presbyteroi, diakonoi) no los encontramos aqu\u00ed. Los ap\u00f3stoles y profetas, siempre mencionados juntos, en la Ep\u00edstola a los Efesios, juegan partes iguales, siendo los fundadores de la Iglesia (Efesios.ii,20 ). Puestos as\u00ed en igualdad con los profetas, los ap\u00f3stoles no son los Doce escogidos pero, como se indica en las cartas de San Pablo, aquellos que han visto a Cristo y han sido comisionados por \u00c9l a predicar Su Evangelio. Es por el mismo prop\u00f3sito que los profetas en la Ep\u00edstola a los Efesios usaron el carisma , o regalos espirituales descritos en 1 Cor., xii-xiv. Los evangelistas, que no son mencionados en Efesios, ii, 20 o iii, 5, son inferiores en dignidad con respecto a los ap\u00f3stoles y profetas, sin embargo se mencionan (Efe.,iv,11). En sus primeras cartas San Pablo, no tiene ocasi\u00f3n para aludir a ellos, pero ellos pertenecen a la edad Apost\u00f3lica. Finalmente los \u201cpastores y doctores\u201d ( A.V. pastores y maestros), quienes son claramente distinguidos ( Efe.,iv,11) de los ap\u00f3stoles y profetas, fundadores de las iglesias, parecen ser aquellas autoridades locales indicados en 1 Tesa., v, 12; 1 Cor., xvi, 15 sig.; Hec., xx, 28. Mientras que la atenci\u00f3n dada a estos diferentes ministros forma una nota distintiva en la Ep\u00edstola a los Efesios, no podemos por lo tanto admitir ( con Klopper, por ejemplo)que el autor esta preocupado con la jerarqu\u00eda como tal. La unidad de la Iglesia, un punto que el claramente enfatiza, no es tanta la unidad jur\u00eddica de una sociedad organizada como la unidad vital que une todos los miembros del  cuerpo a la cabeza, el Cristo glorificado. Tampoco es cierto que el autor predice siglos futuros de existencia para esta Iglesia ( Klopper)como, propiamente hablando, \u201csiglos venideros\u201d, referido en la Ep\u00edstola a los Efesios ( ii, 7) son siglos a venir en el Reino de los Cielos ( cf. ii,6 ). Por otro lado sabemos que las esperanzas de San Pablo de ser testigo de la segunda venida de Cristo, fueron constantemente disminuyendo y por lo tanto, en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, \u00e9l definir\u00e1 ( Efe., v,22 sig.) las leyes del matrimonio Cristiano, las cuales en un primer periodo ( 1 Cor., vii, 37 sig.) \u00e9l las consider\u00f3 s\u00f3lo bajo la luz de la inminente venida de Cristo. La exposici\u00f3n que nosotros hemos dado de las doctrinas propias de la Ep\u00edstola de los Efesios ha sido hecha para mostrar que ninguna de estas doctrinas tomadas separadamente contradicen la teolog\u00eda de las grandes Ep\u00edstolas Paulinas y que cada una individualmente puede ser conectada con ciertos elementos diseminados en estas Ep\u00edstolas. Sin embargo es cierto que tomada en su totalidad, esta carta a los Efesios constituye un nuevo sistema doctrinal, la autenticidad Paulina, la cual solo se puede defender cr\u00edticamente se\u00f1alando las circunstancias debido a las cuales el Ap\u00f3stol fue capaz de desarrollar su primera teolog\u00eda y profundamente modificar su manera de ajustarlas hacia adelante. Naturalmente esto nos lleva primero de todo a tratar de averiguar el objeto de la carta a los Efesios.\n<\/p>\n<h3>Objeto<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha dicho que San Pablo combati\u00f3 doctrinas inmorales y una  propaganda antinomia que puso en peligro especialmente a aquellos a los cuales las cartas fueron dirigidas (Pfleiderer), pero esta hip\u00f3tesis no podr\u00eda explicar la parte dogm\u00e1tica de la Ep\u00edstola, y aun  en la parte exhortatoria nada revela preocupaciones pol\u00e9micas. Todas las advertencias son hechas por el origen pagano de los lectores y cuando el autor dirige sus oraciones al Cielo de parte de ellos ( Efe., I, 17 sig.) el no menciona ning\u00fan peligro en particular del cual \u00e9l le habr\u00eda pedido a Dios que librara sus vidas Cristiana. Klopper pens\u00f3 que el autor tenia a los Judeo-Cristianos en mente, negando todav\u00eda a los paganos convertidos sus derechos en la Iglesia, y Jacquier agrega esto como un motivo adicional. Otros  han dicho que los Cristianos-Gentiles de la Ep\u00edstola ten\u00edan que ser recordados de los privilegios de los Jud\u00edos. Pero ninguna palabra en la carta, aun en la secci\u00f3n que contiene exhortaciones a la unidad ( Efe., iv, 2 sig), revela la existencia de cualquier antagonismo entre aquellos a los cuales el Ap\u00f3stol escribe, y no hay cuestionamiento de la reproducci\u00f3n o re-establecimiento de la unidad. El autor nunca se dirige a ning\u00fan pagano convertido salvo, y todas sus consideraciones tienden a proveerle a ellos con el conocimiento completo de sus bendiciones las cuales, a pesar de su origen pagano, ellos han adquirido en Cristo  y de la grandeza del Amor que Dios les ha mostrado. Si en el capitulo iii, San Pablo habla de su Apostolado personal, no lo hace de ninguna manera para defenderlo de ataques, sino como expresando toda su gratitud por haber sido llamado, a pesar de no ser digno, para anunciar el gran misterio del cual \u00e9l ha cantado las alabanzas. Brevemente, nada en la carta nos permite sospechar que esta responde a cualquier necesidad especial de parte de aquellos a los cuales va dirigida, tampoco que ellos, de su parte, le han dado al autor cualquier ocasi\u00f3n particular para escribirla. En la medida en que su parte dogm\u00e1tica o moral concierne, esta pudiera haber sido dirigida a cualquiera de las iglesias fundadas en el mundo pagano.\n<\/p>\n<h3>Destinatarios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfA qui\u00e9n, entonces, va dirigida la Ep\u00edstola? Esta pregunta ha provocado una variedad de respuestas. Hay cr\u00edticos que mantienen la opini\u00f3n tradicional de que la Ep\u00edstola fue escrita para los Efesios exclusivamente (Danko, Cornely), pero la mayor\u00eda lo considera bajo la luz de una carta circular. Algunos mantienen que esta fue dirigida a Efeso y a las iglesias que estaban en ella, es decir, la metr\u00f3polis (Michelis, Harless, y Henle), mientras otros mantienen que esta fue enviada a las Siete Iglesias del Apocalipsis (H. Holtzmann) o al circulo de comunidades Cristianas dentro y alrededor de Colosas y Laodicea (Godet, Haupt, Sanh, y Belser); o de nuevo a los fieles del Asia Menor (B. Weiss) o a todas las Iglesias Cristianas- Gentiles (Von Soden). La pregunta solo puede resolverse comparando la Ep\u00edstola con el conocimiento pose\u00eddo de la vida y actividad literaria del Ap\u00f3stol. Aquellos que niegan la autenticidad de la carta deben ciertamente conceder que el Seudo- Pablo (i, 1) fue cuidadoso de someterse a probabilidades literarias e hist\u00f3ricas, y si no, ya que la carta no concede ninguna indicaci\u00f3n directa de los destinatarios a quienes supuestamente el Ap\u00f3stol se esta dirigiendo, seria perder el tiempo imaginar quienes son ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras en Efeso, en el primer verso de la Ep\u00edstola, no pertenecen al texto primitivo. San Basilio atestigua que aun en sus d\u00edas no se encontraban en el  antiguo MSS,. En efecto ellas no aparecen en los C\u00f3digos B y Aleph ( primera fuente). Adem\u00e1s, un examen de la Ep\u00edstola no nos garantiza la creencia de que esta fue dirigida a la iglesia en la cual el Ap\u00f3stol hab\u00eda viajado m\u00e1s. Cuando San Pablo le escribe a alguna de sus iglesias, el constantemente alude a sus relaciones pasadas con ellos ( ver Tesa., Gal., Cor. ), pero aqu\u00ed no hay nada personal, no hay saludo, no hay recomendaciones especiales, no hay alusi\u00f3n al pasado del autor. Pablo desconoce a sus destinatarios, aunque \u00e9l ha o\u00eddo hablar de ellos ( Efe.,i, 15 ) , y ellos han o\u00eddo del \u00e9l ( Efe., iii, 2; cf. iv, 21 ). Cuando se dirige a cualquier iglesia, aunque en ese momento esta sea desconocida para \u00e9l, como por ejemplo, Roma o Colosa, el Ap\u00f3stol  siempre asume un tono personal; por lo tanto la manera abstracta e impersonal con la cual \u00e9l trata a sus destinatarios desde el comienzo hasta el final de la Ep\u00edstola a los Efesios solo se puede comprender considerando en esta Ep\u00edstola una carta circular para un grupo de iglesias todav\u00eda desconocidas a Pablo. Pero esta explicaci\u00f3n, fundada en el car\u00e1cter enc\u00edclico de la Ep\u00edstola, pierde su valor si la Iglesia de Efeso est\u00e1 contada dentro de aquellas a las cuales la carta circular fue dirigida, durante su estad\u00eda  de tres anos en esta ciudad el Ap\u00f3stol tenia frecuentes contactos con las comunidades Cristianas vecinas, y en este caso \u00e9l hubiera tenido en la mira muy especialmente a Efeso, como cuando se dirigi\u00f3 a los fieles de Achaia ( II Cor., i,1 ) fue principalmente a la Iglesia de Corinto a la que el se dirigi\u00f3. Sin embargo, fue mas bien a un restringido circulo de comunidades Cristianas a las que Pablo envi\u00f3 esta carta, como Tiquico iba a ir a visitarlos y llevarles noticias de \u00e9l (Efe., vi, 21 ss.), lo que preclude la idea de todas las iglesias de Asia Menor o de todas las iglesias Cristiano-Gentiles. Adem\u00e1s puesto que Titico llevaba la Ep\u00edstola a los Colosences y la de los Efesos al mismo tiempo (Col,. iv, 7 ss.), aquellos a quienes la ultima fue dirigida no podr\u00eda haber estado alejada de Colosa,  y tenemos toda raz\u00f3n de suponer a todas ellas en el Asia Menor. Adem\u00e1s, no creemos que la Ep\u00edstola en cuesti\u00f3n fue dirigida a las iglesias en las cercan\u00edas inmediatas a Colasa, pues los riesgos que amenazaban la fe de los Colosenses virtualmente pon\u00edan en peligro la de las comunidades vecinas, y porque, entonces, dos cartas difiriendo en tono y objetivo?. No habiendo tenido ninguna relaci\u00f3n personal con los Colosenses, el Ap\u00f3stol se hubiera sentido satisfecho de dirigir a ellos y a sus vecinos Cristianos una carta enc\u00edclica resumiendo todos los asuntos tratados en ambas Ep\u00edstolas. Por esta raz\u00f3n ser\u00e1 necesario buscar en otra parte en el Asia Menor, hacia los anos 60, a un limitado grupo de iglesias todav\u00eda desconocidas a San Pablo. Ahora, en el curso de sus tres viajes, Pablo ha atravesado todas las partes del Asia Menor excepto las provincias norte\u00f1as a lo largo del Mar Negro, territorio al cual el no alcanzo antes de su cautividad. Sin embargo, la primera Ep\u00edstola de San Pedro nos muestra que la Fe ya hab\u00eda penetrado esta regi\u00f3n; por lo tanto, con el dato hist\u00f3rico a nuestra disposici\u00f3n, es en esta vecinidad que parece m\u00e1s razonable buscar a aquellos a los cuales la Ep\u00edstola fue dirigida. Estos Cristianos deber\u00edan de haber sido nombrados en los textos aut\u00e9nticos de la inscripci\u00f3n de esta Ep\u00edstola, como est\u00e1n en todas las cartas de San Pablo. Ahora, siempre que el participio sustantivo aparece en una de estas inscripciones, sirve solo al prop\u00f3sito de introducir la mencionada localidad. Estamos por lo tanto autorizados a creer que en el  destinatario de la Ep\u00edstola a los Efesios( Efe., I,: tois hagiois ousin kai pistois en Christo Iesou ), este participio, tan dif\u00edcil de entender en el texto recibido, originalmente presidi\u00f3 la designaci\u00f3n del lugar habitado por los lectores. Uno podr\u00eda asumir que la l\u00ednea que contiene esta designaci\u00f3n fue omitida debido a la distracci\u00f3n de parte del primer copiador, sin embargo seria entonces necesario admitir que la menci\u00f3n de la localidad, ahora en cuesti\u00f3n, ocurri\u00f3 en el medio de adjetivos calificativos aplicados para el Ap\u00f3stol a sus lectores ( hagiois tois ousin\u2026. Pistois), y esto es algo que nunca se ha verificado en las cartas de San Pablo. Por lo tanto podemos suponer que, en esta destinaci\u00f3n, la indicaci\u00f3n del lugar estaba mala en vez de omitida, y esto nos prepara el camino para restauraciones conjeturales. Nosotros mismos hemos propuesto lo siguiente: tois haiois tois ousin kat Irin tois en Christo Iesou. (Ladeuze en Revisi\u00f3n b\u00edblica, 1902, pp 573 ss.) Gramaticalmente esta frase corresponde perfectamente con el estilo del Ap\u00f3stol(cf. Gal., I,22; I Cor., I, 2; Fil.,I,1) y paleogr\u00e1ficamente, si es traducida en capitales antiguas, esto f\u00e1cilmente explica la corrupci\u00f3n que ciertamente se ha producido en el texto. La Ep\u00edstola a los Efesios fue, por lo tanto, escrita a  iglesia  distantes, localizadas quiz\u00e1s en varias provincias[ Ponto, Galacia, Polemono( el reino de Polemon)] y, por  esta raz\u00f3n, requiriendo ser designadas en t\u00e9rminos generales, pero todas situadas a lo largo del R\u00edo Iris.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas iglesias del nordeste del Asia Menor jugaron un papel oscuro en el primer siglo. Cuando la primera colecci\u00f3n de las cartas del Ap\u00f3stol fueron hechas, una colecci\u00f3n de la cual depende completamente la tradici\u00f3n textual de estas cartas(cf. Zahn, Geschichte des N. T. Kanons. I, ii. P. 829), fue Efeso que produjo la copia de la Ep\u00edstola, habiendo obtenido esta cuando T\u00edquico toco tierra en ese puerto, desde ese lugar se dirigi\u00f3 a Colosa y en direcci\u00f3n de Ponto, y en esta copia el texto de los destinatarios estaba ya equivocada. Habiendo venido de Efeso, esta carta paso r\u00e1pidamente como una para los Efesios, ya que no hab\u00eda ning\u00fan otro escrito por el Ap\u00f3stol para la mas celebre de las iglesias. Esto explica porque ,desde el comienzo, todos excepto Marcion, aun aquellos que no leyeron las palabras en Efeso en el primer verso ( Origen, Tertuliano), miran esta carta como una Ep\u00edstola a los  Efesios, y porque en todo MSS., esta transcrita bajo este t\u00edtulo.\n<\/p>\n<h3>Fecha y Lugar de Composici\u00f3n; Ocasi\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como las Ep\u00edstolas a los Colosenses, a los Filipenses y a Filem\u00f3n, la de los Efesios fue escrita durante las horas de ocio en unos de los encarcelamientos del el Ap\u00f3stol(Efe.,iii, 1; iv, 1; vi,20), cuando \u00e9l tuvo poca raz\u00f3n para utilizar los servicios de un disc\u00edpulo para escribir en su nombre (De Wette, Ewald, y Ren\u00e1n). Lisco ( Vincula Sanctorum, Berl\u00edn, 1900) es el \u00fanico que en la actualidad asegura que estas cartas anteceden el gran encarcelamiento de San Pablo, manteniendo que el Ap\u00f3stol debi\u00f3 haberlas escrito cuando estuvo prisionero en Efeso en 57 y antes de aquellas que \u00e9l envi\u00f3 a los Corintios y Romanos. Pero nosotros no tenemos detalles de esta cautividad en Efeso. Adem\u00e1s, la doctrina descrita en estas cartas en cuesti\u00f3n pertenece a una \u00e9poca subsiguiente a la composici\u00f3n de la Ep\u00edstola a los Romanos (58); por lo tanto ellas no fueron escritas previas a su cautividad en Cesarea ( 58-60). Por otro lado, ellas son anteriores a la primera persecuci\u00f3n, a lo cual el autor no hace alusi\u00f3n cuando describi\u00f3 la armadura y los combates de los creyentes; por lo cual ellas no pueden ser asignadas a la ultima cautividad. Consecuentemente solo nos queda atribuirlas a un periodo entre 58 y 63, pero ya sea que fueron hechas en Cesarea o en Roma ( 61-63) es todav\u00eda una pregunta m\u00e1s controversial. La informaci\u00f3n recogida aqu\u00ed y all\u00e1 es muy vaga y los argumentos utilizados son muy dudosos. Sin embargo, el tiempo libre permitido a Pablo, y la actividad evang\u00e9lica que \u00e9l muestra en el tiempo de escribir estas cartas coincidieron mas con su cautividad en Roma (Hec. xxviii, 17-31) que en Cesarea ( Hec. xxiii, ss.). Una cosa, sin embargo, es cierta, una vez que la autenticidad de la Ep\u00edstola a los Colosenses y a los Efesios es admitida, es que ambas fueron escritas al mismo tiempo. Ambas muestran fundamentalmente y formalmente una estrecha conexi\u00f3n, de la cual hablaremos mas tarde. T\u00edquico fue designado a llevar ambas Ep\u00edstolas a aquellos a quienes ellas fueron dirigidas respectivamente y a cumplir la misma misi\u00f3n a trav\u00e9s de ellas (Col., iv, 7 ss; Efe., vi, 21 ss). El vers\u00edculo 16 del el cap\u00edtulo iv de los Colosenses no parece aludir a la carta a los Efesios, lo cual necesitar\u00eda haber sido escrita primero, adem\u00e1s, la Ep\u00edstola aqu\u00ed mencionada es escasamente una enc\u00edclica, el contexto no lleva a nosotros a buscar en ella una carta especial de la misma naturaleza como la enviada a los Colosenses. Adem\u00e1s, si, Pablo sabia, que antes de llegar a Colosa T\u00edquico iba a llevar la Ep\u00edstola a los Efesios  a los cristianos en Laodicea, no hab\u00eda raz\u00f3n por la cual \u00e9l incluir\u00eda saludos para los de Laodicea en su Ep\u00edstola a los Colosenses( Col., iv, 15). Es m\u00e1s probable que la Ep\u00edstola a los Efesios fue escrita en segundo lugar. Seria m\u00e1s f\u00e1cil de entender porque, repitiendo a los Colosenses las mismas exhortaciones que \u00e9l les hizo a los Efesios, por instancia, en lo de volver a casarse ( Efe., v, 22 ss.),  el autor hubiera suprimido completamente las sublimes consideraciones dogm\u00e1ticas en las cuales estas exhortaciones hab\u00edan sido basadas. Adem\u00e1s creemos con Godet que:\u201d Es m\u00e1s natural pensar que , de estas dos cartas mutuamente complementarias, la incitada para un requerimiento positivo y una necesidad definida [ Col.] vino primero y la otra [ Efe.] fue debido a la mayor solicitud evocada por la composici\u00f3n de la anterior.\u201d \u00bfC\u00f3mo, entonces, admitiendo que San Pablo escribi\u00f3 la Ep\u00edstola a los Efesios, pudi\u00e9ramos nosotros explicar el origen de este documento? El Ap\u00f3stol, quien estaba cautivo en Roma, fue informado por Epafras de los errores morales y dogm\u00e1ticos que hab\u00edan salido a la luz en Colosa y en las ciudades vecinas, en iglesias de las cuales \u00e9l no era su fundador. \u00c9l tambi\u00e9n se dio cuenta de que hab\u00eda sido criticado por no haber llevado a la perfecci\u00f3n Cristiana a aquellos a los cuales \u00e9l hab\u00eda convertido, y por no tomar suficiente inter\u00e9s en iglesias que hab\u00edan brotado al lado de las suyas, aunque sin su intervenci\u00f3n personal( Col.,i,28-ii, 5). Al mismo tiempo que Pablo recibi\u00f3 las noticias concerniendo a Colosa, y sus alrededores , el tambi\u00e9n escucho ( Efe.,i,15) que en una parte distante del Asia Menor comunidades cristianas hab\u00edan sido tra\u00eddas a la Fe, quiz\u00e1s por evangelistas( Efe.,iv,11). Impresionado por las acusaciones hecha en contra de \u00e9l, Pablo aprovecho la partida de T\u00edquico para Colosa, para entrar en comunicaci\u00f3n con aquellos Cristianos quienes hab\u00edan o\u00eddo hablar de \u00e9l (Efe.,iii,2) y para dirigirles a ellos una carta en la cual \u00e9l tenia que limitarse a consideraciones generales en Cristiandad, pero el deseo demostrar sus preocupaciones apost\u00f3lica para con ellos haci\u00e9ndoles comprender no solo la dignidad de su vocaci\u00f3n Cristiana, pero tambi\u00e9n la unidad de la Iglesia de Dios y la uni\u00f3n intima por la cual todos los creyentes, sin importar sus historias, son constituidos en un solo cuerpo del cual Cristo es la cabeza.\n<\/p>\n<h3>Autenticidad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tan solo pudi\u00e9ramos recordar para quienes la Ep\u00edstola fue dirigida y en que ocasi\u00f3n fue escrita, las objeciones levantadas en contra de la autenticidad Paulina pudiera ser f\u00e1cilmente contestada.\n<\/p>\n<p>Relaci\u00f3n con Otros Libros del Nuevo Testamento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta a los Efesios tiene alguna semejanza a la Ep\u00edstola a los Hebreos y a los escritos de San Lucas y San Juan, en cuanto a ideas y modo de expresi\u00f3n, pero no hay tal similitud encontrada con las grades Ep\u00edstolas Paulinas. Por supuesto uno de los escritos del Ap\u00f3stol debi\u00f3 haber sido utilizado en este documento, pero estas similitudes son demasiado vagas para establecer una relaci\u00f3n literaria. Durante los cuatro anos que transcurrieron entre las Ep\u00edstolas a los Romanos y la de los Efesios, San Pablo hab\u00eda cambiado su domicilio y su l\u00ednea de trabajo, y nosotros lo creemos a \u00e9l en Roma y Cesarea conectado con sus nuevos centros cristianos. Es por lo tanto, f\u00e1cil de entender porque su estilo tendr\u00eda el sabor del lenguaje cristiano usado en estos \u00faltimos libros, cuando recordamos que su objetivo tiene tanto en com\u00fan con el tema tratado en la Ep\u00edstola a los Efesios. Todo lo que ahora y antes se halla dicho sobre el tema, el mismo fen\u00f3meno se observa en la Ep\u00edstola a los Colosenses. Si, efectivamente, la Ep\u00edstola a los Efesios se parece a los Hechos en mas casos que Ep\u00edstola a los Colosenses, esto es debido a que las dos tienen un objetivo id\u00e9ntico cual es, la constituci\u00f3n de la Iglesia por el llamado de los Jud\u00edos y Gentiles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre la Ep\u00edstola a los Efesios y 1ra.de Pedro es mas cerca. La carta a los Efesios, a diferencia de la mayor\u00eda de las Ep\u00edstolas Paulinas, no empiezan con una acci\u00f3n de gracias, sino que con un himno similar, aun en sus palabras, a como empieza 1ra. de Pedro. Adem\u00e1s, ambas cartas se parecen en ciertas expresiones t\u00edpicas y en la descripci\u00f3n de las tareas de vida domestica, lo cual termina en ambas con la misma exhortaci\u00f3n a combatir el mal. Con la mayor\u00eda de los cr\u00edticos, nosotros mantenemos que la relaci\u00f3n entre estas cartas es literal. Pero, 1ra de Pedro fue escrita de ultimo y consecuentemente depende en la Ep\u00edstola a los Efesios, por ejemplo, ya alude a la persecuci\u00f3n, por lo menos como inminente. Silvano el fiel acompa\u00f1ante del Ap\u00f3stol, fue el secretario de San Pedro (I Pe.,v,12), y seria lo m\u00e1s natural de que \u00e9l hiciera uso de una carta, escrita recientemente por San Pablo, en asuntos an\u00e1logos a aquellos a los cuales el mismo tenia que tratar, especialmente, de acuerdo a nosotros, aquellos abordados en ambas Ep\u00edstolas son, en su mayor parte id\u00e9nticas ( cf. I Pe.,i,1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ataques hechos sobre la autenticidad de la Ep\u00edstola a los Efesios se ha basado mayormente en su parecido a la Ep\u00edstola a los Colosenses, aunque algunos han mantenido que la ultima depende de la primera (Mayerhoff). En la opini\u00f3n de Hitzig y Holtzmann, un falsificador que vivi\u00f3 a principios del siglo Segundo y ya empapado con el Gnosticismo uso una carta autentica, escrita por Pablo a los Colosenses contra los Judeo-Cristianos de la Era Apost\u00f3lica, para componer la Ep\u00edstola a los Efesios, en conformidad con lo cual el subsecuentemente modifico la carta a los Colosenses, d\u00e1ndole la forma que tiene en el canon. De Wette y Ewald vieron en la Ep\u00edstola a los Efesios como una amplificaci\u00f3n prolija de las partes sin controversia de la carta a los Colosenses. Sin embargo, s\u00f3lo es necesario leer primero uno de estos documentos y luego el otro, para ver que tan exagerada es esta opini\u00f3n. Von Soden encuentra mucha diferencia entre las dos cartas, pero como quiera mantiene que algunas secciones de la Ep\u00edstola a los Efesios son una par\u00e1frasis de pasajes de la carta a los Colosenses ( Efe.,iii, 1-9 y Col., 1, 23-27; Efe., v, 21-vi, 9 y Col., iii, 18-iv, 1) y que todav\u00eda el autor de la ultima sigue un proceso puramente mec\u00e1nico tomando un verso de la carta a los Colosenses utiliz\u00e1ndolo para introducir y concluir, y para servir como referencia, por as\u00ed decirlo, como una afirmaci\u00f3n propia. De esta manera, \u00e9l sostiene que en Efesios, iv, 25-31, las primeras palabras del verso 8 de Col., iii, ha servido como una introducci\u00f3n ( Efe., iv, 25) . Evidentemente tales m\u00e9todos no pueden serles atribuidos al mismo Ap\u00f3stol. Pero, tampoco estamos justificados en atribuirlos al autor de la Ep\u00edstola a los Efesios. Por ejemplo, los deberes del esposo y la esposa est\u00e1n bien claros en Col., iii, 18, 19, pero en estos versos no hay comparaci\u00f3n ninguna entre matrimonios Cristianos y la uni\u00f3n de Cristo con Su Iglesia como lo describe la exhortaci\u00f3n en Efe.,v,22 ss.; consecuentemente, seria muy arbitrario mantener que el \u00faltimo texto sea una vulgar par\u00e1frasis del primero. Comparando los textos citados, el fen\u00f3meno de referencia , al cual Von Soden le llamo la atenci\u00f3n, puede ser verificado en un solo pasaje ( Efe., iv, 2-16, donde el verso 2 se parece a Col., iii, 12 ss y donde los versos 15,16, son como Col., 11,19). De hecho, a trav\u00e9s de toda su exposici\u00f3n, el autor de la Ep\u00edstola a los Efesios esta constantemente repitiendo ideas e incluso expresiones particulares que ocurren en la carta a los Colosenses, y aun as\u00ed, ni siquiera una imitaci\u00f3n servil ni cualquiera de las bien conocidas ofensas a los cuales los plagiarios est\u00e1n acusados, puede ser probado en contra de \u00e9l. Adem\u00e1s, es mayormente en la parte exhortativa en que estas dos cartas son remarcablemente iguales y esto es natural si, en intervalos de unos pocos d\u00edas u horas, el mismo autor tuvo que recordarles a dos c\u00edrculos distintos de lectores de los mismos deberes comunes de la vida Cristiana. En la parte dogm\u00e1tica de estas dos Ep\u00edstolas hay un cambio de sujeto, tratado con diferente intenci\u00f3n y en otro tono. En una instancia tenemos un termino a lo largo de tres cap\u00edtulos y celebrando el llamado tanto a Jud\u00edos y a Gentiles y la de la uni\u00f3n de todos en la Iglesia de Cristo; y en la otra, una exposici\u00f3n de la dignidad de Cristo y de la suficiencia de los medios que \u00c9l nos concedi\u00f3 para la obtenci\u00f3n de nuestra salvaci\u00f3n, como tambi\u00e9n agradecimiento y especialmente oraciones para aquellos lectores que puedan estar expuestos a mal entender esta doctrina. Sin embargo, estos dos temas Cristo y la Iglesia, son muy semejantes. Adem\u00e1s, si en esta carta a  los Efesios San Pablo repite las ideas presentadas en la de los Colosenses, esto es ciertamente menos sorprendente que encontrar un fen\u00f3meno igual en la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas y la de los Romanos, como seria natural que las expresiones caracter\u00edsticas usadas por el Ap\u00f3stol en la Ep\u00edstola a los Colosenses deber\u00eda aparecer en la carta a los Efesios, puesto que ambas fueron escritas en el mismo tiempo. De hecho se ha remarcado que el es dado a repetir expresiones t\u00edpicas que \u00e9l ha introducido (cf. Zahn, Einleitung, I, p. 363 ss.). Brevemente concluimos con Sabatier que: \u201c Estas dos cartas vienen a nosotros de un mismo autor quien, cuando le escribe a uno de ellos, tiene presente en su mente al otro y, que cuando compone la segunda, no ha olvidado la primera.\u201d Las alusiones vagas hechas en la Ep\u00edstola a los Efesios a algunas de las preguntas doctrinales tratadas en la Ep\u00edstola a los Colosenses, pueden ser justificadas de esta manera, aunque estas preguntas nunca fueron propuestas por aquellos a quienes la primer Ep\u00edstola fue escrita.\n<\/p>\n<p>Dificultades que Surgen de la Doctrina y la Forma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La negaci\u00f3n de la autenticidad Paulina a la Ep\u00edstola a los Efesios esta basada en las caracter\u00edsticas especiales de la Ep\u00edstola desde el punto de vista del estilo como tambi\u00e9n de la doctrina, y, mientras difiere de aquellas grandes Ep\u00edstolas Paulinas, estas caracter\u00edsticas aunque m\u00e1s marcadas, se parecen a aquellas de la carta a los Colosenses. Pero ya hemos hecho bastante hincapi\u00e9 en ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las circunstancias bajo las cuales el Ap\u00f3stol debi\u00f3 haber escrito la Ep\u00edstola a los Efesios parece explicar por el desarrollo de la doctrina y por el remarcado cambio de estilo. Durante sus dos anos de cautiverio en Cesarea, Pablo no pudo ejercer sus funciones Apost\u00f3licas, y en Roma, aunque le permitieron mas libertad, el no pudo predicar el Evangelio fuera de la casa en la cual \u00e9l estaba prisionero. Por lo tanto, \u00e9l compens\u00f3 su deseo de actividad externa con una meditaci\u00f3n profunda de \u201csu Evangelio\u201d. La teolog\u00eda de la justificaci\u00f3n, de la Ley, y de las condiciones esenciales para la Salvaci\u00f3n, el ya las hab\u00eda llevado a la perfecci\u00f3n, habi\u00e9ndolas sistematizados en la Ep\u00edstola a los Romanos y, aunque las mantiene a la vista, el no requiri\u00f3 desarrollarlas m\u00e1s. En su Ep\u00edstola a los Romanos( viii-xi, xvi, 25-27) \u00e9l ha llegado a la investigaci\u00f3n de los consejos eternos de la Providencia concerniendo la salvaci\u00f3n de los hombres y la ha ampliado, como si esta fuera, una filosof\u00eda de la historia religiosa de la humanidad de la cual Cristo era el centro, como ciertamente \u00c9l ha sido siempre el objeto Central de la fe de San Pablo. As\u00ed, fue en el Mismo Cristo en  que las solitarias meditaciones del Ap\u00f3stol estaban concentradas, en la quietud de su celda \u00e9l iba a desarrollar, a fuerza de su labor intelectual personal y con la ayuda de nuevas revelaciones, esta primera revelaci\u00f3n recibida cuando \u201cle complaci\u00f3 a Dios revelar a Su Hijo en \u00e9l\u201d. \u00c9l fue, adem\u00e1s, urgido por las noticias tra\u00eddas a \u00e9l de tiempo en tiempo por alguno de sus disc\u00edpulos, como, por ejemplo, Epafras, de que en ciertas iglesias, estaban siendo propagados errores los cuales tend\u00edan a disminuir el papel y la dignidad de Cristo, anteponiendo ante El otros intermediarios en el trabajo de salvaci\u00f3n. Por otra parte, separado de los creyentes y no pudiendo viajar constantemente de una iglesia a otra, el Ap\u00f3stol fue capaz de abarcar en una sola mirada todos los Cristianos esparcidos por todo el mundo. Mientras \u00e9l residi\u00f3 en el centro del inmenso Imperio Romano el cual, en su unidad, abarcaba el mundo, fue la Iglesia universal de Cristo, el cumplimiento de le misteriosos decreto revelado a \u00e9l, la Iglesia en la cual hab\u00eda sido su privilegio traer a Jud\u00edos y paganos juntos, que se le presento a \u00e9l para contemplaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos temas de meditaci\u00f3n habitual son por supuesto introducidos en las cartas que \u00e9l tenia que escribir en ese tiempo. A los Colosenses \u00e9l les habla de la dignidad de Cristo, a los Efesios, y  nosotros hemos visto porque, de la unidad de la Iglesia. Pero en estas Ep\u00edstolas, Pablo se dirige a aquellos que son desconocidos para \u00e9l; el ya no necesita, como en cartas precedentes; combatir teor\u00edas las cuales socavaron la fundaci\u00f3n del trabajo y rebatir enemigos quienes en su odio, lo atacaron a \u00e9l personalmente. Por consiguiente, no hay mas ocasi\u00f3n de usar los apretados argumentos con los cuales el no solo derribo los argumentos de sus adversarios pero los desvi\u00f3 para la confusi\u00f3n de los \u00faltimos. Es m\u00e1s valioso el plantear las consideraciones sublimes de las cuales \u00e9l esta lleno que de discusiones. Entonces, las ideas se le amontonan tanto que le exige demasiado a su pluma; sus oraciones est\u00e1n llenas de sin\u00f3nimos y ep\u00edtetos calificativos y se mantiene haciendo nuevas proposiciones, perdiendo as\u00ed la claridad y vigor de controversia y asumiendo proporciones de un himno de adoraci\u00f3n. Por lo que podemos entender porque, en estas cartas el estilo de Pablo se torna mon\u00f3tono y lento y porque la composici\u00f3n literaria se diferencia tanto de las primeras Ep\u00edstolas. Cuando escribe a los Colosenses el por lo menos tiene una iglesia en particular con la cual tratar y ciertos errores que refutar, mientras que, en la Ep\u00edstola a los Efesios el se dirige de una vez y al mismo tiempo a un grupo de iglesia desconocidas de las cuales \u00e9l hab\u00eda recibido solo vaga informaci\u00f3n. No hab\u00eda nada concreto en esto y el Ap\u00f3stol fue dejado a su albedr\u00edo por la cual las caracter\u00edsticas especiales ya indicadas en la Ep\u00edstola a los Colosenses aparecen mas pronunciadas aun en la de los Efesios, particularmente en la parte dogm\u00e1tica.\n<\/p>\n<p>Tradici\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nosotros mantenemos en mente las circunstancias bajo las cuales Pablo escribi\u00f3 ambas cartas, sus caracter\u00edsticas peculiares no parecen ser obst\u00e1culo para la autenticidad Paulina. Por lo tanto, el testimonio que den sus dedicaciones ( Col.,i,1; Efe., i, 1), ellas mismas atestiguan de su autenticidad y la misma tradici\u00f3n Antigua la cual un\u00e1nimemente las atribuye al Ap\u00f3stol mantiene toda su fuerza. Desde el punto de vista tradicional la Ep\u00edstola a los Efesios esta en la misma clase de las mejores cartas de San Pablo. Usada en la Primera Ep\u00edstola de San Pedro, en la Ep\u00edstola de San Policarpo, en los trabajos de San Justino, quiz\u00e1s en la Didache y en 1 Clemente, parece que ya hab\u00eda sido bien conocida hacia el fin del primer siglo. Marcion y San Irineo se la atribuyen a San Pablo y parece que San Ignacio, cuando escribi\u00f3 a los Efesios ya hab\u00eda hecho uso de ella como Paulina. Hay que notar que si la autenticidad de esta Ep\u00edstola ha sido rechazada por la mayor\u00eda de los cr\u00edticos liberales desde los d\u00edas de Schleiermacher, es sin embargo concedida por muchos cr\u00edticos modernos, Protestantes entre ellos , y manteni\u00e9ndola como probable por Harnack y Julicher. De hecho, parece que se esta acercando el d\u00eda cuando todo el mundo la reconocer\u00e1 como trabajo de San Pablo, esta Ep\u00edstola a los Efesios, de la cual San Juan Cris\u00f3stomo admiraba las sublimes oraciones doctrinales: noematon meste\u2026\u2026\u2026 hypselon kai dogmaton.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Consultar introducciones al Nuevo Testamento. Nos limitaremos aqu\u00ed a indicar los \u00faltimos comentarios. Comentarios Catolicos: Bisping, Erklarung der Briefe an die Epheser, Philipper und Kolosser (Munster, 1866); Henle, Der Epheserbrief des hl. Apostela Paulus erklart (Augsburg, 1908); Belser, Der Epheserbrief ubersetzl und erklart (Freiburg im Br., 1908); Maunoury, Commentaire sur l\u2019epitre aux Galates, aux Ephesiensm etc. (Paris, 1881). Comentarios No-Cat\u00f3licos: Oltramare, Commentair sus les epitres de S. Paul aux Colossiens, aux Ephesiens et a Philemon (Par\u00eds, 1891); Von Soden, Die Briefe an die Kolosser, Epheser, Philemon in Hand-Commeniar sum N.T., ed Holtzmann (Freiburg im Br., 1893); Haupt, Die Gefangenachaftsbriefe in Krit.-exeg. Kommentar, ed. Meyer (8th ed., Gottingen, 1902); Ewald, Die Briefe des Paulus an die Epheser, Kolosser, und Philemon in Kommentar zum N.T., ed. Zahn (Leipzig, 1905); Baljon, Commentaar op de briven van Paulus aan der Thess., Ef., Kol. En aan Philemon (Utrecht, 1907); Abbott, A Critical and Exegetical Commentary on Epistles to the Ephisians and to the Colossians in International Critical Commentary (Edinburgh, 1897); Robinson, St. Paul\u2019s Epistle to the Ephesians (London, 1903); Westcott, St. Paul\u2019s Epistle to the Ephesians (London, 1906); Gore, St. Paul\u2019s Epistle to the Ephesians (London, 1907).-\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Ladeuze, Paulin. \u00abEpistle to the Ephesians.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05485a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Emilio Wong\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 An\u00e1lisis de la Ep\u00edstola 2 Caracter\u00edsticas Especiales 2.1 Forma 2.2 Doctrinas 3 Objeto 4 Destinatarios 5 Fecha y Lugar de Composici\u00f3n; Ocasi\u00f3n 6 Autenticidad 6.1 Relaci\u00f3n con Otros Libros del Nuevo Testamento 6.2 Dificultades que Surgen de la Doctrina y la Forma 6.3 Tradici\u00f3n An\u00e1lisis de la Ep\u00edstola La carta que, en los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-efesios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEPISTOLA A LOS EFESIOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24505","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24505"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24505\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}