{"id":24554,"date":"2016-02-05T16:40:54","date_gmt":"2016-02-05T21:40:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-filipenses\/"},"modified":"2016-02-05T16:40:54","modified_gmt":"2016-02-05T21:40:54","slug":"epistola-a-los-filipenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-filipenses\/","title":{"rendered":"EPISTOLA A LOS FILIPENSES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Circunstancias hist\u00f3ricas y car\u00e1cter<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 An\u00e1lisis<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Cuerpo de la Ep\u00edstola<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Autenticidad, unidad e identidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Critica Interna<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Lugar y fecha<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Fuentes<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Circunstancias hist\u00f3ricas y car\u00e1cter<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los filipenses, muy queridos de S, Pablo (i, 3, 7; iv, 1) ya le hab\u00edan enviado en variadas circunstancias ayuda pecuniaria y al saber que estaba preso en Roma (Hechos 27-28) enviaron a Epafrodito, uno de ellos, para llevarle limosnas y ayudarle en sus necesidades. S. Pablo lo recibi\u00f3 con alegr\u00eda, regocij\u00e1ndose en los sentimientos de afecto y cristianos de los Filipenses (iv, 10-19) y en general por la condici\u00f3n satisfactoria de su iglesia como le comunicaba Epafrodito. Puede que \u00e9ste fuera su compa\u00f1ero y asistente en Filipo (ii, 25); o al menos lo fue en Roma (ii, 30), pero enferm\u00f3 peligrosamente y estuvo a punto de morir (ii, 27). Esto produjo tristeza en los filipenses y en cuanto se recuper\u00f3 ten\u00eda deseos de volver a casa (ii, 26). Hablo, naturalmente se apresur\u00f3 a enviarle (ii, 26-28) y aprovechado la oportunidad de enviar con \u00e9l una carta a los fieles y a las autoridades de su iglesia. En esta carta, probablemente escrita al dictado por Timoteo, Pablo expresa sus sentimientos de alegr\u00eda y gratitud que atesora en relaci\u00f3n a los filipenses. Esta es la clave de la carta. Es una manifestaci\u00f3n de su coraz\u00f3n, que respira una intimidad paternal totalmente espont\u00e1nea En su amante coraz\u00f3n el Ap\u00f3stoles se manifiesta completamente y el tono afectivo, la sinceridad y delicadeza de sentimientos deben haber encantado a sus lectores y ganando su admiraci\u00f3n y amor. D e ah\u00ed que esta carta sea mucho mas epistolar en su estilo que otras  de S. Pablo. Expresiones familiares de gozo y gratitud se mezclan con reflexiones dogm\u00e1ticas y exhortaciones morales y es in\u00fatil buscar un arreglo ordenado y secuencias estrictas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, aunque la condici\u00f3n general de la iglesia de los Filipenses era excelente y S. Pablo no ten\u00eda que tratar de  grandes vicios, aunque hab\u00eda cosas que no eran completamente satisfactorias y que produc\u00edan aprensi\u00f3n. Pablo hab\u00eda o\u00eddo que el orgullo y vanagloria de algunos, especialmente de dos mujeres, Evodia y Sintaque, hab\u00edan causado malos entendimientos y rivalidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s les amenazaba un peligro m\u00e1s serio y mayor, quiz\u00e1 por parte de los judaizantes que, aunque no se necesita asumir que estuvieran presentes e hicieran proselitismo en el mismo Filipos al parecer hab\u00edan diseminado sus vanas doctrinas por las regiones vecinas. De ah\u00ed las exhortaciones a la caridad fraterna y a la concordia as\u00ed a no ser interesado. Pablo  basa estas exhortaciones (i, 8, 27; ii, 2, 3, 14, 16; iv, 2 ss.) en exaltadas consideraciones dogm\u00e1ticas tomando como ejemplo a Cristo, al mismo tiempo les propone el ejemplo  de su forma de pensar y actuar que no tiene mas que un prop\u00f3sito, la gloria de Dios y Cristo. Pero cuando advierte a los Filipenses contra los judaizantes el tono es de profunda tristeza e indignaci\u00f3n que caracteriza la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas.\n<\/p>\n<h3>An\u00e1lisis<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por las razones que se han indicado arriba, no hay que buscar en esta ep\u00edstola un plan definido o una visi\u00f3n clara. La carta es una sucesi\u00f3n de exhortaciones y efusiones que pueden ser recogidos bajo los siguientes encabezamientos:<br \/>\nIntroducci\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la introducci\u00f3n en la que se dirige a los obispos, di\u00e1conos y fieles (i, 1-2), S. Pablo se alegra de la excelente condici\u00f3n de la iglesia de los Filipenses y agradece que por sus  limosnas han compartido el merito de su cautividad y la difusi\u00f3n del evangelio (3-8); los ama con amor intenso, deseando ardientemente y pidiendo urgentemente que Dios se digne completar en ellos  la obra de la perfecci\u00f3n (9-11).\n<\/p>\n<h3>Cuerpo de la Ep\u00edstola<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Comienza Pablo dando noticias, en general muy satisfactorias \u2013 respecto a su propia situaci\u00f3n y la de la iglesia de Roma. Pero lo que relata respecto  si mismo debe haber tenido la intenci\u00f3n de ser una llamada  t\u00e1cita pero no por ello menos elocuente a la abnegaci\u00f3n y al alejamiento, ya que se pinta a si mismo buscando en todas las cosas no su gloria o ventaja personal sino solamente  la gloria de Cristo. Su cautividad se convierte para \u00e9l en causa de gozo, puesto que sirve a la propagaci\u00f3n del evangelio (i, 12-14). \u00bfQu\u00e9 le importa a \u00e9l que el evangelio sea predicado por indignos celos, si es predicado? (15-18); Si se le diera a elegir no sabe si prefiere la vida o la muerte; la vida le permita hacer el bien a las almas, y la muerte que ser\u00e1 el testimonio por Cristo y le unir\u00e1 a El (19-25). Sin embargo, piensa que ser\u00e1 liberado y podr\u00e1 aun trabajar por el progreso de los Filipenses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Les exhorta m\u00e1s directamente a llevar una vida digna del Evangelio (i, 27a) y especialmente para estar de acuerdo  y con abnegaci\u00f3n (i, 27b-ii, 4) (i) por el ejemplo de Cristo que estando en forma de Divinidad y poseyendo la suprema independencia  sin embargo , por nuestro bien , se aniquil\u00f3 a s\u00ed mismo y asumi\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo, someti\u00e9ndose a la muerte; (ii) por el deseo de un premio celestial tal como Cristo lo recibi\u00f3 (ii, 5-11).  Concluye repitiendo so exhortaci\u00f3n general a la perfecci\u00f3n cristiana y afirmando que dar\u00eda alegremente su vida para consegu\u00edrsela a ellos.<br \/>\n(3) El Ap\u00f3stol dice a los Filipenses que tan pronto como sepa el resultado de sus asuntos les enviar\u00e1 a Timoteo, su devoto compa\u00f1ero, que est\u00e1 tan bien dispuesto sobre los Filipenses (ii, 19-24); mientras tanto les env\u00eda a Epafrodito, so colega en los trabajos y su delegado ante \u00e9l (ver arriba); despide que lo reciban con alegr\u00eda y que le honren mucho por el amor que les lleva y el peligro de muerte al que se expuso mientras cumpl\u00eda su misi\u00f3n honor (25-30).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Deseando abreviar o concluir la ep\u00edstola Pablo comienza la conclusi\u00f3n (iii, 1a, To loipon), pero repentinamente la interrumpo para poner de nuevo en guardia a los Filipenses contra los maestros judaizantes lo que hace present\u00e1ndoles su propio ejemplo: \u00bfNo tiene \u00e9l  todos los beneficios y t\u00edtulos en las que acostumbran a gloriarse los judaizantes y muchos m\u00e1s? Pero todo lo ha despreciado y rechazado y contado como deshechos para poder ganar la verdadera justicia y perfecci\u00f3n, que se aseguran no por las obras de la ley, sino por la fe (iii, 1-11). El no hab\u00eda conseguido a\u00fan, es verdad, esta perfecci\u00f3n, es verdad, pero nunca ha dejado pero nunca ha dejado de ir hacia ella y hacia el premio que Dios le hab\u00eda llamado, refutando as\u00ed con su propio ejemplo a los que en su orgullo se llaman a si mismos perfectos (12-16); incita a sus lectores a imitarle (17)  y a que no sigan a los que amando las cosas de este mundo, tienen h\u00e1bitos depravados (18-iv, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) Pablo a\u00f1ade a esta exhortaci\u00f3n general una admonici\u00f3n especial. Pide a dos mujeres, Evodia y Sintaque, que busquen la concordia (iv, 2-3), y exhorta a todos a la alegr\u00eda espiritual, urgiendo la observancia de la bondad y amabilidad entre ellos (5), orden\u00e1ndoles que no se dejen alterar por nada, pero que recurran a Dios en sus preocupaciones (6-7), y que tratan de conseguir la perfecci\u00f3n cristiana en todas las cosas (8-9).<br \/>\nEp\u00edlogo<br \/>\nPablo concluye esta ep\u00edstola con una renovaci\u00f3n m\u00e1s explicita de su agradecimiento a los Filipenses por sus limosnas, usando las expresiones m\u00e1s delicadas y haciendo de su forma de aceptarlas una exhortaci\u00f3n final a la renuncia y abnegaci\u00f3n (11-19). A esto le sigue la doxolog\u00eda y los saludos. Especialmente notables son sus saludos a los de la familia de servidores del emperador (20-23).\n<\/p>\n<h3>Autenticidad, unidad e identidad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autenticidad de la Ep\u00edstola como untado, que fue aceptada  en general hasta mediados del siglo diecinueve, fue negada en primer lugar por la Escuela de Tubinga (Baur, 1845; Zeller; Volckmar). Sus argumentos, i.e., falta de originalidad, aparici\u00f3n de una idea semi-gn\u00f3stica, una idea de la justificaci\u00f3n que no pod\u00eda ser la de S. Pablo, fueron exitosamente refutados por L\u00fcnemann, Br\u00fcckner, Schenkel etc. Pero surgieron otros que se opon\u00edan, hombres como van Manen y especialmente Holsten (para su argumento principal, ver abajo). Se puede decir que  la autenticidad es generalmente admitida no solo por los exegetas cat\u00f3licos sino tambi\u00e9n por la mayor\u00eda de los protestantes y de los racionalistas (Hilgenfeld, Harnack, Zahn, J\u00fclicher, Pfleiderer, Lightfood, Gibb, Holtzmann).<br \/>\nCritica externa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los argumentos de la cr\u00edtica externa no permiten duda alguna. No trataremos de  las citas de o reminiscencias de la Ep\u00edstola que algunos autores creen encontrar en los primitivos escritores eclesi\u00e1sticos, como Clemente de Roma, Ignacio de Antioquia, El Pastor de Hermas etc. (ver. Cornely \u00abIntroductio\u00bb, IV, 491; Jacquier, p. 347; Toussaint en \u00abDict. De la Bible\u00bb, v. Filipenses). Hacia el 120 S. Policarpo habla expl\u00edcitamente a los Filipenses de las cartas (o la carta, epistolai) que Pablo les ha escrito, y algunos pasajes de esta carta prueban que hab\u00eda le\u00eddo la Carta a los Filipenses. M\u00e1s tarde, el Canon Muratoriano, S. Ireneo, Clemente de Alejandr\u00eda, Tertuliano y el Apostolic\u00f3n de Marci\u00f3n la atribuyen expresamente a S. Pablo.  Despu\u00e9s de Tertuliano los testimonios se hacen numerosos incontestables y la unanimidad se mantiene sin la menos excepci\u00f3n  hasta mediado el siglo diecinueve.\n<\/p>\n<h3>Critica Interna<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dificultades sacadas de la misma ep\u00edstola, que algunos autores han presentado contra la tradici\u00f3n, son equ\u00edvocas, como se admite por los m\u00e1s prominentes racionalistas y protestantes.<br \/>\n(a) Lenguaje y estilo. Los hapax legomena (que se dan unas cuarenta veces) nada demuestran contra el origen paulino de la ep\u00edstola, puesto que una cantidad similar reencuentra en otras ep\u00edstolas ciertamente aut\u00e9nticas. M\u00e1s a\u00fan, ciertas palabras (alrededor de veinte) muy peculiares  en las ep\u00edstolas de S. Pablo, ciertas formas de expresi\u00f3n, figuras, m\u00e9todo de estilo (i, 22, 27, 29; iii, 8, 14), y repeticiones de palabras demuestran el car\u00e1cter paulino de la ep\u00edstola.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(b) Doctrina. Las dos principales objeciones presentadas por Holsten (Jahrb. F\u00fcr Prot. Theol., I, 125; II, 58, 282) han hallado poco cr\u00e9dito entre los ex\u00e9getas, mientras que Holsgten en su obra (\u00abDas Evangelium des Paulus\u00bb, Berl\u00edn, 1898, II, 4) concede que la teolog\u00eda de la Ep\u00edstola a los filipenses es completamente paulina. De hecho (a) la Cristolog\u00eda de Filipenses, que presenta a Cristo preexistente en forma de Dios y hecho hombre en la Encarnaci\u00f3n, no contradice a la Primera Corintios (xv, 45), que describe a Cristo resucitado como hombre celestial, vestido con su cuerpo glorificado, o la de las otras ep\u00edstolas que en una forma m\u00e1s simple tambi\u00e9n nos muestra a Cristo preexistente como un ser divino hecho hombre en la Encarnaci\u00f3n (Gal. 4:4; Rom. 7:3; 2 Cor. 8:9). (b) La doctrina sobre la justificaci\u00f3n  por la fe y no por las obras establecida en la Ep\u00edstola a los Romanos y en G\u00e1latas, no se contradice en \u00e9sta (iii, 6); si de hecho S. Pablo habla aqu\u00ed de justicia legal es obvio mostrar su falta de poder y su inutilidad. (7-9).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La unidad  e integridad de la Ep\u00edstola ha sido tambi\u00e9n negada o puesta en duda por otros autores. V\u00f6lter y Spitta manten\u00edan que esta ep\u00edstola es una compilaci\u00f3n de otra aut\u00e9ntica a los Filipenses y una ap\u00f3crifa escrita alrededor del a\u00f1o 120. Clamen vio en ella una compilaci\u00f3n de dos ep\u00edstolas aut\u00e9nticas. Todas estas teor\u00edas han tenido poco \u00e9xito mientras que los argumentos que se han presentado a su favor, por ejemplo, la doble conclusi\u00f3n (iii, 1, y iv, 4) mezclada con detalles personales, consejos morales, instrucciones doctrinales etc. Est\u00e1n suficientemente  explicados por el car\u00e1cter familiar y consiguientemente libre y sin restricciones de la Ep\u00edstola.\n<\/p>\n<h3>Lugar y fecha<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay no sombra de duda de que la Ep\u00edstola a los Filipenses fue escrita durante la cautividad del Ap\u00f3stol (i, 7, 13, 14, 17; ii, 24). M\u00e1s aun, es cierto que fue escrita no en Cesarea, como algunos mantienen, sino en Roma (62-64 d.C.). Tal es la opini\u00f3n casi un\u00e1nime hasta de los que dicen que las otras tres ep\u00edstolas de la cautividad fueron escritas en Cesarea [ver i, 13 (el pr\u00e6torium); iv, 22 (la casa de C\u00e9sar); i, 17 ss. (Esto supone una iglesia m\u00e1s importante  que la de Cesarea). Los cr\u00edticos no se ponen de acuerdo si fue escrita al principio de su estancia en Roma o al final, antes o despu\u00e9s de las otras tres ep\u00edstolas de la cautividad. La mayor\u00eda se inclinan hacia el segundo punto de vista (Meyer, Weiss, Holtzmann, Zahn, J\u00fclicher etc.). Para los argumentos a favor y en contra se pueden consultar los libros de varios cr\u00edticos. El autor de este art\u00edculo es de la opini\u00f3n de que fue escrita hacia el final de la cautividad.\n<\/p>\n<h3>Fuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las siguientes son obras generales y comentarios en los que el lector encontrar\u00e1 una bibliograf\u00eda m\u00e1s extensa e informaci\u00f3n sobre las obras anteriores y comentarios. BEELEN, Commentarius in Epistolam S. Pauli ad Philippenses (2nd ed., Louvain, 1852); IDEM, Het nieuwe Testament (Bruges, 1892); BISPING, Erkl\u00e4rung der Briefe an die Epheser, Philipper und Kolosser (M\u00fcnster, 1866); LIPSIUS, Brief an die Galater, R\u00f6mer, Philipper (Handcommentar zum N. T.), adaptada por Holtzmann (2\u00aa ed., Freiburg, 1892); MOULE, The Epistle to the Philippians (Cambridge, 1895); CORNELY, Introductio specialis in singulos N. T. libros (Paris, 1897); M\u00dcLLER, Der Ap. Paulus Brief an die Philipper (Freiburg, 1899); VAN STEENKISTE, Commentarius in omnes S. Pauli Epistolas (Bruges, 1899); FUNK, Patres Apostolici (T\u00fcbingen, 1901); VINCENT, The Epistles to the Philippians and to Philemon (2nd ed., Edinburgh, 1902); HAUPT, Die Gefangenschaftsbriefe (8\u00aah ed., G\u00f6ttingen, 1902); JACQUIER, Historie des livres du Nouveau Testament, I (Paris, 1904); SHAW, The Pauline Epistles (2\u00aad ed., Edinburgh, 1904); CLEMEN, Paulus, sein Leben und Wirken (Giessen, 1904); BELSER, Einleitung in das neue Testament (2nd ed., Freiburg, 1905); LE CAMUS, L&#8217;\u0153uvre des Apotres (Paris, 1905) P\u00d6LZL, Der Weltapostel Paulus (Ratisbon, 1905); LIGHTFOOT, St. Paul&#8217;s Epistle to the Philippians (16th ed., London, 1908); FILLION IN VIGOUROUX, Dict. De la Bible, s. v. Philippes; TOUSSAINT, ibid, s. v. Philippiens; IDEM, Epitres de S. Paul (Paris, 1910); PRAT, La Th\u00e9ologie de S. Paul (Paris, 1909); FOUARD, Saint Paul, ses derni\u00e8res ann\u00e9es (Paris, 1910); VIGOUROUX-BACUEZ-BRASSAC, Manuel Biblique, IV (Paris, 1911).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nVander Heeren, A. (1911).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Paula J. Eckardt. Dedicado en amorosa memoria y con profunda gratitud  a mi padre Paul A. Eckardt, 1917-2000.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Circunstancias hist\u00f3ricas y car\u00e1cter 2 An\u00e1lisis 3 Cuerpo de la Ep\u00edstola 4 Autenticidad, unidad e identidad 5 Critica Interna 6 Lugar y fecha 7 Fuentes Circunstancias hist\u00f3ricas y car\u00e1cter Los filipenses, muy queridos de S, Pablo (i, 3, 7; iv, 1) ya le hab\u00edan enviado en variadas circunstancias ayuda pecuniaria y al saber &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-filipenses\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEPISTOLA A LOS FILIPENSES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24554","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24554\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}