{"id":24559,"date":"2016-02-05T16:41:05","date_gmt":"2016-02-05T21:41:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan-escoto-eriugena\/"},"modified":"2016-02-05T16:41:05","modified_gmt":"2016-02-05T21:41:05","slug":"juan-escoto-eriugena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan-escoto-eriugena\/","title":{"rendered":"JUAN ESCOTO ERIUGENA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Profesor irland\u00e9s, te\u00f3logo, fil\u00f3sofo y poeta, que vivi\u00f3 en el siglo nueve.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Nombre<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Lugar de Nacimiento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Vida<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Escritos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Doctrinas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Influencia<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Nombre<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los contempor\u00e1neos de Eri\u00fagena se refieren invariablemente a \u00e9l como Joannes Scottus o Joannes Scottigena. En los manuscritos del siglo d\u00e9cimo y en los siglos subsecuentes se encuentran las formas Eri\u00fagena, Ierugena, y Erigena. De \u00e9stos, la forma m\u00e1s antigua y m\u00e1s aceptable, desde la filolog\u00eda, es Eri\u00fagena, el cual, quiz\u00e1s porque a veces se escrib\u00eda Eryge-na, se cambi\u00f3 a Erigena. Significa \u201cun nativo de Irlanda\u201d. La forma Ierugena es evidente-mente, un intento de conectar la primera parte del nombre con la palabra griega hieros, y significa \u201cun nativo de la Isla de los Santos\u201d; la combinaci\u00f3n Joannes Scotus Erigena, no puede ser rastreada m\u00e1s all\u00e1 del siglo XVI.\n<\/p>\n<h2>Lugar de Nacimiento<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un tiempo, el lugar de nacimiento de Eri\u00fagena fue tema de disputa. Eriuven en Gales y Ayre en Escocia disputaban el honor, y cada uno presentaba defensores. Hoy en d\u00eda, de todos modos, el reclamo de Irlanda como el sitio de nacimiento de Juan es admitido univer-salmente. Todas las evidencias apuntan en este sentido, y nos llevan a concluir que cuando sus contempor\u00e1neos se refieren burl\u00f3namente a \u00e9l como venido a Francia desde Irlanda, ellos significan que no solo fue educado en la Isla de los Santos sino que tambi\u00e9n Irlanda fue su lugar de nacimiento. Cualquiera fuese la duda que tuvieran acerca del significado del t\u00e9rmino Scotus, no lo hab\u00eda respecto a la significaci\u00f3n del apellido Eri\u00fagena.\n<\/p>\n<h2>Vida<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que se sabe de la vida de Eri\u00fagena se cuenta muy r\u00e1pidamente. Alrededor del a\u00f1o 847 aparece en Francia en la corte de Carlos el Calvo, es recibido con un especial favor por \u00e9ste pr\u00edncipe, designado a cargo de la escuela del palacio, que parece haber tenido alg\u00fan tipo de localizaci\u00f3n permanente en Paris, y fue comisionado por su real patr\u00f3n para traducir los trabajos de Pseudo \u2013 Dionysius al Lat\u00edn. Esta traducci\u00f3n lo hizo destacado en el mundo de las letras y fue la ocasi\u00f3n que le permiti\u00f3 entrar en las controversias teol\u00f3gicas de esos d\u00edas, especialmente en aquellas concernientes a la predestinaci\u00f3n y la Eucarist\u00eda. Su conocimien-to del griego es evidente a partir de sus traducciones, y tambi\u00e9n lo prueban los poemas que escribi\u00f3. Es dudoso, por otra parte, que posea conocimientos del hebreo u otras lenguas orientales lo que a veces se le atribuye. De cualquier modo no hay evidencias que haya via-jado extensamente por Grecia o Asia Menor. Despu\u00e9s de abandonar Irlanda pas\u00f3 el resto de sus d\u00edas en Francia, probablemente en Par\u00eds y Lyon. Hab\u00eda, por lo que sabemos por manus-critos, una importante colonia de alumnos irlandeses en \u00e9ste \u00faltimo lugar. La tradici\u00f3n que tras la muerte de Carlos el Calvo fue a Inglaterra invitado por Alfredo el Grande, a ense\u00f1ar en la Escuela de Malmesbury, donde fue muerto por sus alumnos, no tiene asidero en los documentos contempor\u00e1neos y puede m\u00e1s bien surgir de alguna confusi\u00f3n de nombres por parte de historiadores posteriores. Es probable que haya muerto en Francia, pero se desco-noce la fecha. De las evidencias disponibles es imposible determinar si era un cl\u00e9rigo o un lego, aunque es dif\u00edcil negar que las condiciones generales de la \u00e9poca hagan m\u00e1s probable que se tratara de un cl\u00e9rigo o quiz\u00e1s de un monje.\n<\/p>\n<h2>Escritos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Traducci\u00f3n de los trabajos de Pseudo \u2013 Dionysius: \u00abDe Coelesti Hierarchia\u00bb; \u00abDe Eccle-siastica Hierarchia\u00bb; \u00abDe Divinis Nominibus\u00bb; \u00abDe Mystica Theologia\u00bb; \u00abEpistolae\u00bb; tra-ducci\u00f3n de la \u00abAmbigua\u00bb de S. M\u00e1ximo. \u2014 2. Comentarios: \u00abHomolia in prologum S. Evangelii sec. Joannem\u00bb, y un comentario del Evangelio de S. Juan, del cual solo unos pocos fragmentos han llegado hasta nosotros; comentarios del \u00abCelestial Hierarchy\u00bb y de \u00abEcclesiastical Hierarchy\u00bb de Pseudo \u2013Dionysius; glosas sobre el trabajo de Martianus Capella (a\u00fan en manuscrito), y en la op\u00fascula teol\u00f3gica de Boethius (Rand ed., Munich, 1906), la cual est\u00e1 conectada a la breve \u201cVida\u201d de Boethius (Pieper ed., \u00abConsolatio Philos.\u00bb, Leip-zig, 1871). \u2014 3. Trabajos teol\u00f3gicos: \u00abLiber de Praedestinatione\u00bb, y muy probablemente un trabajo sobre la Eucarist\u00eda, aunque es cierto que el texto \u201cDe Corpore et Sanguine Domini\u00bb, que una vez se pens\u00f3 era de Eri\u00fagena, es un trabajo de Paschasius Radbertus. \u2014 4. Traba-jos filos\u00f3ficos: \u00abDe Divisione Naturae\u00bb, su trabajo principal, y un tratado, \u00abDe Egressu et Regressu Animae ad Deum\u00bb, del cual s\u00f3lo poseeemos algunos fragmentos. \u2014 5. Poemas: escritos parte en Lat\u00edn y parte en Griego. Muchos de \u00e9stos est\u00e1n dedicados a Carlos el Calvo. La edici\u00f3n m\u00e1s completa de los trabajos de Eri\u00fagena es la del Dr. Floss, que fue impresa como el Vol. CXXII de Migne&#8217;s P.L. Se habla frecuentemente de una nueva edi-ci\u00f3n que englobe el resultado de los recientes descubrimientos de sus manuscritos, y que indudablemente saldr\u00e1 en poco tiempo.\n<\/p>\n<h2>Doctrinas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los errores en los cuales Eri\u00fagena cay\u00f3, tanto teol\u00f3gicos como filos\u00f3ficos, son muchos y serios, no caben dudas que \u00e9l aborrece la herej\u00eda, y estaba dispuesto a tratar a los herejes con no poca dureza (como es evidente en sus cr\u00edticas sobre Gotteschalk), y a trav\u00e9s de su vida crey\u00f3 tener una inquebrantable lealtad como hijo de la Iglesia. Tomando como garant\u00eda la autenticidad de los trabajos atribuidos a Dionisio el Areopagita, \u00e9l consider\u00f3 que las doctrinas que descubri\u00f3 en ellos no s\u00f3lo eran filos\u00f3ficamente ciertas, sino tambi\u00e9n teo-l\u00f3gicamente aceptables, dado que ellas acarreaban la autoridad del distinguido ateniense, converso de San Pablo. No sospech\u00f3 ni por un momento que en aquellos escritos tuviera que lidiar con un sistema de pensamiento laxamente articulado, en el cual las ense\u00f1anzas cristianas estaban mezcladas con los dogmas de un sutil pero profundo pante\u00edsmo anti \u2013 Cristiano. Como comentario debe agregarse otro punto para que podamos entender comple-tamente la actitud de Eri\u00fagena hacia la ortodoxia. Fue acusado por sus contempor\u00e1neos de inclinarse demasiado hacia los griegos. Y en realidad, los Padres Griegos fueron sus autores favoritos, especialmente Gregorio el Te\u00f3logo, y Basilio el Grande. De los Latinos, exalta a lo m\u00e1s alto a San Agust\u00edn. La influencia de estos en el temperamento del atrevido Celta fue hacia la libertad y no hacia la restricci\u00f3n en la especulaci\u00f3n teol\u00f3gica. Reconcili\u00f3 esta libertad con el respecto a la autoridad de la ense\u00f1anza de la Iglesia como \u00e9l la entend\u00eda. De todas maneras, en el verdadero ejercicio de esta libertad de especulaci\u00f3n que se permit\u00eda a s\u00ed mismo, cay\u00f3 en muchos errores que son incompatibles con el cristianismo ortodoxo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDe Predestinatione\u201d parece haber sido escrito despu\u00e9s de la traducci\u00f3n de los trabajos de Pseudo \u2013 Dionisio. De todas formas, hay en \u00e9l una sola alusi\u00f3n a la autoridad de los Padres Griegos y muy poco de la intrusi\u00f3n de palabras griegas y frases que tanto abundan en sus trabajos posteriores. Trata con el problema presentado por Gotteschalk respecto a la teor\u00eda de la predestinaci\u00f3n, y , m\u00e1s espec\u00edficamente, se compromete a probar que la predestina-ci\u00f3n es singular, no doble \u2013 en otras palabras, que no existe una predestinaci\u00f3n al pecado y al castigo sino s\u00f3lo hacia la gracia y felicidad eternas. La autoridad de Agust\u00edn es usada extensamente. Desde el punto de vista filos\u00f3fico, de todas maneras \u2013 es decir, la discusi\u00f3n de la verdadera naturaleza del demonio \u2013 Eri\u00fagena parece retroceder m\u00e1s que San Agust\u00edn y sostiene el punto de vista radical neo \u2013 Plat\u00f3nico que el demonio no existe. Es forzado por lo tanto a ir m\u00e1s all\u00e1 que San Agust\u00edn en el rechazo de la doctrina de la doble predestinaci\u00f3n. Que \u00e9l excede los l\u00edmites de la ortodoxia es la contestaci\u00f3n de Prudencio de Troya y Florio de Lyon, quienes responden a \u201cLiber de Predestination\u201d, en trabajos llenos de amargos ataques personales a Eri\u00fagena. Sus puntos de vista prevalecen en el Concilio de Valencia (855) y Langres (859), en los que la doctrina de Eri\u00fagena es condenada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que \u201cDe Corpore et Sanguine Domini\u201d no es de Eri\u00fagena, aunque se le atribuye a \u00e9l, no puede haber dudas que en algunos trabajos, ahora perdidos, en este tema \u00e9l mantiene doctrinas discordantes con la Doctrina Cat\u00f3lica de la Transubstanciaci\u00f3n. De los fragmentos que han llegado hasta nosotros de sus comentarios de San Juan inferimos que el considera a la Eucarist\u00eda simplemente como un modelo o figura. Al menos \u00e9l insiste en lo espiritual, con la exclusi\u00f3n, aparentemente, de lo f\u00edsico, \u201ccomiendo la Carne del Hijo de Hombre\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00abDe Divisione Naturae\u00bb, su trabajo m\u00e1s sistem\u00e1tico e importante. Eri\u00fagena trata en for-ma de di\u00e1logos los principales problemas de la filosof\u00eda y teolog\u00eda. El significado del t\u00edtulo es evidente desde las l\u00edneas iniciales en las cuales subraya su plan de trabajo. La \u201cNaturaleza\u201d, dice, \u201cest\u00e1 subdividida en cuatro especies\u201d: (1) \u201cLa Naturaleza que crea y que no es creada\u201d \u2013 o sea Dios, la Fuente y Principio de todas las cosas; (2) \u201cLa Naturaleza que es creada y crea\u201d \u2013 esto es el mundo de causas primordiales o ideas (Plat\u00f3nicas); (3) \u201cLa Naturaleza creada y que no crea\u201d \u2013 esto es, el mundo de los fen\u00f3menos, el mundo de las contin-gencias, el de las cosas percibidas por los sentidos; (4)\u201dLa Naturaleza que ni crea ni es creada\u201d \u2013 esto es Dios, el T\u00e9rmino hacia el cual todas las cosas retornan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1)\u201dNaturaleza\u201d, entonces, es sin\u00f3nimo de realidad, y tambi\u00e9n de Dios. Por lo tanto, cualquier realidad que el mundo de las ideas y el de los fen\u00f3menos posea, es, en el sentido m\u00e1s literal y verdadero, la realidad de Dios mismo. \u201cEl ser de todas las cosas es el ser supremo de Dios\u00bb (esse omnium est superesse Divinitatis) es una expresi\u00f3n que nunca se cansa de citar de los trabajos de Pseudo \u2013 Dionisio. Tan extremadamente perfecta es la esencia de la Divinidad, que Dios es incomprensible no s\u00f3lo para nosotros sino tambi\u00e9n para Si mismo. Porque si \u00c9l se conociera a Si mismo en alg\u00fan sentido adecuado, \u00c9l se colocar\u00eda a Si mismo en alguna categor\u00eda de pensamiento, lo que ser\u00eda limitarlo a Si mismo. Dios est\u00e1 por encima de todas las categor\u00edas. Por lo tanto, cuando hablamos sobre \u00c9l, estamos m\u00e1s seguros usan-do el modo de afirmaci\u00f3n negativo (apophatike) que el positivo (kataphatike). Esto es, estamos m\u00e1s seguros afirmando lo que \u00c9l no es, que aventur\u00e1ndonos a afirmar lo que \u00c9l es. Si tenemos que recurrir a una afirmaci\u00f3n positiva, debemos usar el prefijo hiper y decir que Dios es hipersubstancia, eso es, m\u00e1s que la substancia, etc. Del mismo modo, cuando de-cimos que Dios es el \u201cCreador\u201d de todas las cosas debemos entender esta afirmaci\u00f3n en un sentido completamente distinto que el sentido que atribuimos a la afirmaci\u00f3n \u201chacedor\u201d o \u201cproductor\u201d cuando lo aplicamos a agentes o causas finitas. La \u201ccreaci\u00f3n\u201d del mundo es en realidad una theophania, o una demostraci\u00f3n en adelante de la Esencia de Dios en las cosas creadas. As\u00ed como \u00c9l mismo se revela a la mente y al alma en una verdad espiritual e intelectual mayor, as\u00ed \u00c9l mismo se revela a los sentidos en el Mundo creado que nos rodea. La Creaci\u00f3n es, por lo tanto, un proceso de desdoblamiento de la Divina Naturaleza, y si conservamos la palabra Creador en el sentido de \u201cuno que hace las cosas de la nada\u201d, debemos entender que Dios \u201chace\u201d el mundo desde Su propia Esencia, la cual, debido a su incomprensibilidad, podr\u00eda decirse de la \u201cnada\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) La Naturaleza en su segundo sentido, \u201cLa Naturaleza que crea y es creada\u201d, es el mun-do de las causas primordiales, o ideas, que el Padre \u201ccre\u00f3\u201d en el Hijo, y que a su vez \u201ccrea\u201d, esto es determina la naturaleza gen\u00e9rica y espec\u00edfica de las cosas visibles y concretas. Estos, dice Eri\u00fagena, fueron llamados \u201cprototipos\u201d, theia thelemata, e \u201cideas\u201d, por los griegos. Su funci\u00f3n es la de causas ejemplares y eficientes. Porque dado que son, aunque creados, id\u00e9nticos con Dios, y dado que su locus es la Palabra de Dios, la Segunda Persona de la Sant\u00edsima Trinidad, ellos son causas operativas y no s\u00f3lo de tipo est\u00e1tico. Son coeternos con la Palabra de Dios. De esto, de todos modos, no es necesario inferir, como algunos cr\u00edticos han dicho, que de acuerdo a Eri\u00fagena las causas primordiales son id\u00e9nticas con la Palabra. Como ejemplo de causas primordiales Eri\u00fagena enumera bondad, sabidur\u00eda, intuici\u00f3n (introspecci\u00f3n), entendimiento, virtud, grandeza, poder, etc. Est\u00e1n unidos en Dios, parcialmente separados o dispersos en la Palabra, y completamente separados o dispersos en el mundo de los fen\u00f3menos. Por all\u00ed est\u00e1 subrayada toda la doctrina de Eri\u00fagena del origen de las cosas la imagen a la cual el frecuentemente se refiere, a saber, la del c\u00edrculo, cuyos ra-dios est\u00e1n unidos por el centro. El centro es Dios, los radios en un punto cercano al centro son las causas primordiales, y los radios de la circunferencia son los fen\u00f3menos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Estos fen\u00f3menos son la \u201cNaturaleza\u201d en el tercer sentido, \u201cque es creada y no crea\u201d. La corriente de la realidad, fluyendo desde el centro, Dios, pasando a trav\u00e9s de las ideas en la Palabra, pasa luego a trav\u00e9s de todos los genera suprema, media, e infima de la l\u00f3gica, luego entra en la regi\u00f3n de los n\u00fameros y en el dominio del tiempo y espacio, donde las ideas se vuelven supeditadas a la multiplicidad, a cambios, imperfecciones y a la decadencia. En esta \u00faltima etapa no son puras ideas sino solo la apariencia de la realidad, esto es fen\u00f3menos. En la regi\u00f3n de los n\u00fameros las ideas se transforman en \u00e1ngeles, esp\u00edritus incorp\u00f3reos puros. En el dominio del tiempo y del espacio las ideas toman la carga de la materia, que es el origen del sufrimiento, la enfermedad y el pecado. El mundo material, por lo tanto, de nuestra experiencia est\u00e1 compuesto de ideas revestidas en materia \u2013 aqu\u00ed Eri\u00fagena intenta una reconciliaci\u00f3n del Platonismo con nociones Aristot\u00e9licas. El hombre, tambi\u00e9n est\u00e1 compuesto de idea y materia, alma y cuerpo. Es la culminaci\u00f3n del proceso de las cosas desde Dios, y con \u00e9l, como veremos, comienza el proceso del retorno de todas las cosas hacia Dios. \u00c9l es imagen de la Trinidad en la medida en que se une en un ser con alma, sa-bidur\u00eda y amor. En el estado de inocencia en que fue creado, el era perfecto en cuerpo y alma, independiente de las necesidades del cuerpo y sin diferencia de sexos. La dependencia del alma del hombre al cuerpo y la sujeci\u00f3n del cuerpo al mundo de los sentidos, as\u00ed como la distinci\u00f3n de lo masculino y femenino en los seres humanos, son todos resultado del pecado original. La tendencia declinante de las almas hacia las condiciones de la existencia animal solo tiene un remedio, la Divina gracia. Por medio de este regalo sobrenatural el hombre puede elevarse por encima de las necesidades de su cuerpo sensible, colocar las demandas de la raz\u00f3n por encima de las del apetito corporal, y desde la raz\u00f3n ascender, a trav\u00e9s de la contemplaci\u00f3n a las ideas, y desde all\u00ed por intuici\u00f3n a Dios mismo. Las tres facultades aqu\u00ed aludidas como raz\u00f3n, contemplaci\u00f3n e intuici\u00f3n son designadas por Eriuge-na como sentido interno (dianoia), raciocinio (logos), e intelecto (nous). Estos son los tres grados de perfecci\u00f3n mental que el hombre debe alcanzar si \u00e9l debe liberarse de la esclavi-tud en la cual \u00e9l ha sido arrojado por el pecado, y alcanzar esta uni\u00f3n con Dios en que con-siste la salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) No solo el hombre, de todas formas, sino todo lo dem\u00e1s en la naturaleza est\u00e1 destinado a retornar a Dios. Esta resurrecci\u00f3n universal de la Naturaleza es el sujeto de la parte final del trabajo de Eri\u00fagena, en el que trata de \u201cLa Naturaleza que ni crea ni es creada\u201d. Esto es Dios, el T\u00e9rmino final, o Meta, de toda existencia. Cuando Cristo se vuelve hombre, \u00c9l toma en S\u00ed mismo el cuerpo, alma, sentidos, e intelecto, y cuando ascendi\u00f3 a los Cielos, \u00c9l toma \u00e9stos consigo, y no solo el alma del hombre sino sus sentidos, su cuerpo, la Naturale-za animal y vegetativa, y a\u00fan los elementos son redimidos, y el retorno final de todas las cosas a Dios, comenz\u00f3. Ahora, como ense\u00f1a Her\u00e1clito, las v\u00edas ascendente o descendente son las mismas. El retorno a Dios sigue en un orden inverso a trav\u00e9s de todos los escalones que marcan el curso descendente, o el proceso de las cosas desde Dios. Los elementos se transforman en luz, la luz se vuelve vida, la vida, la vida se vuelve sensible, lo sensible se transforma en raz\u00f3n, la raz\u00f3n se vuelve intelecto, el intelecto se vuelve ideas en Cristo, la Palabra de Dios, y a trav\u00e9s de Cristo retorna a la identidad de Dios del cual todos los pro-cesos de la Naturaleza comienzan. Esta \u201cincorporaci\u00f3n\u201d en Cristo tiene lugar por medio de la Divina Gracia en la Iglesia, de la cual Cristo es la cabeza invisible. La doctrina del retor-no final de todas las cosas a Dios muestran muy claramente la influencia de Or\u00edgenes. En general, el sistema de pensamiento reci\u00e9n subrayado es una combinaci\u00f3n del misticismo neo \u2013 Plat\u00f3nico, del emanacionismo, y pante\u00edsmo al cual Eri\u00fagena pretende en vano recon-ciliar con el empirismo Aristot\u00e9lico, el creacionismo Cristiano, y el te\u00edsmo. El resultado es un cuerpo de doctrinas laxamente articulado, en el cual predominan elementos m\u00edsticos e idealistas, y el cual hay mucho de irreconciliable con el dogma Cat\u00f3lico.\n<\/p>\n<h2>Influencia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia de Eri\u00fagena en el pensamiento teol\u00f3gico tanto de su propia generaci\u00f3n, como de las generaciones subsecuentes fue sin duda restringida por la condena a la que sus doc-trinas de la predestinaci\u00f3n y de la Eucarist\u00eda fueran sometidas por los Concilios de Valencia (855), Langres (859), y Vercelli (1050). La tendencia general de su pensamiento, tanto co-mo fue posible discernir en el tiempo de su traducci\u00f3n de Pseudo \u2013 Dionisio, era referida con sospechas en una carta dirigida por el Papa Nicol\u00e1s I a Carlos el Calvo en 859. No fue sino hasta el comienzo del siglo trece que el pante\u00edsmo de la \u00abDe Divisione Naturae\u00bb fue formalmente condenado. El Concilio de Par\u00eds (1225) uni\u00f3 la condena de los trabajos de Eri\u00fagena con las condenas previas (1210) de las doctrinas de Amalrico de Chartres y David de Dinant, y no existen dudas que los pante\u00edstas de esa \u00e9poca usaban los tratados de Eri\u00fagena. Mientras los grandes maestros Escol\u00e1sticos , Abelardo, Alejandro de Hales, San Bo-naventura, Santo Tom\u00e1s y Alberto el Grande no conoc\u00edan, aparentemente, nada de Eri\u00fagena y su pante\u00edsmo, ciertos grupos de te\u00f3logos m\u00edsticos aun tan tempranamente como en el si-glo trece, estaban interesados en sus trabajos y extrajeron sus doctrinas de los mismos. Los Albigenses tambi\u00e9n hallaron inspiraci\u00f3n en \u00e9l. M\u00e1s tarde, los M\u00edsticos, especialmente Meister Eckhart, fueron influidos por \u00e9l. En tiempos recientes los grandes idealistas trascendentales, especialmente los alemanes, reconocen el \u00e9l un alma gemela y hablan de \u00e9l en los m\u00e1s altos t\u00e9rminos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  MIGNE, P.L.. CXXII; RAND. Johannes Scotus (Munich, 1906); GARDNER, Studies in John the Scot (London, 1900); POOLE, Illustrations of the History of Medieval Thought (London, 1884), 53 sq., 311 sq.; TOWNSEND, The Great Schoolmen (London, 1881), 35 sq.; STAUDENMAIER, Johannes Scotus Erigena (Frankfort, 1834); CHRISTLIEB, Leben und Lehre des J.S.E. (Gotha, 1860); HUBER, Johannes Scotus Erigena (Munich, 1861), DRASKE, Johannes Scotus Erigena, etc. (Leipzig, 1902); SCHMITT, Zwei noch unbenutzte Handschriften des J.S.E. (Bamberg, 1900); NOACK, Johannes Scotus Erigena (Leipzig, 1876); SAINT-RENE TAILLANDIER, Scot Erigene et la phil. scol. (Strasburg, 1843); JACQUIN, Le neo-platonisme de Jean Scot in Rev. des sciences phil. et theol., Oct. 1907. TURNER, Hist. of Phil. (Boston, 1903), 246 sqq.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Turner, William. \u00abJohn Scotus Eri\u00fagena.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05519a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Angel Nadales\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Profesor irland\u00e9s, te\u00f3logo, fil\u00f3sofo y poeta, que vivi\u00f3 en el siglo nueve. Contenido 1 Nombre 2 Lugar de Nacimiento 3 Vida 4 Escritos 5 Doctrinas 6 Influencia Nombre Los contempor\u00e1neos de Eri\u00fagena se refieren invariablemente a \u00e9l como Joannes Scottus o Joannes Scottigena. En los manuscritos del siglo d\u00e9cimo y en los siglos subsecuentes se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/juan-escoto-eriugena\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJUAN ESCOTO ERIUGENA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24559","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24559"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24559\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}