{"id":24565,"date":"2016-02-05T16:41:19","date_gmt":"2016-02-05T21:41:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escatologia-en-la-iglesia-ortodoxa\/"},"modified":"2016-02-05T16:41:19","modified_gmt":"2016-02-05T21:41:19","slug":"escatologia-en-la-iglesia-ortodoxa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escatologia-en-la-iglesia-ortodoxa\/","title":{"rendered":"ESCATOLOGIA EN LA IGLESIA ORTODOXA"},"content":{"rendered":"<p>\n  An\u00e1stasis          <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo exponemos de una manera sint\u00e9tica la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica de la espiritualidad ortodoxa. En realidad, toda la vida del Oriente cristiano posee una profunda orientaci\u00f3n al Reino eterno y el anhelo por alcanzar la bienaventuranza escatol\u00f3gica, efecto de la plena comuni\u00f3n con la Sant\u00edsima Trinidad, se encuentra muy marcado. Puesto que son las expresiones m\u00e1s representativas de la espiritualidad ortodoxa, nos hemos abocado a tres \u00e1mbitos: los monjes, los iconos y los santos.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El monje: manifestaci\u00f3n del maximalismo escatol\u00f3gico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Los iconos: ventanas a la eternidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Los santos: receptores del don escatol\u00f3gico del Esp\u00edritu Santo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Conclusi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Notas<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin temor a exageraciones, podemos afirmar que el mundo ortodoxo est\u00e1 transido por un gran deseo del Reino eterno. La expresi\u00f3n m\u00e1s sensible de este deseo es la liturgia ortodoxa. Cuando la Iglesia Ortodoxa  [1] se congrega para celebrar la divina liturgia, percibe que ha entrado en el \u00e1mbito de lo eterno. La liturgia \u2014as\u00ed lo remarcan siempre los te\u00f3logos ortodoxos\u2014 es un anticipo del cielo en la tierra, una verdadera manifestaci\u00f3n de la gloria \u2014doxa\u2014 divina. Sin embargo, en este art\u00edculo no abordamos el \u00e1mbito de la liturgia sino que nos concentramos en algunos rasgos de la espiritualidad ortodoxa. Y dada la inmensa riqueza de esta espiritualidad, que bien ameritar\u00eda todo un estudio espec\u00edfico  [2], nos detenemos s\u00f3lo en tres aspectos donde la orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica resalta de forma n\u00edtida. Estos aspectos son: los monjes, los iconos y los santos.\n<\/p>\n<h2>El monje: manifestaci\u00f3n del maximalismo escatol\u00f3gico<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las fuentes de la conciencia escatol\u00f3gica de la Iglesia ortodoxa es el monacato. La vida mon\u00e1stica goza de gran raigambre en el mundo ortodoxo, m\u00e1s a\u00fan, el Oriente cristiano es considerado como la patria del monacato cristiano. [3] Los monjes no s\u00f3lo son considerados como miembros de gran vitalidad y dinamismo dentro del cuerpo eclesial, sino que constituyen la gran reserva espiritual de donde la Iglesia toma sus fuerzas. [4] A lo largo de su historia, la Iglesia de Oriente ha sido testigo de que los monjes han defendido la pureza de la fe cuando \u00e9sta se ha encontrado en peligro de ser da\u00f1ada o malinterpretada. No es una exageraci\u00f3n decir que la Iglesia Oriental no puede vivir sin el monacato.Es indudable que la vida espiritual del mundo ortodoxo est\u00e1 profundamente marcada por el monacato, a tal punto que no se puede comprender la espiritualidad ortodoxa sin el monacato. Aspectos propios de la vida asc\u00e9tica y m\u00edstica como: la oraci\u00f3n, la conversi\u00f3n, el esfuerzo por la santidad, la adquisici\u00f3n de las virtudes, etc. aparecen constantemente iluminados desde la vida mon\u00e1stica. El  te\u00f3logo ortodoxo Olivier Cl\u00e9ment incluso llega a vincular la salud espiritual de la Iglesia con la vida mon\u00e1stica.[5] El monje es quien recuerda al mundo ortodoxo que existen realidades eternas a las que todos debemos aspirar, pero esto no le impide estar atento a las realidades del mundo y rezar por las necesidades de sus hermanos, los hombres [6].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La espiritualidad ortodoxa ha considerado siempre la vida mon\u00e1stica como el ideal del cristiano. Pero, esto no significa menospreciar otros estilos de vida como el estado matrimonial. La ortodoxia defiende que la vida mon\u00e1stica es un estado verdaderamente feliz; por lo tanto, las acusaciones de que el monje lleva una vida oscura y privada de alegr\u00eda son falsas. El monje tiene un fin: adquirir el Esp\u00edritu Santo, ser pneumat\u00f3phoro. En el mundo ortodoxo, existe una sola espiritualidad: la mon\u00e1stica, y se percibe que cada fiel bautizado ha recibido una especie de \u00abtonsura\u00bb, que le orienta a la espiritualidad mon\u00e1stica. Es lo que autores como Paul Evdokimov han llamado \u00abel monacato interior\u00bb. [7]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl monacato ortodoxo est\u00e1 estrechamente ligado con la escatolog\u00eda. Diversos te\u00f3logos ortodoxos han sacado a la luz el car\u00e1cter escatol\u00f3gico de la vida mon\u00e1stica. [8] As\u00ed, el te\u00f3logo griego Begzos se\u00f1ala dos aspectos que muestran claramente la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica del monacato: por un lado, aparece como una instituci\u00f3n que contin\u00faa el profetismo del Antiguo Testamento y el martirio de los primeros cristianos; por otro, es un s\u00edmbolo del Reino de Dios. [9] Con respecto al primer aspecto, Begzos indica que los monjes al igual que los profetas del AT muestran el sentido de la historia y a la vez lo sobrepasan con su predicaci\u00f3n meta-hist\u00f3rica. [10] Si los m\u00e1rtires trascendieron la historia derramando su sangre por Cristo; tambi\u00e9n los monjes hacen una trascendencia de la historia pero con un martirio incruento. De este modo, los monjes se constituyen de alguna manera en los sustitutos de los m\u00e1rtires.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al hecho de que el monacato es un signo del Reino de Dios, los monjes \u2014afirma Begzos\u2014 muestran con su estilo de vida que pertenecen a un Reino que no es de este mundo. Son los llamados a dar el testimonio \u2014martyrion\u2014 de las realidades eternas pues su estilo de vida anticipa la condici\u00f3n escatol\u00f3gica del cristiano. Al mismo tiempo, proclamando el \u00e9schaton con sus vidas, los monjes no niegan la entidad de la historia; m\u00e1s bien, revelan el justo y aut\u00e9ntico sentido de la misma pues ellos no hacen depender sus vidas de las preocupaciones de la ciudad terrena. [11] Los primeros monjes viv\u00edan en el desierto, pero parad\u00f3jicamente viviendo as\u00ed, ellos preservaron a la Iglesia de toda secularizaci\u00f3n, porque el monacato \u2014por su orientaci\u00f3n escatol\u00f3gica\u2014 es la mejor defensa de la Iglesia contra la secularizaci\u00f3n. [12]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, Cl\u00e9ment se\u00f1ala que cuando el emperador se convirti\u00f3 al cristianismo y puso el poder al servicio de la Iglesia, apareci\u00f3 un gran conformismo. Entonces, la misi\u00f3n prof\u00e9tica del sacerdocio universal se concentr\u00f3 en el movimiento mon\u00e1stico. De esta manera, el bautismo de sangre fue reemplazado por el bautismo de la ascesis y la renuncia voluntaria. Gracias a su \u00abmaximalismo escatol\u00f3gico\u00bb, los monjes impidieron la confusi\u00f3n entre el poder secular y la Iglesia; [13] adem\u00e1s, forjaron el esp\u00edritu filok\u00e1lico de la ortodoxia: el amor a una belleza que no es de este mundo, pero que se refleja como anticipo en la liturgia y en la vida santa. [14]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evdokimov concibe la aparici\u00f3n de la vida mon\u00e1stica como una purificaci\u00f3n de la humanidad. Los monjes del desierto \u2014afirma Evdokimov\u2014 con su vida asc\u00e9tica interpelaron a una generaci\u00f3n demasiado comprometida con lo temporal. A trav\u00e9s de sus luchas contra el maligno, obraron un maravilloso examen del alma humana, pues hicieron una introspecci\u00f3n del esp\u00edritu humano para descubrir en \u00e9l, los fondos oscuros y de esa manera dar las pautas de una verdadera purificaci\u00f3n interior. [15]  De este modo, el \u00abmaximalismo escatol\u00f3gico\u00bb de los monjes aparece como despertador para todos los fieles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, Evdokimov hace notar que si al margen de la ciudad secular cristiana se levanta el monacato, su rol es ser justamente la medida m\u00e1xima, la \u00absal del Reino\u00bb. Su fin es manifestar la luz del Reino y la significaci\u00f3n meta-hist\u00f3rica de la historia. En los siglos pasados \u2014se\u00f1ala Evdokimov\u2014, la multitud iba a contemplar a los ascetas y de esa manera llevaban en su alma cierta visi\u00f3n grandiosa que les ayudaba en su existencia. Los monjes al renunciar al mundo se reencontraban bajo otra forma de vida, y ese estilo de vida daba un mensaje y un sentido espiritual a la vida de los dem\u00e1s cristianos. Por eso \u2014continua Evdokimov\u2014, la ascesis mon\u00e1stica, cuando est\u00e1 depurada y centrada en el amor, traza una regla de conducta igual para los monjes como para la vida en el mundo. La ra\u00edz de la existencia mon\u00e1stica est\u00e1 en el amor de Dios. [16]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n historia y escatolog\u00eda es iluminada por la vida mon\u00e1stica porque permite comprender que la transfiguraci\u00f3n del mundo y el bienestar de los hombres, no dependen, en primer lugar, de las condiciones exteriores de la vida. En otras palabras, el elemento m\u00e1s importante que hace posible un verdadero cambio, no radica en el esfuerzo humano sino en la comuni\u00f3n con el Dios trinitario. La verdadera transformaci\u00f3n del mundo es interior y se da en el dominio de la vida espiritual. Los monjes \u2014siguiendo a Cristo y a los Ap\u00f3stoles que no predicaron como primera exigencia una transformaci\u00f3n social\u2014 buscan mejorar el mundo interior no el exterior; pero a la vez, son conscientes de que al cambiar el coraz\u00f3n del hombre se cambia el mundo y sus estructuras. Se trata de mejorar interiormente para que mejoren las estructuras del mundo. San Seraf\u00edn de Sarov \u2014el santo ruso m\u00e1s popular del siglo XIX\u2014 proclamaba: \u00abs\u00e1lvate a ti mismo y los que te rodean ser\u00e1n salvados\u00bb. Estas palabras de san Seraf\u00edn manifiestan el telos no s\u00f3lo de la vida mon\u00e1stica sino de todos los hombres: alcanzar el cielo, la patria eterna en comuni\u00f3n con los dem\u00e1s. [17]\n<\/p>\n<h2>Los iconos: ventanas a la eternidad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La veneraci\u00f3n de los iconos con las im\u00e1genes de Cristo, la Virgen y los  santos es una parte esencial de la piedad ortodoxa, y est\u00e1n al nivel de la veneraci\u00f3n de la cruz y del Evangelio. [18] Para los ortodoxos, el icono es una forma particular de la tradici\u00f3n eclesial pintada a trav\u00e9s de colores y figuras. [19]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los iconos son una verdadera necesidad para el alma ortodoxa. Por eso, al entrar en un templo ortodoxo se percibe la presencia abundante de iconos, tanto en las paredes como en el iconostasio. En los momentos de florecimiento de la piedad ortodoxa, el mejor term\u00f3metro ha sido la gran producci\u00f3n de iconos. En ellos se refleja la gloria de Dios, a tal punto que si la arquitectura de los templos ortodoxos hace que el espacio manifieste pl\u00e1sticamente el Reino futuro, los iconos lo manifiestan a trav\u00e9s de la imagen. Pero, no se trata \u00fanicamente de un arte piadoso, pues la veneraci\u00f3n de los iconos tiene fundamentos cristol\u00f3gicos y cuenta como mejor sustento dogm\u00e1tico, la aprobaci\u00f3n del Segundo Concilio de Nicea. [20]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mundo ortodoxo, los iconos ocupan un lugar privilegiado dentro de la liturgia y la espiritualidad. Ellos poseen no s\u00f3lo un valor pedag\u00f3gico sino mist\u00e9rico. Se percibe que son portadores de la gracia divina ya que permiten entrar en comuni\u00f3n con la persona representada en la imagen. En esa estrecha relaci\u00f3n imagen-prototipo, se funda su car\u00e1cter sagrado, [21] pues el icono no es un retrato sino que hace presente misteriosamente al prototipo. [22] Por eso \u2014para un fiel ortodoxo\u2014, el icono permite de alguna manera entrar en comuni\u00f3n \u2014koinonia\u2014 anticipada con el Se\u00f1or, la Virgen y los santos. As\u00ed se entiende, que los iconos sean considerados por la ortodoxia como sacramentos \u2014aunque no como los siete mysteria\u2014 de la presencia de la gloria divina. Adem\u00e1s, los iconos se convierten en verdaderos signos escatol\u00f3gicos, ya que todos los elementos que confluyen en la representaci\u00f3n del icono tienen como objetivos: expresar una realidad que escapa a los l\u00edmites de este mundo, y al mismo tiempo, anunciar la transformaci\u00f3n deificante del siglo porvenir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la Iglesia Ortodoxa, el icono por excelencia es el rostro mismo de Cristo. Todos los iconos est\u00e1 en funci\u00f3n del icono del Salvador \u00abno hecho por mano humana\u00bb \u2014acheiropoiete. [23]  De esta manera, el rostro glorioso del Se\u00f1or aparece como referente de toda representaci\u00f3n ic\u00f3nica. En cuanto al Padre \u2014fuente y origen de la divinidad\u2014 se evita representarlo pues quien ve al Hijo ya ve al Padre. [24] El Esp\u00edritu Santo es representado como paloma o como lengua de fuego, pero se considera que su representaci\u00f3n est\u00e1 sugerida en la luz que brilla en los iconos. [25] La representaci\u00f3n de Cristo se extiende a los miembros de su cuerpo m\u00edstico: la Virgen y los santos, pues en ellos se expresa la carne deificada por el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El icono aparece como una ventana al otro mundo, al Reino eterno. A trav\u00e9s del icono, el ser humano entra en contacto directo con el mundo espiritual y con aquellos que est\u00e1n en el \u00e1mbito de lo divino. As\u00ed, las realidades escatol\u00f3gicas aparecen mostradas pl\u00e1sticamente. [26] El lenguaje de los iconos es escatol\u00f3gico, pues ellos manifiestan no tanto la verdad hist\u00f3rica de los personajes representados sino la gloria definitiva; de este modo, el icono aparece como un testimonio del \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb y signo elocuente de las realidades escatol\u00f3gicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los iconos, las figuras de aqu\u00ed son transfiguradas, pues aparecen cargadas de elementos divinos, y todo lo que expresa el icono hace recordar al observador la existencia de la vida eterna como \u00abvida deificada\u00bb. El icono no demuestra nada, simplemente se muestra a los ojos del espectador; adem\u00e1s, no obliga a un razonamiento sino que invita a la contemplaci\u00f3n. Los iconos son la presencia misteriosa de Cristo, la Virgen, los santos. En definitiva, plasman el para\u00edso en la tierra y de ese modo, hace que el arte haga su mayor servicio: proclamar la gloria de Dios. [27]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El icono s\u00f3lo da lo estrictamente necesario del lado anecd\u00f3tico y hace presente el original en la plenitud de sus elementos arquet\u00edpicos. Su intenci\u00f3n es b\u00edblica: avivar el deseo del Reino de Dios. Es decir, aquella realidad absolutamente nueva y deseable. Seg\u00fan Evdokimov, el icono es una invocaci\u00f3n y un testimonio de la Parus\u00eda del Se\u00f1or. Los diversos elementos que constituyen al icono hacen que \u00e9ste se aleje de toda cosificaci\u00f3n, pues el icono jam\u00e1s ilustra ni dibuja con exactitud el prototipo. Lo que hace es plasmar la presencia de lo trascendente pero se salvaguarda toda objetivaci\u00f3n. [28]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n del icon\u00f3grafo [29] es hacer que las figuras, formas y colores sean testimonio del Reino eterno. De esta manera, ignora toda t\u00e9cnica profana ya sea el naturalismo o el realismo. No admite artificios para suscitar emociones. Por eso, el icono permanece alejado del impresionismo; no conoce tres dimensiones y elimina toda insinuaci\u00f3n de sensualidad, adem\u00e1s es riguroso y sobrio. Para los hijos de la carne parece seco y poco emotivo. [30]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evdokimov llama la atenci\u00f3n de que a menudo la perspectiva en los iconos se invierte. Pues en ellos, las l\u00edneas se acercan al espectador y esto da la impresi\u00f3n de que sus personajes salen y van a su encuentro. Los ojos ya no buscan el punto interior propio del arte com\u00fan \u2014signo del espacio profano y ca\u00eddo\u2014 sino que el espacio espiritual sale hacia fuera. La perspectiva invertida toma su punto de partida en el coraz\u00f3n del que contempla el icono. Adem\u00e1s, no existen pesos y los vol\u00famenes desaparecen, mientras que las l\u00edneas doradas lo penetran todo manifestando la luz tab\u00f3rica. Los iconos \u2014afirma Evdokimov\u2014 representan al homo coelestis que deja atr\u00e1s al homo terrenus. As\u00ed, los cuerpos aparecen como penetrados por el oro de la luz deificante. De este modo, el fondo dorado reemplaza al espacio tridimensional y las formas del icono remarcan la dimensi\u00f3n espiritual. [31]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las formas, en los iconos el rostro lo domina todo. [32] Incluso si hay elementos c\u00f3smicos toman cierta forma humana pues se quiere manifestar que el hombre es el \u00abverbo c\u00f3smico\u00bb. Los ojos agrandados significan que ya ven el \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb. Los labios finos est\u00e1n privados de todo sensualismo \u2014comida y pasiones\u2014 ense\u00f1ando que son para alabar al Dios trinitario, consumir la Eucarist\u00eda y dar el \u00f3sculo de la paz, mientras que las orejas alargadas simbolizan que \u00abescuchan\u00bb el silencio de la contemplaci\u00f3n. La frente ligeramente ancha y alta es signo de la sabidur\u00eda y la capacidad contemplativa del pensamiento. Las formas de los cuerpos deben expresar todo alejamiento de la pesadez terrena. En definitiva, todo el conjunto quiere expresar el psoma pneumatikon de la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica. [33]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los colores poseen una misi\u00f3n: expresar la transfiguraci\u00f3n de la luz tab\u00f3rica. Por eso, nunca son colores tristes u opacos. Excepto algunos colores como el oro, p\u00farpura, el azul, etc., otros pueden cambiar seg\u00fan el tema representado. El oro expresa la Transfiguraci\u00f3n, [34] en cambio, el marr\u00f3n sirve para expresar la humanidad de Cristo \u2014su aspecto ken\u00f3tico\u2014. Todos los colores que se utilizan en el icono impresionan y forman diversos matices, hablando un lenguaje verdaderamente espiritual. As\u00ed, la combinaci\u00f3n de colores como el azul p\u00e1lido, el rojo bermejo, el verde claro, entre otros,  permiten reflejar la luz divina e invitan a la alabanza. Un dato muy significativo es que en el icono no se hacen sombras, pues expresa una realidad divina donde no se oculta el sol; m\u00e1s a\u00fan, el icono debe ser como un reflejo de la luz divina, y debe expresar la gloria de Dios como anticipaci\u00f3n parusiaca. [35]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La luz que reflejan los iconos es manifestaci\u00f3n de la \u00abluz tab\u00f3rica\u00bb. El tema de la luz en la teolog\u00eda ortodoxa remite siempre a la divinizaci\u00f3n \u2014theosis\u2014 y en consecuencia a la escatolog\u00eda, pues si bien la deificaci\u00f3n se inicia en la tierra\u2014Lossky habla del comienzo de la Parus\u00eda en los santos\u2014, la luz del hombre divinizado s\u00f3lo ser\u00e1 plena en el \u00aboctavo d\u00eda\u00bb de la creaci\u00f3n [36]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, los iconos aparecen como \u00abventanas\u00bb que se abren para que los fieles ortodoxos contemplen las realidades futuras. Por eso, todo en ellos debe irradiar luz como signo indicativo de la gloria del Reino por venir. As\u00ed por ejemplo, cuando se representan a los m\u00e1rtires \u00e9stos no llevan los instrumentos del suplicio y las im\u00e1genes de los ermita\u00f1os aparecen con formas terrestres de los \u00e1ngeles. No es casualidad que entre los iconos m\u00e1s importantes figuren el Pantocrator \u2014el Cristo parusiaco\u2014 y la deisis [37] \u2014Cristo glorioso que viene acompa\u00f1ado por la Virgen y San Juan Bautista como principales  intercesores\u2014. De esta manera, el arte ortodoxo expresa de manera ic\u00f3nica la venida de e\u00f3n futuro, cuyas caracter\u00edsticas \u2014la humanidad deificada por la luz tab\u00f3rica\u2014 no s\u00f3lo son ilustradas sino anticipadas ya en cierta manera por los iconos.\n<\/p>\n<h2>Los santos: receptores del don escatol\u00f3gico del Esp\u00edritu Santo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la espiritualidad ortodoxa est\u00e1 muy presente la veneraci\u00f3n a los santos. Ellos aparecen como las obras maestras del Esp\u00edritu Santo. Es muy significativo que la liturgia bizantina celebre la Fiesta de Todos los Santos el domingo siguiente a Pentecost\u00e9s, pues la ubicaci\u00f3n de esta  fiesta ense\u00f1a que la santidad proviene de la acci\u00f3n deificante del Par\u00e1clito. [38] En la vida de los santos, la ortodoxia percibe que el Esp\u00edritu Santo anticipa la \u00faltima ep\u00edclesis de la historia que se dar\u00e1 en la Parus\u00eda. Al respecto, el conocido  te\u00f3logo Vladimir Lossky ha se\u00f1alado que en la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica, la tercera Persona de la Trinidad \u2014que no tiene imagen en ninguna hip\u00f3stasis\u2014, se revelar\u00e1 en las personas deificadas, puesto que el gran \u00abcoro\u00bb de los santos ser\u00e1 su imagen fiel. [39] Por su parte, Pavel Florensky se\u00f1ala que la ascesis y las reliquias de los santos son signos de la tercera hip\u00f3stasis y de su actividad. En los santos \u2014afirma Florensky\u2014 se ve al Esp\u00edritu Santo como por unos \u00abprism\u00e1ticos\u00bb. [40]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los santos constituyen una \u00abcadena de oro\u00bb [41] con los fieles que viven en la tierra. El te\u00f3logo ruso Bulgakov se\u00f1ala que no s\u00f3lo son \u00ablos amigos de Dios\u00bb sino tambi\u00e9n de los vivos, pues interceden por la Iglesia peregrina, formando una verdadera comuni\u00f3n de amor y oraci\u00f3n con los viadores. La presencia de los santos en la Iglesia \u2014afirma Bulgakov\u2014 no s\u00f3lo es posible sino que es  necesaria, porque es consecuencia de la comuni\u00f3n con Cristo y la deificaci\u00f3n obrada por el Esp\u00edritu. Bulgakov define a los santos como las manos de Dios con las cuales cumple sus obras. [42]  La teolog\u00eda ortodoxa se\u00f1ala que el fundamento dogm\u00e1tico de la veneraci\u00f3n de los santos se encuentra en que la Iglesia es el cuerpo de Cristo. Quienes se unen \u00edntimamente a Cristo participan de su vida, son deificados y se convierten en \u00abdioses\u00bb por la gracia. [43]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la vida de sus santos, la ortodoxia contempla la gloria del siglo futuro. La espiritualidad ortodoxa ha conocido numerosas manifestaciones externas de santidad en sus fieles. Los santos aparecen como pneumat\u00f3phoros [44] pues actualizan el sello del Esp\u00edritu y manifiestan que el Reino de Dios est\u00e1 en ellos. Es com\u00fan en la espiritualidad ortodoxa, narrar transfiguraciones en vida de sus grandes m\u00edsticos; por ejemplo, son muy populares los relatos de las milagrosas y sobrenaturales manifestaciones ocurridas en la vida de san Seraf\u00edn de Sarov [45] \u2014considerado como uno de los grandes santos de la Iglesia Rusa\u2014 o en la vida del carism\u00e1tico sacerdote ortodoxo San Juan de Kronstadt. [46] Adem\u00e1s, tambi\u00e9n es frecuente en las hagiograf\u00edas ortodoxas narrar la vida de los grandes santos mostr\u00e1ndolos en armon\u00eda con el cosmos, e incluso, en una relaci\u00f3n amistosa con los animales. De esta manera, se quiere manifestar c\u00f3mo en los santos se restaura la armon\u00eda perdida por el pecado de Ad\u00e1n; al mismo tiempo, en ellos se anuncia \u00abel octavo d\u00eda\u00bb de la creaci\u00f3n, cuando el don escatol\u00f3gico del Esp\u00edritu Santo renueve el cosmos haciendo del mundo un espejo de la gloria divina. [47]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, en los iconos de los santos resalta el dibujo de los \u00abnimbos\u00bb. Son signos que manifiestan el estado de divinizaci\u00f3n que trae el Esp\u00edritu Santo sobre quienes han llevado una vida santa, haci\u00e9ndoles participar anticipadamente de las delicias del Reino. Evdokimov se\u00f1ala que los \u00abnimbos\u00bb de los temas iconogr\u00e1ficos no son se\u00f1ales distintivas de santidad sino el resplandor de su luminosidad, pues la luz es la gloria de la santidad. Los santos son la luz del mundo, y esa luz \u2014la luz tab\u00f3rica\u2014 debe reflejarse en los iconos; por eso, los icon\u00f3grafos no colocan fuentes de luz sobre el icono: la luz es el tema y no se ilumina el sol. El fondo del icono \u2014se\u00f1ala Evdokimov\u2014 es la luz tab\u00f3rica y se puede decir que el icon\u00f3grafo de alguna manera pinta con la luz tab\u00f3rica. [48]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un aspecto que conviene fijarnos pues est\u00e1 relacionado con la escatolog\u00eda, viene a ser la veneraci\u00f3n de las reliquias. En el mundo ortodoxo se tiene un gran aprecio a esta piedad y se encuentra en el mismo nivel de la veneraci\u00f3n de los iconos. [49] Las reliquias de los santos se colocan en el altar sobre el cual se celebra la Eucarist\u00eda y en el antimensi\u00f3n. [50]  La veneraci\u00f3n de las reliquias \u2014en la perspectiva ortodoxa\u2014 est\u00e1 fundamentada en la relaci\u00f3n entre el Esp\u00edritu Santo y el cuerpo del santo como fruto de haber vivido en comuni\u00f3n con Cristo. [51]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las reliquias de los santos manifiestan que la muerte no ha destruido esta relaci\u00f3n, y aunque el alma se ha separado del cuerpo se considera que las reliquias guardan cierta presencia de gracia. En este sentido, los te\u00f3logos ortodoxos hablan de las reliquias como manifestaciones del cuerpo \u00abpre-glorificado\u00bb antes de la resurrecci\u00f3n final. Asimismo, se perciben en un estado semejante al cuerpo del Se\u00f1or en el sepulcro. Bulgakov hace notar que ciertamente la reliquia de un santo es un elemento que no est\u00e1 animado por el alma; sin embargo, el Esp\u00edritu reposa en \u00e9l, esperando la resurrecci\u00f3n de la carne. [52]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El te\u00f3logo griego Panagiotis Trembelas dedica en su Dogm\u00e1tica una secci\u00f3n sobre las reliquias dentro de la escatolog\u00eda. [53] Nuestro autor muestra como la  Sagrada Tradici\u00f3n atestigua claramente la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n a los santos y dentro del culto dado a los \u00abamigos de Dios\u00bb, destaca especialmente la veneraci\u00f3n de las reliquias de los santos. Afirma que el homenaje tributado a los m\u00e1rtires y a los santos se exterioriza principalmente en el aprecio a las reliquias, por eso, en la piedad de la Iglesia primitiva encontramos una gran devoci\u00f3n a los restos mortales de los m\u00e1rtires y santos. As\u00ed nos encontramos con numerosos testimonios que nos hablan del poder y la gracia que existe en las \u00absantas reliquias\u00bb. La emanaci\u00f3n de tal poder y gracia \u2014afirma Trembelas\u2014  est\u00e1 atestiguada y confirmada por la cantidad de milagros obrados, los cuales se deben al hecho de acercarse con fe a las tumbas de los santos para su piadoso contacto. Estos hechos sobrenaturales ocurridos por el contacto con las reliquias han sido testimoniados y proclamados por los Padres.[54]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n Michael Pomazansky menciona en su manual la veneraci\u00f3n de las reliquias de los santos. Pomazansky hace notar que el t\u00e9rmino \u00abreliquia\u00bb es utilizado en la liturgia de exequias de la Iglesia rusa para referirse al cuerpo del difunto.[55]   En todo caso, cuando se habla de veneraci\u00f3n de reliquias se refiere a los restos corp\u00f3reos de los santos. Asimismo, indica que si bien para la Iglesia Ortodoxa una de las manifestaciones de la santidad es la incorrupci\u00f3n del cuerpo; sin embargo, no se considera como regla general ni condici\u00f3n obligatoria para la admitir la santidad de una persona. [56]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario se\u00f1alar un aspecto que surge en relaci\u00f3n con la escatolog\u00eda intermedia, tal como la entiende la ortodoxia. La escatolog\u00eda ortodoxa no acepta \u2014como s\u00ed lo ense\u00f1a la escatolog\u00eda cat\u00f3lica [57]\u2014 que los santos entren al cielo propiamente dicho, sino que ellos est\u00e1n como en una \u00abantesala\u00bb del cielo hasta el juicio final. Ciertamente gozan ya de las dulzuras divinas, pero ese gozo no es completo pues falta la resurrecci\u00f3n de la carne. Reci\u00e9n, cuando se d\u00e9 la resurrecci\u00f3n gloriosa de sus cuerpos, poseer\u00e1n la bienaventuranza plena. Es decir que escatolog\u00eda ortodoxa ense\u00f1a que la retribuci\u00f3n esencial inmediata despu\u00e9s de la muerte \u2014mox post mortem\u2014 no es completa. [58]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, la cuesti\u00f3n es la siguiente: si los santos a\u00fan no reciben la retribuci\u00f3n esencial mox post mortem \u00bfc\u00f3mo pueden interceder por los vivos? Trembelas aborda este tema cuando expone una idea de San Macario que no carece de importancia. Este santo afirmaba que si la Palabra de Dios nos recomienda recurrir a la intercesi\u00f3n de los santos en esta vida y aprendemos que estas invocaciones no disminuyen la bondad del Padre o los m\u00e9ritos del Salvador \u00bfno ser\u00eda mejor para nosotros recurrir a los santos si ellos est\u00e1n en uni\u00f3n m\u00e1s \u00edntima con el Se\u00f1or? Es decir, \u00bfno ser\u00eda m\u00e1s eficaz su intercesi\u00f3n si ellos ya han sido glorificados plenamente? [59]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que, como hemos se\u00f1alado, la doctrina ortodoxa se\u00f1ala una retribuci\u00f3n incompleta a las almas de los difuntos antes del juicio final, estas interrogantes est\u00e1n justificadas. Trembelas acoge esta dificultad y explica que no hay problema en se\u00f1alar que los santos \u2014aunque a\u00fan no vean a Dios plenamente\u2014 conozcan las necesidades de los viadores, puesto que en la Escritura sabemos que los servidores de Dios \u2014todav\u00eda en vida, por tanto, fr\u00e1giles y limitados por la carne\u2014 son instruidos por visiones o revelaciones sobrenaturales. De esa manera, conocen cosas guardadas en los corazones o hechos que han tenido lugar a grandes distancias. Estos hechos extraordinarios \u2014explica Trembelas\u2014  han ocurrido en los profetas (Cfr. Isa\u00edas 6,1-2; [[Ezequiel] 2,1-8) y en los Ap\u00f3stoles (Cfr. Hechos 5,3ss; 2 Cor. 12,4; Ap. 5,8). Dado que Dios es infinitamente sabio, poderoso, omnipresente y omnisciente; tambi\u00e9n es capaz de establecer v\u00edas y medios para revelar a las almas que est\u00e1n fuera de sus cuerpos, aquello que ocurre m\u00e1s all\u00e1 del mundo sensible. [60]  Como se puede deducir, Trembelas fundamenta la intercesi\u00f3n de los santos en la acci\u00f3n divina sobre ellos a modo de \u00abciencia infusa\u00bb. Su conocimiento no se debe a la contemplaci\u00f3n de Dios sino a una revelaci\u00f3n sobrenatural [61].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, dejando de lado el aspecto especulativo de la retribuci\u00f3n mox post mortem, que no aparece como problem\u00e1tico para que la ortodoxia hable de la intercesi\u00f3n de los santos [62], debemos subrayar que la santidad es para la Iglesia ortodoxa la cumbre de la vida espiritual. Como se ha podido percibir, seg\u00fan lo explicado anteriormente, la santidad es expresada como la transformaci\u00f3n deificante obrada por el Esp\u00edritu Santo. En t\u00e9rminos de uno de los grandes te\u00f3logos ortodoxos de la historia: Gregorio Palamas [63], se puede decir que es la renovaci\u00f3n \u2014trans-figuraci\u00f3n\u2014 de todo el ser del hombre por las \u00abenerg\u00edas divinas\u00bb, y adem\u00e1s, la santidad es como un anticipo del \u00aboctavo d\u00eda\u00bb de la creaci\u00f3n. A trav\u00e9s de una vida santa, la felicidad eterna se vive ya como un verdadero anticipo en el mundo actual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la ortodoxia, el modelo de la criatura deificada es la Virgen, la Theotokos. Ella es contemplada como la mujer escatol\u00f3gica y la culminaci\u00f3n de la santidad del Antiguo Testamento, por eso es llamada la Panagia, la \u00abtoda santa\u00bb. Adem\u00e1s, en la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda se refleja el mejor modelo de la colaboraci\u00f3n \u2014synergia\u2014 entre Dios y el hombre que trae como consecuencia la deificaci\u00f3n de la criatura, elemento esencial de la bienaventuranza escatol\u00f3gica. Al contemplar a la Theotokos \u2014y tambi\u00e9n a los santos, verdaderos habitantes del Reino eterno [64]\u2014, los fieles ortodoxos avivan en sus corazones el ferviente deseo de alcanzar el cielo, la patria definitiva.\n<\/p>\n<h2>Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos podido percibir, la espiritualidad ortodoxa est\u00e1 marcada profundamente por la perspectiva de la vida eterna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) La vida mon\u00e1stica, de gran raigambre en el mundo ortodoxo, es percibida como una incoaci\u00f3n del cielo en el momento presente. El monje con su vida de oraci\u00f3n y ascesis muestra el valor incalculable del  Reino eterno. Para la ortodoxia, el monacato ha sido siempre como la gran \u00abreserva escatol\u00f3gica\u00bb que ha librado a la Iglesia de cualquier compromiso indebido con los poderes temporales. El monje despierta en la sociedad la conciencia de que existen realidades definitivas y, por tanto, no vale la pena aferrarse a los bienes ef\u00edmeros. El monacato ense\u00f1a que lo realmente importante, aquello que tiene entidad de eternidad, no es de este mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Los iconos, considerados como realidades sacramentales para la espiritualidad ortodoxa, avivan en quienes los contemplan el anhelo por la patria eterna. En los iconos, el genio ortodoxo presenta a quienes ya gozan del mundo futuro: Cristo, la Virgen y los santos. Todo lo que se plasma en los iconos es un \u00abdespertador escatol\u00f3gico\u00bb. Son \u00abventanas a la eternidad\u00bb pues evocan el Reino celestial. Las figuras ah\u00ed representadas, los colores, las perspectivas y la luz se armonizan de tal forma, que transportan al espectador hac\u00eda el Reino escatol\u00f3gico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Los santos son recordados y venerados como aquellos que viven ya en el \u00e1mbito de Dios. Ellos son los verdaderos habitantes del cielo y sus vidas son un acicate para vivir \u00aben Cristo\u00bb aqu\u00ed en la tierra. En el mundo ortodoxo, las reliquias son percibidas como portadoras de gracia y anuncian la  resurrecci\u00f3n de la carne. Adem\u00e1s, la invocaci\u00f3n a los santos hace posible que los fieles ortodoxos vivan una aut\u00e9ntica comuni\u00f3n con la Iglesia celestial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nCarlos Rosell de Almeida, Pbro\n<\/p>\n<h2>Notas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]  En realidad, la Iglesia ortodoxa est\u00e1 formada por varias Iglesias. Estas pueden ser autoc\u00e9falas: las que tienen el derecho de elegir su propia cabeza; o aut\u00f3nomas: las que necesitan del benepl\u00e1cito de una Iglesia madre. Dentro de las principales Iglesias autoc\u00e9falas tenemos: el Patriarcado ecum\u00e9nico de Constantinopla, el Patriarcado ortodoxo de Alejandr\u00eda, el Patriarcado ortodoxo de Antioqu\u00eda, el Patriarcado ortodoxo de Jerusal\u00e9n, el Patriarcado ortodoxo de Serbia, el Patriarcado ortodoxo de Rusia, Patriarcado ortodoxo de Rumania. Cfr. J. BURGGRAF, Conocerse y comprenderse. Una introducci\u00f3n al ecumenismo, Madrid 22003, pp.89-94.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2]  Para conocer la espiritualidad ortodoxa: La filocalia de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas, Salamanca 21990; La oraci\u00f3n interior. Antolog\u00eda de autores espirituales, Buenos Aires 1990; El peregrino ruso, Madrid 1999; L. BERH- SIGEL, Pri\u00e8re et saintet\u00e9 dans l\u2019\u00c9glise russe, Paris 1950; IDEM, Le lieu du c\u0153ur. Initiation \u00e0 la spiritualit\u00e9 de l\u2019\u00c9glise Orthodoxe, Paris 1989; O. CL\u00c9MENT, \u00abLes Chant des larmes. Essai sur le repentir\u00bb en Th\u00e9ophanie, Paris 1982; IDEM, Aproximaci\u00f3n a la oraci\u00f3n. Los m\u00edsticos cristianos de los or\u00edgenes, Madrid 1986; R. D\u2019ANTIGA, Gregorio Palamas e l\u2019hesicasmo. Un capitolo di storia della spiritualit\u00e0 orientale, Torino 1992; IDEM, L\u2019esicaismo russo. Introduzione alla spiritualit\u00e0 degli slavi orientali, Cinisello Balsamo 1996; M. EVDOKIMOV, P\u00e8lerins russes et vagabonds mystiques, Paris 1987&#160;; P. EVDOKIMOV, La pri\u00e8re de l\u2019Eglise d\u2019Orient. La liturgie de Saint Jean Chrysostome, Paris 1966; IDEM, Las edades de la vida espiritual: de los Padres del desierto a nuestros d\u00edas, Salamanca 2003; J. GOUILLARD, Petite philocalie de la pri\u00e8re du c\u0153ur, Paris 1953; I. GORA\u00cfNOFF, Serafin de Sarov, Salamanca 2001; I. HAUSHERR, Penthos. La doctrine de la componction dans l\u2019Orient Chr\u00e9tienne, Rome 1944; IDEM, Les le\u00e7ons d\u2019un contemplatif, Paris 1960; M. KARDAMAKIS, Spirito e vita cristiana secondo l\u2019ortodossia, Roma 1997; J. MELLONI, Los caminos del coraz\u00f3n. El conocimiento espiritual en la \u00abFilocalia\u00bb, Santander 1995; J. MEYENDORFF, Christian spirituality, New York 1989; J. SERR \u2013 C. OLIVER, La pri\u00e8re du coeur, B\u00e9grolles en Mauges 1977; SOPHRONY, Starets Silouane, Paris 1973; IDEM, Le pri\u00e8re exp\u00e9rience de l\u2019\u00e9ternit\u00e9, Paris 1998; IDEM, Ver a Dios como \u00c9l es. Autobiograf\u00eda espiritual, Salamanca 2002; T. SPIDLIK, \u00abRussie\u00bb en DSp 13, 1140-1190; IDEM, La spiritualit\u00e0 russa, Roma 1981; IDEM, La spiritualit\u00e0 dei Padri greci ed orientali, Roma 1983; D. STANILOE, Oraci\u00f3n de Jes\u00fas y experiencia del Esp\u00edritu Santo, Madrid 1997; UN MOINE D\u2019\u00c9GLISE D\u2019ORIENT, La pri\u00e8re de J\u00e9sus, Chevetogne 1963; K. WARE, Riconoscete Cristo in voi? Magnano 1994; IDEM, El Dios del misterio y la oraci\u00f3n, Madrid 1997.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]  El monacato naci\u00f3 en el Oriente cristiano. Su primera manifestaci\u00f3n fueron los anacoretas, llamados tambi\u00e9n eremitas quienes desde el siglo IV se refugiaban en los desiertos y monta\u00f1as, buscando la perfecci\u00f3n a trav\u00e9s del martirio incruento de la oraci\u00f3n y la ascesis. De los anacoretas surgen luego los monjes \u2014vida en comunidad\u2014 pero sin reglas fijas. Luego se van organizando mediante reglas concretas, de esa manera naci\u00f3 la vida cenob\u00edtica. El padre del monacato oriental fue san Basilio (330-378) quien redact\u00f3 una regla monacal. En Occidente lo ser\u00e1 san Benito de Nursia (480-543). Al decaer la vida mon\u00e1stica en el desierto de Egipto \u2014principalmente por el monofisismo y las invasiones musulmanas\u2014 la vida mon\u00e1stica comenz\u00f3 a tomar fuerza en Constantinopla y en el Monte Athos. Desde el siglo XIV, el monasterio del Monte Athos es el principal centro de espiritualidad ortodoxa. Aunque el monacato de Oriente fue primero que el occidental; o mejor dicho, el monacato occidental nace del oriental, cada uno de ellos seguir\u00e1 sus propias caracter\u00edsticas. En el Oriente el monacato es m\u00e1s laical, menos ligado al sacerdocio, y con tendencia al eremitismo. Para una informaci\u00f3n sint\u00e9tica sobre las caracter\u00edsticas del monacato oriental: L. BERH- SIGEL, \u00abLe monachisme russe\u00bb en DSp 10, 1591-1602; O. CL\u00c9MENT, L\u2019\u00c9glise orthodoxe, pp.106-109; J. GROBOMONT, \u00abNaissance et d\u00e9veloppements du monachisme\u00bb en DSp 10, 1536-1547; J. MEYENDORFF, La teolog\u00eda bizantina. Corrientes hist\u00f3ricas y temas doctrinales, Madrid 2002, pp.125-148; T. SPIDLIK, El monacato en el Oriente cristiano, Burgos 2004; VV. AA. \u00abIl monachesimo orientale\u00bb en Orientalia Christiana Analecta 153 (1958).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4]  Cfr. F. HEILER, Die Ostkirchen, Munich 21971, p.253.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5]  \u00abHay que amar a Dios con toda la fuerza del eros. San Juan Cl\u00edmaco dec\u00eda que hay que amarle como se ama a la novia, a la esposa. El monje, as\u00ed inflamado, se convierte en un hombre apost\u00f3lico: tiene derecho a hablar de Dios porque le conoce con todo su ser\u2026 Cuando habla de Dios, es un viajero que narra\u2026   Una Iglesia en la que no hubiera grandes monjes que llevaran a cabo esta peregrinaci\u00f3n a las inmensidades de Dios, para volver despu\u00e9s a los hombres con el rostro inflamado como el de Mois\u00e9s descendiendo del Sina\u00ed, ser\u00eda una Iglesia agonizante. La Iglesia no goza de buena salud m\u00e1s que cuando tiene m\u00e1rtires o monjes\u00bb. O. CL\u00c9MENT, Sobre el hombre, Madrid 1983, p.121.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6]  Varios autores ortodoxos han mostrado la importancia de la vida mon\u00e1stica para la vitalidad de la Iglesia y del mundo. El monje est\u00e1 en solidaridad con los dem\u00e1s hombres, su oraci\u00f3n contribuye al bienestar del mundo. El monje es un hombre que reza y llora por el mundo entero. \u00abLa vie monastique est une vie int\u00e9rioris\u00e9e et cach\u00e9e, elle est l\u2019expression parfaite de l\u2019esprit du christianisme en tant que voie \u201c\u00e9troite\u201d menant au Royaume c\u00e9leste. Le recueillement dans la vie int\u00e9rieure n\u2019est pas la marque d\u2019un quelconque \u00e9go\u00efsme ou d\u2019une absence d\u2019amour envers le prochain. Tout en \u00e9tant \u00e9loign\u00e9 de l\u2019agitation du monde, le moine n\u2019oublie pas les hommes, et dans le silence de sa cellule il prie pour le monde entier\u00bb. H. ALFEYEV, Le myst\u00e8re de la foi. Introduction a la th\u00e9ologie dogmatique orthodoxe, Paris 2001, pp.186-187. \u00abCertains disent que les moines doivent servir le monde pour ne pas manger en vain le pain du peuple, mais il faut bien comprendre en quoi consiste ce service\u2026 Le moine est un homme qui prie et qui pleure pour le monde entier; et c\u2019est en cela qu\u2019est sa principale occupation\u2026 Gr\u00e2ce aux moines la pri\u00e8re ne s\u2019interrompt jamais sur la terre; et cela est utile pour le monde entier \u2026\u00bb. SOPHRONY, Starets Silouane, Paris 1973, pp.170 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7]  Cfr. P. EVDOKIMOV, L\u2019orthodoxie, Paris 1979, p.305.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8]  Cfr. P. EVDOKIMOV, o.c., pp. 98, 305, 323; J. MEYENDORFF, Saint Gregoire Palamas et la mystique orthodoxe, Paris 1959, pp.7-17, 96, 120; J. ZIZIOULAS, Being as communion, London 1985, p.131.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9]  M. BEGZOS, \u00abL\u2019eschatologie dans l\u2019orthodoxie\u00bb en J. B. LEUBA (dir.), Temps et eschatologie. Donn\u00e9es bibliques et probl\u00e9matiques contemporaines, Paris 1994, p.315.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10]  Begzos aclara que lo metahist\u00f3rico \u2014desplazamiento escatol\u00f3gico de la historia\u2014 no significa ahist\u00f3rico, pues las realidades que van m\u00e1s all\u00e1 de la historia no se oponen a la historia sino la consuman y le dan su sentido \u00faltimo. \u00abLe d\u00e9passement eschatologique de l\u2019histoire ne signifie pas la n\u00e9gation de l\u2019histoire, mais r\u00e9v\u00e8le le sens juste et authentique de l\u2019histoire que se trouve en dehors d\u2019elle, \u00e0 savoir dans l\u2019eschaton\u00bb. Cfr. Ibid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11]  \u00abFace \u00e0 la tendance th\u00e9ocratique de l\u2019\u00c9tat chr\u00e9tien les moines attestent que le Royaume de Dieu se trouve dans l\u2019avenir\u00bb. J. MEYENDORFF, S. Gr\u00e9goire Palamas et la mystique orthodoxe, p.17.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12]  \u00abLe moine ne fonctionne pas au centre de l\u2019histoire, c\u2019est-\u00e0-dire, dans la cit\u00e9 chr\u00e9tienne ou dans l\u2019Eglise d\u2019\u00c9tat, mais vit en marge de l\u2019\u00e9v\u00e9nement historique, \u00e0 savoir dans le d\u00e9sert. De cette mani\u00e8re l\u2019\u00c9tat chr\u00e9tien est sauv\u00e9 par le d\u00e9sert monastique, car le monachisme orient\u00e9 eschatologiquement est le meilleure d\u00e9fense de l\u2019\u00c9glise contre le s\u00e9cularisation\u00bb. M. BEGZOS, o.c., p.315.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13]  \u00abEl monacato apareci\u00f3 en la Iglesia cuando, a ra\u00edz de la conversi\u00f3n del emperador, el riesgo permanente del martirio hab\u00eda desaparecido. Era de temer que el cristianismo fuera secularizado y se convirtiera simplemente en el cimiento de una ciudad terrena. El monacato constituy\u00f3 la rebeli\u00f3n contra todo compromiso\u00bb. O. CL\u00c9MENT, Sobre el hombre, p.116.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14]  Cfr. IDEM, L\u2019\u00c9glise orthodoxe, p.106.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15]  Cfr. P. EVDOKIMOV, Les \u00e2ges de la vie spirituelle, Paris 1964, p.108.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16]  Cfr. IDEM, L\u2019orthodoxie, p.323. \u00abl\u2019asc\u00e8se monastique, quand elle est bien \u00e9pur\u00e9e et centr\u00e9e sur l\u2019unique de l\u2019amour, trace une r\u00e8gle de conduite \u00e9gale pour les moines et pour la vie du monde et dans le monde; int\u00e9rioris\u00e9e, elle r\u00e9v\u00e8le son secret le plus pr\u00e9cieux\u00bb. Ibid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17] H. ALFEYEV, Le myst\u00e8re de la foi, p.187.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18]  El te\u00f3logo e icon\u00f3grafo L\u00e9onide Ouspensky se\u00f1ala que el icono no es una mera imagen, ni una decoraci\u00f3n, ni una ilustraci\u00f3n de la Sagrada Escritura. Es mucho m\u00e1s: es un equivalente del mensaje evang\u00e9lico y un elemento de culto que es parte integrante de la vida lit\u00fargica ortodoxa. En definitiva, es una manifestaci\u00f3n de la misma vida ortodoxa en su integridad. \u00abDans l\u2019ic\u00f4ne, l\u2019\u00c9glise voit non pas un des aspects de l\u2019enseignement orthodoxe, mais l\u2019expression de l\u2019orthodoxie dans son ensemble, de l\u2019orthodoxie comme telle\u00bb. L. OUSPENSKY, La th\u00e9ologie de l\u2019ic\u00f4ne dans l\u2019\u00c9glise orthodoxe, Paris 2003, p.9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19]  Cfr. S. BOULGAKOV, L\u2019orthodoxie. Essai sur la doctrine de L\u2019Eglise, Lausanne 1980, p.158.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20]  Cfr. DH 600-603. Como fruto de la crisis iconoclasta, la Iglesia debi\u00f3 explicar el significado de los iconos. Se afirm\u00f3 que el icono por excelencia es Cristo. En el AT se manifest\u00f3 la Palabra de Dios, pero en el NT esa Palabra se ha hecho carne. Cristo no s\u00f3lo es el Verbo de Dios sino que su humanidad es icono de su divinidad; de esa manera, la Encarnaci\u00f3n fundamenta el icono y el icono muestra la Encarnaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21]   \u00abLe valeur de l\u2019ic\u00f4ne n\u2019est pas seulement p\u00e9dagogique elle est myst\u00e9rique. La gr\u00e2ce divine repose dans l\u2019ic\u00f4ne. C\u2019est l\u00e0 le point le plus essentiel, le plus myst\u00e9rieuse de sa th\u00e9ologie&#160;: la \u201cressemblance\u201d au prototype et son \u201cnom\u201d font la saintet\u00e9 objective de la image\u00bb. O. CL\u00c9MENT, L\u2019Eglise orthodoxe, Paris7 2006, p. 101.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22]  Para un mayor conocimiento de la \u00abteolog\u00eda de la presencia\u00bb en los iconos: P. EVDOKIMOV, L\u2019orthodoxie, pp.221-223; IDEM, El arte del icono. Teolog\u00eda de la belleza, Madrid 1991, pp.181-184.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[23]  La tradici\u00f3n ortodoxa habla de que el primer icono de Cristo fue realizado por el mismo Se\u00f1or mientras viv\u00eda. El rey Abgar de Edesa que estaba enfermo de lepra envi\u00f3 a un servidor para pedirle a Cristo que le haga el milagro de la curaci\u00f3n, y con la orden de que si no pod\u00eda traerlo, pintar\u00e1 su rostro; pues el enviado era pintor. Cuando el Se\u00f1or recibi\u00f3 al emisario, tom\u00f3 un lienzo blanco y limpio, se moj\u00f3 el rostro y acerc\u00e1ndose al lienzo estamp\u00f3 su faz sobre \u00e9l y lo env\u00edo al rey, quien al contemplar el rostro del Redentor qued\u00f3 curado. Este icono es llamado \u00abla imagen de Cristo no representada por mano humana\u00bb, m\u00e1s conocido en el mundo ortodoxo como el mandylion. Este icono del rostro de Cristo es mencionado por Evagrio en la Historia eclesi\u00e1stica (siglo VI) y por san Juan Damasceno (siglo VII). El a\u00f1o 944, se traslad\u00f3 a Constantinopla pero en el saqueo de los cruzados el a\u00f1o 1204 se perdi\u00f3. Cfr. H. ALFEYEV, Le myst\u00e8re de la foi, p.131.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24]  Oliver Cl\u00e9ment se\u00f1ala que el s\u00e9ptimo concilio ecum\u00e9nico y el concilio de Mosc\u00fa (1666-1667) han prohibido representar al Padre. Cfr. O. CL\u00c9MENT, L\u2019Eglise orthodoxe, p.99. Una documentada exposici\u00f3n sobre la prohibici\u00f3n de pintar al Padre en los iconos ortodoxos en: L. OUSPENSKY, La th\u00e9ologie de l\u2019ic\u00f4ne dans l\u2019\u00c9glise orthodoxe, pp.345-386.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25]  Cfr. O. CL\u00c9MENT, o.c., pp. 99-100.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26]  Cfr. H. ALFEYEV, o.c., pp.134-135.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[27]  Cfr. S. BOULGAKOV, o.c., pp.159-160.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[28]  Cfr. P. EVDOKIMOV, L\u2019orthodoxie, p.223. Paul Evdokimov se\u00f1ala la paradoja que presenta el icono en relaci\u00f3n con la teolog\u00eda apof\u00e1tica: siendo el icono una realidad visible contribuye el apofatismo. \u00c9sto se debe a que el icono lleva al orante a dejar las im\u00e1genes caducas de este mundo para trascender en el \u00e1mbito de lo divino. As\u00ed se explica que el ascetismo ortodoxo \u2014\u00edntimamente unido a la teolog\u00eda apof\u00e1tica  que invita a privarse de im\u00e1genes para no distraer la imaginaci\u00f3n\u2014  afirma la necesidad de los iconos y afirman su legitimidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[29]  El dibujo del icono demanda en el icon\u00f3grafo todo un camino espiritual. Debe llegar de alguna manera a contemplar el misterio y plasmarlo a trav\u00e9s de figuras, colores y formas. Se trata de revelar en la imagen la presencia de Dios, no de hacer una obra de arte para el gusto est\u00e9tico del observador. En el icono todo es simb\u00f3lico y todo tiene un sentido: no solamente el rostro o la persona representada sino la forma y los colores. El icono no es una rama del arte simb\u00f3lico sino una visi\u00f3n y un conocimiento de Dios, que por s\u00ed mismo conlleva un testimonio est\u00e9tico. Para pintar un icono, el pintor debe ser te\u00f3logo. Es un arte dif\u00edcil pues exige dos dones: la habilidad tanto de pintar como de contemplar el misterio divino. Cfr. S. BOULGAKOV, o.c., pp.159-160.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[30]  Cfr. Ibid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[31]  Cfr. P. EVDOKIMOV, o.c., p.227.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[32]  \u00abDesde la encarnaci\u00f3n del Verbo, todo esta dominado por el rostro, el rostro humano de Dios. El icon\u00f3grafo comienza siempre por la cabeza, y \u00e9sta es la que da la dimensi\u00f3n y posici\u00f3n del cuerpo y regula el resto de la composici\u00f3n\u00bb. IDEM, Teolog\u00eda de la belleza. El arte del icono, p.227.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[33]  IDEM, L\u2019orthodoxie, p.228.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[34]  Refiri\u00e9ndose a los iconos, Felmy se\u00f1ala: \u00ab\u00c9stos representan igualmente no s\u00f3lo el pasado, sino tambi\u00e9n el pasado a la luz de lo venidero. Al servicio de ello est\u00e1 el fondo de oro, sobre el cual los acontecimientos del pasado \u201caparecen a una luz distinta\u201d. Y \u00e9sto explica que los rasgos de brutalidad humana falten, por ejemplo, en la representaci\u00f3n de la pasi\u00f3n de Cristo, y que los pintores de iconos hayan perdido en buena parte la capacidad, nunca ejercitada, de representar esta brutalidad\u00bb. K. FELMY, Teolog\u00eda ortodoxa actual, Salamanca 2002, p.266.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[35]  Cfr. P. EVDOKIMOV, o.c., pp.228-229. Evdokimov exhorta a los icon\u00f3grafos del siglo XX a un resurgimiento del arte del icono en perspectiva escatol\u00f3gica. El resurgimiento de los iconos \u2014se\u00f1ala Evdokimov\u2014 no est\u00e1 en copiar t\u00e9cnicas modernas, ni en concentrarse exclusivamente en las riquezas del pasado, sino en contemplar la gloria futura. Cfr. Ibid., pp.229-233.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[36]  \u00abLa luz divina aparece aqu\u00ed abajo, en el mundo, en el tiempo. Se revela en la historia pero no es de este mundo; es eterna, significa una salida de la existencia hist\u00f3rica: \u201cel misterio del octavo d\u00eda\u201d, misterio del verdadero conocimiento, perfecci\u00f3n de la gnosis cuya plenitud no puede ser contenida por este mundo antes del fin. Es el comienzo de la Parus\u00eda en las almas santas, primicias de la manifestaci\u00f3n final cuando Dios se manifestar\u00e1 a todos en su luz inaccesible\u00bb. V. LOSSKY, Teolog\u00eda m\u00edstica de la Iglesia de Oriente, Barcelona 1982, p.172.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[37]  \u00abLa Deisis da sentido a todo el iconostasio. Destello de los testigos, el iconostasio ofrece sus manos suplicantes, la Iglesia ruega por la Iglesia, la Theotokos lleva el mundo en su oraci\u00f3n y lo cubre con su protecci\u00f3n maternal. Lo que parec\u00eda muro de separaci\u00f3n se revela m\u00e1s profundamente como elemento de uni\u00f3n: Cristo total constituido por sus santos\u00bb. P. EVDOKIMOV, Teolog\u00eda de la belleza. El arte del icono, p.159.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[38]  \u00abLe dimanche qui suit la Pentec\u00f4te est consacr\u00e9 dans l\u2019\u00c9glise orthodoxe \u00e0 la m\u00e9moire de tous les saints. Cela n\u2019est pas un hasard car la saintet\u00e9 provient de la descente du Saint Esprit sur la personne humaine. Dans les saint, le miracle de la Pentec\u00f4te se r\u00e9alise \u00e0 nouveau\u00bb. P. MINET, Vocabulaire th\u00e9ologique orthodoxe, Paris 1985, p.47.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[39]  Refiri\u00e9ndose al Esp\u00edritu Santo, Lossky se\u00f1ala: \u00abEs la v\u00eda de la deificac\u00edon que conduce al Reino de Dios\u2026 Porque el Esp\u00edritu Santo es la unci\u00f3n real que reposa sobre Cristo y sobre todos los cristianos llamados a reinar con \u00c9l en el siglo futuro. Entonces esta Persona divina desconocida, que no tiene su imagen en otra hip\u00f3stasis, se manifestar\u00e1 en las personas deificadas: pues la multitud de los santos ser\u00e1 su imagen\u00bb. V. LOSSKY, o.c., p.128.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[40]  Cfr. P. FLORENSKY, The pillar and ground of the truth. An essay in orthodox theodicy in twelve letters, New Jersey 1997, pp.92-93.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[41]  Es una expresi\u00f3n de Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo para hablar de la comuni\u00f3n de los santos y que goza de mucho arraigo en la ortodoxia. Cfr. SAN SIMEON EL NUEVO TE\u00d3LOGO, Chapitres th\u00e9ologiques, gnostiques et pratiques&#160;: SC 51, 81.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[42]  Cfr. S. BOULGAKOV, L\u2019orthodoxie, p.136.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[43]  Cfr. Ibid., p.135.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[44]  Cfr. J. POPOVITCH, Philosophie orthodoxe de la v\u00e9rit\u00e9. Dogmatique de l\u2019\u00c9glise orthodoxe, t.V, Lausanne 1997, pp.114-115.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[45]  Quiz\u00e1s el santo m\u00e1s popular de la ortodoxia rusa, se atribuyen innumerables milagros y hechos sobrenaturales en su vida, entre los cuales se menciona que se le ve\u00eda brillando e irradiando la luz tab\u00f3rica. Cfr. I. GORA\u00cfNOFF, Seraf\u00edn de Sarov, Salamanca 2001; D. BARSOTTI, Cristianismo ruso, Salamanca 1966.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[46]  \u00abUn testigo ocular, que hab\u00eda visto al carism\u00e1tico de Kronstadt, al sacerdote Ioann Sergiev, en la celebraci\u00f3n del culto divino, describ\u00eda la impresi\u00f3n que causaba despu\u00e9s de recibir la comuni\u00f3n: \u201csu rostro resplandec\u00eda de alg\u00fan modo, emit\u00eda de alg\u00fan modo un destello. Ahora comprendo qu\u00e9 es lo que significa el nimbo que en los iconos est\u00e1 representado alrededor de la cabeza de los siervos santos y agradables a Dios\u00bb. K. FELMY, Teolog\u00eda ortodoxa actual, p.173.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[47]  \u00ab\u2026  la hagiograf\u00eda ortodoxa est\u00e1 llena de ejemplos de una relaci\u00f3n precisamente tierna con la naturaleza y con los animales. Para el pensamiento ortodoxo, el santo demuestra as\u00ed que es la persona en quien se ha restaurado la debida relaci\u00f3n entre las criaturas, que hab\u00eda quedado perturbada por el pecado\u2026 la Iglesia ortodoxa es as\u00ed como ve a sus santos, y la experiencia de una nueva relaci\u00f3n con la naturaleza, una relaci\u00f3n que extingue todo temor y hostilidad, determina el cosmos renovado por el Esp\u00edritu y henchido de vida\u00bb. Ibid., pp.179-181.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[48]  P. EVDOKIMOV, L\u2019orthodoxie, p.217.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[49]  Cfr. J.C. LARCHET, La vie apr\u00e8s la mort selon la tradition orthodoxe, Paris 2004, pp.81-82.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[50]  El antimensi\u00f3n es un lienzo de lino de unos 60 cent\u00edmetros \u2014una especie de corporal\u2014 que tiene grabada la sepultura de Cristo, los instrumentos de la pasi\u00f3n, los cuatro evangelistas y otras im\u00e1genes religiosas an\u00e1logas. En su interior se colocan reliquias de alg\u00fan santo. Es un elemento indispensable para celebrar la Eucarist\u00eda en la Iglesia ortodoxa. Cfr. L. GLINKA (dir.), La divina liturgia. San Juan Cris\u00f3stomo, Buenos Aires 21990, p.140.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[51]  Como una manifestaci\u00f3n de la piedad ortodoxa por las reliquias, podemos mencionar estas hermosas palabras del te\u00f3logo griego Nicol\u00e1s Cabasilas: \u00abNada m\u00e1s \u00edntimo con los misterios de Cristo que los m\u00e1rtires, que tienen de com\u00fan con \u00c9l, el cuerpo, el esp\u00edritu, la muerte y todo cuanto poseen. Cuando viv\u00edan, Cristo era en ellos. Cuando mueren, no abandona sus despojos, sino que, unido a sus almas, est\u00e1 compenetrado con el polvo silencioso y entremezclado con \u00c9l. Si entre las cosas visibles hay algo en que podemos hallar y poseer a Jes\u00fas, son estos huesos benditos\u00bb. N. CABASILAS, La vida en Cristo, Madrid 41999, p.179.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[52]  Cfr. S. BOULGAKOV, o.c., pp.138-139.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[53]  Cfr. P. TREMBERAS, Dogmatique de l\u2019\u00c9glise orthodoxe catholique, t. III, Bruges 1966, pp.422-426.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[54]  \u00abL\u2019\u00e9manation d\u2019un tel pouvoir et d\u2019une telle gr\u00e2ce est attest\u00e9 et confirm\u00e9e par la quantit\u00e9 de miracles qui eurent lieu en approchant avec foi les tombeaux des martyres et des saints, par leur pieux contact et par leur culte. Nous avons des t\u00e9moignages authentiques de ces miracles transmis par d\u2019illustres P\u00e8res, tels Ambroise, Augustin, les Cappadociens et Chrysostome\u00bb. Ibid., pp.424-425.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[55]  Pomazansky explica que la palabra eslava utilizada para hablar de \u00abreliquia\u00bb significa el cuerpo de los difuntos. Es una palabra presente en el ritual de los oficios funerarios. \u00ab\u2026 the Slavonic word moshchi \u201crelics\u201d, refers not only to the bodies of saints: in Church Slavonic this word signifies in general the bodies of the reposed. Thus, in the Rite of Burial in the Book of Needs we read: \u201cAnd taking the relics of the reposed, we go out of the Church\u201d, etc. The ancient Slavonic moshchi (from the root mog) is apparently kind to the word mogila \u201cgrave\u201d\u00bb. M. POMAZANSKY, Orthodox dogmatic theology, California 2005, p.327.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[56]  \u00abThe remains of the saints (in Greek, ta leipsana; in Latin: reliquiae, both meaning what is \u201cleft\u201d) are revered whether or not they are incorrupt, out of respect for the holy life of the martyric death of the saint, and all the more when they are evident and confirmed signs of healing by prayer to the saints for their intercession before God. The Church Councils many times (for example the Moscow Council of 1667) have forbidden the recognition of the reposed as saints solely by the sign of the incorruption of their bodies. But of course the incorruption of their bodies of the righteous is accepted as one of the Divine signs of their sanctity\u00bb. Ibid., p.327.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[57]  Benedicto XII ense\u00f1\u00f3 dogm\u00e1ticamente en la Constituci\u00f3n Benedictus Deus (1336) que los santos ya ven la esencia divina. Es lo que se denomina la \u00abvisi\u00f3n beat\u00edfica\u00bb. Adem\u00e1s, afirm\u00f3 que quienes mueren sin tener nada que purificar van directamente al cielo. DH 1000. La escatolog\u00eda ortodoxa desconoce esta definici\u00f3n. M\u00e1s bien, sigue las ense\u00f1anzas de algunos Padres \u2014por ejemplo, san Justino y san Ireneo\u2014 quienes ense\u00f1aban que los santos est\u00e1n como en la \u00abantesala\u00bb del cielo. Reci\u00e9n tras el juicio final podr\u00e1n \u00abentrar\u00bb en el cielo. Cfr. J. J. ALVIAR, Escatolog\u00eda, Pamplona 2004, pp.304-305.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[58]  Una buena s\u00edntesis sobre la escatolog\u00eda ortodoxa en: LARCHET, La vie apr\u00e8s la mort selon la Tradition orthodoxe, Paris 2004.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[59]  Cfr. P. TREMBERAS, o.c., pp.417-419.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[60]  Cfr. Ibid., pp.418-419.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[61]  Al respecto, el te\u00f3logo Karminis se\u00f1ala que los santos no conocen los hechos lejanos del mismo modo como es conocido por los viadores; es decir, por libros de historia o cartas sino por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. El Par\u00e1clito es quien revela lo que \u00c9l quiere a los fieles, les anima a la plegaria por aquellos que est\u00e1n necesitados; acogiendo y cumpliendo las oraciones. \u00abIl faut donc qu\u2019il y ait un mode de connaissance des choses lointaines pour les saints, s\u2019ils ne doivent pas \u00eatre moindres que nous\u2026 Ce mode ne sera pas pour eux les histoires et les lettres, mais la r\u00e9v\u00e9lation de l\u2019Esprit Saint, qui est partout pr\u00e9sent, qui n\u2019ignore rien et conna\u00eet tout (il est Dieu) et qui r\u00e9v\u00e8le de cela ce qu\u2019il veut aux fid\u00e8les, les excitant \u00e0 la pri\u00e8re pour ceux qui en ont besoin, accueillant et exau\u00e7ant ces pri\u00e8res\u00bb.J. KARMINIS, Ta dogmatika, t. II, Atenas 1953, p.548 cit. en P. TREMBELAS, o.c., p.420.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[62]  Tambi\u00e9n Bulgakov se\u00f1ala que el hecho de que los santos a\u00fan no reciban la retribuci\u00f3n completa no es inconveniente para acudir a ellos, pues el juicio final s\u00f3lo har\u00e1 evidente la corona de santidad \u2014la vida eterna\u2014 que ya poseen desde el juicio particular aunque de modo incompleto. S. BOULGAKOV, o.c., p.135.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[63]  Gregorio Palamas (1296-1359) ense\u00f1\u00f3 que debe distinguirse en Dios: la esencia (ousia) y las energ\u00edas (energeiai). La esencia y las energ\u00edas tienen la misma naturaleza divina. Sin embargo, la esencia es inaccesible, puesto que es absolutamente trascendente. Por ello, ning\u00fan hombre puede contemplar la esencia divina. En cambio, las energ\u00edas divinas son las que deifican al hombre. Cfr. J. MEYENDORFF, La teolog\u00eda bizantina, pp.143-147.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[64]  La espiritualidad ortodoxa conoce muchas formas de santidad, entre las cuales podemos mencionar: a- El m\u00e1rtir: es el prototipo del santo; b- El monje: viene a ser como la prolongaci\u00f3n del m\u00e1rtir; c. Los icon\u00f3grafos: llamados a santificarse a trav\u00e9s del arte de los iconos; d- Los santos m\u00e9dicos o anargyras: dedicados a cuidar a sus hermanos por amor y no por dinero; e- Los pr\u00edncipes santos: ponen su poder al servicio de la Iglesia; f- Los starets: son los directores espirituales por excelencia, maestros de la oraci\u00f3n y gu\u00edas carism\u00e1ticos que llevan a los hombres a la santidad; g- Los locos por Cristo: se simulan locos por amor a Cristo y viven como vagabundos As\u00ed se santificaron Sime\u00f3n el loco (siglo VI), Basilio de Rusia (siglo XV), Iv\u00e1n Jakovl\u00e9vitch (siglo XIX). Cfr. O. CL\u00c9MENT, L\u2019\u00c9glise orthodoxe, pp.116-118; V. CODINA, Los caminos del Oriente cristiano. Iniciaci\u00f3n a la teolog\u00eda oriental, Santander 1997, pp.144-146; K. WARE, The orthodox way, New York 1998, pp.95-99.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00e1stasis En este art\u00edculo exponemos de una manera sint\u00e9tica la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica de la espiritualidad ortodoxa. En realidad, toda la vida del Oriente cristiano posee una profunda orientaci\u00f3n al Reino eterno y el anhelo por alcanzar la bienaventuranza escatol\u00f3gica, efecto de la plena comuni\u00f3n con la Sant\u00edsima Trinidad, se encuentra muy marcado. 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