{"id":24569,"date":"2016-02-05T16:41:29","date_gmt":"2016-02-05T21:41:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-josemaria-escriva-de-balaguer\/"},"modified":"2016-02-05T16:41:29","modified_gmt":"2016-02-05T21:41:29","slug":"san-josemaria-escriva-de-balaguer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-josemaria-escriva-de-balaguer\/","title":{"rendered":"SAN JOSEMARIA ESCRIVA DE BALAGUER"},"content":{"rendered":"<p>\nArchivo:Ejemplo.jpg            <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Un hogar luminoso y alegre<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 La ordenaci\u00f3n sacerdotal<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Fundaci\u00f3n del Opus Dei<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Expansi\u00f3n apost\u00f3lica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Esp\u00edritu Romano y universal<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Santidad en medio del mundo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 El encuentro definitivo con la Sant\u00edsima Trinidad<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Un hogar luminoso y alegre<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer nace en Barbastro (Espa\u00f1a), el 9 de enero de 1902, segundo de los seis hijos que tuvieron Jos\u00e9 Escriv\u00e1 y Mar\u00eda Dolores Alb\u00e1s. Sus padres, fervientes cat\u00f3licos, le llevaron a la pila bautismal el d\u00eda 13 del mismo mes y a\u00f1o, y le transmitieron \u2014en primer lugar, con su vida ejemplar\u2014 los fundamentos de la fe y las virtudes cristianas: el amor a la Confesi\u00f3n y a la Comuni\u00f3n frecuentes, el recurso confiado a la oraci\u00f3n, la devoci\u00f3n a la Virgen Sant\u00edsima, la ayuda a los m\u00e1s necesitados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Beato Josemar\u00eda crece como un ni\u00f1o alegre, despierto y sencillo, travieso, buen estudiante, inteligente y observador. Ten\u00eda mucho cari\u00f1o a su madre y una gran confianza y amistad con su padre, quien le invitaba a que con libertad le abriese el coraz\u00f3n y le contase sus preocupaciones, estando siempre disponible para responder a sus consultas con afecto y prudencia. Muy pronto, el Se\u00f1or comienza a templar su alma en la forja del dolor: entre 1910 y 1913 mueren sus tres hermanas m\u00e1s peque\u00f1as, y en 1914 la familia experimenta, adem\u00e1s, la ruina econ\u00f3mica. En 1915, los Escriv\u00e1 se trasladan a Logro\u00f1o, donde el padre ha encontrado un empleo que le permitir\u00e1 sostener modestamente a los suyos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el invierno de 1917-18 tiene lugar un hecho que influir\u00e1 decisivamente en el futuro de Josemar\u00eda Escriv\u00e1: durante las Navidades, cae una intensa nevada sobre la ciudad, y un d\u00eda ve en el suelo las huellas heladas de unos pies sobre la nieve; son las pisadas de un religioso carmelita que caminaba descalzo. Entonces, se pregunta: \u2014Si otros hacen tantos sacrificios por Dios y por el pr\u00f3jimo, \u00bfno voy a ser yo capaz de ofrecerle algo? De este modo, surge en su alma una inquietud divina: Comenc\u00e9 a barruntar el Amor, a darme cuenta de que el coraz\u00f3n me ped\u00eda algo grande y que fuese amor. Sin saber a\u00fan con precisi\u00f3n qu\u00e9 le pide el Se\u00f1or, decide hacerse sacerdote, porque piensa que de ese modo estar\u00e1 m\u00e1s disponible para cumplir la voluntad divina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>La ordenaci\u00f3n sacerdotal<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminado el Bachillerato, comienza los estudios eclesi\u00e1sticos en el Seminario de Logro\u00f1o y, en 1920, se incorpora al de Zaragoza, en cuya Universidad Pontificia completar\u00e1 su formaci\u00f3n previa al sacerdocio. En la capital aragonesa cursa tambi\u00e9n \u2014por sugerencia de su padre y con permiso de los superiores eclesi\u00e1sticos\u2014 la carrera universitaria de Derecho. Su car\u00e1cter generoso y alegre, su sencillez y serenidad hacen que sea muy querido entre sus compa\u00f1eros. Su esmero en la vida de piedad, en la disciplina y en el estudio sirve de ejemplo a todos los seminaristas, y en 1922, cuando s\u00f3lo ten\u00eda veinte a\u00f1os, el Arzobispo de Zaragoza le nombra Inspector del Seminario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante aquel periodo transcurre muchas horas rezando ante el Se\u00f1or Sacramentado \u2014enraizando hondamente su vida interior en la Eucarist\u00eda\u2014 y acude diariamente a la Bas\u00edlica del Pilar, para pedir a la Virgen que Dios le muestre qu\u00e9 quiere de \u00e9l: Desde que sent\u00ed aquellos barruntos de amor de Dios \u2014afirmaba el 2 de octubre de 1968\u2014, dentro de mi poquedad busqu\u00e9 realizar lo que El esperaba de este pobre instrumento. (&#8230;) Y, entre aquellas ansias, rezaba, rezaba, rezaba en oraci\u00f3n continua. No cesaba de repetir: Domine, ut sit!, Domine, ut videam!, como el pobrecito del Evangelio, que clama porque Dios lo puede todo. \u00a1Se\u00f1or, que vea! \u00a1Se\u00f1or, que sea! Y tambi\u00e9n repet\u00eda, (&#8230;) lleno de confianza hacia mi Madre del Cielo: Domina, ut sit!, Domina, ut videam! La Sant\u00edsima Virgen siempre me ha ayudado a descubrir los deseos de su Hijo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 27 de noviembre de 1924 fallece don Jos\u00e9 Escriv\u00e1, v\u00edctima de un s\u00edncope repentino. El 28 de marzo de 1925, Josemar\u00eda es ordenado sacerdote por Mons. Miguel de los Santos D\u00edaz G\u00f3mara, en la iglesia del Seminario de San Carlos de Zaragoza, y dos d\u00edas despu\u00e9s celebra su primera Misa solemne en la Santa Capilla de la Bas\u00edlica del Pilar; el 31 de ese mismo mes, se traslada a Perdiguera, un peque\u00f1o pueblo de campesinos, donde ha sido nombrado regente auxiliar en la parroquia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En abril de 1927, con el benepl\u00e1cito de su Arzobispo, comienza a residir en Madrid para realizar el doctorado en Derecho Civil, que entonces s\u00f3lo pod\u00eda obtenerse en la Universidad Central de la capital de Espa\u00f1a. Aqu\u00ed, su celo apost\u00f3lico le pone pronto en contacto con gentes de todos los ambientes de la sociedad: estudiantes, artistas, obreros, intelectuales, sacerdotes. En particular, se entrega sin descanso a los ni\u00f1os, enfermos y pobres de las barriadas perif\u00e9ricas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, sostiene a su madre y hermanos impartiendo clases de materias jur\u00eddicas. Son tiempos de grandes estrecheces econ\u00f3micas, vividos por toda la familia con dignidad y buen \u00e1nimo. El Se\u00f1or le bendijo con abundantes gracias de car\u00e1cter extraordinario que, al encontrar en su alma generosa un terreno f\u00e9rtil, produjeron abundantes frutos de servicio a la Iglesia y a las almas.\n<\/p>\n<h2>Fundaci\u00f3n del Opus Dei<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 2 de octubre de 1928 nace el Opus Dei. El Beato Josemar\u00eda est\u00e1 realizando unos d\u00edas de retiro espiritual, y mientras medita los apuntes de las mociones interiores recibidas de Dios en los \u00faltimos a\u00f1os, de repente ve \u2014es el t\u00e9rmino con que describir\u00e1 siempre la experiencia fundacional\u2014 la misi\u00f3n que el Se\u00f1or quiere confiarle: abrir en la Iglesia un nuevo camino vocacional, dirigido a difundir la b\u00fasqueda de la santidad y la realizaci\u00f3n del apostolado mediante la santificaci\u00f3n del trabajo ordinario en medio del mundo sin cambiar de estado. Pocos meses despu\u00e9s, el 14 de febrero de 1930, el Se\u00f1or le hace entender que el Opus Dei debe extenderse tambi\u00e9n entre las mujeres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde este momento, el Beato Josemar\u00eda se entrega en cuerpo y alma al cumplimiento de su misi\u00f3n fundacional: promover entre hombres y mujeres de todos los \u00e1mbitos de la sociedad un compromiso personal de seguimiento de Cristo, de amor al pr\u00f3jimo, de b\u00fasqueda de la santidad en la vida cotidiana. No se considera un innovador ni un reformador, pues est\u00e1 convencido de que Jesucristo es la eterna novedad y de que el Esp\u00edritu Santo rejuvenece continuamente la Iglesia, a cuyo servicio ha suscitado Dios el Opus Dei. Sabedor de que la tarea que le ha sido encomendada es de car\u00e1cter sobrenatural, hunde los cimientos de su labor en la oraci\u00f3n, en la penitencia, en la conciencia gozosa de la filiaci\u00f3n divina, en el trabajo infatigable. Comienzan a seguirle personas de todas las condiciones sociales y, en particular, grupos de universitarios, en quienes despierta un af\u00e1n sincero de servir a sus hermanos los hombres, encendi\u00e9ndolos en el deseo de poner a Cristo en la entra\u00f1a de todas las actividades humanas mediante un trabajo santificado, santificante y santificador. \u00c9ste es el fin que asignar\u00e1 a las iniciativas de los fieles del Opus Dei: elevar hacia Dios, con la ayuda de la gracia, cada una de las realidades creadas, para que Cristo reine en todos y en todo; conocer a Jesucristo; hacerlo conocer; llevarlo a todos los sitios. Se comprende as\u00ed que pudiera exclamar: Se han abierto los caminos divinos de la tierra.\n<\/p>\n<h2>Expansi\u00f3n apost\u00f3lica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1933, promueve una Academia universitaria porque entiende que el mundo de la ciencia y de la cultura es un punto neur\u00e1lgico para la evangelizaci\u00f3n de la sociedad entera. En 1934 publica \u2014con el t\u00edtulo de Consideraciones espirituales\u2014 la primera edici\u00f3n de Camino, libro de espiritualidad del que hasta ahora se han difundido m\u00e1s de cuatro millones y medio de ejemplares, con 372 ediciones, en 44 lenguas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Opus Dei est\u00e1 dando sus primeros pasos cuando, en 1936, estalla la guerra civil espa\u00f1ola. En Madrid arrecia la violencia antirreligiosa, pero don Josemar\u00eda, a pesar de los riesgos, se prodiga heroicamente en la oraci\u00f3n, en la penitencia y en el apostolado. Es una \u00e9poca de sufrimiento para la Iglesia; pero tambi\u00e9n son a\u00f1os de crecimiento espiritual y apost\u00f3lico y de fortalecimiento de la esperanza. En 1939, terminado el conflicto, el Fundador del Opus Dei puede dar nuevo impulso a su labor apost\u00f3lica por toda la geograf\u00eda peninsular, y moviliza especialmente a muchos j\u00f3venes universitarios para que lleven a Cristo a todos los ambientes y descubran la grandeza de su vocaci\u00f3n cristiana. Al mismo tiempo se extiende su fama de santidad: muchos Obispos le invitan a predicar cursos de retiro al clero y a los laicos de las organizaciones cat\u00f3licas. An\u00e1logas peticiones le llegan de los superiores de diversas \u00f3rdenes religiosas, y \u00e9l accede siempre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1941, mientras se encuentra predicando un curso de retiro a sacerdotes de L\u00e9rida, fallece su madre, que tanto hab\u00eda ayudado en los apostolados del Opus Dei. El Se\u00f1or permite que se desencadenen tambi\u00e9n duras incomprensiones en torno a su figura. El Obispo de Madrid, S.E. Mons. Eijo y Garay, le hace llegar su m\u00e1s sincero apoyo y concede la primera aprobaci\u00f3n can\u00f3nica del Opus Dei. El Beato Josemar\u00eda sobrelleva las dificultades con oraci\u00f3n y buen humor, consciente de que \u00abtodos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jes\u00fas ser\u00e1n perseguidos\u00bb (2 Tm 3,12), y recomienda a sus hijos espirituales que, ante las ofensas, se esfuercen en perdonar y olvidar: callar, rezar, trabajar, sonre\u00edr.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1943, por una nueva gracia fundacional que recibe durante la celebraci\u00f3n de la Misa, nace \u2014dentro del Opus Dei\u2014 la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, en la que se podr\u00e1n incardinar los sacerdotes que proceden de los fieles laicos del Opus Dei. La plena pertenencia de fieles laicos y de sacerdotes al Opus Dei, as\u00ed como la org\u00e1nica cooperaci\u00f3n de unos y otros en sus apostolados, es un rasgo propio del carisma fundacional, que la Iglesia ha confirmado en 1982, al determinar su definitiva configuraci\u00f3n jur\u00eddica como Prelatura personal. El 25 de junio de 1944 tres ingenieros \u2014entre ellos \u00c1lvaro del Portillo, futuro sucesor del Fundador en la direcci\u00f3n del Opus Dei\u2014 reciben la ordenaci\u00f3n sacerdotal. En lo sucesivo, ser\u00e1n casi un millar los laicos del Opus Dei que el Beato Josemar\u00eda llevar\u00e1 al sacerdocio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz \u2014intr\u00ednsecamente unida a la Prelatura del Opus Dei\u2014 desarrolla tambi\u00e9n, en plena sinton\u00eda con los Pastores de las Iglesias locales, actividades de formaci\u00f3n espiritual para sacerdotes diocesanos y candidatos al sacerdocio. Los sacerdotes diocesanos tambi\u00e9n pueden formar parte de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, manteniendo inalterada su pertenencia al clero de las respectivas di\u00f3cesis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Esp\u00edritu Romano y universal<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas vislumbr\u00f3 el fin de la guerra mundial, el Beato Josemar\u00eda comienza a preparar el trabajo apost\u00f3lico en otros pa\u00edses, porque \u2014insist\u00eda\u2014 quiere Jes\u00fas su Obra desde el primer momento con entra\u00f1a universal, cat\u00f3lica. En 1946 se traslada a Roma, con el fin de preparar el reconocimiento pontificio del Opus Dei. El 24 de febrero de 1947, P\u00edo XII concede el decretum laudis; y el 16 de junio de 1950, la aprobaci\u00f3n definitiva. A partir de esta fecha, tambi\u00e9n pueden ser admitidos como Cooperadores del Opus Dei hombres y mujeres no cat\u00f3licos y aun no cristianos, que ayuden con su trabajo, su limosna y su oraci\u00f3n a las labores apost\u00f3licas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sede central del Opus Dei queda establecida en Roma, para subrayar de modo a\u00fan m\u00e1s tangible la aspiraci\u00f3n que informa todo su trabajo: servir a la Iglesia como la Iglesia quiere ser servida, en estrecha adhesi\u00f3n a la c\u00e1tedra de Pedro y a la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica. En repetidas ocasiones, P\u00edo XII y Juan XXIII le hacen llegar manifestaciones de afecto y de estima; Pablo VI le escribir\u00e1 en 1964 definiendo el Opus Dei como \u00abexpresi\u00f3n viva de la perenne juventud de la Iglesia\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n esta etapa de la vida del Fundador del Opus Dei se ve caracterizada por todo tipo de pruebas: a la salud afectada por tantos sufrimientos (padeci\u00f3 una grave forma de diabetes durante m\u00e1s de diez a\u00f1os: hasta 1954, en que se cur\u00f3 milagrosamente), se a\u00f1aden las estrecheces econ\u00f3micas y las dificultades relacionadas con la expansi\u00f3n de los apostolados por el mundo entero. Sin embargo, su semblante rebosa siempre alegr\u00eda, porque la verdadera virtud no es triste y antip\u00e1tica, sino amablemente alegre. Su permanente buen humor es un continuo testimonio de amor incondicionado a la voluntad de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo es muy peque\u00f1o, cuando el Amor es grande: el deseo de inundar la tierra con la luz de Cristo le lleva a acoger las llamadas de numerosos Obispos que, desde todas las partes del mundo, piden la ayuda de los apostolados del Opus Dei a la evangelizaci\u00f3n. Surgen proyectos muy variados: escuelas de formaci\u00f3n profesional, centros de capacitaci\u00f3n para campesinos, universidades, colegios, hospitales y dispensarios m\u00e9dicos, etc. Estas actividades \u2014un mar sin orillas, como le gusta repetir\u2014, fruto de la iniciativa de cristianos corrientes que desean atender, con mentalidad laical y sentido profesional, las concretas necesidades de un determinado lugar, est\u00e1n abiertas a personas de todas las razas, religiones y condiciones sociales, porque su clara identidad cristiana se compagina siempre con un profundo respeto a la libertad de las conciencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto Juan XXIII anuncia la convocatoria de un Concilio Ecum\u00e9nico, comienza a rezar y a hacer rezar por el feliz \u00e9xito de esa gran iniciativa que es el Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, como escribe en una carta de 1962. En aquellas sesiones, el Magisterio solemne confirmar\u00e1 aspectos fundamentales del esp\u00edritu del Opus Dei: la llamada universal a la santidad; el trabajo profesional como medio de santidad y apostolado; el valor y los l\u00edmites leg\u00edtimos de la libertad del cristiano en las cuestiones temporales, la Santa Misa como centro y ra\u00edz de la vida interior, etc. El Beato Josemar\u00eda se encuentra con numerosos Padres conciliares y Peritos, que ven en \u00e9l un aut\u00e9ntico precursor de muchas de las l\u00edneas maestras del Vaticano II. Profundamente identificado con la doctrina conciliar, promueve diligentemente su puesta en pr\u00e1ctica a trav\u00e9s de las actividades formativas del Opus Dei en todo el mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Santidad en medio del mundo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De lejos \u2014all\u00e1, en el horizonte\u2014 el cielo se junta con la tierra. Pero no olvides que donde de veras la tierra y el cielo se juntan es en tu coraz\u00f3n de hijo de Dios. La predicaci\u00f3n del Beato Josemar\u00eda subraya constantemente la primac\u00eda de la vida interior sobre la actividad organizativa: Estas crisis mundiales son crisis de santos, escribi\u00f3 en Camino; y la santidad requiere siempre esa compenetraci\u00f3n de oraci\u00f3n, trabajo y apostolado que denomina unidad de vida y de la que su propia conducta constituye el mejor testimonio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estaba profundamente convencido de que para alcanzar la santidad en el trabajo cotidiano, es preciso esforzarse para ser alma de oraci\u00f3n, alma de profunda vida interior. Cuando se vive de este modo, todo es oraci\u00f3n, todo puede y debe llevarnos a Dios, alimentando ese trato continuo con \u00c9l, de la ma\u00f1ana a la noche. Todo trabajo puede ser oraci\u00f3n, y todo trabajo, que es oraci\u00f3n, es apostolado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ra\u00edz de la prodigiosa fecundidad de su ministerio se encuentra precisamente en la ardiente vida interior que hace del Beato Josemar\u00eda un contemplativo en medio del mundo: una vida interior alimentada por la oraci\u00f3n y los sacramentos, que se manifiesta en el amor apasionado a la Eucarist\u00eda, en la profundidad con que vive la Misa como el centro y la ra\u00edz de su propia vida, en la tierna devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda, a San Jos\u00e9 y a los \u00c1ngeles Custodios; en la fidelidad a la Iglesia y al Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>El encuentro definitivo con la Sant\u00edsima Trinidad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, el Fundador del Opus Dei emprende viajes de catequesis por numerosos pa\u00edses de Europa y de Am\u00e9rica Latina: en todas partes, mantiene numerosas reuniones de formaci\u00f3n, sencillas y familiares \u2014aun cuando con frecuencia asisten miles de personas para escucharlo\u2014, en las que habla de Dios, de los sacramentos, de las devociones cristianas, de la santificaci\u00f3n del trabajo, de amor a la Iglesia y al Papa. El 28 de marzo de 1975 celebra el jubileo sacerdotal. Aquel d\u00eda su oraci\u00f3n es como una s\u00edntesis de toda su vida: A la vuelta de cincuenta a\u00f1os, estoy como un ni\u00f1o que balbucea: estoy comenzando, recomenzando, en mi lucha interior de cada jornada. Y as\u00ed, hasta el final de los d\u00edas que me queden: siempre recomenzando.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 26 de junio de 1975, a mediod\u00eda, el Beato Josemar\u00eda muere en su habitaci\u00f3n de trabajo, a consecuencia de un paro cardiaco, a los pies de un cuadro de la Sant\u00edsima Virgen a la que dirige su \u00faltima mirada. En ese momento, el Opus Dei se encuentra presente en los cinco continentes, con m\u00e1s de 60.000 miembros de 80 nacionalidades. Las obras de espiritualidad de Mons. Escriv\u00e1 de Balaguer (Camino, Santo Rosario, Conversaciones con Monse\u00f1or Escriv\u00e1 de Balaguer, Es Cristo que pasa, Amigos de Dios, La Iglesia, nuestra Madre, Via Crucis, Surco, Forja) se han difundido en millones de ejemplares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de su fallecimiento, un gran n\u00famero de fieles pide al Papa que se abra su causa de canonizaci\u00f3n. El 17 de mayo de 1992, en Roma, S.S. Juan Pablo II eleva a Josemar\u00eda Escriv\u00e1 a los altares, en una multitudinaria ceremonia de beatificaci\u00f3n. El 21 de septiembre de 2001, la Congregaci\u00f3n Ordinaria de Cardenales y Obispos miembros de la Congregaci\u00f3n para las Causas de los Santos, confirma un\u00e1nimemente el car\u00e1cter milagroso de una curaci\u00f3n y su atribuci\u00f3n al Beato Josemar\u00eda. La lectura del relativo decreto sobre el milagro ante el Romano Pont\u00edfice, tiene lugar el 20 de diciembre. El 26 de febrero de 2002, Juan Pablo II preside el Consistorio Ordinario P\u00fablico de Cardenales y, o\u00eddos los Cardenales, Arzobispos y Obispos presentes, establece que la ceremonia de Canonizaci\u00f3n del Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 se celebre el 6 de octubre de 2002.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20021006_escriva_sp.html\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Archivo:Ejemplo.jpg Contenido 1 Un hogar luminoso y alegre 2 La ordenaci\u00f3n sacerdotal 3 Fundaci\u00f3n del Opus Dei 4 Expansi\u00f3n apost\u00f3lica 5 Esp\u00edritu Romano y universal 6 Santidad en medio del mundo 7 El encuentro definitivo con la Sant\u00edsima Trinidad Un hogar luminoso y alegre Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer nace en Barbastro (Espa\u00f1a), el 9 de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-josemaria-escriva-de-balaguer\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN JOSEMARIA ESCRIVA DE BALAGUER\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24569","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24569","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24569"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24569\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}