{"id":24588,"date":"2016-02-05T16:42:12","date_gmt":"2016-02-05T21:42:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/estados-papales\/"},"modified":"2016-02-05T16:42:12","modified_gmt":"2016-02-05T21:42:12","slug":"estados-papales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/estados-papales\/","title":{"rendered":"ESTADOS PAPALES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Estados pontificios, Estados de la Iglesia (italiano Lo Stato della Chiese)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consisten en el territorio civil que por m\u00e1s de 1000 a\u00f1os (754-1870) reconoc\u00edan al papa como se\u00f1or temporal. La expresi\u00f3n \u00abPatrimonium Sancti Petri\u00bb designaba originalmente las posesiones de tierra y sus distintos beneficios  que pertenec\u00edan a la iglesia de S. Pedro de Roma. Hasta mediado el siglo octavo consistir\u00eda totalmente en la propiedad privada, pero el t\u00e9rmino se aplico a los estados de la Iglesia y m\u00e1s particularmente al ducado de Roma. Nuestro tema puede ser tratado convenientemente bajo los siguientes t\u00edtulos:  I. Patrimonio de San Pedro (origen de de los estados de la Iglesia en tiempo de Carlomagno) e II: Historia de los Estados de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 PATRIMONIO DE SAN PEDRO.\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Posesiones patrimoniales de la Iglesia de Roma<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Posici\u00f3n pol\u00edtica del papado<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 Colapso del poder bizantino en Italia Central<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">1.4 Intervenci\u00f3n de los francos. Formaci\u00f3n de los Estados Pontificios<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">2 ESTADOS DE LA IGLESIA\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">2.1 Per\u00edodo de los Emperadores Carolingios<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">2.2 Desde la coronaci\u00f3n de Ot\u00f3n II como emperador hasta  el final de la dinast\u00eda Hohenstaufen<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">2.3 Desde el exilio a Avi\u00f1\u00f3n hasta el final del siglo XV<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">2.4 Desde el siglo XVI hasta el Tratado de Viena<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">2.5 Desde la Paz de Viena a 1870<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>PATRIMONIO DE SAN PEDRO.<\/h3>\n<p>Posesiones patrimoniales de la Iglesia de Roma<br \/>\n  El origen de los estados de la Iglesia es de Tiempos de CarlomagnoLa ley de Constantino el Grande (321) por la que la Iglesia Cristiana fue declarada capaz de tener y transmitir propiedad dio la primera base legal  a las posesiones de la iglesia de Roma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente las propiedades aumentaron r\u00e1pidamente por donaciones. El mismo Constantino dio ejemplo, donando probablemente el Palacio Laterano. Los dones de Constantino formaron el n\u00facleo hist\u00f3rico que la Leyenda de Silvestre m\u00e1s tarde rode\u00f3 con esa red de mitos que dio origen al documento falso conocido como Donaci\u00f3n de Constantino.\n<\/p>\n<p>  La ley de Constantino el Grande (321) por la que la Iglesia Cristiana fue declarada capaz de tener y transmitir propiedad dio la primera base legal  a las posesiones de la iglesia de Roma.El ejemplo de Constantino fue seguido por las familias pudientes de la nobleza romana, cuyo recuerdo sobrevivi\u00f3 frecuentemente a\u00fan despu\u00e9s de que las familias hab\u00edan desaparecido, en los nombres de la propiedades que hab\u00edan ofrecido a la sede de Roma.<br \/>\n  Estas posesiones de tierras, distribuidas y variadas, hac\u00edan del papa el mayor propietario de Italia, lo que obligaba  a los otros gobernantes italianos por pura necesidad a tratar con \u00e9l  y por otra parte \u00e9l era el primero en sentir los problemas pol\u00edticos y econ\u00f3micos que acuciaban al pa\u00eds.La donaci\u00f3n de grandes propiedades ces\u00f3 hacia el a\u00f1o 600. Los emperadores bizantinos posteriores fueron menos liberales en sus regalos. De igual manera, las guerras con los lombardos tuvieron un efecto desfavorable ya que quedaron pocas familias en situaci\u00f3n de donar grandes propiedades.   Bautisterio de la Catedral de R\u00e1venaAparte de un cierto n\u00famero de propiedades repartidas por Oriente, Dalmacia, Galia y \u00c1frica, los patrimonios estaban situados principalmente en Italia y en las islas adyacentes. Las posesiones m\u00e1s valiosas y extensas eran las de Sicilia, alrededor de Siracusa y Palermo. Los beneficios de las propiedades de Sicilia y la Baja Italia en el siglo octavo, cuando Le\u00f3n Isa\u00farico las confisc\u00f3, se estimaban en tres talentos y medio de oro.   Casiodoro, como pr\u0153fectus pr\u0153torio bajo los ostrogodos dej\u00f3 en manos del papa Juan II el cuidado de los asuntos temporalesPero los patrimonios en las cercan\u00edas de Roma eran los m\u00e1s numerosos y cuando los m\u00e1s lejanos se perdieron en el siglo octavo, se administraron con cuidado especial. De otros patrimonios se puede mencionar el napolitano con la isla de Capri, el de Gaeta, la Toscana, el Patrimonium Tiburtinum cerca de Tivoli, fincas cerca de R\u00e1vena y G\u00e9nova y ,por fin, en Istria, Cerde\u00f1a y C\u00f3rcega.<br \/>\n  Cuando el emperador Justiniano emiti\u00f3 la Pragm\u00e1tica Sanci\u00f3n (554), el papa, junto con el senado, fue el encargado de las medidas y pesos. As\u00ed, durante dos siglos los papas fueron los m\u00e1s leales apoyos del gobierno bizantino contra los lombardos y se convirtieron en indispensables al desaparecer el Senado en el  603 al mismo tiempo que ejerc\u00edan como tribunales de justicia de la poblaci\u00f3n romana, en defensa y protecci\u00f3n ante las extorsiones de los funcionarios y oficiales bizantinosEstas posesiones de tierras, distribuidas y variadas, hac\u00edan del papa el mayor propietario de Italia, lo que obligaba  a los otros gobernantes italianos por pura necesidad a tratar con \u00e9l  y por otra parte \u00e9l era el primero en sentir los problemas pol\u00edticos y econ\u00f3micos que acuciaban al pa\u00eds.   Se puede conseguir una perspectiva de los problemas que requer\u00edan la atenci\u00f3n del papa en la administraci\u00f3n de su patrimonio en las cartas de Gregorio el Grande (Mon. Germ. Epist., I).    Papa Gregorio Magno]]<br \/>\n  Sede pontificia en Avi\u00f1\u00f3nLos beneficios de las propiedades se empleaban no solo en prop\u00f3sitos administrativos para la construcci\u00f3n y mantenimiento de los edificios de las iglesias, el equipamiento de los conventos, la corte papal y el sostenimiento del clero, sino en gran manera para las necesidades p\u00fablicas y privadas.   En tiempos de Urbano VIII estaba a merced de FranciaCasas de pobres, hospitales, orfanatos, hospicios para los peregrinos se manten\u00edan  con los beneficios de los patrimonios, muchos individuos eran ayudados directa o indirectamente y se compraba la libertad de los esclavos propiedad de los jud\u00edos o paganos. Y, sobre todo, los papas libraron a los emperadores de la reponsabilidad de proporcionar comida a Roma y m\u00e1s tarde defenderla de los Lombardos, una empresa que conllevaba muchas responsabilidades financieras.   Felipe el Hermoso mostr\u00f3 un manifiesto desprecio por el Papa Urbano VIIIAs\u00ed el papa se convirti\u00f3 en el campe\u00f3n de todos los oprimidos, el campe\u00f3n pol\u00edtico de todos los que no quer\u00edan someterse a la dominaci\u00f3n extranjera, que no quer\u00edan convertirse en lombardos o bizantinos, prefiriendo permanecer romanos.<br \/>\nPosici\u00f3n pol\u00edtica del papado<br \/>\n  Bajo Alejandro VI los Estados pontificios se desintegraron en una serie de estados en manos de los familiares de los Borgia. C\u00e9sar Borgia, a quien admiraba Maquiavelo intentaba intensamente desde su ducado de la Roma\u00f1a, transformar los Estados pontificios en un reino de Italia central.Esta postura pol\u00edtica del papado se convirti\u00f3 en muy prominente con el tiempo, cuando Roma, despu\u00e9s de trasladar la residencia imperial al Oriente, dej\u00f3 de ser la sede de puestos pol\u00edticos importantes. Hasta despu\u00e9s de la partici\u00f3n del imperio, los emperadores occidentales prefirieron hacer de R\u00e1vena su residencia por estar mucho mejor defendida. All\u00ed estaba el centro del poder y del gobierno ostrogodo y aqu\u00ed tambi\u00e9n resid\u00eda el exarca, virrey del emperador bizantino en Italia, tras la ca\u00edda de los ostrogodos. En Roma el papa aparece cada vez con m\u00e1s frecuencia como el abogado de la poblaci\u00f3n menesterosa. As\u00ed, Le\u00f3n I intercede ante Atila y Genserico y  Gelasio ante Teodorico.<br \/>\n  La Asamblea Nacional anex\u00f3 a Francia Avi\u00f1\u00f3n y VenaissinCasiodoro, como pr\u0153fectus pr\u0153torio bajo los ostrogodos dej\u00f3 en manos del papa Juan II el cuidado de los asuntos temporales. Cuando el emperador Justiniano emiti\u00f3 la Pragm\u00e1tica Sanci\u00f3n (554), el papa, junto con el senado, fue el encargado de las medidas y pesos. As\u00ed, durante dos siglos los papas fueron los m\u00e1s leales apoyos del gobierno bizantino contra los lombardos y se convirtieron en indispensables al desaparecer el Senado en el  603 al mismo tiempo que ejerc\u00edan como tribunales de justicia de la poblaci\u00f3n romana, en defensa y protecci\u00f3n ante las extorsiones de los funcionarios y oficiales bizantinos. No es de extra\u00f1ar, pues, que el papado fuera tan popular en Italia central y no hab\u00eda causa que la poblaci\u00f3n nativa, que ya comenzaba a organizarse en unidades militares, defendiera con m\u00e1s entusiasmo que la libertad e independencia de la sede romana. Y adem\u00e1s tomaban parte, como cuerpo separado, en la elecci\u00f3n papal.<br \/>\n  El tirano Bonaparte oblig\u00f3 al Papa P\u00edo VI a ceder las delegaciones de Ferrara, Bolonia, Roma\u00f1a a la Rep\u00fablica Cisalpina. En febrero de 1798, el general Berthier, enviado a Roma por Napole\u00f3n form\u00f3 con el resto de los Estados Pontificios la Republica Romana.Cuando los emperadores bizantinos, infectados de tendencias cesaropapistas intentaron destruir al papado, encontraron en las milicias romanas una oposici\u00f3n tan fuerte que nada pudieron hacer.   La gente no estaba satisfecha con las antiguas condiciones que hab\u00eda restablecido el Congreso de Viena. Lamentaban la divisi\u00f3n de Italia en varios estados, sin lazos de uni\u00f3n entre ellos y sobre todo por el hecho de que estaban gobernados por extranjeros.El particularismo de Italia surgi\u00f3 y se concentr\u00f3 alrededor del papa. Cuando, en 692, el emperador Justiniano II intento llevar a la fuerza al papa Sergio II (como antes hab\u00eda hecho con el infortunado Mart\u00edn I) a Constantinopla para hacerle ratificar los c\u00e1nones del  concilio Trullado convocado por el emperador, la milicia de R\u00e1vena y del ducado de Pent\u00e1polis se unieron para marchar sobre Roma obligando a huir al plenipotenciario del emperador.Tales casos se volvieron a repetir y adquirieron importancia como indicadores del sentimiento popular hacia el papa. Cuando el papa Constantino, el \u00faltimo papa que fue a Constantinopla (710) rechaz\u00f3 la confesi\u00f3n de fe del nuevo emperador, Bardanas, los romanos protestaron y rehusaron reconocer al emperador y al dux (gobernador militar) enviado por \u00e9l y hasta que no supieron que el her\u00e9tico emperador hab\u00eda sido remplazado por otro con la verdadera fe, no permitieron  al dux ejercer sus funciones.   Cuando el nuevo papa Gregorio XVI pidi\u00f3 la ayuda de Austria, Metternich estaba dispuesto a intervenir sin tardanza. Restauraron la paz en los Estados Pontificios as\u00ed como en M\u00f3dena y parma.Esto suced\u00eda en el 713. Dos a\u00f1os despu\u00e9s la sede papal, que hab\u00eda sido ocupada por siete papas orientales fue ocupada por un romano, Gregorio II, destinado a oponerse a Le\u00f3n III el Is\u00e1urico, en el conflicto iconoclasta.<br \/>\n  MetternichEstaba ya maduro el tiempo para que Roma abandonara Oriente y se volviera hacia occidente y entrase en la alianza con las naciones germano-rom\u00e1nicas en la que se bas\u00f3 la civilizaci\u00f3n occidental, una de cuyas consecuencias fue la formaci\u00f3n de los Estados de la iglesia. Hubiera sido f\u00e1cil para los papas deshacerse del yugo bizantino ya en tiempos de los iconoclastas. Si se resistieron fue porque reconoc\u00edan correctamente que tal intento hubiera sido prematuro. Previeron que el fin de la supremac\u00eda bizantina y el principio del poder de los lombardos hubiera coincidido y era necesario antes establecer el hecho de que los bizantinos no pod\u00edan proteger ya al papa y a los romanos contra los lombardos y a continuaci\u00f3n hallar un poder que pudiera defenderlos.  Jos\u00e9 Mazzini Ambas condiciones se dieron a mediados del siglo octavo.<br \/>\nColapso del poder bizantino en Italia Central<br \/>\n  Pio IXLa extra\u00f1a forma que los Estados pontificios estaban destinados a asumir desde el principio se explica por el hecho de que eran los distritos en los que la poblaci\u00f3n de Italia central se hab\u00eda defendido hasta el final contra los lombardos.   Pio IX vivi\u00f3 como prisionero del Vaticano hasta su muerteLos dos principales distritos eran R\u00e1vena, el exarcado, con el exarca como n\u00facleo de la oposici\u00f3n y el ducado de Roma que abarcaba las tierras de la Toscana romana al norte del T\u00edber y el sur de la Campa\u00f1a hasta Garigliano, donde el papa era el alma de la resistencia. M\u00e1s a\u00fan, se realizaron grandes esfuerzos , mientras fue posible, para mantener el control de esos distritos y con ellos las comunicaciones por los Apeninos. De ah\u00ed la importancia estrat\u00e9gica de la Pent\u00e1polis (Rimini, Pesaro, Fano, Sinigaglia, Ancona) y Perugia. Si se romp\u00eda esta comunicaci\u00f3n estrat\u00e9gica, ni R\u00e1vena ni Roma podr\u00edan mantenerse individualmente durante mucho tiempo. Los Lombardos lo sab\u00edan.   Rey V\u00edctor Manuel IIEsa misma estrecha porci\u00f3n de tierra de hecho romp\u00eda la conexi\u00f3n entre sus ducados de Spoleto y Benevento y la parte mayor de los territorios del rey en el norte y por ello desde al segunda d\u00e9cada del siglo octavo  dirigieron sus ataques contra ella con energ\u00eda creciente. Al principio los papas fueron capaces de recuperar lo que les hab\u00eda arrebatado en  728 el rey lombardo Luitprando, como el castillo de Sutri que dominaba desde Nepi el camino hacia Perugia. Pero suavizado Luitprando por los ruegos de Gregorio II, devolvi\u00f3 Sutri como un \u201cregalo a los santos ap\u00f3stoles Pedro y Pablo\u201d. Esta expresi\u00f3n del Liber Pontificalis se interpret\u00f3 err\u00f3neamente como si este regalo fuera el principio de los Estados de la iglesia.   Monedas de los Estados PontificiosEsto era incorrecto puesto que los papas segu\u00edan reconociendo el gobierno imperial y los funcionarios griegos a\u00fan aparec\u00edan en Roma alg\u00fan tiempo despu\u00e9s.  MOnedas de plata de los Estados Pontificios<br \/>\n  La pol\u00edtica exterior de Napole\u00f3n tercero oblig\u00f3 a Francia a retirar de Italia el ej\u00e9rcito que sosten\u00eda el poder temporal y el papaEs cierto, sin embargo que aqu\u00ed se halla la asociaci\u00f3n de ideas sobre las que se iban a construir los estados pontificios.  Zuavo pontificioEl papa pidi\u00f3 a los Lombardos la devoluci\u00f3n de Sutri en nombre del Pr\u00edncipe de los Ap\u00f3stoles y amenaz\u00f3 con castigos por parte de los santos protectores. El piadoso Luitprando era sensible a tales ruegos pero no a consideraci\u00f3n alguna hacia los griegos. Por ello entreg\u00f3 Sutri a Pedro y Pablo, para no exponerse a su castigo.   Sello postal de los estados pontificiosLo que el papa hiciera con ella, le daba lo mismo. La creencia de que el territorio romano (al principio en un sentido m\u00e1s restringido y despu\u00e9s en un sentido m\u00e1s amplio)  estaba defendido por los Pr\u00edncipes de los Ap\u00f3stoles se fue afirmando cada vez m\u00e1s.  Ela asalto a Roma comenz\u00f3 por Porta P\u00eda<br \/>\n  Conde CavourEn el a\u00f1o 738 el duque lombardo Trasamundo de Espoleto captur\u00f3 el castillo de Gallese, que proteg\u00eda el camino hacia Perugia, al norte de Nepi. Gregorio III, pag\u00e1ndole una gran suma, le indujo a devolverle a \u00e9l dicho castillo y logr\u00f3 por una alianza que el duque Trasamundo le protegiera contra Luitprando. Pero \u00e9ste conquist\u00f3 Espoleto, siti\u00f3 Roma, asol\u00f3 el ducado de Roma y se apoder\u00f3 de cuatro importantes fortalezas fronterizas (Blera, Orte, Bomarzo y Amelia), cortando las comunicaciones con Perugia y R\u00e1vena.<br \/>\n  Jos\u00e9 GaribaldiEn esta situaci\u00f3n el papa se volvi\u00f3 por primera vez (739) hacia el poderoso reino franco, bajo cuya protecci\u00f3n Bonifacio hab\u00eda empezado las exitosas labores misioneras en Alemania. Envi\u00f3 embajadas a Carlos Martel \u201cel poderoso mayordomo de palacio\u201d de la monarqu\u00eda franca, comandante de los francos en la famosa batalla de Tours, con el consentimiento del dux griego, pidi\u00e9ndole que protegiera la tumba de los Ap\u00f3stoles.<br \/>\n  Caricatura de la \u00e9poca que presenta a Garibaldi, como lacayo de V\u00edctor Manuel II, a quien calza con la \u00abbota\u00bb italianaCarlos Martel contest\u00f3 a la embajada y agradeci\u00f3 los regalos, peo no quiso oponerse a los Lombardos que le estaban ayudando contra los sarracenos. Entonces Zacar\u00edas, sucesor de Gregorio II, y \u00faltimo griego que ocup\u00f3 la sede apost\u00f3lica, cambi\u00f3 la pol\u00edtica seguida hacia los Lombardos. Zacar\u00edas realiz\u00f3 una visita personal  al campamento del rey en Terni y se ali\u00f3 con Luitprando contra Trasamundo, recibiendo (741) los cuatro castillos en devoluci\u00f3n. Luitprando devolvi\u00f3 algunas propiedades tomadas por los Lombardos y concluy\u00f3 una paz de veinte a\u00f1os con el papa. El ducado lograba as\u00ed un respiro de los ataques de los lombardos, que cayeron sobre R\u00e1vena que ya hab\u00edan pose\u00eddo desde 731 al 735.   Benito Mussolini puso fin a la \u00abcuesti\u00f3n romana\u00bbEl exarca no tuvo m\u00e1s remedio que buscar la ayuda del papa. De hecho Luitprando se dej\u00f3 convencer por Zacar\u00edas y devolvi\u00f3 la mayor parte de lo conquistado. De hecho tuvo importancia que estos distritos debieran su rescate al papa. S\u00f3lo un poco tiempo despu\u00e9s de la muerte de Luitprando (744) Zacar\u00edas logr\u00f3 posponer una vez m\u00e1s la cat\u00e1strofe. Cuando Rachis, el rey lombardo, sitiaba Perugia (749) Zacar\u00edas le insisti\u00f3 tanto que logr\u00f3 que el rey levantara el cerco. Pero debido a ello, Rachis fue depuesto y su sucesor Astulfo enseguida demostr\u00f3 con sus actos que no se detendr\u00eda ante nada.<br \/>\n  P\u00edo XI fue el \u00faltimos de los papas prisioneros del VaticanoEn 751 Astulfo conquist\u00f3 R\u00e1vena y decidi\u00f3 as\u00ed el destino del exarcado y la Pent\u00e1polis, cantado desde hac\u00eda tiempo. Y cuando Astulfo que ten\u00eda bajo su poder Espoleto, dirigi\u00f3 todo su poder contra el ducado de Roma, parec\u00eda que hab\u00eda llegado su fin. Bizancio no pod\u00eda enviar tropas, el emperador Constantino V Copr\u00f3nimo, en respuesta a las reiteradas peticiones de ayuda del nuevo papa Esteban II, solo pudo ofrecerle el consejo de que obrara seg\u00fan la antigua pol\u00edtica de Bizancio, lanzar alguna tribu germ\u00e1nica contra los lombardos.<br \/>\n  Firma del tratado de Letr\u00e1nS\u00f3lo los francos era lo suficientemente poderosos para obligar a los Lombardos a mantener la paz y s\u00f3lo ellos ten\u00edan una estrecha relaci\u00f3n con el papa. Es cierto que Carlos Martel no hab\u00eda respondido en una primera ocasi\u00f3n a los peticiones de Gregorio III, pero mientras tanto las relaciones de los francos con el papa se hab\u00edan profundizado. El papa Zacar\u00edas hab\u00eda hablado recientemente  en ocasi\u00f3n de la sucesi\u00f3n de Pipino de manera que se hab\u00edan terminado las dudas a favor del mayordomo de palacio carolingio. Era razonable, por consiguiente, esperar agradecimiento cuando Roma estaba corr\u00eda peligro por parte de Astolfo.<br \/>\n  La v\u00eda de la conciliaci\u00f3n fue idea de Benito Mussolini, para recordar la creaci\u00f3n del Estado VaticanoPor ello Esteban II envi\u00f3 en secreto por medio de peregrinos, una carta a Pipino, solicitando su ayuda contra Astolfo,  y pidiendo una reuni\u00f3n con \u00e9l. Pipino envi\u00f3 al abad Droctegang de Jumi\u00e8ges a hablar con el papa y poco despu\u00e9s mand\u00f3 al duque Autchar y al obispo Chrodengang de Metz para que llevaran al papa al reino franco. Ning\u00fan papa hab\u00eda cruzado antes los Alpes. Mientras el papa se preparaba para el viaje, lleg\u00f3 un mensaje de Constantinopla, ordenando al papa que volviera a negociar con Astolfo para persuadirle de que devolviera sus conquistas.   El cardenal Pietro Gasparri y Mussolini firmando el tratadoEl papa Esteban tom\u00f3 consigo al mensajero imperial y a varios dignatarios del al iglesia romana, as\u00ed como a miembros de la aristocracia y de la milicia de Roma y se dirigi\u00f3 en primer lugar a Astolfo. En 753 el papa dej\u00f3 Roma y se encontr\u00f3 en Pav\u00eda con Astolfo, que se neg\u00f3 a negociar y a devolver sus conquistas.  Apenas logr\u00f3 el papa que le dejara proseguir el viaje a tierras de los Francos.<br \/>\nIntervenci\u00f3n de los francos. Formaci\u00f3n de los Estados Pontificios<br \/>\n  Fotograf\u00eda oficial en la que se aprecia al Cardenal Gasparri y a Mussolini, que viste uniforme diplom\u00e1ticoEl Papa cruz\u00f3 el Gran San Bernardo. Pipino le recibi\u00f3 en Ponthion y le prometi\u00f3 de palabra hacer todo lo que pudiera para recobrar el exarcado de R\u00e1vena  y otros distritos tomados por Astolfo. El Papa fue a St. Denis, cerca de Par\u00eds donde firm\u00f3 una alianza de amistad con el primer rey carolingio, probablemente en enero de 754. Ungi\u00f3 a Pipino como rey, a su esposa e hijos y oblig\u00f3 a los francos bajo pena de excomuni\u00f3n a elegir en adelante al rey de la familia carolingia \u00fanicamente. Al mismo tiempo otorg\u00f3 a Pipino y a sus hijos el t\u00edtulo de \u201cPatricio de los romanos\u201d,  Un obispo anuncia al pueblo, que esperaba en las puertas del Palacio de Letr\u00e1n, el feliz sueceso t\u00edtulo que hab\u00edan llevado los m\u00e1s altos funcionarios bizantinos en Italia, los exarcas. Los Francos ser\u00edan ahora los protectores de Roma, en vez de los griegos. Al conferir este t\u00edtulo, el papa obraba, probablemente, de acuerdo con la autoridad que le hab\u00eda conferido el emperador bizantino.<br \/>\n  Cardenal GasparriPara cumplir los deseos del Papa, Pipino logr\u00f3 el consentimiento de los nobles para una campa\u00f1a en Italia. Era una situaci\u00f3n imperativa cuando varias embajadas enviadlas al rey Lombardo no consiguieron por medios pac\u00edficos que devolviera las conquistas. En Quiercy sobre el Oise los nobles francos dieron su consentimiento.   All\u00ed mismo Pipino prometi\u00f3 por escrito dar a la Iglesias ciertos territorios, lo que es el primer testimonio documentado de los Estados de la iglesia, aunque este documento, ciertamente, no se ha conservado en la versi\u00f3n primitiva. Hay una serie de citas, hechas durante las d\u00e9cadas siguientes, indicando su contenido y es muy probable que fuera la fuente del muy interpolado \u00abFragmentum Fantuzzianum\u00bb, que data, probablemente de 778-80. En el documento original de Quiercy, Pipino promet\u00eda al papa la devoluci\u00f3n de las tierras de Italia Central que hab\u00edan sido conquistadas por Astolfo , especialmente en el Exarcado y en el ducado romano y un cierto n\u00famero m\u00e1s o menos claramente definido de patrimonios en el reino Lombardo en los ducados de Espoleto y Benevento. Las tierras a\u00fan no estaban en manos de Pipino, hab\u00edan de ser conquistadas y el regalo estaba condicionado a este evento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el verano de 754 Pipino  con su ej\u00e9rcito, acompa\u00f1ado por el papa, comenz\u00f3 la marcha hacia Italia, forzando a Astolfo, que se hab\u00eda encerrado en su capital, a pedir la paz. El lombardo prometi\u00f3 devolver las ciudades del Exarcado y la Pent\u00e1polisque hab\u00eda conquistado,  no volver a atacar o evacuar el ducado de Roma y los distritos de Venecia e Istria, y reconocer la soberan\u00eda de los Francos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para las ciudades del Exarcado y de la Pent\u00e1polis Pipino realiz\u00f3 para el papa un acto separado: la \u201cDonaci\u00f3n de 754\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas hab\u00eda Pipino vuelto a cruzar los Alpes cuando Astolfo no s\u00f3lo no prepar\u00f3 al devoluci\u00f3n de las ciudades sino que march\u00f3 contra Roma que hubo de soportar un sitio muy severo. El papa envi\u00f3 un mensajero por mar reclamando a Pipino que cumpliera de nuevo su promesa de lealtad. En 756 Pipino sali\u00f3 con un ej\u00e9rcito contra Astolfo y de nuevo lo acorral\u00f3 en Pav\u00eda. El lombardo volvi\u00f3 a prometer que devolver\u00eda al papa las ciudades a\u00f1adiendo Commachio en la desembocadura del Po. Pero esta vez no se consider\u00f3 suficiente la mera promesa. Mensajeros de Pipino visitaron las diversas ciudades del exarcado y la pent\u00e1polis, exigieron y recibieron las llaves de todas ellas y se llevaron a los m\u00e1s altos magistrados  y a los m\u00e1s distinguidos magnates a Roma. Pipino realiz\u00f3 otro acto de donaci\u00f3n de las ciudades que se rend\u00edan al papa y que junto con las llaves de las ciudades fueron depositadas en la tumba de S. Pedro (Segunda Donaci\u00f3n de 756).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno bizantino, naturalmente, no aprob\u00f3 el resultado de la intervenci\u00f3n de los Francos. Hab\u00edan esperado conseguir, aprovechando la intervenci\u00f3n franca, las posesiones  y distritos que le hab\u00edan sido arrebatados por los Lombardos. Pero Pipino se levant\u00f3 en armas para no para someterse al emperador bizantino, sino solamente a S. Pedro de quien esperaba conseguir la felicidad terrena y la salvaci\u00f3n eterna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma forma que los reyes fundaban monasterios y los dotaban con propiedades y tierras para que se ofrecieran oraciones por ellos, Pipino quiso proveer al papa con territorios temporales para asegurarse de las oraciones del papa. As\u00ed  pues, contest\u00f3 a los embajadores bizantinos que se presentaron antes de la expedici\u00f3n de 756 para pedirle que devolviera al emperador las ciudades  que se conquistaran a los Lombardos, que \u00e9l hab\u00eda emprendido la expedici\u00f3n  por S. Pedro solo y no por el emperador y que s\u00f3lo devolver\u00eda las ciudades a S. Pedro. As\u00ed fund\u00f3 Pipino los Estado Pontificios. Los griegos ten\u00edan sin duda el derecho formal de la soberan\u00eda pero como no hab\u00edan cumplido con la obligaci\u00f3n de protegerlos de sus enemigos extranjeros, sus derechos se hab\u00edan convertido en ilusorios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no hubieran interferido los Francos, el territorio hubiera pertenecido a los Lombardos por derecho de conquista. Con su intervenci\u00f3n, Pipino impidi\u00f3 que Roma y la poblaci\u00f3n nativa cayera en manos de conquistadores extranjeros. Los Estados de la Iglesia son en cierta manera el \u00fanico resto  del imperio romano de Occidente que se libr\u00f3 de los conquistadores extranjeros. La poblaci\u00f3n romana reconoci\u00f3 agradecida que hab\u00edan escapado del yugo  de los Lombardos gracias a la mediaci\u00f3n del papa, y que Pipino s\u00f3lo intervino a favor del papa. Los resultados eran importantes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Principalmente porque los Papas, gracias a la soberan\u00eda temporal recib\u00edan al garant\u00eda de su independencia, liberados de las cadenas del poder temporal obtuvieron la libertad de interferencias que es necesaria para llevar a cabo sus  alta misi\u00f3n.<\/li>\n<li> Porque el papado se liber\u00f3 de los lazos pol\u00edticos que le un\u00edan a oriente y comenz\u00f3 unas relaciones con el occidente que hicieron posible el desarrollo de la civilizaci\u00f3n occidental. Esta iba a ser sobresalir especialmente bajo el hijo de Pipino, Carlomagno.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Carlomagno las relaciones con los Lombardos pronto se tensaron. Adriano I se quej\u00f3 de que el rey lombardo Desiderio hab\u00eda invadido los territorios de la Iglesia y le record\u00f3 a Carlomagno de la promesa hecha en Quiercy. Puesto que Desiderio adem\u00e1s representaba la quejas de los sobrinos de Carlomagno, pon\u00eda en peligro  la unidad del reino franco y sus propios intereses aconsejaron a Carlomagno oponerse a Desiderio. En oto\u00f1o de 773 Carlomagno entr\u00f3 en Italia y cerc\u00f3 a Desiderio en Pav\u00eda. Mientras se produc\u00eda el asedio, Carlomagno fue a Roma en Pascua de Resurrecci\u00f3n de 774 y a petici\u00f3n del papa renov\u00f3 las promesas de Quiercy. Desiderio tuvo que capitular y Carlomagno se declar\u00f3 rey de los lombardos en su lugar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actitud de Carlomagno respecto a los Estados Pontificios sufri\u00f3 un cambio. Con el t\u00edtulo de rey de los lombardos tambi\u00e9n tom\u00f3 el de \u201cPatricius Romanorum\u201d que su padre nunca hab\u00eda usado y asign\u00f3 a este t\u00edtulo derechos que Pipino nunca  le hab\u00eda atribuido. M\u00e1s a\u00fan, surgieron diferencias de opini\u00f3n entre Adriano y Carlomagno sobre las obligaciones que hab\u00edan asumido Pipino y Carlomagno en el documento de Quiercy. Adriano pensaba que para Carlomagno deb\u00eda significar un concepto de la \u201crespublica romana\u201d de manera que deb\u00eda ceder no solo las conquistas de Astulfo en el Exarcado y en la Pent\u00e1polis sino tambi\u00e9n las conquistas anteriores de los lombardos en Italia central, como Espoleto y Benevento. Carlomagno no estaba de acuerdo con tal interpretaci\u00f3n  del documento. Como ambos quer\u00edan llegar a u acuerdo se lleg\u00f3 a un compromiso en 781. Carlomagno reconoc\u00eda la soberan\u00eda de Adriano en el ducado de Roma y en los Estados Pontificios fundados en las donaciones de Pipino de 754-56. Un nuevo documento fue redactado en el que se enumeraban todos los distritos  en los que el papa era conocido como gobernante. El ducado de Roma (que no se mencionaba en documentos anteriores) encabeza la lista seguido por el Exarcado y la Pent\u00e1polis, aumentados por las ciudades que desiderio hab\u00eda acordado rendir al principio de su reinado (Imola, Bolonia, Faenza, ferrara, Ancona, Osimo y Umana). Los dem\u00e1s patrimonios se especificaban en varios grupos: la Sabina,  los distritos de Espoleto y Benevento, Calabria, Toscana y C\u00f3rcega.<br \/>\nCarlomagno, como \u201cPatricius\u201d quer\u00eda ser considerado como la corte suprema de apelaci\u00f3n en los casos criminales de los Estados de la Iglesia. Por otra parte prometi\u00f3 libertad en la elecci\u00f3n del papa y renov\u00f3 la alianza de amistad que se hab\u00eda pactado previamente entre Pipino y Esteban II. Los acuerdos entre Carlomagno y Adriano permanecieron firmes. En 787 Carlomagno aument\u00f3 a\u00fan m\u00e1s los Estados de la Iglesia con nuevas donaciones: Capua y otras ciudades fronterizas del ducado de Benevento, adem\u00e1s de varias ciudades en Lombard\u00eda, Toscana, Populonia, Roselle, Sovana, Toscanella, Viterbo, Bagnorea, Orvieto, Ferento, Orchia, Marta, y por fin Citt\u00e0 di Castello, parece que se a\u00f1adieron en este momento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero todo esto se basa en deducciones complejas ya que no nos ha llegado documento alguno de tiempos de Carlomagno o de Pipino. Adriano demostr\u00f3 en estas negociaciones ser un buen pol\u00edtico y se le coloca con justicia junto a Esteban II como segundo fundador de los Estados Pontificios. Los acuerdos con Carlomagno permanecieron como autoridad para las relaciones de los papas posteriores con los carolingios y con los emperadores alemanes. Estas realizaciones se expresaron con brillantez exteriormente con la coronaci\u00f3n de Carlomagno como emperador en el a\u00f1o 800.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>ESTADOS DE LA IGLESIA<\/h3>\n<p>Per\u00edodo de los Emperadores Carolingios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Estados pontificios fundados por los carolingios eran la seguridad de la amistosa alianza entre el papado y el imperio que dominaron los tiempos medievales. Pero esta amistosa alianza era adem\u00e1s una condici\u00f3n necesaria para la existencia de los Estados Pontificios. Sin la protecci\u00f3n del gran poder que estaba m\u00e1s all\u00e1 de los Alpes, los Estados de la Iglesia no se habr\u00edan mantenido. Los peores peligros que les amenazaban no ven\u00edan de los enemigos extranjeros sino de las facciones de la nobleza de la ciudad de Roma, siempre metidas en luchas para controlar el poder espiritual y temporal que rodeaba al papado.  La degradaci\u00f3n del papado alcanz\u00f3 su punto m\u00e1s bajo cuando ya no pudo obtener protecci\u00f3n del imperio contra el deseo de poder de las facciones de la nobleza romana o de las familias patricias de la vecindad. Este deseo de poder se manifest\u00f3 principalmente en la elecci\u00f3n del  nuevo papa. Por ello, los emperadores cuando asum\u00edan la responsabilidad de defender los Estados Pontificios, tambi\u00e9n garantizaban la elecci\u00f3n can\u00f3nica y los papas pon\u00edan mucho inter\u00e9s en conseguir que esta obligaci\u00f3n se renovase por cada nuevo emperador, confirmando los antiguos pactos. El m\u00e1s antiguo de estos documentos que se ha preservado es el \u00abHludovicianum\u00bb o Pactum  de Luis el Piadoso (Ludovico P\u00edo), i.e., el instrumento ejecutado por este monarca para Pascual I en 817. Con el sucesor de Pascual, Eugenio II, se renov\u00f3 la alianza por orden de Ludovico Pio en 824, por su hijo mayor y colega en el imperio Lotario I. El papa, que depend\u00eda de la protecci\u00f3n del emperador concedi\u00f3 a \u00e9ste nuevos derechos que marcan el cenit de la influencia imperial bajo los carolingios. El emperador recibi\u00f3 el derecho de supervisar el gobierno y administraci\u00f3n de la justicia en Roma por medio de enviados permanentes y ning\u00fan papa nuevo hab\u00eda de ser consagrado hasta que hubiera, junto con los romanos, hubiera pronunciado el juramento de alianza con el emperador en presencia de los enviados imperiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera el imperio recibi\u00f3 en la \u201cConstituci\u00f3n de Lotario\u201d una influencia indirecta sobre la elecci\u00f3n del papa y la supervisi\u00f3n del gobierno papal en los Estados Pontificios. Sin embargo, los carolingios estuvieron pronto tan ocupados en sus luchas din\u00e1sticas que no tuvieron tiempo para Roma.<br \/>\nLe\u00f3n IV hab\u00eda tomado medidas, junto con algunas ciudades portuarias de Italia, para la defensa de Roma contra los Sarracenos. Los soldados, que llevaban su bendici\u00f3n, ganaron una brillante victoria en Ostia en 849. Como la rivera derecha del T\u00edber con su bas\u00edlica de S. Pedro estaba expuesta al pillaje de los sarracenos, Le\u00f3n la fortific\u00f3 con una muralla (848-52), y en su honor esta parte de la ciudad protegida as\u00ed se llam\u00f3 Civitas Leonina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 850 Le\u00f3n coron\u00f3 al hijo de Lotario, Luis II, como emperador. Aunque \u00e9ste se opuso valientemente a los sarracenos en la Italia Baja, su poder ya no era como el de Carlomagno, ya que se extend\u00eda solo a Italia. Para el papa, entonces Nicol\u00e1s II, la regencia de Luis II fue a veces un peligro m\u00e1s que una protecci\u00f3n. Su representante, el duque Lamberto de Espoleto, bajo el pretexto de supervisar la elecci\u00f3n del papa, invadi\u00f3 Roma en 867 y la trat\u00f3 como territorio conquistado. Esto fue el periodo del  miserable per\u00edodo que sigui\u00f3 a la muerte de Luis (875), cuando Roma y el papa estuvieron a la merced de los se\u00f1ores feudales vecinos que hab\u00edan llegado a Italia con los carolingios y aunque ahora peleaban contra los carolingios de m\u00e1s all\u00e1 de los Alpes, despu\u00e9s luchaban entre ellos  por la manzana de la discordia, la corona imperial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vano esper\u00f3 el h\u00e1bil Juan VIII la ayuda y protecci\u00f3n del rey de los Francos occidentales, Carlos el Calvo, que hab\u00eda sido coronado emperador en 875. Es cierto que  Carlos renov\u00f3 las viejas cartas relativas a la protecci\u00f3n  y donaciones e increment\u00f3 el dominio de los Estados Pontificios con nuevas donaciones (Spoleto y Benevento); tambi\u00e9n renunci\u00f3 a la exigencia de tener legados presentes en la consagraci\u00f3n del papa as\u00ed como a la asignaci\u00f3n a esos enviados de la administraci\u00f3n de la justicia. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de estas donaciones sobre el papal, no hizo nada. Juan VIII, a la cabeza de su flota  en cabo Circeo (877) hubo de defenderse  sin ayuda contra los sarracenos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Huyendo de los duques Lamberto de Espoleto y Adalberto de Toscana, que se comportaban como representantes del poder imperial, fue a Francia implorando en vano la ayuda de los carolingios. El Franco del este, Carlos el Gordo, que hab\u00eda recibido la corona imperial de Juan VIII en 881 tampoco hizo nada y Arnulfo, coronado emperador en 896 se vio obligado por una enfermedad a suspender cualquier intervenci\u00f3n. El indefenso papa hubo de sufrir severamente por haberle ordenado que se presentara ante \u00e9l. El papa Esteban V hab\u00eda cedido (891) a las exigencias del duque Guido de Espoleto y le concedi\u00f3 la corona imperial. El sucesor de Esteban, el papa Formoso, tambi\u00e9n hab\u00eda sido obligado a entregar  la corona al hij0 de Guido, Lamberto, como asociado con su padre en el imperio (892). Por ello incurri\u00f3 en la ira de lamberto cuando llam\u00f3 despu\u00e9s a Arnulfo a Roma  y le coron\u00f3 emperador. Cuando Lamberto, tras la muerte de Formoso, entr\u00f3 en Roma en 897 se veng\u00f3 horriblemente  con el cuerpo del papa Formoso, por medio del Esteban VI.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papado estaba ahora a la merced de las facciones de la nobleza que luchaban unas contra otras. Benedicto IV coron\u00f3 a Luis, rey de la Baja Borgo\u00f1a, como emperador en 901. Hab\u00eda sido llamado por los nobles italianos. En 915 Juan X coron\u00f3 al oponente de Luis, el marques Berengario de Friuli, que fue el \u00faltimo en recibir la corona imperial antes de la fundaci\u00f3n del Imperio Romano de la Naci\u00f3n Alemana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Roma la familia de los \u00faltimos condes de Tusculum hab\u00edan conseguido ser los m\u00e1s influyentes. Dec\u00edan descender del senador y dux Teofilacto, y cuyo poder fue representado durante un tiempo por la esposa de Teofilacto, Teodora (llamada Senatrix o Vesteratrix), su hija Marozia y Teodora la Joven. El papado tambi\u00e9n cay\u00f3 bajo el poder de esas mujeres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan X, que hab\u00eda sido elevado al papado por Teodora la Mayor, junto con Alberico, marido de Marozia, derrotaron a los sarracenos en Gangliano (916). Alberico se llam\u00f3 en adelante c\u00f3nsul de los romanos. Despu\u00e9s de su muerte, Marozia hered\u00f3 el rango y al caer ella, a su hijo Alberico. Marozia hizo que depusieran a Juan X y coloc\u00f3 en la silla de S. Pedro, como Juan XI, al hijo que tuvo con su primer marido; Juan IX estuvo completamente dominado por su madre. Cuando el hijo de Marozia, Alberico II, puso fin al desp\u00f3tico gobierno de su madre (932), los romanos le proclamaron su se\u00f1or  y due\u00f1o, le dieron el poder temporal y restringieron la autoridad papal a los asuntos espirituales. Alberico, que ten\u00eda un palacio en el Aventino neg\u00f3 al rey alem\u00e1n Ot\u00f3n I el permiso para entrar a Roma, cuando apareci\u00f3 en el norte de Italia en 951, pero la segunda vez que Ot\u00f3n lleg\u00f3 a Italia las condiciones hab\u00edan cambiado.\n<\/p>\n<p>Desde la coronaci\u00f3n de Ot\u00f3n II como emperador hasta  el final de la dinast\u00eda Hohenstaufen<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberico II muri\u00f3 en 954. Por la promesa que le hab\u00edan hecho los romanos, eligieron como papa en 955 con el nombre de Juan XII a su hijo de diecisieta a\u00f1os, Octaviano, que le hab\u00eda sucedido en el poder temporal, uniendo as\u00ed tanto el poder temporal como el espiritual, pero solo en el territorio sometido a Alberico \u2013 es decir, sustancialmente el viejo ducado de Roma, o el \u201cPatrimonium Petri. La pent\u00e1polis y el exarcado  estaban en otras manos, cayendo por entonces bajo el rey Berengario de Ivrea. Juan XII recurri\u00f3 a Ot\u00f3n I buscando protecci\u00f3n contra Berengario de Ivrea. Ot\u00f3n fue el 2 de febrero de 962 y recibi\u00f3 la corona imperial. El 13 de febrero redact\u00f3 la carta (que a\u00fan existe en una copia de caligraf\u00eda contempor\u00e1nea, en los Archivos Vaticanos) en la que renovaba los bien conocidos pactos de su predecesor, aumentaba las donaciones a\u00f1adiendo algunas nuevas y se aseguraba de que se realizaban can\u00f3nicamente las elecciones de los papas: el papa no deb\u00eda ser consagrado hasta que los enviados imperiales se hab\u00edan asegurado de que la elecci\u00f3n era legal y hab\u00edan obtenido del papa el una promesa jurada de alianza (cf. Th. Sickel, \u00abDas Privilegium Ottos I f\u00fcr die romische Kirche\u00bb, Innsbruck, 1883).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condici\u00f3n necesaria para la cooperaci\u00f3n entre el papa y el emperador era la oposici\u00f3n com\u00fan a Berengario. Esto se anul\u00f3 cuando Juan XII, que no sin raz\u00f3n tem\u00eda el poder de Ot\u00f3n, entr\u00f3 en negociaciones secretas con Berengario. Entonces volvi\u00f3 Ot\u00f3n a Roma, de la que el papa huy\u00f3, y exigi\u00f3 a los romanos un juramento  de que nunca volver\u00edan a elegir un papa sin el consentimiento expreso y la sanci\u00f3n  del emperador. El papado fue declarado s\u00fabdito del emperador, lo que se vio claramente cuando en un s\u00ednodo presidido por Ot\u00f3n , depuso al papa, pero Le\u00f3n VIII que fue elegido de acuerdo con los deseo de Ot\u00f3n, fue incapaz de permanecer en Roma si no estaba Ot\u00f3n. Los romanos, despu\u00e9s de la muerte de Juan XII, eligieron a Benedicto V, al que el emperador mand\u00f3 al exilio en Hamburgo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Juan XII le esperaban otras aflicciones a quien hab\u00edan elevado al papado en buena armon\u00eda en 966 los romanos y Ot\u00f3n. Juan necesitaba la protecci\u00f3n  del emperador contra los nobles rebeldes, por lo que Ot\u00f3n nombr\u00f3 un prefecto de Roma con feudatario suyo. En agradecimiento el papa coron\u00f3 al hijo de Ot\u00f3n I (Ot\u00f3n II) con la corona imperial al a\u00f1o siguiente (967) y despu\u00e9s le cas\u00f3 con la princesa griega Teofano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ot\u00f3n II tuvo que ofreces esta vez la misma protecci\u00f3n a los papas de su tiempo. El sucesor de Juan XIII, Benedicto VI, fue encarcelado y asesinado en el castillo de Sant \u00b4Angelo por nobles hostiles. El franco que hab\u00edan elegido en su lugar, (Bonifacio VII) tuvo que huir a Constantinopla, pero a pesar de todo, la posici\u00f3n de Benedicto VII elevado al papado con el consentimiento de Ot\u00f3n II, era insegura hasta que Ot\u00f3n llego a Roma en 980 donde muri\u00f3  (983), tras ser derrotado cerca de  Capo Colonne, y fue enterrado en S. Pedro. Bonifacio VII que regres\u00f3 de Constantinopla, hab\u00eda desplazado a Juan XIV, sucesor de Benedicto VII, durante la minoridad del hijo de Ot\u00f3n, y le dej\u00f3 morir de hambre en Sant\u00b4Angelo.  Y junto a Juan XV, papa despu\u00e9s de la ca\u00edda de Bonifacio VII, el dux Crescencio, con el titulo usurpado de Patricio, gobern\u00f3 Roma  de manera que parec\u00eda que hab\u00edan vuelto los tiempos de Alberico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan V deseaba intensamente la llegada del ej\u00e9rcito alem\u00e1n, que apareci\u00f3 en 996 bajo el mando de Ot\u00f3n III \u2013 de diecis\u00e9is a\u00f1os. Como Juan hab\u00eda muerto antes de que Ot\u00f3n entrara en Roma, los romanos propusieron al rey alem\u00e1n que propusiera un candidato y, con el consejo de los pr\u00edncipes propuso a su primo el joven Bruno, que fue entonces elegido en Roma y tom\u00f3 el nombre de Gregorio V (996-99).  Crescencio, sitiado en Sant\u00b4Angelo, fue decapitado. Gregorio V que coron\u00f3 emperador a Ot\u00f3n III, fue el primer papa alem\u00e1n. Su sucesor y primer papa franc\u00e9s, el sabio Silvestre II,  tambi\u00e9n fue designado por Ot\u00f3n, que quiso poner su residencia permanente cerca de \u00e9l, en el Aventino, de manera que pudiera gobernar el occidente como hab\u00edan hecho los emperadores romanos.<br \/>\nSe decidi\u00f3 seguir la vieja ley romana y el ceremonial seg\u00fan el protocolo bizantino, pero nada concreto result\u00f3. S\u00f3lo unos a\u00f1os despu\u00e9s, en1002, el joven y visionario emperador, desilusionado amargamente, muri\u00f3 en su campamento a las afueras de Roma que se hab\u00eda levantado contra \u00e9l. Y cuando Silvestre II muri\u00f3 en 1003, Juan Crescencio, hijo del Crescencio decapitado por Ot\u00f3n III, se posesion\u00f3 del patriciado y tom\u00f3 el gobierno de Roma. Despu\u00e9s de su muerte, los condes de Tusculum comenzaron a luchar contra los Cescencianos por la supremac\u00eda y oponi\u00e9ndose al papa colocado por sus oponentes, elevaron a uno de sus partidarios, como Benedicto VIII, reconocido como papa legal por Enrique II, al que coron\u00f3 como emperador en Roma el 14 de febrero de 1014. Ambos estaban unidos por una amistad \u00edntima y juntos planearon la reforma de la Iglesia, que desgraciadamente no se llev\u00f3 a cabo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Benedicto le sucedi\u00f3 su hermano Juan XIX, un hombre monos honorable, que hab\u00eda tenido previamente el poder temporal de la ciudad y que como papa se ocup\u00f3 la mayor parte del tiempo \u00fanicamente de los intereses de su familia que le urg\u00eda a tener buenas relaciones con el sucesor de Enrique, Conrado II, al que coron\u00f3 emperador en Roma  en 1027. La dignidad papal se hundi\u00f3 hasta el nivel m\u00e1s bajo con el sobrino de Juan XIX, Benedicto IX., cuya elevaci\u00f3n al trono papal a la edad de veinte se hab\u00eda conseguido por su familia con  simon\u00eda y violencia. Cuando los romanos le opusieron un antipapa nombrado por ellos, Silvestre III,  Benedicto dud\u00f3 durante alg\u00fan tiempo si deb\u00eda o no renunciar  y finalmente entreg\u00f3 el pontificado a su padrino Juan Graciano, por 1000 libras de plata. El comprador hab\u00eda recurrido a esta medida s\u00f3lo para terminar con las pr\u00e1cticas abominables del tusculano. Se llam\u00f3 a si mismo Gregorio VI y permaneci\u00f3 en relaciones amistosas con los monjes cluniacenses, pero como Juan reclam\u00f3 de nuevo, result\u00f3, evidentemente, que los tres papas lo hab\u00edan conseguido por medio de simon\u00eda., el partido reformador no vio otra soluci\u00f3n que inducir al rey alem\u00e1n Enrique III, a intervenir. Enrique III a trav\u00e9s de los s\u00ednodos de Sutri y Roma, hizo que depusieran a los tres. Gregorio VI fue al exilio en Alemania con Hildebrando (m\u00e1s tarde Gregorio VII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fue el momento del Zenit del poder del imperio en Roma, acentuado por los papas alemanes que siguieron: Clemente II, que coron\u00f3 a Enrique III emperador en 1046, confiri\u00e9ndole adem\u00e1s el rango de patricio con el derecho de nombrar candidatos para la elecci\u00f3n papal; D\u00e1maso II, S. Le\u00f3n IX de Alsacia con el que la tendencia a la reforma eclesi\u00e1stica por fin lleg\u00f3 a la c\u00e1tedra de Pedro; y V\u00edctor II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto hubo reacciones. Bajo el borgo\u00f1\u00f3n Nicol\u00e1s II, comienza a notarse el esfuerzo para librar al papado de la influencia imperial. En el S\u00ednodo de Pascua de Resurrecci\u00f3n de 1059, se regul\u00f3 la elecci\u00f3n papal, poni\u00e9ndola esencialmente en manos de los cardenales. El rey alem\u00e1n ya no tendr\u00eda el derecho de designaci\u00f3n  si al lo m\u00e1ximo, el de confirmaci\u00f3n. Como la corte germana no quer\u00eda ceder voluntariamente el derecho de designaci\u00f3n  que para ellos era conferido junto con el rango hereditario de patricio, comenzaron los primeros conflictos entre el imperio y el papado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para oponerse a Alejandro II elegido como sucesor de Nicol\u00e1s II, el gobierno alem\u00e1n coloc\u00f3 al obispo Cadalus de Parma (Honorio II). Poco despu\u00e9s, bajo Enrique IV y Gregorio VII, el conflicto se ampli\u00f3 con el de las investiduras. En este contexto, el papado ten\u00eda una necesidad urgente de poder temporal en el que apoyarse contra el imperio alem\u00e1n. Y ese apoya iba a venir de los Normando, cuyo estado del sur de Italia era cada vez m\u00e1s importante para el papado.<br \/>\nLas relaciones entre la Santa Sede y los Normandos no siempre hab\u00edan sido amistosas. Cuando en tiempos de Le\u00f3n IX avanzaron hacia el ducado lombardo de Benevento, los habitantes trataron de defenderse expulsando al pr\u00edncipe reinante y haci\u00e9ndose s\u00fabditos del papa (1951) como su soberano, quedando as\u00ed Benevento incorporado a los Estados Pontificios. En realidad ten\u00edan la posesi\u00f3n de la ciudad de Benevento y el distrito inmediato sometido a su jurisdicci\u00f3n  y solo desde 1077.  Debido a Benevento, Le\u00f3n IX se vio involucrado en la lucha contra los normandos, que le derrotaron y tomaron cautivo cerca de Civitate en 1053. Los vencedores, sin embargo no por ello dejaron de mostrar respeto  reconociendo en \u00e9l al sucesor de Pedro y como resultado de las negociaciones con Nicol\u00e1s II, se form\u00f3 el Tratado de Melfi en 1059, en el que los normandos se reconoc\u00edan vasallos de la Santa Sede en los territorios conquistados \u2013 excepto Benenvento &#8212; y se comprometieron apagar un tributo anual. Se comprometen a defender al papado y los Estados Pontificios, as\u00ed como la elecci\u00f3n can\u00f3nica del los papas. Un ej\u00e9rcito normando dirigido por Robert  Guiscard rescat\u00f3 a Gregorio VII en grandes apuros al llegar Enrique IV a Roma con su antipapa Clemente III que le coron\u00f3 emperador y encarcel\u00f3 a Gregorio VII en el castillo de Sant\u00b4Angelo. Ante el poderoso ej\u00e9rcito normando Enrique IV tuvo que retirarse de Roma en 1084.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una valiosa aliada del papado en estas circunstancias fue la gran condesa Matilde de Toscana  ante cuyo castillo de Canossa se present\u00f3 Enrique IV en enero de 1077 para pedir a Gregorio VII la absoluci\u00f3n de la  excomuni\u00f3n. Matilde hab\u00eda entregado sus estados libremente al papa, aunque en 1111 hab\u00eda hecho promesas a Enrique V, pero probablemente de manera que la iglesia fuera el principal propietario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La herencia de las tierras de Matilde fue, tras su muerte, otra raz\u00f3n del empeoramiento de las relaciones papa \u2013 emperador. Las tierras ten\u00edan un gran valor estrat\u00e9gico, ya que quine las tuviera dominaba el paso de los Apeninos desde las llanuras del Po a la Toscana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enrique V tom\u00f3 posesi\u00f3n inmediata de las tierras y en adelante los reyes y emperadores hasta Federico II las ocuparon o donaron a pesar de las protestas de la Curia. Pero entre todo esto tambi\u00e9n vemos con frecuencia que papa y emperador trabajan en armon\u00eda. El antipapa Anacleto II con su protector el rey Roger II de Sicilia, fue atacado por el emperador Lotario que apoy\u00f3 la causa de Inocencio II. Federico I hizo ejecutar por hereje  y rebelde (1155) a Arnaldo de Brescia 1ue predicaba abiertamente contra el poder temporal de los papas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los varios asuntos en disputa, que bajo Federico II hab\u00eda llevado a quince a\u00f1os de conflicto con Alejandro III y que se solucion\u00f3 en el Tratado de Venecia, volvieron a revivirse cuando Enrique VI, marido de la heredera normanda Constanza, al morir sin hijos Guillermo II, reclam\u00f3 el reino normando que inclu\u00eda Sicilia e la Baja Italia. E papa, como se\u00f1or superior quer\u00eda tener a su disposici\u00f3n total el reino normando y primero se lo entreg\u00f3 al ileg\u00edtimo Tancredo de Leche. Pero Enrique no hizo caso y conquist\u00f3 el reino al morir Tancredo en 1194. Quer\u00eda transformar Italia y Alemania en una monarqu\u00eda hereditaria. Tambi\u00e9n someti\u00f3 antiguas tierras de los Estados papales en 1195, al colocar el Margravato de Ancona, el ducado de R\u00e1vena y el antiguo exarcado (la Roma\u00f1a) bajo el Justicia Mayor  del reino, el Markwald de Anweiler, como su virrey.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tras su muerte en 1197 sus panes de dominio del mundo se vinieron abajo. En Italia comenz\u00f3 un movimiento nacional que el joven y en\u00e9rgico Inocencio III utiliz\u00f3 para reestablecer y extender los Estado pontificios. En primer lugar afirm\u00f3 la autoridad papal en Roma exigiendo un voto de alianza de los senadores y del prefecto, que hab\u00eda nombrado el emperador. Despu\u00e9s casi todos los pueblos y ciudades  del territorio de Matilde adem\u00e1s del ducado de Espoleto, As\u00eds y Perugia, se sometieron a \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inocencio se convirti\u00f3 en restaurador de los Estados Pontificios. Tras el precedente sentado por Ot\u00f3n IV (Neuss, 8 junio, 1201), el hijo de Enrique VI, Federico II, que hab\u00eda sido protegido por Inocencio III, confirm\u00f3 de nuevo, con una Bula \u00c1urea,  los Estados Pontificios en sus partes constituyentes, ejecutada en nombre del imperio en Roer el 12 de julio de 1213: estas partes eran el viejos Patrimonio desde Ceperano a Radicoifani, el ducado de Espoleto, los territorios de Matilde, el condado de Bertinoro ( sur de R\u00e1vena), el exarcado y la Pent\u00e1polis. Todas estas nuevas adquisiciones y los Estados de la Iglesias en su totalidad fueron puestos en peligro con ocasi\u00f3n del gran conflicto entre Federico II y la Curia. El emperador se hab\u00eda apoderado de todos los estados pontificios excepto la ciudad de Roma. Inocencio IV huy\u00f3  a su ciudad natal, G\u00e9nova, y desde all\u00ed a Lyon donde,  en el treceavo concilio ecum\u00e9nico de 1245 excomulg\u00f3 a Federico y le depuso. El conflicto se prolong\u00f3 varios a\u00f1os, pero la estrella de los Hohenstaufen estaba en decadencia. Enzio, hijo del emperador, comandante en jefe  de Italia central y superior fue hecho prisionero por los bolo\u00f1eses en 1249. El emperador muri\u00f3 en 1250 y su hijo Conrado IV tambi\u00e9n muri\u00f3 unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s (1254). Cuando Manfredo, hijo ileg\u00edtimo de Federico tom\u00f3 el relevo en la lucha y se hizo coronar en Palermo, el papa franc\u00e9s Clemente IV llam\u00f3 en su ayuda el hermano del rey Luis IX de Francia, Carlo0s de Anjou, que hab\u00eda aceptado el reino de Italia Inferior como feudal del papa. Carlos derrot\u00f3 a Manfredo en 1266 en Benenvento y a Conradino, el joven sobrino de Federico, en Tagliacozzo en 1268, haciendo que se ejecutara en la plaza del mercado de N\u00e1poles  a este \u00faltimo descendiente de la casa de los Hohenstaufen. Con ello desapareci\u00f3 el peligro que los Hohenstaufen significaban para el papado, aunque otro mayor iba a comenzar.\n<\/p>\n<p>Desde el exilio a Avi\u00f1\u00f3n hasta el final del siglo XV<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papado ahora no solo depend\u00eda de la protecci\u00f3n de Francia, sino que estaba a su merced. Esto se puede comprobar en el completo desprecio que Felipe el Hermoso mostr\u00f3 hacia Bonifacio VIII y sus sucesores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clemente V natural del sur de Francia no se atrevi\u00f3 a volver a Italia tras su elecci\u00f3n en 1305. Se hizo coronar en Lyon y desde 1309 residi\u00f3 en Avi\u00f1\u00f3n, que se convirti\u00f3 en la residencia de los papas hasta 1376, El territorio que rodeaba a Avi\u00f1\u00f3n era el condado de Venaissin o Margravato de Provenza, que sobre la base de una donaci\u00f3n anterior de los condes de Toulouse en 1273, el rey Felipe III el Atrevido se lo entreg\u00f3 al papa. La ciudad de Avi\u00f1\u00f3n fue se convirti\u00f3 en posesi\u00f3n de la Santa Sede cuando la compr\u00f3 en 1348.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la estancia de los papas en Avi\u00f1\u00f3n, el dominio papal sobre los Estados de la Iglesia, era casi inexistente. En Roma, los colonna y los Orsini luchaban por la supremac\u00eda. En las otras ciudades  regentes franceses enviados por Avi\u00f1\u00f3n tampoco encontraban una obediencia f\u00e1cil. Bolonia se rebel\u00f3 en 1334 contre el familiar del papa; Cola di Rienzi desorient\u00f3 a los romanos  con el fantasma de una rep\u00fablica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera vez que se termino con el estado de anarqu\u00eda se debi\u00f3 a la acci\u00f3n del castellano Cardenal Albornoz (ver GIL DE ALBORNOZ) enviado por el papa como vicario general en 1353. Albornoz no solo someti\u00f3 al papa los Estados Pontificios, sino que los reorganiz\u00f3  por medio de las Constituciones Egidianas, que se mantuvieron hasta 1816. Pero el \u00e9xito de Albornoz fue enseguida anulado cuando, durante la residencia en Avi\u00f1\u00f3n,  surgi\u00f3 el Gran Cisma.<br \/>\nUna vez que termin\u00f3, Mart\u00edn V (1417-31) tuvo mucho \u00e9xito al establecer una monarqu\u00eda centralizada, teniendo en cuenta los distintos privilegios, derechos en conflicto y usurpaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El per\u00edodo del Renacimiento trajo nuevas aflicciones por los visionarios de posturas radicales que pretend\u00edan ser libertadores de la tiran\u00eda. As\u00ed las conspiraciones de Stefano Porcaro que alarmaron a Nicol\u00e1s V en 1453, la de 1468 en tiempos de Paulo II .Otros peligros se deb\u00edan al creciente poder de algunas familias de la nobleza feudal de los Estados de la Iglesia y en el nepotismo de algunos papas que prove\u00eda para sus familiares a costa de los Estados Pontificios y a veces por la pol\u00edtica internacional por la que los Estados padec\u00edan.\n<\/p>\n<p>Desde el siglo XVI hasta el Tratado de Viena<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo Alejandro VI los Estados pontificios se desintegraron en una serie de estados en manos de los familiares de los Borgia. C\u00e9sar Borgia, a quien admiraba Maquiavelo intentaba intensamente desde su ducado de la Roma\u00f1a, transformar los Estados pontificios en un reino de Italia central. Despu\u00e9s de su ca\u00edda (1504) Venecia intent\u00f3 dominar las ciudades del Adri\u00e1tico. Julio II impetuosamente recurri\u00f3 a la fuerza para reestablecer y extender los Estados de la Iglesia. Conquist\u00f3 Perugia y Bolonia  y por la Liga de Cambrai forz\u00f3 a Venencia a ceder R\u00e1vena, Cercia, Faenza y R\u00edmini. Pero despu\u00e9s de que los venecianos le hubieran dado satisfacciones, concluy\u00f3 la Santa Liga para la expulsi\u00f3n de los franceses de Italia. Es verdad que los franceses alcanzaron una victoria m\u00e1s en 1512 sobre las tropas de la Liga, en R\u00e1vena, pero gracias sobre todo a los mercenarios suizos, contratados por medios del cardenal Schinner, Julio consigui\u00f3 sus prop\u00f3sitos. Al rendirse el ducado de Mil\u00e1n a Maximiliano Sforza, Julio II gan\u00f3 para los estados pontificios  Parma y Piacenza. Reggio y M\u00f3dena, que pertenec\u00edan al duque de pasaron a manos del papa, aunque en 1515, su sucesor Le\u00f3n X tuvo que devolverlas al ducado. La vacilante pol\u00edtica de Clemente VII trajo sobre Roma una tremenda cat\u00e1strofe. Las tropas fuera de control de Carlos V recorrieron y sometieron a pillaje los Estados Pontificios, ocuparon Roma el 6 de mayo de 1527 y durante ocho d\u00edas la sometieron a saqueo (Sacco di Roma). El papa permaneci\u00f3 cautivo en el castillo de Sant\u00b4Angelo hasta el 6 de diciembre. Las heridas tardaron en curar, aunque el papa firm\u00f3 en 1529 una paz con el emperador, en Barcelona y se le devolvieron los Estados de la Iglesia. Las conclusiones de la paz fueron confirmadas por la Conferencia de Bolonia, en la que Carlos V recibi\u00f3 la corona imperial el 24de abril de 1530, de manos de Clemente VII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante este tiempo y m\u00e1s tarde un n\u00famero de distritos fueron separados temporalmente de los Estados de la Iglesia y entregados por los papas a sus familiares como principados separados independientes. El papa Rovere Sixto IV hab\u00eda hecho a Federico de Montefeltro en 1474, duque de Urbino y cas\u00f3 a la hija de Federico, Juana, con su sobrino Giovanni della Rovere. El hijo de este Juan, Francesco Maria della Rovere, se hizo con la posesi\u00f3n del ducado de Urbino durante el pontificado de otro papa della  Rovere, Julio II, que adem\u00e1s le confiri\u00f3 en 1512 el vicariato de P\u00e9saro, que hab\u00eda feudo de Malatesta y desde 1445 de los Sforza. Hasta que no se extingui\u00f3 la l\u00ednea masculina Della Rovere en 1631, no volvieron a los Estados Pontificios Montefeltro, Urbino y Pesaro. Paulo III, en 1545, concedi\u00f3  Parma y Piacenza como ducado a su hijo Pier Luigi Farnese.  Y cuando la l\u00ednea Farnese se extingui\u00f3 no volvieron a los Estados pontificios sino a la rama espa\u00f1ola de los Borbones y finalmente en 1860 a Cerde\u00f1a. Para compensar por esto, Ferrara que hab\u00eda pertenecido a Matilde de Canossa, como feudo papal, en 1208 cay\u00f3 en la familia g\u00fcelfa de Este y en 1471 fue convertido en ducado. Cuando la principal l\u00ednea de Este se extingui\u00f3 en 1597, Ferrara volvi\u00f3 a los Estados de la Iglesia  de los que form\u00f3 parte (excepto durante el periodos napole\u00f3nico) hasta la anexi\u00f3n italiana de 1860. M\u00f3dena y Regio, sin embargo, cayeron en manos de una l\u00ednea colateral de la familia Este como feudo del imperio. As\u00ed que  antes del estallido de la Revoluci\u00f3n Francesa, los Estados Pontificios abarcaban, sustancialmente el territorio que les hab\u00eda pertenecido en tiempos de Carlomagno, excepto por algunas partes del antiguo ducado de Espoleto que hab\u00edan sido a\u00f1adidos en el sur en tiempos de Inocencio III.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci\u00f3n Francesa precipitaron los cambios. En 1791 la Asamblea nacional Francesa anunci\u00f3 la uni\u00f3n de Avi\u00f1\u00f3n  y Venaissin a Francia y en la Paz de Tolentino (1797) P\u00edo VI tuvo que cederlos mientras que al mismo tiempo hubo de entregar las delegaciones de Ferrara, Bolonia, Roma\u00f1a a la Rep\u00fablica Cisalpina. En febrero de 1798, el general Berthier, enviado a Roma por Napole\u00f3n form\u00f3 con el resto de los Estados Pontificios la Republica Romana.<br \/>\nComo el Papa no quiso renunciar fue hecho prisionero y llevado cautivo a Valence donde muri\u00f3 (29 de agosto de 1799).  La gente celebraba que el papado y la Iglesia, hab\u00eda llegado a su fin, aunque su gozo era, obviamente, prematuro. Bajo la protecci\u00f3n del emperador Francisco II,  los cardenales eligieron en Venencia (1800) a P\u00edo VII como papa. Tiempos duros le esperaban. Es cierto que en 1801, P\u00edo VII recuper\u00f3 los Estrados pontificios por gracia de Napole\u00f3n, como se requer\u00eda en la Paz de Tolentino, aunque la situaci\u00f3n permanec\u00eda extremadamente precaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1806 Napole\u00f3n entreg\u00f3 Benenvento a Talleyrand y Pontecorvo a Bernadotte. Y en 1808 como el papa no cerraba sus puertos a los ingleses, ocup\u00f3 de nuevo los Estados pontificios y en 1809 los confisc\u00f3 completamente. Las Marcas, Urbino, Camerino y Macerata se anexionaron al recientemente creado Reino de Italia y el resto de les Estados de la Iglesia, para Francia. Hasta el Congreso de Viena (1817) donde el papa estaba representado por el h\u00e1bil Consalvi, no volvieron a ser restablecidos, casi en su forma anterior, excepto Avi\u00f1\u00f3n y Venaissin que no fueron devueltos al papa y por la estrecha franja a lo largo de la frontera con Ferrara, en el distrito norte del Po que pasaron a Austria con el derecho de establecer guarniciones en Ferrara y Comachio.\n<\/p>\n<p>Desde la Paz de Viena a 1870<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las corrientes liberales y nacionalistas que surg\u00edan en Centro de Europa minaron los Estados pontificios, as\u00ed como el resto de Italia, hallando su expresi\u00f3n en los altisonantes \u201cConstituci\u00f3n \u201cy \u201cunificaci\u00f3n nacional\u201d. La Revoluci\u00f3n Francesa y Napole\u00f3n hab\u00edan despertado esas ideas. El nombre de reino de Italia, cuya corona hab\u00eda llevado Napole\u00f3n, no se perdi\u00f3 en el olvido. La gente no estaba satisfecha con las antiguas condiciones que hab\u00eda restablecido el Congreso de Viena. Lamentaban la divisi\u00f3n de Italia en varios estados, sin lazos de uni\u00f3n entre ellos y sobre todo por el hecho de que estaban gobernados por extranjeros. El papa y el rey de Cerde\u00f1a eran los \u00fanicos considerados gobernantes nativos. Los otros eran extranjeros. N\u00e1poles-Sicilia en manos de la l\u00ednea de los Borbones, llegados en 1738 y a los que se opon\u00eda sobre todo Sicilia. Parma y Piacenza tambi\u00e9n de los borbones, desde 1748 y volv\u00edan a gobernar desde la muerte de Maria Luisa, esposa de napole\u00f3n I. En M\u00f3dena y Toscana en manos de l\u00edneas colaterales de la casa de Austria: en M\u00f3dena la l\u00ednea que en 1803 hab\u00eda heredado a la casa ducal de Este; en Toscana, una vez extintos los Medici hab\u00edan ca\u00eddo en la casa ducal de Lorena, nacida de Fernando III, hermano del emperador Francisco I de Austria. M\u00e1s aun, los austriacos eran los gobernantes del reino Venenito \u2013lombardo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sentimientos nacionalistas iban dirigidos sobre todo contra el gobierno de Austria en Mil\u00e1n  y Venencia, odiados como gobernadores extranjeros y contra los que segu\u00edan su pol\u00edtica y eran protegidos por Austria. Metternich se encarg\u00f3 de que se mantuviera el orden establecido por el Congreso de Viena en 1815 y como los Estados Pontificios fueron incluidos bajo la protecci\u00f3n de Austria, gradualmente fue creciendo el odio a Austria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estrecho esp\u00edritu pol\u00edtico de los gobiernos absolutistas que no distingu\u00eda entre lo que era justificable y lo que no hizo crecer la insatisfacci\u00f3n  que al principio tomo forma en las sociedades secretas, como Masoner\u00eda y los Carbonarios, que crecieron r\u00e1pidamente.<br \/>\nLa guerra de la independencia griega que excit\u00f3 la admiraci\u00f3n universal, levant\u00f3 el esp\u00edritu nacionalista en Italia. Los Sandefistas (per la santa fede),  como se llamaba a los cat\u00f3licos leales, eran un d\u00e9bil apoyo del gobierno papal en los Estados de la Iglesia. Los carbonarios, dirigidos por exiliados y fugitivos desde par\u00eds, cediendo a la impresi\u00f3n que hab\u00eda causado la revoluci\u00f3n de julio, se aprovecharon que la silla de Pedro estaba vacante tras la muerte de P\u00edo VIII en 1830 para incrementar su n\u00famero en los estados pontificios, especialmente en Bolonia. En 1831 se reunieron en Bolonia, bajo la presidencia de Mazzini, fundador de la sociedad revolucionaria \u00abGiovane Italia\u00bb,  como parlamente de las provincias unidas, para establecer una forma de gobierno republicana, eligiendo un gobierno provisional\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el nuevo papa Gregorio XVI pidi\u00f3 la ayuda de Austria, Metternich estaba dispuesto a intervenir sin tardanza. Restauraron la paz en los Estados Pontificios as\u00ed como en M\u00f3dena y parma. Pero apenas hab\u00edan partido las tropas, surgieron nuevos des\u00f3rdenes. El papa volvi\u00f3 a pedir auxilio a Austria  y volvieron las  tropas bajo el mando de Radetzky. El rey franc\u00e9s Luis Felipe, envi\u00f3 tropas a Ancona para neutralizar la influencia austriaca que permanecieron mientras los austriacos ocuparon Bolonia (hasta 1833).  Tambi\u00e9n hubo hombres que trataron de conseguir la unificaci\u00f3n de Italia con el concurso del papa, en oposici\u00f3n a Mazzini. Su l\u00edder fue al principio el antiguo capell\u00e1n del rey Carlos Alberto de Cerde\u00f1a Vincenzo Gioberti, exilado en Bruselas, y que en 1834 escribi\u00f3 el tratado \u00abIl primato morale e civile degli Italiani\u00bb, que caus\u00f3 una gran sensaci\u00f3n. Quer\u00eda que el papa fuera la cabeza de de la uni\u00f3n nacional de estados de Italia, de la que hab\u00eda que excluir a los pr\u00edncipes extranjeros. Sin embargo el Piamonte deb\u00eda actuar como elegido protector del papa  y de Italia. El sacerdote, conde Antonio Rosmini, deseaba una confederaci\u00f3n con el papa a la cabeza y dos c\u00e1maras deliberativas. Public\u00f3 sus ideas en 1848 en el tratado \u00abDelle cinque piaghe della S. Chiesa\u00bb, en el que adem\u00e1s recomendaba la reforma de la Iglesia. El  yerno de Mazzini, el marqu\u00e9s Massimo d&#8217;Azeglo, expres\u00f3 las perversas condiciones pol\u00edticas en Italia y especialmente en los Estados pontificios, de forma m\u00e1s liberal, en el tratado \u00abGli ultimi casi di Romagna\u00bb (1846), en el que exig\u00eda una reforma urgente pero al mismo tiempo advert\u00eda contra las conspiraciones y revoluciones. La mayor\u00eda de los entusiastas de la unificaci\u00f3n de Italia pusieron su esperanza en el Piamonte \u00abla spada d&#8217;Italia\u00bb. Cesare Balbo en su libro \u00abLe speranze d&#8217;Italia\u00bb, que apareci\u00f3 en 1844, esperaba sobre todo la fundaci\u00f3n de una uni\u00f3n de los estados lombardos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La exigencia de reforma de los Estados Pontificios no dejaba de tener justificaci\u00f3n. Se esperaba que la inaugurara el sucesor de Gregorio XVI, al que se saludaba con esperanzas extravagantes cunando, como P\u00edo IX ascendi\u00f3 la Silla de Pedro, el 16 de junio de 1846. Muchos vieron en \u00e9l al papa que hab\u00eda so\u00f1ado Giobierti.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00edo IX convoc\u00f3 en Roma un Consejo de Estado compuesto por representantes de varias provincias, estableci\u00f3 un gabinete formas del consejo y sancion\u00f3 la formaci\u00f3n de la milicia de los Estados pontificios. Adem\u00e1s sugiri\u00f3 a Toscana y Sicilia la formaci\u00f3n de una uni\u00f3n aduanera. Pero las cosas estaban demasiado candentes para que pudiera continuar un proceso lento y pac\u00edfico. Los liberales de Roma estaban insatisfechos porque los laicos eran excluidos de la participaci\u00f3n en el gobierno de los Estados de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1848, antes del estallido de la Revoluci\u00f3n Francesa de febrero, forzaron con una levantamiento popular el nombramiento de un gabinete de laicos. El 14 de marzo de 1848, P\u00edo IX, tras muchas vacilaciones decidi\u00f3 proclamar la ley fundamental para el gobierno temporal de las tierras de la Santa sede. Dos c\u00e1maras deb\u00edan votar las leyes que se elaborar\u00edan por un Consejo de Estado. Se prohibi\u00f3 a las c\u00e1maras interferir en las cuestiones puramente espirituales o de car\u00e1cter mixto y el Colegio de Cardenales ten\u00eda el derecho de veto sobre las decisiones de las c\u00e1maras. Esto no resulto satisfactorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se esperaba que P\u00edo IX se acomodara a los deseos nacionales cuando Mil\u00e1n y Venencia, tras el estallido de la revoluci\u00f3n en Viena, se levantaron contra los austriacos y el Piamonte se preparaba para apoyar la revuelta. Se pensaba que tambi\u00e9n el papa deb\u00eda desenfundar la espada contra Austria.<br \/>\nCuando el papa manifest\u00f3 en una enc\u00edclica, el 29 de abril de 1848, que nunca podr\u00eda persuadirse de entablar una guerra contra un poder cat\u00f3lico como Austria y que nunca asumir\u00eda el liderazgo de una confederaci\u00f3n italiana, su popularidad en los c\u00edrculos nacional-liberales desapareci\u00f3 completamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que, como Gioberti hab\u00edan so\u00f1ado en la reunificaci\u00f3n de Italia bajo el papa, se desilusionaron. Mazzini exigi\u00f3 que Roma se convirtiera en una rep\u00fablica. Una parte de la guardia c\u00edvica rode\u00f3 Sant\u00b4Angelo  y oblig\u00f3 al papa a nombrar unos ministros liberales.<br \/>\nSin embargo, los republicanos revolucionarios no quer\u00edan saber nada de ese compromiso. Cuando el rey Carlos  Alberto fue derrotado por Radetsky en Custozza el 24-25 de julio de  1848, se volvieron m\u00e1s atrevidos y el partido nacional mon\u00e1rquico result\u00f3 un fracaso. Cuando el ministro liberal Rossi intent\u00f3 reorganizar los Estados Pontificios y al mismo tiempo urgi\u00f3 la formaci\u00f3n de una confederaci\u00f3n de estados italianos, fue apu\u00f1alado en las mismas escaleras de palacio de la Canciller\u00eda el 15 de noviembre de 1848. Al d\u00eda siguiente el papa estaba sitiado en el Quirinal y apenas pudo la Guardia suiza protegerle contra la furia del populacho.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 24 de noviembre, P\u00edo IX escap\u00f3 disfrazado a Gaeta, en el reino de N\u00e1poles, donde el rey Fernando hab\u00eda vuelto a tomar las riendas personalmente. Tras la huida del papa se proclam\u00f3 la rep\u00fablica en Roma el 9 de febrero de 1849 y se declar\u00f3 abolido el poder temporal.  Mazzini con sus seguidores internacionales reg\u00edan en Roma. Tambi\u00e9n se proclam\u00f3 la rep\u00fablica en Florencia, el 18 de febrero. Enseguida hubo reacciones, que se precipitaron cuando los austriacos derrotaron a los piamonteses en un Nuevo episodio armado en Mortara el 21 de marzo de 1849 y en Novara el 23 de marzo. Carlos Alberto dimiti\u00f3 a favor de su hijo V\u00edctor Manuel II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los austriacos eran m\u00e1s poderosos que nunca en el norte de Italia. Devolvieron a Florencia al gran duque de Toscana. Fernando II suprimi\u00f3 la revoluci\u00f3n en Sicilia y P\u00edo IX fue enseguida escuchado cuando apel\u00f3 a las potencias cat\u00f3licas contra la rep\u00fablica. Para adelantarse a Austria, Luis Napole\u00f3n, entonces presidente de la Segunda Rep\u00fablica, con el consentimiento de la Asamblea Constituyente de Paris, envi\u00f3 una fuerza dirigida por Oudinot a los Estados Pontificios, donde, adem\u00e1s de Manzini, se hab\u00edan reunido muchos revolucionarios de otras tierras (incluido Garibaldi) gobernando un triunvirato compuesto por Manzini, Aurelio Saffi y Carlo Armellini.. La peque\u00f1a fuerza de Oudinot fue derrotada tras su desembarco en Civitavecchia, pero mientras los austriacos entraron por el norte en los Estados de la iglesia y por el sur los napolitanos. Al mismo tiempo desembarcaban fuerzas espa\u00f1olas en Terracita. Oudinot recibi\u00f3 refuerzos y comenz\u00f3 el sitio de Roma. Garibaldi, con 5000 hombres logr\u00f3 abrirse camino para continuar la lucha en los Apeninos. El d\u00eda 2 de julio Oudnot entr\u00f3 en Roma y de nuevo devolvi\u00f3 el poder temporal al papa. P\u00edo IX volvi\u00f3 a Roma el 12 de abril de 1850.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asi no solo los piamonteses, sino tambi\u00e9n los republicanos hab\u00edan sido derrotados, habiendo mostrado que eran incapaces de traer la unidad a Italia: El poder militar de Austria hab\u00eda destruido las fuerzas italianas, pero el objetivo no se hab\u00eda abandonado. Ahora se adopt\u00f3 un programa diferente: proceder contra el papa con ayuda extranjera, bajo el liderazgo del Piamonte, que intentaba mantener las simpat\u00edas de los liberales manteniendo la constituci\u00f3n mientras que los otros gobiernos de Italia hab\u00edan vuelto al absolutismo. P\u00edo IX, amargamente desilusionado declar\u00f3 que mantener la constituci\u00f3n era completamente incompatible con los m\u00e1s vitales c\u00e1nones de la Iglesia, as\u00ed como con la libertad e independencia del papa. Entre \u00e9l, los estados Pontificios, e Italia no hab\u00eda una salida que pudieran aceptar todos. Una guarnici\u00f3n francesa manten\u00eda la soberan\u00eda del papa en Roma mientras que los austriacos manten\u00edan la tranquilidad en las legaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n era: \u00bfcu\u00e1nto tiempo podr\u00e1n dos poderes extranjeros continuar armoniosamente uno junto al otro en Italia? La cuesti\u00f3n tuvo la respuesta cuando Napole\u00f3n III decidi\u00f3 mostrar  Europa el esplendor de su poder imperial y obligando a Austria a abandonar la supremac\u00eda militar en Italia.<br \/>\nEl cambio de postura en los c\u00edrculos italianos que intentaban la unificaci\u00f3n nacional se mostr\u00f3 en el nuevo tratado de Gioberti, que en 1843 en su \u00abPrimato\u00bb hab\u00eda asignado al papa el papel de gu\u00eda. En 1851 public\u00f3 su libro \u00abRinnovamento civile d&#8217;Italia\u00bb en el cual establec\u00eda que la unificaci\u00f3n pod\u00eda conseguirse sin Roma. Y hasta contra Roma, con la ayuda del Piamonte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preparar al Piamonte para tu papel  fue la tarea de Camillo Cavour, nombrado primer ministro en 1852. Tambi\u00e9n fue \u00e9l quien encontr\u00f3 para Cerde\u00f1a el aliado que la uni\u00f3 contra Austria. En julio de 1859, en Plombi\u00e8res, un centro de ba\u00f1os termales en Lorena, interes\u00f3 a Napole\u00f3n en sus planes y se acordaron todos los detalles hasta los m\u00e1s m\u00ednimos. Los piamonteses lograron unir sus fuerzas al ej\u00e9rcito franc\u00e9s y los aliados derrotaron a los austriacos en Magenta y Solferino. Sin embargo Napole\u00f3n enseguida firm\u00f3 con el emperador Francisco Jos\u00e9 la Paz de Villafranca-Z\u00fcrich, por la que Austria entregar\u00eda Lombard\u00eda pero no Venecia; se hac\u00edan provisiones para una Italia confederada en la que todos los estados, incluida Austria (por Venecia) hab\u00edan de entrar y sobre la que deb\u00eda presidir el papa. Napole\u00f3n tem\u00eda la intervenci\u00f3n de otros poderes y al mismo tiempo quer\u00eda ser considerado con los sentimientos de los cat\u00f3licos franceses.<br \/>\nEn los c\u00edrculos nacionalistas los hombres estaban al principio furiosos por el tratado de paz, pero pronto volvi\u00f3 la calma al ver que Napole\u00f3n no parec\u00eda preparar la vuelta de los pr\u00edncipes y nobles expulsados y al ver que el papa no ten\u00eda intenci\u00f3n de aceptar el papel que se le asignaba. Cavour pudo continuar con sus esfuerzos conspiratorios para conseguir sus objetivos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se establecieron gobiernos aparentemente independientes, instigados por \u00e9l, en Florencia, M\u00f3dena y Bolonia; en realidad, sin embargo, eran dirigidos desde Tur\u00edn y estaban apoyados por Inglaterra que no deseaba que el reino de Italia dependiera de Francia., en la  Toscana, el distrito Modena-Parma, que se hab\u00eda constituido en la Rep\u00fablica de Emilia, y  en las legaciones, se los habitantes votaron en 15-20 de marzo de 1860 un\u00e1nimemente a favor de la anexi\u00f3n a Cerde\u00f1a.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Napole\u00f3n mismo hab\u00eda deseado este enga\u00f1oso expediente por el que \u00e9l hab\u00eda conseguido el poder, para tener una excusa para dejar que las cosas siguieran su propio curso. As\u00ed consegu\u00eda la seguridad, estipulada por adelantado, para interferir en Italia, es decir, en Saboya y Niza, que en una votaci\u00f3n popular se declararon a si mismas a favor de Francia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papa no acept\u00f3 la anexi\u00f3n de las delegaciones y excomulg\u00f3 a V\u00edctor Manuel y a los que le hab\u00edan ayudado. Y al mismo tiempo llam\u00f3 a la formaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito de voluntarios, al que se unieron muchos de los legitimistas franceses. El mando se le dio a un enemigo de Napole\u00f3n el general Lamorici\u00e8re, que se hab\u00eda distinguido en Argelia. El ej\u00e9rcito de voluntarios entr\u00f3 en acci\u00f3n r\u00e1pidamente. Garibaldi hab\u00eda llegado de G\u00e9nova con mil insurgentes armados, desembarcando en Marsala en mayo de 1860, despu\u00e9s de revolucionar Sicilia, marchaba contra N\u00e1poles. El gobierno de Tur\u00edn que al principio permiti\u00f3 a Garibaldi obrar a su gusto, ve\u00eda ahora con disgusto el progreso de los republicanos y tem\u00eda que se anticiparan en Roma y N\u00e1poles. Envi\u00f3 un ej\u00e9rcito al sur.<br \/>\nNapole\u00f3n, cuya aprobaci\u00f3n hab\u00eda buscado Cavour para su choque contra el papa, envi\u00f3 a Tur\u00edn un mensaje \u201c\u00bbFate presto\u00bb (actuad r\u00e1pidamente) y cruz\u00f3 a Argelia como para no ver qu\u00e9 pasaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Castelfidardo, no lejos de Ancona, los piamonteses se enfrentaron a las fuerzas papales de Lamorici\u00e8re, que fue derrotado el 18 de septiembre de 1860. Los piamonteses ocuparon Las Marcas y avanzaron sobre el reino de N\u00e1poles. El 21 de septiembre un voto de la poblaci\u00f3n se declar\u00f3 a favor de la anexi\u00f3n a Cerde\u00f1a: El rey Francisco II de N\u00e1poles fue forzado a capitular en Gaeta, tras una valiente defensa, el 13 de febrero de 1681,  retir\u00e1ndose a Roma a continuaci\u00f3n. Todas las provincias anexionadas enviaron representantes al parlamente de Tur\u00edn y V\u00edctor Manuel II fue all\u00ed proclamado rey de Italia el 13 de marzo de 1861. Solo faltaba tomar Roma y Venecia. Venencia se a\u00f1adi\u00f3 a Italia en 1866 como resultado de las victorias de los aliados prusianos.<br \/>\nRoma seguir\u00eda enseguida. Napole\u00f3n hab\u00eda retirado la peque\u00f1a guarnici\u00f3n francesa de Roma en diciembre de 1866. Es verdad que una legi\u00f3n extranjera formada casi solo por soldados y oficiales franceses, se prepar\u00f3 en Antibes para la protecci\u00f3n de Roma, pero suposici\u00f3n era muy cr\u00edtica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garibaldi, invadi\u00f3 los Estados Pontificios con sus insurgentes en el oto\u00f1o de 1867. Napole\u00f3n envi\u00f3 una vez m\u00e1s una fuerza desde Toulon, que junto con las fuerzas papales rechazaron a Garibaldi cerca de Mantana, al noreste de Roma, el 3 de noviembre de 1867. la guarnici\u00f3n francesa  permaneci\u00f3 en Roma despu\u00e9s de esto, puesto que el gobierno de Par\u00eds  ten\u00eda que ceder a los deseos de los cat\u00f3licos de Francia. Las tropas no se retiraron hasta el 20 de julio de 1870, despu\u00e9s de que estallara la guerra franco \u2013alemana. Despu\u00e9s de que Napole\u00f3n fuera hecho prisionero en Sed\u00e1n, Italia, que hab\u00eda trasladado la capital a Florencia, envi\u00f3 tropas contra Roma dirigidas por Cardona, que tomaron la ciudad penetrando por una brecha en porta P\u00eda el 20 de septiembre de 1870. Un voto que declar\u00f3 a favor de la anexi\u00f3n de Tur\u00edn sirvi\u00f3 tambi\u00e9n para la aprobaci\u00f3n de la ocupaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00edo IX excomulg\u00f3 a todos los participantes y autores de la ocupaci\u00f3n de los Estados Pontificios. Todos los cat\u00f3licos condenaron la acci\u00f3n de Italia, que para protegerse de las reacciones emiti\u00f3 el 13 de mayo de 1871 la Ley de las Garant\u00edas Papales que aseguraba la soberan\u00eda papal, la inviolabilidad de su persona, la libertad de conclave y de los concilios ecum\u00e9nicos, adem\u00e1s de una pensi\u00f3n anual de 3, 225,000 de francos.  Se declararon extraterritoriales el Vaticano, El Laterano y Castel Gandolfo. P\u00edo IX para mantener su protesta por la captura de los Estados Pontificios se neg\u00f3 a aceptar la ley y se encerr\u00f3 en el Vaticano<br \/>\nRoma fue declarada capital de Italia a pesar de las protestas del papa, el 30 de junio de 1871. P\u00edo IX , por el decreto \u201cNon expedit\u201d  del 29 de febrerote 1868 hab\u00eda prohibido a los cat\u00f3licos italianos participar en la vida pol\u00edtica especialmente en la elecci\u00f3n de los representantes del Reino de Italia, aunque con el paso del tiempo se fue acentuando la tendencia a que las relaciones mejoraran. Aunque P\u00edo X se adhiere al \u201cNon expedit\u201d, debido a los principios que estaban en juego, permiti\u00f3 la participaci\u00f3n de los cat\u00f3licos en las elecciones administrativas (elecciones municipales y provinciales) y desde la enc\u00edclica \u00abCertum Consilium\u00bb de 11 junio, 1905, en ciertos casos y por recomendaci\u00f3n de los obispos, tambi\u00e9n en las elecciones al parlamento. Desde entonces los cat\u00f3licos toman parte en la vida pol\u00edtica de Italia (en 1909 obtuvieron 22 representantes).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la soluci\u00f3n del conflicto de la Cuesti\u00f3n Romana no lleg\u00f3 hasta que el 11 de febrero de 1929 se firmaron los Pactos de Letr\u00e1n entre Mussolini en nombre de V\u00edctor Manuel II y el cardenal Gasparri en nombre de y P\u00edo XI. El papa reconoc\u00eda a Italia como estado Soberano e Italia reconoc\u00eda la Ciudad del Vaticano como Estado independiente bajo la jurisdicci\u00f3n papal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FUENTES PRINCIPALES. \u2014 DUCHESNE, Liber Pontificalis, I (Paris, 1886); GUNDLACH, Mon. Germ. Epistol\u0153, III: Codex Carolinus (Hanover, 1892).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LITERATURA.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">FABRE, De patrimoniis Roman\u0153 ecclesi\u0153 usque ad \u0153tatem Carolinorum (Lille, 1892); GRISAR, Ein Runduang durck die Patrimonien des hl. Stuhles um 600 and Verwaltung u. Haushalt der p\u00e4pstl. Patrimonien um 600 in Zeitschr. f\u00fcr kath. Theol., I (1877); IDEM, Gesch. Roms u. der P\u00e4pste im M. A., I (Freiburg, 1901); SCHWARZLOSE, Die Patrimonien der r\u00f6m. Kirche bis zur Entstehung des Kirchenstaates (Berlin, 1887); IDEM, Die Verwaltung u. finanzielle Bedeutung der Patrimonien in Zeitschr. f\u00fcr Kirchengesch., XI (1890); MOMMSEN, Die Bewirtschaftung der Kircheng\u00fcter unter P. Gregor I in Zeitschr. f\u00fcr Sozial- u. Wirtschaftsgesch., I (1893); ARMBRUST, Die territoriale Politik der P\u00e4pste von 500-800 (G\u00f6ttingen, 1885); FICKER, Forschungen zur Reichs- u. Rechtsgesch. Italiens, II (Innsbruck, 1869); HAMEL, Untersuchungen zur \u00e4lteren Territorialgesch. des Kirchenstaates (G\u00f6ttingen, 1899); HARTMANN, Gesch. Italiens, II (Leipzig, 1900 sqq.); OELSNER, Jahrb\u00fccher des fr\u00e4nkischen Reiches unter Pippin (Leipzig, 1871); ABEL AND SIMSON, Jahrb\u00fccher des fr\u00e4nkischen Reiches unter Karl. d. Gr., I (2nd ed., Leipzig, 1888); DIEHL, Etudes sur l&#8217;administration byzantine dans l&#8217;exarchat de Ravenne (Paris, 1888); DUCHESNE, Les premiers temps de l&#8217;\u00e9tat pontifical (2nd ed., Paris, 1904); SCHEFFERBOICHORST, Pippins u. Karls d. Gr. Schenkungsversprechen in Mitteil. des Instituts f\u00fcr \u00f6sterr. Geschichtsforschung, V (1884); MARTENS, Die r\u00f6mische Frage unter Pippin u. Karl d. Gr. (Stuttgart, 1881); IDEM, Beleuchtung der neuesten Controversen \u00fcber die r\u00f6m. Frage unter Pippin u. Karl d. Gr. (Munich, 1898); BRUNENGO, Le origini della soveranita temporale dei papi (3rd ed., Prato, 1889); IDEM, Il Patriziato Romano di Carlomagno (Prato, 1893); LAMPRECET, Die r\u00f6mische Frage von K\u00f6nig Pippin bis auf Kaiser Ludwig den Frommen (Leipzig, 1889); LINDNER, Die sogenannten Schenkungen Pippins, Karls d. Gr. Ottos an die P\u00e4pste (Stuttgart, 1896); GUNDLACH, Die Entstehung des Kirchenstaates und der kuriale Begriff der Respublica Romanorum (Breslau, 1899); KERR, Die sogen. Karolingische Schenkung von 774 in Histor. Zeitschr., LXX (1893); IDEM, Ueber die Chronologie der Briefe Papst Pauls I in Nachrichten der G\u00f6ttinger Gesellschaft (1896); CRIVELLUCCI, Delle origini dello stato Pontif. in Studi storici, X-XII (Rome, 1901-03); SCHN\u00dcRER, Die Entstehung des Kirchenstaates (Cologne, 1894); Ital. tr. by MERCATI, L&#8217;origine dello stato delta chiesa (Siena, 1899); IDEM AND ULIVI, Das Fragmentum Fantuzzianum (Fribourg, 1906); IDEM, Zum Streit um das Fragmentum Fantuzzianum in Histor. Jahrbuch der G\u00f6rresgesellschaft, XXIX (1908).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OBRAS GENERALES.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">THEINER, Codex diplomaticus dominii temporalis S. Sedis (3 vols., Rome, 1861); REUMONT, Gesch. der Stadt Rom (3 vols., Berlin, 1867-); GREGOROVIUS, Gesch. der Stadt Rom im Mittelalter (8 vols., 4th ed., Stuttgart, 1886-); BROSCH, Gesch. des Kirchenstaates, I (Gotha, 1880), dealing with the sixteenth and seventeenth centuries, II (1882), extending from 1700 to 1870; SUGENHEIM, Gesch. der Entstehung u. Ausbildung des Kirchenstaates (Leipzig, 1854).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OBRAS ESPECIALES PARA LOS PERIODOS PRIMERO Y SEGUNDO.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HARTMANN, Geschichte Italiens im Mittelalter, III (Gotha, 1908-11); FICKER, Forschungen zur Reicks- u. Rechtsgesch. Italiens (4 vols., Innsbruck, 1868-74); NIEHUES, Gesch. des Verh\u00e4ltnisses zwischen Kaisertum u. Papsttum im Mittelalter, I (2 vols., 2nd ed., M\u00fcnster, 1877), 87; GIESEBRECHT, Gesch. der deutschen Kaiserzeit (6 vols., Leipzig, 1881-95); SIMSON, Jahrb\u00fccher des fr\u00e4nkischen Reiches unter Ludwig d. Frommen (2 vols., Leipzig, 1874-76); D\u00dcMMLER, Gesch. des ostfr\u00e4nkischen Reiches (2nd ed., 3 vols., Leipzig, 1887-); DOPFFEL, Kaisertum u. Papsttum unter den Karolingern (Freiburg, 1889); SICKEL, Die Vertr\u00e4ge der P\u00e4pste mit den Karolingern und das neue Kaisertum in Deutsche Zeitschr. f\u00fcr Geschichtswissenschaft (1894-95); IDEM, Alberich II und der Kirchenstaat in Mitteil. des Instituts f\u00fcr \u00f6sterreich. Geschichtsforschung, XXIII (1902); SCHEFFER-BOICHORST, Zu den Mathildischen Schenkungen in Mitt. des Instituts f\u00fcr \u00f6sterr. Geschichtsforschung, IX (1888); OVERMANN, Gr\u00e4fin Mathilde von Tuscien, ihre Besitzungen: Gesch. ihres Gutes von 1115-1230 (Innsbruck, 1895); LUCHAIRE, Innocent III, Rome et l&#8217;Italie (2nd ed., Paris, 1906); WINKELMANN, Philipp v. Schwaben u. Otto IV (2 vols., Leipzig, 1873-78); IDEM, Kaiser Friedrich II (2 vols., Leipzig, 1889-97).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PARA EL TERCERO Y CUARTO PERIODOS.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PASTOR, Gesch. der P\u00e4pste seit dem Ausgange des Mittelalters (5 vols., Freiburg, 1886-1909); tr. ANTROBUS, Hist, of the Popes from the Close of the Middle Ages, I (St. Louis, 1902-); CREIGHTON, History of the Papacy during the Reformation (5 vols., London, 1882-94; new ed., 1901); RANKE, Die r\u00f6mischen P\u00e4pste in den letzten 4 Jahrhunderten (3 vols., 10th ed., Leipzig, 1900); EITEL, Der Kirchenstaat unter Klemens V (Berlin, 1907); WURM, Kard. Albornoz, der 2 Begr\u00fcnder des Kirchenstaates (Paderborn, 1892); FILIPPINI, La prima legazione del card. Albornoz in Italia in Studi storici, V (Rome, 1896); IDEM, La riconquista dello stato della chiesa per opera di Egidio Albornoz in Studi storici, VI, VIII (Rome, 1897, 1899); CALISSE, Costituzione del patrimonio di S. Pietro in Tuscia nel secolo XIV in Archivo storico della societa Romana di storia patria (1892); BROSCH, Papst Julius II und die Gr\u00fcndung des Kirchenstaates (Gotha, 1878).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPARA EL QUINTO PERIODO\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00dcRNBERGER, Papsttum u. Kirchenstaat im 19. Jahrh. (3 vols., Mainz, 1897-1900); HERGENR\u00d6THER, Der Kirchenstaat seit der franz\u00f6sischen Revolution (Freiburg, 1860); RAMONDINI, L&#8217;Italia durante la dominazione francese (Naples, 1882); BALDI, Storia della rivoluzione italiana della fucilazione del re Giovacchino Murat ai moti del 31 e 48 (Florence, 1908); RINIERI, Il congresso di Vienna e la Santa Sede (Turin, 1904); IDEM, La sovranit\u00e0 del Papa e i sovrani di tutta l&#8217;Europa nel 1814 in Civilta catt., 18th series, V (1902); FARGES, Le pouvoir temporel au d\u00e9but du pontificat de Gr\u00e9goire XVI d&#8217;apr\u00e8s la correspondance de Stendhal in Revue historique, XLII (Paris, 1890); FARINI, Lo stato romano dal 1814 al 1840 (4 vols., 3rd ed., Florence, 1853); REUCELIN, Gesch. Italiens (4 vols., Leipzig, 1859-73); VAN DUERM, Rome et la francmassonerie. Vicissitudes du pouvoir temporel des papes de 1790 \u00e0 nos jours (Lille, 1890); CR\u00c9TINEAUJOLY, L&#8217;\u00e9glise romaine en face de la r\u00e9volution (2 vols., Paris, 1861); BALLEYDIER, Hist. de la revolution de Rome (2 vols., Paris, 1850); GRUBER, Mazzini, Massoneria e Rivoluzione (Rome, 1901); BASTIA, Il dominio temporale dei Papi 1815-46 (Bologna, 1890); LYONS, Dispatches resp. the Condition of the Papal States (London, 1860); BALLERINI, Le prime pagine del pontificato di Papa Pio IX (Rome, 1909); BISCHOFFSHAUSEN, Die ersten Regierungsjahre des Papstes Pius IX nach den amtlichen Berichten des preussischen Gesandten Guido v. Usedom in Kultur (1903); IDEM, Pius IX im Revolutionsjahr. Pius IX in Gaeta. Der Kirchenstaat in den Jahren 1851-52 (1904); DEL CLERO, Cospirazione romane, 1817-68 (Rome, 1899); GIOVAGNOLI, Pellegrini Rossi e la rivoluzione romana (Rome, 1898); DR MEVIUS, Hist. de l&#8217;invasion des Etats pontificaux en 1867 (Paris, 1875); BALAN, La politica italiana dal 1863 al 1870 (Rome, 1880); DE CESARE, Roma e lo stato del Papa dal ritorno di Pio IX al 20 sett. (Rome, 1906); DURAND-MORIMBAU, La question romaine, depuis le trait\u00e9 de Paris 1856 jusqu&#8217;au 20 sept., 1870 (Paris, 1901); GUSTINE, La loi dee garanties et la situation internationale de la papaut\u00e9 (Paris, 1901); VERGNES, La condition internationale de la papaut\u00e9 (Paris, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Schn\u00fcrer, Gustav. \u00abStates of the Church.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14257a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estados pontificios, Estados de la Iglesia (italiano Lo Stato della Chiese) Consisten en el territorio civil que por m\u00e1s de 1000 a\u00f1os (754-1870) reconoc\u00edan al papa como se\u00f1or temporal. La expresi\u00f3n \u00abPatrimonium Sancti Petri\u00bb designaba originalmente las posesiones de tierra y sus distintos beneficios que pertenec\u00edan a la iglesia de S. Pedro de Roma. Hasta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/estados-papales\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESTADOS PAPALES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24588","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24588"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24588\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}