{"id":2460,"date":"2016-02-04T23:20:11","date_gmt":"2016-02-05T04:20:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hospitalidad\/"},"modified":"2016-02-04T23:20:11","modified_gmt":"2016-02-05T04:20:11","slug":"hospitalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hospitalidad\/","title":{"rendered":"HOSPITALIDAD"},"content":{"rendered":"<p>Rom 12:13 compartiendo para .. practicando la h<br \/>\n1Ti 5:10 si ha practicado la h; si ha lavado los<br \/>\nHeb 13:2 no os olvid\u00e9is de la h, porque por ella<\/p>\n<hr>\n<p>Hospitalidad    (heb. &#8216;\u00e2r\u00eaaj; gr. filoxen\u00ed\u00ada).  En los hogares orientales se requer\u00ed\u00ada la hospitalidad, aun para forasteros desconocidos.  El hu\u00e9sped pod\u00ed\u00ada gozar de esta hospitalidad sin la m\u00e1s m\u00ed\u00adnima obligaci\u00f3n de pago.  En su defensa, Job aleg\u00f3 que siempre hab\u00ed\u00ada estado atento a las necesidades de los viajeros (Job 31:31, 32).  Abrah\u00e1n fue hospitalario con ciertos extranjeros, los cuales, supo m\u00e1s tarde, hab\u00ed\u00adan sido seres celestiales (Gen_18).  Lot acogi\u00f3 a 2 de ellos, sin saber, al principio, que eran \u00e1ngeles (19:1-3).  Tan seriamente consideraba su obligaci\u00f3n hacia sus hu\u00e9spedes, que para protegerlos estuvo dispuesto a sacrificar la pureza de sus hijas (Gen 19:4-8).  Pablo habr\u00ed\u00ada tenido estos incidentes en mente cuando aconsej\u00f3 a los cristianos a ser hospitalarios, porque al serlo, sin saber algunos hab\u00ed\u00adan hospedado a \u00e1ngeles (Heb 13:2).  Los israelitas recibieron la orden de proteger a los extranjeros y ser hospitalarios con ellos (Lev 19:33, 34).  Sim\u00f3n dej\u00f3 de honrar a Cristo con las cortes\u00ed\u00adas que un hu\u00e9sped pod\u00ed\u00ada generalmente esperar (Luk 7:44-46).  En la Biblia se mencionan cuartos de hu\u00e9spedes (RVR \u00abaposentos\u00bb;* Mar 14:14; Luk 22:11).  Eliseo y su criado eran hu\u00e9spedes frecuentes de una mujer sunamita, que finalmente hizo construir una habitaci\u00f3n para \u00e9l (2Ki 4:8-10, 13).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn hospes, hu\u00e9sped. Liberalidad que consiste en recibir y albergar a alguien gratuitamente. Buena acogida que se le da al forastero, al desconocido. En Israel, como en los pueblos del Oriente Pr\u00f3ximo, esta virtud de acoger cort\u00e9smente y con bondad al advenedizo era de suma importancia y de su pr\u00e1ctica se encuentran numerosos ejemplos en el texto sagrado, tal como se dice en Jb 31, 32: \u2020\u0153Nunca dorm\u00ed\u00ada en la calle el forastero pues abr\u00ed\u00ada mis puertas al viajero\u2020\u009d. Al que llegaba se le trataba como hu\u00e9sped de honor, se acostumbraba salirle al encuentro para saludarlo, se le suministraba agua para que lavara sus pies, se le preparaba el alimento y se le daba sitio para dormir; igualmente, se le daba de beber a las cabalgaduras y se les acomodaba en el sitio adecuado; cuando el hu\u00e9sped reiniciaba su camino, se le acompa\u00f1aba un trecho para despedirlo,  Gn 18, 1-16; 19, 1-3; 24, 29-33. Una mujer principal de Sun\u00e9n atend\u00ed\u00ada al profeta Eliseo cada vez que \u00e9l pasaba por all\u00ed\u00ad y le construy\u00f3 habitaci\u00f3n para su descanso, 2 R 4, 8-10. Abraham se declar\u00f3 un forastero en tierra de Cana\u00e1n, pero fue tratado con h. por los hijos de Het, quienes le cedieron un terreno para enterrar a Sara, su mujer difunta, Gn 23, 1-5. Son muchas las     alusiones b\u00ed\u00adblicas al forastero y a las maneras hospitalarias como deben ser tratados, y siempre los textos les recuerdan a los israelitas que ellos tambi\u00e9n fueron forasteros en Egipto, Lv 19, 33-34; Dt 10, 19. Hay un relato en el libro de los Jueces, conocido como el crimen de Guibea, donde se cuenta sobre la violaci\u00f3n de la h. por parte de los benjaminitas y la reacci\u00f3n violenta de los israelitas, hecho sucedido antes de la monarqu\u00ed\u00ada. Un levita de Efra\u00ed\u00adm y su concubina de Bel\u00e9n llegaron a la ciudad de Guibea, donde  s\u00f3lo un anciano los acogi\u00f3 en su casa con h., seg\u00fan era costumbre. Los del    lugar cercaron la casa, tomaron a la mujer del levita, abusaron de ella y la asesinaron. Esto ocasion\u00f3 que el pueblo israelita se levantara y vengara el crimen y la violaci\u00f3n de la h., lo que casi les cuesta el exterminio a los   benjaminitas, Jc 19-11-30; 20.  En la \u00e9poca de Jes\u00fas las costumbres eran las mismas. En el pasaje que narra la comida del Se\u00f1or en casa del fariseo Sim\u00f3n, le reclama al fariseo el no haber observado las normas de la h., lo que s\u00ed\u00ad hizo la mujer p\u00fablica que hasta all\u00ed\u00ad lleg\u00f3, enterada de la presencia de Jes\u00fas, Lc 7, 36-50.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., philoxenia, amor por los extra\u00f1os).<\/p>\n<p>Aun cuando la palabra s\u00f3lo ocurre pocas veces en la Biblia (p. ej., Rom 12:13; Rom 16:23; 1Ti 3:2; 1Ti 5:10; Tit 1:8; 1Pe 4:9; 1Pe 4:3 Juan 8), la idea aparece tan temprano como en el tiempo de Abraham (Gen 14:17-19). Uno pudiera hospedar \u00e1ngeles sin saberlo (Heb 13:2) como lo hizo Abraham (G\u00e9nesis 18). Lot hosped\u00f3 a los mismos \u00e1ngeles (Heb 19:4-9), ilustrando el extremo al cual pudiera conducir la protecci\u00f3n de un extra\u00f1o.<\/p>\n<p>Rebeca mostr\u00f3 amabilidad para con el siervo de Abraham, d\u00e1ndole agua a \u00e9l y a sus camellos, y recibiendo varios adornos de oro como recompensa (Heb 24:15-28). Lab\u00e1n secund\u00f3 la hospitalidad de Rebeca (Heb 24:29-31). Jacob habit\u00f3 en la misma casa (Heb 29:1-14). La hospitalidad de Jos\u00e9 para con sus hermanos ten\u00ed\u00ada un prop\u00f3sito (Heb 43:15-34). Como refugiado Mois\u00e9s fue bien recibido por Reuel, despu\u00e9s de que hab\u00ed\u00ada ayudado a sus hijas para darles de beber a sus reba\u00f1os (Exo 2:15-22). Manoa recibi\u00f3 bien a un angel (Jdg 13:2-23), combinando la hospitalidad con una ofrenda quemada. En Jdg 19:11-28 se relata el aprieto de un extra\u00f1o en una ciudad donde s\u00f3lo un anciano mostr\u00f3 la antigua virtud de la hospitalidad. Salom\u00f3n se mostr\u00f3 exuberante en su hospitalidad para con sus invitados (1Ki 4:22), al igual que Jerjes (Est 1:2-8) y Vasti (Est 1:9). Las cenas de Ester fueron privadas y con prop\u00f3sito (Est 5:4-8; Est 7:1-10). Jezabel aliment\u00f3 a 850 profetas falsos (1Ki 18:19). La gente com\u00fan continu\u00f3 siendo hospitalaria (1Sa 28:21-25; 2Ki 4:8-10). Nehem\u00ed\u00adas daba hospitalidad regularmente a 150 personas (Neh 5:17). La ley prescrib\u00ed\u00ada mostrar amor y amabilidad a los extranjeros (Lev 19:33-34). Jes\u00fas practic\u00f3 la hospitalidad cuando aliment\u00f3 a los 5.000 (Mat 14:15-21; Mar 6:35-44; Luk 9:12-17; Joh 6:4-13), y a los 4.000 (Mat 15:32-38; Mar 8:1-9), y a sus disc\u00ed\u00adpulos despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n (Joh 21:4-13). El mismo fue hospedado por los quejosos fariseos (Luk 7:36-50; Luk 14:1-14) y en el hogar de una cari\u00f1osa familia en Betania (Mat 21:17; Mat 26:6-13; Mar 14:3-9; Luk 10:38-42; Joh 12:1-8). Jes\u00fas se invit\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo a la casa de Zaqueo y ah\u00ed\u00ad recibi\u00f3 hospitalidad (Luk 19:5-10). Los disc\u00ed\u00adpulos en Ema\u00fas fueron hospitalarios con Jes\u00fas, aun cuando no le reconocieron (Luk 24:29-32). Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 sobre la hospitalidad (Luk 10:30-37) y advirti\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos sobre d\u00f3nde la encontrar\u00ed\u00adan y d\u00f3nde no la encontrar\u00ed\u00adan (Mat 10:11-15; Luk 10:5-12). El NT habla en favor de la hospitalidad y exhorta a practicarla (Hechos, Flm., 2 Juan, 3 Juan).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(amor a los extranjeros).<\/p>\n<p> La idea se remonta a los principios de la Biblia, y constituy\u00f3 un mandato de la Ley de Mois\u00e9s: (Lev 19:34).<\/p>\n<p> &#8211; Ser\u00e1 una de las razones por las que seremos jugados en el Juicio Final, Mat 25:31-46 : (36 y 43).<\/p>\n<p> &#8211; El buen Samaritano, Luc 10:30-37.<\/p>\n<p> &#8211; Jes\u00fas se hospeda en casa de Marta y Mar\u00ed\u00ada, Luc 10:38-42.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>El recibir en casa al extranjero, o al viajero, provey\u00e9ndole de sustento y alojamiento era una costumbre con caracter\u00ed\u00adsticas de instituci\u00f3n moral entre los hebreos, herencia de su historia como pueblo n\u00f3mada. Era una pr\u00e1ctica vista como el ejercicio de una gran virtud. Job, por ejemplo, se cuidaba de cumplir con este deber (\u2020\u0153El forastero no pasaba fuera la noche; mis puertas abr\u00ed\u00ada al caminante\u2020\u009d [Job 31:32]). Los israelitas deb\u00ed\u00adan ejercer la h. tomando en consideraci\u00f3n la historia misma de Israel (\u2020\u0153&#8230; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto\u2020\u009d [Lev 19:34]). Desde los tiempos patriarcales, el ofrecer h. era algo en lo cual una persona justa pon\u00ed\u00ada empe\u00f1o. Cuando Abraham vio a tres varones venir hacia \u00e9l, \u2020\u0153sali\u00f3 corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos\u2020\u009d y los atendi\u00f3, poni\u00e9ndolos c\u00f3modos y ofreci\u00e9ndoles abundante comida (Gen 18:1-8). De igual manera \u2020\u00a2Lab\u00e1n recibi\u00f3 al siervo de Abraham, al cual \u2020\u00a2Rebeca dijo: \u2020\u0153&#8230; hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar para posar\u2020\u009d (Gen 24:23-31). \u2020\u00a2Jetro se apresur\u00f3 a ofrecer h. a Mois\u00e9s (Exo 2:20). Cuando un \u2020\u00a2\u00e1ngel anunciaba el nacimiento de \u2020\u00a2Sans\u00f3n a sus padres, \u00e9stos le ofrecieron su h. y quisieron darle comida (Jue 13:15-20). La mujer sunamita construy\u00f3 un aposento para alojar al profeta Eliseo (2Re 4:8-11).<\/p>\n<p>En el acto de ofrecer h. se envolv\u00ed\u00ada el honor del due\u00f1o de la casa. Cuando Lot vio a los \u00e1ngeles que vinieron a Sodoma \u2020\u0153se levant\u00f3 a recibirlos\u2020\u009d y les invit\u00f3 (\u2020\u0153&#8230; os ruego que veng\u00e1is a casa de vuestro siervo y os hosped\u00e9is, y lavar\u00e9is vuestros pies; y por la ma\u00f1ana os levantar\u00e9is, y seguir\u00e9is vuestro camino\u2020\u009d). Luego se empe\u00f1\u00f3 en defenderlos de los habitantes de Sodoma que le dec\u00ed\u00adan: \u2020\u0153S\u00e1calos, para que los conozcamos\u2020\u009d. Les rog\u00f3 que no hicieran \u2020\u0153tal maldad\u2020\u009d y les ofreci\u00f3 sus propias hijas. Dec\u00ed\u00ada de los varones: \u2020\u0153&#8230; vinieron a la sombra de mi tejado\u2020\u009d, cosa que ped\u00ed\u00ada que se respetara (Gen 19:1-10). La gran maldad de los sodomitas no consist\u00ed\u00ada solamente en sus deseos aberrantes, sino en haber roto con el sagrado deber de la h. Algo parecido acontecer\u00ed\u00ada en el caso del levita cuya mujer fue violada y muerta en Gabaa. \u2020\u0153Un hombre viejo\u2020\u009d les dio alojamiento, aunque luego unos \u2020\u0153hombres perversos\u2020\u009d actuaron deshonrosamente (Jue 19:1-30).<br \/>\nrelatan en la Biblia casos de h. que tuvieron una recompensa, como el ejemplo de \u2020\u00a2Rahab. Seg\u00fan algunos eruditos y tradiciones jud\u00ed\u00adas, esta mujer no era una ramera sino una persona de baja reputaci\u00f3n porque lo que hac\u00ed\u00ada era manejar un hostal o mes\u00f3n. Por haber recibido a los esp\u00ed\u00adas que envi\u00f3 Josu\u00e9 fue librada de la destrucci\u00f3n de Jeric\u00f3 (Jos 2:1-21). Cuando David hu\u00ed\u00ada de la rebeli\u00f3n de \u2020\u00a2Absal\u00f3n, \u2020\u00a2Barzilai galaadita le recibi\u00f3 con bastimentos y le ayud\u00f3, y fue recompensado a trav\u00e9s de su hijo o siervo \u2020\u00a2Quimam (2Sa 17:27-29; 2Sa 19:37-38). Tambi\u00e9n se registran casos en los cuales se castig\u00f3 a alguien por haber faltado al deber de h. Eso hizo Gede\u00f3n con las ciudades de \u2020\u00a2Sucot y \u2020\u00a2Peniel, que le negaron socorro cuando luchaba contra los madianitas (Jue 8:5-9). David estuvo a punto de tomar represalias contra \u2020\u00a2Nabal porque \u00e9ste no cumpli\u00f3 con el deber de h. para con \u00e9l (1Sa 25:2-38).<br \/>\nprofeta Isa\u00ed\u00adas, cuando denunciaba el mal uso del ayuno que hac\u00ed\u00adan los israelitas, dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153\u00bfNo es m\u00e1s bien el ayuno que yo escog\u00ed\u00ad &#8230; [que] a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras?\u2020\u009d (Isa 58:7). En los Evangelios aparecen otros ejemplos de h. El Se\u00f1or Jes\u00fas envi\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos dici\u00e9ndoles que al llegar a una ciudad preguntaran \u2020\u0153qui\u00e9n en ella sea digno\u2020\u009d y posaran en su casa (Mat 10:11-15). Ten\u00ed\u00ada que ser as\u00ed\u00ad, porque no abundaban las facilidades p\u00fablicas de hospedaje. Y las que hab\u00ed\u00ada, por lo regular, no eran de muy buena reputaci\u00f3n. El Se\u00f1or mismo disfrut\u00f3 de la h. de distintas personas, como \u2020\u00a2Sim\u00f3n el fariseo (Luc 7:36, Luc 7:40), o \u2020\u00a2Zaqueo (Luc 19:1-10), o \u2020\u00a2Marta y sus hermanos (Luc 10:38-42).<br \/>\ncortes\u00ed\u00ada hacia el hu\u00e9sped inclu\u00ed\u00ada el facilitarle el lavado de los pies, a veces se ung\u00ed\u00ada si era un invitado de honor, se le prove\u00ed\u00ada de comida y cama. En los tiempos de la iglesia primitiva se hac\u00ed\u00ada mucho \u00e9nfasis en la h. Se animaba a los hermanos a practicarla (\u2020\u0153&#8230; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la h.\u2020\u009d [Rom 12:13]). Se recuerda a los creyentes que \u2020\u0153por ella algunos, sin saberlo, hospedaron \u00e1ngeles\u2020\u009d (Heb 13:2). Por lo tanto, deb\u00ed\u00adan hospedarse unos a otros \u2020\u0153sin murmuraciones\u2020\u009d (1Pe 4:9). Eso deb\u00ed\u00ada ser algo sobresaliente en los obispos o pastores (1Ti 3:2; Tit 1:8). Tambi\u00e9n las viudas que aspiraban a recibir ayuda de la iglesia deb\u00ed\u00adan ser personas conocidas por su h. (1Ti 5:10).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE COST<\/p>\n<p>ver, MES\u00ed\u201cN<\/p>\n<p>vet, En el oriente se ha considerado desde siempre como un sagrado deber acoger, alimentar, alojar y proteger a todo viajero que se detenga delante de la tienda o del hogar. El extra\u00f1o es tratado como hu\u00e9sped, y los que de esta manera han comido juntos quedan atados por los m\u00e1s fuertes lazos de amistad, confirmados por mutuos presentes y pasados de padre a hijo. La ley de Mois\u00e9s recomendaba la hospitalidad (Lv. 19:34), que era tambi\u00e9n para los griegos un deber religioso. La manera actual de actuar entre los \u00e1rabes es algo que recuerda las m\u00e1s antiguas formas de hospitalidad hebrea. Un viajero puede sentarse ante la puerta de alguien que le es perfectamente desconocido, hasta que el due\u00f1o de la casa le invite a cenar. Si prolonga su estancia por algo de tiempo, no se le har\u00e1 pregunta alguna acerca de sus intenciones; podr\u00e1 partir en cuanto quiera sin m\u00e1s pago que un \u00ab\u00c2\u00a1Dios sea contigo!\u00bb. Con el crecimiento de la poblaci\u00f3n hebrea se vio la apertura de numerosos mesones (v\u00e9ase MES\u00ed\u201cN), pero la hospitalidad familiar persisti\u00f3 igual. Hay de ellos numerosos ejemplos en el AT (Gn. 18:1-8; 19:1-3; 24:25, 31-33; Ex. 2:20; Jue. 19:15-21; 2 R. 4:8, etc.; cp. Jb. 31:32). El rico malvado de Lc. 16:19-25 viol\u00f3 gravemente la ley de la hospitalidad. El NT ense\u00f1a c\u00f3mo debe ser la hospitalidad cristiana (Lc. 14:12-13). En gr., el t\u00e9rmino \u00abhospitalario\u00bb es \u00abphiloxenos\u00bb, amigo de los extra\u00f1os (Tit. 1:8; 1 P. 4:9) y la hospitalidad es \u00abphiloxenia\u00bb, amor a los extra\u00f1os (Ro. 12:13; He. 13:2). Este deber es tanto m\u00e1s llevadero cuanto que le acompa\u00f1a una maravillosa promesa (Mt. 10:40-42).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[324]<\/p>\n<p>     Es la virtud de acoger por solidaridad el peregrino o transe\u00fante que no tiene casa propia y debe acudir a la benevolencia del pr\u00f3jimo. La hospitalidad era sin\u00f3nimo de bondad, generosidad, altruismo, compasi\u00f3n y delicadeza.<\/p>\n<p>    Los orientales en general fueron siempre m\u00e1s hospitalarios por la \u00ed\u00adndole de su cultura, aunque tambi\u00e9n conocieron con frecuencia pensiones y fondas en los caminos cuyos servicios eran retribuidos en moneda, en especies y en servicios ocasionales.<\/p>\n<p>    El Antiguo Testamento est\u00e1 lleno de gestos de hospedaje, de manera especial en la Historia de Abraham y de los patriarcas (Gen. 18. 2;  19.2; 29.13) Y las alabanzas a la hospitalidad son continuas en los dem\u00e1s libros: Job 31.32; Jue. 19.2; Tob. 7.2;  2. Reyes 4.8; Is. 58-7;  Ecclo. 11. 31-36)<\/p>\n<p>    Y en el Nuevo Testamento se sigue ensalzando con m\u00e1s intensidades el hospedaje solidario. Se ponen las alabanzas al que hospeda en Lc. 10.34; Mt. 25.35;  Lc. 7.36. Y se alaba la acogida por solidaridad y fraternidad: 1. Petr. 4. 9; 1 Tim. 3. 2; Rom. 12. 13; Tit. 1.8. etc. Por eso el sentido de acogida pas\u00f3 al cristianismo como signo de pertenencia cristiana: \u00abEl que a vosotros acoge, a m\u00ed\u00ad me acoge. Y el que me acoge a m\u00ed\u00ad, acoge al Padre que me ha enviado\u00bb.<\/p>\n<p>    (Mt. 10.40)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. caridad, comunidad eclesial, familia, migraciones, obras de misericordia, solidaridad, vida comunitaria)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En la antig\u00fcedad era una ley sagrada, que mandaba acoger y prestar asistencia al extranjero, al peregrino; hab\u00ed\u00ada que ofrecerla siempre, y en ning\u00fan caso deb\u00ed\u00ada ser rechazada (Gn 18,2-8; 19,2-7; 24,17-41; Ex 2,20; Dt 10,19; Jer 2,1). Jesucristo ejerci\u00f3 la hospitalidad (Mc 6,41-42; 8,6-8; Lc 12,34; 22,27; Jn 13,1-5), la acept\u00f3 (Lc 7,36; 19,1-10; Jn 2,2; 12,1-11), la recomend\u00f3 vivamente (Lc 14,13), la alab\u00f3 en sus par\u00e1bolas (Lc 10,34; 11,5; 14,12) y fustig\u00f3 a quienes no la ofrecen (Mt 10,14; 22,7; Mt 7,44; 9,53). Al ejercerla con el peregrino, se ejerce con el mismo Jesucristo (Mt 10,40; 25,35.43; Lc 7,36; 9,53; 10,34; 11,5; 14,12).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Este s\u00ed\u00admbolo primario de la acogida es antiqu\u00ed\u00adsimo en la historia de la salvaci\u00f3n: Abrah\u00e1n, que acoge a los tres \u00e1ngeles diciendo \u00abquedaos junto a m\u00ed\u00ad, os lo ruego, si he hallado gracia a vuestros ojos\u00bb, es el s\u00ed\u00admbolo del hombre que supera el instintivo temor del otro, la desconfianza que puede tener hacia el caminante, que podr\u00ed\u00ada ser un esp\u00ed\u00ada. Y este temor se va derritiendo lentamente hasta convertirse en fraternidad: ven a mi casa, s\u00e9 mi invitado.  Cuando Pablo predica en Filipos, tenemos el episodio de Lidia, que dice: \u00abSi he hallado gracia junto al Se\u00f1or, venid, os lo ruego, quedaos en mi casa, sed mis invitados\u00bb. Y la hospitalidad permit\u00ed\u00ada a los disc\u00ed\u00adpulos llevar a cabo su ministerio itinerante: es el modo con el que el hombre, convertido en hermano para el hermano, acoge el misterio de Dios. Es, por tanto, uno de los mayores s\u00ed\u00admbolos de la amistad. Sabemos que en Oriente la hospitalidad es uno de los pilares fundamentales de las  costumbres, la forma de mostrarse caballerosos, hombres verdaderos: saber acoger a cualquiera, a cualquier hora, en cualquier tiempo, sin irritarse nunca, prepar\u00e1ndolo todo enseguida y con alegr\u00ed\u00ada (\u00c2\u00a1aunque luego a lo mejor la esposa se queje un poco!), es una obligaci\u00f3n concreta del oriental.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>Cualidad de acoger y agasajar con amabilidad y generosidad a los invitados o a los extra\u00f1os. \u2020\u0153Hospitalidad\u2020\u009d se traduce del griego fi\u00c2\u00b7lo\u00c2\u00b7xe\u00c2\u00b7n\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7a, que significa literalmente \u2020\u0153amor (afecto o bondad) a los extra\u00f1os\u2020\u009d.<\/p>\n<p>En tiempos antiguos. Aunque en la \u00e9poca patriarcal los egipcios y otros pueblos tambi\u00e9n practicaban la hospitalidad, esta era una caracter\u00ed\u00adstica sobresaliente de los semitas. Cuidar de los que estaban de viaje se consideraba una parte integrante de la vida, y se trataba al visitante con mucha gentileza, sin importar que fuera un extra\u00f1o, un amigo, un pariente o un invitado.<br \/>\nDe los relatos de la Biblia aprendemos que era costumbre extender hospitalidad al viajero. Se le saludaba con un beso, en especial si se trataba de un pariente. (G\u00e9 29:13, 14.) Un miembro de la casa, por lo general un sirviente, le lavaba los pies (G\u00e9 18:4), y se alimentaba y atend\u00ed\u00ada a sus animales. (G\u00e9 24:15-25, 29-33.) Sol\u00ed\u00ada pedirse al visitante que se quedase a pasar la noche o a veces incluso varios d\u00ed\u00adas (G\u00e9 24:54; 19:2, 3), y durante su estancia se consideraba que estaba bajo la protecci\u00f3n del amo de la casa. (G\u00e9 19:6-8; Jue 19:22-24.) Cuando marchaba, a veces se le acompa\u00f1aba parte del camino. (G\u00e9 18:16.)<br \/>\nLa importancia que ten\u00ed\u00ada la hospitalidad se ve en las palabras de Reuel cuando sus hijas le hablaron del viajero \u2020\u0153egipcio\u2020\u009d (en realidad, Mois\u00e9s) que las hab\u00ed\u00ada ayudado a abrevar el reba\u00f1o. Reuel exclam\u00f3: \u2020\u0153\u00bfPero d\u00f3nde est\u00e1? \u00bfPor qu\u00e9 han dejado all\u00e1 al hombre? Ll\u00e1menlo, para que coma pan\u2020\u009d. (Ex 2:16-20.)<\/p>\n<p>En las ciudades. En los relatos de la Biblia se observa que los que no eran israelitas no siempre eran hospitalarios con los israelitas, sobre todo en las ciudades (Jue 19:11, 12), en donde es probable que la gente no estuviese tan dispuesta a ofrecer hospitalidad como en las zonas m\u00e1s aisladas. Sin embargo, un hombre levita, su servidor y su concubina se sentaron despu\u00e9s de la puesta del Sol en una plaza p\u00fablica de Guibeah, a la espera de que se les ofreciese un lugar donde pasar la noche. Este hecho indica que era bastante com\u00fan esperar hospitalidad aun en las ciudades. (Jue 19:15.) En esta ocasi\u00f3n, el levita coment\u00f3 que ten\u00ed\u00ada provisiones para los que le acompa\u00f1aban, as\u00ed\u00ad como para sus animales (Jue 19:19); solo necesitaba un lugar donde cobijarse. Pero la mala actitud de los benjamitas que habitaban en esta ciudad la hicieron inh\u00f3spita, como lo confirma lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s. (Jue 19:26-28.)<\/p>\n<p>A los siervos de Dios. Aunque por lo general la gente era hospitalaria, el que la hospitalidad b\u00ed\u00adblica fuese tan sobresaliente sin duda se debe a que en la mayor\u00ed\u00ada de las ocasiones la mostraban siervos de Jehov\u00e1. Se destaca en particular la hospitalidad y el respeto a los profetas o siervos especiales de Dios. Abrah\u00e1n se qued\u00f3 de pie junto a los tres \u00e1ngeles a los que hab\u00ed\u00ada servido una comida mientras ellos la tomaban. Esta acci\u00f3n parece ser una se\u00f1al de respeto a los hombres a quienes Abrah\u00e1n reconoc\u00ed\u00ada como representantes ang\u00e9licos de Jehov\u00e1. (G\u00e9 18:3, 7, 8.) Y tal como Abrah\u00e1n corri\u00f3 a fin de hacer preparativos para sus invitados, Man\u00f3ah se mostr\u00f3 deseoso de preparar alimento para el hombre que \u00e9l pensaba que era un hombre de Dios, pero que en realidad era un \u00e1ngel. (Jue 13:15-18, 21.) Una mujer importante de Sunem mostr\u00f3 hospitalidad a Eliseo porque, como ella dijo: \u2020\u0153Ve esto: bien s\u00e9 yo que es un santo hombre de Dios el que va pasando junto a nosotros constantemente\u2020\u009d. (2Re 4:8-11.)<\/p>\n<p>Se condena la falta de hospitalidad. Jehov\u00e1 decret\u00f3 que ning\u00fan ammonita ni moabita ser\u00ed\u00ada admitido en la congregaci\u00f3n de Israel debido a que los ammonitas y los moabitas rehusaron extender hospitalidad a la naci\u00f3n de Israel cuando se dirig\u00ed\u00ada hacia la Tierra Prometida, y a que los moabitas alquilaron a Balaam para invocar el mal sobre ellos. (Dt 23:3, 4.) Lo que provoc\u00f3 este comportamiento hostil de los ammonitas y los moabitas no fue tan solo la falta de hospitalidad humanitaria, sino el odio que sent\u00ed\u00adan por Dios y su pueblo.<br \/>\nPor medio del profeta Isa\u00ed\u00adas, Jehov\u00e1 conden\u00f3 a los israelitas por su falta de hospitalidad, dici\u00e9ndoles que el que ayunaran y se inclinaran ante El no era de ning\u00fan valor si al mismo tiempo dejaban que a sus hermanos les faltase alimento, vestido y cobijo. (Isa 58:3-7.)<\/p>\n<p>En el siglo I E.C. En el siglo I E.C. se segu\u00ed\u00ada practicando la hospitalidad de manera similar a como se hab\u00ed\u00ada mostrado en tiempos primitivos, aunque las condiciones hab\u00ed\u00adan alterado algo el grado en que se practicaba. Los samaritanos y los jud\u00ed\u00ados no ten\u00ed\u00adan buenas relaciones, por lo que a menudo no se mostraban hospitalidad. (Jn 4:7-9; 8:48.) Adem\u00e1s, la dominaci\u00f3n extranjera hab\u00ed\u00ada fomentado las enemistades, y los caminos rurales estaban llenos de salteadores. Incluso hab\u00ed\u00ada posadas en manos de hombres fraudulentos e inhospitalarios.<br \/>\nSin embargo, los jud\u00ed\u00ados sol\u00ed\u00adan seguir las mismas formalidades con los invitados que en el pasado. Les daban la bienvenida con un beso, les ung\u00ed\u00adan o untaban la cabeza con aceite y les lavaban los pies. En los banquetes, los invitados por lo general se sentaban seg\u00fan el rango que ten\u00ed\u00adan y la honra que se les quer\u00ed\u00ada mostrar. (Lu 7:44-46; 14:7-11.)<\/p>\n<p>A los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas. Cuando el Se\u00f1or Jesucristo envi\u00f3 a los doce, y despu\u00e9s a los setenta, les dijo que se les recibir\u00ed\u00ada con hospitalidad en los hogares de los que apreciaran las buenas nuevas que predicaban. (Mt 10:5, 6, 11-13; Lu 10:1, 5-9.) Aunque Jes\u00fas mismo \u2020\u0153no [ten\u00ed\u00ada] d\u00f3nde recostar la cabeza\u2020\u009d, se hosped\u00f3 en los hogares de las personas que le reconocieron como enviado de Dios. (Mt 8:20; Lu 10:38.)<br \/>\nPablo dio por sentado que su hermano cristiano Filem\u00f3n le mostrar\u00ed\u00ada hospitalidad cuando fuera a visitarle una vez liberado de prisi\u00f3n. Esto no era abusar de Filem\u00f3n, pues Pablo sab\u00ed\u00ada, por su relaci\u00f3n con \u00e9l en el pasado, que lo recibir\u00ed\u00ada de muy buena gana. (Flm 21, 22.) El ap\u00f3stol Juan indic\u00f3 en la carta que escribi\u00f3 alrededor de 98 E.C. que los miembros de la congregaci\u00f3n cristiana est\u00e1n bajo la obligaci\u00f3n de apoyar a los representantes viajeros enviados, \u2020\u0153para que lleguemos a ser colaboradores en la verdad\u2020\u009d. Juan tambi\u00e9n encomi\u00f3 a Gayo por su hospitalidad, dici\u00e9ndole que hab\u00ed\u00ada mostrado este esp\u00ed\u00adritu a aquellos cristianos \u2020\u0153hasta siendo extra\u00f1os\u2020\u009d. Es decir, a pesar de que Gayo no los conoc\u00ed\u00ada personalmente, los trat\u00f3 con cari\u00f1o debido al servicio que estaban rindiendo a la congregaci\u00f3n. (3Jn 5-8.)<\/p>\n<p>Una marca identificadora del verdadero cristianismo. La hospitalidad genuina, procedente del coraz\u00f3n, es una marca identificadora del verdadero cristianismo. Despu\u00e9s del derramamiento del esp\u00ed\u00adritu santo en el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s de 33 E.C., muchos nuevos conversos cristianos permanecieron en Jerusal\u00e9n para aprender m\u00e1s acerca de las buenas nuevas del Reino antes de partir hacia sus hogares en diversas partes de la Tierra. Los cristianos que viv\u00ed\u00adan en Jerusal\u00e9n les mostraron hospitalidad, recibi\u00e9ndolos en sus hogares, e incluso vendieron sus bienes y consideraron todas las cosas como posesi\u00f3n com\u00fan. (Hch 2:42-46.) M\u00e1s tarde, los ap\u00f3stoles pusieron en marcha un sistema organizado para distribuir alimento a las viudas necesitadas que hubiese entre ellos. (Hch 6:1-6.)<br \/>\nLa hospitalidad es un requisito cristiano. Aunque muchos hab\u00ed\u00adan sufrido severa persecuci\u00f3n y a algunos les hab\u00ed\u00adan arrebatado sus pertenencias, Pablo mand\u00f3: \u2020\u0153No olviden la hospitalidad\u2020\u009d. (Heb 13:2; 10:34.) Pedro mostr\u00f3 que se deber\u00ed\u00ada ofrecer de buena gana, diciendo: \u2020\u0153Sean hospitalarios unos para con otros sin rezongar\u2020\u009d. (1Pe 4:9; comp\u00e1rese con 2Co 9:7.) Pablo puso de relieve que los cristianos tienen una obligaci\u00f3n prioritaria para con sus compa\u00f1eros creyentes, pues les escribi\u00f3: \u2020\u0153Obremos lo que es bueno para con todos, pero especialmente para con los que est\u00e1n relacionados con nosotros en la fe\u2020\u009d. (G\u00e1l 6:10.)<br \/>\nLa hospitalidad era una de las cualidades importantes que se requer\u00ed\u00adan para ser nombrado superintendente de las congregaciones cristianas. (1Ti 3:2; Tit 1:7, 8.) Pablo tambi\u00e9n dijo a Timoteo, un superintendente de Efeso, que las viudas cristianas a las que se pusiera en la lista para recibir ayuda material de la congregaci\u00f3n deber\u00ed\u00adan \u2020\u02dchaber hospedado a extra\u00f1os\u2020\u2122. (1Ti 5:9, 10.) Esas mujeres hab\u00ed\u00adan abierto sus hogares y los hab\u00ed\u00adan hecho disponibles a los ministros cristianos o misioneros que hab\u00ed\u00adan visitado o servido a la congregaci\u00f3n, muchos de los cuales antes hab\u00ed\u00adan sido \u2020\u0153extra\u00f1os\u2020\u009d para estas mujeres hospitalarias. Lidia fue una de esas mujeres, que se destac\u00f3 por su hospitalidad, pues Lucas dice de ella: \u2020\u0153Sencillamente nos oblig\u00f3 a aceptar\u2020\u009d. (Hch 16:14, 15.)<\/p>\n<p>Una prueba de fe. El disc\u00ed\u00adpulo Santiago dice que la hospitalidad es una obra fundamental que demuestra nuestra fe. Estas son sus palabras: \u2020\u0153Si un hermano o una hermana est\u00e1n en estado de desnudez y carecen del alimento suficiente para el d\u00ed\u00ada, y sin embargo alguno de entre ustedes les dice: \u2020\u02dcVayan en paz, mant\u00e9nganse calientes y bien alimentados\u2020\u2122, pero ustedes no les dan las cosas necesarias para su cuerpo, \u00bfde qu\u00e9 provecho es? As\u00ed\u00ad, tambi\u00e9n, la fe, si no tiene obras, est\u00e1 muerta en s\u00ed\u00ad misma\u2020\u009d. (Snt 2:14-17.)<\/p>\n<p>Bendiciones. Al recomendar la hospitalidad, las Escrituras indican que son muchas las bendiciones espirituales que recibe la persona hospitalaria. Pablo dice: \u2020\u0153No olviden la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron a \u00e1ngeles\u2020\u009d. (Heb 13:2; G\u00e9 19:1-3, 6, 7; Jue 6:11-14, 22; 13:2, 3, 8, 11, 15-18, 20-22.) Jes\u00fas mismo declar\u00f3 el principio: \u2020\u0153Hay m\u00e1s felicidad en dar que en recibir\u2020\u009d. (Hch 20:35.)<br \/>\nMateo Lev\u00ed\u00ad prepar\u00f3 un banquete para Jes\u00fas debido al aprecio que sent\u00ed\u00ada por su obra, y tuvo la bendici\u00f3n de o\u00ed\u00adrle responder a las preguntas cr\u00ed\u00adticas de los fariseos y de escuchar una de sus excelentes ilustraciones. El que Mateo utilizara su casa de este modo hospitalario hizo posible que los recaudadores de impuestos y otros conocidos suyos pudieran recibir un testimonio. (Lu 5:27-39.)<br \/>\nCuando Zaqueo recibi\u00f3 hospitalariamente a Jes\u00fas debido a su fe, fue bendecido con creces, pues este le dijo: \u2020\u0153Este d\u00ed\u00ada ha venido la salvaci\u00f3n a esta casa\u2020\u009d. (Lu 19:5-10.)<br \/>\nEn una profec\u00ed\u00ada concerniente al tiempo de su regreso en gloria real, Jes\u00fas dijo que se separar\u00ed\u00ada a la gente tal como el pastor separa las ovejas de las cabras. Esta separaci\u00f3n se efectuar\u00ed\u00ada sobre la base de c\u00f3mo trataran a los \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d de Jes\u00fas, aunque no lo vieran a El con sus ojos f\u00ed\u00adsicos. Los que mostraran hospitalidad y bondad a los \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d de Cristo lo har\u00ed\u00adan porque reconocer\u00ed\u00adan que eran hermanos de Cristo e hijos de Dios. (Mt 25:31-46.) En otra ocasi\u00f3n mostr\u00f3 que Dios recompensar\u00ed\u00ada, no la simple hospitalidad humanitaria, sino la hospitalidad mostrada a sus profetas por ser representantes de Dios, disc\u00ed\u00adpulos pertenecientes a Cristo. (Mt 10:40-42; Mr 9:41, 42.)<\/p>\n<p>Cu\u00e1ndo no se debe ofrecer. La Biblia dice a los cristianos que hay algunas personas a las que no deber\u00ed\u00adan mostrar hospitalidad. \u2020\u0153Todo el que se adelanta y no permanece en la ense\u00f1anza del Cristo no tiene a Dios. [&#8230;] Si alguno viene a ustedes y no trae esta ense\u00f1anza, nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo. Porque el que le dice un saludo es part\u00ed\u00adcipe de sus obras inicuas.\u2020\u009d (2Jn 9-11.) El tener a tal persona en casa o confraternizar con ella ser\u00ed\u00ada peligroso para la espiritualidad, y en la pr\u00e1ctica supondr\u00ed\u00ada tolerar su proceder, lo que extraviar\u00ed\u00ada a otros y ser\u00ed\u00ada un oprobio para la congregaci\u00f3n. Este principio tambi\u00e9n se expresa en Romanos 16:17, 18; Mateo 7:15 y 1 Corintios 5:11-13.<\/p>\n<p>Posadas y hospedajes. Parece ser que la antigua posada no era m\u00e1s que un lugar de cobijo para el viajero, donde tambi\u00e9n pod\u00ed\u00ada dejar sus animales, similar a los llamados caravasares. As\u00ed\u00ad debi\u00f3 ser el lugar de alojamiento donde estuvieron los medio hermanos de Jos\u00e9 cuando regresaron de Egipto a Cana\u00e1n (G\u00e9 42:27; 43:21) y donde el \u00e1ngel se le apareci\u00f3 a Zipor\u00e1, la esposa de Mois\u00e9s. (Ex 4:24.)<br \/>\nParece que las prostitutas a veces regentaban hospedajes. Rahab, la prostituta de Jeric\u00f3, aloj\u00f3 a los dos esp\u00ed\u00adas que envi\u00f3 Josu\u00e9, y les mostr\u00f3 bondad y hospitalidad escondi\u00e9ndolos de sus perseguidores. (Jos 2:1-13.) Sans\u00f3n se aloj\u00f3 en casa de una prostituta en Gaza hasta medianoche, a la espera de humillar a los filisteos llev\u00e1ndose las puertas de la ciudad. (Jue 16:1-3.)<br \/>\nAlgunas de las posadas palestinas del siglo I E.C. eran m\u00e1s completas. Es posible que, adem\u00e1s de cobijo, se ofreciese alimento y otros servicios por un precio estipulado. El samaritano hospitalario de la par\u00e1bola de Jes\u00fas pag\u00f3 con su dinero para que cuidaran al herido en un mes\u00f3n. (Lu 10:30-35.)<\/p>\n<p>El invitado. En tiempos antiguos se esperaba que el invitado, aunque era tratado con la m\u00e1xima cortes\u00ed\u00ada y honra, observase ciertas formalidades y requisitos. Por ejemplo, se consideraba que uno de los actos m\u00e1s viles era participar de una comida con otro hombre en calidad de invitado y luego traicionarle o causarle da\u00f1o. (Sl 41:9; Jn 13:18.) El invitado no deber\u00ed\u00ada tomarse libertades con su anfitri\u00f3n o con los dem\u00e1s invitados, ocupando el asiento de honor o un lugar prominente, sino dejar la decisi\u00f3n al anfitri\u00f3n. (Lu 14:7-11.) Tampoco abusar\u00ed\u00ada de la hospitalidad permaneciendo demasiado tiempo en casa del anfitri\u00f3n o visit\u00e1ndole con demasiada frecuencia. (Pr 25:17.) Es de destacar que Jes\u00fas siempre impart\u00ed\u00ada bendiciones espirituales cuando disfrutaba de la hospitalidad de alguien. (Lu 5:27-39; 19:1-8.) Por una raz\u00f3n similar, les dijo a los disc\u00ed\u00adpulos que envi\u00f3 que cuando llegasen a una ciudad, deber\u00ed\u00adan quedarse en la casa donde se les mostrase hospitalidad, y no \u2020\u0153[transferirse] de casa en casa\u2020\u009d. Eso significaba que no deber\u00ed\u00adan buscar un lugar donde hubiese m\u00e1s comodidad, o donde se les atendiese con m\u00e1s agasajos o bienes materiales. (Lu 10:1-7; Mr 6:7-11.)<br \/>\nAunque el ap\u00f3stol Pablo viaj\u00f3 mucho y recibi\u00f3 hospitalidad de muchos de sus hermanos cristianos, no se convirti\u00f3 en una carga financiera para ninguno de ellos. Pas\u00f3 mucho tiempo trabajando en una ocupaci\u00f3n seglar, y sent\u00f3 la norma: \u2020\u0153Si alguien no quiere trabajar, que tampoco coma\u2020\u009d. (2Te 3:7-12; 1Te 2:6.) Debido a eso, pudo responder a las acusaciones de los llamados \u2020\u0153ap\u00f3stoles superfinos\u2020\u009d de Corinto, quienes le acusaron de aprovecharse de los cristianos de aquella congregaci\u00f3n. (2Co 11:5, 7-10.) El pod\u00ed\u00ada jactarse del hecho de que les hab\u00ed\u00ada impartido las buenas nuevas sin costo alguno, sin tomar siquiera las cosas a las que ten\u00ed\u00ada derecho como ap\u00f3stol y ministro de Dios. (1Co 9:11-18.)<\/p>\n<p>Evitar la hospitalidad hip\u00f3crita. En Proverbios 23:6-8 se advierte en cuanto a no aceptar hospitalidad hip\u00f3crita: \u2020\u0153No te alimentes con el alimento de ninguno de ojo no generoso [literalmente, \u2020\u0153malo en cuanto a ojo\u2020\u009d], ni muestres apetecer sus platos sabrosos. Porque como quien ha calculado dentro de su alma, as\u00ed\u00ad es \u00e9l. \u2020\u02dcCome y bebe\u2020\u2122, te dice, pero su coraz\u00f3n mismo no est\u00e1 contigo. Tu bocado que has comido, lo vomitar\u00e1s, y habr\u00e1s malgastado tus palabras agradables\u2020\u009d. La persona que no da las cosas de todo coraz\u00f3n, sino que siempre espera algo a cambio, en realidad trama contra la persona que invita, pues aunque lo hace de manera cordial, en el fondo tiene otro objetivo. Quien come su comida, sobre todo si ans\u00ed\u00ada sus platos sabrosos y desea disfrutar de ellos de nuevo, se colocar\u00e1 hasta cierto grado en sus manos. Puede que le resulte dif\u00ed\u00adcil negarse a una petici\u00f3n que le haga, y quiz\u00e1s se vea en dificultades. Entonces se sentir\u00e1 angustiado por haber comido con \u00e9l, y las palabras agradables que expres\u00f3 con la intenci\u00f3n de promover la espiritualidad y una amistad edificante habr\u00e1n sido en vano. (Comp\u00e1rese con Sl 141:4.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>A. NOMBRE filoxenia (filoxeniva, 5381), amor a los extranjeros (filos, amante; xenos, extra\u00f1o, extranjero). Se usa en Rom 12:13; Heb 13:2, lit., \u00abhospitalidad\u00bb.\u00c2\u00b6 B. Verbo xenodoqueo (xenodocevw, 3580), recibir extra\u00f1os (xenos, v\u00e9ase EXTRANJERO, EXTRA\u00ed\u2018O, FORASTERO, y decomai, recibir). Se usa en 1Ti 5:10  \u00absi ha practicado la hospitalidad\u00bb.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>1. La hospitalidad, obra de misericordia. El hu\u00e9sped que pasa y pide el techo que le falta (Prov 27,8; Eclo 29,21s) recuerda en primer lugar a Israel su condici\u00f3n pasada de *extranjero esclavizado (Lev 19,33s; cf. Act 7,6), luego su condici\u00f3n presente de pasajero en la tierra (Sal 39, 13; cf. Heb 11,13). Este hu\u00e9sped tiene, pues, necesidad de ser acogido y tratado con *amor, en nombre de Dios que lo ama (Dt 10,18s). Esta acogida sol\u00ed\u00adcita y religiosa, cuyo tipo es Abraham (G\u00e9n 18,2-8) y cuyas delicadezas aprueba Cristo (Le 7,44ss), es un aspecto de la caridad fraterna que hace que el cristiano se crea siempre en deuda para con todos (Rom 12,13; 13,8).<\/p>\n<p>2. La hospitalidad, testimonio de fe. El misterio de esta hospitalidad, forma de la caridad, lo revelar\u00e1 Jes\u00fas a todos el d\u00ed\u00ada del juicio. A trav\u00e9s del hu\u00e9sped y en \u00e9l se acoge o se rechaza a Cristo (Mt 25,35-43), se le reconoce o se le desconoce, como en el tiempo de su venida entre los suyos; no s\u00f3lo en su nacimiento no hubo sitio para \u00e9l en la hospeder\u00ed\u00ada (Le 2,7), sino que hasta el fin de su vida lo desconoci\u00f3 el mundo y los suyos no le recibieron (Jn 1,9ss). Los que creen en \u00e9l reciben \u00aben su *nombre\u00bb a sus enviados (Jn 13,20) y tambi\u00e9n a todos los hombres, aun a los m\u00e1s humildes (Le 9,48); en todo hu\u00e9sped ven no s\u00f3lo a un enviado del Se\u00f1or, a un \u00ab*\u00e1ngel\u00bb (G\u00e9n .19,1ss), sino al Se\u00f1or mismo (Mt 10, 40; Mc 9,37).<\/p>\n<p>Por eso, lejos de tratar al hu\u00e9sped como deudor (Eclo 29,24-28) o como persona molesta de la que se desconf\u00ed\u00ada (Eclo 11-34) y contra la que se murmura (IPe 4,9), todo cristiano (1Tim 5,10), y en particular el ep\u00ed\u00adscopos (ITim 3.2; Tit 1,8), debe ver en el que llama a su puerta (cf. Ap 3,20) al Hijo de Dios que viene de su Padre para colmarle y establecer en \u00e9l su *morada (Jn 14,23). Y estos hu\u00e9spedes divinos lo introducir\u00e1n a su vez en su casa, no como hu\u00e9sped, sino como hijo de casa (Jn 14, 2s; Ef 2,19). Dichosos los servidores vigilantes que abran la *puerta al maestro cuando llame el d\u00ed\u00ada de la parus\u00ed\u00ada. Invirtiendo los papeles y manifestando el misterio de la hospitalidad, \u00e9l mismo servir\u00e1 a la mesa (Le 12.37), \u00e9l mismo compartir\u00e1 con ellos su *comida (Ap 3,20).<\/p>\n<p>&#8211;> Extranjero &#8211; Hermano &#8211; Pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En parte, la pr\u00e1ctica b\u00edblica sencillamente refleja la proverbial generosidad oriental hacia los extranjeros. Abraham (Gn. 18) y Lot (Gn. 19) son ejemplos de los primeros tiempos. La ley hac\u00eda provisi\u00f3n especial en favor de los extranjeros (no solamente para el viajero ocasional sino para el residente local que no pertenec\u00eda a Israel). Deb\u00eda ser tratado con igualdad con el hebreo, tanto por el amor de Dios hacia \u00e9l como por la experiencia de Israel como extranjeros en Egipto (Dt. 10:18, 19). Deb\u00eda ser amado con toda sinceridad (Lv. 19:33, 34). Se pod\u00eda exigir la hospitalidad como un derecho (1 S. 25:8). Brindarla libremente y en forma plena a\u00f1ad\u00eda a la reputaci\u00f3n de bondad de una persona (Job. 31:31, 32). La interferencia ocasional de gente ajena contra la protecci\u00f3n ofrecida a extranjeros produc\u00eda resentimiento y acci\u00f3n punitiva (Jue. 19\u201320).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consonancia con este trasfondo hist\u00f3rico, Jes\u00fas mand\u00f3 a sus disc\u00edpulos que fueran sin provisi\u00f3n especial, contando con la hospitalidad a lo largo del camino (Mr. 6:7\u201313). Como portadores de buenas nuevas y de sanidad para el cuerpo, los disc\u00edpulos ten\u00edan razones abundantes para esperar una recepci\u00f3n cordial. Este precedente sin duda estableci\u00f3 el patr\u00f3n para la iglesia primitiva, la cual depend\u00eda de la hospitalidad tanto para la expansi\u00f3n misionera como para sus maestros ambulantes (Hch. 9:43\u201311:18; 16:15; Ro. 16:23; Tit. 3:13). La conversi\u00f3n de familias enteras a la fe est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con la recepci\u00f3n de los siervos de Dios en los hogares. Sin la extensi\u00f3n de la hospitalidad, la iglesia local no pod\u00eda funcionar, porque la iglesia en la casa fue la norma de los primeros dos siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La orden del AT de amar al extranjero se pasa a la vida de la iglesia, donde el \u00e9nfasis no est\u00e1 tanto en el deber como en el amor de la hospitalidad (Heb. 13:1, 2; Ro. 12:13). La palabra aqu\u00ed es <em>filoxenia<\/em>. Para ser sobreveedor de la iglesia uno debe cumplir requisitos en este respecto (1 Ti. 3:2; Tit. 1:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las variaciones de la norma indican condiciones poco usuales. La hostilidad a Pablo, en ocasi\u00f3n de su \u00faltimo viaje a Jerusal\u00e9n, parece reflejarse en el cuidado con que se hizo provisi\u00f3n anticipada para \u00e9l y sus acompa\u00f1antes, liberando a los l\u00edderes de la iglesia local de esta responsabilidad (Hch. 21:16). La desp\u00f3tica conducta de Di\u00f3trefes al negarse a recibir adecuadamente a los hermanos que ven\u00edan debidamente recomendados, lo se\u00f1al\u00f3 a \u00e9l como un \u00abmand\u00f3n\u00bb de la iglesia (3 Jn. 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un indicio de que la hospitalidad podr\u00eda hacerse gravosa se encuentra en la orden de 1 P. 4:9 practicarla sin murmuraciones. En el segundo siglo, la iglesia encontr\u00f3 necesario poner pruebas para distinguir a los verdaderos siervos del Se\u00f1or de aquellos que ve\u00edan en la generosidad cristiana una oportunidad de vivir sin trabajar (<em>Didache<\/em> xi). No obstante, la iglesia sobrepas\u00f3 estas molestias y sigui\u00f3 siendo notable por su benevolencia hacia los extranjeros de todos los tipos (Justino M\u00e1rtir, <em>Apologia<\/em> lxvii, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los obispos cristianos tomaron la iniciativa en el establecimiento de hospitales (a partir del siglo cuarto), mientras en un per\u00edodo posterior los monjes desarrollaron la hospeder\u00eda, en conexi\u00f3n con el monasterio, como refugio para los viajeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B.S. Easton en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">ISBE<\/a><\/em>; G. Bonet-Maury en <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HERE<\/a><\/em>; O.W. Riddle en <em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">JBL<\/a><\/em> 57:141\u2013154.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Everett F. Harrison<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>HERE <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Encyclopaedia of Religion and Ethics<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>JBL <\/em><\/a><em>Journal of Biblical Literature<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (300). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>En toda la Escritura se da por sentada la responsabilidad de cuidar al viajero y a los necesitados. Aunque encontramos ejemplos en toda la Biblia, los \u00fanicos mandamientos espec\u00edficos relacionados con la hospitalidad se refieren a la responsabilidad del cristiano hacia sus hermanos en la fe.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Una comparaci\u00f3n con las tribus beduinas modernas, entre las que el concepto de hospitalidad ocupa un lugar importante, sugiere que la prominencia de la hospitalidad en el AT se deriva en parte de los or\u00edgenes n\u00f3mades de Israel. La generosidad de Abraham hacia los tres extra\u00f1os (Gn. 18.1\u20138) ofrece una excelente ilustraci\u00f3n de las pr\u00e1cticas n\u00f3madas, y a menudo se la record\u00f3 en escritos judaicos posteriores por su car\u00e1cter ejemplar, aunque las comunidades sedentarias no fueron menos hospitalarias con el forastero (Jue. 13.15; 2 R. 4.8ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el AT la hospitalidad era algo m\u00e1s que una costumbre, sin embargo. Era, tambi\u00e9n, una demostraci\u00f3n de fidelidad a Dios (Job 31.32; Is. 58.7). Incluso era posible que se pudiera recibir a Yahv\u00e9h (Gn. 18.1\u20138) o a sus \u00e1ngeles (Jue. 6.17\u201323; 13.15\u201321; cf. He. 13.2), mientras que a su vez Dios llev\u00f3 a cabo una fiesta en el d\u00eda del Se\u00f1or (Yahv\u00e9h) a la que concurrieron convidados (Sof. 1.7). La provisi\u00f3n divina de *ciudades de refugio (Nm. 35.9\u201334; Jos. 20.1\u20139) y la preocupaci\u00f3n por el extranjero (Ex. 22.21; Lv. 19.10; Dt. 10.19) indican el grado en que lleg\u00f3 a practicarse la hospitalidad en la \u00e9poca del AT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El dejar de satisfacer las necesidades del viajero era una ofensa seria, posible de castigo por parte de Dios (Dt. 23.3\u20134) y el hombre (1 S. 25.2\u201338; Jue. 8.5\u201317). El uso de <\/span><span style=' '>pe\u0161a&#723;<\/span><span lang=ES style=' '> (1 S. 25.28), t\u00e9rmino empleado para la transgresi\u00f3n de lo pactado, indica la importancia que se adjudicaba a tales obligaciones. La singular violaci\u00f3n de las leyes de la hospitalidad por parte de Jael (Jue. 4.11\u201321; 5.24\u201327) s\u00f3lo pudo haber sido alabada por su inconmovible lealtad a antiguos lazos familiares y a Yahv\u00e9h. Era conveniente rechazar ciertas invitaciones, sin embargo, ya que pod\u00edan acarrear la ruina espiritual (Pr. 9.18).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aunque la hospitalidad se extend\u00eda a todos, exist\u00eda una especial responsabilidad hacia los de la propia familia (Gn. 29.1\u201314; Jue. 19.10\u201312; Is. 58.7) y hacia los que serv\u00edan a Dios (2 S. 17.27\u201329; 1 R. 17.10ss; 2 R. 4.8ss). Pod\u00eda recibirse como hu\u00e9sped a un futuro yerno, aunque s\u00f3lo se conoce esto como costumbre madianita (Ex. 2.20). El acuerdo de paz entre Heber el ceneo y Jabin de Hazor parece haber incluido una obligaci\u00f3n mutua de darse hospitalidad (Jue. 4.11\u201321).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La historia de Lot y el anciano de Gabaa (Gn. 19.8; Jue. 19.24\u201325) ilustra gr\u00e1ficamente la obligaci\u00f3n que ten\u00eda el anfitri\u00f3n de preocuparse por la seguridad y el bienestar de sus hu\u00e9spedes. La inmoralidad de las comunidades en que viv\u00edan sugiere que su poca consideraci\u00f3n hacia sus hijas se debi\u00f3 m\u00e1s al clima moral reinante que a los requerimientos del juramento de hospitalidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los forasteros se quedaban a las puertas de la ciudad a la espera de una oferta de hospitalidad (Gn. 19.1; Jue. 19.15), aunque tambi\u00e9n se acostumbraba hacerlo al lado del pozo (Gn. 24.14ss; Ex. 2.20). A veces se daba hospitalidad por haber recibido anteriormente una muestra de amabilidad (Ex. 2.20; 2 S. 19.32\u201340). Pan y agua constitu\u00edan la provisi\u00f3n m\u00ednima (Dt. 23.4; 1 R. 17.10\u201311), aunque a menudo se iba m\u00e1s all\u00e1 de esta raci\u00f3n tan exigua. Se lavaba los pies del viajero para quitarles el polvo del camino (Gn. 18.4; 19.2; 24.32; Jue. 19.21), y a veces se ung\u00eda con aceite su cabeza (Sal. 23.5; Am. 6.6; cf. Lc. 7.46). Era frecuente que se ofrecieran los mejores *alimentos (Gn. 18.5; 1 S. 25.18); y como cosa especial se procuraba proporcionar carne, algo que raramente se com\u00eda en oriente (Gn. 18.7; Jue. 6.19; 13.15; cf. Lc. 15.23). Tambi\u00e9n la mantequilla y la leche reanimaban en forma especial al viajero (Gn. 18.8; Jue. 5.25). Se prove\u00eda pienso para los animales cuando as\u00ed se lo requer\u00eda (Gn. 24.14, 32; Jue. 19.21); m\u00e1s todav\u00eda, Eliseo, por ejemplo, recibi\u00f3 alojamiento completo (2 R. 4.10).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los t\u00e9rminos gr. utilizados son <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>filoxenia<\/span><span lang=ES style=''> (<etiqueta id=\"#_ftn467\" name=\"_ftnref467\" title=\"\">lit. \u2018amor a los forasteros\u2019); cf. <\/etiqueta><\/span><span style=' '>xeniz&#333;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018recibir como hu\u00e9sped\u2019, tambi\u00e9n <\/span><span style=''>synag&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (Mt. 25.35ss) y <\/span><span style=''>lamban&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (3 Jn. 8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Muchos aspectos de la hospitalidad del AT reaparecen en el <etiqueta id=\"#_ftn468\" name=\"_ftnref468\" title=\"\">NT. Contin\u00faa practic\u00e1ndose la cortes\u00eda de ofrecer agua para los pies del viajero, y aceite para su cabeza, aunque el NT <\/etiqueta>menciona, adem\u00e1s, un beso de bienvenida, como as\u00ed tambi\u00e9n a los hu\u00e9spedes reclinados durante la comida (Lc. 7.44ss). En realidad, parecer\u00eda que la casa de Sim\u00f3n el fariseo estaba abierta a todos, a juzgar por la forma en que se acept\u00f3 con toda naturalidad la presencia de la mujer que ungi\u00f3 a Jes\u00fas (Lc. 7.37ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tambi\u00e9n se evidencia una responsabilidad especial para con los siervos de Dios, y el ministerio terrenal de Jes\u00fas (Mr. 1.29ss; 2.15ss; Lc. 7.36ss; 10.38\u201341), como tambi\u00e9n las actividades misioneras de los ap\u00f3stoles (Hch. 10.6ss; 16.15; 17.7), quienes depend\u00edan en gran medida de la hospitalidad que recib\u00edan. El NT se ocupa de este concepto al considerar la hospitalidad que se daba, o rehusaba, a Jes\u00fas y sus seguidores como indicaci\u00f3n de la aceptaci\u00f3n o rechazo del evangelio (Mt. 10.9; Lc. 10.4), incluso en el juicio final (Mt. 25.34\u201346). Estas responsabilidades cristianas, sin embargo, no son m\u00e1s que un p\u00e1lido reflejo de la generosidad divina. Jes\u00fas habl\u00f3 de la par\u00e1bola de la fiesta de bodas (Mt. 22.2ss; Lc. 14.16ss), y a la vez dio a los disc\u00edpulos un ejemplo a seguir (Jn. 13.1ss). Por sobre todas las cosas, Jes\u00fas llev\u00f3 al extremo las obligaciones de la hospitalidad al entregar su vida para redimir a sus invitados (Mr. 10.45; 14.22ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las ep\u00edstolas del NT ordenan concretamente dar hospitalidad a los hermanos en la fe (p. ej. G\u00e1. 6.10). La existencia de ciertos factores especiales en el ss. I <etiqueta id=\"#_ftn469\" name=\"_ftnref469\" title=\"\">d.C. realzaron la importancia de estas instrucciones. Las persecuciones hicieron que los cristianos tuvieran que <\/etiqueta>esparcirse y abandonar sus hogares, y en muchos casos la necesidad material era muy real (Hch. 8.1; 11.19). Los predicadores itinerantes constitu\u00edan tambi\u00e9n una carga para la iglesia. No recib\u00edan nada del mundo pagano (3 Jn. 7), y por lo tanto se convert\u00edan en responsabilidad de los cristianos locales (Hch. 9.43; 16.15; 18.3, 7), aun cuando esto acarreaba ciertos riesgos (Hch. 17.5\u20139). A veces los anfitriones eran los propios conversos de los evangelistas (3 Jn. 5\u20137). Era necesario, sin embargo, rechazar a los falsos maestros (2 Jn. 10), y las cartas de recomendaci\u00f3n serv\u00edan para reconocer los casos genuinos (Ro. 16.1; 2 Co. 3.1). Muchas de las posadas de aquellos tiempos eran de bajo nivel en cuanto a calidad, tanto materialmente como moralmente, y a menudo ten\u00edan poco atractivo para el viajero cristiano.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La \u201cpr\u00e1ctica\u201d de la hospitalidad (Ro. 12.13) era obligatoria para los cristianos, que deb\u00edan asegurarse de satisfacer las necesidades de sus hermanos en la fe, aunque la hospitalidad deb\u00eda extenderse a todos (Ro. 12.13\u201314; G\u00e1. 6.10). Es as\u00ed que Pablo ense\u00f1a a la iglesia de Colosas que debe recibir a Marcos (Col. 4.10), y da por sentado que Filem\u00f3n preparar\u00eda alojamiento para \u00e9l cuando fuese liberado de la prisi\u00f3n (Flm. 22). El deber de dar hospitalidad era, asimismo, uno de los requisitos especiales de los *obispos (1 Ti. 3.2; Tit. 1.8), y de la *Viuda que esperaba ser mantenida por la iglesia (1 Ti. 5.10).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aunque para los griegos la hospitalidad era se\u00f1al de civilizaci\u00f3n, y el NT contiene un excelente ejemplo de generosidad no cristiana (Hch. 28.7), la hospitalidad neotestamentaria ten\u00eda car\u00e1cter espec\u00edficamente cristiano. Deb\u00eda ofrecerse gratuitamente y sin murmuraci\u00f3n (1 P. 4.9), y en un esp\u00edritu de amor fraternal (He. 13.1). Ese amor (<\/span><span style=''>agap&#772;&#275;<\/span><span lang=ES style=''>: 1 P. 4.8; cf. Ro. 12.9) se proyecta esencialmente hacia afuera, y trae como resultado una disposici\u00f3n para proveer a las necesidades de otros, y s\u00f3lo pod\u00eda demostrarse por el hecho de que quien lo daba hab\u00eda recibido un don (<i>jarisma<\/i>) de Dios (1 P. 4.10\u201311). Por lo tanto, atender a los dem\u00e1s era cumplir una deuda de gratitud.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La posada b\u00edblica<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las referencias veterotestamentarias a posadas o mesones (<\/span><span style=''>m&#257;l\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''>) son raras (Gn. 42.27; 43.21; Ex. 4.24; Jer. 9.2), y las ubicaciones espec\u00edficas se limitan a las rutas que un\u00edan Egipto y Palestina o Madi\u00e1n. Nada se sabe sobre estos lugares, aunque uno de ellos era lo suficientemente amplio como para alojar a un grupo inesperado de nueve viajeros (Gn. 42.27). El equivalente de <\/span><span style=''>katalyma<\/span><span lang=ES style=''>, en la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span>, y el verbo relacionado <\/span><span style=''>kataly&#333;<\/span><span style=''> <span lang=ES>sugieren la idea de quitar los arneses a los animales, aunque generalmente ten\u00eda el sentido general de alojamiento. El mes\u00f3n de Bel\u00e9n (<\/span><\/span><span style=''>katalyma<\/span><span lang=ES style=''>) puede haber sido un lugar bastante sencillo. Probablemente no se trataba de un cuarto de hu\u00e9spedes en una casa particular, ya que no se da nombre alguno, y puede haberse tratado de una responsabilidad colectiva de la aldea. En otros lugares se usa el vocablo <\/span><span style=''>katalyma<\/span><span lang=ES style=''> para describir una habitaci\u00f3n en una residencia privada, que fue facilitada para llevar a cabo la cena pascual (Mr. 14.14; Lc. 22.11; cf. Lc. 19.7). El <\/span><span style=''>pandojeion<\/span><span lang=ES style=''> de Lc. 10.34 es m\u00e1s evolucionado, y estaba abierto a cualquiera para pasar la noche; se pod\u00eda comer y ser atendido por una tarifa establecida; <\/span><span style=''>xenia<\/span><span lang=ES style=''>, en cambio, se utiliza tanto para el cuarto de hu\u00e9spedes de Filem\u00f3n como para el lugar del arresto domiciliario de Pablo en Roma (Flm. 22; Hch. 28.23).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 33\u201334; P. M. Galopin, M. F. Lacan, \u201cHospitalidad\u201d, <i>Vocabulario de teolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975, pp. 399\u2013400; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). II, pp. 319, 324\u2013325.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J. Pedersen, <i>Israel <\/i>1\u20132, 1926, pp. 356\u2013358; D. W. Riddle, <etiqueta id=\"#_ftn470\" name=\"_ftnref470\" title=\"\"><i>JBL<\/i><\/etiqueta> 57, 1938, pp. 141\u2013154; G. St\u00e4hlin, <etiqueta id=\"#_ftn471\" name=\"_ftnref471\" title=\"\"><i>TDNT<\/i><\/etiqueta> 5, pp. 17\u201325; A. D. Kilmer, <i>Ugarit Forchungen<\/i> 3, 1971, pp. 299\u2013309; W. G\u00fcnther y C. Brown, <etiqueta id=\"#_ftn472\" name=\"_ftnref472\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 2, pp. 547\u2013550.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn473\" name=\"_ftnref473\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>M.J.S.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rom 12:13 compartiendo para .. practicando la h 1Ti 5:10 si ha practicado la h; si ha lavado los Heb 13:2 no os olvid\u00e9is de la h, porque por ella Hospitalidad (heb. &#8216;\u00e2r\u00eaaj; gr. filoxen\u00ed\u00ada). En los hogares orientales se requer\u00ed\u00ada la hospitalidad, aun para forasteros desconocidos. 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