{"id":24665,"date":"2016-02-05T16:45:02","date_gmt":"2016-02-05T21:45:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangeliario\/"},"modified":"2016-02-05T16:45:02","modified_gmt":"2016-02-05T21:45:02","slug":"evangeliario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangeliario\/","title":{"rendered":"EVANGELIARIO"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Origen y uso de los Evangeliarios<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Evangeliarios y el texto del Nuevo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 Los Evangeliarios y la liturgia<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">2 Ornamentaci\u00f3n de los Evangeliarios<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">3 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">4 Enlaces internos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">5 Enlaces externos<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Libros lit\u00fargicos que contienen aquellas partes de los Evangelios que se leen durante la Misa o en oficios p\u00fablicos de la Iglesia. El nombre no es anterior al siglo XVII. Los griegos llamaron a esas colecciones Euaggelion, \u00abEvangelio\u00bb, o eklogadion tou euaggeliou, \u00abSelecciones de los Evangelios\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colecci\u00f3n de lecturas de los Hechos de los Ap\u00f3stoles y de las [[Ep\u00edstola||s conocidas como Apostolos, \u00abAp\u00f3stol\u00bb, o praxapostolos.  En las iglesias del rito latino, las lecturas del Antiguo Testamento, las ep\u00edstolas del Nuevo Testamento y partes de los Evangelios se agrupan normalmente en el mismo libro bajo el nombre Comes, Liber comitis, Liber comicus (de comes, compa\u00f1ero), o Lectionarium. Raramente se encuentran evangeliarios separados en lat\u00edn.  Las tablas indicadoras de los pasajes que se ha de leer, as\u00ed como los domingos y d\u00edas de fiesta en los que se han de leer, son llamadas por los griegos \u00abEvangelistarium\u00bb, un nombre que se da a veces a los evangeliarios mismos; tambi\u00e9n se les llama \u00abSinaxarion\u00bb, y los latinos los conocen como \u00abCapitulare\u00bb. Aunque la palabra evangeliario es de origen reciente, ha sido adoptada universalmente. La palabra leccionario se emplea, sin embargo, para denotar o la colecci\u00f3n de pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento, incluyendo los Evangelios, o s\u00f3lo estos pasajes sin los correspondientes Evangelios\n<\/p>\n<p>Origen y uso de los Evangeliarios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo la costumbre de la Sinagoga, en las asambleas cristianas primitivas se le\u00edan las Escrituras del Antiguo Testamento. A medida que se iba decidiendo sobre el Canon del Nuevo Testamento, se inclu\u00edan en estas lecturas ciertos extractos de \u00e9l.  San Justino nos dice que en su tiempo, cuando los cristianos se reun\u00edan, le\u00edan las Memorias de los Ap\u00f3stoles y los escritos de los profetas (Primera Apolog\u00eda, 67). Tertuliano, San Cipriano de Cartago y otros escritores atestiguan la misma costumbre; y en Occidente, el orden de lector exist\u00eda ya desde el siglo III. Por falta de testimonios precisos no sabemos como se decid\u00edan los pasajes particulares. Muy probablemente los obispos que presid\u00edan los eleg\u00edan en la misma asamblea; y es obvio que cuando ocurr\u00edan ciertas fiestas se leer\u00eda la Escritura que se refer\u00eda a ellas.  Naturalmente, poco a poco resultar\u00eda de este m\u00e9todo una lista m\u00e1s o menos definida. San Juan Cris\u00f3stomo, en una homil\u00eda predicada en Antioqua exhortaba a sus oyentes a leer de antemano los pasajes de la Escritura que se leer\u00edan y comentar\u00edan en el oficio del d\u00eda (Homil\u00eda de L\u00e1zaro, III, c. I). De igual manera otras iglesias formar\u00edan tablas de lecturas. Se acostumbraba a anotar en el margen del texto manuscrito el domingo o festivo en el que se leer\u00eda ese pasaje concreto y al final del manuscrito, se a\u00f1adir\u00eda la lista de tales pasajes, el Synaxarion o Capitulare.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue f\u00e1cil la transici\u00f3n de este proceso a la creaci\u00f3n de los evangeliarios, o colecciones de tales pasajes.  Gregorio opina que se poseen fragmentos de los evangeliarios en griego que datan de los siglos IV, V y VI y que hay muchos del siglo IX en adelante (seg\u00fan \u00e9l, suman 1072).  De igual manera, encontramos leccionarios en las Iglesias latinas ya desde el siglo V. El \u201cComes\u201d de la Iglesia Romana es de fecha anterior a San Gregorio I (Magno) (P.L., XXX, 487-532). Desde el siglo X en adelante se hallan las lecciones de los Evangelios, junto con las ep\u00edstolas y oraciones, unidas en un nuevo libro lit\u00fargico, llamado el Misal.\n<\/p>\n<p>Evangeliarios y el texto del Nuevo Testamento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los evangeliarios tienen poca importancia para la cr\u00edtica del texto del Evangelio. En el tiempo cuando los pasajes del Evangelio se comenzaron a reunir en forma de libro para uso en las reuniones lit\u00fargicas, las varias familias del texto evang\u00e9lico y sus traducciones ya exist\u00edan; y esos evangeliarios reproduc\u00edan el texto particular que prefer\u00eda la iglesia que lo compilaba.  Incluso han ejercido una desafortunada influencia en los manuscritos m\u00e1s recientes de los Evangelios; ciertas a\u00f1adiduras de car\u00e1cter lit\u00fargico (por ejemplo in illo tempore; dixit Dominus) que se pon\u00edan al principio o final de la lectura se han colado en el texto mismo. Pero en el texto oficial de la Vulgata y en ediciones actuales del texto griego, debido a los trabajos de Tischendorf, Westcot y Hort, estos glosarios lit\u00fargicos son muy raros. Vemos un ejemplo en el texto de la Vulgata de Lc. 7,31 (ait autem Dominus).\n<\/p>\n<p>Los Evangeliarios y la liturgia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio de los evangeliarios es interesante especialmente desde el punto de vista lit\u00fargico.  El m\u00e9todo general de los evangeliarios griegos es uniforme.  La primera parte contiene los Evangelios de los domingos comenzando en Pascua; la segunda parte contiene los Evangelios de las fiestas de los santos comenzando el 1 de septiembre. En las Iglesias de Occidente, la distribuci\u00f3n de las per\u00edcopas evang\u00e9licas era m\u00e1s divergente debido a los varios ritos. Adem\u00e1s el ceremonial seguido en la lectura del Evangelio presenta muchas diferencias entre iglesias, lo que ser\u00eda demasiado largo para tratar aqu\u00ed.\n<\/p>\n<h3>Ornamentaci\u00f3n de los Evangeliarios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el principio los libros usados en la liturgia, y sobre todo los manuscritos de los Evangelios, fueron muy venerados, por lo que frecuentemente el texto y la cubierta eran ricamente ornamentados.  Desde el punto de vista art\u00edstico la distinci\u00f3n entre los evangeliarios estrictamente hablando y los manuscritos del Evangelio, es de poca importancia y en general, no se tiene en cuenta. Consiste \u00fanicamente en el hecho de que la iluminaci\u00f3n de los evangeliarios, en general, se da como regla en los pasajes seleccionados para las grandes fiestas del a\u00f1o. El libro de juramentaci\u00f3n de la coronaci\u00f3n de los reyes anglosajones, que recibi\u00f3 el rey Athelstan al parecer de su cu\u00f1ado Ot\u00f3n I, y que a su vez regal\u00f3 a la catedral de Canterbury, est\u00e1 ilustrado con figuras de los evangelistas copiadas libremente del Evangeliario de Carlomagno que se conserva en Viena. Sabemos que hab\u00eda evangelios en rollos por verlos en las miniaturas, especialmente como emblemas de los evangelistas, hasta bien entrada la Edad Media.   El rollo del Libro de Josu\u00e9 (siglo IX, en la Biblioteca Vaticana) es un ejemplo de lo que eran los evangeliarios en este formato con miniaturas. La forma de rollo permaneci\u00f3 mucho m\u00e1s tiempo para los manuscritos lit\u00fargicos de Mil\u00e1n y el sur de Italia. Los evangeliarios costosos son notables sobre todo por su clara y cuidadosa escritura. Han ayudado a perpetuar y propagar ciertos estilos de caligraf\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La uncial griega se usa en muchos manuscritos de los siglos IX y X; y la uncial latina tambi\u00e9n se emplea, especialmente en Galia, hasta bien entrado el medievo para obras lit\u00fargicas y del evangelio. El copiar los Evangelios influy\u00f3 mucho en los escritos de los escribanos irlandeses y anglosajones y result\u00f3 en la propagaci\u00f3n de estos caracteres por todo el continente y el desarrollo de la min\u00fascula carolina y la semi-uncial de la escuela de Tours. Los copistas de los Evangelios utilizaron otras ayudas para embellecer su escritura, como por ejemplo los pergaminos p\u00farpura, de oro o plata l\u00edquidos y varias tintas de color.  Es muy importante el papel de los evangeliarios en la historia de la pintura miniada hasta los siglos XII y XIII.  Es digno de especial menci\u00f3n las miniaturas insertadas en los c\u00e1nones de Eusebio, o tablas de concordancias de los Evangelios. La letra inicial pintada difier\u00eda seg\u00fan las diferentes escuelas de escritura; los escribanos irlandeses usaban nudos y lazos art\u00edsticos, los escritores merovingios y lombardos prefer\u00edan formas de animales, especialmente peces especiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con frecuencia se encuentran escenas iluminadas, de inter\u00e9s para los especialistas en iconograf\u00eda, en estas copias de los textos evang\u00e9licos. Con frecuencia es la figura del evangelista la que aparece al frente de su evangelio; el donante, o m\u00e1s bien un esbozo que muestra la donaci\u00f3n del libro, se halla con frecuencia en miniaturas desde los d\u00edas de Carlomagno hasta el final de la Edad Media. El pr\u00edncipe aparece recibiendo de manos del abad el evangeliario que usar\u00e1 siempre que asista a los sagrados oficios en la iglesia de la abad\u00eda (ver la pintura de Carlos el Calvo en la Biblia Vivien de la Biblioteca Nacional, Par\u00eds). Pero en los siglos X y XI el pr\u00edncipe aparece ofreciendo el precioso manuscrito a Cristo o al santo patr\u00f3n de la iglesia o abad\u00eda (ver el Evangeliario de Bamberg mostrando al emperador Enrique II ofreciendo el libro a Cristo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los evangeliarios m\u00e1s famosos se pueden mencionar los siguientes: La parte de un evangeliario de S\u00ednope (siglo VI: en la Biblioteca Nacionale, Par\u00eds); el evangeliario de Rossano ( hacia el 600) en unciales griegas; los c\u00f3dices sirios de R\u00e1bulas (586, en Florencia) y Etschmiadzin (miniaturas del siglo VI); el evangeliario de Gregorio I (en Cambridge) en unciales latinas; el Libro de Kells (siglos VII al IX, en Dubl\u00edn); el Libro de Lindisfarne (siglo VIII en el Museo Brit\u00e1nico de Londres) de hechura irlandesa; el evangeliario irland\u00e9s-continental de San Gal (hacia el 800); el evangeliario carolingio de Godescalc (hacia el 782, en la Biblioteca Nacional, Par\u00eds); el c\u00f3dice Ada (siglo IX, en Tr\u00e9veris); el evangeliario de Echternach (siglo X, en Gotha) y el de la abadesa Uta (hacia 1200, en Munich). Los evangeliarios valiosos se atesoraban cuidadosamente y cuando se usaban en los oficios se colocaban sobre un lienzo o sobre un coj\u00edn.  La hoja de atr\u00e1s de la encuadernaci\u00f3n sol\u00eda dejarse en blanco, pero la cubierta delantera era enriquecida con toda la habilidad del orfebre. Una de las encuadernaciones m\u00e1s antiguas o cubiertas que poseemos es la ofrecida por la reina Teodelinda (600) a la catedral de Monza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces se insertaban en estas encuadernaciones placas de marfil que parec\u00edan d\u00edpticos.  Los m\u00e1s antiguos son de origen oriental o italiano y muestran figuras aisladas de Cristo o de la Virgen Mar\u00eda], etc. Algunas de ellas, que se hallan en los pa\u00edses a lo largo de los pa\u00edses del Rin o del Mosela y al norte de Francia (siglos X y XI) muestran escenas de la Crucifixi\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  BAUDOT, Les Evang\u00e9liaires (Paris, 1908), pp. 38-44 y 58-69, sobre los libros lit\u00fargicos latinos que contienen pasajes de los evangelios que se le\u00edan en los oficios; sobre la distribuci\u00f3n de per\u00edcopas en oriente, cf. pp. 30-32; en Roma, pp. 44-50 ad 69-94; en el Rito Ambrosiano. 94-101; GREGORY, Textkritik des Evangeliaria; vol. II, pp. 521-23, sobre los evangeliarios sir\u00edacos; CASPARI en Realencyklop\u00e4die f\u00fcr protestantische Theologie, s.v. Perikopen; RANKE, Das kirchliche Perikop\u00e9nsystem; SCHU, Die biblische Lesungen der kath. Kirche in dem Officium und der messe de tempore (Trier, 1861); MANGENOT en VIG., Dict. de la Bible, s.v. Lectionnaires; DUCHESNE, Les origines du culte Chr\u00e9tien (Paris, 1908); Dict. Christ. Ant., s.v. Lectionary; LECLERCQ en CABROL, Dict. d&#8217;arch\u00e9ologie chr\u00e9tienne, s. vv. Alexandrie, Antioche; CABROL, ibid., s.v. Aquil\u00e9e.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9anse libros generales de paleograf\u00eda, arqueolog\u00eda y artes menores y monograf\u00edas sobre los evangeliarios, especialmente BEISSEL, Geschichte der Evangelienb\u00fccher im ersten H\u00e4lfte des Mittelalters (Freiburg im Br. 1906.)<br \/>\nCoppieters, Honor\u00e9 &amp; Maere, Ren\u00e9.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Coppieters, Honor\u00e9, and Ren\u00e9 Maere. \u00abEvangeliaria.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05640b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  L H M\n<\/p>\n<h2>Enlaces internos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Evangelio en la liturgia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Evangelio seg\u00fan San Juan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Evangelio seg\u00fan San Lucas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Evangelio seg\u00fan San Marcos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Evangelios Seg\u00fan San Mateo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Evangelios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] Evangelista\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Enlaces externos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] Ilustraciones del Evangelio de Jos\u00e9 Nadal S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nRnlaces elegidos y revisados por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 1.1 Origen y uso de los Evangeliarios 1.2 Evangeliarios y el texto del Nuevo Testamento 1.3 Los Evangeliarios y la liturgia 2 Ornamentaci\u00f3n de los Evangeliarios 3 Bibliograf\u00eda 4 Enlaces internos 5 Enlaces externos Introducci\u00f3n Libros lit\u00fargicos que contienen aquellas partes de los Evangelios que se leen durante la Misa o en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangeliario\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEVANGELIARIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24665","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}