{"id":24669,"date":"2016-02-05T16:45:11","date_gmt":"2016-02-05T21:45:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangelio-segun-san-lucas\/"},"modified":"2016-02-05T16:45:11","modified_gmt":"2016-02-05T21:45:11","slug":"evangelio-segun-san-lucas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangelio-segun-san-lucas\/","title":{"rendered":"EVANGELIO SEGUN SAN LUCAS"},"content":{"rendered":"<p>\n  Y los Pastores hallaron al ni\u00f1o eb el pesebre, envuelto en pa\u00f1ales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Biograf\u00eda de San Lucas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Autenticidad del Evangelio\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 Evidencia interna<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 Evidencia externa<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">3 Integridad del Evangelio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">4 Prop\u00f3sito y Contenido<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">5 Fuentes del Evangelio; Problema Sin\u00f3ptico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">6 Exactitud de San Lucas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">7 Lisinias, Tetrarca de Abilene<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">8 \u00bfQui\u00e9n Pronunci\u00f3 el Magnificat?<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">9 El Censo de Quirino<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">10 San Lucas y Josefo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">11 Ap\u00e9ndice:  Decisiones de la Comisi\u00f3n B\u00edblica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">12 Enlaces internos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-15\">13 Enlaces externos<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Biograf\u00eda de San Lucas<\/h2>\n<p>  Le dieron el nombre de Jes\u00fas, impuesto por el \u00c1ngel antes de ser concebido en el senoEl nombre Lucas es probablemente una abreviatura de Lucanus, como An\u00e1s lo es de Ananus, Apolo de Apolonius, Artemas de Artemidorus, Demas de Demetrius, etc. (Schanz, \u00abEvang. Des heiligen Lucas\u00bb, 1, 2; Lightfoot en \u00abCol.\u00bb IV, 14&#160;; Plummer, \u00abSan Lucas\u00bb, introd.)<br \/>\n  Se\u00f1or, si quieres, puedes limpiarme. Quiero, queda limpio.La palabra Lucas parece haber sido desconocida antes de la era cristiana; pero Lucanus es com\u00fan en inscripciones, y se encuentra al comienzo y al final del Evangelio en algunos manuscritos latinos antiguos (ibid.).  Generalmente se sostiene que Lucas era natural de Antioqu\u00eda.  Eusebio (Hist. Eccl. III.4.6) dice: Loukas de to men genos on ton ap Antiocheias, ten episteuen iatros, ta plesita suggegonos to Paulo, kai rots laipois de ou parergos ton apostolon homilnkos&#8212;\u00abLucas vero domo Antiochenus, arte medicus, qui et cum Paulo diu conjunctissime vixit, et cum reliquis Apostoli studiose versatus est.\u00bb Eusebio hace una afirmaci\u00f3n m\u00e1s clara en sus \u00abQuaestiones Evangelicae\u00bb, IV, I, 270: ho de Loukas to men genos apo tes Boomenes Antiocheias en&#8212;\u00abLucas fue por nacimiento originario de la renombrada Antioqu\u00eda\u00bb (Schmiedel, \u00abEncyc. Bib.\u00bb). Spitta, Schmiedel, y Harnack creen que esta es una cita de Julio Africano (primera mitad del siglo III).  En el C\u00f3dice Bezae (D) se introduce a Lucas con un \u00abnosotros\u00bb ya en Hechos, 11,28; y aunque \u00e9sta no es una variante correcta, representa una tradici\u00f3n muy antigua.  El autor de los Hechos ten\u00eda un inter\u00e9s especial por Antioqu\u00eda y estaba muy familiarizado con ella (Hechos, 11,19-27; 13,1; 14,18-21.25; 15,22.23.30.35; 18,22).  Se nos habla de la localidad de s\u00f3lo uno de los di\u00e1conos, \u00abNicol\u00e1s, un pros\u00e9lito de Antioqu\u00eda\u00bb, (6,5); y Plummer ha se\u00f1alado que, de ocho autores que describen la campa\u00f1a rusa de 1812, s\u00f3lo dos, que eran escoceses, mencionan que el general ruso Barclay de Tolly, era de origen escoc\u00e9s.  Estas consideraciones parecen excluir la conjetura de Renan y Ramsay de que San Lucas era natural de Filipos.<br \/>\n  \u00a1Jes\u00fas de Nazareth, ten compasi\u00f3n de m\u00ed! \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que te haga?\u00bb \u00a1Que pueda ver!San Lucas no era jud\u00edo.  San Pablo lo separa de los de la circuncisi\u00f3n (Col. 4,14), y su estilo prueba que era griego.  De ah\u00ed que no se le pueda identificar con Lucio el profeta de Hechos 13,1, ni con el Lucio de Rom. 16,21, que era \u201ccognatus\u201d de San Pablo.  De esto y del pr\u00f3logo del Evangelio se deduce que San Epifanio yerra cuando le llama uno de los setenta disc\u00edpulos; ni era el compa\u00f1ero de Cleof\u00e1s en el viaje a Ema\u00fas tras la Resurrecci\u00f3n (como afirmaban Teofilacto y el Menologio griego).  San Lucas ten\u00eda un gran conocimiento de la Versi\u00f3n de los Setenta y de las cosas jud\u00edas, que adquiri\u00f3 o bien como pros\u00e9lito jud\u00edo (San Jer\u00f3nimo) o bien despu\u00e9s de hacerse cristiano, a trav\u00e9s de sus estrechas relaciones con los Ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos.  Adem\u00e1s del griego, tuvo muchas oportunidades de aprender arameo en su nativa Antioqu\u00eda, la capital de Siria.  Era m\u00e9dico de profesi\u00f3n, y San Pablo lo llama \u00abel m\u00e9dico querido\u00bb (Col. 4,14).  Esta profesi\u00f3n implicaba una educaci\u00f3n liberal, y su formaci\u00f3n m\u00e9dica se evidencia por su preferencia por el lenguaje m\u00e9dico.  Plummer sugiere que pudo haber estudiado medicina en la famosa escuela de Tarso, rival de Alejandr\u00eda y Atenas, y posiblemente conoci\u00f3 all\u00ed a San Pablo.  De su \u00edntimo conocimiento del Mediterr\u00e1neo oriental, se ha conjeturado que hab\u00eda acumulado experiencia como m\u00e9dico a bordo de un barco.  Trabaj\u00f3 mucho, y env\u00eda saludos a los colosenses, lo que parece indicar que les hab\u00eda visitado.   \u00bfEres t\u00fa quien ha de venir, o debemos esparar a otro?<br \/>\n  \u00a1Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen, bendecid a quienes os maldicen y orad por los que os calumnian! Adem\u00e1s del griego, tuvo muchas oportunidades de aprender arameo en su nativa Antioqu\u00eda, la capital de Siria.  Era m\u00e9dico de profesi\u00f3n, y San Pablo lo llama \u00abel m\u00e9dico querido\u00bb (Col. 4,14).  Esta profesi\u00f3n implicaba una educaci\u00f3n liberal, y su formaci\u00f3n m\u00e9dica se evidencia por su preferencia por el lenguaje m\u00e9dico.  Plummer sugiere que pudo haber estudiado medicina en la famosa escuela de Tarso, rival de Alejandr\u00eda y Atenas, y posiblemente conoci\u00f3 all\u00ed a San Pablo.  De su \u00edntimo conocimiento del Mediterr\u00e1neo oriental, se ha conjeturado que hab\u00eda acumulado experiencia como m\u00e9dico a bordo de un barco.  Trabaj\u00f3 mucho, y env\u00eda saludos a los colosenses, lo que parece indicar que les hab\u00eda visitado.<br \/>\n  Escrito est\u00e1: \u00abAl Se\u00f1or, tu Dios adorar\u00e1 y a \u00c9l solo servir\u00e1s\u00bb]]San Lucas aparece por primera vez en los Hechos en Tr\u00f3ada (16,8 ss.), donde se re\u00fane con San Pablo, y, tras la visi\u00f3n, cruza con \u00e9l a Europa como evangelista, desembarcan en Ne\u00e1polis y contin\u00faan a Filipos, \u00abpersuadidos de que Dios nos hab\u00eda llamado para evangelizarles\u00bb (n\u00f3tese especialmente la transici\u00f3n a la primera persona del plural en el vers\u00edculo 10).  Por lo tanto, ya era un evangelista.  Estuvo presente en la conversi\u00f3n de Lidia y sus compa\u00f1eros y se aloj\u00f3 en su casa.  Junto con San Pablo y sus compa\u00f1eros, fue reconocido por el esp\u00edritu pit\u00f3n:  \u00abNos segu\u00eda a Pablo y a nosotros gritando:  Estos hombres son siervos del Dios Alt\u00edsimo, que os anuncian un camino de salvaci\u00f3n\u00bb (vers\u00edculo 17).  Observ\u00f3 a Pablo y a Silas arrestados, arrastrados ante los magistrados romanos, acusados de alborotar la ciudad, \u00absiendo jud\u00edos\u00bb, azotados con varas y echados a prisi\u00f3n.  Lucas y Timoteo escaparon, probablemente porque no parec\u00edan jud\u00edos (el padre de Timoteo era gentil).  Cuando Pablo parti\u00f3 de Filipos, Lucas se qued\u00f3 con toda probabilidad para continuar el trabajo de evangelista.  En Tesal\u00f3nica el ap\u00f3stol recibi\u00f3 ayuda pecuniaria muy apreciada de Filipos (Fil. 4,15-16), sin duda por los buenos oficios de San Lucas.  Es probable que \u00e9ste permaneciera en Filipos todo el tiempo que San Pablo estuvo predicando en Atenas y Corinto, y mientras viajaba a Jerusal\u00e9n y de vuelta a \u00c9feso, y durante los tres a\u00f1os en los que el ap\u00f3stol estuvo ocupado en \u00c9feso.  Cuando San Pablo volvi\u00f3 a Macedonia, se reuni\u00f3 de nuevo con San Lucas en Filipos, y all\u00ed escribi\u00f3 su Segunda Ep\u00edstola a los Corintios.<br \/>\n  \u00abY ser\u00e1 mi casa casa de oraci\u00f3n; pero vosotros la hab\u00e9is convertido en cueva de ladrones\u00bbSan Jer\u00f3nimo cree que es muy probable que San Lucas sea \u00abel hermano, cuyo renombre a causa del Evangelio se ha extendido por todas las Iglesias\u00bb (2 Cor. 8,18), y que fue uno de los portadores de la carta a Corinto.  Poco despu\u00e9s, cuando San Pablo volvi\u00f3 de Grecia, San Lucas le acompa\u00f1\u00f3 de Filipos a Tr\u00f3ade, y con \u00e9l hizo el largo viaje por la costa descrito en Hechos 20.  Subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, estuvo presente en el tumulto, vio el ataque al ap\u00f3stol, y le oy\u00f3 hablar \u00aben lengua hebrea\u00bb a la silenciosa multitud desde la escalera exterior de la fortaleza Antonia.  Luego contempl\u00f3 a los enfurecidos jud\u00edos, en su impotente rabia, agitando sus vestidos, vociferando, y arrojando polvo al aire.  Podemos estar seguros que fue un visitante constante de San Pablo durante los dos a\u00f1os de prisi\u00f3n de \u00e9ste en Cesarea.  En ese periodo pudo muy bien familiarizarse con las circunstancias de la muerte de Herodes Agripa I, quien hab\u00eda muerto all\u00ed \u00abcomido por los gusanos\u00bb (skolekobrotos), y probablemente estaba mejor informado del asunto que Flavio Josefo.  Se le dieron amplias oportunidades, \u00abdespu\u00e9s de haber investigado diligentemente todo desde los or\u00edgenes\u00bb, en relaci\u00f3n con el Evangelio y los primeros Hechos, para escribir ordenadamente lo que hab\u00eda sido transmitido por los \u00abque desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la Palabra\u00bb (Lucas, 1,2-3).  Algunos autores sostienen que el Evangelio fue escrito durante esta \u00e9poca, Ramsay opina que la Ep\u00edstola a los Hebreos se redact\u00f3 entonces, y que San Lucas tuvo una parte considerable en ella.  Cuando Pablo apel\u00f3 al C\u00e9sar, Lucas y Aristarco le acompa\u00f1aron desde Cesarea, y estuvieron con \u00e9l durante el tempestuoso viaje de Creta a Malta.  De all\u00ed continuaron hasta Roma, donde, durante los dos a\u00f1os en que San Pablo estuvo en prisi\u00f3n, San Lucas estuvo frecuentemente a su lado, aunque no continuamente, pues no se le menciona en los saludos de la Ep\u00edstola a los Filipenses (Lightfoot, \u00abPhil.\u00bb, 35).  Estaba presente cuando se escribieron las Ep\u00edstolas a los Colosenses, a los Efesios y a Filem\u00f3n, y se le menciona en los saludos dados en dos de ellas: \u00abOs saluda Lucas, el m\u00e9dico querido\u00bb (Col. 4,14); \u00abTe saludan&#8230;Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores\u00bb (Fil. 24).  San Jer\u00f3nimo sostiene que fue durante esos dos a\u00f1os cuando se escribieron los Hechos.<br \/>\n  \u00abEsta generaci\u00f3n es una generaci\u00f3n perversa; busca una se\u00f1al y no se le dar\u00e1 otra se\u00f1al que la de Jon\u00e1s\u00bb.No tenemos informaci\u00f3n sobre San Lucas durante el intervalo entre los dos encarcelamientos romanos de San Pablo, pero debe haber conocido a varios de los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos durante sus diversos viajes.  Se mantuvo junto a San Pablo durante su \u00faltimo encarcelamiento; pues el ap\u00f3stol, escribiendo por \u00faltima vez a Timoteo, dice:  \u00abHe competido en la noble competici\u00f3n, he llegado a la meta en la carrera&#8230;Apres\u00farate a venir hasta m\u00ed cuanto antes, porque me ha abandonado Demas por amor a este mundo&#8230;  El \u00fanico que est\u00e1 conmigo es Lucas\u00bb (2 Tim. 4,7-11).  Vale la pena se\u00f1alar que, en los tres lugares en que se le menciona en las Ep\u00edstolas (Col. 4,14; Fil. 24; 2 Tim. 4,11) se le nombra junto a San Marcos (cf. Col. 4,10), el otro evangelista que no era un ap\u00f3stol (Plummer), y est\u00e1 claro a partir de su Evangelio que estaba muy familiarizado con el Evangelio seg\u00fan San Marcos; y en los Hechos da todos los detalles de la liberaci\u00f3n de San Pedro&#8212;lo que ocurri\u00f3 en casa de la madre de San Marcos, y el nombre de la muchacha que acudi\u00f3 a la puerta cuando San Pedro llam\u00f3. Debe haberse reunido con frecuencia con San Pedro, y puede haberle ayudado a redactar su primera ep\u00edstola en griego, que presenta muchas reminiscencias del estilo de Lucas.  Tras el martirio de San Pablo pr\u00e1cticamente todo lo que sabemos de \u00e9l aparece en el antiguo \u00abPrefatio vel Argumentum Lucae\u00bb, que se remonta a Julio Africano, quien naci\u00f3 hacia el a\u00f1o 165 d.C.  \u00c9ste afirma que estaba soltero, que escribi\u00f3 el Evangelio en Acaya, y que muri\u00f3 a la edad de setenta y cuatro a\u00f1os en Bitinia (probablemente un error del copista por Beocia), lleno del Esp\u00edritu Santo.  Epifanio dice que predic\u00f3 en Dalmacia (donde hay una tradici\u00f3n a ese respecto), Galia (\u00bfGalacia?), Italia y Macedonia.  Como evangelista debi\u00f3 sufrir mucho por la fe, pero se discute si efectivamente tuvo la muerte de un m\u00e1rtir.  San Jer\u00f3nimo escribe de \u00e9l (De Vir. Ill, Vii): \u00abSepultus est Constantinopoli, ad quam urbem vigesimo Constantii anno ossa ejus cum reliquiis Andreae Apostoli translata sunt [\u00bfde Acaya&#160;?]\u00bb.<br \/>\n  \u00abEste es mi hijo elegido, escuchadle\u00bbSan Lucas es representado siempre por el ternero o buey, el animal del sacrificio, porque su Evangelio comienza con el relato de Zacar\u00edas, el sacerdote, padre de San Juan el BautistaSan Lucas es representado siempre por el ternero o buey, el animal del sacrificio, porque su Evangelio comienza con el relato de Zacar\u00edas, el sacerdote, padre de San Juan el Bautista.  Nic\u00e9foro Calixto (siglo XIV) y el Monologio de Basilio II (980 d.C.) lo llaman pintor.  Se le atribuye un retrato de la Virgen Mar\u00eda en Santa Mar\u00eda la Mayor de Roma, y se puede seguir su pista hasta el a\u00f1o 847.  Probablemente es una copia del mencionado por Teodoro Lector, en el siglo VI.  Este autor afirma que la emperatriz Eudoxia encontr\u00f3 un retrato de la Madre de Dios en Jerusal\u00e9n, el cual envi\u00f3 a Constantinopla (ver \u00abActa SS\u00bb, 18 de octubre).  Como observa Plummer, es seguro que San Lucas era un artista, al menos en la medida en que sus descripciones gr\u00e1ficas de la Anunciaci\u00f3n, la Visitaci\u00f3n, la Natividad, la Adoraci\u00f3n de los pastores, la oveja perdida, etc., han llegado a ser temas de inspiraci\u00f3n favoritos de los pintores cristianos.<br \/>\n  \u00abDinos con qu\u00e9 poder haces estas cosas o qui\u00e9n te ha dado este poder\u00bbSan Lucas es uno de los autores m\u00e1s extensos del Nuevo Testamento.  Su Evangelio es considerablemente m\u00e1s largo que el de San Mateo, sus dos libros son aproximadamente tan largos como las catorce ep\u00edstolas de San Pablo; y los Hechos supera en longitud a las siete Ep\u00edstolas Cat\u00f3licas y al Apocalipsis.  El estilo del Evangelio es superior a cualquier otro escrito del Nuevo Testamento, excepto la Ep\u00edstola a los Hebreos.  Renan dice (Les Evangiles, XIII) que es el m\u00e1s literario de los Evangelios.San Lucas es un pintor con palabras.  \u00abEl autor del Tercer Evangelio y de los Hechos es el m\u00e1s vers\u00e1til de todos los escritores del Nuevo Testamento.  Puede ser tan hebra\u00edsta como Los Setenta, y tan libre de hebra\u00edsmos como Plutarco&#8230;  Es hebra\u00edsta al describir la sociedad hebrea, y esgriego cuando describe la sociedad griega\u00bb (Plummer, introd.).  Su gran dominio del griego se demuestra por la riqueza de su vocabulario y la libertad de sus construcciones.   Si no oyen a Mois\u00e9s y a los Profetas, tampoco se dejar\u00e1n persuadir si un muerto resucita<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Autenticidad del Evangelio<\/h2>\n<h3>Evidencia interna<\/h3>\n<p>  \u00abY muri\u00f3 tambi\u00e9n el rico, y fue sepultado. En el infierno, en medio de los tormentos levant\u00f3 sus ojos y vio a Abraham desde lejos, y a L\u00e1zaro en su seno.La evidencia interna se puede resumir brevemente como sigue: <\/p>\n<ul>\n<li> El autor de los Hechos era un compa\u00f1ero de San Pablo, a saber, San Lucas; y <\/li>\n<li> el autor de los Hechos fue el autor del Evangelio. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plummer da los argumentos por extenso, \u00abSan Lucas\u00bb en \u00abInt. Crit. Com.\u00bb (4\u00aa ed. Edimburgo, 1901); Harnack, \u00abLucas el M\u00e9dico\u00bb (Londres, 1907); \u00abLos Hechos de los Ap\u00f3stoles\u00bb (Londres, 1909); etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.  El autor de los Hechos fue un compa\u00f1ero de San Pablo, a saber, San Lucas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay nada m\u00e1s seguro en cr\u00edtica b\u00edblica que esta proposici\u00f3n.  El autor de las secciones \u00abnosotros\u00bb afirma ser un compa\u00f1ero de San Pablo. El \u00abnosotros\u00bb comienza en Hechos, 16,10, y contin\u00faa hasta 16,17 (la acci\u00f3n tiene lugar en Filipos).  Reaparece en 20,5 (Filipos) y contin\u00faa hasta 21,18 (Jerusal\u00e9n).  Reaparece de nuevo en la partida hacia Roma, 27,1 (texto griego), y contin\u00faa hasta el final del libro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plummer sostiene que estas secciones son del mismo autor que el resto de los Hechos:\n<\/p>\n<ul>\n<li> por la manera natural en que encajan; <\/li>\n<li> por las referencias a ellas en las dem\u00e1s partes; y <\/li>\n<li> por la identidad del estilo. <\/li>\n<\/ul>\n<p>  \u00abPadre Abrah\u00e1m, ten piedad de m\u00ed y env\u00eda a L\u00e1zaro para que, con la punta del dedo mojada en agua, refresque mi lengua, porque estoy atormentado en estas llamasEl cambio de persona parece natural y aut\u00e9ntico en la narraci\u00f3n, pero no hay cambio de lenguaje.  Las expresiones caracter\u00edsticas del autor se extienden a todo el libro, y son tan frecuentes en las secciones de \u00abnosotros\u00bb como en las dem\u00e1s.  No hay cambios de estilo perceptibles. Harnack (\u00abLucas el M\u00e9dico\u00bb, 40) hace un exhaustivo examen de cada palabra y frase en la primera de las secciones \u00abnosotros\u00bb (16,10-17), y demuestra cu\u00e1n frecuentes son en el resto de los Hechos y el Evangelio, cuando se comparan con los otros Evangelios.  Su modo de tratar la primera palabra (hos) indicar\u00e1 su m\u00e9todo: \u00abEste \u201chos\u201d temporal no se encuentra nunca en San Mateo ni San Marcos, pero aparece cuarenta y ocho veces en San Lucas (Evangelio y Hechos) y eso en todas las partes de la obra.\u00bb  Cuando llega al final de su estudio de esta secci\u00f3n es capaz de escribir: \u00abTras esta demostraci\u00f3n los que declaran que este pasaje fue obtenido de una fuente, y que as\u00ed no fue compuesto por el autor de la obra total, ocupan una posici\u00f3n muy dif\u00edcil.  \u00bfQu\u00e9 podemos suponer que haya dejado el autor inalterado en la fuente?  S\u00f3lo el &#8216;nosotros&#8217;; pues, de hecho, no queda nada m\u00e1s.  Con respecto al vocabulario, la sintaxis, y el estilo, debe haber transformado todo lo dem\u00e1s a su propio lenguaje.  Como tal procedimiento es absolutamente inimaginable, no nos queda m\u00e1s que inferir simplemente que el autor est\u00e1 aqu\u00ed hablando \u00e9l mismo.\u00bb  Incluso piensa que es improbable, habida cuenta de la uniformidad de estilo, que el autor est\u00e9 copiando de un diario propio, hecho en un periodo anterior.  Tras esto, Harnack procede a tratar las restantes secciones de \u00abnosotros\u00bb, con similares resultados. Pero no es s\u00f3lo en vocabulario, sintaxis y estilo en los que esta uniformidad se manifiesta.  En \u00abLos Hechos de los Ap\u00f3stoles\u00bb, Harnack dedica muchas p\u00e1ginas a una consideraci\u00f3n detallada de la forma en que se emplean a lo largo de los Hechos los datos cronol\u00f3gicos, y los t\u00e9rminos que tratan de tierras, naciones, ciudades, y casas, tanto como el modo de tratar con personas y milagros, y en todas partes muestra que la unidad de autor\u00eda no puede ser negada excepto por los que ignoran los hechos.  Esta misma conclusi\u00f3n se corrobora por la repetici\u00f3n del lenguaje m\u00e9dico en todas las partes de los Hechos y del Evangelio.<br \/>\n  \u00abLa piedra que desecharon los arquitectos, ha venido a ser piedra de esquina. Todo el que cayere contra esa piedra que quebrantar\u00e1, y aquel que sobre quien cayere quedar\u00e1 aplastado\u00bbLa opini\u00f3n un\u00e1nime de la antig\u00fcedad es que el compa\u00f1ero de San Pablo que escribi\u00f3 los Hechos era San Lucas.  Su preferencia por el lenguaje m\u00e9dico prueba que el autor era m\u00e9dico. Westein, en su prefacio al Evangelio (\u00abNovum Test. Graecum\u00bb, Amsterdam, 1741, 643), afirma que hay claras indicaciones de su profesi\u00f3n m\u00e9dica a trav\u00e9s de todos los escritos de San Lucas; y en el curso de su comentario se\u00f1ala varias expresiones t\u00e9cnicas comunes al evangelista y a los escritos m\u00e9dicos de Galeno.  Estas fueron recopiladas por los Bolandistas (\u00abActa SS\u00bb, 18 de Octubre). En la \u00abRevista para Caballeros\u00bb de junio de 1841, apareci\u00f3 un documento sobre el lenguaje m\u00e9dico de San Lucas.  A los ejemplos dados en ese art\u00edculo, Plummer y Harnack a\u00f1aden varios otros; pero el gran libro sobre el asunto es \u00abEl Lenguaje M\u00e9dico de San Lucas\u00bb de Hobart (Dubl\u00edn,1882).  Hobart trabaja con precisi\u00f3n en el Evangelio y los Hechos y se\u00f1ala numerosas palabras y frases id\u00e9nticas a las empleadas por autores m\u00e9dicos como Hip\u00f3crates, Arteo, Galeno y Diosc\u00f3rides. Algunas se encuentran en Arist\u00f3teles, pero \u00e9ste era hijo de m\u00e9dico.  Las palabras y frases citadas son o bien peculiares del Tercer Evangelio y los Hechos, o bien son m\u00e1s frecuentes que en los dem\u00e1s escritos del Nuevo Testamento. El argumento es acumulativo, y no rompe sus m\u00e1s d\u00e9biles hilos. Cuando se dejan aparte los casos dudosos y expresiones comunes a Los Setenta, queda un amplio n\u00famero que parece bastante irrebatible.  Harnack (\u00abLucas el M\u00e9dico\u00bb, 13) dice:  \u00abEs pr\u00e1cticamente seguro, por la materia, y m\u00e1s especialmente por el estilo, de esta gran obra que el autor era m\u00e9dico de profesi\u00f3n.\u201d  Por supuesto, al hacer tal afirmaci\u00f3n uno a\u00fan se expone al desd\u00e9n de los cr\u00edticos, y ello aunque los argumentos que se aleguen en su apoyo sean sencillamente convincentes&#8230;.  Sin embargo, los que lo han estudiado cuidadosamente [el libro de Hobart] encontrar\u00e1n, creo, imposible escapar a la conclusi\u00f3n de que aqu\u00ed la cuesti\u00f3n no es meramente de coloraci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica accidental, sino que esta gran obra hist\u00f3rica fue compuesta por un autor que, o era m\u00e9dico o estaba bastante \u00edntimamente familiarizado con el lenguaje y la ciencia m\u00e9dica.  Y, de hecho, esta conclusi\u00f3n es v\u00e1lida no s\u00f3lo para las secciones de &#8216;nosotros&#8217;, sino para todo el libro.\u00bb  Harnack da al asunto un tratamiento especial en un ap\u00e9ndice de veintid\u00f3s p\u00e1ginas.  Hawkins y Zahn llegan a la misma conclusi\u00f3n.  Este \u00faltimo observa (Einl., II, 427):  \u00abHobart ha probado para todos los que pueden apreciar las pruebas que el autor de la obra de Lucas fue un hombre experto en el lenguaje cient\u00edfico de la medicina griega&#8212;en resumen, un m\u00e9dico griego\u00bb (citado por Harnack, op. cit.).<br \/>\n  \u00abPadre, dame la parte de la hacienda que me corresponde\u00bb\u00bbEn relaci\u00f3n con esto, Plummer, aunque habla m\u00e1s cautamente de los argumentos de Hobart, est\u00e1 pr\u00e1cticamente de acuerdo con estos autores.  Dice que cuando se ha examinado bien la lista de Hobart queda un considerable n\u00famero de palabras.  \u00abEl argumento\u00bb, contin\u00faa diciendo, \u00abes acumulativo. Dos o tres ejemplos de coincidencia con autores m\u00e9dicos podr\u00eda explicarse por la mera coincidencia; pero el amplio n\u00famero de coincidencias hace esa explicaci\u00f3n insatisfactoria para todas ellas, especialmente cuando la palabra es, o bien rara en los Setenta, o no se encuentra en absoluto all\u00ed.\u00bb (64). En \u00abel Expositor\u00bb (Nov. 1909, 385 y ss.), Mayor dice de las dos obras arriba citadas de Harnack:  \u00abEn oposici\u00f3n a la escuela de cr\u00edticos de T\u00fcbingen, ha reivindicado con \u00e9xito para San Lucas la autor\u00eda de los dos libros can\u00f3nicos atribuidos a \u00e9l, y adem\u00e1s ha probado que, con algunas omisiones, pueden aceptarse como documentos confiables&#8230;  Me alegro de ver que el traductor ingl\u00e9s&#8230;se ha convertido ahora por la argumentaci\u00f3n de Harnack, fundada en parte, como \u00e9l mismo reconoce, en las investigaciones de estudiosos ingleses, especialmente el doctor Hobart, Sir W.M. Ramsay y Sir John Hawkins.\u00bb  Hay una impactante semejanza entre el pr\u00f3logo del Evangelio y un prefacio escrito por Diosc\u00f3rides, un escritor m\u00e9dico que estudi\u00f3 en Tarso en el siglo I (ver Blass, \u00abFilolog\u00eda de los Evangelios\u00bb).  Las palabras con las que Hip\u00f3crates comienza su tratado \u00abSobre la Medicina antigua\u00bb deben se\u00f1alarse en relaci\u00f3n con esto: \u00abOkosoi epecheiresan peri ietrikes legein he graphein, K.T.L\u00bb (Plummer, 4).  Cuando se toman en cuenta plenamente todas estas consideraciones, prueban que el compa\u00f1ero de San Pablo que escribi\u00f3 los Hechos (y el Evangelio) era m\u00e9dico.  Ahora bien, sabemos por San Pablo que ten\u00eda tal compa\u00f1ero.  Escribiendo a los Colosenses (4,11), dice:  \u00abOs saluda Lucas, el m\u00e9dico querido.\u00bb  Estaba, por tanto, con San Pablo cuando escribi\u00f3 a los colosenses, a Filem\u00f3n, y a los efesios; y tambi\u00e9n cuando escribi\u00f3 la Segunda Ep\u00edstola a Timoteo. Por la forma en que habla de \u00e9l, se da a entender un largo periodo de relaciones.   \u00abParti\u00f3 para una tierra lejana, y all\u00ed disip\u00f3 toda su herencia disolutamenmte\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) El autor de los Hechos fue el autor del Evangelio:\n<\/p>\n<p>  \u00abDeseaba llenar su est\u00f3mago de las algarrobas que com\u00edan los puercos, y no le era dado\u00bb\u00bbEsta posici\u00f3n\u00bb, dice Plummer, \u00abes tan generalmente admitida por los cr\u00edticos de todas las escuelas que no hay que gastar mucho tiempo en discutirla.\u00bb  Se puede decir que Harnack es el m\u00e1s destacado converso reciente a esta opini\u00f3n, a la que da apoyo elaborado en los dos libros arriba mencionados.  Pretende haber demostrado que los primeros cr\u00edticos estaban desesperadamente equivocados, y que la opini\u00f3n tradicional es la correcta.  Esta opini\u00f3n est\u00e1 ganando terreno r\u00e1pidamente incluso entre los ultracr\u00edticos, y Harnack declara que los dem\u00e1s resisten porque existe una disposici\u00f3n en ellos a ignorar los hechos que hablan contra ellos, y habla de \u00abla verdaderamente lamentable historia de la cr\u00edtica de los Hechos\u00bb. S\u00f3lo se puede dar aqu\u00ed un brev\u00edsimo resumen de los argumentos.  El Evangelio y los Hechos est\u00e1n ambos dedicados a Te\u00f3filo y el autor de la \u00faltima obra afirma ser el autor de la primera (Hch. 1,1).  El estilo y disposici\u00f3n de ambos son tan similares que la suposici\u00f3n de que uno fuera escrito por un falsificador en imitaci\u00f3n del otro est\u00e1 absolutamente excluida.  La facultad de an\u00e1lisis literario requerida para ello era entonces desconocida, y, aunque fuera posible, no conocemos a ning\u00fan escritor de esa \u00e9poca que tuviera la asombrosa habilidad necesaria para producir tal imitaci\u00f3n.  Es postular un milagro literario, dice Plummer, suponer que uno de los libros fuera una falsificaci\u00f3n escrita en imitaci\u00f3n del otro.  Tal idea no se le habr\u00eda ocurrido a nadie; y, si as\u00ed fuera, no lo habr\u00eda llevado a cabo con tan maravilloso \u00e9xito.  Si tomamos unos pocos cap\u00edtulos del Evangelio y anotamos las palabras, frases y construcciones especiales, peculiares y caracter\u00edsticas, y luego abrimos los Hechos al azar, encontraremos las mismas peculiaridades literarias repiti\u00e9ndose constantemente.  O, si empezamos con los Hechos, y procedemos a la inversa, se producir\u00e1n los mismos resultados.  Adem\u00e1s de la semejanza, hay paralelismos de descripci\u00f3n, ordenaci\u00f3n, y puntos de vista, y la reiteraci\u00f3n de lenguaje m\u00e9dico, en ambos libros, que se ha mencionado en la secci\u00f3n anterior.<br \/>\nDeber\u00edamos esperar naturalmente que la larga relaci\u00f3n entre San Pablo y San Lucas habr\u00eda influido en su vocabulario mutuo, y sus escritos muestran que tal fue realmente el caso.  Hawkins (Horae Synopticae) y Bebb (Hast.; \u00abDicc. de la Biblia\u00bb, V. art. \u00abLucas, Evangelio de\u00bb) afirman que hay 32 palabras que se encuentran s\u00f3lo en San Mateo y en San Pablo; 22 en San Marcos y San Pablo; 21 en San Juan y San Pablo; mientras que hay 101 que se encuentran s\u00f3lo en San Lucas y San Pablo.  De las palabras y frases caracter\u00edsticas que distinguen a los tres Evangelios Sin\u00f3pticos, un poco m\u00e1s de la mitad son comunes a San Mateo y San Pablo, menos de la mitad a San Marcos y San Pablo y dos tercios a San Lucas y San Pablo.  Varios autores han dado ejemplos de paralelismo entre el Evangelio y las Ep\u00edstolas Paulinas.  Entre los m\u00e1s impactantes est\u00e1n los dados por Plummer (44).  El mismo autor da una larga lista de palabras y expresiones que se encuentran en el Evangelio y en los Hechos y en San Pablo, y en ninguna otra parte del Nuevo Testamento.  Pero a\u00fan m\u00e1s, Eager en \u00abEl Expositor\u00bb (julio y agosto de 1894), en su intento de probar que San Lucas fue el autor de la Ep\u00edstola a los Hebreos, ha llamado la atenci\u00f3n sobre el notable hecho de que la influencia de Lucas sobre el lenguaje de San Pablo es mucho m\u00e1s marcada en las Ep\u00edstolas en las que sabemos que San Lucas era su compa\u00f1ero constante.  Resumiendo, observa: \u00abHay de hecho base suficiente para creer que esos libros, Colosenses, 2 Corintios, las Ep\u00edstolas Pastorales, la Primera (y en menor medida la Segunda) de Pedro, poseen caracter\u00edsticas de Lucas.\u00bb  Cuando se toman en consideraci\u00f3n todos estos puntos, proporcionan la prueba convincente de que el autor del Evangelio y los Hechos fue San Lucas, el m\u00e9dico querido, el compa\u00f1ero de San Pablo, y esto se confirma plenamente por la evidencia externa. .  \u00abPadre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Evidencia externa<\/h3>\n<p>  \u00ab\u00bfQu\u00e9 har\u00e9? Enviar\u00e9 a mi hijo amado; a lo menos a \u00e9ste le respetar\u00e1n. Pero en  vi\u00e9ndole los vi\u00f1adores, se hablaron unos a otros, diciendo: Este es el heredero; mat\u00e9mosle y ser\u00e1 nuestra la heredad: Y arroj\u00e1ndole fuera de la vi\u00f1a, le mataron<br \/>\n  No temas, desde ahora ser\u00e1s pescador de hombresLa prueba a favor de la unidad de autor\u00eda, derivada del car\u00e1cter interno de los dos libros, se refuerza cuando se pone en relaci\u00f3n con la evidencia externa. Todo testimonio antiguo de la autenticidad de los Hechos habla igualmente a favor del Evangelio; y todo pasaje a favor de la autor\u00eda de Lucas del Evangelio da similar apoyo a la autenticidad de los Hechos. Aparte de eso, en muchos pasajes de los primeros Padres ambos libros se atribuyen a San Lucas. La evidencia externa s\u00f3lo puede ser tratada aqu\u00ed de la manera m\u00e1s breve. Para la evidencia externa a favor de los Hechos, vea Hechos de los Ap\u00f3stoles.<br \/>\n  \u00bfPero qui\u00e9n es \u00e9ste, que manda a los vientos y al agua y le obedecen?Los muchos pasajes en San Jer\u00f3nimo, Eusebio, y Or\u00edgenes que atribuyen los libros a San Lucas son importantes no s\u00f3lo por testimoniar su propia creencia, sino tambi\u00e9n la de la \u00e9poca m\u00e1s antigua. San Jer\u00f3nimo y Or\u00edgenes fueron grandes viajeros, y los tres fueron lectores omn\u00edvoros. Tuvieron acceso pr\u00e1cticamente a toda la literatura cristiana de los siglos precedentes; pero en ninguna parte insin\u00faan que la autor\u00eda del Evangelio (y los Hechos) fuera nunca cuestionada.  Esto, tomado en s\u00ed mismo, ser\u00eda un argumento m\u00e1s fuerte que el que se puede aducir para la mayor\u00eda de las obras cl\u00e1sicas. Pero tenemos un testimonio mucho m\u00e1s temprano. Clemente de Alejandr\u00eda naci\u00f3 probablemente en Atenas hacia el a\u00f1o 150. Viaj\u00f3 mucho y tuvo como instructores en la fe a un j\u00f3nico, un italiano, un sirio, un egipcio, un asirio y un hebreo en Palestina. \u00abY estos hombres, preservando la verdadera tradici\u00f3n de la sagrada ense\u00f1anza directamente de San Pedro y Santiago, Juan y Pablo, los santos ap\u00f3stoles, el padre transmiti\u00e9ndola al hijo, lleg\u00f3 por la Providencia de Dios incluso hasta nosotros, para depositar entre nosotros las semillas (de la verdad) que proced\u00edan de sus antepasados y de los ap\u00f3stoles\u00bb. (Strom. I.1.11; cf. Eusebio, \u00abHist. Eccl.\u00bb, V.11).  \u00c9l sostiene que el Evangelio de San Lucas fue escrito antes que el de San Marcos, y utiliza los cuatros Evangelios igual que cualquier escritor cat\u00f3lico moderno. Tertuliano naci\u00f3 en Cartago, vivi\u00f3 alg\u00fan tiempo en Roma, y luego volvi\u00f3 a Cartago. Sus citas de los Evangelios, cuando las recopil\u00f3 R\u00f6nsch, llenaron doscientas p\u00e1ginas. Ataca a Marci\u00f3n por mutilar el Evangelio de San Lucas, y escribe: \u00abDigo por tanto que entre ellas, y no s\u00f3lo entre las Iglesias Apost\u00f3licas, sino entre todas las Iglesias que est\u00e1n unidas con ellas en cristiana comuni\u00f3n, el Evangelio de Lucas, que formalmente defendemos, ha sido mantenido desde su primera publicaci\u00f3n\u00bb (Adv. Marc., IV, V).<br \/>\n  Se\u00f1or, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastar\u00e1 para sanarlo. \u00abYo os digo que tal fe como \u00e9sta no la he hallado en IsraelEl testimonio de San Ireneo es de especial importancia.  Naci\u00f3 en Asia Menor, donde oy\u00f3 a San Policarpo contar sus recuerdos del ap\u00f3stol San Juan, y en sus numerosos escritos menciona frecuentemente a otros disc\u00edpulos de los ap\u00f3stoles. Fue sacerdote en Lyon durante la persecuci\u00f3n de 177, y fue el portador de la carta de los confesores a Roma. Su obispo, Potino, a quien \u00e9l sucedi\u00f3, ten\u00eda noventa a\u00f1os cuando gan\u00f3 la corona del martirio en 177, y debe haber nacido cuando algunos de los ap\u00f3stoles y much\u00edsimos de sus oyentes a\u00fan viv\u00edan. San Ireneo, que naci\u00f3 hacia el a\u00f1o 130 (algunos dicen que mucho antes), es, por tanto, un testigo de la primitiva tradici\u00f3n de Asia Menor, Roma, y la Galia. Cita los Evangelios como lo har\u00eda cualquier obispo moderno, les llama la Escritura, cree incluso en su inspiraci\u00f3n verbal; muestra lo congruente que es que haya cuatro y s\u00f3lo cuatro Evangelios; y dice que Lucas, que empieza con el sacerdocio y sacrificio de Zacar\u00edas, es el ternero. Cuando comparamos sus citas con las de Clemente de Alejandr\u00eda, presentan lecturas variantes del texto. Ya se hab\u00eda establecido un tipo alejandrino de texto distinto del occidental. Los Evangelios hab\u00edan sido copiados y recopiados tan a menudo, que, a trav\u00e9s de los errores de copia, etc., hab\u00eda tenido tiempo de establecerse distintas familias de textos. Los Evangelios se hab\u00edan difundido tanto que llegaron a ser conocidos por los paganos. Celso en su ataque a la religi\u00f3n cristiana estaba familiarizado con la genealog\u00eda del Evangelio de San Lucas, y sus citas muestran el mismo fen\u00f3meno de las lecturas variantes.<br \/>\n  \u00abMirad, subimos a Jerusal\u00e9n y se cumplir\u00e1n todas las cosas escritas por los profetas del Hijo del hombre, que ser\u00e1 entregado a los gentiles, y escarnecido, e insultado, y escupido, y despu\u00e9s de haberle azotado le quitar\u00e1n la vida, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1El siguiente testigo, San Justino M\u00e1rtir, muestra la posici\u00f3n de honor que los Evangelios ten\u00edan en la Iglesia en la primera parte del siglo.  Justino naci\u00f3 en Palestina hacia el a\u00f1o 105, y se convirti\u00f3 en 132-135. En su \u00abApolog\u00eda\u00bb habla de las memorias del Se\u00f1or que son llamadas Evangelios, y que fueron escritas por los ap\u00f3stoles, (Mateo, Juan) y disc\u00edpulos de los ap\u00f3stoles (Marcos, Lucas). En relaci\u00f3n con los disc\u00edpulos de los ap\u00f3stoles cita los vers\u00edculos de San Lucas sobre el sudor de sangre, y tiene numerosas citas de los cuatro. Westcott muestra que no hay rastro en Justino de utilizaci\u00f3n de ning\u00fan documento escrito sobre la vida de Cristo excepto nuestros Evangelios. \u00ab\u00c9l [Justino] nos cuenta que Cristo descend\u00eda de Abraham a trav\u00e9s de Jacob, Jud\u00e1, Far\u00e9s, Jess\u00e9, David; que el Arc\u00e1ngel Gabriel fue enviado a anunciar su nacimiento a la Virgen Mar\u00eda; que fue en cumplimiento de la profec\u00eda de Isa\u00edas&#8230;que sus padres fueron all\u00e1 (a Bel\u00e9n) como consecuencia de un censo bajo Quirino, que como no pod\u00edan encontrar alojamiento en la aldea se albergaron en una cueva cercana a ella, donde Cristo naci\u00f3, y fue dejado por Mar\u00eda en un pesebre\u00bb, etc. (Westcott, \u00abCanon\u00bb 104). Hay una mezcla constante entre las citas de Justino de las narraciones de San Mateo y San Lucas.  Como es habitual en las obras apolog\u00e9ticas, tales como las apolog\u00edas de Taciano, Aten\u00e1goras, Te\u00f3filo de Antioqu\u00eda, Tertuliano, Clemente de Alejandr\u00eda, San Cipriano de Cartago y Eusebio de Cesarea, no menciona sus fuentes porque se est\u00e1 dirigiendo a extra\u00f1os. Afirma, sin embargo, que las memorias que eran llamadas Evangelios se le\u00edan en las iglesias los domingos junto a los escritos de los profetas, en otras palabras, que eran colocadas en rango igual al Antiguo Testamento.<br \/>\n  Al oir esto se llenaron de c\u00f3lera cuantos estaban en la sinagoga, y levant\u00e1ndose, le arrojharon fuera de la ciudad, y le llevaron a la cima del monte sobre el cual est\u00e1 edificada su ciudad, para precipitarle de all\u00ed; pero \u00c9l, atravesando por medio de ellos, se fue<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00abDi\u00e1logo\u00bb, cv, tenemos un pasaje peculiar de San Lucas. \u00abJes\u00fas cuando entreg\u00f3 su esp\u00edritu sobre la cruz dijo, &#8216;Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu&#8217; (Lucas, 23,46], como yo tambi\u00e9n aprend\u00ed de las memorias de este hecho\u00bb.  Estos Evangelios que eran le\u00eddos cada domingo deb\u00edan ser los mismos que los cuatro nuestros, que poco despu\u00e9s, en la \u00e9poca de San Ireneo, estaban establecidos con tanto honor, y mirados por \u00e9l como inspirados por el Esp\u00edritu Santo. Nunca hemos o\u00eddo, dice Salmon, de una revoluci\u00f3n que destronara una serie de Evangelios y los reemplazara con otros; as\u00ed que podemos estar seguros de que los Evangelios honrados por la Iglesia en los d\u00edas de Justino eran los mismos a los que se prestaba la misma reverencia en los d\u00edas de Ireneo, no muchos a\u00f1os despu\u00e9s.  Esta conclusi\u00f3n se refuerza no s\u00f3lo por la naturaleza de las citas de Justino, sino por la evidencia suministrada por su disc\u00edpulo Taciano, el asirio, que vivi\u00f3 largo tiempo con \u00e9l en Roma, y despu\u00e9s compil\u00f3 su armon\u00eda de los Evangelios, su famoso \u00abDiatessaron\u00bb, en sir\u00edaco, a partir de nuestros cuatro evangelios. El hab\u00eda viajado mucho, y el hecho de que s\u00f3lo use esos muestra que eran los \u00fanicos reconocidos por San Justino y la Iglesia Cat\u00f3lica entre 130-150. Esto nos remonta a la \u00e9poca en que muchos de los oyentes de los ap\u00f3stoles y evangelistas a\u00fan viv\u00edan; pues muchos estudiosos afirman que San Lucas vivi\u00f3 hasta cerca de finales del siglo I.\n<\/p>\n<p>  El que recibiere a este ni\u00f1o en mi nombre, a m\u00ed me recibe, y el que me recibe a m\u00ed, recibe al que me envi\u00f3; y el menor de entre todos vosotros, \u00e9se ser\u00e1 el m\u00e1s grandeIreneo, Clemente, Taciano, Justino, etc., estaban en tan buena posici\u00f3n para formarse un juicio sobre la autenticidad de los Evangelios como lo estamos nosotros de saber quienes fueron los autores de las novelas de Scott, los ensayos de Macaualy, las primeras novelas de Dickens, los poemas de Longfellow, o de los \u00abTractos para los Tiempos\u00bb, etc. Pero el argumento no termina aqu\u00ed. Muchos de los herejes que florecieron desde el principio del siglo II hasta el a\u00f1o 150 admit\u00edan como autoridad el Evangelio de San Lucas. Esto prueba que hab\u00eda adquirido una posici\u00f3n inexpugnable mucho antes de que estos herejes se separaran de la Iglesia. El Evangelio Ap\u00f3crifo de Pedro, hacia el a\u00f1o 150, hace uso de nuestros Evangelios. Hacia el mismo tiempo los Evangelios, junto con sus t\u00edtulos, fueron traducidos al lat\u00edn; y aqu\u00ed, de nuevo, nos enfrentamos con el fen\u00f3meno de las variantes, que se van a encontrar en Clemente, Ireneo, la versi\u00f3n sir\u00edaca antigua, Justino, y Celso, que indican un largo periodo de previa copia. Finalmente, podemos preguntarnos, si el autor de los dos libros no fue San Lucas, \u00bfqui\u00e9n fue?<br \/>\n  La suegra de Sim\u00f3n estaba con una gran calentura, y le rogaron por ella. Acerc\u00e1ndosele, mand\u00f3 a la fiebre, y la fiebre la dej\u00f3. Al instante se levant\u00f3 y les serv\u00eda<br \/>\nHarnack (Lucas el M\u00e9dico, 2) sostiene que, como el Evangelio comienza con un pr\u00f3logo dirigido a una persona individual (Te\u00f3filo) deb\u00eda, por necesidad, haber contenido en su t\u00edtulo el nombre de su autor. .  Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer<br \/>\n  Bendito el que viene, el Rey, en nombre del Se\u00f1or. Paz en cielo y glori en las alturasSi San Lucas no fuera el autor, \u00bfc\u00f3mo explicar que el nombre del autor real, verdaderamente grande, fuera enterrado en el olvido, para hacer sitio a un disc\u00edpulo relativamente tan oscuro como San Lucas? Aparte de su relaci\u00f3n, como supuesto autor, con el Tercer Evangelio y los Hechos, no era m\u00e1s destacado que Aristarco y Epafras; y s\u00f3lo se le menciona en tres sitios en todo el Nuevo Testamento. Si se fuera a sustituir al verdadero autor por un nombre falso, se habr\u00eda elegido a una persona algo m\u00e1s destacada.   Padre, si quieres, aparta de mi este caliz; pero no s ehaga mi voluntad, sino la tuya. Se le apareci\u00f3n un \u00e1ngel, que le confortaba<\/p>\n<h2>Integridad del Evangelio<\/h2>\n<p>  A\u00fan estaba hablando, y he aqu\u00ed que lleg\u00f3 una turba, y el llamado Judas, uno de los doce, los preced\u00eda, el cual acerc\u00e1ndose a Jes\u00fas, le bes\u00f3. Jes\u00fas le dijo: Judas, \u00bfcon un beso entregas al Hijo del hombre?<br \/>\nMarci\u00f3n rechaz\u00f3 los primeros dos cap\u00edtulos y algunos pasajes m\u00e1s cortos del Evangelio, y en una \u00e9poca los autores racionalistas afirmaron que el suyo era el Evangelio original del que el nuestro es una ampliaci\u00f3n posterior.  Los estudiosos ahora rechazan esto universalmente. San Ireneo, Tertuliano, y San Epifanio le acusaron de mutilar el Evangelio; y se sabe que las razones para su rechazo de esas partes eran doctrinales.  Quit\u00f3 el relato de la infancia y la genealog\u00eda, porque negaba el nacimiento humano de Cristo. Como rechazaba el Antiguo Testamento toda referencia a \u00e9l ten\u00eda que ser excluida. Que las partes rechazadas por Marci\u00f3n pertenecen al Evangelio est\u00e1 claro por su unidad de estilo con el resto del libro. Las caracter\u00edsticas del estilo de San Lucas se extienden por toda la obra, pero son m\u00e1s frecuentes en los dos primeros cap\u00edtulos que en ninguna otra parte; y est\u00e1n presentes en la otras partes omitidas por Marci\u00f3n. Ning\u00fan escritor en aquellos d\u00edas era capaz de falsificar tales a\u00f1adiduras. Los dos primeros cap\u00edtulos, etc., aparecen en todos los manuscritos y versiones, y San Justino m\u00e1rtir y otros testigos competentes los conoc\u00edan.  Sobre la autenticidad de los vers\u00edculos sobre el sudor de sangre, ver Agon\u00eda de Cristo.  Si eres el Mes\u00edas, d\u00ednoslo. \u00abSi os lo dijere no me creer\u00e9is\u00bb. \u00bfLuego eres t\u00fa el Hijo de Dios? \u00abVosotros lo dec\u00eds, yo soy\u00bb<\/p>\n<h2>Prop\u00f3sito y Contenido<\/h2>\n<p>  Yo no encuentro en \u00e9l nada digno de muerte; le corregir\u00e9 y le soltar\u00e9. Pero ellos a grandes voces instaban pidiendo que fuese crucificado, y sus voces prevalecieronEl Evangelio se escribi\u00f3, como se desprende del pr\u00f3logo (1,1-4), con la finalidad de dar a Te\u00f3filo (y a otros como \u00e9l), una confianza aumentada en la inquebrantable firmeza de las verdades cristianas en las que hab\u00eda sido instruido, o \u00abcatequizado\u00bb &#8211; esta \u00faltima palabra usada, seg\u00fan Harnack, en su sentido t\u00e9cnico.  El Evangelio se divide naturalmente en cuatro partes: <\/p>\n<ul>\n<li> Evangelio de la infancia, que cubre aproximadamente los misterios gozosos del Santo Rosario (caps. 1 y 2); <\/li>\n<li> ministerio en Galilea, desde la predicaci\u00f3n de San Juan el Bautista (2,1 a 9,50); <\/li>\n<li> viajes a Jerusal\u00e9n (9,51 &#8211; 19,27); <\/li>\n<li> Semana Santa: predicaci\u00f3n en y cerca de Jerusal\u00e9n, Pasi\u00f3n, y Resurrecci\u00f3n (19,28 al final de 24). <\/li>\n<\/ul>\n<p>  Decidi\u00f3, pues Pilato acceder a su petici\u00f3n. Solt\u00f3 al que por mot\u00edn y homicidio hab\u00eda sido puesto en c\u00e1rcel, seg\u00fan le ped\u00edan, y entreg\u00f3 a Jes\u00fas a la voluntad de ellosDebemos mucho a la laboriosidad de San Lucas.  De los veinte milagros que registra, seis no se encuentran en los dem\u00e1s Evangelios: la pesca milagrosa, el hijo de la viuda de Naim, el hombre hidr\u00f3pico, los diez leprosos, la oreja de Malco, el esp\u00edritu de enfermedad. S\u00f3lo \u00e9l recoge las siguientes dieciocho par\u00e1bolas: el buen samaritano, el amigo a medianoche, el rico necio, los siervos que velan, los dos deudores, la higuera est\u00e9ril, los asientos principales, el gran banquete, el constructor imprudente, el rey imprudente, la dracma perdida, el hijo pr\u00f3digo, el mayordomo injusto, el rico y L\u00e1zaro, los siervos in\u00fatiles, el juez injusto, el fariseo y el publicano, los talentos. El relato de los viajes a Jerusal\u00e9n (9,51 &#8211; 19,27) se encuentra s\u00f3lo en San Lucas; y destaca especialmente el deber de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<h2>Fuentes del Evangelio; Problema Sin\u00f3ptico<\/h2>\n<p>  Cuando le llevaban echaron mano de un cierto Sim\u00f3n de Cirene, que ven\u00eda del campo, y le cargaron con la cruz para que la llevase en pos de Jes\u00fasSan Lucas mismo al principio de su Evangelio da la mejor informaci\u00f3n en cuanto sus fuentes. Como muchos hab\u00edan escrito relatos tal como los oyeron de \u00abtestigos oculares y servidores de la Palabra\u00bb, le pareci\u00f3 bueno a \u00e9l tambi\u00e9n, habiendo investigado diligentemente todo desde los or\u00edgenes, escribir una narraci\u00f3n ordenada. Ten\u00eda, por tanto, dos fuentes de informaci\u00f3n, los testigos oculares (incluyendo a los Ap\u00f3stoles) y los documentos escritos a partir de las palabras de los testigos oculares. Estaba en situaci\u00f3n de comprobar la exactitud de estos documentos por su conocimiento de la personalidad de sus autores, y compar\u00e1ndolos con las palabras reales de los ap\u00f3stoles y otros testigos oculares.<br \/>\n  Cuando llegaron al lugar llamado Calvario, le crucificaron all\u00ed, y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que us\u00f3 documentos escritos parece evidente al comparar su Evangelio con los otros dos Evangelios Sin\u00f3pticos, Mateo y Marcos. Los tres frecuentemente concuerdan incluso en detalles minuciosos, pero en otros aspectos hay a menudo una notable divergencia, y en explicar estos fen\u00f3menos consiste el problema sin\u00f3ptico. S\u00f3lo San Mateo y San Lucas dan un relato de la infancia de Cristo, pero ambos relatos son independientes. Pero cuando comienzan la predicaci\u00f3n p\u00fablica la describen de la misma forma, concordando aqu\u00ed con San Marcos. Cuando acaba San Marcos, los otros dos divergen de nuevo. Coinciden en lo sustancial tanto en la materia como en la forma dentro de los l\u00edmites cubiertos por San Marcos, cuyo orden generalmente siguen. Todos coinciden frecuentemente en el orden de la narraci\u00f3n, pero donde coinciden dos, son Marcos y Lucas los que coinciden frente al orden de Mateo, o Marcos y Mateo los que concuerdan frente al orden de Lucas; Marcos forma parte siempre de la mayor\u00eda, y no est\u00e1 probado que los otros dos coincidan nunca frente al orden seguido por \u00e9l.   Dentro de los l\u00edmites del terreno cubierto por San Marcos, los otros dos Evangelios tienen varias secciones en com\u00fan que no se encuentran en San Marcos, consistentes en su mayor parte en discursos, y hay entre ellas una semejanza m\u00e1s estrecha que la que hay entre otros dos Evangelios cualesquiera cuando los tres marchan por el mismo terreno. Todo San Marcos aparece pr\u00e1cticamente en los otros dos. San Mateo y San Lucas tienen amplias secciones peculiares de ellos mismos, tales como los diferentes relatos de la infancia, y el viaje a Jerusal\u00e9n en San Lucas. Los registros paralelos tienen notables coincidencias verbales. A veces las frases griegas son id\u00e9nticas, a veces s\u00f3lo ligeramente diferentes, y otras veces m\u00e1s divergentes.\n<\/p>\n<p>  A otros salv\u00f3; s\u00e1lvese a s\u00ed mismo, si es el Mes\u00edas de Dios, el ElegidoHay varias teor\u00edas para explicar el hecho del contenido y lenguaje com\u00fan a los evangelistas. Algunos sostienen que se debe a la ense\u00f1anza oral, que pronto se hizo estereotipada por la constante repetici\u00f3n. Otros sostienen que se debe a las fuentes escritas, tomadas de tales ense\u00f1anzas. Otros, por lo dem\u00e1s, mantienen con fuerza que Mateo y Lucas utilizaron a Marcos o una fuente escrita extremadamente parecida a \u00e9l. En ese caso, tenemos la evidencia de lo muy pr\u00f3ximos que se mantuvieron al original. La concordancia entre los discursos dados por San Lucas y San Mateo se justifica, por algunos autores, diciendo que ambos incorporan los discursos de Cristo que hab\u00edan sido recogidos y originalmente escritos en arameo por San Mateo. La larga narraci\u00f3n de San Lucas que no se encuentra en los otros dos documentos est\u00e1, se dice, justificada por su empleo de lo que \u00e9l sab\u00eda eran otras fuentes fiables, orales o escritas. (La cuesti\u00f3n est\u00e1 concisa pero claramente establecida por Peake, \u00abIntroducci\u00f3n Cr\u00edtica al Nuevo Testamento\u00bb, Londres, 1909, 101. Varias otras obras sobre el asunto se dan en la bibliograf\u00eda al final de este art\u00edculo) <\/p>\n<h2>Exactitud de San Lucas<\/h2>\n<p>  Era ya como la hora sexta, y las tinieblas cubrieron toda la tierra hasta la hora nona, oscurenci\u00e9ndose el sol y el velo del templo se rasg\u00f3 por medio. Jes\u00fas, dando una gran voz, dijo: Padre en tus manos entrego mi esp\u00edritu; y diciendo esto expir\u00f3  Viendo esto, el Centuri\u00f3n glorific\u00f1o a Dios diciendo: este hombre era verdaderamente un Justo<br \/>\n  Un var\u00f3n, originario de Arimatea, se present\u00f3 a Pilato y le pidio elcuerpo de Jes\u00fas, y baj\u00e1ndole, le envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana y le deposit\u00f3 en un monumento cavado en la roca<br \/>\n  Las mujeres que hab\u00edan venido con \u00c9l de Galilea le siguieron y vieron el monumento, y c\u00f3mo fie despositado su cuerpoMuy pocos autores han visto nunca su exactitud tan expuesta a prueba tan severa como San Lucas, debido al amplio campo cubierto por sus escritos, y la consiguiente tendencia (humanamente hablando) de cometer errores; y en raz\u00f3n a los violentos ataques de que ha sido objeto.<br \/>\n  \u00bfPor qu\u00e9 busc\u00e1is entre los muertos al que vive?Estuvo de moda, durante el siglo XIX, entre los racionalistas alemanes y sus imitadores, ridiculizar los \u00abpatinazos\u00bb de Lucas, pero eso est\u00e1 cambiando r\u00e1pidamente por el progreso de la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica.  Harnack no vacila en decir que esos ataques eran vergonzosos, y calculados para desacreditar, no al evangelista, sino a sus cr\u00edticos, y Ramsay s\u00f3lo se hace eco de la opini\u00f3n de los mejores estudiosos modernos cuando llama a San Lucas un gran y preciso historiador.  Muy pocos han hecho tanto como este \u00faltimo autor, en sus numerosas obras y en sus art\u00edculos en \u00abEl Expositor\u00bb, para reivindicar la extremada exactitud de San Lucas.  Dondequiera que la arqueolog\u00eda ha proporcionado los medios de comprobar las afirmaciones de San Lucas, se ha encontrado que eran correctas; y esto da confianza de que es igualmente confiable donde tal corroboraci\u00f3n a\u00fan no est\u00e1 disponible. Para algunos de los detalles ver Hechos de los Ap\u00f3stoles, donde se da una bibliograf\u00eda muy completa. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A modo de ilustraci\u00f3n, uno o dos ejemplos pueden darse aqu\u00ed:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Sergio Paulo, Proc\u00f3nsul de Chipre:  San Lucas dice (Hechos 13) que cuando San Pablo visit\u00f3 Chipre (durante el reinado de Claudio) Sergio Paulo era proc\u00f3nsul (anthupatos) all\u00ed.  Grocio afirm\u00f3 que esto era un abuso de lenguaje, por parte de los isle\u00f1os, que deseaban adular al gobernador llam\u00e1ndolo proc\u00f3nsul, en vez de propretor (antistrategos), que es lo que realmente era; y que San Lucas us\u00f3 la denominaci\u00f3n popular.  Incluso Baronio (Annales, ad Ann. 46) supuso que, aunque Chipre era s\u00f3lo una provincia pretoriana, fue honrada con ser gobernada por el proc\u00f3nsul de Cilicia, que debi\u00f3 haber sido Sergio Paulo; pero todo esto es un error.  Cat\u00f3n conquist\u00f3 Chipre, Cicer\u00f3n fue proc\u00f3nsul de Cilicia y Chipre en 52 a.C.; Marco Antonio dio la isla a Cleopatra; Augusto la convirti\u00f3 en provincia pretoriana en 27 a.C., pero en el a\u00f1o 22 a.C. la transfiri\u00f3 al senado, y se convirti\u00f3 de nuevo en provincia proconsular.  Estrab\u00f3n no mencion\u00f3 este \u00faltimo hecho, pero Di\u00f3n Casio (LIII) s\u00ed lo menciona.  En tiempo de Adriano estuvo una vez m\u00e1s gobernada por un propretor, mientras que bajo Severo fue de nuevo administrada por un proc\u00f3nsul.  No cabe duda de que en el reinado de Claudio, cuando San Pablo la visit\u00f3, Chipre estaba gobernada por un proc\u00f3nsul (anthupatos) como afirm\u00f3 San Lucas.  Se han descubierto numerosas monedas en Chipre, que llevan en una cara la efigie y el nombre de Claudio, y en la otra los nombres de los proc\u00f3nsules de Chipre.  Un grabado en madera de una moneda se da en la obra de Conybeare y Howson, \u00abSan Pablo\u00bb, al final del cap\u00edtulo V.  En el reverso aparece: EPI KOMINOU PROKAU ANTHUPATOU: KUPRION-\u00abMoneda de los chipriotas bajo Comino Proclo, Proc\u00f3nsul.\u00bb  La efigie de Claudio (con su nombre) figura en la otra cara.  El General Cesnola descubri\u00f3 una larga inscripci\u00f3n en un pedestal de m\u00e1rmol blanco, en Solvi, al norte de la isla, que conten\u00eda las palabras EPI PAULOU ANTHUPATOU-\u00abBajo Paulo Proc\u00f3nsul.\u00bb  Lightfoot, Zochler, Ramsay, Knabenbauer, Zahn, y Vigouroux sostienen que este era el (Sergio) Paulo de Hechos 13, 7.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Los Politarcas de Tesal\u00f3nica:  Un excelente ejemplo de la exactitud de San Lucas lo proporciona su afirmaci\u00f3n de que los gobernantes de Tesal\u00f3nica eran llamados \u00abpolitarcas\u00bb (politarchai &#8211;Hch. 17,6.8).  La palabra no se encuentra en los cl\u00e1sicos griegos; pero hay una gran piedra en el Museo Brit\u00e1nico, que fue encontrada en un arco de Tesal\u00f3nica, que conten\u00eda una inscripci\u00f3n que se supone data de la \u00e9poca de Vespasiano.  Aqu\u00ed encontramos la palabra usada por San Lucas junto a los nombres de varios de tales politarcas, entre ellos nombres que son id\u00e9nticos a algunos de los convertidos por San Pablo: Sopater, Gayo, Segundo. Burton en la \u00abRevista Americana de Teolog\u00eda\u00bb (julio de 1898) ha llamado la atenci\u00f3n sobre diesisiete inscripciones que prueban la existencia de politarcas en los tiempos antiguos.  Se encontraron trece en Macedonia, y se descubrieron cinco en Tesal\u00f3nica, que datan de mediados del siglo I y fines del siglo II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Conocimiento de Antioqu\u00eda de Pisidia, Iconium, Listra, y Derbe:  El conocimiento geogr\u00e1fico, municipal, y pol\u00edtico de San Lucas, cuando habla de Antioqu\u00eda de Pisidia, Iconio, Listra y Derbe, se ve plenamente confirmado por la investigaci\u00f3n reciente (ver Ramsay, \u00abSan Pablo el Viajero\u00bb, y otras referencias que se dan en Ep\u00edstola a los G\u00e1latas).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Conocimiento de las costumbres de Filipos:   Es igualmente seguro cuando habla de Filipos, una colonia romana, donde los duumviros eran llamados \u00abpretores\u00bb (strategoi&#8212;Hechos, 16,20.35) un elevado t\u00edtulo que los duumviros asumieron en Capua y en otros lugares, como sabemos por Cicer\u00f3n y Horacio (Sat., 1, V, 34). Tambi\u00e9n ten\u00edan lictores (rabsouchoi) a la manera de los verdaderos pretores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) Referencia a \u00c9feso, Atenas y Corinto:  Sus referencias a \u00c9feso, Atenas, Corinto, est\u00e1n completamente de acuerdo con todo lo que ahora sabemos de estas ciudades.  Tomemos un solo ejemplo: En \u00c9feso San Pablo ense\u00f1\u00f3 en la escuela de Tirano, en la ciudad de S\u00f3crates discut\u00eda cuestiones morales en el \u00e1gora. \u00a1Que incongruente parecer\u00eda si los m\u00e9todos se hubieran traspuesto! Pero la narraci\u00f3n nunca da un paso en falso entre los muchos detalles cuando la escena cambia de una ciudad a otra; y esa es la prueba concluyente de que es una pintura de la vida real\u00bb (Ramsay, op. cit., 238). San Lucas menciona (Hch. 18,2) que cuando San Pablo estaba en Corinto los jud\u00edos hab\u00edan sido recientemente expulsados de Roma por Claudio y esto es confirmado por una casual declaraci\u00f3n de Suetonio.  Nos dice (ib\u00edd., 12) que Gali\u00f3n era entonces proc\u00f3nsul en Corinto (la capital de la provincia romana de Acaya). No hay evidencia directa de que fuera proc\u00f3nsul en Acaya, pero su hermano S\u00e9neca escribe que Gali\u00f3n cogi\u00f3 una fiebre all\u00ed, y que se fue de viaje por causa de su salud. La descripci\u00f3n del tumulto en \u00c9feso (Hch. 19) re\u00fane, en el espacio de dieciocho vers\u00edculos, una extraordinaria cantidad de informaci\u00f3n sobre la ciudad, que est\u00e1 plenamente corroborada por numerosas inscripciones, y representaciones en monedas, medallas, etc., recientemente descubiertas. Hay alusiones al templo de Diana (una de las siete maravillas del mundo), al hecho de que \u00c9feso se gloriaba de ser su mantenedora y guardiana (neokoros), al teatro como lugar de reuni\u00f3n del pueblo, al magistrado de la ciudad (grammmateus), a los asiarcas, a lo sacr\u00edlego (ierosuloi), a las sesiones proconsulares, a los art\u00edfices, etc. La ecclesia (palabra usual en \u00c9feso para la asamblea del pueblo) y el grammateus o magistrado municipal (t\u00edtulo de un alto funcionario frecuente en monedas efesias) confundieron completamente a Cornelius a L\u00e1pide, C\u00e9sar Baronio, y otros comentaristas, que imaginaban que ecclesia significaba sinagoga, etc. (ver Vigouroux, \u00abLe Nouveau Testament et les D\u00e9couvertes Arch\u00e9ologiques&#160;\u00bb, Par\u00eds, 1890).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(6) El naufragio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autoridades competentes en asuntos n\u00e1uticos consideran el relato del viaje y naufragio descrito en los Hechos (27) como un ejemplo maravilloso de descripci\u00f3n precisa (ver la obra cl\u00e1sica de Smith sobre el asunto, \u00abVoyage and Shipwreck of St. Paul\u00bb 4\u00aa ed., Londres,1880). Blass (Acta Apostolorum , 186) dice: \u00abExtrema duo capita habent descriptionem clarissimam itineris maritimi quod Paulus in Italiam fecit: qu\u00e6 descriptio ab homine harum rerum perito judicata est monumentum omnium pretiosissimum, qu\u00e6 rei navalis ex tote antiquitate nobis relicta est. V. Breusing, &#8216;Die Nautik der Alten&#8217; (Bremen, 1886).\u00bb Ver tambi\u00e9n Knowling \u00bb The Acts of the Apostles\u00bb en \u00abExp. Gr. Test.\u00bb (Londres, 1900).\n<\/p>\n<h2>Lisinias, Tetrarca de Abilene<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gfrorer, B. Bauer, Hilgenfeld, Keim, y Holtzmann afirman que San Lucas cometi\u00f3 un grueso error cronol\u00f3gico de sesenta a\u00f1os al hacer a Lisanias, hijo de Ptolomeo, que viv\u00eda en 36 antes de Cristo, y fue asesinado por Marco Antonio, tetrarca de Abilene cuando San Juan el Bautista comenz\u00f3 a predicar (3, 1). Strauss dice: \u00ab\u00c9l [Lucas] hace gobernar, 30 a\u00f1os despu\u00e9s del nacimiento de Cristo, a un cierto Lisanias, que hab\u00eda sido muerto con seguridad 30 a\u00f1os antes de ese nacimiento&#8212;un ligero error de 60 a\u00f1os.\u00bb En apariencia, es muy improbable que un autor tan cuidadoso como San Lucas se hubiera apartado de su costumbre y corrido el riesgo de cometer tal error, con el mero prop\u00f3sito de ayudar a fijar la fecha del ministerio p\u00fablico. Afortunadamente, tenemos una refutaci\u00f3n completa suministrada por Sch\u00fcrer, un autor en ning\u00fan modo amistoso con San Lucas, como veremos cuando tratemos del Censo de Quirino. Ptolomeo Mineo fue rey de los itureos (cuyo reino abarcaba el L\u00edbano y la llanura de Massyas con capital en Calcis, entre el L\u00edbano y el Anti-L\u00edbano) desde el 85 al 40 a.C.  Sus territorios se extend\u00edan por el este hacia Damasco, y al sur abarcaban Panias, y una parte, al menos, de Galilea. Lisanias el viejo sucedi\u00f3 a su padre Ptolomeo hacia el 40 a.C. (Flavio Josefo, \u00abAnt.\u00bb, XIV, XII, 3; \u00abBell.Jud.\u00bb, I, XIII,1), y Dion Casio le da el t\u00edtulo de \u00abRey de los Itureos\u00bb (XLIX,32) Despu\u00e9s de reinar unos cuatro o cinco a\u00f1os fue mandado a matar por Marco Antonio, a instigaci\u00f3n de Cleopatra, quien recibi\u00f3 una gran parte de su territorio ( Josefo \u00abAnt.\u00bb, XV, IV, 1; \u00abBell.Jud.\u00bb, I , XXII, 3; Dion Casio, op. cit.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como este \u00faltimo y Porfirio le llaman \u00abrey\u00bb, es dudoso si las monedas llevando la inscripci\u00f3n \u00abLisanias tetrarca y sumo sacerdote\u00bb le pertenecen, pues hubo m\u00e1s de un pr\u00edncipe llamado Lisanias. Tras su muerte su reino se dividi\u00f3 gradualmente en al menos cuatro distritos, y los tres principales con seguridad no llevaron su nombre. Un tal Zenodoro tom\u00f3 en arriendo las posesiones de Lisanias, el 23 a.C., pero la Tracon\u00edtide le fue pronto quitada y dada a Herodes. A la muerte de Zenodoro en 20 antes de Cristo, Ulatha y Panias, los territorios sobre los que gobernaba fueron dados por Augusto a Herodes. Esta es llamada por Di\u00f3n Casio la tetrarqu\u00eda de Zenodoro. \u00abParece por tanto que Zenodoro, tras la muerte de Lisanias, hab\u00eda recibido en arriendo una parte de su territorio de Cleopatra, y que tras la muerte de Cleopatra este dominio &#8216;alquilado&#8217;, sujeto a tributo, continu\u00f3 gobernado por \u00e9l con el t\u00edtulo de tetrarca\u00bb (Sch\u00fcrer, I, II app., 333, i). Se hace menci\u00f3n en un monumento, en Heli\u00f3polis, de \u00abZenodoro, hijo del tetrarca Lisanias\u00bb. Se ha supuesto generalmente que este es el Zenodoro que acabamos de mencionar, pero es inseguro si el primer Lisanias fue nunca llamado tetrarca. Est\u00e1 probado por las inscripciones que hubo una conexi\u00f3n geneal\u00f3gica entre las familias de Lisanias y Zenodoro, y el mismo nombre puede haberse repetido a menudo en la familia. Monedas de los a\u00f1os 32, 30, y 25 a.C., pertenecientes a nuestro Zenodoro, tienen la inscripci\u00f3n \u00abZenodoro tetrarca y sumo sacerdote.\u00bb Tras la muerte de Herodes el Grande, una parte de la terarqu\u00eda de Zenodoro fue al hijo de Herodes, Filipo (Josefo, \u00abAnt.\u00bb, XVII, XI, 4) al que se refiere San Lucas como \u00absiendo Filipo tetrarca de Iturea\u00bb (Lc. 3,1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra tetrarqu\u00eda desgajada del dominio de Zenodoro se extend\u00eda al este entre Calcis y Damasco, y era conocida por el nombre de Abila o Abilene. Abila es frecuentemente mencionada por Josefo como una tetrarqu\u00eda, y en \u00abAnt.\u00bb, XVII, VI, 10, la llama \u00abtetrarqu\u00eda de Lisanias\u00bb. Claudio, en el a\u00f1o 41despu\u00e9s de Cristo, concedi\u00f3 \u00abAbila de Lisanias\u00bb a Agripa I (Ant., XIX, v, 1). En el a\u00f1o 53, Agripa II obtuvo Abila, \u00abque antes hab\u00eda sido la tetrarqu\u00eda de Lisanias\u00bb (Ant., XX, vii, 1). \u00abDe estos pasajes se deduce que la tetrarqu\u00eda de Abila hab\u00eda pertenecido antes del a\u00f1o 37 despu\u00e9s de Cristo a un tal Lisanias, y viendo que Josefo en ning\u00fan lugar hace menci\u00f3n previamente de otro Lisanias, salvo el contempor\u00e1neo de Antonio y Cleopatra, entre el 40 y el 36 antes de Cristo&#8230;la cr\u00edtica se ha esforzado por diversas v\u00edas en demostrar que no hab\u00eda habido ning\u00fan otro despu\u00e9s, y que la tetrarqu\u00eda de Abilene ten\u00eda su nombre de Lisanias el viejo. Pero esto es imposible \u00ab(Sch\u00fcrer, 337). Lisanias I hered\u00f3 el imperio itureo de su padre Ptolomeo, del que Abila era s\u00f3lo una peque\u00f1a y muy oscura parte. Calcis en Cele-Siria fue la capital de su reino, no Abila en Abilene. Rein\u00f3 s\u00f3lo unos cuatro a\u00f1os y fue un personaje relativamente oscuro cuando se le compara con su padre Ptolomeo, o con su sucesor Zenodoro, los cuales reinaron ambos muchos a\u00f1os. No hay raz\u00f3n para que ninguna parte de su reino halla sido llamada con su nombre setenta a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte. Como Lisanias I fue rey de toda la regi\u00f3n, una peque\u00f1a parte de ella no pod\u00eda ser llamada su tetrarqu\u00eda o reino, como se hace por Josefo (Bel.Jud., II, xii, 8). \u00abDebe por tanto presumirse como cierto que en una fecha posterior el distrito de Abilene hab\u00eda sido segregado del reino de Calcis, y hab\u00eda sido gobernado por un Lisanias m\u00e1s joven como tetrarca\u00bb (Sch\u00fcrer, 337). La existencia de tal Lisanias posterior se demuestra por una inscripci\u00f3n encontrada en Abila, conteniendo la declaraci\u00f3n de que un tal Nymphaios, liberto de Lisanias, construy\u00f3 una calle y erigi\u00f3 un templo en tiempos de los \u00abAugustos Emperadores\u00bb. Augusti (Sebastoi) en plural no se us\u00f3 nunca antes de la muerte de Augusto (14 d.C.). Los primeros Sebastoi contempor\u00e1neos fueron Tiberio y su madre Livia, esto es, en una \u00e9poca cincuenta a\u00f1os posterior al primer Lisanias. Una inscripci\u00f3n en Heli\u00f3polis, en la misma regi\u00f3n, hace probable que hubiera varios pr\u00edncipes de ese nombre. \u00abEl evangelista Lucas es absolutamente correcto al suponer (3,1) que en el decimoquinto a\u00f1o de Tiberio hab\u00eda un Lisanias tetrarca de Abilene\u00bb (Sch\u00fcrer, op.cit., donde se da una completa bibliograf\u00eda; Vigouroux, op. cit.).\n<\/p>\n<h2>\u00bfQui\u00e9n Pronunci\u00f3 el Magnificat?<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00daltimamente se ha intentado atribuir el Magnificat a Isabel en vez de a la Sant\u00edsima Virgen. Todos los Padres m\u00e1s antiguos, todos los manuscritos griegos, todas las versiones, todos los manuscritos latinos (excepto tres) tienen en Lucas 1, 46 la lecci\u00f3n: Kai eipen Mariam &#8211; Et ait Maria [Y Mar\u00eda dijo]: Magnificart anima mea Dominum, etc. Tres manuscritos latinos antiguos (el m\u00e1s antiguo datando de fines del Siglo IV), a, b, l (llamado rhe por Westcott y Hort), tienen Et ait Elisabeth. Estos tienden a una concordancia tan estrecha que su evidencia combinada es \u00fanica m\u00e1s que triple. Est\u00e1n llenos de errores de bulto y corrupciones palpables, y el intento de oponer su evidencia a la de los muchos miles de manuscritos, griegos, latinos, y otros, es cualquier cosa salvo cient\u00edfico. Si la evidencia se invirtiera, los cat\u00f3licos se acercar\u00edan al rid\u00edculo si atribuyeran el Magnificat a Mar\u00eda. Los tres manuscritos consiguen poco o ning\u00fan apoyo de la evidencia interna del pasaje. El Magnificat es un cent\u00f3n del c\u00e1ntico de Ana (1 Sam. 2), de los Salmos, y de otros trozos del Antiguo Testamento. Si hubiera sido pronunciado por Isabel ser\u00eda notable que se hubiese omitido la parte del c\u00e1ntico de Ana que le era m\u00e1s aplicable: \u00abLa est\u00e9ril da a luz siete veces, la de muchos hijos se marchita.\u00bb Ver sobre este asunto, Emmet en \u00abThe Expositor\u00bb (Diciembre de 1909); Bernard, ib\u00edd. (Marzo de 1907); y las exhaustivas obras de dos autores cat\u00f3licos: Ladeuze, \u00abRevue d&#8217;histoire ecclesiastique\u00bb (Lovaina, octubre de 1903); Bardenhewer, \u00abMaria Verk\u00fcndigung\u00bb (Friburgo, 1905).\n<\/p>\n<h2>El Censo de Quirino<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ning\u00fan trozo del Antiguo Testamento ha sido tan violentamente atacado como Lucas, 2,1-5. Sch\u00fcrer ha reunido, bajo seis cap\u00edtulos, una formidable colecci\u00f3n de todas las objeciones que puede presentar contra \u00e9l. No hay espacio para refutarlas aqu\u00ed; pero Ramsay, en su \u00abWas Christ born in Bethlehem?\u00bb ha demostrado que todas ellas caen por su base:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) San Lucas no afirma que tuvo lugar un censo en todo el Imperio Romano antes de la muerte de Herodes, sino que tal decisi\u00f3n de que se hiciera un censo ordinario eman\u00f3 de Augusto. Si fue llevado a cabo con car\u00e1cter general, o no, eso no le preocupaba a San Lucas. Si la historia no prueba la existencia de tal decreto, eso no prueba nada con certeza contra ella. Se pens\u00f3 durante mucho tiempo que el sistema de empadronamientos fue inaugurado bajo los primeros emperadores romanos, hoy se sabe que debe su origen a Constantino el Grande (habiendo tenido lugar el primero quince a\u00f1os despu\u00e9s de su victoria de 312), y esto a despecho de que la historia no sab\u00eda nada del asunto. Kenyon sostiene que es muy probable que el Papa San D\u00e1maso I ordenara que la Vulgata fuera considerada como la \u00fanica edici\u00f3n autorizada de la Biblia en lat\u00edn; pero ser\u00eda dif\u00edcil probarlo hist\u00f3ricamente. Si \u00abla historia no sabe nada\u00bb del censo en Palestina antes del 4 antes de Cristo tampoco sab\u00eda nada del hecho de que bajo los romanos en Egipto se hac\u00edan censos personales habituales cada catorce a\u00f1os, al menos desde el a\u00f1o 20 despu\u00e9s de Cristo hasta la \u00e9poca de Constantino. Muchos de los documentos de estos censos se han descubierto, y eran llamados apograthai, el nombre usado por San Lucas. Se hac\u00edan sin relaci\u00f3n alguna con la propiedad o tributaci\u00f3n. El cabeza de familia daba su nombre y edad, el nombre y edad de su mujer, hijos y esclavos. Mencionaba cuantos fueron incluidos en el censo anterior, y cuantos nacieron desde esa fecha. Todos los a\u00f1os se hac\u00edan estad\u00edsticas de valoraci\u00f3n. El ciclo de catorce a\u00f1os no se origin\u00f3 en Egipto (ten\u00edan un sistema diferente antes del 19 a.C.), sino que muy probablemente debi\u00f3 su origen a Augusto, el a\u00f1o 8 a.C., el decimocuarto a\u00f1o de su tribunitia potestas, que fue un gran a\u00f1o en Roma, y es llamado el a\u00f1o I en algunas inscripciones. Aparte de San Lucas y Josefo, la historia es igualmente ignorante del segundo empadronamiento en Palestina, el a\u00f1o 6 d.C.. Durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os se han hecho tantos descubrimientos sobre las \u00e9pocas antiguas, en relaci\u00f3n a los cuales la historia hab\u00eda callado, que es sorprendente que los autores modernos rechacen una afirmaci\u00f3n de San Lucas, un respetable autor del siglo I, simplemente apelando al silencio de la historia sobre la cuesti\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) El primer censo en Palestina, tal como lo describe San Lucas, no se hizo con arreglo a los m\u00e9todos romanos, sino a los jud\u00edos. San Lucas que tanto viaj\u00f3, no pod\u00eda ignorar el sistema romano, y su descripci\u00f3n lo excluye deliberadamente. Los romanos no se opon\u00edan a los sentimientos de los habitantes de sus provincias si pod\u00edan evitarlo. Los jud\u00edos, que estaban orgullosos de ser capaces de probar su descendencia, no habr\u00edan objetado al empadronamiento descrito en Lucas, 2. Los argumentos de Sch\u00fcrer est\u00e1n enteramente viciados por la suposici\u00f3n de que el censo mencionado por San Lucas no pudo ser hecho s\u00f3lo con finalidad tributaria. Su discusi\u00f3n sobre la tributaci\u00f3n imperial es erudita, pero est\u00e1 fuera de lugar. (cf. la pr\u00e1ctica en Egipto). Era ventajoso para Augusto saber el n\u00famero de potenciales enemigos en Palestina, en caso de revuelta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) El rey Herodes no era tan independiente como se describe con fines pol\u00e9micos. Unos a\u00f1os antes de la muerte de Herodes, Augusto le escribi\u00f3. Josefo, \u00abAnt.\u00bb, XVI, IX, 3, dice: \u00abC\u00e9sar [Augusto]&#8230;se encoleriz\u00f3 mucho, y escribi\u00f3 severamente a Herodes. El resumen de su ep\u00edstola fue este, que mientras que antiguamente le hab\u00eda tratado como a un amigo, ahora le tratar\u00eda como a un s\u00fabdito.\u00bb Fue despu\u00e9s de esto cuando se pidi\u00f3 a Herodes que censara a su pueblo. Que alg\u00fan tipo de empadronamiento tuvo lugar lo deducimos de una observaci\u00f3n de pasada hecha por Josefo, \u00abAnt.\u00bb, XVII, II, 4, \u00abDe acuerdo con ello, cuando todo el pueblo de los jud\u00edos dio seguridades de su buena voluntad hacia C\u00e9sar [Augusto], y al gobierno del rey [Herodes], estos hombres (los fariseos) no juraron, siendo m\u00e1s de seis mil\u00bb. Los m\u00e1s destacados estudiosos creen que se les pidi\u00f3 rendir homenaje a Augusto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Se dice que no hay lugar para Quirino, en Siria, antes de la muerte de Herodes en 4 a.C.  Sentio Saturnino fue gobernador desde el 9 al 6 a.C.; y Quintilio Varo, desde el 6 a.C. hasta despu\u00e9s de la muerte de Herodes.  Pero en provincias turbulentas hubo a veces dos funcionarios romanos de igual categor\u00eda. En tiempos de Cal\u00edgula la administraci\u00f3n de \u00c1frica se dividi\u00f3 de manera que el poder militar, con la pol\u00edtica exterior, estaba bajo el control del lugarteniente imperial, que pod\u00eda llamarse hegemon (como en San Lucas), mientras que los asuntos internos quedaban bajo el proc\u00f3nsul ordinario. Vespasiano adopt\u00f3 esta misma posici\u00f3n cuando dirigi\u00f3 la guerra en Palestina, que pertenec\u00eda a la provincia de Siria&#8212;una provincia gobernada por un funcionario de igual rango. Josefo habla de Volumnio que era Kaisaros hegemon, junto con C. Sentio Saturnino, en Siria (9-6 antes de Cristo): \u00abHubo una audiencia ante Saturnino y Volumnio que eran los presidentes de Siria\u00bb (Ant., XVI, IX, 1). En la \u00abGuerra de los jud\u00edos\u00bb (I, XXVII, 1,2) le llama procurator. C\u00f3rbulo mand\u00f3 los ej\u00e9rcitos de Siria contra los partos, mientras Cuadrado y Galo eran sucesivamente gobernadores de Siria. Aunque Josefo habla de Galo, no sabe nada de C\u00f3rbulo; pero estaba all\u00ed sin embargo (Mommsen, \u00abR\u00f6m. Gesch.\u00bb, V, 382). Una posici\u00f3n similar a la de C\u00f3rbulo debe haber tenido Quirino durante unos a\u00f1os entre el 7 y el 4 a.C.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mejor tratamiento del asunto es el de Ramsay, \u00abWas Christ born in Bethlehem?\u00bb. Ver tambi\u00e9n los valiosos ensayos de dos autores cat\u00f3licos: Marucchi en \u00abIl Bessarione\u00bb (Roma, 1897); Bour, \u00abL&#8217;Inscription de Quirinius et le recensement de S.Luc\u00bb (Roma, 1897). Vigouroux, \u00abLe N.T. et les D\u00e9couvertes Modernes&#160;\u00bb (Par\u00eds, 1890) tiene una buena cantidad de informaci\u00f3n \u00fatil. Se ha sugerido que Quirino sea un error de copista por Quintilio (Varo).\n<\/p>\n<h2>San Lucas y Josefo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El intento de probar que San Lucas utiliz\u00f3 a Josefo (aunque inexactamente) se ha venido abajo completamente. Belser refuta con \u00e9xito a Krenkel en \u00abTheol. Quartalschrift\u00bb, 1895,1896. Las diferencias s\u00f3lo pueden explicarse por la suposici\u00f3n de una entera independencia. Las semejanzas se justifican de manera suficiente por el uso de la Versi\u00f3n de los Setenta y la literatura griega com\u00fan de la \u00e9poca de ambos. Ver Bebb y Headlam en Hast., \u00abDict. Of the Bible\u00bb, vid. Arts. \u00abLuke, Gospel of\u00bb y \u00abActs of the Apostles\u00bb, respectivamente Sch\u00fcrer (Zeit f\u00fcr W.Th., 1876) rechaza la opini\u00f3n de que San Lucas hab\u00eda le\u00eddo a Josefo. Cuando se comparan los Hechos con los Setenta y Josefo, hay evidencia convincente de que Josefo no es la fuente de la que el autor de los Hechos obtuvo su conocimiento de la historia jud\u00eda. Hay numerosas coincidencias verbales y otras con los Setenta (Cross en \u00abExpository Times\u00bb, XI, 5:38, contra Schmiedel y el desacreditado autor de \u00abSup.Religion\u00bb). San Lucas no obtuvo sus nombres de Josefo, como sosten\u00eda este \u00faltimo autor, haciendo por tanto una invenci\u00f3n de toda la historia. Wright en sus \u00abSome New Test. Problems\u00bb da los nombres de cincuenta personas mencionadas en el Evangelio de San Lucas. Treinta y dos son comunes a los otros dos Sin\u00f3pticos, y por tanto no tomados de Josefo. S\u00f3lo cinco de los dieciocho restantes se encuentran en \u00e9l, a saber, C\u00e9sar Augusto, Tiberio, Lisanias, Quirino, y An\u00e1s. Como An\u00e1s es llamado siempre Ananus en Josefo, el nombre no fue evidentemente tomado de \u00e9l. Esto es corroborado por la forma en que el Evangelio habla de Caif\u00e1s. El empleo por San Lucas de los otros cuatro nombres no demuestra una relaci\u00f3n con el historiador jud\u00edo. La menci\u00f3n de numerosos pa\u00edses, ciudades e islas en los Hechos demuestra una completa independencia de este autor. El prefacio de San Lucas tiene una semejanza mucho m\u00e1s estrecha con los de los escritores m\u00e9dicos griegos que con el de Josefo. Lo absurdo de concluir que San Lucas debe necesariamente estar equivocado cuando no est\u00e1 de acuerdo con Josefo parece claro cuando recordamos las frecuentes contradicciones y errores de este \u00faltimo autor.\n<\/p>\n<h2>Ap\u00e9ndice:  Decisiones de la Comisi\u00f3n B\u00edblica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las siguientes respuestas a cuestiones acerca de este Evangelio, y del de San Marcos, fueron publicadas el 26 de Junio de 1913 por la Comisi\u00f3n B\u00edblica (vid.). Que San Marcos, el disc\u00edpulo e int\u00e9rprete de San Pedro, y Lucas, un m\u00e9dico, ayudante y compa\u00f1ero de San Pablo, son realmente los autores de los Evangelios respectivamente atribuidos a ellos est\u00e1 claro a partir de la Tradici\u00f3n, de los testimonios de los Padres de la Iglesia y autores eclesi\u00e1sticos, por citas en sus escritos, de su utilizaci\u00f3n por los herejes m\u00e1s antiguos, por las versiones del Nuevo Testamento en los manuscritos m\u00e1s antiguos y comunes, y por la evidencia intr\u00ednseca en el texto de los Libros Sagrados. Las razones aducidas por algunos cr\u00edticos contra la autor\u00eda de Marcos de los doce \u00faltimos vers\u00edculos de su Evangelio (16, 9-20) no prueban que estos vers\u00edculos no sean inspirados o can\u00f3nicos, ni que Marcos no sea su autor. No es leg\u00edtimo dudar de la inspiraci\u00f3n y canonicidad de los relatos de Lucas sobre la infancia de Cristo (caps. 1-2), sobre la aparici\u00f3n del \u00e1ngel y el sudor de sangre (22, 43-44); ni se puede probar que estas narraciones no pertenezcan al aut\u00e9ntico Evangelio de Lucas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los poqu\u00edsimos y excepcionales documentos que atribuyen el Magnificat a Isabel y no a la Sant\u00edsima Virgen no deben prevalecer frente al testimonio de casi todos los c\u00f3dices del original griego y de las versiones, la interpretaci\u00f3n requerida por el contexto, la propia mentalidad de la Virgen, y la constante tradici\u00f3n de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es acorde a la m\u00e1s antigua y constante tradici\u00f3n que tras San Mateo, Marcos escribi\u00f3 su Evangelio el segundo y Lucas el tercero; aunque puede sostenerse que el segundo y tercer Evangelios fueron redactados antes de la versi\u00f3n griega del primer Evangelio. No es leg\u00edtimo fijar la fecha de los Evangelios de Marcos y Lucas m\u00e1s tarde de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n o despu\u00e9s de haber empezado su asedio. El Evangelio de Lucas precedi\u00f3 a sus Hechos de los Ap\u00f3stoles, y fue por tanto redactado antes del final de la prisi\u00f3n romana, cuando se acabaron los Hechos de los Ap\u00f3stoles (Hech. 28,30-31). A la vista de la Tradici\u00f3n y de la evidencia interna no puede dudarse que Marcos escribi\u00f3 seg\u00fan la predicaci\u00f3n de Pedro, y Lucas de acuerdo con la de Pablo, y que ambos tuvieron a su disposici\u00f3n otras fuentes dignas de cr\u00e9dito, orales o escritas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Notas del Traductor<\/b>: En la traducci\u00f3n de pasajes del Evangelio u otros b\u00edblicos he utilizado la Biblia de Jerusal\u00e9n. Tambi\u00e9n he sustituido la notaci\u00f3n de los pasajes b\u00edblicos del original (cap\u00edtulos en romanos, vers\u00edculos en ar\u00e1bigos) por la tradicional en las Biblias castellanas m\u00e1s comunes, que utilizan los n\u00fameros \u00e1rabes para ambos, siendo el orden lo que distingue el cap\u00edtulo de los vers\u00edculos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con poca variaci\u00f3n se llama Tr\u00f3ade (o Tr\u00f3ada) a lo que cl\u00e1sicamente conocemos por Troya (en lat\u00edn, Troas). Pero he preferido mantener la versi\u00f3n que cualquier lector puede encontrar en su Biblia que introducir un posible elemento de confusi\u00f3n. Esta intenci\u00f3n es la que me ha hecho modificar una \u00fanica cita b\u00edblica, la del c\u00e1ntico de Ana, ya que para la versi\u00f3n inglesa los dos libros de Samuel son los dos primeros libros de los Reyes (que son entonces cuatro), mientras que las versiones espa\u00f1olas, al menos las m\u00e1s corrientes (N\u00e1car Colunga, Biblia de Jerusal\u00e9n) distinguen dos libros de Samuel y dos de los Reyes. El c\u00e1ntico de Ana, que en la versi\u00f3n inglesa est\u00e1 en el cap\u00edtulo 2 del Primer Libro de los Reyes, en la versi\u00f3n espa\u00f1ola est\u00e1 en el Primer Libro de Samuel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Aherne, Cornelius. \u00abGospel of Saint Luke.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/09420a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez.  L H M.\n<\/p>\n<h2>Enlaces internos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Evangeliario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Evangelio en la liturgia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Evangelio seg\u00fan San Juan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Evangelio seg\u00fan San Marcos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Evangelios Seg\u00fan San Mateo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Evangelios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] Evangelista.\n<\/p>\n<h2>Enlaces externos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] Ilustraciones del Evangelio de Jer\u00f3nimo Nadal S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n y revisi\u00f3n de enlaces: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y los Pastores hallaron al ni\u00f1o eb el pesebre, envuelto en pa\u00f1ales Contenido 1 Biograf\u00eda de San Lucas 2 Autenticidad del Evangelio 2.1 Evidencia interna 2.2 Evidencia externa 3 Integridad del Evangelio 4 Prop\u00f3sito y Contenido 5 Fuentes del Evangelio; Problema Sin\u00f3ptico 6 Exactitud de San Lucas 7 Lisinias, Tetrarca de Abilene 8 \u00bfQui\u00e9n Pronunci\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangelio-segun-san-lucas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEVANGELIO SEGUN SAN LUCAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24669","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24669","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24669"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24669\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24669"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24669"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24669"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}