{"id":24681,"date":"2016-02-05T16:45:39","date_gmt":"2016-02-05T21:45:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-introduccion\/"},"modified":"2016-02-05T16:45:39","modified_gmt":"2016-02-05T21:45:39","slug":"exegesis-patristica-introduccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-introduccion\/","title":{"rendered":"EXEGESIS PATRISTICA: INTRODUCCION"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>L\u00edmites y amplitud del proyecto<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Introducci\u00f3n de Bertrand de Margerie S.J.<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>M\u00e9todo seguido<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Antecedentes jud\u00edos y fundamentos b\u00edblicos de la ex\u00e9gesis de los Padres<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Su apreciaci\u00f3n por el Magisterio de la Iglesia<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Generalmente se reconoce que no disponemos, hoy d\u00eda, en ning\u00fan idioma, de una historia de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica. Tenemos numerosas monograf\u00edas sobre la ex\u00e9gesis de tal o cual Padre, incluso de tal escuela  (Antioqu\u00eda, Alejandr\u00eda) o sobre la historia de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica y post patr\u00edstica de tal vers\u00edculo de Escritura o de tal Salmo, incluso de tal Evangelio, el de Juan por ejemplo. Pero todav\u00eda no tenemos ninguna obra de conjunto que presente de manera distinta y sucesiva, los rasgos y caracter\u00edsticas de la ex\u00e9gesis practicada por cada uno de los grandes Padres de la Iglesia. Lamentable laguna. El volumen introducido aqu\u00ed desear\u00eda subsanar parcialmente este vac\u00edo en lo que concierne a la patr\u00edstica griega y oriental. Espero, m\u00e1s adelante, si place a Dios y a los hombres, darle una continuaci\u00f3n referida a la ex\u00e9gesis de los Padres latinos.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 El Proyecto<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El M\u00e9todo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El m\u00e9todo empleado por los Padres<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Inter\u00e9s de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica<\/li>\n<\/ul>\n<h1>El Proyecto<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Proyecto es a la vez limitado y ambicioso.<br \/>\nLimitado: en esta introducci\u00f3n, el lector no encontrar\u00e1 nada sobre Gregorio de Nacianzo, Basilio, Cirilo de Jerusal\u00e9n, M\u00e1ximo el Confesor, y Juan Damasceno. Tampoco encontrar\u00e1 nada sobre otros escritores importantes  del per\u00edodo patr\u00edstico como Melit\u00f3n de Sardes, luego, m\u00e1s tarde, en Antioqu\u00eda, Diodoro de Tarso y Teodoreto de Ciro o en Alejandr\u00eda Isidoro de Pelusio. A lo sumo alguno de ellos ser\u00e1 mencionado de paso. Proyecto limitado tambi\u00e9n por otra raz\u00f3n: ser\u00eda posible consagrar un volumen entero a cada uno de los Padres a los que se ha dedicado un cap\u00edtulo. Aun m\u00e1s de un volumen. Somos conscientes de haber sacrificado tesoros y genios. Pero, precisamente, no hemos querido ofrecer m\u00e1s que una introducci\u00f3n a un estudio m\u00e1s amplio que otros podr\u00e1n emprender en el futuro. Sin embargo, es un proyecto ambicioso. Porque se trata de hacer manifiesto, en tanto sea posible, el inter\u00e9s teol\u00f3gico y permanente que conserva la ex\u00e9gesis de los Padres, especialmente frente a la incredulidad contempor\u00e1nea. Esta ex\u00e9gesis se encuentra compilada y resumida en la obra doctrinal de los grandes concilios trinitarios y cristol\u00f3gicos de los siglos IV y V. Este valor permanente es reconocido por todas las comunidades e Iglesias que contin\u00faan invocando estos grandes concilios en Ginebra, Cantorbery, Mosc\u00fa, Constantinopla y en Roma. No son solamente los te\u00f3logos cat\u00f3licos u ortodoxos, sino tambi\u00e9n un Barth, un Pannenberg, un Andr\u00e9s Benedicto  que nos lo repiten insistentemente: en su reflexi\u00f3n sobre las Escrituras, el te\u00f3logo no puede ignorar a los Padres. Incluso uno estar\u00eda propenso, delante de sus declaraciones, a prolongar el c\u00e9lebre t\u00e9rmino de san Jer\u00f3nimo, retomado por Vaticano II  de la siguiente manera: ignorar a los Padres es ignorar las Escrituras y a Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEsto no equivale a decir que la profundizaci\u00f3n hecha en com\u00fan por las diferentes comunidades eclesiales e Iglesias de la Ex\u00e9gesis de los Padres les facilitar\u00eda la profesi\u00f3n com\u00fan del Credo de los Padres? \u00bfC\u00f3mo subrayar mejor el inter\u00e9s ecum\u00e9nico del proyecto? \u00bfSignifica que interesar\u00eda s\u00f3lo a los creyentes o al menos s\u00f3lo a los cristianos? Pues no. Un gran n\u00famero de no creyentes han brindado una \u00fatil contribuci\u00f3n al desarrollo de los estudios patr\u00edsticos y continuar\u00e1n haci\u00e9ndolo, sin duda. No es necesario ser creyente para apasionarse por la historia de la ex\u00e9gesis o de la teolog\u00eda patr\u00edsticas. Un ateo, un agn\u00f3stico podr\u00eda hacerlo y ayudar a los creyentes mismos a comprender mejor a los Padres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que no impide el proyecto aqu\u00ed presentado y desarrollado de no ser el de una historia secular de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica, sino al contrario la de un creyente, deseoso de presentar a la luz del magisterio episcopal de los Padres (obispos casi todos) y de las ense\u00f1anzas constantes y actuales de la Iglesia universal la historia de los carismas concedidos por el Esp\u00edritu a la Iglesia de los Padres en el \u00e1mbito de la interpretaci\u00f3n b\u00edblica. Es decir: la historia de sus dones gratuitos, que sobrepasan el esfuerzo humano, por los cuales este Esp\u00edritu de Verdad ha querido conducir, sin cesar, la Iglesia hacia la Verdad. El proyecto presentado es, pues, el de una introducci\u00f3n a una historia teol\u00f3gica de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra introducida aqu\u00ed tambi\u00e9n es teol\u00f3gica bajo otro aspecto. No es posible disociar la ex\u00e9gesis de un Padre de su concepci\u00f3n del rol de las Escrituras en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n. Es al interior de una visi\u00f3n de conjunto de la funci\u00f3n de la palabra escrita de Dios en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n que se sit\u00faan las ex\u00e9gesis particulares de cada Padre. La realizaci\u00f3n del proyecto indicado aqu\u00ed no puede hacer abstracci\u00f3n de este asunto. La historia de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica incluye, pues, la historia (al menos sumariamente presentada) de las consideraciones de los Padres &#8211; o de algunos de ellos &#8211; sobre la conexi\u00f3n entre las Escrituras divinas y el Misterio de la salvaci\u00f3n, del cual son parte integrante. Tal es el proyecto, a la vez limitado y ambicioso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs factible?\n<\/p>\n<h1>El M\u00e9todo<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>1. El m\u00e9todo seguido aqu\u00ed<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un patr\u00f3logo eminente me dijo sin ambages que semejante empresa, para cualquier autor, sobrepasar\u00eda las fuerzas humanas.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo no plegarse a esta opini\u00f3n si se toma en consideraci\u00f3n la inmensidad de la materia, incluso teniendo en cuenta los l\u00edmites aqu\u00ed indicados? \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda, a costa de una nueva investigaci\u00f3n, tratar con una competencia semejante las ex\u00e9gesis de Ireneo, de Gregorio de Niza, y de Cirilo de Alejandr\u00eda?<br \/>\nDelante de semejante imposibilidad era necesario encontrar un m\u00e9todo adaptado al prop\u00f3sito. \u00c9ste se impuso r\u00e1pidamente en el esp\u00edritu del autor. Al no tener ninguna pretensi\u00f3n de escribir un libro definitivo sobre la materia, se contenta con una introducci\u00f3n destinada a facilitar la obra de los investigadores futuros, a \u201cdesbrozar el terreno\u201d. Se  ha limitado, entonces, a sintetizar algunos de los resultados obtenidos por otros a trav\u00e9s de una numerosa cantidad de art\u00edculos o de monograf\u00edas sobre las ex\u00e9gesis de los diferentes Padres, manifestando lo que ha parecido ser la o las contribuci\u00f3n(es) distinta(s) de cada uno, dando siempre, a prop\u00f3sito de cada, uno ejemplos concretos de su ex\u00e9gesis. Sin excluir, por otro lado, esto y aquello de los nuevos aportes.<br \/>\nEn suma, el autor ha seguido, mutatis mutandis, un m\u00e9todo hist\u00f3rico- sistem\u00e1tico an\u00e1logo al que emole\u00f3 poco antes, en su obra: La Trinit\u00e9 chr\u00e9tienne dans l\u2019histoire (col. Biblioth\u00e8que de Th\u00e9ologie historique, vol. 31, Beauchesne, Par\u00eds, 1975). Como este libro fue bien acogido por el p\u00fablico e incluso considerado como una \u201cverdadera suma, que manifiesta un conocimiento personal de los Padres a partir de las fuentes\u201d , \u00bfno est\u00e1 permitido esperar que el presente volumen, que llena manifiestamente una laguna, gozar\u00e1 de igual favor?\n<\/p>\n<h1>El m\u00e9todo empleado por los Padres<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de haber respondido a las leg\u00edtimas interrogantes del lector sobre el proyecto y sobre el m\u00e9todo, conviene, antes de precisar la ex\u00e9gesis particular de cada uno de los Padres elegidos, exponer globalmente el m\u00e9todo com\u00fan a los Padres en su lectura de la Escritura, m\u00e9todo que prolonga y sobrepasa el de la ex\u00e9gesis jud\u00eda. En realidad, como lo ha subrayado Pierre Grelot , en la \u00e9poca del Nuevo Testamento hab\u00eda varias corrientes en la ex\u00e9gesis jud\u00eda: la ex\u00e9gesis de los esenios no es la del rabinismo fariseo , ni \u00e9sta es la de los saduceos, menos conocida a\u00fan; todas estas corrientes difieren del juda\u00edsmo alejandrino, el cual parece haber sido el \u00fanico que ejerci\u00f3 mayor influencia en la hermen\u00e9utica de los Padres. Incluso si el modo de estos Padres evoca m\u00e1s bien la actualizaci\u00f3n escatol\u00f3gica de las interpretaciones de los peshers esenios . Sin embargo, la mayor influencia, al menos en la escuela alejandrina, fue la de Fil\u00f3n. Por otro lado, hay un punto com\u00fan a todas estas corrientes: la tendencia a la relectura de los textos con miras a descubrir el sentido que pueden presentar hoy d\u00eda, y la luz que proyectan sobre los problemas vitales del presente, en funci\u00f3n de una revelaci\u00f3n que forma un todo y que crece con el tiempo. Aproxim\u00e1ndolas, ley\u00e9ndolas en una nueva perspectiva, sea hist\u00f3rica, sea escatol\u00f3gica, se descubre un valor m\u00e1s profundo. Por ejemplo, desde que dej\u00f3 de haber rey en Jerusal\u00e9n, los salmos reales conservados en el culto sirven para cantar con antelaci\u00f3n al Mes\u00edas futuro: ex\u00e9gesis excesiva que muestra el desarrollo de las concepciones mesi\u00e1nicas desde el tiempo en que estos salmos fueron compuestos. Algunas veces se da el nombre de midrash, bastante discutible, a semejante operaci\u00f3n exeg\u00e9tica . Pero en Fil\u00f3n, la ex\u00e9gesis jud\u00eda de tendencia excesiva viene a conjugarse con el m\u00e9todo aleg\u00f3rico recibido del pensamiento griego. Este jud\u00edo alejandrino, contempor\u00e1neo de Jes\u00fas de Nazaret, quiso aplicar al Antiguo Testamento, de manera rigurosa  y transform\u00e1ndolo, un m\u00e9todo que los griegos usaban para interpretar las leyendas mitol\u00f3gicas, mientras que los estoicos encontraban en \u00e9l  el medio de conciliar los mitos con las exigencias de sus doctrinas. Fil\u00f3n, firmemente adscrito a la observancia de la ley, busca, por medio del m\u00e9todo aleg\u00f3rico, alcanzar el sentido interior y profundo de la ley exterior. De esta manera, su comentario aleg\u00f3rico del G\u00e9nesis contiene una historia moral del alma humana, desde su origen celeste hasta su purificaci\u00f3n moral definitiva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo aleg\u00f3rico permite a Fil\u00f3n encontrar, en el Antiguo Testamento, toda la filosof\u00eda hel\u00e9nica; a sus ojos, los sabios de Grecia no dijeron ni ense\u00f1aron nada que los escritores inspirados no hubiesen dicho o ense\u00f1ado mejor que ellos. Fil\u00f3n se siente ciudadano del mundo. En lugar de estar encerrado en los l\u00edmites estrechos de su raza y de su religi\u00f3n, vive en comuni\u00f3n con todos los sabios de todos los tiempos. El juda\u00edsmo, tal como lo describe, se vuelve la religi\u00f3n espiritual de la humanidad. Leyendo a Fil\u00f3n, se podr\u00eda tener la impresi\u00f3n que reduce el drama b\u00edblico a una alegor\u00eda moral del drama interior del alma humana, no sin difuminar el car\u00e1cter personal del Dios de Israel o la historicidad de la Biblia, con miras a reemplazarla por un pensamiento griego y antihist\u00f3rico. Apariencia reforzada por su lenguaje: cada una de sus frases o casi todas contienen expresiones tomadas de la filosof\u00eda. Sin embargo, subraya R. Arnaldez, Fil\u00f3n no niega nunca ni la letra de las prescripciones de la Ley ni la realidad hist\u00f3rica de los acontecimientos relatados por la Biblia. Los mandamientos, en su materialidad, se dirigen a los cuerpos. Ahora bien, por medio de su cuerpo, el hombre vive en la historia. Fil\u00f3n nunca reduce las realidades abstractas a conceptos abstractos; su pensamiento  est\u00e1 encarnado. En lugar de que la originalidad de los jud\u00edos, descubridores de la historia, haya perdido con el contacto del pensamiento griego, se puede decir que fue a la inversa. Los conceptos hel\u00e9nicos se enriquecen con todos los rasgos de la personalidad que los encarna , as\u00ed la contemplaci\u00f3n se vuelve Mois\u00e9s. No es Plat\u00f3n quien reanima las im\u00e1genes de la Biblia, que algunos creyeron muertas, sino Mois\u00e9s que restituye al platonismo toda la riqueza carnal de la realidad .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun cuando Fil\u00f3n utiliza materialmente los procedimientos de la alegor\u00eda estoica, su intenci\u00f3n exeg\u00e9tica es original: no quiere racionalizar los mitos, sino encontrar una verdad revelada, sometida a las insuficiencias del lenguaje, siempre simb\u00f3lico. O\u00edr es menos perfecto que ver; ahora bien, Dios habla para hacer comprender a los hombres lo que ve; tal es el motor de la alegor\u00eda. Por una transposici\u00f3n radical, Fil\u00f3n integr\u00f3 profundamente en su pensamiento de creyente jud\u00edo el m\u00e9todo aleg\u00f3rico de los griegos . De esta manera &#8211; aunque el asunto no haya sido probado &#8211; fue que Fil\u00f3n pudo influenciar a los autores del Nuevo Testamento en el momento en que ellos se preocuparon por presentar el mensaje de Cristo al mundo griego y en griego; sobre todo, as\u00ed fue que Fil\u00f3n tuvo &#8211; y esto es seguro &#8211; una influencia decisiva sobre los padres de la Escuela de Alejandr\u00eda y sobre su m\u00e9todo exeg\u00e9tico. Al punto que cierta leyenda cristiana quer\u00eda hacer de \u00e9l casi un Padre de la Iglesia, y en todo caso un profeta. En la catedral de Puy, en Francia, un antiguo fresco lo presenta en torno a una crucifixi\u00f3n \u00a1con Isa\u00edas, Oseas y Jerem\u00edas&#160;!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un exegeta contempor\u00e1neo, el Padre A. Feuillet, estima que san Pablo, en un texto inmediatamente anterior al que constituye uno de los fundamentos b\u00edblicos decisivos de la ex\u00e9gesis tipol\u00f3gica de los Padres, depend\u00eda de Fil\u00f3n . Se trata de la identificaci\u00f3n entre la Sabidur\u00eda de Dios y la roca del \u00c9xodo, hecha formalmente por Fil\u00f3n y en la cual se inspira el Ap\u00f3stol en 1 Cor 10, 1-5, inmediatamente antes de enunciar su gran principio: \u201cTodas las cosas les sucedieron a ellos en figura y fueron escritas para amonestarnos a nosotros, para quienes ha llegado la plenitud de los tiempos\u201d (1Cor, 10, 11; cf. 10, 6). Semejante principio, expuesto de manera tan simple, sin limitaci\u00f3n, constituye la base inspirada de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica, aun si se haya abusado de ella m\u00e1s de una vez. En sustancia, es lo que reconoce y desarrolla otro exegeta contempor\u00e1neo, Pierre Grelot . Fijemos con \u00e9l el sentido esencial del pensamiento paulino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de haber planteado este principio, Pablo saca en seguida aplicaciones moralizantes (10, 6-10), el principio mismo da a los ejemplos morales un fundamento profundo. Los personajes y los acontecimientos de anta\u00f1o (Mois\u00e9s, el paso del mar Rojo, el man\u00e1, y  el agua de la roca a los que hace alusi\u00f3n el contexto antecedente: 10, 1-4) pose\u00edan una significaci\u00f3n con respecto al futuro escatol\u00f3gico, a los \u00faltimos tiempos en los que hemos entrado (10, 11) es  decir con respecto al misterio de Cristo y a los sacramentos de su Nueva Alianza. Significaci\u00f3n es decir muy poco: estas figuras prof\u00e9ticas contienen incluso una presencia secreta del misterio futuro, una misteriosa participaci\u00f3n en su realidad; de ah\u00ed el calificativo de \u201cespiritual\u201d adscrito al man\u00e1, a la roca y al agua de la roca: alimento espiritual, bebida espiritual, roca espiritual (10,3). Este principio no se restringe s\u00f3lo a los acontecimientos del \u00c9xodo; te\u00f3ricamente, podr\u00eda aplicarse, ciertamente no a todos los detalles de la Ley antigua, pero al menos a los grandes acontecimientos hist\u00f3ricos que el Antiguo Testamento nos describe a prop\u00f3sito del \u00c9xodo .<br \/>\nSan Pablo no hace menci\u00f3n expl\u00edcita de \u00e9l &#8211; fuera de I Cor 10 &#8211; m\u00e1s que a prop\u00f3sito de Ad\u00e1n, \u201cfigura de Aquel que deb\u00eda venir\u201d (Rom 5, 14; cf.&#160;! Cor 15, 45-49). Pero estaba por detr\u00e1s de la alegor\u00eda (G\u00e1l 4, 22-30) construida sobre las dos esposas y los dos hijos de Abrah\u00e1m que son, es decir representan, a las dos alianzas, las dos Jerusal\u00e9n, los dos pueblos, porque Isaac, hijo de la promesa nos representaba de antemano (cf. nota 65).<br \/>\nUna figura (tupos: Rom 5, 14&#160;; 1 Cor 10, 10) puede definirse como un s\u00edmbolo anunciador de las realidades escatol\u00f3gicas, inscrito en la filigrana de la historia santa. Inversamente, las realidades escatol\u00f3gicas (es decir: Cristo, su Iglesia y sus sacramentos, la consumaci\u00f3n final del misterio de la salvaci\u00f3n ) correspondiendo a los tipos b\u00edblicos pueden ser considerados como antitipos (antitupoi: 1 Pe 3, 21 a prop\u00f3sito del bautismo). Parad\u00f3jicamente, este mismo lenguaje es retomado por la ep\u00edstola a los Hebreos en un sentido diametralmente opuesto . Ah\u00ed, el tupos, es decir el modelo o el arquetipo, del culto del Antiguo Testamento con su lugar sagrado, sus sacerdotes, sus ritos,  es descubierto en el sacrificio de Cristo que entra por la ascensi\u00f3n en el santuario celeste (8, 5). El culto cristiano encierra la imagen substancial de esta realidad celeste y venidera; posee el \u201cicono\u201d (\u201ceik\u00f4n\u201d: 10, 1) de esta verdad (8, 5&#160;; 9, 11&#160;; 10, 1), mientras que el culto antiguo no pose\u00eda m\u00e1s que una r\u00e9plica, un antitipo (antitupos: 9, 24), una copia (hupodeigma&#160;: 8, 5&#160;; 9, 23) un s\u00edmbolo y una par\u00e1bola en sus instituciones o acontecimientos ( 9, 9&#160;; 11, 19), nada m\u00e1s que una sombra (8, 5&#160;; 10, 1), aunque real, siendo ya presencia secreta del Nuevo Testamento en el Antiguo, en la unidad profunda del plan divino en dos etapas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s el alcance figurativo del Antiguo Testamento subsiste a\u00fan en el seno del Nuevo, a pesar de la abrogaci\u00f3n de sus disposiciones provisionales, ligadas al rol pedag\u00f3gico de la Ley. Las escrituras de la Antigua Alianza pueden todav\u00eda instruirnos , y por tanto siguen siendo, en este sentido, Escrituras santas de la Nueva Alianza. Pero resulta que, a la luz de la ep\u00edstola a los Hebreos, las figuras de la Antigua Alianza apuntan hacia una \u00fanica realidad en tres niveles: Cristo y su historia pasada, Cristo en su Iglesia presente (imagen), Cristo en su manifestaci\u00f3n futura o verdad. Cristo se muestra as\u00ed, a la vez, como arquetipo eterno y anterior, el teleotipo que aclara nuestra experiencia presente e hist\u00f3rica en el seno de la Iglesia. Esta propuesta compleja se esclarece a la luz de otra problem\u00e1tica, relativamente simple en la \u00e9poca del Nuevo Testamento, pero que la historia se ha encargado de embrollarla: aquella de la letra y del esp\u00edritu. Para san Pablo, en quien se inspiraron los Padres de la Iglesia, la letra designa la Escritura interpretada a la manera de los jud\u00edos y no a la luz de Cristo, mientras que, para el mismo Pablo, el esp\u00edritu de la Escritura es el sentido que la revelaci\u00f3n del misterio de Cristo le ha dado, la interpretaci\u00f3n de los textos del Antiguo Testamento a la luz de Cristo&#160;: la letra mata, el esp\u00edritu vivifica ( 2 Cor 3, 6&#160;; cf. Rom 2, 29&#160;; 7 , 6). De ah\u00ed la expresi\u00f3n de sentido espiritual y, por oposici\u00f3n, la de sentido literal o corporal o hist\u00f3rico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy d\u00eda, con ciertos matices y diferencias, \u201cla distinci\u00f3n del sentido literal y del sentido pleno recubre casi la distinci\u00f3n del esp\u00edritu y de la letra tal como la entiende san Pablo\u201d, observa P. Grelot . En la \u00e9poca moderna, se entiende por sentido literal lo que toma en cuenta el autor humano. Este sentido literal es siempre relativo al misterio de la salvaci\u00f3n; pero cuando se trata de or\u00e1culos prof\u00e9ticos, apunta directamente al misterio de Cristo, consumador de la salvaci\u00f3n. El sentido literal as\u00ed concebido, incluye todo hacia lo que se orientaba la carta paulina; ella agregaba un matiz despectivo que no se le podr\u00eda adjudicar, tanto que se mantiene abierta a una lectura cristiana. Por el contrario, si el sentido espiritual de los textos b\u00edblicos est\u00e1 definido en funci\u00f3n del esp\u00edritu paulino, se convierte en el equivalente exacto del sentido pleno, puesto que \u00e9ste consiste en ir m\u00e1s all\u00e1 de la letra para encontrar en los textos la presencia vivificante de Cristo  situando el sentido de un texto particular en el contexto global de todo el plan divino de la salvaci\u00f3n. Este sentido pleno sobrepasa el horizonte de un autor humano, pero no el de Dios, que lo hab\u00eda tenido en cuenta desde el momento en que inspir\u00f3 la composici\u00f3n del texto. (As\u00ed, por ejemplo, el salmo 22 no era m\u00e1s que una s\u00faplica individual entre otras, que expresaba la oraci\u00f3n de un israelita piadoso quebrado por la prueba. Pero desde que Cristo lo recit\u00f3 sobre la cruz para traducir su propia situaci\u00f3n, emergi\u00f3 de su sentido literal un sentido pleno en relaci\u00f3n directa con el misterio de la Pasi\u00f3n y que Dios hab\u00eda tenido en cuenta al momento en que inspir\u00f3 al autor humano).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomemos y recopilemos lo que hemos dicho sobre tipolog\u00eda, letra y esp\u00edritu en Pablo. Desarrollemos las implicaciones. Queda claro que para el Ap\u00f3stol los acontecimientos del Antiguo Testamento tienen varios sentidos: un sentido inmediato e hist\u00f3rico -podemos llamarlo literal-, y un sentido mediato, cristol\u00f3gico, espiritual: el sentido espiritual o pleno. Si se sigue la pista indicada por la ep\u00edstola a los Hebreos, veremos que El sentido espiritual mismo es doble: terrestre y celeste; concierne a Cristo en su vida pasada, en su existencia presente en la Iglesia, futura y eterna en la Jerusal\u00e9n celeste del Reino consumado. En Pablo, los acontecimientos de la Ley Antigua, e incluso los anteriores, de los tiempos de la promesa y de la primera creaci\u00f3n evocan para nosotros la noci\u00f3n de causa material respecto de Cristo, mientras que, en la ep\u00edstola a los Hebreos, el misterio pascual de Cristo es an\u00e1logo a una causa final del primer Ad\u00e1n y de la Antigua Alianza. Todo ocurri\u00f3 como si Pablo hubiese querido unificar al servicio de Cristo y de la revelaci\u00f3n de la Nueva Alianza, de una parte las t\u00e9cnicas rab\u00ednicas de ex\u00e9gesis  y de otra una \u201cconcepci\u00f3n tipol\u00f3gica que lo distingue muy profundamente de los predicadores de las sinagogas\u201d  y que recibe de Fil\u00f3n, no sin antes repensarla en Cristo. Mientras que Fil\u00f3n la pon\u00eda al servicio de la Revelaci\u00f3n de la Antigua Alianza, Pablo la retoma en direcci\u00f3n de esta Alianza Nueva hacia la cual tend\u00eda la Antigua.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante subrayar que semejante integraci\u00f3n, ya preparada por el Deutero-Isa\u00edas , fue cubierta por la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. A trav\u00e9s de Pablo, es el Esp\u00edritu de Dios quien nos propone una lectura determinada del Antiguo testamento. Todo lo que acabamos de recordar, tal vez no sin una simplificaci\u00f3n (por lo que nos excusamos delante de los especialistas) justifica globalmente, al nivel mismo del Nuevo Testamento, la lectura que los Padres hicieron del Antiguo. Decimos: globalmente. Ciertamente, no se trata de canonizar cada aplicaci\u00f3n de detalle, ni la peligrosa tendencia alegorizante de los Padres alejandrinos . Aunque tal vez pueda no ser plenamente satisfactoria para nosotros hoy d\u00eda, una presentaci\u00f3n tomista del sentido de la Escritura resume y sintetiza luminosamente el m\u00e9todo practicado por los Padres y que tiene su fundamento en los escritos paulinos: \u201cLo que se dice literalmente de Cristo, nuestra Cabeza, puede ser interpretado aleg\u00f3ricamente, refiri\u00e9ndolo a su cuerpo m\u00edstico, moralmente, refiri\u00e9ndolo a nuestros actos que deben estar reformados a su ejemplo, anag\u00f3gicamente, en tanto que en la persona de Cristo nos es mostrado el camino de la gloria .\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se notar\u00e1 el doble m\u00e9rito de esta afirmaci\u00f3n de Santo Tom\u00e1s de Aquino. Por una parte, el santo no pretend\u00eda, de ninguna manera, que cada l\u00ednea del Antiguo Testamento fuese susceptible de una lectura semejante; por otra parte, lo que dice se aplica tambi\u00e9n a los Evangelios, en armon\u00eda con su propia presentaci\u00f3n de los hechos y palabras de Cristo en su vida terrestre. Se\u00f1al\u00e9moslo de paso: la ex\u00e9gesis moderna no ignora tampoco una pluralidad de sentidos, pluralidad querida ya por los autores inspirados, en el Nuevo Testamento. De esta manera, los evangelistas, al transmitirnos lo que el Se\u00f1or hab\u00eda dicho y hecho, a la luz de Pascua y Pentecost\u00e9s, \u201cen funci\u00f3n de la situaci\u00f3n de las Iglesias\u201d &#8211; por retomar los mismos t\u00e9rminos del Concilio Vaticano II &#8211; nos dicen expl\u00edcitamente que la misma palabra, el mismo hecho sirve para comprender los niveles distintos y sucesivos de la intenci\u00f3n de Jes\u00fas, de la inteligencia que tuvo de ellos la comunidad que escuchaba el hecho o la palabra en cuesti\u00f3n, y luego de lo que ellos mismos quisieron significar al ponerlos por escrito. Adem\u00e1s se sabe cu\u00e1nto han subrayado los exegetas modernos la significaci\u00f3n inseparablemente eclesial, \u00e9tica y sacramental de los signos jo\u00e1nicos . \u00a1Qu\u00e9 lejos nos encontramos aqu\u00ed de cualquier falsa unicidad del sentido literal y qu\u00e9 cerca nos encontramos de una pluralidad plenaria de las significaciones, sea expl\u00edcitas, sea impl\u00edcitas , de numerosos textos b\u00edblicos!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, parece que por algunos lados, y a menudo sin saberlo , los exegetas retoman los horizontes de una ex\u00e9gesis patr\u00edstica capaz, a pesar de sus numerosos l\u00edmites, de ayudarlos en sus investigaciones actuales. Se ve que hay tesis exeg\u00e9ticas defendidas en el Instituto b\u00edblico de Roma que se preocupan, al abordar el vers\u00edculo tal de la Escritura, de rastrear el comentario no s\u00f3lo en la \u00e9poca moderna, sino ante todo y met\u00f3dicamente en los Padres . En Jerusal\u00e9n, los profesores del Instituto b\u00edblico franciscano hacen estudiar sistem\u00e1ticamente el comentario de cualquier vers\u00edculo en la patr\u00edstica antenicena.\n<\/p>\n<h1>Inter\u00e9s de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este renovado inter\u00e9s por la ex\u00e9gesis patr\u00edstica se debe a varias razones. Tratemos de enumerar las principales.<br \/>\nAnte todo, los exegetas modernos sospechan que podr\u00edan, sobre puntos particulares, aprender mucho de los Padres y descubrir en ellos pistas para la soluci\u00f3n de problemas siempre pendientes<br \/>\nAdem\u00e1s, muchos han sido atra\u00eddos por la profundidad con la cual Henri de Lubac les present\u00f3 el acto exeg\u00e9tico de los Padres. No s\u00f3lo supo mostrarnos hasta qu\u00e9 punto los Padres comprendieron que el sentido literal y el sentido espiritual constituyen y son el Antiguo y el Nuevo Testamento, dos Econom\u00edas, dos Dispensaciones, dos Alianzas, las cuales dieron nacimiento a dos pueblos, a dos reg\u00edmenes establecidos por Dios uno despu\u00e9s del otro, para ordenar las relaciones del hombre con \u00c9l . Pero sobre todo, no sin antes exhibir una lujosa y sorprendente erudici\u00f3n, el Padre de Lubac nos ayuda a percibir mejor, con los Padres, a Cristo como el exegeta (cf. Lc 24, 44-45&#160;; Jn 1, 18) y la ex\u00e9gesis de la Escritura a la vez; una ex\u00e9gesis que es acto antes que palabra. La ex\u00e9gesis de Cristo es Acto . Conviene citar aqu\u00ed m\u00e1s extensamente a Henri de Lubac:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de explicar a sus disc\u00edpulos, en la noche de Pascua, c\u00f3mo la Escritura antigua da testimonio del Testamento nuevo y se encuentra de esta manera cambiada en \u00c9l, Jes\u00fas opera este cambio&#8230; Exegeta de la Escritura, Jes\u00fas lo es por excelencia en el acto por el cual cumple su misi\u00f3n, en esa hora solemne para la cual vino: en el acto de su sacrificio, en la hora de su muerte en cruz. Es entonces cuando dice en sustancia: Ecce nova facio omnia, he aqu\u00ed que hago nuevas todas las cosas (Ap 21, 5). Entonces es cuando mata en su letra las sombras y las im\u00e1genes, y cuando manifiesta el esp\u00edritu del que vivir\u00e1n sus fieles&#8230; Al pronunciar el consummatum est (Jn 19, 30) sobre ese pat\u00edbulo que designa simb\u00f3licamente la \u00faltima letra del alfabeto hebreo, Jes\u00fas da a toda la Escritura su consumaci\u00f3n revelando por este medio todo el misterio de la redenci\u00f3n del hombre, escondido en los veintid\u00f3s libros del Antiguo Testamento. Su cruz es la \u00fanica llave, universal . Mediante este sacramento de la cruz, integr\u00f3 los dos Testamentos en un solo cuerpo de doctrina, uniendo los preceptos antiguos a la gracia evang\u00e9lica. Le\u00f3n de Jud\u00e1, obtiene muriendo la victoria que abre el Libro siete veces sellado  [&#8230;] La lanzada del centuri\u00f3n consum\u00f3 en verdad lo que la vara de Mois\u00e9s, golpeando la roca, hab\u00eda consumado en figura: del costado traspasado por la lanza brotan las fuentes del Nuevo Testamento; \u201csi Jes\u00fas no hubiese sido abatido; si de su costado no hubiese salido el agua y la sangre, sufrir\u00edamos a\u00fan sed por la Palabra de Dios\u201d . [&#8230;] Saliendo del sepulcro, Cristo aparta la piedra de la letra que lo cubr\u00eda, esa piedra de la letra que hasta entonces obstaculizaba la inteligencia espiritual, esa piedra que prof\u00e9ticamente ya hab\u00eda hecho retirar de la tumba de L\u00e1zaro .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otros t\u00e9rminos, el inter\u00e9s de los exegetas por los Padres y por su hermen\u00e9utica est\u00e1 ligado a la importancia que acompa\u00f1a a la problem\u00e1tica de las relaciones entre los dos Testamentos, del mesianismo, de la cristolog\u00eda.<br \/>\nPor \u00faltimo, se comienza a sospechar que un retorno parcial a la ex\u00e9gesis y al m\u00e9todo de los Padres, matizado, adaptado a los progresos t\u00e9cnicos hechos desde entonces, podr\u00eda ayudar a los exegetas en la direcci\u00f3n de la unificaci\u00f3n sint\u00e9tica del acto exeg\u00e9tico como a los predicadores en su servicio de la Palabra de Dios. Queda claro que una buena parte de los trabajos de los exegetas contempor\u00e1neos desemboca en una atomizaci\u00f3n de la lectura de la Escritura y en un tecnicismo que desalienta y que lo  pulveriza todo. Tenemos instrumentos m\u00e1s seguros y m\u00e1s numerosos para descubrir el sentido espiritual de las Escrituras , \u00a1pero muchas de nuestras actuales obras de ex\u00e9gesis casi no est\u00e1n orientadas, como lo estuvieron los Padres, hacia el descubrimiento del sentido anag\u00f3gico, hacia el regreso a Dios, por medio del ejercicio de las virtudes y por los sacramentos, a trav\u00e9s de la lectura de las Escrituras! Este es el origen de la crisis de cierta predicaci\u00f3n y, m\u00e1s radicalmente, la crisis de la fe, no de la Iglesia, sino en la Iglesia.<br \/>\nEn el contexto de una percepci\u00f3n aguda de las virtualidades de una exposici\u00f3n doctrinal-Kerygm\u00e1tica y de aliento misionero de la teor\u00eda patr\u00edstica de los cuatro sentidos o m\u00e1s bien del cu\u00e1druple sentido de la Escritura, se nos propone  una seductora analog\u00eda e integraci\u00f3n entre estas cuatro \u201cnotas de la Escritura\u201d  y las cuatro notas de la Iglesia, siguiendo el Credo de los Padres. Expondremos a nuestra manera semejante relaci\u00f3n.<br \/>\nLa \u00fanica Escritura de la \u00fanica Iglesia se dirige a la \u00fanica humanidad. La unidad de la Escritura es un factor de la unidad de la Iglesia , la santidad de esta Escritura santificante la santifica. La Iglesia apost\u00f3lica recibe de los Ap\u00f3stoles la explicaci\u00f3n global del Antiguo Testamento a la luz del misterio de Cristo. as\u00ed, como tambi\u00e9n de todas las culturas, preparaciones al Evangelio. La Escritura, recibida universalmente, contribuye a la catolicidad de la Iglesia, siempre en crecimiento hasta el regreso de Cristo hacia el cual esta Escritura nos tiende \u201canag\u00f3gicamente\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, el ejercicio, moderado, pero constante, en el seno de las normas actualmente reconocidas por una sana ex\u00e9gesis y por el magisterio de la Iglesia, del m\u00e9todo patr\u00edstico de interpretaci\u00f3n podr\u00eda incitarnos de una manera decisiva a evitar los compartimientos estancos y las separaciones entre lectura de la Escritura, vida sacramental, esfuerzo \u00e9tico, actuar eclesial, en el horizonte de la tensi\u00f3n hacia la espera del fin \u00faltimo. Ser\u00e1 as\u00ed como la vida humana y cristiana reunificada al rededor de la palabra de Dios, har\u00e1 brillar con nuevo esplendor la unidad inamisible de la Iglesia \u00fanica del Dios \u00fanico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acabamos de insinuarlo: los Padres no podr\u00edan hoy d\u00eda brindarnos el servicio que acabamos de esbozar si no nos inspir\u00e1ramos en su preocupaci\u00f3n fundamental, manteni\u00e9ndonos, con ellos, \u201cfieles a la regla de la Iglesia celeste de Cristo (ekkl\u00e8sia ouranios ), regla que ha llegado hasta nosotros por medio de la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica\u201d. En el siglo XIX, esta norma de Or\u00edgenes  era comentada de manera luminosa por J. A. Moehler&#160;:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escritura debe ser interpretada seg\u00fan el Esp\u00edritu, porque ella es obra del Esp\u00edritu Santo; la Iglesia de Jes\u00fas es la que nos lo da este Esp\u00edritu, la que ha llegado hasta nosotros en una perfecta continuidad; lo que la contradiga debe ser tenido por err\u00f3neo&#8230; La Escritura debe ser interpretada espiritualmente, es decir que no se puede encontrar en ella nada que est\u00e9 en contradicci\u00f3n con la convicci\u00f3n de la Iglesia&#8230; Es propio de la Iglesia exponer las Escrituras&#8230; Hay un no s\u00e9 qu\u00e9 de grande, de sublime, de verdaderamente divino en la manera en que el cat\u00f3lico lee la Sagrada Escritura, la lee con la totalidad de los fieles a los que est\u00e1 unido por un mismo esp\u00edritu sin distinci\u00f3n de tiempo, como si se encontraran reunidos en un templo santo donde sopla el \u00fanico Esp\u00edritu que los penetra a todos. Como si todos no formaran m\u00e1s que un alma. Como si toda una familia leyera la carta afectuosa del padre amante y amado&#8230;He ah\u00ed el consensus unanimis   del concilio de Trento, imagen de una unidad en completa libertad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cat\u00f3licos no son los \u00fanicos que invocan razones teol\u00f3gicas para acoger con fervor la ex\u00e9gesis patr\u00edstica; un te\u00f3logo protestante como el Pastor Lods subrayaba en Par\u00eds, en 1978, el m\u00e9rito de esta ex\u00e9gesis, que engloba a la Escritura en su totalidad , sin dejar paso a las elecciones, que son el punto de partida de todas la herej\u00edas (Marci\u00f3n eligi\u00f3 a Lucas y Pablo, rechazando el Antiguo Testamento; el montanismo sobrestima el evangelio jo\u00e1nico y la escatolog\u00eda, etc.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, no es de extra\u00f1ar que la Iglesia Cat\u00f3lica, en el curso de los siglos XIX y XX. a trav\u00e9s de la voz de los Papas Le\u00f3n XIII, P\u00edo XII y Pablo VI (en Vaticano II) haya exaltado la importancia de la ex\u00e9gesis de los Padres, a la vez que indicaba sus l\u00edmites.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00f3n XIII, en 1893, en la Enc\u00edclica Provindetissimus Deus, remit\u00eda la ex\u00e9gesis patr\u00edstica a la de las reglas de interpretaci\u00f3n que los Padres recibieron de los Ap\u00f3stoles, e insinuaba que se apoyaba sobre su carisma episcopal de sucesores de los ap\u00f3stoles; sacando importantes conclusiones:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Padres explicaban las Escrituras no a partir de su propia opini\u00f3n, sino a partir de los escritos y la autoridad de sus predecesores, porque era evidente que estos hab\u00edan recibido de la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica una regla de interpretaci\u00f3n (ipsos ex apostolica successione intelligendi regulam  suscepisse). El testimonio de los santos Padres que, \u201cdespu\u00e9s de los Ap\u00f3stoles fueron, por as\u00ed decirlo, los jardineros de la Santa Iglesia, sus constructores, sus pastores, que la nutrieron, y que la hicieron crecer \u201d tiene tambi\u00e9n una gran autoridad todas las veces que explican, todos, de una misma manera un texto b\u00edblico, como concerniente a la fe o a las costumbres: porque de su acuerdo resulta claramente que, seg\u00fan la doctrina cat\u00f3lica, esta explicaci\u00f3n deriva de los Ap\u00f3stoles por tradici\u00f3n (ita ab Apostolis secundum catholicam fidem traditum nitide eminet) .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho de otra manera, el consentimiento un\u00e1nime de los Padres, incluso si como deb\u00eda precisarlo P\u00edo XII, de hecho no se dio m\u00e1s que en un reducido n\u00famero de casos , significa que el punto en cuesti\u00f3n se remonta a los ap\u00f3stoles: por eso Le\u00f3n XIII, retomando los t\u00e9rminos de Vaticano I, precisaba que no est\u00e1 permitido interpretar la Escritura de una manera contraria al consentimiento un\u00e1nime de los Padres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la Iglesia no ha insistido solamente sobre este rol de los Padres como testigos aut\u00e9nticos de la Revelaci\u00f3n divina, sino tambi\u00e9n sobre otras razones que los exegetas tienen al cultivar sus escritos. Este fue claramente el caso de P\u00edo XII en su gran enc\u00edclica de 1943 sobre los Estudios B\u00edblicos, Divino Afflante Spiritu:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llevar adelante su tarea, el exegeta podr\u00e1 encontrar una ayuda preciosa en el estudio serio de las obras que los Santos Padres, los Doctores de la Iglesia y los m\u00e1s ilustres exegetas de los tiempos pasados consagraron a la explicaci\u00f3n de las Sagradas Ep\u00edstolas. Aquellos, en efecto aunque a veces   su erudici\u00f3n profana y sus conocimientos ling\u00fc\u00edsticos fueron menos adelantados que los de los exegetas modernos, los superan en raz\u00f3n del rol que Dios les atribuy\u00f3 en la Iglesia, por una suerte de suave intuici\u00f3n de las cosas celestes y por una admirable penetraci\u00f3n de esp\u00edritu, gracias a las cuales se dirigen mucho antes a las profundidades de la palabra divina iluminando todo lo que pueda servir para explicar la doctrina de Cristo y a hacer progresar la santidad de vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Destaquemos aqu\u00ed  la introducci\u00f3n de una raz\u00f3n distinta de aquella que evocamos anteriormente con Le\u00f3n XIII para estudiar la ex\u00e9gesis patr\u00edstica: ella \u201cpenetra mucho antes las profundidades de la palabra divina\u201d dicho de otra manera en su sentido espiritual, y pone de relieve, no s\u00f3lo los aspectos hist\u00f3ricos, sino tambi\u00e9n \u201cla doctrina de Cristo\u201d, resaltando lo que P\u00edo XII llama un poco m\u00e1s adelante el \u201csentido literal teol\u00f3gico\u201d de las Escrituras . Equivale  a decir que el exegeta debe ser tambi\u00e9n, inseparablemente y ante todo un te\u00f3logo, preocupado por transmitir en su plenitud lo que Dios ha querido ense\u00f1ar a trav\u00e9s de las Escrituras, lo que el ap\u00f3stol Juan, siguiendo a Jes\u00fas mismo, llama la \u201cdoctrina de Cristo\u201d, que  quien no la posee  y no permanece en ella no tiene al Padre ni al Hijo (2 Jn 9; cf. 7, 16-17). De ah\u00ed, adem\u00e1s, la importancia que presenta la ex\u00e9gesis doctrinal de los Padres para el te\u00f3logo de oficio, especialmente si se recuerda, con Le\u00f3n XIII y Vaticano II, que el estudio de la sagrada Escritura debe ser el alma de toda su teolog\u00eda .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que buscaba P\u00edo XII era pasar de lo ideal a lo real, al analizar el estado de los estudios de ex\u00e9gesis en el  momento en que escrib\u00eda&#160;:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente es lamentable que estos precios\u00edsimos tesoros de la antig\u00fcedad cristiana sean tan poco conocidos por tantos escritores de nuestro tiempo y que los historiadores de la ex\u00e9gesis no hayan realizado todav\u00eda todo lo que parecer\u00eda necesario para un estudio met\u00f3dico y una justa apreciaci\u00f3n de esta materia tan importante. Quiera el cielo que se levanten en gran n\u00famero los trabajadores que investiguen con cuidado los autores y las obras cat\u00f3licas que han interpretado las Sagradas Escrituras y que tomen de ellos, por as\u00ed decirlo, todas las riquezas casi inconmensurables amasadas por estos autores. Contribuir\u00e1n, de esta manera, a mostrar de mejor manera con qu\u00e9 cuidado esos antiguos exegetas escrutaron y sacaron a luz la doctrina de los Libros Sagrados, y a obligar a los exegetas contempor\u00e1neos a inspirarse con su ejemplo, a buscar en ellos argumentos oportunos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed se realizar\u00e1 finalmente la feliz y fecunda uni\u00f3n de la doctrina y de la unci\u00f3n de los antiguos con la erudici\u00f3n m\u00e1s vasta y el arte m\u00e1s perfeccionado de los modernos; uni\u00f3n que producir\u00e1 frutos novedosos en el campo de las divinas Letras, el cual no ser\u00e1 nunca suficientemente cultivado ni enteramente agotado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde 1943, se dio algo nuevo: la colecci\u00f3n Sources Chr\u00e9tiennes contribuy\u00f3 ciertamente a hacer conocida la ex\u00e9gesis de los Padres como su obra en general. Es verdad, sin embargo, que la mayor parte de los vol\u00famenes que public\u00f3 no concern\u00edan de manera espec\u00edfica a las obras exeg\u00e9ticas de los Padres. Sobre todo, la situaci\u00f3n que deplora P\u00edo XII no parece fundamentalmente modificada: los historiadores de la ex\u00e9gesis todav\u00eda no han estudiado met\u00f3dicamente los comentarios b\u00edblicos de los Padres,  que siguen sin ser mencionados por numerosos exegetas contempor\u00e1neos. Precisamente, ese es el origen de la obra que presentamos al p\u00fablico y que tiene por fin contribuir a cubrir la laguna mencionada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00edo XII manifestaba tambi\u00e9n dos l\u00edmites de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica: ante todo, insinuaba que hab\u00eda abusado a menudo de la ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica, al urgir la exposici\u00f3n del sentido espiritual, \u201cdado que, ciertamente, fue querida por Dios\u201d. Porque \u201cDios solo ha podido revel\u00e1rnoslo\u201d. Ahora bien, este sentido existe; \u201cCristo, los Ap\u00f3stoles, la tradici\u00f3n constante de la Iglesia (alusi\u00f3n evidente a los Padres) y el antiguo uso de la liturgia\u201d se refieren a ella . Semejante uso puede ser la ocasi\u00f3n de abuso: es verdad que muchos padres parecieron \u201cpresentar como sentido aut\u00e9ntico de la Sagrada Escritura a significaciones metaf\u00f3ricas\u201d, pr\u00e1ctica contra la cual el Papa de Divino Afflante Spiritu preven\u00eda a los exegetas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, Pi\u00edo XII subraya con fuerza que un gran n\u00famero de problemas b\u00edblicos han permanecido \u201cimpenetrables\u201d para los Padres (primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis, sentido literal de los salmos) que no estaban equipados para comprenderlos .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, la Iglesia est\u00e1 lejos de preconizar un regreso puro y simple a la ex\u00e9gesis patr\u00edstica, en especial a la de la escuela alejandrina. No quiere favorecer la investigaci\u00f3n de un sentido espiritual m\u00e1s que sobre la base de una b\u00fasqueda previa del sentido literal y no contra ella. La ex\u00e9gesis del sentido espiritual no debe ser antiliteral, sino \u201cpost-literal\u201d y \u201ctransliteral\u201d. Esto se desprende con toda claridad de la ense\u00f1anza de P\u00edo XII en Humani Generis, en 1950  .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSe trata entonces de que la Iglesia supere la ex\u00e9gesis de los Padres en todos sus elementos caducos como consecuencia de tantos descubrimientos. Pero se trata de sobrepasarla dentro de su l\u00ednea, buscando con ella y bajo su luz el sentido espiritual y doctrinal de los textos b\u00edblicos.<br \/>\nCorresponder\u00eda a Vaticano II, en su constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Revelaci\u00f3n divina, Dei Verbum, recoger la insistencia de los Pont\u00edfices anteriores haci\u00e9ndonos comprender por qu\u00e9 la ex\u00e9gesis se condenar\u00eda a la superficialidad si pretendiera ignorar a los Padres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Citemos es texto decisivo &#160;:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Esposa del Verbo encarnado, instruida por el Esp\u00edritu Santo, se esfuerza por adquirir una inteligencia cada vez m\u00e1s profunda de las Sagradas Escrituras, para ofrecer continuamente a sus hijos el alimento de la palabra divina: por este motivo (quapropter) favorece tambi\u00e9n el estudio de los santos Padres, tanto de Oriente como de Occidente, y el estudio de la liturgia.Se destacar\u00e1 la fuerza del nexo de causalidad que une el estudio de los Padres y de las Liturgias, por un lado, con el estudio de  la Escritura, por otro lado.  Debido a que la Iglesia alienta los estudios y la comprensi\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda de las Escrituras, estimula tambi\u00e9n el estudio de los Padres. Puesto que esto es un medio a tomar en cuenta con miras a \u201cla comprensi\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda de las Escrituras, fin perseguido, \u00bfno se puede pensar que la ignorancia de los Padres conducir\u00eda sea a la ignorancia de los aspectos profundos de la Escritura, sea a la superficialidad de los conocimientos b\u00edblicos, especialmente de la doctrina  de las Escrituras?<br \/>\nAdem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo la ignorancia de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica no culminar\u00eda en la ignorancia del tipo de ex\u00e9gesis practicado por la liturgia, o mejor dicho, por las liturgias, cuyos or\u00edgenes son, a menudo, contempor\u00e1neos a la \u00e9poca patr\u00edstica? \u00bfEsta ex\u00e9gesis no est\u00e1 largamente condicionada por la ex\u00e9gesis patr\u00edstica? La consecuencia ser\u00eda mayor ya que, siguiendo la ense\u00f1anza expl\u00edcita de Vaticano II, en el mismo documento solemne, es \u201csobre todo en la sagrada Liturgia que la Iglesia sigue tomando el pan de la vida que ofrece la mesa de la palabra de Dios para ofrecerlo a los fieles \u201d con el Cuerpo de Cristo .<br \/>\nLa declaraci\u00f3n conciliar sobre la importancia del estudio de los Padres con miras a adquirir una comprensi\u00f3n cada d\u00eda m\u00e1s profunda de las Sagradas Escrituras termina de aclararse cuando se le compara con las afirmaciones anteriores (\u00a7 12 y 16) de la misma constituci\u00f3n Dei Verbum, que ella ilumina a su vez. Son, de hecho, sobre todo los Padres los que nos ayudan a buscar y a descubrir no solamente lo que los autores humanos de las Escrituras, sino adem\u00e1s lo que el \u00fanico Autor supremo, Dios, \u201cquiso comunicarnos y transmitir a trav\u00e9s de sus palabras&#8230;poniendo \u00e9nfasis en la unidad de toda la Escritura en consideraci\u00f3n a la Tradici\u00f3n viva de toda la Iglesia y a la analog\u00eda de la fe\u201d (\u00a7 12) como tambi\u00e9n a percibir que \u201clos libros  del Antiguo Testamento, integralmente retomado en el mensaje evang\u00e9lico, alcanzan y muestran su completa significaci\u00f3n en el Nuevo Testamento\u201d solamente (\u00a7 16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando una parte de la ex\u00e9gesis moderna peca por abuso de an\u00e1lisis  al atomizar el texto sagrado, la Iglesia de Vaticano II quiere -las citas que acabamos de hacer lo muestran con toda claridad- devolvernos una comprensi\u00f3n unitaria y cristoc\u00e9ntrica, en un contexto de fe, de vida lit\u00fargica y eucar\u00edstica y de contemplaci\u00f3n espiritual , de estas Escrituras amenazadas de profanaci\u00f3n que ella califica con cada vez m\u00e1s mayor insistencia de \u201csagradas\u201d y \u201cdivinas\u201d, no sin subrayar que evocan la Encarnaci\u00f3n, en la debilidad de la carne y del lenguaje humano, del \u00fanico Verbo del Padre eterno (Ib\u00edd., \u00a7 13).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed la sugerencia expl\u00edcita, en los documentos post conciliares sobre la reforma lit\u00fargica , de un retorno a la predicaci\u00f3n cotidiana, cuya realizaci\u00f3n no dejar\u00eda de estimular el estudio de los Padres, y de sus comentarios continuos de la Escritura. \u00bfSu ex\u00e9gesis no es, de hecho, muy largamente, una \u201cex\u00e9gesis homil\u00e9tica\u201d en lo que, por lo dem\u00e1s, esta en perfecta armon\u00eda con los documentos que comenta? \u00bfNo es un exegeta contempor\u00e1neo el que destaca que la mayor parte de los textos b\u00edblicos fueron originalmente escritos destinados a celebraciones lit\u00fargicas y que su sentido no puede ser completamente comprendido m\u00e1s que al interior de una celebraci\u00f3n ritual&#160;?<br \/>\nA pesar de sus imperfecciones y de sus l\u00edmites, esperamos que la obra aqu\u00ed introducida dejar\u00e1 entrever el car\u00e1cter fascinante de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica, que encuentra su origen y su fin en la prolongaci\u00f3n sacramental, lit\u00fargica, de la presencia entre nosotros del Verbo Encarnado, exegeta del Padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, se debe a esta aproximaci\u00f3n sint\u00e9tica, global, y existencial que \u201cla antigua ex\u00e9gesis cristiana destaca &#8211; tan bien- la novedad prodigiosa del hecho cristiano. Ella pone en obra una dial\u00e9ctica sutil del antes y del despu\u00e9s; ella define las relaciones de la realidad hist\u00f3rica y de la realidad espiritual&#8230; Ella organiza toda la revelaci\u00f3n al rededor de un centro concreto: la cruz de Jesucristo. Ella es incluso una dogm\u00e1tica y una espiritualidad completas y completamente unificadas\u201d, escrib\u00eda con mucha raz\u00f3n, en 1959, Henri de Lubac .<br \/>\nS\u00ed, la antigua ex\u00e9gesis cristiana no es solamente una dogm\u00e1tica y una espiritualidad sino adem\u00e1s la unificaci\u00f3n perfecta de las dos: aborda el dogma bajo el aspecto de sus valores espirituales y considera los aspectos dogm\u00e1ticos inherentes a una vida espiritual preocupada de ser eclesial. Por esto es prodigiosamente actual, respondiendo a una necesidad que a menudo, de hecho, la ex\u00e9gesis actual, a pesar de estar mejor equipada para satisfacerla, no satisface. Hasta el d\u00eda en que no retomen la escuela de los Padres, los exegetas no estar\u00e1n en capacidad de superarlos y de encontrar, dentro de la Iglesia,  el sentido integral de su vocaci\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral .<br \/>\nEl car\u00e1cter irremplazable del recurso a la ex\u00e9gesis patr\u00edstica fue subrayado m\u00e1s recientemente por el Padre Congar en estos t\u00e9rminos&#160;:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La espiritualidad de los Padres no se distingue de su contemplaci\u00f3n dogm\u00e1tica, ligada ella misma a su meditaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras. Los Padres determinaron la vida de la Iglesia&#8230; a partir de las Sagradas Escrituras y de la experiencia de la realidad cristiana, ambas condicion\u00e1ndose y esclareci\u00e9ndose rec\u00edprocamente&#8230; Nuestra fe en la Trinidad Santa&#8230; en Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre, en la gracia, en la Eucarist\u00eda, la Virgen Mar\u00eda, en la Iglesia y en su sacerdocio es a la vez enteramente b\u00edblico y enteramente patr\u00edstico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto esperamos que esta Introducci\u00f3n a la historia de la ex\u00e9gesis de los Padres griegos y orientales sea \u00fatil, no solamente a los exegetas y a los te\u00f3logos, sino adem\u00e1s a los predicadores y a los catequistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L\u00edmites y amplitud del proyecto Introducci\u00f3n de Bertrand de Margerie S.J. M\u00e9todo seguido Antecedentes jud\u00edos y fundamentos b\u00edblicos de la ex\u00e9gesis de los Padres Su apreciaci\u00f3n por el Magisterio de la Iglesia Generalmente se reconoce que no disponemos, hoy d\u00eda, en ning\u00fan idioma, de una historia de la ex\u00e9gesis patr\u00edstica. Tenemos numerosas monograf\u00edas sobre la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-introduccion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEXEGESIS PATRISTICA: INTRODUCCION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24681","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24681\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}