{"id":24682,"date":"2016-02-05T16:45:41","date_gmt":"2016-02-05T21:45:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-escuela-de-antioquia\/"},"modified":"2016-02-05T16:45:41","modified_gmt":"2016-02-05T21:45:41","slug":"exegesis-patristica-escuela-de-antioquia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-escuela-de-antioquia\/","title":{"rendered":"EXEGESIS PATRISTICA: ESCUELA DE ANTIOQUIA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La influencia hist\u00f3rica de la escuela de Antioqu\u00eda fue, como la de la escuela de Alejandr\u00eda, inmensa, especialmente en la \u00e9poca patr\u00edstica de la Edad Media.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta influencia, hay que reconocerlo, no fue siempre positiva, ni apreciada como tal. Muchos estar\u00edan tentados de identificar pura y simplemente escuela de Antioqu\u00eda y ex\u00e9gesis nestoriana, racionalista, que divide a Cristo y su misterio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero se puede reducir la escuela de Antioqu\u00eda a sus grandes maestros, Teodoro de Mopsuestia y Diodoro de Tarso? San Juan Cris\u00f3stomo, que fue su condisc\u00edpulo y disc\u00edpulo, y en el que la Iglesia Universal se reconoci\u00f3 al punto de proclamarlo su doctor, \u00bfno sigue siendo la figura principal de esta escuela?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, siempre se ha querido oponer, sistem\u00e1ticamente, a las dos escuelas de Antioqu\u00eda y Alejandr\u00eda. La primera inculcar\u00eda el sentido literal, la segunda el sentido espiritual de las Escrituras. La primera permanecer\u00eda vinculada a todas las ra\u00edces hist\u00f3ricas de las realidades b\u00edblicas; la segunda planear\u00eda fuera y por encima de la historia, en una esfera et\u00e9rea y un tanto m\u00edstica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajos contempor\u00e1neos aprovecharon estas simplificaciones excesivas, sin dejar de reconocer la parte de realidad que tra\u00edan consigo. Inspir\u00e1ndonos en ellos, subrayaremos los valores fundamentales que Antioqu\u00eda capt\u00f3, en su conocimiento de la actividad prof\u00e9tica como \u2013 simult\u00e1neamente &#8211; historia y contemplaci\u00f3n (the\u00f4r\u00eda), los criterios que permiten reconocer los recursos del escritor sagrado a la the\u00f4r\u00eda, lo mismo que algunos puntos particulares de aplicaci\u00f3n, a\u00fan en nuestros d\u00edas sugestivos, de la intuici\u00f3n fundamental de Antioqu\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, nos preguntaremos, frente a este futuro posible de las opiniones antioquenas, qu\u00e9 destino le reserv\u00f3 la Iglesia;, c\u00f3mo los apreci\u00f3 la Tradici\u00f3n en el pasado; terminaremos por examinar la relaciones posibles entre teor\u00eda antioquena y \u201csentido pleno\u201d de la Escritura, sobre el cual se ha reflexionado bastante en nuestro siglo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\na) Historia y The\u00f4ria en la Escuela de Antioqu\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Sentido del concepto de The\u00f4ria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De una manera general, se sabe, el concepto de the\u00f4ria significa contemplaci\u00f3n, visi\u00f3n. En un contexto b\u00edblico, en Antioqu\u00eda, el t\u00e9rmino asume una significaci\u00f3n t\u00e9cnica, en relaci\u00f3n con la visi\u00f3n prof\u00e9tica del autor sagrado .<br \/>\nNi los autores antioquenos, ni sus int\u00e9rpretes modernos est\u00e1n de acuerdo sobre el sentido de este concepto.<br \/>\nPresentaremos, primeramente, a luz de los Padres Vaccari y Mari\u00e8s, las opiniones de Juliano de Eclano y de Diodoro de Tarso; luego las de san Juan Cris\u00f3stomo, que nos parecen bastante diferentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando hay the\u00f4ria, a los ojos de los primeros, el autor sagrado apunta, primeramente, a un acontecimiento de la historia de Israel y este acontecimiento es figura de una realidad mesi\u00e1nica, pero esas dos series de objetos ordenados uno a otro como el tipo al antitipo, se\u00f1alan, ambas, el sentido literal intencionalmente querido por el autor humano. La contemplaci\u00f3n o the\u00f4ria del autor humano e inspirado revelaba una verdadera tipolog\u00eda en el vac\u00edo del sentido literal, o si se prefiere, un sentido t\u00edpico literal. Tal es el sentido t\u00e9cnico de la the\u00f4ria antioquena, a los ojos de muchos modernos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisemos, adem\u00e1s, con Vaccari, cuatro propiedades de la the\u00f4ria:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) el hagi\u00f3grafo en su the\u00f4ria, supone la realidad hist\u00f3rica de las primeras cosas que anuncia.<br \/>\nb) Adem\u00e1s, esta primera realidad trae consigo otra, antol\u00f3gicamente posterior;<br \/>\nc) De esos dos objetos, el primero es al segundo no s\u00f3lo como el peque\u00f1o al grande, sino como la imagen a la persona o como el esbozo a la pintura terminada.<br \/>\nd) Esos dos objetos son, uno y otro, t\u00e9rminos directos de la actividad cognitiva del autor humano e inspirado, en su the\u00f4ria, pero de manera diferente: el objeto menor es como el medio mediante el cual o a trav\u00e9s del cual esta actividad alcanza el objeto m\u00e1s grande y m\u00e1s noble .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Demos, a la luz del obispo Diodoro de Tarso (obispo del siglo IV, maestro de Teodoro de Mopsuestia y de Juan Cris\u00f3stomo) y de su comentario sobre los Salmos, algunos ejemplos de the\u00f4ria, que ilustran los tres \u00faltimos puntos que acabamos de presentar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el segundo punto, el obispo de Tarso muestra c\u00f3mo, y adem\u00e1s de Israel (Sal 15), David (sal 21), Macabeos e Israel (68), Salom\u00f3n (Sal 71) presentados hist\u00f3ricamente (historik\u00f4s) por los textos, otro objeto, Cristo, est\u00e1 presente a la vista del esp\u00edritu (Th\u00e9or\u00e8matik\u00f4s) del autor humano inspirado.<br \/>\nPero, y evocamos aqu\u00ed el tercer punto- el primer objeto se relaciona con el segundo pros hyperbolen \u00e0 kata to al\u00e8thes o como peque\u00f1o a grande (relaci\u00f3n Salom\u00f3n-Jes\u00fas, Sal 71) o como primer esbozo o realizaci\u00f3n posterior (relaci\u00f3n David-Jes\u00fas, Sal 17c).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, para el cuarto punto, Diodoro escribe a prop\u00f3sito del Sal 68 (macabeos): \u201cLas palabras de los salmos son a la vez historia y profec\u00eda; las mismas son, desde el punto de vista de la historia, dichas con hip\u00e9rbole (es decir, sobrepasan la situaci\u00f3n hist\u00f3rica que los ocasiona) pero, desde el punto de vista prof\u00e9tico, son realizadas en verdad\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Antioqu\u00eda, el profeta es, pues, un historiador contemplativo: un historiador del presente; en \u00e9l, contempla en filigrana el futuro mesi\u00e1nico. El profeta, piensan los exegetas antioquenos, es consciente del valor figurativo del primer objeto apuntado por sus palabras. O incluso, hay the\u00f4ria en el sentido estricto cuando el profeta contempla y ve, en el seno de un acontecimiento futuro de la Antigua Alianza, un acontecimiento futuro de la Nueva. Tal es, al menos, la interpretaci\u00f3n dada por muchos modernos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede decir, tambi\u00e9n, que la the\u00f4ria o contemplaci\u00f3n de los Antioquenos es \u201cpropiamente un sentido literal, no un sentido agregado al sentido literal, como ser\u00eda el caso de la alegor\u00eda, la anagog\u00eda o aun la tipolog\u00eda ordinaria de otros siglos. En la teor\u00eda de Antioqu\u00eda, en el sentido mesi\u00e1nico se opone, no el sentido literal sino el sentido hist\u00f3rico. Por ah\u00ed no se introduce de ninguna manera dos sentidos literales. El sentido literal adecuado es uno solo; substancialmente uno solo, pero si se puede hablar de esta manera, virtualmente doble. Hay una sola predicaci\u00f3n, que se verifica dos veces: una primera vez, parcialmente, una segunda vez, totalmente \u201d. Preferir\u00edamos hablar de un sentido hist\u00f3rico cercano y de un sentido hist\u00f3rico-mesi\u00e1nico m\u00e1s alejado; se evitar\u00eda s\u00ed, dar la impresi\u00f3n de que el sentido mesi\u00e1nico no es hist\u00f3rico, lo que ciertamente no era el pensamiento de Antioqu\u00eda. Por el contrario, para esta escuela, los dos aspectos del sentido literal eran, ambos, hist\u00f3ricos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLa teor\u00eda nos devela un sentido t\u00edpico? El tipo y la profec\u00eda \u00bfse confundir\u00edan? Aqu\u00ed los Antioquenos parecen dividirse.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un lado, Teodoro de Mopsuestia lo niega. Su disc\u00edpulo, el obispo africano Junilio, expres\u00f3 admirablemente el pensamiento del maestro en sus Instituta regularia: para \u00e9l, la profec\u00eda anuncia un acontecimiento futuro, mediante palabras, tomadas sea en sentido propio, sea en sentido figurado, mientras que en el tipo el acontecimiento es anunciado mediante hechos o por personas significadas por las palabras . Teodoro de Mopsuestia va hasta identificar tipo y alegor\u00eda (e incluso, con ocasi\u00f3n de su comentario del profeta Jon\u00e1s, nos brinda un verdadero tratado de los tipos y de sentido t\u00edpico en el Antiguo Testamento ).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, san Juan Cris\u00f3stomo parece que dice mejor las cosas, cuando distingue profec\u00eda verbal y profec\u00eda t\u00edpica: la profec\u00eda en tipo es la que se despliega en los hechos, la otra profec\u00eda es una profec\u00eda en palabras; porque [Dios] persuadi\u00f3 a unos por palabras muy prudentes, mientras que a otros, incultos, dio certidumbre mediante la visi\u00f3n de los acontecimientos .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De donde resulta, evidentemente, que a los ojos de Cris\u00f3stomo el profeta no siempre es consciente de lo que anuncia: el tipo no sabe, al menos no sabe necesariamente, lo que representa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante este ejemplo, se ve que la unidad no es rigurosa al interior de la Escuela de Antioqu\u00eda; una investigaci\u00f3n m\u00e1s profunda manifestar\u00eda, tal vez, desacuerdos semejantes en lo m\u00e1s \u00edntimo del pensamiento de cada uno de los maestros de la escuela. Nada de sorprendente: el per\u00edodo de elaboraci\u00f3n de un sistema no es todav\u00eda el de la perfecta ordenaci\u00f3n rec\u00edproca de todos y de cada uno de sus elementos, en el reconocimiento preciso y l\u00f3gico de las presuposiciones y de las consecuencias de las posiciones fundamentales .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retengamos, adem\u00e1s una distinci\u00f3n de san Juan Cris\u00f3stomo que resume bastante bien las orientaciones exeg\u00e9ticas de la escuela de Antioqu\u00eda: \u201cTodos los dichos de la Escritura caen en tres categor\u00edas:<br \/>\n&#8211; algunas manifiestan, m\u00e1s all\u00e1 de la letra, un sentido m\u00e1s profundo, objeto de la the\u00f4ria;<br \/>\n&#8211; otros, finalmente, pueden ser comprendidos s\u00f3lo siguiendo un sentido diferente del sonido de las palabras \u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan estas \u00faltimas palabras, se admite, en Antioqu\u00eda, que el sentido literal de las escrituras, aquello que tiene en mente su autor humano e inspirado, pueda expresarse a trav\u00e9s de vocablos que no han de tomarse en sentido propio, sino en sentido figurado o metaf\u00f3rico. Lo que llamar\u00edamos hoy el sentido literal metaf\u00f3rico , que era llamado en Alejandr\u00eda, un sentido espiritual, era considerado en Antioqu\u00eda como un verdadero sentido literal.<br \/>\nPero Juan Cris\u00f3stomo tiene el cuidado destacar a prop\u00f3sito de Is 5, que no est\u00e1 en poder de nosotros interpretar, a nuestro antojo, los pasajes de la Escritura que son de apariencia metaf\u00f3rica: \u201cEn ninguna parte, la Sagrada Escritura se aleja de esta ley, que da siempre la clave de las alegor\u00edas que emplea, queriendo as\u00ed impedir a los esp\u00edritus \u00e1vidos de tales figuras, errar por azar y sin finalidad, y perderse en sus propias imaginaciones .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHay teor\u00eda cuando hay sentido literal metaf\u00f3rico? Bien parece que s\u00ed, si se ha de juzgar por las expresiones de los autores antioquenos . La complejidad del dato muestra que esperamos sin duda el trabajo definitivo que nos permitir\u00eda comprender exactamente el sentido de la the\u00f4ria antioquena, o por decir mejor, los sentidos variados que presenta en los autores y aun en el mismo autor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Criterios de la aplicaci\u00f3n de la the\u00f4ria seg\u00fan Antioqu\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos exegetas de nuestro siglo se han preguntado si se puede admitir, verdaderamente, el principio fundamental de Antioqu\u00eda, a saber, para expresarlo en otras categor\u00edas (utilizadas especialmente en Inglaterra ) la compenetraci\u00f3n del tipo y del anticipo en el pensamiento de los individuos antes que en la masa. \u00bfPor qu\u00e9 esta deducci\u00f3n a priori de una revelaci\u00f3n&#160;?<br \/>\nSin detenernos en subrayar que una respuesta negativa entra\u00f1ar\u00eda la negaci\u00f3n de toda posibilidad de profec\u00eda, nos valdremos de estas dificultades para presentar con tanta m\u00e1s insistencia los criterios de aplicaci\u00f3n de la the\u00f4ria de acuerdo a los autores antioquenos, a partir de interpretaciones modernas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Teor\u00eda es la regla a seguir \u201ccuando un ap\u00f3stol del Nuevo Testamento, citando un or\u00e1culo que se ha verificado en Jes\u00fas de Nazareth, asegura, al menos impl\u00edcitamente, que el profeta era consciente de la significaci\u00f3n mesi\u00e1nica de esas palabras, mientras que, por otro lado, el contexto muestra que esas mismas palabras se refieren a otro objeto hist\u00f3rico m\u00e1s vecino (cf. Por ejemplo, Sal 16 con Hch 2, 30; Za 9 con Mt 21, 4 y Jn 12, 16); y cuando, incluso sin tal testimonio apost\u00f3lico, se encuentran en el mismo contexto prof\u00e9tico trazos hiperb\u00f3licos que no convienen sino al Mes\u00edas, con otros que se aplican mejor a un personaje hist\u00f3rico que prefigura al Mes\u00edas \u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre Vaccari, que acabamos de citar, admite el valor de cada uno de estos criterios, aun si es disjunto del otro. Pirot, sin embargo, no comparte esta opini\u00f3n. A sus ojos, Teodoro de Mopsuestia estima que hay que remitir a Cristo y a su reino mesi\u00e1nico los pasajes de las Escrituras que convienen tambi\u00e9n a las personas o a los acontecimientos Antiguo Testamento salvo que haya una invitaci\u00f3n hecha por una cita del Nuevo Testamento. Pero Teodoro de Mopsuestia no es fiel a este principio sino negativamente, porque si no interpreta nunca en sentido t\u00edpico un pasaje para el que no encuentra indicaciones claras y precisas en el Nuevo Testamento, se cuida de explicar en sentido t\u00edpico todos los textos del Antiguo Testamento, interpretados como tales por el Nuevo Testamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay acuerdo, sin embargo, en reconocer la importancia de las hip\u00e9rboles para los exegetas de Antioqu\u00eda. Se trata de expresiones que, sin repugnar al personaje hist\u00f3rico inmediatamente visto o al acontecimiento de la historia jud\u00eda considerados (sic) en primer lugar por el profeta , son sin embargo, desproporcionadas a ese personaje o a ese acontecimiento, incluso una vez hecho parte del estilo rico en im\u00e1genes de los Orientales y del temperamento exuberante del profeta. Las hip\u00e9rboles del \u201cestilo de corte\u201d no bastan para hacernos suponer en el autor inspirado una intenci\u00f3n especial de sugerir al Mes\u00edas o los bienes mesi\u00e1nicos a trav\u00e9s de las realidades inmediatas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u00fanicas hip\u00f3tesis que podr\u00edan hacernos concluir en tal intenci\u00f3n son aquellas definidas excelentemente por el Padre Vaccari al plantear la regla siguiente: cuando los hechos predichos o los bienes prometidos sobrepasan las capacidades de un solo pueblo o las proporciones de lo humano en el curso de la historia .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Demos ejemplos de hip\u00e9rboles insuficientes para que haya una aplicaci\u00f3n posible de la the\u00f4ria. Le desea \u201clargos d\u00edas por siempre jam\u00e1s\u201d no significa que el autor de Sal 21 haya visto, a trav\u00e9s de un rey de Jud\u00e1, al rey Mes\u00edas, porque semejante hip\u00e9rbole est\u00e1 \u201cen el estilo de los votos dirigidos al monarca reinante (cf Ne 2, 3; Re 1, 31, donde la f\u00f3rmula no deja de ser mordaz, vista la circunstancia)\u201d, como lo observa E. Podechard .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El criterio de las hip\u00e9rboles es de manejo delicado; no podr\u00eda permitir discernir un caso de aplicaci\u00f3n de la the\u00f4ria sino raramente. Pero cuando est\u00e1 junto a una testificaci\u00f3n neotestamentaria, sin duda alguna es imposible .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Algunos ejemplos sacados de los tres evangelistas, los Hechos de los Ap\u00f3stoles y de las ep\u00edstolas paulinas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes que nada, dos ejemplos m\u00e1s aparentes que reales, que nos ayudar\u00e1n, por contraste a percibir mejor el punto espec\u00edfico de Antioqu\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed Mt 2, 15 nos remite a Oseas 11, 1; \u201cJos\u00e9 se qued\u00f3 en Egipto hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese el or\u00e1culo prof\u00e9tico del Se\u00f1or: \u201cde Egipto llam\u00e9 a mi hijo\u201d. Para san Juan Cris\u00f3stomo, esas \u00faltimas palabras fueron dichas no tanto de los que adoraron el becerro de oro e inmolaron sus hijos a los demonios como de aquel que era por naturaleza y honraba a su Padre; si no hubiese venido, la profec\u00eda no habr\u00eda tenido su digno cumplimiento \u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo predicador-exegeta trae otro ejemplo, a la luz de la ep\u00edstola a los Hebreos 7, 3;2 \u201cMelquisedec que no tiene padre, ni madre, ni genealog\u00eda, cuyos d\u00edas no han comenzado y cuya vida no ha terminado, que es asimilado al Hijo de Dios, este Melquisedec sigue siendo sacerdote para siempre\u201d. \u201c\u00bfC\u00f3mo, pregunta san Juan Cris\u00f3stomo, Melquisedec carece de padre y de madre, y no tiene comienzo ni fin? \u00bfC\u00f3mo?. En este sentido, la Escritura no lo indica. \u00bfQu\u00e9 quiere decir? Tal como Melquisedec no tiene padre porque no se da su genealog\u00eda, de la misma manera Cristo es tal en toda su realidad. Tal como no sabemos ni cu\u00e1l es el comienzo de los d\u00edas ni cu\u00e1l es le fin de la vida de Melquisedec, ya que esas cosas no han sido escritas, as\u00ed, tampoco conocemos ni el comienzo ni el fin de Jes\u00fas, no porque no hayan sido escritos, sino porque Cristo no tiene principio ni fin\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se nos podr\u00eda objetar, no sin raz\u00f3n, que los dos ejemplos de Antioqu\u00eda dan una idea sugerente de los m\u00e9todos exeg\u00e9ticos de Antioqu\u00eda, sin llegar a constituir ejemplos de the\u00f4ria. Si se toma \u00e9sta en un sentido tan estricto, que implicar\u00e1, por parte del profeta al menos , una doble profec\u00eda (una relativa a un futuro cercano (ausente aqu\u00ed), el otro, a un futuro mesi\u00e1nico m\u00e1s alejado), la objeci\u00f3n es v\u00e1lida, Sin embargo, hay que reconocer, &#8211; y es con seguridad una de las dificultades de una presentaci\u00f3n clara del \u201csistema\u201d antioqueno, que no es verdaderamente tal \u2013 que la visi\u00f3n del profeta puede ser tambi\u00e9n relativa, a los ojos de un Diodoro, a los acontecimientos contempor\u00e1neos: \u201cLos profetas, prediciendo anticipadamente los acontecimientos, adaptaron sus discursos a las \u00e9pocas en que los pronunciaban y a las \u00e9pocas ulteriores; sus palabras llegaban a ser en la \u00e9poca contempor\u00e1nea expresiones hiperb\u00f3licas, pero con los acontecimientos que deb\u00edan realizar las profec\u00edas, estaban en perfecto acuerdo y proporci\u00f3n \u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay m\u00e1s: el autor del G\u00e9nesis es, a los ojos de san Juan Cris\u00f3stomo, tambi\u00e9n un profeta, incluso cuando describe el pasado .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, se puede admitir, te\u00f3ricamente, la posibilidad de un caso de the\u00f4ria, en el que uno de los dos t\u00e9rmino de la \u201cvisi\u00f3n\u201d del profeta inspirado ser\u00eda un acontecimiento del pasado (el regreso del pueblo jud\u00edo, llamado por Dios a Palestina, por un lado, y por el otro, la presentaci\u00f3n de Melquisedec en el libro del G\u00e9nesis, en los dos casos que acabamos de considerar) a trav\u00e9s del cual ese profeta \u201c ver\u00eda\u201d en su the\u00f4ria el Mes\u00edas futuro as\u00ed tipificado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s har\u00eda falta que se pudiera decir: el escritor inspirado, a saber, aqu\u00ed, Oseas o el autor del G\u00e9nesis, en el pasaje considerado, tendr\u00eda en vista, aunque confusamente, cuando hablaba de pueblo jud\u00edo o de Melquisedec. Ahora bien, hay que decirlo con claridad, no se ve que, a\u00fan sobre la base del Nuevo Testamento (que est\u00e1 lejos de establecer semejante pensamiento), pueda decirse algo semejante .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, se puede decir que, en t\u00e9rminos estrictamente antioquenos, Os 11, 1 o Gn 14, 17-20 sean verdaderos casos de the\u00f4ria. Demos, pues, dos ejemplos m\u00e1s convincentes, al menos a primera vista. Un primer ejemplo nos es dado por Zacar\u00edas 9, 9, citado por Mt 21, 5:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Exulta con fuerza hija de Si\u00f3n!<br \/>\n\u00a1Grita de j\u00fabilo, hija de Jerusal\u00e9n!<br \/>\nHe aqu\u00ed que tu rey viene a ti:<br \/>\nEs justo y victorioso<br \/>\nHumilde, montado sobre un asno,<br \/>\nSobre un borriquillo, cr\u00eda de una burra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teodoro de Mopsuestia ni puede soportar que se diseque esta profec\u00eda para aplicarla en parte a Zorobabel y en parte a Cristo. Tal procedimiento es, a sus ojos, una locura total. Aplica, pues, todo el or\u00e1culo a Zorobabel desde el punto de vista hist\u00f3rico y literal, pero muestra en ese pr\u00edncipe una figura de Cristo. Recuerda, a este respecto, que la Ley no fue sino la sombra de las realidades futuras, que una posteridad numerosa fue prometida a Abrah\u00e1n, que un reino eterno y la preservaci\u00f3n de la tumba fueron anunciados a David \u00fanicamente porque eran, uno y otro, tipos del Cristo. Incluso est\u00e1 en Zacar\u00edas. Zorobabel fue la sombra, Cristo la realidad. La dicha verdadera y constante, no se puede tener sino en Cristo. Con raz\u00f3n los evangelios le aplican este texto prof\u00e9tico .<br \/>\nDicho de otra manera, a los ojos de Teodoro, la exhortaci\u00f3n del profeta Zacar\u00edas a la dicha, aplicada primeramente a Zorobabel, es expresada en un lenguaje tan hiperb\u00f3lico que la profec\u00eda no pod\u00eda ser completamente realizada en \u00e9l. Su realizaci\u00f3n \u00faltima no podr\u00eda verificarse sino en Cristo . Razonamiento convincente si se sit\u00faa el texto de Zacar\u00edas en su contexto inmediatamente posterior (v. 10):\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Extirpar\u00e1 los carros de guerra de Ephraim,<br \/>\ny los caballos de Jerusal\u00e9n,<br \/>\ny ser\u00e1 roto el arco de guerra,<br \/>\ny promulgar\u00e1 a las gentes la paz,<br \/>\ny ser\u00e1 de mar a mar su se\u00f1or\u00edo<br \/>\ny desde el r\u00edo hasta los confines de la tierra\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante destacar, a este respecto, que un exegeta contempor\u00e1neo a Zacar\u00edas 9, como P. Lamarche, interpreta de manera muy antioquena, aunque sin menci\u00f3n de la teor\u00eda y de los autores de la escuela de Antioqu\u00eda, el mesianismo del profeta . \u00a1Nada nuevo bajo el sol!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Elijamos un \u00faltimo ejemplo, tomado a la vez del Salmo 16 del libro de los Hechos 2, 29-31; 13, 35. Los dos pr\u00edncipes de los ap\u00f3stoles citan el Sal 16, 10 (\u201cNo abandonar\u00e1s mi alma al Hades y no dejar\u00e1s a tu santo ver la corrupci\u00f3n\u201d) que ambos comentan como un anuncio de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas: \u201cEl Patriarca David muri\u00f3 y fue enterrado, y su tumba est\u00e1 todav\u00eda entre nosotros. Pero como \u00e9l era profeta\u2026 vio anticipadamente y anunci\u00f3 la resurrecci\u00f3n de Cristo, quien, en efecto, no fue abandonado al Hades, y cuya carne no conoci\u00f3 la corrupci\u00f3n, Aquel que fue resucitado por Dios no vio la corrupci\u00f3n\u201d (Ac 13, 35-37).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teodoro de Mopsuestia, comentando este Salmo , destaca que el vers\u00edculo 10 del Sal 16 tuvo una completa realizaci\u00f3n en Cristo. Pero \u2013 esto parece a primera vista dif\u00edcilmente conciliable con la interpretaci\u00f3n apost\u00f3lica, que se muestra excluyente de toda realizaci\u00f3n del vers\u00edculo 10 en David &#8211; ve tambi\u00e9n un cumplimiento del Salmo 16, 10 en David como tipo e incluso en todo el pueblo jud\u00edo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal visi\u00f3n tampoco es satisfactoria si se recuerda, con san Juan Cris\u00f3stomo, que el sentido t\u00edpico es el que expresan, no mediante las palabras sino por las cosas&#160;; la relaci\u00f3n entre tipo y anticipo puede permanecer desconocida para la hagiograf\u00eda y normalmente ocurre as\u00ed; ahora bien, si se tratara simplemente de un sentido t\u00edpico, \u00bfcomo pudo decir Pedro que Davis Profeta, hab\u00eda visto anticipadamente la resurrecci\u00f3n de Cristo? Se entiende, entonces que el II concilio de Constantinopla haya visto con disfavor la explicaci\u00f3n dada por Teodoro del Salmo 16, 10; dada por Teodoro del Sal 16,10; puede preferir otra explicaci\u00f3n, m\u00e1s fiel a la algunas normas antioquenas, dadas en el siglo XVIII por Dom Calmet&#160;: todo el salmo tiene que se atribuido a David y a Cristo, pero el vers\u00edculo 10 se realiza en David en sentido metaf\u00f3rico, la muerte y el sepulcro con su corrupci\u00f3n , que significan calamidad y depresi\u00f3n, la resurrecci\u00f3n que es la imagen de la libertad y del regreso a la patria; mientras que el mismo vers\u00edculo se realiza en Jesucristo en sentido propio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra explicaci\u00f3n podr\u00eda estar, sin embargo, m\u00e1s conforme con la totalidad de las normas antioquenas. Cristo y el autor del Salmo (David u otro) son designados de un extremo al otro del Salmo, aunque con un rigor menor para uno que para otro. Sin duda, Pedro, probablementeme aplica el salmo a Cristo pero en estilo b\u00edblico \u201cNo A sino B\u201d, significa a menudo, seg\u00fan el uso hebraico, \u201cNo tanto A como B\u201d. Los ejemplos abundan (1 S 8,7; Mc 9, 37; Jn 6, 32; 12, 44; Hech. 5, 4) . \u201cNo dejar\u00e1s a tu siervo conocer la corrupci\u00f3n\u201d (Sal 16, 10): la liberaci\u00f3n que solicita para s\u00ed mismo el poeta inspirado no es, como en el caso de Cristo, una excepci\u00f3n de consecuencias inmediatas de la muerte sobre el cuerpo humano, sino la liberaci\u00f3n de la corrupci\u00f3n perpetua , al mismo tiempo que tiene consciencia de la significaci\u00f3n mesi\u00e1nica de sus palabras de doble alcance ..\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEsto es lo que implica; parece ser una comprensi\u00f3n verdaderamente antioquena del Sal 16, 10. Se ve que los autores antioquenos tuvieron intuiciones metodol\u00f3gicas muy profundas, que no siempre han sido explotadas correctamente. Pero los exegetas presentes y futuros, conservando y perfeccionando sus criterios, renovaron, tal vez, la inteligencia y la aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda antioquena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque Juan (12, 41) y Pedro (Ac 2, 34-36) parece que han admitido que al menos, en ciertos casos, los profetas hab\u00edan tenido en cuenta a Cristo cuando profer\u00edan sus or\u00e1culos. Punto de importancia capital, ya que la ex\u00e9gesis de los ap\u00f3stoles es inspirada. Por lo tanto se puede afirmar que, a partir de la interpretaci\u00f3n atestiguada por el Esp\u00edritu Santo, los profetas contemplaban a Cristo o a las realidades cristianas, en el sentido que hoy llamamos literal. Para que uno se sienta obligado a reconocer en el profeta un ejercicio de la the\u00f4ria, bastar\u00eda con poder mostrar que, en los or\u00e1culos certificados literalmente mesi\u00e1nicos por el N.T:, los profetas contemplaban tambi\u00e9n y primeramente un personaje hist\u00f3rico figura del Mes\u00edas donde ciertas realidades hist\u00f3ricas, tipos de realidades mesi\u00e1nicas .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero acaso no hemos \u201ctomado prestado\u201d en exceso, sea a Juan y Pedro, sea a los profetas a los que ellos se refer\u00edan? Si lo que acabamos de escribir correspond\u00eda plenamente, sea a la opiniones de los ap\u00f3stoles, sea a la visi\u00f3n de los profetas, no habr\u00eda que considerar que Abrah\u00e1n vio con antelaci\u00f3n, no figuradamente, sino en su propia realidad, el d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n de Cristo y que esto es garantizado por Jes\u00fas y san Juan (8,56): \u201cAbrah\u00e1n, vuestro padre, exult\u00f3 al pensar que ver\u00eda mi D\u00eda, lo vio y fue en la dicha\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, antes de la \u00faltima edici\u00f3n de la Biblia de Jerusal\u00e9n el gran antioqueno Juan Cris\u00f3stomo no parece haber interpretado as\u00ed el texto inspirado. Cit\u00e9mosle:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo v\u00ed\u00f3 con tantos a\u00f1os de anticipaci\u00f3n? Por medio de una figura, a trav\u00e9s de una sombra (dia tou tupou, dia t\u00e8s skias). En efecto, un cordero racional fue ofrecido por el mundo, como una oveja fue ofrecida por Isaac. Hac\u00eda falta que la verdad fuese presignificada en la sombra. Todo fue prefigurado a trav\u00e9s de la sombra. Aqu\u00ed y all\u00e1, hay un hijo \u00fanico y bienamado. Aqu\u00ed hay un padre que entrega\u2026\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se destacar\u00e1 que no se trata, en este comentario de una presciencia en Abrah\u00e1n de la realidad figurada, sino solamente de una consciencia del tipo, sin que se diga que el tipo era conocido como tal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ve, no es f\u00e1cil encontrar un ejemplo de th\u00eaoria propuesto por un autor antioqueno que realice todas las condiciones pretendidamente propuestas por la escuela. \u00bfC\u00f3mo no destacar, en particular, que Teodoro de Mopsuestia no dice que Zacar\u00edas vio anticipadamente a Zorobabel y a Jes\u00fas, y a Jes\u00fas en Zorobabel? Se contenta con subrayar el car\u00e1cter hiperb\u00f3lico de lo que es afirmado respecto de Zorobabel y que se encontr\u00f3 completamente realizado s\u00f3lo en Cristo. A menudo, los autores no ten\u00edan nuestras preocupaciones: lo que les interesaba era, no consciencia subjetiva de los escritores b\u00edblicos, sino la realizaci\u00f3n objetiva de lo que anunciaban.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al texto de los Hechos donde Pedro cita el salmo 16, 10, cuando afirma su cumplimiento en la Resurrecci\u00f3n de Cristo, se precisa todo el ingenio de un exegeta moderno, como Vaccari para encontrar ah\u00ed la afirmaci\u00f3n de una incorruptibilidad total de Cristo; san Pedro, en su discurso, por el contrario, hab\u00eda subrayado que la profec\u00eda de David no era relativa a \u00e9l mismo (2, 29) sino a Cristo (2, 30-31). Sin excluir nada, no vemos claramente un solo caso de verdadera teor\u00eda, atribuida por autores antioquenos a profetas del Antiguo Testamento con un fundamento en el Nuevo Testamento, en el sentido de una profec\u00eda consciente de dos etapas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos parece, bajo beneficio de inventario, que la teor\u00eda de Antioqu\u00eda quer\u00eda, m\u00e1s bien, hacer alusi\u00f3n a una doble realizaci\u00f3n objetiva de una profec\u00eda que hacer alusi\u00f3n a la consciencia subjetiva de dos etapas. Al menos en un gran n\u00famero de casos .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dem\u00e1s, no dejar\u00eda de ser una explicaci\u00f3n interesante, merecedora de un estudio m\u00e1s profundo. Tal estudio deber\u00eda evitar mezclar nuestras categor\u00edas modernas con el an\u00e1lisis del pensamiento de los Antioquenos. Lo que es sin duda dificil\u00edsimo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se presenta como m\u00e1s urgente y necesario que, de hecho, un n\u00famero importante de exegetas traten de resolver hoy diversos problemas b\u00edblicos en una l\u00ednea que pueda calificarse como antioquena en sentido lato. As\u00ed J. Cambier propone aplicar a los or\u00e1culos de Emmanuel lo que J. Coppens admite para los Salmos 2 y 110, a saber: los salmistas vieron anteladamente a los reyes hist\u00f3ricos de la dinast\u00eda de David y al Mes\u00edas; para R. de Vaux , el or\u00e1culo de Gn 49, 10-12 puede, sin duda, remitir a David, pero a David como tipo del Mes\u00edas; otros recurren, a prop\u00f3sito de los salmos reales (2, 45, 72, 110) a la hip\u00f3tesis de una relectura mesi\u00e1nica, hecha por una autor inspirado, de un salmo que originalmente no lo era; igualmente a trav\u00e9s de la ruina de Jerusal\u00e9n, de la que al parecer se trata primero en todo el discurso escatol\u00f3gico de Jes\u00fas \u2013 tal es el pensamiento de Feuillet, Beno\u00eet, Spadafora \u2013 Nuestro Se\u00f1or, el Pr\u00edncipe de los Profetas, vio la cat\u00e1strofe final del mundo, tal como lo dec\u00eda el antioqueno Teodoreto .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchos de esos casos, se aplicar\u00eda \u201cla ley de la confusi\u00f3n de las perspectivas\u201d , en virtud de la cual los profetas contemplando diversos horizontes por venir los ven en el mismo plano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Formulaci\u00f3n deficiente, sin duda, y adem\u00e1s infiel a la idea de Antioqu\u00eda seg\u00fan la cual el anticipo entrevisto a trav\u00e9s del tipo, sin confusi\u00f3n innata; ser\u00eda mejor hablar de la compenetraci\u00f3n entre tipo y anticipo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a este futuro posible [en la Iglesia], de la escuela de Antioqu\u00eda, interrogu\u00e9monos sobre nuestro pasado en la Tradici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nB) Antioqu\u00eda y la Tradici\u00f3n de la Iglesia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede decir que la Iglesia hizo suyos, largamente, muchas actitudes y muchos de los principios fundamentales de la Escuela de Antioqu\u00eda, a la vez que condenaba severamente las tendencias \u201cnestorianas\u201d ya presentes en un buen n\u00famero de ex\u00e9gesis de Teodoro de Mopsuestia, cuyo disc\u00edpulo fue Nestorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antioqu\u00eda, a diferencia de Alejandr\u00eda, pensaba que todo pasaje de los Libros Sagrados ten\u00eda un sentido literal, fuese propio, fuese figurado. Por la comparaci\u00f3n con los pasajes similares de los otros autores sagrados, y mediante una explicaci\u00f3n gramatical e hist\u00f3rica, la escuela arrancaba a las palabras y a las met\u00e1foras su sentido real.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, Antioqu\u00eda admit\u00eda a trav\u00e9s, o al costado de este sentido literal propio o metaf\u00f3rico, un sentido t\u00edpico siempre basado en el sentido literal destinado a expresar las relaciones que exist\u00edan entre los dos Testamentos , no siempre, sino en cierto n\u00famero de casos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre estos puntos fundamentales, se puede decir, sin excluir los matices, que la Iglesia hizo suyos los principios y las actitudes de Antioqu\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre otros puntos, por el contrario, la Iglesia tom\u00f3 distancias respecto de la escuela de Antioqu\u00eda y sobre todo respecto de Teodoro de Mopsuestia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papa Vigilio y el Concilio de Constantinopla II condenaron, en el siglo IV muchas interpretaciones exeg\u00e9ticas de Teodoro de Mopsuestia. Vigilio, en su constituci\u00f3n dogm\u00e1tica del 14 de mayo de 553, evitando con cuidado condenar a la persona de Teodoro, anatematiz\u00f3 54 de sus proposiciones, de las cuales un buen n\u00famero est\u00e1 constituido por interpretaciones escriturarias, influenciadas por las tendencias \u201cnestorianas\u201d. Con mucha precisi\u00f3n, el papa dec\u00eda, a prop\u00f3sito de cada una de esas proposiciones, en qu\u00e9 sentido hab\u00eda sido condenada .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Citemos, por ejemplo, estas dos interpretaciones del evangelio jo\u00e1nico: de acuerdo a Teodoro, Cristo no habr\u00eda dado el Esp\u00edritu Santo soplando ellos el d\u00eda de su Resurrecci\u00f3n (Jn 20, 22) y la palabra de Tom\u00e1s: \u201cSe\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo\u201d (Jn 20, 28) no se relacionar\u00edan con Cristo, sino ser\u00eda una exclamaci\u00f3n de alabanza dirigida a Dios que hab\u00eda resucitado a Cristo .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque Teodoro no admite que los ap\u00f3stoles hayan reconocido nunca la divinidad de Cristo durante su vida mortal o incluso despu\u00e9s de Pascua y antes de Pentecost\u00e9s .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El quinto concilio ecum\u00e9nico saca a la luz este principio: todo comentario sobre la Escritura, si quiere ser ortodoxo, debe tomar en consideraci\u00f3n la analog\u00eda de la fe. Dios no se contradice en su Revelaci\u00f3n; numerosas explicaciones de Teodoro fueron rechazadas por haber desconocido esta regla. Estas explicaciones erraban o bien en suponer en Cristo dos sujetos de atribuci\u00f3n distintos: el Verbo al que se atribuye los sufrimientos y la muerte . O bien distinguir en Jes\u00fas dos filiaciones: una sobrenatural, la de Jes\u00fas, la otra, participada, la del Verbo en todo semejante a una filiaci\u00f3n adoptiva .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tentativas recientes de rehabilitaci\u00f3n completa (o casi) de Teodoro , a la vez que arrojan mucha luz sobre un asunto que sigue siendo complejo, no han convencido a todos los historiadores . A pesar de la desaparici\u00f3n del texto original griego de una gran parte de su obra, el estudio moderno de las traducciones sir\u00edacas de Teodoro a confirmado sus l\u00edmites y sus m\u00e9ritos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El racionalismo que se le reproch\u00f3 est\u00e1 muy lejos del racionalismo exeg\u00e9tico de nuestro tiempo. Para Teodoro de Mopsuestia, la visi\u00f3n prof\u00e9tica o the\u00f4ria se sit\u00faa en el contexto de la teor\u00eda de las \u201cdos cat\u00e1stasis\u201d que est\u00e1 en la base de todo su sistema teol\u00f3gico. La primera cat\u00e1stasis es el mundo que pasa, la vida presente y su marco: la segunda, es el estado futuro, nuestra conformidad con Cristo .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comienzo de su comentario sobre Jon\u00e1s, Teodoro expresa as\u00ed esta opini\u00f3n de conjunto que est\u00e1, con seguridad, en estrecha relaci\u00f3n con la the\u00f4ria:<br \/>\n\u00danico y mismo Se\u00f1or de los dos Testamentos, amo y autor de todo, Dios orden\u00f3 para un fin \u00fanico el contenido de las dos alianzas. Hab\u00eda decidido en los or\u00edgenes develar el estado futuro que mostr\u00f3 al principio en la econom\u00eda de Cristo; juzg\u00f3 necesario, sin embargo, ponernos en la condici\u00f3n presente, luego transferirnos a la otra a trav\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de los muertos, para hacernos apreciar mediante la comparaci\u00f3n de una y otra la grandeza de los bienes que nos esperan. Pero tambi\u00e9n para hacer evidente la continuidad de su designio y para no inducirnos a imaginar ninguna consideraci\u00f3n nueva o resoluci\u00f3n posterior de la que habr\u00edamos sido objeto, he aqu\u00ed que por numerosos indicios insinuaba en la humanidad a la venida del Se\u00f1or Cristo, que todos los jud\u00edos esperaban desde antiguo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho de otra manera, tipos y profec\u00edas, historia y teor\u00eda est\u00e1n ordenadas para la segunda cat\u00e1stasis, en el siglo futuro en este mundo. Nada m\u00e1s tradicional que semejante perspectiva, en el contexto en que se pregunta espont\u00e1neamente qu\u00e9 relaci\u00f3n podr\u00eda existir entre la the\u00f4ria antioquena y las opiniones de ciertos exegetas y te\u00f3logos de nuestro tiempo sobre el sentido pleno de las Escrituras\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C) The\u00f4ria antioquena y sentido pleno de las escrituras\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la medida en que los autores antioquenos consideren que el profeta ve, en una visi\u00f3n \u00fanica, los acontecimientos de un futuro pr\u00f3ximo, interior al Antiguo Testamento, y en ellos al futuro mesi\u00e1nico m\u00e1s alejado, teniendo consciencia de la relaci\u00f3n de prefiguraci\u00f3n existente entre una y otra, no se puede sino diferenciar la the\u00f4ria antioquena del sentido pleno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, esto es considerado como un verdadero sentido escriturario, transportado por las palabras de la Escritura. Intencionado por Dios, pero no necesariamente conocido por el autor humano e inspirado, que a la vez que escrib\u00edan movidos por el carisma de la inspiraci\u00f3n usaban las palabras en cuesti\u00f3n en un sentido m\u00e1s humilde y restringido. Dicho de otro modo, la noci\u00f3n de sentido pleno es cercana de la del tipo o de las figuras del Antiguo Testamento, a prop\u00f3sito de las cuales el hagi\u00f3grafo no sab\u00eda necesariamente que Dios hab\u00eda dispuesto de las personas y de las instituciones, temas de su escrito, para ser las im\u00e1genes de las realidades del Nuevo Testamento .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si, por el contrario \u2013 y esta interpretaci\u00f3n nos parece la \u00fanica exacta-, se piensa que para los doctores de Antioqu\u00eda, la Escritura, el salmo, finalmente, el texto, apuntaban de manera hiperb\u00f3lica a la historia pr\u00f3xima, y el Cristo en realidad (sin que esos doctores nombren para este prop\u00f3sito al profeta, al salmista, al hagi\u00f3grafo), \u00bfno dice en otros t\u00e9rminos que en cierto n\u00famero de casos (pero no en todos) tienen un conocimiento impl\u00edcito del car\u00e1cter tipol\u00f3gico de los hechos de la historia pr\u00f3xima que evocan? \u00bfSe podr\u00eda, sin embargo y sin violencia, identificar este conocimiento impl\u00edcito con el sentido pleno&#160;? Porque el sentido pleno apunta hoy a las palabras m\u00e1s que a los hechos. No se ve que en su estudio de los tipos veterotestamentarios, los Antioquenos hayan investigado tambi\u00e9n los temas y la evoluci\u00f3n de los sentidos de las nociones, como lo hacen hoy los protagonistas del sentido pleno, de una manera \u00fatil y aun necesaria. No se ve, en suma, que los antioquenos hayan extendido la the\u00f4ria a una contemplaci\u00f3n de las palabras. \u00bfLa mayor parte de ellos estaban, por lo dem\u00e1s, mejor equipados para esto? Tal investigaci\u00f3n supone de manera especial un buen conocimiento del hebreo. Ser\u00eda, sin embargo, posible sobre la base de la Setenta, de una manera limitada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s hay que decir que ciertos criterios antioquenos concernientes a la investigaci\u00f3n de los tipos aut\u00e9nticos nos ponen en guardia, incluso hoy, contra el abuso imaginativo en el pretendido descubrimiento del sentido pleno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dando siempre una importancia considerable al sentido tipol\u00f3gico, Teodoro de Mopsuestia nos invita a una consideraci\u00f3n atenta del Antiguo Testamento: No es sobre aproximaciones fortuitas o fugitivas entre estos dos t\u00e9rminos del texto antiguo y de las expresiones del nuevo que hay que contar, sino sobre un estudio de conjunto del personaje, de la instituci\u00f3n se\u00f1aladas por la historia sagrada y de lo que se cree que le corresponde en nuestra narraci\u00f3n de salvaci\u00f3n. Antes que nada hay que dejarse guiar por las indicaciones de los autores neotestamentarios \u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, los criterios antioquenos de una sana tipolog\u00eda nos brindan tambi\u00e9n (sin que los antioquenos hayan pensado en ello) criterios para el sano uso del m\u00e9todo de los temas b\u00edblicos, instrumento de la investigaci\u00f3n del sentido pleno. En el an\u00e1lisis de una \u201ccontinuidad de consciencia \u201d relativa a las palabras, perseguido por la exegesis actual, Antioqu\u00eda colabora invitando a no separar nunca palabras de instituciones y hechos, sino, por el contrario, a situarlos en su radio de influencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, pensamos que la Teor\u00eda antioquena no es id\u00e9ntica al sentido pleno de que se habla en nuestros d\u00edas, sino que los criterios antioquenos relativos a los tipos podr\u00edan ayudar a la ex\u00e9gesis actual a cumplir mejor su tarea siguiendo los temas b\u00edblicos y tratando de determinar el sentido pleno de las palabras de la Escritura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a la escuela de Antioqu\u00eda y a su insistencia sobre el aspecto prof\u00e9tico del tipismo del Antiguo Testamento , de un tipismo de acontecimientos, podemos percibir mejor cierto n\u00famero de t\u00e9rminos veterotestamentarios, sin decir nada expl\u00edcito sobre Cristo, no dejan de anunciarlo porque est\u00e1n cargados con sus propias connotaciones futuras, al seno del Nuevo Testamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de sus numerosos l\u00edmites y debilidades, es decir, a pesar de sus contradicciones internas, la escuela de Alejandr\u00eda nos incita hoy a transponer la the\u00f4ria de los hechos a las palabras, sin olvidar el nexo entre ambos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ap\u00e9ndice\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indicaciones bibliogr\u00e1ficas sobre la escuela de Antioqu\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indicaremos algunos estudios mencionados en el texto de este cap\u00edtulo con el fin de abrir caminos de investigaci\u00f3n a los lectores preocupados de una informaci\u00f3n m\u00e1s precisa sobre ciertos puntos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\uf076 R.M. Grant, L\u2019 intrepr\u00e9tation de la Bible des origenes chr\u00e9tiennes jusqu\u2019a nos jours, cap. VI pp 76-86, ed. Americana original, 1948, ed. Francesa, 1967; excelente presentaci\u00f3n de conjunto, larga y precisa a la vez.<br \/>\n\uf076 A. Vaccari, La teoria esegetica antiochena, Biblica 15 (1934), 94-101: el autor examina de manera cr\u00edtica la reconstituci\u00f3n hipot\u00e9tica, propuesta por J. M. Bover (Eclesi\u00e1sticos 12, 1933, 405-415), del texto griego que se encuentra en el origen de la definici\u00f3n de la the\u00f4ria antioquena presentada por Juliano de Eclano.<br \/>\n\uf076 M. Wiles, The Spiritual Gospel, The interpretation of the Fourth Gospel in the early Church, Cambridge, 1960, c\u00e1p. VIII: The Christological exegesis od Theodore and Cyril; el autor muestra los supuestos comunes a Cirilo de Alejandr\u00eda y a Teodoro de Mopsuestia en sus ex\u00e9gesis respectivas del evangelio jo\u00e1nico, especialmente (cree \u00e9l) la doctrina de las dos naturalezas.<br \/>\n\uf076 A.Greer, Theodore of Mopsuestia, Exegete and Theologican, Westminster, 1961, cap. V, VI, y VII; el autor, episcopaliano americano, estudia tambi\u00e9n la ex\u00e9gesis jo\u00e1nica de Teodoro de Mopsuestia; piensa que hubo una interacci\u00f3n entre su teolog\u00eda y su ex\u00e9gesis, pero que es especialmente la ex\u00e9gesis la que influy\u00f3 la teolog\u00eda.<br \/>\n\uf076 M.J. Rondeau, Le commentaire des Psaumes de Diodore de Tarse et l\u2019ex\u00e9g\u00e8se de Ps 109-110, Rev d\u2019Hist. Des Relig; tomos 176 y 177 (a\u00f1os 1968-1970). Estudio que forma parte de un estudio de conjunto sobre los comentarios de los Salmos en los Padres griegos.<br \/>\n\uf076 Scha\u00fcblin, Untersuchungen zu Methode und Herkunft der Antiochenischen Exegese, Theophaneia 23, K\u00f6ln, 1974: el autor examina el uso de la hip\u00f3tesis, t\u00e9cnica corriente en la ret\u00f3rica griega de la \u00e9poca, en Teodoro de Mopsuestia; subraya su mayor contribuci\u00f3n&#160;: su preocupaci\u00f3n por los hebra\u00edsmos de la Setenta: cf. C.Kannengiesser, Recherches de Sc. Reli., 66 (1978), pp. 403-106.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bertrand de Margerie S. J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revisado por Armando Nieto V\u00e9lez S.J.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La influencia hist\u00f3rica de la escuela de Antioqu\u00eda fue, como la de la escuela de Alejandr\u00eda, inmensa, especialmente en la \u00e9poca patr\u00edstica de la Edad Media. Esta influencia, hay que reconocerlo, no fue siempre positiva, ni apreciada como tal. Muchos estar\u00edan tentados de identificar pura y simplemente escuela de Antioqu\u00eda y ex\u00e9gesis nestoriana, racionalista, que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-escuela-de-antioquia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEXEGESIS PATRISTICA: ESCUELA DE ANTIOQUIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24682","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24682","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24682"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24682\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24682"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24682"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24682"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}