{"id":24689,"date":"2016-02-05T16:45:56","date_gmt":"2016-02-05T21:45:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-san-efren\/"},"modified":"2016-02-05T16:45:56","modified_gmt":"2016-02-05T21:45:56","slug":"exegesis-patristica-san-efren","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-san-efren\/","title":{"rendered":"EXEGESIS PATRISTICA: SAN EFREN"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">En el curso de los a\u00f1os recientes, la obra y los comentarios b\u00edblicos de san Efr\u00e9n han suscitado un renovado inter\u00e9s, manifestado por una serie de estudios1. Esta renovaci\u00f3n est\u00e1 justificada para un conjunto de consideraciones: el carisma po\u00e9tico del doctor sirio encierra una buena parte de sus comentarios b\u00edblicos. Efr\u00e9n encarna una ex\u00e9gesis no griega,  pr\u00f3xima al territorio sem\u00edtico del Antiguo Testamento, lo mismo que una aproximaci\u00f3n m\u00e1s judeo-cristiana y m\u00e1s oriental a las Escrituras que la de muchos otros Padres; adem\u00e1s, no se excluye que se encuentre en el origen mismo de la escuela de Antioqu\u00eda y de su teor\u00eda como de su forma particular de  leer el Antiguo Testamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprovechando los trabajos recientes a los que hemos hecho alusi\u00f3n, evocaremos aqu\u00ed, de manera breve, primeramente, algunos ejemplos de su ex\u00e9gesis del Antiguo Testamento, subrayando la atenci\u00f3n que Efr\u00e9n presta a la relaci\u00f3n entre Mois\u00e9s y Jes\u00fas; luego, intentaremos aislar los principios que gu\u00edan la ex\u00e9gesis del doctor sirio, el Buenaventura de Oriente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indiquemos, adem\u00e1s, que el estudio de la ex\u00e9gesis de Efr\u00e9n no es una tarea f\u00e1cil debido a que muchos de sus escritos no han sido todav\u00eda publicados en ediciones cr\u00edticas; esta situaci\u00f3n, sin embargo, ha evolucionado en el curso de los \u00faltimos a\u00f1os2.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Algunos ejemplos de la ex\u00e9gesis de San Efr\u00e9n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Primera ley. Rechazo del fundamentalismo b\u00edblico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Tercera ley. Recurso a la concordancia discordante del paralelismo antit\u00e9tico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Cuarta ley. Asociaci\u00f3n sint\u00e9tica e integradora en el contexto del misterio de la Encarnaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Conclusiones<\/li>\n<\/ul>\n<h1>Algunos ejemplos de la ex\u00e9gesis de San Efr\u00e9n<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vuelos po\u00e9ticos de San Efr\u00e9n son tanto m\u00e1s impresionantes cuanto  que inicial y constantemente practic\u00f3 una ex\u00e9gesis literal, que explica el texto sagrado vers\u00edculo por vers\u00edculo, de manera objetiva, teniendo en cuenta controversias, refiriendo el sentimiento de otros exegetas, previendo sus objeciones y confront\u00e1ndolos, en su momento, con su opini\u00f3n personal3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque coment\u00f3 numerosos libros de la Escritura, Efr\u00e9n se concentr\u00f3 de manera particular en los primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis, examinados en s\u00ed mismos y a la luz del Nuevo Testamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la manera4 como entiende Gn 2, 21-23 y el relato de la creaci\u00f3n de Eva, a partir de una costilla de Ad\u00e1n:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre, un vigilante rodeado de esplendor y que ignoraba hasta entonces el sue\u00f1o, cay\u00f3 desnudo sobre el suelo y durmi\u00f3; es veros\u00edmil que Ad\u00e1n recibiera, por medio de una visi\u00f3n, durante este sue\u00f1o, una representaci\u00f3n de lo que acontec\u00eda en \u00e9l. Su costilla fue retirada en un abrir y cerrar de ojos, reemplazada inmediatamente por la carne; la costilla retirada fue  dispuesta en toda forma y belleza; y Dios la condujo y la present\u00f3 a Ad\u00e1n; de uno solo, fue hecho dos, hombre y mujer\u2026 Ad\u00e1n dijo: en este tiempo he aqu\u00ed hueso de mis huesos y carne de mi carne. Ser\u00e1 llamada varona porque fue tomada de var\u00f3n. En este tiempo, es decir: la que viene despu\u00e9s de los animales no ha sido hecha semejante a ellos. Ellos vienen de la tierra, mientras que \u201c\u00e9sta es hueso de mis huesos y carne de mi carne\u201d. Ciertamente o eso fue dicho prof\u00e9ticamente, o bien Ad\u00e1n vio y supo por una visi\u00f3n en su sue\u00f1o, tal como acabamos de decir. Ya que todos los animales recibieron el mismo d\u00eda nombres gen\u00e9ricos, Ad\u00e1n no llam\u00f3 a Eva con un nombre personal, sino la llam\u00f3 con un nombre impuesto a todo el g\u00e9nero,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se destacar\u00e1 muchos aspectos originales de esta interpretaci\u00f3n: antes del pecado, el hombre es, como los \u00e1ngeles, un vigilante que no duerme; el sue\u00f1o de Ad\u00e1n no le impide experimentar una visi\u00f3n de la creaci\u00f3n de Eva por Dios, a partir de su costado; Eva no es nombre de una persona particular, sino del conjunto del sexo femenino5.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco antes, Efr\u00e9n hab\u00eda visto en Gn 2, 19 la indicaci\u00f3n de la sabidur\u00eda dada (por Dios) a Ad\u00e1n6.<br \/>\nAd\u00e1n, piensa Efr\u00e9n, es pues un vigilante, un contemplativo, un profeta, un ext\u00e1tico, dominador de la creaci\u00f3n. Este es el sentido de los vers\u00edculos del G\u00e9nesis, seg\u00fan \u00e9l; \u00bfdir\u00edamos que se trata de su sentido literal? Evitaremos con cuidado esta expresi\u00f3n: porque implica una distinci\u00f3n entre el sentido que el autor humano del G\u00e9nesis ten\u00eda en mente y el que el Se\u00f1or quer\u00eda comunicar a su lector, de quien no se tiene certeza, a menos que aqui7 haya estado presente en el esp\u00edritu del doctor sirio. Pero queda claro que el sentido del texto es ya, para Efr\u00e9n le\u00eddo hoy, singularmente espiritual. Dig\u00e1moslo: esta ex\u00e9gesis literal, que sigue a cada vers\u00edculo, nos hace \u201cdespegar\u201d y nos transporta ya a la omnisciencia de una divinidad eterna que hace al primer hombre part\u00edcipe de sus perfecciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos ahora la trasposici\u00f3n po\u00e9tica de la ex\u00e9gesis literal que acabamos de evocar. La encontramos en el Himno XII sobre el Para\u00edso8, en las dos estrofas siguientes\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nColoc\u00f3 dos \u00e1rboles<br \/>\nen el Para\u00edso,<br \/>\nEl \u00e1rbol de la Vida<br \/>\nY el \u00e1rbol de la Ciencia,<br \/>\nEsa pareja de fuentes<br \/>\nBendecidas con todos los bienes<br \/>\nMediante esos dos Gloriosos<br \/>\nEl hombre puede llegar a ser<br \/>\nSemejanza de Dios<br \/>\nEn vida inmortal<br \/>\nEn ciencia infalible.<br \/>\nLa ciencia de lo visible<br \/>\nQue le hab\u00eda dado y que le permite<br \/>\nDar solo el nombre a Eva y a<br \/>\n(todas) las bestias,<br \/>\nDios no se sirvi\u00f3 de \u00e9sta<br \/>\npara revelarle los misterios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se junta el verso conclusivo de nuestra cita con la explicaci\u00f3n propuesta l\u00edneas arriba por Efr\u00e9n, se notar\u00e1 que el exegeta sirio nos sugiere los l\u00edmites de la ciencia infalible del primer Ad\u00e1n: este vigilante, al que Dios hab\u00eda dado tal conocimiento de las especies animales y aun de su propio rol en la creaci\u00f3n de Eva, ignoraba, sin embargo, piensa Efr\u00e9n, los misterios, es decir Cristo y su Iglesia, a pesar de  estar prefigurados en Eva. Su ciencia es lo de lo visible m\u00e1s que lo de lo invisible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efr\u00e9n no se contenta con esta transposici\u00f3n po\u00e9tica, procede tambi\u00e9n a una transposici\u00f3n m\u00edstica del relato de la creaci\u00f3n de la primera Eva. Para \u00e9l, como para los otros Padres, Eva figura a la vez a Mar\u00eda y a la Iglesia9, de diversas maneras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primeramente, \u201cEva nacida de Ad\u00e1n sin comercio sexual\u201d evoca a \u201cJos\u00e9 y Mar\u00eda, la Virgen su esposa\u201d: Ad\u00e1n figura a Jos\u00e9. Efr\u00e9n prosigue: \u201cLa concepci\u00f3n de la Virgen nos ense\u00f1a que aquel que, sin nexo carnal, puso  a Ad\u00e1n en el mundo, lo hizo salir de la tierra virgen. El primer Ad\u00e1n hab\u00eda retornado al seno de su Madre; mediante el segundo que no regresar\u00e1 a ella, aquel que fue enterrado en el seno de su madre [es decir, Ad\u00e1n enterrado] fue retirado10.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta primera aproximaci\u00f3n tipol\u00f3gica se sit\u00faa esencialmente en la l\u00ednea de la Encarnaci\u00f3n. Una segunda aproximaci\u00f3n acent\u00faa sobre todo la Redenci\u00f3n11:<br \/>\nGracias a su costado traspasado por la lanza, entr\u00e9 en el para\u00edso protegido por la lanza. Entremos por el costado traspasado, porque es por causa de la costilla  separada del hombre que fuimos separados de la promesa. Ad\u00e1n fue quemado por el fuego de la concupiscencia por causa de su costado; por eso, el costado del segundo Ad\u00e1n fue traspasado y sali\u00f3 de \u00e9l un r\u00edo destinado a extinguir el fuego del primer Ad\u00e1n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otros t\u00e9rminos, el segundo Ad\u00e1n dio a Efr\u00e9n la ciencia que hab\u00eda rehusado al primero, a saber, la ciencia de los misterios invisibles prefigurados visiblemente en los primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis, de los que el Doctor sirio hace una lectura escatol\u00f3gica12, a la luz del Nuevo Testamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La polivalencia tipol\u00f3gica no est\u00e1 desprovista de una cierta ambig\u00fcedad: la misma Eva, que representa a Mar\u00eda y a la Iglesia en una primera aproximaci\u00f3n tipol\u00f3gica, representa, en la segunda, la seducci\u00f3n del pecado, sin que haya ni contradicci\u00f3n estricta, ni tampoco rigor tipol\u00f3gico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El universo exeg\u00e9tico de Efr\u00e9n, muy preciso y consistente por momentos, y tal vez po\u00e9tico, fluye impreciso en otros. Su preocupaci\u00f3n dominante no parece ser la de decir y evocar lo que el autor humano, o incluso divino, quiso decir y no quiso decir, sino lo que el texto inspirado evoca a su lector creyente, preocupado por leerlo en el seno de la analog\u00eda de la fe de la Iglesia. Sin duda, no es el \u00fanico entre los Padres en darnos semejante impresi\u00f3n; sin embargo es m\u00e1s acentuada en lo que a \u00e9l se refiere, sin que se pueda negar que, por lo general, las interpretaciones propuestas, y sobre todo las aproximaciones hechas ayudan a percibir mejor el sentido que el Autor divino quiso comunicarnos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasemos, ahora, a un ejemplo13 sacado de la ex\u00e9gesis efreniana del Nuevo Testamento; el joven rico (Mt 19; Mc 10) que, adem\u00e1s, a los ojos del doctor sirio no era joven sino un hombre. Su interpretaci\u00f3n gira en torno de dos temas; la ley antigua y la ley nueva, el sentido de la expresi\u00f3n \u201cDios solo es bueno\u201d. Retom\u00e9mosles  de una manera sucinta. San Efr\u00e9n los conjuga armoniosamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Efr\u00e9n, el hombre rico \u201cse hab\u00eda enriquecido seg\u00fan las bendiciones de la ley y ten\u00eda absoluta confianza en su opulencia terrestre, prometida por la ley, y fue, creyendo que recibir\u00eda la aprobaci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or por sus riquezas y por sus obras\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el rico fue a decirle: \u201c\u00bfQu\u00e9 me falta a\u00fan?\u201d (Mt 19, 20), refiri\u00e9ndose a lo que nuestro Se\u00f1or le dijo de los restos de esta ley en la cual \u00e9l era perfecto como Pablo (Flp 3, 6), Nuestro Se\u00f1or le present\u00f3 no lo que \u00e9l esperaba que le dijera\u2026 le explic\u00f3 la verdad de la ley, pero agreg\u00f3 el sello de un alimento s\u00f3lido: \u201cAnda, deposita esas riquezas terrestres en los cielos y entonces conf\u00eda en ellas, porque ellas te est\u00e1n reservadas\u2026\u201d Viendo desde el comienzo su coraz\u00f3n apegado a esta tierra, Nuestro Se\u00f1or lo sacudi\u00f3 y sorprendi\u00f3 sacudi\u00e9ndole el polvo de esta tierra para hacerlo volar hasta el cielo: Nadie es bueno sino Uno solo, en el cielo (Mc, 10, 18). En vez de la tierra, le muestra el cielo; en vez de sus padres, un solo Padre. Uno solo es bueno y est\u00e1 en el cielo. Eleva tu amor de la tierra hacia el Bueno que amas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Efr\u00e9n piensa, pues, que el hombre rico encarna y simboliza la justicia de la ley que no acepta superarse en la justicia del Reino, ni tampoco acepta reemplazar \u201cla leche y la miel de los ni\u00f1os por los clavos y la cruz de los perfectos\u201d. Elevarse hacia Dios, hasta el cielo es dif\u00edcil para aquellos que se f\u00edan de sus riquezas y \u201ccreen que la tierra es ganancia\u201d. \u201cSi la ley bendice, diciendo: Posean y sean ricos (Dt 28, 1-16), y si nos despojan de nuestro tener, diciendo: una sola cosa te falta, entonces a la ley le falta plenitud\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegado a este punto, Efr\u00e9n nos da un an\u00e1lisis del todo paulino del di\u00e1logo entre el rico y Cristo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hombre que se cre\u00eda perfecto, el rico hab\u00eda ido para alabarse a s\u00ed mismo. Cuando vio que algo le faltaba, se afligi\u00f3 (Lc 18, 23), porque ve\u00eda colapsar su gloria vana; se hab\u00eda preocupado por su justicia para sacar gloria de la ley y hab\u00eda recibido bienes debido a su observancia de la ley.<br \/>\nPorque su justicia era seg\u00fan la ley\u2026 hab\u00eda esperado en sus riquezas, como si fueran la recompensa de su justicia\u2026 No pueden abandonar sus riquezas los que estiman que son la justa retribuci\u00f3n de su justicia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs exacto todo este seductor an\u00e1lisis?<br \/>\nSe estrella contra una dificultad: a primera vista, el hombre rico ten\u00eda un ardiente deseo de la vida eterna, como parece indicarlo su pregunta a Jes\u00fas al comienzo del di\u00e1logo: \u201cMaestro, \u00bfqu\u00e9 debo hacer para obtener la vida eterna?\u201d (Mt 19, 20). No parece que este joven est\u00e9 realmente satisfecho por \u201cla justicia de la ley\u201d: la gracia de la Ley nueva parece empujarlo m\u00e1s lejos. Lo menos que puede decirse es que una parte de \u00e9l no corresponde mucho con el an\u00e1lisis de Efr\u00e9n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la actitud final del joven rico, rehusando renunciar a sus bienes a favor de los pobres y adquirir un tesoro en el cielo, confirma que el an\u00e1lisis de Efr\u00e9n corresponde a otra dimensi\u00f3n, a la dimensi\u00f3n decisiva de la personalidad descrita. O m\u00e1s exactamente nos ayuda a percibir mejor el conflicto \u00edntimo que desgarraba al rico interlocutor de Cristo pobre. Presenta la ventaja de subrayar que la avaricia del rico ten\u00eda ra\u00edces m\u00e1s profundas; a la vez la vanagloria, fuente de la b\u00fasqueda de la justicia seg\u00fan la ley y su apego a la vida terrestre en detrimento de una b\u00fasqueda real de la vida eterna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, Efr\u00e9n desenmascara as\u00ed la hipocres\u00eda inconsciente14 del hombre rico, ya secretamente presente en sus preguntas iniciales a Jes\u00fas sobre las condiciones  de la vida eterna y en los alcances de la ley antigua que condiciona el acceso a esta eternidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, la insistencia con la cual Efr\u00e9n subraya la oposici\u00f3n, en el di\u00e1logo, entre la tierra de los hombres y el cielo de Dios, sobrepasando, por momentos, la letra de las expresiones evang\u00e9licas (en donde se buscaba en vano la fusi\u00f3n de los temas de Dios y del cielo) es perfectamente fiel al esp\u00edritu del texto, a su sentido profundo, cuyo alcance desprende admirablemente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es necesario, entonces, subrayar extensamente que la ex\u00e9gesis de Efr\u00e9n delimita el texto, como contexto inmediato y lejano (Antiguo Testamento)  igual que la que, dos siglos antes, hizo sobre el mismo pasaje Clemente de Alejandr\u00eda (cf. Cap. III, C).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro punto, m\u00e1s sutil todav\u00eda, de la ex\u00e9gesis efreniana de nuestro pasaje merece ser destacado: el doctor sirio piensa que para el hombre rico, Jes\u00fas era, simplemente, un hombre y un ser terrestre, semejante a los maestros de Israel. El sentido de la respuesta de Jes\u00fas: \u201cNadie es bueno, sino uno solo\u201d es analizado de esta manera: \u201cEl Hijo no conoce m\u00e1s que un solo Bueno, que no aprendi\u00f3 de nadie a hacer el Bien: el nombre mediante el cual el rico lisonjero honr\u00f3 al Hijo, el Hijo honra al Padre, no por buscar complacerlo sino para rendirle testimonio\u201d. Efr\u00e9n agrega m\u00e1s adelante: \u201cSi es cierto para ti que he venido de lo alto y que soy el hijo del Bueno, me debiste llamar bueno; pero si soy de la tierra, como lo piensas, te equivocas\u201d. Estos pensamientos, si bien sobrepasan, sin duda, lo que Jes\u00fas quer\u00eda hacerle comprender sobre la marcha a su interlocutor, est\u00e1n en perfecta armon\u00eda con el pensamiento de Jes\u00fas y con lo que la Iglesia quer\u00eda decir a la comunidad cristiana al momento de presentar el di\u00e1logo trabado entre el hombre rico y Cristo pobre, Cristo bueno que es Hijo \u00fanico, y en adelante, el verdadero tesoro, en el cielo, de su Iglesia15.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasemos a otro ejemplo, no menos original, de ex\u00e9gesis efreniana del Nuevo Testamento. Se trata de la interpretaci\u00f3n de Mt 27, 46 en el contexto de los vers\u00edculos 50-53 que siguen de cerca. Citemos a Efr\u00e9n16.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado? Eli, Eli, lama sabachtani?\u201d Pero los que se burlaban de Cristo dec\u00edan seg\u00fan la mentira: \u00a1\u201cVeamos si El\u00edas viene a liberarlo\u201d! Se burlaron de su primer grito diciendo: \u00bfQu\u00e9 pasa que El\u00edas no lo libera?\u201d Grit\u00f3 una segunda vez (vv. 49-50) y esta vez fueron los muertos los que respondieron (vv. 51-53); mostr\u00f3 as\u00ed que si los muertos, privados del o\u00eddo, lo hab\u00edan escuchado \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s ten\u00edan los vivos que escucharlo! \u00bfPero por qu\u00e9 los muertos le respondieron, siendo a su Padre a quien clamaba? El Padre quer\u00eda mostrar a trav\u00e9s de los muertos que \u00c9l hab\u00eda escuchado, con el fin de instruir a los vivos y persuadirlos de escucharlo  por obediencia a los muertos. Ellos (los asistentes burlones) se hab\u00edan alejado de la verdad desde el primer grito, pero su segundp grito los regresa por la fuerza. Su primer grito hab\u00eda provocado la sonrisa en sus bocas y la burla de sus palabras, pero el segundo les puso el \u00a1desgracia! en sus bocas y les hizo golpear el pecho (Lc 23, 48). Su primer grito hab\u00eda sido trocado en abandono, el segundo en venganza  contra sus enemigos\u2026\u00a1 Los muertos matan un vivo y la v\u00edctima resucita de entre los muertos! El cad\u00e1ver de Eliseo resucit\u00f3 un muerto (2Ro 4, 8-37) en figura de Aquel que, por su muerte, abri\u00f3 las tumbas y sac\u00f3 a los muertos que reprobaron a sus asesinos\u2026 Para quitar a sus adversarios toda posibilidad de respuesta, orden\u00f3 a las piedras que se quebraran, y a la muerte que no impidiera a los justos salir del Sheol a su llamado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sorprendente interpretaci\u00f3n: para Efr\u00e9n, la resurrecci\u00f3n de los justos descrita en Mateo 27, 53 es un acto, a la vez del Padre, que responde a la oraci\u00f3n de su Hijo de una manera sensible aun a sus enemigos, y del Hijo que resucita a los muertos en su muerte misma. Es una respuesta triunfante del Padre que no abandona a su Hijo y del hijo burlado pero vencedor. Efr\u00e9n insiste, en este tema, introduciendo una nota pneumatol\u00f3gica muy conveniente en una \u00e9poca de discusiones sobre la naturaleza divina del Esp\u00edritu Santo17:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tumbas se abrieron (Mt 27, 52) para mostrar que el Se\u00f1or habr\u00eda podido abrirla y quebrar la madera de su cruz; pero no las abri\u00f3 ni quebr\u00f3 su cruz porque deb\u00eda servirse de ella para abatir al reino de Israel y quebrar el pecado en medio de los gentiles. Ahora bien, el Esp\u00edritu desgarr\u00f3 el velo en vez de quebrar la madera de la cruz; y para probar que hab\u00eda salido del templo convoc\u00f3 como testigos de su salida a los justos que salieron de las tumbas; ambas salidas, de Cristo y de los justos, se proclaman una en la otra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed, el comentario de Efr\u00e9n ubica al texto en un contexto b\u00edblico m\u00e1s extenso y m\u00e1s global. Se traban varios temas: el de la victoria de Cristo sobre sus enemigos y el de la comunicaci\u00f3n del Esp\u00edritu a los paganos. Esta ex\u00e9gesis indica mejor el sentido espiritual, no sin punto de apoyo en el sentido literal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un rasgo caracter\u00edstico de los diferentes ejemplos citados hasta el momento, como del conjunto de la obra de Efr\u00e9n, es  la referencia constante al Antiguo testamento para explicar el Nuevo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s concretamente, cabr\u00eda estudiar, en Efr\u00e9n, su ex\u00e9gesis teol\u00f3gica de la relaci\u00f3n entre Mois\u00e9s y Jes\u00fas. Los textos son numerosos y ricos. Citemos solamente algunos. Ponen de relieve el pensamiento de los autores inspirados del Nuevo Testamento. Comentando el discurso sobre el pan de vida, Efr\u00e9n escribe18:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saciados en el desierto como los israelitas luego de la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s, exclamaron: \u201cEste es el profeta del que se dijo que vendr\u00eda al mundo\u201d (Jn 6, 14). Hac\u00edan alusi\u00f3n a las palabras de Mois\u00e9s: \u201cEl se\u00f1or les suscitar\u00e1 un profeta (Dt 18, 15), no cualquier profeta, sino un profeta como yo, que los saciar\u00e1 con pan en el desierto. Como yo: camin\u00f3 sobre el mar (cf. Mt 14, 25-31); apareci\u00f3 en la nube (cf Mt 17, 5); liber\u00f3 a su Iglesia de la circuncisi\u00f3n; reemplaz\u00f3 a Josu\u00e9, el hijo de Nun, por Juan que era virgen y el encarg\u00f3 a Mar\u00eda  su Iglesia (cf Jn 19, 25-27) tal como Mois\u00e9s encarg\u00f3 su reba\u00f1o a Josu\u00e9 (cf DT 7-8). Todo esto ocurri\u00f3 para que se cumpliese la palabra: \u201ccomo yo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPod\u00eda mostrar de manera m\u00e1s densa y m\u00e1s convincente, a prop\u00f3sito de un solo episodio del Evangelio, pero no sin hacer alusi\u00f3n a otros, que Jes\u00fas es el nuevo Mois\u00e9s, que a la vez que cumple su figura lo supera? Igualmente, Efr\u00e9n muestra que en la actualidad hay m\u00e1s razones para creer en Jes\u00fas que las que ten\u00edan los Jud\u00edos y el Fara\u00f3n para creer en Mois\u00e9s\u201d, entonces, subraya, \u201cque ninguna revelaci\u00f3n fue hecha a este respecto por un profeta y que ninguna voz se escuch\u00f3 en el cielo\u201d. Efr\u00e9n insiste en la importancia de los signos y los milagros para provocar la fe, sea en Mois\u00e9s, sea en Jes\u00fas19.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El extremo inter\u00e9s que suscita la figura de Mois\u00e9s en Efr\u00e9n se explica, sin duda, no s\u00f3lo por su importancia en la historia del pueblo de Dios, sino tambi\u00e9n por la influencia, incluso combatido, del ambiente jud\u00edo. Para Efr\u00e9n, y esto es lo decisivo, Mois\u00e9s no s\u00f3lo es el legislador, que transmite a Israel la ley antigua, es adem\u00e1s el profeta que anuncia en actos y en palabras a Jes\u00fas, el nuevo Israel, e incluso a su Iglesia, \u201cla Jerusal\u00e9n celeste, nuestra madre, que se mostr\u00f3 a Mois\u00e9s sobre la Monta\u00f1a\u201d (cf Ex 24, 10)20. Al escrutar, a la luz de Jes\u00fas, la persona de Mois\u00e9s, Efr\u00e9n se aproxima simult\u00e1neamente al mundo jud\u00edo y de Jes\u00fas, non sin dejar de percibir mejor su trascendencia. Un rasgo manifiesta especialmente la superioridad de Jes\u00fas sobre Mois\u00e9s: el relato de la Transfiguraci\u00f3n, le\u00eddo a la luz de Mt 27,53, nos ense\u00f1a  que Jes\u00fas resucit\u00f3 a este Mois\u00e9s cuya sepultura nadie hab\u00eda visto nunca (cf. Dt 34,6)21.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En adelante, en la Iglesia que Mois\u00e9s hab\u00eda contemplado sobre la monta\u00f1a, Jes\u00fas exalt\u00f3 a sus disc\u00edpulos y enviados haci\u00e9ndolos \u201csemejantes a Mois\u00e9s: en efecto; \u00e9ste llevaba consigo las osamentas de los justos, de la misma manera que los ap\u00f3stoles llevan con ellos el cuerpo que justifica todos los cuerpos22. Y si Mois\u00e9s, gracias a la evocaci\u00f3n de tres nombres de la casa de Abrah\u00e1n reconcili\u00f3 a Dios con quienes hab\u00edan trasgredido la ley (cf. Ex 32, 13), \u00bfc\u00f3mo no iban los ap\u00f3stoles a purificar, mediante la menci\u00f3n de los tres nombres de la divinidad, a todas las naciones, que forman la familia de Ad\u00e1n23?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda claro: la lectura de Efr\u00e9n nos ayudar\u00eda a renovar nuestro conocimiento del Nuevo Testamento en el contexto del Antiguo; a percibir mejor la originalidad de Jes\u00fas, el nuevo Mois\u00e9s, el Nuevo Ad\u00e1n, y de su Iglesia , el nuevo Israel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 Efr\u00e9n a semejante lectura? \u00bfQu\u00e9 principios lo guiaron?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Principios exeg\u00e9ticos de Efr\u00e9n<br \/>\nSe podr\u00eda vincular esos principios a algunas leyes: rechazo del fundamentalismo, simbolismo c\u00f3smico b\u00edblico que implica el ejercicio de la libertad, paralelismo antit\u00e9tico, asociaci\u00f3n sint\u00e9tica e integradora en el contexto del misterio de la Encarnaci\u00f3n.<br \/>\nAparte de que  la \u00faltima palabra sobre este asunto est\u00e9 lejos de ser dicha y que incluso no pueda ser pronunciada actualmente (falta de ediciones cr\u00edticas de muchos escritos efrenianos), creemos que podemos organizar de esta manera los resultados de los trabajos recientes.\n<\/p>\n<h1>Primera ley. Rechazo del fundamentalismo b\u00edblico<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entendemos esta expresi\u00f3n, no en un sentido t\u00e9cnico y moderno24, sino en el de una ex\u00e9gesis que querr\u00eda contentarse con los hechos, sin admitir que ellos mismos pudieran ser, alguna vez, simb\u00f3licos de otros hechos, o que haya lugar a proceder a un estudio de las formas literarias de los textos b\u00edblicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda Efr\u00e9n no percibe un gran n\u00famero de problemas contemplados por los exegetas actuales y no desemboca, tampoco, en sentido inverso, en la alegor\u00eda origeniana. Pero queda claro que rechaza  el literalismo met\u00f3dicamente anti-simb\u00f3lico. Si le hiciese falta elegir, tal vez  preferir\u00eda a Or\u00edgenes: \u201c\u2026no te detenga el resplandor aparente de las palabras cuyo verdadero sentido est\u00e1 oculto por su corteza exterior. Pero apl\u00edcate a escrutar su sentido profundo y en conocer lo que dicen verdaderamente25\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">= Segunda ley. = La Libertad humana es la int\u00e9rprete de un simbolismo universal c\u00f3smico b\u00edblico\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efr\u00e9n no a\u00edsla el simbolismo b\u00edblico del simbolismo c\u00f3smico. Para \u00e9l, los tipos b\u00edblicos no estan aislados del cosmos. La Biblia es, simult\u00e1neamente una parte y la int\u00e9rprete especial del mundo entero y de su historia. La Escritura contiene s\u00edmbolos de Cristo porque el mundo entero los contiene. Si se puede ver en numerosos \u00e1rboles del Antiguo Testamento tipos de la Cruz, es porque, a los ojos de la fe, todo \u00e1rbol est\u00e1 cargado del misterio de la cruz. De la misma manera, el renacimiento de la naturaleza durante la primavera es, cada a\u00f1o, la imagen c\u00f3smica de la resurrecci\u00f3n de los muertos26. Del mismo modo, Dios cre\u00f3 el universo a partir de la materia a imagen del misterio pascual de su Hijo.<br \/>\nSi en las obras exeg\u00e9ticas, el doctor sirio expone con sobriedad el sentido tipol\u00f3gico de algunos episodios del Antiguo Testamento, que anticipan la reserva de la escuela de Antioqu\u00eda, en los himnos sintetiza, sin cesar, los simbolismos c\u00f3smico y b\u00edblico, no sin dar una justificaci\u00f3n b\u00edblica en s\u00ed misma:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por donde mira est\u00e1 el s\u00edmbolo;<br \/>\nEn lo que leas, encuentras el tipo;<br \/>\nPorque en \u00c9l todas las creaturas han sido creadas<br \/>\nY sell\u00f3 todas sus posesiones con sus s\u00edmbolos<br \/>\nCuando cre\u00f3 el mundo27.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en el contexto de esa analog\u00eda universal que Efr\u00e9n reaccion\u00f3 contra la univocidad y el determinismo arriano exaltando, inseparablemente, la trascendencia del Dios Creador y la libertad del hombre creado a su imagen. Como poeta reconoce y afirma la primac\u00eda del s\u00edmbolo en el discurso humano y el acceso que nos suministran los nombres, t\u00e9rminos simb\u00f3licos terrestres hacia la realidad del Dios revelado en Cristo. \u00bfPor qu\u00e9, pues, a sus ojos, los s\u00edmbolos facilitan el acceso a la realidades de la fe? Porque el s\u00edmbolo funciona de manera heur\u00edstica y no apod\u00edctica; abierta a una pluralidad de significaciones, el s\u00edmbolo invita al descubrimiento: la t\u00e9cnica heur\u00edstica del s\u00edmbolo respeta y requiere la libertad, que presupone, incluso la de rechazar la invitaci\u00f3n divina28.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, san Efr\u00e9n no expresa en los t\u00e9rminos que acabamos de emplear su visi\u00f3n del s\u00edmbolo c\u00f3smico b\u00edblico como desaf\u00edo a la libertad del hombre, ser a la vez material y espiritual. Pero es as\u00ed como podemos entenderlo hoy: porque esta visi\u00f3n, a su turno, desaf\u00eda nuestro racionalismo actual, y todas las reediciones contempor\u00e1neas del arrianismo. S\u00e9anos permitido citar, en ese sentido, admirables extractos de los himnos de Efr\u00e9n sobre la fe:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre es demasiado peque\u00f1o para comprender todos los lenguajes;<br \/>\nSi pudiese comprender de los Vigilantes29<br \/>\nEntonces podr\u00eda elevarse a la inteligencia del silencio<br \/>\nQue hablan el Padre y el Hijo.<br \/>\nNuestro lenguaje es extra\u00f1o a la voz de los animales,<br \/>\nEl lenguaje de los \u00e1ngeles a todo lenguaje30.<br \/>\nEl silencio en el cual el Padre habla a su Hijo<br \/>\nEs extra\u00f1o aun a los Vigilantes.<br \/>\n\u00a1Oh! \u00a1Qu\u00e9 Bondad! Como asume todas las formas para que pudi\u00e9semos ver.<br \/>\nAs\u00ed, asume todas las voces para ense\u00f1arnos.<br \/>\nSu naturaleza es una, puede ser vista;<br \/>\nSu silencio es uno, puede ser escuchado31.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se destacar\u00e1 la amplitud del panorama: se extiende a las formas c\u00f3smicas y a las voces desde los animales (Efr\u00e9n evita con cuidado hablar de sus lenguajes, inexistentes) hasta los Vigilantes ang\u00e9licos, que nunca duermen y que hablan siempre, e incluso hasta el silencio entre el Verbo \u00fanico y su Padre, silencio que supera toda inteligencia humana y ang\u00e9lica. Se notar\u00e1 tambi\u00e9n que Efr\u00e9n afirma simult\u00e1neamente que nuestra inteligencia, naturalmente incapaz de escuchar y ver la dicci\u00f3n del Verbo \u00fanico, puede sin embargo ser su naturaleza, com\u00fan a ese Verbo y a su Padre. Digamos mejor: entreverlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de llevarlo a ver no s\u00f3lo esta naturaleza sino tambi\u00e9n de ver en ella, la del Padre y del Hijo, \u00e9ste asume todas las voces c\u00f3smicas para ense\u00f1arnos, especialmente mediante la Escritura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se  nos objetara que esta ley del simbolismo c\u00f3smico-b\u00edblico no concierne tanto a su ex\u00e9gesis como a su teolog\u00eda, responder\u00edamos que, de hecho, condiciona, afecta,  y califica la ex\u00e9gesis de Efr\u00e9n vista en su conjunto. Se podr\u00eda hacer abstracci\u00f3n de esta ley sin desconocer la hermen\u00e9utica del doctor sirio. En pocas palabras, significa que el Creador puso todo el universo al servicio de la comprensi\u00f3n de su Palabra.\n<\/p>\n<h1>Tercera ley. Recurso a la concordancia discordante del paralelismo antit\u00e9tico<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dom L. Leloir insisti\u00f3 particularmente sobre el uso constante de esta ley en la hermen\u00e9utica de San Efr\u00e9n32. Se puede decir, en efecto, que ella se  transparenta constantemente en el Comentario del evangelio concordante. Pr\u00e1cticamente cada p\u00e1gina del Diatessaron podr\u00eda ser citada, al punto de que su lector experimenta, a veces, sentimientos de fatiga delante de la artificialidad de tal o cual paralelismo, pero m\u00e1s a menudo la admiraci\u00f3n de perspectivas as\u00ed abiertas. \u00bfC\u00f3mo no apreciar el ejemplo siguiente33?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le dieron a beber vinagre y hiel (Mt 27, 34); los hab\u00eda reunido para beber un vino delicioso y le ofrecieron vinagre; por el precio de la hiel, endulz\u00f3 la amargura de las naciones por la virtud de su misericordia. Su t\u00fanica no fue dividida (Jn 19, 23), porque representaba su divinidad indivisible (Jn 19, 23), porque representaba su divinidad indivisa que no compuesta. Y su manto, dividido en cuatro partes, era el s\u00edmbolo de su Evangelio, que deb\u00eda ganar las cuatro partes del mundo (cf Jn 19, 23).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Partan, pues, por amor a \u00c9l, el cuerpo de Aquel que, por amor a ustedes su manto entre los que lo crucificaban, t\u00f3menlo, abs\u00f3rbanlo completamente, tal como \u00e9l tom\u00f3 y absorbi\u00f3 la muerte de todos ustedes. Abran las puertas de sus corazones a quien les abri\u00f3 las puertas de su reino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda ve\u00eda a nuestro Se\u00f1or en aquel que hab\u00eda descansado sobre su pecho (Jn (13, 23-25; 23-25; 21, 20) y Juan ve\u00eda a Nuestro Se\u00f1or en aquella cuyas entra\u00f1as mostr\u00f3 al mundo; por ese motivo la confi\u00f3 a este disc\u00edpulo, prefiri\u00e9ndolo a todos los otros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada una de las frases manifiesta simult\u00e1neamente concordancia y discordancia, sea en s\u00ed misma, sea en relaci\u00f3n con la que precede o sigue, en el contexto de un simbolismo m\u00faltiple: vino y vinagre, t\u00fanica intacta y manto dividido, partici\u00f3n del cuerpo y sin embargo, tomado enteramente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal recurso a la concordancia discordante del paralelismo antit\u00e9tico sobrepasa ordinariamente (\u00a1pero no siempre!) lo que el autor humano e inspirado de las Escritura ten\u00eda en consideraci\u00f3n, de manera consciente y expl\u00edcita, pero \u00bfsobrepasa lo que la Sabidur\u00eda infinita del \u00fanico autor supremo de todas las Escrituras, de esta \u00fanico Autor que les quiso como un solo Libro, quer\u00eda decir? No lo creemos, muy por el contrario: hay ah\u00ed una puesta en obra de la analog\u00eda de la fe, una aplicaci\u00f3n anticipada del ideal propuesto al exegeta cristiano por el concilio Vaticano II: \u201cY como hay que leer e interpretar la Sagrada Escritura con el mismo Esp\u00edritu con que se escribi\u00f3[25] para descubrir el sentido exacto de los textos sagrados, hay que atender con no menor diligencia al contenido y tener muy en cuenta la unidad de toda la Sagrada Escritura,  la Tradici\u00f3n viva de toda la Iglesia y la analog\u00eda de la fe34\u201d.\n<\/p>\n<h1>Cuarta ley. Asociaci\u00f3n sint\u00e9tica e integradora en el contexto del misterio de la Encarnaci\u00f3n<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos parece que, de hecho, las leyes precedentes y su puesta en obra por el doctor sirio est\u00e1n polarizadas por la que acabamos de enunciar: para Efr\u00e9n, Cristo es el s\u00edmbolo por excelencia, en \u00c9l brilla la concordancia de un paralelismo antit\u00e9tico entre su naturaleza divina y su naturaleza humana, sin ninguna discordancia; mediante esta concordancia Cristo expi\u00f3 las discordancias del pecado. En \u00faltimo an\u00e1lisis, Efr\u00e9n no opone sino para manifestar la unidad suprema de Cristo y de todo el universo en \u00c9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo justificar estas aserciones? En primer lugar, podr\u00edamos invitar al lector a releer, bajo la perspectiva de esta cuarta ley, el pasaje citado para ilustrar la tercera, a prop\u00f3sito de la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas. Pero es en los himnos, como podr\u00eda esperarse, donde brilla esta lectura que integra los rasgos opuestos que nos presenta la Escritura en la unidad del misterio de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su cuerpo estaba completamente colgado de la Cruz<br \/>\nPero su poder era enteramente libre, en todo sentido35.<br \/>\nEn efecto, cuando estaba sobre la Cruz, resucitaba muertos;<br \/>\nDe la misma manera, cuando estaba en el seno de su madre,<br \/>\nDaba forma a todos los ni\u00f1os en el seno de sus madres36\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos ejemplos muestran perfectamente c\u00f3mo Efr\u00e9n gusta de asociar la acci\u00f3n de la divinidad de Jes\u00fas con la pasibilidad o la pasi\u00f3n de su humanidad. Semejante tendencia se manifiesta en \u00e9l muy a menudo, Hablando del Jes\u00fas hombre, Efr\u00e9n no olvida, de ninguna manera, que es el eterno Hijo de Dios, que goza de todas las perfecciones de la divinidad. Este recuerdo transfigura sin cesar su lectura del Evangelio. Inversamente, lee el A.T. a la luz del misterio pascual y contempla, por tanto, al Dios de la Antigua Alianza en el contexto de la humanidad de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Encarnaci\u00f3n, el Verbo, piensa Efr\u00e9n, se revisti\u00f3 de nuestra humanidad37. Es la misma imagen de un vestido de la Divinidad que aplica a la Escritura, d\u00e1ndonos a entender as\u00ed que la Biblia prepara y prolonga el misterio de la Encarnaci\u00f3n, y nos hace comprender que la asociaci\u00f3n integradora de lohumano y lo divino constituye el horizonte del exegeta, la llave que le abre la inteligencia profunda de las Escritura divinas y humanas,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1C\u00f3mo no citar aqu\u00ed las bellas estrofas del Himno XI sobre el Para\u00edso:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quien hable no podr\u00eda<br \/>\nDispensarse de usar las palabras<br \/>\nCon que se designan aqu\u00ed las cosas visibles<br \/>\nPara poder representar a sus auditores<br \/>\nLa imagen de las cosas invisibles.<br \/>\nSi el Creador<br \/>\nDel Jard\u00edn Del Ed\u00e9n<br \/>\nVisti\u00f3 su Majestad<br \/>\nCon las palabras de esta tierra,<br \/>\nTambi\u00e9n se puede hablar de su jard\u00edn<br \/>\nMediante nuestras comparaciones<br \/>\nSi alguien, por error,<br \/>\nNo recuerda sino los nombres<br \/>\nQue la majestad divina tom\u00f3 de s\u00ed mismo,<br \/>\nde las que se revisti\u00f3 para ayudarlo<br \/>\nhace de esas figuras calumnia y blasfemia<br \/>\nY hacia la Bondad que hasta su infancia baja de lo alto,<br \/>\nse muestra ingrato<br \/>\nCuando no tiene nada en com\u00fan con ella.<br \/>\nAhora bien, ella se ha cubierto con sus propias im\u00e1genes<br \/>\nPara, a su semejanza, conducirlo \u00e9l mismo38\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas estrofas magn\u00edficas, Efr\u00e9n es conducido por su m\u00e9todo de asociaci\u00f3n integradora a escrutar m\u00e1s de cerca la condescendencia divina, que ser\u00e1, poco despu\u00e9s, el tema mayor de la teolog\u00eda b\u00edblica de Juan Cris\u00f3stomo (cf. Nuestro cap\u00edtulo VIII): \u201cLa Majestad divina visti\u00f3 con estas figuras para ayudarnos; la Bondad baj\u00f3 de lo alto hasta nuestra infancia\u201d. Aunque la Encarnaci\u00f3n no sea mencionada expl\u00edcitamente aqu\u00ed, Efr\u00e9n no ignora que la verdad de sus afirmaciones brilla especialmente en ella, menos a\u00fan cuando \u2013 lo hemos dicho \u2013 le aplica tambi\u00e9n la imagen del vestido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doble naturaleza de la \u00fanica persona de Jes\u00fas, el Hijo de Dios, constituye el horizonte integrador de toda la ex\u00e9gesis de Efr\u00e9n; es lo que resulta tambi\u00e9n de su tipolog\u00eda de tres etapas, que el di\u00e1cono de Edesa resumi\u00f3 de esta manera:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tipo estaba en Egipto, la realidad en la Iglesia:<br \/>\nEl sello de la recompensa (estar\u00e1) en el Reino39.<br \/>\nEs gracias a la Encarnaci\u00f3n que la Iglesia es cumplimiento o realizaci\u00f3n en comparaci\u00f3n del Antiguo Testamento, siendo siempre, ella misma, tipo del reino escatol\u00f3gico. Para Efr\u00e9n, toda la vida humana es viaje de Ed\u00e9n a Si\u00f3n, de Si\u00f3n a la Iglesia, de la Iglesia al Reino40. Visi\u00f3n de la Historia de la salvaci\u00f3n en perfecta armon\u00eda con aquella que inculca la ep\u00edstola a los Hebreos cuando nos presenta la dial\u00e9ctica41: sombra, imagen, verdad (He 8, 5; 9, 24; 10,1). Aquel que es el Primer Nacido y la Imagen del Dios invisible, despu\u00e9s de haberse anunciado en las sombras, se vuelve, realiz\u00e1ndolas, la Imagen visible del Dios invisible para conducir a los hombres a la plena verdad de su Visi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda se objetar\u00e1, con justa raz\u00f3n, que San Efr\u00e9n no habla siempre de Cristo en sus comentarios exeg\u00e9ticos. \u00a1Felizmente! Adem\u00e1s, hemos evitado con cuidado presentar la ley suprema de su ex\u00e9gesis; pensamos, por el contrario, que su tendencia, constantemente manifestada, a la asociaci\u00f3n integradora de los datos a menudo antit\u00e9ticos (contrarios sin ser contradictorios) est\u00e1 secretamente condicionada por su fe en el misterio de la Encarnaci\u00f3n, horizonte que ilumina sus ex\u00e9gesis particulares, aun cuando la atenci\u00f3n no est\u00e9 dirigida sobre \u00e9l. Dicho de otra manera, planteamos la pregunta siguiente: en su fe en las dos naturalezas del Verbo \u00fanico, \u00bfhabr\u00eda cultivado los contrastes de manera tan sistem\u00e1tica? Todo ocurre como si la fe en los contrastes del misterio pascual del Hombre-Dios hubiese ayudado a buscar siempre, en el universo cristoc\u00e9ntrico42, todos los contrastes de los que sobreabunda.\n<\/p>\n<h1>Conclusiones<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ex\u00e9gesis de Efr\u00e9n culmina en un amor cristoc\u00e9ntrico de las Escrituras y un amor b\u00edblico del pr\u00f3jimo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interpretaci\u00f3n de las Escrituras que el doctor sirio nos ha dejado, no est\u00e1, m\u00e1s en \u00e9l que en san Agust\u00edn43, mutilada del ejercicio del doble amor hacia Dios y el pr\u00f3jimo, unidos en Cristo: \u201cToda la doctrina del Se\u00f1or del Se\u00f1or se sostiene como con dos alas mediante dos preceptos: la caridad hacia Dios y hacia los hombres44\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amando a Cristo, Efr\u00e9n no puede no amar sus palabras m\u00e1s sencillas, en los evangelios, porque ellas contienen tesoros inmensos45. Escuchemos este himno donde el poeta-doctor canta su amor por las Escrituras y por su Inspirador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n es capaz de comprender toda la riqueza de una sola de tus palabras, oh Dios? Lo que comprendemos es menor que lo que dejamos, tal como las personas sedientas que beben de la fuente. Las perspectivas de tu palabra son numerosas, tal como son numerosas las perspectivas de los que la estudian. El Se\u00f1or colore\u00f3 su palabra con m\u00faltiples bellezas, para que quien las escrute pueda contemplar lo que ama.<br \/>\n[\u2026] Su palabra es como un arroyo abierto en el desierto que se vuelve para los hombres de todas partes, una bebida espiritual: comieron un alimento espiritual y bebieron una bebida espiritual (1Co 10, 4)46.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Efr\u00e9n, nutrirse con la palabra de Cristo es, de alguna manera, comerlo a El mismo, con amor y gratitud. Pero esto s\u00f3lo tendr\u00e1 lugar si uno se reh\u00fasa a aislar unas palabras de otras, como hacen los herejes, a la manera del demonio: toman de la Escritura algunas palabras y omiten otras47.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su turno, la oraci\u00f3n nutrida de la palabra de Dios tendr\u00e1 por fruto el amor al pr\u00f3jimo hasta sacrificar la vida por \u00e9l:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No mates: el que ama no mata. No robes: el que ama hace m\u00e1s: da el bien propio. No mientas: quien ama dice la verdad y no la mentira (Mt 19,18). \u00c1mense los unos a los otros como yo los he amado\u2026 nadie puede tener una caridad m\u00e1s grande que aquel que da la vida por sus amigos (Jn 13, 34; 15,13). \u00bfSi damos nuestra vida por ti, nuestra caridad ser\u00e1 igual a la tuya? Aun, si no morimos por ti, somos mortales, mientras que t\u00fa padeciste el sufrimiento de nuestra muerte, cuando est\u00e1s (esencialmente y eternamente) vivo. \u00bfC\u00f3mo explicar, entonces, lo que dice: como yo los he amado? Muramos los unos por los otros, dice. En cuanto a nosotros, incluso no queremos ni vivir los unos por los otros. Si yo que soy u Se\u00f1or y su Dios muero por ustedes, cu\u00e1nto m\u00e1s deben morir los unos por los otros48.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho de otra manera, la Escritura, que contiene la palabra de Cristo, conduce al martirio y al sacrificio de la vida por amor al pr\u00f3jimo y a Cristo Salvador.<br \/>\nIncluso hoy, a trav\u00e9s de los escritos que nos ha legado, Efr\u00e9n sigue ejerciendo respecto de nosotros, a la vez que intercede por nosotros, la caridad que le manda siempre ese Cristo que ve cara a cara. Mediante sus escritos, entra en nuestros corazones salud\u00e1ndonos \u201cpara que el mismo Se\u00f1or entre y permanezca\u201d. El misterio de la salutaci\u00f3n que Efr\u00e9n nos dirige mediante sus escritos despliega siempre el misterio de nuestra salvaci\u00f3n en y por Jes\u00fas. Fue este misterio de salutaci\u00f3n misionera el que describi\u00f3 en t\u00e9rminos inolvidables:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta salutaci\u00f3n es el misterio de su fe49 que brilla en el mundo. Mediante ella, se extingue la enemistad, se detiene la guerra y los hombres se reconocen mutuamente. Esta salutaci\u00f3n basta ampliamente para todos los hombres. Entraba en todo aquellas que la escuchaban, para separar y poner aparte a los hijos que reconoc\u00eda; permanec\u00eda en ellos y denunciaba aquellos que le eran ajenos, porque una vez sembrada en ellos los dejaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta salutaci\u00f3n no se transformaba en aquellos que la acog\u00edan, manifestando as\u00ed que los dones del donador eran estables y seguros. Presente en quienes la daban y en aquellos que la acog\u00edan, esta salutaci\u00f3n no sufr\u00eda ni disminuci\u00f3n ni divisi\u00f3n. Del Padre, anunciaba que est\u00e1 cerca de todos y en todos; de la misi\u00f3n del Hijo, que est\u00e1 todo entero delante de todos y que su fin es delante de su Padre. Imagen del Padre, no deja de predicar, no se deja de proclamar, hasta la venida de la certidumbre que cumple las figuras t\u00edpicas hasta que la verdad pone fin a las im\u00e1genes, las sombras sean alejadas por el cuerpo mismo y los s\u00edmbolos dispersados por las verdaderas representaciones.<br \/>\nAs\u00ed pues, lanzamos la palabra del Se\u00f1or en sus auditores y familiares como un coagulante para separar y unir: para separar y disociar de toda mezcla y unirlos al Se\u00f1or que re\u00fane a la comunidad50.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El misterio de la salutaci\u00f3n pacificante prevista en el discurso misionero de Jes\u00fas (Mt 10), es, a los ojos de Efr\u00e9n, la misteriosa proclamaci\u00f3n de la palabra para convocar y reunir a la Iglesia. Lo que la apagada voz del di\u00e1cono de Edesa no puede hacer, su pluma contin\u00faa realiz\u00e1ndolo51, cuando leemos sus escritos. Su ex\u00e9gesis amante est\u00e1 completamente ordenada a la construcci\u00f3n de la Iglesia, para hacernos pasar, mediante ella, de los tipos hacia el Reino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nBertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revisi\u00f3n a cargo de Armando Nieto V\u00e9lez S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">1 Se\u00f1alemos especialmente: L. Leloir, Doctrines et m\u00e9thodes de saint Ephrem, CSCO 220, Subs. 18 (1961); C. Bravo, Notas introductorias a la noem\u00e1tica de S. Efr\u00e9n, Roma, 1956; S. Hidal, Interpretatio Syriaca, Lund, 1974; R. Murray, Symbols of Church and Kingdom, Cambridge, 1975.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 Cf la puesta a punto de D. Hemmerdinger-Iliadou y de J. Kirchmeyer sobre las obras de Efr\u00e9n en el DSAM IV 1 (1960), col 800-822.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 Cf. R. Leconte, tesis in\u00e9dita sobre Saint Jean Chrysostome, ex\u00e9g\u00e8te syrien, defendida en el Instituto Cat\u00f3lico de Par\u00eds, en 1942, pp. 70-72: con un excurso m\u00e1s detallado, pp. 290-301.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4 Sancti Ephrem Syri in Genesim et in Exodum Commentarii, trad. Latina de R. M. Tonneau\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5 Se destacar\u00e1 la ausencia de rigor en el razonamiento: el nombre de la mujer no designa, a diferencia de los nombres de animales a una especie.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6 Op.cit., n.4, \u00a7 9, p. 23.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 Cf. X. Ducros, \u201cLe dogme de l\u2019inspiration chez saint Ephrem d\u2019 apr\u00e8s ses commentaires de l\u2019Ancien Testament\u201d, M\u00e9langes Cavallera, Toulouse, 1948, pp. 163-179, especialmente pp. 165-167.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8 San Efr\u00e9n, Hymnes sur le Paradis (tr. R. Lavenant, introd. Y notas de F. Graffin), SC 137, Par\u00eds, 1968, XII, 15-16, pp. 161-162.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 Cf. R. Murray, op. Cit. (n.1), p. 144; del mismo autor, \u201cMary, the second Eve, in the early Syriac Fathers\u201d, Eastern Churches Review, 3 (1971), pp. 372-284.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10 San Efr\u00e9n, Diatessaron, SC 121, Par\u00eds, 1966, p. 66: II, 2 (syr. Arm.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11 ID., ibid., 379-380 (XXI, 10: syr.arm.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12 Cf. F. Graffin, introd.., p. 17, a los Hymnes sur le Paradis (mencionados al final del n. 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13 San Efr\u00e9n, Diatessaron, ch XV (syr. arm.), pp. 263-271.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14 Otros preferir\u00edan hablar de sinceridades sucesivas y diferentes de una libertad cuyas opciones se siguen de manera incoherente, pero sin hipocres\u00eda. Es curioso observar que tal exegeta moderno, como S. Legasse, L\u2019appel du riche, Paris, 1966, que cita a menudo a Clemente de Alejandr\u00eda y a la ex\u00e9gesis de nuestro pasaje, no menciona la interpretaci\u00f3n de conjunto de San Efr\u00e9n, sin duda porque la edici\u00f3n de los SC es contempor\u00e1nea a la publicaci\u00f3n de su propio libro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15 Cf. La distinci\u00f3n de las tres etapas de la transmisi\u00f3n del evangelio presentado en la Instrucci\u00f3n de la Comisi\u00f3n b\u00edblica pontificia del 21 de abril de 1964, sobre la verdad hist\u00f3rica de los evangelios, DC 61 (1964), pp. 713-714.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16 San Efr\u00e9n, Diatessaron, pp. 364-365  y 368 (XX, 30 y 34; arm.). Se notar\u00e1 la curiosa interpretaci\u00f3n, aparentemente poco fundada, de 2 Ro 4, 8-37; no se ve c\u00f3mo Efr\u00e9n pudo leer en el texto b\u00edblico la idea de una resurrecci\u00f3n operada por el cad\u00e1ver de Eliseo, sobre la cual retorna en los Carmina Nisibena 41, 10-11; 42, 6.8; 43, 4.12.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17 San Efr\u00e9n, Diatessaron, p. 377 (XXI, 6); Cf Ez 8-11 y 47; para el profeta la gloria iba a dejar el templo de Jerusalen; es interesante observar que poco despu\u00e9s de san Efr\u00e9n, San Gregorio de Niza ver\u00e1 en la gloria (Jn 17) una alusi\u00f3n al Esp\u00edritu Santo: hom. 15 in Cant.: MG 44, 1116-1117.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18 San Efr\u00e9n, Diatessaron, XII.5, pp. 215-216. Se destacar\u00e1 que, para Efr\u00e9n, como para Ambrosio, Mar\u00eda al pie de la cruz contiene a la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19 ID., ibid., XIII, 12 (syr. Arm.), pp. 238-239\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20 ID., ibid., III, 5 (arn.), p. 84.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21 ID., ibid., XIV, 9 (syr.arm.), p. 247.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22 Alusi\u00f3n a Ex 13, 19: Mois\u00e9s se llev\u00f3 las osamentas de Jos\u00e9, porque \u00e9ste hab\u00eda implorado a los israelitas diciendo: s\u00ed, Dios los visitar\u00e1 y entonces sacar\u00e1n de aqu\u00ed mi osamenta y la llevar\u00e1n con ustedes\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23 San Efr\u00e9n, Diatessaron, VIII.2 (arm.) p. 158. Para Efr\u00e9n, sensible a dos realizaciones distintas de una estructura ternaria, Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob se convierten como un s\u00edmbolo anticipador de la Trinidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24 El fundamentalismo excluye todo estudio cr\u00edtico de los textos, incluso hasta la consideraci\u00f3n de los g\u00e9neros literarios, pretendiendo adscribirse a los fundamentos doctrinales confesionales, dentro de los que est\u00e1 incluido el milenarismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25 San Efr\u00e9n, Diatessaron XXII.3 (syr. Arm), p. 396; R. Muray, \u201cSymbolism in S. Ephrem\u2019s Theology\u201d, M\u00e9langes Graffin, Parole de l\u2019Orient, Kaslik, Liban, 1975-1976, p. 6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26 Cf. Saint Ephrem, Diatessaron, VIII.3 (arm.), p. 159: \u201ca pesar de la prefiguraci\u00f3n del misterio de la resurrecci\u00f3n de los cuerpos, misterio que expresan las cosas inanimadas cuando llega la luz y aparece la aurora rompiendo la noche\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27 Saint Ephrem, Hymne sur la Virginit\u00e9, 20, 12: CSCO 223, syr. 94, p. 70. Se notar\u00e1 la alusi\u00f3n a Co 1, 16; \u201cen \u00c9l fueron creadas todas las cosas\u201d, justificaci\u00f3n b\u00edblica del cristocentrismo universal de Efr\u00e9n. De ah\u00ed, tambi\u00e9n, la emocionante exclamaci\u00f3n de Efr\u00e9n: Jes\u00fas nos multiplic\u00f3 los s\u00edmbolos; he ca\u00eddo en un mar de s\u00edmbolos\u201d (Carmina Nisib., 39, 17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28 Cf. R. Murray, art. Citado, M\u00e9langes Graffin (ver n. 25), p. 17; y estudio de T. Jansma sobre un tema conexo: \u201cEphraem on EX 2, 5: Reflections on the Interplay of Human Freewill and Divine Providence\u201d Or. Christ. Period. 39 (1973), pp. 5-28.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29 Alusi\u00f3n a los \u00e1ngeles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30 Cf. 1 Co 13, 1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31 Saint Ephrem, Hymnes sur la foi, 11, 7-9; CSCO 154 (syr.73).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32 Leloir, op.cit. (citado n.1), cap. III en su totalidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33 San Efr\u00e9n, Diatessaron XX, 27 (arm.), p. 362.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">34 Vaticano II, Dei Verbum,\u00a712.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">35 San Efr\u00e9n, Himno sobre la Nativ. 4, 168; CSCO 186\/187; syr. 82\/83. Citado por Pierre Yousif, \u201cLa  Choix de J\u00e9sus et le paradis d\u2019Eden\u201d, M\u00e9langes Graffin, p. 36.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">36 ID., ibid., p. 37; citando al himno de Efr\u00e9n sobre la Navidad., 4, 170.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">37 Murray, Symbols\u2026 (citado n. 1), pp. 310-311: el autor piensa que esta imagen no es neotestamentaria; por el contrario, Pablo nos muestra a Cristo despoj\u00e1ndose (Flp 2) y Juan (1,14) al Verbo convirti\u00e9ndose en carne y no poni\u00e9ndose la carne como un vestido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">38 Lavenant, op. cit., (SC 137), p. 147.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">39 San Efr\u00e9n, Hymne sur les azymes, 5, 23; CSCO, pp. 11-12, 248-249 (syr. 108\/109) Lovaina, 1964, Citado por Murray, M\u00e9langes Graffin, p. 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">40 San Efr\u00e9n, Hymne contre les H\u00e9r\u00e9sies, 26, 4; CSCO 169, syr. 76; ciaatdo por Murray, M\u00e9langes Graffin, p. 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">41 Se encuentra tambi\u00e9n en el contexto de algunos textos del Antiguo Testaamento, en Efr\u00e9n, otro movimiento ternario: \u201clogra meter al tipo en un conjunto prof\u00e9tico de tres t\u00e9rminos, construido a partir del esquema siguiente:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">un or\u00e1culo del A.T. predice directamente un acontecimiento que debe ocurrir en la historia del pueblo hebreo;<br \/>\neste acontecimiento, que pertenece generalmente a los per\u00edodos asirio, persa o macabeo juega el rol de tipo respecto de un personaje o un hecho de la Nueva Alianza.<br \/>\nEl tercer t\u00e9rmino est\u00e1 representado por la realidad evang\u00e9lica misma\u201d.<br \/>\nAs\u00ed se expresa R. Leconte, op. Cit (n.3), p. 72; cf. Pp 295 ss. Leconte da despu\u00e9s una serie de ejemplos precisos que implican, sobre todo, los libros de Isa\u00edas y de Zacar\u00edas. Aqu\u00ed tambi\u00e9n, Efr\u00e9n prepara Antioqu\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">42 Efr\u00e9n mismo elabor\u00f3 una regla general que Atanasio hab\u00eda presentado ya: \u201cEn la boca de esos doctores ignorantes, los textos se contradicen\u2026 Todos los textos de la Escritura que hablan de la abyecci\u00f3n del Salvador miran su humanidad; su divinidad est\u00e1 por encima de esas debilidades\u201d (Opera syr. Lat., III, 98-99; citado por Lamy, \u201cL\u2018 ex\u00e9g\u00e8se en Orient au IV \u00e8me ou les commentaires de saint Ephrem\u201d, RB 2 (1893), 11). Sin embargo lsd informaciones dadas por Lamy, a menudo sobre la base de textos de autenticidad dudosa, son poco seguras, como lo subrayan los art\u00edculos sobre \u00e9l aparecidos en DBS y Catholicisme. En todo caso, Efr\u00e9n presenta en otra parte un criterio m\u00e1s matizado, que distingue tres \u00f3rdenes en N.S. (divinidad sola; Jn 1, 1; divinidad y humanidad reunidas; Jn 3, 13; humanidad; Jn 7, 19: Diatessaron XIV, 28: syr. Arm., pp. 260-261.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">43 San Agust\u00edn, De Doctrina christiana, en varios lugares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">44 San Efr\u00e9n, Diatessaron, XVI.23 (syr. arm), p. 296.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">45 Id., ibid. XVI.31 (syr.ar.) p. 301; cf Leloir, op. cit., p. 62.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">46 Id., ibid I. 18 (syr. arm.), pp. 52-53.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">47 Id., ibid. IV.8 (arm.) p. 98.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">48 Id., ibid XIX, 13 (arm.), pp. 337-338.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">49 Es decir de la fe anunciada por Cristo y pedida por \u00c9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">50 San Efr\u00e9n, Diatessaron, VIII. 3-5 (arm.), pp. 159-160 comentando Mateo 10, 12.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">51 No pretendemos, escribiendo esto, igualar la palabra escrita y la palabra oral en la obra de la evangelizaci\u00f3n. Cf. B. de Margerie, s.j. Vers la plenitude de la communion, T\u00e9qui, Par\u00eds, 1980, Ch. I: \u201cLe r\u00f4le  de la diffusi\u00f3n de la Bible dans l\u2019economie du salut\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bertrand de Margerie S.J.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revisado por Armando Nieto V\u00e9lez S.J.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el curso de los a\u00f1os recientes, la obra y los comentarios b\u00edblicos de san Efr\u00e9n han suscitado un renovado inter\u00e9s, manifestado por una serie de estudios1. Esta renovaci\u00f3n est\u00e1 justificada para un conjunto de consideraciones: el carisma po\u00e9tico del doctor sirio encierra una buena parte de sus comentarios b\u00edblicos. Efr\u00e9n encarna una ex\u00e9gesis no &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis-patristica-san-efren\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEXEGESIS PATRISTICA: SAN EFREN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24689","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24689","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24689"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24689\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24689"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24689"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24689"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}