{"id":24726,"date":"2016-02-05T16:47:16","date_gmt":"2016-02-05T21:47:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/falloux-du-coudray\/"},"modified":"2016-02-05T16:47:16","modified_gmt":"2016-02-05T21:47:16","slug":"falloux-du-coudray","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/falloux-du-coudray\/","title":{"rendered":"FALLOUX DU COUDRAY"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Falloux du Coudray (Fr\u00e9d\u00e9ric Alfred Pierre, vizconde de)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacido en Angers, el 7 de marzo de 1811; muerto en la misma ciudad, el 6 de enero de 1885. Dos personas influyeron principalmente en la formaci\u00f3n de su car\u00e1cter: su madre, que formaba parte de la corte de Luis XVI, y Madame Swetchine, cuya \u201cVida y correspondencia\u201d publicar\u00eda \u00e9l m\u00e1s tarde. Las primeras obras que atrajeron la atenci\u00f3n sobre \u00e9l revelaron ya al futuro estadista como hombre de f\u00e9rreos principios. En su \u201cHistoria de Luis XVI\u201d (Par\u00eds, 1840), obra que le describe como un mon\u00e1rquico firme y leal, sostuvo que las anheladas reformas pod\u00edan haberse llevado a cabo por parte de la monarqu\u00eda sin la necesidad de la Revoluci\u00f3n. En \u201cHistoria de San P\u00edo V\u201d (Par\u00eds, 1844) mantendr\u00e1 con habilidad la tesis tradicional seg\u00fan la cual la Iglesia puede recurrir a la coacci\u00f3n para impedir la propagaci\u00f3n de la herej\u00eda. No obstante, en menos de diez a\u00f1os este partidario de la monarqu\u00eda accedi\u00f3 aun cargo gubernamental bajo la presidencia de Luis Bonaparte, y el defensor de la autoridad coercitiva de la Iglesia se aline\u00f3 en las filas de los \u201cCat\u00f3licos Liberales\u201d. En lo sucesivo, la m\u00e1xima de este pragm\u00e1tico hombre de estado fue la de aprovechar las oportunidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo la monarqu\u00eda, Falloux fue elegido diputado por Segr\u00e9 (1846) con un programa legitimista; en 1848 fue elegido miembro de la Asamblea Constituyente en representaci\u00f3n de Maine et Loire, con un programa que defend\u00eda la compatibilidad entre las aspiraciones sociales de la \u00e9poca y las ideas cristianas. Por iniciativa suya los miembros cat\u00f3licos apoyaron la elecci\u00f3n de Buchez como presidente de la asamblea. En tanto que portavoz de la comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n de los \u201ctalleres nacionales\u201d, recibi\u00f3 el delicado encargo de proponer su abolici\u00f3n, medida que fue seguida por la sangrienta insurrecci\u00f3n de junio. Quienes le recriminan esta acci\u00f3n pasan por alto el hecho de que \u00e9l no fue ni el primero ni el \u00fanico que insisti\u00f3 en esta medida inevitable, atribuy\u00e9ndole injustamente un proyecto maquiav\u00e9lico por el cual, en inter\u00e9s de su pol\u00edtica religiosa, habr\u00eda pretendido provocar a los partidos progresistas a reaccionar en contra de su propia causa entreg\u00e1ndose al desorden y la sublevaci\u00f3n. De hecho, la visi\u00f3n de tales excesos hizo recapacitar a Thiers, quien reconoci\u00f3 la necesidad del comedimiento moral como parte de la educaci\u00f3n y pas\u00f3 a colaborar con Falloux en la promoci\u00f3n de los proyectos educativos de \u00e9ste. Al ser nombrado Ministro de Educaci\u00f3n en diciembre de 1848 (cargo que ocupar\u00eda hasta el 31 de octubre de 1849), Falloux decidi\u00f3 de forma inmediata luchar vigorosamente contra el monopolio educativo de la universidad, emprendido por Montalembert durante los \u00faltimos a\u00f1os de la monarqu\u00eda de julio. Ya el 4 de enero de 1849, Falloux nombr\u00f3 una comisi\u00f3n extraparlamentaria para llevar adelante el proyecto durante aquella legislatura, y en junio de 1849, cuando los partidos progresistas estaban a\u00fan afectados bajo el s\u00edndrome de la derrota, defendi\u00f3 con ardor la aprobaci\u00f3n de una ley para establecer la libertad de educaci\u00f3n. La asamblea, sin embargo, vot\u00f3 en contra de la ley, ya que \u00e9sta no contaba con la aprobaci\u00f3n del Consejo de Estado. No fue hasta la legislaci\u00f3n de 1850, en la cual Falloux no detentaba cartera alguna, cuando, el 15 de marzo, su sucesor Parieu, con el apoyo de Thiers y Dupanloup y a pesar de la oposici\u00f3n de Victor Hugo, consigui\u00f3 que se aprobara la ley. Aunque Falloux no pudo tomar parte en el proceso debido a problemas de salud, la ley lleva su nombre, y con todo merecimiento, por cuanto hab\u00eda sido obra suya.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo de esta ley era doble, pues apuntaba tanto a la educaci\u00f3n primaria como a la secundaria. Si un ciudadano franc\u00e9s quer\u00eda dirigir una escuela primaria, ten\u00eda que ser mayor de veinti\u00fan a\u00f1os y tener una experiencia m\u00ednima de tres a\u00f1os en una escuela elemental, o bien un certificado de una comisi\u00f3n nombrada por el Ministro de Educaci\u00f3n. En el caso de miembros de congregaciones religiosas en escuelas femeninas, las lettres d\u2019ob\u00e9dience hac\u00edan las veces de este certificado. En cuanto a la educaci\u00f3n secundaria, la ley requer\u00eda que el candidato fuera mayor de veinticinco a\u00f1os, un m\u00ednimo de cinco a\u00f1os de experiencia y una licenciatura en letras, o bien el correspondiente diploma de la comisi\u00f3n ministerial. El nuevo consejo de la universidad representaba las opiniones filos\u00f3ficas imperantes en Francia; adem\u00e1s de una comisi\u00f3n compuesta por acad\u00e9micos universitarios propiamente dichos, inclu\u00eda tres obispos, un rabino, un ministro protestante, tres consejeros del tribunal supremo de apelaci\u00f3n (cour de cassation), tres consejeros de estado, tres miembros del instituto y otros tres de la junta de educaci\u00f3n libre. En un per\u00edodo de dos a\u00f1os aparecieron doscientas cincuenta y siete escuelas libres, y es a partir de la fecha de implantaci\u00f3n de esta ley, los \u00faltimos restos de la cual el Parlamento Franc\u00e9s se dispone ahora (1908) a abrogar, cuando se produjo el desarrollo de las \u00f3rdenes educativas cat\u00f3licas en Francia. En una alocuci\u00f3n consistorial (20 de mayo de 1850), P\u00edo IX la ensalz\u00f3 como medida de progreso. Aquellos cat\u00f3licos que, por una cuesti\u00f3n de principios, se opon\u00edan a toda educaci\u00f3n estatal, se sintieron decepcionados por la aprobaci\u00f3n de la ley, y sus puntos de vista encontraron un ardiente exponente en Louis Veuillot. En la Asamblea Constituyente y en la Legislativa, en su calidad de ministro y diputado, Falloux siempre sostuvo que Francia estaba obligada a proteger a P\u00edo IX como dirigente temporal; fue uno de los principales promotores de la exp\u00e9dition de Rome. Durante el Segundo Imperio se retir\u00f3 de la vida p\u00fablica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1856 fue elegido miembro de la Academia Francesa. Con motivo de las discusiones que tuvieron lugar en el seno de los c\u00edrculos realistas durante los primeros a\u00f1os de la Tercera Rep\u00fablica, Falloux se declar\u00f3 de forma invariable a favor de la bandera nacional (la tricolor), y en un art\u00edculo aparecido en el Correspondant (1873) insisti\u00f3 en que ni como pol\u00edtica ni como proclama de partido deb\u00edan los mon\u00e1rquicos alentar la idea de una contrarrevoluci\u00f3n. Spuller, no obstante, declar\u00f3 que, por su notoria habilidad como estadista, Falloux fue uno de los opositores m\u00e1s peligrosos con que hubo de enfrentarse el partido revolucionario durante el siglo XIX. Era en nombre de la libertad por lo que Falloux deseaba combatir los falsos principios de la Revoluci\u00f3n. Cre\u00eda que la pol\u00edtica deb\u00eda tomar en consideraci\u00f3n no s\u00f3lo la \u201ctesis\u201d o principio, sino tambi\u00e9n la \u201chip\u00f3tesis\u201d o condiciones reales, y que algunas formulaciones demasiado extremistas o determinadas proclamas demasiado exigentes iban a perjudicar m\u00e1s que a ayudar a la causa de la Iglesia y de la monarqu\u00eda. La publicaci\u00f3n p\u00f3stuma de sus \u201cMemorias\u201d en 1888 reaviv\u00f3 antiguas controversias entre el Correspondant y el Univers, y provoc\u00f3 una \u00e1spera r\u00e9plica por parte de Eug\u00e8ne Veuillot.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DE FALLOUX, M\u00e9moires d\u2019un royaliste (Par\u00eds, 1888); DE MAZADE, L\u2019opposition royaliste: Berryer, Vill\u00e8le, Falloux (Par\u00eds, 1874); DE LACOMBE, Les d\u00e9buts de la loi de 1850 (Par\u00eds, 1901); VEUILLOT, Le comte de Falloux et ses m\u00e9moires (Par\u00eds, 1888).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GEORGES GOYAU<br \/>\nTranscrito por James J. Walsh<br \/>\nTraducido por Jordi G. Samanes\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Falloux du Coudray (Fr\u00e9d\u00e9ric Alfred Pierre, vizconde de) Nacido en Angers, el 7 de marzo de 1811; muerto en la misma ciudad, el 6 de enero de 1885. 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