{"id":24744,"date":"2016-02-05T16:47:53","date_gmt":"2016-02-05T21:47:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fe-y-teologia-situacion-actual\/"},"modified":"2016-02-05T16:47:53","modified_gmt":"2016-02-05T21:47:53","slug":"fe-y-teologia-situacion-actual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fe-y-teologia-situacion-actual\/","title":{"rendered":"FE Y TEOLOGIA: SITUACION ACTUAL"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">El Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Cardenal Joseph Ratzinger, (hoy Benedicto XVI) pronunci\u00f3 una importante conferencia sobre la Situaci\u00f3n actual de la fe y la teolog\u00eda, en el Encuentro de presidentes de comisiones episcopales de Am\u00e9rica Latina para la doctrina de la fe, realizado en Guadalajara (M\u00e9xico), del 6 al 10 de mayo de 1996. El tema tratado quiere responder a diversas interrogantes: \u00bfQu\u00e9 pensar del estado en que hoy se encuentran la fe y la teolog\u00eda despu\u00e9s de los diversos acontecimientos mundiales ocurridos en los \u00faltimos a\u00f1os? \u00bfEn qu\u00e9 han afectado los cambios hist\u00f3ricos recientes la vivencia de la fe y el trabajo teol\u00f3gico? \u00bfQu\u00e9 perspectivas hay para el futuro de la fe desde nuestro presente?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al desarrollar este tema el Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe ofrece una iluminadora orientaci\u00f3n que permite comprender desde su justa perspectiva lo que est\u00e1 ocurriendo hoy, tanto en la Iglesia como en el mundo, y de qu\u00e9 manera lo que sucede en \u00e9ste influye y afecta al Pueblo de Dios. Se trata de una mirada muy actual a una realidad que interesa y compromete a todos los creyentes. Por eso es necesario acoger y profundizar, en la medida de nuestras posibilidades, lo que el Cardenal Ratzinger ha se\u00f1alado a los obispos que en Am\u00e9rica Latina presiden las comisiones episcopales que cuidan y promueven la recta doctrina, y que tambi\u00e9n ofrece a la Iglesia toda.[1] La actualidad de la visi\u00f3n expuesta por \u00e9l se prolonga n\u00edtidamente al encuentro del tercer milenio, y precisamente por esa vigencia es oportuno ir recorriendo los contenidos de la conferencia del Cardenal Prefecto, destacando los puntos m\u00e1s importantes que all\u00ed se nos ofrecen.[2]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Observando la realidad presente<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de partida es una sint\u00e9tica revisi\u00f3n del momento presente, tanto en el plano teol\u00f3gico como en el cultural y filos\u00f3fico. Comienza el Cardenal analizando la crisis de aquella teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n que, inspirada en el marxismo, trat\u00f3 de plasmar una \u201credenci\u00f3n\u201d vivida concretamente por los hombres de hoy a trav\u00e9s de una acci\u00f3n visible de corte pol\u00edtico. Dado que el pecado \u2014dec\u00edan los te\u00f3logos liberadores imbuidos de marxismo\u2014 se plasma en estructuras sociales de injusticia, la tarea a realizar es la de cambiar dichas estructuras, luchando contra ellas. \u00abPero esta lucha, como se ha dicho, deber\u00eda ser una lucha pol\u00edtica, ya que las estructuras se consolidan y se conservan mediante la pol\u00edtica. De este modo, la redenci\u00f3n se convert\u00eda en un proceso pol\u00edtico, para el que la filosof\u00eda marxista proporcionaba las orientaciones esenciales. Se transformaba en una tarea que los hombres mismos pod\u00edan, e incluso deb\u00edan, tomar entre manos, y, al mismo tiempo, en una esperanza totalmente pr\u00e1ctica: la fe, de teor\u00eda, pasaba a convertirse en praxis, en concreta acci\u00f3n redentora en el proceso de liberaci\u00f3n\u00bb[3].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teolog\u00eda marxista de la liberaci\u00f3n supone un problema muy serio, y el Cardenal llega a recalcar que en la d\u00e9cada de los ochenta \u00abaparec\u00eda como el desaf\u00edo m\u00e1s urgente para la fe de la Iglesia\u00bb[4]. El hecho de que la Congregaci\u00f3n que preside el Cardenal Ratzinger haya promulgado dos Instrucciones sobre este punto, hablando en una de ellas de las \u00abdesviaciones y riesgos de desviaci\u00f3n, ruinosos para la fe y la vida cristiana, que implican ciertas formas de teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n que recurren, de modo insuficientemente cr\u00edtico, a conceptos tomados de diversas corrientes del pensamiento marxista\u00bb[5], manifiesta la gravedad de este lamentable asunto. Sin embargo, un cierto agotamiento tem\u00e1tico que coincidi\u00f3 con el hundimiento de los reg\u00edmenes marxistas en Europa del Este trajo como consecuencia un cierto declinar de las teolog\u00edas marxistas de la liberaci\u00f3n. No han desaparecido, pero el cambio hist\u00f3rico mundial ocurrido las ha llevado a presentarse de una manera distinta, aunque sin abandonar sus elementos fundamentales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente las teolog\u00edas de la liberaci\u00f3n post \u201989 sufrieron el rudo golpe que signific\u00f3 la p\u00e9rdida de vigencia del marxismo te\u00f3rico, por la ca\u00edda del llamado \u201csocialismo real\u201d. Ello se ha constituido en un hecho que, seg\u00fan el Cardenal Ratzinger, ha cambiado el panorama teol\u00f3gico actual. \u00bfCu\u00e1l es el resultado? Describiendo la postura de algunos que han experimentado la crisis de su opci\u00f3n ideol\u00f3gica, dice: \u00abLa ca\u00edda de esta esperanza (la marxista) trajo consigo una gran desilusi\u00f3n, que a\u00fan est\u00e1 lejos de haber sido asimilada&#8230; De momento, qued\u00f3 la perplejidad: el fracaso del \u00fanico sistema de soluci\u00f3n de los problemas humanos cient\u00edficamente fundado s\u00f3lo pod\u00eda justificar el nihilismo o, en todo caso, el relativismo total\u00bb.[6]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consecuencia del fracaso del marxismo a finales de la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta, habr\u00eda, pues, arrastrado en su ca\u00edda a la perspectiva te\u00f3rica que serv\u00eda de principio hermen\u00e9utico a estas corrientes de pensamiento. La frustraci\u00f3n de quienes alimentaban su esperanza en el marxismo habr\u00eda avivado una actitud relativista, que, seg\u00fan el Cardenal Ratzinger, \u00abse ha convertido as\u00ed en el problema central de la fe en la hora actual\u00bb[7].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no es un relativismo de corte pesimista o de impotencia ante la verdad que sobrepasa a los hombres, sino que ahora se presenta con rasgos marcadamente afirmativos: la tolerancia, la libertad, el di\u00e1logo. Estos principios son presentados como valores que pueden perderse si se admite la existencia de una verdad universalmente v\u00e1lida. Es decir, para esta mentalidad habr\u00eda una contradicci\u00f3n entre la afirmaci\u00f3n de una verdad universal e incluso de la verdad misma y principios como la libertad y la tolerancia. El relativismo as\u00ed entendido es considerado el fundamento filos\u00f3fico de la democracia: \u00ab\u00c9sta, en efecto, se edificar\u00eda sobre la base de que nadie puede tener la pretensi\u00f3n de conocer la v\u00eda verdadera, y se nutrir\u00eda del hecho de que todos los caminos se reconocen mutuamente como fragmentos del esfuerzo hacia lo mejor&#8230; Un sistema de libertad deber\u00eda ser, en esencia, un sistema de posiciones que se relacionan entre s\u00ed como relativas, dependientes, adem\u00e1s, de situaciones hist\u00f3ricas abiertas a nuevos desarrollos. Una sociedad liberal ser\u00eda, pues, una sociedad relativista; s\u00f3lo con esta condici\u00f3n podr\u00eda permanecer libre y abierta al futuro\u00bb[8].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta mentalidad relativista as\u00ed presentada, parad\u00f3jicamente, tiende a absolutizarse, y se considera v\u00e1lida para todas las dimensiones de la existencia. Y all\u00ed est\u00e1 el m\u00e1s grave error. Porque si bien en el \u00e1mbito pol\u00edtico esta concepci\u00f3n tiene algo de cierto[9], al ser aplicada al campo de la \u00e9tica y de la religi\u00f3n se convierte en una falacia que lleva a una serie de nefastas consecuencias. Sin embargo, este relativismo se ha hecho un lugar en el espacio teol\u00f3gico con la llamada \u201cteolog\u00eda pluralista de las religiones\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El influjo del relativismo en la teolog\u00eda y en la fe de la Iglesia<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fen\u00f3meno conocido como \u201cteolog\u00eda pluralista de las religiones\u201d, se\u00f1ala el Cardenal, \u00abocupa hoy \u2014por lo que respecta a la fuerza de su problem\u00e1tica y a su presencia en los diversos campos de la cultura\u2014 el lugar que en el decenio precedente correspond\u00eda a la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u00bb. Detalle importante es que \u00abse une de muchas maneras con ella, e intenta darle una forma nueva y actual\u00bb[10]. Se trata, como se\u00f1ala el mismo Cardenal Ratzinger, de una creaci\u00f3n t\u00edpica de Occidente y de su filosof\u00eda, y su novedad radica en la conexi\u00f3n que establece con el pensamiento filos\u00f3fico y religioso de Asia, especialmente de la India, lo que le presta una cierta popularidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los representantes m\u00e1s conocidos de esta \u201cnueva\u201d teolog\u00eda, John Hick y Paul F. Knitter, parten en sus reflexiones de la distinci\u00f3n kantiana entre fen\u00f3meno y no\u00fameno. Se trata de un elemento de singular importancia que retomaremos m\u00e1s adelante. En concreto, J. Hick afirma \u2014trasladando la distinci\u00f3n epistemol\u00f3gica de Kant al plano de las religiones\u2014 que conocer a Dios vivo y verdadero, de manera real, no es posible; conocemos solamente \u2014dice\u2014 modelos y\/o formas particulares que nos dicen algo de lo divino, sin darnos a conocer a Dios. De aqu\u00ed se sigue la relativizaci\u00f3n de la Revelaci\u00f3n y, por lo mismo, de la cristolog\u00eda: \u00abLa identificaci\u00f3n de una forma hist\u00f3rica \u00fanica, Jes\u00fas de Nazaret, con lo \u201creal\u201d mismo, el Dios vivo, es relegada ahora como una reca\u00edda en el mito. Jes\u00fas es conscientemente relativizado como un genio religioso entre otros. Lo Absoluto o el Absoluto mismo no puede darse en la historia, sino s\u00f3lo modelos, formas ideales que nos recuerdan lo que en la historia nunca se puede captar como tal\u00bb[11]. Y como consecuencia inmediata de tales postulados, se debe abandonar el reconocimiento del car\u00e1cter de validez universal que tienen los sacramentos, el dogma, la Iglesia misma. En el pensamiento de Hick, toda afirmaci\u00f3n que considere que en Jes\u00fas y en la fe de la Iglesia hay una verdad universalmente v\u00e1lida y vinculante, ser\u00e1 tildada de fundamentalismo. \u00abEste fundamentalismo, que constituye el verdadero ataque al esp\u00edritu de la modernidad, se presenta de diversas maneras como la amenaza fundamental emergente contra los bienes supremos de la modernidad, es decir, la tolerancia y la libertad\u00bb[12]. En conclusi\u00f3n: se relativiza la cristolog\u00eda y la eclesiolog\u00eda, y se rechaza la fe en una persona concreta \u2014en este caso, la persona de Jesucristo\u2014 pues ello \u2014seg\u00fan el discurso relativista\u2014 lleva al fundamentalismo, al fanatismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo dicho se a\u00f1ade el recurso a las religiones de Asia, y particularmente al hinduismo. En el pensamiento de Hick y de Knitter se da un encuentro por dem\u00e1s parad\u00f3jico entre la filosof\u00eda postmetaf\u00edsica europea y la teolog\u00eda de la India; parad\u00f3jico porque no se puede imaginar dos pensamientos tan distintos \u2014dice Ratzinger\u2014 en su punto de partida y en el sentido que ofrecen a la existencia. Pero hay un puente. El punto de contacto entre ambos es el relativismo. \u00abEl relativismo arreligioso y pragm\u00e1tico de Europa y Am\u00e9rica puede conseguir de la India una especie de consagraci\u00f3n religiosa, que parece dar a su renuncia al dogma la dignidad de un mayor respeto ante el misterio de Dios y del hombre. A su vez, el hacer referencia del pensamiento europeo y americano a la visi\u00f3n filos\u00f3fica y teol\u00f3gica de la India refuerza la relativizaci\u00f3n de todas las figuras religiosas propias de la cultura hind\u00fa\u00bb[13]. As\u00ed, una \u201ccomposici\u00f3n\u201d de este tipo se presentar\u00eda como la verdadera filosof\u00eda del g\u00e9nero humano, un intento en el que la religi\u00f3n cumple un \u201caut\u00e9ntico\u201d papel de integraci\u00f3n no s\u00f3lo de credos, sino tambi\u00e9n de culturas, diverso totalmente al de etapas hist\u00f3ricas pasadas, en las que la religi\u00f3n aparece como factor de divisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAd\u00f3nde lleva este concepto de la religi\u00f3n? Seg\u00fan Hick, la religi\u00f3n consiste en el paso del \u201ccentrarse en s\u00ed mismo\u201d (self-centredness) como existencia del hombre viejo, al \u201ccentrarse en la realidad\u201d (reality-centredness) como existencia del hombre nuevo que sale de s\u00ed al encuentro del pr\u00f3jimo. Al respecto se pronuncia el Cardenal Prefecto: \u00abSuena hermoso, pero considerado con profundidad, resulta tan hueco y vac\u00edo como la llamada a la autenticidad de Bultmann, que, a su vez, hab\u00eda tomado este concepto de Heidegger. Para esto no hace falta religi\u00f3n\u00bb[14].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, Knitter pretende dar una nueva concreci\u00f3n a la religi\u00f3n buscando que \u00e9sta sea efectiva. Y para ello establece una uni\u00f3n entre la \u201cteolog\u00eda pluralista de las religiones\u201d y la \u201cteolog\u00eda marxista de la liberaci\u00f3n\u201d. \u00bfC\u00f3mo se hace esta uni\u00f3n? A trav\u00e9s de la configuraci\u00f3n de un \u00fanico principio: \u00abel primado de la ortopraxis respecto a la ortodoxia\u00bb. Sobre esto, se\u00f1ala el Cardenal Ratzinger: \u00abEste poner la praxis por encima del conocer es tambi\u00e9n herencia claramente marxista. Pero mientras el marxismo concreta s\u00f3lo lo que proviene l\u00f3gicamente de la renuncia a la metaf\u00edsica \u2014cuando el conocer es imposible, s\u00f3lo queda la acci\u00f3n\u2014, Knitter afirma: no se puede conocer lo absoluto, pero s\u00ed hacerlo\u00bb[15].. Sin embargo, este intento no convence. No es la primera vez que se da esta renuncia al conocimiento como influjo o reacci\u00f3n a los efectos del iluminismo. El Cardenal se pregunta inmediatamente: \u00abLa cuesti\u00f3n, sin embargo, es: \u00bfes verdadera esta afirmaci\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde encuentro la acci\u00f3n justa, si no puedo conocer en absoluto lo justo?&#8230; La mera praxis no es luz\u00bb[16]. Knitter responder\u00eda a estos cuestionamientos diciendo que el criterio para diferenciar la ortopraxis de la pseudopraxis es la libertad. Pero esto a su vez abre una serie de nuevas interrogantes: \u00bfQu\u00e9 es la libertad? \u00bfQu\u00e9 cosa sirve verdaderamente a la liberaci\u00f3n del hombre?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dem\u00e1s, el relativismo racionalista de la teolog\u00eda pluralista de las religiones no es el \u00fanico fen\u00f3meno que encontramos hoy en el mundo y en la Iglesia. La convicci\u00f3n de que la raz\u00f3n es incapaz de un conocimiento metaf\u00edsico lleva a algunos a buscar una experiencia religiosa de manera pragm\u00e1tica y, en alg\u00fan caso, antirracional. \u00c9ste es el caso del llamado New Age. Esta corriente pretende que el remedio al relativismo est\u00e1 en la superaci\u00f3n del sujeto y el retorno ext\u00e1tico a la danza c\u00f3smica. Es una especie de \u201cnueva m\u00edstica\u201d seg\u00fan la cual lo Absoluto no podr\u00eda ser cre\u00eddo, sino s\u00f3lo experimentado. Es una religi\u00f3n cuyo centro est\u00e1 en una praxis de fusi\u00f3n con el Todo, de claro corte pante\u00edsta. El hombre, para ser liberado, debe deshacerse en el \u201cTodo\u201d. Se trata de la atracci\u00f3n del irracionalismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero junto al New Age est\u00e1 tambi\u00e9n toda una actitud pragm\u00e1tica \u2014\u00abgris\u00bb, la llama el Cardenal\u2014 que se hace presente en la vida cotidiana de la Iglesia. En este pragmatismo \u201cgris\u201d, se quiere aplicar a la fe y a las costumbres el principio de la \u201cmayor\u00eda\u201d para as\u00ed \u201cdemocratizar\u201d decididamente la Iglesia. Aqu\u00ed subyace el errado criterio de que la praxis de la mayor\u00eda es la norma obligatoria de la verdad; m\u00e1s a\u00fan, es \u201cla verdad\u201d. Al haberse difundido el criterio de la inaccesibilidad a la verdad, se establece que la mayor\u00eda la determina. Hay un escepticismo diluido en actitudes culturales que se va haciendo presente en el mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una situaci\u00f3n an\u00e1loga se ve tambi\u00e9n en ciertas ideas que a veces se tienen sobre la liturgia. \u00abLas diversas fases de la reforma lit\u00fargica han dejado que se introduzca la opini\u00f3n de que la liturgia puede cambiarse arbitrariamente&#8230; El siguiente pensamiento es l\u00f3gico: si una autoridad central puede hacer esto, \u00bfpor qu\u00e9 no tambi\u00e9n una instancia local? Y si lo pueden hacer las instancias locales, \u00bfpor qu\u00e9 no en realidad la comunidad misma? \u00c9sta se deber\u00eda poder expresar y encontrar en la liturgia\u00bb[17].. Los resultados de esta aproximaci\u00f3n son formas de liturgia que, en su af\u00e1n por lo novedoso y vivencial, se aproximan a las tendencias ext\u00e1ticas y \u201cembriagadoras\u201d del New Age. Ante la crisis de acceso a la verdad y de la verdad misma, se da en forma simult\u00e1nea una crisis de la autoridad. Los mitos del mundo de fines del siglo XX operan en esa direcci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>En la ra\u00edz del problema<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El panorama recorrido muestra una postura relativista, tanto en cierta reflexi\u00f3n teol\u00f3gica como en una determinada aproximaci\u00f3n a la vida de fe eclesial, que parecer\u00eda hacerse cada vez m\u00e1s presente. Ante este hecho, el Cardenal Ratzinger se pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 se ha mostrado tan indefensa la teolog\u00eda cl\u00e1sica ante estos acontecimientos? Lo que equivale a: \u00bfcu\u00e1l es el n\u00facleo de estas posturas relativistas que se expresan teol\u00f3gicamente, a las que la teolog\u00eda cl\u00e1sica no ha podido responder con vigor? He aqu\u00ed una de las tareas que al respecto le compete hoy en d\u00eda a la teolog\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Examinando las teor\u00edas de Hick y Knitter, el Cardenal Prefecto percibe que ambos basan su relativizaci\u00f3n de Jesucristo en la ex\u00e9gesis. Seg\u00fan ambos, la ex\u00e9gesis habr\u00eda probado que Jes\u00fas no se consideraba en absoluto Hijo de Dios, sino que fue hecho tal despu\u00e9s, y gradualmente, por sus disc\u00edpulos. Se apoyan, adem\u00e1s, vale recordarlo, en la filosof\u00eda de Kant, a la que otorgan un car\u00e1cter de evidencia indiscutible. \u00abHick nos asegura que Kant ha probado irrefutablemente que lo absoluto o el Absoluto no puede ser reconocido en la historia ni aparecer en ella como tal. Por la estructura de nuestro conocimiento, no puede darse \u2014seg\u00fan Kant\u2014 lo que la fe cristiana sostiene; as\u00ed, milagros, misterios o sacramentos son supersticiones, como nos aclara Kant en su obra \u201cLa religi\u00f3n dentro de los l\u00edmites de la mera raz\u00f3n\u201d\u00bb[18].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que \u201cla ex\u00e9gesis\u201d \u2014as\u00ed, en general\u2014 no se identifica totalmente con lo que Hick y Knitter le atribuyen, pues no todos los ex\u00e9getas comparten necesariamente lo que asumen estos autores. Pero s\u00ed es cierto que \u00abun recorrido global a trav\u00e9s de la ex\u00e9gesis moderna puede dejar una impresi\u00f3n que se acerca a la de Hick y Knitter\u00bb[19]. La ra\u00edz del problema estar\u00eda, pues, en los supuestos de esa ex\u00e9gesis que produce una cierta visi\u00f3n sobre el Se\u00f1or Jes\u00fas. Dice el Cardenal Ratzinger: \u00abMi tesis es la siguiente: el hecho de que muchos ex\u00e9getas piensen como Hick y Knitter, y reconstruyan como ellos la historia de Jes\u00fas, se debe a que comparten su misma filosof\u00eda. No es la ex\u00e9gesis la que prueba la filosof\u00eda, sino la filosof\u00eda la que engendra la ex\u00e9gesis. Si yo s\u00e9 a priori (para hablar con Kant) que Jes\u00fas no puede ser Dios, que los milagros, misterios y sacramentos son tres formas de superstici\u00f3n, entonces no puedo descubrir en los libros sagrados lo que no puede ser un hecho. S\u00f3lo puedo descubrir por qu\u00e9 y c\u00f3mo se lleg\u00f3 a tales afirmaciones, y c\u00f3mo se han ido formando gradualmente\u00bb[20].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son palabras de mucho peso, y sumamente clarificadoras. Ante todo, destaquemos dos aspectos. En el p\u00e1rrafo mencionado, el Cardenal se\u00f1ala en nota a pie de p\u00e1gina: \u00abHe buscado exponer mi opini\u00f3n acerca de este problema en la \u201cQuaestio disputata\u201d dirigida por m\u00ed: Schriftauslegung im Widerstreit (Freiburg 1989). Cf. tambi\u00e9n la obra colectiva: I. de la Potterie &#8211; R. Guardini &#8211; J. Ratzinger &#8211; G. Colombo &#8211; E. Bianchi, L\u2019esegesi cristiana oggi (Casale Monferrato 1991)\u00bb[21]. Dicha Schriftauslegung im Widerstreit tambi\u00e9n ha sido traducida al castellano[22].. Ahora bien, en la mencionada obra el Cardenal Ratzinger sosten\u00eda que \u00abel verdadero presupuesto filos\u00f3fico de todo el sistema (se refiere al m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00edtico) me parece que se sit\u00faa en el giro filos\u00f3fico propuesto por Kant. Seg\u00fan Kant la voz del ser-en-s\u00ed no puede ser percibida por el hombre; \u00e9sta puede o\u00edrse s\u00f3lo indirectamente en los postulados de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica&#8230; Bultmann est\u00e1 convencido de que los hechos, tal como son descritos en la Biblia, no pueden haber acontecido, y encuentra m\u00e9todos para demostrar c\u00f3mo realmente debieron haber sido. A este nivel la ex\u00e9gesis moderna comporta una reductio historiae in philosophiam: una reducci\u00f3n de la historia a la filosof\u00eda y por medio de la filosof\u00eda\u00bb[23]. Lo mismo dir\u00e1 en 1996: \u00abM. Waldstein ha mostrado, con un cuidadoso an\u00e1lisis, que la teor\u00eda del conocimiento de Bultmann estaba totalmente influida por el neokantismo de Marburgo. Gracias a \u00e9l sab\u00eda lo que puede y no puede existir. En otros ex\u00e9getas, la conciencia filos\u00f3fica estar\u00e1 menos pronunciada, pero la fundamentaci\u00f3n mediante la teor\u00eda del conocimiento kantiana estar\u00e1 siempre impl\u00edcitamente presente, como acceso hermen\u00e9utico incuestionable a la cr\u00edtica\u00bb[24].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay, pues, una coherencia y una continuidad evidentes entre lo que afirmaba el Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe en 1989 y lo que en 1996 sostiene con tanta claridad. El mismo hecho de referir el asunto a un texto suyo publicado a\u00f1os atr\u00e1s muestra que no ha cambiado su modo de entender el problema. Tambi\u00e9n es err\u00f3neo \u2014cuando no malintencionado\u2014 sostener que por no ser ex\u00e9geta profesional, los puntos de vista del Cardenal no tienen gran valor. Eso en s\u00ed es falaz, m\u00e1s a\u00fan cuando queda totalmente claro que la argumentaci\u00f3n se mueve en el plano de los fundamentos filos\u00f3ficos y dogm\u00e1ticos que deben estar en la base de toda ex\u00e9gesis que pretenda ser cat\u00f3lica. Adem\u00e1s, la exposici\u00f3n hecha por el Prefecto de la Congregaci\u00f3n romana que ve de manera directa los asuntos de doctrina de la fe a los obispos que presiden las comisiones episcopales de doctrina de la fe de Am\u00e9rica Latina, es suficiente indicador del peso de sus palabras pronunciadas en esta ocasi\u00f3n desde la alta funci\u00f3n eclesial que ejerce.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hacer, entonces? La propuesta del Cardenal Prefecto es: \u00abLa fe no puede liberarse, si la raz\u00f3n misma no se abre de nuevo. Si la puerta del conocimiento metaf\u00edsico permanece cerrada, si los l\u00edmites del conocimiento humano fijados por Kant son infranqueables, la fe est\u00e1 llamada a atrofiarse: sencillamente le falta el aire para respirar\u00bb. Se hace necesario un nuevo di\u00e1logo entre la fe y la filosof\u00eda, ya que ambas se necesitan rec\u00edprocamente: \u00abLa raz\u00f3n no se salvar\u00e1 sin la fe, pero la fe sin la raz\u00f3n no ser\u00e1 humana\u00bb[25].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Con esperanza<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pareciera que el panorama se presenta cargado de negros nubarrones. No obstante, la perspectiva es de esperanza. Se pregunta el Cardenal: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tiene la fe, en suma, una oportunidad?\u00bb. Y responde: \u00abYo dir\u00eda lo siguiente: porque est\u00e1 de acuerdo con lo que el hombre es\u00bb[26].. En efecto, hay en el hombre un anhelo de Absoluto que no se apaga nunca, un hambre de Dios que s\u00f3lo \u00c9l puede saciar. Bellamente concluye el Cardenal Ratzinger: \u00abS\u00f3lo Dios, que se hizo \u00e9l mismo finito para abrir nuestra finitud y conducirnos a la amplitud de su infinitud, responde a la pregunta de nuestro ser. Por eso, tambi\u00e9n hoy la fe cristiana encontrar\u00e1 al hombre. Nuestra tarea es servirla con \u00e1nimo humilde y con todas las fuerzas de nuestro coraz\u00f3n y de nuestro entendimiento\u00bb[27].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gustavo S\u00e1nchez Rojas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.  Al parecer, una versi\u00f3n de esta conferencia tambi\u00e9n fue pronunciada por el Cardenal Ratzinger ante un grupo de 82 obispos reci\u00e9n nombrados para dirigir di\u00f3cesis misioneras en pa\u00edses angloparlantes, en un seminario organizado por la Congregaci\u00f3n para la Evangelizaci\u00f3n de los Pueblos, entre setiembre y octubre de 1996. Otra versi\u00f3n del texto ha aparecido recientemente en la Enciclopedia del Cristianesimo. Storia e attualit\u00e0 di 2000 anni di speranza, Istituto Geografico de Agostini S.p.A., Novara 1997, pp. 22-30.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.  Utilizamos el texto aparecido en L\u2019Osservatore Romano, edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, n. 44 (1453), del 1 de noviembre de 1996, pp. 4-6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.  Cardenal Joseph Ratzinger, art. cit., p. 4.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.  S. Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Instrucci\u00f3n Libertatis nuntius sobre algunos aspectos de la \u201cTeolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u201d, 6\/8\/1984, Introducci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6.  Cardenal Joseph Ratzinger, art. cit., p. 4.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9.  Hay que subrayar el \u201calgo\u201d, ya que la absolutizaci\u00f3n del relativismo en lo pol\u00edtico es imposible, como recuerda el mismo Cardenal Ratzinger: \u00abPero, con el relativismo total, tampoco se puede conseguir todo en el terreno pol\u00edtico: hay injusticias que nunca se convertir\u00e1n en cosas justas (como, por ejemplo, matar a un inocente, negar a un individuo o a grupos el derecho a su dignidad o a la vida correspondiente a esa dignidad); y al contrario, hay cosas justas que nunca pueden ser injustas\u00bb (lug. cit.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14.  All\u00ed mismo, p. 5.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19.  All\u00ed mismo, p. 6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21.  All\u00ed mismo, nota 17. El t\u00edtulo completo es Schriftauslegung im Widerstreit. Zur Frage nach Grundlagen und Weg der Exegese heute. En la edici\u00f3n italiana mencionada por el Cardenal Ratzinger el texto referido aparece bajo el t\u00edtulo de L\u2019interpretazione biblica in conflitto. Problemi del fondamento ed orientamento dell\u2019esegesi contemporanea (ver AA.VV., L\u2019esegesi cristiana oggi, Piemme, Casale Monferrato 1991, pp. 93-125).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22.  Ver Cardenal Joseph Ratzinger, La interpretaci\u00f3n b\u00edblica en crisis. Problemas del fundamento y la orientaci\u00f3n de la ex\u00e9gesis hoy, Vida y Espiritualidad, Lima 1995. Esta traducci\u00f3n es la que citaremos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23.  All\u00ed mismo, pp. 37-39.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24.  Cardenal Joseph Ratzinger, Situaci\u00f3n actual de la fe y la teolog\u00eda, art. cit., p. 6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26.  Lug. cit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27.  Luc. cit.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Cardenal Joseph Ratzinger, (hoy Benedicto XVI) pronunci\u00f3 una importante conferencia sobre la Situaci\u00f3n actual de la fe y la teolog\u00eda, en el Encuentro de presidentes de comisiones episcopales de Am\u00e9rica Latina para la doctrina de la fe, realizado en Guadalajara (M\u00e9xico), del 6 al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fe-y-teologia-situacion-actual\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFE Y TEOLOGIA: SITUACION ACTUAL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24744","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24744"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24744\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}