{"id":24748,"date":"2016-02-05T16:48:02","date_gmt":"2016-02-05T21:48:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/federico-i-barbarroja\/"},"modified":"2016-02-05T16:48:02","modified_gmt":"2016-02-05T21:48:02","slug":"federico-i-barbarroja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/federico-i-barbarroja\/","title":{"rendered":"FEDERICO I BARBARROJA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Rey alem\u00e1n y emperador romano, nacido ca. 1123 y muerto el 10 de junio de 1190, hijo de Federico de Suabia (m. 1147) y de Judit, hija de Enrique el Negro. Relacionado por su madre con los G\u00fcelfos parec\u00eda destinado a lograr la reconciliaci\u00f3n con los Gibelinos. En 1146 ya atrajo la atenci\u00f3n p\u00fablica por la guerra victoriosa contra el Duque Conrado de Z\u00e4hringen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 4 de marzo, tras haber sido designado como suceso por Conrado III, fue elegido rey de Alemania, sin oposici\u00f3n y fue coronado en Aquisgr\u00e1n el 9 de marzo. Ten\u00eda  a Carlomagno como ideal de emperador alem\u00e1n, determin\u00f3 extender al m\u00e1ximo su supremac\u00eda. Esto explica su pol\u00edtica eclesi\u00e1stica. Con una asombrosa firmeza persigui\u00f3 sus prop\u00f3sitos con esp\u00edritu atrevido. Aunque no era muy culto, nos sorprende por la claridad e inteligencia de su discurso, Portu r\u00e1pida intelecci\u00f3n y decisi\u00f3n y por su pol\u00edtica bien razonada y l\u00f3gica. Era un gobernante nato que consideraba su deber conseguir para sus s\u00fabditos el beneficio de la paz. Combinaba majestuosa apariencia personal con una atractiva amabilidad. Calculador y astuto, a veces ten\u00eda arrebatos pasionales sin control, aunque era suficientemente due\u00f1o de sui mismo para controlar su ira si lo que quer\u00eda conseguir  se pon\u00eda en peligro pro sus explosiones. Tal personaje excitaba la admiraci\u00f3n e y la confianza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sentido de la uni\u00f3n nacional que creci\u00f3 de tantas rivalidades entre los ej\u00e9rcitos cre\u00f3 en el entusiasmo por la empresa. Federico hall\u00f3 en p\u00fablico el apoyo que le falt\u00f3 a sus dos predecesores. Los alemanes amaban a su rey, que pronto, tras su coronaci\u00f3n, visit\u00f3 las varias partes de su reino tratando de poner paz  interior.  No hab\u00eda razones por las que los pr\u00edncipes seglares se opusieran al nuevo rey elegido: su mente naturalmente conservadora sab\u00eda como tratar con las fuerzas existentes. De estos pr\u00edncipes, que casi ten\u00edan poder soberano, solo ped\u00eda respeto por el orden existente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intent\u00f3 unir los intereses de los pr\u00edncipes alemanes, especialmente los de los G\u00fcelfos, con los intereses del imperio. El partido gregoriano jer\u00e1rquico estaba en completa descomposici\u00f3n. Federico no ten\u00eda miedo de sufrir oposici\u00f3n radical por parte de los obispos a su pol\u00edtica sobre la Iglesia, porque la insatisfacci\u00f3n con la administraci\u00f3n papal estaba entonces muy extendida en Alemania. Tuvo \u00e9xito en recuperar la influencia ejercida anteriormente por el rey alem\u00e1n e la selecci\u00f3n de obispos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda entonces muchos hombres poderosos entre el clero alem\u00e1n, entre los se sobresal\u00eda el Prevoste de Hildesheim, Rainald von Dassel, consagrado obispo de Colonia en mayo de 1156 y nombrado canciller del imperio. Durante once a\u00f1os fue el m\u00e1s fiel consejero de Federico. Rainald era un formidable oponente para el papado, en \u00e9l casi desaparece el obispo para dejar paso al estadista. Con un car\u00e1cter similar al de Federico, apoy\u00f3 vigorosamente la pol\u00edtica anti &#8211; jer\u00e1rquica del emperador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro prelado, tambi\u00e9n inamovible partidario del emperador, era Wichmann, arzobispo de Magdeburgo, m\u00e1s soldado que obispo y promovido al margen del orden can\u00f3nico de la sede de  Zeitz al arzobispado de Magdeburgo. Apoyado as\u00ed por los diferentes estaos del imperio, Federico intent\u00f3 que el poder de la corona fuera lo m\u00e1s independiente posible. Y lo hizo fomentando vigorosamente los intereses de su casa ancestral. Los administradores de su propiedad familiar, los  ministeriales, no solo manejaban grandes estados sino que eran un cuerpo de guerreros siempre preparados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las negociaciones entre el rey y el papa sobre el nombramiento a la sede de Magdeburgo  revel\u00f3 por primera vez la radical diferencia entre las pol\u00edticas del Estado y de la Iglesia. Durante las tormentosas controversias, precursoras de la tempestad que se cern\u00eda, Federico  vio reforzada su postura  sobre la superioridad del poder real sobre el papal  principalmente por la interrelaci\u00f3n con los juristas principales de la universidad de Bolonia. La concepci\u00f3n de la dignidad del emperador romano que le presentaban esos juristas, confirmaba su idea sobre la supremac\u00eda del rey alem\u00e1n sobre la Iglesia, que \u00e9l basaba en los derechos ejercidos por ellos durante el per\u00edodo carolingio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la pol\u00edtica interna y externa de Federico estaba controlada por la idea de restaurar el antiguo imperium mundi.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Norte de Italia donde muchos concejos hab\u00edan prosperado y adquirido independencia,  la primitiva supremac\u00eda imperial hab\u00eda desaparecido. Federico no vio que en estas ciudades se estaba desarrollando un nuevo factor pol\u00edtico y se equivoc\u00f3 en el poder de resistencia de estas rep\u00fablicas municipales. Preocupado solo por las ventajas inmediatas intent\u00f3 recuperar las regalia (ingresos y beneficios por las sedes vacantes) que las ciudades usurparon gradualmente, para utilizarlas en imponer su pol\u00edtica imperial. La conducta de Federico en el norte de Italia y la concepci\u00f3n equivocada de las relaciones entre Iglesia y Estado iban producir  conflictos con le papado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papa se ve\u00eda forzado en el conflicto por la supremac\u00eda en el norte de Italia a demostrar que era capaz de defender su posici\u00f3n de igualdad con el rey  que la Sede Pontificia hab\u00eda adquirido y de esta manera conseguir una completa victoria sobre el emperador. El rey, hombre profundamente religioso, estaba verdaderamente convencido que los poderes secular y eclesi\u00e1stico deb\u00edan cooperar entre ellos, pero dej\u00f3 claro que hasta el papa deb\u00eda respetarle como su se\u00f1or imperial. Si Federico se hac\u00eda due\u00f1o de Italia, el papa tendr\u00eda que admitir su supremac\u00eda. Al principio parec\u00eda probable el triunfo de Federico. El papa necesitaba la ayuda alemana.  Amenazado por los Normandos en el exterior ni siquiera estaba seguro en su propia ciudad, que se gobernaba por un senado elegido por voto popular y que toleraba al revolucionario Arnaldo de Brescia dentro de sus murallas. En estas circunstancias se firm\u00f3 el Tratado de Constanza entre el papa ay el rey (marzo 1153), dirigido contra los enemigos del papa tanto en Roma como en el sur de Italia. En compensaci\u00f3n el papa promet\u00eda a Federico coronarle como emperador y ayudarle contra sus enemigos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En octubre de 1154 Federico comenz\u00f3 su viaje hacia Roma. Debido a la debilidad de su ej\u00e9rcito el rey no pudo vez  someter el norte de Italia ni ciudad rebelde de Mil\u00e1n. En 1155sigui\u00f3 con su ej\u00e9rcito hacia Roma, donde se encontr\u00f3 con el papa electo Adriano IV que apenas pod\u00eda mantenerse en Roma y esperaba ansiosamente la llegada del rey alem\u00e1n. Federico no pudo establecerse de una establecer un orden permanente en Roma. El Tratado de Constanza que promet\u00eda al papa ayuda contra los normandos y contra los romanos, no se cumpli\u00f3. El 18 de junio de 1155 despu\u00e9s de haber entregado en las manos del papa a Arnaldo de Brescia, Federico fue coronado emperador romano a pesar de la oposici\u00f3n de los romanos rebeldes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el sur, como en el norte de Italia, Federico no avanz\u00f3 mucho durante esta expedici\u00f3n. En los a\u00f1os 1155 \u2013 1158 Federico alcanz\u00f3 la cima de su poder y salvaguard\u00f3 en\u00e9rgicamente la tranquilidad de su reino. La cuesti\u00f3n b\u00e1vara, tan dif\u00edcil y con inminente peligro de guerra se solucion\u00f3  con \u00e9xito. Enrique Jasomirgott rindi\u00f3 Baviera a Enrique el Le\u00f3n y a cambio recibi\u00f3 Austria como un ducado independiente, un paso lleno de consecuencias parara el futuro de Alemania.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica de Federico tambi\u00e9n tuvo \u00e9xito en las fronteras orientales y occidentales de su imperio. Estableci\u00f3 su soberan\u00eda en Borgo\u00f1a una vez que  se separ\u00f3  de Adela von Bohburg, con el consentimiento de la Curia, y volvi\u00f3 a casarse con Beatriz la heredera de Borgo\u00f1a. En la frontera oriental tuvo cada v\u00e9z m\u00e1s \u00e9xito en germanizar y cristianizar a las tribus locales. En este aspecto Enrique el Le\u00f3n fue el principal pionero de la futura pol\u00edtica imperial. Federico mantuvo relaciones amigables con Dinamarca, Polonia y Hungr\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Impelido por una orgullosa conciencia de su autoridad, que hall\u00f3 la expresi\u00f3n en la Dieta de W\u00fcrzburg (1157), emprendi\u00f3 una segunda campa\u00f1a en Italia  en 1158. Mientras tanto las condiciones hab\u00edan cambiado all\u00ed. El papa se hab\u00eda convertido en aliado de los normandos en vez de su oponente. Las amigables relaciones entre papa y emperador hab\u00edan sufrido un golpe despu\u00e9s de la Dieta de Besan\u00e7on (1157). En aquella ocasi\u00f3n, el legado papal hab\u00eda dicho que la dignidad imperial era un beneficio (beneficium) de los papas. La expresi\u00f3n era ambigua puesto que la palabra latina beneficium puede querer decir un beneficio personal  o una concesi\u00f3n feudal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los indignados pr\u00edncipes alemanes ten\u00edan raz\u00f3n, sin duda, al entender que era una afirmaci\u00f3n de la superioridad de los papas sobre los emperadores. Negando esto tajantemente Federico defendi\u00f3 su soberan\u00eda imperial. Las relaciones entre emperador y papa se tensaron. El papa Adriano esta pensando en excomulgar al emperador cuando muri\u00f3 y la tensi\u00f3n se relaj\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Federico comenz\u00f3 la campa\u00f1a contra Italia solo con sus propias fuerzas. Mil\u00e1n caso tras un cerco el 7 de septiembre de 1158. En la Dieta de Roncaglia el emperador defini\u00f3  con precisi\u00f3n los derechos del imperio respecto a sus s\u00fabditos y ciudades, restaurando  una fuerte soberan\u00eda con el nombramiento de oficiales imperiales (podest\u00e1) en las ciudades del norte de Italia. Su intenci\u00f3n era restablecer la paz, pero los Lombardos no lo entendieron as\u00ed y se rebelaron abiertamente. Durante la guerra con la ciudad de Cremona, se dio la disputada elecci\u00f3n papal de 1159 y, como supremo protector de la cristiandad, Federico reclam\u00f3 el derecho a decidir en ese asunto. Si consegu\u00eda imponerse, seria un aprueba de la supremac\u00eda del imperio. El s\u00ednodo de Pav\u00eda, reunido por Federico en febrero de 1160, decidi\u00f3 a favor de V\u00edctor IV y enseguida, como protector de V\u00edctor IV,  se empe\u00f1\u00f3 en ganar la causa a favor de este antipapa ante los gobernantes de Europa. Mientras tanto Mil\u00e1n se rindi\u00f3 (marzo 1162.) y recibi\u00f3 un pavoroso castigo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00e9xitos del emperador suscitaban la envidia de otros gobernantes europeos. El papa Alejandro III animado con el esp\u00edritu de Gregorio VII, rehus\u00f3 aceptar la supremac\u00eda imperial y alrededor de \u00e9l se reunieron todos los enemigos de Federico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poder universal papal estaba destinado a triunfar sobre la idea de un poder imperial universal. Los gobernantes occidentales estaban resueltos a oponerse a cualquier intento de resucitar la hegemon\u00eda imperial en occidente. Federico fue dejado otra vez a sus propios medios y despu\u00e9s de una breve estancia en Alemania emprendi\u00f3 otra nueva expedici\u00f3n contra Italia (1163).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte del antipapa V\u00edctor III cre\u00f3 la esperanza de una reconciliaci\u00f3n  entre Federico y Alejandro III, pero el emperador reconoci\u00f3 pronto al nuevo antipapa Pascual III.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto se iba fraguando una alianza anti \u2013imperial, la Liga Lombarda, formada por las ciudades de Verona, Vicenza y Padua, a las que se unieron Venecia, Constantinopla y Sicilia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los problemas internos causados por el cisma impidieron al emperador ocuparse de la Liga. Parte del clero alem\u00e1n se hab\u00eda puesto de parte de Alejandro III y Federico fue incapaz de hacer que se retractaran. Sin embargo dej\u00f3 de nuevo Alemania (1166) pasando entre las desafectas ciudades del norte de Italia y, acompa\u00f1ado por el antipapa, entr\u00f3 en Roma, donde una fiebre destruy\u00f3 a su ej\u00e9rcito, mientras que a sus espaldas la Liga Lombarda se fortalec\u00eda. Siguieron unas largas negociaciones, intentando el emperador  una vez m\u00e1s vencer a la coalici\u00f3n  de la Liga y el papa Alejandro (1174).  La gran batalla de Legnano (29 mayo 1176) destruy\u00f3 las esperanzas imperiales, obligando a Federico a buscar las negociaciones de paz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado m\u00e1s importante del Tratado de Venencia (1177) fue el fracaso del emperador para establecer su supremac\u00eda sobre el papa. En reconocimiento de la completa igualdad de Alejandro, que ahora reconoci\u00f3 como papa, Federico confes\u00f3 la derrota de las pretensiones imperiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras Federico luchaba en el norte de Italia,  el l\u00edder de los G\u00fcelfos, Enrique el Le\u00f3n, se hab\u00eda negado a prestarle asistencia armada. Ahora se rebel\u00f3 abiertamente contra Federico. Federico venci\u00f3 a Enrique y en adelante intent\u00f3 impedir el fortalecimiento de sus poderosos vasallos dividiendo los ducados todo lo posible. Garantiz\u00f3 Baviera, sin Estiria a la casa g\u00fcelfa de Wittelsbach,  lo que renov\u00f3 el feudo entre la casa de los G\u00fcelfos y los Hohenstaufen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tratado de Constanza (25 junio 1183) entre Federico y los Lombardos priv\u00f3 al papa de sus aliados importantes, las ciudades del norte de Italia. Poco despu\u00e9s, el hijo de Federico cas\u00f3 con Constanza, princesa normada de Sicilia. El papa estaba ahora amenazado por el norte y por el sur. Las relaciones entre papa y emperador a\u00fan empeoraron por la cuesti\u00f3n del ejercicio del  Jus spolii y la recolecta de los diezmos por los laicos. La coronaci\u00f3n del hijo de Federico, Enrique,  como rey de Italia (27 enero 1186) llev\u00f3 a una ruptura abierta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La debilidad pol\u00edtica del papado qued\u00f3 contrapesada de alguna manera por el hecho de que Felipe de Heinsberg, arzobispo de Colonia, se convirti\u00f3 en el campe\u00f3n del papa, aunque Federico logr\u00f3 manejar h\u00e1bilmente, con la ayuda de la mayor\u00eda de los obispos alemanes, el amenazador peligro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte de Urbano III y la elecci\u00f3n de Gregorio VIII trajeron un cambio en las relaciones de la Curia con el Imperio, debido sobre todo a los terribles informas que llegaban de Tierra Santa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Dieta de Maguncia de 1188 Federico tom\u00f3 la Cruz  y el 11 de mayo de 1189 sali\u00f3 hacia Palestina. El 10 de junio de 1190 muri\u00f3 repentinamente al cruzar a nado el r\u00edo Salef en Asia Menor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  SIMONSFELD, Jahrb\u00fccher des deutschen Reiches unter Friedrich I. (Leipzig, 1908), Vol. I, 1152-1158; PRUTZ, Kaiser Friedrich I. (Danzig, 1871-73); HAUCK, Friedrich Barbarossa als Kirchenpolitiker (Leipzig, 1898); WOLFRAM, Friedrich I. und das Wormser Konkordat (Marburg, 1883); SCHAEFER, Die Verurteilung Heinrichs des L\u00f6wen in Hist. Zeitschrift, LXXVI; SCHEFFER-BOICHORST, Kaiser Friedrichs letzter Streit mit der Kuria (1886).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Kampers, Franz. \u00abFrederick I (Barbarossa).\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 6. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/06252b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rey alem\u00e1n y emperador romano, nacido ca. 1123 y muerto el 10 de junio de 1190, hijo de Federico de Suabia (m. 1147) y de Judit, hija de Enrique el Negro. Relacionado por su madre con los G\u00fcelfos parec\u00eda destinado a lograr la reconciliaci\u00f3n con los Gibelinos. En 1146 ya atrajo la atenci\u00f3n p\u00fablica por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/federico-i-barbarroja\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFEDERICO I BARBARROJA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24748","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24748","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24748"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24748\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24748"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24748"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}