{"id":24893,"date":"2016-02-05T16:53:27","date_gmt":"2016-02-05T21:53:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/la-galia-cristiana\/"},"modified":"2016-02-05T16:53:27","modified_gmt":"2016-02-05T21:53:27","slug":"la-galia-cristiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/la-galia-cristiana\/","title":{"rendered":"LA GALIA CRISTIANA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia de <b>la Galia<\/b> apareci\u00f3 por primera vez en la historia en relaci\u00f3n con la persecuci\u00f3n de Lyon bajo Marco Aurelio (177). Los habitantes paganos se levantaron contra los cristianos, y cuarenta y ocho m\u00e1rtires sufrieron la muerte bajo diversas torturas.   Entre ellos hab\u00eda ni\u00f1os, como la esclava Blandina y P\u00f3ntico, un joven de quince a\u00f1os.  Cada posici\u00f3n social tuvo miembros entre los primeros m\u00e1rtires de la Iglesia de la Galia: la aristocracia estuvo representada por Vetio Ep\u00e1gatos; la clase profesional, por Atalo de P\u00e9rgamo, un m\u00e9dico; un ne\u00f3fito Maturo muri\u00f3 junto a Potino, obispo de Lyon, y Santo, di\u00e1cono de Vienne.    Los cristianos de Lyon y Vienne, en una carta a sus hermanos de Esmirna, dan un relato de esta persecuci\u00f3n, y la carta, conservada por Eusebio (Hist. Eccl., V, I-IV), es una de las joyas de la literatura cristiana. En este documento, la Iglesia de Lyon parece ser la \u00fanica iglesia organizada en esa \u00e9poca en la Galia.   La de Vienne parece haber sido dependiente de ella y, a juzgar por casos similares, probablemente era administrada por un di\u00e1cono.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00f3mo y donde el cristianismo gan\u00f3 por primera vez un punto de apoyo en la Galia es puramente una cuesti\u00f3n de conjeturas.    Lo m\u00e1s probable es que los primeros misioneros llegaron por mar, tocaron en Marsella, y avanzaron hasta el R\u00f3dano hasta que establecieron la religi\u00f3n en Lyon, la metr\u00f3polis y el centro de comunicaci\u00f3n de todo el pa\u00eds.   El firme establecimiento del cristianismo en la Galia se debi\u00f3 sin duda a los misioneros de Asia. Potino fue disc\u00edpulo de San Policarpo, obispo de Esmirna, as\u00ed como tambi\u00e9n su sucesor, Ireneo.  En la \u00e9poca de Ireneo, Lyon era todav\u00eda el centro de la Iglesia en la Galia.   Eusebio habla de las cartas escritas por las Iglesias de Galia de los cuales Ireneo es el obispo (Hist. Eccl., V.23). Estas cartas fueron escritas con motivo del segundo evento que llev\u00f3 a la Iglesia de la Galia a la prominencia.   La Pascua no se celebraba el mismo d\u00eda en todas las comunidades cristianas; a finales del siglo II el Papa V\u00edctor quiso universalizar el uso romano y excomulg\u00f3 a las Iglesias de Asia. Ireneo intervino para restaurar la paz. Casi al mismo tiempo, en una inscripci\u00f3n m\u00edstica encontrada en Autun, un tal Pectorio celebraba en verso griego el Ichthys o pez, s\u00edmbolo de la Eucarist\u00eda.   Un tercer evento en el que aparecen los obispos de la Galia es la controversia novaciana. San Cipriano (254) (Ep. LXVIII) menciona a Faustino, obispo de Lyon, y otros colegas en la Galia frente a Novaciano, mientras que Marciano de Arles le era favorable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay disponible ninguna otra informaci\u00f3n positiva acerca de la Iglesia de la Galia hasta el siglo IV. Dos grupos de narraciones, sin embargo, intentan llenar los vac\u00edos. Por un lado, una serie de leyendas locales remontan la fundaci\u00f3n de las principales sedes a los Ap\u00f3stoles. A principios del siglo VI encontramos a San Ces\u00e1reo, obispo de Arles, acreditando estas historias; sin importar el anacronismo, \u00e9l menciona al primer obispo de Vaison, Dafno, cuya firma aparece en el Concilio de Arles (314), como disc\u00edpulo de los Ap\u00f3stoles (Lejay, Le role th\u00e9ologique de Cesaire d&#8217;Arles, p. 5).   Cien a\u00f1os antes, uno de sus predecesores, Patroclo, bas\u00f3 varios reclamos de su Iglesia en el hecho de que San Tr\u00f3fimo, fundador de la Iglesia de Arles, fue disc\u00edpulo de los Ap\u00f3stoles. Tales afirmaciones fueron sin duda halagadoras para la vanidad local; durante la Edad Media y en los tiempos m\u00e1s recientes, crecieron muchas leyendas  en apoyo de ellos.  La evangelizaci\u00f3n de la Galia ha sido atribuida a menudo a los misioneros enviados desde Roma por San Clemente, una teor\u00eda que ha inspirado toda una serie de narraciones falsas y falsificaciones, con los que la historia es abrumada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s fe se le puede dar a una declaraci\u00f3n de San Gregorio de Tours en su \u00abHistoria Francorum\u00bb (I, XXVIII), en la que se bas\u00f3 el segundo grupo de narraciones acerca de la evangelizaci\u00f3n de la Galia. Seg\u00fan \u00e9l, en el a\u00f1o 250 Roma envi\u00f3 a siete obispos, quienes fundaron tantas iglesias en las Galias:   Gatiano, la Iglesia de Tours; Tr\u00f3fimo, la de Arles; Pablo, la de Narbona; Saturnino, la de Toulouse; Dionisio, la de Par\u00eds, Austremonio (Estremonio); la de Auvergne (Clermont); y Marcial, la de Limoges. Los historiadores serios han aceptado la declaraci\u00f3n de Gregorio con m\u00e1s o menos reservas.   Sin embargo, a pesar de que Gregorio, un sucesor posterior de Gatiano, pudo haber tenido acceso a la informaci\u00f3n sobre los inicios de su iglesia, no hay que olvidar que un intervalo de 300 a\u00f1os le separa de los sucesos y cr\u00f3nicas; por otra parte, esta declaraci\u00f3n suya implica algunas dificultades cronol\u00f3gicas graves, de las cuales \u00e9l mismo era consciente, por ejemplo, en el caso de los obispos de Par\u00eds.  Lo m\u00e1s que se puede decir de \u00e9l es que se hace eco de una tradici\u00f3n contempor\u00e1nea, que representa el punto de vista general del siglo VI en lugar de los hechos reales. Es imposible decir cu\u00e1nta leyenda se mezcla con la realidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados del siglo III, seg\u00fan da testimonio San Cipriano, hab\u00eda varias iglesias organizadas en la Galia, las cuales sufrieron poco de la gran persecuci\u00f3n. Constancio Cloro, el padre de Constantino, no era hostil al cristianismo, y poco despu\u00e9s del cese de la persecuci\u00f3n los obispos del mundo latino se reunieron en Arles (314).    Sus firmas, que a\u00fan existen, demuestran que en ese entonces exist\u00edan las siguientes sedes:  Vienne, Marsella, Arles, Orange, Vaison, Apt, Niza, Lyon, Autun, Colonia, Trier, Reims, Ru\u00e1n, Burdeos, Gabali y Eauze.   Tambi\u00e9n debemos admitir la existencia de las sedes de Toulouse, Narbona, Clermont, Bourges y Par\u00eds.  Esta fecha marca el comienzo de una nueva era en la historia de la Iglesia de la Galia. Las ciudades se hab\u00edan ganado para la nueva fe; la obra de evangelizaci\u00f3n se hab\u00eda extendido y continu\u00f3 durante los siglos IV y V.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, las clases cultas permanec\u00edan fieles a las viejas tradiciones. Ausonio era cristiano, pero da tan poca evidencia de ello que el hecho ha sido cuestionado. Profesor y humanista, viv\u00eda en los recuerdos del pasado. Su disc\u00edpulo Paulino entr\u00f3 a la vida religiosa, por lo que, sin embargo, el mundo de las letras se escandaliz\u00f3 profundamente; tanto es as\u00ed, de hecho, que Paulino tuvo que escribirle a Ausonio para justificarse.      En el mismo per\u00edodo hab\u00eda ret\u00f3ricos paganos que celebraban en las escuelas, como en Autun, las virtudes y los hechos de los emperadores cristianos. A finales del siglo V, sin embargo, la mayor\u00eda de eruditos en la Galia eran cristianos.   Generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, se produjo el cambio. Salviano, el apologista de fuego (muri\u00f3 cerca del 492), era hijo de padres paganos.  Hilario de Poitiers, Sulpicio Severo (el Salustio cristiano), Paulino de Nola, y Sidonio Apolinario se esforzaron por reconciliar la Iglesia con el mundo de las letras.  Sidonio mismo no est\u00e1 del todo libre de las sugerencias del paganismo transmitidas por la tradici\u00f3n. En la Galia, como en todas partes, surgi\u00f3 la cuesti\u00f3n de si el Evangelio pod\u00eda adaptarse a la cultura literaria; la discusi\u00f3n lleg\u00f3 a su fin con las invasiones de los b\u00e1rbaros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es menos cierto que el progreso del cristianismo hab\u00eda sido principalmente en las ciudades a trav\u00e9s de todo el Imperio. Los parajes campestres eran todav\u00eda plazas fuertes de la idolatr\u00eda, que en la Galia se sosten\u00eda por una doble tradici\u00f3n: la antigua religi\u00f3n g\u00e1lica y el paganismo greco-romano todav\u00eda ten\u00edan fervientes defensores.   M\u00e1s que eso, entre la poblaci\u00f3n galo-romana estaba muy en boga el uso de hechizos y encantamientos para la cura de la enfermedad, o con ocasi\u00f3n de una muerte; la gente adoraba los riachuelos y los \u00e1rboles, cre\u00edan en las hadas, en ciertos d\u00edas se vest\u00edan con pieles de animales y recurr\u00edan a la magia y a la pr\u00e1ctica de la adivinaci\u00f3n.   Algunas de estas costumbres eran supervivencias de tradiciones muy antiguas, que hab\u00edan llegado a lo largo del per\u00edodo celta y romano, y no hay duda de que en ocasiones recibieron la huella de las creencias galas y greco-romana. Su origen real se debe buscar, por supuesto, m\u00e1s atr\u00e1s en la misma oscuridad en la que est\u00e1n envueltos los comienzos del folclore.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda persiste este conjunto de creencias populares, fantas\u00edas y supersticiones, y fue el principal obst\u00e1culo que encontraron los misioneros en los lugares rurales. San Mart\u00edn, originario de Panonia, obispo de Tours, y fundador de monasterios, llev\u00f3 a cabo sobre todo en la Galia central una cruzada contra esta idolatr\u00eda rural.   En una ocasi\u00f3n, cuando estaba talando un \u00e1rbol sagrado en la vecindad de Autun, un campesino lo atac\u00f3, y \u00e9l tuvo un escape casi milagroso. Adem\u00e1s de San Mart\u00edn, otros predicadores populares atravesaron los distritos rurales, por ejemplo Victricio, obispo de Ru\u00e1n, otro soldado convertido, tambi\u00e9n disc\u00edpulos de Martin, especialmente San Martin de Brives.   Pero sus esfuerzos dispersos e intermitentes no hicieron ning\u00fan efecto duradero en las mentes de los campesinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alrededor del a\u00f1o 395 un ret\u00f3rico galo represent\u00f3 una escena en la que los campesinos discut\u00edan la mortalidad entre sus reba\u00f1os.   Uno de ellos exalta la virtud de la Se\u00f1al de la Cruz, \u00abel signo de ese Dios que es el \u00fanico adorado en las grandes ciudades\u00bb (Riese, Anthologia Latina, no. 893, v 105). Esta expresi\u00f3n, sin embargo, es demasiado fuerte, ya que en ese periodo una sola iglesia era suficiente para la poblaci\u00f3n cristiana de Trier.  Sin embargo, las zonas rurales continuaron siendo las m\u00e1s refractarias. A principios del siglo V, tuvo lugar en la vecindad de Autun la procesi\u00f3n del carro de Cibeles para bendecir la cosecha.   En el siglo VI, en la ciudad de Arles, una de las regiones donde el cristianismo hab\u00eda ganado su punto de apoyo m\u00e1s fuerte y m\u00e1s temprano, el obispo Ces\u00e1reo todav\u00eda estaba luchando contra las supersticiones populares, y algunos de sus sermones est\u00e1n a\u00fan en nuestras fuentes informativas sobre el folclore.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los reci\u00e9n establecidos monasterios ayudaron mucho a la cristianizaci\u00f3n de las clases m\u00e1s bajas.   En la Galia, como en otros lugares, los ascetas cristianos viv\u00edan en el mundo y manten\u00edan su libertad personal. La pr\u00e1ctica de la vida religiosa en com\u00fan fue introducida por San Mart\u00edn (muri\u00f3 cerca de 397) y Casiano (muri\u00f3 cerca de 435).   Martin estableci\u00f3 cerca de Tours el \u00abgrand monast\u00e8re\u00bb, es decir, Marmoutier, donde en un principio los monjes viv\u00edan en cuevas o chozas de madera separadas. Un poco m\u00e1s tarde Casiano fund\u00f3 dos monasterios en Marsella (415). Hab\u00eda visitado anteriormente a los monjes de Oriente, y especialmente Egipto, y hab\u00edan tra\u00eddo sus m\u00e9todos, que adapt\u00f3 a las circunstancias de la vida galorromana.     A trav\u00e9s de dos de sus obras, \u00abDe institutis coenobiorum\u00bb y  \u00abCollationes XXIV\u00bb, se convirti\u00f3 en el doctor del ascetismo g\u00e1lico.   Casi al mismo tiempo Honorato fund\u00f3 un famoso monasterio sobre la peque\u00f1a isla de Lerins (Lerinum) cerca de Marsella, destinado a convertirse en un centro de la vida cristiana e influencia eclesi\u00e1stica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sedes episcopales de la Galia fueron a menudo objeto de competencia y de avaricia, y se estaban convirtiendo r\u00e1pidamente en propiedad de algunas familias aristocr\u00e1ticas, cuyos representantes en el episcopado no eran tan sabios y rectos como Germ\u00e1n de Auxerre o Sidonio Apolinario.   Lerins emprendi\u00f3 la obra de reformar el episcopado, y coloc\u00f3 a muchos de sus propios hijos a la cabeza de di\u00f3cesis: Honorato, Hilario y Ces\u00e1reo de Arl\u00e9s; Euquerio en Lyon, y sus hijos Salonio y Veranio en Ginebra y Vence, respectivamente; Lupus en Troyes, M\u00e1ximo y Fausto en Riez. Lerins tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en una escuela de misticismo y teolog\u00eda y difundi\u00f3 sus ideas religiosas por medio de obras \u00fatiles sobre dogma, pol\u00e9mica, y hagiograf\u00eda.   En las Galias se fundaron otros monasterios, por ejemplo, Grigny cerca de Vienne, Ile Barbe en Lyon, Reome (m\u00e1s tarde conocido como Moutier-Saint-Jean), Morvan, Saint-Claude en la Jura, Chinon, Loches, etc.   Sin embargo, es posible que algunas de estas fundaciones pertenezcan al per\u00edodo siguiente. Los monjes no hab\u00edan comenzado todav\u00eda a vivir de acuerdo a una regla fija y codificada. Para tales constituciones escritas debemos esperar la \u00e9poca de Ces\u00e1reo de Arles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El monacato no se estableci\u00f3 sin oposici\u00f3n. Rutilio Namaciano, un pagano, denunci\u00f3 a los monjes de Lerins como una cr\u00eda de noct\u00e1mbulos; incluso el esfuerzo por hacer de la castidad la virtud central del cristianismo encontr\u00f3 mucha resistencia, y los enemigos de Prisciliano, en particular, estaban imbuidos de esta hostilidad hasta cierto grado.   Tambi\u00e9n fue una de las objeciones planteadas por Vigilancio de Calagurris, el sacerdote espa\u00f1ol a quien San Jer\u00f3nimo denunci\u00f3 con tanto vigor. Vigilancio hab\u00eda pasado mucho tiempo en la Galia y parece que muri\u00f3 all\u00ed.    La ley del celibato eclesi\u00e1stico era menos estricta, en general, y se hac\u00eda cumplir menos que en Italia, especialmente en Roma. La serie de concilios galos antes de la \u00e9poca merovingia dan testimonio del estado indeciso de la disciplina en ese momento, y tambi\u00e9n de la continua lucha por un c\u00f3digo disciplinario fijo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia en la Galia pas\u00f3 por tres crisis dogm\u00e1ticas. Sus obispos parecen haber estado muy preocupados por el arrianismo; por regla general se aferraban a la doctrina de Nicea, a pesar de unas pocas defecciones temporales o parciales.   Atanasio, que hab\u00eda sido exiliado a Trier (336-38), ejerci\u00f3 una poderosa influencia sobre el episcopado de Galia; uno de los grandes campeones de la ortodoxia en Occidente fue Hilario de Poitiers, quien tambi\u00e9n sufri\u00f3 el exilio por su constancia. El priscilianismo tuvo un mayor dominio sobre las masas de fieles.   Fue sobre todo un m\u00e9todo, un ideal de vida cristiana, que hizo un llamamiento a todos, incluso a las mujeres. Fue condenado (380) en el s\u00ednodo de Zaragoza, donde estuvieron presente los obispos de Burdeos y Agen; no obstante, se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente en el centro de la Galia, y Eauze, en particular, fue una fortaleza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en el a\u00f1o 385 el usurpador M\u00e1ximo asesin\u00f3 a Prisciliano y sus amigos, San Mart\u00edn vacilaba sobre la manera de actuar, pero rechaz\u00f3 con horror la comuni\u00f3n con los obispos que hab\u00edan condenado a los desgraciados.   El priscilianismo, de hecho, estaba m\u00e1s o menos ligado a la causa del ascetismo en general. Finalmente, los obispos y monjes de las Galias estuvieron mucho tiempo divididos sobre el pelagianismo.   Pr\u00f3culo, obispo de Marsella, hab\u00eda obligado a Leporio, disc\u00edpulo de Pelagio, a abandonar la Galia; pero no pas\u00f3 mucho tiempo hasta que Marsella y L\u00e9rins, dirigidas por Casiano, Vicente y Fausto, se convirtieron en caldo de cultivo de una ense\u00f1anza opuesta a la de San Agust\u00edn y conocida como semipelagianismo.   Pr\u00f3spero de Aquitania escribi\u00f3 contra ella y se vio obligado a refugiarse en Roma. No fue hasta principios del siglo VI, que la ense\u00f1anza de Agust\u00edn triunf\u00f3, cuando un monje de L\u00e9rins, Ces\u00e1reo de Arles, un disc\u00edpulo casi servil de Agust\u00edn, hizo que fuera adoptada por el Concilio de Orange (529).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roma intervino en la lucha final.    No sabemos mucho acerca de las relaciones anteriores entre los obispos de la Galia y el Papa. La posici\u00f3n de Ireneo en la Controversia Pascual muestra un grado considerable de independencia; sin embargo, Ireneo proclam\u00f3 la primac\u00eda de la Sede de Roma.  A mediados del siglo III el Papa hizo un llamamiento con el fin de resolver las dificultades en la Iglesia de la Galia y de deponer a un obispo errado (Cipriano, Epist. LXVIII). En el Concilio de Arles (314) estuvieron presente los obispos de la Galia con los de Breta\u00f1a, Espa\u00f1a, \u00c1frica, incluso Italia; el Papa Silvestre envi\u00f3 delegados para representarlo.     Era en cierto modo un concilio de Occidente.   Durante todo ese siglo, sin embargo, el episcopado de la Galia no ten\u00eda cabeza, y los obispos se agrupaban de acuerdo a los lazos de amistad o localidad.  Todav\u00eda no exist\u00edan los metropolitanos, y cuando se necesitaba asesoramiento se consultaba a  Mil\u00e1n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa autoridad tradicional\u00bb, dice Duchesne, \u00aben todos los asuntos de disciplina continu\u00f3 siendo la antigua Iglesia de Roma; en la pr\u00e1ctica, sin embargo, el Concilio de Mil\u00e1n decid\u00eda en caso de conflicto\u00bb.  Entonces los Papas tomaron la situaci\u00f3n en sus mano, y en el a\u00f1o 417 el Papa Z\u00f3simo nombr\u00f3 a  Patroclo, obispo de Arles, su vicario o delegado en la Galia, y estipul\u00f3 que se le deb\u00edan referir todas las disputas.   Por otra parte, ning\u00fan eclesi\u00e1stico galo pod\u00eda tener acceso al Papa sin cartas testimoniales del obispo de Arles. Esta primac\u00eda de Arles sufri\u00f3 altibajos bajo los Papas siguientes. Goz\u00f3 de un \u00faltimo per\u00edodo de esplendor, bajo Ces\u00e1reo, pero despu\u00e9s de su tiempo le confer\u00eda al ocupante s\u00f3lo un t\u00edtulo honor\u00edfico.   Sin embargo, a consecuencia de la amplia autoridad de Arles en los siglos V y VI, la disciplina can\u00f3nica se desarroll\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pidamente all\u00ed, y el \u00abLibri canonum\u00bb que estuvo pronto en boga en el sur de la Galia fueron modelados como los de la Iglesia de Arles. Hacia el final de este per\u00edodo Ces\u00e1reo asisti\u00f3 a una serie de concilios, con lo cual obtuvo un cierto reconocimiento  como legislador para la Iglesia merovingia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, los b\u00e1rbaros estaban en camino.    La gran invasi\u00f3n de 407 hizo a los godos los amos de todo el pa\u00eds al sur del Loira, con la excepci\u00f3n de Bourges y Clermont, que no cayeron en sus manos hasta 475; Arles sucumbi\u00f3 en el 480.  Entonces el reino visigodo se organiz\u00f3 en la secta arriana, y al principio hostil al catolicismo.    Poco a poco las necesidades de la vida impusieron una pol\u00edtica de moderaci\u00f3n. El Concilio de Agde, realmente un concilio nacional de la Galia visigoda (506), y en el que Ces\u00e1reo fue dominante, es una evidencia del nuevo temperamento de ambas partes.  Las actas de este concilio siguen muy de cerca los principios establecidos en el \u00abAlarici Breviarium\u00bb, un resumen del C\u00f3digo de Teodocio elaborado por Alarico II, el rey visigodo, para sus s\u00fabditos galo-romanos &#8212;y el cual cont\u00f3 con la aprobaci\u00f3n de los obispos cat\u00f3licos de su reino.   Entre 410 y 413 los borgo\u00f1ones se hab\u00edan asentado cerca de Maguncia; en el 475 ya hab\u00edan llegado m\u00e1s al sur a lo largo del R\u00f3dano, y por esa \u00e9poca se volvieron arrianos. Los francos, que pronto ser\u00edan due\u00f1os de toda la Galia, dejaron la vecindad de Tournai, derrotaron a Siagrio en 486, y establecieron su poder hasta el Loira. En 507, destruyeron el reino visigodo, y en 534 el de los borgo\u00f1ones; al conquistar Arles en el 536 tuvieron \u00e9xito en el resto del gran estado creado por el genio del rey Teodorico; con ellos comenz\u00f3 una nueva era (vea LOS FRANCOS).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transici\u00f3n de un r\u00e9gimen a otro se hizo posible gracias a los obispos de la Galia, los cuales hab\u00edan desempe\u00f1ado con frecuencia un papel ben\u00e9fico como intermediarios con las autoridades romanas. Antes de las invasiones b\u00e1rbaras, fueron los verdaderos campeones del pueblo.   De hecho, se crey\u00f3 durante mucho tiempo que hab\u00edan sido investidos con poderes especiales y con el t\u00edtulo oficial de defensores civitatum (defensores de los Estados).  Si bien ellos nunca llevaron oficialmente este t\u00edtulo, el error popular fue s\u00f3lo formal y superficial. Obispos como Sidonio Apolinario, Avito, Germ\u00e1n de Auxerre, Ces\u00e1reo de Arles, fueron verdaderamente los defensores de su patria.   Mientras que las antiguas instituciones c\u00edvicas se tambaleaban a su ca\u00edda, ellos sostuvieron el edificio social. A trav\u00e9s de sus esfuerzos los b\u00e1rbaros se fusionaron con la poblaci\u00f3n nativa, e introdujeron en ella el germen de una vida nueva y vigorosa.    Por \u00faltimo, los obispos fueron los guardianes de las tradiciones cl\u00e1sicas de la literatura latina y la cultura romana, y mucho antes de la aparici\u00f3n del monacato hab\u00eda sido el pilar del aprendizaje. A lo largo de los siglos VI y VII se copiaron manuscritos de la Biblia y los Padres para satisfacer las necesidades del culto, la ense\u00f1anza eclesi\u00e1stica y la vida cat\u00f3lica. Los \u00fanicos edificios contempor\u00e1neos que muestran rastros de estilos cl\u00e1sicos o bizantinos son edificios religiosos. Por todo esto y por mucho m\u00e1s, los obispos de la Galia se merecen el t\u00edtulo de \u00ablos hacedores de Francia\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Despu\u00e9s de los escritos de EUSEBIO DE CESAREA, SULPICIO SEVERO, PAULINO DE NOLA, SALVIANO, GREGORIO DE TOURS, etc., nuestra principal fuente de informaci\u00f3n es el material epigr\u00e1fico publicado por LE BLANT, Inscriptions chr\u00e9tiennes de la Gaule ant\u00e9rieures au VIIIe si\u00e8cle (Par\u00eds, 1858-85), con un suplemento (1897); IDEM, Les sarcophages chr\u00e9tiens de la Gaule (Par\u00eds, 1896). SIRMOND AND LALANDE, Concilia antigua Galliae (4 vols., fol., 1629-66); tambi\u00e9n los cat\u00e1logos o listas de obispos conservados en muchas di\u00f3cesis y edtiados por DELISLE en Histoire litt\u00e9raire de la France, XXIX.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obras generales dedicadas a la historia y estudio del cristianismo tienen cap\u00edtulos sobre la Iglesia en Galia.  Obras de referencia especiales:  DUCHESNE, Fastes \u00e9piscopaux de l&#8217;ancienne Gaule, I (1894; 2da. ed., 1907), II (1900); HOUTIN, La controverse de 1&#8217;apostolicit\u00e9 des \u00e9glises de France au XIXe si\u00e8cle (Par\u00eds, 1901); Analecta Bollandiana, XIX, 354; MORIN, Saint Lazare et saint Maximin in M\u00e9moires de la soci\u00e9t\u00e9 des antiquaires de France, LIX (Par\u00eds, 1898); AUB\u00c9 in Revue historique, VII (1878) 152-64; HAVET, Les origines de saint Denis in Biblioth\u00e8que de l&#8217;Ecole des Chartes (Par\u00eds, 1890), p. 25; DUFOURCQ, La christianisation des foules dans l&#8217;Empire romain in Revue d&#8217;histoire et de litt\u00e9rature religieuses, IV (Par\u00eds, 1899), 239; AMP\u00c8RE, Histoire litt\u00e9raire de la France avant le XIIe si\u00e8cle, I and II (Par\u00eds, 1839); ROGER, L&#8217;enseignement des lettres classiques en Gaule d&#8217;Ausone \u00e0 Alcuin (Par\u00eds, 1905); IMBART DE LA TOUR, Les paroisses rurales du IVe au XIe si\u00e8cle (Par\u00eds, 1900); BABUT, Priscillien et 1e priscillianisme (Paris, 1909); DUFOURCQ, Le mouvement l\u00e9gendaire l\u00e9rinien in Etude sur les \u00abGesta Martirium\u00bb romains, II (Par\u00eds, 1907); DUCHESNE, Origines du culte chr\u00e9tien (Par\u00eds, 1889), 32, 84; IDEM, La premi\u00e8re collection romaine des d\u00e9cr\u00e9tales in Atti del secondo congresso d&#8217;archeologia cristiana (Roma, 1902), 159; ARNOLD, Caesarius von Arelate und die gallische Kirche seiner Zeit (Leipzig, 1894); MALNORY, C\u00e9saire, \u00e9v\u00eaque d&#8217;Arles (Par\u00eds, 1894); CH\u00c9NON, Le \u00abDefensor Civitatis\u00bb in Nouvelle revue historique du droit fran\u00e7ais (1889), 551; CHATELAIN, Uncialis scriptura (Par\u00eds, 1902); ENLART Manuel d&#8217;arch\u00e9ologie fran\u00e7aise, I (Par\u00eds, 1902). Para una literatura m\u00e1s extensa vea MONOD, Bibliographie de L&#8217;histoire de France (Par\u00eds, 1888); MOLINIER, Les sources de l&#8217;histoire de France, Pt. I: Epoque primitive, M\u00e9rovingiens et Carolingiene (Par\u00eds, 1902).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Lejay, Paul. \u00abChristian Gaul.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 6. New York: Robert Appleton Company, 1909. 21 Dec. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/06395b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Iglesia de la Galia apareci\u00f3 por primera vez en la historia en relaci\u00f3n con la persecuci\u00f3n de Lyon bajo Marco Aurelio (177). Los habitantes paganos se levantaron contra los cristianos, y cuarenta y ocho m\u00e1rtires sufrieron la muerte bajo diversas torturas. Entre ellos hab\u00eda ni\u00f1os, como la esclava Blandina y P\u00f3ntico, un joven de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/la-galia-cristiana\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLA GALIA CRISTIANA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24893","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24893"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24893\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}