{"id":24910,"date":"2016-02-05T16:54:03","date_gmt":"2016-02-05T21:54:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gabriel-garcia-moreno\/"},"modified":"2016-02-05T16:54:03","modified_gmt":"2016-02-05T21:54:03","slug":"gabriel-garcia-moreno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gabriel-garcia-moreno\/","title":{"rendered":"GABRIEL GARCIA MORENO"},"content":{"rendered":"<p>\n  Patriota y estadista ecuatoriano, nacido en Guayaquil el 24 de diciembre de 1821 y asesinado en Quito el 6 de agosto de 1875. Su padre, Gabriel Garc\u00eda G\u00f3mez, natural de Villaverde en Castilla La Vieja, se dedicaba al comercio en El Callao antes de mudarse a Guayaquil, donde se cas\u00f3 con do\u00f1a Mercedes Moreno, la madre del futuro presidente m\u00e1rtir ecuatoriano. Gabriel Garc\u00eda G\u00f3mez falleci\u00f3 cuando su hijo era todav\u00eda muy joven  y la educaci\u00f3n del muchacho fue dada al cuidado de su madre, quien parece haber sido una mujer con una habilidad inusual para esta tarea; adem\u00e1s fue bastante afortunada al tener como tutor  de su hijo a Fray Jos\u00e9 de Betancourt, el famoso mercedario bajo cuya tutela el joven Gabriel Garc\u00eda Moreno har\u00eda r\u00e1pidos progresos.   Habi\u00e9ndose perdido gran parte de la fortuna paterna, el joven logr\u00f3, no sin considerables esfuerzos, asistir al curso universitario en Quito. Una vez superadas estas dificultades materiales, pas\u00f3 brillantemente por las distintas escuelas, descollando por sobre todos sus contempor\u00e1neos, y el 26 de octubre de 1844 recibi\u00f3 el grado de Doctor en Jurisprudencia por la Facultad de Leyes de la Universidad de Quito.<br \/>\n  Menos de un a\u00f1o despu\u00e9s de su graduaci\u00f3n, el joven Garc\u00eda Moreno hab\u00eda empezado a tomar parte activa en la pol\u00edtica ecuatoriana, uni\u00e9ndose al  movimiento revolucionario que finalmente remplaz\u00f3  la administraci\u00f3n de Flores por la de Roca (1846). Pronto se distingui\u00f3 como sat\u00edrico pol\u00edtico por sus colaboraciones en \u201cEl Zurriago\u201d, pero lo que pronto presagiar\u00eda los logros de su madurez fue su \u00fatil y eficaz labor en el Consejo Municipal de Quito. Al mismo tiempo estaba estudiando pr\u00e1ctica legal y el 30 de marzo de 1848 fue admitido como abogado. Inmediatamente despu\u00e9s el depuesto Flores, apoyado por el gobierno espa\u00f1ol, intent\u00f3 reconquistar la presidencia de Ecuador.   Garc\u00eda Moreno sali\u00f3 indubitablemente en defensa del gobierno de Roca y cuando esa administraci\u00f3n cay\u00f3 en 1849, ingres\u00f3 a su primer periodo de exilio. Despu\u00e9s de pasar unos meses en Europa, retorn\u00f3 a su rep\u00fablica natal, trabajando en una empresa mercantil y fue entonces que tom\u00f3 el paso decisivo que lo marcar\u00eda conspicuamente como enemigo de los anticat\u00f3licos o liberales, como prefer\u00edan llamarse.  Cad\u00e1ver del Presidente M\u00e1rtir Grabiel Garc\u00eda Moreno En Panam\u00e1 se encontr\u00f3 con un grupo de jesuitas que hab\u00edan sido expulsados de la Rep\u00fablica de Nueva Granada y deseaban encontrar asilo en Ecuador. Garc\u00eda Moreno se constituy\u00f3 en protector de estos religiosos y zarparon con \u00e9l a Guayaquil; pero en el mismo nav\u00edo que transportaba a los jesuitas y su campe\u00f3n, viajaba tambi\u00e9n un enviado de Nueva Granada con el prop\u00f3sito expreso de influenciar diplom\u00e1ticamente al dictador Diego Noboa para asegurar la exclusi\u00f3n de los religiosos de territorio ecuatoriano. No bien entr\u00f3 el nav\u00edo en el puerto de Guayaquil, Garc\u00eda Moreno logr\u00f3 introducirse un bote y desembarcar alg\u00fan tiempo antes que el enviado neogranadino; el permiso necesario fue otorgado por el gobierno de Ecuador y los jesuitas  ingresaron al pa\u00eds.   La prontitud con la que la noticia de esta haza\u00f1a se esparci\u00f3 entre los anticat\u00f3licos de Sudam\u00e9rica se demuestra por el hecho de que en menos de un a\u00f1o el neogranadino Jacobo S\u00e1nchez atac\u00f3 a Garc\u00eda Moreno en el panfleto \u201cDon F\u00e9lix Fr\u00edas en Par\u00eds y los Jesuitas en el Ecuador\u201d; cuya r\u00e9plica por parte de Garc\u00eda Moreno fue una h\u00e1bil \u201cDefensa de los Jesuitas\u201d.<br \/>\n  En 1853 empez\u00f3 a publicar \u201cLa Naci\u00f3n\u201d, un peri\u00f3dico que, acorde a su prospecto,estaba dirigido a combatir la tendencia existente en el gobierno de explotar a las masas para el beneficio material de los que ten\u00edan el poder. Al mismo tiempo, el programa de Garc\u00eda Moreno apuntaba clara y abiertamente a defender la religi\u00f3n del pueblo. Ya era conocido como amigo de los Jesuitas; asumi\u00f3 ahora el papel de amigo de la gente com\u00fan, con la que permaneci\u00f3 sincera y tenazmente hasta el d\u00eda de su muerte. La facci\u00f3n de Urbina, entonces en el poder, r\u00e1pidamente reconoci\u00f3 la importancia de \u201cLa Naci\u00f3n\u201d; siendo suprimido antes de la aparici\u00f3n de su tercer n\u00famero; y su propietario, exiliado por segunda vez.  Mientras tanto, habiendo sido elegido senador por su provincia natal de Guayaquil, se le impidi\u00f3 ocupar su curul debido a que hab\u00eda regresado a Quito sin pasaporte.  Sombrero del presidente Garc\u00eda moreno que muestra los impactos de bala Despu\u00e9s de una temporada en Paita, Garc\u00eda Moreno visit\u00f3 una vez m\u00e1s Europa. Ten\u00eda ahora treinta y tres a\u00f1os  y su experiencia en la vida pol\u00edtica de Ecuador lo hab\u00eda convencido profundamente de la necesidad de ilustraci\u00f3n de su gente. Es indudablemente   con esta convicci\u00f3n  como su gu\u00eda  e incentivo que pasa m\u00e1s de un a\u00f1o en Par\u00eds, antes que en  cualquier deleite, como estudiante infatigable no s\u00f3lo de ciencias pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n de matem\u00e1ticas superiores, qu\u00edmica y del sistema de educaci\u00f3n p\u00fablica de Francia. Despu\u00e9s de regresar a casa bajo una amnist\u00eda general en 1850, se convirti\u00f3 en rector de la Universidad de Quito, posici\u00f3n de la que se vali\u00f3 para comenzar a dar clases magistrales de ciencias f\u00edsicas. Al a\u00f1o siguiente estuvo en el senado, en activa oposici\u00f3n al Partido Mas\u00f3nico que hab\u00eda ganado el control del gobierno, a la vez que luch\u00f3 en\u00e9rgica y persistentemente, aunque sin \u00e9xito, para promulgar una ley que establec\u00eda un sistema de educaci\u00f3n publica modelado seg\u00fan el de Francia. En 1858 fund\u00f3 nuevamente un peri\u00f3dico, \u201cLa Uni\u00f3n Nacional\u201d, que result\u00f3 pernicioso para el gobierno por su audaz exposici\u00f3n de la corrupci\u00f3n  y su oposici\u00f3n al uso arbitrario de la autoridad; y una vez m\u00e1s sobrevino una crisis pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Moreno era por principios un defensor del los procesos ordenados de gobierno, la sinceridad de sus afirmaciones en este aspecto fue justamente demostrada en su subsiguiente carrera pol\u00edtica, pero en esta coyuntura tuvo que darse cuenta de que su pa\u00eds permanec\u00eda oprimido por una corrupta oligarqu\u00eda,  empe\u00f1ada en la supresi\u00f3n de la Iglesia de la que la  masa absoluta de sus compatriotas era devota, dispuesta adem\u00e1s a mantener a las masas  en la ignorancia para as\u00ed controlarlas m\u00e1s f\u00e1cilmente. Nuestro personaje hab\u00eda atacado, a\u00f1os atr\u00e1s, la \u201cindustria revolucionaria\u201d, una frase probablemente usada por primera vez por \u00e9l,  en el prospecto de \u201cLa Naci\u00f3n\u201d; ahora torn\u00f3se necesario descender a m\u00e9todos revolucionarios. Adem\u00e1s la peque\u00f1a rep\u00fablica de Ecuador se hallaba en aquel tiempo amenazada por su vecino m\u00e1s poderoso del sur: Per\u00fa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garc\u00eda Moreno, si bien seguro de la oposici\u00f3n de los dizque liberales,  era reconocido en ese momento por las masas como un l\u00edder fiel tanto a su fe com\u00fan como  a su patria, y de esta forma fue capaz de organizar la revoluci\u00f3n que lo convirti\u00f3 en jefe del gobierno provisional establecido en Quito. La rep\u00fablica estaba ahora dividida: el general Franco encabezaba un gobierno rival en Guayaquil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vano, Garc\u00eda Moreno ofreci\u00f3 compartir su autoridad con su antagonista por el bien de la unidad nacional. Como una medida defensiva contra la amenaza de la invasi\u00f3n peruana, entr\u00f3 en negociaciones con un enviado franc\u00e9s con la intenci\u00f3n de asegurar la protecci\u00f3n de Francia, un error pol\u00edtico del que sus enemigos sabr\u00edan valerse hasta el extremo. Se vio obligado ahora  a asumir el papel de l\u00edder militar, para el que pose\u00eda por lo menos las cualidades de coraje personal y decisiva y r\u00e1pida resoluci\u00f3n.  Mientras que Garc\u00eda Moreno infling\u00eda derrota tras derrota a los partidarios de Franco; \u00e9ste, como si representase a Ecuador, firm\u00f3 con el Per\u00fa el tratado de Mapasingue. El pueblo ecuatoriano se levant\u00f3, indignado por las concesiones hechas en ese tratado; y Franco, alejado incluso de sus propios seguidores, fue derrotado en Babahoya (7 de agosto de 1860) y nuevamente en R\u00edo Salado, donde termin\u00f3 refugiado en un barco peruano. Cuando su adversario ya hab\u00eda sido expulsado en\u00e9rgicamente del pa\u00eds, Garc\u00eda Moreno mostr\u00f3 su magnanimidad en una proclama en la que buscaba sanar lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible las heridas de la guerra civil: \u201cLa rep\u00fablica debe considerarse a s\u00ed misma como una familia; las antiguas demarcaciones de los distritos deben ser  eliminadas, para as\u00ed hacer imposibles las ambiciones particulares\u201d.  Durante la reorganizaci\u00f3n de la Asamblea Constituyente, que fue convocada para enero de 1861, insisti\u00f3 en que el sufragio no deb\u00eda ser territorial, sino \u201cdirecto y universal, bajo las garant\u00edas necesarias de inteligencia y moralidad, y el n\u00famero de representantes deber\u00e1 corresponder proporcionalmente al de los electores representados\u201d. La Convenci\u00f3n, que se reuni\u00f3 el 10 de enero, eligi\u00f3 a Garc\u00eda Moreno como presidente; dando \u00e9ste su discurso inaugural el 2 de abril siguiente. Entonces comenz\u00f3 con una serie de reformas entre las que se encontraban la restituci\u00f3n de los derechos de la Iglesia y una radical reconstrucci\u00f3n del sistema fiscal. Inmediatamente tuvo que lidiar con las maquinaciones de su antiguo adversario Urbina, quien desde su refugio en el Per\u00fa, manten\u00eda incesantes intrigas junto con la oposici\u00f3n local e inclusive con las rep\u00fablicas vecinas. Garc\u00eda Moreno pronto lleg\u00f3 a un acuerdo sensato y honorable con el gobierno peruano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una violaci\u00f3n del territorio ecuatoriano por parte de Nueva Granada, que si bien condujo a una colisi\u00f3n hostil en la que el mismo Garc\u00eda Moreno tom\u00f3 parte, no tuvo consecuencias serias hasta que la administraci\u00f3n de Arboledo fue sucedida por la del general Mosquera, cuya ambici\u00f3n era hacer de Nueva Granada el n\u00facleo de una gran \u201cConfederaci\u00f3n Colombiana\u201d, en la que Ecuador ser\u00eda incluido. Urbina escrib\u00eda cartas animando al dictador neogranadino o colombiano que maquinaba contra la independencia de Ecuador. Una invitaci\u00f3n a Garc\u00eda Moreno para conferenciar con Mosquera evidenci\u00f3 con indicios muy claros de que en lo que respectaba a la desaparici\u00f3n de Ecuador como naci\u00f3n no hab\u00eda nada que conferenciar. Mientras tanto la Rep\u00fablica de Ecuador hab\u00eda ratificado un concordato con el Papa P\u00edo IX (1862); y el descontento del partido regalista local con las estipulaciones de aquel instrumento dio un pretexto excelente a Mosquera para abusar de los derechos de sus vecinos. Los regalistas eran, sin saberlo, un tipo de erastianos que sosten\u00edan que la designaci\u00f3n de beneficios eclesi\u00e1sticos era una potestad inalienable del poder civil. El presidente ecuatoriano fue acusado de \u201cdespreciar a Colombia, encadenado a los pies de Roma\u201d; Urbina emiti\u00f3 manifiestos desde el Per\u00fa, en el sentido de \u201cSudam\u00e9rica para los Sudamericanos\u201d; mientras que expon\u00eda punto por punto  la proclama del presidente Mosquera, junto con otros aspectos que parec\u00edan  introducidos s\u00f3lo para aparentar; sus verdaderos motivos de protesta contra Garc\u00eda Moreno eran tres: que hab\u00eda ratificado el Concordato, que manten\u00eda un representante de la Santa Sede en Quito y que hab\u00eda tra\u00eddo jesuitas al Ecuador. Debe remarcarse ahora, dicho sea de paso, que si Mosquera hubiera a\u00f1adido a su cat\u00e1logo de ofensas la insistencia en la educaci\u00f3n primaria gratuita para las masas, las estrictas auditor\u00edas sobre las cuentas fiscales  y una considerable inversi\u00f3n en caminos  y otros bienes p\u00fablicos, su proclamaci\u00f3n  habr\u00eda servido adecuadamente como el veredicto por el cual Garc\u00eda Moreno fue condenado y eventualmente asesinado por esos a los que P\u00edo IX llam\u00f3 ir\u00f3nicamente \u201cvalientes sectarios\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mosquera estaba determinado a tener una guerra y todos los esfuerzos del gobierno ecuatoriano no valieron para prevenirla. En la batalla de Cuaspud, huyeron ignominiosamente todos los batallones ecuatorianos con excepci\u00f3n de dos. Resulta sorprendente, considerando los motivos por los cuales declar\u00f3 la guerra, que Mosquera, en el tratado de paz de Pisanqu\u00ed que sigui\u00f3 a esta victoria, haya dejado el Concordato de 1862, el Delegado Apost\u00f3lico y a los Jesuitas tal y como estaban antes. En marzo de 1863, Garc\u00eda Moreno present\u00f3 su renuncia a la Asamblea Nacional; que insisti\u00f3 en que permaneciese en el cargo hasta la expiraci\u00f3n de su periodo.  No obstante tuvo que enfrentar durante los siguientes dos a\u00f1os repetidos alzamientos y ataques filibusteros. Despu\u00e9s de haber perdonado la vida a los l\u00edderes de uno de estos movimientos, a pesar de que hab\u00edan incurrido tanto por ley como por costumbre en un crimen merecedor de la pena capital,  fue severamente criticado por ordenar la ejecuci\u00f3n de otro rebelde cuando resultaba evidente que un ejemplo  as\u00ed era necesario para la paz de la rep\u00fablica. En la batalla naval de Jambel\u00ed (27 de junio de 1865), en la que estuvo presente Garc\u00eda Moreno, la derrota de las fuerzas de Urbina fue completa, y la tranquilidad rein\u00f3 hasta que el periodo presidencial expir\u00f3 el 27 del siguiente agosto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al a\u00f1o siguiente comenz\u00f3 lo que podr\u00eda considerarse como una serie conectada de atentados que terminar\u00edan, nueve a\u00f1os despu\u00e9s, con el asesinato de Garc\u00eda Moreno. La disputa entre Espa\u00f1a y Per\u00fa por las Islas de Chincha condujo a una guerra en la que, siguiendo el consejo de Garc\u00eda Moreno, su sucesor Jer\u00f3nimo Carri\u00f3n hab\u00eda impulsado a Ecuador a  compartir la suerte de su rep\u00fablica hermana y de su entonces aliado Chile. El\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ex presidente fue enviado como ministro plenipotenciario a Chile, con una comisi\u00f3n para pactar en el camino un negocio con el presidente Prado del Per\u00fa. A su llegada a Lima ocurri\u00f3 un atentado para asesinarlo que acab\u00f3 con la muerte del asaltante. Su misi\u00f3n diplom\u00e1tica result\u00f3 un \u00e9xito para las relaciones amistosas entre Ecuador y sus vecinos; la estad\u00eda en Santiago tambi\u00e9n le inspir\u00f3 una profunda admiraci\u00f3n hacia Chile, e incluso concibi\u00f3 un cambio en la constituci\u00f3n ecuatoriana para hacerla m\u00e1s parecida a la de Chile, proyecto que llev\u00f3 acabo en la Convenci\u00f3n Nacional de 1869. Regresando a Ecuador, se encontr\u00f3 por segunda vez en el desagradable papel de l\u00edder de una revoluci\u00f3n. Para anticipar un complot que se sab\u00eda que los liberales preparaban, liderados por un partidario de Urbina, los conservadores de Ecuador se hab\u00edan sublevado, declarando depuesto a Carri\u00f3n, y nombrando a Garc\u00eda Moreno como jefe del gobierno provisional. La justicia de los motivos que llevaron a esta acci\u00f3n extrema se demostraron por el atentado de Veintemilla, en Guayaquil, s\u00f3lo dos meses despu\u00e9s, en marzo de 1869.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo sido debidamente confirmado como presidente interino por la Convenci\u00f3n Nacional de mayo de 1869, Garc\u00eda Moreno reasumi\u00f3 su labor por la ilustraci\u00f3n y el bienestar religioso de su pueblo. Fue durante esos \u00faltimos a\u00f1os de su vida que hizo tanto por la ense\u00f1anza de ciencias f\u00edsicas en la universidad al colocar all\u00ed a los padres alemanes  de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Las escuelas m\u00e9dicas y hospitales de la capital se beneficiaron grandemente por estos inteligentes y celosos esfuerzos.  En septiembre de 1870 las tropas de V\u00edctor Manuel ocuparon Roma; y el 18 de enero de 1871; Garc\u00eda Moreno, solo entre todos los gobernantes del mundo, envi\u00f3 una protesta al Rey de Italia por la expoliaci\u00f3n de la Santa Sede. El Papa demostr\u00f3 su aprecio por este arranque de lealtad al conferir al presidente de Ecuador la condecoraci\u00f3n de Primera Clase de la Orden de P\u00edo IX con una Breve de elogio fechada el 27 de marzo de 1871. Por otro lado era notorio que ciertas logias hab\u00edan decretado formalmente la muerte de Garc\u00eda Moreno, quien, en una carta al Papa,  us\u00f3 en ese momento las casi prof\u00e9ticas palabras siguientes: \u201c\u00a1Qu\u00e9 riqueza es para m\u00ed, Sant\u00edsimo Padre, ser odiado y calumniado por mi amor a Nuestro Divino Redentor! \u00a1Qu\u00e9 felicidad si vuestra bendici\u00f3n  habr\u00e1 de darme la gracia celestial de derramar mi sangre por \u00c9l, que siendo Dios, quiso derramar Su Sangre por nosotros en la Cruz!\u201d. Objeto de innumerables complots contra su vida, Garc\u00eda Moreno prosigui\u00f3 su camino con tranquila confianza en su futuro y en el de su patria. \u201cLos enemigos de Dios y de la Iglesia pueden matarme\u201d, dijo una vez, \u201cpero Dios no muere\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda sido reelecto presidente y pronto entrar\u00eda en otro periodo en ese cargo, cuando, hacia finales de julio de 1875, la polic\u00eda de Quito fue informada que un grupo de asesinos hab\u00eda empezado a seguir los pasos a Garc\u00eda Moreno. El jefe de polic\u00eda, no obstante, advirti\u00f3 a la potencial v\u00edctima; pero \u00e9sta desalent\u00f3  todos los intentos de protegerla con precauci\u00f3n, hasta casi excusar el descuido de sus guardianes oficiales. Se revel\u00f3 que durante la quincena que precedi\u00f3 al atentado exitoso, los mismos asesinos hab\u00edan fracasado al menos dos veces debido a la ausencia del presidente en ocasiones en las que se le esperaba. Finalmente la tarde del 6 de agosto los asesinos encontraron desprotegida a su presa, que sal\u00eda de la casa de unos amigos muy queridos; lo siguieron hasta que lleg\u00f3 a la Tesorer\u00eda y ah\u00ed Faustino Rayo, el l\u00edder de la banda, lo atac\u00f3 repentinamente con un machete inflingi\u00e9ndole seis o siete heridas, mientras los otros asist\u00edan a su prop\u00f3sito disparando sus rev\u00f3lveres. Al enterarse de la muerte de Garc\u00eda Moreno, el Papa P\u00edo IX orden\u00f3 una solemne Misa de R\u00e9quiem celebrada en la Iglesia de Santa Mar\u00eda en Trastevere. El mismo Soberano Pont\u00edfice erigi\u00f3 un monumento a su memoria en el Collegio Pio-Latino en Roma, donde es designado:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Religionis integerrimus custos<br \/>\nAuctor studiorum optimorum<br \/>\nObsequentissimus in Petri sedem<br \/>\nJustitae cultor; scelerum vindex.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los materiales para este art\u00edculo se derivan de una biograf\u00eda, extremadamente rara en la actualidad, escrita por un amigo personal y socio pol\u00edtico de Garc\u00eda Moreno: HERRERA, Apuntes sobre la Vida de Garc\u00eda Moreno. Ver tambi\u00e9n: BERTHES, Gabriel Garc\u00eda Moreno (Paris); Les Contemporains (Paris, s. d.), I; MAXWELL-SCOTT, Gabriel Garc\u00eda Moreno, Regenerator of Ecuador in St. Nicholas Series (London and New York, 1908).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E. MACPHERSON\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Kenneth M. Caldwell<br \/>\nDedicado a don Andr\u00e9s Moncayo de Cuenca<br \/>\nTraducido por C\u00e9sar F\u00e9lix S\u00e1nchez Mart\u00ednez<br \/>\nPor la reconstrucci\u00f3n del Ideario Socialcristiano en el Per\u00fa\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Patriota y estadista ecuatoriano, nacido en Guayaquil el 24 de diciembre de 1821 y asesinado en Quito el 6 de agosto de 1875. 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