{"id":24935,"date":"2016-02-05T16:55:03","date_gmt":"2016-02-05T21:55:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-genaro\/"},"modified":"2016-02-05T16:55:03","modified_gmt":"2016-02-05T21:55:03","slug":"san-genaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-genaro\/","title":{"rendered":"SAN GENARO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rtir, Obispo de Benevento. Se cree que San Genaro sufri\u00f3 persecuci\u00f3n por Diocleciano, c.305. Con respecto a la historia de su vida y martirio conocemos bastante poco. Las colecciones varias de \u201cHechos\u201d, aunque numerosas (cf. Biblioteca Hagiographica Latina, n. 4115-4140) son extremadamente tard\u00edas y poco confiables. Beda (c. 733) en su \u201cMartyrologium\u201d sintetiz\u00f3 la llamada \u201cActa Bononiensia\u201d (ver Quentin, \u201cLes Martyrologes historiques\u201d, 76). Podemos rastrear desde esta fuente la siguiente acepci\u00f3n en el actual Martirologio Romano, aunque la referencia del milagro de la licuefacci\u00f3n es una adici\u00f3n de una fecha m\u00e1s reciente. \u201cEn Pozzuoli en Campania [la memoria] de los santos m\u00e1rtires Jenaro, Obispo de Benevento, Festo, y Desiderio, lector, junto con Socio, di\u00e1cono de la iglesia de Misenas, Pr\u00f3culo, di\u00e1cono de Pozzouli, Eutiques y Acucio, quienes tras sufrir cadenas y prisi\u00f3n fueron decapitados en el tiempo el Emperador Diocleciano. El cuerpo de San Genaro fue llevado a N\u00e1poles, donde fue sepultado honorablemente en la iglesia, donde su santa sangre es conservada en una redoma de cristal y al estar cerca de su cabeza, se torna l\u00edquida y burbujea como si estuviera fresca.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Breviario se da un recuento m\u00e1s largo. Ah\u00ed se nos dice que \u201cTimoteo, Presidente de Campania\u201d, fue el oficial que conden\u00f3 a los m\u00e1rtires, que Genaro fue arrojado a un horno ardiente, pero las llamas no lo tocaban, y que despu\u00e9s el santo y sus compa\u00f1eros fueron expuestos a bestias salvajes en el anfiteatro sin ning\u00fan efecto. Timoteo, al declarar que eso se deb\u00eda a la magia y ordenar la decapitaci\u00f3n de los m\u00e1rtires, fue atacado por la ceguera, pero Genaro lo cur\u00f3 y cinco mil personas fueron convertidas a Cristo antes de que los m\u00e1rtires fueran degollados. Entonces, como dice la lecci\u00f3n del Breviario, \u201clas ciudades de esas costas pelearon por obtener los cuerpos para honrarse como sus sepulcros y asegurarse de tenerlos como abogados ante Dios. Por Su Voluntad, las reliquias de Genaro fueron llevadas finalmente a N\u00e1poles, despu\u00e9s de haber sido trasladadas de Pozzuoli a Benevento y de ah\u00ed a Monte Vergine. Cuando las reliquias llegaron de ese lugar a N\u00e1poles, fueron puestas en la iglesia principal y han alcanzado gran fama por los abundantes milagros. Entre estos resulta destacable el haber  calmado erupciones del Monte Vesubio,  cuando pareci\u00f3 que tanto las cercan\u00edas como lugares alejados iban a ser destruidos. Tambi\u00e9n es bastante conocido y constituye un hecho claro que se puede ver hasta nuestros d\u00edas, que la sangre de San Jenaro, que se conserva seca en un peque\u00f1a redoma de cristal, se pone a la vista de la cabeza de dicho m\u00e1rtir, empieza a bullir y a burbujear de una forma muy extra\u00f1a, como si estuviera fresca y reci\u00e9n derramada.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es especialmente este milagro de la licuefacci\u00f3n el que ha dado celebridad al nombre de Genaro y en esto ocuparemos nosotros nuestra atenci\u00f3n. Establezcamos cuanto antes que la suposici\u00f3n de truco o impostura deliberada est\u00e1 fuera de cuesti\u00f3n, como ahora est\u00e1n dispuestos a admitir   los oponentes honestos. Por m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os ha ocurrido la licuefacci\u00f3n en intervalos frecuentes. Si fuera un truco ser\u00eda necesario admitir que todos los arzobispos de N\u00e1poles y un sinn\u00famero de eclesi\u00e1sticos eminentes por su saber y muchas veces por su gran santidad fueron c\u00f3mplices del fraude, as\u00ed como un n\u00famero de funcionarios seglares; porque la reliquia est\u00e1 tan protegida, que su exposici\u00f3n requiere de la presencia de tanto autoridades civiles como eclesi\u00e1sticas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, en todos estos cuatrocientos a\u00f1os, ninguno de los muchos que bajo la suposici\u00f3n de un fraude han estado en la secreta, ha dado alguna explicaci\u00f3n o revelado c\u00f3mo ocurre el aparente milagro. Un fuerte testimonio de esta verdad es el hecho de que incluso en estos tiempos los oponentes racionalistas a una explicaci\u00f3n sobrenatural est\u00e1n totalmente en desacuerdo sobre c\u00f3mo debe ser el fen\u00f3meno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que en verdad ocurre puede ser descrito as\u00ed en forma breve:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un relicario de plata que de alguna manera sugiere por su forma y tama\u00f1o una peque\u00f1a l\u00e1mpara de carruaje dos redomas est\u00e1n unidas. La menor contiene s\u00f3lo restos de sangre y no nos ocuparemos de ella aqu\u00ed. La m\u00e1s grande, un frasquito con forma de garrafa de  diez cent\u00edmetros de altura y cerca de cinco y medio de di\u00e1metro, est\u00e1 llena en m\u00e1s de la mitad con una masa oscura y s\u00f3lida, absolutamente opaca cuando es llevada ante la luz y mostrando ning\u00fan desplazamiento cuando el relicario es volteado hacia abajo. Ambos frascos parecen estar fijados en la cavidad del relicario por medio de alg\u00fan poderoso pegamento, pues est\u00e1n herm\u00e9ticamente sellados. Es m\u00e1s, debido al hecho de que la masa oscura en el frasco est\u00e1 protegida por el grosor del cristal, presumiblemente es poco afectada por la temperatura del aire que lo rodea. Dieciocho veces cada a\u00f1o -1) el s\u00e1bado anterior al primer domingo de mayo y los ocho d\u00edas siguientes, 2) en la fiesta de San Genaro (19 de septiembre) y durante la octava, y 3) el 16 de diciembre- un busto de plata en que se cree contiene la cabeza del santo es expuesto en el altar y el relicario ya descrito es sacado y llevado por el oficiante a la vista de la concurrencia. La gente reza, implorando que ocurra el milagro, mientras que un grupo de mujeres pobres conocidas como \u201czie di San Gennaro\u201d (t\u00edas de San Genaro), que se distinguen especialmente por su fervor y a veces, cuando el milagro se demora, por la extravagancia de sus s\u00faplicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El oficiante usualmente toma el relicario por sus extremos, sin tocar el cristal, y de cuando en cuando lo voltea hacia abajo para advertir cualquier movimiento perceptible en la masa oscura de la redoma. Despu\u00e9s de un intervalo de duraci\u00f3n variable, usualmente no menos de dos minutos o m\u00e1s de una hora; se ve que la masa gradualmente se separa de los lados de la redoma, se torna l\u00edquida y de un color m\u00e1s o menos carmes\u00ed, y en algunas ocasiones comienza a derretirse y burbujear, aumentando su volumen. Entonces el oficiante anuncia: \u201cIl miracolo \u00e9 fatto\u201d, se canta un Te Deum y el relicario conteniendo la sangre licuefacta  es llevado a la balaustrada del altar donde los fieles pueden venerarlo besando el dep\u00f3sito. Rara vez la licuefacci\u00f3n ha dejado de ocurrir en las exposiciones de mayo o septiembre, pero en la del 16 de diciembre la masa permanece s\u00f3lida m\u00e1s frecuentemente. Es por eso que muchos consideran el fen\u00f3meno de la licuefacci\u00f3n como producido por los efectos del calor. Sostienen que existen ciertas sustancias (p. e. una mezcla de aceite de ballena con \u00e9ter) que tienen un punto de ebullici\u00f3n bastante bajo. El calor producido por las manos del oficiante, la apretada multitud de espectadores, las luces del altar y en particular la vela que antiguamente se pon\u00eda cerca al relicario para permitir a la gente ver que la masa estaba opaca, combinado con el aumento de la temperatura del aire hasta el punto de derretir la sustancia en la redoma&#8212;que se asume que es sangre aunque nunca nadie la ha analizado. Es m\u00e1s, desde  los primeros a\u00f1os del siglo dieciocho, cient\u00edficos esc\u00e9pticos, usando ciertos compuestos qu\u00edmicos, han reconstruido el milagro con mayor o menor \u00e9xito; esto es que han sido capaces de exhibir alguna sustancia roja que a pesar de ser en un principio aparentemente s\u00f3lida, acaba por derretirse despu\u00e9s de un intervalo de tiempo sin ninguna aplicaci\u00f3n directa de calor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, puede decirse con absoluta confianza que la teor\u00eda del calor no produce ninguna explicaci\u00f3n adecuada a los fen\u00f3menos observados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hace m\u00e1s de un siglo se han realizado cuidadosas observaciones de la temperatura del aire en las cercan\u00edas de la reliquia durante estas ocasiones y se ha guardado registros.  Lo cierto es que acorde a las memorias cient\u00edficas de los profesores Fergola, Punzo y Speindeo no hay ninguna relaci\u00f3n directa entre la temperatura, el tiempo y la forma de la licuefacci\u00f3n.  Muchas veces cuando el term\u00f3metro ha estado a 25 grados cent\u00edgrados y hasta m\u00e1s, la licuefacci\u00f3n se ha demorado hasta por veinte minutos e inclusive por cuarenta; mientras que por otro lado el contenido de la redoma algunas veces se fundi\u00f3 en un tiempo considerablemente menor estando el term\u00f3metro en 18  o 15 grados. Es m\u00e1s, la teor\u00eda del calor no puede ser tomada en cuenta bajo ning\u00fan motivo por otro hecho remarcable, observado desde hace doscientos a\u00f1os. La masa que se derrite incrementa su volumen, pero no retorna necesariamente a su volumen original. A veces se ve que toda la redoma est\u00e1 ocupada y otras veces poco m\u00e1s de la mitad. Esto ha llevado a que un cient\u00edfico napolitano, el profesor Albini, sugiera que una nueva teor\u00eda f\u00edsica se deriva de observar el comportamiento de un fluido viscoso como la miel parcialmente congelada. Conjetura que la sustancia desconocida de la redoma consiste en una materia s\u00f3lida altamente dividida que se mantiene suspendida por una cantidad desproporcionadamente peque\u00f1a de l\u00edquido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando finalmente el l\u00edquido se hunde en el fondo de la redoma, mientras las part\u00edculas s\u00f3lidas forman una suerte de corteza que no se mueve f\u00e1cilmente cuando el recipiente es puesto hacia abajo. Sin embargo se alcanza la cohesi\u00f3n  mediante movimientos repetidos como los que experimenta el relicario mientras se espera impacientemente la licuefacci\u00f3n. Despu\u00e9s ese l\u00edquido viscoso se endurece f\u00e1cilmente en las paredes del recipiente y permite la aparici\u00f3n de grandes burbujas de aire que originan la ilusoria apariencia de un cambio de volumen.  El profesor Albini sostiene haber reproducido el fen\u00f3meno con un compuesto de chocolate en polvo y suero l\u00e1cteo. Por otro lado, aquellos que han estudiado de cerca el proceso de la licuefacci\u00f3n del contenido de la redoma declaran que tal explicaci\u00f3n es absolutamente imposible. Adem\u00e1s parecen existir  ejemplos de licuefacci\u00f3n bastante probados que ocurren tanto en este caso como en similares reliquias de sangre cuando el relicario no ha sufrido el m\u00e1s m\u00ednimo movimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente se ha sugerido que el fen\u00f3meno ocurre debido a cierta forma de fuerza ps\u00edquica. (ver Di Pace, \u201cIpotesi scientifica sulla Liquefazione\u201d, etc., N\u00e1poles, 1905) La concentraci\u00f3n de pensamiento y voluntad de la multitud expectante y especialmente de las \u201ct\u00edas de San Genaro\u201d, tiene capacidad para producir un efecto f\u00edsico.  Pero a esto se debe presentar el hecho de que la licuefacci\u00f3n ha ocurrido muchas veces de manera inesperada y en la presencia de muy pocos espectadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Probablemente la dificultad m\u00e1s seria contra el car\u00e1cter milagroso del fen\u00f3meno se deriva del hecho de la misma licuefacci\u00f3n ocurre en el caso de otras reliquias, casi todas conservadas en las cercan\u00edas de N\u00e1poles o de origen napolitano. Entre estas reliquias se incluyen la sangre de San Juan Bautista, San Esteban el Protom\u00e1rtir, San Pantale\u00f3n, Santa Patricia, San Nicol\u00e1s de Tolentino y San Luis Gonzaga, entre otros. En el caso de la supuesta licuefacci\u00f3n de la llamada \u201cSangre de Nuestra Se\u00f1ora\u201d o la de la grasa de Santo Tom\u00e1s de Aquino quiz\u00e1s nos encontremos ante pura ficci\u00f3n, pero en las redomas tradicionalmente asociadas con los nombres de San Juan Bautista, San Esteban y San Pantale\u00f3n indudablemente exhiben en sus respectivos d\u00edas de fiesta fen\u00f3menos exactamente an\u00e1logos a los ocurridos en el caso de la m\u00e1s famosa reliquia de San Genaro. Adem\u00e1s ha sido comprobado por testigos oculares de cr\u00e9dito cient\u00edfico y alta respetabilidad que un bloque de basalto en Pozzuoli, que tiene fama de llevar restos de sangre de San Genaro, se torna v\u00edvidamente rojo por un corto tiempo en mayo y septiembre a la misma hora en que el milagro de la licuefacci\u00f3n tiene lugar en N\u00e1poles\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres puntos sostenidos por investigaciones recientes  parecen merecer especial atenci\u00f3n:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que el primer registro seguro de la licuefacci\u00f3n de la sangre de San Genaro data de 1389. (ver de Blassis, \u201cChronicon Siculum incerti auctoris\u201d, N\u00e1poles, 1887, 85)  y no de 1456 como se supon\u00eda antiguamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1902 se le permiti\u00f3 al profesor Sperindeo pasar un rayo de luz a trav\u00e9s de la parte superior de la redoma durante la licuefacci\u00f3n   y examinarlo espectrosc\u00f3picamente. El experimento arroj\u00f3 l\u00edneas distintivas del espectro de la sangre. Esto, sin embargo, solo prueba que existe alguna cantidad de muestras de sangre en el contenido de la redoma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s notable de todo es que la evidente variaci\u00f3n en el volumen de la  reliquia  llev\u00f3  entre 1902 y 1904 a una serie de experimentos  en los cuales todo el relicario fue pesado en una balanza bastante exacta. Se encontr\u00f3 que el peso no era m\u00e1s constante que el volumen, y que el peso del relicario cuando la sangre llenaba toda la cavidad de la redoma exced\u00eda por 26 gramos el peso de la redoma cuando parec\u00eda medio llena.   Esta gran diferencia hace que sea imposible creer tal variaci\u00f3n substancial en el peso se deba a un error de observaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos obligados a aceptar el hecho de que, contrariamente a toda ley conocida, un cambio ocurre en los contenidos del recipiente herm\u00e9ticamente cerrado, que los hace m\u00e1s pesados o m\u00e1s ligeros en proporci\u00f3n aproximada a su volumen aparente. (Cav\u00e8ne,333-39). La realidad del milagro de San Genaro ha sido repetidamente sujeto de controversia. Ha tenido que ver con muchas conversiones al catolicismo, notablemente la del viejo Herder. Sin embargo, desafortunadamente se han hecho alegaciones de veredictos favorables expresados por hombres de ciencia de nota, que no siempre son comprobables. El supuesto testimonio del gran qu\u00edmico sir Humphry Davy, que aparentemente expres\u00f3 su creencia en la autenticidad del milagro parecer ser uno de estos casos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Aunque en muchos aspectos peca de poco cr\u00edtico, el mejor recuento del milagro de San Genaro es el de CAVENE Le C\u00e9l\u00e8bre Miracle de S. Janvier (Paris, 1909). Desde el punto de vista hist\u00f3rico mayores detalles hist\u00f3ricos pueden encontrarse en TAGLIALATELA, Memorie Storicocritiche del Culto e del Sangue di S. Gennaro (Naples, 1896). Entre otros trabajos puede mencionarse:  JANUARIO, Il Sangue di S. Gennaro (Naples, 1902); dos art\u00edculos por SILVA y SPERINDEO en el Ommagio della Rivista di Scienze e Lettere, por el aniversario del martirio del santo en 1905;  SPERINDEO, Il Miracolo di S. Gennaro (3ra ed., Naples, 1908); THURSTON en The Tablet, 22 y 29 May, 1909, seguido por una correspondencia en el mismo peri\u00f3dico . M\u00e1s antiguos son PUNZO, La Teca di S. Gennaro (Naples, 1880); IDEM, Indagini ed osservazioni sulla Teca (Naples, 1890); ALBINI in Rendiconti dell&#8217; Accademia delle Scienze fisiche e matematiche (Societ\u00e0 Reale di Napoli), serie II, vol. IV (1890), 24-27; Acta SS., 19 Sept. Existe un excelente art\u00edculo de LECANU en MIGNE, Dictionnaire des Proph\u00e9ties et des Miracles (1852), 1010-1016. Libros m\u00e1s antiguos, como los de PUTIGNANI, TUTINI, FALCONE, etc., son demasiado numerosos para mencionarlos y son en gran parte muy poco e incluso nada cr\u00edticos. Los muchos \u00abHechos\u00bb de San Genaro han sido editados por SCHERILLO en Atti Accad. Archeol. Napoli, VIII (1876), pt. I, 147-330. Para mayor informaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica: CHEVALIER, Bio-Bibl.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abSt. Januarius.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08295a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por C\u00e9sar F\u00e9lix S\u00e1nchez Mart\u00ednez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1rtir, Obispo de Benevento. Se cree que San Genaro sufri\u00f3 persecuci\u00f3n por Diocleciano, c.305. Con respecto a la historia de su vida y martirio conocemos bastante poco. Las colecciones varias de \u201cHechos\u201d, aunque numerosas (cf. 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