{"id":2496,"date":"2016-02-04T23:21:26","date_gmt":"2016-02-05T04:21:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idolatria\/"},"modified":"2016-02-04T23:21:26","modified_gmt":"2016-02-05T04:21:26","slug":"idolatria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idolatria\/","title":{"rendered":"IDOLATRIA"},"content":{"rendered":"<p>v. Abominaci\u00f3n, Fornicaci\u00f3n<br \/>\nEze 11:18 y quitar\u00e1n de ella todas sus i y todas<br \/>\nAct 17:16 viendo la ciudad entregada a la i<br \/>\n1Co 10:14 por tanto, amados m\u00edos, huid de la i<br \/>\nGal 5:20 i, hechicer\u00edas, enemistades, pleitos<br \/>\n1Pe 4:3 andando en .. org\u00edas .. y abominables i<\/p>\n<hr>\n<p>Idolatr\u00ed\u00ada    (gr. eid\u00ed\u2021lolatr\u00ed\u00ada).  De acuerdo con el uso b\u00ed\u00adblico, idolatr\u00ed\u00ada incluye tanto la adoraci\u00f3n de falsos dioses en diversas formas como la adoraci\u00f3n de im\u00e1genes como s\u00ed\u00admbolos de Yahweh.  El NT amplia el concepto de idolatr\u00ed\u00ada para incluir pr\u00e1cticas como la glotoner\u00ed\u00ada (Phi 3:19) y actitudes como la codicia (Eph 5:5), lo que est\u00e1 en armon\u00ed\u00ada con el \u00e9nfasis espiritual en el NT.  La idolatr\u00ed\u00ada se practic\u00f3 desde muy temprano en la historia.  Los antepasados inmediatos de Abrah\u00e1n \u00abserv\u00ed\u00adan a dioses extra\u00f1os\u00bb (Jos 24:2).  Los patriarcas se dedicaron a la adoraci\u00f3n monote\u00ed\u00adsta de Jehov\u00e1, pero miembros de sus familias fueron influidos a veces por la idolatr\u00ed\u00ada (Gen 31:30, 32-35; 35:1-4).  Fue un pecado frecuente en Israel (Deu 32:16; 2Ki 17:12; Psa 106:38) y una preocupaci\u00f3n m\u00e1s que pasajera en la iglesia cristiana primitiva (1Co 12:2). El paganismo cananeo era popular por causa de sus bajas normas \u00e9ticas en contraste con las elevadas de la religi\u00f3n hebrea, y la religi\u00f3n m\u00e1s exigente a menudo era abandonada por la adoraci\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cil de Baal.  El problema de la idolatr\u00ed\u00ada era tan grave en la antig\u00fcedad que los primeros 2 mandamientos del Dec\u00e1logo se ocupan en forma muy definida de esta fase de la vida religiosa (Exo 20:3-6).  Durante el per\u00ed\u00adodo del \u00e9xodo hubo 2 violaciones notables de estos mandamientos: primero fue la adoraci\u00f3n del becerro de oro (cp 32); segundo, la apostas\u00ed\u00ada en Sitim, donde Israel cay\u00f3 en las pr\u00e1cticas licenciosas de la idolatr\u00ed\u00ada moabita (Num 25:1, 2).  Desde la conquista de Cana\u00e1n hasta la cautividad babil\u00f3nica, la idolatr\u00ed\u00ada fue una modalidad persistente y desmoralizadora en la experiencia de Israel.  En el per\u00ed\u00adodo m\u00e1s temprano se repet\u00ed\u00ada una y otra vez este esquema: Israel ca\u00ed\u00ada en la idolatr\u00ed\u00ada y era v\u00ed\u00adctima de la agresi\u00f3n (Psa_106); luego surg\u00ed\u00ada un juez que lo liberaba y restablec\u00ed\u00ada el culto a Yahweh.  La fluctuaci\u00f3n entre la adoraci\u00f3n al Dios de Israel y la idolatr\u00ed\u00ada prosigui\u00f3 durante el tiempo de los reyes, con frecuencia fortalecida por alianzas pol\u00ed\u00adticas y casamientos con paganos (1Ki 11:1-13; etc.).  En esos tiempos la batalla contra los \u00ed\u00addolos fue encabezada por profetas: El\u00ed\u00adas desafi\u00f3 al id\u00f3latra Acab (21:17-27); Am\u00f3s previno al pueblo de que la cautividad ser\u00ed\u00ada el resultado de la adoraci\u00f3n a dioses falsos (Amo 5:1, 26, 27); Oseas denunci\u00f3 el \u00abbecerro de Samaria\u00bb (Hos 8:4-6); Isa\u00ed\u00adas ridiculiz\u00f3 la locura de adorar la obra de las propias manos (Isa 44:9-20); Jerem\u00ed\u00adas predijo el castigo divino como resultado de la adoraci\u00f3n de \u00ed\u00addolos (Jer 7:16-20, 29-34); Ezequiel anunci\u00f3 la desolaci\u00f3n del pa\u00ed\u00ads por causa de la idolatr\u00ed\u00ada (Eze_6). La repetici\u00f3n de estas advertencias es muy frecuente, lo que indica la seriedad del problema en tiempos del AT.  Durante el cautiverio, los israelitas aprendieron la lecci\u00f3n con respecto a la idolatr\u00ed\u00ada. Su rechazo de las im\u00e1genes lleg\u00f3 a ser tan fuerte y duradero que siglos m\u00e1s tarde consideraron que aun los estandartes romanos los contaminaban; y hasta llegaron a destruir el \u00e1guila de oro del templo de Herodes.  Hicieron todo esfuerzo posible por aislarse de cualquier influencia que pudiera inclinarlos hacia la idolatr\u00ed\u00ada.  La nueva adoraci\u00f3n en la sinagoga, que era muy com\u00fan en tiempos del NT, fue una protecci\u00f3n efectiva contra la influencia extranjera.  La tendencia anterior de confraternizar con las naciones vecinas dio lugar a un aislamiento fan\u00e1tico (Joh 4:9; Act 10:28) que tuvo consecuencias muy negativas.  Los conversos del paganismo en tiempos del NT estaban en constante peligro de recaer en la idolatr\u00ed\u00ada, por lo que hay muchas advertencias contra ella (1Co 5:10, 11; 6:9; 10:7;  Eph 5:5; Rev 21:8; 22:15; etc.).  Uno de los  problemas que m\u00e1s preocuparon sobre el particular fue el comer alimentos sacrificados a los \u00ed\u00addolos.  Algunos conversos del paganismo no pod\u00ed\u00adan, con limpia conciencia, hacer uso de ellos.  Pablo recomend\u00f3 que se los tratara con consideraci\u00f3n, y que los cristianos m\u00e1s maduros, para quienes los \u00ed\u00addolos no eran nada 572 y, por lo tanto, el alimento sacrificado a ellos no ten\u00ed\u00ada ninguna diferencia con los que no lo fueran, no presionaran las conciencias de aqu\u00e9llos (1Co_8; cf Rom_14). El genio del juda\u00ed\u00adsmo y del cristianismo es el monote\u00ed\u00adsmo \u00e9tico. La creencia de que \u00abDios es uno\u00bb y que \u00abDios se interesa por lo que la gente hace\u00bb contrasta con el polite\u00ed\u00adsmo degradado de los siglos.  Bib.: FJ-GJ ii.9.2, 3; FJ-JA xvii.6.2, 3.  Idolo.  Figura, estatua, semejanza, etc., venerada como representaci\u00f3n de una divinidad.  Un \u00ed\u00addolo, en un sentido amplio, puede ser cualquier objeto tangible que se adora como un dios, o como s\u00ed\u00admbolo de ese dios. \u00abImagen\u00bb tiene un sentido un poco m\u00e1s restringido, pues generalmente designa una semejanza fabricada, que supuestamente \u00abretrata\u00bb a la deidad que representa.  En la Biblia se usan estos t\u00e9rminos para traducir muchos vocablos hebreos y griegos, pocos de los cuales corresponden exactamente a los vocablos espa\u00f1oles.  Algunos vocablos b\u00ed\u00adblicos son t\u00e9rminos que       se refieren a la forma o naturaleza del \u00ed\u00addolo, o a la manera en la que se lo hizo; otros representan diversas expresiones de desprecio por lo absurdo y lo degradado de la idolatr\u00ed\u00ada.  Algunos importantes son el: 1. Heb. &#8216;el\u00eel, \u00abnos dios\u00bb, \u00abnada\u00bb (Psa 96:5; Isa 2:8).  2. Heb. &#8216;eben, \u00abpiedra\u00bb, que designaba el material con que estaban hechos algunos \u00ed\u00addolos.  3. Heb. gill\u00fbl\u00eem (\u00abbolitas de esti\u00e9rcol\u00bb) y &#8216;el\u00eel\u00eem (\u00abdiosecillos\u00bb), t\u00e9rminos de desprecio por los falsos dioses (1Ki 21:26; Eze 14:3-7).  4. Heb. p\u00e2s\u00eel y pesel, originalmente una imagen de madera tallada, un \u00ed\u00addolo esculpido y, en escritos posteriores, cualquier otro tipo de imagen (de piedra, arcilla, incluso de fundici\u00f3n; Exo 20:4; Deu 7:5; Jdg 3:19, 26; 2Ch 33:19; Isa 40:19, 20; 44:9, 10).  5. Heb. tselem, \u00abimagen\u00bb, \u00absemejanza\u00bb, generalmente similar a la palabra espa\u00f1ola \u00abimagen\u00bb (Eze 23:14; Amo 5:26).  6. Heb. mass\u00eak\u00e2h, \u00ed\u00addolo de metal fundido.  7. Heb. tem\u00fbn\u00e2h, estatua representativa de un dios calific\u00e1ndolo en alguno de sus atributos.  8. Heb. ter\u00e2f\u00eem, \u00abterafines\u00bb.*  9. Gr. e\u00ed\u00add\u00ed\u2021Ion (de la que proviene nuestra palabra \u00ab\u00ed\u00addolo\u00bb; Act 7:41; 1Co 12:2; 1 Joh 5:21).  10.  Gr. eikon, \u00abimagen\u00bb, \u00absemejanza\u00bb (Rom 1:23; cf su significado b\u00e1sico de \u00absemejanza\u00bb en Mat 22:20; 2Co 4:4; etc.; figs 163, 503).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>griego eidos, imagen, latreuein, servir. Adoraci\u00f3n de una imagen material considerada residencia de un ser sobrenatural. Tributar adoraci\u00f3n, rendir culto, servir, a dioses distintos de Yahv\u00e9h. Esto tambi\u00e9n incluye ciertas pr\u00e1cticas paganas como la adivinaci\u00f3n, la hechicer\u00ed\u00ada, y costumbres como sajarse la carne. Israel estaba rodeado y entr\u00f3 en contacto con pueblos primitivos y grandes civilizaciones antiguas, como   la egipcia, la caldea, id\u00f3latras, politeistas, que les rend\u00ed\u00adan culto a los  astros y a las estrellas, a los animales, a los mismos reyes, como los egipcios; que fabricaban todo tipo de im\u00e1genes, \u00ed\u00addolos, cipos, estatuas de madera, piedra o metal, para adoraci\u00f3n p\u00fablica, y fetiches dom\u00e9sticos para el culto privado; que levantaban monumentos idol\u00e1tricos como estelas, santuarios. A estas divinidades se les ofrec\u00ed\u00adan sacrificios de animales, libaciones y oblaciones, y se celebraban banquetes, y algunos pueblos llegaron hasta el punto de inmolar v\u00ed\u00adctimas humanas en su honor. Se encuentran pr\u00e1cticas como la prostituci\u00f3n sagrada, esclavos,  servidores, de los santuarios, hombres y mujeres, dedicados esta actividad, con cuyas ganancias se sosten\u00ed\u00ada el culto, los llamados  \u00c2\u00ae hier\u00f3dulos. Cuando Yahv\u00e9h establece la alianza con su pueblo le hace la primera exigencia en el Dec\u00e1logo: \u2020\u0153No tendr\u00e1s otros dioses fuera de m\u00ed\u00ad\u2020\u009d; prohibe hacer im\u00e1genes, postrarse ante ellas y darles culto; Yahv\u00e9h dice,  antropom\u00f3rficamente, que es un Dios celoso, es decir, que s\u00f3lo a \u00e9l se le debe adoraci\u00f3n, por esto rechazaba las alianzas de Israel con otros pueblos,  Ex 20, 3-5; 34, 14-16; Dt 4, 35; 5, 7-10; 6, 14-15; Jos 24, 19-20; Na 1, 2. Igualmente, cualquier sacrificio que se ofreciese deb\u00ed\u00ada llevarse a la entrada de la Tienda del Encuentro, so pena de ser excluido de la parentela,  Lv 17, 8-9. A pesar de la prohibici\u00f3n, el pueblo israelita idolatr\u00f3 repetidas veces, como en el desierto, cuando Aar\u00f3n hizo fundir un becerro de oro, Ex 32, 4-6. Una vez entraron los israelitas en la tierra de Cana\u00e1n, se encontraron con el culto a Baal y a otros dioses, y fueron infieles a Yahv\u00e9h, contra lo cual lucharon denodadamente los profetas, Jc 2, 11; 3, 7; 8, 33; 10, 6 y 10; 1 S 7, 4; 12, 10; 1 R 18, 18; 2 Cro 24, 7; 28,  2; 33, 3; 34, 4; Sal 106 (1\u2020\u21225), 28; Jr 9, 13; Os 2, 15 y 19; 11, 2. Los profetas constantemente insistieron en que los \u00ed\u00addolos no son m\u00e1s que hechura de la mano del hombre e ironizaron sobre c\u00f3mo los pueblos se postraban ante estas falsedades y vanidades, Is 2, 8 y 20; 31, 7; 40, 1920; Jr 2, 5; 10, 3-15; Ha 2, 17-20.<\/p>\n<p>En el N. T.  este problema contin\u00faa, y San Pablo les dice a los gentiles,  en su predicaci\u00f3n, que esos \u00ed\u00addolos a los que antes serv\u00ed\u00adan no son dioses,  Ga 4, 8; por el contrario, son \u00ed\u00addolos mudos, 1 Co 12, 1; representaciones corruptibles, Rm 1, 23; de suerte que, como son nada, el culto no es a los  \u00ed\u00addolos sino a los demonios, 1 Co 8, 4-13; 10, 19-22; y con respecto a  comer de lo sacrificado a los \u00ed\u00addolos, Pablo dice que todo es l\u00ed\u00adcito, pero no todo conveniente; para el consume ese alimento puede no ser un problema de conciencia, pero para otro s\u00ed\u00ad, por tanto se debe abstener para no escandalizar al hermano, 1 Co 10, 23-33. Por otra parte, el dominio imperial de Roma en la \u00e9poca, exig\u00ed\u00ada a los s\u00fabditos de sus colonias el culto al emperador, considerado un dios, lo que afect\u00f3 a los cristianos desde los tiempos apost\u00f3licos. Como los fieles cristianos se negaban a reconocer este car\u00e1cter divino de los c\u00e9sares, aqu\u00e9llos eran considerados subversivos, lo que desat\u00f3 la persecuci\u00f3n y el martirio de muchos creyentes. El  \u00c2\u00ae Apocalipsis de San Juan trata este problema y est\u00e1 destinado a levantar el \u00e1nimo de los cristianos y a afianzar la fe en medio tanta violencia contra la Iglesia.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>En tiempos antiguos la ido-latr\u00ed\u00ada inclu\u00ed\u00ada dos maneras de apartarse de la verdadera religi\u00f3n: la adoraci\u00f3n de dioses falsos (ya fuera a trav\u00e9s de im\u00e1genes u otros medios); y la adoraci\u00f3n del Se\u00f1or por medio de im\u00e1genes.<\/p>\n<p>Todas las naciones vecinas del antiguo Israel eran id\u00f3latras. Los antiguos semitas de la Mesopotamia adoraban las monta\u00f1as, los manantiales, los \u00e1rboles y montones de piedras. Un ejemplo t\u00ed\u00adpico de tales representaciones en madera es el palo sagrado o el \u00e1rbol ritual de Asera, como el del \u00ed\u00addolo del clan de Gede\u00f3n que m\u00e1s tarde \u00e9l destruyera (Jdg 6:25-32).<\/p>\n<p>La religi\u00f3n de los egipcios se centraba mayormente en la veneraci\u00f3n del sol y del r\u00ed\u00ado Nilo como fuentes de la vida. Tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan un vasto n\u00famero de animales sagrados: el toro, la vaca, el gato, el mandril, el cocodrilo, etc.<\/p>\n<p>Algunos de sus dioses eran representados con cuerpos humanos y cabezas de animales. Entre los cananeos, la religi\u00f3n tom\u00f3 una forma bastante grosera. Los dioses principales eran personificaciones de la vida y la fertilidad. Los dioses eran de un car\u00e1cter amoral, y su adoraci\u00f3n inclu\u00ed\u00ada pr\u00e1cticas inmorales, inclusive sacrificios de ni\u00f1os, prostituci\u00f3n y adoraci\u00f3n de serpientes. Se adoraban las im\u00e1genes humanas y animales de dichos dioses. Cuando los israelitas conquistaron la tierra de Cana\u00e1n, se les orden\u00f3 que destruyeran esos \u00ed\u00addolos (Exo 23:24; Exo 34:13; Num 33:52; Deu 7:5).<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino idolatr\u00ed\u00ada no tiene una palabra heb. que sea exactamente equivalente.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay un buen n\u00famero de palabras heb. que son traducidas con el t\u00e9rmino \u00ed\u00addolo. Todas ellas expresan el desd\u00e9n, la repugnancia y el espanto que la idolatr\u00ed\u00ada causaba en los hombres que eran fieles a Dios. Dichos t\u00e9rminos son los siguientes:<br \/>\n( 1 )  Aven, va-ciedad, nada; es decir, algo vano, falso y perverso (Isa 66:3).<br \/>\n( 2 )  Emah, un objeto de horror o terror, refiri\u00e9ndose a la fealdad u horridez de los \u00ed\u00addolos y al car\u00e1cter vergonzozo de su adoraci\u00f3n (Jer 50:38).<br \/>\n( 3 )  El, el nombre del dios principal de Cana\u00e1n; usado tambi\u00e9n como una expresi\u00f3n neutral para referirse a cualquier divinidad (Isa 57:5).<br \/>\n( 4 )  Elil, una cosa sin valor, algo sin importancia, con significado parecido a aven (Lev 19:4; Lev 26:1; 1Ch 16:26).<\/p>\n<p>( 5 )  Miphletseth, algo espantoso u horrible (1Ki 15:12; 2Ch 15:16).<br \/>\n( 6 )  Semel, semejanza, parecido (2Ch 33:7, 2Ch 33:15).<br \/>\n( 7 )  Atsabh, un motivo de pesar (1Sa 31:9; 1Ch 10:9).<br \/>\n( 8 )  Etseb, un motivo de pesar (Jer 22:28).<br \/>\n( 9 )  Otseb, un motivo de pesar (Isa 48:5).<\/p>\n<p>( 10 )  Tsir, una forma, y por lo mismo, un \u00ed\u00addolo (Isa 45:16). Adem\u00e1s de es-tos t\u00e9rminos, hay un buen n\u00famero de otras palabras que no se traducen por \u00ed\u00addolo, pero s\u00ed\u00ad hacen referencia a ello expresando la degradaci\u00f3n asociada con la idolatr\u00ed\u00ada: bosheth, cosa vergonzosa, aplicada a Baal y en referencia a la obscenidad de su adoraci\u00f3n (Jer 11:13; Hos 9:10); gillulim, un t\u00e9rmino de desd\u00e9n que significa cosas deformadas, inmundas (Zep 1:17); y shikkuts, sucio, refiri\u00e9ndose especialmente a los ritos obscenos asociados con la idolatr\u00ed\u00ada (Eze 37:23; Nah 3:6).<\/p>\n<p>Teol\u00f3gicamente hablando, los id\u00f3latras consideraban a sus dioses como seres (o fuerzas) espirituales con implicaciones c\u00f3smicas y, te\u00f3-ricamente, para ellos un \u00ed\u00addolo era el punto focal de adoraci\u00f3n. Sin embargo, el AT insiste en que los paganos adoraban \u00ed\u00addolos y nada m\u00e1s (comparar Psa 115:2-8; Isa 44:6-20).<\/p>\n<p>El primer caso concreto de idolatr\u00ed\u00ada en la Biblia es el relato de Raquel rob\u00e1ndo los terafim de su padre, los cuales eran im\u00e1genes de dioses caseros (Gen 31:19) usados en Babilonia. Durante su larga estad\u00ed\u00ada en Egipto, los israelitas se contaminaron con los \u00ed\u00addolos del lugar (Jos 24:14; Eze 20:7). Mois\u00e9s desafi\u00f3 a esos dioses atacando sus s\u00ed\u00admbolos con las plagas en Egipto (Num 33:4). En el Sina\u00ed\u00ad, Israel persuadi\u00f3 a Aar\u00f3n para que les hiciera un becerro de oro, un emblema del poder productivo de la naturaleza con el cual ellos se hab\u00ed\u00adan familiarizado en Egipto. El segundo mandamiento estaba dirigido contra la idolatr\u00ed\u00ada (Exo 20:4-5; Deu 5:8-9).<\/p>\n<p>Jueces contiene relatos de apostas\u00ed\u00adas, juicios y arrepentimientos posteriores. El relato concerniente a Mica\u00ed\u00adas (Jueces 17\u201418) ilustra el hecho de que muchas veces la idolatr\u00ed\u00ada se combinaba con las expresiones externas de adoraci\u00f3n a Dios; en esto estuvo involucrado Jonat\u00e1n, un levita y nieto de Mois\u00e9s, el primero en la l\u00ed\u00adnea de sacerdotes que oficiaron en el altar de los \u00ed\u00addolos robados todo el tiempo que el tabern\u00e1culo permaneci\u00f3 en Silo.<\/p>\n<p>El profeta Samuel persuadi\u00f3 al pueblo para que se arrepintiera de su pecado y renunciara a la idolatr\u00ed\u00ada; pero durante el reinado de Salom\u00f3n, el mismo rey hizo arreglos que afectaron desastrosamente todo el futuro del reino. Las esposas de Salom\u00f3n trajeron con ellas sus propios dioses paganos y los adoraron abiertamente. Roboam, el hijo de Salom\u00f3n por medio de una madre amonita, continu\u00f3 con los peores aspectos id\u00f3latras de su padre (1Ki 14:22-24). Jeroboam, el primer rey del reino del norte, caus\u00f3 un grande y permanente cisma en la religi\u00f3n de Israel al construir becerros de oro en Betel y Dan y hacer que su gente adorara ah\u00ed\u00ad en vez de adorar en Jerusal\u00e9n. Acab, para complacer a su reina Jezabel, una mujer de origen sidonio, edific\u00f3 en Samaria un templo y un altar a Baal (1Ki 16:31-33), mientras que ella dio muerte a todos los profetas del Se\u00f1or que pudo encontrar (1Ki 18:4-13). La adoraci\u00f3n a Baal lleg\u00f3 a identificarse con el reino de Israel, y nunca ning\u00fan rey se opuso a ello.<\/p>\n<p>Ezequ\u00ed\u00adas restaur\u00f3 el servicio en el templo, pero el cambio s\u00f3lo fue algo externo (2 Cr\u00f3nicas 28\u201429; Isa 29:13). Poco antes de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los babilonios, Jos\u00ed\u00adas hizo el \u00faltimo intento por purificar la adoraci\u00f3n, pero no dur\u00f3 (2 Cr\u00f3nicas 34). Esdras se dio cuenta que muchos jud\u00ed\u00ados se hab\u00ed\u00adan casado con mujeres extranjeras y que la tierra estaba llena de abominaciones (Ezr 9:11). M\u00e1s de 200 a\u00f1os despu\u00e9s, cuando Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes trat\u00f3 de erradicar el juda\u00ed\u00adsmo y helenizar a los jud\u00ed\u00ados, muchos de ellos obedecieron su orden de ofrecer sacrificios a los \u00ed\u00addolos, aunque su acci\u00f3n provoc\u00f3 la llamada guerra de los macabeos.<\/p>\n<p>En el ritual de la adoraci\u00f3n a los \u00ed\u00addolos, los principales elementos eran: ofrendas de sacrificios quemados (2Ki 5:17), quemar incienso en honor del \u00ed\u00addolo (1Ki 11:8), libaciones (Isa 57:6), presentar diezmos y los primeros frutos de la tierra (Hos 2:8), besar al \u00ed\u00addolo (1Ki 19:18), levantar las manos hacia el \u00ed\u00addolo en se\u00f1al de adoraci\u00f3n y postrarse ante \u00e9l, y a veces hasta herirse con cuchillos (1Ki 18:26, 1Ki 18:28).<\/p>\n<p>Para un israelita, la idolatr\u00ed\u00ada era el crimen m\u00e1s horrendo. En el AT la relaci\u00f3n entre Dios y su pueblo (con el cual ten\u00ed\u00ada un pacto), a menudo se representa como una uni\u00f3n matrimonial (Isa 54:5; Jer 3:14), y la adoraci\u00f3n a los dioses falsos se consideraba como prostituci\u00f3n religiosa. El castigo era la muerte (Exo 22:20). Intentar persuadir a otros a la adoraci\u00f3n falsa era un crimen de igual atrocidad (Deu 13:6-10).<\/p>\n<p>El Dios de Israel era un Dios celoso quien no aceptaba rivales.<\/p>\n<p>En el NT las referencias a la idolatr\u00ed\u00ada son bastante escasas. La guerra de los macabeos provoc\u00f3 que los jud\u00ed\u00ados llegaran a oponerse fan\u00e1ticamente a la crasa idolatr\u00ed\u00ada de los tiempos del AT. Jes\u00fas advirti\u00f3 que el hecho de hacer de las posesiones un asunto central en la vida es idolatr\u00ed\u00ada (Mat 6:24). La idolatr\u00ed\u00ada es el resultado de una deliberada apostas\u00ed\u00ada religiosa (Rom 1:18-25). En tiempos apost\u00f3licos, a los cristianos, muchos de los cuales hab\u00ed\u00adan sido convertidos del paganismo, repetidamente se les exhorta en las cartas del NT para que est\u00e9n vigilantes en contra de la idolatr\u00ed\u00ada (comparar 1Co 5:10; Gal 5:20). El concepto del AT en cuanto a la idolatr\u00ed\u00ada se ampl\u00ed\u00ada para incluir cualquier cosa que conduzca al destronamiento de Dios en el coraz\u00f3n; p.ej. .: la avaricia (Eph 5:5; Col 3:5).<\/p>\n<p>Un problema especial surgi\u00f3 para los creyentes en conexi\u00f3n con la carne ofrecida a los \u00ed\u00addolos (Act 15:29; 1 Corintios 8\u201410). Habr\u00e1 un tiempo de apostas\u00ed\u00ada id\u00f3latra en los \u00faltimos d\u00ed\u00adas, cuando se les concedan honores divinos a la bestia y a su imagen (Rev 9:20; Rev 13:14).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento, el pueblo Israelita conoc\u00ed\u00ada la idolatr\u00ed\u00ada como el culto a otro dios fuera de Yahweh. (cf. Dt 6:4-9)<\/p>\n<p>La idolatr\u00ed\u00ada es un grave pecado contra el Dios.<\/p>\n<p>Los cristianos deben estar preparados para morir antes de ofender a Dios adorando falsos dioses. (Cf. 1 Cor. 8:1-13; 10:14-22)<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino se utiliza tambi\u00e9n para describir una excesiva preocupaci\u00f3n con las cosas materiales (Cf. Ef 5:5; Col 3:5).<\/p>\n<p>La idolatr\u00ed\u00ada no se refiere s\u00f3lo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentaci\u00f3n constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios. Hay idolatr\u00ed\u00ada desde el momento en que el hombre honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios. Tr\u00e1tese de dioses o de demonios (por ejemplo, el satanismo), de poder, de placer, de la raza, de los antepasados, del Estado, del dinero, etc.<\/p>\n<p>\u2020\u0153No pod\u00e9is servir a Dios y al dinero,\u2020\u009d dice Jes\u00fas (Mt 6:24). Numerosos m\u00e1rtires han muerto por no adorar a \u2020\u0153la Bestia,\u2020\u009d neg\u00e1ndose incluso a simular su culto. La idolatr\u00ed\u00ada rechaza el \u00fanico Se\u00f1or\u00ed\u00ado de Dios; es, por tanto, incompatible con la comuni\u00f3n divina.<\/p>\n<p>Es idolatr\u00ed\u00ada poner una persona, cosa o deseo por encima de Dios&#8230;.<\/p>\n<p>Cuando se adora a m\u00e1s de uno, es polite\u00ed\u00adsmo<\/p>\n<p>\u2020\u0153\u00ed\u008ddolos, oro y plata, obra de las manos de los hombres,\u2020\u009d que \u2020\u0153tienen boca y no hablan, ojos y no ven&#8230;\u2020\u009d Estos \u00ed\u00addolos vanos hacen vano al que les da culto: \u2020\u0153Como ellos ser\u00e1n los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza\u2020\u009d (Sal 115: 4-5.8). Dios, por el contrario, es el \u2020\u0153Dios Vivo\u2020\u009d (Jos 3:10; Sal 42:3, etc.), que da vida e interviene en la historia.<\/p>\n<p>La vida humana se unifica en la adoraci\u00f3n del Dios Unico. El mandamiento de adorar al \u00fanico Se\u00f1or da unidad al hombre y lo salva de una dispersi\u00f3n infinita. La idolatr\u00ed\u00ada es una perversi\u00f3n del sentido religioso innato en el hombre. El id\u00f3latra es el que \u2020\u0153aplica a cualquier cosa, en lugar de a Dios, la indestructible noci\u00f3n de Dios.\u2020\u009d<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Apolog\u00e9tico<\/b><\/p>\n<p>(adorar y dar culto a dioses falsos).<\/p>\n<p> En la antiguedad hab\u00ed\u00ada miles de dioses falsos: El dios de la guerra, del amor, de la paz, el sol, la luna. y se les hac\u00ed\u00adan im\u00e1genes de distintos metales y piedras: Todo eso es \u00abidolatr\u00ed\u00ada\u00bb, un pecado grav\u00ed\u00adsimo contra el \u00fanico Dios verdadero.<\/p>\n<p> Ahora, s\u00ed\u00ad se puede y debe adorar y dar culto al \u00fanico Dios verdadero, y se puede y se debe representarlo con pinturas y esculturas que nos recuerden sus atributos, Exo 20:4-5.<\/p>\n<p> Ver \u00abIm\u00e1genes\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; Se adoraba al Emperador Romano, cosa a que se negaron los cristianos Rev 2:1, Rev 3:22.<\/p>\n<p> &#8211; La idolatr\u00ed\u00ada est\u00e1 prohibida en el cristianismo, Rom 1:23, Rom 2:22, Gal 4:8, Gal 5:22.<\/p>\n<p> &#8211; El trato que se da a veces al dinero, a artistas, deportistas, etc. puede caer en idolatr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p> &#8211; El espiritismo, brujer\u00ed\u00ada, astrolog\u00ed\u00ada, santer\u00ed\u00ada, etc., es la forma m\u00e1s asquerosa de idolatr\u00ed\u00ada, porque es dar culto y adorar al diablo, 1Co 8:10, 1Co 10:20-21. Ver \u00abEspiritismo\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; La Iglesia Cat\u00f3lica nunca ha pecado de idolatr\u00ed\u00ada al honrar: (venerar) a los santos y sus im\u00e1genes. Ver \u00abIm\u00e1genes\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Acto de adoraci\u00f3n a un objeto o sujeto que sustituye a Dios. El sujeto puede ser una persona, como es el caso de la costumbre primitiva de adorar como a un dios al l\u00ed\u00adder, al Fara\u00f3n o al C\u00e9sar. El objeto puede ser un animal, o un astro como el sol o la luna, o un lugar especial como una roca o \u00e1rbol frondoso, o una obra de mano de hombre, como las estatuas y pinturas. El com\u00fan denominador consiste en atribuir divinidad a esas cosas en s\u00ed\u00ad mismas, nombr\u00e1ndolas dioses o diosas. Pero tambi\u00e9n es i. la adoraci\u00f3n de una representaci\u00f3n de la divinidad, aun cuando se diga que es la de Dios mismo e incluso pervertir la adoraci\u00f3n a Dios con cosas o costumbres no ordenadas por \u00e9l. Israel se consideraba liberado de la i. por la revelaci\u00f3n de Dios, lo cual era su privilegio especial entre los pueblos, por lo cual Mois\u00e9s le advert\u00ed\u00ada que no deb\u00ed\u00adan confeccionar \u2020\u0153imagen de figura alguna, efigie de var\u00f3n o hembra &#8230; de animal &#8230; de pez alguno&#8230;. y viendo el sol y la luna y las estrellas y todo el ej\u00e9rcito del cielo &#8230; te inclines a ellos y les sirvas&#8230;\u2020\u009d (Deu 4:16-19). \u2020\u0153No os volver\u00e9is a los \u00ed\u00addolos, ni har\u00e9is para vosotros dioses de fundici\u00f3n\u2020\u009d (Lev 19:4). \u2020\u0153Ni escultura, ni os levantar\u00e9is estatua, ni pondr\u00e9is &#8230; tierra pintada para inclinaros a ella\u2020\u009d (Lev 26:1). Los \u00ed\u00addolos se hac\u00ed\u00adan de madera (Deu 29:17), o de metal (Sal 115:4), o de piedra (Num 33:52), o eran pintados en la pared (Eze 8:10).<\/p>\n<p>Generalmente se ligaba la idea de una deidad con localidades, o con alg\u00fan fen\u00f3meno natural. Los sirios que peleaban contra Israel en tiempos del rey \u2020\u00a2Acab pensaron que deb\u00ed\u00adan cambiar de t\u00e1ctica guerrera porque dec\u00ed\u00adan de Israel que \u2020\u0153sus dioses son dioses de los montes &#8230; mas si pele\u00e1remos con ellos en la llanura, se ver\u00e1 si no los vencemos\u2020\u009d (1Re 20:23). \u2020\u00a2Naam\u00e1n pidi\u00f3 \u2020\u0153la carga de un par de mulas\u2020\u009d en tierra de Israel para adorar sobre ellas, en su idea localizada de la deidad (2Re 5:17). Los israelitas recibieron el mandamiento de destruir los \u00ed\u00addolos de los habitantes de Cana\u00e1n (Num 33:52). Sin embargo, imitaron a los pueblos de all\u00ed\u00ad \u2020\u0153y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores&#8230;. y adoraron a \u2020\u00a2Baal y a \u2020\u00a2Astarot\u2020\u009d (Jue 2:12-13). Por lo general el culto idol\u00e1trico inclu\u00ed\u00ada, entre otras cosas: a) La confecci\u00f3n de un mu\u00f1eco, estatua o estatuilla. Hab\u00ed\u00ada estatuas peque\u00f1as, que se conservaban en lugar especial en los hogares o en sitios de culto. Mediante una ceremonia especial se invocaba el esp\u00ed\u00adritu del dios para que viniera a residir en el objeto. Es posible que la ceremonia descrita en Dn. 3 para la estatua que hizo \u2020\u00a2Nabucodonosor sea una referencia a esta ceremonia de consagraci\u00f3n; b) La presentaci\u00f3n de ofrendas, que pod\u00ed\u00adan ser de incienso o de animales (1Re 11:8). Para el dios \u2020\u00a2Moloc, \u00ed\u00addolo de los amonitas, se hac\u00ed\u00adan sacrificios humanos, especialmente la quema de ni\u00f1os (Lev 18:21; Lev 20:2-5; 1Re 11:7; Jer 32:35). c) La celebraci\u00f3n de fiestas con caracter\u00ed\u00adsticas orgi\u00e1sticas. Esto era en especial frecuente con los dioses que se relacionaban con ritos de fertilidad. En los templos de i. se ejerc\u00ed\u00ada la prostituci\u00f3n supuestamente sagrada, mediante la cual hombres y mujeres estaban dedicados como sacerdotes a tener intercambios heterosexuales y homosexuales con los que ven\u00ed\u00adan a los cultos (1Re 15:12; 1Re 22:46; 2Re 23:7).<br \/>\ncostumbre cananea, as\u00ed\u00ad como israelita, el preferir alguna elevaci\u00f3n natural, como un monte o una colina, para poner un altar o establecer un culto a la deidad. Antes de la construcci\u00f3n del \u2020\u00a2templo, se aceptaban los altares a Jehov\u00e1 en los lugares altos, como lo hizo \u2020\u00a2Samuel en \u2020\u00a2Ram\u00e1 (1Sa 9:12). Pero es evidente que los israelitas copiaron las costumbres paganas, haciendo altares en los lugares altos que no eran para Jehov\u00e1 (Jue 6:25-26). El hecho de que se hiciesen gradas para subir a los altares que se constru\u00ed\u00adan contribuy\u00f3 tambi\u00e9n a la denominaci\u00f3n de \u2020\u0153lugares altos\u2020\u009d. Tras el establecimiento del reino en Israel algunos reyes fomentaron la i., comenzando por el mismo Salom\u00f3n. Generalmente esto se hac\u00ed\u00ada para complacer a las esposas paganas (1Re 11:5-7). Tal fue el caso de \u2020\u0153 \u2020\u00a2Jezabel, hija de \u2020\u00a2Et-baal rey de los sidonios\u2020\u009d, que anim\u00f3 a Acab a construir un \u2020\u00a2templo a \u2020\u00a2Baal y a adorar a \u2020\u00a2Asera (1Re 16:31-33). Jezabel ten\u00ed\u00ada \u2020\u0153cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y cuatrocientos profetas de Asera\u2020\u009d que com\u00ed\u00adan a su mesa (1Re 18:19) y hab\u00ed\u00adan prostituido de tal manera al pueblo que s\u00f3lo quedaban siete mil personas \u2020\u0153cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron\u2020\u009d (1Re 19:18).<br \/>\nrey Manas\u00e9s no se limit\u00f3 a la i. en los lugares altos, sino que puso un \u00ed\u00addolo en la casa de Jehov\u00e1 (2Cr 33:15). Los profetas fueron fuertes opositores de la i., proclamando que por su car\u00e1cter de traici\u00f3n al \u00fanico Dios verdadero, su ejercicio constitu\u00ed\u00ada una fornicaci\u00f3n, un adulterio (Jer 2:33Eze 6:9; Eze 16:17; Ose 2:4). En el NT se mantuvo la oposici\u00f3n a la i. (Hch 17:23-25), que es una abominaci\u00f3n (1Pe 4:3), de la cual los creyentes deb\u00ed\u00adan huir (1Co 10:14; 1Jn 5:21). Esto cre\u00f3 problemas en cuanto a la costumbre pagana de ofrecer a los dioses la carne que luego se expend\u00ed\u00ada al p\u00fablico, lo cual motiv\u00f3 consultas al respecto (1Co 8:1-10; 1Co 10:19, 1Co 10:28). Pero el concepto de i. se ampli\u00f3 hacia todo aquello que ocupara el lugar de Dios, como pasa en el caso de la \u2020\u00a2avaricia (Col 3:5).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE<\/p>\n<p>ver, DIVINIDADES PAGANAS, JEROBOAM<\/p>\n<p>vet, El culto a los \u00ed\u00addolos ha sido practicado desde \u00e9pocas relativamente tempranas de la historia. Sabemos que los antecesores directos de Abraham adoraban, en lugar de a Jehov\u00e1, a dioses extra\u00f1os (Jos. 24:2), indudablemente por medio de \u00ed\u00addolos. Lab\u00e1n ten\u00ed\u00ada estatuillas (\u00abterafim\u00bb) que Raquel le hurt\u00f3 (Gn. 31:30, 32-35). Se trataba de \u00abdioses dom\u00e9sticos\u00bb, cuya posesi\u00f3n daba derecho a la herencia. Los egipcios, por su parte, adoraban a las estatuas que representaban a sus dioses; en la parte m\u00e1s santa de sus templos se hallaba el emblema de un dios o de un animal divinizado (Herodoto 2:63, 138). Los cananeos pose\u00ed\u00adan \u00ed\u00addolos que los israelitas hab\u00ed\u00adan recibido orden de destruir al llegar al pa\u00ed\u00ads, entre los que se hallaban los baales y Astoret, Moloc, etc. (V\u00e9ase DIVINIDADES PAGANAS.) El segundo mandamiento del Dec\u00e1logo est\u00e1 dirigido especialmente en contra de la idolatr\u00ed\u00ada (Ex. 20:4, 5; Dt. 5:8, 9), prohibiendo inclinarse ante im\u00e1genes, esculturas, estatuas, pinturas. Los profetas de Israel, al estigmatizar y ridiculizar la incapacidad e impotencia de los \u00ed\u00addolos, obedec\u00ed\u00adan una orden formal del Se\u00f1or (Sal. 115:2, 8; Is. 2:8, 18-21; 40:19, 20; 44:9-20; Jer. 10:3-5). Esta impotencia de los falsos dioses se revela, p. ej., cuando el arca de Dios es colocada en el templo de Dag\u00f3n (1 S. 5:3-5). A excepci\u00f3n de los persas, todos los pueblos con los que los israelitas entraron en contacto en la \u00e9poca b\u00ed\u00adblica eran id\u00f3latras. En la apostas\u00ed\u00ada de los israelitas, al lanzarse a seguir las pr\u00e1cticas paganas de sus vecinos, hubo dos fases caracter\u00ed\u00adsticas en el hundimiento en el error. Primero se trat\u00f3 de adorar a Jehov\u00e1 sirvi\u00e9ndose de \u00ed\u00addolos para representarlo. (V\u00e9ase JEROBOAM, a.) En la segunda fase se abandon\u00f3 totalmente a Jehov\u00e1, fabric\u00e1ndose \u00ed\u00addolos representando a otros dioses. En la \u00e9poca del NT, los cristianos que viv\u00ed\u00adan en medio de comunidades paganas fueron exhortados a evitar toda componenda con la idolatr\u00ed\u00ada. El Concilio de Jerusal\u00e9n orden\u00f3 la abstenci\u00f3n de toda carne que hubiera sido sacrificada a los \u00ed\u00addolos (Hch. 15:29). El ap\u00f3stol Pablo advirti\u00f3 a aquellos cristianos que no daban importancia alguna a los \u00ed\u00addolos que tambi\u00e9n ellos deb\u00ed\u00adan practicar esta abstinencia, a fin de no escandalizar a los hermanos m\u00e1s d\u00e9biles que ellos (1 Co. 8:4- 13). El cristiano invitado a la comida de un pagano no estaba obligado, por raz\u00f3n de escr\u00fapulos, a enterarse de si la carne hab\u00ed\u00ada sido sacrificada a un \u00ed\u00addolo; pero si se le informaba expresamente, deb\u00ed\u00ada entonces abstenerse de consumirla. Se ten\u00ed\u00ada que observar la misma norma con respecto a los alimentos comprados en el mercado para su uso dom\u00e9stico (1 Co. 10:18-33).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[339]<br \/>\n   Adoraci\u00f3n (latr\u00ed\u00ada) de un \u00ed\u00addolo. Es lo que mismo que decir \u00abtributar honores divinos a una criatura, sea humana, (antropolatr\u00ed\u00ada), animal (zoolatr\u00ed\u00ada), astral (astrolatr\u00ed\u00ada), demonios (demonolatr\u00ed\u00ada), muertos (necrolatr\u00ed\u00ada), incluso santos (hagiolatr\u00ed\u00ada).  (Ver Dios. 9.2.3.)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. adoraci\u00f3n, culto, Dios)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La idolatr\u00ed\u00ada estaba tajantemente prohibida en Israel. En la segunda ley del Dec\u00e1logo (Ex 20, 3-6; Dt 5, 7-10) no s\u00f3lo se prohibe hacer una imagen a Dios, sino plasmar en una imagen, de madera, de piedra o de metal, ninguna criatura del reino animal, vegetal o mineral. Todo resquicio a la idolatr\u00ed\u00ada quedaba totalmente cerrado. Las personas id\u00f3latras deb\u00ed\u00adan morir, y las ciudades en que se descubriera culto idol\u00e1trico deb\u00ed\u00adan ser arrasadas (Dt 13, 13-17; G\u00e9n 19). El mismo intento de inducir a la idolatr\u00ed\u00ada deb\u00ed\u00ada ser castigado con la pena de muerte (Dt 13, 2-6).<\/p>\n<p>A pesar de estas penas dur\u00ed\u00adsimas, el pueblo de Israel ejerci\u00f3 en ocasiones la idolatr\u00ed\u00ada. Las invectivas de los profetas contra esta pr\u00e1ctica son dur\u00ed\u00adsimas (ls 2, 8; 40, 17-20; 41, 7; 44, 9-20; Jer 10, 3; Os 8, 6) y ridiculizan a los \u00ed\u00addolos como cosas impotentes, como im\u00e1genes muertas. La idolatr\u00ed\u00ada es como una infidelidad al amor a Dios, como un adulterio (Os 2, 8-9).<\/p>\n<p>Israel ha cometido la mayor insensatez, porque, adem\u00e1s, los \u00ed\u00addolos no son nada; son tan s\u00f3lo un pedazo de madera tallada, piedra esculpida o metal fundido: vanidad pura.<\/p>\n<p>Los evangelios siguen la misma l\u00ed\u00adnea y se manifiestan contra la mayor idolatr\u00ed\u00ada, el \u00ed\u00addolo m\u00e1ximo, Mamm\u00f3n, se\u00f1or de las riquezas (Mt 6, 24; Lc 16, 9-13). San Pablo dice que hay que guardarse de las concupiscencias, que son tambi\u00e9n una idolatr\u00ed\u00ada (Ef 5, 5; Col 3, 5), y se mofa de los \u00ed\u00addolos: im\u00e1genes del hombre corruptible, de aves, de cuadr\u00fapedos y de reptiles (Rom 1, 23), pues los \u00ed\u00addolos no son nada (1 Cor 8, 4).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> idolocitos, monote\u00ed\u00adsmo, mandamientos, Yahv\u00e9). La prohibici\u00f3n de hacer im\u00e1genes de Dios o de los dioses constituye, con la afirmaci\u00f3n de la unidad de Dios, el centro de la religi\u00f3n israelita (Ex 20,3-4; 34,13; Dt 5,7-8; 27,15), aquello que la distingue de las religiones del entorno y, de un modo especial, de la griega. Seg\u00fan la Biblia, el mayor riesgo y pecado del hombre es caer en la idolatr\u00ed\u00ada, adorando en lugar de Dios una realidad creada, sea por Dios (astros, animales&#8230;), sea por los mismos hombres (artefactos, figuras fabricadas por ellos mismos). El tema aparece destacado desde el principio de la Ley (Exodo y Deuteronomio), para culminar, en un plano te\u00f3rico, en el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada (que condena la idolatr\u00ed\u00ada de los cananeos y egipcios). Siguiendo la inspiraci\u00f3n del Antiguo Testamento, Jes\u00fas ha vinculado la idolatr\u00ed\u00ada con la mamona (capital, dinero*), entendido como \u00ed\u00addolo supremo.<\/p>\n<p>(1) Trasfondo. Los dioses del Oriente antiguo. Israel ha nacido y se ha desarrollado en el contexto de las grandes culturas antiguas del cercano Oriente. Los egipcios conceb\u00ed\u00adan a Dios como fuente de la realeza y poder del Fara\u00f3n, a quien miraban de alg\u00fan modo como un Dios encarnado: el poder de Dios se expresa en la autoridad central de los hombres, reflejada y condensada en el Estado. Los mesopotamios (en especial asirios y babilonios) conceb\u00ed\u00adan tambi\u00e9n a Dios como poder c\u00f3smico, vinculado a la victoria de Marduk, signo del orden social, sobre los poderes ca\u00f3ticos de la naturaleza. Cananeos y fenicios conceb\u00ed\u00adan lo divino como fundamento y sentido del proceso de la vida, centrada sobre todo en los ciclos de la vegetaci\u00f3n (muerte, na  cimiento) y en la uni\u00f3n germinal de Dios y Diosa (Dios y el mundo). En relaci\u00f3n con estos pueblos se ha desarrollado la novedad israelita con su visi\u00f3n de un Dios sin im\u00e1genes, de un Dios que existe en s\u00ed\u00ad mismo, por encima de los poderes del mundo.<\/p>\n<p>(2) Griegos e israelitas, dos actitudes ante lo divino. La Biblia mantiene el recuerdo de la idolatr\u00ed\u00ada de los viejos pueblos entre los que ha nacido y se ha desarrollado. Pero su novedad se entiende mejor si la relacionamos con Grecia y con el mundo moderno, al que pertenece ya, de alg\u00fan modo, la Biblia. Desde ah\u00ed\u00ad, y actualizando en un sentido amplio el esquema de Pablo en 1 Cor 1,22-23, se pueden distinguir en la vida humana tres tendencias. Los griegos buscan m\u00e1s la sabidur\u00ed\u00ada: ellos han puesto de relieve el arte y sacralidad de las cosas que se miran; contemplan aquello que vale y perdura por siempre y tienden a fijarlo en una idea, en un templo, en una estatua. Por el contrario, los israelitas se sit\u00faan en una l\u00ed\u00adnea m\u00e1s prof\u00e9tica, de manera que acent\u00faan el arte del o\u00ed\u00addo que escucha, de la palabra que dialoga, destacando as\u00ed\u00ad el paso del tiempo; por eso no pueden fijar la belleza en algo que sea permanente (como una estatua de piedra), pues nada en el mundo permanece. Por el contrario, los hombres y mujeres de la modernidad occidental han destacado el poder del mismo hombre que fabrica utensilios y bienes de consumo, artefactos y sistemas por los que pretende dominar el mundo y organizar la propia vida, cayendo as\u00ed\u00ad en manos de la idolatr\u00ed\u00ada de las obras.<\/p>\n<p>(3) Los griegos han destacado la belleza de aquello que se mira, no s\u00f3lo con los ojos exteriores (estatua, templo), sino y sobre todo con los ojos interiores de la mente, para desembocar de esa manera en las ideas eternas. Por eso, ellos exploran y cultivan lo que se puede ver porque est\u00e1 delante de nosotros, lo que se puede medir y razonar y as\u00ed\u00ad han desarrollado, de manera especial la geometr\u00ed\u00ada (Euclides) y la l\u00f3gica (Arist\u00f3teles), decidiendo con eso toda la cultura posterior de Europa. La pedagog\u00ed\u00ada de los griegos se centra, seg\u00fan eso, en la armon\u00ed\u00ada de las diversas realidades, que forman un cosmos, es decir, un conjunto organizado en el que todo ocupa un lugar en el conjunto. Ellos han puesto de relieve la belleza del templo, que acota el espacio sagrado y, todav\u00ed\u00ada m\u00e1s, la armon\u00ed\u00ada irradiante del cuerpo desnudo, la estatua de dioses y diosas, que artistas y fieles plasman y veneran para siempre con sus ojos, expresando el ideal del eterno ser humano, en su perfecci\u00f3n ya conseguida, por encima del paso de los a\u00f1os y sus enfermedades. Ruedan los tiempos, mueren los hombres concretos, la belleza permanece. Por eso, ellos no vieron pecado en las estatuas de los dioses, sino al contrario: las miraron y admiraron como irradiaci\u00f3n positiva del misterio, como signo de equilibrio de la vida, como una forma de experimentar la belleza eterna de lo humano, que nos reconcilia con aquello que nosotros mismos somos, en nuestra m\u00e1s honda plenitud sagrada. En las formas del \u00ed\u00addolo encontramos nuestras propias formas, en su eternidad nos vinculamos a lo eterno.<\/p>\n<p>(4) Los israelitas, en cambio, van m\u00e1s en la l\u00ed\u00adnea prof\u00e9tica y por eso han insistido en el arte del o\u00ed\u00addo que escucha, responde y dialoga, de forma que s\u00f3lo existe y se mantiene lo que cambia. Frente a la armon\u00ed\u00ada del cuerpo hecho idea (estatua eterna, dios o diosa), ellos han destacado la belleza concreta del individuo que nace, que vive y que muere, en camino personal hecho de gozo y riesgo, en apertura a Dios y hacia los otros. En ese sentido, podemos afirmar que para ellos la verdad de Dios (o de la vida humana) est\u00e1 en el tiempo. M\u00e1s que en las ideas y valores eternos (que pueden convertirse en abstracci\u00f3n), ellos se fijan en la vida concreta, en su propia finitud, en su propio despliegue temporal. Por todo eso, la forma en que esos dioses expresan la verdad de Dios es falsa y su forma de evocar la eternidad es principio de muerte, pues no deja que busquemos y encontremos lo que somos, nuestra propia verdad de personas finitas y mortales, en di\u00e1logo con el Dios y con los otros hombres en la historia. Por eso, su est\u00e9tica expresa el riesgo y valor de la historia: s\u00f3lo es bella, en verdad, la existencia de los hombres y mujeres que viven y mueren dialogando con Dios, abiertos al posible futuro de su resurrecci\u00f3n. En esa l\u00ed\u00adnea, ellos han podido descubrir la belleza de los expulsados y excluidos de la sociedad, de los hu\u00e9rfanos, viudas y extranjeros. Sin duda alguna, estas diferencias re  sult\u00e1n en parte convencionales, pues tambi\u00e9n a los griegos les ha preocupado lo finito y a los israelitas lo eterno e ideal. Pero tienen un fondo de verdad. Los israelitas han sido adelantados de la modernidad, en el sentido en que han descubierto el riesgo del hombre al que destruyen las mismas obras que \u00e9l realiza, entendidas como \u00ed\u00addolos en el sentido moderno. Los \u00ed\u00addolos expresan y representan un deseo de poder del hombre, que quiere superar la destrucci\u00f3n del tiempo y alcanzar su m\u00e1s alto nivel de verdad y de poder en lo divino (es decir, identific\u00e1ndose con los mismos signos de la divinidad). El hombre los fabrica y se proyecta a trav\u00e9s de sus diversos elementos (en una estatua, en un imperio divinizado, en un sistema sagrado), pensando que ellos (estatua, imperio, sistema) pueden salvarle. En esa l\u00ed\u00adnea se sit\u00faa Babel (Gn 11,1-9), ciudad y torre \u00abeterna\u00bb donde los hombres antiguos quisieron resguardarse y vivir para siempre, expresando su grandeza y avalando su divinidad. Babel era su Dios y ellos ven\u00ed\u00adan a descubrirse all\u00ed\u00ad como divinos. En esa l\u00ed\u00adnea, el \u00ed\u00addolo de la modernidad es el sistema social absoluto, es el poder divinizado. Pero el relato de la torre de Babel mostr\u00f3 ya que ese sistema social y ese poder acaban siendo enga\u00f1osos y destructores. Babel, la \u00abestatua\u00bb fabricada sobre el ancho mundo, con af\u00e1n de eternidad, acaba estrechando y destruyendo a los humanos, es arte de pecado (como sabe y dice, en lenguaje muy actual, Dn 2-3).<\/p>\n<p>(5) Legislaci\u00f3n israelita sobre la idolatr\u00ed\u00ada (pena* de muerte). La victoria de Israel sobre la idolatr\u00ed\u00ada se ha dado en un plano de experiencia religiosa, legislaci\u00f3n social y reflexi\u00f3n te\u00f3rica. Aqu\u00ed\u00ad empezamos hablando de la legislaci\u00f3n y de la reflexi\u00f3n. Ocupa un lugar destacado en el libro del Deuteronomio y se explicita en tres casos concretos: un profeta, un familiar, una ciudad entera, (a) El que se vuelve id\u00f3latra e incita a la idolatr\u00ed\u00ada a los dem\u00e1s puede ser un profeta, es decir, un hombre que realiza signos prodigiosos. Pues bien, aun en el caso de que el signo se realice y el profeta parezca hallarse respaldado por la fuerza de Dios, ha de morir ajusticiado: \u00abY ese profeta o vidente de sue\u00f1os ser\u00e1 ejecutado: por haber predicado la rebeli\u00f3n contra el Se\u00f1or, vuestro Dios&#8230; y por haber intentado apartaros del ca mino que te mand\u00f3 seguir el Se\u00f1or, tu Dios\u00bb (Dt 13,6). La Biblia rechaza as\u00ed\u00ad el riesgo religioso, representado por unas formas de adoraci\u00f3n y culto que destruyan la trascendencia divina, (b) El id\u00f3latra puede ser un familiar, un hermano, un hijo, incluso la misma esposa. Tambi\u00e9n en ese caso es necesario actuar de un modo fuerte: \u00abNo le har\u00e1s caso ni le encubrir\u00e1s. Antes le dar\u00e1s muerte; tu mano ser\u00e1 la primera en la ejecuci\u00f3n y te seguir\u00e1 todo el pueblo\u00bb (Dt 13,9-10). La religi\u00f3n israelita es, en el fondo, una religi\u00f3n de familia*, es decir, de vinculaciones grupales de tipo sagrado. Pero Dios est\u00e1 por encima de todas las vinculaciones parciales: Dios trasciende la misma familia, (c) Finalmente, puede darse el caso de que toda una ciudad comience a separarse del camino del Se\u00f1or para hacer id\u00f3latras a todos. Pues bien, en este caso \u00abdedicar\u00e1s al exterminio la ciudad con todo lo que hay dentro y el ganado; amontonar\u00e1s en la plaza el bot\u00ed\u00adn y prender\u00e1s fuego a la ciudad con todo el bot\u00ed\u00adn en honor del Se\u00f1or, tu Dios\u00bb (Dt 13,16-17). Esta es la idolatr\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica, vinculada al poder de una ciudad o de un pueblo, que puede elevarse en contra de Dios que garantiza la verdadera uni\u00f3n del pueblo israelita, (d) Valoraci\u00f3n. Estas leyes responden a una visi\u00f3n religiosa en la que se pone de relieve la identidad sagrada del pueblo: s\u00f3lo puede ser israelita el que asume la religi\u00f3n de Yahv\u00e9. Por eso, por exigencia social y religiosa, los id\u00f3latras tienen que ser ajusticiados. Estas leyes parecen haberse aplicado en la condena de Jes\u00fas, a quien algunos han podido considerar como promotor de un tipo de idolatr\u00ed\u00ada. Ellas han tenido importancia no s\u00f3lo en la historia de Israel, sino, y de un modo especial, en la historia posterior de algunos poderes cristianos, que las han adoptado de un modo acr\u00ed\u00adtico y anticristiano, cuando han identificado religi\u00f3n y sociedad a lo largo de la Edad Media y moderna, en guerras de religi\u00f3n y en inquisiciones.<\/p>\n<p>(6) Libro de la Sabidur\u00ed\u00ada. Idolatr\u00ed\u00ada de las obras. Este libro constituye un momento clave de vinculaci\u00f3n entre judaismo y helenismo*, y ofrece la m\u00e1s poderosa reflexi\u00f3n sobre el origen y sentido de la idolatr\u00ed\u00ada. Fiel a los datos del Antiguo Testamento y atento a los nuevos movimientos culturales de su tiempo (en los a\u00f1os que preceden al  nacimiento de Jes\u00fas), Sab ha destacado la importancia de la idolatr\u00ed\u00ada de las cosas construidas por los hombres y en ese sentido su mensaje sigue siendo ejemplar: ha captado algo que pertenece al valor m\u00e1s hondo, y al riesgo m\u00e1s terrible, de nuestra cultura. Lo que el hombre diviniza con mayor facilidad, lo que pervierte m\u00e1s su vida, son sus propias construcciones. Sabemos por Gn 1-3 que el hombre es creador: participa del poder de Dios y puede ejercerlo sobre el mundo. De esa forma va expres\u00e1ndose y creando un orden propio a trav\u00e9s de lo que hace. Pues bien, all\u00ed\u00ad donde es mayor su dignidad puede volverse mayor su perversi\u00f3n, de manera que el hombre termina siendo esclavo de sus obras, de aquello que \u00e9l mismo fabrica. Sab ofrece as\u00ed\u00ad una nueva versi\u00f3n del pecado original: en un momento dado, el hombre quiere hacerse due\u00f1o del bien\/mal y de esa forma cae (queda) en manos de aquello que \u00e9l fabrica, volvi\u00e9ndose incapaz de liberarse de su propia peque\u00f1ez y trascender hacia la altura del Dios que es fuente de gracia y principio de todas las posibles creaciones y proyectos de los hombres. Esta visi\u00f3n de fondo del sentido de la idolatr\u00ed\u00ada nos permite superar el nivel de f\u00e1cil iron\u00ed\u00ada del autor cuando nos habla del tallista necio (Sab 13,10-19) y del tonto alfarero (15,7-13) que acaban adorando precisamente sus obras m\u00e1s in\u00fatiles. Los \u00ed\u00addolos encarnan la actividad constructora (no estrictamente creadora) de los hombres, que quieren encontrar a Dios precisamente en las cosas que ellos mismos hacen o fabrican, no en aquello que ellos son. Sin duda, la forma externa de la cr\u00ed\u00adtica de Sab resulta injusta en muchos de sus rasgos. Pero en su fondo late una certeza radical: el hombre es m\u00e1s que todo lo que hace, de manera que all\u00ed\u00ad donde adora sus obras se destruye a s\u00ed\u00ad mismo. El hombre en cuanto tal vive de la gracia, es signo y presencia de Dios. Por el contrario, sus obras est\u00e1n muertas, es decir, no tienen vida propia ni autonom\u00ed\u00ada. \u00abPorque (a los \u00ed\u00addolos) los hizo el hombre&#8230; que es un ser de aliento prestado, y ning\u00fan hombre puede modelar a un dios a su semejanza. Siendo mortal, con manos pecadoras, el hombre produce s\u00f3lo cosas muertas; \u00e9l vale m\u00e1s que todas las cosas que adora, porque \u00e9l tiene vida, aqu\u00e9llas no la tienen jam\u00e1s\u00bb (15,16-17). El verdadero Dios, alfarero-creador, nos ha hecho a imagen suya, de manera que somos aut\u00f3nomos; nos ha modelado con sus manos y por eso estamos vivos, de manera que podemos dialogar con \u00e9l y responderle. Nosotros, en cambio, no podemos fabricar un ser aut\u00f3nomo y distinto, que tenga vida propia, de manera que despu\u00e9s podamos adorarle.<\/p>\n<p>(7) Sabidur\u00ed\u00ada. Idolatr\u00ed\u00ada como adoraci\u00f3n de otros hombres. Para el Antiguo Testamento es idolatr\u00ed\u00ada todo aquello que cierra al hombre en la realidad de un mundo divinizado o en aquellas cosas o sistemas que el mismo hombre construye. Ciertamente, el hombre puede y debe construir objetos materiales y sistemas sociales, pero no debe encerrarse en ellos y divinizarlos, como si fueran capaces de salvarle, como ha querido hacer la idolatr\u00ed\u00ada. Pero adem\u00e1s de la idolatr\u00ed\u00ada de las cosas y sistemas, hay otra que podemos llamar idolatr\u00ed\u00ada de las personas, en l\u00ed\u00adnea de afecto o de poder, como ha destacado el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada: \u00abUn padre desconsolado por un luto prematuro hace una imagen del hijo malogrado y, al que era un hombre muerto, lo venera como un dios, divinizando de esa forma a un familiar que muere y no al Dios que es el principio de vida\u00bb (cf. Sab 14,15). \u00abTambi\u00e9n por decreto de los soberanos se daba culto a las estatuas&#8230;, haciendo una imagen del rey venerado, para halagar celosamente al que se hallaba lejos como si estuviera presente. Esta es la idolatr\u00ed\u00ada del poder, propia de aquellos que se piensan superiores a los otros\u00bb (cf. Sab 14,16-17). En el primer caso, la idolatr\u00ed\u00ada aparece como culto de un muerto, al que se toma como vivo. En el otro caso ella aparece como culto a un poderoso, que en el fondo es impotente. En ambos casos, la falsa religi\u00f3n (idolatr\u00ed\u00ada) resulta una mentira. Estas dos idolatr\u00ed\u00adas tienen algo positivo, sobre todo la primera, que intenta asegurar el cari\u00f1o y la presencia de los seres queridos por encima de la muerte. Tambi\u00e9n la segunda puede tener un elemento positivo porque pone de relieve la importancia de algunas personas dentro del conjunto social. Pero las dos son peligrosas y en el fondo falsas. La idolatr\u00ed\u00ada del culto a los muertos rechaza la experiencia m\u00e1s honda de la vida de Dios e impide que los hombres centren su amor en los vivos; en esa l\u00ed\u00ad  nea, la fe cristiana no ser\u00e1 culto de un muerto, sino experiencia de la vida de Dios que se expresa a trav\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas. La idolatr\u00ed\u00ada del culto de los soberanos convierte en dioses a los poderosos, que tienden a imponerse con violencia, sobre los dem\u00e1s, como sabe Sab 2. En esa l\u00ed\u00adnea, la tradici\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica interpreta a los poderosos no como dioses, sino como anti-dioses, como sabe una l\u00ed\u00adnea b\u00ed\u00adblica que va de Dn 7 a Ap 13.<\/p>\n<p>(8) Reflexi\u00f3n de conjunto. Todo el mensaje de la Biblia se condensa en la exigencia de superar la idolatr\u00ed\u00ada. Conforme al testimonio de la Biblia, Dios no es un \u00ed\u00addolo (alguien o algo que est\u00e1 por encima del hombre), sino Aquel que alienta y act\u00faa como divino a trav\u00e9s de la misma finitud humana. Dios no se encuentra fuera, como una idea m\u00e1s alta, como una torre para resguardarnos, sino que est\u00e1 (es divino) en nuestra vida limitada, pero abierta al amor, en esperanza. La eternidad de las estatuas e ideas era s\u00f3lo una ilusi\u00f3n, refugio imaginado, que nos hace girar en el vac\u00ed\u00ado siempre repetido de nuestras representaciones. Dios, en cambio, se nos abre y revela como Vida en nuestro mismo camino de muerte (sin sacarnos de ella, sin que tengamos que buscar reflejos ideales, estatuas e ideas fingidas), ofreci\u00e9ndonos su \u00abpalabra\u00bb y presencia, en el tiempo concreto de la historia, sin que debamos refugiarnos en realidades sagradas de tipo inferior. Creer en Dios significa aceptar la vida en su radical limitaci\u00f3n. Dios no es un sue\u00f1o de belleza, ni un tipo de calmante o una forma de evasi\u00f3n&#8230; No podemos encerrarnos en ning\u00fan lugar cuando le buscamos. No podemos imaginarle de ninguna forma cuando decimos que le hemos descubierto. Eso significa que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las figuras, por encima de las leyes del bien y del mal que nosotros mismos vamos trazando para as\u00ed\u00ad existir sobre la tierra. De esa forma, aquello que parec\u00ed\u00ada y, en un sentido, era una gran limitaci\u00f3n (\u00c2\u00a1no har\u00e1s im\u00e1genes!) se vuelve espacio y signo de apertura superior: nos hace capaces de asumir el arte de ser hombres, en di\u00e1logo con Dios. El mundo de los dioses griegos, con sus im\u00e1genes y formas, sus reflexiones y leyes sobre aquello que es bueno y es malo, resulta m\u00e1s claro y, en alg\u00fan sentido, pare ce m\u00e1s humano, pero al final se convierte en un orden de apariencias y enga\u00f1os. Por el contrario, el camino de Israel cierra una ruta de apariencias, que pueden pervertirse y nos confunden con aquello que hacemos (Babel), para que podamos mantenernos en di\u00e1logo con Dios, como recuerda Mois\u00e9s: \u00abVosotros o\u00ed\u00adais la voz de las palabras, pero no ve\u00ed\u00adais imagen alguna&#8230; Tened mucho cuidado, no os pervirt\u00e1is haciendo esculturas&#8230;\u00bb (cf. Dt 4,12-17). Este ha sido el pecado original de la humanidad: hacer im\u00e1genes o representaci\u00f3n de Dios, como el Becerro de Oro, para quedar prendidos en ellas. Aquel Becerro-Toro era un objeto de gran valor simb\u00f3lico, que expresaba la potencia de la vida (es un toro), la riqueza de la tierra (est\u00e1 hecho de oro) y el poder del sexo masculino (es el gran engendrador). Pues bien, cerrado en s\u00ed\u00ad, ese toro se vuelve idol\u00e1trico y destruye la liberad y autonom\u00ed\u00ada de los hombres a quienes se les dice. \u00c2\u00a1Este es el Dios que te sac\u00f3 de Egipto! (cf. Ex 32,8). En contra de eso, los israelitas saben que el Dios que les saca de Egipto no es ninguna representaci\u00f3n de la fuerza vital o del dinero (Toro y Oro), sino el mismo poder de la Vida creadora, en su debilidad. El arte del Becerro de Oro es el arte propio de un tipo de sistema social e ideol\u00f3gico que dice que quiere liberarnos, pero que nos esclaviza con m\u00e1s fuerza. En contra de eso, el profeta de Israel nos permite dialogar con Dios cara a cara, ir descubriendo y compartiendo de esa forma su belleza. Los israelitas, como pueblo elegido de Dios, tienen la tarea de romper el cerco c\u00f3smico de una vida que se cierra en s\u00ed\u00ad misma (idolatr\u00ed\u00ada del mundo), en las cosas que nosotros mismos hacemos (idolatr\u00ed\u00ada de las estatuas), para descubrir y realizar su vida en di\u00e1logo con un Dios diferente, que existe por s\u00ed\u00ad mismo, no pudiendo ser representado por ning\u00fan tipo de estatua o idea. El hombre no puede encontrar su verdad y \u00absalvaci\u00f3n\u00bb por representaciones. El intento de aquellos que quieren conseguir su plenitud (su eterna redenci\u00f3n) por mediaciones objetivas, ideas, estatuas o sistemas econ\u00f3micos, pol\u00ed\u00adticos o religiosos resulta destructor y perverso. La verdad del hombre se expresa en el encuentro directo con la Realidad, cara a cara, sin intermediaros idol\u00e1tricos, como saben los profetas.    (9) Contrapunto. Del \u00ed\u00addolo al icono. Alguien podr\u00ed\u00ada aplicar en este campo las reflexiones de Pablo: \u00abCuando yo era ni\u00f1o, hablaba como ni\u00f1o, pensaba como ni\u00f1o, juzgaba como ni\u00f1o; mas cuando ya fui hombre, dej\u00e9 lo que era de ni\u00f1o. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conocer\u00e9 como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor\u00bb (1 Cor 13,11-13). Las estatuas ser\u00ed\u00adan religi\u00f3n de ni\u00f1o que s\u00f3lo saben mirar por un espejo. Por el contrario, la aut\u00e9ntica religi\u00f3n ser\u00ed\u00ada experiencia de amor, cara a cara. En ese sentido se podr\u00ed\u00ada decir que las estatuas han tenido y tienen un valor, en sentido pl\u00e1stico y verbal, como figuras o recordatorios de un camino por donde siguen caminando muchos. M\u00e1s a\u00fan, la tradici\u00f3n de la Iglesia (en el segundo Concilio de Nicea, a\u00f1o 787, contra los iconoclastas) ha defendido el uso y veneraci\u00f3n de las im\u00e1genes, entendidas como expresi\u00f3n de la encarnaci\u00f3n del Dios infinito. Ellas son valiosas como iconos que abren una puerta hacia el misterio, pero resultan peligrosas si se convierten en \u00ed\u00addolos. Cuando las im\u00e1genes se absolutizan y elevan (como si valieran en s\u00ed\u00ad mismas) se pervierten y pervierten al hombre, eternizando de manera falsa algo ya pasado (pues s\u00f3lo existe lo que muere) o no existente (el arte de una idea que nunca se realiza). La idolatr\u00ed\u00ada nos cierra en el mundo. Dios en cuanto tal es la belleza y el amor en s\u00ed\u00ad mismos: aprender a escuchar su palabra, para responder con nuestra propia vida, eso es el arte; amarle amando a los dem\u00e1s, eso es la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cf. J. BRIEND, Dios en la Escritura, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1996; J. COPPENS (ed.), La notion biblique de Dieu, BETL 41, Lovaina 1985: M. GILBERT, La critique des dieux dans le Livre de la Sagesse (Sg. 13-15), AnBib 53, PIB, Roma 1973; C. LARCHER, Lc Livre de la Sagesse ou la Sagesse de Salom\u00f3n I-III, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1985; T. N. D. METUNGER, Buscando a Dios. Significado y mensaje de los nombres divinos en la Biblia, El Almendro, C\u00f3rdoba 1994; W. F. OTTO, Los dioses de Grecia, EUDEBA, Buenos Aires 1973; G. SCHOLEM, Conceptos b\u00e1sicos del judaismo: Dios, creaci\u00f3n, revelaci\u00f3n, tradici\u00f3n, salvaci\u00f3n, Trotta, Madrid 1998; G. THEISSEN, La fe b\u00ed\u00adblica. Una perspectiva evolucionista, Verbo Divino, Estella 2002.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>No podemos dejar de seguir a alguien, no podemos dejar de ir hacia alguien.  Para expresarlo de una manera m\u00e1s amplia que sintetiza el drama del hombre contempor\u00e1neo, podemos decir que en realidad no hay creyentes e incr\u00e9dulos \u2014es decir, personas que se apoyan en alguien y personas que no se apoyan en nadie\u2014, lo que hay son adoradores de Dios y adoradores de \u00ed\u00addolos.  No hay creyentes e incr\u00e9dulos: hay creyentes e id\u00f3latras. Es el gran dilema de la Escritura. La oposici\u00f3n no est\u00e1 entre fe y ate\u00ed\u00adsmo, sino entre fe e idolatr\u00ed\u00ada. Estamos muy equivocados si creemos que el problema es el ate\u00ed\u00adsmo. Es m\u00e1s, hacer que llamemos ate\u00ed\u00adsmo a la idolatr\u00ed\u00ada es un t\u00ed\u00adpico enga\u00f1o de Satan\u00e1s, una confusi\u00f3n de discernimiento espiritual.  La Escritura nos ense\u00f1a que hay falsos dioses, no ate\u00ed\u00adsmo. No es verdad que lo sagrado ha desaparecido, lo que ocurre es que ha habido una transmigraci\u00f3n de lo sagrado hacia otras cosas.  Son muchos los \u00ed\u00addolos que por todas partes nos asedian: el \u00ed\u00addolo de la opini\u00f3n p\u00fablica, el de la popularidad, el del nombre y, en ocasiones, hasta el  \u00ed\u00addolo de  nuestra propia identidad.  En efecto,00  cuando echamos al Se\u00f1or, al final nos convertimos en nuestro propio \u00ed\u00addolo. La vieja pol\u00e9mica contra los \u00ed\u00addolos, que encontramos en todo el Antiguo Testamento, es de perenne actualidad, y nuestro crecimiento en Jes\u00fas consiste en pasar de un conocimiento imperfecto del Dios vivo, al conocimiento de Dios Padre, tal y como Jes\u00fas lo conoce, con \u00e9l y en \u00e9l.  \u00ab\u00bfA qui\u00e9n iremos?\u00bb Tenemos que seguir a alguien, y si no seguimos al Se\u00f1or, seguiremos a los \u00ed\u00addolos o haremos un \u00ed\u00addolo de nosotros mismos. Si no seguimos al Se\u00f1or, nos perderemos frente a algo que en teor\u00ed\u00ada deber\u00ed\u00ada salvarnos, pero que nos destruye.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Definici\u00f3n: 1. La idolatr\u00ed\u00ada es una aberraci\u00f3n; 2. Su fundamento: el desconocimiento de Dios-II. La idolatr\u00ed\u00ada y el AT-III. La idolatr\u00ed\u00ada y el NT-IV. La idolatr\u00ed\u00ada y el ate\u00ed\u00adsmo. Sus consecuencias-V. Los nuevos \u00ed\u00addolos-VI. Superaci\u00f3n de toda idolatr\u00ed\u00ada-VII. Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>I. Definici\u00f3n<br \/>\nNormalmente se entiende por idolatr\u00ed\u00ada la adoraci\u00f3n religiosa que tiene por objeto un \u00ed\u00addolo. Este ocupa el lugar de Dios y se le adora como si lo fuera. De esta manera la idolatr\u00ed\u00ada se circunscribe al \u00e1mbito del culto religioso. Pero de suyo el concepto de idolatr\u00ed\u00ada es m\u00e1s amplio, ya que puede invadir cualquier \u00e1mbito de la vida humana, siempre que se sustituya a Dios por algo distinto de \u00e9l. As\u00ed\u00ad, pues, una buena definici\u00f3n ser\u00ed\u00ada: \u00abLa idolatr\u00ed\u00ada es la absolutizaci\u00f3n de cualquier realidad creada o de cualquier producto de nuestra imaginaci\u00f3n cuando el hombre adopta ante ellos una actitud de temor, de afecto o confianza absolutos\u00bb&#8216;. De aqu\u00ed\u00ad se deduce lo siguiente.<\/p>\n<p>1. LA IDOLATR\u00ed\u008dA ES UNA ABERRACI\u00ed\u201cN. La idolatr\u00ed\u00ada es una verdadera aberraci\u00f3n en el orden religioso y moral, ya que en ella se invierte por completo el orden de los valores; lo absoluto: Dios, se relativiza, y lo relativo se absolutiza, por ejemplo, la creaci\u00f3n en su conjunto o parte de ella: los elementos, los astros, los seres vivientes; o una idea u obra del hombre; o cualquier otro objeto estimado entre los hombres (poder, dinero, etc.). Es decir, lo que no es Dios, y aun lo que es inferior a los mismos hombres se considera como Dios o algo divino.<\/p>\n<p>2. SU FUNDAMENTO: EL DESCONOCIMIENTO DE DIOS. La idolatr\u00ed\u00ada supone necesariamente un desconocimiento de Dios. Este desconocimiento no va ligado sin m\u00e1s a la negaci\u00f3n de la existencia de Dios. Con frecuencia los id\u00f3latras manifiestan un verdadero sentimiento religioso; su aberraci\u00f3n consiste precisamente en identificar a Dios o la divinidad o lo absoluto con lo que no lo es; en realidad no conocen al verdadero Dios, se han quedado presos por las apariencias de los seres sin llegar al que es de verdad y da consistencia a todos los seres; han confundido la obra de arte con el art\u00ed\u00adfice de ella.<\/p>\n<p>II. La idolatr\u00ed\u00ada y el AT<br \/>\nEs natural que en todos los cuerpos del A.T. encontremos pasajes que tratan de la idolatr\u00ed\u00ada, pues Israel ha sido elegido por Dios para que le siga \u00fanicamente a \u00e9l y no vaya tras dioses extra\u00f1os, elecci\u00f3n que el pueblo ha aceptado. El peligro de que el pueblo quebrante el pacto es permanente, ya que vive entre pueblos id\u00f3latras. Condenan cualquier tipo de idolatr\u00ed\u00ada la Ley o el Pentateuco, los Profetas y los Sabios. La ley jud\u00ed\u00ada y la tradici\u00f3n hasta prohiben que se nombre a los \u00ed\u00addolos y que se los invoque en los juramentos&#8217;. En el AT Dios se va revelando (revelaci\u00f3n) poco a poco al pueblo para que \u00e9ste lo reconozca como su verdadero y \u00fanico Dios y Se\u00f1or, y considere todo lo dem\u00e1s como creaci\u00f3n suya y act\u00fae en consecuencia, obedeci\u00e9ndole y poniendo en pr\u00e1ctica su voluntad.<\/p>\n<p>III. La idolatr\u00ed\u00ada y el NT<br \/>\nSabemos que Jes\u00fas y la primitiva Iglesia asumieron como sagradas Escrituras lo que nosotros llamamos AT; en consecuencia aceptaron todo lo relativo al rechazo de la idolatr\u00ed\u00ada&#8217;. Pablo especialmente recuerda la vieja doctrina de la nada de los \u00ed\u00addolos y de los falsos dioses, ordena: \u00abHuid de la idolatr\u00ed\u00ada\u00bb (1 Cor 10,14) y de todo lo relacionado con ella, ya que los que la practican no podr\u00e1n participar del reino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>IV. La idolatr\u00ed\u00ada y el ate\u00ed\u00adsmo. Sus consecuencias<br \/>\nTodo el que practica la idolatr\u00ed\u00ada yerra en el conocimiento de Dios (cf. Sab 14,22), y el que yerra en lo m\u00e1s fundamental acerca de Dios, puede llegar a los errores m\u00e1s inimaginables \u00e9tico-religiosos, empezando por el de la negaci\u00f3n de la existencia del mismo Dios. Los autores sagrados est\u00e1n familiarizados con la verdad de fe de que Dios es el Creador y Se\u00f1or absoluto de los hombres y del universo. Por esto se extra\u00f1a, por ejemplo, el autor de Sabidur\u00ed\u00ada de que el alfarero profesional no reconozca al Se\u00f1or que lo ha formado a \u00e9l (Sab 15,7-13). La misma postura mental se refleja en Sab 13,lss y en Rom 1,18ss. Consecuentemente son reprendidos unos y otros, aunque no de la misma manera. Las criaturas todas son buenas (cf. G\u00e9n 1,31; Sab 1,14); si algunas de ellas llegaron a ser abominaci\u00f3n no es porque cambiaron de esencia y naturaleza, sino porque el hombre, libre y conscientemente, ha violentado el orden natural, elev\u00e1ndolas al rango de lo divino, pues los \u00ed\u00addolos no son nada (cf. Sab 14,13; 1 Cor 8,4). Hablar de \u00ed\u00addolos equivale a hablar de idolatr\u00ed\u00ada. Con el proyecto o idea de los \u00ed\u00addolos, aberraci\u00f3n capital, se originan en cadena males de todo orden, en especial de orden religioso y moral: \u00abla corrupci\u00f3n de la vida\u00bb (Sab 14,12; cf. 22-31), pues, al poner en lugar de Dios a una criatura se invierte, o mejor, se pervierte el orden de los valores en la vida, se pierde el sentido moral y, parad\u00f3jicamente, se suprime de la vida toda posible referencia a un orden transcendente. F\u00e1cilmente se pasa de la falsedad del polite\u00ed\u00adsmo y de los \u00ed\u00addolos a la negaci\u00f3n o al menosprecio de lo divino, lo cual ocurri\u00f3 en el paganismo del mundo antiguo. Con la misma facilidad se pasa de un concepto inadecuado de Dios a su negaci\u00f3n, fen\u00f3meno bastante frecuente en nuestro mundo moderno, con las consecuencias que se generan. \u00bfQui\u00e9n o qu\u00e9 garantizar\u00e1 entonces el recto orden, la justicia y lealtad en la convivencia social? Los actos m\u00e1s transcendentales de la vida en comunidad, las mismas leyes y constituciones de los Estados (Pol\u00ed\u00adtica) \u00bfen qu\u00e9 se fundamentan? Si no se establece una norma exterior y superior al hombre, individual y colectivamente considerado, el derecho positivo por el que se rigen los pueblos no tiene consistencia en s\u00ed\u00ad. L\u00f3gicamente se tendr\u00e1 que admitir la ley del m\u00e1s fuerte. Cualquier injusticia o perversidad estar\u00e1 justificada si el que la ejecuta es el m\u00e1s fuerte\u00bb. Los milenios de historia confirman que la humanidad no se humaniza con el paso del tiempo.<\/p>\n<p>V. Los nuevos \u00ed\u00addolos.<br \/>\nUn hecho hist\u00f3rico incontrovertible es que en los pa\u00ed\u00adses y territorios donde el cristianismo se ha ido implantado, en la misma medida ha retrocedido la idolatr\u00ed\u00ada en sentido tradicional, es decir, el culto a los \u00ed\u00addolos reconocidos como tales y a las falsas divinidades. Esto no quiere decir que el cristianismo haya ganado la guerra a la idolatr\u00ed\u00ada. A\u00fan hoy d\u00ed\u00ada el hombre rinde culto a \u00ed\u00addolos y falsas divinidades en muchos pa\u00ed\u00adses de alta civilizaci\u00f3n. Pero es que adem\u00e1s se da otro tipo de idolatr\u00ed\u00ada que no es precisamente el culto a los \u00ed\u00addolos convencionales. Por esto la idolatr\u00ed\u00ada no es cosa pasada, propia de los hombres de tiempos oscuros y de civilizaciones primitivas. Puede ser de hoy, como lo era del tiempo de los profetas y del tiempo de Jes\u00fas15. Porque los \u00ed\u00addolos los lleva el hombre consigo; no son ni de ayer ni de hoy, sino puras creaciones del ego\u00ed\u00adsmo, del miedo, de la inseguridad, de la soberbia del hombre que no ha encontrado todav\u00ed\u00ada su centro y su norte o los ha perdido.<\/p>\n<p>VI. Superaci\u00f3n de toda idolatr\u00ed\u00ada<br \/>\nSi la idolatr\u00ed\u00ada es el producto de la desorientaci\u00f3n del hombre que no ha descubierto su puesto y su destino en la vida y el aut\u00e9ntico valor de las cosas, porque falla la base fundamental de todo: la idea que tiene de Dios, es evidente que la superaci\u00f3n de la idolatr\u00ed\u00ada tiene que empezar por intentar alcanzar un conocimiento no falseado de lo divino. En Jn 17,3 dice Jes\u00fas hablando con su Padre: \u00abEsta es la vida eterna:que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo\u00bb. La vida eterna es la vida aut\u00e9nticamente humana y divina, a la que est\u00e1 destinado y llamado todo hombre seg\u00fan el proyecto de Dios; la cual consiste en el conocimiento de Dios que se manifiesta en la pr\u00e1ctica real y diaria de la justicia, de la equidad, del amor al pr\u00f3jimo, especialmente al m\u00e1s necesitado, como lo aprendemos del A. y del NT. Todo ello como fruto de la presencia del Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or en nuestras vidas.<\/p>\n<p>VII. Conclusi\u00f3n<br \/>\nLa fuerte cr\u00ed\u00adtica que hace la sagrada Escritura de la idolatr\u00ed\u00ada no es puramente negativa; su finalidad es muy positiva: preservar de ella a los fieles adoradores del Dios verdadero y, posiblemente, atraer a la verdadera religi\u00f3n a paganos bien dispuestos. Los fundamentos de esta cr\u00ed\u00adtica son tambi\u00e9n positivos: la naturaleza o creaci\u00f3n es toda ella buena; la afirmaci\u00f3n de la dignidad humana sobre todos los seres creados; la transcendencia del ser divino, cuyo nombre es incomunicable. La aberraci\u00f3n de la idolatr\u00ed\u00ada est\u00e1 precisamente en la subversi\u00f3n de estos valores imperecederos, subversi\u00f3n que conduce al hombre a la degradaci\u00f3n de su propia dignidad y a la suplantaci\u00f3n del verdadero Dios. El reconocimiento del Dios verdadero, como nos lo ha ense\u00f1ado Jes\u00fas, dignifica al hombre y lo libera de la servidumbre a que \u00e9l mismo se ha sometido al crear esos \u00ed\u00addolos a su imagen y semejanza. De todo esto no estamos libres ni siquiera los que profesamos seguir a Jes\u00fas, como por desgracia se ha demostrado hasta la saciedad en nuestra sociedad y en nuestras comunidades.<\/p>\n<p>[ -> Absoluto; Adoraci\u00f3n; Amor; Arte; Ate\u00ed\u00adsmo; Comuni\u00f3n; Conocimiento; Creaci\u00f3n; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Fe; Imagen; Jesucristo; Naturaleza; Padre; Polite\u00ed\u00adsmo; Pol\u00ed\u00adtica; Reino; Religi\u00f3n; Transcendencia; Vida eterna.]<br \/>\nJos\u00e9 V\u00ed\u00adlchez<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>En sentido propio y cl\u00e1sico, idolatr\u00ed\u00ada es la adoraci\u00f3n o el culto que se tributa a entidades, objetos, im\u00e1genes o elementos naturales que se consideran dotados de poder divino, o tambi\u00e9n a divinidades falsas, \u00abvanas apariencias\u00bb (la palabra \u00ab\u00ed\u00addolo\u00bb proviene del griego eidolon  imagen). Es evidente que en este sentido se trata de un t\u00e9rmino contextual, que tiene significado s\u00f3lo dentro de una religi\u00f3n reconocida; y puede ser considerado como idolatr\u00ed\u00ada dentro de una religi\u00f3n lo que no lo ser\u00ed\u00ada en otra o tambi\u00e9n en un nivel distinto de evoluci\u00f3n de la misma. En general, todas las religiones tienden a tachar como idolatr\u00ed\u00ada el culto que las otras religiones reservan a las divinidades en que creen; pero, en particular, esta tendencia se encuentra en las grandes religiones monote\u00ed\u00adstas respecto a las polite\u00ed\u00adstas o primitivas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de este significado general hist\u00f3rico-religioso, el progreso de los estudios b\u00ed\u00adblicos y su difusi\u00f3n no ha dejado de tener consecuencias en el plano homil\u00e9tico-pastoral; por eso se ha conseguido una conciencia m\u00e1s precisa de lo que el t\u00e9rmino \u00abidolatr\u00ed\u00ada\u00bb implica en la Biblia, incluso en sentido espiritual: por eso este t\u00e9rmino se usa hoy con frecuencia en sentido metaf\u00f3rico para indicar cualquier forma exasperada de admiraci\u00f3n, devoci\u00f3n, entrega, que presente caracteres impropios de absolutismo o de fanatismo, as\u00ed\u00ad como aquella absolutizaci\u00f3n indebida o \u00absacralizaci\u00f3n\u00bb por la que unas realidades secundarias o instrumentales, que deber\u00ed\u00adan estar al servicio del hombre, se convierten en un absoluto y tienden a dominar la existencia y las aspiraciones humanas. As\u00ed\u00ad se puede hablar de idolatr\u00ed\u00ada a prop\u00f3sito de la b\u00fasqueda excesiva de dinero, de poder, etc., y a prop\u00f3sito del \u00abculto\u00bb consiguiente a estas realidades por parte de sus \u00abdevotos&#8217;,; as\u00ed\u00ad se puede a6rmar que todo pecado tiene en s\u00ed\u00ad mismo un elemento de idolatr\u00ed\u00ada, en el sentido de que implica siempre en su profundidad un \u00abno fiarse de Dios\u00bb y buscar en realidades secundarias la propia salvaci\u00f3n y el propio objetivo; as\u00ed\u00ad se ha adquirido la conciencia del hecho de que incluso una religi\u00f3n superior, incluso la propia religi\u00f3n, puede hacerse \u00ed\u00adntimamente idol\u00e1trica, si la persistencia de las estructuras exteriores llega a convertirse en su \u00fanica y predominante raz\u00f3n de ser, o si los signos exteriores, las im\u00e1genes y los s\u00ed\u00admbolos llegan a absolutizarse y a confundirse con la realidad a la que tendr\u00ed\u00adan que servir.<\/p>\n<p> L. Sebastiani<\/p>\n<p>Bibl.: E. Fromm, Y ser\u00e9is como dioses. Paid\u00f3s, Buenos Aires 1967, G. Hierzenberger, Lo \u00abm\u00e1gico\u00bb en nuestra iglesia. Una aportaci\u00f3n a la desmagizaci\u00f3n del cristianismo, Bilbao 1971.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9ase \u00ed\u008dDOLO, IDOLATR\u00ed\u008dA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La historia de la religi\u00f3n del <etiqueta id=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\" title=\"\">AT puede narrarse, en su mayor parte, en funci\u00f3n de la tensi\u00f3n provocada por el conflicto entre un concepto espiritual de Dios y el culto, la marca distintiva de la fe g<\/etiqueta>enuina de Israel, y diversas presiones, tales como la idolatr\u00eda, que trataban de rebajar y materializar la conciencia y la pr\u00e1ctica religiosas nacionales. En el AT no encontramos un ascenso desde la idolatr\u00eda a la adoraci\u00f3n pura de Dios, sino m\u00e1s bien un pueblo con un culto puro y una teolog\u00eda espiritual, luchando continuamente, por medio de l\u00edderes espirituales levantados por Dios, contra las seducciones religiosas que, a pesar de todo, a menudo atra\u00edan a la masa del pueblo. La idolatr\u00eda es una degradaci\u00f3n de la norma, y no una etapa primitiva superada gradualmente y con dificultad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Si consideramos la totalidad de los elementos probatorios que ofrece la religi\u00f3n de los patriarcas, encontraremos que era una religi\u00f3n de altar y de oraci\u00f3n, no de \u00eddolos. Ciertos acontecimientos, todos asociados con Jacob, podr\u00edan aparecer como idolatr\u00eda patriarcal. Por ejemplo, Raquel rob\u00f3 los *terafines (\u201c\u00eddolos\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''>) de su padre (Gn. 31.19). En s\u00ed mismo lo \u00fanico que esto podr\u00eda probar es que la esposa de Jacob no hab\u00eda podido liberarse completamente de su ambiente religioso mesopot\u00e1mico (<etiqueta id=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\" title=\"\">cf. Jos. 24.15). Si estos objetos ten\u00edan significaci\u00f3n legal adem\u00e1s de religiosa, el que los pose\u00eda ten\u00eda el derecho de sucesi\u00f3n sobre la propiedad familiar (* <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>terafines<\/span>). Esto explica la ansiedad de Lab\u00e1n por recuperarlos, a pesar de no destacarse como hombre religioso, y el cuidado con que excluye a Jacob de la Mesopotamia por medio de un tratado en t\u00e9rminos muy bien pensados, cuando no puede encontrarlos (Gn. 31.45ss). Se sostiene que las piedras (\u201cpilares\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''>) de Jacob (Gn. 28.18; 31.13, 45; 35.14, 20) son las mismas piedras idol\u00e1tricas con las que estaba familiarizado Cana\u00e1n. La interpretaci\u00f3n no es ineludible. La piedra de Bet-el est\u00e1 relacionada con el voto de Jacob (v\u00e9ase Gn. 31.13), y es m\u00e1s f\u00e1cil interpretar que pertenece a la categor\u00eda de los monumentos conmemorativos (<etiqueta id=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\" title=\"\">p. ej. Gn. 35.20; 24.27; 1 S. 7.12; 2 S. 18.18). Finalmente, la prueba de Gn. 35.4, a menudo empleada como indicaci\u00f3n de la idolatr\u00eda patriarcal, en realidad se ref<\/etiqueta>iere a la reconocida incompatibilidad entre los \u00eddolos y el Dios de Bet-el Jacob debe desprenderse de los objetos inaceptables antes de presentarse ante este Dios. El hecho de que Jacob los haya \u201cescondido\u201d no debe interpretarse como que tuvo miedo de destruirlos debido a razones de reverencia supersticiosa. Ser\u00eda permitir que las sospechas gobernaran la ex\u00e9gesis, si hacemos m\u00e1s que suponer que esta era la manera m\u00e1s simple, as\u00ed como la m\u00e1s efectiva, de deshacerse de objetos no combustibles.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El peso de las pruebas relacionadas con el per\u00edodo mosaico resulta igual. El relato del becerro de oro (Ex. 32) revela hasta d\u00f3nde llegaba el contraste entre la religi\u00f3n emanada del monte Sina\u00ed y la forma de religi\u00f3n aceptable para el coraz\u00f3n no regenerado. Vemos que estas religiones son incompatibles. La religi\u00f3n del Sina\u00ed es decididamente enemiga de las im\u00e1genes. Mois\u00e9s advirti\u00f3 al pueblo (Dt. 4.12) que la revelaci\u00f3n de Dios que se les otorg\u00f3 all\u00ed no ten\u00eda \u201cfiguras\u201d, a fin de que no se corrompiera con im\u00e1genes. Esta es la posici\u00f3n mosaica esencial, como podemos ver en el Dec\u00e1logo (Ex. 20.4; cf. Ex. 34.17). Debemos notar que la prohibici\u00f3n de Dt. 4.12 pertenece a la esfera de la religi\u00f3n, y no a la de la teolog\u00eda. Es correcto hablar de una \u201cfigura\u201d del Se\u00f1or, y Dt. 4.12 y Nm. 12.8 tienen el t\u00e9rmino <\/span><span style=''>t<sup>e<\/sup>m\u00fbn\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (\u201cfigura\u201d) en com\u00fan. Pero haberla llevado a la pr\u00e1ctica religiosa habr\u00eda significado para Israel corromper la verdad y la vida. Este es un notable testimonio del car\u00e1cter no ic\u00f3nico del culto de Israel. El segundo mandamiento era \u00fanico en el mundo en aquellos d\u00edas, y el hecho de que la arqueolog\u00eda no haya podido encontrar una representaci\u00f3n de Yahveh (en \u00e9pocas en las que los \u00eddolos abundaban en todas las dem\u00e1s religiones) indica el lugar fundamental que dicho mandamiento ocup\u00f3 en la religi\u00f3n de Israel desde los d\u00edas de Mois\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El registro hist\u00f3rico de Jueces, Samuel, y Reyes narra la misma historia del abandono por la naci\u00f3n de las formas espirituales propias de su religi\u00f3n. El libro de los Jueces, por lo menos a partir del <etiqueta id=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\" title=\"\">cap(s). 17, se propone deliberadamente poner de manifiesto una \u00e9poca de rebeld\u00eda y desorden generales (cf. 17.6; 18.1; 19.1; 21.25) No deber\u00edamos pretender ver en los acontecimientos del cap(s). 19 la norma de la moralidad israelita. Se trata, sencillame<\/etiqueta>nte, de la historia de una sociedad degradada; del mismo modo no nos asisten razones para ver en la historia de Mica\u00eda (Jue. 17\u201318) una etapa fiel pero primitiva de la religi\u00f3n de Israel. El mismo comentario por parte del autor de Jueces hace ver, a su vez, la corrupci\u00f3n religiosa (17.1\u201313; v\u00e9ase vv. 6), la inquietud social y el desorden (18.1\u201331; v\u00e9ase v.1), como tambi\u00e9n la declinaci\u00f3n moral (19.1ss) de la \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No se detalla la forma que ten\u00edan las im\u00e1genes de Mica\u00eda. Se ha sugerido que, dado que posteriormente llegaron a ocupar un lugar en el santuario danita en el <etiqueta id=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\" title=\"\">N, ten\u00edan forma o figura de becerro o toro. Es muy posible, porque es sumamente significativo que cuando Israel se inclin\u00f3 a la idolatr\u00eda, siempre tuvieron que imitar las formas exteriores del<\/etiqueta> paganismo existente en la regi\u00f3n, lo cual indica que hab\u00eda algo en la naturaleza misma del culto a Yahv\u00e9h que evitaba el desarrollo de formas o figuras idol\u00e1tricas aut\u00f3ctonas. Los becerros de oro hechos pog Jeroboam (1 R. 12.28) eran s\u00edmbolos cananeos muy conocidos, e igualmente, cada vez que los reyes de Jud\u00e1 e Israel cayeron en la idolatr\u00eda lo hicieron copiando de otros pueblos y elaborando sincretismos. H. H. Rowley (<i>Faith of Israel<\/i>, pp. 77s) afirma que los indicios de idolatr\u00eda que existieron despu\u00e9s de Mois\u00e9s, se explican ya sea por la tendencia al sincretismo o por la tendencia que tienen las costumbres extirpadas en una generaci\u00f3n a aflorar nuevamente en la generaci\u00f3n siguiente (cf. Jer. 44). A estas podr\u00edamos a\u00f1adir la tendencia a corromper el empleo de algo que en s\u00ed era permisible: el uso supersticioso del efod (Jue. 8.27), y el culto a la serpiente (2 R. 18.4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las principales formas de idolatr\u00eda en las que cay\u00f3 Israel fueron el uso de *im\u00e1genes grabadas y fundidas, las columnas, el culto a *Asera, y los *Terafines. La <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>mass&#275;&#7733;\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '>, o imagen de fundici\u00f3n, se hac\u00eda colando metal en un molde y d\u00e1ndole la forma con una herramienta (Ex. 32.4, 24). Hay alguna duda sobre si esta figura y los becerros que posteriormente fabric\u00f3 Jeroboam estaban destinados a representar a Yahv\u00e9h, o si estaban concebidos como pedestales sobre los cuales se lo entronizaba. La analog\u00eda de los querubines (cf. 2 S. 6.2) sugiere esto \u00faltimo, opini\u00f3n que tambi\u00e9n recibe el apoyo de la arqueolog\u00eda (cf. G. E. Wright, <i>Biblical Archaelogy<\/i>, pp. 148 [trad. <etiqueta id=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\" title=\"\">cast. <\/etiqueta><i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975], para una ilustraci\u00f3n del dios Hadad cabalgando sobre un toro). Sin embargo, los querubines no eran visibles, y decididamente eran \u201cde otro mundo\u201d en lo que se refiere a su aspecto. No pod\u00edan indicar ninguna asociaci\u00f3n inaceptable entre el Dios soberano y paralelos terrenales. Los toros, por el contrario, no estaban ocultos (por lo menos en cuanto a lo que sugiere la narraci\u00f3n), y no pod\u00edan dejar de relacionar a Yahv\u00e9h con la religi\u00f3n y la teolog\u00eda de la fertilidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tanto los pilares como las im\u00e1genes de Asera estaban prohibidos en Israel (cf. Dt. 12.3; 16.21\u201322). En los santuarios de Baal las im\u00e1genes de este dios (cf. 2 R. 10.27) y el poste de Asera estaban al lado del altar. Se consideraba al pilar como una representaci\u00f3n estilizada de la presencia del dios en el santuario. Era objeto de gran veneraci\u00f3n; a veces ten\u00eda partes ahuecadas para recibir la sangre de los sacrificios, y a veces, como puede verse por su superficie pulida, sus devotos lo besaban. La imagen de Asera era de madera, seg\u00fan se demuestra por su forma usual de destrucci\u00f3n, que era por fuego (Dt. 12.3; 2 R. 23.6), y probablemente su origen fue una planta perenne sagrada, s\u00edmbolo de la vida. Su relaci\u00f3n con los ritos cananeos de la fertilidad bastaban para hacerlos abominables ante Yahv\u00e9h.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La pol\u00e9mica del AT contra la idolatr\u00eda, llevada a cabo principalmente por profetas y salmistas, reconoce las dos verdades que posteriormente iba a afirmar Pablo: la de que el \u00eddolo no era nada, pero que, sin embargo, hab\u00eda una fuerza demon\u00edaca que era necesario tener en cuenta y que, por lo tanto, el \u00eddolo constitu\u00eda una verdadera amenaza espiritual (Is. 44.6\u201320; 1 Co. 8.4; 10.19\u201320). En consecuencia, el \u00eddolo no es nada: es obra del hombre (Is. 2.8) ; su misma composici\u00f3n y construcci\u00f3n proclaman su futilidad (Is. 40.18\u201320; 41.6\u20137; 44.9\u201320); su masa inerte provoca el escarnio (Is. 46.1\u20132); no tiene m\u00e1s que una apariencia de vida (Sal. 115.4\u20137). Burlonamente los profetas los llamaban <\/span><span style=' '>gill\u00fbl&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> (Ez. 6.4, y por lo menos otras 38 veces en Ezequiel), o \u201cbolitas de esti\u00e9rcol\u201d (Koehler, <i>Lexicon<\/i>), y <\/span><span style=''>l&#305;&#770;l&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018diosillos\u2019.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero aunque se est\u00e9 enteramente sujeto a Yahv\u00e9h (p. ej. Sal. 95.3), existen fuerzas espirituales malignas, y la pr\u00e1ctica de la idolatr\u00eda lleva a los hombres a un contacto mortal con estos \u201cdioses\u201d. Isa\u00edas, del que generalmente se dice que llev\u00f3 a su punto m\u00e1ximo la burla ir\u00f3nica contra los \u00eddolos, estaba muy al tanto de este mal espiritual. Sabe que hay un solo Dios (44.8), pero aun as\u00ed, nadie puede tocar un \u00eddolo, aunque no sea \u201cnada\u201d, y salir libre de consecuencias. El contacto del hombre con el falso dios lo infecta con una mortal ceguera espiritual, que afecta su coraz\u00f3n y su mente (44.18). Aunque lo que adora no es m\u00e1s que \u201ccenizas\u201d, est\u00e1, de todos modos, lleno del veneno del enga\u00f1o espiritual (44.20). Aquellos que adoran \u00eddolos se vuelven igual que ellos (Sal. 115.8; Jer. 2.5; Os. 9.10). A causa de la realidad del esp\u00edritu de maldad detr\u00e1s del \u00eddolo, el ir en pos de ellos es *abominaci\u00f3n (<\/span><span style=''>t\u00f4&#723;&#275;b\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>) a Yahv\u00e9h (Dt. 7.25), abominaci\u00f3n y suciedad (<\/span><span style=' '>\u0161iqq\u00fb&#7779;<\/span><span lang=ES style=''>) (Dt. 29.17, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0sba<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>), y el m\u00e1s grave de los pecados, el adulterio espiritual (Dt. 31.16; Jue. 2.17; Os. 1.2). No obstante ello, hay un solo Dios, y el contraste entre Yahv\u00e9h y los \u00eddolos debe trazarse en funci\u00f3n de vida, actividad, y gobierno. El \u00eddolo no puede predecir ni provocar acontecimientos, Yahv\u00e9h s\u00ed puede (Is. 41.26\u201327; 44.7); el \u00eddolo es una impotente pieza a la deriva en el r\u00edo de la historia, sabio solamente despu\u00e9s del hecho, e incapaz de hacer nada ante el mismo (Is. 41.5\u20137; 46.1\u20132), mientras que Yahv\u00e9h es el Se\u00f1or de la historia, y el que la rige (Is. 40.22\u201325; 41.1\u20132, 25; 43.14\u201315, etc.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El NT refuerza y ampl\u00eda la ense\u00f1anza del AT. Ya hemos hecho notar su reconocimiento de que los \u00eddolos no son nada pero que, al mismo tiempo, son potencias espirituales peligrosas. Adem\u00e1s, Ro. 1 expresa el argumento del AT de que la idolatr\u00eda representa una declinaci\u00f3n de la verdadera espiritualidad, y no una etapa en el camino hacia el conocimiento puro de Dios. El NT reconoce, sin embargo, que el peligro de la idolatr\u00eda existe, aun cuando no se fabriquen \u00eddolos materiales; la asociaci\u00f3n de la idolatr\u00eda con los pecados sexuales en G\u00e1. 5.19\u201320 deber\u00eda ligarse con la equiparaci\u00f3n de la codicia con la idolatr\u00eda (1 Co. 5.11; Ef. 5.5; Col. 3.5), porque en la codicia Pablo incluye y destaca la lascivia (cf. Ef. 4.19; 5.3; 1 Ts. 4.6, <etiqueta id=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\" title=\"\">gr.; 1 Co. 10.7, 14). Despu\u00e9s de haber recalcado el car\u00e1cter definitivo y pleno de la revelaci\u00f3n en Cristo, Juan advierte que toda desviaci\u00f3n<\/etiqueta> es idolatr\u00eda (1 Jn. 5.19\u201321). Idolo es todo lo que exige una lealtad que solamente pertenece a Dios (Is. 42.8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La relaci\u00f3n entre la ense\u00f1anza b\u00edblica referente a los \u00eddolos y su doctrina monote\u00edsta de Dios no puede pasar inadvertida. Al reconocer el magnetismo de la religi\u00f3n idol\u00e1trica para Israel, como as\u00ed tambi\u00e9n en su aparente aceptaci\u00f3n de la existencia de otros dioses, como es el caso, p. ej., en Sal. 95.3, el AT no acepta la existencia real de los \u201cdioses\u201d, sino la existencia real de la amenaza que suponen para Israel, la amenaza de cultos y lealtades alternativos. Es as\u00ed como mantiene constantemente su monote\u00edsmo (como tambi\u00e9n lo hace el NT) en el marco de la religi\u00f3n y la atm\u00f3sfera religiosa del pueblo de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0H. Rowley, <i>La fe de Israel<\/i>, 1973; \u00b0J.-J. von Allmen, <i>Vocabulario b\u00edblico<\/i>, 1968; W. Mundle, O. Flender, J. Gess, L. Coenen, \u201cImagen\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\" title=\"\">t(t). II, pp. 338\u2013344; G. von Rad, <\/etiqueta><i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1978, t(t). I, pp. 272\u2013280; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento,<\/i> 1975, t(t). I, pp. 104\u2013108, 193\u2013201; P. van Imschoot, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1969, pp. 467\u2013475.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>H. H. Rowley, <i>Faith of Israel<\/i>, 1956, pp.74ss; A. Lods, \u201cImages and Idols, Hebrew and Canaanite\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\" title=\"\"><i>ERE<\/i><\/etiqueta>; \u201cIdol\u201d, en J.-J. von Allmen, <i>Vocabulary of the Bible<\/i>, 1958; J. Pedersen, <i>Israel<\/i>, 3\u20134, 1926, pp. 220ss, <etiqueta id=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\" title=\"\">pass.; J. B. Payne, <\/etiqueta><i>The Theology of the Older Testament<\/i>, 1962; Y. Kaufmann, <i>The Religion of Israel<\/i>, 1961; \u201cImage\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 2, pp. 284\u2013293; J. M. Sasson, <i>The Worship of the Golden Calf<\/i>, Ancient &amp; Occident, 1973, pp. 151ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>J.A.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>(Gr. eidololatria.)   Etimol\u00f3gicamente idolatr\u00eda denota adoraci\u00f3n Divina otorgada a una imagen, pero su significado ha sido extendido a toda adoraci\u00f3n Divina otorgada a cualquier persona o cosa distinta del verdadero Dios. Sto. Tom\u00e1s (Summa Theol., II-II, q. xciv) lo trata como una especie del g\u00e9nero superstici\u00f3n, que es un vicio opuesto a la virtud de la religi\u00f3n y consiste en dar honor Divino (cultus) a cosas que no son Dios, o a Dios Mismo de una manera equivocada. La nota espec\u00edfica de la idolatr\u00eda es su directa oposici\u00f3n al objeto primario de la adoraci\u00f3n Divina; se confiere a una criatura la reverencia s\u00f3lo debida a Dios. Se hace esto de diversas maneras. La criatura es a menudo representada por una imagen, un \u00eddolo. \u201cAlgunos, mediante artes infames, hacen ciertas im\u00e1genes, las cuales, a trav\u00e9s del poder del demonio, producen ciertos efectos de donde ellos piensan que esas im\u00e1genes contienen algo divino y como consecuencia de tal divinidad, son merecedores de adoraci\u00f3n.\u201d Esta era la opini\u00f3n de Hermes Trismegistus. Otros otorgan honores Divinos no a las im\u00e1genes sino a las criaturas que ellas representan. Ambos tipos son insinuados por el Ap\u00f3stol (Rom., I, 23-25), quien dice del primero: \u201cEllos cambiaron la gloria del Dios incorruptible a la copia de la imagen de hombre corruptible, y de p\u00e1jaros, y de bestias cuadr\u00fapedas, y de cosas rastreras\u201d, y de la segunda: \u201cEllos adoran y sirven a la criatura en lugar de al Creador\u201d. Estos adoradores de criaturas eran de tres tipos. Algunos sosten\u00edan que ciertos hombres eran dioses, y estos eran honrados a trav\u00e9s de sus estatuas. e.g., J\u00fapiter y Mercurio. Otros opinaban que todo el mundo era un Dios, Dios que era concebido como el alma racional del mundo corporal. Por tanto adoraban al mundo y a todas sus partes, el aire, el agua y todo el resto; sus \u00eddolos, de acuerdo con Varro, como es reportado por San Agust\u00edn (De Civ. Dei, VIII, xxi, xxii), eran la expresi\u00f3n de esta creencia. Otros en tanto, seguidores de Plat\u00f3n, admit\u00edan un solo Dios supremo, causa de todas las cosas, y debajo de El ubicaban ciertas sustancias de Su creaci\u00f3n y que participaban de Su Divinidad, estas sustancias eran llamadas por ellos dioses; y por debajo pon\u00edan las almas de cuerpos celestes y, otra vez debajo de estos los demonios los que, pensaban, eran una especie de seres vivientes a\u00e9reos (animalia). En el lugar m\u00e1s bajo de todos ubicaban las almas humanas, las que, de acuerdo con sus m\u00e9ritos o dem\u00e9ritos compartir\u00edan la sociedad ya con los dioses o con los demonios. A todos ellos atribu\u00edan adoraci\u00f3n Divina, como dice San Agust\u00edn (De Civ. Dei, VIII, 14). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nExiste una diferencia esencial entre la idolatr\u00eda y la veneraci\u00f3n de im\u00e1genes practicada en la Iglesia Cat\u00f3lica, viz., que mientras el id\u00f3latra atribuye Divinidad o poderes Divinos a la imagen que reverencia, el Cat\u00f3lico sabe \u201c que en las im\u00e1genes no hay divinidad ni virtud debido a la cual deban ser adoradas, que no se puede dirigir peticiones a ellas, y que no debe depositarse confianza en ellas. . . que el honor que se les brinda a ellos est\u00e1 referido a los objetos (prototypa) que representan, de modo tal que a trav\u00e9s de las im\u00e1genes que besamos, y delante de las cuales nos descubrimos las cabezas y arrodillamos, adoramos a Cristo y veneramos a los santos cuya similitud representan\u201d (Conc. find., Sess. XXV, \u00abde invocatione Sanctorum\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nASPECTO MORAL\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nConsiderada en si misma, la idolatr\u00eda es mas grande de los pecados mortales. Esto es as\u00ed, porque es, por definici\u00f3n, una invasi\u00f3n a la Soberan\u00eda de Dios sobre el mundo, un atentado a Su Divina Majestad, una rebelde ubicaci\u00f3n de una criatura sobre el trono que pertenece solamente a El. A\u00fan la simulaci\u00f3n de idolatr\u00eda, a fin de escapar de la muerte durante persecuci\u00f3n, es un pecado mortal, debido a la perniciosa falsedad que involucra y el esc\u00e1ndalo que causa. San Agust\u00edn dice, refiri\u00e9ndose a Seneca quien, contra su mejor juicio, particip\u00f3 de adoraciones id\u00f3latras: \u201c\u00c9l merece m\u00e1s ser condenado por hacer mendazmente lo que la gente cre\u00eda que hac\u00eda sinceramente\u201d. La culpa de la idolatr\u00eda, sin embargo, no debe ser evaluada solamente por su naturaleza abstracta; la forma concreta que asume en la conciencia del pecador es el elemento realmente importante. Ning\u00fan pecado es mortal \u2013i.e. excluye al hombre de alcanzar el fin para el cual fue creado\u2014sin no fue cometido con claro conocimiento y libre determinaci\u00f3n. Pero \u00bfcuan muchos, o cuan pocos, de los incontables millones de id\u00f3latras son, o han sido, capaces de distinguir entre el Creador de todas las cosas y Sus criaturas? y habiendo hecho la distinci\u00f3n \u00bfcuantos han sido lo suficientemente perversos para adorar a la criatura con preferencia al Creador? &#8212; Es razonable, Cristiano, y caritativo suponer que los \u201cfalsos dioses\u201d de los paganos eran, en sus conciencias, el \u00fanico Dios verdadero que conoc\u00edan, y que su adoraci\u00f3n al ser correcta en su intenci\u00f3n, se elevaba al \u00fanico Dios verdadero, junto con la de los Jud\u00edos y los Cristianos a los que \u00c9l se les hab\u00eda revelado. \u201cEn el d\u00eda en que Dios venga a juzgar los secretos de los hombres por Jesucristo. . . . .los gentiles que no hayan tenido la ley, ser\u00e1n juzgados por sus conciencias (Rom., ii, 14-16). Dios, que desea que todos los hombres se salven, y Cristo, que muri\u00f3 por todos los que pecaron en Ad\u00e1n, se sentir\u00edan frustrados en sus designios misericordiosos si el pr\u00edncipe de este mundo se fuera a llevar a todos los id\u00f3latras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nCAUSAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn sus formas mas groseras la idolatr\u00eda ha sido tan alejada de la mente Cristianizada que no resulta una cuesti\u00f3n f\u00e1cil explicar su origen. Su persistencia, despu\u00e9s de haber ganado un primer paso y sus ramificaciones en innumerables variedades, son suficientemente explicadas por la necesidad moral impuesta sobre las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes de seguir el patr\u00f3n de sus mayores con solamente desviaciones insignificantes hacia la derecha o izquierda. De esta forma las generaciones Cristianas se contin\u00faan con generaciones Cristianas; si aparecen sectas, son sectas Cristianas. La pregunta sobre el primer origen de la idolatr\u00eda es respondida por Santo Tomas de esta forma: \u201cLa causa de la idolatr\u00eda tiene dos aspectos: un artilugio de parte del hombre; consumado de parte de los demonios. Los hombres fueron primeramente llevados a la idolatr\u00eda por afectos desordenados, en tanto otorgaron honores divino a alguien que amaron o veneraron mas all\u00e1 de toda medida. Esta causa es indicada en Sabidur\u00eda, xiv, 15: \u2018Porque un padre afligido por una amarga pena, se hizo a s\u00ed mismo una imagen de su hijo que fue tempranamente llevado; y entonces a aquel que hubo muerto como un hombre, el comenz\u00f3 a adorarlo como a un dios\u2026\u2019, y xiv, 21: \u2018El hombre sirviendo ya a su afecto o a su rey, les dio un nombre incomunicable a rocas y bosques\u2019. Segundo: Por su natural amor por las representaciones art\u00edsticas: hombres incultos, viendo que las estatuas representaban graciosamente la figura del hombre, las adoraron como dioses. As\u00ed leemos en Sabidur\u00eda, xiii, 11 sq., &#8216;Un artista, un carpintero cort\u00f3 un \u00e1rbol apropiado para el uso de su madera\u2026. Y por su habilidad y arte lo model\u00f3 y lo hizo parecido a la imagen de un hombre . . . y entonces hizo oraciones para esto, pregunt\u00e1ndose acerca de su sustancia y sus hijos o su matrimonio\u2019. Tercero: Por su ignorancia del verdadero Dios: el hombre, no considerando la excelencia de Dios, atribuyo adoraci\u00f3n divina a ciertas criaturas descollantes en belleza o virtud: Sabidur\u00eda, xiii, 1-2:&#8217; . . . . .ni a\u00fan atendiendo a los trabajos ha (el hombre) reconocido quien era el trabajador, pero imagin\u00f3 que ya el fuego, o el viento o el aire s\u00fabito, o el circulo de las estrellas, o las grandes aguas, o el sol y la luna, eran los dioses que reg\u00edan el mundo\u2019. \u2013 La causa consumada de la idolatr\u00eda fue la influencia de los demonios quienes se ofrecieron a si mismos a la adoraci\u00f3n de los hombres errados, d\u00e1ndole respuestas desde los \u00eddolos o haciendo cosas que parec\u00edan maravillosas a los hombres por lo que el Salmista dice (Salmos. xcv, 5): \u2018Todos los dioses de los gentiles son demonios\u2019 (II-II, Q. xciv, a. 4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLas causas que el escritor de Sabidur\u00eda, probablemente un Jud\u00edo Alejandrino viviente en el siglo segundo A.C., asigna a la idolatr\u00eda prevaleciente en su tiempo y ambiente, son suficientes para considerarlos por origen de toda idolatr\u00eda.  El amor del hombre por las im\u00e1genes sensibles no es un capricho sino una necesidad de su mente. Nada est\u00e1 en el intelecto que no haya previamente pasado a trav\u00e9s de sus sentidos. Todo pensamiento que trasciende la esfera del conocimiento sensorial directo es revestido de ropaje material, ya sea solamente una palabra o un s\u00edmbolo matem\u00e1tico. Igualmente, el conocimiento impenetrable a nuestros sentidos, que nos llega por revelaci\u00f3n, es comunicado y recibido a trav\u00e9s de los sentidos externos o internos, y es posteriormente elaborado por comparaci\u00f3n con nociones desarrollados desde las percepciones sensoriales; todos nuestro conocimiento de lo sobrenatural procede de su analog\u00eda con lo natural. Por ello, a todo lo largo del Viejo Testamento Dios se revela a Si Mismo en su similitud con el hombre, y en el Nuevo, el Hijo de Dios, asumiendo naturaleza humana, nos habla en par\u00e1bolas y similitudes. Ahora, la mente humana, cuando est\u00e1 suficientemente madura para recibir la noci\u00f3n de Dios, est\u00e1 ya cargada con imaginer\u00eda natural que viste la nueva idea. Es por s\u00ed mismo evidente que la limitada mente del hombre no puede representar, figurarse o concebir adecuadamente la perfecci\u00f3n de Dios. Si es librado a sus propios recursos, el hombre desarrollar\u00e1 lenta e imperfectamente la oscura noci\u00f3n de un poder superior o supremo del cual depender\u00e1 su bienestar y con el cual puede reconciliarse u ofender. En este proceso interviene la segunda causa de la idolatr\u00eda: la ignorancia. El Supremo Poder es aprehendido en las realizaciones y obras de la naturaleza, en el sol y las estrellas, en los campos f\u00e9rtiles, en los animales, en fantasiosas influencias invisibles, en hombres poderosos. Y all\u00ed, entre las causas secundarias, \u201cel tanteo tras Dios\u201d puede terminar en la adoraci\u00f3n de bastones y piedras. San Pablo le dijo a los Atenienses que Dios hab\u00eda \u201cgui\u00f1ado en los tiempos de esta ignorancia\u201d durante el cual ellos erigieron altares \u201cAl Dios Desconocido\u201d, lo que implica que El tuvo compasi\u00f3n de su ignorancia y les envi\u00f3 la luz de la verdad para recompensar sus buenas intenciones (Hechos, xvii, 22-31). Tan pronto como la oscuridad pagana ha ubicado su dios desconocido, amor y miedo, que no son sino manifestaciones del instinto de auto preservaci\u00f3n, dio forma al culto al \u00eddolo con sacrificios u otras practicas religiosas simp\u00e1ticas. La ignorancia de la Primera Causa, la necesidad de im\u00e1genes para fijar concepciones m\u00e1s elevadas, el instinto de auto preservaci\u00f3n \u2013 estas son las causas psicol\u00f3gicas de la idolatr\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nIDOLATRIA EN ISRAEL\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa adoraci\u00f3n de un Dios es inculcada desde la primera a la \u00faltima p\u00e1gina de la Biblia. Por cuanto tiempo el hombre ador\u00f3 a Dios en esp\u00edritu y verdad, en la fortaleza de la revelaci\u00f3n trasmitida por Ad\u00e1n y subsecuentemente por No\u00e9, es un problema insoluble. El monote\u00edsmo, sin embargo, parece haber sido el punto de partida de todos los sistemas religiosos conocidos a trav\u00e9s de documentos confiables. El Animismo, Totemismo, Fetichismo de las razas mas bajas; la adoraci\u00f3n a la naturaleza, a los antepasados y al h\u00e9roe de las naciones civilizadas son formas h\u00edbridas de religi\u00f3n, desarrolladas sobre las l\u00edneas psicol\u00f3gicas indicadas m\u00e1s arriba; todas son encarnaciones en las incultas o cultas mentes, y manifestaciones de una noci\u00f3n fundamental, por su nombre, que por encima del hombre hay un poder del cual el hombre depende para bien y para mal. El polite\u00edsmo nace de la confusi\u00f3n de las segundas causas con la Primera Causa, crece en proporci\u00f3n inversa al grado de facultades mentales; muere bajo la clara luz de la raz\u00f3n o de la revelaci\u00f3n. La primera menci\u00f3n indudable de la idolatr\u00eda en la Biblia se encuentra en el G\u00e9nesis, xxxi, 19: \u00abRaquel rob\u00f3 los \u00eddolos de su padre (teraphim), y cuando Laban sobrepas\u00f3 a Jacob en su huida e hizo la b\u00fasqueda de \u201csus dioses\u201d, Raquel \u201cr\u00e1pidamente escondi\u00f3 los \u00eddolos bajo las montura de un camello y se sent\u00f3 sobre ellos\u201d (xxxi, 34). Sin embargo Laban tambi\u00e9n adoraba el mismo Dios que Jacob, cuyas bendiciones reconoc\u00eda (xxx, 27), y a quien \u00e9l llam\u00f3 para juzgar entre \u00e9l y Jacob (xxxi, 53). Una pr\u00e1ctica similar de  reverencia al verdadero Dios mezclada con la adoraci\u00f3n id\u00f3latra de las naciones circundantes se produce a trav\u00e9s de toda la historia de Israel. Cuando Mois\u00e9s se demora en bajar del monte santo, la gente, \u201cjunt\u00e1ndose contra Aaron, dice: Lev\u00e1ntate, haznos dioses, que puedan ir delante de nosotros\u201d. Y Aaron hizo un becerro fundido, \u201cy ellos dijeron: Estos son tus dioses. Oh Israel, que te han tra\u00eddo desde la tierra de Egipto. Y\u2026ellos le ofrecieron holocaustos, y v\u00edctimas de paz, y el pueblo se sent\u00f3 a comer y beber y se levantaron a jugar\u201d (Exodo, xxxii, 1 sqq.). En Settim \u201cla gente cometi\u00f3 fornicaci\u00f3n con las hijas de Moab,. . . y adoraron a sus dioses. E Israel fue iniciado en Baal-peor\u201d (N\u00fameros xxv 1-3). De Nuevo, despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, \u201clos hijos de Israel. . . sirvieron a los baales . . . y siguieron a dioses extra\u00f1os, a los dioses de los pueblos que los rodeaban\u201d Jueces, ii, 11 sq.) . Cada vez que los hijos de Israel hicieron el mal a los ojos de Jehov\u00e1, tuvieron una r\u00e1pida retribuci\u00f3n; fueron entregados a manos de sus enemigos. Sin embargo la idolatr\u00eda permaneci\u00f3 como el pecado nacional hasta el tiempo de los Macabeos. Este llamativo hecho tiene por causa, primero, el natural esfuerzo del hombre de tomar contacto con el objeto de su adoraci\u00f3n; el quiere dioses que vayan delate de \u00e9l, fisibles, tangibles, f\u00e1cilmente accesibles; en el caso de los Israelitas la estricta prohibici\u00f3n de adorar im\u00e1genes agreg\u00f3 a la idolatr\u00eda la atracci\u00f3n de la fruta prohibida; en segundo lugar, el encanto de los placeres de la carne que se les ofrec\u00eda a los adoradores de divinidades extra\u00f1as; en tercer lugar, los matrimonios mixtos, ocasionalmente en gran escala, cuarto, las relaciones en paz, guerra y exilio con vecinos poderosos que atribu\u00edan su prosperidad a otros dioses distintos de Jehov\u00e1. Los Israelitas menos ilustrados probablemente conceb\u00edan al Dios de Abraham, Isaac y Jacob como \u201cel Dios de ellos\u201d, El que no presentaba reclamos de reglas universales. Si era as\u00ed, ellos pueden haberse convertido frecuentemente en id\u00f3latras persiguiendo ventajas temporales. Pero por qu\u00e9 Dios permiti\u00f3 semejantes desviaciones de la verdad? Si en Su juicio la idolatr\u00eda, como era practicada por los Jud\u00edos, es el mal inexcusable que parece a nuestro juicio, no hay respuesta satisfactoria para esta pregunta, es el eterno problema del pecado y del mal. Lo m\u00e1ximo que se puede decir es que el constantemente recurrente ciclo de pecado, castigo, arrepentimiento, perd\u00f3n, era para Dios la ocasi\u00f3n de un magnificente despliegue de justicia, misericordia y magnanimidad; para el Pueblo Escogido un constante recordatorio de su necesidad del Redentor; para los miembros del Reino de Cristo un tipo de trato de Dios con los pecadores. Tambi\u00e9n puede argumentarse que la idolatr\u00eda en Israel ten\u00eda m\u00e1s el car\u00e1cter de superstici\u00f3n ignorante que el de desacato a Jehov\u00e1. Como las pr\u00e1cticas y devociones  supersticiosas o cuasi- supersticiosas a las cuales son propensos a\u00fan los pueblos Cristianos, muchos de los cultos id\u00f3latras en Israel eran un exceso de piedad, m\u00e1s que un acto de impiedad, hacia el Poder Supremo claramente sentido pero d\u00e9bilmente entendido. La bien intencionada pero mal dirigida adoraci\u00f3n nunca se convirti\u00f3 en la religi\u00f3n de Israel; nunca fue m\u00e1s que una invasi\u00f3n temporal de pr\u00e1cticas religiosas externas, a menudo profundamente revestidas de la religi\u00f3n nacional, pero nunca subplant\u00e1ndola completamente. Como una \u00faltima consideraci\u00f3n, el castigo de la idolatr\u00eda en Israel fue siempre nacional y temporal. Los profetas no sostuvieron eterna recompensa ni eternos tormentos como incentivos al fiel servicio de Dios. Y el Profeta de los profetas, Cristo el Juez, puede muy bien repetir desde el estrado del juicio las palabras que \u00c9l pronunci\u00f3 en la Cruz: \u201cPadre perd\u00f3nalos, porque no saben los que hacen\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLA IDOLATRIA ENTRE LOS PAGANOS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLas causas que operan en la g\u00e9nesis de la idolatr\u00eda han producido efectos tan variados y diversos como la familia humana misma. La idea original de Dios ha adoptado en la mente del hombre todas las distorsionadas y fantasiosas formas que puede asumir un l\u00edquido en una vasija, o la arcilla en las manos del alfarero. Al igual que, en el curso de las edades, el poder de curaci\u00f3n ha sido atribuido a casi todas las sustancias y combinaciones de sustancias, del mismo modo el poder Divino ha sido ubicado en todas las cosas, y todas las cosas han sido consecuentemente adoradas. Ilustrativamente, puede ser considerada brevemente la adoraci\u00f3n de los animales. Desde el principio y a trav\u00e9s de toda su historia, el hombre se asocia con los animales de una especie m\u00e1s baja. Ad\u00e1n se encuentra rodeado de ellos en el Ed\u00e9n y Eva habla familiarmente a la serpiente. Los animales sacrificados ligan al hombre con Dios, desde el sacrificio de Abel al taurobolium hasta la \u00faltima superstici\u00f3n de la Roma pagana. El chivo expiatorio carga consigo los pecados de la gente, el cordero pascual los redime. Son familiares a los Cristianos, el Cordero que quita los pecados del mundo, la paloma que representa el Esp\u00edritu Santo, el animal emblem\u00e1tico de los Evangelistas, el drag\u00f3n de San Miguel y de San Jorge de Inglaterra, por mencionar solo algunos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa mente pagana se ha movido por surcos similares. En el viejo Egipto encontramos al toro asociado con una cabeza de dios y recibiendo homenajes divinos \u2013 es imposible decidir si lo era como una representaci\u00f3n especial, como una manifestaci\u00f3n, un s\u00edmbolo, o un recept\u00e1culo de la divinidad. Desde el siglo s\u00e9ptimo A.C. en adelante cada dios es representado con la cabeza de alg\u00fan animal sagrado para \u00e9l; Thot  tiene la cabeza de un ibis, Amon la de un carnero, Horus la de un halc\u00f3n, Anubis la de un chacal, etc. \u00bfFueron los Egipcios y otros adoradores de animales guiados por el mismo simbolismo que nos lleva a nosotros a pedir al \u201cCordero de Dios\u201d el perd\u00f3n de nuestros pecados? Si es as\u00ed, la adoraci\u00f3n de animales corre a trav\u00e9s de las siguientes etapas: La cercana asociaci\u00f3n del hombre con la vida animal llena su mente con nociones compuestas \u2013 e.g. el perro fiel, el astuto zorro, la taimada serpiente, el paciente asno \u2013 en la cual el animal encarna atributos humanos. Seguidamente, el adjetivo es dejado de lado, y el nombre del animal es usado como el predicado de una persona, como un nombre personal, familiar, tribal o divino. En este punto el proceso se ramifica de acuerdo con el car\u00e1cter religioso de los pueblos. Donde impera el Monote\u00edsmo, el animal, vivo o figurado, no es sino un emblema o un s\u00edmbolo; entre los salvajes no educados, como los Pieles Rojas, es el portador del esp\u00edritu tutelar de la tribu y el objeto de varios grados de adoraci\u00f3n; en las religiones decadentes \u2013 e-g-. el polite\u00edsmo Egipcio tard\u00edo \u2013 es identificado con el dios cuyas caracter\u00edsticas representa, y comparte con el los honores divinos. La luz de la Revelaci\u00f3n ha limpiado la aberraci\u00f3n de este proceso natural toda vez que ha penetrado, pero rastros de ella han permanecido grabados en muchos, quiz\u00e1s en todos, los lenguajes. Por eso el sagrado lobo de Podan entra en 357 nombres personales llevados por Alemanes. (Ver adem\u00e1s IM\u00c1GENES; RELIGION; ADORACION.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPara los aspectos dogm\u00e1ticos y morales, ver los trabajos citados en el texto. La idolatr\u00eda es ahora estudiada como religi\u00f3n comparativa pero hasta hoy no hay un est\u00e1ndar Cat\u00f3lico sobre la materia. Para monograf\u00edas, ver BABYLONIA, CHINA, EGIPTO, GRECIA; tambi\u00e9n las series de la Sociedad de la Verdad Cat\u00f3lica de Londres, Historia de la Religi\u00f3n (32 conferencias en 4 vols., Londres 1908 -); y dos series similares, cada una llamada Science et Religion (Paris).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nJ.WILHELM.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcripto por Douglas J. Potter\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jesucristo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relacionados con Idolatr\u00eda<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Carta pastoral de exhortacion e instruccion contra las&#8230;<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Abominaci\u00f3n, Fornicaci\u00f3n Eze 11:18 y quitar\u00e1n de ella todas sus i y todas Act 17:16 viendo la ciudad entregada a la i 1Co 10:14 por tanto, amados m\u00edos, huid de la i Gal 5:20 i, hechicer\u00edas, enemistades, pleitos 1Pe 4:3 andando en .. org\u00edas .. y abominables i Idolatr\u00ed\u00ada (gr. eid\u00ed\u2021lolatr\u00ed\u00ada). De acuerdo con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idolatria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIDOLATRIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2496","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2496"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2496\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}