{"id":25009,"date":"2016-02-05T16:57:44","date_gmt":"2016-02-05T21:57:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-gregorio-de-nisa-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/"},"modified":"2016-02-05T16:57:44","modified_gmt":"2016-02-05T21:57:44","slug":"san-gregorio-de-nisa-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-gregorio-de-nisa-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/","title":{"rendered":"SAN GREGORIO DE NISA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (II)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 5 de septiembre de 2007 en la que present\u00f3 las ENSE\u00d1ANZAS de san Gregorio de Nisa<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Os propongo algunos aspectos de la doctrina de san Gregorio de Nisa, de quien ya hablamos el mi\u00e9rcoles pasado. Ante todo, Gregorio manifiesta una concepci\u00f3n muy elevada de la dignidad del hombre. El fin del hombre, dice el santo obispos, es el de hacerse semejante a Dios, y este fin lo alcanza sobre todo a trav\u00e9s del amor, del conocimiento y de la pr\u00e1ctica de las virtudes, \u00abrayos luminosos que descienden de la naturaleza divina\u00bb (\u00abDe beatitudinibus\u00bb 6: PG 44,1272C), con un movimiento perpetuo de adhesi\u00f3n al bien, como el corredor que tien de hacia delante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio utiliza en este sentido una imagen eficaz, que ya estaba presente en la carta de Pablo a los Filipenses: \u00ab\u00e9pektein\u00f3menos\u00bb (3,13), es decir, \u00abtendi\u00e9ndome\u00bb hacia lo que es m\u00e1s grande, hacia la verdad y el amor. Esta expresi\u00f3n pl\u00e1stica indica una realidad profunda: la perfecci\u00f3n que queremos encontrar no es algo que se conquista para siempre; perfecci\u00f3n es seguir en camino, es una continua disponibilidad para seguir adelante, pues nunca se alcanza la plena semejanza con Dios; siempre estamos en camino (Cf. \u00abHomilia in Canticum 12\u00bb: PG 44,1025d). La historia de cada alma es la de un amor que es colmado en cada ocasi\u00f3n, y que al mismo tiempo est\u00e1 abierto a nuevos horizontes, pues Dios dilata continuamente las posibilidades del alma para hacerla capaz de bienes siempre mayores. Dios mismo ha sembrado en nosotros semillas de bien y de \u00c9l surge toda iniciativa de santidad, \u00abmodela el bloque&#8230; Limando y puliendo nuestro esp\u00edritu forma en nosotros a Cristo\u00bb (\u00abIn Psalmos 2\u00bb,11: PG 44,544B).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio aclara: \u00abNo es obra nuestra, y no es tampoco el \u00e9xito de una potencia humana el llegar a ser semejantes a la Divinidad, sino el resultado de la generosidad de Dios, que desde su origen ofreci\u00f3 a nuestra naturaleza la gracia de la semejanza con \u00c9l\u00bb (\u00abDe virginitate 1 2\u00bb,2: SC 119,408-410). Para el alma, por tanto, \u00abno se trata de conocer algo de Dios, sino de tener a Dios en s\u00ed\u00bb (\u00abDe beatitudinibus 6\u00bb: PG 44,1269c). De hecho, constata agudamente Gregorio, \u00abla divinidad es pureza, es liberaci\u00f3n de las pasiones y remoci\u00f3n de todo mal: si todo esto est\u00e1 en ti, Dios realmente est\u00e1 en ti\u00bb (\u00abDe beatitudinibus 6\u00bb: PG 44,1272C).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando tenemos a Dios en nosotros, cuando el hombre ama a Dios, por esa reciprocidad que es propia de la ley del amor, quiere lo que Dios mismo quiere (Cf. \u00abHomilia in Canticum 9\u00bb: PG 44,956ac), y, por tanto, coopera con Dios para modelar en s\u00ed la imagen divina, de manera que \u00abnuestro nacimiento espiritual es el resultado de una opci\u00f3n libre, y nosotros somos en cierto sentido los padres de nosotros mismos, cre\u00e1ndonos como nosotros mismos queremos ser, y form\u00e1ndonos por nuestra voluntad seg\u00fan el modelo que escogemos\u00bb (\u00abVita Moysis 2\u00bb,3: SC 1bis,108).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ascender hacia Dios, el hombre debe purificarse: \u00abLa vida que reconduce la naturaleza humana al cielo no es m\u00e1s que alejarse de los males de este mundo\u2026 Hacerse semejante a Dios significa llegar a ser justo, santo y bueno\u2026 Si, por tanto, seg\u00fan el Eclesiast\u00e9s (5,1), \u201cDios est\u00e1 en el cielo\u201d y si, seg\u00fan el profeta ( Salmo 72, 28), vosotros \u201cest\u00e1is con Dios\u201d, esto quiere decir necesariamente que ten\u00e9is que estar all\u00ed donde est\u00e1 Dios, pues est\u00e1is unidos a \u00c9l. Dado que \u00e9l os ha ordenado que, cuando rec\u00e9is, llam\u00e9is a Dios Padre, os est\u00e1 diciendo que se\u00e1is semejantes a vuestro Padre celestial, con una vida digna de Dios, como el Se\u00f1or nos ordena con m\u00e1s claridad en otro momento, cuando dice: \u201cSed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial\u201d (Mateo 5,48)\u00bb (\u00abDe oratione dominica 2\u00bb: PG 44,1145ac).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este camino de ascenso espiritual, Cristo es el modelo y el maestro, que nos permite ver la bella imagen de Dios (Cf. \u00abDe perfectione christiana\u00bb: PG 46,272a). Cada uno de nosotros, contempl\u00e1ndole a \u00c9l, se convierte en \u00abel pintor de la propia vida\u00bb, haciendo que la voluntad sea como la realizadora del trabajo y las virtudes como las pinturas de las que puede servirse (Ib\u00eddem: PG 46,272b). Por tanto, si el hombre es considerado digno del nombre de Cristo, \u00bfc\u00f3mo hay que comportarse? Gregorio responde as\u00ed: tiene que \u00abexaminar siempre en su intimidad los pensamientos, las palabras, y las acciones, para ver si est\u00e1n dirigidos a Cristo o si se alejan de \u00e9l\u00bb (Ib\u00eddem: PG 46,284c). Y este punto es importante para el valor que da a la palabra cristiano. Cristiano es quien lleva el nombre de Cristo y por tanto debe asemejarse a \u00c9l tambi\u00e9n en la vida. Nosotros, los cristianos con el Bautismo, nos asumimos una gran responsabilidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien Cristo, recuerda Gregorio, est\u00e1 presente tambi\u00e9n en los pobres, de manera que no tienen que ser nunca ultrajados: \u00abNo desprecies a quienes est\u00e1n postrados, como si por este motivo no valieran nada. Considera qui\u00e9nes son y descubrir\u00e1s cu\u00e1l es su dignidad: representan a la Persona del Salvador. Y as\u00ed es, pues el Se\u00f1or, en su bondad, les prest\u00f3 su misma Persona para que, a trav\u00e9s de ella, tengan compasi\u00f3n por quienes son duros de coraz\u00f3n y en emigos de los pobres\u00bb (\u00abDe pauperibus amandis\u00bb: PG 46,460bc). Gregorio, como dec\u00edamos, habla de una ascensi\u00f3n: ascensi\u00f3n a Dios en la oraci\u00f3n a trav\u00e9s de la pureza de coraz\u00f3n; pero ascensi\u00f3n a Dios tambi\u00e9n mediante el amor al pr\u00f3jimo. El amor es la escalera que lleva a Dios. Por tanto, el de Nisa exhorta vivamente a quienes le escuchaban: \u00abS\u00e9 generoso con estos hermanos, v\u00edctimas de la desventura. Da al hambriento lo que le quitas a tu est\u00f3mago\u00bb (Ib\u00eddem: PG 46,457c).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con mucha claridad, Gregorio recuerda que todos dependemos de Dios, y por ello exclama: \u00ab\u00a1No pens\u00e9is que todo es vuestro! Tiene que haber tambi\u00e9n una parte para los pobres, los amigos de Dios. La verdad, de hecho, es que todo procede de Dios, Padre universal, y que somos hermanos, y pertenecemos a una misma extirpe\u00bb (Ib\u00eddem.: PG 46,465b). Entonces, el cristiano debe examinarse, sigue insistiendo Gregorio: \u00abPero, de qu\u00e9 te sirve ayunar y hacer abstinencia, si despu\u00e9s con tu maldad no haces m\u00e1s que da\u00f1o a tu hermano? \u00bfQu\u00e9 ganas, ante Dios, por el hecho de no comer de lo tuyo, si despu\u00e9s, actuando injustamente arrancas de las manos del pobre lo que es suyo?\u00bb (Ib\u00eddem: PG 46,456a).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concluyamos nuestras catequesis sobre los tres grandes padres de Capadocia recordando una vez m\u00e1s ese aspecto importante de la doctrina espiritual de Gregorio de Nisa, que es la oraci\u00f3n. Para avanzar en el camino hacia la perfecci\u00f3n y acoger en s\u00ed a Dios, llevando en s\u00ed al Esp\u00edritu de Dios, el amor de Dios, el hombre tiene que dirigirse con confianza a \u00c9l en la oraci\u00f3n: \u00abA trav\u00e9s de la oraci\u00f3n logramos estar con Dios. Pero, quien est\u00e1 con Dios, est\u00e1 lejos del enemigo. La oraci\u00f3n es apoyo y defensa de la castidad, freno de la ira, sosiego y dominio de la soberbia. La oraci\u00f3n es custodia de la virginidad, protecci\u00f3n de la fidelidad en el matrimonio, esperanza para quienes velan, abundancia de frutos para los agricultores, seguridad para los navegantes\u00bb (\u00abDe oratione dominica 1\u00bb: PG 44,1124A-B).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cristiano reza inspir\u00e1ndose siempre en la oraci\u00f3n del Se\u00f1or: \u00abSi, por tanto, queremos pedir que descienda sobre nosotros el Reino de Dios, lo pedimos con la potencia de la Palabra: que yo sea alejado de la corrupci\u00f3n, que sea liberado de la muerte y de las cadenas del error; que nunca reine sobre m\u00ed la muerte, que no tenga nunca poder sobre nosotros la tiran\u00eda del mal, que no me domine el adversario ni me haga su prisionero con el pecado, sino que venga a m\u00ed tu Reino para que se alejen de m\u00ed, o mejor todav\u00eda, se anulen las pasiones que ahora me dominan\u00bb (Ib\u00eddem 3: PG 44,1156d-1157a).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminada su vida terrena, el cristiano podr\u00e1 dirigirse con serenidad a Dios. Hablando de esto san Gregorio piensa en la muerte de su hermana Macrina y escribe que ella, en el momento de la muerte, rezaba a Dios con estas palabras: \u00abT\u00fa, que tienes en la tierra el poder de perdonar los pecados, perd\u00f3name para que pueda tener descanso (Cf. Salmo 38,14), y para que me presente en tu presencia sin mancha, en el momento en el que quedo despojada de mi cuerpo (Cf. Colosense 2, 11), de manera que mi esp\u00edritu, santo e inmaculado (Cf. Efesios 5, 27) sea acogido en tus manos, \u00abcomo incienso ante ti\u00bb (Salmo 140,2)\u00bb (\u00abVita Macrinae\u00bb: SC 178,224). Esta ense\u00f1anza de san Gregorio sigue siendo v\u00e1lida siempre: no hay que hablar s\u00f3lo de Dios, sino llevar a Dios en s\u00ed mismo. Lo hacemos con el compromiso de la oraci\u00f3n y viviendo en el esp\u00edritu de amor por todos nuestros hermanos.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n de Benedicto XVI durante la audiencia general del mi\u00e9rcoles 5 de septiembre de 2007 en la que present\u00f3 las ENSE\u00d1ANZAS de san Gregorio de Nisa Os propongo algunos aspectos de la doctrina de san Gregorio de Nisa, de quien ya hablamos el mi\u00e9rcoles pasado. Ante todo, Gregorio manifiesta una concepci\u00f3n muy elevada de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-gregorio-de-nisa-en-las-audiencias-de-benedicto-xvi-ii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN GREGORIO DE NISA EN LAS AUDIENCIAS DE BENEDICTO XVI (II)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-25009","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25009"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25009\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}